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hace 10 meses
[Arte]

La fuerza del polvo

Arnoldo Kraus y Vicente Rojo dan forma a su cuarta apología

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La fuerza del polvo
Saltillo, Coah.- “El polvo no tiene meta, / ni principio habrá tenido; / sé que siempre ha contenido, / en su eternidad convulsa, / la arcana fuerza que impulsa / a lo que es y a lo que ha sido”, dice un poema de Pita Amor. Y sobre estas partículas huidizas, siempre presentes en la historia del hombre, decidieron dar forma a su cuarta apología Vicente Rojo y Arnoldo Kraus.

En los últimos años los dos autores han establecido una conexión cimentada en la amistad, pero que se ha traducido en cuatro libros: Apología del Lápiz, Apología del Libro, Apología de las Cosas y el más reciente, Apología del Polvo (Sexto Piso / Dirección General de Publicaciones, 2017).

“Ha sido una especie de fiesta lo que ha sucedido entre Vicente y yo, el inicio de la celebración nace de buenas ideas, cosas sencillas y bellas, como son darle formas visuales a unas pequeñas palabras mías.

“Todo esto es desde un punto de vista hedonista, gozoso, en donde encontramos el placer de combinar mi labor con la de Vicente”, señala Kraus en entrevista con Zócalo.

“Fue un diálogo que comenzó de manera sencilla porque el primer tema que propuso Arnoldo fue la Apología del Lápiz y los dos somos lapiceros, él los usa y los guarda, incluso tiene lápices de dos, tres centímetros, nunca ha tirado uno. Este era un tema que teníamos muy cercano, a partir de ahí las cosas se fueron complicando, no con el segundo tema que fue el libro, algo que nos es muy querido, lo mismo a Arnoldo que a mí. El tercero ya fue Apología de las Cosas y ahí sí empezaron a llegar una serie de problemas que yo, encantado, traté de resolver. Y Apología del Polvo es el más secreto, misterioso, justo como es el polvo”, explica por su parte Rojo.

“La clave del libro es fijarse en algo que aparentemente no tiene importancia, porque no se piensa en la profundidad que posee, y ésta es descrita muy bien por Arnoldo. Así que a mí me tocó corresponder a esa imagen que él estaba dando”, agrega el artista plástico.

“¿Para qué defender al polvo? El polvo no requiere defensa, es algo inerte, muerto, no te escucha, no te ve, pero puedes filosofar acerca de él. En el texto cito a poetas, escritores, que han cavilado sobre el polvo y Vicente nos baja las estrellas y las plasma ahí, en el libro”, refiere el narrador.

Diálogo misceláneo

Para Kraus, el polvo tiene múltiples representaciones, una idea que Rojo exploró a través de las imágenes.

“Vicente y yo somos hijos de refugiados, y es un acto muy lleno de emoción, muy amoroso, que cuando tienen que abandonar sus casas, en sus países de origen, toman un poco de tierra, de polvo, del árbol que está frente a ellos y se la llevan. No saben si van a regresar, pero al llevarse un poco de tierra, se llevan algo de la historia, de la vida, del deseo de volver al hogar”, explica el médico de profesión.

“El polvo tiene muchos significados, guardar una caja con la tierra que trajiste de tu país de origen, resguardar las cenizas de tu pareja, o como Vicente, conservar los tubos de pintura viejos”, añade.

El polvo puede dejar un rastro, y eso es lo que hacen los autores en el libro, plasmar una suerte de huellas que el lector puede seguir para encontrar los tópicos, temas e inquietudes que tuvieron escritor y pintor al momento de armar el libro.

“Estos libros que hemos hecho son las huellas de nuestro trabajo y eso es muy importante. El polvo puede dejar una huella, así que es un elemento que hemos compartido muy gratamente.

“En el caso concreto de Apología del Polvo, Arnoldo menciona en el libro cómo jugaba con la tierra cuando era niño, con el polvo en el rancho, pero yo era un niño urbano, no tenía tierra a mi alrededor, pero sí miraba mucho las estrellas. Así que me acordé de una canción de los años 30, Polvo de Estrellas, que yo oía de niño y pensé que ese nombre me iba a dar pie para acompañar el texto de Arnoldo. Así que trabajé con la purpurina y otros colores que había guardado porque me parecían muy bonitos y yo sabía que un día funcionarían. Aproveché, algunos aspectos de cómo es el polvo para hacer algo dramático, darle una viveza, pensando en que en el cielo, las estrellas, también producen polvo”, explica Rojo.

En el poema Amor Constante Más Allá de la Muerte, Francisco de Quevedo expresa que a pesar de la muerte, y ya convertido en cenizas, el amante no olvidará a su amada y sus restos serán “polvo enamorado”. Esta referencia está presente en el reciente libro de Kraus y Rojo.

“Todo es un continuo, tú como persona viva, como persona que se convierte en cenizas, que naces de la tierra, de las estrellas, y que vuelves a ellas. No quiero decir que tenemos la obligación de dejar una huella, pero partiendo de que nacemos de la tierra y seguimos a las estrellas, es interesante sentarte a reflexionar sobre la frase bíblica: ‘polvo eres y en polvo te convertirás’”, comparte el escritor.

“Pero hay un punto intermedio, está el polvo enamorado, es lo que le da valor a los dos extremos”, concluye Vicente Rojo.

A LEER

Apología del Polvo


• Texto de Arnoldo Kraus

• Ilustraciones de Vicente Rojo

• Sexto Piso / Dirección General de Publicaciones

• 48 páginas

• 200 pesos




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