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hace 2 meses
[Arte]

La hoguera

El director Luis Falcón estrena su nueva obra, en la que el destino y la soledad aparecen dentro del seno y la herencia familia

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La hoguera
Saltillo, Coahuila.- El fuego purifica o destruye, esto es lo que existe en el universo donde se desenvuelve La Hoguera, la nueva puesta en escena de la compañía Diáspora Teatro, que iniciará su temporada el próximo viernes, con dirección de Luis Falcón y libreto del canadiense David Paquet.

La obra dividida en tres partes, Pira, Fiebre y Dragón, cuenta la historia de las hermanas Claudette (Ana Corpus), Claudina (Sylvia Vilchis) y Claudia (Alejandra Ugalde), quienes han vivido pérdidas y rupturas en sus vidas, todas al febril calor de las relaciones. La Hoguera es un thriller que muestra cómo “los humanos muchas veces somos seres jodidos, pero que también joden”, como explica el mismo director.

Los otros personajes que aparecen en la obra son Clemente (Armando Quiñones), Carol (Jessicca Roca) y Carolina (Donna Wiseman), seres marcados por una desgracia familiar que enfrentan la tragedia de la vida y su destino, la “oportunidad de salir de ella y de toparse con pared”.

“La Hoguera es una tragedia contemporánea y la base es el castigo divino. Con esta estructura clásica de lo trágico es cómo hemos trabajado, porque es el esquema en el que yo creo y el que leo en las personas. En la obra hablamos sobre cómo se ven los pagos por los vicios que muchas veces consideramos virtudes, siento que estamos destinados a padecer el sufrimiento. También es plantearnos quiénes son nuestros dioses ahora, es reflexionar sobre qué es lo que nos mueve a estos piques con nuestros papás, con esta angustia del éxito de ahora”, comentó Falcón en entrevista con Zócalo.

Destino trágico

En el montaje cada una de las mujeres que aparecen cuenta con un cuarto propio que cambia con los disparadores escénicos: Claudette es una madre cuyo instinto maternal es inexistente; con Claudia aparecen el amor repentino y la ruptura con la herencia materna, que conlleva graves consecuencias para un bebé. Por su parte, Claudina debe enfrentarse a la fantasía de ser madre y de la vida feliz, hasta que las barreras que dividen realidad y ficción desaparecen para ella.

“Desde que nacemos estamos destinados a ser marcados por la herencia familiar como primera influencia. Después viene lo externo como lo político, lo social, así como todo el entorno que mal que bien define nuestro mundo interno y la manera en que nos dolemos ante la vida. Es por eso que no hay una medida para ser papás ni para ser hijos, y también por eso cada persona se define como un individuo que enfrentará al mundo con las herramientas que tenga para ello.

“La sociedad también nos ha marcado con conceptos como el éxito, y al igual que Lacan creo que todos tenemos un dolor por ser felices. El goce es como una tarjeta de crédito: te da felicidad y a la vez te angustia, esa dualidad es el pago del destino”, comentó el director de la recién presentada Constelaciones.

En La Hoguera se consume lo que el destino ha marcado. En la obra de teatro la línea de sangre ha definido lo que son los personajes y, al igual que en el mito griego de Edipo Rey, la ignorancia no puede eximir la culpa.

Los personajes son seres terribles que se asumen como víctimas, pero que a la vez son victimarios de otros. Lo que Falcón busca exponer en su nueva obra es el confrontamiento con una realidad que se ignora: los seres dañan y son dañados.

“Los actores, y yo como director, hemos trabajado una exploración muy personal sobre nuestras rupturas o de aquellas cosas que nos duelen y que siempre estaremos repitiéndonos, aunque no queramos.

“La tragedia como tal es un escape y una huida de algo, y a la vez es toparse con pared. Como yo la concibo en esta obra, es estar caminando en círculos, saber que uno ya ha pasado por ese momento o esa situación, conocer que estamos destinados a eso”, comentó el también actor.

Mito y realidad

Para Falcón los mitos en los que se basa la tragedia griega son una explicación de un origen y, a partir de ahí “tanto la vida del hombre como la de los personajes trágicos siempre es mítica, ya que están buscando aquello que nos da una noción del origen, pero no como el comienzo, es algo que no nos ayudará a resanar o cubrir esa ruptura que tenemos desde el inicio”.

Si la dualidad del fuego es la de ser un elemento destructor o purificador, el someterse a un bautizo de llamas cambia para bien o para mal. En el caso del director y del elenco no ha sido distinto, pues se han enfrentado tanto física como mental y emocionalmente a este drama.

“La dirección ha sido un meternos al horno, y ha sido intencional darnos dolores de cabeza y salir cansados y puteados. Hemos buscado estar al límite de nuestras capacidades. A final de cuentas el teatro siempre es sublimatorio y si bien no es terapia, los personajes hablan de nosotros mismos. Por otra parte, el público recibirá una obra de calidad, pero también tendrá un montaje que no es complacientes, mostrará que todos podemos ser culeros y sanguinarios, perversos y muy jodedores”, concluyó.

La puesta en escena se presentará los fines de semana de septiembre, a las 20:00 horas, en Casa La Besana. Los boletos están a la venta en taquilla y en la página de Facebook Diáspora Teatro.

Asiste

» La Hoguera
» diáspora teatro
» Casa La Besana
» 20:00 horas
» Viernes 7,14, 21 y 28
» Sábado 8, 22 y 29
» Domingo 9, 16, 23, 30


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