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[Arte]

Llegan los Perros a Saltillo

La obra de Tristana Landeros tiene su estreno nacional en la ciudad

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Llegan los Perros a Saltillo
Saltillo, Coahuila.- En el teatro de Casa La Besana las luces se encienden y se detiene el tiempo: un mundo de animales disecados da la bienvenida al espectador y lo invita a adentrarse en los problemas de familia, los recuerdos -reales o inventados- y la nostalgia de una banda de rock underground que aún desea arañar el éxito.

Esto es lo que presenta la puesta en escena Perros Contradictorios Devoran mi Cadáver, escrita por la potosina Tristana Landeros, dirigida por Mabel Garza y presentada por la Compañía Luz del Norte. El montaje, que tuvo su estreno nacional ayer, se presentará todos los fines de semana hasta el 8 de julio.

Perros Contradictorios es una broma de esas que hieren y, con humor negro y afilado, busca que el espectador se vea reflejado en los personajes.

Satán (Juan Antonio Villarreal) y Nina (Claudia Gutiérrez) son una pareja de músicos divorciados, distintos entre sí -él es un viejo músico de rock, ella una exdiva del pop-, pero unidos por su hijo Whisky (Óscar Troyo) y sus casi ridículas ganas de volver a los escenarios como ídolos de una generación pasada. Ambos huyen de un fracaso que prefieren ignorar.

“No todo lo que escribo tiene que ver con el fracaso, pero sí con el azar de la vida. Mi obra habla sobre las cosas que no siempre salen como planeas, pero también tiene que ver con detener el tiempo, ya que estos personajes quieren revivir algo que les pareció lo más genial que tuvieron, en donde no sólo está el rock, sino que está su vida. Es buscar la melancolía en la frase de ‘todo tiempo pasado fue mejor’, pero también es explorar cómo vive alguien que nunca superó esa fase”, comentó Landeros a Zócalo.

Heredar problemas

El montaje también explora las relaciones que existen entre padres e hijos. En el caso de Satán y Nina, dieron como producto a un hombre que cuida de sus padres a fuerza de sí mismo, pero con la motivación de huir, de correr de ese matrimonio partido por los excesos que sólo el rock puede ofrecer. Todo sazonado con un cruento humor negro en el que la burla personal se encaja como un buen riff de guitarra.

Whisky mantiene a sus padres de manera económica y emocional, hasta que decide tomar la primera decisión importante de su vida sin pedir permiso o perdón.

“Ya no podré hacerme cargo de ustedes. Me siento agotado, viejo, desgastado, abusado, exprimido, pisoteado, rotito”, dice el joven a su madre.

El resto de los músicos que conforman la banda son: Lenny (Rafael Hernández), un bajista con enfisema pulmonar, y Pelón (Eduardo Figueroa), el baterista y quizá la única persona que aprendió a dejar su pasado atrás para abrazar su futuro.

Grotesca ficción

La oportunidad para que Nina regrese a los escenarios se presenta en la forma de un programa de problemas familiares llamado Y Nada más que la Verdad, de esos que tanto abundan en México y que han utilizado a estrellas del rock para atraer audiencia, como en el caso de la familia Osbourne y su reality en MTV.

La falsedad del mismo programa se convierte en una burla de la realidad de los personajes. Entre mentiras y banalidades, el conductor del show, Steve (Jesús Cervantes), se convierte en el motor que lleva a la familia al límite, en el que el lado más grotesco de la burla televisiva se concreta en la entrega de prótesis para las manos amputadas de la ex cantante pop.

El final de la obra llega como el principio: un chiste cruel pero desolador. Un Whisky solitario entre penumbras, envuelto en sus más íntimos deseos de independencia, termina encerrado en un tiempo detenido que no avanza para el resto, sólo para él.

Con esta presentación nacional, Tristana Landeros y Mabel Garza se declararon muy felices del resultado obtenido.

“Todo fue muy emotivo. Me dejé llevar por el texto y por las actuaciones, así como por la historia. Son historias que veo y, que a pesar de que las conozco, son una sorpresa, pero también una satisfacción de que alguien tomó tu obra, que al principio era un ejercicio privado, y lo convirtió en algo que sucede en la realidad”, dijo Landeros.

“Lo que busco es que el público salga transformado. No quiero que sea sólo venir a ver la obra, sino que se encuentren en estos personajes y que reflexionen. El teatro es el arte más vivo porque se presenta en la realidad, pero también en la comunicación entre espectador y actor y todo lo que eso conlleva. El teatro debe de cambiarte”, añadió por su parte Garza

Asiste

» Fines de semana de junio
» 20:00 horas
» Hasta el 8 de julio
» Casa la Besana
» Boletos en Boletia.com y taquilla


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