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hace 4 meses
[Arte]

Nahui Olin; más allá de la musa

Adriana Malvido habla sobre la vida y obra de la mujer que sacudió el arte mexicano de los años 20

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Nahui Olin; más allá de la musa
Saltillo, Coahuila.- “¡Qué me importan las leyes, la sociedad, si dentro de mí hay un reino donde yo sola soy…!”, escribió Nahui Olin como una declaración de principios que siguió toda su vida. Pintora, poeta, musa, modelo, rebelde, progresista, esta mujer regresa a la escena artística mexicana gracias a una exposición organizada por el Museo Nacional de Arte (Munal) y la reedición del libro escrito por Adriana Malvido.

Fue en 1992 cuando Adriana comenzó a investigar sobre la vida de la artista nacida en 1895, cuyos ojos verdes hechizaron al México posrevolucionario. Había mucho trabajo por delante, pues Carmen Mondragón tenía encima muchas etiquetas: “hija del general Mondragón”, “esposa de Manuel Rodríguez Lozano”, “amante de Dr. Atl” (quien la bautizó como Nahui Olin), “modelo de Diego Rivera”, “la anciana que vende fotografías de sus desnudos”.

“Nahui Olin era muy importante en los años 20, aunque ocultaron durante mucho tiempo esa importancia, así como al personaje y su obra. Después de la Revolución se vivió un momento de efervescencia cultural y es cuando aparece esta mujer que tiene una formación artística, que además enarbola la bandera de la libertad: en su pintura, en su prosa, en su manera de relacionarse con la sociedad. Es de una potencia tremenda, un volcán, como diría Dr. Atl”, relata la periodista en entrevista con Zócalo.

La historia nacional es injusta con las mujeres, muchas de ellas tuvieron que esperar décadas para ser reivindicadas y sacudirse del “polvo moralista” que las cubrió. Además de Nahui Olin podrían citarse los casos de Frida Kahlo, Lupe Marín, Tina Modotti, Antonieta Rivas Mercado, Elena Garro o Josefina Vicens.

“Nahui fue una mujer intelectualmente muy poderosa, además de artista. La historia ha tendido a esconder a estas mujeres que han sido importantes. Creo que estuvo oculta durante estos años porque, un poco, la sociedad la castigó, la tachó de loca. En esta edición agregué un capítulo final donde pongo en duda su locura aparente.



“Ella es un personaje que da para hacer una leyenda, en primer lugar, por su belleza, sus ojos, su carácter, pero también por todas esas historias que nos cuentan de que vendía sus fotos de desnudos, de que prendía los focos con las manos. Creo que es más fácil tachar de loco a alguien que es diferente a todos los demás. También se ha dicho que era pobre, aunque ella trabajó hasta avanzadísima edad dando clases a niños en una escuela de la SEP, yo no creo que si hubiera estado tan loca le hubieran dado ese trabajo. En el libro incluyo las dos visiones: la legendaria, y la de la gente que la conoció como Manuel Álvarez Bravo, Andrés Henestrosa y sus familiares”.
 
Conexión actual

La investigación que realizó Adriana para La Jornada Semanal se convirtió en un libro que se publicó hace 25 años, y que ahora es reeditado por Circe. El tiempo no podía ser mejor, pues actualmente el Munal presenta la exposición Nahui Olin La Mirada Infinita, además el próximo otoño se estrenará una película basada en la vida de la artista bajo la dirección de Gerardo Tort.

“Cuando empecé a investigar sobre ella, en el 92, no había nada, no estaba en la historia. Siempre estaba relacionada con un hombre, era la amante de Dr. Atl, la musa de Diego Rivera, la hija del general Mondragón, pero no se hablaba de su poesía, de su pintura. Lo que yo trato de rescatar en el libro es la voz de Nahui Olin”, detalla la autora de La Reina Roja y Los Náufragos de San Blas.

Adriana considera que en el siglo 21, casi 100 años después, las luchas de Nahui Olin siguen absolutamente vigentes: su búsqueda de la libertad y la reivindicación del intelecto, talento y erotismo femeninos.



“Creo que Nahui tiene una conexión muy grande con las nuevas generaciones, no solamente en la autonomía de la mujer para diseñar su propia vida, sino en la relación con su cuerpo, que es muy liberadora, de quitarse cadenas.

“El cuerpo en Nahui Olin es un medio de expresión, se sabe muy hermosa y todos los pintores la retratan, también fascina a los fotógrafos, por eso es tan retadora. En un poema ella dice ‘ojalá puedan ver más allá de los ojos verdes’. Cuando tú ves las fotos que le toman Edward Weston o Antonio Garduño, Nahui no posa pasivamente, está desafiando al artista, está comunicándose no sólo con el pintor o el fotógrafo, sino con quien verá esa obra. Son miradas muy fuertes, ella está participando del hecho creativo”, plantea la ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2011.
 
Voz estética

Más que musa y modelo, Nahui Olin desarrolló su propia obra artística, que además da cuenta de la transformación que vivió México durante el siglo pasado. La pintora se sintió seducida por la vida llena de color que transcurría en circos, salones de baile y tepacherías, pero también dio cuenta de su pasión y sexualidad.

“La carga erótica que hay en toda la obra de Nahui es muy fuerte. Se ha ninguneado su pintura, diciendo que es naif, que no es buena pintora. Sin embargo, su obra no sólo es autobiográfica, te da un camino para leer la época y también muestra una búsqueda que está relacionada con las vanguardias y la cultura visual que tenía.



“Esta lectura más completa que hay ahora de Nahui Olin muestra a las generaciones jóvenes, no sólo a las mujeres sino a hombres también, que ella tiene mucho que decir en esta búsqueda de la libertad, del cuestionamiento de los cánones, de la transgresión a las normas que impone la sociedad. Tiene valentía y coraje para salirse del rebaño, para proponer una forma de ser mucho más visible en el arte, en las relaciones de pareja, en el erotismo y eso me parece maravilloso”, finaliza.

A leer

Nahui Olin

De Adriana Malvido

Circe

211 páginas

235 pesos






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