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Minatitlán: el infierno que se desató en viernes santo

Reprochan en redes ‘silencio’ de AMLO ante 14 muertos e ineptitud de FGE y Gobierno

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Minatitlán: el infierno que se desató en viernes santo
Minatitlán, Ver.- Entre la sangre y los cuerpos de hombres, mujeres y un bebé, una anciana recuerda horrorizada que los disparos transformaron el baile y las risas efímeras en una eternidad de gritos y dolor. Tras salir de abajo de una mesa, donde logró protegerse de los gatilleros que apuntaron al resto de los asistentes para obligarlos a ver cómo arrebataban la vida a 14 personas, no dejó de rezar durante toda la noche, arrepentida y convencida de que la tragedia ocurrió por hacer una fiesta en lugar de “guardar”.

“A los que estaban agachados les decían que voltearan a ver, a los muertos, les volvían a dar. Que los miraran, volteabas a verlos y te decían ‘voltéate’. Creo que buscaban a alguien, te apuntaban a la cabeza o la espalda con armas largas.

“Eran como seis personas, yo solo vi al que me estaba apuntando, solo decía: ‘en tus manos encomiendo mi espíritu, perdóname, perdóname, me cubro con tu sangre preciosa’ y grité: ‘la sangre de Cristo tiene poder’, el hombre se dio la vuelta y ¡pam! le dio al que estaba a lado, ¡pam! le dio al que estaba del otro lado y dije, me va a tocar en la espalda, pero se fueron. Luego vi a mi comadre, yo le decía ‘¡párate manita, párate!’, pero no, ya la habían matado”, recuerda la sobreviviente, mientras otras mujeres que salieron vivas de ese infierno coincidieron en que eso fue un “castigo divino”.

La palapa Los Potros de la colonia Obrera, en Minatitlán, amaneció siendo el epicentro de la llamada Masacre del Viernes Santo, que aparentemente se desató cuando un comando armado irrumpió en una fiesta buscando a Julio César González Reyna, también conocido como “La Becky”, una mujer transexual dueña del bar La Esquina del Chacal en ese municipio de Veracruz, considerado el punto de conflicto entre el cártel Jalisco Nueva Generación y los Zetas.

“Mataron a las viejitas que bailaban, me apuntaron a la cabeza, yo solo le pedí perdón a mi Dios.Se me hizo eterno, pensé que no iba a terminar. Éramos como 50, éramos puras señoras”, indicó la sobreviviente que interrumpió sus rezos para recordar lo que ocurrió durante los últimos minutos del pasado viernes.

De acuerdo con los informes preliminares que son investigados por las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE), “La Becky” irrumpió en la fiesta para ocultarse del comando armado que la perseguía.

Sin embargo, otra versión aclara que esa era su fiesta de cumpleaños y que cuando los irrumpieron para llevársela se desató el ataque a los asistentes que intentaron defenderla.

‘LE DIERON EN SU CORAZONCITO’

Otra de las asistentes, que también perdió a su hermano, describió que al pequeño Santiago, de un año, que vestía playera amarilla, short de mezclilla y tenis negros, le dispararon a quemarropa.

“Seguía más, yo dije, fue un balazo, pero fue una rociadera porque estaban muertos y ahí mismo le seguían dando”, recordó.

Se sabe que su padre, César Hernández Barrera, trató de impedir que lo hirieran, pero fue alcanzado por un disparo en el rostro. La madre del pequeño, Nancy Olivares Rasgado, lucha por su vida en el hospital de Petróleos Mexicanos, al igual que Leonor Ramos, Karla Cabrera y Fulvia Salinas Jiménez.

Ayer, tras la consternación por el ataque, los cadáveres de las 14 víctimas fueron entregados a sus familiares. Algunos son sobrevivientes y han tenido que presentarse a declarar ante la Fiscalía General. Según las autoridades los peritos forenses tuvieron que trabajar toda la noche para desahogar las diligencias; mientras tanto, elementos de la Policía Estatal, así como Policía Ministerial, Sedena y la Marina, buscaron a los autores de la ejecución.

Por la madrugada, muy cerca del puente Coatzacoalcos 2, fueron abandonados e incendiados dos vehículos, los cuales presuntamente habrían sido utilizados por los sicarios para escapar.

Critican a Fge y GOBIERNO estatal

La crisis de seguridad reveló además un viejo conflicto entre el gobernador Cuitláhuac García Jiménez y el fiscal general Jorge Winckler. García volvió a lanzar críticas contra la Fiscalía en un tuit, donde el Mandatario estatal informó sobre una reunión para atender los hechos violentos para prometer que “no habrá impunidad a pesar de las eternas investigaciones de la FGE”.

Ante las fricciones entre el morenista y el fiscal, Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública, intervino para señalar que no se pueden enfocar en divisiones políticas cuando lo primordial es castigar a los responsables de la masacre.

El Gobernador condenó la violencia provocada por grupos criminales e instruyó a mantener el operativo hasta garantizar el estado de derecho, aunque también recibió severas críticas en redes sociales por sus reacciones, a la par de que los cibernautas le cuestionaron que él estuviera en un juego de futbol en el estadio Luis “Pirata” Fuente en lugar de trabajar por la seguridad de la entidad.

Empresarios y dirigentes de distintas organizaciones sindicales de Minatitlán promovieron la realización de una marcha por la paz el próximo martes 23 de abril para recordar a las víctimas de la masacre.

Los reclamos escalaron incluso hasta el Gobierno federal, puesto que el presidente Andrés Manuel López Obrador no realizó ningún comentario ni externó su postura sobre la tragedia.

Políticos y legisladores entre los que destacó el expresidente Vicente Fox y el coordinador de la bancada panista en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, cuestionaron que el Presidente prefiriera arremeter contra sus opositores, en lugar de ofrecer apoyo federal al Gobierno veracruzano para hallar a los gatilleros y llevarlos ante la justicia.


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