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hace 2 años
[Nacional]

Modifican ‘estigma’ hacia una política de drogas

Estructuran los pasos hacia la regulación que podría trabajar la próxima Administración

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Modifican ‘estigma’ hacia una política de drogas
Foto: Archivo
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Ciudad de México.- Una vez que el próximo Gobierno ha manifestado su intención de avanzar hacia la legalización de drogas para fines recreativos y medicinales, corresponde a académicos y activistas acompañar a autoridades y legisladores en ese proceso, asegura Zara Snapp, una de las promotoras del colectivo #RegulaciónPorLaPaz.

Las personas y organizaciones congregadas en dicho colectivo decidieron tomarle la palabra a Olga Sánchez Cordero, próxima secretaria de Gobernación, y respaldar al futuro Gobierno en la construcción de una política de drogas que abandone la estrategia de guerra derivada del prohibicionismo.

“Sabemos que es mucho de acercarles estudios e información y, desde esta coalición, vamos a estar impulsando una política de regulación acompañada de una reducción de penas o de excarcelación para ciertos delitos contra la salud, y construcción de paz”, explica Snapp.

La investigadora considera que el anuncio hecho por la ministra en retiro debe ser tomado en serio, como un punto de partida para cambiar el paradigma y generar una serie de beneficios para el país, a partir del aprovechamiento de sus sustancias psicoactivas.

“Nos toca hacer el trabajo técnico, porque llevamos años en esto. Tenemos conocimiento nacional e internacional. Tenemos que aportar para crear un modelo regulatorio mexicano, que funcione para nosotros, donde las ganancias queden en el país”, subraya.

Según la especialista, el momento político hace propicio el cambio en México, pero también el contexto mundial.

“México tiene una oportunidad de cambiar el paradigma de cómo vemos las sustancias, nuestra relación con ellas y cómo aprovechar que somos un país productor. En vez de verlo como un estigma, o algo que nos da pena, deberíamos verlo como una oportunidad de desarrollo económico”, comenta.

Crear mercado


En el país se puede aprovechar la experiencia de los cultivos históricos de amapola, mariguana e incluso hoja de coca.

Explotar el mercado, generar impuestos, empleo, combatir pobreza y asumir el control legal y trasparente de la gestión de drogas, plantea Lisa Sánchez Ortega, directora de México Unido contra la Delincuencia.

La asociación civil lleva años documentando las ventajas que trae consigo cambiar el paradigma en la política antidrogas.



Incluso, no sólo apoya la propuesta de regular la mariguana recreativa y la siembra de amapola para fines médicos, sino que considera necesaria la legalización y regulación de todas las drogas.

“Hablando meramente de política de drogas, hay muchísimo mayores controles y mejor gestión del fenómeno en todas sus aristas desde la salud, el desarrollo, la seguridad, cuando se visibilizan los mercados y se controla quién participa en ellos.

“Estamos en favor desde el ángulo exclusivo de la política de drogas, pero también desde el panorama más general de lo que consideramos que sería una mejor política de seguridad”, precisa Sánchez Ortega, excolaboradora de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas de la OEA.

Sánchez destaca que la futura Administración federal podría convertirse en el primer Gobierno, en los últimos 12 años, que se atreve a nombrar el tema de las economías lícitas y dedicadas al tráfico de drogas como uno de los elementos clave en la política de seguridad y de una estrategia de pacificación.

Sin señalar


La atención a la problemática de drogas en México debe pasar de la actual política de guerra a una estrategia restaurativa de paz y de reducción de daños.

El modelo prohibicionista de combate a las drogas impuesto desde los 60 y que se refleja en la política pública internacional desde Naciones Unidas debe actualizarse, señala Brun González, presidente del Consejo Directivo de la Red Internacional de Personas que Usan Drogas.

En México, esta estrategia ha originado más de 150 mil muertes y más de 60 mil desaparecidos desde 2006, y el problema no ha disminuido.

La propuesta de regular la mariguana recreativa y la siembra de amapola para fines médicos, que analiza el equipo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, promovería la reapropiación de las comunidades de los medios de producción que tienen que ver con la amapola y la cannabis y fortalecería la economía nacional.

El experto detalla que en México hay una carencia de morfina necesaria para la atención de cáncer en pacientes terminales. Debido a este déficit, en el país se usan tecnologías sofisticadas como el acelerador lineal para disminuir el dolor, cuando su uso debería ser para tratar males.

Con la regulación de la siembra de amapola, ingrediente para producir morfina, puede diminuir la escasez.

Con una política antiprohibicionista se disminuye la corrupción e involucramiento de las Fuerzas Armadas, de la Policía, el Ejército y la Marina como parte de los brazos de los cárteles, afirma, y se reducen fenómenos como el desplazamiento y las desapariciones.

Además de generar beneficios en el ámbito de salud, señala.

Importador

» Hoy en día, México importa opioides desde Francia. Cada año, el Gobierno tiene que llenar un formato de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, donde se especifica la cantidad, y ese es el abastecimiento de morfina que se tiene para todo un año.

A la inversa

» Un informe del 2016 de Naciones Unidas revela que las políticas prohibicionistas han originado deforestación y pobreza estructural de campesinos y cultivadores de las sustancias de estas plantas declaradas ilícitas, pues no pueden acceder a mercados formales.






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