×
hace 1 mes
[Arte]

Muestra el legado jesuita

El investigador José del Bosque Joch presenta su nuevo libro en el que explora la vida de tres destacados pensadores mexicanos

Imprimir
Muestra el legado jesuita
Saltillo, Coahuila.- Fundada por Ignacio Loyola en 1534 en Roma, Italia, la Compañía de Jesús ha tenido un importante impacto en la educación, especialmente en México, en donde han dejado un legado en la construcción social del siglo 20. Esta herencia es retratada en el libro Educar con el Espíritu (Buena Prensa, 2018), del investigador José del Bosque Joch y escrito para la Universidad Iberoamericana.

La publicación, que será presentado el próximo martes 13 de noviembre en la iglesia San Juan Nepomuceno, es un recorrido por la trayectoria de tres ilustres jesuitas: Alfredo Méndez Medina, Jaime Castiello Fernández del Valle y Ramón Martínez Silva, cuyos pensamientos definieron aspectos importantes de la sociedad mexicana como la política y la educación.

Educar con el Espíritu, según señala Del Bosque, fue un encargo por parte del padre Enrique González Torres, quien buscó al investigador para crear un compendio de las biografías de los tres nombres que aparecen en el tríptico, aún así la obra evolucionó de un documento académico a un libro cuya lectura pudiera realizarse por no conocedores del tema, con el fin de difundir la labor de estos hombres.

“Creo que un libro como este es importante porque desde hace cinco años, después de la entronización del papa Francisco I, el nombre de los jesuitas recobró mucho interés. Este es un tema que, de los años 60 a los 80, estuvo en la agenda pública, pero después del conservadurismo tanto de los papas Juan Pablo II y Benedicto 16, dejó de oírse el nombre de la Compañía de Jesús. Es a partir del 2013, con Francisco I, cuando regresa a ser un tema de interés”, detalla Del Bosque en entrevista con Zócalo.

El autor considera que este título puede ser una puerta abierta para el conocimiento de la orden religiosa.

Herencia social

El libro comienza con el trabajo de Alfredo Méndez Medina en el capítulo llamado Primer Movimiento, Acción Social en un Clima Adverso. Este primer episodio habla sobre la labor que Méndez realizó en pro de los sindicatos de trabajadores, esta labor cambió el sistema económico mexicano de ese tiempo debido a los esquemas europeos que el intelectual trajo al país a principios de 1920, época convulsa en México debido a la reciente Revolución y al episodio de la Guerra Cristera.

Según Del Bosque, a estos tres jesuitas se les puede considerar “constructores del siglo 20 mexicano” por sus labores sociales, ya que ellos aportaron diversas maneras de mejorar el país.

“Antes de ellos no existía ningún sindicato de formación católica, son ellos quienes traen el sindicalismo social de corte europeo al país. Este cambio crea un choque frontal entre la Confederación Revolucionaria Obrera Mexicana (CROM), y aquellos sindicatos muy arraigados y monolíticos que tenía México”, refiere el historiador.

Este cambio vendría a transformar la manera en la que los empleados participaban en las actividades del gremio al que pertenecieran.

La segunda parte del libro está dedicada a Jaime Castiello Fernández del Valle, con el tema Formarse para Formar, El Humanismo desde la Universidad, mientras que la tercera es sobre Ramón Martínez Silva con el título Hacia una Cultura Superior, Unión y Conciencia Educativa.

En esta segunda parte se aborda, principalmente, la labor que dio paso a la fundación de la Universidad Iberoamericana, cuyo origen estuvo centrado en las ideas católicas de conocimiento. Así se impulsó una revolución intelectual del rubro educativo, durante una época en la que la religión se encontraba bastante separada de la educación debido a las leyes de Plutarco Elías Calles.

“Estos tres jesuitas tienen sobre ellos el hecho de que abrieron la libertad de credo en las escuelas. Es de destacar que el ministerio de los tres nombres que aparecen aquí se llevó a cabo en tiempos muy revueltos para cualquier tipo de organización de corte religioso. En estos años posteriores a la Revolución, ellos se dedicaron a mantener la libertad de cátedra de una manera subrepticia y clandestina. Este es un hecho a tomar en cuenta porque sin su obra, la persecución religiosa de la Cristiada hubiera dejado un páramo muy desolador para el país. Esta secularización de la presidencia de Calles hubiera sido tan aplastante, no hubiera sido posible tener estas mesas de discusión de diversas vertientes”, finalizó Del Bosque.


Imprimir
te puede interesar
[Piedras Negras]
hace 12 horas
[Seguridad]
hace 12 horas
[Piedras Negras]
hace 12 horas
similares