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[Saltillo]

Pánico en el clero por secuestro virtual de curas

Familiares pagan 100 mil pesos por liberación de frailes

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Pánico en el clero por secuestro virtual de curas
Foto: Zócalo | Staff
Saltillo, Coah.- El secuestro virtual de dos padres franciscanos causó sicosis entre la comunidad religiosa de la Diócesis de Saltillo luego de que el hecho circuló en las redes sociales y chats de sacerdotes, así como trabajadores de decenas de parroquias.

Familiares de los frailes Hugo Montero Castillo y Ricardo Rivera, párroco y vicario de la parroquia de San Francisco de Asís, en Monclova, depositaron 100 mil pesos de medio millón que los estafadores exigían por la liberación de ambos sacerdotes, quienes estuvieron secuestrados en forma virtual en un centro comercial de la colonia Anáhuac.

La llamada de extorsión la recibió una secretaria alrededor del mediodía, cuando estaba por iniciar la misa. Una persona que se hizo pasar por el comandante amenazó con irrumpir en la parroquia con un comando armado si no se trasladaban a una plaza. Los sacerdotes narraron que accedieron a salir del templo para proteger a los feligreses que esperaban el inicio de la misa, ante el temor de que cumplieran su amenaza.

SUFREN SACERDOTES SECUESTRO VIRTUAL (Con información de Silvia Mancha)

Fray Hugo Montero Castillo y fray Ricardo Rivera, párroco y vicario de la Parroquia San Francisco de Asís, del sector El Pueblo, fueron víctimas al mediodía de ayer de extorsión y secuestro virtual, por lo cual sus familiares pagaron 100 mil pesos del medio millón de pesos que pedían por los dos sacerdotes.

Durante tres horas y media estuvieron secuestrados virtualmente en un centro comercial de la colonia Anáhuac, mientras que los recursos del rescate fueron depositados en una cuenta bancaria en Banamex, de la ciudad de Querétaro.

Fue alrededor del mediodía que estaba por iniciar la misa en la iglesia, sonaron las primeras campanadas, luego la segunda y fue cuando la oficina la secretaria recibió una llamada de una persona que se presentó como el comandante.

“La primera llamada fue hacia mí como encargado, recibe la llamada la secretaria, la persona se presenta como comandante y uno dice es el comandante de la Policía”, dijo fray Hugo, quien mencionó que al tomar la llamada le dijeron que un comando estaba afuera, que iban a entrar a la iglesia a matar a todos los que ahí estaban.

“Me dicen que están afuera, me describen la parroquia, la plaza, la rotonda; me dicen que está el comando en el oxxo y comienza todo; mi pendiente no fue por lo que me pasara a mí, sino mi pendiente mayor era porque justo en ese momento estaba empezando la eucaristía de las 12. Estaba la gente que viene a misa, las personas que están en capilla de adoración perpetua que esta abierta las 24 horas del día, ese era mi miedo, ustedes saben los casos recientes que tuvimos en Monclova coincidía con estos hechos, por eso fue que creímos”, dijo el sacerdote, quien mencionó que los números de donde le llamaron 3541257096 y 3511605985 aparentemente son de Michoacán.

RECIBEN AMENAZA POR DENUNCIAR

De acuerdo con el sacerdote, los extorsionadores le dijeron que del teléfono de la iglesia había salido una llamada para denunciar que había un comando en el exterior de la iglesia y que tenían que ir personalmente a Telmex para cancelar el número, situación que fray Hugo comunicó a fray Ricardo.

“Nos dijeron que teníamos que ir a Telmex, que ahí iba a estar una contadora de parte de ellos que tiene grabada la voz de la persona que denunció esa situación, yo les dije ‘tengo misa’, dijeron ‘deja la misa, deja todo, queremos que vayan y cancelen el número, y van a escuchar la grabación y me van a identificar a la persona, si no vamos a balacear el templo”.

Mencionaron que cuando salieron de la iglesia recibieron una nueva llamada para decirles que mejor se fueran a Soriana Anáhuac, donde iba a estar la contadora de ellos que grabó la llamada para que identificaran la voz.

“A mí se me hizo raro porque querían que fuéramos a Telmex, por eso dije ‘a qué venimos, si vas a ir a cancelar un teléfono’; luego siguieron comunicándose todo el camino, cuando vimos que no llegaba la contadora nos empezaron a preguntar cuántos hermanos teníamos, yo le dije ‘tengo seis’, yo le dije ‘los míos son puros obreros’”, dijo el padre Ricardo.

Mencionaron que los extorsionadores les llamaban a los dos a sus celulares o les daban indicaciones para que los prendieran o los apagaban según necesitaban.

“Estuvimos en un centro comercial las tres horas con los teléfonos, descuelga este, prende aquel, dame el otro, y así para que la gente no nos ubicara, anduvimos deambulando, feligreses estuvieron ahí nos saludaron”, dijo fray Ricardo.

TRES HORAS DE iNCERTIDUMBRE


Durante el tiempo que los mantuvieron alejados de la iglesia les pidieron un número de un superior, de algunos familiares, los cuales proporcionaron.

“Nos tuvieron alrededor de tres horas y media más o menos, en ningún momento se nos acercó alguien, nunca estuvimos intranquilos ni perdimos la calma, pero siempre era estar amenazando con venir y matar a la gente que estuviera en la parroquia; a nosotros no nos hicieron nada, estamos bien porque se difundió que nos habían llevado con violencia, que nos habían golpeado pero todo fue por teléfono”, dijo fray Hugo.

Mencionaron que en el tiempo que estuvieron en el centro comercial los extorsiones les dijeron que se habían comunicado también con el obispo Raúl Vera López. Consiguieron que los familiares de los sacerdotes hicieran un depósito de 100 mil pesos de los 500 mil que pedían a una cuenta Banamex en la ciudad de Querétaro.

“A mi hermano le decían que nos tenían en un rancho, que nos estaban golpeando, haciendo esto y todo eso, mi hermano preocupado depositó”. Dijo fray Hugo que aclaró que a ellos les pedían 20 mil pesos, pero al aclararles que no manejaban dinero ya no les volvieron a comentar, y les dijeron que tenían que esperar porque ya iban a pasar por ellos.

REACCIONAN TARDE

“Yo le dije ‘sabes que yo no me quedo, yo no me subo a ningún carro, agarramos un taxi, nos venimos, regresamos a la iglesia como a las 3:45, entramos a la casa, apagamos los celulares y ya nos quitamos la preocupación, las llamadas ya no las contestamos, yo me comuniqué con mi familia, les dije que estábamos bien, que no nos han hecho nada, ya no den dinero pero ya habían dado una parte”, agregó Ricardo.

FISCALÍA

Finalmente, mencionaron que de lo sucedido ya tiene conocimiento la Fiscalía General del Estado, pero les dijeron que desafortunadamente al ser teléfonos prepago no se pueden rastrear, pero sí la cuenta bancaria, lo cual se hará el lunes para continuar con la investigación.


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