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[Arte]

Porfirio Díaz, la historia secreta

El investigador Carlos Tello habló con Zócalo del segundo libro de la serie sobre su polémico tatarabuelo y la relación de éste

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Porfirio Díaz, la historia secreta
Saltillo, Coah.- Porfirio Díaz y Benito Juárez son dos figuras ligadas y contrapuestas en el imaginario mexicano. El segundo ha recibido el apodo de “el Benemérito de las Américas”, mientras que el primero ha sido relegado al papel de villano.

Aún así la figura de Díaz nunca ha sido de fácil lectura. Es un hombre con claroscuros muy marcados que lo convierten en un personaje muy interesante que modernizó al país con trenes y telégrafos, pero que además censuró la libertad de expresión. Estos extremos se cruzan y con la historia que lo separó de Juárez, la cual se relata en el libro Porfirio Díaz. Su Vida y su Tiempo II. La Ambición (Debate, 2018).

Carlos Tello Díaz, tataranieto del general y autor del libro, señala que la investigación nació con la idea de hacer una biografía que se enmarcara en el aniversario número 100 de la muerte de Díaz, durante el 2015, fecha en la cual se publicó el primer volumen de tres que lleva por título La Guerra.

“Sí es mi tataruabuelo por el lado de mi mamá, pero es también una de las figuras más importantes en la historia de México y sobre todo polémica, porque ni siquiera en la historia oficial es un villano 100% puro. Es un personaje al que se le reconoce por su destacado papel en la Guerra de Reforma y en la Guerra de Intervención. Es el constructor de un México próspero que va de la mano con la figura autoritaria que reprimió libertades. A pesar de ser un personaje muy biografiado, la mayoría de estas son elogios publicados durante su larga dictadura y las otras son diatribas que nacen a raíz del triunfo de la República.

“Hay pocos estudios biográficos objetivos y eso es lo que es mi libro, me parecía interesante juzgar a Díaz y a los personajes que escribo en el contexto histórico que les pertenece, ese tiempo que vivieron”, comentó Tello en entrevista con Zócalo, previa a la presentación de su libro, el pasado martes, en el Centro Cultural Vito Alessio Robles.

Porfirio gobernó durante tres décadas, que van de 1884 a 1911, tiempo en el que forjó un país que se convirtió en potencia. Esta huella es innegable en un México que aún seguía siendo colonial, según señala Tello, quien utilizó fuentes primarias como cartas, periódicos y demás, para corroborar los datos sobre el general.

“En el libro hablo de su vida, pero también de la época en la que existió y en la que se vivieron momentos muy importantes, que lo transformaron de manera muy grande durante su larga vida. Me parece interesante registrar esa transformación de México y del mundo, pero de nuestro país en concreto pues pasó de ser una nación colonial a ser una completamente distinta durante su mandato”.



El rompimiento

Este segundo tomo de la serie dibuja un México dominado por las dos instituciones principales de la época: el Ejército y la Iglesia.

La herencia de la colonia y la recién conquistada independencia funcionan como un caldo de cultivo para dos facciones políticas. Una de ellas, la integrada por Los Conservadores, busca reivindicar la herencia y adaptarla a los nuevos tiempos la con leyes acordes a esas tradiciones.

En el extremo opuesto están los liberales, que deciden no seguir con esas costumbres y sí romper con las tradiciones coloniales. Estos “buscaban educar a los mexicanos en nuevos valores, que sirvieran para proyectar al país a nuevos horizontes”, comenta Tello.

“Díaz pertenece al bando liberal, y su propia vida es una representación de este rompimiento cultural por el lugar donde nace y porque estudia una carrera religiosa. Cuando conoce a Juárez, quien era en ese tiempo gobernador de Oaxaca, Díaz rompe con la religión y estudia leyes. Entonces comienza la vida que lo llevaría al lugar que ocupa hoy. En un principio fue muy apegado a Juárez, incluso se pueda hablar de amistad en esos dos personajes tan austeros en sus sentimientos.

“Después viene el rompimiento con Juárez y ese es el tema central de este segundo libro. Al triunfar la República los liberales se dividen en dos: los que apoyan la reelección de Juárez quien lleva 10 años en la presidencia, y los que están en contra y que postulan a Díaz”, apunta.

“En México se imaginan las figuras de Díaz y de Juárez como opuestas, pero fueron muy unidos durante muchos años hasta que viene el rompimiento del partido liberal. Curiosamente es Díaz quien construye el culto oficial a Juárez de distintas formas. La primera emisión de timbres que hace tienen la efigie de Juárez, el mausoleo y el panteón de San Fernando también; además inicia una serie de monumentos que finaliza con el Hemiciclo a Juárez, y con el bautizo de la avenida con su nombre. Es una relación compleja en ese sentido”, finaliza Tello.


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