×
hace 3 semanas
[Ruta Libre]

Revivir la fiesta brava; explican su pasión

Toreros, rejoneadores, ganaderos y empresarios explican su amor por la fiesta brava y lo que representaría que vuelva al estado

Imprimir
Revivir la fiesta brava; explican su pasión
Fotos: Zócalo | Josué Cepeda / Archivo
Por: Ernesto Acosta Sosa

Saltillo, Coah.-
El 25 de agosto de 2015 se publicaron las reformas al Artículo 20 de la Ley de Protección y Trato Digno a los Animales que prohibieron las corridas de toros en Coahuila y su expresión de arte, cultura y tradición, a decir de los taurinos y aficionados a la fiesta brava que ahora tienen esperanzas en que resurja la tauromaquia en la entidad.

“La iniciativa fue presentada por el entonces gobernador Rubén Moreira y fue tramitada de manera preferente porque su tramitación fue más que expedita. Entre la presentación de la iniciativa y la convocatoria a celebrar un período extraordinario de sesiones, transcurrieron escasos días”, recuerda la diputada Elisa Catalina Villalobos Hernández (Morena).

“Además, fue dictaminada favorablemente sin ningún tipo de consulta. Para aprobarla se utilizó el clásico ‘mayoriteo’ y, en el debate, quedó de manifiesto que la reforma obedecía a intereses políticos para perjudicar a adversarios del entonces Gobernador”.

Ahora, la legisladora propone la iniciativa para que regresen las corridas de toros, un tema que en su momento dividió a la sociedad, con posturas a favor y en contra. El camino, señala en la propuesta, es hacer una consulta popular, vía referendo, para dictaminar su aprobación o rechazo por parte del Congreso del Estado.

De inmediato, las asociaciones Coahuila Libre de Corridas, Red Animalista de Coahuila, Movimiento Conciencia y Amor por los Animales levantaron voces de protesta y rechazo y se lanzaron al ruedo del debate público, a la vez que surgieron posturas a favor de la fiesta brava, de aquellos que anhelan ver al toro de lidia imponer su trapío en las plazas de nuestro estado.

La iniciativa será presentada en el periodo ordinario de sesiones del Congreso del Estado, que inicia en septiembre.

“Es un tema que definirá el Congreso. El Gobierno estará atento a ver cuál es la resolución; en el caso mío, nunca hubo un rechazo a la medida, simplemente respetamos a los diferentes puntos de vista”, ha señalado el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís.

Pedro Louceiro II, rejoneador



–¿Qué es el toreo? ¿Arte, cultura, tradición?

“Es una expresión de arte, pero también es cultura, tradición porque es una evolución de muchos elementos históricos que vienen a raíz de mitos y tradiciones populares que han acompañado a la humanidad desde sus inicios, o sea, se toma el principal elemento que es el toro bravo y este ha representado el poder, la fuerza y la virilidad desde que el hombre ha tenido contacto con él. Esto hace que sea cultural, tradicional y en esa evolución se convierte en una expresión de arte.

“En la Grecia antigua está la imagen del Minotauro, y si estudiamos un poco la historia de la humanidad, siempre vamos a encontrar el elemento del toro bravo en representaciones de fuerza, virilidad, de hombría, hay historias que respaldan todo esto. El Minotauro viene a darle personificación a eso”.

-¿Cómo le nació el deseo de ser matador?

“No me quedó de otra. En toda mi genética viene impregnada la fiesta brava. Soy tercera generación de rejoneadores. Mi abuelo don Pedro Louceiro fue una gran figura del toreo que emigró de Portugal a México, al igual que mi papá, Pedro Louceiro, entonces crecí en una familia taurina, viendo toros, viendo la cultura, entendiéndola y amándola. Fue como un legado familiar, tengo un tío que también fue rejoneador, entonces somos hombres de a caballo y de toros de toda la vida”.

Su hijo Pedro, de 7 años, desde muy pequeño sintió atracción por la fiesta brava y ya da sus primeros capotazos.

-¿Qué enseñanzas recoges en cada tarde-noche de lidia?

“Los miedos son para superarse y lo importante es entregarnos a la vida, nos dé lo que nos dé. Si nos da golpes, hay que crecernos a los golpes. Si algo nos duele, hay que superarlo valientemente, no hay que achicarnos ni acobardarnos. Esa es la gran lección de vida que nos regalan los toros bravos, que para mí son la máxima representación de la conciencia del antimiedo”.

“Yo creo en la reencarnación y en mi próxima vida quiero ser toro bravo, precisamente para demostrar esa valentía, en esa conciencia que ya he ganado. No significa que al ser toro bravo, esté por debajo de mi conciencia, al contrario, siento que cada ser, cada cosa que está en este mundo material, tiene un propósito y el del toro bravo es demostrar el valor, el ser valiente, entregarse sabiendo que ese es su destino final y aun así seguir entregado”.

-En cada lance, capotazo, muletazo o rejoneo les va la vida…

“Sí. He visto amigos, compañeros, morir en el ruedo. Eso nos hace conscientes de que podríamos no volver, entonces en cada suerte hay riesgo. Te estás vistiendo de torero y una de las partes difíciles es pensar ‘¿será que voy a volver a esta habitación a quitarme la ropa o no?’, pero al final dices 'estoy vivo, esto es lo que me gusta y es lo que en mi nivel de conciencia tengo que hacer, así que voy pa’delante y sea lo que sea, venga'”.

-¿En el astado ves un enemigo al que hay que vencer?

“No, veo en el toro bravo a un ídolo. Para mí el toro bravo es lo máximo, para mí no nada más es el rey de la fiesta, es el rey del valor, veo en el toro bravo un reflejo de mí mismo. Yo asimilo la fiesta brava, las faenas, como a mi propia vida”.

-Algunos ven en el toreo, en el rejoneo un espectáculo violento, sanguinario, donde el hombre es superior al animal, a la bestia, ¿es así?

“No es superior en cuanto a fuerza, definitivamente. Hay veces en que tampoco es superior en inteligencia porque hay toros que desarrollan mucho sentido, se vuelven muy peligrosos. Las personas que dicen que es una fiesta sanguinaria, lo dicen porque hay sangre, sin embargo, nosotros como toreros y la gente como aficionada nadie va a ver el sufrimiento, porque al final del día tampoco hay sufrimiento en el toro, a pesar de que esté sangrando no está sufriendo.

“Cualquier persona que se haya peleado en la vida puede entender esto, en el calor de la pelea no sientes los golpes, sería después cuando la sangre se enfría cuando empezarías a sentir los golpes, pero todos estamos diseñados para crecernos al castigo y no sentir dolor. Nadie va a ver cómo sangran al toro: la sangre es una parte que está ahí para moldear las embestidas del toro, convertir una fuerza agresiva en una fuerza colaboradora.

“Los antitaurinos piensan que los taurinos gozamos con el sufrimiento, no es cierto, no estamos haciendo una tortura, estamos llevando a cabo una lidia, un ritual que tiene su por qué, pero no vamos a ver la sangre”.

-¿Hay razones para oponerse o prohibir las corridas?

“Las razones son la intolerancia hacia los demás. Parte de la riqueza del ser humano radica en la variedad, en la cantidad de matices, de expresiones. Si alguien es intolerante con algo es porque no acepta que los otros estén en su derecho de venir a experimentar a este mundo lo que desean. Si tuviéramos un mundo más tolerante, más respetuoso, tendríamos un mundo mucho mejor”.

-¿Qué les dices a los animalistas, a los protectores de animales que quieren darle una estocada a la fiesta brava?

“A los antitaurinos solamente les digo que en mi próxima vida voy a ser toro bravo porque el toro bravo vive como rey, es considerado rey, es admirado, su paso por este mundo no es en el anonimato. Es un ser que pasa por este mundo unos instantes, pero que realmente deja huella de por vida. Ha habido toros, faenas, inolvidables.

“Todos venimos a este mundo, cada quien en su nivel de conciencia, a realizar pruebas distintas. Los toros vienen a realizar una prueba de vida que necesitan como especie. Les tocó nacer toro bravo para demostrar algo, en otra vida les tocará ser leones y comerse a las cebras; en otra vida les tocará ser seres humanos, así es la evolución del espíritu. Que no se claven tanto en los temas pasajeros, mundanos, que al final este mundo, si se meten un poquito a la Metafísica, ni siquiera existe, es un sueño. Cada ser vivo viene a cumplir con una misión. El toro bravo viene a demostrar bravura y a dejar una huella importante”.

-¿Por qué razón o motivos debe regresar la tauromaquia a Coahuila?

“La prohibición fue un acto político, ya sabemos de dónde viene. A la gente que le gusta la tauromaquia se vio muy afectada. Al final un pueblo con un gobierno tolerante, incluyente, fomenta más la paz en general. No puedo decir que los taurinos son mayoría, los antitaurinos tampoco lo son, la mayoría de la gente es neutral… hay una minoría antitaurina que hace mucho ruido, pero hay cientos de miles de personas que les gusta la tauromaquia, que por prohibiciones sin fundamento les están negando el derecho a las tradiciones, que debe ser inalienable”.

Sebastián Torre Hernández, rejoneador



-¿Cómo le nació el deseo de ser matador?

“El primer contacto fue por el amor al caballo. En mi familia hubo afición al rejoneo y una cosa llevó a la otra y me llevó a enamorar del toro. Mi abuelo Jorge Hernández Espinosa fue matador de toros, tomó la alternativa en Portugal; después su hijo Jorge Hernández Andrés; el hijo de Jorge Hernández Andrés, Jorge Hernández Gárate, y otro tío José Antonio Hernández Andrés”.

Este último y Jorge Hernández Andrés participaron en la gira Bancrecer, una de las más importantes del rejoneo, y participaron en aproximadamente 200 corridas a principios de los 90.

-“Es jugarte la vida, salir del hotel con la posibilidad de no regresar”.

“Tiene entendido que en los estados donde más corridas de toros hay, y la fiesta brava está protegida, es donde menos índice de asesinatos y violencia existe, lo que debe tener alguna explicación, pero eso lo deben analizar especialistas.

-¿Qué enseñanzas recoges en cada tarde-noche de lidia?

“Es dedicación entrega, constancia, sacrificio. Me ha llevado a ser mejor persona, es algo muy celoso, hay que estar en forma en todos los sentidos”.

-¿Puede haber belleza y arte en la fiesta brava?

“Claro, no lo digo yo, lo dice Picasso, Van Gogh, Dalí. Hay artistas importantes, reconocidos que lo dicen: Botero, García Márquez, productores de cine, personas de ese nivel, imagínate”.

-¿Qué emociones o sentimientos buscan transmitir con ese espectáculo?

“Más que nada superar el miedo, poderte arrimar, que la gente sienta el miedo que estás sintiendo cuando tú te la estás jugando. Creo que cuando es un toreo de verdad, que emociona y que gusta, la gente siente el mismo miedo que tú sientes, aunque ellos no se están jugando la vida, pero se dan cuenta de lo peligroso y a la vez bonito que puede llegar a ser… es como una meta lograda el haber lidiado el astado y haber superado esa prueba”.

-¿Hay razones para oponerse o prohibir las corridas?

“No, no encuentro la razón. La verdad, el toro en su tiempo de libertad, es el animal más cuidado, mejor atendido, más libre, porque viven prácticamente en su hábitat natural, no es como una vaca lechera o un toro de rastro, que viven 9 meses, engordan 300 kilos y los mandan al matadero. Esa es la realidad.

“Hay cosas más importantes en el país que prohibir los toros: inseguridad, secuestro, violaciones, corrupción, drogas, etcétera. Si algún día este mundo va a ser perfecto, hay que empezar 1, 2, 3, no 5, 4, 2, 1, 10. Primero lo primero. Siento que es algo sumamente político el tema de prohibir los toros porque en México hay cosas muchísimo más graves que una corrida”.

-¿Qué les dices a los animalistas, a los protectores de animales que quieren darle una estocada a la fiesta brava?

“Si lo llegan a lograr van a acabar con los animales. Ahí está el ejemplo de los circos, todos murieron, prácticamente acabaron muertos, están muriendo o van a morir. No es la forma de proteger la vida. No puedes poner primero la vida de un animal al de un humano y están con los del aborto, con ese tipo de cosas que no tienen sentido, no es congruente.

“Lo que he visto, es que es político. Recuerdo hace 10 años que había muchos antitaurinos afuera de las plazas gritando y cada vez veo menos. Fui a la Plaza México y hay tres, en San Luis Potosí hay cuatro o no hay. Lo agarraron de moda, lo hicieron político, le metieron dinero. En Coahuila nos queda claro a todos que fue algo político. Lo decidió una persona, no lo decidió la gente, no fue el convencimiento de la gente”.

-¿Por qué razón o motivos debe regresar la tauromaquia a Coahuila?

“Porque lo quitaron por un mero capricho político, solamente por eso es una justificación válida, porque fue algo que lo decidieron una o muy pocas personas”.

Hilda Tenorio, torera



-¿Qué es el toreo? ¿Arte, cultura, tradición?

“Es todo. Cultura es lo que aceptan los pueblos y lo hacen como suyo, es una tradición que hemos adoptado y seguimos realizando; es un arte y produce más arte, es la madre de las artes porque en el toro se inspiran escultores, músicos, pintores, literatos y mientras el pueblo lo acepte, es cultura”.

-¿Cómo le nació el deseo de ser torera?

“Cuando tenía 13 años, viendo en la televisión imágenes de toros me llamó mucho la atención, eran en blanco y negro, con fondo musical de un poema precisamente inspirado en el toreo. Me llamó la atención cómo hacía el torero para bailar de la mano con la muerte en un mismo cuadro, y dominar a un toro que yo apreciaba muy grandote y violento, cómo le hacía para dominar a esa bestia.

“Me puse a investigar de toros, porque no se puede amar lo que no conoces, pero tampoco puedes atacar lo que no conoces. Mi familia no tiene nada que ver con los toros. A mi papá le gustan los toros, pero iba a la plaza como villamelón nada más, sin saber nada de toros, porque le gustaba el espectáculo y a nosotros nos llevó como tres veces cuando éramos pequeños, pero no nos inculcaba la fiesta taurina”.

-¿Qué similitud tiene el toreo con la vida?

“El toreo es la representación más real que sobre la vida y la muerte tenemos porque no se puede hablar de la vida sin hablar de la muerte. Si analizas una corrida de toros, sucede todo lo que pasa en la vida y te enseña a valorar la vida. Te la juegas tarde a tarde, por eso la valoras más y entrenas mucho para que no te pase nada, y el espectador, al ver lo que el torero arriesga, se ve proyectado en el torero, sufre y valora la vida”.

-¿Qué enseñanzas recoges en cada tarde-noche de lidia?

“Al toro hay que tenerle mucho respeto y valorar la vida; la gente del toro es muy respetuosa hacia la vida. Haz como el toro bravo que se crece al castigo, porque al toro lo pican y en lugar de huir como huiría un perro de pelea o un tigre, pues el toro es más fiero y tiene más carácter que cualquier otro animal porque lo pican y recarga y pelea y vuelve a pelear. Siempre con inteligencia podemos sortear todos los problemas”.

-En cada lance, capotazo, muletazo o rejoneo les va la vida…

“Todos tenemos miedo a la muerte, que nos pase algún percance… desde que te anuncian en un cartel empiezas a sentir miedo, el verdadero valor es saber sobreponerse a ese miedo, saber afrontarlo. Entrenar mil veces una verónica es para dar una verónica bien, no es como el futbol que con un error nada más te meten un gol y aquí con un error te matan o a lo mejor te dejan lisiado. Cada muletazo o cada capotazo te puede costar la vida y no hay enemigo pequeño.

“Está el caso de Antonio Bienvenida, figurón del toreo, después de estar retirado, en su ganadería una vaquilla lo mató, después de torear torotes de 500-600 kilos”.

-¿En el astado ves un enemigo al que hay que vencer?

“Es un enemigo, es un amigo también, un aliado, al toro se le quiere y respeta mucho, es el animal más imponente y más hermoso que existe. Mi maestro siempre me decía que en esto del toro, el único amigo es el toro, es el único que te va a decir exactamente lo que va a hacer y si lo sabes leer a la perfección no vas a tener ningún problema, es el único que no te va a mentir, te habla con la verdad con sus embestidas”.

-Algunos ven en el toreo, en el rejoneo un espectáculo violento, sanguinario, donde el hombre es superior al animal, a la bestia, ¿es así?

“No es que sea superior a la bestia, es que la inteligencia supera a la bestia y no siempre, eh. Muchas veces la bestia supera al hombre y es cuando vienen las cornadas y eventos fatales. El espectáculo en sí es cruel, sangriento, pero la vida misma lo es. En el caso de los niños no podemos pintarles un mundo rosa, cuando la vida no lo es… hay una selección natural y tenemos que seguir viviendo”.

“Me dejaron aterrada unos niños el otro día: les preguntaba, en el supermercado, que la carne de dónde venía, decían ‘de ahí, del estante’. Los niños crecen desfasados de la realidad, no es como antaño que tenían oportunidad de ir al campo, ver el ganado lechero, convivir con los caballos, y tenían una idea de la realidad”.

-Hay partidarios de la tauromaquia y detractores ¿quién tiene la razón?

“No se puede criticar lo que no se conoce y no se puede amar lo que no se conoce. ¿Qué ha pasado con todos los animales que representan un peligro para el hombre? A lo mejor tienen especímenes en un zoológico, pero no es una realidad de que una especie exista, un zoológico es un triste catálogo de lo que alguna vez fue, y no podemos decir que exista esa especie porque existe en un zoológico, y el toro de lidia es bravo, te ataca sin que lo provoques, y el hombre lo ha criado conforme a su naturaleza brava, salvaje, en terrenos extensos y en completa libertad.

“Esa especie existe gracias a que el hombre tiene la fiesta de los toros, de otra manera no existiría… con el toro se hacen las corridas y entran ingresos para el ganadero, caporales, vaqueros, toreros, los monosabios, el empresario mismo, boleteros, todos los que venden afuera de la plaza, todos perciben ingresos con la vida de ese toro”.

-¿Hay razones para oponerse o prohibir las corridas?

“La única razón es el populismo que se está ganando. La gente no lee, no se informa y siguen como borreguitos a los que digan ‘yo no quiero ir a la fiesta de los toros’. Los políticos se están quedando sin ideas para ganarse a la población, no tienen ganas de trabajar, no tienen ideas nuevas, y es lo primero que se les ocurre para ganarse unos votos”.

-¿Qué les dices a los animalistas, a los protectores de animales que quieren darle una estocada a la fiesta brava?

“Estas personas cuando les preguntan sobre algún aspecto de la fiesta de los toros están muy equivocadas, están muy influenciadas, son producto de una mala información que ha existido y se ha propagado en redes sociales. Si tuvieran oportunidad de ir a una ganadería, conocer al toro, ver su manejo, su vida en completa libertad y compararla con el ganado de engorda, verían la diferencia y no habría detractores. Ahora, el toro de lidia tiene oportunidad de ganar el indulto en la plaza, regresar a la ganadería, y el toro de engorda, 6 meses (de vida) y lo matan.

-¿Por qué razón o motivos debe regresar la tauromaquia a Coahuila?

“Es parte de sus tradiciones. Muchos dirán ‘son de los españoles’. Bueno, el arbolito de Navidad viene de Alemania, la piñata de los chinos. Es un bagaje cultural que hemos adoptado como de nosotros, así se compone la cultura de los pueblos, y en Coahuila la fiesta de los toros es parte de su cultura; de Saltillo ha sido uno de los mejores toreros que ha existido, si no es que el mejor, Fermín Espinosa ‘Armillita’”.

Tradición

Para Juan Antonio De Labra Madrazo, fundador y director del portal Al Toro México, el tercero más visitado del mundo taurino con un promedio de 120 mil visitas mensuales, la tauromaquia es una tradición cultural e histórica, que en nuestro país se conoce desde la época de La Conquista.

“Aquí permeó, gustó. Aquí no había bovinos, llegaron de Las Antillas. Cuando los españoles los trajeron y comenzaron a lancearlos para preparar a las caballerías para combate, como se hacía en España, aquí gustó y fue uniéndose esa tradición a las festividades religiosas y cívicas, por eso siempre que hay una festividad religiosa en alguna ciudad, algún pueblo, generalmente va aparejada a la celebración de una corrida de toros.

“Es importante observar que cuando se dio la Independencia de México, no se expulsó a la fiesta de los toros, la fiesta permaneció, ya estaba anclada en las raíces, la forma de ser y sentir de los mexicanos”.

No se concibe que en un pueblo donde se lleve a cabo una festividad, no haya por la mañana una procesión religiosa, en la tarde corrida de toros y en la noche un baile, elementos que dan unidad e identidad.



La fiesta de los toros se fue formalizando y transformando, casi a la par que en España, en cuanto a orden y reglamentación, y surgieron ganaderías para proveer toros para los espectáculos.

“Antiguamente los toros eran cerreros, criollos, que se elegían si bravuconeaban o medio embestían y al cabo del tiempo, bajo la genética y las cruzas de las líneas de sementales españoles que se trajeron desde finales del siglo 19 y principios del 20, se fue delineando la genética de la cabaña brava mexicana.

“El toro es un animal cuyo mejor mecanismo de defensa es el ataque. Tiene en sus genes embestir prácticamente desde que sale del vientre de la vaca, embiste por naturaleza… el toro de lidia nació para morir en la plaza, no se puede tener en un zoológico”.

Hace notar que solamente el 6% de los toros que se produce en las ganaderías o dehesas llega a los ruedos anualmente.

“Ese 6% que se lidia en plazas, permite la existencia de un 94% del ganado para abastecer los festejos taurinos. Eso implica que las dehesas, los campos, las ganaderías, los ranchos, son lugares protegidos, donde el toro es garante de la ecología, la flora, la fauna, a su alrededor; no hay caza furtiva, los ganaderos tienen bien conservadas estas explotaciones, las tienen saneadas, registradas, además las fuentes de empleo y la derrama económica que genera el toreo forma parte de toda una estructura”.

Derrama económica

Con 38 años como criador de toros de lidia en Rancho Nuevo, Zacatecas, Sergio Rojas González tiene esperanza en que la tauromaquia regrese con más brillo a Coahuila para revivir la fiesta brava y que el imponente toro de lidia se enseñoree en las arenas de nuestro estado.

Si la fiesta brava regresa a nuestro estado, habrá mayor derrama económica y se rescatará una expresión cultural.

Los ganaderos, asegura, no permitirán que desaparezca el toro de lidia y tampoco enviarían a los animales al rastro, para su sacrificio. El ganado de lidia recibe el mejor cuidado posible, con alimentos apropiados y cuidados de veterinario; además, viven al aire libre, en campo abierto, en su estado natural y crecen 4 o 5 años hasta que llegan al ruedo.



Aquellos que no son enviados a las corridas, permanecen en los ranchos o son enviados al rastro. En todo caso, viven más años que el ganado de engorda, que a los 8 meses o año y medio de vida, a lo mucho, es enviado al sacrificio.

“A las vacas las cuidamos mucho, les damos de comer, las vacunamos, les damos sales para que tengan cría, estén gordas y reproduzcan rápidamente los becerros”.

“Igual el becerro macho, desde que nace, es un trato especial, se le cuida el cuerno, todo, para que llegue en óptimas condiciones a la plaza. Desde un principio se cuida con mucho esmero, un cuidado de primera”.

La tauromaquia, precisa, es una tradición centenaria y ahora es parte de la cultura e identidad de los mexicanos.

“Hay datos desde Hernán Cortés que venían con toros bravos, entonces desde entonces es una cultura. Ahora, imagínese que no hubiera toros en la Feria de Aguascalientes, pues se acaba la feria, igual que la de León, Zacatecas, Guadalajara. Ya son cosas que están muy marcadas que no se pueden perder”.

“El ganado bravo y los toros no van a acabar. Esto va a seguir adelante”, sostiene y señala que la crianza del toro de lidia y la tauromaquia en sí generan una importante derrama económica en el país.



La actividad genera una gran cantidad de empleo, tanto en los ranchos ganaderos como en las plazas de toros, empleos que son permanentes o temporales, directos e indirectos. Vaqueros, capataces, productores de alimentos, veterinarias, transportistas, sastrerías, restaurantes, hoteles, publicidad, toreros, rejoneadores, mozos de espada, banderilleros, vendedores de boletos, quienes elaboran las espadas, banderillas, muletas, capotes, divisas, casacas, por ejemplo.



Oportunidad

El Comité Nacional Sistema Producto Bovinos de Espectáculo (CNSPBE), con apoyo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, elaboraron el estudio Caracterización y Dimensionamiento del Sector Bovinos Espectáculo en México.

De acuerdo con el documento el valor económico del toro bravo representa una oportunidad para la biodiversidad animal y para el medio ambiente. En el primer caso, el toro dejaría de existir si éste no se utiliza para la función zootécnica que tiene asignada, que es la de la tauromaquia, por lo tanto, la pérdida del valor económico implica también la pérdida de la biodiversidad, establece el documento.

“De igual forma, la pérdida de valor económico del toro bravo implica que las vastas áreas en las que crece y se desarrolla este animal, queden expuestas a la acción antropogénica, con los efectos negativos medioambientales que ello conlleva”, refiere el estudio.

Valor de la industria de la tauromaquia en México

• Aproximadamente 5 mil 541 millones de pesos anuales, siendo las ganaderías y los servicios recreativos los principales rubros. Incluye pagos del IVA, ISR, Impuestos Sobre Hoteles e Impuestos Especiales a Productos y Servicios.

• Comprende alimentos balanceados, matadores, rejoneadores, novilleros, seguros, servicios de ambulancia, servicio religioso, servicio veterinario, servicio médico, telas y ornamento, sastrería, autoridades de plaza, bandas de música, banderillas, muletas, publicidad, centros de espectáculo, clarineros y tamborileros, combustibles, comisiones de boletos, equipos de sonido, flores, forrajes, gastos de oficina, herraduras, hoteles, restaurantes, imprenta, inseminación, espadas, fármacos.

• Costo de un toro bravo: 47 mil en promedio.

• Costo de un novillo: 27 mil 500 en promedio.

Plazas:

• La Plaza de San Pablo, en la Ciudad de México, se construyó en 1816, de manera fija.

• México tiene 216 plazas; es el país que más tiene, después de España.

• La Plaza México de 46 mil espectadores, es la más grande del mundo.

Corridas:

• México es el país en que se realiza el mayor número de festejos taurinos, después de España.

• La primera corrida se efectuó el 24 de junio de 1526.

• Con la corrida celebrada el 13 de agosto de 1529 se oficializaron los festejos taurinos para acompañar acontecimientos importantes en pueblos y localidades.

En 2015:

• Se realizaron 504 festejos taurinos, y asistencia de 3 millones 582 mil 600 espectadores.

• Se lidiaron 2 mil 725 bovinos con valor estimado de 113 millones 177 mil pesos.




Imprimir
te puede interesar
similares