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hace 9 años
[Especial]

Rosita Alvírez acabó trágicamente; la mataron por bonita y coqueta

Una saltillense recordó sus andanzas con la protagonista del famoso corrido

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Saltillo, Coah.- Doña Clementina era una anciana de unos 75 años. Hacia 1957, su trabajo diario era la lavandería.

Estimada y procurada por algunas amas de casa del barrio de Hidalgo y Corona en los años 50, vivía en una vecindad por la calle Allende, ahí donde ahora está el cine Olimpia.

Era de tez muy morena. Siempre vestía de negro y era muy menudita, de esas mujeres tlaxcaltecas de origen, que a pesar de su edad avanzada conserva dinamismo en la vida.

Consigna Juan Marino Oyervides Aguirre en su libro “Cuentos y Tradiciones del Saltillo Antiguo”, que la perdió de vista por el año de 1959 porque se mudó de casa. Por otra parte, refiere que el solo nombre de Rosita Alvírez remite al corrido interpretado por Eulalio González “Piporro” en torno a la tragedia ocurrida cuando Hipólito la mató por celos en un baile que sucediera en el año de 1900 en Saltillo.

En los últimos años han sido varias versiones sobre el suceso, entre otras, la que dio más confusión al asunto fue una película filmada en el Distrito Federal en la que se sugiere que el trama aconteció no en nuestro Saltillo, sino más bien en un poblado del bajío.

ACAPARABA MIRADAS
De acuerdo al texto de Juan Marino Oyervides, por el año 1957 doña Clementina (de quien no se conoce el apellido) relató a su señora madre doña Liova Aguirre de Oyervides el suceso del cual, aclara, seguramente hay otras versiones más completas y con más datos, sin embargo, lo que escuchó fue de viva voz.

Una tarde, doña Clementina contó a la señora Liova Aguirre de Oyervides que ella no tan sólo era contemporánea de Rosita Alvírez, sino que incluso fue su amiga y que salía a pasear en ronda junto con ella y otras cinco amigas por la entonces plaza arbolada principal.

La describió como una joven de tez morena clara, de cabello castaño oscuro, y en efecto, muy hermosa.

Tenía muchos pretendientes que la rondaban y que entre ellos el que más insistía era uno de nombre Juan. De hecho otras jóvenes no querían salir junto a ella porque robaba las miradas de los hombres y a casi todos les sonreía.

Doña Clementina dice que Rosita acudía muy seguido a los bailes que en su gran mayoría se efectuaban en solares y patios de casas. Doña Clementina comentó que ella asistió al baile en el que Hipólito hizo su fechoría, pero que había llegado un rato después que Rosita a la fiesta y empezó a bailar, cuando unos 10 ó 15 minutos después escuchó unos balazos (no precisó si fueron seis, como dice el corrido) y que se trató de acercar a una aglomeración de hombres y mujeres que se formó inmediatamente, pero era tal la “bola” de gente que ya no pudo ver cuando se llevaron a Rosita muerta.

Hipólito pudo huir y después de varios días lo arrestaron. Sobre este personaje decía doña Clementina que era un hombre joven dedicado a las labores agrícolas y que procedía del norte de Zacatecas.
Créalo o no…



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