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hace 2 años
[Especial]

Coahuila está listo para la alternancia

Ni en el blanquiazul esperaban ganar siete gubernaturas

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Saltillo, Coahuila.- Coahuila está preparado para la alternancia política, pero para conseguirlo, el PAN deberá hacer más que dejarse llevar por el impulso ganador del 5 de junio, con el triunfo en siete de las 12 gubernaturas disputadas, advirtió el exgobernador de Baja California y comisionado del CEN del PAN para actualizar el padrón de militantes, Ernesto Ruffo Appel.

Opinó que su partido debe llegar a los comicios del próximo año con una propuesta de trabajo que garantice el desarrollo económico regional, deshacerse de liderazgos oportunistas y cortar de tajo la manera feudal de hacer política.

‘Somos los menos peor’

El triunfo del PAN en siete de 12 gubernaturas que se disputaron el 5 de junio, en buena medida fue porque ese organismo “es el menos peor”, pero el impulso no será suficiente para ganar Coahuila el próximo año. El candidato deberá inspirar “confianza y esperanza” y ser puntual en la propuesta de desarrollo económico, anticipó Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador de oposición en México (Baja California 1989-1995) y comisionado de la dirigencia nacional panista para actualizar el padrón de militantes.

En entrevista con Grupo Zócalo criticó los males de la política mexicana, de los cuales su partido no está exento, como “el feudalismo y la corrupción”; justificó el pragmatismo para acceder al poder y el acercamiento con partidos ideológicamente opuestos, y advirtió sobre la transformación del sistema político mexicano ante la restricción del presupuesto para comprar votos y mantener el corporativismo.

A poco menos de un año de los comicios en Coahuila para renovar el Gobierno del Estado, diputaciones locales y ayuntamientos, aseguró que la posibilidad de triunfo está vigente desde el punto de vista de la dirigencia nacional, pero es un hecho que la tendencia ganadora en entidades como Durango, Chihuahua y Tamaulipas no es suficiente.

“México es un país abierto a la globalización y los indicativos dicen que se va a empezar a cerrar el mundo y entonces qué va a hacer México, porque ya casi se explica la mitad del PIB nacional con las empresas globales, es decir, las maquiladoras. Esa vitalidad económica debe continuar y tiene que haber un gobierno en Coahuila que aproveche las ventajas regionales para que la población y la ciudadanía tenga una mediana posibilidad de prosperidad. Esa tiene que ser la propuesta política de Acción Nacional en Coahuila; el partido tiene que empezar a producir esa propuesta de manera de que quien vaya a ser el candidato o candidata, esté en un rumbo institucional”.

–Habla del futuro candidato o candidata en Coahuila y precisamente muchos panistas dan por hecho la candidatura...

“Sin duda hay que escuchar a la opinión pública. A todos nos sorprendió el resultado del 5 de junio, hasta el PAN, y quien decidió el resultado fue la ciudadanía, la gente. En el mismo PAN esto fue sorpresa. Calculamos que íbamos a ganar tres (gubernaturas) y ganamos siete. En el PAN, esos liderazgos tendrán que reconocer que aunque tengan manipulada una parte del padrón, o controlada entre comillas, ya no la tienen segura y lo más importante va a ser escuchar a la opinión pública porque tendrá que ser aquel hombre o mujer que empate lo mejor posible con el carácter coahuilense, porque al final de cuentas se trata de confianza, de generar esperanza, de un liderazgo que debe inspirar, por eso el que gana es quien más logra concitar esa confianza y puede lograr una mayoría electoral”.

–Usted fue gobernador en la época fuerte del salinismo. ¿Se imaginó que la candidatura de su partido se definiera por una encuesta?

“Ha habido un contraste con la realidad respecto de los anhelos del PAN, los ideales democráticos, frente a una sociedad mexicana con fuerte influencia feudal. En México no hay más oportunidades que gente. Es como si quisiéramos entrar al cine, pero nomás hay mil butacas y 4 mil haciendo cola. Nos brincamos la cola, o nos ponemos de acuerdo con el taquillero o con el que corta los boletos, usamos influencias y entonces el asunto no es democrático, es de ver quién es más vivo. Eso funcionó contra la compra de lealtades, es decir, vas a entrar y a agarrar media butaca pero me vas a hacer leal e incondicional y así funcionó el sistema político, pero lo permitía el presupuesto del Gobierno, cosas como el petróleo.

“El PAN, con sus ideales democráticos, de repente se encontró con que le podían hacer cachirules y robar resultados legítimos a través de padrones falsos, llegar al Gobierno y meter a los parientes, amigos, compadres, ser incondicional a cambio de eso. El PAN logró la Presidencia de la República en dos ocasiones y desapareció el Consejo Nacional, se lo comió un presidente... es la experiencia del PAN y del PRI, pero eso se va a acabar y lo que va a valer es la fuerza de las instituciones”.

–Usted ganó una elección para alcalde y otra para gobernador. ¿Hay una fórmula, una receta para ganar?

“Lo que hay es atención y no es de dar, sino de atender, de hacernos en el mundo como cualquier otra persona, como iguales que somos todos. La gente lo que quiere ver es que no los vayamos a batear. Esa es una parte esencial de la receta: atender”.

–¿Algo muy difícil de lograr en los políticos?

“Mucho, ahora está fincado (en dar) y eso, por ejemplo, ha pervertido al PAN: la despensa, es decir, dar algo. ‘¿Qué me vas a dar?’ Te dicen y de lo que estoy hablando es de atención, no de dar un bien material”.

–¿Entonces el PAN copió la receta del PRI, de dar...?

“De la necesidad, de usufructuar la necesidad de la gente; ese es el PAN que debemos erradicar, que fue el PAN que llegó con los intereses. Está bien difícil, porque es luchar contra la realidad de los intereses, frente al idealismo romántico y el PAN es idealista romántico, por eso le ha costado tanto trabajo y ahorita está lleno de interesados y peor si creen que van a ganar Coahuila, entonces tiene que haber orden, fuerzainstitucional”.

–¿Qué opina de los grupos de poder en el PAN de Coahuila, que jamás se han puesto de acuerdo y terminan confrontados?

“A ese fenómeno le llamo ‘la onda grupera’. Estos canijos se hacen bola en torno al que creen que va a ganar o hacen la lucha y luego venden su posición al que creen que va a ganar a cambio de posiciones en el Gobierno y se vuelve un asunto feudal, de intereses. Me tocó en Baja California, la convención que me eligió candidato a gobernador fue de 650 panistas, al año había 10 mil. ¿Qué de raro tiene que por el amor a una chamba van y se apuntan? Esto tiene que ser medido contra el ejercicio de militancia, de actuar políticamente o románticamente por los demás. Gómez Morín dijo: ‘Aquí no venimos ni a recibir, ni a obtener, sino a decir lo que es mejor para México’, y eso es el PAN, pero cómo le vamos a ser para cernir los buenos de los malos, pues con trabajo, como dice el dicho: trabajo mata carita y en la actualizada del padrón con la huella digital vamos a poder pasar lista: ¿Cuidaste la casilla? ¿Fuiste al crucero? ¿Participas en el grupo ciudadano? ¿Tienes responsabilidad cívica o intereses? Ese es el nuevo PAN”.

–Hace mucho que no escuchaba hablar a un panista de Manuel Gómez Morín...

“Es sintomático. Cada vez se habla menos de él porque la realidad y la necesidad se imponen. Los necesitados no tienen que ir a la universidad para ver cómo se hacen de algo; se hacen vivos. Los románticos como Gómez Morín están por una causa por los demás, es de amor a los demás y pocos son los que pueden andar así, casi casi envueltos en una sábana de monje. Ese es el reto de México: ¿Cómo vamos a sobreponer nuestros propios intereses naturales por el bien público, por el bien de los demás?”.

–¿Por qué perdieron la Presidencia en 2012?

“Por el ‘Prian’. No hay duda de que la corrupción ha sido como el aceite o el ingrediente que mueve los engranes de la política en México desde la Revolución. El que está ahí controla y no quiere soltar, esa es la historia del poder en México, pero más gente ha ido a la universidad, hay más apertura económica, México se ha visto forzado a globalizarse y la élite en el poder, dígase los de Atlacomulco, por ejemplo, pueden ir controlando menos y eso está llamando a otro sistema, pero mientras hay un montón de abandonados que están muy amargos, desilusionados y bien necesitados, como es la gran proporción que apoya a López Obrador y entonces hay un momento”.

–¿Los arreglos políticos? ¿La concertacesión?

“¿Qué dicen de mí en el año 89? Que soy fruto del Prian, de una concertacesión. La circunstancia yo creo que le convenía a Salinas, no afrontarlo sino reconocerlo, pero de que la gente votó por mí, votó por mí y lo puedo demostrar. Don Fernando Gutiérrez Barrios, un año después de haber sido electo, me preguntó: ¿Oiga, Gobernador, cómo le hizo? ¿Pa’ qué? Le dije. Pa’ que tuviera las actas notariadas el Presidente de la República a las 6 de la mañana al día siguiente de su elección. Le dije: ‘Los notarios jalaron conmigo; a las 11 de la noche tenía las copias y le di una copia al almirante y otra al general de la región militar’. ¿Quién se las puso al Presidente en su escritorio? No lo sé, pero tuve las actas y tenía al New York Times y al Washington Post, y estaba pasando la caída del Muro de Berlín, es decir, había circunstancias que no dominaba Salinas, tenía que reconocer y así se van dando las cosas. Otros ganaron antes que yo, pero les robaron la elección”.

–Habla de que el PAN perdió la Presidencia de la República en 2012 por su acercamiento con el PRI, pero en el primer año de gobierno de Peña Nieto seguía ese acercamiento, ahí está el Pacto por México y las reformas...

“Sí. Muchas de esas reformas son necesarias y qué bueno que se hicieron, pero el fondo de la discusión es el marco de cómo se han tenido que ir acomodando las fuerzas políticas. En el 88 se cayó el sistema y don Luis Álvarez tuvo que tomar una decisión: si platicar con el Gobierno, en ese momento de Miguel de la Madrid y el candidato electo entre comillas, Carlos Salinas, o lanzarse a la rebeldía por la duda de que haya sido respetada la democracia e irse con Cuauhtémoc. El Maquío se fue de huelga de hambre al Ángel, porque Maquío era democrático al cien por ciento, y era una bala, pero ¿cuál era la conveniencia de la nación? Yo era alcalde y gané tres a uno Ensenada y dos años después Cuauhtémoc Cárdenas ganó Ensenada. Fui a la dirigencia nacional y me di cuenta de que iban y venían de Los Pinos. Se dijo que había que legitimar al gobierno de Salinas por su ejercicio y de ahí nació la palabra concertacesión y el tema que se ha dicho, Prian; eso es fruto de una realidad política nacional ante el temor de que se fuera a descomponer todo, percepción real o no...”.

–Eso también se llama pragmatismo...

“Tiene que ver con cómo vamos a mantener la estabilidad política, el rumbo de la nación y vamos a concertar, a acordar un plan o programa de gobierno por los siguientes seis años, o tres, porque puede ser en una alcaldía y después volveremos a tener que ver si nos conviene o no hacer un gobierno de coalición, todo en aras de no perder la visión del interés público. Lo que sucedió el 5 de junio no es gracias al PAN; lo he dicho y me han criticado: es gracias a que somos los menos malos y el bilimbique produjo un resultado, pero ni nosotros nos lo esperábamos”.

–Finalmente, ¿está formado en la fila donde están Margarita, Ricardo Anaya...?

“No. Hay una canción de José José que me gusta mucho: no es lo mismo amar y querer. A mí siempre me han buscado porque creen que debo ser; yo nunca la he buscado, porque si andas de querendón te andas vendiendo a cambio de posiciones y en mi caso a lo mejor soy como el ‘Chicharito’, me cae el balón enfrente de la portería. Son características que funcionan conforme a circunstancias y coyunturas, pero no ando buscando nada; soy integrante del CEN del PAN, soy institucional y voy a empujar por que la institución esté lo mejor posible”.

LM


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