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hace 2 años
[The Walking Dead]

The Walking Dead: La otra cara de la moneda

The Cell, el número 3 de la séptima temporada, retoma la historia de Daryl luego de convertirse en prisionero de Negan

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The Walking Dead: La otra cara de la moneda
Foto: AMC
Saltillo, Coah.- Apenas hace 15 días Negan mató a Abraham y a Glenn con su sediento bate de nombre Lucille, una semana después descubrimos junto a Carol y Morgan un nuevo mundo en el que la paz y la cooperación es la base que sostiene a un lugar llamado El Reino, dirigido por el positivo y teatral Ezekiel.

En esta ocasión, en el episodio The Cell, el número 3 de la séptima temporada, que retoma la historia de Daryl luego de convertirse en prisionero de Negan y Los Salvadores, vemos la otra cara de la moneda dentro de un Apocalipsis zombi.

En el review anterior abordamos el tema de El Reino y cómo Ezekiel había formado, acompañado de su tigresa Shiva, lo que describimos como un: “cuadro que retrata ese ‘y vivieron felices para siempre’ de las películas apocalípticas en las que el bien vence al mal y los supervivientes se levantan y unen en un nuevo y perfecto mañana”.

Pero en The Cell, las puertas que se nos abren son las del Santuario, lugar al que Negan llama hogar, ese en el que termina todo lo que Los Salvadores roban o arrebatan a los supervivientes con los que se encuentran, lista en la que incluimos a El Reino y Alexandria.

Los líderes son importantes en The Walking Dead, sin una figura que diriga y de seguridad a un grupo de personas a la deriva en el fin del mundo probablemente la humanidad ya habría desaparecido. Hay líderes de muchos tipos, como Rick, que ven a su grupo más como una familia que como seguidores o Ezekiel que se hace llamar rey y con justicia y bondad dirige a su pueblo. Luego está Negan, ese que sin hacerse llamar su alteza o majestad pasa dejando un puñado de sujetos arrodillados, quizá más por temor que por respeto.



Así como retomamos el destino de Daryl, luego de golpear a Negan y provocar la muerte de Glenn, tambíen nos encontramos con Dwight, ese personaje de la sexta temporada a quien el valiente arquero salva la vida y después lo traiciona y el responsable de que Denise muriera.

Dwight parece sobreesforzarse por complacer a Negan y es así como se encarga de tratar de convencer a Daryl de que se una a Los Salvadores, lo único que éste tiene que hacer es arrodillarse ante su lider y, por supuesto, trabajar para él.

Pero ¿cómo planea lograrlo? Torturándolo de todas las maneras posibles: mal alimentándolo, despojándolo de sus ropas -de las que se adueña-, encerrándolo en una celda oscura y pequeña, poniéndole música pegadiza y ridículamente positiva y, en el más terrible de los casos, recordándole que fue su reacción ante Negan la razón que llevó a su amigo Glenn a una terrible muerte.

Con la imagen de un Glenn destrozado en el piso de su celda, vemos a Daryl quebrarse, más que ante lo incierto de su situación a la culpa que lleva arrastrando meses atrás, luego de la muerte de Hershel, Beth, Denise y por último Glenn, casos en los que se ha sentido responsable aún sin llevar la sangre de sus amigos entre sus manos.



Cada uno de los personajes en The Walking Dead libra una batalla interna; la culpa es la de Daryl, pero otra que se nos releva en este episodio es la de Dwight.

Esta es su historia...

El carcelero de Daryl llegó junto con su esposa Sherry y la hermana de esta, Tina, al Santuario a trabajar para Negan, pero la delicada situación de Tina, enferma de diabetes, se complicó cuando el medicamento escaseó. Por lo que para conseguir acceso a las medicinas y subir en el escalafón de esa sociedad privada, Tina se comprometió en matrimonio con Negan.

Pero Dwight, Sherry y Tina acabaron yendo contra las normas de Los Salvadores y huyeron con las medicinas.

Tina falleció en manos de los caminantes y los dos supervivientes acabaron regresando al Santuario. Pero tenían que pagar con la vida de alguno de ellos, así que Dwight se ofreció para salvar a su esposa, sin embargo Sherry se le propuso a Negan y fue así como terminó casándose con él, mientras Dwight acabó como mano derecha del líder de Los Salvadores, pero con una quemadura en la cara como advertencia.

Tras revelarle esta historia a Daryl, Negan espera que éste finalmente se decida a seguirlo, prometiéndole una vida de rey, pero la moral de Daryl es más grande que cualquier horda que se haya presentado en la serie por lo que se cuando este le pregunta: ¿Quién eres?, bajo el efecto de la amenazante Lucille, éste opta por responder: Daryl, cuando el resto de Los Salvadores debe responder siempre y sin importar qué: Negan.

Otro de los aspectos a destacar en este episodio es la musicalización. La serie de AMC siempre destaca por acertar en los temas que usa para ambientar tal o cual escena y este no es la excepción. En esta ocasión inicia el episodio con el jovial tema Town Called Malice de The Jam, que otorga un singular ritmo a la presentación de Los Salvadores y su estilo de vida.



Por otro lado tenemos Easy Street de Jim Bianco y Petra Haden, la pegadiza canción que se llevó la noche y el odio de Daryl.



Y, finalmente, el tema que hizo llorar a Daryl Dixon al recordar a su amigo Glenn y ver la foto que le dejó Dwight y que, seguramente, muestra como quedó el coreano luego de tremenda golpiza por parte de Negan.



Después del primer y sádico episodio, la muerte ha sido algo menos presente dentro de la serie. Aquí volvemos a tener un humano muerto, pero más que un personaje muerto es una mera marioneta para que entendamos la labor y los remordimientos de Dwight, así como para ver cómo funciona la granja de zombis.



El siguiente episodio lleva por nombre Service y nos llevará de regreso a Alexandria y, quizá, nos muerte qué pasó con el grupo de Rick luego de su encuentro con Negan, además del esperado reencuentro de este villano con los protagonistas. Sin embargo, aún quedan muchas dudas por resolver, como el destino de Daryl, Carol y Morgan y cómo asumirá el grupo de Alexandria su nueva relación con Negan.




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