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[Internacional]

Turismo religioso en Irak, en apuros por sanciones a Irán

Por AFP

Las sanciones de EU a Irán han obligado a los peregrinos iraníes con pocos recursos a quedarse en casa

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Turismo religioso en Irak, en apuros por sanciones a Irán
Visitantes en un lugar sagrado de la ciudad iraquí de Náyaf, el 14 de agosto de 2018. Foto: Zócalo | AFP
Irak.- La ciudad santa chiita de Nayaf, en Irak, se está viendo afectada de lleno por las sanciones de Estados Unidos a Irán, que han obligado a los peregrinos iraníes con pocos recursos a quedarse en casa.

En el límite de la ciudad, rodeado por unos muros cubiertos de mosaicos y coronado por una cúpula dorada, se encuentra el templo del imán Alí, yerno del profeta Mahoma y una figura venerada por los musulmanes chiitas.

El templo atrae cada año a millón y medio de peregrinos a Nayaf, además de los que viajan a la ciudad santa para la concurrida celebración anual del Arbaeen. La gran mayoría proceden de la vecina Irán, de mayoría chiita.

"Más del 85% son iraníes", señala Saeb Abu Ghoneim, presidente del sindicato hotelero de la ciudad.

En esta ciudad, situada 150 km al sur de Bagdad, los carteles están traducidos al farsi.

El idioma nacional de Irán puede oírse al caminar por Nayaf, hablado por mujeres completamente cubiertas con sus velos negros y por hombres peregrinos.

Pero unos días después de que Estados Unidos volviera a imponer sanciones a Irán este mes, tras la decisión del presidente Donald Trump de retirar unilateralmente a su país del acuerdo nuclear firmado con Irán en 2015, el impacto ya se siente en Nayaf.

Crisis de la divisa

El rial iraní se vio duramente golpeado por la situación económica en la República Islámica y por las medidas estadounidenses, perdiendo casi la mitad de su valor frente al dólar desde abril.

En opinión de Farzad Reza Alí, un iraní que logró financiar su viaje a Nayaf, la caída del número de peregrinos es resultado directo de la crisis de la divisa.

"Es porque el rial no vale nada", asegura.

La primera ronda de sanciones contra Irán está dirigida contra las transacciones financieras y las importaciones de materias primas. En noviembre está previsto que se aplique un nuevo paquete que afectará al banco central iraní y a su vital industria de hidrocarburos.

A inicios de año, la tasa de cambio del dólar estaba en 42 mil 900 riales. Desde entonces llegó a valer casi 120 mil riales en el mercado negro.

Para obtener los 40 dólares (35 euros) necesarios para una vista para Irak, Mokdabandeh Mehrban tuvo que recurrir al mercado negro.

"Ahora el mercado fluctúa y no está apoyado por el gobierno, así que hay menos peregrinos iraníes", señala.

Mercado en caída libre

Las cancelaciones de las reservas en hoteles por parte de los peregrinos iraníes podrían tener duras consecuencias para el sector turístico iraquí, que el año pasado dio trabajo, directa o indirectamente, a unas 544 mil 500 personas.

También contribuyó al 3% del Producto Interno Bruto, unos 5 mil millones de dólares, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

En Irak, el turismo es casi exclusivamente religioso y se concentra en Nayaf y en la cercana Kerbala, la otra ciudad santa chiita del país.

Mientras Nayaf se prepara para recibir a los peregrinos para los numerosos festivales religiosos de este mes, hay una falta notable de llegadas de iraníes.

Los enlaces en los transportes se redujeron drásticamente: el aeropuerto de Nayaf, que solía ofrecer 35 vuelos diarios entre los dos países ahora solo opera 12. Según varios funcionarios, la mayoría de pasajeros que viajan de Nayaf a Irán son peregrinos iraquíes que visitan lugares sagrados en la República Islámica.

"Se han cancelado muchas reservas en hoteles y el número de peregrinos en Nayaf es muy débil", según Abu Ghoneim, aunque no pudo ofrecer cifras concretas sobre los 285 hoteles de la ciudad.

Para revertir la tendencia, los hoteles se han visto obligados a ofrecer habitaciones a precios de ganga.

"Los precios bajaron mucho, en algunos casos se redujeron un 50%", señala Yusef Abu al Tabuk, propietario del hotel Al Balad Al Amin.

Pero las ofertas especiales no son suficiente para contrarrestar el impacto de las sanciones, según el hotelero, de 85 años. Sin los peregrinos iraníes, "el mercado está en caída libre".




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