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Querida Ana
Querida Ana
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26 Abril 2018 04:00:00
Querida Agotada
QUERIDA ANA:

Estoy desgastada y agotada. Tengo 34 años. Estoy casada y tengo dos hijos, de 7 y 5 años. Trabajo tiempo completo y no tengo ayuda en la casa. Aparte de mis deberes de ama de casa, cuido a mi madre que está postrada en cama, ya tengo dos años cuidándola. ¿Puede alguien imaginar cómo es mi vida? Nunca salgo a departir un rato con mis amigas, jamás voy al cine ni al teatro. ¿Viajar? ¿Qué es eso?

¿Y qué cree? Pues hace tres días mi madre me dijo que había ido su sobrina “muy querida” y le había dicho que si podría irse a nuestra casa su mamá (hermana de mi madre), que también está casi inválida, para que de esa manera ellas se hagan compañía. Que había dicho que ella pagaba por sus gastos y que a mí “me recompensaría de alguna manera el trabajo que diera su mamá”. Me quedé muda cuando mi mamá me dijo eso y dijo que la tía podría dormir en su misma recámara en la otra cama gemela en la que a veces duermo yo cuando mi mamá está más delicada, y que de esa manera ella no va a sentirse tan sola. Me di la media vuelta y ni le contesté nada a mamá. Mi esposo me dijo que no le gustaría, pero que me dejaba la decisión a mí. Pero hoy volvió a decirme qué había decidido, pues le había llamado mi prima (su sobrina querida). Yo le dije: “Luego te digo mamá”.

Ana, mi tía tiene un carácter terrible. Siempre ha sido gritona, insensible, desconsiderada. Además su casa la tuvo descuidada y desaseada, y a sus dos hijos los traía sucios y los trataba mal. Yo no quiero a una persona así en mi casa. Además yo no puedo ya con más trabajo. Dice mi mamá que con lo que me dé mi prima puedo contratar a alguien que me ayude, pero con tanto trabajo yo creo que nadie va a querer estar aquí ayudando. Mi mamá también tiene un carácter fuerte, pero será por el cariño a mí, su hija, por los niños, o no sé, pero se contiene y no me da mucho problema. Pero no quiero en mi casa a una persona como mi tía. Además estoy ya agotada y les estoy quitando a mi marido y a mis hijos, además del tiempo y atención que debo darles, la paz y comodidad que necesitan en su hogar. Por favor me urge que me conteste qué decir para negarme a recibir a mi tía. Gracias y disculpe la prisa.

AGOTADA

QUERIDA AGOTADA:

De ninguna manera aceptes recibir a tu tía, ni aunque fuera la mujer más dulce del mundo, menos con el carácter y comportamiento que ha tenido toda su vida. Tanta responsabilidad está arruinando tu vida, pues vives bajo una tensión constante. No importa cuánto ames a alguien, es una responsabilidad verdaderamente grande que no solamente puede arruinar tu vida, sino también la de tu esposo y tus hijos. Por otra parte, ¿esa mujer, tu prima, está inválida o qué le pasa que no se hace cargo de su madre? ¿Por qué quiere echar sobre tus espaldas esa responsabilidad y ese trabajo que no te corresponden? Está correcto que lo hagas con tu madre, pero ¿por qué tu tía?

De inmediato dile a tu mamá que tu respuesta es un “NO rotundo”, y que no trate de convencerte. Y agrega que si acaso no se da cuenta ella de lo mucho que trabajas y te esfuerzas para atender a tu familia y a ella, además de trabajar tiempo completo. Hazlo con cariño, pero con firmeza.

No seas injusta contigo y con tus hijos y esposo. No agregues a nadie más a tu ocupada existencia. Y búscate a alguien que te ayude al menos dos veces por semana para que te aliviane un poco el trabajo de la casa y siquiera una vez a la semana puedas salir a distraerte un rato. No cargues con responsabilidades que no te corresponden.

ANA
25 Abril 2018 04:00:00
Querido Anónimo
QUERIDA ANA:

Soy un hombre de 45 años. Casado y con tres hijos. Mi hija mayor estudia en una universidad de Estados Unidos. El que sigue también está en la universidad, pero aquí en México, y el menor está en preparatoria. Vivimos en una colonia muy buena y llevamos una vida bastante holgada.

Todo parece perfecto, pero para que todo esté bien yo tengo que llevar bastante dinero a mi casa y eso en estos tiempos está difícil. Tengo un negocio propio que ha ido bastante bien, pero trabajo mucho y los problemas abundan. Le cuento todo eso porque pienso que quizás eso esté influyendo para que por las noches yo rechine los dientes. Yo no me daba cuenta, solamente amanecía con dolor de muelas y dientes, pero mi esposa me dijo lo que me estaba sucediendo.

¿Hay algo para que pueda prevenir el daño dental que puede acarrearme este hábito? Gracias.

ANÓNIMO

QUERIDO ANÓNIMO:

Rechinar los dientes puede ser un problema difícil de afrontar porque sucede en la noche, cuando la persona está dormida y no se da cuenta de que cierra los dientes fuertemente. Tiene razón al pensar que eso puede causar daño a los dientes y pienso que puede ser ayudado al usar por la noche un dispositivo que se llama guarda o placa de mordida. Vea a su odontólogo acerca de esto. Seguramente va a ayudarlo.

También ha de querer afrontar el estrés y la tensión que puede estar causando el rechinido de los dientes. Quizás la terapia sicológica le permitiría identificar maneras más sanas para lidiar con las tensiones que le provocan ese problema en su vida.

ANA
24 Abril 2018 04:00:00
Querida ¿criminal?
QUERIDA ANA:

Tengo un solo hijo y soy viuda. Yo siempre pensé que era una suegra buena, que tenía el cariño de mi nuera y su confianza, pero después de ocho años de casados, parece que tanto mi hijo como mi nuera piensan de manera diferente. Le voy a contar lo que sucedió. Por los últimos tres años, desde que los niños crecieron, sus padres permitieron que me visitaran los sábados, se quedaran a dormir y almorzaran conmigo. Los recogían a mediodía del domingo y todos felices.

Adoro a mis nietos y me hacía inmensamente feliz que estuvieran los dos niños conmigo la tarde y noche del sábado y la mañana de los domingos. ¿Cuál fue el problema? Que el mayor de mis nietos, que tiene 7 años, le dijo a su mamá que me quiere mucho y agregó: “la abuela me escucha, quisiera que fuera mi mamá”.

Ahora mi nuera está convencida de que yo estoy llenando de ideas raras la mente joven de mis nietos. No es raro que niños de esa edad digan cosas como esa, pero lo dijo porque esos días yo me dedicaba a cuidarlos, escucharlos, mimarlos y quererlos. Sin embargo, mi nuera (y ella convenció seguramente a mi hijo) decidió que ya no vengan mis nietos a la casa y que si quiero verlos vaya a su casa cuando ellos dos o al menos ella, estén allí. Esto es doloroso y humillante para mí. ¿Debo tragarme mi orgullo e ir a jugar y ver a mis nietos cuando ella esté presente, bajo su mirada vigilante? Eso me hace sentir como si yo fuera una criminal. Sé que si no acepto esa condición voy a perder a mis nietos y eso me hace sufrir muchísimo. Por favor aconséjeme.

¿CRIMINAL?

QUERIDA ¿CRIMINAL?:

¡Vaya! Sentí muy mal escribir la palabra refiriéndome a usted. No, no lo es de ninguna manera y no se sienta así. Y mi consejo (ahora sí) es: No permita que su orgullo interfiera en su relación con sus nietos. La aman y la necesitan en sus vidas. Así pues, visite a los niños en su casa aunque sea bajo la supervisión de su nuera y hágalo con una sonrisa en su cara.

Su nuera se siente insegura y creo que hasta preocupada de sus habilidades como madre. Hágale sentir que es una madre maravillosa y que no tiene usted deseos de criar niños otra vez. Dígale que es mucho más fácil ser abuela que madre. Y mientras esté en casa de ella, aproveche la oportunidad para fortalecer su relación con ella. Busque algo acerca de ella para admirar y dígale que está haciendo un buen trabajo como esposa y como madre.

Cuando ella comprenda que usted no está compitiendo con ella, va a relajarse y confiará nuevamente para dejar a sus hijos pasar tiempo nuevamente con usted. Le aseguro que pronto el problema tendrá feliz solución. No se agobie ni sufra. Al mal tiempo buena cara.

ANA
23 Abril 2018 04:00:00
Querida Chismosa
QUERIDA ANA:

Soy una muchacha de 14 años y tengo miedo de haber metido la pata de manera grande. Mi hermana mayor vive con su novio y tuvieron una bebita hermosa hace tres meses. Adoro a mi sobrinita. Hace unos días yo estaba en casa de mi hermana y ella y su novio se pelearon y él le pegó a mi hermana. Enseguida él se salió de la casa y mi hermana me dijo que le diría a mi papá que le había pegado, pero sabía que no lo iba a hacer y así fue, hasta ayer no le había dicho nada y yo le dije a mis papás lo que había visto.

Mi papá se puso furioso y dijo que va a meter a la cárcel “al desgraciado” y va a obligar a mi hermana a dejarlo. No pensé que pasara tal cosa. Sí sabía que se iba a enojar, pero no creí que haría todo eso. Ahora tengo miedo de qué hará mi hermana cuando descubra que le dije a papá que le pegó su novio. Sé que ella no va a dejarlo y tengo miedo de que ya no me dejen ver a mi sobrinita. ¿Qué voy a hacer? ¿Hice mal en decirles a mis papás lo que vi? Ayúdeme. Lo necesito.

CHISMOSA

QUERIDA CHISMOSA:

No hiciste nada malo, no fue un chisme. Quizás para cuando leas mi respuesta ya haya sucedido lo que debió suceder. Y pienso que tu papá ni va a enviar a la cárcel al novio de tu hermana ni va a obligarla a ella a dejarlo. Lo más probable es que hablará y regañará severamente a ese muchacho por haber golpeado a su hija y le advertirá que si vuelve a hacerlo, entonces sí lo enviará a la cárcel y lo obligarán a no acercarse ni a tu hermana ni a la niña. Cuando el abuso físico no se reporta a alguien, puede empeorar y tú, al reportarlo, solamente estabas protegiendo a tu hermana y a su bebita. Dile a tu hermana que lo hiciste porque la quieres mucho y también a tu sobrinita y no toleras que la maltrate su novio. Y te elogio por hacer lo correcto.

ANA
21 Abril 2018 04:00:00
QUERIDA VIVIENDO LA LOCURA
QUERIDA ANA:
Hace dos años mis suegros se mudaron a nuestra casa porque mi suegro sufrió una embolia y mi esposo pensó que era la mejor opción. Yo acepté y lo hice de muy buena voluntad, pues los quiero mucho. Desde entonces mi suegro se ha recuperado bastante y ya camina con bastón, habla perfectamente, piensa de la misma manera y hasta es alegre de nuevo. En cuanto a mi suegra, ella parece como que ha encontrado la fuente de la juventud.

A mí me da mucho gusto eso. El problema es que mi esposo tiene dos hermanos, ninguno de los cuales ha cooperado económicamente para las cuentas médicas o gastos de mis suegros de ningún tipo. Y lo que es peor, tratan mi casa como si fuera de su propiedad. Entran y salen a cualquier hora que se les da la gana, incluyendo temprano en la mañana o tarde en la noche, pues dicen que es la única hora en la que pueden visitarlos. Traen a sus hijos y los pequeños corren por todos lados y tiran cosas y sus padres nunca los corrigen. Mis cuñados entran sin tocar, se apoderan del refrigerador y se sientan a ver televisión a veces acostados en el sofá. Nunca recogen lo que dejan desordenado.

Yo trabajo tiempo completo, fuera de la casa, y por supuesto también mi esposo. También tengo mis hijos propios. No tengo el tiempo ni la energía para limpiar el desorden y suciedad que estos salvajes dejan. La única vez que mi esposo les dijo que dejaran de tratar nuestra casa como un hotel, venían, pero no le dirigían la palabra y eso duró tres meses. Eventualmente mi esposo cedió y él comenzó a hablarles.

Después de cada uno de estos episodios, mi suegra dice que lamenta el comportamiento de sus hijos y nietos, pero nunca los corrige ni les dice nada. Mi hijo mayor, que tiene 20 años, dice que ya no quiere vivir aquí y está planeando irse de la casa. ¿Cómo puedo sacar a estas personas de mi casa y mantener la armonía familiar? No quiero lastimar a mis suegros, pero tampoco quiero lastimar mi matrimonio y estoy a punto de hacerlo. Por favor ayúdeme.

VIVIENDO LA LOCURA


QUERIDA VIVIENDO LA LOCURA:

En realidad, en estos momentos ni en su hogar, ni con la familia de su esposo, hay armonía familiar. Lo que describe es más como un circo de tres pistas. Y lamento decirle que mientras sus suegros vivan en su casa, sus cuñados seguirán como hasta ahora. Sugiero que como es su casa, tome el control de ella. Dígales a sus suegros, con todo respeto y cariño, que va a decirles a sus hijos que pueden venir, sin sus hijos, dos veces a la semana cada uno. Y si traen a la familia, que sea uno un domingo o sábado y otro a la semana siguiente. Que usted está agotada y su médico le dijo que necesita descansar. Además, dígale a su esposo que la apoye, y que si sus hermanos dejan de hablarle, que así sea. Ellos mismos van a ceder ahora, cuando vean que el cambio va en serio. Además, su esposo también debe dejar claro que deben pagar por partes iguales las cuentas de doctores, los medicamentos y los gastos de sus padres. Que agregue que él ya no puede llevar toda la carga. Esos hermanos se seguirán aprovechando hasta que ustedes fijen límites. Espero que sigan mi sugerencia. Es en bien de su familia.

ANA
20 Abril 2018 04:00:00
QUERIDA D. L.
QUERIDA ANA:

Mis suegros, a los que siempre quise mucho desde que me casé con mi esposo, pues los dos fueron excelentes personas conmigo, cumplirían sus Bodas de Oro en el mes de junio. Desgraciadamente, mi suegro falleció hace un mes. Mi suegra está devastada, muy triste y hasta deprimida. Nosotros y también sus otros dos hijos, una mujer y un hombre, nos hemos dado a la tarea de no dejarla solita y constantemente la visitamos, le llamamos, la sacamos, la invitamos a nuestras casas. En fin, que estamos haciendo lo que podemos para que ella sienta lo menos posible la ausencia de su esposo.

Mi querida suegra se ha mostrado muy dispuesta a complacernos cuando la invitamos a nuestras casas o a salir a pasear, seguramente porque teme sentirse más sola.

Eso nos ha tranquilizado. También contratamos a una señora que conocemos desde hace mucho tiempo y que es viuda y sin hijos, para que se fuera a vivir con ella y allí duerme y también la invitamos a salir con nosotros. A veces acepta y a veces no, prefiere en ocasiones ir a visitar su casa o a alguna amiga.

Lo que nos tiene inquietos es que, como le digo, en junio cumplirían 50 años de casados y no sabemos qué hacer en esa fecha. Por eso quiero que nos haga favor de sugerirnos y aconsejarnos qué hacer para que la fecha no pase desapercibida, pero que no sea motivo de tristeza para ella.

Muchas gracias por su ayuda. La saludo y la felicito por su trabajo tan excelente.

D. L.


QUERIDA D. L.:

Lamento la pérdida que tuvieron de su suegro que debe haber sido una excelente persona y a quien extrañan tanto. Y por supuesto no deberán ignorar el día del 50 aniversario del matrimonio de ella con su difunto esposo. Seguramente ella va a querer visitar la tumba del señor, así que compren un hermoso ramo de flores blancas y díganle un día o varios días antes que irán por la mañana por ella para llevarla a visitar a su esposo.

Luego de esa visita, que debiera ser tranquila, llévenla a un breve paseo por algún parque o, si no lo desea ella, regrésenla a su casa, donde sugiero que la espere otro ramo de hermosas flores, las que ella prefiera y tomen algún té o café en su compañía.

Más tarde, llévenla a comer con ustedes, mejor en la casa de alguno de sus hijos y con toda la familia. Platiquen de los hermosos momentos que pasaron con su suegro, pero de manera alegre. Ya por la tarde llévenla a su casa y quédense con ella hasta tarde. Cenen con ella y luego ya déjenla descansar. Espero que les parezca bien mi sugerencia.

ANA
19 Abril 2018 04:00:00
Querida Atormentada
QUERIDA ANA:

Estoy muy angustiada. Primero porque sospecho que mi marido me engaña. Y luego por las consecuencias que puede acarrear su actitud. Él es profesionista y ejerce su profesión, y además da clases de posgrado. Pues bien, resulta que hubo un seminario al que fue invitado y también sus alumnos, y él invitó a una de sus alumnas a que asistiera y que él le pagaría la inscripción y el hotel, porque fue en una ciudad cercana, pero no había manera de regresar por lo tarde que terminaba el evento. Cuando me enteré le pregunté por qué la había invitado y me dijo que porque es la más destacada de su clase y sabía que iba a servirle mucho. Ya no dije nada, pero no me gustó.

Se fueron por la mañana y ya en la noche llamé al hotel y pregunté si había una habitación a nombre de ella y me dijeron que no. Claro que esa noche no dormí. Y cuando regresó mi marido a la casa le dije lo que me dijeron en el hotel. Me dijo que ella se había quedado en la misma habitación de él, porque como era el hotel sede no había más habitaciones, pero me juró que ella simplemente durmió en la otra cama. Yo no pude detener el llanto y él siguió jurando que era verdad lo que decía.

Mi otra preocupación es que el hecho, aunque fuera verdad, puede ser interpretado como que durmieron juntos. Y él es el maestro y ella la alumna y puede traerle a mi marido consecuencias serias en su trabajo y en su prestigio.

La joven tiene 23 años y mi marido tiene 45. ¿Es posible que lo que me dice fuera verdad? ¿Será tanta la inocencia de ella y de él? ¿Es aceptable lo que hizo? No sé qué va a pasar tanto en nuestro matrimonio como en su trabajo. ¿Qué hago?

ATORMENTADA

QUERIDA ATORMENTADA:

Es posible que la situación fuera inocente –pero no probable. El comportamiento de tu esposo fue sumamente impropio, inaceptable y nada sensato. Se supone que los maestros tienen más “poder” en las relaciones con sus alumnos, pues los estudiantes pueden temer decir “no”, particularmente si tienen “el más grande respeto” por la persona que propone algo como fue el caso de tu esposo.

Él pudo haber propuesto a la joven que por no haber habitaciones disponibles (¿?) ella pasara la noche en la habitación de él, y ella pudo haberse sentido presionada a aceptar o temerosa de no aceptar. Sólo ellos saben qué pasó. Y las consecuencias, aún si no hubo nada injustificable, pueden ser serias si la joven les cuenta a sus padres, amigas, etcétera. Pero tu esposo no es un adolescente que no sabía qué podía suceder. Si hay consecuencias, él sabrá que hacer o cómo guarecerse del chubasco. Tú no hagas nada.

ANA
18 Abril 2018 04:00:00
Querida Desdichada
QUERIDA ANA:

Tengo cuatro años casada con mi esposo. Lo amo muchísimo y al principio fuimos muy felices. Él es considerado, agradable, fiel y también me quiere mucho. Los dos trabajamos tiempo completo y aún no tenemos hijos. El problema es mi suegra. Mi suegro falleció antes de que nos casáramos. Ella tuvo una embolia leve hace un año y aunque tiene la posibilidad de hacer todo: caminar, hablar, moverse, pensar, hasta escribir a mano y en la computadora, decidió que no se sentía capaz de vivir sola y vino a vivir con nosotros.

Ella ha sido la culpable de lo que le sucede: tiene diabetes, pero no hace ejercicio y come muy inapropiadamente. Así que ahora nuestras vidas giran alrededor de la mamá de mi marido. No tenemos privacidad y fíjese que, como se trajo todos los muebles de su casa, ya que no quiso vender ni regalar nada, estamos llenísimos de muebles, pues nosotros teníamos la casa completa de mobiliario. Por otro lado, ya ni siquiera puedo llevar a casa mis alimentos favoritos “porque podría darle tentación a mamá”, dice mi marido.

Últimamente me he vuelto irritable y me desquito con mi esposo. Tengo 29 años y mi suegra 60. No soporto la idea de vivir así los próximos años. Además, ya hasta se me quitaron los deseos de tener hijos propios. Estoy demasiado tensionada. Mi esposo no quiere poner a su mamá en una institución, porque dice que cuesta mucho. Estoy de acuerdo en que sí cuesta mucho, pero creo que valdría la pena.

Me han ofrecido un trabajo en una ciudad cercana y estoy considerando seriamente aceptar y dejar que él se quede con su mamá y si no se desbarata mi matrimonio, venir solamente los fines de semana. ¿Estoy siendo egoísta? Por favor dígame qué cosa puedo hacer. De verdad estoy siendo

DESDICHADA

QUERIDA DESDICHADA:

¿Así que tu esposo no quiere poner a su mamá en una institución porque “costaría mucho”? Por favor pregúntale cuánto piensa que vale el matrimonio de ustedes. Pienso que tu esposo se niega a afrontar la realidad. ¿No entiende que su terquedad podría costarle su matrimonio? No eres egoísta, eres desdichada. Y por favor no te vayas de tu casa. Usa todos tus recursos para que tu esposo acepte que su mamá vaya a una institución, aunque sea cara. Espero que todo se resuelva a favor de un matrimonio feliz.

ANA
16 Abril 2018 04:00:00
QUERIDA ENOJADA
QUERIDA ANA:

Te escribo con gran tristeza. Mi única cuñada, esposa del único hermano de mi esposo, que también fue mi mejor amiga durante 22 años, falleció de cáncer de pecho después de una prolongada enfermedad. Tenía solamente 43 años. Él fue un gran esposo, especialmente cuando ella estuvo enferma. Tuvieron dos hijos.

Pues bien, el comportamiento de mi cuñado, después de que ella falleció, ha sido completamente inesperado porque tuvo un cambio drástico. Resulta que ella falleció un domingo. Para el siguiente jueves, mi sobrina, la hija de ellos, de 18 años, llamó a la casa llorando para decirme que su papá estaba empacando toda la ropa de su mamá en cajas y preguntó que si queríamos algo.

A las dos semanas de que mi cuñada falleció, él fue a hacerse la vasectomía, y a los dos meses trajo a su novia, de 27 años, para que conociera a la familia. Amiga mía, en los meses siguientes a la muerte de su esposa, mi cuñado ha estado haciendo las cosas que jamás hizo con ella. Lleva a su novia a cenar a muy buenos restaurantes, van a todas partes en las noches. Él no ha descuidado su trabajo, pero sí ha tenido un cambio tremendo que nadie esperábamos. Está actuando como si estuviera contento de que su esposa se hubiera muerto. Pero sí le digo una cosa, nosotros nunca aceptaremos a esta mujer en nuestras vidas. Claro que comprendemos que la vida continúa, pero ¿por qué tan demasiado pronto hace estas cosas?

¿Qué nos aconseja que hagamos? Vamos a agradecer mucho su sabio consejo.

ENOJADA

QUERIDA ENOJADA:

No hay un programa para la pena, especialmente cuando el difunto murió de una prolongada enfermedad. En lugar de enojarse, traten de comprender a tu cuñado y de apoyarlo. Él puede estar mitigando su depresión con este romance que muy posiblemente no dure. Traten de no juzgarlo severamente. La verdad es que aunque pensemos que los matrimonios son muy felices o perfectamente avenidos, nadie sabe cómo es un matrimonio detrás de la puerta cerrada de su casa.
14 Abril 2018 04:00:00
Querida Roma
QUERIDA ANA:

Mi esposo y yo tenemos tres años de casados. Yo ya tenía dos hijos de mi primer esposo que nos abandonó. Él y yo tenemos una buena relación, excepto que cuando se enoja quiebra cosas y golpea las puertas. Al poco rato se calma y recobra la compostura. La última vez que pasó esto, mi hija de 8 años estaba especialmente asustada porque mi esposo también agarró a nuestro perro que es un french poodle y lo arrojó al piso. La niña lloró y se puso a rezar y luego tomó al perrito y se salió a la calle a casa de nuestra vecina.

Le he dicho a mi esposo que debe asistir a terapia para que aprenda a controlar su coraje, pero dice que no lo necesita. Cuando no le pasa eso, es un hombre magnífico y un padre extraordinario, adora a mi hija y a mi hijo y ellos lo quieren mucho. Es más bueno con ellos que su padre biológico.
Ana, ¿cómo puedo convencer a mi esposo para que vaya con un psicólogo? Temo que si lo presiono sea peor. Necesito su consejo, pues estoy muy preocupada. Y se lo voy a agradecer mucho.

ROMA

QUERIDA ROMA:

No lo puedes “convencer”. Tu esposo es el que debe comprender que por el bien de la familia, necesita ir con el psicólogo para que aprenda a controlar su ira. Además, me preocupa la salud emocional de tus hijos. Cuando vio la niña a tu esposo tirar al perrito contra el piso, es una amenaza implícita de que podría hacerles lo mismo a ellos si lo hacen enfadar. Como madre responsable debes protegerlos de que los intimide. Es importante que se sientan seguros y en un ambiente seguro. Ya que tu esposo se ha negado a recibir ayuda, te exhorto para que tú misma vayas a terapia.

Te ayudará a poner tus prioridades en orden y a darte un entendimiento más completo de lo que debes hacer. Por favor no esperes.

ANA
13 Abril 2018 04:00:00
Querida S.A.L.
QUERIDA ANA:

Disculpe que la moleste con este tema. Usted ha dicho que no es doctora, pero que tiene un amigo que sí lo es y usted le comenta las preguntas que le hacen sus lectores y él la ayuda con el diagnóstico que puede dar, según los datos que le proporcionan sus lectores y, por supuesto, sin ninguna responsabilidad de parte de él ni de usted, pues son simples recomendaciones las que él hace por medio de usted.

Pues bien, acepto todo eso y quisiera comentarle lo que me pasa.

Tengo mal aliento. Mi doctor no encuentra nada mal, pero me parece que él no se ha interesado mucho cuando le he hablado del tema.

Uso dentadura postiza y me quitaron las anginas cuando era niña. Pero mantengo mi boca escrupulosamente limpia y lavo mi dentadura perfectamente cada vez que como.

Aún así el mal aliento persiste. ¿Qué aconsejará su amigo doctor que haga?

También otro problema tiene mi mamá. Tiene hinchados sus labios y siente picazón en ellos. Sospecho que la inflamación también puede estar afectando su garganta. Pero dice que ir con un alergólogo es una pérdida de tiempo. ¿Me puede ayudar también con eso por favor?

Mil, mil gracias por el interés que ponga a la molestia que le doy. La saludo con afecto.

S. A. L.

QUERIDA S. A. L.:

Mi amigo el doctor me dice lo siguiente.

Respecto al mal aliento de su boca: un hígado enfermo, insuficiencia cardiaca y diabetes no controlada, pueden producir olores de la boca distintivos. Sería muy raro, sin embargo, que un solo signo –mal aliento–, sea el único. Se deben eliminar, sin embargo, esas posibilidades. La boca seca, escurrimiento posnasal, alergias y reflujo del jugo gástrico dentro del esófago, son otras posibles causas de mal aliento.

Pero la gran mayoría de las causas de la halitosis se encuentran en la boca: las caries y las enfermedades de las encías son ejemplos comunes.

Busque la ayuda de su odontólogo para ver si detecta la causa de su mal aliento.

En referencia a los labios inflamados de su mamá, puede ser una manifestación común de una reacción alérgica aguda que puede ser causada por medicamentos, alimentos, cosméticos (en especial el lápiz labial) y piquetes de insecto. Pudiera ser un síntoma sin consecuencias.

Sin embargo, una reacción bastante severa para causar labios hinchados puede avanzar hasta problemas más serios como inflamación de la garganta o congestión de los pulmones, que pudieran hacer la respiración difícil o quizás hasta casi imposible. Llévela con su médico.

ANA
12 Abril 2018 04:00:00
Querida No Me Perdona
QUERIDA ANA:

He tenido un problema con mi nuera desde que se casó con mi hijo hace cuatro años y no veo que esto vaya a terminarse. Ella ha estado enojada desde una cena a la que invitó su mamá en su casa una noche antes del día de la boda.

Aquí está lo que sucedió. Mi mamá, que es francesa y ha vivido y aún vive en Francia, vino para la boda de mi hijo, que es su nieto mayor. Ella y el resto de mi familia viven allá y ni ella ni los otros hablan español. Yo conocí a mi esposo cuando fue a estudiar a París una maestría. Yo también estudiaba en la misma universidad y nos hicimos novios. Cuando él terminó regresó a México y estuvo acá un año antes de que regresara a París para casarnos. Su familia fue a Francia a la boda y tuvimos algo hermoso. Yo he sido muy feliz con él y con su familia. Tenemos tres hijos y creo que viviremos aquí hasta morirnos.

Cuando mi mamá dijo que venía a la boda, desde un principio pensé en presentarla con personas francesas que conozco y también con quienes hablan francés para que ella no sólo estuviera conmigo y sintiera confianza al hablar su idioma. Así que cuando la mamá de mi nuera me dijo que haría esa cena, pensé en invitar a una amiga que habla francés para que conversara con mi mamá. Le dije a mi hijo y él dijo que no había problema. Pero un día antes de la cena me dijo mi hijo que le había dicho su novia que a la cena sólo irían los parientes más cercanos y los padrinos de boda. Que me dijera que no fuera mi amiga. Yo le dije a mi hijo que entonces les dijera que ni mi mamá ni yo iríamos a la cena. Mi hijo dijo que estaba bien que fuera esa señora.

La cena resultó muy bonita, muy agradable y mi mamá estaba agradecida por tener alguien con quien hablar aparte de mí. Además, mi amiga que habla francés y que invité a la boda, luego les hizo a mi hijo y a mi nuera un hermosísimo regalo. Pero aparentemente mi nuera todavía está enojada por esa “falta de etiqueta”. Mi hijo me dice que lo hable con ella, pero yo no veo el caso de recordar este asunto después de cuatro años. Pienso que ella debe superarlo. ¿Cómo podemos corregir esto? Muchas gracias.

NO ME PERDONA

QUERIDA NO ME PERDONA:

¿Esto ha durado cuatro años? No tan rato que un “extra” sea incluido en una fiesta, cena o festejo por cualquier motivo. Pienso que probablemente hay otras cuestiones implicadas. Enséñele a su nuera esta columna y dígale. “Mira esta carta. Vamos a hablar de esto y a arreglarlo. Yo no quiero que sigan las cosas como están, eres la esposa de mi hijo y te quiero y deseo que nos llevemos bien”. Y deseo sinceramente que esto quede en el olvido.

ANA
11 Abril 2018 04:00:00
Querida Intimidada
QUERIDA ANA:

Soy una joven de 14 años, estoy en segundo de secundaria. Ayer leía un interesante artículo en una revista acerca de la intimidación o bullying y cómo detenerlo. Todo lo que hice fue reírme. Esos adultos que escriben piensan que saben cómo detener eso, pero francamente no saben. Conozco por experiencia cómo se siente ser hostigada. Soy alta y de complexión robusta y me han dicho “Hulk” y otras cosas por el estilo. He sido blanco de burlas y creo que hasta de odio (al menos así lo he sentido y no sé por qué) y duele mucho.

Le estoy escribiendo porque el artículo de la revista da “consejos” sobre cómo detener la intimidación (o bullying). No conozco a una sola muchacha de mi edad que usaría alguno de ellos. Ellos sugieren decir: “Estás tratando muy duro de molestarme. Cuando haces eso te sientes bien. Te sientes poderoso…”, etcétera, etcétera. Nadie que yo conozca diría algo como eso.

Algunas veces ignorar a esas personas funciona, pero también puede llevar a alguna pelea. No importa qué se haga, no se puede parar. Las personas dicen que la vida hogareña de quienes hacen eso es la causa o que lo hacen debido a la baja autoestima. Pero yo pienso que lo hacen porque piensan que es CHISTOSO.

Por favor, publique esto para que otras muchachas que están siendo afectados por bravucones o malos compañeros recuerden que no son feas, que son hermosas, aunque a algunos no les parezca, y que algún día seguramente serán mejores que los que se burlan.

Gracias.

INTIMIDADA

QUERIDA INTIMIDADA:

Gracias por tu honesta carta. Lamento infinitamente que te hayan lastimado intimidándote o haciéndote bullying. Intimidar no es chistoso. Debería haber cero tolerancia para este tipo de comportamiento en las escuelas por parte de los directivos, maestros y administradores. Intimidar puede ser destructivo. El hostigamiento sistemático puede causar violencia. Más, mucho más se debe hacer para erradicar este abuso para que todos los estudiantes puedan seguir con su educación en un ambiente seguro y armónico.

Y entre los adultos esto también se da. Es una pena que entre quienes aún siendo adultos hacen eso, no hayan madurado para saber que pueden hacer mucho daño y provocar un problema serio con quienes dañan. Reflexionen sobre eso quienes reconocen que son proclives a burlarse por algún “defecto” o algo “diferente” en los otros.

ANA
10 Abril 2018 04:00:00
Querida Asustada
QUERIDA ANA:

Por favor ayúdame con un asunto serio por el cual estoy de pleito con mi esposo. Él dice que no tengo razón. Espero que tú me ayudes a decidir.

Se trata de dos rifles que mi suegro le heredó a mi esposo.

Mi suegro falleció hace seis meses y hace un mes le entregaron a mi esposo esos dos rifles y yo tengo pánico, pues tenemos dos niñas, una de 5 años y otra de casi 2.

Mi marido ni caza ni va a ningún club de tiro, así que entonces ¿para qué quiere armas en la casa? Odio esas cosas.

Le he pedido a mi marido que se las dé a su madre, pero no quiere. Me da miedo de lo que pueda suceder y tener armas va en contra de todo lo que creo.

Mi marido no entiende mi punto de vista. ¿Qué puedo hacer? Te agradezco tu comentario.

ASUSTADA

QUERIDA ASUSTADA:

¿Los rifles están cargados? Si así es, las balas deben ser removidas de inmediato. Ya que tu marido no planea usar las armas, recomiendo que por supuesto no estén cargadas y que los ponga en un gabinete cerrado con llave. Si quiere exhibirlos, que tenga vidrios.

Y además enséñenles a sus hijas, cuando tengan la edad apropiada, acerca de la seguridad de las armas e infórmenles que las armas de papá no deben ser tocadas.

No exijas a tu esposo que se deshaga de ese recuerdo de su padre. Si a él no le gusta la cacería ni el tiro al blanco, quizás un día decida venderlas o regalarlas a algún pariente.

No te enfades con él por ese motivo. Un día, cuando menos lo esperes, eso se resolverá solo.

ANA
09 Abril 2018 04:00:00
Querida Anillo de Compromiso
QUERIDA ANA:

Mi esposo y yo tenemos 10 años de casados. Tenemos tres hermosos hijos, menores de ocho años. Hace poco más de un año, mi esposo perdió su anillo de matrimonio y hace unos meses tuvo una aventura con una compañera de su trabajo. Yo me enteré y lo hablamos. Gracias a Dios él se dio cuenta del error que cometía y decidió terminar esa aventura y nuestro matrimonio siguió su curso. Sin embargo, le pedí que comprara un nuevo anillo para demostrar otra vez su compromiso con nuestro matrimonio. Han pasado los meses y no ha comprado nada. Le pedí que lo hiciera como regalo de mi cumpleaños que fue hace mes y medio y no lo hizo. Me regaló una pulsera, pero no compró el anillo. Sin embargo hemos hablado sobre la posibilidad de ir a terapia.

Ana, siento que no puedo confiar en él. Lo amo mucho y hemos sido felices, ha sido un excelente padre, pero me pregunto si debo vivir con alguien que me lastimó y ni siquiera cumple con una petición mía. ¿Estoy haciendo un gran alboroto de nada? ¿Tú qué piensas?

ANILLO DE COMPROMISO

QUERIDA ANILLO DE COMPROMISO:

No creo que estés haciendo un gran alboroto de nada. Me alegra que estén pensando en ir a terapia juntos, pues allí es donde necesitan estar, pues aunque se han reconciliado, por alguna razón tu marido no se ha vuelto a comprometer totalmente con el matrimonio.

Cuando vayan a terapia –que espero sea pronto– pregúntale durante la sesión, qué significa para él un anillo de matrimonio. Luego quédate callada y escucha.

Espero que todo esté resuelto favorablemente muy pronto y la felicidad vuelva a reinar en su matrimonio.

ANA
07 Abril 2018 04:00:00
Querida Homenajeada
QUERIDA ANA:

Te voy a contar algo muy increíble y raro que me sucedió. Yo nunca había visto algo igual. No había visto el motivo por el cual una “amiga” hiciera una fiesta de ese tipo. Pero sí he visto que mucha gente abusa de la ingenuidad de otros para obtener beneficios personales. Ahí va la historia.

Al cumplir 30 años trabajando, decidí jubilarme. Trabajaba en una fábrica y una de las compañeras me dijo que iba a organizarme una fiesta “de retiro”, pero que le entregaría a cada compañera y compañero una invitación impresa y con un sobrecito en ella, para que entendieran que debían cooperar con “un regalito en efectivo” para mí. Yo le dije que eso no me gustaba, pero ella me dijo que en la actualidad todo se maneja de esa manera. Yo le dije que no lo hiciera, pero insistió tanto que accedí. Gran error.

Consiguió ella que la reunión se hiciera en la propia fábrica, en un salón que tienen para juntas y que es bastante grande. También consiguió con los jefes que aportaran una cantidad para la botana, los sándwiches y los refrescos que se sirvieron. Pusieron música en una computadora y todo resultó muy agradable. Vi que había muchos sobres en el jarrón de vidrio que ella puso en una mesa con unas flores. Además, unas compañeras con quienes siempre he tenido mucha amistad, me llevaron algunos regalitos aparte. No sé si también pondrían sobre, pero ellas pusieron en la mesa varios regalitos muy bien envueltos. Yo les agradecí públicamente a mis compañeros y también a los jefes que estuvieron allí un ratito.

Cuando todo terminó, ella me dijo que me fuera sin pendiente, que al día siguiente iría a mi casa y me llevaría todo. No fue al día siguiente, sino al tercer día. Pero me dijo que los sobres no me los entregaba porque ella había tenido que comprar muchas cosas de la comida y refrescos porque no se había completado con lo que pusieron los jefes y había abierto los sobres para pagar lo que faltaba y hasta había faltado. ¿Cómo ves? Eso pasó antier y no sé qué hacer. ¿Debo ir a la fábrica y aclarar las cosas con mis compañeros? ¿Dejo todo como está? ¿Qué hago? Ayúdame por favor, y que sea rápido, porque si me dices que vaya, debo hacerlo lo más pronto posible. Gracias de todo corazón.

HOMENAJEADA

QUERIDA HOMENAJEADA:

Te contesto tan pronto leí tu carta, que es la primera que recibo con una historia como esta. Me quedé muda. Pero te voy a decir lo que pienso que puedes hacer. Efectivamente, en la actualidad todo lleva un “precio” incluido. Bodas, bautizos, despedidas de soltera, baby showers. Pero yo no había sabido de una despedida en el trabajo que fuera “de sobrecito”. Es una nueva modalidad. Sin embargo, tus amigos-compañeros están pensando que tú recibiste un regalo de parte de ellos y seguramente la mayoría puso su nombre o alguna tarjeta en el sobre para demostrarte su afecto y cariño. Tu “amiga” organizadora ni siquiera te da la oportunidad de agradecer debidamente a tus amigos su obsequio.

Preséntate en tu lugar de trabajo, habla primero con tu compañera organizadora de la despedida para decirle que estás allí para que te dé las notas de lo que gastó de su bolsillo en la despedida, porque vas a pagárselo, y que te entregue los sobres que entregaron tus compañeros, o que vas a hablar con todos ellos y ellas para explicarles con toda calma y claridad lo que sucedió y que vas a ofrecerles una disculpa por no poder agradecerles su amabilidad por su obsequio, porque no lo recibiste.

Si no te entrega el total de los sobres, siéntete libre de hacer lo que te sugiero. Al menos te sentirás más tranquila y quedarás bien con tus compañeros. Es una medida drástica, pero ella no merece menos. Es un hurto, un abuso de confianza.

ANA
06 Abril 2018 04:00:00
Querido Charles
QUERIDA ANA:

Mi esposa y yo tenemos 32 años de casados y tenemos cuatro hijos adultos y ya casados. Ahora me dice que no le gusta que fume y me evita, aunque dice que sigue amándome. Además dice que ronco toda la noche y se fue a dormir a la recámara de huéspedes. También he notado que se enoja bastante conmigo y hasta me echa miradas de furia. ¿Cree usted que yo necesite ayuda sicológica o la necesita ella? Seguramente otras parejas tienen este problema, pero quise preguntarle a ver si puede ayudarme. Gracias. La saludo atentamente.

CHARLES

QUERIDO CHARLES:

La solución a su problema parece engañosamente simple: deje de fumar. Por otra parte, el problema del cigarro puede ser sólo una cortina de humo (lo siento no pude resistirme), una excusa para no afrontar la verdadera contienda en su matrimonio. Por eso, yo exhortaría tanto a usted como a su esposa para que buscaran ayuda sicológica con un profesionista.

Mientras esperan su cita, sugiero el siguiente experimento: compre parches de nicotina que se venden sin receta y deje de fumar. Además, eso le dará a usted una mejor salud y más años de vida. Y roncará menos. El cigarro es un asesino. Dígale a su esposa que está tomando serias medidas para superar su adicción al cigarro. Y después de una semana propóngale unas cortas vacaciones juntos para ver si así pueden encender su pasión.

Pronostico que su esposa responderá a su actitud de manera positiva y pueden entrar en una nueva fase de su relación matrimonial. El problema podría ser resuelto y usted va a mejorar su salud, su ánimo, su carácter, su aliento.

Sin embargo, si los cigarros, aunque fueran eliminados, no fueran el problema central, los dos estarán en una posición para obtener ayuda profesional.

Deseo sinceramente que todo se resuelva favorablemente.

ANA
05 Abril 2018 04:00:00
Querida Sin Nombre
QUERIDA ANA:

Estuve casada con mi exesposo dos años. Nos divorciamos hace seis meses y tuvimos un hijo que ahorita tiene l6 meses de edad. Me divorcié porque él abusó de mí física y verbalmente durante casi todo nuestro matrimonio. Además era adicto a las drogas y a la jugada. Creo que sigue igual. Hice la lucha para que buscara ayuda para dejar eso, pero nunca quiso, así que tramité el divorcio y lo logré. No sé la razón, pero el juez otorgó derechos de visita sin supervisión a mi ex. Él dejó pasar cuatro meses sin presentarse. Finalmente cuando se presentó, se llevó al niño toda una tarde de domingo y cuando regresaron, el niño traía enrojecidas sus piernitas, pero como todavía no habla, no supe la verdad. Mi ex me dijo que se había caído y que lo disculpara. Pero la segunda vez que vino, hace 15 días se llevó al niño todo el día y cuando regresó traía un moretón en la espaldita y otro más en una piernita. Volvió a decirme que se había caído, pero sé que eso es mentira.

Casi estoy segura que él no quiere a nuestro hijo, pues dice que “es como su madre, que lo irrita y lo saca de quicio”. Y creo que viene por él para mortificarme y, como siempre me decía (y disculpas por el lenguaje) “por darme en la madre”. Está enojado porque logré el divorcio y por la pensión alimenticia y por eso quiere dañarme y el niño la lleva. Pero tengo mucho miedo de que un día no sólo le pegue, que ya es muy grave hacerlo con un bebé, sino que le dé algún golpe más fuerte o algo más. Es un inconsciente. El abogado me dice que es difícil que el juez cambie el acuerdo de que se lo lleve o lo visite sin supervisión.

Sé que tiene muchos problemas de dinero, ¿crees que si le ofrezco dinero renunciaría a sus derechos paternales “voluntariamente”? ¿Podría perjudicar esto más adelante a mi hijo? Por favor aconséjame. Gracias.

SIN NOMBRE

QUERIDA SIN NOMBRE:

Mi sugerencia es: no trates de comprar a ese holgazán. Nunca vas a quitártelo de encima. La sacadera de dinero nunca tendrá fin. Si el niño está siendo abusado por parte de su padre, repórtalo a las autoridades inmediatamente. No me dices si has sacado fotografías de las piernitas y la espalda del niño donde aparecen los moretones, pero te sugiero que si en una sola ocasión regresa el niño con golpes, lo hagas y ese mismo día te presentes con las autoridades para enterarlos de lo que sucede. En la actualidad hay penas muy severas para quienes maltratan a los niños. Y si tu abogado, quien al parecer no te ayuda mucho, no hace algo con más firmeza, busca otro, pero no permitas que eso vuelva a suceder. Haz lo que sea necesario para que tu exesposo no pertenezca más a la vida de tu hijo. Al decirte esto, doy respuesta a tu segunda pregunta. Y actúa de inmediato.

ANA
04 Abril 2018 04:00:00
Querido Lector
QUERIDA ANA:

¿Qué cree usted de la vida? Quisiera conocer su punto de vista. Gracias.

UN LECTOR

QUERIDO LECTOR:

Pienso que el hombre fue hecho por Dios, y que nos puso en la Tierra para que trascendiéramos, ya que nos dotó con la razón y la conciencia. Pienso también que la naturaleza nos hace la siguiente pregunta: ¿cómo lograr la unidad con otras personas, con el mundo y con uno mismo? Siempre tenemos que hacernos esta pregunta y no sólo por medio de palabras y por medio del pensamiento, sino por nuestro modo de ser y de actuar. Existen muchas respuestas sobre la existencia, ya sea de la historia, de la filosofía y de la religión, pero el hecho es que no podemos eliminar dos cualidades extremadamente importantes para el hombre: el amor y la razón. Nuestro desarrollo completo lo logramos cuando nos afiliamos con otras personas en el amor y cuando logramos la armonía con otros seres humanos. La armonía requiere la eliminación de la codicia, el egocentrismo y demanda una fuerte disciplina espiritual. La familia es el vehículo para trasmitir los valores y las normas que una sociedad debiera imponer a sus miembros. Así pues, el factor más importante para el desarrollo del individuo es la estructura y los valores que practica su sociedad en general y su familia en particular. Desafortunadamente a través de toda la historia, la sociedad se ha basado más en la intimidación que en la cooperación. Los pocos han intimidado a los muchos y por ello las sociedades de todos los tiempos han vivido en el conflicto, en la guerra y en el terror.

ANA
03 Abril 2018 04:00:00
Querida Ávida de Conocer
QUERIDA ANA:

Mi pregunta va a parecerle una de las más raras que le hayan hecho y no tiene nada qué ver con asuntos personales. Espero que no la moleste. Ojalá que usted tenga alguna información sobre el tema. Muy agradecida por su atención, le mando un saludo afectuoso, mi agradecimiento y mi felicitación por su siempre interesante columna. Lo que desearía conocer es acerca de la costumbre judía de dejar piedras en las tumbas de sus muertos. Alguien me dijo que preguntó a una persona que es judía y le dijo que significan que alguien ha visitado la tumba en honor del difunto y el dinero que habría sido gastado en flores es donado a alguna organización benéfica. Visto desde la perspectiva mística, significa que el cuerpo regresa al polvo y el alma regresa a Dios. Espero su respuesta.

ÁVIDA DE CONOCER

QUERIDA ÁVIDA DE CONOCER:

Mis felicitaciones sinceras por esa avidez perenne de conocimientos, ya que por aparte, usted me da a conocer su edad y realmente personas de su misma edad ya ni se interesan en cosas o situaciones más mínimas y cercanas a ellas. Así pues, eso motivó que yo buscara una respuesta lo más cercana al origen de esa costumbre. Le ofrezco disculpas por la tardanza en contestarle, fue debida en parte a la búsqueda de una respuesta cierta, y un poco a tener que contestar algunas cartas que llegaron antes que la suya. En mi “investigación”, fui a dar con la información que da un rabino de la ciudad de Kansas City, estado de Missouri, en Estados Unidos.

“Nosotros los judíos originalmente éramos gente del desierto. Como tales, acostumbrábamos enterrar a nuestros muertos en la arena, sin ataúd y cubríamos la tumba con piedras, no solamente para marcar el lugar, sino para evitar que los animales cavaran y devoraran el cuerpo. Al visitar una tumba, era considerado un “mitsvah” –o buena obra– añadir piedras para reemplazar las que fueron movidas por el viento o los animales. Esto ayudaba a conservar la integridad de la tumba y también del difunto. La costumbre de dejar piedras en la tumba se deriva de esa tradición”.

Y buscando en el Antiguo Testamento, me encontré en el Libro de Josué, Capítulo IV 1-9, lo siguiente: “Cuando todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán, habló Yahvé a Josué, diciendo: “Tomaos de entre el pueblo 12 hombres, uno de cada tribu, y dadles esta orden: De ahí, de en medio del Jordán, del lugar donde se han parado los pies de los sacerdotes, tomad 12 piedras, que llevaréis con vosotros para colocarlas en el lugar donde acampéis esta noche”. Llamó pues Josué a los 12 hombres que había elegido de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu, y les dijo: “Id al medio del Jordán hasta donde está el Arca de Yahvé, vuestro Dios y cada uno de vosotros cargue una piedra sobre su hombro, según el número de las tribus de los hijos de Israel, y sirva esto de señal en medio de vosotros. Cuando el día de mañana preguntaren vuestros hijos diciendo: “¿Qué significan para vosotros estas piedras?”, les responderéis: “Las aguas del Jordán se cortaron ante el Arca de la Alianza de Yahvé. Cuando ella pasó el Jordán se partieron en dos las aguas del Jordán; y estas piedras han de ser un monumento sempiterno para los hijos de Israel”. Los hijos de Israel lo hicieron así como Josué había ordenado. Tomaron 12 piedras de en medio del Jordán, como Yahvé lo había mandado a Josué, según el número de las tribus de los hijos de Israel, y llevándolas consigo al lugar en que habían de acampar, las asentaron allí. Josué erigió también 12 piedras en medio del Jordán, donde habían estado los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza, y allí han quedado hasta el día de hoy.

Estas son las respuestas que puedo darle. Espero que sirvan para saciar aunque sea en parte, algo de su avidez de conocimientos. Saludos afectuosos.

ANA
02 Abril 2018 04:00:00
Querida Guille
QUERIDA ANA:

Tengo una niña de 13 meses a quien como todos los niños, le gusta explorar. Una hermana de mi esposo tiene una niña 2 meses mayor que mi hija. Me llevo muy bien con mi cuñada y la quiero y aprecio y quiero mucho a la niña. Además mi hija se entiende muy bien con su primita y juegan muy contentas. Sin embargo, el problema es que mi cuñada se niega a tener su casa preparada para bebés.

Le he pedido que cuando vayamos ponga sus cosas frágiles donde mi hija no pueda alcanzarlas, que tape sus contactos eléctricos y cierre la puerta de la cocina para que la niña no tenga acceso a los gabinetes donde pueda haber productos de limpieza peligrosos. O algún medicamento en los cajones. Mi cuñada dice que eso es paranoia, pues los niños deben ser corregidos y hasta castigados si rompen algo y que es la única manera como aprenderán a no tocarlas. Pero no se trata de eso, sólo de que quiebren cosas, sino que se pueden llevar a la boca cosas pequeñas que pueden tragarse o que les haga daño y hay muchos peligros para los niños que pueden ser eliminados. Además, los niños no deben ser castigados cada vez que tocan algo fuera de límites.

Cuando visito la casa de mi cuñada, desde que mi hija aprendió a caminar, tengo que perseguirla para asegurarme de que no quiebre algo precioso o se trague algo venenoso. No puedo estar tranquila y es tan frustrante que en realidad casi ni platico con mi cuñada y estoy pensando en dejar de visitarla hasta que mi hija comprenda bien lo que puede o no tocar y puede o no comer. Sé que mi cuñada va a enojarse, pero no encuentro otra salida.

¿Hago mal en pensar y actuar como lo hago? ¿Cómo puedo manejar esta situación sin destruir la relación buena que he llevado siempre con mi cuñada? Confío mucho en su sensatez y buena voluntad. Por eso le pido consejo. Además deseo felicitarla por su excelente columna.

GUILLE

QUERIDA GUILLE:

No es seguro que los niños anden en una casa donde pudieran meter los dedos mojados (o hasta sin estar mojados) en algún contacto eléctrico o dar con algún producto de limpieza que estuviera en un gabinete de la cocina o de un baño y pudiera beberlo o ponerlo en la boca, cosa que es frecuente que hagan los niños. Tu cuñada debe escuchar tus palabras de sabiduría o Dios no permita que descubra que tenías razón al pedirle que haga algo como le has sugerido. Si quieres continuar con esa buena relación que tienes con tu cuñada, mejor invítala a tu casa o contrata una joven que te acompañe para vigilar a tu hijita cuando vayas a visitarla. Gracias por tu felicitación. Hago todo con la mejor voluntad.

ANA
30 Marzo 2018 04:00:00
QUERIDA ANA
QUERIDOS LECTORES:

Como les dije ayer Jueves Santo, estos dos días en esta columna quise dedicarlos, como hace años, a temas piadosos, y en esta ocasión elegí darles a conocer algo sobre Santa Teresita del Niño Jesús. Ayer expliqué la razón de esta elección e inicié una breve biografía de la santita, hasta ser admitida en el Carmelo cuando tenía 15 años, y que hoy terminaré, también con unos trocitos de sus escritos.

Los comienzos de la vida religiosa de Teresita fueron difíciles. El monasterio encontró en ella un alma humilde y grande, fuerte y generosa. Santa Teresita soportó la primera prueba de humildad con la serena paz observada en la dura presentación que de ella hizo a la comunidad el terrible canónigo Delatroëtte. El superior permaneció inflexible hasta fines de 1891, en que una gripe maligna y perniciosa, contagiando el Carmelo de Lisieux, lo transformó en hospital, en lugar de dolor y muerte. ¡Cuántas bajas en aquellos días aciagos! Fue entonces cuando el canónigo Delatroëtte depuso sus prevenciones contra Teresita. Entrando en clausura para visitar a las enfermas, pudo ver cómo trabajaba aquella monja jovencita; se percató de su constante sacrificio, envuelto en una perenne sonrisa, y concibió por ella tal admiración que ya no pudo hablar de ella sin conmoverse.

Junto A la hostilidad del superior, Teresita hubo de encontrarse al principio con el rigor excesivo de la Madre Priora, María Gonzaga, quien no veía con buenos ojos crecer el número de hermanas Martín, temerosa de que pudieran formar un núcleo opuesto a sus intereses en aquel Carmelo. Pero Teresita soportaba con tanta paz y serenidad los continuos rigores a que estuvo sometida que, por declaración posterior de la misma Madre Gonzaga, jamás se desmandó poco ni mucho de la perfecta obediencia. Ella misma la definiría, andando el tiempo: “Óptima entre las buenas, un verdadero ángel”.

Teresita tenía un corazón grande como el mundo. Tenemos una página de ella que nos revela las llamas ardientes de su corazón misionero: “¡Ah! Perdóname Jesús si digo disparates al exponer mis deseos, mis esperanzas que tocan en lo infinito. Perdóname y cura mi alma concediéndole lo que ella espera. Ser tu esposa, ser por mi unión contigo la madre de las almas debiera bastarme. Pero no es así. Ciertamente estos tres privilegios constituyen mi vocación: Carmelita, Esposa y Madre. Pero, siento en mí otras vocaciones. Siento en una palabra, la necesidad, el deseo de realizar por Ti, ¡oh Jesús!, las más heroicas acciones. Pero sobre todo desearía, oh amadísimo Salvador mío, derramar por Ti mi sangre hasta su última gota… ¡El martirio! He aquí el sueño de mi juventud, mas veo que también este sueño mío es una locura, pues no me limitaría a desear un género determinado de martirio. Para satisfacer mis ansias, necesitaría padecerlos todos”.

Y sus deseos fueron cumplidos. Para que la medida del amor de Teresita fuera completa, era necesario que llegara hasta la cruz, al igual que Jesús, su modelo. Su pasión empezó la noche del Jueves Santo de 1896. Ella misma cuenta: “En la medianoche, al entrar en la celda, después de la oración de la noche, apenas tuve tiempo de poner la cabeza sobre la almohada cuando sentí como una ola que subía a borbotones hasta mis labios; no sabía lo que era, pero como ya había apagado la vela, pensé que era mejor esperar hasta la mañana. Claro, era sangre”. Pero sólo informó de eso a la Madre Priora. Además, no quería que la libraran de sus tareas y siguió con ellas. Pasó el tiempo, llevaba su vida habitual, pero el invierno fue tan duro, largo y de un frío tan intenso, que no lo podía soportar. Cada noche, entumida, volvía a su celda helada, deteniéndose en cada peldaño para recobrar el aliento. Se acostaba en su pobre cama, envolviéndose en sus dos mantas. En esas condiciones su sueño no era más que un pequeño descanso. Nada raro que enfermara de los pulmones.

Desde que comenzó su enfermedad hasta su muerte, fueron 18 meses de un verdadero martirio. Pero la santa seguía como si tal realidad no existiera. En su sufrimiento la sonrisa florecía igual en su rostro. Otra de sus páginas dice: “Jesús permitió otros sufrimientos más amargos aún. Permitió que mi alma fuera invadida por las tinieblas, envueltas en la obscuridad. ¡Oh, Dios mío!, comprendí entonces que había realmente en la tierra almas sin fe y sin esperanza. ¡Oh, Dios mío!, te ruego por aquellos que dudan, te ruego que no se pierdan en la noche. Señor ilumínanos. Haz que seamos justificados a fin de que un día todos lleguemos a tu Reino. La sola gracia que te pido es la de no ofenderte jamás”.

La primavera volvió, después el verano. Al fin su cuerpo la traicionó. Tuvieron que bajarla a la enfermería. Teresita intuye que después de su muerte, su acción misionera comenzará y escribe: “amar, ser amada y volver a la tierra para enseñar a los hombres a amar el Amor”. Y agrega muy humildemente: “Sólo a Dios he dado amor. Después de mi muerte, bajaré… volveré… y haré caer una lluvia de rosas sobre la tierra. Presiento que va a comenzar mi misión de hacer amar a Dios como yo lo amo… la de enseñar mi ‘caminito’ a las pequeñas almas”. El fin se acerca. Llegamos al último día de Teresita. El jueves 30 de septiembre de 1897. La noche avanza, las imágenes se obscurecían, ya no oía del mundo sino un lejano rumor. Miraba su crucifijo con gran amor. Las hermanas se arrodillan en torno a su lecho. Teresita pronuncia distintamente, mirando su crucifijo: “Oh… lo amo… Dios mío… te… amo…”. Esas fueron sus últimas palabras. Pero repentinamente sus ojos cobran vida, su rostro recobra el aspecto y color que tenía cuando gozaba de plena salud. Parece un éxtasis. Luego cierra los ojos y expira. Tenía 24 años.

Uno de los versos de Santa Teresita, uno muy pequeñito, dice: “Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida pongo, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo, soy una flor marchita, no tengo más anhelo, que amándote morir”.

29 Marzo 2018 04:00:00
QUERIDA ANA
...esta probadita va a despertar en ustedes este apetito que se apoderó de mí cuando la conocí...

QUERIDOS LECTORES:

Como todos los años, en estas fechas, publicaré algunos temas de reflexión los días Jueves y Viernes santos. Es un pequeño alto en el ajetreado camino por el que vamos todo el año. En ocasiones deseamos desligarnos, apartarnos, alejarnos de los hechos cotidianos para sacudirnos un poco el polvo de los problemas, de las penas y de los rompecabezas que nos afligen cada día y a muchos, constantemente. Esta es la oportunidad.

Una santita muy amada por mí, pues me permitió acercarme a ella hace algunos años de manera muy peculiar, cuando sus reliquias fueron traídas a Saltillo, es Santa Teresa del Niño Jesús. Cuando me dirijo a ella le digo solamente “Teresita”, omito irrespetuosamente el “Santa”. ¿Por qué? Porque siento que estoy tan cerquita de ella que ella misma me lo ha permitido. ¿Les gustaría conocerla un poquito? Si se animan, esta probadita va a despertar en ustedes este apetito que se apoderó de mí cuando la conocí. Es muy pequeño el espacio, pero ella me va a ayudar para que sea suficiente poner ante ustedes la figura de esta hermosa mujer para que al menos se interesen en conocerla. Y eso será ese poquito que yo necesité para querer conocerla más.

ANA

Es una suerte poder entrar y pasearse en la interioridad de una persona santa. Y Teresita de Lisieux, ahora doctora de la Iglesia nos pide entremos con sencillez en su intimidad cuando leemos al menos algunas páginas o textos escritos por ella, en los que abre su corazón con intención de llevar a cabo la “misión de hacer amar a Dios como yo le amo”, como ella misma escribe. Por ello, los invito a leer hasta el final este día, y mañana, una muy breve biografía de ella y algunos trocitos de sus manuscritos. Escribió su autobiografía, contando la historia de su alma. Además escribió poesías, oraciones y más de 250 cartas. Quienes convivieron con ella durante su enfermedad, recogieron por escrito las Últimas Conversaciones”.

BIOGRAFÍA: 2 de enero de 1873: Luis y Celia Martín tienen el noveno de sus hijos, Teresa. Cuatro de ellos murieron muy pequeños. Nacen y viven en Alencon. Luis su padre, una persona muy piadosa, fue relojero y joyero artesano. Su madre, Celia, hacía trabajos de encaje.

El agotamiento físico consume la vida de Celia prematuramente y muere el 28 de agosto de 1877, a los 45 años. Teresita tenía entonces 3 años. Sus cuatro hermanas mayores, María, Paulina, Leonia y Celina, cuidan a la pequeña Teresita. El padre decide trasladarse a Lisieux, a fin de que sus hijas estén más cerca de su tía, la señora Guerin. Allí pasará Teresita más de 10 años.

Pequeña todavía, contemplando una imagen de Jesús en la cruz, comprendió que las manos heridas del Salvador pedían amor. Experimentó también una inmensa pena al pensar que esa sangre caía al suelo sin que nadie se apresurara a recogerla. Resolvió mantenerse en espíritu al pie de la cruz para recibir esa sangre redentora y luego derramarla sobre los pobres pecadores para arrancarlos del fuego eterno. Cuando Teresita tenía 10 años, su hermana Paulina, “su mamita”, decidió entrar como monja en el Carmelo. Teresita perdía por segunda vez a su mamá. Pero Paulina le explica largamente cuán provechosa es esa determinación para todos y de la aparente inutilidad de la vida austera de las religiosas contemplativas, que renuncian a todo para servir a los pobres y enfermos, para ofrecer a Dios un sacrificio agradable.

Se ha dicho que los contemplativos son el pararrayos del mundo y que se comprende muy poco la fecundidad de la oración. La separación de Paulina la afecta profundamente y su salud se resiente tanto que hace cama por varias semanas. Pero así, una noche comprende con claridad que Jesús la quiere también a ella en el Carmelo.

Llega por fin el día de su Primera Comunión, el 8 de mayo de 1884, tiene 11 años. Teresita escribió luego en su Historia de un Alma: “¡Ah, cuán dulce fue el primer beso de Jesús a mi alma! Me sentía amada y yo decía: ‘Jesús, te amo, me entrego a Ti para siempre’”.

Dos años después le llegó el turno a María, su hermana mayor, que se juntaría con Paulina en el Carmelo. Pero esta vez Teresita no se enfermó, pues tenía la fuerza de Jesús en ella. Segura de su vocación de Carmelita, no ve la razón de esperar más, pues pensaba que nunca se es demasiado joven para entregarse a Dios y lamentando la pena que causará a su padre, que ya había dado a Dios a sus dos hijas mayores, confió con gran delicadeza y con lágrimas en sus ojos a su padre, enfermo, su gran deseo de entrar en el Carmelo. Él, con gran cariño, le pide que no llore, pues para él es un gran honor que Dios le hace al llamar para a sus hijas. Y le dice: “¿Quién soy yo para discutir con Él?”.

Fueron grandes los obstáculos que se presentaron, pero que con junto con su padre fueron sorteados, para que se aceptara que Teresita fuera al Carmelo por su corta edad, pero el 1 de enero de 1888, víspera de su cumpleaños, Teresita recibió como regalo una carta donde el Obispo autorizaba su ingreso al Carmelo. Por fin, el 9 de abril Teresita entraba al Carmelo.

Mañana Viernes, lo que falta de la breve biografía y algo de sus escritos.
28 Marzo 2018 04:00:00
QUERIDA ANA
QUERIDA ANA:

Mi papá falleció hace un año. Fue un hombre lleno de virtudes y gran conocedor de la vida. Era honesto, honrado, visionario, amoroso, solidario. En fin, fue un gran hombre. Poco antes de morir me llamó y me dijo que lo mejor que podía decirme es que buscara siempre la excelencia, tanto moral como en educación y conducta. Que eso me llevaría a una vida feliz y a ser apreciado y valorado por mi familia, amistades y por todos a quienes tratara. Me dejó unos escritos valiosos. Quisiera compartirle un poquito de lo que me dejó anotado. Si le parece publicarlo. Gracias.

“Por educación y excelencia debemos entender la búsqueda perpetua de autodescubrimiento, remodelación de nuestras ideas, de la conciencia de lo mejor de uno mismo, de ser la persona que uno debe ser y no lo que se ha dicho que debemos ser. La educación no sólo incluye al intelecto, sino también a las emociones, el carácter, la moralidad y la personalidad. No involucra solamente lo aparente o la superficie, sino las capas más profundas del pensamiento y la acción. Y sobre todo implica crecimiento moral y espiritual. Aprender por aprender nunca es suficiente. Los ladrones pueden aprender a robar y los esclavos a someterse. O podemos aprender ideas que frenan nuestra visión y distorsionan nuestro juicio. Necesitamos alimentar la autorrealización dentro de búsquedas racionales y morales que han producido las mejores personas”.

BENDECIDO

QUERIDO BENDECIDO:

De cierto te digo que tu padre fue un gran y muy valioso hombre. Y sí fue una bendición tenerlo como padre y disfrutar de su compañía y consejos. Gracias por compartir tu tesoro con nosotros.

ANA
27 Marzo 2018 04:00:00
QUERIDA ANA
QUERIDA ANA:

Hace varios meses descubrí un correo electrónico entre mi esposo y otra mujer. Contenía detalles íntimos de una aventura que habían tenido. Estaba desconsolada y confronté a mi esposo. Yo estaba furiosa y él prometió no volver a ver a esa mujer nunca más. Dijo que verdaderamente me ama, que la aventura que tuvo con ella fue un enorme error y que lo perdonara.

Empezamos a ver a un terapeuta matrimonial y poco a poco nuestra relación ha ido mejorando. En realidad debo admitir que está mejor que nunca. El problema son mis padres. No quieren perdonar a mi esposo y están convencidos de que me lastimará otra vez.

Yo quiero salvar mi matrimonio, Ana. ¿Cómo le hago para que mis padres cedan? Porque no quieren que vaya a su casa con mi esposo y mejor ni se los menciono. ¿Qué voy a hacer? Gracias anticipadas por tu ayuda en esta difícil situación que estoy pasando.

MEHDI

QUERIDA MEHDI:

¿Por qué están tus padres en este cuadro? Si eres lo suficientemente mayor para estar casada, debes estar lo suficientemente preparada para manejar tu propia vida. Para comenzar no debiste involucrar a tus padres en el problema de la pasajera aventura de tu esposo. Y ahora, tus padres no están actuando inteligentemente interviniendo de esa manera entre tú y tu esposo. El asunto es entre ustedes dos solamente. Esperemos que con el paso del tiempo y viendo que ustedes están llevando cada vez mejor su matrimonio, ellos cambien su actitud y el problema se resuelva. Por ahora tú y tu esposo hagan lo posible por continuar con el programa de terapia unida. Les deseo lo mejor.

ANA
23 Marzo 2018 04:00:00
Querida Vecina
QUERIDA ANA:

Tenemos unos vecinos a los que queremos mucho y tenemos una relación muy cordial con ellos desde hace varios años que vinieron a vivir a dos casas de la nuestra. Vi a su hija más pequeña desde un día de nacida, porque ya vivían aquí cuando nació. Ahora tiene 8 años y es notable tocando el piano.

Mi vecina me dijo que su hija va a tener una presentación en un salón de la ciudad el mes próximo y me pidió que le ayudara a mandar hacer invitaciones y a organizar todo el evento. Con gusto le dije que sí. Ella quiere hacer después una recepción en su casa y también me pidió que le ayudara con eso.

Mi pregunta para ti es la siguiente: ¿Esta es una ocasión para dar un regalo? ¿Debo llevar flores o qué? No quiero llegar con las manos vacías, pero tengo duda acerca de qué debo hacer exactamente.

Obviamente esta es la primera vez que participo en esto. Aprecio mucho a estas personas y quiero hacer lo correcto. Cualquier sugerencia de tu parte la apreciaré mucho.

VECINA

QUERIDA VECINA:

Ser invitada a un recital por lo general no es considerado una ocasión para dar regalos, pero debido a que se trata de vecinos tan apreciados y a que conoces y has tratado a la niña desde que nació, si le llevas un obsequio que pueda conservar como recuerdo, ella probablemente lo valorará para siempre. No necesita ser algo costoso, y si además llevas un bonito ramo de flores, sería un hermoso detalle.

Otra idea sería que discretamente tú o alguien a quien tú le hagas el encargo, tome una fotografía durante su presentación, luego le mandes hacer un bonito marco y se la regales como recuerdo.

ANA
22 Marzo 2018 04:00:00
Querido En Algún Lugar de Coahuila
QUERIDA ANA:

Mi esposa y mi suegra tuvieron cirugía el mismo día en hospitales diferentes y no estaban cercanos. Después de que mi esposa salió de la cirugía y ya estaba en recuperación y me aseguraron que ya todo estaba bien, corrí al otro hospital para ver a mi suegra.

Cuando llegué, me dijeron los doctores que no estaba bien y que había un gran porcentaje de que falleciera. Su operación había sido muy riesgosa y todos lo sabíamos, pero ella prefirió correr el riesgo. Me permitieron que entrara y al verme me preguntó, con voz apenas audible, cómo había salido mi esposa de la operación y cuando le dije que bien, dio gracias a Dios y me dijo que me acercara. Cuando me acerqué me susurró un elogio que jamás olvidaré y que fue el mejor que he recibido en mi vida. Me dijo: “Hijo, no soy una persona celosa, y tú lo sabes. Pero si lo fuera, estaría celosa de la vida que mi hija ha tenido contigo”.

Besé su mejilla, me despedí al rato y volví al lado de mi esposa. Era un día con mucho sol, pero tuve dificultad para ver a través de mis lágrimas. Mi suegra falleció 48 horas después.

Mi mensaje para otros yernos es este: en lugar de burlarse o hablar mal de sus suegras, díganles lo mucho que las quieren. Podrían sorprenderse al enterarse de lo mucho que ellas los quieren también.

EN ALGÚN LUGAR DE COAHUILA

QUERIDO EN ALGUN LUGAR DE COAHUILA:

Le ruego que acepte mis sinceras condolencias por la pérdida de su suegra. Debe haber sido una mujer maravillosa que lo quiso mucho para haberle dado un regalo de despedida tan significativo y cariñoso. Espero que otros tomen su mensaje en serio. Contiene una importante lección.

ANA
21 Marzo 2018 04:00:00
Querida Por Un Feliz Cumpleaños
QUERIDA ANA:

Dentro de tres meses cumpliré 35 años y me gustaría celebrarlo de manera diferente a como lo he pasado desde que me casé. Desde entonces, mi esposo cada año me invita a comer a un restaurante con mi hija y cuando regresamos a casa compra un pastel y al llegar lo corto y me cantan Feliz Cumpleaños, y también me dan un regalo cada uno. Me gustaría que me acompañaran mi familia y mis amigas, y las que tienen esposo vinieran con ellos en la noche y yo disfrutara de esa manera mi cumpleaños. Creo que no es mucho pedir, pero mi esposo nunca ha querido. Él es muy retraído y no hace amistades fácilmente, pero yo soy diferente. Mis papás nos invitan a cenar a su casa e invitan a mis dos hermanas cerca de la fecha y me llevan regalos. Y mis amigas me invitan a almorzar por su parte, pero desearía que fueran todos a mi casa y me festejaran allí.

En esas fechas me he sentido deprimida porque nunca ha pasado así. Cuando era soltera mis amigas iban a mi casa y celebrábamos. Pero ahora todo ha sido diferente. Sigo necesitando eso y le he dicho a mi esposo, pero dice: “A ver si el año que entra”. Pero nada. Vuelve a ser lo mismo.

¿Cómo puedo romper este deprimente ciclo y convencer a mi esposo de que prefiero pasarme mi cumpleaños también en compañía de mis parientes y de mis amigas? Por favor ayúdame.

POR UN FELIZ CUMPLEAÑOS

QUERIDA POR UN FELIZ CUMPLEAÑOS:

¿Qué razones ha esgrimido tu esposo por las cuales no puedas hacer las dos cosas: festejar con él y tu hija, tus demás familiares y tus amistades? La mayor parte de las personas lo hace cuando es posible. Algunas con pocas personas y otras con más, de acuerdo con sus posibilidades.

No puedo evitar pensar que algo más está sucediendo de lo que revelas en tu carta (no te juzgo por ello, de ninguna manera, pero me preocupa). Posiblemente no sólo te deprimas en esas fechas, como dices, y tu esposo no está ayudando. Quizás lo que has expresado en tu carta, tu deseo de tener un cumpleaños más alegre y acompañado, sea un grito de auxilio. Habla seriamente con tu esposo y expresa tus verdaderos sentimientos. Si no te comprende, sugiero que busques ayuda sicológica para poder resolver todo esto que te está agobiando.

ANA
19 Marzo 2018 04:00:00
QUERIDA ANA
QUERIDA ANA:

Tengo 43 años y estoy divorciada hace cuatro años. Mi esposo me engañó toda nuestra vida de casados. Al principio sufrí mucho y vivíamos de pleito, pero él nunca cambió. Terminé por aceptar vivir esa vida de engaños por nuestros dos hijos. Finalmente, cuando mi hijo y mi hija se casaron, decidí pedir el divorcio y todo terminó. O, al menos eso creía yo.

Resulta que conocí a un hombre maravilloso en donde trabajo, pero… es 18 años menor que yo. Cuando por primera vez me invitó a salir a cenar le dije: “¿En serio me invitas a salir contigo? Tengo un hijo que es casi de tu edad”. Él me respondió: “¿Y qué?” y siguió insistiendo. Al fin acepté darle una oportunidad. Bueno, Ana, pues este hombre resultó ser lo mejor que me haya sucedido. Hemos estado viviendo juntos durante un año. Mis hijos pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron, pero ahora viendo lo feliz que me siento, aceptaron nuestra relación. La semana pasada mi “novio” me dijo que quiere que nos casemos. No sé qué hacer.

Un problema que se me presentó desde que inicié la relación fue mi exesposo. Está enojado conmigo y me dice que debo estar loca por haberme involucrado con ese “muchachito”. Que la gente debe estar criticándome. Que no soy una adolescente, etcétera. Yo, cuando me dice esas cosas por el teléfono, pues me llama seguido para insultarme, le digo que él no tiene por qué meterse en mi vida y que mi vida social es asunto mío.

Ana: ¿Soy una tonta al sostener esta relación y estar enamorada de un hombre más joven que yo 18 años? ¿Crees que si acepto casarme con él mi matrimonio durará? ¿Qué hago con mi exesposo para que me deje en paz? Voy a agradecer mucho que me ayudes.

ENAMORADA

QUERIDA ENAMORADA:

La edad es solamente un número. Si los dos son totalmente compatibles y se aman, la diferencia de edad no tiene por qué realmente molestarles a tu novio o a ti. Por cuanto a tu exesposo, él no pertenece al cuadro. Díselo y exígele que no se entrometa. Si sigue molestando con sus llamadas, cambia el número de tu teléfono. Y a tu pregunta de si durará el matrimonio, no puedo decirlo y nadie puede, ni de tu matrimonio ni del de nadie. Es como todo en la vida. ¿Viviremos mañana? Sólo Dios tiene le respuesta. Por ahora, me alegra que finalmente seas feliz y espero que esa felicidad dure para siempre.

ANA
17 Marzo 2018 04:00:00
Querida ¿Me Quedaré Sola?
QUERIDA ANA:

Tantos temas sobre los que le han escrito. He leído sus cartas durante muchos años y son tantos los problemas que le cuentan y sobre los que le piden consejo, que no me imagino cómo le hace para decirle a cada quien lo acertado. Hoy me toca y es un tema sobre el que ya ha tratado en su columna. Aunque es un poco diferente. Esta es la historia.

Tengo 32 años de casada y cuando me comenzó la menopausia perdí todo interés en el sexo. Fui con mi ginecólogo y sugirió un medicamento, no funcionó, luego otro, y otro, y otro. Nada funcionó. Hice ejercicios Kegel diariamente, vi a un terapeuta, leí dos libros sobre el tema, probé dos o tres cremas e hice todo lo que se me ocurrió. Nada ayudó.

Mi esposo dice que no me preocupe, que con él no hay problema por mi indiferencia, pero tampoco está conforme con mi actitud. Y lo peor es que casi no tenemos relaciones porque dice que no se siente bien conmigo así. Que el día que sienta yo el entusiasmo de antes, la situación cambiará. Pero ya estoy viendo eso muy difícil. Y otra situación muy de-sagradable es que mi esposo habla de la falta de sexo con mucha frecuencia y siento que estoy siendo presionada. Mi médico dice que sea paciente, que algo va a funcionar, pero mi esposo está actuando como si yo lo hiciera a propósito.

¿Me podría ayudar a solucionar este problema tan serio? Gracias amiga.

¿ME QUEDARÉ SOLA?

QUERIDA ¿ME QUEDARÉ SOLA?:

Olvídate de quedarte sola. Ni lo menciones. Tienes un marido en casa que necesita tu atención. Miles de mujeres sufren de problemas como el tuyo. Y lo que sugiero es que busques a otro médico, uno que se especialice en este campo que es muy posible que pueda ayudarte. No te des por vencida.

La actitud de tu esposo no ayuda, es más, me parece sumamente desagradable, como tú misma dices. Su fijación en el sexo y sus comentarios contigo empeoran tus sentimientos. Por ello, recomendaría que ambos vayan a terapia para aprender a superar esto.

ANA
15 Marzo 2018 04:00:00
Querido Lyon
QUERIDA ANA:

Cuando yo tenía 17 años (hoy tengo 80) todos los muchachos fumábamos y también muchísimos, casi todos los adultos, hombres y mujeres lo hacían. Era la moda y quienes no fumaban eran considerados raros, y si no les gustaba estar cerca de fumadores, ellos eran el problema. Además, los cigarrillos no eran tan caros como ahora. Además, a los jóvenes, fumar nos hacía sentir que ya éramos hombres. Qué error. Pero seguí fumando varios años, hasta que nació mi segundo hijo. Entonces mi esposa, que no fumaba, me dijo que estaría bien que dejara el cigarrillo, porque iba a hacerle daño a nuestros hijos porque tenía sustancias venenosas y dañinas.

Decidí hacerlo. No fue fácil, porque iniciar es fácil, pero dejarlo es sumamente difícil. Gracias a Dios tomé esa decisión al comprender que, si quería vivir para ver crecer a mis hijos, tenía que dejar el vicio.

¿Por qué estoy escribiéndole esto? Porque dos de mis nietos han caído en el vicio a pesar de las advertencias de todos los que los amamos. Y rezo para que comprendan la autodestrucción de su salud antes de que tengan la edad que yo tenía cuando supe que tenía que dejar de fumar para poder vivir.

Ana, leo su columna y le digo que siga con su buen trabajo y su “cruzada” o “misión” como usted le llama, en contra del tabaquismo. Dios la bendiga.

LYON

QUERIDO LYON:

Gracias por escribir esta valiosa carta. Y si sus nietos no hacen caso, quizás puedan aprender al leer la carta que va en seguida y que recibí hace tiempo, pero reproduzco con ese fin que persigo y que ahora su carta me permite retomar.

QUERIDA ANA: Estoy muriendo de la manera más triste que pueda imaginar. Y lo peor es que es de una enfermedad que yo me provoqué fumando. Cuando comencé a fumar siendo adolescente, a pesar de las advertencias de mis padres, porque pensaba que no me enviciaría y de que sabía que me haría daño, estuve dispuesto a correr los riesgos.

Mi papá me decía que cada cigarro era un “clavo de mi ataúd”, pero yo me reía. Años después fui diagnosticado con enfisema. Mi corazón estaba debilitado y se había agrandado tratando de bombear sangre hacia los pulmones que ya no hacían su trabajo.

Tenía que dejar de fumar o me moriría. Todavía pensaba que podía hacerlo en cualquier momento. Qué equivocado estaba.

Gasté bastante en diferentes programas para dejar de fumar. Probé acupuntura, hipnosis, chicle, parches, pastillas. Nada funcionaba.

Estaba muriendo y no podía dejar de fumar. ¿Qué vida es estar atado a un tanque de oxígeno las 24 horas del día para poder vivir? Pude haber disfrutado 20 o 30 años más de vida activa, sana y productiva. Pude comprar varios carros nuevos con lo que gasté en cigarrillos.

Pude tener más años felices con mi cariñosa esposa. Pero preferí fumar. Ojalá le hubiera hecho caso a mi padre cuando me decía: “Los panteones están llenos de personas que dijeron ‘a mí no me sucederá nada’”.

La persona que me escribió esa carta murió dos meses después de haberme escrito. Su esposa me escribió una nota personal que me pidió no publicar y así lo hice. La nota era triste y desgarradora, pues ella sufrió mucho junto con su esposo varios años. Eso no debió haber sucedido.

ANA
14 Marzo 2018 04:00:00
Querida Regia
QUERIDA ANA:

Voy a contarte un suceso que quizás tú y muchos considerarán un cuento imposible. Bueno, ahí les va. Como tú sabes, desde hace tiempo en distintos eventos como despedidas de soltera, baby showers, bautizos, cumpleaños y hasta bodas, en las invitaciones se imprime un sobrecito para indicar que en él se deposite alguna cantidad en lugar de regalo. Bueno, pues para no hacerlo así, cuando mi hermana y su novio se casaron, decidieron ellos, creo que por consejo de alguien de la familia de él, que hicieran una cena sencilla, pero sabrosa, en un jardín muy hermoso con bonitas mesas muy bien puestas y con toldos, y en la invitación se adjuntara una tarjetita donde dijera que se cubriera una cantidad de $500.00 por pareja o $250.00 para una persona sola y eso cubría la cena y que habría baile con buena música. Y que desde luego no enviaran regalos.

Enviaron y entregaron alrededor de 300 invitaciones a familiares y amigos, en las que también se les rogaba que confirmaran su asistencia a alguno de los dos teléfonos que se anotaban. Pues quiero decirte que asistió la mayoría de los invitados y todos quedaron encantados, pues el lugar era hermoso y la cena y música fueron de lo mejor.

Mi hermana se casó hace dos años, y todavía hay personas que les dicen a ellos y también a su familia y a la nuestra que fue una boda estupenda y que todos quedaron muy contentos. En un principio a nosotros en la familia nos pareció mala la idea, pero hemos ido dándonos cuenta de que no estuvo tan mal, pues los regalos de boda ahora son caros y quien da dinero en efectivo a veces da más de lo que dieron en la boda.

Le platico esto hoy porque nosotros vivimos en Monterrey, pero una amiga que vive en esa ciudad y que estuvo en la boda, va a casarse y me decía que si podíamos ayudarle con indicaciones de cómo se hizo la boda de mi hermana, para ver si se animan ella y su novio a hacerla de ese modo. Le dije que iba a escribirte a ti para que, si se deciden, no lo vean como un suceso medio loco, pues a mi hermana le resultó muy bien con sus invitados y después de ella, una amiga hizo lo mismo y también le salió de lo mejor.

Bueno. Te saludo con mucho gusto desde esta ciudad, donde leo tus cartas pues desde que vivía allá lo hago y me gustan mucho.

REGIA

QUERIDA REGIA:

De verdad fue una novedosa manera de celebrar una boda. Efectivamente, desde hace bastante tiempo así se viene manejando el asunto de los obsequios a los eventos. A mí ya casi nada me sorprende, pero sí me pareció bastante novedoso lo que nos cuentas. Gracias por tus conceptos a mi trabajo. Saludos.

ANA
13 Marzo 2018 04:00:00
Querida Me Urge un Consejo
QUERIDA ANA:

Tengo un dilema fuerte que quisiera comentarle. Agradeciéndole de antemano el consejo que pueda darme, que será el que más me ayude, pues siempre leo las cartas que le escriben y sus consejos me parecen de lo mejor. Paso a contarle mi situación.

Mi papá falleció hace cinco años y mi mamá siempre ha sido una persona muy difícil y verbalmente abusiva, a tal grado que sus relaciones con todos en la familia se han roto de manera bastante ruda. Estoy convencida de que ella sufre de depresión, pero que también tiene otros problemas emocionales. Sin embargo, a pesar de que le he insistido para que consulte a algún siquiatra o a un sicólogo, se ha negado sistemáticamente diciendo que ella está perfectamente y no tiene porque ir con un médico.

Una vez solamente logré que fuera con un terapeuta, pero no siguió ninguna de sus sugerencias y el terapeuta dijo que era una pérdida de dinero y de tiempo que ella regresara. Así que esa es la situación con ella.

Me voy a casar pronto y quiero invitar a mi hermana mayor y a su esposo de padrinos de iglesia, pero mi hermana ya no se habla con mi mamá desde hace como año y medio, aunque yo soy muy unida a las dos. No sé cómo hacerle para que mi hermana asistiera, porque pienso que no va a querer asistir porque mi mamá obviamente asistirá y no va a querer encontrarse con ella. Pero me daría mucha tristeza que mi hermana no fuera parte de ese día tan especial para mí.

¿Cómo debo manejar mi boda y este asunto tan importante para mí? ¿Hay algo que pueda hacer por mi madre? Me preocupa mucho ella, pues ya no voy a estar con ella, porque al casarme voy a ir a vivir con mi esposo en nuestra casa. Un abrazo Ana.

ME URGE CONSEJO

QUERIDA ME URGE CONSEJO:

Invita tanto a tu madre como a tu hermana a tu boda. Diles a ambas que una y otra están invitadas, si alguna de ellas decide no presentarse, que así sea, no podrás forzar a ninguna de las dos si no quieren asistir, aunque te duela. En cuanto a tu mamá, tampoco puedes forzarla a recibir ayuda. Anota en una tarjetita el nombre y teléfono del sicólogo o terapeuta que elijas y dáselo, diciéndole: “en caso de que alguna vez lo necesites”.

No digas más. Quizás un día tu mamá comprenda que tiene serios problemas y decida que es tiempo de hacer un cambio en su vida. Deseo muchas felicidades a ti y a tu novio en su nueva vida.

ANA
10 Marzo 2018 04:00:00
Querida Sin Firma
QUERIDA ANA:

En un funeral al que asistí recientemente, una señora que estaba allí conversaba con otras señoras y dijo, al ver a una joven con pantalón de mezclilla y camiseta (con mangas) en color azul marino, que era inapropiado asistir a un funeral vestida de esa manera, que era una falta de respeto. Yo no dije nada, “por respeto” a ella y al lugar donde estábamos y al momento que se vivía allí, pero de verdad que no me pareció su comentario, pues nadie sabe ni conoce la razón por la que esa joven iba vestida de esa manera. Quizás se enteró del fallecimiento de esa persona y no tuvo tiempo de ir a cambiarse de ropa, o quizás no tenía algo más apropiado. En fin, no podemos juzgar a nadie.

Por eso decidí escribirle, pues sé de su sencillez y de su gran corazón y sensatez como para que comprenda mi molestia. Y para confirmar lo que digo, le relato lo que me sucedió a mí.

Mi madre falleció hace unos meses. Ella era una persona muy tímida, no salía mucho de la casa y no tenía ya muchas amistades. Ella trabajó en una oficina pública, pero hacía muchos años que se había jubilado. Algunas personas la visitaban y le tenían gran aprecio, porque fue una mujer maravillosa, pero de todas formas, cuando falleció pensé que no asistiría mucha gente a su funeral aparte de la familia.

Pero cuál sería mi sorpresa que tanto la funeraria como la misa estuvieron mucho muy concurridas. Y también mucha gente nos acompañó al panteón. Yo me sentí tan emocionada y, aunque parezca increíble, feliz de ver a tanta gente que hacía muchos años la había tratado y habían convivido con ella. También a otras que conoció al final.

Pero el comentario, además de mi emoción por ese motivo anterior, es que algunos señores traían traje y algunas señoras atuendos negros, pero otros y otras venían vestidos informalmente, con pantalones de mezclilla o con simple camisa o blusa. A mí no me habría importado si venían en bata de trabajo o cualquier tipo de vestido, me demostraron sus sentimientos por mi madre y por mí y eso era lo que me importaba.

Gracias si decide publicar mi carta. Le mando un abrazo.

SIN FIRMA

QUERIDA SIN FIRMA:

Aprecio mucho que haya escrito esta carta, tanto por sus hermosos sentimientos como por el importante tema que trata. Pienso igual que usted. Las personas maravillosas que la acompañaron pusieron sus vidas en espera para ir a decirle que la querían, que quisieron a su mamá, que las apreciaban a ambas y que lamentaban la pérdida de su madre. Lo que las “vestía” era lo que hay en sus corazones. Fue una demostración de amor cuando más lo necesitaba.

Lamento la pérdida que sufrió. Pero estoy segura de que usted siente a su mamá siempre cerca, porque la trae en su corazón.

ANa
06 Marzo 2018 04:00:00
Querida Grave Conflicto
QUERIDA ANA:

Cada cinco años nuestra familia hace una reunión y cada vez acuden más miembros. Ha sido muy bonito hacer eso, pues la familia es grande y algunos primos o sobrinos no se conocen y es la ocasión para que lo hagan y sigan frecuentándose.

Mi hermano mayor se divorció hace 15 años y tuvo un hijo con la que ahora es su exesposa. El divorcio fue porque ella lo engañó. Desde entonces no hemos tenido contacto con ella. Mi hermano ve a su hijo y algunas veces nosotros lo hemos visto y ha asistido a dos de las reuniones familiares. Mi hermano volvió a casarse y tiene una hija con su nueva esposa. Ellos, por supuesto, siempre asisten a esas reuniones.

Ahora resulta que mi excuñada me llamó y me preguntó si puede asistir a la reunión junto con su hijo. Ella tuvo otro hijo, aunque no se casó con el padre de ese niño. Así que aunque no me lo dijo, pienso que si fuera, también asistiría su otro hijo. Hablé con mi hermano y con mis padres y ninguno estuvo de acuerdo en que ella asista. Además, hace 15 años que no la vemos. Desde luego que mi sobrino siempre está invitado. Por otra parte, sería una deslealtad con mi nueva cuñada y su hija, mi sobrina, aceptar que venga mi excuñada.

No queremos ningún roce, pues nuestra relación con nuestro sobrino (su hijo) es bastante estrecha e importante y, sobre todo, cariñosa y queremos que así siga. Pero no queremos que vaya su mamá. ¿Habrá alguna manera cortés de decirle que no es bienvenida o hacemos de tripas corazón y aceptamos que vaya? Queremos conservar la paz.

Gracias por su ayuda y consejo que consideramos será justo y acertado.

GRAVE CONFLICTO

QUERIDA GRAVE CONFLICTO:

Comienzo diciendo que tu excuñada tiene mucho valor al pedir eso. No acepten que vaya. Después de todo ha estado fuera de la familia por 15 años. Y deben tomar en cuenta todos los agravantes que tú misma mencionas.

Ni siquiera busques una manera cortés de negarle su asistencia. Simplemente dile que nadie estuvo de acuerdo en que asistiera. Que su hijo SIEMPRE será bienvenido.

ANA
03 Marzo 2018 04:00:00
Querida Minne
QUERIDA ANA:

Hace año y medio más o menos, el novio de mi hija fue echado de la casa de sus padres, que eran conocidos nuestros, y como era novio de ella y nos dio lástima, mi esposo y yo le abrimos las puertas de nuestra casa. El trato fue que podría quedarse hasta que pudiera vivir solo. El problema es que todavía está aquí. Y ahora tenemos un nieto de él. Y si no se mantiene a sí mismo, menos lo puede hacer con nuestra hija o nuestro nieto. Y, para colmo, tengo muchas razones para creer que está engañando a mi hija. Lo hemos echado fuera varias veces, pero regresa. Nosotros no somos ricos, vivimos del trabajo de mi esposo y tenemos otro hijo que comienza apenas una carrera en la universidad.

¿Cómo puedo abrirle los ojos a mi hija? No importa lo que yo y sus amigas le digamos, como quiera sigue amándolo y le cree a él. Su ayuda por favor.

MINNE

QUERIDA MINNE:

Ha llegado la hora de que el tren se detenga y el novio de tu hija se baje hasta que pueda proporcionar un hogar y sustento para ella y el bebé. Tú y tu esposo no le están haciendo a nadie un favor permitiéndole que continúe siendo un parásito.

Explícale a tu hija que hasta que este hombre se establezca, sería mejor que ella y el bebé permanezcan con ustedes. El sentido común dice que eso podría ser a un muy largo plazo. Ella también puede prepararse para mantener a su hijo, porque el padre está manifestando todos los signos de ser un papá bueno para nada. Luego, pónganse a rezar para que ella madure y comprenda que la responsabilidad por el futuro de ella y su hijo, descansa totalmente sobre sus hombros.

Actúen pronto y con firmeza.

ANA
02 Marzo 2018 04:00:00
Queridos Lectores
Me encontré por ahí, buscando cosas interesantes, pues siempre me ha atraído conocer más de cualquier cosa, o asunto o situación que me rodean, un artículo sobre el alcoholismo. Además, en algún tiempo estuve en contacto con un grupo de Alcohólicos Anónimos, y desde entonces simpaticé mucho con esos grupos que solamente buscan el bienestar y la rehabilitación de quienes han caído en la triste y dolorosa enfermedad del alcoholismo. Por ese motivo, decidí reproducirlo porque está relacionado con los fines que persigue AA. Desde la época en que traté con las hermosas personas que formaban ese grupo, asumí como una “misión”, por darle un nombre a mi propósito, de “colaborar”, desde mi sencilla posición dando a conocer el gran daño que hace al hombre, especialmente a los jóvenes, cualquier tipo de adicción, ya sea tabaquismo, alcoholismo u otras drogas. El artículo, que no es nuevo, pues lo encontré en un periódico extranjero de hace 15 años, dice así:

“Es no solamente posible, sino que es probable que el alcoholismo sea heredado y sea una anormalidad genética. A pesar de las opiniones que dicen que el alcoholismo no es una enfermedad física, muchos profesionales que trabajan con alcohólicos dudan de esta afirmación. Los cínicos han declarado que –si es una enfermedad– es la única enfermedad exitosamente tratada no haciendo nada.

“Sin embargo, la evidencia continúa acumulándose, indicando una predisposición genética y una probable anormalidad bioquímica en los alcohólicos. Hace varios años, estudios suecos encendieron un resurgimiento de interés científico en el abuso del alcohol. Estos estudios revelaron patrones provocativos entre los hombres y las mujeres nacidos fuera del matrimonio, que fueron adoptados en la infancia por no parientes.

“Primero, los hijos adoptados de padres alcohólicos, mostraron un cuádruple riesgo de abuso de alcohol comparado con los hijos adoptados de padres no alcohólicos, aun cuando los padres adoptivos no eran tomadores. Segundo, los hijos de padres no alcohólicos que fueron adoptados por adultos alcohólicos, no demostraron ningún riesgo más alto. Tercero, los gemelos idénticos tenían más alcoholismo que los gemelos fraternales, indicando una probable variación genética. Cuarto, los gemelos de padres alcohólicos manifestaron más abuso de alcohol, aun cuando fueron separados y uno fue criado por una familia abstemia.

“Los investigadores concluyeron que los hijos de alcohólicos tenían más riesgo de la enfermedad que los hijos de no alcohólicos, sin importar si los padres adoptivos eran o no tomadores.

“A un nivel bioquímico, a los abusadores de alcohol parece que les falta el mecanismo regulador para la saciedad de alcohol. Hasta ahora, ninguna anormalidad conclusiva ha sido identificada, pero se continúa con la investigación”.

Amigos que se inclinan hacia las bebidas alcohólicas: cuando se dan cuenta de las consecuencias que trae su adicción, y saben del sufrimiento que tienen y comparten con sus familias, ¿quieren que sus hijos sufran lo mismo?

ANA
01 Marzo 2018 04:00:00
Querida Sólo la Cuchara
QUERIDA ANA:

Los suegros en ocasiones son los culpables de que los matrimonios fracasen, pues no siempre son tan agradables y buenos como parecen. Los “agradables” padres de mi primer esposo eran dos personas tremendas. Viajaban más de mil kilómetros cada año sólo para insultar mi comida, el cuidado de la casa, a mi familia y a mí. Mi esposo nunca me apoyó en ese sentido, siempre les dio la razón y eso me dolía mucho y también a mi familia.

Un día vinieron y después de una escena terrible por sus críticas a la comida que preparé y por la ropa que yo llevaba, a pesar de que procuraba siempre vestir bien y de manera honesta, me dio una terrible migraña. Vi que la medicina que tomaba se había terminado y salí a comprar una caja.

Me fui caminando y esa caminata me sirvió para decidir separarme de mi esposo. Unos meses más tarde, después de siete años de matrimonio, nos divorciamos. Sus padres lo criticaron por perder a “esa excelente muchacha” y a mí me escribieron una carta encantadora que a cualquiera convencería de que eran los mejores padres. Mi ex se casó ya dos veces más y de la tercera esposa ya se separó.

Estoy segura de que sus padres ni idea tienen de qué manera contribuyen al fracaso de los matrimonios de su hijo. Hace cinco meses me casé y hoy soy completamente feliz. Toda historia tiene dos versiones, ¿verdad? Gracias por escucharme.

SÓLO LA CUCHARA QUE MENEA LA OLLA

QUERIDA SÓLO LA CUCHARA:

¿Dos versiones? Sí, como las monedas. Tienen dos caras.

La intervención de los suegros es una de las principales causas de divorcios (justo por debajo de la infidelidad y abuso de sustancias). Después de que un hijo se casa, su esposa debe ser la número Uno en su vida. Si la esposa es sabia, tratará a la madre de su marido como que ella (la madre) es la número Uno.

Él la amará por ello y también su suegra. Este es uno de los más valiosos secretos en el dominio de las relaciones humanas.

ANA
28 Febrero 2018 04:00:00
Querida Deprimida
QUERIDA ANA:

Soy una muchacha de 16 años. Estudio y vivo con mis padres aunque en ratos quisiera no vivir con ellos. El problema es que son demasiado protectores y hacen que me sienta como una niña de 5 años o hasta como bebita. Nunca les he dado motivo para que duden de mí o se preocupen como lo hacen, pero ellos no dejan de vigilar todos mis movimientos. Siempre que me invitan a alguna parte, mis padres insisten en saber exactamente en dónde estaré y con quiénes. ¿Cómo ve eso?

Ana, tú debes saberlo y mis padres lo saben, pero parecen no tomarlo en cuenta. Los jóvenes, los adolescentes, no siempre planeamos las cosas. Algunas veces vamos a lugares bajo el impulso del momento. Cuando les digo a ellos: “No sé a dónde voy a ir o quién estará allí”. Me dicen: “Lo sentimos. No vas”.

Admito que algunos de los muchachos con quienes me junto han hecho algunas cosas “cuestionables” (como dicen mis papás) y se han metido en problemas a veces, pero yo sé que son buenos muchachos por dentro. Quisiera que mis papás dejaran de ser tan juzgadores y los aceptaran como realmente son. Quiero mucho a mis papás, son lo máximo, pero ellos no ven las cosas como las veo yo, como las vemos los jóvenes. ¿Cómo puedo hacerle para que sean más comprensivos? Muchas gracias por tu ayuda.

REPRIMIDA

QUERIDA REPRIMIDA:

Tus padres no te están reprimiendo, y en lugar de enojarte y molestarte, deberías estar agradecida porque ellos se preocupan constantemente por ti y prestan permanente atención a enterarse a dónde vas y con quién. Dices que algunos de tus amigos han hecho “algunas cosas cuestionables y se han metido en problemas”, y defenderlos me hace ver que no eres la mejor juez de tus compañeros.

Te sugiero que respetes, sin molestarte, las reglas que impongan tus padres. Ellos te aman más que nadie y velan por tu seguridad. Ten la seguridad de que si lo haces, y cuando se sientan más seguros de que puedes manejar la responsabilidad, te podrán dar más libertad. Mientras tanto, invita a tus amigos a tu casa para que tus padres puedan conocerlos. Si realmente “son buenos muchachos por dentro”, ello les dará a tus padres más oportunidad de descubrirlo.

ANA
27 Febrero 2018 04:00:00
Querida Agotada
QUERIDA ANA:

Le escribe una mujer de 49 años, soltera y sin problemas por ello. Tengo casa propia, automóvil del año pasado, un trabajo muy bueno y muchas amistades. Tengo tres hermanos. Mis padres no viven. Hace muchos años tuve una relación de un año con un hombre al que llegué a querer, pero no quise continuar la relación porque le gustaba el juego y además era muy desordenado, pues bebía y fumaba mucho. Después de eso le perdí la huella.

Hace tres meses recibí una llamada como a las 9 de la noche y era él. Me dijo que estaba diabético desde hacía mucho, que no le baja el azúcar y que ya le habían cortado una pierna. Está casado, pero dijo que su esposa ya no quiere hacer esfuerzos por cuidarlo ni conseguirle sus medicamentos. Luego me dijo que siempre me había considerado una amiga querida, que sabía que no me había casado y que si estaría dispuesta a prestarle dinero para pagar unas cuentas de medicamentos que debía. Y también me dijo que si estaría dispuesta a que viniera a vivir conmigo. Yo estaba atónita y por supuesto que le dije que no a ambas peticiones.

Al día siguiente volvió a llamarme y me dijo que estaba sufriendo de depresión y ataques de pánico y no tiene dinero para pagar terapia, que hablar conmigo le hizo sentirse mucho mejor y que si podía llamarme todas las noches para platicar algunos minutos. Sentí lástima por él y le dije que estaba bien. Fue un grave error. Mi vida ha sido una pesadilla desde entonces. Me llama todas las noches con la misma recitación de sus enfermedades y necesidades. Cuando le digo que debo colgar, me ruega que siga en la línea porque soy “la única mujer a la que ha querido y el sonido de mi voz es lo que lo mantiene vivo”. Cuando al fin cuelgo, llama de inmediato y, si no contesto, deja que siga sonando el teléfono.

¿Cómo puedo recuperar mi vida? Por favor me urge su ayuda. Gracias mil.

AGOTADA

QUERIDA AGOTADA:

Ese hombre, pobre alma, suena totalmente desquiciado. Pero ese hombre tiene esposa y no es responsabilidad de usted.

Dígale por última vez que no puede ayudarlo y si vuelve a llamar, cuelgue de inmediato. Recuerde que “nadie puede aprovecharse de alguien, si no se le permite”. ¿Y si cambia el número de su teléfono y lo pone privado? Pienso que es lo que debiera hacer. Buena suerte.

ANA
26 Febrero 2018 04:00:00
Querida Desairada
QUERIDA ANA:

Hace 24 años tuve una hija de un muchacho que no quiso casarse conmigo. Yo tenía 17 años y como mi papá, viudo ya, pues mi mamá había fallecido cinco años antes, me dijo que no llegara a la casa cargando a la criatura, decidí darla en adopción. Fue la decisión más difícil que he tenido en mi vida y siempre he pensado en mi hija y llorado su ausencia. Nunca me casé ni tuve más hijos, por eso añorarla y pensar en ella ha sido un motivo principal de mi vida.

Hace cinco años, después de investigar mucho, localicé a mi hija. Me atreví a buscarla personalmente y nos encontramos. Fue el momento más emocionante que pude tener. Era como ver la luz después de años de oscuridad. Después de encontrarnos, ya teniendo ella mi teléfono y domicilio, me dijo que sus padres adoptivos no estaban contentos con que me hubiera visto y no quieren verme. No encuentro la razón de ello, porque ella adora a sus padres adoptivos y yo no pienso hacer nada para que eso cambie ni deseo introducirme en sus vidas. Sólo quería verla y si es posible verla cuando ella lo desee y si no quiere, pues respetaré su decisión.

El problema es que mi hija va a casarse dentro de poco tiempo. Me dijo que le gustaría mucho que yo estuviera presente, aunque no como su mamá, pues sus padres adoptivos estarán en la ceremonia como lo que son. Pero hace un mes me buscó y me dijo de parte de sus padres que no seré bienvenida en su boda. Así que me pidió que no asistiera y yo acepté su decisión.

La semana pasada, para mi sorpresa, recibí una invitación para la boda, incluía una tarjeta para confirmar la asistencia. Yo de inmediato llamé y di mi nombre. Fui a comprar un vestido y zapatos apropiados. Sin embargo, el fin de semana ese llamó mi hija para decirme que la invitación era para que yo la conservara como recuerdo, pero que no fuera a la boda. Eso me entristeció mucho. Si la invitación era sólo para recuerdo, ¿por qué no me incluyó ella una nota diciéndome eso? Una amiga querida me dice que vaya cuando menos a la ceremonia religiosa. ¿Usted qué piensa?

DESAIRADA

QUERIDA DESAIRADA:

Tu hija debió haberte llevado la invitación y decirte que era para que la conservaras como recuerdo. Tú ya te habías hecho a la idea de no asistir, y recibirla hizo que te ilusionaras. Fue una desconsideración de su parte o pudieras llamarlo un error. Te sugiero lo siguiente: si puedes, ese día haz un viaje con alguna amiga, aunque sea corto, pero sal de la ciudad. Y si no has enviado un regalo, no lo hagas, quizás sus padres no deseen que conserve algo tuyo. Comparto tu decepción, pero te animo para que no te entristezcas, la vida da muchas vueltas y no sabes qué puede traerte cuando menos lo esperes.

ANA
24 Febrero 2018 04:00:00
Querida Olga
QUERIDA ANA:

Mi hija de 16 años, que tiene el propósito de estudiar Derecho, es buena estudiante, pero últimamente ha estado fallando en matemáticas. Mi esposo dice que para la carrera que piensa seguir, no las necesita y además ha leído que las mujeres “no la hacen en matemáticas”. ¿Es eso cierto? Desde luego ella debe aprobar la materia, pero ¿qué opinas de lo que dice mi esposo?

OLGA

QUERIDA OLGA:

En efecto, algunos estudios han mostrado que los niños tienden a ser mejores en matemáticas que las niñas. Y otros hasta muestran mejores resultados de los varones en diferentes actividades intelectuales que las jóvenes. Sin embargo, estos resultados se refieren a personas muy jóvenes, por ello los resultados no necesariamente se aplican a estudiantes de cursos superiores. Yo pienso que cada persona debe ser reconocida en su individualidad y darle la oportunidad de lograr su potencial completo. Lo que se diga a la mayor o menor aptitud de la mujer, no debe ser motivo para que tú y tu esposo no hagan esfuerzos por ayudar a su hija para que mejore los resultados de sus estudios y el hecho de que ella haya fallado en esta materia puede deberse a circunstancias específicas de ella. Háganle saber que las matemáticas son indispensables en la mayor parte de los aspectos de la vida y que, de todas maneras, como tú dices, deberá aprobar la materia mientras la lleve en la escuela. Hablen con ella para saber qué está sucediendo. Gracias por escribir.

ANA
23 Febrero 2018 04:00:00
Querida Viejita Contenta
QUERIDA ANA:

Soy una mujer ya anciana. No tengo automóvil y por lo tanto, siempre hago uso del transporte colectivo urbano. Tengo tantas cosas negativas qué decir de ese servicio, que no terminaría. Uso ese servicio desde siempre, así que conozco de todo lo malo que puede uno esperar. También sé que por más quejas que uno ponga en cualquier instancia, no hay ni habrá cambios favorables, pues ni las autoridades, ni los dueños de las líneas, ni nadie, hace caso de todos los problemas que tenemos los usuarios al usar esas llamadas “combis”.

Sin embargo, esta carta no es para quejarme. Ya lo he hecho mucho directamente y, como le digo, nunca hacen caso.

Esta comunicación es para hacer patente mi reconocimiento a un conductor, porque así como uno se queja de las anomalías, maltrato de los conductores, suciedad de los vehículos, mal estado de los mismos, cuando hay algo que sea bueno, también hay que reconocerlo y en este caso quiero hacerlo público por medio de su tan leída columna.

En muchos de los autobuses urbanos había (digo había, porque al parecer los están quitando o ya no los ponen) una calcomanía en los cuatro primeros asientos en los que se instaba, de manera gráfica, a los usuarios para que se “cediera” el asiento a las personas con “necesidades diferentes”, es decir, alguna discapacidad, a los ancianos, mujeres embarazadas o cargando niños. Pero en las múltiples ocasiones en que he hecho uso, en muy raras ocasiones alguien se ha levantado para cederme el asiento.

Ayer subí a un autobús de la ruta Saltillo-Ramos Arizpe. Ellos tienen fama de ir muy aprisa. Y sí, me ha tocado usarlos y van aprisa, no siempre ni todos, pero ayer iba yo a la Clínica 2 del IMSS y tomé la Unidad No. 9 en la calle Xicoténcatl, poco después de las 2 de la tarde. Desde que subí, el conductor me dijo: “pase señora”, cuando le dije que iba a la clínica.

El vehículo iba lleno y allí subimos muchos, el conductor, que iba muy limpio y muy peinado, con una camisa roja de la línea, perfectamente planchada, se dirigió a los usuarios y les dijo en voz alta: “algún pasajero que le ceda el asiento a las personas de la tercera edad”.

Una jovencita se levantó y me cedió el asiento. Y un joven lo cedió a un señor. Más tarde solicitó que quienes iban de pie caminaran hacia adentro para dar lugar a quienes iban subiendo en el trayecto. Subió luego una mujer joven cargando un niño y el conductor solicitó de nuevo a los pasajeros que alguien cediera el asiento a esa señora.

Un pasajero hizo caso al llamado y cedió su asiento. Cualquiera considerará eso como natural. Yo no. No por las muchas experiencias que he tenido y porque la generalidad de la gente no se ocupa de los demás, no les interesa si estamos viejos, enfermos o discapacitados.

Nadie se preocupa de su prójimo. Por ese motivo, que haya un conductor atento a las necesidades de quienes abordan su vehículo, al menos a mí me llamó la atención y considero de justicia hacerlo público para agradecérselo, aunque no sepa su nombre.

Ojalá que algún directivo de la línea o cualquiera que lea esto y pueda comunicárselo a ellos, lo haga para que reconozcan a ese señor su buen trato y su interés en el bienestar de quienes usamos los autobuses. Y qué maravilloso sería que ese trato se hiciera una exigencia para todos lo que dan ese servicio en la ciudad. Gracias por su atención y disculpe lo extenso de la carta.

VIEJITA CONTENTA

QUERIDA VIEJITA CONTENTA:

Me encantó que escribiera para señalar una excelencia en un servicio y también, de paso, las deficiencias en el servicio del transporte público, que hace lo que debiera ser la actitud habitual de los conductores, un caso digno de darse a conocer y ser reconocido. Yo también espero que los directivos de la línea Saltillo-Ramos Arizpe, reconozcan a ese señor su trato digno a quienes lo utilizan.

ANA
22 Febrero 2018 04:00:00
Querida Agredida
QUERIDA ANA:

Hace días andaba en un supermercado y sucedió que dos niños, como entre 6 y 7 años andaban correteando entre los pasillos, atravesándose a los clientes (algunos ya ancianos), y cuando se me atravesaron a mí ni les dije nada, solamente para mí dije suavemente: “Dios mío estos niños van a tumbar a alguien”, pero me escuchó un señor que estaba detrás de mí y vino enojadísimo, como si yo hubiera golpeado a los niños y me dijo: “¿De qué se queja?, mis hijos no le hicieron nada”. Entonces sí hablé y le dije: “Los niños se están atravesando a los clientes y pueden tumbar a alguien, sobre todo a personas mayores. Debiera cuidarlos”. Y me gritó: “Vieja loca. Si no le gusta, vaya a comprar a otro lugar”. Ignoré a ese tonto y me alejé sin decir nada más, pero me siguió diciendo disparates, hasta que mejor me salí del lugar. Ese señor necesita un siquiatra para controlarse y aprender a controlar a sus hijos.

Quise contarle mi experiencia para que me diga qué piensa de esas personas que no entienden que parte de nuestro deber es cuidar de los demás y que los hijos, si no se controlan ni educan cuando son niños, van a ser adultos intolerantes, groseros y desinteresados en el bienestar de su prójimo.

Saludos.

AGREDIDA

QUERIDA AGREDIDA:

Obviamente ese hombre no sabe controlarse y menos controlar a sus hijos. El haberse alejado sin decir nada y dejarlo hablar para no arriesgarse, fue lo mejor que pudiste hacer. Esas personas pueden ser peligrosas y lo mejor habría sido llamar al gerente de la tienda. Aunque seguramente a él también le hubiera tocado su parte. Esas personas no se detienen ante nadie. Están enfermos. Y necesitan ayuda. Gracias por tomarte el tiempo de escribir. Ojalá sirva como llamada de atención a los padres que lean esto.

ANA
21 Febrero 2018 04:00:00
Querida María R.
QUERIDA ANA:

En una ocasión yo le escribí porque estaba sufriendo violencia sicológica de mi pareja y casi ni me daba cuenta de lo peligroso que era seguir a su lado. La respuesta tuya cambió mi vida. Me reconocí a mí misma desde que comencé a leerla y la he conservado siempre. Te la mando ahora para que me hagas favor de publicarla de nuevo, ya que una querida amiga de aquí mismo de Saltillo, está en peores condiciones, pues su esposo ha llegado hasta los golpes. Ella sigue a su lado pensando que va a cambiar, pero yo sé que no. Por favor dile a ella, que lee tu columna a diario, que no va a suceder eso y servirá también para otras mujeres. Diles que hay ayuda tan cerca como el teléfono. Cualquier mujer que se vea a sí misma en esta columna, que llame solicitando ayuda. Muchísimas gracias Ana. Sigo leyéndote siempre y estoy eternamente agradecida.

MARÍA R.

QUERIDA MARÍA R.:

Nada que pudiera decir yo sería tan efectivo como lo que has descrito hoy, con gusto publico la columna solicitada. Sí, algunas mujeres no comprenden que están siendo maltratadas hasta que alguien se los señala. Les hacen creer que el trato abusivo es lo que merecen y se dice que en México más del 50% de las mujeres sufre violencia, ya sea de padres, hermanos, pareja, etcétera. En Coahuila la Secretaría de las Mujeres brinda su apoyo a las mujeres y a sus hijos y personas allegadas en situación de violencia. Y esta puede ser física, sicológica, económica, etcétera. Por vía telefónica pueden marcar el 075 para obtener asesoría telefónica y serán canalizadas al módulo que requiera su caso. Existe asistencia sicológica y legal y estas las acompañarán en el proceso que se requiera. Los servicios son totalmente gratuitos. En Saltillo está el Centro de Justicia para las Mujeres en la carretera a Torreón km. 2.5 y el teléfono es el (844) 422 0302. El horario es de 8:00 a 16:00 horas. Pero hay un servicio de la Unidad Especializada de la Policía en la Atención de la Violencia familiar (Unepavif) con servicio las 24 horas, los 365 días del año. El teléfono es (844) 410 4003. Espero que las mujeres o cualquiera que sufra violencia familiar busque ayuda.

ANA

SEÑALES DE AVISO PARA MUJERES A FIN DE DETERMINAR SI UN ESPOSO, PAREJA O NOVIO, SON UN POTENCIAL (O VERDADERO) PELIGRO.

1.- Celos de los amigos, compañeros de trabajo o hasta de la familia.

2.- Comportamiento controlador (controla entradas y salidas o dinero. No le permite tomar decisiones personales).

3.- Aislamiento. (La separa de cualquier recurso de apoyo como familia, amistades, compañeros).

4.- La culpa de sus problemas (desempleo, riñas familiares: “Todo es tu culpa”).

5.- Hipersensible (se molesta fácilmente por incomodidades que son parte del diario vivir; al solicitarle ayuda con trabajo de la casa o con los niños; no sabe recibir críticas).

6.- Crueldad con los niños o con los animales (insensible a su dolor o sufrimiento, o llega a lastimar a niños o animales).

7.- Uso “juguetón” de fuerza en el sexo (tumbarla o no soltarla en el acto sexual. Iniciar el sexo estando dormida o exigirlo cuando está enferma o cansada).

8.- TIENE Cambios repentinos de ánimo y comportamiento que no pueden pronosticarse.

9.- UNA Anterior historia de golpes a otras mujeres, pero tiene siempre disculpas.

10.- Amenazas de violencia (“Te voy a pegar”, “Te voy a matar”, etcétera).

11.- Quebrar o pegarle a objetos o arrojar objetos a la mujer o a los hijos.

12.- Abuso verbal (decir cosas crueles, dañinas, degradar, humillar, despertarla para molestarla o no dejarla dormir).

13.- Usar la fuerza durante una discusión (retenerla contra la pared, empujarla, golpearla o patearla). Este tipo de comportamiento fácilmente puede llegar hasta asfixiarla, apuñalarla o dispararle).

¡Horrible! Pero puede suceder…
20 Febrero 2018 04:00:00
Querida Triste Sola
QUERIDA ANA:

Tengo 24 años. Hace tres años tuve mi primer novio y duramos un año. Desde entonces no he tenido novio y ahora me gusta un muchacho. Hemos platicado muchas veces. Un domingo me invitó al cine y pensé que iba a pedirme que fuera su novia, pero no sé porque no lo hizo, porque ya tenemos mucho de conocernos y siempre me ha parecido que le gusto, aunque ahora pienso que no es así.

En la casa siempre ando de mal humor, no sé qué me pasa, quisiera tener novio y me desespero, pues se me están pasando los mejores años de mi vida. Mi mamá me dice que salga a pasear con mis amigas, pero casi todas tienen novio. ¿Qué pasa conmigo? No encuentro a quién interesarle. ¿Quién podrá quererme? Me siento sola, no salgo a ninguna parte, pues así sola ni ánimos dan. Espero que puedas ayudarme como lo haces con tanta gente todos los días. Gracias anticipadas.

TRISTE SOLA

QUERIDA TRISTE SOLA:

Me parece que estás pasando por una etapa un tanto depresiva, pero sobre todo te has formado una idea equivocada del noviazgo, pues tú consideras eso como un medio de tener a alguien con quién salir a cenar, a bailar, a divertirte, a tener compañía, pero tener novio es tener un compañero con quien compartir lo bueno y lo malo, cosas bellas, tristezas alegrías, en fin hacer unidos la jornada.

Al tener novio no busques un medio para divertirte, busca un compañero tal vez para toda la vida, pero no te desesperes, todo llega a su tiempo y en su oportunidad. En seguida leerás un poema muy bello, de amado Nervo, que se llama La Galera Sombría, y que pienso que en él se te dará la respuesta a esa impaciencia que parece consumirte.

ANA

LA GALERA SOMBRÍA

Si deseas que pronto, de tus mares se aleje
la galera sombría que te trae las penas,
ten paciencia y aguarda: la paciencia es el eje
moral y el gran secreto de las almas serenas.

La paciencia hizo al mundo, lo rige la paciencia;
el arte es una larga paciencia (¿y el amor?).
La cantidad más alta, la más profunda ciencia,
De una maravillosa paciencia son la flor.

Sé paciente y aguarda que fulgure tu día,
¿sabes tú si las perlas de la santa alegría
con que sueñas anidan en las heces del vino?
Bebe, pues todo el cáliz… No hay bonanza tardía
ni existencia que acabe sin cumplir su destino.
19 Febrero 2018 04:00:00
Querido Doctor Retirado
Queridos Lectores:

¿Tienen cortadora de zacate?¿Alguna vez han pensado en ella como una pieza de maquinaria que podría desfigurar, mutilar o matar a alguien? Bueno, yo tampoco, pero esta carta abrirá sus ojos como abrió los míos.

Querida Ana;

Fui médico en un hospital infantil de la capital de un estado de la República por más de 20 años. En muchas ocasiones vimos víctimas con terribles lesiones de cortadora de zacate. Por alguna loca razón, los padres, hermanos o personas mayores, parecen pensar que ese artefacto es un juego en el cual pueden pasear a un niño. Por favor Ana, dígales a sus lectores que una cortadora de zacate es una herramienta de jardín peligrosa, capaz de lesionar, incapacitar permanentemente e incluso matar a alguien. Con los años vi niños perder dedos de los pies y manos, hasta vi a un niño llegar a la sala de urgencias casi muerto por un objeto que hizo volar la cortadora estando en el jardín cuando el zacate estaba siendo cortado.

Los niños no deben estar en el jardín mientras están cortando el zacate. Y bajo ninguna circunstancia se le debe permitir a un niño usar esa herramienta. Gracias por su ayuda a difundir este tema.

DOCTOR RETIRADO

Querido Doctor Retirado:

Cartas como la suya son muy valiosas. Le agradezco infinitamente haberse tomado el tiempo para compartir su sabiduría nacida de una vasta experiencia. Y le doy las gracias por todas las personas a las que ayudó hoy.

ANA
17 Febrero 2018 04:00:00
Querida Matiz
QUERIDA ANA:

En la actualidad la mayoría de las personas vivimos en constante angustia porque el dinero no nos alcanza o apenas es suficiente para cubrir todos los compromisos que tenemos y eso nos acarrea estrés, enfermedades, dificultades entre la familia y quizás hasta con los amigos.

Como ahora todo se puede comprar a crédito, en ocasiones nos dejamos llevar de las tentaciones y luego nos ahogan las deudas. Una amiga y yo nos pusimos a hacer una pequeña lista de motivos por los cuales andamos todos sin sosiego ni tranquilidad. Desde luego que hay muchas otras cuestiones que ahora nos traen preocupaciones, pero esta pequeña lista puede ayudar a explicar por qué nuestros padres tuvieron vidas más felices y menos difíciles que las de nosotros.

- No tenían tarjetas de crédito.

- No había en casa todo ese montón de aparatos electrónicos tan costosos.

- La casa tenía solamente un teléfono fijo. No existían los teléfonos celulares con cuentas mensuales enormes en ocasiones.

- La casa, si acaso, tenía un solo televisor, no uno en cada habitación.

- A papá no le daba pena llevar lonche al trabajo.

- Mamá era la señora de la limpieza y muchas veces la peluquera de la familia.

- Los cumpleaños se celebraban en el patio de la casa y no en salones de recepciones.

- Nos conformábamos con el carro usado y había solamente uno para toda la familia.

- Los “cuartos de atrás” no eran cuartos de diversión llenos de juguetes y equipo de ejercicio. Eran cuartos de “tiliches”.

- Las vacaciones no eran ir a Cancún, a Disney World o a Europa. Eran ir a un día de campo o al rancho de la familia.

- La boda de una hija, el bautizo de un hijo o una primera comunión no costaban el sueldo de todo un año y sin embargo todos se divertían.

- En Navidad solamente los niños recibían regalos y eran muy sencillos.

- Etcétera, etcétera, etcétera.

Como digo arriba, la lista puede ser más larga y todos la conocemos. Sólo quise hacer un recuento de cuánta cosa equivocada hacemos. Saludos.

MATIZ

QUERIDA MATIZ:

Gracias por una carta llena de madurez y grandes verdades. Debemos reflexionar sobre ella.

ANA
15 Febrero 2018 04:00:00
Querida Esposa Sola
QUERIDA ANA:

Tengo 42 años y estoy casada. He trabajado en la misma compañía por muchos años contratando al personal. Una vez al año, no en vísperas de Navidad, sino pasando la Semana Santa, los patrones organizan una fiesta para todos los empleados y sus cónyuges. Me encanta ir porque conozco a todos y todas y me da la oportunidad de conocer a las esposas o esposos de las personas con quienes trabajo.

El problema es mi marido. Él odia ir a estos eventos. Dice que no tiene nada en común con mis compañeros de trabajo o los demás que asisten y no se siente cómodo socializando con ellos. Yo digo que puede encontrar algo de qué hablar con alguien. Me ha acompañado siempre y ha encontrado con quien conversar pues hay algunos compañeros que tienen la misma profesión que él, y además siempre están los deportes, que es un tema sobre el cual puede hablar hasta dormido.

Las otras veces que me ha acompañado se ha quejado de que no le presto atención y se siente incómodo quedándose solo. Yo circulo, pero siempre procuro presentarlo con quienes no conoce y trato de meterlo en las conversaciones con las personas que conoce por primera vez. Este año insiste en que yo vaya sola y me siento decepcionada. No quiero mentir a mis patrones y compañeros sobre el motivo por el que estoy sola, porque no podría decirles el verdadero motivo acerca de porque él no quiso ir. Lo que me fastidia es que yo siempre lo acompaño cuando son las reuniones de su trabajo y muchas veces me quedo sola con una sonrisa congelada en mi cara. Pero al menos estoy allí para mi marido. Por eso me pregunto: ¿Por qué no hace lo mismo por mí y me acompaña? ¿Me doy por vencida y voy sola? Gracias por el consejo.

ESPOSA SOLA

QUERIDA ESPOSA SOLA:

Tú esposo ha hecho lo mismo por ti varios años y no se ha sentido cómodo. Acepta su decisión en esta ocasión y asiste sola este año. Estoy segura de que él estará agradecido. Si te preguntan por su ausencia diles a tus compañeros o patrones que “él tenía otros planes previos”, no tienes que decir que los verdaderos planes son estar en pijamas viendo televisión.

Si alguien manda saludos para él, pásale el mensaje y quizás si él sabe que extrañan su ausencia, se sentirá más cómodo en otra ocasión.

ANA
14 Febrero 2018 04:00:00
QUERIDOS LECTORES:
Otra vez para el Día del Amor y de la Amistad, un poema de José Ángel Buesa, a quien se le ha llamado el “poeta enamorado”. Nacido en Cuba el año de 1910 y fallecido en la República Dominicana en 1982, es uno de mis poetas favoritos. Sus poesías de amor son tantas, y tan hermosas, tan sentidas, que es difícil encontrar cuál publicar en esta fecha cada año, pues ya van varios años que lo elijo para regalarles a ustedes algo que valga la pena. Fue un poeta romántico con un claro tono de melancolía a través de toda su obra. Yo deseo y espero que les gusten los poemas de José Ángel Buesa, tanto como a mí, romántica irrestricta e irreversible. El nombre del poema de hoy no parece que sea de amor, pero ya verán que sí, y mucho. Bueno, ya basta… Leamos:


POEMA DE LA CULPA

Yo la amé y era de otro, que también la quería.
Perdónala, Señor, porque la culpa es mía.

Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.

Fue un pecado quererla. Señor, y sin embargo,
mis labios están dulces por ese amor amargo.

Ella fue como un agua callada que corría…
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Perdónala, Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y su esplendor de estrella.

Su alma era transparente como un vaso vacío.
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.

Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
Turbadora y fragante como la primavera?

¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?

Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.

Era de otro, era de otro, que no la merecía,
Y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.
Era de otro, Señor. Pero hay cosas sin dueño:
Las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.

Y ella me dio su amor como se da una rosa,
como quien lo da todo, dando tan poca cosa…

Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
Ella no fue culpable, señor… ¡ni yo tampoco!

La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella,
y me diste los ojos para mirarla a ella.

Toda la culpa es tuya, pues me hiciste cobarde
para matar un sueño porque llegaba tarde.

Sí. Nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpable un río cuando corre hacia el mar.

Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería un pecado mayor si no la amara.

Y, por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que Tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,

Tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
Tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!
13 Febrero 2018 04:00:00
Querida A.H.
QUERIDA ANA:

Soy de Coahuila y estoy estudiando en Estados Unidos. Desde antes de venir acá leo tus cartas y ahora que necesito un consejo te escribo a ver si puedes ayudarme. Tengo 21 años y me falta un año para terminar mi carrera en la universidad. Vivo en un pequeño departamento con una compañera. Ella es estadunidense y estudia otra carrera, vive en una ciudad cercana y cuando nos conocimos me dijo que su compañera de departamento se había ido y que si quería ir a vivir con ella. Me cayó de perlas el ofrecimiento, porque yo andaba en busca de eso precisamente. De eso hace año y medio.

Cuando ella va a su casa en los fines de semana largos, algunas veces me ha invitado que la acompañe y he ido. Conocí a su familia y me recibieron muy bien. Conocí a su hermano menor, que va a cumplir 19 años el mes próximo, y desde la primera vez que lo vi me gustó mucho. He seguido viéndolo cada vez que acompaño a mi amiga, pero siento que él no se interesa por mí, pero quizás es porque sólo vamos dos o tres días, pues cuando tenemos vacaciones voy a mi casa.

Le he dicho a mi amiga que su hermano está muy guapo y le he preguntado si tiene novia, pero ella dice que no sabe. Ya le he dicho dos o tres veces y se queda callada, no dice una sola palabra acerca de que pudiera haber algo entre nosotros. No he querido hablar con claridad para que no piense que soy alguna clase de pervertidora.

Te agradecería muchísimo me aconsejaras qué puedo hacer. Saludos.

A. H.

QUERIDA A. H.:

¿Estarías dispuesta a arriesgar la amistad que te une con tu compañera? Quizás ella no rechazara la idea de una relación entre ustedes, pero si esa relación con el hermano menor no resultara, es probable que hubiera resentimientos. Además está el resto de la familia. Te han recibido amablemente. ¿Les parecerá bien una relación entre ustedes? Hay mucho que perder por algo que es totalmente inseguro, pues dices que ese muchacho no se ha interesado en ti. Piénsalo bien antes de actuar.

ANA
12 Febrero 2018 04:00:00
¿Por qué te va mal en el amor? Te lo explico con aguacates
Pregunta una amiga por redes sociales. Hay muchos mitos que nos afectan a la hora de elegir pareja, como por ejemplo aquel que dice que “el amor llega solo”. Dedícate a estudiar y trabajar y de pronto alguien muy guapo y exitoso se fijará en ti y será el amor de tu vida.

Esta creencia te quita el poder de decisión. La mujer tiene 80% de la elección de pareja, por lo que esperar a que te elijan o estar enamorada de alguien en secreto esperando a que él dé el primer paso es una pérdida de tiempo.

Muchos padres inculcan miedo a las hijas sobre el sexo: “todos los hombres son iguales”, “sólo quieren sexo”, “sólo te quieren utilizar”, “nadie te va a querer como yo”… Todo a su tiempo. Esto orilla a las chicas a ser desconfiadas y rechazar a todos los pretendientes, a pesar de que algunos sean buenos. Pero el mecanismo del enamoramiento es poderoso, inconsciente y en realidad no podemos decidir de quién enamorarnos. Así que se enamorará tarde o temprano, tendrá pocas parejas o será el único novio y se casará con él.

Esto es como meter la mano a un costal de aguacates y sacar uno al azar. Por ejemplo, una chica de 17 años se enamora perdidamente de un chico de su edad, pero es un aguacate verde, inmaduro, no está listo para un compromiso, así que durarán tres meses si no funciona, o 18 en promedio, que es lo que dura el enamoramiento, hasta máximo cuatro años. Pasa el tiempo y elige a otro hombre 10 años mayor, divorciado, con dos hijos; este es como un aguacate demasiado aguado: se pasó de maduro y eso a la chica no le conviene.

En otro ejemplo, una dama de 40 años elige a un chico de 30, guapo, carismático, bueno en la cama; es como un aguacate listo para comerse, está bien bueno, en su punto (en apariencia), pero cuando lo abres está negro, es decir, es un mantenido. Es difícil elegir un aguacate, aun con la experiencia, por ello en lugar de comprar cuatro en el mercado llevamos seis, por si alguno sale mal.

Algunas personas, aunque les va mal en el amor, se aferran a la creencia de que “el amor llega solo” y se desesperan porque en realidad no es así. Va a llegar algo, pero si te dedicas sólo a estudiar y trabajar o a tu familia, sí llega alguien, pero generalmente es alguien abusivo, que te miente, te quita tu dinero o sólo te utiliza.

Con el tiempo dejas de creer en el amor y nuevamente dedicas el tiempo a trabajar y a tu familia solamente, pero tenemos la necesidad de afecto, somos seres sociales, necesitamos los abrazos, besos, compañía, protección, apoyo, alguien que nos escuche y sexo, así que sin buscarlo aparece una persona tierna, detallista, te escucha y te hace sentir especial, pero es un aguacate ya seleccionado: está casado.

Es buena persona y realmente le importas, pero no te puede dar todo su tiempo y la relación eventualmente termina y te sientes más vacía y sola.

A las personas solitarias y con pocas habilidades sociales les va mal en el amor. La etapa más importante en el amor es la selección de pareja, cómo inviertes ese tiempo y con quién determinas el tipo de noviazgo o matrimonio que tendrás y la felicidad de tus hijos.

Aplicando las matemáticas, mínimo tienes que conocer a 42 personas para encontrar a ocho relativamente buenas para ti. Ahora, de esas ocho a la mitad no le gustas, y de ahí sólo quedan dos que no te gustan. De esos dos, uno es un aguacate negro y el otro será el indicado.

Si en ese paquete de 42 hombres no hay ninguno para ti, abre otro y en el siguiente puede haber dos hombres muy compatibles contigo en el aspecto sexual, económico, valores, etcétera. El amor necesita tiempo para sanar tus heridas, para que te conozcas a ti misma (o) y aprendas a seleccionar a la pareja más indicada para ti.

Cuando uno de tus padres no te amó lo suficiente o tus padres se divorciaron y no conviviste con alguno de los dos, o incluso cuando alguno murió, es muy probable que atraigas parejas difíciles y que no te quieren lo suficiente.

¿Cómo evitarlo? Facebook: el químico del amor. (En el muro encontrarás mucha información gratuita).

¿Quieres rescatar tu matrimonio? ¿Quieres regresar con tu ex? ¿Ya te cansaste de buscar el amor? ¿Quieres superar la ruptura? Separa tu cita al 844 1000 862. Protege a tus hijos del suicidio por amor, embarazo no planeado, de un novio (a) violento o adicto.

Conferencias para escuelas y eventos privados.
12 Febrero 2018 02:10:00
Querida Mamselle
QUERIDA ANA:

Voy a cumplir 40 años en mayo, tengo tres años de casada y un niño de un año y 8 meses. Trabajo tiempo completo fuera de la casa. Cuando éramos novios mi esposo y yo y planeamos nuestro matrimonio, hablamos de tener hijos y yo dije que sí quería tener dos o tres. Él decía que al menos tres. Sin embargo, la realidad de mi vida me ha hecho cambiar esa decisión.

Mi esposo rara vez me ayuda en la casa. Tengo al niño en una guardería y paso por él cuando regreso del trabajo. Él llega a casa un poco antes que yo, pero lo encuentro recostado en el sofá del cuarto de estar. Tengo que llegar a terminar la comida, pues la dejo adelantada por la noche, y a la vez atender al niño. Y luego todo lo que sigue en una casa y con un bebé. La verdad es agotador. Mi esposo ni siquiera le hace caso al niño. Como estaba tan ansioso de tener niños, pensé que sería amoroso con nuestro hijo, pero no, yo trato de compensar su falta de atención y amor, pero siento que con el tiempo la actitud de mi esposo va a dañar al niño. Cuando le reclamo se enoja y es peor. Pensar en ir al cine o a pasear un rato, es imposible.

Ayer me dijo él que quiere que tengamos otro hijo y que yo estuve de acuerdo antes de casarnos y que además es lo único que tenemos en común: nuestro hijo. Él insiste en la promesa que le hice. Y agregó que si no estoy de acuerdo se va a divorciar de mí y buscará una mujer que quiera una familia más grande.

No tengo la energía para otro hijo. No disfruté mi embarazo, estuve mal y no quisiera soportar eso otra vez sin un mejor apoyo emocional de mi marido. Además, la idea de criar dos hijos mientras él duerme la siesta en el sofá, es más de lo que puedo soportar. No quisiera que mi hijo sea un hijo del divorcio, pero verdaderamente no puedo tener otro bebé. ¿Qué debo hacer? Ayúdeme por favor.

MAMSELLE

QUERIDA MAMSELLE:

Cualquier hombre cuyo cariño hacia su esposa se basa solamente en su buena disposición para tener otro u otros hijos, es egoísta y dominante. Tú y tu esposo necesitan ayuda profesional para determinar si vale la pena salvar su matrimonio. Seguir juntos por el bien de su hijo podría resultar contraproducente a la larga, especialmente para el niño. Lamento mucho tu situación.

ANA
10 Febrero 2018 04:00:00
Querida ¿exagero?
QUERIDA 0ANA:

Alguna vez leí en su columna su opinión o consejo acerca de cuestiones de etiqueta o correcto comportamiento en sociedad o con los demás. Por eso me estoy permitiendo molestarla al pedirle consejo en dos situaciones que me han sucedido últimamente y que me dejaron molesta. Espero que no sea para usted también molesto que le pida eso. Le anticipo las gracias si puede responderme. Le mando saludos afectuosos. Se trata de lo siguiente:

Hace dos semanas fuimos mi esposo y yo con otras dos parejas a un restaurante muy bueno, pero algo caro que hay en la ciudad. La comida resultó de lo mejor, pero cuando estábamos a la mitad uno de los señores recibió una llamada en su celular y sin levantarse contestó. Y sin bajar la voz estuvo hablando durante unos 10 minutos. El resto de nosotros mientras tanto, no pudimos continuar conversando y la verdad ni la comida me sabía a mí por estar escuchándolo, pues en algún momento de su conversación él estuvo enojado y casi le gritaba a la persona con la que hablaba. Cuando terminó ni siquiera ofreció disculpas, sólo siguió comiendo, aunque pienso que su platillo ya estaba frío. ¿Verdad que eso no estuvo correcto?

La otra cuestión es que en días pasados fue a visitarme a mi casa una vecina que traía a su nieto que tiene ocho meses. Tuvo necesitad de ir al baño y me pidió que le cargara al niño entre tanto regresaba. Así lo hice, pero como el niño traía su manita sucia porque ella le había dado un dulce o chocolate, el bebé me ensució la blusa que yo usaba y como es de tintorería, pues no pude lavarla y tuve que mandarla limpiar. Ella se dio cuenta cuando regresó y me ofreció disculpas, pero no me preguntó si tenía que mandar lavar la blusa ni se ofreció a pagar la cuenta. ¿Hubiera sido correcto que yo le pidiera que pagara?

¿EXAGERO?

QUERIDA ¿EXAGERO?:

Por supuesto que no molesta que me haga este tipo de consulta y con gusto le doy las respuestas que considero pudieran ser acertadas. No, no exagera. Tiene razón. En el primer caso, fue una actitud ruda y desconsiderada la de ese señor al sostener una conversación tan larga por su celular durante la comida con ustedes y posiblemente fue hasta molesto para los demás comensales que estaban cercanos a ustedes. Los celulares son muy convenientes, pero se debe ser discreto y breve al usarlos cuando se hace en público.

En el otro caso su vecina debió, además de ofrecer disculpas, preguntarle si su blusa debía lavarse en tintorería y ofrecer pagar la cuenta. Pero como ella no lo hizo, usted actuó correctamente al no pedirle que lo hiciera.

ANA
09 Febrero 2018 04:00:00
Querida Molesta
QUERIDA ANA:

Sé que este tema no es una cuestión importante, pero es algo que me enfadó y necesito un consejo sensato como el tuyo. Gracias por tu tiempo.

Siempre que tengo una cena o comida en mi casa, rápidamente llevo la vajilla, vasos y copas al fregadero y les pongo agua para remojarlos, dejando todo para lavarlo cuando mis invitados se van. Luego regreso a la mesa y disfruto el resto de la noche o de la tarde. Cuando mis invitadas se ofrecen para ayudar con los platos, las rechazo cortésmente y pido que sigan conversando.

Sin embargo, la semana pasada una de las invitadas, que se levantó de la mesa para ir al baño, se deslizó hasta la cocina y comenzó a lavar las copas de cristal que son bastante delicadas, volteándolas en el fregadero para que se secaran y una de ellas se volteó y se quebró. Todo eso porque por la noche yo no tengo ayuda en la casa.

Yo entonces me di cuenta de que del baño se fue a la cocina y fui para allá. Ella, apenada, me ofreció disculpas y yo, sin mostrar ningún disgusto, le dije que no se preocupara y que volviéramos al comedor a continuar conversando. Claro que me dolió que mi copa se quebrara, pero tuve que mostrarme tranquila y todo siguió como si nada hubiera sucedido.

Por favor, Ana, diles a tus lectoras que si una anfitriona les dice que no desea ayuda con la vajilla, que no insistan y hagan favores en ese sentido. Gracias por publicar mi carta. Te saludo.

MOLESTA

QUERIDA MOLESTA:

Quizás necesitas ser un poco más terminante, aunque de manera cordial. Si las invitadas insisten en ayudar a lavar aún después de haberles dicho “no gracias”, sacarlas amablemente de la cocina y decirles: “En esta casa no se permite a los invitados lavar los platos. Por favor vayan a la sala y disfruten la noche”.

Gracias por escribir. También te saludo.

ANA
08 Febrero 2018 04:00:00
Querida Texana
QUERIDA ANA:

Vivo en Texas, en Estados Unidos. Pero soy de Saltillo y tengo mucha familia allá. Leo sus cartas por internet todos los días y por eso le escribo. Le voy a contar lo que sucedió en mi barrio, ya les platiqué a mis familiares de allá, pero una de mis primas me dio la idea de escribirle a usted para que nuestra experiencia sirva a sus lectores. Sé que las construcciones de México son diferentes a las de acá, pero de todas maneras los incendios suceden y muchas veces hasta arrasan a casas o edificios. La historia es la siguiente.

Una noche, hace dos semanas, fui despertada por la pesadilla que puede sucederle a cualquiera. Golpes en la puerta de la calle, vecinos gritando que había un incendio. Salimos de la casa a salvo con nuestro hijo y nuestra hija y el perro. Tuvimos suerte, pues aunque el incendio fue a dos casas de la nuestra, la llegada oportuna de los bomberos y a sus esfuerzos, nuestra casa quedó intacta y no nos pasó nada.

Por favor diga a sus lectores que se aseguren que su familia sepa qué hacer en caso de un incendio. Es importante tener un plan de escape. Nosotros no teníamos un plan. Perdimos preciosos momentos buscando la lámpara de mano, las llaves del carro y tratando de pensar cómo abrir la puerta del garaje porque el foco estaba fundido. Esos minutos extras podrían haber hecho la diferencia entre la vida y la muerte si el incendio hubiera sido en nuestra casa.

Ahora tenemos un plan de escape, con lámparas de mano en cada cuarto, determinado lugar para las llaves del carro y un claro acuerdo de quién se encarga de los niños y quien se lleva a la mascota, etcétera. Tuvimos mucha suerte y lo sabemos. Sería bueno que le diga a sus lectores que se tomen el tiempo cuanto antes para discutir esto en familia. Gracias Ana.

Saludos desde acá y felicitaciones por su columna tan útil y amigable.

TEXANA

QUERIDA TEXANA:

Soy yo quien agradece su tan excelente y explícita carta que puede salvar vidas. Un simulacro de incendio sería una magnífica idea. Todos debemos saber cómo salir rápidamente de una casa ardiendo. A los niños se les debe enseñar que se arrastren por el piso y encuentren su camino tocando las paredes. Cada cuarto debe tener una lámpara de mano y periódicamente checar las pilas. El Cuerpo de Bomberos tendrá sugerencias adicionales. Un abrazo y bendiciones desde su tierra natal.

ANA
07 Febrero 2018 04:00:00
Querida Bajándole
QUERIDA ANA:

Tengo 16 años y ando de novia con un muchacho de 18. Desde que comenzamos, él me dijo que le gustaría conocer a mi familia y que yo conociera a la suya. A mí me pareció muy bien, porque la mayoría ni quieren que sus amigos y amigas se den cuenta de que tiene novio. Así que como al mes, me llevó a su casa a presentarme a sus papás y hermana y dos hermanos. Y una semana después fue él a la mía y conoció a mis papás y una hermana y un hermano. No fue una visita formal ninguna de las dos, sólo llegamos como a las 8 de la noche cuando ya estaban todos en casa.

Tenemos cuatro meses de novios, me he ido enamorando mucho de mi novio y él de mí y quiero contarle lo que ha ido pasando. Al principio estaba yo tan emocionada pues es mi primer novio, que le llamaba a su casa o al celular muchas veces, unas 8 o 10 en el día. Y los visitaba también mucho, una semana fui todos los días. Según pasaba el tiempo, yo veía que su mamá ya no me recibía con tanto gusto, que su papá se disculpaba y se iba a su estudio y cosas así.

Por ese motivo pensé en bajarle a las visitas y comencé a llamarle nada más tres veces al día y a visitarlos dos veces a la semana. Y vi la diferencia en su actitud. Me recibieron con más gusto y cariño. Y hasta siento que me quieren y a mi novio lo siento distinto, más amoroso y atento. ¿Verdad que hice bien las cosas? Le cuento por si esto les sirve a otras chicas, si están haciendo lo que yo. Muchas gracias y saludos.

BAJÁNDOLE

QUERIDA BAJÁNDOLE:

Jovencita inteligente. Te felicito. Ahora, considera cuánto te querrán si solamente llamas a tu novio una vez al día y vas sólo de visita cada semana o cada dos semanas. ¡Hasta querrán adoptarte!

ANA
06 Febrero 2018 04:00:00
Querida Conducir Responsablemente
QUERIDA ANA:

¿Puedo ofrecer una historia triste que a la vez es consejo para sus lectores? Lo hago porque por medio de la lectura que hago a diario de sus cartas me he dado cuenta de que no sólo utiliza usted su columna para dar consejos o ser guía de quienes lo necesitan, sino también toca temas que dan beneficios para la vida diaria. Muchas gracias por anticipado.

Yo pediría a los conductores de vehículos, de cualquier edad, que dijeran: “Prometo no usar un teléfono celular mientras manejo”. Yo quisiera que eso hubiera dicho y hecho mi nieta que está en la cama recuperándose de un accidente automovilístico después de estar una semana en el hospital, porque iba manejando su carro mientras hablaba por su celular con su novio.

Yo sé, y todos sabemos, que hay disposiciones en la ley de tránsito que prohíben y ponen multas a quienes usan el teléfono celular cuando conducen. Además todos los días vemos en la televisión y en los mensajes que en el propio celular nos envían los accidentes, unos leves, pero la mayoría muy fuertes y a veces mortales, que suceden por ir usando el celular o viendo mensajes, que en su mayoría son sin ninguna importancia y que causan tanto dolor.

Cuando yo aún manejaba, traía un teléfono celular conmigo y lo usaba por cuestiones del negocio que tiene mi esposo y en el que yo participaba (ahora ya no voy y tampoco manejo por problemas con mis ojos), pero cuando tenía que usarlo o quería contestar, me esperaba hasta que podía orillarme y entonces contestaba. Si la llamada se perdía, veía el número y yo la regresaba. Pero casi nadie hace eso. Las personas que piensan que pueden manejar y hablar por teléfono al mismo tiempo, solamente se están engañando a sí mismas. Si pudieran seguirse a sí mismas, se sorprenderían al ver cuánto no están prestando atención.

Espero que mi carta sirva al menos a un solo conductor para que comprenda el error tan grande que comete al ir hablando, respondiendo o viendo mensajes en su celular mientras conduce. Y evite un posible accidente que puede hasta costarle la vida.

CONDUCIR RESPONSABLEMENTE

QUERIDA CONDUCIR:

Sí querida amiga, no nos cansemos de insistir en ese tema, y que, como dice usted, que el mensaje haga conciencia en al menos un conductor. Muchas gracias a usted por tomarse el tiempo de tocar un asunto tan importante. Saludos afectuosos.

ANA
05 Febrero 2018 04:00:00
Querida Tema Tabú
QUERIDA ANA:

Tengo un solo hijo, está casado y tiene una niña de 4 años y medio. La niña es muy inteligente y el otro día que platicábamos sobre la familia, me dijo: “Tú eres la mamá de mi papá, pero ¿dónde está tu mamá?”. Mi madre murió en un accidente hace muchos años, pero desde luego no iba a entrar en detalles con la niña, así que simplemente le dije: “Estaba ya viejita y enferma y se murió”. Mi nieta entonces dijo que cuando su pez dorado ya no estaba en la pecera y preguntó por él, le dijeron: “se murió”. Y me dijo entonces la niña: “¿Tu mamá puede cuidar a mi pez?”.

Mi hijo, que estaba en el otro lado del salón, nos escuchó platicando y rápidamente cambió el tema de la conversación. Poco después me hizo a un lado y me dijo que la niña es demasiado pequeña para que le digan que las personas se mueren, que debería haberle dicho que mi madre “se fue”. Yo no dije nada, pero quiero preguntarle a usted: ¿piensa que hice mal en haberle mencionado la muerte a mi nieta? Gracias por atenderme. Leo sus cartas a diario.

TEMA TABÚ

QUERIDA TEMA TABÚ:

Considero que cuando un miembro de la familia muere y los niños preguntan acerca de la muerte, sus preguntas deben ser contestadas honestamente. El decir simplemente: “la abuela (o el pez) se fue”, no es una respuesta ni honesta ni adecuada. Una niña de 4 años y medio no es demasiado pequeña para entender que las personas se mueren. Se le puede decir que la persona que murió está contenta. Tal vez lo más importante es la manera como se les dicen las cosas a los niños, más que lo que se les diga. Es conveniente no mostrar aflicción ni pena, ya que eso puede crear inseguridad en los niños. Y, desde luego, que cuando están muy pequeños, no asistan a los entierros. Gracias por leerme y por haber escrito.

ANA
03 Febrero 2018 04:00:00
Querida Conflicto
QUERIDA ANA:

Le escribo con mucho temor de que mi esposo o su hermana se enteren de lo que voy a contarle, pero ni modo. Es importante para mí. Se trata de lo siguiente. La hermana menor de mi esposo es lesbiana. Ella vivía en una ciudad cercana y se fue hace un año a la CDMX para librarse de una relación con una novia.

Resulta que ahora está involucrada con otra mujer y han estado juntas desde que ella llegó allá. Y fíjese lo que le ha pedido a mi esposo. Llamó desde allá hace como 15 días para pedirle que sea donador de esperma para su nueva compañera, porque quieren tener un hijo con “genes de la familia”. Por supuesto yo me opuse de inmediato a la idea y así se lo dije a mi esposo. Él se quedó perplejo y tampoco quiere.

Mi cuñada es y ha sido siempre muy inestable en muchos sentidos. Sus relaciones, tanto amorosas como de amistades, duran poco tiempo y no creo que esta dure tampoco. Ella le pidió a mi esposo que no me comunicara el asunto a mí, pero por supuesto que él lo hizo en ese mismo momento. De alguna manera se siente atrapado, dice que siente que es un drama, pues por ser la menor él la quiere bastante, y también por haber tenido tantos problemas. Ahora ella le ha estado llamando y ya van cinco veces que le llama, le está exigiendo una respuesta. Por favor ayúdenos.

CONFLICTO

QUERIDA CONFLICTO:

Si tu esposo aceptara la proposición de su hermana y la relación de ella con su pareja termina, como ha sucedido con sus otras relaciones, tu esposo se sentiría muy comprometido y preocupado por el bienestar del niño, pues sería “su hijo”. ¿Se han dado cuenta cabal de lo comprometedor de la situación si él aceptara?

Ya que tanto tú como él están en desacuerdo en que él sea donador de esperma, yo sugiero que él simplemente debe decir rotundamente “no”.

ANA
02 Febrero 2018 04:00:00
Querida Mamá Preocupada
QUERIDA ANA:

Mi esposo y yo estamos esperando a nuestro primer hijo que nacerá si Dios quiere dentro de tres meses. Estamos felices. Pero tengo mucho pendiente o temor y preocupación acerca de la casa de mis suegros para cuando nazca el niño y tuviéramos que ir a visitarlos.

Resulta que ellos viven en una casa muy vieja que está en muy malas condiciones, y a pesar de que tienen dinero suficiente para tenerla en buen estado, no le ponen ningún peso para ello. Mi suegro, y creo que también mi suegra, son bastante tacaños y no gastan en eso y en otras cosas tampoco. Mi esposo, quizás por haber vivido eso con ellos, es muy diferente. La casa, aparte de vieja, tiene la pintura que ya se está cayendo, la escalera al segundo piso es de madera y cruje cada vez que pisa uno. Y me da pena decirlo, pero también está sucia.

Ellos no viven en esta ciudad, y la única vez que hemos ido a visitarlos desde que nos casamos, preferimos ir a un hotel que llegar a su casa. Mi suegra, desde entonces, no termina de decirnos que no quisimos llegar a su casa.

Cuando nazca el niño me preocupa que quieran que vayamos a visitarlos y no quiero que lleguemos a su casa. Yo no voy a llevar a mi bebé a esa casa. ¿Hay alguna manera delicada de decirles a mis suegros que no llevaremos al bebé a su casa? Te agradezco mucho tu consejo.

MAMÁ PREOCUPADA

QUERIDA MAMÁ PREOCUPADA:

No existe una manera “delicada” de decirles a tus suegros que su casa es un peligro para la salud de tu bebé.

Creo que el hecho de que cuando los visitaron no hayan llegado a su casa y prefirieran llegar a un hotel, les habrá dado a entender que no se sentirían confortables en su casa, así que si tuvieran la necesidad de ir a visitarlos, díganles que prefieren llegar a un hotel y, si no se conformaran con ello e insisten, exprésenles sus preocupaciones e infórmenles su decisión y no se retracten.

El bienestar de su bebé debe ser primero –y es su responsabilidad como padres proteger a su hijo. Invítenlos a visitarlos todo el tiempo y las veces que lo deseen para que vean al bebé. Espero que no se sientan ofendidos los señores y comprendan que ustedes tienen razón en su decisión.

ANA
01 Febrero 2018 04:00:00
Querida Desinformada
QUERIDA ANA:

Hace dos años mi esposo decidió dejar su empleo y se asoció con un amigo muy cercano. Yo tuve miedo de que lo hiciera, pero él me dijo que habían hecho cálculos y estudios de mercado y que no les iría mal. Que no tuviera miedo porque él nunca permitiría que a mí y a mis hijos nos faltara nada.

Pero… desde entonces cambió su forma de ser conmigo en el sentido de que ya no me enseña sus estados de cuenta del banco ni me habla de su negocio. Y siempre lo hacía. Yo le dije que me enseñara sus estados de cuenta o su declaración de impuestos y me dijo que si yo quiero ver todo eso es porque no confío en él.

Estuve platicando con la esposa del socio de mi esposo, que es buena amiga mía, y me dijo que les está yendo muy bien. Que mi esposo está ganando mucho más de lo que tenía de sueldo cuando estaba en la empresa donde trabajaba. Le dije que solamente me decía que les iba medianamente. Ella dijo que les va muy bien.

Todas las quincenas me da dinero suficiente para pagar las cuentas, los servicios y lo que necesitamos y un poco más para imprevistos, pero no como para lo que me dijo mi amiga que están ganando los dos socios. Me dice que me da todo lo que gana y diariamente me pide que le dé unos 150 o 200 pesos diarios para comprar sus cosas. Dice que me da todo porque administro muy bien el dinero.

Ana, ¿por qué me miente mi esposo? ¿Que los dos cónyuges no deben conocer los ingresos el uno del otro? Dime por favor tu opinión sobre esto. Te lo agradezco.

DESINFORMADA

QUERIDA DESINFORMADA:

La actitud de tu esposo para informarte y mostrarte sus estados financieros en esta sociedad que tiene con su amigo, indica que confía en ti con el conocimiento de su verdadera condición financiera. Por supuesto que las parejas casadas deben saber cómo están económicamente. Te sugiero que si alguna vez te pide que firmes algún documento o formas de impuestos no lo hagas a menos que lo revises muy concienzudamente y lo hayas entendido, ya que serías responsable junto con él por cualquier error o información equivocada. Y si tu esposo discutiera, consulta con un abogado. Tal vez parezca algo rudo o drástico, pero él está actuando un tanto extraño al no informarte la verdad de su estado financiero. Lo lamento.

ANA
31 Enero 2018 04:00:00
Querida Rojiza
QUERIDA ANA:

Quiero felicitarte por tus respuestas a las cartas con que te consulta la gente sus problemas. Ahora me toca pedirte un consejo. Tengo una hija de 16 años y un hijo de 14. Mi suegra vive en una ciudad a 80 kilómetros de aquí y mi hija me dijo que quería ir a visitarla el fin de semana pasado. Estuve de acuerdo y una amiga mía que va para allá muy seguido me hizo el favor de llevarla. Se fue el viernes por la tarde y regresó el domingo como a las 7 de la tarde y la trajo la misma amiga.

Pero cuál sería mi sorpresa que mi hija llegó con el pelo pintado de color rojizo. Mi suegra lo usa así. Ella venía feliz, piensa que se ve “súper”, pero yo estoy furiosa con mi suegra porque se tomó la facultad de llevar a mi hija a pintarse el cabello sin consultarme a mí, su madre. Se lo dije por teléfono y me dijo que estoy exagerando y que no pasa nada, que la niña le dijo que le gustaría tenerlo como ella y le dijo que la llevaba al salón y ella se puso muy contenta. Yo digo que se pasó del límite (no se lo dije, pero lo digo para mí) y debió haber pedido mi permiso. Ahora no voy a dejarla que vaya otra vez sola. Mi esposo también dice que estoy exagerando, que su mamá sólo quiso hacer que la niña se sintiera contenta y no cometió ningún “pecado”.

¿Tú qué piensas de esto Ana? ¿Qué debo hacer? Estoy tan enojada que no confío en mi propio juicio. Necesito tu opinión. Gracias.

ROJIZA

QUERIDA ROJIZA:

Ninguna jovencita de 16 años habría permitido que su abuela le pintara el cabello a menos que lo quisiera de esa manera. En realidad muchas muchachas de su edad se pintan el pelo en colores azul, morado o verde. Apuesto a que no será pelirroja por mucho tiempo. Estoy de acuerdo contigo en el sentido de que la abuela no debió haber llevado a su nieta a que le pintaran el pelo sin tener tu autorización, pero te sugiero que pienses qué movió a tu hija a pintarse el cabello. ¿Nunca te expresó a ti su deseo de hacerlo? ¿Estará tratando de llamar la atención de ustedes, sus padres? ¿O fue un simple gusto? No hagas conflicto con tu suegra, simplemente deja a un lado el asunto. Te aseguro que con haberle dicho ya una vez que no te pareció lo que hizo, no volverá a hacer nada sin consultártelo. Y permite que tu hija vuelva a visitarla. Los abuelos son felices con sus nietos y piensa que las ausencias permanentes de los mayores se acercan cada día.

ANA
30 Enero 2018 04:00:00
Querida Hija Abandonada
QUERIDA ANA:

Tengo 16 años y vivo con mi mamá y mi padrastro. Mi padrastro es un gran hombre y lo quiero mucho. Ha sido como mi “verdadero” padre, mi padre biológico nos abandonó cuando yo era aún bebé y lo “conocí” cuando tenía 7 años. Nunca se hizo presente ni para conocerme y menos para darle dinero a mi mamá para mí ni para ella. Mi mamá conoció a mi padrastro cuando yo tenía 4 años y se casaron al año siguiente. Desde que lo conocí me trató muy cariñosamente, como si fuera su hija, y así ha sido desde entonces.

Resulta que ahora mi “papá” va a casarse a mediados de año con una novia que tiene y me pidió que participara en su boda, que los acompañe en la ceremonia civil y en la fiesta. No tengo ganas de hacerlo. Hasta mi mamá me mandó a terapia con sicólogo cuando era niña. Nunca ni siquiera me llamaba en mi cumpleaños y cuando lo invité a la graduación de secundaria me dijo que no podía ir, porque ese día su novia lo había invitado a la pedida de mano de su hermana. Prefirió a la hermana de su novia que a mí. Y así me dijo: “al fin que graduación de secundaria ni es tan importante”. Pues para mí y para mi mamá y padrastro si fue.

Su novia nunca ha hecho intento de conocerme y con eso ha dado a entender que no tiene ningún interés en mí, entonces ¿para qué me invita a su boda? Seguro ella ni quiere que vaya o cuando menos no le interesa. Y con mi papá casi ni hablo seguido. ¿Debo participar en su boda y esperar con eso que se forme un vínculo entre nosotros? ¿Le digo que no? Por favor dame un consejo. Gracias.

HIJA ABANDONADA

QUERIDA HIJA ABANDONADA:

Pienso que participar en la boda de tu padre no va a “formar un vínculo” entre ustedes dos. Podrías ir sólo a la ceremonia civil y decirle a alguien que vaya por ti cuando eso termine, si sientes que te sentirías fuera de lugar. Un padre que de-saparece por siete años no merece consideración. Eres afortunada de tener un padrastro maravilloso. Guarda todo tu afecto para él.

ANA
29 Enero 2018 04:00:00
Querida ¿metiche?
QUERIDA ANA:

Tengo 21 años y mi novio y yo hemos tenido un noviazgo desde hace dos años. Él tiene 24 años y es profesionista y tiene un buen empleo, yo estoy por graduarme. Nos llevamos muy bien y nos queremos mucho. Él es un hombre maravilloso, es inteligente, considerado, responsable, agradable, atento y además bien parecido. Él dice que para él yo soy la mujer perfecta, pero fuera de todo lo hermoso que pudiera parecer todo eso, estoy preocupada por la mamá de él. Pienso que es manipuladora y le voy a decir por qué.

Hace dos días, él y yo estábamos en su casa y pensando que teníamos privacidad, estábamos hablando acerca de casarnos. Solamente estábamos tocando el tema, pero sin ninguna intención de hacerlo a cercano plazo. Sin embargo, la señora me llamó al día siguiente y me invitó a merendar en un cafecito muy bonito que está cerca de su casa. Cuando estábamos allí me dijo que “por casualidad” nos oyó hablar de boda y quería decirme que ya tenía a alguien que nos prepararía el perfecto pastel de boda y que también tiene en mente el lugar perfecto para nuestra recepción. Y que le gustaría mucho que usara su vestido de boda (de hace 29 años) con las reformas que yo quisiera hacerle.

Yo estaba sorprendida y sólo atiné a decirle que había sido sólo una posibilidad, pero que no hay nada seguro todavía, pero que yo hablaría con mi novio. No he visto a mi novio, porque anda de viaje de trabajo y no quise decirle nada por teléfono, pero al regresar tendré que decirle. Antes quiero que si puede contestarme lo más rápido posible para que me diga cómo puedo hacer para que la señora no se meta en nuestras vidas sin tener un conflicto con ella, pues la aprecio bien y de ninguna manera quiero que haya desavenencias entre nosotros. Gracias. Espero su pronta respuesta y su consejo.

¿METICHE?

QUERIDA ¿METICHE?:

La madre de tu novio no es “metiche”, más bien pienso que tu novio y tú, pero especialmente tú, debieran darle las gracias por su generosidad y decirle que sólo fue una conversación preliminar y todavía no están planeando su boda. Y pienso que en lugar de ponerte a la defensiva, debieras estar halagada. Su reacción positiva indica lo mucho que te aprueba como novia de su hijo, tanto que ya quiere que seas legalmente su nuera. Y cuando decidan formalizar su boda, que sea ella la primera en saberlo.

ANA
26 Enero 2018 04:00:00
Querida Quinceañera
QUERIDA ANA:

Te pido un consejo por favor. Tengo 15 años y tuve un novio de 17. Él me quería mucho, pero yo dejé de quererlo porque es muy celoso, no podía ni voltear a ver a un muchacho o saludar a mis amigos de toda la vida, sin que se molestara y hasta se enojara. Aunque también era muy bueno y respetuoso. Cuando terminé con él conocí a un muchacho también de 17 años con muchos problemas, los que me confió y sentí mucha compasión, ya que tiene complejo de inferioridad. Me propuse ayudarlo y creo que lo conseguí.

Pero, ¿qué crees? Resulta que ahora me dice que le gusto, mas él no me gusta a mí, lo ayudé con gusto, pero sólo como amigo. Viene casi todos los días, me invita a cenar a un restaurantito que está cerca de la casa, pero yo no he aceptado. Es muy amable y correcto, pero el gran problema es que casi todos en el barrio creen que es mi novio y se ha empezado a hablar de mí.

Yo quiero vivir mis 15 años con alegría, tener muchos amigos, pero ¿cómo saber quiénes son buenos? ¿Qué hago con mi exnovio? ¿Qué hago con este otro chico? Te pido un consejo porque no tengo a quien pedirlo. No me animo a hablar de todo esto con mi papá. Mi mamá está en el cielo. Gracias.

QUINCEAÑERA

QUERIDA QUINCEAÑERA:

¿Por qué preguntas qué hacer con tu exnovio? Dices que terminaste con él porque habías dejado de quererlo por celoso. Pero si has comprendido que tu cariño hacia él podría soportar sus celos, allá tú, pero piénsalo bien y, si te decides, llámalo. Es posible que tu ausencia le haya servido para comprender que con sus celos puede perderte definitivamente y, si te quiere, quizás trate de cambiar.

En cuanto al joven que has ayudado y que te pretende, sería conveniente que hablaras con toda claridad con él. Tú le has ayudado a tratar de superar sus problemas, pero no vas a convertirte en su novia por lástima. Decir noviazgo es decir amor y tú no lo sientes por ese muchacho. Dile francamente que tú no lo amas y que es mejor que comience a espaciar sus visitas, pues puede perjudicarte su asiduidad, que tú puedes continuar siendo su amiga y que tratarás de ayudarlo, siempre que esté a tu alcance hacerlo.

Espero que pueda ayudarte mi sugerencia. Y tu papá sí puede ser un muy buen consejero cuando lo necesites.

ANA

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