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Rosa Matilde Jiménez Cortés
Rosa Matilde Jiménez Cortés
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Compartir su quehacer multidisciplinario y crear vínculos de comunicación, forma parte de la propuesta estética que se ha planteado la artista mexicana Rosa Matilde Jiménez Cortés, al incubar EntreVistArtista (EVA) en el año 2009.***** Entrevistas al Otro partiendo de ella quien al asumir el papel de interlocutora, es mirada y es espejo. Rosa Matilde conoce muy bien su espacio, el que la separa de aquel al que intentará acercarse. «No todas las preguntas conducen a roma, ni en todas las respuestas hallarás amor». En el tablero de la vida, el juego es ese: un reflejo de la realidad aparente.***** Si obtener respuestas para llenar espacios fuera el verdadero interés de Jiménez, es probable habría claudicado desde el primer intento. Ella es EVA (La Palabra), su arma para ir de caza tras el reflejo de tu mirada. Hallamos semejanza "Entre Tú y Yo", cuando dejas de verte para mirarme, porque antes te he visto desde mí”.***** El campo de acción que Rosa Matilde emplea para entrevistar, comprende el medio electrónico de forma invariable, divulgando dicha labor en soportes de circulación impresa como “El Sol de Córdoba” en Córdoba, Veracruz (2009 – 2011); además de publicar algunas veces en diario “El Zócalo” en Piedras Negras, Coahuila; México.***** En el aniversario N°6 de la “Cruzada MaJiCor Conquistarte”, EntreVistArtista (EVA) abre su segundo periodo de publicación con 21 entrevistas a artistas de diferente nacionalidad y disciplina, mismas que serán publicadas en la página oficial de EntreVistArtista (EVA), en la revista cultural Escaner Cultural y en diario “El Zócalo”.***** ***** EntreVistArtista (EVA) es una iniciativa independiente que Jiménez Cortés emplea para crear vínculos de comunicación, teniendo en el arte y la tecnología el medio; saber de qué manera se pueden generar espacios de exploración y análisis partiendo de entrevistas. Conversaciones de forma directa y cercana aunque haya un Continente que separe la mirada de uno y otro; Entre Tú y Yo.***** Proyecto EntreVistArtista (EVA) D. R. © 2009 - 2013 Por Rosa Matilde Jiménez Cortés Blog EntreVistArtista /// http://roma77amor.blogspot.mx/ Blog Entre Tú y Yo ///http://amor77roma.blogspot.mx/ Blog E.V.A ///http://entrevistartista.blogsp...

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08 Junio 2013 04:00:26
EntreVistArtista: Alberto Pousa
Proyecto EntreVistArtista (EVA) © 2009 – 2013
Por Rosa Matilde Jiménez Cortés
EntreVistArtista: Alberto Pousa Torres (España)
Entre Tú y Yo: Rosa Matilde Jiménez Cortés (México)


EntreVistArtista: ¿Existe una relación de matrimonio entre el filósofo y el artista al momento de verse uno ante el otro, en el espejo que separa la mirada fría de lo racional y el goce del instinto plasmado?

Alberto Pousa: En su deseo de ser piel roja, Miguel Morey nos convence de que el artista, el escritor, es un trampero de las imágenes de la fascinación: Es alguien que busca huir de la impostura de su memoria cautiva, es alguien que quiere hacer memorable lo que huye, y cautivarnos. El envite de Nietzsche es precisamente que la muerte de Dios, esa mirada fría de la que nos hablas, no implica obligadamente la desaparición de esas potencias eternizarte (como el arte, el mito o la religión), que son las que encofran esas experiencias que nos permiten acceder a ese uno mismo racional, a manos de una historia omnívora y corrosiva, entendida como único sistema de auto inteligibilidad última para el hombre moderno.



E.V.A: ¿Qué tan cercana es la relación entre arte y filosofía, y en qué momento dicha aproximación puede convertirse en un punto conflictivo, derive en tergiversaciones existenciales si no se repara oportunamente en aquellas fisuras (he de suponer), cuando se ha pasado mucho tiempo una en el espacio de la otra?

APT: Ahora, y perdona que insista en Nietzsche, tal vez nos corresponda no tanto afanarnos en seguir “pensando con justeza”, como en tratar de “sentir con justeza”, esa fisura que existe cuando se ha pasado mucho tiempo una en el espacio de la otra. Se trata pues de volver, a mi entender, de aprender el difícil arte del sentimiento justo.

E.V.A: Si el artista ve y el filósofo piensa, ¿eso quiere decir que el primero solamente hace uso de su instinto al momento de crear, mientras que el segundo razona desprovisto de emociones o sentimientos?

APT: Se afirma que, hoy, cuando el orden de las cosas se haya disciplinado por una razón técnica, ésa que el artista ve y el filósofo piensa, abrazándose ambos en la forma de un gran Mercado, pensar no puede ser entendido, de ningún modo, como una estrategia de legitimación de las razones de este Mercado, sino como pasión por el Afuera, como indisciplina.

E.V.A: Cuando el filósofo entra en cuestiones metafísicas relacionadas con los conceptos de materia y forma en el campo del artista y así obtener respuestas, eso lo hace desarrollar cierto grado de enamoramiento... ¿Es posible que una mente racional se inspire en la mirada del artista para ir más allá?

APT: En la experiencia amorosa idealizada, por ejemplo en la obra de G. Klimt, El Beso, de acuerdo con esta voluntad de vida, se establece una metafísica del amor, en la que se expone con realismo y minuciosidad, el modo cómo la atracción amorosa responde a la complementariedad de las cualidades que, engañosamente, parecen una mera cuestión de gusto. Pero la elección depende verdaderamente del auténtico fin del amor. Schopenhauer en el mundo como voluntad y representación concluirá con un refrán español: Quien se casa por amores ha de vivir de dolores.

E.V.A: Desde tu punto de vista como filósofo y adentrado en cuestiones del arte, ¿qué significa tener un acercamiento artístico con la realidad?

APT: Primeramente decirte que no me considero un filósofo. Es más, no soy filósofo, ni tampoco artista. Soy un ser como otro cualquiera, un pensador carente y desgarrado. El artista supera su propia individualidad, convirtiéndose en sujeto puro de conocimiento, cuando, abandonando su particular principio de individuación, se convierte en espejo de voluntad universal. Suprimiéndose como fenómeno, el artista se enfrenta al mundo como contemplador universal. El artista se sitúa, por tanto, fuera del espacio y del tiempo, transformado en pura contemplación, sin voluntad propia. Es artista, pues aquel que no actúa por sí, sino por la voluntad. Pero tal superación es patrimonio de muy pocos hombres. La inmensa mayoría no logra superar su propio principio de razón, siendo por ello incapaces de situarse en el punto de vista de una objetividad verdadera.

E.V.A: El artista, una vez expuesto ante la mirada del Otro a través de su obra, e intenta fungir como turista mercantil de la misma, explicando los procesos creativos y las claves de su inspiración, ¿acaso es como si estuviera usurpando el lugar que le corresponde al filósofo del arte, alejándose de él mismo al invadir un campo de acción que corresponde al de la investigación?

APT: Así como la voluntad se objetiva en diversos grados, expresados como Ideas cada arte tendrá por objeto hacer intuitivas las Ideas de cada grado de objetivación de la voluntad. La pintura por ejemplo hace intuitivos grados más altos de objetivación de la voluntad, puesto que desvela los afectos, las pasiones, el carácter y las actitudes. Por tanto, la idea concebida por el artista se aproxima más a la esencia activa de la voluntad, con lo cual su valor estético es superior. En efecto, paulatinamente a lo largo del siglo XIX, el arte se fue independizando de pretensiones puramente formales para convertirse, con técnicas diversas, en expresión de cualidades o potencialidades esenciales de la realidad, no directamente aprehensibles en la concreción de las cosas.

Ello llevó al arte a prescindir de lo anecdótico y visible para remontarse a dimensiones no directamente aprehensibles. En este sentido, Schopenhauer parece facilitar una concepción estética auténticamente expresionista, si bien no esté en él totalmente tematizada. Nietzsche continuará sus sugerencias, por una parte; Heidegger, por otra; pero la deuda con Schopenhauer de ambos me parece indudable. Con su estética Schopenhauer ha continuado la tradición irracionalista que desde Schiller y Schelling se fue gestando en la filosofía alemana del siglo XIX.

CONTINUAR LEYENDO ENTREVISTA Website Entre Tú y Yo
http://amor77roma.blogspot.mx/2013/02/entrevistartista-alberto-pousa.html
[Entrevista efectuada el día 7 de mayo de 2009 (vía internet) / Colaboró para EntreVistArtista (EVA) Alberto Pousa Torres / Fotografía de portada: Material tomado en el “face book” de Pousa Torres / EntreVistArtista (EVA) es un proyecto independiente de Rosa Matilde Jiménez Cortés. H. Córdoba, Veracruz; México].
29 Mayo 2013 04:00:56
Antinomia Ni-Blanca Ni-Negras
En esos espacios en blanco y negro, la musicalidad del silencio desde la no-intención y el sin-sentido aparente, incuban a la mujer dormida que eyacula su tiempo reconstruyéndose a sí misma; naciendo y muriendo cada día.

Heteróclita como la palabra y eterno embarazo de sí; ni blanca negra o malamente buena, niña anciana y mujer, Rosa Matilde Jiménez Cortés descalza sus pensamientos ante la mirada fría del espejo, para adentrarse en los recovecos de su alma; ir tras las huellas del tiempo a la caza de sí misma y reconciliarse con su pasado en un viaje iniciático, a través de Rosa Niña Guerrera.

El tiempo en Rosa Matilde no tiene edad, pero sí un rostro poliédrico que la identifica en sus planteamientos. En ella coexiste la diversidad del Ser en busca de indivisibilidad. Suma de identidades «trampa ante el ojo» y el alma, la permiten transmutar su sexualidad en la castidad de un lienzo, desgarrando la pureza del blanco por debajo de una red intrincada de ideas; convertirse en la amante divorciada del tiempo o siendo una pintura enjaulada en él. Misántropa por elección, antípoda por conveniencia, Niña Guerrera por antonomasia y artista por herencia; desnuda sin pudor sus conflictos internos yuxtaponiendo una liberación parcial.

Jiménez Cortés pinta con sangre menstrua el dulce toque existencialista de la idea romántica, derramando sobre sí, el líquido seminal de la Nada. Conciencia definida como espontaneidad individuada sin más propósito que hallar el centro de su gravedad. Expresionismo abstracto que libera en ella encuentros y desencuentros entre el instinto razonado y la razón intuitiva, la permita jugar al mismo tiempo ser madre e hija y así, exorcizarse del pecado original para crearse a sí misma.







Rosa Matilde Jiménez Cortés
[Imagen, texto, propuesta estética, texto y videos, son propiedad intelectual de Rosa Matilde Jiménez Cortés © 2013]
ENLACES | SERIE AUDIOVISUAL
AntinomIa “Principio de Identidad”
Por Rosa Matilde Jiménez Cortés

PUBLICACIÓN DE LA ENTREVISTA A JIMÉNEZ CORTÉS POR POUSA TORRES:
Revista Escáner Cultural:
http://revista.escaner.cl/node/6824

Diario El Zócalo: http://www-source.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/ser-y-hacer-por-amor-a-mi-el-arte-es-circunstancial-y-el-otro-un-cruce-en-m/
EntreVistArtista (EVA) http://amor77roma.blogspot.mx/2013/05/entrevistartista-rosa-matilde-jimenez_8.html
21 Mayo 2013 04:00:47
EntreVistArtista Rosa Matilde Jiménez Cortés
Publicadas por Rosa Niña Guerrera
EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013
Entrevista a Rosa Matilde Jiménez Cortés
Entre Tú y Yo por Alberto Pousa Torres


A temprana edad, Rosa Matilde Jiménez Cortés (MaJiCor) decide contraer compromiso consigo misma, consagrándose en cuerpo y alma al acto íntimo de la fecundación creativa. Carnalidad viva o virginal esencia, ella es hija de su naturaleza humana. Causa y efecto del bien y el mal; el Génesis de su historia es la revelación del bien y el mal propio.

La exaltación de yo maximiza sus emociones exponiéndola desnuda de deseos, quizá por eso acude con fervor a él; el yo pecador. Consciente del difícil camino ante ella ofrecido a modo de reto tras la ofrenda, Rosa Matilde establece su primer precepto: “Ser y hacer por amor a mí; el arte es circunstancial, y el Otro, un cruce en mi camino”.

La idea romántica del ser pudiendo significar un arma de doble filo para MaJiCor, es el cordón umbilical que la mantiene conectada con las diferentes edades del tiempo y su universo interior. El paralelismo entre sus mundos y en el que converge, no deja de yuxtaponerla constantemente llevándola a buscar refugio en aquello por lo cual siente fe: El arte como medio de salvación.

Rosa Matilde cree y crea partiendo de su carne y sangre menstrua. La angustia psíquica de un alma en perpetua congoja, para quien transmutar su esencia forma parte de su condición humana; es el reto diario al que se enfrenta. Mirada reflejada en la pupila del espejo o mimesis de una metamorfosis auscultada por el tiempo, donde nada parece tener sentido.

La madurez mostrada en la simbología de su lenguaje artístico, es intrínseco e inherente a la libertad explorada en su espacio subjetivo desde la infancia, proyectándolo en una propuesta estética intimista. Conforma su catálogo de exposiciones pictóricas, 120 muestras individuales en galerías y espacios no convencionales en un periodo ininterrumpido de 14 años (1996 - 2010).

Entre Tú y Yo por Alberto Pousa Torres

Alberto Pousa Torres / Para entender una época o una nación, debemos comprender su filosofía; hay una conexión causal recíproca. Las circunstancias de las vidas humanas influyen mucho en su filosofía y, viceversa. La filosofía determina las circunstancias nos dice Bertrand Russell. ¿Qué destacarías o cambiarías en el plano social y político actual de México?

Rosa Matilde Jiménez Cortés / El corazón de una nación es su pueblo y en México laten millones de ellos manteniendo viva esta patria tan rica en esencia.

Me referiré a la educación elemental. Siendo el punto de partida a cualquier otro ámbito, el sistema educativo carece de programas enseñen cómo desarrollar las capacidades creativas e inteligencia emocional. Hay un vacío estructural en los modelos educacionales respecto a la forma de integrar los elementos de los cuales dispone. Una educación neurolingüística facilitaría el desarrollo y madurez de las emociones, a la par de un pensamiento equilibrado y coherente.

Sin menoscabar ningún logro, y si lo que se busca es ir a la par de otros países, habrá que buscar nuevos modelos de educación y aprendizaje. La imaginación como herramienta indispensable en cualquier área, tras haber moldeado las emociones.

La excelencia es resultado de un pensamiento estructurado en base a disciplina, constancia, compromiso, conocimientos, objetivos definidos, ideas sólidas, ejercer los derechos en función a obligaciones, planeación y desarrollo de ideas; alcanzar el éxito no debería ser la meta. El proceso creativo es una herramienta a descubrir, decía mi padre.

Ahora bien, busco responder tu pregunta desde un aspecto que considero la parte medular de toda estructura social: La educación. Quizá así entender razones (sin pretender abarcar todas) como posible causa del resquebrajamiento actual. He planteado así lo que a mi juicio cambiaría, sin mencionar aspectos como la familia.

En México, la mujer tiene un papel preponderante en el núcleo familiar. Debo aclarar que conceptualmente, lo considero un modelo fallido. Es ella, la mujer, la que nutre desde sus entrañas ideas y conceptos heredados en el tiempo, desarrollando roles y patrones de conducta, que más tarde, se vuelven en su contra.

Acostumbrados a vivir en desgracia perpetua, el mexicano parece haber adoptado el dolor como algo natural, desarrollando inmunidad a él. Dos aspectos negativos/positivos a resaltar serían:

El fracaso se justifica aún antes de haber llevado a cabo la acción y conocer el resultado. / El pensamiento mágico de un pueblo libre maniatado por la ignorancia, que pone en manos del destino, la religión y la política de un gobierno, su fe y esperanza pidiendo más tarde, una caridad por amor a Dios, pero cuando ve que se lo lleva la chingada, de sí mismo hace mofa y hasta se parodia; (no es un chiste). / La grandeza del mexicano estriba en su generosidad, ingenio y espíritu de lucha ante la adversidad. Es solidario y siempre tiene un abrazo fraterno que ofrecer. / La esperanza es un acto de fe, sí, pero… ¿Cuánto más habrá de resistir el mexicano cada latigazo propinado por la mano que siendo padre y madre debería amarlo y protegerlo?

APT / ¿Cuáles son los límites y las posibilidades de la libertad humana?

RMJC / Los límites son personales en función de cada individuo y su formación.

Las posibilidades son tan limitadas como libres, otra vez, en función de cada quien. Porque una cosa es que a través de la historia de la humanidad se hayan acumulado doctrinas filosóficas y religiosas que hablan sobre la libertad, y otra es de qué manera la hago valer, ejercer y hacer de ella un medio para hallar equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu.

APT / ¿Cómo compaginar la libertad y la naturaleza en el hombre?

RMJC / Te diría que con responsabilidad pero de inmediato me arrepentiría.

Rousseau por ejemplo, se consideraba un hombre bueno pero procedía mal, culpando de sus actos a la sociedad. Recuerdo aquella novela de A. J. Cronin El castillo del odio, donde la libertad de una familia estaba regida por la voluntad dominante del padre. Él imponía su criterio y deseos por encima de las necesidades de los demás; doble moral en la que escudaba sus actos en base a normas que la sociedad de su tiempo dictaba.

El precio a pagar por haber sido civilizados e impuestos una doctrina, ha sido perder la conquista por la libertad misma. Considero que la libertad no debería ser un fin a perseguir. El control de nuestros actos debería ejercerse libre de prejuicios, antes de alcanzar un estado de total independencia desde la limitada condición finita.

APT / ¿Podemos encontrar en tus planteamientos alguna referencia a las tesis de Freud?

RMJC / Que yo esté consciente, no. Cuando desarrollo un planteamiento estético no discurro en cuestiones ajenas a mí. El método que sigo consiste en prescindir de aquellos elementos pudieran entorpecer mi capacidad deductiva llevándome al límite de la inoperancia.

Estoy en el deber de pensar y actuar en consecuencia al trabajo realizado partiendo de mí; lo que yo soy aquí y ahora. Mi padre me enseñó que el mejor método de aprendizaje es prescindir de todo aquello impida fortalecer y madurar un criterio propio.

APT / En esos espacios vacíos que se manifiestan en tu obra, esa frontera, lo oculto, la zona indeterminada de las cosas que nos inspira también un espacio de rescate como signo que descubre, que desciende hasta que nada tenga ya sentido. ¿Cómo encuentras la mejor forma de expresar el mundo exterior y cómo escoges los medios de expresión: vídeo, performance, pintura, poesía?

RMJC / En esos espacios en blanco y negro, la musicalidad del silencio desde la no-intención y el sin-sentido aparente, son algunas de las piezas del rompe cabezas que me motivan a emprender la búsqueda, como puede apreciarse en la serie conceptual “Principio de Identidad”; palindromía del ser que encuentra su camino a través de roma77amor & amor77roma.

Al igual que un eje gira en torno a su centro, el motor que me impulsa a generar distintas propuestas desarrollando un mecanismo lúdico o lenguaje de creación, experimentación y análisis; es “Rosa Niña Guerrera”. Ella es arte y parte, de tal modo que revistiéndome de las distintas edades del tiempo, puedo moverme con facilidad entre mundos paralelos: los que habitan mi mundo subjetivo y convergen en la realidad y los distintos espacios que ella oculta.

Adecuar el medio a la forma no es tarea fácil, toda vez no se ha recorrido el estrecho que separa cada uno de los elementos integran el proceso creativo. El Yo ha de encontrar un lenguaje que lo identifique del Otro, lo cual implica un estudio y un uso de los materiales, es decir: la técnica. Todo “Yo” se enfrenta a la limitante tarea de elegir un lenguaje y una técnica.

CONTINUAR LEYENDO LA ENTREVISTA EN:

Entrevista publicada en la página oficial de EntreVistArtista (EVA)

http://amor77roma.blogspot.mx/2013/05/entrevistartista-rosa-matilde-jimenez_8.html

Entrevista publicada en la revista Escáner Cultural n°158 | Mayo 2013

http://revista.escaner.cl/node/6824

[Entrevista efectuada del 21 de mayo de 2009 (vía Internet) / Para EntreVistArtista (EVA) Alberto Pousa Torres / Entre Tú y Yo: Alberto Pousa Torres & Rosa Matilde Jiménez Cortés. EntreVistArtista (EVA) es un proyecto independiente de Rosa Matilde Jiménez Cortés / Córdoba, Veracruz; México].

12 Mayo 2013 04:00:34
Entre Tú y Yo: Montse Huguet Valle (España)
La poetisa catalana Montse Huguet Valle (1949), ha sido invitada a publicar su Poemario “RIMALUNAS” en La Columna EntreVistArtista (EVA), de la artista mexicana Rosa Matilde Jiménez Cortés, en las páginas del diario “El Zócalo” de Piedras Negras, Coahuila; México.

Sin pretensiones de una sencillez extrema, llena de melancolía, los versos que Montse Huguet Valle escribe se nutren de ella. Cuando menos se lo espera abre las manos y allí están esos versos y esas rimas enredadas entre sus dedos, que sin más tardanza ni purpurina vuelca en el papel y de ahí a sus espacios de proyección. Creo que para ella la poesía es un medio, un método, más que para expresarse... para descubrirse. Son sábanas que al caer develan las estatuas que levantó por la noche. Cada verso de Montse es como una capa de cebolla que ella desprende de la realidad, intenta transformarla a partir de sí misma; su poesía es tan natural como pudieran serlo sus venas o sus huellas digitales... Eso tiene mucho mérito: Hacer una guerra, batallar y batallar a diario curando sus heridas, acercando las manos a su memoria como si ésta fuese una bola de cristal donde sólo hay versos, enfrentarse así a la realidad con un arma tan inocua y sin daños colaterales como son sus composiciones.

“Me llamo Montse Huguet Valle, nací en Barcelona el 25 de marzo de 1949. Estudié hasta 2º año de Filología Hispánica y soy maestra especializada en educación infantil. Durante 5 años hice un programa de radio sobre poesía. Me describo como un ser comunicativo, alegre, femenino, singular”.

DISCURSO DE CLAUSURA O APERTURA

(Para el caso da lo mismo).
Me habéis permitido sentir,
Percibir el abismo de la noche oscura.
El sentido/sin sentido de la vida.
El caminar sin rumbo.
El respirar.
El dormir sin estrellas,
Estrellada y confusa.
Me habéis permitido bajar,
Bajar, bajar…
Y en lo más hondo,
Saber que hay luz y sangre.
Me habéis hecho saborear la muerte,
Y la sabiduría que da,
El paso de las horas y los días.
A pesar de todo,
La vida transcurre como un río,
Lento a veces,
Otras airado,
Acaba en el mar…
¡Todo lo acoge!
Y amanece.

En el adiós de tus besos,
Claudicó el sol de la tarde,
Haciendo de luz alarde.
Árboles dormidos van,
Tras un otoño de olvidos…
En el adiós de tus ojos,
Hay un crepúsculo herido,
Buscándome tras las sombras…
¡El amor aun no se ha ido!

Qué bien me ocupan tus manos,
De placer…
Y de los besos,
Diré que me llevan lejos,
Donde sÓlo el mar resuena,
Y flotando azul me llenan…
De los más grandes deseos.
Qué bien me sientan tus ojos,
Que brillan de amor anhelos.
Y el verso que al final suena,
¡Para decir que te quiero…!

Subo los peldaños,
De tu corazón de nido,
Subo por la piel azul,
De tu corazón herido.
Y me acerco hasta tu boca,
En este sueño dormido,
Besándola con amor,
Por saber que aún no te has ido…

Siento tu corazón,
Latiendo a las estrellas,
Que diminutas ellas,
Sueñan una canción.
Viento azul en tus ojos,
Si me asomo al balcón,
De tus besos y antojos.

Dejo que las palabras,
Vuelen en pos de ti,
Cuando el atardecer,
Se vestía de rojo…

Despintado,
Gris domingo.
No estoy a tu lado,
Se nota…
Por el frío, soledad,
Hastío.
Despintado, despistado,
Es el amor, no distingo.
Este domingo girado,
Como una novia azul,
Que se marchó de tu lado…
Despintado,
Gris domingo,
¡Abandonado…!

El sol de las diez,
Acude,
Y el ánimo sacude.
El sol de tu piel,
Brillando,
El amor va despertando.
En esa parte de ti,
Que el deseo va llamando…
Mar de besos,
Mar de agua,
Y miradas de embeleso,
Para que al fin,
Llegue el verso,
¡Y nos abrume…!

Hay un silencio amarillo,
A las cinco de la tarde,
Y diciembre es un membrillo,
Un crepúsculo que arde…
Por tu corazón felino.
Hay una voz que te llama,
Una sed en tu mirada,
Mis versos que no se acaban,
Por los besos que navegan,
¡Cual velero por tu alma…!

Inexorables pasan los días,
El frío y el invierno…
Ese tiempo tan lento,
Desapacible.
Donde la soledad,
Ha tomado asiento.

Luego,
La primavera de tu piel,
Llena de besos el sentimiento.

Crecen deseos de luna,
En mis manos,
Por mimarte.
Deseos, si, y aceitunas,
En mi corazón lagunas,
Por amarte.
Terciopelo en mis entrañas,
Que te buscan,
Y me arañas,
¡Luna de amor, y te extrañas…!

La soledad de mi tiempo,
Busca el tacto de tus dedos,
Y la luna de mis ojos,
A los tuyos sonriendo…
La soledad de los versos,
Por la mente va creciendo,
Y se muere por cantar,
Lo mucho que yo te quiero.

(CONTINÚA LA PRÓXIMA SEMANA)

Para EntreVistArtista (EVA) © 2013
Presentó a Montse Huguet Valle
Rosa Matilde Jiménez Cortés
México, 10 de mayo de 2013.

ENTREVISTA:
http://amor77roma.blogspot.mx/2013/02/entrevistartista-montse-huguet-valle_17.html

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10 Mayo 2013 03:59:49
EntreVistArtista Montse Huguet Valle
Proyecto EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013
Autora: Rosa Matilde Jiménez Cortés
“Entre Tú y Yo”: Montse Huguet Valle (Esp)


Montse Huguet Valle (1949) poeta catalana conversa desde la distancia para EntreVistArtista (EVA), adentrándonos a su espacio, tiempo y generosidad. Comenzó a escribir a la edad de 17 años y desde entonces, invadida por una imperiosa necesidad de expresión, construye la métrica de su vida entre poemas, aunque estos todavía no conocen la existencia de la tinta sobre papel; posibilidad que no descarta.

Su quehacer poético se encuentra en diferentes espacios en la red, donde ha cultivado un historial amoroso entre ella y la luna, su amante, refugio de soledades. Instrumento de una plegaria quizá para hallar en el Otro, el abrazo denegado en aquellos días de asueto, sumergiéndola en un lirismo contemplativo donde ella, el prisma lunar, proclamará su condición de mujer.



EntreVistArtista: Tu primer poema, ¿a la luz de qué situación nació y de aquel momento vivido, qué recuerdos tienes quisieras compartir?

Montse Huguet: Nació de vivir el dolor de mi madre, sufriendo enormes y escandalosos silencios debido a que mi padre era un machista y católico de derechas. Nos tenía sometidos a todos... a mi madre, a mis hermanos... a mí (...)

E.V.A: Mujer, arte y sentimiento... ¿Cuál es la relación que mantienes contigo misma?

MH: Hay una simbiosis total entre la mujer humana y la esencia poética, es una forma de vida y de crear. Todo al mismo tiempo; no sé dónde empieza una y termina la otra...

E.V.A: La mujer contemporánea aprende a vivir facetas distintas acoplando sus ritmos al tiempo le ha tocado vivir, ¿a qué retos has tenido que enfrentarte al ser esposa, madre, y a la vez, amante de las letras?

MH: Los retos son la soledad de una corredora de fondo, con todas las ventajas y desventajas de serlo. Es una aventura total y yo soy aventurera.

E.V.A: ¿Consideras que tu vida ha sido condicionada por las circunstancias?

MH: Siempre estamos condicionadas por las circunstancias pero si el espíritu es libre, lucha para adaptarse o vencer esas circunstancias si son adversas.

E.V.A: En tu poesía hay una figura retórica, elemento de inspiración; desde luego sabes a quién me refiero...

MH: Sí, a la luna, símbolo de lo inalcanzable, el sueño, la belleza, la sensibilidad, el misterio... ¡la magia! "Media luna de galleta, se deshacía en mi boca, y mis sueños, ¡y tú...! Media noche en la ventana, se diluye el corazón, y mis cantos en la almohada. Media voz, sólo susurros para contagiar el alma. Y tú, ¡a penas escuchabas!"

E.V.A: ¿De qué nutres tus momentos de creatividad?

MH: La misma poesía y las lecturas que mi poesía arroja, son mi alimento, unido a mis experiencias vitales. Por ejemplo, cuando tengo que poner en marcha el coche para salir zumbando: "Aves heridas en las esquinas, tormenta de besos en la noche oscura. Duelen por cierto, heridas abiertas, desgarradas. La incertidumbre es la respuesta. La humedad de aquella tarde, desnudaba mi paisaje; de añicos el corazón. Se quemaron los mensajes, los encajes de bolillo, y el drenaje".

E.V.A: ¿Por qué y para quién escribes poemas?

MH: Escribo por una necesidad imperiosa y vital de comunicar mis sentimientos. Escribir es más que un propósito, quizá una enfermedad. La dependencia sutil de la palabra efímera. Trazos en el papel, que signifiquen algo... sentimientos, pensamientos o un corazón latiendo a la deriva en cada letra escrita. Lamiendo con la tinta, el blanco de la hoja y el alma dibujada… doliendo en cada verso, cuando ya no quedan besos... entonces, me queda solo eso: la palabra. "Desnuda con tu mirada vestida con tus besos, cautiva por tu palabra. Conmueve el tiempo transcurrido, tan escaso, tan denso y compartido. El ocaso ha venido. Ya nos hemos ido".

E.V.A: Las plataformas que usas para exponer tu obra, ¿satisfacen tus necesidades?

MH: Sí, de algún modo... A veces hay quien me pregunta si he publicado libros. A decir verdad, es algo que no me he planteado aunque no lo descarto a futuro.

E.V.A: Te describes a ti misma como un ser comunicativo, alegre, femenino, singular; a veces, otras, vuelas solitaria... Qué disfrutas más… ¿La soledad contigo misma o cuando te entregas al amor en pareja? Siendo así, ¿qué lugar ocupa la poesía en momentos pletóricos de dicha?

MH: Disfruto de mi soledad y de compartirla. Una de mis mayores alegrías es la poesía, en cualquier momento y circunstancia de mi vida.

E.V.A: Y el poema, escurre sus dedos en la respuesta de Montse estirando el cuello, deletreando instantes en que el tiempo y las circunstancias dejan trozos de vacío sin fondo...

MH: "El me dijo: ¡ven!... Yo le dije: ¡voy! Me amó, sin más preámbulos; le quise sin reparos. Me llamó por teléfono para tomar café. Quiso verme... ¡Yo fui! ¡Nos amamos al fin! Y luego... nos dejamos. Como siempre..."

“Como siempre, para no volver a fracasar…” La heroína anónima de un relato extraviado en cualquier esquina del tiempo, emerge en el capítulo 47, dándole vida a Fernandina...

"Cuando olía buenos machos, en el bar, o en la calle, Fernandina, se subía las faldas lo suficiente para mostrar su pantorrillas, o se desabrochaba un botón de la camisa, mostrando el escote insinuante…

La libido lunar, era una cruz que no llevaba bien; sobre todo, cuando no podía comerse nada. Decididamente, la madurez, la llevaba por mal camino. Su poderoso instinto, fue su perdición. No dejaba escapar la menor oportunidad. La experiencia adquirida, con el paso de los años, la convirtió en una sagaz y atrevida mujer.

Sabía cómo manejarse en cualquiera de las situaciones, por extrañas e inesperadas que fueran. Cuando era necesario, callaba y miraba de soslayo; en otras ocasiones, era abierta y mostraba la más bella de sus sonrisas. Sabía que eso, encandilaba a hombres y mujeres. Sin embargo, pesar de sus estrategias, muchas veces, no conseguía su objetivo. Lejos de frustrarse, dejaba pasar los días, acumulando sabiduría; y a base de versos, sacaba conclusiones; para no volver a fracasar".

Rosa Matilde Jiménez Cortés México, 14 de enero de 2011
Proyecto EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013 Entre Tú y Yo: Montse Huguet Valle (España) Entrevista por Rosa Matilde Jiménez Cortés

Entrevista publicada en la página oficial de EntreVistArtista (EVA) http://amor77roma.blogspot.mx/2013/02/entrevistartista-montse-huguet-valle_17.html

[Entrevista efectuada del 14 de enero de 2011 (vía Internet) / Colaboró para EntreVistArtista (EVA) Montse Huguet Valle / Fotografía proporcionada por Huguet Valle / EntreVistArtista (EVA) es un proyecto independiente de Rosa Matilde Jiménez Cortés. H. Córdoba, Veracruz; México].
04 Mayo 2013 04:00:53
EntreVistArtista Maria Felix Korporal
Proyecto EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013
“Entre Tú y Yo”: Maria Felix Korporal (Holanda)
Entrevista por Rosa Matilde Jiménez Cortés
Traducción: Julio Ojea


“El camino de la vida se compone de senderos múltiples que se bifurcan en varias direcciones y que frecuentemente, también vuelven hacia atrás. Es difícil hablar de “un punto”, ya que el viaje no es lineal; me encuentro más bien en una zona, y es una zona agradable”. (María Félix Korporal)

EntreVistArtista: Hola MarÍa, se aprecia en ti a una mujer enérgica, que sabe lo que quiere y el camino a elegir. ¿Qué relación tiene en tu vida: Arte, disciplina y naturaleza?

MarÍa Félix Korporal: Sí, los demás me ven frecuentemente como una mujer fuerte y en apariencia muy segura de sí misma. Pero no es así, soy débil e insegura.



Fuerte es la NATURALEZA: Esa gran fuerza que respira y de la que la vida nace y renace. Admitiendo (y volviendo a repetir) que soy un ser pequeño y débil, consigo sentir la fuerza de la naturaleza -y con la misma fuerza- puedo caminar la vida. La vida me enseña qué camino escoger.

“Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar”. Los versos de Antonio Machado (que inspiraron a Luigi Nono la composición de dos espléndidas piezas musicales) me vuelven frecuentemente a la mente. Caminando descubrimos qué camino elegir.

La disciplina es esencial en mi vida. Me encantaría trabajar en mi arte, en mis videos, todo el tiempo, pero tengo que hacer muchas otras cosas para ganar el dinero necesario para sobrevivir: Como Korporal Weddesign proyecto sitios web y programación informática; soy además copropietaria de una pequeña editorial, Apeiron Editori, en la que me encargo de los proyectos gráficos. Se trata de todos modos de trabajo autónomo que me permite organizar bien el tiempo y liberar espacio suficiente para crear mis videos. “Robar momentos” me digo siempre: robo momentos a la realidad cotidiana, momentos que pueden durar desde media hora hasta una semana entera, en los que me dedico a mi arte y a nada más.

Para vivir la vida así, hace falta fuerza y energía ciertamente, pero más importante es el deseo. El deseo es el motor fundamental de mi actuar. Acerca de esto quisiera citar a David Lynch, artista que admiro:

“Para las ideas el deseo es como el cebo. Cuando pescas te tienes que armar de paciencia. Pones el cebo en el anzuelo y esperas. El deseo es el cebo que pones en el anzuelo para atraer a los peces al anzuelo, es decir, a las ideas. Lo bonito es cuando capturas un pez que amas, aunque sea un pececillo (un fragmento de idea), esto atraerá a otros que a su vez picaran. Entonces estarás en el buen camino. Enseguida llegarán muchos, muchísimos otros fragmentos, y la idea saldrá a flote. Más todo nace del deseo”. (David Lynch, “En aguas profundas, meditación y creatividad”)

EVA: Tu pasión por el deporte y la naturaleza, ¿son caminos que invariablemente te llevan al arte?

MFK: Sí, el deporte, o mejor dicho el ejercicio físico es esencial en mi vida.

Soy amante de la bicicleta de montaña, pero lo que de verdad me apasiona es correr (cosa que hago cada día), y también andar largamente (cuando tengo más tiempo). Siempre al aire libre, por los bellísimos senderos de la zona donde vivo. Tengo la suerte de vivir en un sitio maravilloso: Al pie del Monte Soratte, al norte de Roma, con un clima generalmente agradable. Cuando corro o ando alcanzo la máxima sensación de libertad: me siento liberada del peso de la materia y del ego. En esos momentos nacen las ideas, y el entusiasmo y la felicidad que me dan estas ideas hacen que aumente mi energía. En resumen, el deporte practicado en la naturaleza es determinante para mi proceso creativo.

EVA: Toda tu obra es un viaje constante, un renacer y morir… ¿Practicas una doctrina filosófica en particular?

MFK: ¡No! No me gustan las doctrinas, no me dicen nada. Aunque frecuentemente leo textos filosóficos o poesías adscribibles a ciertas filosofías y doctrinas, y muchas ideas, visiones y reflexiones naturalmente que me atraen y me entusiasman, nunca he sentido el deseo de hacer mía una doctrina. Prefiero seguir las enseñanzas de la vida. Además para mí es muy importante poder cambiar de idea y/o convicción, no me gustan las definiciones ni las “verdades absolutas”. La vida misma, la naturaleza (a la que pertenecemos) es un cambio continuo, una trasformación infinita.

La idea del viaje continuo, un renacer y morir, nace lentamente dentro de mí, viviendo la vida y creando arte. De fundamental importancia en este proceso fue el video “Un gato tiene siete vidas”. Este video fue creado en el 2008, es uno de mis trabajos más importantes y quizás el más autobiográfico de todos. El gato tiene siete vidas, por lo que muere y renace; pero la séptima vida no tiene fin, permanece suspendida (pendiente). Es la parte más larga del film y representa la clave: La búsqueda del ermitaño a través del camino espiritual. Al ermitaño no se le encuentra y lo sublime permanece, pues es inalcanzable. El video termina con los famosos versos del poeta taoísta Chia Tao (779-843) Bajo el abeto interrogó al discípulo: “El maestro se ha ido en busca de sencillos, por allá, en lo profundo de la montaña. Nubes tupidas: ya no se sabe dónde...”

La información dada por el discípulo se hace cada vez más vaga: De la indicación del sendero, mediante la profunda comunión con la naturaleza, se tiende al completo desapego del espíritu. Aquí he citado una poesía de la filosofía taoísta, pero es una ilustración, no una convicción. De hecho el final del video queda abierto a todas las interpretaciones. No hay una verdad absoluta. Creo que la libertad en el pensar es un derecho fundamental del ser humano.

Continúa leyendo en el siguiente blog: EntreVistArtista

[Entrevista efectuada del 30 de enero al 7 de marzo de 2013 (vía internet) Colaboró para EntreVistArtista (EVA) María Félix Korporal / Imágenes proporcionadas por Félix Korporal / EntreVistArtista (EVA) es un proyecto independiente de Rosa Matilde Jiménez Cortés. H. Córdoba, Veracruz; México].
26 Abril 2013 04:00:11
EntreVistArtista Tono Carbajo
EntreVistArtista: Tono Carbajo
Proyecto EntreVistArtista (EVA) © 2009 - 2013
“Entre Tú y Yo”: Tono Carbajo (España)
Entrevista por Rosa Matilde Jiménez Cortés


“Internet es un océano de información y la obra de un artista corre el riesgo de pasar desapercibida. No tengo claro que el resultado final compense, espero que sí. Todo ese tiempo antes se empleaba en una buena tertulia, trabajar en el taller o ver una obra en vivo en un museo”.

EntreVistArtista:
Aprecio hayas tenido a bien recibir mi invitación, Tono; entrevista cuyo pasado el tiempo cambió y sin duda, metamorfoseará…



Tono Carbajo: Amiga Rosa, es un placer hablar contigo, establecer la conversación en términos de entrevista; encantado de hacerlo. No es habitual en el mundo del arte y de la cultura recibir preguntas tan apropiadas y cercanas, realizadas desde el conocimiento y el cariño. El mar que nos separa cuando escribo esto es el mismo que nos une.

EVA (La Palabra) anula cualquier distancia, Tono. El arte nos devuelve la mirada del otro aún sin habernos reflejado en la pupila del tiempo. Dime, ¿divorciarías tu condición humana de él para ir al encuentro de nuevos horizontes?

TC: Después de tantos años conviviendo juntos me es bastante difícil separarlos.

Veo la vida a través del arte, analizo el mundo a través del arte. Es una forma de estar de sentir y de vivir. Podría decirte que el individuo es el que observa desde el interior, el que se deja fascinar por el mundo, el que a veces se horroriza de la realidad. Soy la persona que le dice al artista: Eso tienes que contarlo, sobre esto hay que reflexionar, en esa llaga hay que revolver. Soy el que se emociona, el que sufre y el que disfruta, el que se apasiona, el vehemente.

En cambio a veces la cosa funciona al revés y es el artista el que le dice a la persona: Mira eso, siente aquello, mantente en movimiento, no relajes tu atención sobre el mundo. Resumiendo, te podría decir que existe un feedback total entre artista e individuo, ambos se realimentan.

EVA: Matizamos nuestra vida entre lienzos de memoria, colores que abigarran instantáneas en blanco y negro, pensamos y sentimos desarticulando los tendones del tiempo. En valoración retrospectiva, ¿podrías establecer qué estímulos o factores propiciaron tu acercamiento al arte?

TC: No podría establecer un momento concreto de partida... más bien, te hablaría de flashes. De sensaciones. Los primeros fueron por estímulos exteriores, algunos relacionados con mi familia, otros con el sistema educativo. La primera sensación que recuerdo, que me movió algo por dentro, que me susurró a la oreja que algo especial estaba sucediendo, fue cuando mi padre me regaló una gran cartulina especial para acuarelas. Era muy pequeño, no sabría decirte un año concreto pero fue en mi primera infancia. Recuerdo que me quedé absolutamente fascinado ante una superficie tan grande, blanca, vacía, suave. Algo sucedió en ese instante. Algo muy especial. Otro punto de ruptura, también de muy pequeño, fue un enfrentamiento fortísimo (que acabó en expulsión) con una profesora de plástica empeñada en que yo no servía para la pintura. Recuerdo que sus razones eran que siempre dibujaba en los márgenes del papel y que tenía una tendencia anormal a provocar inundaciones de pintura en clase. Resulta curioso pensar desde la distancia que dan los años, en el que una de mis obsesiones en el arte siempre ha sido ampliar el espacio físico de la pintura. He usado múltiples recursos para conseguir ese propósito.

Desde los añadidos laterales al cuadro en los años 80 rompiendo el plano rectangular del lienzo y expandiendo su espacio por la pared, hasta las videoinstalaciones actuales en las que avanzo a la tercera dimensión e incluso la cuarta si contamos el tiempo de video como material de trabajo. Podría contarte algún momento más en esos años pero no quiero alargarme demasiado.

Hay un largo periodo después de la infancia, digamos que entre la preadolescencia y la primera juventud en los que sólo encuentro silencio sobre el arte, dejo de dibujar mis cosas, me ciño a seguir el monótono y aburrido programa escolar. A los dieciséis tuve la suerte de contar con un profesor en literatura que nos habló sobre la gramática comparada de Ferdinand de Saussure y sobre todo de la gramática generativa de Noam Chomsky.

Eso me puso en el camino de nuevo. Para mi inocente sorpresa, el arte y la plástica podían ser entendidas como un lenguaje, podía hablar y analizar el mundo a través del arte, eso fue uno de los shoks que me volvió a poner en marcha. Comencé a dibujar de nuevo, a investigar. Recuerdo unos primeros óleos con los que pinté una serie de imágenes muy desgarradoras, muy existencialistas. El veneno había vuelto y esta vez para quedarse.

Era el último año de la dictadura de Franco, estábamos haciendo que la realidad cambiara, el arte era una de las herramientas posibles para producir ese cambio. Tuve unos coqueteos con la Biología, de hecho asistí un par de años a la facultad, en un intento desesperado por tener una profesión “normal” pero la pintura ganaba terreno y ocupaba todo mi tiempo. La realidad se acabó imponiendo, empecé a aceptar que el arte me había elegido, o que otro tipo de vida era posible. Acepté el reto y la responsabilidad. Seguí el camino.

EVA: Ahorcar emociones, conceptos; experiencias de una vida entregada al quehacer elegido... En pregunta tripartita cuya simplicidad implícita no deviene a conjeturar, intenta exprimir el entramado detrás de la hechura del hombre ante la sociedad, ante su familia y ante sí mismo. ¿Cuál es la condición del artista frente al dilema que representa converger esos tres factores sin que al hacerlo contravenga en rompimiento?

TC: La condición del artista ante la sociedad ha de ser la alerta y la verticalidad. Estar despierto ante el entorno, impedir que caigamos en la atonía, en la narcosis que se nos ofrece desde el poder y en la mayoría de medios de comunicación de masas. Mantenernos en la posición de erguidos, firmes y atentos como antenas. Una visión crítica del mundo y/o del individuo. Dentro del sistema ocupo el humilde lugar o la condición del trabajador, el productor, el fabricante de sueños e ideas. Dicho esto, siempre defiendo que el arte, la pintura, no es un buen medio para cambiar la sociedad, para eso prefiero la acción política.

Puede parecer contradictorio pero no lo es. Me explicaré. Entiendo que las artes visuales tienen un soporte físico demasiado rígido y por otro lado son recibidas por una cantidad de población demasiado reducida y en ocasiones elitista, como para poder provocar de forma directa grandes cambios sociales.

En ese sentido, la música o el cine juegan con ventaja por su gran poder de difusión y por utilizar un soporte físico”ligero”. Donde creo que si se pueden producir cambios es a nivel individual. Por eso mi opción o mi herramienta de trabajo en las artes visuales siempre ha sido la poética.

Creo que ese es el lenguaje apropiado; al menos para mí; porque es más útil a la hora de producir cambios en las personas. Tocar las emociones es muy eficaz en ese sentido, porque universaliza la acción artística. Por supuesto que en mi trabajo también hay un posicionamiento social o incluso político, pero no de forma explícita o directa. Se percibe por los materiales que utilizo, o por la metodología de trabajo, reciclando abandonos, recogiendo, reinterpretando trozos de memoria, restos. Podríamos hablar de cierta arqueología de lo contemporáneo.

Sobre la segunda parte de tu pregunta, respecto a mi posición de artista ante mi familia, mejor te deberían contestar ellos, que son los que la soportan.

Con los altibajos económicos, y con un padre que se pasa el día en las nubes haciendo cosas raras. Mi compañera es un gran apoyo en mi viaje, ella también viene del mundo del arte, concretamente de la danza contemporánea y comprende la extraña condición del artista. Supongo que yo aporto la sorpresa, el cambio permanente. No sé qué decirte, habría que preguntarle a ella.

No quiero ponerme tan sentimental como Vargas Llosa en la entrega del Nobel.

Ante mi mismo espero que sea una vía de crecimiento personal. Cuando un artista es honesto con su trabajo y consigo mismo se va puliendo, se va construyendo, evolucionando, completándose. Me mantengo alerta y a cambio el arte me mantiene vivo.

EVA: Analizar y cuestionar la realidad ¿te ha permitido avanzar en cada uno de tus planteamientos o por el contrario, te ha dificultado ver un horizonte nítido a la luz de tus anhelos como cualquier ser humano sin más expectativa que sobrevivir en un mundo donde nada y todo es, o parece ser posible?

TC: La vida es tan importante como el arte. Podría decirte que vivir es el principal alimento, después, por supuesto hay que complementarlo con otras muchas cosas, la música, la poesía, la filosofía etc. Pero dejarse llevar, sorprenderse, fluir, es esencial. El que no Vive, así con mayúscula, no podrá comunicar nada. Encontrar un equilibrio entre vivir y reflexionar, es fundamental. Cuando ese delicado equilibrio funciona todo funciona. Entonces se avanza. Es curiosa la segunda parte de tu pregunta, pero si, a veces un exceso de análisis frena, es lo que te decía antes sobre el equilibrio. El peligro que se esconde tras ello es que la obra pierda alma, pierda intensidad, se enfríe. Puede que gane en concepto, pero a mí me gusta que la obra también refleje intensidad y esa intensidad, al menos en parte, solo puede salir de la intuición y a veces de la irreflexión. Tirarse a la piscina sin saber si hay agua o no… con la esperanza de que esté llena.

EVA. Con una trayectoria sólida que te avala tu trabajo, ¿qué esperas de ti como artista?

TC: Eso es algo que no me he planteado nunca, no soy consciente de tener una sólida trayectoria... Sencillamente sigo en el camino, paso a paso, con mis caídas y mis levantares. Espero seguir sorprendiéndome con las cosas cercanas, sencillas, en las que casi nadie se fija. Porque he aprendido que en ellas está la verdad. La Historia ya se ocupa de los grandes acontecimientos y de deformarlos a conveniencia. Hay más verdad en una mirada o en un gesto que en las grandes palabras.

EVA: Tu proceso creativo ¿de dónde parte, hacia dónde va y de qué modo te adaptas a él para hacerlo tuyo? En dicho proceso ¿te desnudas de todo vacío o revistes tu existencia con la edad del tiempo haciendo de ello parte del proceso mismo?

TC: Lo de el proceso creativo es algo realmente complejo, casi diría que misterioso. Intentare resumir las principales fases por las que suelo pasar.

Parto de una compleja nube indefinida de ideas en la que se mezclan estímulos de muy diverso origen. En esa nube coexisten sensaciones, sentimientos, temas, escritos, memoria, intuiciones etc. Pero también estímulos meramente formales, como el interés por la utilización de determinados materiales, soportes y medios de expresión. Esa primera fase suele ser dilatada en el tiempo. Hablo de semanas o incluso meses. Apuntar ideas, pequeños esquemas, escribir sobre ello, hacer fotografías, video, almacén de imágenes. Después viene el momento de ponerse manos a la obra. Normalmente no tengo ni idea de por dónde van las cosas hasta que ya han salido las primeras piezas. Todo ese proceso es muy intuitivo, lleno de inseguridades, de hallazgos y de errores. En ese momento comienzan a ganar los procesos más reflexivos, pararse a ver, a analizar. Es el momento de tomar consciencia de lo que está sucediendo. De extraer de la obra líneas de pensamiento, lugares de actuación, estéticas, caminos por los que transitar.

Fundamentalmente en ese momento hay que entender. Una vez llegado a ese punto, entonces todo se vuelve más claro, es el momento de avanzar. Las obras surgen a borbotones, de golpe, como si hubiésemos abierto una ventana por la que entrara violentamente el aire. La edad del tiempo en el proceso creativo está ahí, pero en un segundo plano. No es algo constante porque cada vez que agoto una vía de trabajo y eso sucede cada pocos años, cambio de sistema, dinamito lo anterior para descubrir cosas nuevas. Precisamente ahora me encuentro en uno de esos momentos de ruptura. Eso implica que la experiencia, o como tú dices la edad del tiempo, no sea demasiado útil. Si acaso puede aportar ideas de por donde no tengo que ir, pero es menos útil a la hora de señalar nuevos caminos.

EVA: En la contemporaneidad de tu espacio dentro del tiempo que ya forma parte de la historia, ¿en qué momento te encuentras y qué parte de ella es la que reclamas?

TC: (Aunque por respuesta hubo un marcado silencio, dejo un enlace al trabajo social que realiza Tono Carbajo desde hace tres años en "Foto movimiento").
EVA: ¿Cuál tu aportación a la sociedad?

TC: No creo que diste mucho de la que aportan la mayoría de las personas. Aporto mi trabajo, espero y me exijo que sea un buen trabajo, o al menos hacerlo lo mejor que puedo. Me gusta ofrecer sinceridad, honestidad. Espero que ese trabajo despierte algo en los que lo reciben. Que vean la realidad humana, su realidad, nuestra realidad de otra forma, desde otra perspectiva diferente a la que se postula desde las grandes plataformas de pensamiento. Pretendo que la gente se haga preguntas y que encuentre sus propias respuestas.

EVA: Estás frente a tu obra, el ciclo de la creación ha sido plasmado traspasando su dimensión; materializando la idea. Es hora de dar el siguiente paso: que tu obra abandone la casa materna para hallar su propio sitio. ¿Qué es lo que esperas de los demás una vez la has expuesto?

TC: Una vez que la obra sale del taller entra en un ciclo en el que participan muchas personas, que junto conmigo son responsables y copartícipes del éxito y a veces también del fracaso. Me refiero a directores de galerías y museos, montadores, comisarios, críticos de arte, medios de comunicación, electricistas, carpinteros; etc. De todas esas personas espero que trabajen bien y en equipo conmigo. Del público, el otro gran protagonista, espero que venga a ver el trabajo con la mente abierta, dispuesta a disfrutar, dispuesta a sentir.

Dispuestos a mezclar sus experiencias y sus vidas con mi obra. Cuando eso se produce es maravilloso. Entonces es cuando se produce el milagro de ver como brillan los ojos del espectador, como decía Benjamín Zander.

EVA: ¿De qué forma ha definido el rumbo de tu vida la nacionalidad te ha tocado nacer? Tus circunstancias pasadas, tengo entendido, hubo un distanciamiento necesario...

TC: Creo que es muy saludable mantener una cierta distancia con el lugar que nos ha visto nacer, eso amplia horizontes, abre la mente, nos hace tolerantes con otras culturas y nos hace ciudadanos del mundo. Galicia es un territorio desde el que era realmente complicado emitir cualquier mensaje al exterior. Veníamos de un aislamiento secular casi total, agravado por los duros años del Franquismo. Eso ha cambiado mucho en los últimos años. Las mejora en las comunicaciones, la apertura de nuevos espacios expositivos como el Centro Galego da Arte Contemporáneo (CGAC) o el Museo de arte contemporáneo (MARCO) en Vigo o la apertura de la facultad de Bellas Artes en Pontevedra, junto con un buen grupo de buenas galerías y un público cada vez mejor formado, han hecho que la situación sea muy diferente que la que había en épocas anteriores. La sociedad gallega es ahora mucho más permeable al exterior, no es tan cerrada y énos es más fácil ser escuchados fuera de nuestro país. De todas formas, yo no puedo considerarme un emigrante, sería injusto con los miles de personas que por necesidad tuvieron que irse de Galicia. Mi caso y el de muchos otros es diferente, yo me fui por ampliar horizontes, por vivir mundo. Nada que ver con una cuestión casi de vida o muerte, como fue el caso de muchos a lo largo de casi todo el siglo pasado.

EVA: ¿Cuáles han sido tus herramientas de trabajo conforme el tiempo se ha deslizado por la piel de tu memoria? ¿Han variado desde entonces? ¿Las metamorfoseaste o ellas te cambiaron a ti?

TC: Han ido cambiando a lo largo de los años, igual que yo he ido cambiando como individuo. Supongo que ahora soy más reflexivo y antes era más impulsivo. Ahora se mejor donde no tengo que meterme porque sé que determinados caminos no llevan a ninguna parte. A nivel formal antes me servía de la pintura para expresarme y hacia alguna instalación o algún performance de vez en cuando. Ahora es al contrario, cada vez trabajo de forma más interdisciplinaria, más video instalaciones, menos pintura. Aunque creo que haga lo que haga la mirada del pintor siempre estará ahí. Eso sí, los años me han enseñado que lo de los performances en directo se acabaron. ¡Soy demasiado tímido para una exposición tan directa al observador!

EVA: ¿Cuándo decides qué técnica usar y bajo qué circunstancias una vez pariste la idea? En todo caso, cabría preguntarte ¿qué nace primero en ti: la idea, la técnica, la intención, la propuesta estética, el concepto o la sin razón?


TC: Bueno, respondiéndote primero a la última parte de tu pregunta, la cosa funciona un poco como te contaba antes cuando me preguntabas por el proceso creativo, todo forma parte de un extraño conglomerado. Sobre como decido la técnica a usar, es un proceso bastante intuitivo. Sencillamente lo sé. Cuando tengo claro lo que quiero contar, al mismo tiempo se que técnicas serán más adecuadas o que formato es el más conveniente, Hay ideas que necesitan un espacio intimo, recogido, pequeñito y otras en cambio solo funcionan en el gran formato. Unas nacen siendo vídeo, otras nacen digitales y otras a brochazo limpio.

EVA: El artista crea y el que observa se recrea. Uno ofrece y el otro recibe. El que da, vende y el que recibe compra; es decir, ¿hay una regla que determine cuál es la función de cada quién y en la medida de qué?

TC: No estoy de acuerdo con un reparto tan rígido de papeles. Creo que todo es más transversal. Es cierto que el que entra en un espacio artístico está más predispuesto a recibir, pero aun y así, casi sin darse cuenta está interpretando la obra que tiene ante sus ojos, se está fundiendo con ella, la está haciendo propia desde su forma de ser, su pasado, su estado de ánimo. Dicho de otra manera: está completando la obra, está cerrando un círculo y lo está haciendo de forma creativa. Prueba de ello es que cada cual interpreta las piezas de forma única y personal, luego de alguna manera también está dando algo. En la parte mercantil, el papel es más claro. Evidentemente uno compra y otro vende. Pero a mí por ejemplo, me encanta intercambiar trabajo por trabajo. Lo hago cada vez que puedo y a la otra parte le interesa el trueque. Reconozco que no es lo habitual, pero a veces es interesante.

EVA: La esperanza íntima al momento de exponer el trabajo realizado, es hallar la aceptación de los demás de cualquier modo posibles. Como artista que expone y se expone en cada batalla, ¿qué es lo que esperas del público te asiste en tus partos?

TC: Si compran algo pues es estupendo, seguro que mis hijos se lo agradecerán cuando abran la nevera. Pero de todas formas eso es algo en lo que no pienso jamás cuando trabajo. De lo contrario me condicionaría en extremo, me cortaría las alas y una de las cosas más maravillosas que tiene este trabajo es el volar.

A la gente este comportamiento puede parecer le un ejercicio de irresponsabilidad y seguramente lo es, pero como decimos en Galicia: es lo que hay.

EVA: ¿A qué público está dirigido el contenido de tu obra?


TC: No va dirigido a nadie en concreto. Va dirigido a todo el que tenga a bien parar un instante este tiempo acelerado en el que vivimos, situarse delante de la obra, permitirse un instante de silencio y cruzar la puerta, colaborar con el enigma. Dicho esto y si hacemos un ejercicio de humildad, hemos de ser conscientes de que el arte actual utiliza un lenguaje muy especializado, al que no todo el mundo puede acceder en profundidad. Es importante lo de “en profundidad” el arte como lenguaje que es, tiene varios niveles. Es como una cebolla, tiene muchas capas. Casi todo el que se acerque con ganas,

independientemente de su nivel cultural accederá a las primeras capas, sabrá si la obra le gusta o no, aunque no sepa el porqué, pero posiblemente los niveles más interiores le queden ocultos. Esto es así, nos guste o no. Lo mismo les sucede a los matemáticos, los físicos, filósofos o programadores de computadoras. Hay que conocer mínimamente el código para poder disfrutar del mensaje, de la misma manera que tendríamos que saber inglés para leer un poema de Dylan Thomas. De lo contrario podría gustarnos su musicalidad, su cadencia, pero nos perderíamos gran parte de su significado.

EVA: ¿Cuántas etapas has tenido que pasar para definir un estilo y crear un sello de identidad?

TC: Nunca he tenido la intención de definir un estilo, es algo que va saliendo al paso a medida que se anda el camino. Aunque suene cursi es como el amor, uno lo encuentra cuando no lo busca y si se empeña en buscarlo no aparece nunca. Por otro lado, y como te explicaba antes, la obra va pasando por épocas diferentes y cada una acaba teniendo sus peculiares características estéticas reconocibles por los demás, es decir su propio estilo, o mejor dicho sus propios estilos.

EVA: Desmantelando el compendio de tu obra —pintura, instalación, escultura, performance, vídeo arte, poesía—, ¿de qué manera podrías unir cada fragmento y hacer de todo ello una sola pieza?

TC: Bueno, lo de poeta vamos a dejarlo aparte, reconozco que he escrito alguna cosilla pero siempre a nivel privado y pidiendo disculpas por ello, seamos serios. Acepto el hecho de que en mi trabajo está presente la poética, entendida en el sentido más amplio y griego del término “poíesis”, creación. Una palabra que en un principio era un verbo, una acción que transforma y otorga continuidad al mundo. ¿Cómo podría unir los fragmentos? Bueno, puede ser una interesante línea a investigar. Supongo que dependerá de encontrar una idea que requiera de esa unicidad para poder existir.

EVA: Integrar al artista del ser humano e incluso separarlo, representa un arma de doble filo, su esencia es inherente a su condición. ¿Cómo llevas y sobrellevas tan difícil compendio sin perder los estribos ni desubicar la razón y con ello mantener el equilibrio?

TC: En realidad me resulta bastante sencillo. No creo que tenga mérito alguno.

Por un lado creo que soy una persona “moderadamente estable” y por otro lado tengo la suerte de compartir mi vida, aparte de con otros artistas, con personas totalmente ajenas al mundo de la cultura, que me mantienen con los pies en la tierra cuando me pongo un poco pesado o demasiado “artista” Eso y que no dejo de maravillarme con la eterna simplicidad de los amaneceres.

EVA: ¿Cómo es tu relación con los galeristas donde mueves tu obra?

TC: Digamos que es una relación de civilizada coexistencia. No, en serio, he tenido bastante suerte en eso. Nunca he tenido ningún galerista que se le pasara por la cabeza aconsejarme en mi trabajo o menos aun decirme lo que tengo que pintar. Como te contaba antes, creo que son personas que hacen equipo en la importante fase de defender, difundir y vender las obras una vez sale del estudio. Yo trabajo para ellos y ellos trabajan para mí. Hay buenos y malos profesionales como en todas partes, es cuestión de saber elegir. No te negare que alguna vez alguno se haya quedado con la plata, pero ha sido la excepción.

De todas formas en la relación que tengo con ellos valoro mucho más el hecho de que me dejen libertad total a la hora de trabajar y que acepten los cambios que van sucediendo. Sé que al principio les cuesta, porque ya tienen acostumbrada a la clientela, pero después lo aceptan de buen grado.

EVA: El mercado español para el artista nacional y el artista extranjero, ¿cómo es?

TC: Me gustan los países que están abiertos a lo externo, pero eso no ha de implicar en absoluto el desprecio de lo local, lo propio. En el fondo, lo primero se da cuando en el país hay un buen nivel cultural y lo segundo se da cuando hay baja autoestima como país. En el caso español hemos ido evolucionando de comprar arte exclusivamente local, a abrir nuestro mercado y adquirir también obras de artistas extranjeros. Creo que eso es necesario y enriquecedor. Mas en el caso español en el que como diría Castelao hemos pasado por una larga noche de piedra. Ya hace tiempo que los museos exponen a artistas foráneos que traen aires nuevos a las colecciones y las internacionalizan, eso es bueno. Produce un feedback interesante. Después hay casos concretos, como la feria de arte contemporáneo ARCO, en la que imagino que por adaptarse a reglas internacionales de mercado, se marcan porcentajes concretos de galerías extranjeras que participan en la feria, me parece que la proporción actual es 60 de fuera 40 de España.

El problema es que muchas veces hay buenísimas galerías de aquí que se quedan fuera de ARCO y en cambio a veces se ven galerías de fuera con un nivel que deja bastante que desear. Como en la vida misma se trata de disfrutar de un buen equilibrio dinámico.

EVA: En alguna ocasión mencionabas que tu función como artista termina una vez concluiste la obra, cuando ésta ha sido montada en exhibición. La demás tarea corresponde al galerista u agente encargado de hacer que dicha obra circule y llegue al sector indicado. ¿Consideras realmente tu trabajo concluye ahí o quizá deberías involucrarte en una labor directa de mercadotecnia?

El artista que no sabe proyectar una imagen o comercializar su obra, tendrá que aprender a esperar toda una vida porque un milagro ocurra. En tu caso ¿de qué forma sacas provecho de los medios de comunicación para ofrecerte como producto?

TC: Lo que dices es uno de los eternos temas de debate entre los artistas. He reflexionado bastante sobre ello y he llegado a la conclusión de que la creación, difusión y venta del arte es una larga y compleja cadena, en la que cada uno ha de desempeñar su trabajo, hacerlo bien y de forma coordinada. Si un eslabón falla, toda la cadena se rompe. Es bastante difícil que el artista se ocupe de todo el proceso, casi te diría que es imposible. Evidentemente entre todo y nada hay diferentes grados.

Creo que hay que salir fuera del taller, estar en determinados lugares, dejarse ver, moverse etc. pero de ahí a gestionar directamente tu obra hay un abismo. Las nuevas tecnologías nos permiten una comunicación rápida de nuestro trabajo, pero salvo en tipos de obra muy concreta no creo que hoy por hoy marquen la diferencia entre la fama o el fracaso comercial. Suponiendo ya de entrada una obra de alta calidad, he conocido artistas que utilizan las más diversas técnicas de mercado y a unos les ha salido bien y a otros no.

Por el contrario he conocido a artistas tremendamente encerrados en sí mismos y muy malos en relaciones públicas y a unos les va bien y a otros no. No me gusta ser determinista, pero creo que partiendo de una buena calidad de trabajo, después hay un 10 o un 20% de algo tan incontrolable como la suerte. Siento decirlo, porque la suerte no suele ser justa, pero creo sinceramente que eso es así. Si bien hay un tipo de suerte que cada uno ha de

provocar, hacer que suceda, después está ese porcentaje que es incontrolable. No sé de qué depende: de los dioses, las estrellas… ni idea. Otra de las claves supongo que está en presentar una obra un poco avanzada a la época, para que destaque de la media, pero no demasiado avanzada porque si no será incomprendida y rechazada. Pero esto también es muy ambiguo. ¡Cuánto bien han hecho artistas revolucionarios, genios a los que en su momento nadie hizo caso pero que cambiaron el mundo!

EVA: Hacer uso de Internet para difundir tu quehacer, ¿es un medio más o el medio para captar otro tipo de público? ¿El resultado final compensa?

TC: Lo considero un medio de comunicación más, pero con la ventaja de que la última palabra la tenemos las personas, somos nosotros los que decidimos lo que subir a la red y como, cuanto y de qué manera lo presentamos. Eso es muy útil, muy directo. Internet funciona muy bien para un tipo de trabajos pero no tan bien para otros. Por ejemplo, para todo lo que es arte proyectual va muy bien, para cortometraje va muy bien, para música, excelente. Donde veo que no es tan útil es para las expresiones artísticas que requieren más la presencia, como la pintura o las obras objetuales que requieren más de la experiencia física y de la percepción directa. En esos casos sirve para difundir, pero se pierden muchos matices. Otro de los inconvenientes es que esclavizan mucho, todos empleamos mucho tiempo en mantener las redes sociales activas, o el Blog, o la web. No tengo claro que el resultado final compense, espero que sí. Todo ese tiempo antes se empleaba en una buena tertulia, o en trabajar más en el taller o en ver obra en vivo en un museo. En cualquier caso es un medio que está aquí para quedarse y hay que experimentar con él, no podemos ignorarlo.

EVA: ¿Consideras que Internet sea el medio idóneo para explorar otro campo de acción al momento de exponer aquello que te ocupa?

Tono Carbajo: Vamos por partes, como te decía antes, la cadena de difusión de la obra es compleja. Internet funciona bien para según qué casos y según qué cosas.

Acerca o difunde la obra en una primera fase, pero después para obtener resultados reales hay que cambiar a analógico. Me refiero al típico caso de conocer a alguien en una exposición a la que le interesa tu trabajo o le gustaría conocerlo y le pasas tu dirección web, si el interés se mantiene normalmente esa persona irá a la fuente física, ya sea el taller, la galería, el museo etc. O el caso contrario (aunque mucho más raro) alguien ve tu trabajo en la red y después contacta contigo. Mi experiencia es que Internet es un océano de información y la obra de un artista corre el riesgo de pasar desapercibida.

De hecho lo que más entradas tiene en Internet son los vídeos de caídas tontas, sexo, chistes; etc. Es muy útil para tener disponible en todo momento
información sobre obra efímera, vídeo instalaciones, videoarte etc. Resumiendo mucho la cosa podríamos decir que es una buena tarjeta de presentación personal, pero después hay que entregarla en mano, de forma personalizada. Nadie deja un montón de tarjetas encima de un banco del parque esperando que alguien coja una y le interese lo que ofreces.

Rosa Matilde Jiménez Cortés: "Nadie deja un montón de tarjetas encima de un banco del parque esperando que alguien coja una y le interese lo que ofreces". Sin duda alguna, Tono Carbajo ha dado en el blanco...

[Entrevista publicada en http://amor77roma.blogspot.mx/2013/04/entrevistartista-tono-carbajo.html
Para EntreVistArtista (EVA) © 2013 / Entre Tú y Yo: Tono Carbajo (España) Rosa Matilde Jiménez Cortés (México) / 9 de febrero de 2011].



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