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Federico Muller
Federico Muller
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17 Noviembre 2017 04:00:00
Comercio electrónico
Según algunos artículos periodísticos que hablan de la actividad comercial en Estados Unidos, numerosos supermercados y grandes cadenas departamentales están recortando personal y cerrando sucursales a lo largo y ancho de ese país. Al parecer han sido dos factores los que han propiciado esta debacle: el primero se puede atribuir a las nuevas tendencias de consumo, que están dejando fuera los modelos tradicionales de comercio; el otro tiene que ver con el comercio electrónico.

El poder adquisitivo de las clases media y adinerada -adultos con niveles de escolaridad universitarios- se ha centrado en la compra de productos asociados a la salud y belleza, les importa sobremanera conservar una imagen joven, independientemente de que rebasen los 50 años. Los artículos orgánicos, con procesos naturales de producción, y aquellos que prometen vigor y antienvejecimiento son muy demandados por este tipo de clases sociales. Se inclinan por productos de marca, que sean auténticos, particularmente en las prendas de vestir.

El adulto mayor prefiere consumir un producto menos homogéneo y más personalizado, o al menos diferente al masivo. Sus gustos se han vuelto refinados, que generalmente no son satisfechos por el comercio minorista. Los grandes descubrimientos de la medicina han influido para que el papel de la población mayor, que antes se consideraba relegada de las modas, cambie a un consumidor ávido de novedades. Desde luego que este fenómeno, aunque es mundial, se observa con más claridad en los países industrializados. Otra de las cosas que dan a conocer las investigaciones de mercado, es que la clase adulta también se interesa por el manejo de internet y lo usa como un vehículo para realizar sus compras.

El comercio electrónico. Las compras por internet se han multiplicado sobre todo en aquellos países con una cultura de compra muy arraigada, que antaño lo hacían por medio de catálogos (a través del servicio postal se recibían los artículos seleccionados en los muestrarios); ahora en la era digital, ese tipo de comercio se ha perfeccionado, abreviando los tiempos de entrega y la variedad de los productos. A tal grado ha llegado el volumen de las transacciones comerciales, que los almacenes y supermercados se han visto en la necesidad de ajustar sus políticas comerciales.

Un ejemplo es la mercadotecnia que ha desplegado un establecimiento comercial chino, cuyos productos los ofrece por medio del comercio electrónico. Los estrategas de esa compañía tuvieron la idea de “inventar” el día de los solteros, que los consumidores acogieron y lo celebran con “bombo y platillo”, demandando miles de artículos por la vía electrónica. Según estimaciones, las ventas han superado las que se generan en Estados Unidos, como el Viernes Negro y el lunes cibernético que se hacen por los canales tradicionales, es decir, comercio presencial. En 2016, el monto vendido por el comerciante chino ascendió a 18 mil millones de dólares.

El perfil del consumidor chino moderno también está cambiando, se asemeja al occidental: busca productos novedosos, que pueda adquirir en el menor tiempo posible y que los distinga del resto de consumidores. Pero un inconveniente del comercio digital es el riesgo de ser intervenido por “piratas cibernéticos”, que pueden controlar los flujos monetarios y cometer fraudes, los cuales pudieran desalentar esa forma de compras.
10 Noviembre 2017 04:00:00
La coordinación de los bancos centrales
Si se hace un rápido análisis retrospectivo del comportamiento de la economía mundial en los últimos 50 años, se puede apreciar que los ciclos económicos, es decir, las fluctuaciones (expansiones y caídas) de la economía han disminuido en relación con las primeras décadas del siglo 20. En cuanto a frecuencia y profundidad de las recesiones, los bancos centrales y los gobiernos han reaccionado de manera más eficiente para salir de los baches económicos en el menor tiempo posible, tratando de suavizar las caídas y buscando la estabilidad y el crecimiento. Ahora se dispone de una caja de herramientas macroeconómicas ortodoxas y heterodoxas mejor equipada.

Uno de los factores que ha influido en la estabilidad económica ha sido la coordinación que empezó a darse entre los diferentes presidentes de los bancos centrales a partir de la crisis financiera de 2007-2008, que tuvo su origen en Estados Unidos. El ponerse de acuerdo en la formulación de políticas monetarias ha sido benéfico para el crecimiento de la economía mundial, que se estima que a finales de 2017 llegue a una tasa de 3.5 por ciento.

La Reserva Federal estadunidense y el Banco Central Europeo (BCE), dos de los bancos claves en el entorno internacional, han emprendido el camino para la estabilización monetaria, aumentando paulatinamente las tasas de interés. En Estados Unidos es casi un hecho que las tasas de interés aumenten en diciembre, y por otro lado el BCE pretende regular el crecimiento de la oferta monetaria, disminuyendo la adquisición de bonos a los agentes económicos, acción con la que inyectará menos dinero a la eurozona. Al cambiar “papeles” por dinero a un menor ritmo influirá  para que las tasas de interés retomen el camino del crecimiento, que se vio frenado por la caída de los precios de bienes y servicios, lo que en economía se conoce como deflación. El banco central de Inglaterra recientemente aumentó el índice de referencia, y planea en el mediano plazo subir suavemente las tasas de interés.

A medida que se inicia la recuperación económica a nivel global, entonces el costo del dinero se empezará a encarecer. El Banco de México también es probable que siga a la política de la Reserva Federal, de subir puntos a la tasa de interés. Solamente que en el caso de México, con bajas tasas de crecimiento económico durante varias décadas, esa política monetaria restrictiva parece dirigida a los grandes capitales institucionales extranjeros, para que sus flujos monetarios continúen llegando al país, sacrificando la inversión y el consumo nacional.

Relevo en la presidencia de la Reserva Federal estadunidense.  El Presidente de Estados Unidos acaba de proponer al Senado, para ocupar el puesto de presidente de la Fed, a Jerome Powell, un hombre cercano a Donald Trump que durante varios años ha fungido como gobernador del mismo organismo bancario. Según analistas estadunidenses, su visión de la economía es similar a la de su antecesora, Janet Yellen: les interesa combatir el desempleo, y cuando este empieza a disminuir, se sienten con más argumentos técnicos para subir las tasas de interés.  
03 Noviembre 2017 04:00:00
Propuestas de crecimiento económico para el país
Sin duda es necesario un cambio de modelo económico para que el país retome el camino del crecimiento que tuvo en décadas pasadas, con tasas del PIB superiores a 4%, las cuales desde hace varios sexenios no se tienen. Desde luego, en aquel lejano pasado el rector de la economía era el Estado, con un paradigma orientado al crecimiento interno a través de la sustitución de las importaciones, modelo al que prácticamente sería imposible volver porque las condiciones del mundo han cambiado radicalmente. Lo que se requiere es uno que considere los grandes problemas que enfrenta el país, entre los que sobresalen la desigualdad en el ingreso y la pobreza, con una participación más activa del sector privado y público en infraestructura urbana.

El Acuerdo de Chapultepec. En 2005, un grupo de empresarios y representantes de la sociedad se reunió en el alcázar del Castillo de Chapultepec para firmar un acuerdo en pro de mejorar las condiciones de la economía nacional. Los objetivos a que se aspiraba eran consolidar el estado de derecho y la seguridad pública, y lograr un crecimiento económico acelerado, sostenido y sustentable, entre otros. Se avecinaban tiempos de cambios y de allí el interés de aprovechar la coyuntura política que se presentaba para ver la posibilidad de que las propuestas del acuerdo pudieran ser parte de la plataforma política de los candidatos a la Presidencia.

Doce años después, uno de los protagonistas de aquel pacto o acuerdo, que finalmente quedó en el olvido, desempolva algunas de las propuestas para ponerlas en la mesa, al considerarlas todavía vigentes en el contexto nacional actual. Las ideas del empresario Carlos Slim se orientan “a mejorar la clase media, reenfocar el gasto en programas sociales, cambiar el modelo educativo, invertir en infraestructura y cambiar las ciudades”.

En cuanto al impulso de la clase media y de la sociedad en general, llama la atención un par de puntos que se distinguen de las propuestas que emanan de los programas de los políticos en turno. El empresario habla de incrementar la edad de jubilación de los 65 años que exige actualmente la Ley del Seguro Social, a los 75; y reducir la jornada laboral semanal de cinco a tres días. También habla de modificar el objetivo de los programas sociales, no dirigirlos al apoyo familiar sino a reactivar la economía del país. La justificación que hace de los puntos mencionados, es que las personas cuya edad rebasa los 60 años todavía tienen una vida productiva por delante, particularmente en el sector comercio y servicios, y los trabajadores al laborar menos horas por semana abrirían más oportunidades de empleo al resto de la fuerza laboral.

Cabe decir que las propuestas de uno de los hombres con más dinero en el mundo han sido controversiales y se prestan para un interesante debate. Se puede decir que por más avanzada que esté la ciencia médica, una persona a los 75 años es poco probable que tenga un rendimiento laboral similar al de una de 65 años. También habría que pensar que el prolongar el retiro laboral no favorece el empleo para las nuevas generaciones sino retarda la creación de nuevas plazas, y parece difícil que se compense la falta de fuentes de trabajo con la disminución de la faena laboral.  
27 Octubre 2017 03:00:00
China y Latinoamérica 
En este breve artículo se habla sobre los claroscuros que enfrenta la República China, particularmente en el plano económico y su relación con el Continente Americano como proveedor de mercancías e inversiones, que han jugado un papel desestabilizador en las economías de los países, que en ocasiones pasa desapercibida para las autoridades gubernamentales, o mejor dicho, la omiten para no enfrentar una guerra comercial por los compromisos contraídos en la adquisición de valores de los gobiernos, particularmente del estadunidense, país que se ha convertido en el mayor vendedor de bonos del Tesoro a China.

Para algunos analistas que se especializan en cuestiones económicas, en particular aquellos que siguen de cerca las negociaciones del TLCAN, con base en evidencias empíricas, a partir de la integración de China a la Organización Mundial del Comercio (OMS) ha jugado un papel clave en los flujos comerciales y de capital en Estados Unidos, Canadá y México, y lo señalan como el gran ganador al transferirse fuentes de trabajo a su territorio, además de incorporar insumos y mercancías en la región del TLCAN.

Y la participación de China no sólo se restringe a América del Norte: si se hace un rápido recorrido de la intervención económica que ha tenido China en los países latinoamericanos, especialmente en los del cono sur, se puede denotar que ha invertido en el sector extractivo y le han vendido en su mayoría productos agrícolas y materias primas, entre ellas petróleo y cobre. Según la Cepal, este tipo de productos cubren alrededor de 70% del total de las exportaciones que salen hacia China, mientras el país asiático invierte en la región en minería y petróleo.

El patrón comercial que ha prevalecido en Sudamérica con China es muy semejante al de hace 100 años, cuando se intercambiaban materias primas de escaso valor agregado por bienes manufacturados fabricados en los países industrializados. No obstante la hegemonía de la economía asiática, en el Primer Foro Académico de Alto Nivel Celac-China la titular de la Cepal reconoció el esfuerzo que está haciendo la República China por el desarrollo sostenible del planeta. Latinoamérica y China han formulado una plataforma para avanzar en el cumplimiento de las metas de la Agenda 2030. También recordó la lucha que ha emprendido el presidente Xi Jinping contra la cultura de los privilegios, la pobreza y la corrupción.

La turbulencia financiera acecha a China. Pero no todo es halagüeño para China: algunos economistas han recordado las teorías del estadunidense Hyman Minsky, particularmente cuando hablaba de crisis financieras, como la más reciente de 2007-2008. En términos generales, Minsky se refería al “colapso en los valores de mercado después del agotamiento del crédito, la deuda puede acumularse en tiempos de crecimiento económico” . Ello viene a colación por la intervención que tuvo el gobernador del Banco Popular de China en Estados Unidos, al advertir a las empresas chinas del sobreendeudamiento que han asumido. Si bien es cierto que el gigante asiático creció a tasas superiores a 9%, ahora enfrenta cruciales desafíos que pueden complicar el crecimiento económico de naciones como Brasil, Argentina y Venezuela, lo que sería un duro golpe para la economía del sur del continente.
20 Octubre 2017 04:00:00
La producción de tomate en México
La agricultura en México es una actividad económica muy heterogénea: las desigualdades entre los productores han sido muy marcadas. La llamada agricultura social, que basaba su producción en el ejido, terminó siendo un fracaso. Miles de millones de pesos invertidos en el campo durante décadas por el Gobierno solamente sirvieron para fomentar la dependencia del campesinado hacia los programas gubernamentales, sin propuestas claras para transformar el ejido en una unidad de producción autosustentable. Por otro lado, la agricultura de propietarios privados ha venido repuntando en los últimos años. Entre los cultivos más rentables se pueden mencionar varios, pero el que llama la atención es el del tomate en sus diversas variedades, por su orientación exportadora.

Mayor productividad. Los estados que sobresalen por la producción de tomate son Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, San Luis Potosí, Baja California Sur y Jalisco. En esa actividad participan más de 150 mil productores y la superficie sembrada es de alrededor de 51 mil hectáreas, la cual ha venido disminuyendo y sin embargo la producción se ha incrementado. La mayor productividad se debe a lo que llaman agricultura protegida: se utilizó la reconversión tecnológica para mejorar los rendimientos; se combinó las grandes superficies a cielo abierto con los invernaderos, que son menos susceptibles a las plagas y menos demandantes de agua, y además se dio el gran salto hacia los mercados de exportación: los principales clientes son los estadunidenses y canadienses. La exportación de tomate a Estados Unidos aumentó de 2009 a 2016 aproximadamente 9 por ciento, lo que ha traído reacciones de los productores estadunidenses que a su vez han permeado en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Barreras a las exportaciones. Las ventajas comparativas que tiene México en la producción de tomate, como los bajos costos de producción en relación con los de Estados Unidos, se han tergiversado al argumentarse que se violentan normas fitosanitarias y que los salarios que se pagan a los trabajadores del campo son muy precarios y representan una competencia desleal. Aducen también que no hay una regulación en el uso de plaguicidas, lo que ha ocasionado que se detengan en la frontera norte grandes cargamentos de tomate. Si el sector agrícola americano, que maneja hortalizas y frutas, asume una posición beligerante y de buena organización en sus demandas, quizá logre conseguir algunas concesiones, aunque si se revisa globalmente el sector agrícola, EU también tiene sectores superavitarios como los de granos y cereales, de los que México es gran importador.

Independientemente de las discusiones que se ventilen dentro del TLCAN, México se ha convertido en una potencia exportadora de tomate. Se calcula que cubre más de 20% del mercado internacional. Nada fácil será la reanudación de las negociaciones del TLCAN, particularmente si se suman las del sector automotriz, en especial por los compromisos políticos que asumió el presidente Trump con los trabajadores que perdieron sus empleos y que lo atribuyen al libre comercio con México.
13 Octubre 2017 04:00:00
Cambios en las formas de pago
Es interesante revisar la historia económica en cuanto a la evolución que han tenido los medios de pago, iniciando con el trueque, que requería una doble coincidencia de necesidades entre los consumidores para poder efectuar los intercambios comerciales; posteriormente se acuñaron las monedas y se fabricaron los billetes, lo que dio lugar a la economía monetaria que prevalece hasta nuestros días. No obstante, han surgido nuevas formas de pago y enseguida haremos un breve recuento.

El dinero plástico. Las tarjetas de crédito, aunque son una extensión del crédito del usuario, han venido revolucionando algunos indicadores macroeconómicos, como la reducción de la demanda de dinero: la gente utiliza cada vez menos efectivo para hacer sus compras, y casi todos los negocios formales aceptan las tarjetas de crédito como medio de pago. También se acostumbra usar las tarjetas de débito, aunque los consumos que se hacen se pagan de una cuenta bancaria en la que el usuario debe contar con los recursos que respalden sus operaciones.

El pago por medio del teléfono celular. Consiste en bajar una aplicación al teléfono móvil que está interconectada a una cuenta bancaria del cliente, quien simplemente muestra su código -que aparece en su teléfono- al cajero del establecimiento comercial, quien a través de un lector óptico lo lee y se realiza la transferencia monetaria y obviamente el pago de la mercancía o el servicio respectivos. En China y Japón esta nueva forma de transacción comercial está llegando a pequeños comercios que en México podríamos catalogar como callejeros e informales. En términos generales se ha venido cambiando el uso de la tarjeta por el celular, lo que implica el ahorro del plástico y las comisiones que implica. En el país, este tipo de operaciones se empieza a usar en las entradas a los cines de las grandes cadenas.

Las monedas electrónicas. Son monedas digitales que actualmente no han sido reguladas por ninguna autoridad financiera, se desconoce quiénes las emiten y, por supuesto, no son de curso legal, pero tienen un mercado paralelo al del sistema monetario formal. Entre las más populares está el bitcoin, una moneda virtual. Una de las formas de adquirirla es mediante el pago con dólares o euros, de acuerdo con la cotización en que se encuentre al momento de la compraventa, que se fija en función de la demanda y oferta. Su uso aún se restringe a sectores muy específicos como el mercado libre de internet y otros, pero que se consideran ilegales porque se asocian con el blanqueo de dinero y mercado de drogas. En países como Tailandia y China las han proscrito por considerarlas un riesgo para el sistema financiero formal.

La inseguridad que pueden tener los sistemas de pagos mencionados son los ataques cibernéticos, que pueden ser intervenidos por los hackers en cualquier momento y dejar las cuentas sin fondos; otro problema que se presenta particularmente con las criptomonedas es la volatilidad en sus cotizaciones frente a las monedas duras, que puede resultar en la baja de la burbuja especulativa creada, trayendo pérdidas para sus tenedores.
06 Octubre 2017 04:00:00
Efectos colaterales de la explotación del petróleo
Desde hace años el occidente del estado de Texas, en Estados Unidos, ha tenido una bonanza económica de gran envergadura: la derrama de recursos se evidencia en la apertura de negocios de todo tipo; pueblos que antes de la explotación del esquisto prácticamente tenían una importancia minúscula en la geografía económica de ese estado, ahora florecen gracias a los recursos que generan los pozos de hidrocarburos y gas. El llamado petróleo de esquisto es aquel que se explota mediante una compleja técnica que consiste en la liberación del petróleo atrapado en el subsuelo mediante inyecciones de agua a presión. Cabe señalar que alrededor de 2010 en Texas se emitían las primeras autorizaciones a empresas para la explotación de los energéticos por medio de esa técnica.

Según estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), para 2018 en Estados Unidos la producción de petróleo extraído vía la fragmentación de las rocas podría alcanzar la nada despreciable suma de 860 mil barriles diarios, que lo convertiría en uno de los principales productores en el mundo. Sin embargo, los costos de producción por barril superan los 40 dólares, cifra que se considera superior a los costos de la explotación convencional, es decir, en la que el petróleo se succiona directamente de la superficie terrestre o del lecho marino y después pasa a las refinerías, los cuales oscilan entre los 10 y 40 dólares por barril, según las características de las áreas de explotación.

Equipo y contratación de mano de obra. Generalmente los productores petroleros de esquisto contratan la maquinaria y el equipo para la explotación por horas o días, arrendamiento que disminuye su estructura de costos porque son equipos muy caros para adquirirlos. el resto de los insumos y servicios que requieren los subcontratan a pequeñas y medianas empresas, de tal suerte que los trabajadores contratados laboran faenas muy superiores a las 8 horas diarias, para que traten de maximizar el uso de los equipos rentados.

Las largas jornadas de trabajo han traído efectos sociales perniciosos a la población texana, en especial a la focalizada cerca de las cuencas explotadas. Según fuentes oficiales sanitarias y policiacas de la región, las agotadoras  jornadas han propiciado el consumo de estupefacientes, como metanfetaminas y otras drogas de diseño, entre los trabajadores. La industria del esquisto triplica la tasa de mortalidad en relación con otros sectores industriales estadunidenses. Los índices de criminalidad en la región han aumentado al nivel de los internamientos en centros especializados para desintoxicación de adictos. Asimismo, los arrestos relacionados con drogas han subido rápidamente.

La Cuenca de Burgos. Una zona del norte de Coahuila forma parte de esta cuenca, en donde hay muchas probabilidades de encontrar gas shale, cuya explotación sin duda atraería inversión extranjera y nacional, generando empleo y consumo en la región, pero se tendrían que formular políticas públicas para tratar de evitar lo que está pasando en la región texana.
29 Septiembre 2017 04:00:00
Coberturas contra desastres naturales
Recientemente se vio optimista el secretario de Hacienda, el doctor Meade, cuando habló de las finanzas públicas, particularmente de aquellas que se entregarán al próximo Gobierno de la República. El funcionario mencionó que se trabaja para dejar un superávit primario (ingresos totales menos gastos totales, sin incluir el pago por intereses), que desde 2008 no se tenía en el Gobierno. Además, expresó que ahora los ingresos públicos dependen menos de los recursos petroleros: en 2012, el nivel llegaba a 36%, y previó que al cierre de este año será de alrededor de 16% con respecto a los ingresos públicos totales.

Parece ser que la economía del Gobierno poco a poco empieza a despetrolizarse y a depender más de los impuestos no petroleros. Cambio casi forzado, que se puede atribuir más que todo a la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos y a la baja producción nacional, que a una mejor administración de los recursos públicos. Pero los escenarios económicos previstos por el titular de las finanzas del país se pueden ver afectados por los acontecimientos naturales que lamentablemente han ocurrido en varios estados de la República.

Costos en la economía. Los sismos y huracanes tendrán un costo en la economía gubernamental. Aunque existe el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que atiende a las zonas afectadas, financieramente depende del Presupuesto de Egresos de la Federación, y posiblemente por la cuantía de los daños naturales se rebase lo que se tiene presupuestado en tal fondo, y se tendrá que recurrir a reajustes en el presupuesto público, en detrimento de programas sociales.

También cabe señalar como probable aliciente que México adquirió en el mercado financiero un seguro llamado bono catastrófico. Los bonos catastróficos han sido instrumentos muy demandados a raíz del cambio climático que experimenta el planeta, tienen ya varios años en el mercado y son seguros contra calamidades naturales como sismos, huracanes e inundaciones, etcétera, que generalmente contratan los gobiernos.

La ingeniería financiera con que operan es compleja y requiere de un emisor, que traslada los riesgos del asegurado al mercado de capitales mediante el diseño de una estructura de bonos y la creación de un fideicomiso que conectan a los inversionistas con los gobiernos. Estos, al asegurarse, pagan una prima proporcional a la suma asegurada, la cual va destinada a los tenedores de los bonos, que además reciben los intereses que genera el citado fondo. Si no pasa ningún percance natural al vencimiento del instrumento, el valor del mismo queda en manos de su propietario; en caso de algún suceso extraordinario de la naturaleza, el Gobierno cobra la suma asegurada para tratar de resarcir los daños ocasionados a la infraestructura y equipamiento urbano.

En el caso de México, tal contrato recién fue renovado (para ser precisos, en agosto pasado) y se puede reclamar luego de pasar por el tamiz de un grupo de expertos que evalúan la magnitud del percance, a fin de tratar de resarcir los daños que ocasionó el terremoto que dañó poblaciones de Oaxaca y Chiapas hace apenas unas cuantas semanas.
22 Septiembre 2017 04:00:00
Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016
Hablar de pobreza en México es un tema recurrente y antiguo que se puede mirar desde diferentes perspectivas, aunque las más estudiadas han sido la económica y la social. Sin embargo, hay otras como la antropológica que ayudan a entender mejor la pobreza en países colonizados como lo fue México. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), publicada recientemente por el INEGI, sólo consideró los criterios socioeconómicos basados en las condiciones de mercado actuales para medir las percepciones monetarias y gastos hechos por las familias en 2016.

Además de los ya conocidos por un sector de los mexicanos, como las disparidades regionales que se dan entre el norte y sur del país, los resultados de la ENIGH arrojaron algunas novedades interesantes que se comentarán enseguida. En la operación del muestreo se contó con apoyo tecnológico para el levantamiento de la información en las viviendas seleccionadas, lo que permite una mayor confiabilidad del trabajo realizado por el encuestador y los mecanismos de supervisión y verificación de los datos se hacen más eficientes.

Desde hace tiempo, un grupo de académicos dedicados a la investigación de la pobreza en el país, ha criticado la metodología que utiliza el INEGI para medir el ingreso en los hogares porque lo subestima, esto es, las familias reciben más ingresos de los que reportan al ENIGH, particularmente los hogares más acaudalados del país. Aunque esa falla estructural también aparece, con menos frecuencia por supuesto, en las familias de menores recursos monetarios. Para tratar de corregirla, el INEGI ha utilizado registros administrativos que permiten cruzar la información que aparece en los cuestionarios aplicados en las familias más ricas, con información que se deriva de fuentes alternas, como puede ser el Servicio de Administración Tributaria (SAT): lo que se reporta al fisco, debe ser al menos similar a lo que recoge la ENIGH.

Es casi un secreto a voces que la población con más ingresos siempre trata de minimizarlos por diversos motivos, entre ellos, por seguridad, para eludir al fisco, etcétera. Aunque difícilmente se llegará a conocer la información con exactitud, al menos el INEGI dio el primer paso, que puede ser una aproximación más real sobre los dividendos, utilidades, transferencias, sueldos y salarios, entre otros, que reciben los mexicanos.

La deficiencia metodológica anterior da lugar a otra, o mejor dicho se deriva de ella. Al subestimar los ingresos percibidos de las familias, se oculta la verdadera magnitud de otro de los problemas estructurales del país: la desigualdad en los ingresos. Si la diferencia en los ingresos percibidos entre los más ricos y los más pobres de la sociedad en promedio era de más de 20 veces, aumentaría aún más al tener datos más reales de los ingresos recibidos.

Como conclusión, se puede decir que no somos tan pobres como lo evidencia la ENIGH, y que la inequidad en la distribución del ingreso es todavía más desigual de la que aparece en la encuesta mencionada, que se aplica cada dos años en el país.
15 Septiembre 2017 04:00:00
Claroscuros en el Gobierno
En el presente artículo se hace una revisión general del comportamiento que ha tenido la Administración del presidente Enrique Peña Nieto en cuanto al desenvolvimiento de la deuda pública y las metas fiscales. Parece ser que las perspectivas de crecimiento para la economía mexicana mejoran, pues se prevé que 2017 cierre con un avance del PIB de 2.4%, según JP Morgan, basándose en la demanda externa de productos manufactureros que el país exporta, aunado al crecimiento del consumo de las familias. Hay que recordar que en los primeros meses de este año el cálculo de crecimiento de varios organismos internacionales no rebasaba 1.6 por ciento.

También es muy probable que el buen comportamiento tanto del Gobierno en el manejo de su déficit presupuestario -que pretende sea el más bajo como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en el último año del sexenio- como de la economía nacional hayan influido para que dos reconocidas calificadoras externas elevaran la calificación de México, al pasarla de negativa a estable, lo que sin duda generará más confianza en los inversionistas.

No obstante lo anterior, en el sexenio del presidente Peña Nieto (2012-2018) la deuda pública ha aumentado en gran escala: en 2012 representó 34.4% del PIB, y para finales de 2017, según estimaciones moderadas, rondará 50%, cuyo costo financiero será de 568 mil 198 millones de pesos, según la Secretaría de Hacienda. Por otro lado, durante el sexenio también se ha presentado el incumplimiento de metas fiscales que el Gobierno propone en su presupuesto cada inicio de año, y no cumple por diversas razones: algunas de ellas, y tal vez las más relevantes, han sido la caída de los precios del petróleo, el aumento del gasto público y la depreciación del peso frente al dólar.

El endeudamiento del país no se limita al actual Gobierno, sino que ha sido un mal que ha estado presente en casi todas las administraciones públicas, al menos desde 1983. Por ejemplo, en la Administración del presidente Fox (2000-2006) fue cuando la deuda pública decreció al pasar de 20.3 a 18.8% del PIB, pero tal logro se debió a las altas cotizaciones del barril de petróleo, que en ocasiones estuvieron por arriba de los 100 dólares. Esto indica que se sigue dependiendo en gran manera de los recursos petroleros.

Mayor gasto público. De poco sirvió la autorización que otorgó el Congreso de la Unión a la Secretaría de Hacienda en 2013 para contratar mayor volumen de deuda pública con el objetivo de elevar el crecimiento económico, pues en lo que va del sexenio el promedio del PIB no sobrepasa 2.2% anual. La mayoría de los recursos obtenidos no se canalizó a la inversión pública, sino que fue a parar al gasto corriente del Gobierno. La obra pública genera un fuerte impulso al sector de la construcción, por el número de fuentes de trabajo que produce, lo que a su vez impulsa el consumo privado y por ende las probabilidades de incrementar la recaudación impositiva, lo que a su vez fortalece las finanzas públicas.   
08 Septiembre 2017 04:00:00
El costo de las elecciones
Hablar de la democracia en México, sobre todo en el sector académico universitario, desata opiniones críticas hacia el sistema político, particularmente al Congreso de la Unión por la autorización de leyes que hacen de la misma una práctica muy onerosa para la sociedad. Cada voto que se emite tiene un costo elevado, si se considera el precario contexto socioeconómico del país. Tal parece que la democracia es un lujo que todavía no se ve reflejado en la elección de buenos políticos, que ejerzan el poder con probidad y eficiencia; y aún más lejano se ve en el horizonte que esta práctica, heredada de los griegos, influya en un mayor bienestar social.

En 2012, el Instituto Nacional Electoral (INE) ejerció un presupuesto de 15 mil 953 millones de pesos, y para los próximos comicios de 2018 está solicitando la “módica cantidad” de 25 mil millones, es decir, un incremento de 66% en un periodo de seis años. De ese presupuesto, a los partidos políticos y candidatos independientes les corresponden 6 mil 788 millones. No obstante lo anterior, por las características históricas de la sociedad mexicana, los juicios que se hagan sobre el comportamiento presupuestal del INE no deben limitarse al pasado reciente y al presente, sino contemplar los antecedentes culturales y políticos del pueblo.

De esta manera, se puede decir que  la democracia en México inicia cuando los ciudadanos se hacen cargo de las elecciones, que es a partir de 1994, lo que significa para cualquier país del mundo un tiempo relativamente corto; y en el caso nuestro, sin la custodia o intervención del Gobierno, algo relevante si se considera que el país pasó por varios gobiernos dictatoriales como los de Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna y Porfirio Díaz (Fuente: El Costo de la Democracia en México. CESOP). Pero apartándose de los antecedentes históricos, el INE justifica el aumento en el presupuesto en el bono demográfico que se está dando, pues miles de jóvenes adquieren la mayoría de edad y están listos para emitir su voto, lo que implica ampliar la infraestructura y el equipamiento electoral, además de que en 2018 se llevarán a cabo comicios en 30 entidades y además se renovarán el Congreso de la Unión y la Presidencia de la República.

Otro de los factores que encarecen el costo de las elecciones es que la ley margina el financiamiento particular a los partidos políticos para realizar sus programas y campañas electorales, es decir, los recursos deben ser preponderantemente públicos. Esto ha ocasionado una gran magnitud de los gastos en las campañas políticas, que sobrepasan lo autorizado por el INE, y que se usen indiscriminadamente recursos del erario estatales y federal, desviando incluso recursos destinados a programas sociales. Además, el financiamiento público de los procesos electorales no necesariamente se respeta, pues en los hechos se recurre a particulares, quienes aportan dinero a las campañas creando compromisos con los candidatos ganadores, que posteriormente tienen que ser cumplidos a través de diferentes formas, como contratos de obras y colocación de personas en determinados puestos públicos.

En conclusión, se puede decir que el costo de las elecciones en México es oneroso si se compara con el de otras naciones, pero por las características propias del país se podría justificar, siempre y cuando los partidos políticos se ciñeran a las leyes establecidas mediante una fiscalización adecuada por parte de las instancias correspondientes.
01 Septiembre 2017 04:00:00
La renegociación del TLCAN
En la primera ronda de la renegociación del TLCAN, en donde Estados Unidos fue el anfitrión de Canadá y México, se discutieron algunos temas de interés nacional. Sin embargo, oficialmente se conoció muy poco de los resultados obtenidos debido al acuerdo a que llegaron los tres países de mantener la confidencialidad en las pláticas. Lo que se sabe es que fueron encuentros  ríspidos por la posición rígida de Estados Unidos de mantener sobre la mesa el déficit comercial que tiene con la economía mexicana, que parece ser será el eje rector de todas las decisiones estadunidenses.

La próxima reunión se llevará a cabo en la Ciudad de México desde este 1 de septiembre. Lo que no ha faltado son las opiniones en los medios de comunicación; por ejemplo, se han publicado diferentes puntos de vista de ciertos sectores económicos y sociales americanos involucrados con dicho acuerdo. Uno de ellos, es el de los sindicatos, quienes hacen presión política para que los salarios de los trabajadores en México se eleven, a través de la firma del TLCAN. La petición sindical toca directamente una de las ventajas comparativas que tiene nuestro país sobre el resto de sus socios comerciales, porque las diferencias salariales son elevadas entre ellos. Aun incluyendo el monto monetario de las prestaciones sociales en los salarios nominales mexicanos, estos siguen siendo bajos si se comparan con los canadienses y norteamericanos.

La pregunta que surge es ¿por qué en más de 20 años de vigencia del TLCAN, los salarios en México han permanecido deprimidos? Una cuestión que tiene varias respuestas que ocasionan puntos de vista encontrados entre los economistas. La relación asimétrica entre el crecimiento de la productividad laboral y el aumento salarial puede ser una de las respuestas y razones del raquítico incremento salarial nacional, y encuentra evidencia empírica siempre y cuando se consulte determinada fuente estadística.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la productividad laboral en México durante la vigencia del TLCAN experimenta un paupérrimo crecimiento que no supera los dos dígitos, muy por debajo de la que registra la mano de obra estadunidense y canadiense. No obstante, el sector automotriz tiene crecimientos superiores a las tasas salariales. Lo anterior confirma las grandes disparidades que existen en el país, no solamente en el caso que se menciona, sino en las regiones y en el resto de los sectores económicos.

Otra respuesta, que va ligada a la anterior, es la magnitud de la economía informal que se da en el país, caracterizada por actividades poco remunerativas y de marginal productividad laboral. Una tercera posible respuesta es aquella que tiene que ver con las políticas salariales que ha formulado el Gobierno federal desde hace varias décadas, de sostener salarios bajos como una forma de hacer competitiva a la industria, a falta de capital y tecnología domésticos.
25 Agosto 2017 04:00:00
¡Turismofobia!
Desde el siglo 20, la llamada industria sin chimeneas se ha convertido en una actividad rentable para las economías con “vocación turística”, particularmente por los empleos y la derrama económica que genera, pues es considerable la cantidad de divisas que mueve anualmente. En 2016, alrededor de mil 200 millones de personas se desplazaron en calidad de turistas a escala planetaria, lo que económicamente correspondió a 10% del producto bruto mundial. Los países que más vistan los turistas son Estados Unidos, Francia y España.

En México, por la cantidad de dólares que produce, el turismo se sitúa solamente por abajo del sector automotriz y de las remesas que envían los trabajadores desde Estados Unidos. A pesar de que aproximadamente 88% de los turistas que recorrieron México en 2016 fue nacional, el resto correspondió a visitantes extranjeros (Fuente: Secretaría de Turismo). Por otro lado, en una perspectiva nacional más amplia, el turismo participa con 8.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, porcentaje que puede considerarse aceptable si se compara con la media de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que asciende a 4.1 por ciento. (Fuente: OCDE).

Sin embargo, de acuerdo con el Estudio de la Política Turística en México recientemente presentado, al país le falta reorientar sus políticas turísticas en cuanto a la diversificación de los productos que ofrece -que vayan más allá de sol y playa-, y hacer estas políticas sustentables e incluyentes, adaptándolas a los nuevos modelos sociales que permean las estructuras tradicionales de la sociedad mexicana. En el estudio se hace referencia a que el sector turismo ha crecido por debajo del nivel de la economía nacional en los últimos 10 años.

Cabe señalar que, hasta hace poco tiempo, las opiniones o comentarios negativos que surgían cuando se hablaba del turismo eran en el sentido de que dicha actividad propiciaba actividades como trata de personas, lavado de dinero, ludopatía y prostitución, entre otras. Estas críticas no pasaban de los corrillos de conservadores y círculos de café, sin llegar a afectar los movimientos de personas -extranjeros y residentes- que se desplazaban a playas y ciudades coloniales del país.

No obstante, está iniciando un movimiento, particularmente en España, que rechaza el turismo, o para ser más precisos, al turista. Llama la atención que son los propios habitantes de los lugares que visitan los turistas, quienes se oponen a tal actividad. Un periodista español le llamó turismofobia. El sentimiento antiturismo ha alcanzado proporciones desmedidas y en encuestas realizadas por medios de comunicación de Cataluña, se evidencia la magnitud de dicha fobia: para los catalanes es una preocupación relevante que va más allá de otros problemas como el desempleo, el acceso a la vivienda, entre otros temas urgentes. Las crónicas periodísticas de esa región hablan de acciones en contra del turismo como la pinchadura de llantas a los turibuses. Después de los recientes atentados terroristas en Cataluña, es probable que aumente el menosprecio por el visitante extranjero, y más si proviene de países musulmanes.
18 Agosto 2017 04:00:00
La industria automotriz
La Inversión Extranjera Directa (IED) tuvo el año pasado un comportamiento negativo en los países latinoamericanos y del Caribe. Si se comparan los años 2015 y 2016, en este último disminuyó 7.9 por ciento. En 2016, la IED ascendió en la región a 167 mil 43 millones de dólares. Brasil, México y Colombia fueron los principales receptores del ahorro de las familias de los países desarrollados.

La caída en los flujos de inversión se atribuye a varios factores, entre los que se podrían señalar el sorprendente decremento de los precios de las materias primas, el precario crecimiento económico de las economías del orbe y la concentración de las inversiones en los sectores tecnológicos de punta afincados en los países desarrollados. Por otro lado, las empresas multinacionales latinoamericanas, que exportan capital y productos al resto del mundo, también se vieron afectadas. La IED que salió de la región en 2016 fue menor 50% a la de 2015. Con excepción de México, el resto de países de la región sigue dependiendo en gran medida de los productos del campo y de los recursos minerales.

La industria automotriz. El caso de la industria automotriz en México ha empezado a llamar la atención a los organismos internacionales por sus avances y participación en la economía nacional, gracias a los flujos que recibe de IED. Parece ser que después de varios años de asentadas en el país, las armadoras han logrado la integración a través de cadenas productivas, lo que deriva en una mayor diversificación en la producción de automóviles y sofisticación tecnológica. Actualmente, las empresas automotrices generan más de 900 mil empleos en el país, y 80% de la producción se exporta. Los principales destinos han sido Estados Unidos y Canadá. El país se ha convertido en el séptimo productor mundial y el cuarto exportador de automóviles en el mundo (Fuente: Cepal).

No obstante, el futuro que enfrentará esa rama no es muy halagüeño por la renegociación del TLCAN, inclusive antes de iniciar las pláticas con Estados Unidos y Canadá sobre el tratado comercial, ya se han retirado inversiones cuantiosas, las cuales han sido muy sensibles a los vaivenes de la política. Considero que la inversión extranjera tiene varios riesgos en países como México, particularmente porque depende de la voluntad de los inversionistas que generalmente se rigen por las condiciones de mercado, y ahora con el giro que está dando la economía mundial hacia el proteccionismo, por las decisiones de los políticos en el poder.

Además, las transferencias tecnológicas hacia sectores productivos locales mexicanos, por ejemplo el caso de la proveeduría de las armadoras, siguen siendo limitadas. La tecnología es importada, no se han logrado crear todavía tecnologías propias. Asimismo, los niveles de consumo de los mexicanos de automóviles nuevos son muy bajos en relación con la demanda extranjera de países desarrollados. Depender económicamente del exterior casi siempre se acompaña de una gran incertidumbre sobre el porvenir de México en el mediano y largo plazo.
11 Agosto 2017 04:00:00
Liderazgo mundial: ¿acéfalo?
De acuerdo con la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, la economía política internacional ha sufrido drásticos cambios entre junio de 2016, con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y mayo de 2017, cuando el Gobierno de Estados Unidos decidió abandonar el Acuerdo de París por no estar de acuerdo con las políticas ambientales que llevaban a compromisos serios para limitar los gases tóxicos que se emiten al medio ambiente. Probablemente la funcionaria tenga razón en las opiniones que externa, aunque tal vez le faltó referirse a la llegada al poder de personajes que la crítica política cataloga como populistas, y que están surgiendo en las democracias más maduras del planeta, quienes están retomando políticas del pasado como el proteccionismo económico para evadir la competencia en los sectores económicos que no favorecen a sus países, sin duda políticas que han influido en obstaculizar las relaciones comerciales y financieras entre los países.

Hegemonía global. Es muy probable que en el mediano plazo concluya la hegemonía que ejerció Estados Unidos sobre la economía mundial durante el siglo pasado (20), y otras naciones la asuman, pero mientras eso sucede existen factores que la podrán retardar, como la calidad de las universidades y el número de patentes y licencias otorgadas por innovaciones realizadas en el campo de la ciencia y tecnología. Casi nadie pone en tela de duda que la educación e investigación son dos factores que contribuyen al desarrollo de un país en el mediano y largo plazo, y desde hace varias décadas Estados Unidos mantiene el liderazgo en ese rubro: de las 10 mejores universidades del planeta, ya casi se convirtió en una tradición que 5 sean estadunidenses; en 2017, 4 ocupan los primeros lugares en el ranking mundial.

Cabe señalar que cada universidad es evaluada en función de la investigación que realiza, la calidad de la enseñanza, la empleabilidad de sus egresados y la internacionalización de sus alumnos y profesores. Los principales indicadores que utilizan para calificar las áreas anteriores tienen que ver con la reputación académica de sus profesores e investigadores, la opinión de los empleadores sobre la preparación y habilidades de sus egresados, el número de referencias bibliográficas que aparecen en los papers y que tienen como fuente algún profesor adscrito a alguna universidad, el número de estudiantes que reciben del resto del mundo, entre otros (Fuente: Foro Económico Mundial).

Licencias y patentes. Aunque las crisis económicas mundiales afectan la demanda de productos industriales, pues se produce y consume menos y por ende se recortan los presupuestos para investigación, Estados Unidos ha permanecido en los primeros lugares como país “productor” de licencias y patentes a nivel mundial. Los avances tecnológicos que ha tenido en la impresión en tercera dimensión, robótica y nanotecnología le dan una considerable ventaja en competitividad sobre el resto de las naciones. De acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en 1960 Estados Unidos presentó 63 mil 90 solicitudes de patentes, en 2015 el número lo incrementó a 288 mil 335. Es un crecimiento exponencial el que ha tenido, que sin duda hace más difícil su desplazamiento como país hegemónico.
08 Julio 2017 04:00:00
Problemas demográficos en Latinoamérica
Para los que asisten regularmente a realizar sus compras a los supermercados en Saltillo, no pasa inadvertido el “ejército” de hombres y mujeres de la tercera edad, que se hacen cargo de embolsar las mercancías que los clientes de los centros comerciales consumen durante la semana. Las gratificaciones monetarias que reciben dependen de la buena voluntad del consumidor. Paulatinamente han venido sustituyendo a los adolescentes que se encargaban de esos menesteres hace algunos años. Muchos de los adultos mayores son pensionados o jubilados, que distribuyen su tiempo libre realizando ese tipo de actividades adicionales de baja productividad.

El ejemplo anterior, se pone como evidencia, sin ninguna base estadística, para denotar a manera sólo ilustrativa, el envejecimiento que se está dando entre la población mexicana. Y no solamente en este país, sino en el resto de Latinoamérica y el Caribe. Para el director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), la región pasó rápidamente de ser una comunidad de altas tasas de fecundidad y natalidad a una de baja procreación; la mujer latinoamericana tenía en promedio 6 hijos, aunque con una corta esperanza de vida al nacer, la explosión demográfica terminó alrededor de los años 70, de ahí en adelante el número de nacimientos ha decrecido notablemente, se redujo en un 100%, de 6 pasó a 3 hijos por cada fémina, en un periodo relativamente corto 25 años.

Y según él, actualmente el promedio de la región está por debajo de la tasa de reemplazo, que llega a los 2.1 hijos por mujer, si prevalece esa tendencia, en el largo plazo, la población empezará a reducirse ostensiblemente. Según información estimada, que presenta la Organización de la Naciones Unidas (ONU), se calcula que en 2017 existen 76.3 millones de adultos mayores en Latinoamérica y el Caribe, que cubren alrededor de 11.8% de la población total de la región.

Para 2060, en cambio, las personas de la tercera edad ascenderán en promedio a 234 millones, representando el 30% de la población total regional. El problema se presenta para los sistemas de pensiones, que será muy complicado ofrecerles una pensión digna a este tipo de personas. Cabe señalar que el mismo estudio de la ONU, en 2017 identifica el predominio de las mujeres sobre los hombres, la expectativa de vida es mayor en las damas, estadísticamente la relación es 122.7 mujeres mayores por cada 100 hombres también adultos mayores. Ese factor hace que las precarias condiciones en que se vive la vejez se acentúen en cuanto a desigualdad de ingresos entre hombres y mujeres.

Un problema adicional es que en Latinoamérica, el envejecimiento entre la población será más acelerado que en las economías desarrolladas, porque la región no recibe, o mejor dicho es muy bajo su crecimiento demográfico (social) por la vía de las inmigraciones que recibe, se presume que 28.5 millones de latinoamericanos y caribeños viven fuera de sus países de origen (Fuente: CELADE).

Los países latinoamericanos no reciben las oleadas de migrantes, que se han convertido en la “eterna primavera” para la economía en algunas naciones industrializadas. Adicionalmente las condiciones de la vejez entre la población de la región serán más complicadas de atender, que en otros países ricos, por los problemas estructurales que afronta.

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30 Junio 2017 04:00:00
Las tienditas de barrio
Las tradicionales tiendas de abarrotes de la esquina, que las familias del barrio visitaban para comprar los víveres más indispensables para el consumo, ya no representan el principal canal de abastecimiento minorista en México. Así, pasan a la historia las relaciones de confianza que se suscitaban entre tenderos y clientes, que llegaban hasta el otorgamiento de créditos registrados en modestas libretas que guardaba celosamente el propietario, por los cuales se abonaba o se liquidaban cada fin de semana o cada quincena. Las modalidades han cambiado: ahora el gran capital lidera esa actividad antaño dominada por los pequeños comerciantes.

De marzo de 2016 a marzo de 2017, las ventas al menudeo realizadas por las tienditas de barrio participaron con 37.2% del total de las ventas minoristas, mientras que en el mismo periodo inmediato anterior ascendieron a 39.3 por ciento. Por su parte, en el mismo lapso mencionado, las grandes cadenas de supermercados incrementaron sus ventas de 39 a 41.2 por ciento.

Como dato adicional, la mayoría de los consumidores nacionales prefirió acudir a los mercados de autoservicio que a las tienditas (Fuente: periódico El Financiero 16/06/ 17). Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los ingresos de los pequeños comercios en el país cayeron entre 10 y 15% en los últimos tres años, y en contraste los supermercados afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) elevaron sus ventas 6 por ciento.

Mercado competido. Por la situación que priva en México desde hace décadas, de desigualdad económica y pobreza, el consumo de las capas marginales de la sociedad se volvió de interés para la competencia comercial, quizá por el gran número de pobres; desde tiendas de conveniencia hasta cadenas de supermercados nacionales y extranjeras enfrentan una continua lucha por ese sector del mercado.

De acuerdo con estadísticas de la ANTAD, en México se tienen registradas un millón 35 mil 435 tienditas de barrio contra 22 mil de conveniencia; sus ventas mensuales van de los 25 mil a 40 mil pesos por mes, con un margen de ganancia de 20%, y generalmente los clientes que las frecuentan se llevan de uno a tres productos por cada visita al negocio. “Por cada cadena de conveniencia que se abre, cierran hasta cinco negocios de comercio tradicionales por diversos factores. Entre los que se pueden citar mala administración, falta de estacionamiento, no usar tarjetas de débito o crédito, ubicación, escasez de clientes, competencia desleal y otros”, revela el organismo.

Parecido a lo que ha sucedido en algunas ciudades europeas, donde han creado programas para proteger el comercio tradicional frente a la competencia extranjera, en la Ciudad de México surgió el programa Tecnotienda, que trata de beneficiar a las las tiendas de abarrotes. Tal programa atiende establecimientos comerciales formales y trata de modernizarlos dotándolos de las tecnologías que utiliza la competencia, por ejemplo, proporcionándoles terminales de punto de venta, sistemas electrónicos de inventarios y códigos de barras, a fin de que puedan ofrecer los mismos servicios que encuentran los clientes en una tienda de conveniencia.
23 Junio 2017 04:00:00
El Acuerdo de París
Todavía hay políticos en el mundo que desoyen las advertencias sobre los cambios urgentes que hay que realizar en política ambiental para tratar de mitigar los gases que provocan el famoso efecto invernadero, el cual ha contribuido a elevar las temperaturas a nivel global. Pero es muy probable que detrás de esa aparente indiferencia que muestran los hombres con poder político ante los efectos indiscutibles en los ecosistemas naturales de la Tierra, estén los intereses económicos de grandes corporaciones multinacionales que dejarán de ganar recursos y poder económico al ser obligadas a reducir emisiones de gases tóxicos: empresas mineras, automotrices, siderúrgicas, cementeras, armadoras de buques y aviones, entre otras, muestran resistencia al cambio, a utilizar energías limpias en sus procesos productivos.

El último acuerdo que firmaron 195 países de todo el mundo fue en 2015, y entrará en vigor en 2020. Reunidos los representantes de cada uno de ellos en Francia, firmaron el llamado Acuerdo de París, en donde se comprometieron a reducir la contaminación de sus industrias y parques vehiculares. Entre las promesas más importantes que hicieron las principales naciones emisoras de gases contaminantes destacan varias: Estados Unidos acordó, bajo la Presidencia de Barack Obama, disminuir los gases de efecto invernadero para 2025 de 28 a 26% con respecto a las emisiones de 2005; China, recortar para 2030 el uso de carbón mineral en la generación de 20% de la electricidad total que consume, la que producirá con fuentes alternativas, e India reducirá el CO2 de sus factorías. Todas promesas muy loables, pero que están a merced de la voluntad de los políticos.

El Acuerdo de París es más flexible que su antecesor, el Protocolo de Kioto, pues apela más a la conciencia y buena voluntad de los participantes y evita acciones punitivas, promoviendo junto con la sustentabilidad mundial, valores universales como los derechos humanos de todos los pueblos y la equidad de género. Ojalá las buenas intenciones y compromisos firmados no caigan en el descrédito u olvido de los actores involucrados en tan noble fin para con el planeta y la humanidad.

Por lo pronto, Estados Unidos ya reculó y el presidente Trump es probable que no reconozca los compromisos hechos por Barack Obama en el propio Acuerdo de París, aunque aún queda un margen de esperanza de que EU no lo abandone, sino que sean los propios ciudadanos estadunidenses quienes en las próximas elecciones decidan que su gobierno continúe o no dentro del acuerdo; esto se dará por la propia operación del tratado que principiará hasta 2020. La justificación que dio el Mandatario estadunidense fue que ese acuerdo atentaba contra la propia nación norteamericana, mermando los empleos y el crecimiento económico… para él, un acuerdo injusto. Probablemente esté pensando en reabrir las minas de carbón y de esa forma reactivar económicamente esa región de la Unión Americana, o autorizar perforaciones petroleras a las grandes compañías en Alaska.
16 Junio 2017 04:07:00
Aranceles y subsidios al azúcar y la fructosa
El sector azucarero ha sido uno de los más protegidos de la economía norteamericana y los especialistas señalan dos razones para ello: su organización, pues pese a ser un sector relativamente pequeño tiene grandes negociadores ante el Congreso estadunidense, generalmente auspiciados por los productores de Florida; y el consumo comparativamente pequeño que hacen del azúcar las familias del vecino país, que permite realizar ajustes de precios que generalmente pasan desapercibidos.

Esos elementos influyeron para que, durante la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los productores de azúcar estadunidenses gozaran de ciertos privilegios que prevalecieron durante años, acotando las importaciones desde México. Aunque países ajenos al acuerdo comercial,  como Brasil, tuvieron muchas más limitaciones para exportar azúcar a la Unión Americana, desde cuotas hasta aranceles.

Así, mientras los productores de EU se sintieron respaldados por el Gobierno, las cosas marcharon sin contratiempos. El problema se inició, ignoro el tipo de negociaciones que se llevaron a cabo, cuando a partir de 2008 la apertura comercial al azúcar de México quedó prácticamente sin restricciones, por lo que la sobreproducción que logró nuestro país durante la zafra de 2013 originó reacciones adversas entre los azucareros estadunidenses, quienes se quejaron de prácticas productivas y comerciales desleales que vulneraban la “autonomía” económica del sector. De ahí en adelante empezaría una guerra de precios que tuvo su desenlace hace unos días.

Los primeros efectos que se dieron fueron que las refinadoras nacionales se impusieran cuotas, acompañadas de precios mínimos, para evitar el pago de impuestos. Todo ello con la venia del Departamento de Comercio de EU. Sin embargo, no conformes con esa posición restrictiva de México, los azucareros de EU siguieron luchando por derogarlos. Al final, y ya con la complacencia del presidente Donald Trump, se acordó un tratado aparentemente “justo” para ambas naciones: México pasaría de exportar 47% de la cobertura permitida de azúcar cruda a 70%, pero disminuiría su participación en la refinada de 53 a 30 por ciento.

Sin embargo, las represalias del sector azucarero mexicano podrían venir al oponerse al libre comercio de la fructosa estadunidense que entra al país, como ya sucedió hace algunos años. Según la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera de México (CNIAA), se tienen evidencias de dumping, es decir, el producto se vende en México a un precio inferior a su costo de producción gracias a subsidios del propio Gobierno de EU. Hay que recordar que los edulcorantes generalmente son exportaciones de derivados de maíz, que sustituyen al azúcar natural.

Las próximas negociaciones del TLC con Estados Unidos y Canadá. Para muchos especialistas en comercio internacional, México cedió ante las presiones del Gobierno estadunidense, en perjuicio de un sector azucarero mexicano no tan organizado y poderoso como el del vecino país. Así, este ejemplo nada bueno presagia ante la próxima renegociación del TLCAN.
09 Junio 2017 04:00:00
Los subsidios a las gasolinas
Los incrementos a las gasolinas y el diésel que se dieron en México en enero de este año fueron insuficientes, según las finanzas del propio Gobierno, por lo que tenía planeado un par de aumentos más en fechas próximas a la primera escalada de precios; sin embargo, reculó por las protestas que encendieron a la población ante la carestía de los combustibles: el costo social y político fue mucho mayor al económico.

Pero el problema estructural deficitario persiste, y más temprano que tarde se tendrán que hacer ajustes a los precios de los hidrocarburos, pues la situación se vuelve insostenible para las finanzas públicas. El subsidio federal -que algunos economistas puristas matizan como incentivos fiscales a las gasolinas-, según el secretario de Hacienda ascendió a 25 mil millones de pesos en abril pasado, y lo más grave es que, según los cálculos de analistas de Hacienda, la recaudación estimada del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que se cobra al cargar el tanque de gasolina, resultó por debajo de lo esperado.

Hacienda, quizá políticamente, sigue “apostando” a que el fondeo al “boquete” fiscal se subsane con ingresos excedentes provenientes de otros rubros, para alcanzar la meta en consolidación fiscal. Pero no dejan de ser “parapetos de oropel” que no remedian la situación tan delicada de las finanzas gubernamentales. Aunque el secretario de Hacienda fue específico y acotó que el subsidio a las gasolinas seguirá durante 2017, y muy probablemente en 2018, un año político.

El mercado nacional de combustibles. México ocupa el quinto lugar mundial en consumo de gasolina, a pesar de ser un país en desarrollo; sus ventas son tan elevadas porque carece de sistemas de transporte público alternativos al automóvil, particularmente trenes eléctricos, que cubran radios de hasta 120 kilómetros. Pero de cualquier manera es un mercado muy atractivo para las transnacionales petroleras, que ya hacen planes para participar en el corto plazo en la venta de hidrocarburos.

Según información que da a conocer la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el mercado de los combustibles aún no está saturado y se pueden invertir 12 mil millones de dólares adicionales; se calcula que la demanda de gasolina crezca 40% en los próximos 25 años. En Estados Unidos hay un punto de venta de gasolina por cada 2 mil 677 habitantes, mientras en Brasil la relación sube a 5 mil 461 residentes por gasolinera; en cambio, en México asciende a 10 mil 560 personas por cada establecimiento (Fuente: CRE), de ahí el margen en ventas que se estima, principalmente por el crecimiento de la economía, de la población y del parque vehicular.

Perspectivas de crecimiento. Para las multinacionales petroleras el retorno de la inversión que realicen en México no será largo ni tardado, pues los márgenes de ganancia entre el barril de petróleo crudo y la refinación de las gasolinas son bastante amplios.
02 Junio 2017 04:00:00
Casas de empeño
Existen en el mundo negocios que funcionan a contracorriente de los ciclos económicos: a diferencia de otros que son cíclicos, que se desarrollan siguiendo la bonanza del PIB, estos otros florecen cuando la economía está cayendo, o simplemente son ajenos a los propios vaivenes económicos. Aunque no son muchos, dos de ellos son las financieras y las casas de empeño.

Se estima que en el país hay alrededor de 6 mil 590 casas de empeño, las cuales en su mayoría cobran réditos muy por encima de los que cobra la banca comercial, tasas que oscilan en promedio 14% mensual, casi rayando en la usura, según lo da a conocer la Asociación Mexicana de Servicios Prendarios (Amespre). El principal problema de este tipo de establecimientos es que la gente malbarata sus pertenencias o definitivamente las pierde durante el empeño.

Una de las razones de la proliferación de este tipo de negocios es la escasa bancarización en el país, pues las personas no acostumbran recurrir a los bancos comerciales a solicitar créditos por las condiciones tan “rígidas o inflexibles” en el manejo de la política crediticia bancaria. Por tal motivo, se puede decir que las casas de empeño son un mal necesario, sobre todo para las clases sociales más vulnerables económicamente del país: la gente sigue empeñando o deshaciéndose de sus pertenencias porque no tiene muchas opciones para obtener financiamiento.

Estructura de mercado. Según Amespre, el mercado de casas de empeño presenta la siguiente estructura: la multinacional First Cash tiene una participación de 15%; Prendamex, de 10%; Prestaprenda, de 7%; Nacional Monte de Piedad, de 5%, y el resto del mercado se lo reparten establecimientos más pequeños. Es notorio que una institución centenaria como es el Monte de Piedad, con una historia muy copiosa en abogar por la beneficencia pública, tenga un segmento de mercado muy reducido, lo que indica que los criterios de mercado se han impuesto sobre la minimización del lucro.

Recientemente los criterios de selección para el funcionamiento de las casas de empeño fueron endurecidos por los organismos reguladores oficiales, lo que provocó que varios establecimientos salieran del mercado. Un ejemplo de ello fue la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, que obliga al prestamista a vincular su negocio con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), informándole sobre el perfil de sus clientes y las operaciones que realizan. Se trata a toda costa de evitar el lavado de dinero y los bienes mal habidos. Pero a pesar de todo ello, las instituciones dedicadas a este giro siguen una ruta ascendente. El ejemplo más claro lo tenemos con una casa de empeño estadunidense con sucursales en México, que se ha ganado un destacado lugar en el mercado nacional, el cual lidera con más de 950 sucursales en todo el país, cifra no muy lejana a la que maneja en el propio Estados Unidos: First Cash. 
26 Mayo 2017 03:00:00
Los aranceles al acero chino
Las políticas comerciales proteccionistas de los países son muy susceptibles de atenderse y de llevarse a cabo mediante diferentes estrategias, simplemente por el impacto que pueden causar a las economías nacionales, en especial a las empresas locales del mismo ramo que compiten en condiciones desleales: cuando un producto exportable es subsidiado por el Gobierno, absorbe parte de los costos de producción del mismo, vendiéndolo en el mercado internacional a un precio inferior al del mercado.

El ejemplo más reciente es el acero que produce China. México reaccionó de inmediato fijando un arancel (impuesto) a las importaciones de ese producto asiático. La política proteccionista se pudo fijar porque no existe ningún acuerdo de libre comercio entre ambas naciones. La Cámara Nacional del Acero (Canacero) hizo gestiones ante el Gobierno para frenar la entrada del acero oriental, las cuales tuvieron éxito (aunque el arancel no aplicó a todos los productos). Las autoridades mexicanas determinaron aplicar un arancel de 15% a los productos siderúrgicos chinos y de otros países con los que no se tienen acuerdos comerciales, dando un respiro temporal a la siderurgia mexicana.

Además, las cosas se vuelven más complicadas por la sobreoferta de acero que existe a nivel mundial. Hay que recordar que China aporta cerca de 50% de la producción mundial de acero, rebasando por mucho a países desarrollados con una gran tradición acerera. China se defiende y argumenta que el problema es estructural y que no aplica prácticas dumping (precios no de mercado) a la producción del acero, sino que la demanda mundial ha caído por el lento crecimiento de la economía mundial. Así justifica el exceso de producción del metal.

Los estragos económicos en la industria acerera nacional. Se estima que las siderúrgicas mexicanas están trabajando por debajo de su capacidad instalada en alrededor de 30 o 35%, lo que afecta la producción y el empleo. El comercio internacional tiene varias aristas que hacen dividir opiniones a favor o en contra del flujo de mercancías sin “fronteras”. En el caso del acero, las empresas consumidoras serían las beneficiadas de tener un proveedor como China, por ejemplo la automotriz y de línea blanca, entre otras, porque bajan sus costos de producción; mientras, los detractores del comercio internacional, y tal vez con justa razón, acusan a la nación asiática de no ser una economía de mercado por la gran influencia que tiene el Estado en las decisiones industriales.

Sin embargo, ese argumento no se podría generalizar, porque la mayoría de los países capitalistas desarrollados aplica prácticas similares en sectores más pequeños pero muy bien organizados, como es el caso de los vinicultores franceses, los productores de azúcar y agricultores de Estados Unidos, y otros. Para la Canacero, la economía mexicana presenta signos alentadores en consumo de acero, pues su demanda supera la de muchos países desarrollados y emergentes. No obstante, el déficit en el metal (demanda insatisfecha) se compensó con importaciones subsidiadas y que son consideradas como no competitivas, en perjuicio de la industria nacional.
19 Mayo 2017 03:00:00
Las negociaciones sobre el TLCAN
Existen especulaciones sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Estados Unidos, Canadá, y México. Algunos funcionarios estadunidenses hablan de llevar a cabo dos tratados, uno entre Canadá y Estados Unidos, y otro entre México y Estados Unidos. Así, de un tratado trilateral se pasaría a dos bilaterales, lo que sin duda afectaría a la economía mexicana por las reglas distintas que se fijarían para cada país, que elevarían los costos comerciales y reducirían la competitividad.

La idea en la mente del presidente Donald Trump, y que le lleva a conminar a las partes involucradas en el TLCAN a la renegociación o a la salida de Estados Unidos, es el déficit comercial que tiene con México y que asocia con el bajo crecimiento que tuvo Estados Unidos en 2016, que apenas llegó a 1.6% del PIB. Argumento muy controvertido y cuestionado por analistas y asesores, por supuesto, no miembros del gabinete del Mandatario. Llama la atención que de todos los acuerdos comerciales que tiene México con el resto del mundo, sólo con Estados Unidos tiene un superávit comercial, quizá explicable por la geografía económica, lo que habla de la escasa diversificación de las exportaciones del país.

Barreras comerciales. Estas son consecuencia de la política que emprende un país para proteger de la competencia del exterior a sus sectores productivos e impulsar el mercado interno, aislándose del comercio internacional para tratar de paliar los costos de la globalización. No obstante, investigaciones recientes han mostrado que estas medidas sólo benefician en el corto plazo a determinados sectores económicos, pero en el largo plazo son contraproducentes para la economía en general porque hacen a los trabajadores poco competitivos, disminuyen sus oportunidades de ser agentes económicos exportadores y con ello se incrementan los precios de los productos nacionales en relación con los del mercado externo. La factura que se pasa se reflejará en el nivel de estabilidad de las variables macroeconómicas.

Cambios de opinión. Recientemente se manejó en los medios de comunicación que los presidentes de Canadá y México persuadieron al Mandatario norteamericano para que su país no dejara el acuerdo de comercio trilateral. Pero más allá de las negociaciones políticas entre los ejecutivos, hubo fuertes argumentos económicos que recientemente publicó un diario estadunidense sobre las afectaciones que tendrían varios estados de la Unión Americana con la salida del TLCAN y que votaron a favor de Donald Trump.

Los estados de EU colindantes con México tienen una fuerte vinculación a través del TLCAN, particularmente las armadoras de automóviles. Se estima que anualmente el valor del comercio que cruza la frontera México-Estados Unidos, producto del acuerdo comercial, asciende a 1.3 billones de dólares. El líder de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas Donohue, hizo un llamado al presidente Trump para agilizar la renegociación o modernización del Tratado, y seguirlo manejando de manera trilateral, sin incrementos en aranceles ni nuevas barreras comerciales.
05 Mayo 2017 03:00:00
Los 100 días de Trump
Es una costumbre muy estadunidense evaluar la administración federal durante los primeros 100 días de gestión. La tradición se originó en 1933 con el entonces presidente Franklin Delano Roosevelt. Quizá en ese tiempo se justificaba más revisar los primeros tres meses de trabajo del Ejecutivo, o tenía más sentido hacerlo que actualmente. En Estados Unidos se vivía la gran depresión del 29, la pobreza y el desempleo azotaban como viejos fantasmas a las familias americanas. Las políticas públicas debían ser eficientes y de corto plazo, para tratar de resolver la gran crisis económica.

Más tarde tal medida se tropicalizó y se convirtió en un termómetro para medir la capacidad de un presidente de cualquier país. Si nos sujetamos a medir con ese canon la administración del presidente Donald Trump, se podrán visualizar los claroscuros que ha tenido en su gestión. Quizá lo más destacable, teóricamente, haya sido la congruencia que ha presentado entre las promesas de su campaña, a sus seguidores, y sus intentos por llevarlas a cabo ya como Presidente, en donde ha tenido algunos serios reveses.

La reforma sanitaria del presidente Obama, que trató de derogarla, y los senadores de su mismo partido rechazaron su nueva propuesta de salud. Hay que recordar que la reforma de salud de Obama tiene una orientación más social, los trabajadores sin una cobertura de salud no deben permanecer en ese estatus, sino que tienen que ser asegurados por sus empleadores, o en su caso por el Gobierno.

El veto migratorio a los países de mayoría musulmana. Otra de las medidas que causó controversia fue el veto migratorio que intentó aplicar a seis países de mayoría musulmana. Ciudadanos de Siria, Irán, Libia, Somalia, Yemen y Sudán no podrían viajar a los Estados Unidos. No obstante, tal veto quedo suspendido, temporalmente, por la orden de un juez federal.

La construcción de un muro en la frontera con México. Sin duda fue un proyecto que iniciaron algunos antecesores del presidente Trump, en algunos tramos de la frontera, en forma discreta y sin tanta publicidad; no obstante, la actual administración hizo una fuerte apuesta electoral para llevar la construcción de un muro de más de 3 mil kilómetros a lo largo de toda la frontera méxico-estadunidense. La promesa hasta ahora ha quedado en eso, en una simple promesa de campaña. La razón es la falta de recursos monetarios para llevarlo a cabo.

La intervención rusa. No dejaron de llamar la atención los escándalos, al menos a nivel periodístico, que envolvieron la campaña electoral del presidente Trump, sobre las intervenciones de agentes rusos, quienes vinieron a enturbiar el proceso electoral de Estados Unidos.

La reforma fiscal. Lo que queda en el tintero es la reforma fiscal que enviará al Senado, que busca reducir drásticamente los impuestos a las empresas y a las personas físicas, lo que parece difícil de llevar a cabo porque simultáneamente pretende erogar una inversión pública millonaria para infraestructura y equipamiento público en las principales ciudades estadunidenses. Con el elevado déficit fiscal que se tiene, ¿de dónde pretende compensar la caída de ingresos públicos por la disminución de impuestos?

El efecto China. Tal vez el cambio más drástico que dio el presidente Trump haya sido lo que prometió hacer con China, y lo que realmente hizo. Dijo en un alarde de campaña que iba a intervenir en el yuan chino, porque se encontraba artificialmente subvaluado por el Gobierno, pero en la entrevista que tuvo con el Presidente de China no se tocó ese tema.
28 Abril 2017 04:00:00
Oferta y demanda de tabaco
El tabaquismo es un problema de salud pública grave por los costos económicos que implica para la asistencia social. Sin embargo, en ocasiones se presentan fenómenos económicos en la sociedad que la propia oferta y demanda es insuficiente para explicarlos, pues intervienen otros factores para dilucidarlos y que son ajenos a la ciencia económica, por lo que se requiere de la ayuda de disciplinas como la sociología, la historia y la antropología, entre otras. Un ejemplo de ello es cuando suben los precios de algunos productos y la demanda, en lugar de disminuir, aumenta.

El caso de los cigarrillos. Aunque no esté en el top ten de los países que más consumen cigarrillos, México se clasifica en el decimoquinto lugar mundial, con alrededor de 49 mil millones de cigarros consumidos anualmente, según dio a conocer la Red México Sin Tabaco. Cifra nada despreciable considerando las medidas impositivas que ha seguido el Gobierno desde 2001 para intentar frenar el consumo de los cigarrillos.

Se gravan por dos vías. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que pasó de 100% sobre el precio de venta de cada cajetilla de cigarros en 2001, a 160% en 2009, así como el gravamen de 35 centavos por cada cigarro (7 pesos por cajetilla con 20 cigarros). Asimismo, el consabido Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Según algunos datos de la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos (EGTA), en 2015, en promedio 14 millones de personas mayores de 15 años fumaron, cantidad que no varió en gran proporción con respecto a 2009, aunque el consumo per cápita de cigarrillos sí bajó, de 9.3 en 2009 a 7.7 en 2015. Si se supone un promedio conservador de consumo de 6 cigarros por día y un precio promedio de la cajetilla de 45 pesos, el fumador gastaría por año alrededor de 4 mil 860 pesos para mantener su dependencia. Quizá lo más preocupante sea lo que señala también la EGTA: que la edad de inicio de los fumadores disminuyó, pues fueron adolescentes menores de 15 años, más susceptibles de convertirse en potenciales adictos.

La pregunta surge: si han subido los impuestos al tabaco, ¿por qué su consumo no ha caído en forma drástica? Por ser adictivo, las cigarreras han implementado estrategias novedosas que alientan el consumo principalmente entre los jóvenes y que marginan los descarnados pictogramas o no valoran los mensajes de advertencia que aparecen en las cajetillas. La variedad del producto ha sido un factor que ha inhibido el efecto fiscal, acompañado de técnicas mercadológicas innovadoras. Las investigaciones de mercado han puesto de manifiesto el gusto por la variedad de los sabores entre los consumidores jóvenes; así, encontramos sabores desde vainilla hasta fresa, que le dan un aroma distintivo al tabaco tradicional, lo que ha “enganchado” a más fumadores jóvenes.
31 Marzo 2017 03:00:00
Financieras tecnológicas
En este artículo se comenta el crecimiento acelerado que han tenido las innovaciones tecnológicas, particularmente aquellas del sector financiero y que han sido aprovechadas por empresas Fintech, lo que ha obligado a la banca comercial a modernizar sus sistemas y procesos comerciales para no verse rebasada por la tecnología.

Las tecnologías informáticas y de comunicación han sido los vehículos financieros que han permitido el surgimiento de pequeñas empresas que ahora compiten con el sector financiero tradicional, pero lo hacen con escasas regulaciones y menor capital. En el argot financiero las han llamado compañías Fintech, término proveniente del idioma inglés que agrupa las primeras letras de sólo dos palabras: financiera y tecnología.

De la banca comercial a las startups (compañías emergentes). Son empresas que manejan tecnologías de vanguardia y que venden sus productos y servicios a las empresas del mercado productivo. Por ejemplo, en España, 46.2% de los financieros dijo utilizar esos servicios por considerarlos eficientes, es decir los software que compran o alquilan les reditúan beneficios en la estructura de sus costos (Fuente: Wikipedia).

Mientras los emprendedores que manejan las startups o Fintech ofrezcan sus servicios en asesoramiento financiero, la banca comercial no tendrá competencia “desleal”, el problema se puede presentar cuando incursionan en campos como banca móvil, pagos, transferencias, préstamos, etcétera, lo que propiciaría una disrupción en el sector financiero, es decir, al funcionar como banca comercial, se puede poner en riesgo la solvencia crediticia y de pago de la empresa o particular que recurrió a una empresa Fintech, y obviamente la banca comercial resentiría los efectos en sus beneficios. Es muy diferente solicitar un crédito a un banco establecido que a una empresa que se localiza en un cubículo de 4 por 4 metros cuadrados y que atienden jóvenes emprendedores, quienes gozan de mayor libertad para prestar servicios financieros.

La Convención Bancaria. En el encuentro 80 celebrado hace apenas unos cuantos días en Acapulco, la Asociación de Bancos de México invitó al secretario de Hacienda quien, entre otras cosas, habló de las empresas Fintech, las cuales por su reciente aparición en el mercado nacional aún no cuentan con una ley que regule su funcionamiento. El funcionario explicó a los banqueros que se tiene preparado un primer borrador de una iniciativa de ley, que pronto se discutirá en el Congreso de la Unión, que definirá las competencias de las llamadas financieras tecnológicas.

Delitos cibernéticos. Existe el peligro latente de que se utilicen de manera ilegal las empresas poco reguladas. Entre los delitos más comunes que se pueden dar aparecen la violación al derecho de proteger los datos personales de los usuarios de las financieras digitales, sin descartar la “clonación” de cheques, tarjetas, etcétera, que se utilizan como medios de pago. No obstante, las empresas Fintech han crecido en números exponenciales: desde 2010 han invertido más de 50 mil millones de dólares en la formación de cerca de 2 mil 500 empresas financieras tecnológicas. En 2015, la inversión global mantuvo un ritmo de crecimiento de 75%, llegando a los 22 mil 265 millones de dólares (Fuente: Forbes México). En el país, aún sin una ley Fintech, los bancos comerciales y de inversión han empezado a invertir en tecnologías de la información para poder competir con los nuevos jugadores financieros.  
24 Marzo 2017 03:00:00
El impuesto fronterizo
Es el viejo sueño de los líderes políticos que comulgan con el proteccionismo que sus economías sean autosuficientes hasta donde puedan serlo, limitar las importaciones del resto del mundo y capitalizar las “desventajas” del libre comercio, en donde obviamente hay perdedores, para tratar de cerrar las fronteras a los productos de otros países.

En pleno siglo 21, se puede decir que esas políticas atentan contra las normas y reglas fijadas por las naciones miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cual pretende ir disminuyendo paulatinamente los aranceles a las importaciones para facilitar la mundialización comercial y financiera. La historia económica señala que ha habido etapas en la historia en que resurge el proteccionismo y lamentablemente no ha tenido un final exitoso.

Con las políticas proteccionistas que pretende llevar a cabo la administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se intenta retener la inversión estadunidense en “casa”; políticas y estrategias que paradójicamente se conciben en el seno de los representantes y senadores republicanos, un partido político que tiene como principios inalienables la libertad y el libre mercado. Desde hace tiempo, los congresistas de ese partido han manifestado su interés por disminuir el impuesto a las empresas afincadas en territorio norteamericano como un incentivo para que no abandonen el país. Además de la rebaja en el impuesto corporativo, han propuesto un arancel fronterizo que grave a las importaciones que lleguen a Estados Unidos.

El cinturón del óxido, así le han llamado los periodistas estadunidenses al conjunto de instalaciones de empresas abandonadas que migraron a otros países con costos relativos de producción más competitivos, particularmente en mano de obra. Ese desolador panorama fue uno de los reclamos que los votantes blancos hicieron a Trump cuando andaba en campaña durante la elección presidencial. Como consecuencia de ello, se han esbozado algunas propuestas que todavía no se han definido con certeza y que el Presidente llevará a cabo en el corto plazo para generar empleos y atraer inversión.

El impuesto fronterizo. Se trata de imponer un arancel de entre 20 y 30% a las importaciones estadunidenses, especialmente si provienen de México o China, y con los recursos captados se financiaría el muro fronterizo entre Estados Unidos y México. Con esa propuesta surgen algunos escenarios posibles que se comentan brevemente:

1. Que los consumidores estadunidenses paguen ese impuesto al adquirir los productos importados, desembolso que no sería gravoso para ellos, pues según un funcionario de la administración federal, esa medida arancelaria se complementaría con políticas que incrementarían el salario a los trabajadores como consecuencia del freno a la inmigración ilegal con la construcción del muro.

2. Que las empresas afincadas en EU y que compran productos de México, acuerden con sus contrapartes mexicanas un descuento en los precios de venta que sea similar al monto del arancel fronterizo fijado. Escenario poco probable porque castigaría los precios y los beneficios de las empresas, en este caso el consumidor final no sufriría ningún aumento en los precios de los artículos importados.

3. Y finalmente, otra posibilidad es que aparezcan en el mercado otros competidores que reemplacen al mercado nacional, países que ofrezcan a Estados Unidos precios más competitivos que los determinados por México.

Todos los escenarios planteados son perjudiciales para la economía mexicana, pero los dos últimos desatarían una drástica caída en la producción y el empleo.
17 Marzo 2017 03:00:00
Ingreso básico ciudadano
Una de las promesas que hicieron los políticos mexicanos cuando informaron a la opinión pública del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá fue que este instrumento permitiría paulatinamente el incremento salarial en México. Promesa que no se cumplió. A más de 20 años de que entró en vigor el TLC, no parece haber una mejoría sustantiva en los emolumentos que ganan los mexicanos.

La crítica viene precisamente de un funcionario estadunidense de la administración del presidente Trump, quien puso en duda los argumentos teóricos que estaban detrás del TLCAN sobre la convergencia salarial, que a mediano y largo plazo acercaría los niveles de vida entre las familias estadunidenses y las nacionales. Por el contrario, los bajos sueldos en el país han sido una de las ventajas locativas para atraer inversión extranjera. Las brechas salariales entre las dos economías siguen siendo muy elevadas, y lo más grave es que continúan ensanchándose. En promedio, el pago de menos de una hora de trabajo en Estados Unidos, equivale a una jornada salarial de 8 horas en México.

En Latinoamérica, y México de ninguna manera es la excepción, aparecen dos fenómenos correlacionados: la pobreza y la desigualdad en el ingreso familiar. Aunque es interesante analizar las cifras que presenta la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en donde señala que los índices de pobreza disminuyeron en la región: en la década de los 90, la pobreza afectaba a 48% de la población, mientras que en 2015 la cantidad se redujo a 28% (168 millones de personas) de la población.

No obstante, el decrecimiento de la pobreza no fue general, o mejor dicho fue a diferentes velocidades: en naciones como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Perú, Bolivia y Ecuador, disminuyó aceleradamente, mientras en Centroamérica y México lo hizo en forma mucho más moderada. Pero lamentablemente, a partir de la crisis inmobiliaria y económica de 2008, se presentó un repunte en la pobreza en los países del cono sur y del resto del subcontinente; la Cepal lo atribuye al débil crecimiento de la economía y a los procesos inflacionarios, que han encarecido la canasta básica.

Ingreso básico ciudadano. Es una vieja aspiración en México el incrementar el salario mínimo a niveles decorosos, que ahora retoma la Cepal y le llama ingreso básico ciudadano. Para el organismo, el cambio del modelo económico vigente es imprescindible, especialmente en los aspectos de inclusión social y autonomía de las personas que tienen un ingreso económico bajo. Hace algunos meses, un dirigente empresarial nacional propuso un salario mínimo de 100 pesos por día, y también hubo otros intentos del Gobierno de la Ciudad de México, de mejorar las percepciones que autoriza la Comisión de Salarios Mínimos, pero sólo han quedado en buenas intenciones.

Ahora que el modelo mexicano de promoción de las exportaciones está en riesgo con la administración de Donald Trump y sus políticas proteccionistas, sería muy conveniente reactivar el mercado interno dándole capacidad de compra a los que perciben ingresos paupérrimos.
10 Marzo 2017 03:00:00
El mercado de divisas y los algoritmos financieros
A raíz de la volatilidad que han experimentado el peso y otras monedas de países desarrollados, los expertos han encontrado algunas razones de estos movimientos atípicos que no corresponden con los fundamentos macroeconómicos de los países. Entre las cosas que señalan, están la flexibilización de las regulaciones, las innovaciones en los mecanismos de operación, y el uso de la tecnología. En este artículo se describen brevemente algunos aspectos relevantes del mercado de divisas.

Órdenes por teléfono. La historia económica reciente describía al mercado de divisas como un ente abstracto en donde era relativamente común que un operador (trader) tomara el teléfono y ejecutara las órdenes de compra de su cliente. Como asesor, tenía la responsabilidad ética de conseguirle las mejores posturas de compra de monedas (si quería cambiar reales brasileños por dólares, debía buscar el tipo de cambio Rb./Dls. más competitivo) e inmediatamente realizar la transacción financiera y satisfacer las expectativas de su asesorado. Las operaciones también se podían realizar mediante plataformas electrónicas manejadas por un trader. Prácticamente todo el manejo de órdenes de compra y venta de divisas era operado por personal capacitado, que se volvía experto en la “caza” de las mejores posiciones.

No obstante, con el paso de los años, los altos códigos y normas éticas establecidas por el mercado se fueron relajando en detrimento de la confiabilidad del manejador financiero, restándole márgenes de ganancia a las instituciones bancarias. Los intercambios de información privilegiada entre ellos se empezaron a dar de manera inusual, junto con acuerdos “oscuros” con algunos clientes privilegiados. Pero considero que la gota que derramó el vaso fue el endurecimiento de la regulación financiera que entró en vigor en Estados Unidos a partir de la crisis inmobiliaria de 2007-2008, con la que el Gobierno tuvo una injerencia más directa en los mercados de capitales y los espacios de maniobra personal se fueron reduciendo para operaciones poco transparentes.

El advenimiento de la tecnología. Con la llegada de los software y la telemática las operaciones financieras se fueron automatizando y desarrollándose en segundos, sin importar dónde estuvieran ubicados el operador y el centro financiero. Esto poco a poco comenzó a cambiar los esquemas de desarrollo de las operaciones no automatizadas, reduciendo su número y volumen de acción, y dando paso a lo que en la jerga financiera se le conoce como algoritmos de negociación de divisas, que no es otra cosa que programas computarizados accionados por computadoras o robots que cumplen funciones similares a las que desarrolla el hombre.

Actualmente, un gran número de operaciones se maneja mediante algoritmos en el mercado de divisas, algunas consultorías estiman más de 30% de las operaciones totales. Los programas revisan a conciencia el mercado encontrando los tipos de cambio con mayor margen de valor que hacen factible vender y comprar divisas con mayores ganancias para los clientes inversionistas del banco; así, este toma el papel del trader y como intermediario ejecuta las órdenes que recibe, pero sin que los algoritmos financieros desplacen a la mente humana, que todavía cumple funciones inalcanzables para los programas de computadora.
03 Marzo 2017 03:00:00
Coberturas cambiarias
Las coberturas financieras de cualquier tipo han sido una especie de seguro para proteger los precios futuros de los activos ante panoramas inciertos de volatilidad en los mercados y permiten dar certidumbre a los tenedores de tales activos. Las más comunes en México fueron las que utilizó la Secretaría de Hacienda durante las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo, pues con ellas mantenía la estabilidad en los ingresos petroleros y podía determinar el precio del carburante en los presupuestos que mandaba al Congreso de la Unión. Por ejemplo, si la SHCP estimaba un precio de 50 dólares por barril de petróleo, independientemente de que el precio variara a la baja, la cobertura-seguro garantizaba el precio pactado.

Coberturas cambiarias. Luego del poco acierto que tuvieron las subastas de dólares que llevó a cabo el Banco de México en meses pasados para evitar la depreciación acelerada del peso (los resultados no fueron los esperados, pues al contrario, reactivaron movimientos de especulación que trajeron como consecuencia la desvalorización deliberada del peso y la disminución de las reservas internacionales), se calcula que se perdieron más de 30 mil millones de dólares del banco central.

Recientemente, el gobernador del Banco de México anunció un instrumento novedoso para el propio instituto: las coberturas cambiarias, que se realizarán por un monto total de 20 mil millones de dólares. En este mercado participaran el propio Banxico y las instituciones financieras del país, las que presentarán sus posturas sobre el tipo de cambio peso-dólar que pretenden adquirir. Se trata, mediante la compra de la cobertura, de asegurar un tipo de cambio estable en el futuro, al menos por 12 meses. La ventaja de este instrumento es que en su funcionamiento no se tocan las reservas internacionales, todas las operaciones se hacen en pesos.

El modus operandi. Hay que recordar que en el mercado primario que se forma no intervienen particulares o empresas, sólo instituciones financieras, las cuales en un segundo momento proporcionarán a sus clientes los dólares que fueron subastados. Supongamos que la institución financiera “A” firma un contrato con el Banco de México en donde solicita una cobertura cambiaria por seis meses a un precio de 20 pesos por dólar por un monto de 100 mil dólares, en la fecha de la operación el dólar spot se vende a 19.70 pesos por dólar. Si al término del plazo (al sexto mes) la paridad corriente es de 20.70 pesos, el Banxico dará 70 centavos por cada dólar, hasta completar el monto pactado (100 mil dólares) que alcanzará la cotización de mercado. Con esa cifra en pesos el “cliente” podrá adquirir los dólares subastados en la cotización del día.

Oferta monetaria. Con estas operaciones en pesos, las coberturas cambiarias expanden la oferta monetaria, habrá más liquidez en el mercado, aunque cuando los pesos son cambiados por dólares, se da una especie de esterilización de la moneda mexicana. Vamos a esperar qué resultados se obtienen, pero por lo pronto cuando el Banco de México anunció tales medidas, el peso tuvo una ligera apreciación frente al dólar.
24 Febrero 2017 03:00:00
El TLCAN y el agro mexicano
El presente artículo revisa someramente algunos indicadores sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que fue firmado en 1993, entró en operaciones el 1 de enero del año siguiente y que ahora el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende renegociar, particularmente con México, argumentando que ha sido un acuerdo lesivo para su país.

Antes de la administración Trump. Ya desde 2010 en Estados Unidos había inconformidad de la clase trabajadora blanca por la firma del TLCAN, según lo consigna una encuesta levantada por una agencia estadunidense en 2012, en la que 53% de los estadunidenses opinaba que debería renegociarse o salirse de tal acuerdo, mientras que 15% mantenía una postura de apoyo. Se puede decir que el rechazo generalizado fue capitalizado políticamente por Donald Trump, quien aprovechó el descontento social para incluirlo en su plataforma electoral y programa de trabajo ya como presidente.

Uno de los sectores mexicanos que salió muy perjudicado con la firma del tratado fue el agropecuario, al abrir las fronteras y ponerlo a competir con el del vecino del norte. Según estimaciones del propio Gobierno de EU, se perdieron, o mejor dicho, más de un millón de trabajadores agrícolas mexicanos se vieron en la imperiosa necesidad de abandonar sus actividades cotidianas, lo que influyó en la migración a Estados Unidos. En 1990 radicaban 4.5 millones de mexicanos en aquel país, y la cifra pasó a más de 12 millones en 2009.

Productos estratégicos. Bajo la premisa de aprovechar las ventajas comparativas de cada país, esto es importar productos de aquellos lugares en donde se produzcan a un menor costo que en México, el campo nacional se desatendió y se puso en riesgo la seguridad alimentaria. Si bien es cierto todos los países del mundo importan alimentos, hay productos que se deben considerar estratégicos por ser parte de la dieta nacional, como es el caso del maíz, que independientemente de su precio internacional, no se debió descuidar su producción. México produce 21 millones de toneladas de maíz por año, pero su demanda se satisface con 30 millones de toneladas. Esto es, se debe comprar del extranjero 9 millones de toneladas o alrededor de un tercio de la demanda nacional.

Sin embargo, la dependencia alimentaria aumentó, pues en 2015 se importó maíz de Estados Unidos por alrededor de 2 mil 400 millones de dólares, y la población de México ha continuado creciendo. Los expertos en economía agrícola ya no hablan de autosuficiencia alimentaria, cambiaron el término por seguridad alimentaria, y para que esta se dé, cada nación debe producir al menos 75% de cada uno de los alimentos que consume (FAO).

Déficit alimentario. México presenta déficit de producción en cinco artículos de la canasta básica: importa maíz, 50% del trigo que consume, 80% del arroz, alrededor de 40% del frijol y más de 30% de la leche en polvo. (FAO) ¿Y todo lo anterior se debe al TLCAN? De ninguna manera, la economía nacional exporta otros muchos productos. Sin embargo, han faltado las políticas e inversiones que ayuden a incrementar la productividad en el agro nacional.   
17 Febrero 2017 03:00:00
Estabilidad de precios
En la caja de herramientas que manejan los bancos centrales del mundo se encuentran varios instrumentos de política monetaria y uno de ellos es la tasa de interés (costo del dinero) de referencia, la cual pueden manipular al arbitrio según sean las condiciones del entorno económico. Cuando se pretende controlar la inflación, la tasa de interés se incrementa, como sucedió recientemente con el Banco de México, que la ubicó en 6.25 por ciento.

En este artículo se comentan algunas desventajas y ventajas, al menos teóricas, de tomar esa medida unilateral en la economía. La primera tiene que ver con la disminución de la inversión, es decir, esta variable pierde dinamismo, los capitales prefieren aguardar un mejor momento para invertir porque las tasas de interés son elevadas y restan atractivo a apostar por los proyectos productivos. Generalmente el aumento de la inversión directa se asocia con incrementos en la ocupación de trabajadores, que tiene como efecto inmediato el crecimiento en la tasa de empleo, la cual también se verá afectada al aumentar el costo del dinero. El coctel se complementa cuando el Gobierno también deja de invertir en obra pública, especialmente en obras que generan gran cantidad de empleos, como construcción de puentes y carreteras, entre otras.

Otra variable que se ve desincentivada es el consumo de las personas, quienes tendrán menos oportunidades de gastar o invertir como lo hacían antes del incremento de las tasas de interés. Hay que recordar que al modificar Banxico la tasa de referencia, las tasas bancarias o tasas de interés activas de la economía también subirán, de ahí que el consumo personal vía tarjetas de crédito tenderá a frenarse porque el alto costo del crédito prácticamente lo hará inaccesible.

Traer dinero en el bolsillo representa para el agente económico un alto costo de oportunidad, le es más rentable depositarlo en las instituciones financieras. Los centros comerciales y tiendas departamentales serán los primeros afectados al ver sin cambios sus stocks de bienes suntuarios. La clientela en los restaurantes también disminuirá.  En otros términos, la política monetaria restrictiva pretende que la demanda agregada también disminuya, que la gente demande lo menos posible y que haya poco dinero en circulación para que los precios de los productos y servicios no se vean presionados y no suban: la oferta superará a la demanda. Con las medidas mencionadas anteriormente el dinamismo de las actividades se restringirá y la economía crecerá menos.

Algunas ventajas del incremento en las tasas de interés. Si bien es cierto un sector de la población se verá beneficiado por el aumento de las tasas, particularmente aquellas personas “rentistas” que tienen la posibilidad de “invertir” su dinero en los bancos comerciales; no obstante, ese pequeño grupo no influirá para reactivar el consumo total de la población, el cual permanecerá deprimido. Otra ventaja es que se puede lograr la estabilidad de los precios y así evitar que se incrementen en forma desproporcionada. Es una medida sin duda dolorosa, que quita oportunidades de crecimiento, a costa de frenar ese impuesto tan pernicioso que es la inflación.
10 Febrero 2017 03:00:00
Petróleo y deuda pública
La deuda pública casi siempre ha representado un complejo problema para los gobiernos del país; desde la independencia, se ha convertido en una sutil tentación para los políticos. Sólo en periodos relativamente cortos se ha tenido control sobre la misma, han sido honrosas excepciones al desequilibrio y déficit gubernamental.

Una de ellas fue en el llamado desarrollo estabilizador (1954-1970), en el cual se combinaron altas tasas de crecimiento económico con bajos niveles de endeudamiento. Por el contrario, las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado fueron marcadas por deudas estratosféricas que inhibieron fuertemente el desarrollo económico. Posteriormente vinieron incrementos en los precios internacionales del petróleo y con ellos la entrada de más dólares a las finanzas públicas que dieron márgenes de maniobra a las autoridades financieras y se pudo dejar de pedir dinero en el extranjero, o al menos disminuyó la dependencia del exterior.

El precio del petróleo ha sido el que más ha influido en el monto de la deuda pública. Con precios promedio de 100 dólares por barril al inicio de la primera década del siglo 21, todo marchaba viento en popa. No obstante, a partir de 2011 la deuda pública ha presentado un continuo aumento. Por ejemplo, la Secretaría de Hacienda reportó en 2015 que el endeudamiento llegó a 161 mil 600 millones de dólares (5 billones 379 mil 900 millones de pesos). Pero para agosto de 2016 ya se había incrementado en alrededor de 15 mil millones de dólares. El acelerado endeudamiento  nacional se puede explicar por la caída en los precios internacionales del petróleo y las bajas tasas de interés en Estados Unidos, que permitieron obtener créditos relativamente blandos.

Más gasto de lo presupuestado en 2016. El año que acaba de concluir, según dio a conocer la SHCP en el Informe de Finanzas y Deuda Pública 2016, se gastó o invirtió más de lo autorizado por el Congreso de la Unión: el monto del desfase llegó a 611 mil 934 millones de pesos. La explicación que da la Secretaría de Hacienda al incumplimiento de las metas la asocia con rubros que destinó a dependencias paraestatales para cubrir sus requerimientos de corto plazo. Esto es, transfirió a Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad montos millonarios para “mantener su viabilidad”, abonándoles a su cuenta de capital. De ahí, que la propia secretaría lo catalogue como un ahorro, y no un gasto.

Además, argumentó que hubo otras partidas, como por ejemplo las destinadas a la construcción del aeropuerto de la Ciudad de México y más recursos al fondo de desastres naturales del país, entre otras que también desbalancearon el presupuesto de egresos originalmente aprobado.

Más de lo mismo. Con los resultados presentados por la hacienda pública, queda claro que el recorte anunciado al gasto en 2016, en la práctica no se llevó a cabo, o solamente fue para algunas dependencias, como fueron las universidades públicas; sin embargo, a nivel agregado no fue así. Desde una perspectiva macroeconómica, el problema de la deuda es estructural y su solución requiere de una reforma fiscal que considere el contexto nacional, en donde prevalecen las actividades económicas informales.
27 Enero 2017 03:00:00
Cuestionamientos a la globalización económica
En el sexenio del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) le llamaron globalifóbicos a ciudadanos que se oponían a la globalización financiera y económica en la que México participaba con la firma de acuerdos y tratados; sus demandas iban encaminadas a frenar la apertura comercial del país y así proteger el mercado interno.

Con el paso del tiempo, que sirvió para el análisis y evaluación, los propios políticos, empresarios y consultores promotores de la mundialización económica identificaron y dieron a conocer en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) 2017, llevado a cabo habitualmente en Davos, Suiza, dos consecuencias negativas de la globalización: la robotización industrial y los procesos digitales. También hay que decir que probablemente se hubieran dado sin ella, pero su profundización y aceleración sí se pueden adjudicar a la globalización como un fenómeno socioeconómico de efectos irreversibles.

A diferencia de los globalifóbicos, que apelaban por un nacionalismo “trasnochado”, y antes de las sesudas reflexiones del WEF, algunos académicos de universidades como la de Boston habían ya detectado el lado poco claro de la globalización. Por ello, no parece haber sorpresa para el sector académico nacional e internacional que ha seguido investigando y enriqueciendo las teorías de los doctores bostonianos dadas a conocer desde 2013. Estos realizaron una investigación acuciosa sobre cómo la productividad y la generación de empleos después de la Segunda Guerra Mundial crecían simultáneamente, los trabajos conseguidos generaban riqueza e ingresos para la masa trabajadora.

No obstante, los profesores detectaron que, a partir de 2000, las citadas variables presentaban un comportamiento asimétrico debido, según ellos, a la robotización y a la digitalización de la economía; esto es, por el efecto de la tecnología, la productividad crecía a tasas mayores que la generación de empleos, lo que provocaba desigualdad económica y caída en los ingresos de los trabajadores. Esta relación, aparentemente paradójica, entre empleos y productividad muchas veces confunde a los políticos, que atribuyen la discordancia entre ambas al comercio internacional, como es el caso del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien imputa a los tratados comerciales el cierre de empresas y la depresión económica en algunas regiones de EU.

Robotización industrial. La automatización y los robots son producto del cambio tecnológico y según los investigadores consultados están destruyendo los puestos de trabajo tradicionales a una tasa mayor que la de la creación empleos modernos derivados de las nuevas tecnologías, y lo más grave es que el avance técnico ha penetrado el campo de las habilidades del ser humano, convirtiéndose en un serio competidor del mismo hombre, desbancándolo de las funciones cotidianas que realizaba.

Otras fuentes. En un informe que presentó la consultoría PwC en el Foro de Davos, que consta de mil 300 entrevistas a ejecutivos de todo el mundo, se dio a conocer la apreciación que tienen los directivos sobre la globalización, que la consideran como un fenómeno económico que propició los flujos de capitales y mercancías entre países; no obstante, piensan que ha perdido dinamismo y ha sido factor clave en la ampliación de la brecha entre ganadores y perdedores del comercio internacional.
20 Enero 2017 03:00:00
Tipo de cambio y cuenta corriente
De acuerdo con cifras recientes que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en noviembre de 2016 la balanza comercial de mercancías (BCM) del país presentó un déficit de 13 mil 163 millones de dólares, que significó que el monto de las importaciones fue superior a lo que el país produjo y exportó. Si ese resultado, aunque parcial, se compara con la balanza comercial del mismo mes de 2014, cuyo déficit fue de 3 mil 65.4 millones de dólares, se puede decir que la de 2016 cerrará el año con un notorio deterioro en términos de intercambio comercial, que la hacen muy vulnerable a las políticas proteccionistas que muy probablemente formulará el presidente electo Donald Trump cuando llegue a la Casa Blanca.

La desmejora de la BCM en los dos últimos años (2015 y 2016) es otro indicador para el Gobierno mexicano del mal funcionamiento que está teniendo la economía nacional.

El tipo de cambio y la cuenta corriente. Si se asocia la paridad peso-dólar con la balanza de cuenta corriente (CC), se puede decir que uno de los elementos que influyen para que el peso se aprecie o deprecie con respecto al dólar es la CC. Si se importan más mercancías de las que se exportan, se requerirán más dólares para adquirirlas, por lo tanto la demanda del billete verde se incrementará y ocasionará la depreciación del peso; caso contrario, con la CC superavitaria el peso se fortalecerá.

El caso más claro fue la disminución del precio internacional del petróleo y la caída de la producción nacional, por ello entraron menos dólares al país por las ventas al exterior del combustible, y el peso cayó en picada. Además de los factores políticos por la sucesión presidencial en Estados Unidos, que han desequilibrado la estabilidad cambiaria, no hay que perder de vista el comportamiento de la cuenta corriente nacional.

Otro elemento a considerar en el comportamiento del tipo de cambio es la Inversión Extranjera Directa (IED). En el primer semestre de 2016 llegó a 14 mil 385 millones de dólares, superior 4.6% a la recibida en el mismo lapso de 2015. Sin embargo, la noticia de que el fabricante de automóviles Ford Motor dejaría de invertir mil 600 millones de dólares en el país en la instalación de una nueva planta en San Luis Potosí, no trae buenos augurios para la IED estadunidense en el país en 2017.

Con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Canadá y México, se acentuó la dependencia económica con el vecino del norte en cuanto a flujos comerciales y de inversión, pues es el país que más invierte en territorio nacional. La IED estadunidense ascendió  a 29 mil 74.7 millones de dólares en el período 2012-2014 (Fuente: Secretaría de Economía). La IED se puede designar a la reinversión de las utilidades de las empresas en capital productivo, a nuevas inversiones en la construcción de plantas y/o equipamiento, o también a transferencias de capital entre las filiales y la matriz de las empresas.

Nos hemos dado cuenta que han sido más que suficientes 140 caracteres en las redes sociales, salidos del teléfono del Sr. Trump, para que las empresas americanas cambien a EU sus proyectos productivos destinados con antelación a México.
13 Enero 2017 03:00:00
Precios de los combustibles
Sin duda alguna se han escrito muchos artículos sobre el reciente incremento a las gasolinas en el país, pero el tema tiene aristas suficientes para seguirlo discutiendo sin que se agote por la pletórica cantidad de argumentos técnicos y políticos que lo rodean, al menos esa es la apreciación de quien escribe estas líneas. En este artículo de Entorno Económico se intenta analizar someramente dos factores que directa o indirectamente conminaron al Gobierno federal al incremento de los combustibles (gasolinas y diésel): economía informal y deuda pública.

De acuerdo con cifras que reporta el INEGI, en 2014, de cada 100 pesos generados en el país o de Producto Interno Bruto (PIB), 76 provinieron de la economía formal a pesar de que 57.8% de la población ocupada se ubicó en actividades informales, mientras que 42.2% de la población lo hizo en la economía regulada o formal. Esos números muestran lo poco productiva que es la informalidad en México: más de la mitad de la población ocupada y produciendo solamente menos de 25% del ingreso nacional.

Pero desde el punto de vista fiscal la situación es más complicada, por los impuestos que deja de percibir la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La base de contribuyentes fiscales es relativamente pequeña en relación con el tamaño de la economía nacional. Los que están produciendo en condiciones de informalidad también demandan servicios públicos (educación, salud, vivienda…) que generan un costo adicional al erario, no retribuido por impuestos, lo que desde 2012 ha llevado paulatinamente al Gobierno a desequilibrios en los presupuestos de egresos.

Se estima que el costo del subsidio estatal a las gasolinas ascendería a 200 mil millones de pesos en 2017, cantidad estratosférica que el Gobierno se declaró incompetente de seguir aportando para mantener los precios de 2016 en la Magna y la Premium, año que quizá fue testigo de una de las últimas acciones del llamado Estado benefactor en la economía mexicana. Además, el subsidio ha sido perverso porque los hogares con ingresos más elevados fueron los que demandaron más gasolinas y diésel, pues su consumo alcanzó 31.1% del total, mientras que las familias con ingresos más bajos tuvieron sólo 1.5% del consumo total (Fuente: ENIGH, 2014). Por otro lado, el consumo per cápita de gasolina en México es uno de los más altos del mundo, superior al de economías desarrolladas como Alemania y Francia. Se calcula que en 2014 llegó a 397 litros por habitante, lo que se puede explicar por las pocas opciones que existen en el transporte público lo que hace privilegiar el uso del automóvil privado, además de los históricos subsidios.

El déficit público de la presente administración federal (2012-2018) es ya histórico, pues ha rebasado al de cualquier administración precedente. Además, el crecimiento de la deuda es tal que se calcula que al terminar el cuarto año del sexenio del presidente Peña Nieto llegará, en términos conservadores, a 50% del PIB nacional. Dado el débil crecimiento que ha tenido la economía, la administración federal ha solicitado créditos solamente para el pago de intereses de la deuda acumulada, sin que se hayan visto reflejados en mayor inversión pública que detone el crecimiento económico, factor que hace insostenible cualquier subsidio a las gasolinas.
16 Diciembre 2016 03:00:00
Índice de Información Presupuestal Municipal
Los teóricos en urbanismo y los especialistas en administración pública han señalado que de las tres instancias de Gobierno en México, la administración municipal, por su propia naturaleza, es la más cercana a los ciudadanos, por los bienes y servicios que les presta (pavimentación, recolección de basura, alumbrado público, catastro, seguridad pública, agua potable, drenaje sanitario, entre otros). Y efectivamente, es o debe ser el primer contacto gubernamental para satisfacer los requerimientos más sentidos de la población: desde una luminaria fundida hasta un bache en la calle cercana. De ahí la importancia de contar con administraciones municipales eficientes y transparentes en el país.

Índice de Información Presupuestal Municipal (IIPM). El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) ha construido el IIPM, con el cual en 2016 se evaluó el desempeño financiero de 453 municipios diseminados en el territorio nacional. La muestra agrupó a los más importantes de los 2 mil 456 ayuntamientos que conforman el mosaico del país.

Los resultados que arrojó el IIPM no son muy satisfactorios: por ejemplo, alrededor de 72% de los recursos municipales se obtuvo por medio de participaciones o asignaciones federales o estatales; del total de los ingresos que recibieron por impuestos, sólo 1.2% fue recaudado por ellos mismos, como el pago del predial, pero solamente representó el 0.13% del PIB nacional, muy por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE, que ascendió a 1% del crecimiento económico promedio. El Gobierno federal recauda aproximadamente 96.4% del total de los impuestos que se cobran en el país.

En calidad de gasto público, las cosas tampoco han mejorado mucho. Si se considera el periodo 2008-2014 en los municipios encuestados, la partida asignada a funcionarios municipales aumentó 59% y la destinada al personal administrativo se incrementó 68%, mientras que aquella dirigida a la incorporación de nuevos policías o a la mejora de sus percepciones salariales, lo hizo 26 por ciento. Como se puede apreciar, la mayoría han sido gastos personales, sueldos y salarios. En cuanto a deuda pública, la han incrementado 100.2% de 2006 a 2016. Al 30 de junio de ese año alcanzaba la nada despreciable suma de 47 mil 243.7 millones de pesos.

Sin embargo, y de acuerdo con el INEGI, el promedio de satisfacción de la ciudadanía por los servicios que recibe del Municipio alcanzó sólo 4.1 de una escala del 1 al 10. Los criterios de evaluación que utiliza el IIPM, los asocia con la página web de cada municipio, porque a través de ellas se muestra la transparencia de la información pública con acceso libre para todos los interesados. Por ejemplo, ¿el Plan Municipal de Desarrollo está disponible en la página de internet del Gobierno municipal? ¿La Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos están disponibles en la página de internet del Gobierno municipal?

A manera de conclusiones, se puede decir que los municipios estudiados han gastado de más, y en forma negativa, porque de 2004 a 2014 incrementaron el gasto 66.8%, pero la sociedad no ha visto que se haya reflejado en más y mejores servicios municipales.
09 Diciembre 2016 03:00:00
Los orígenes de la delincuencia
Se presume que Rudolph Giuliani (1944 -  ) ocupará un cargo de relevancia en la administración federal que está formando el presidente electo (2017-2021) de Estados Unidos, Donald Trump. Su inclinación por las áreas judiciales, particularmente como fiscal, lo llevó desde el inicio de su carrera como abogado a conocer los entresijos de la delincuencia norteamericana. Su nutrida experiencia en los sistemas de justicia estadunidense le sirvió para aplicarla en los barrios y distritos de la ciudad de Nueva York, cuando fue alcalde de 1994 a 2001.

Durante su mandato, los índices de criminalidad urbana disminuyeron por la estrategia que ideó de recuperar los espacios públicos de la delincuencia, con cero tolerancia a la misma. Asumió un papel protagónico durante los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, a tal grado que fue nombrado por una revista de circulación internacional como personaje del año.

Su faceta como empresario la mostró y cristalizó cuando empezó a exportar su modelo de seguridad a otras ciudades estadunidenses y de otros países, entre ellas, Ciudad de México. Las estrategias policiacas las acompañó de medidas económicas como la disminución de impuestos a los sectores productivos de la urbe, y los resultados que obtuvo fueron exitosos.

Y no solamente en Nueva York la criminalidad dejó de verse como un grave problema social, sino que en la década de los noventa en toda la Unión Americana también decreció. En territorio estadunidense el índice de homicidios bajó, y en el año 2000 se obtuvieron cifras similares a las de 1965.

Los argumentos que se manejaron para lograr tales avances en la seguridad interna nacional fueron el control de armas, el crecimiento económico de Estados Unidos y las novedosas estrategias de la Policía. Sin embargo, el economista Steven D. Levitt pone en tela de juicio esas explicaciones y las tilda de equivocadas. Él construye sus propias hipótesis acerca de los factores que propiciaron el descenso tan acelerado de las actividades delincuenciales, que nada tienen que ver con iniciativas de políticos en el poder. Este economista considera, entre otros factores, a la legalización del aborto en los años 70 en Estados Unidos como un elemento que atemperó el crimen organizado y del orden común en Nueva York y otras ciudades en el inicio del tercer milenio.

Quizá por eso se le conozca como un economista políticamente incorrecto, porque para este caso, su perspectiva de la vida es determinística, o mejor dicho, fatalista: las ideas y correlaciones de causas y efectos que concatena y analiza, llevan implícito el estigma de que al haber nacido en un medio social y familiar muy hostil, la descendencia de ese hogar presentará escasas posibilidades de convertirse en hombres de bien, sino que todo apunta a que van a ser delincuentes en el futuro inmediato.

Los hijos de drogadictos, alcohólicos y delincuentes engrosarán las filas de violadores y criminales de las ciudades. Al no nacer los delincuentes potenciales, las estadísticas de criminalidad se habían reducido.

Con esas propuestas, Levitt deja por sentado, de manera velada por supuesto, que se presenta un acto de responsabilidad o un tipo de incentivo, tal vez moral, entre las mujeres delincuentes o sus parejas para interrumpir los embarazos. Sin lugar a dudas, polémicas conjeturas las que hilvana el doctor Levitt.  
02 Diciembre 2016 03:00:00
Economía colaborativa: ¿utopía o realidad?
Se entiende por economía colaborativa el intercambio de bienes y servicios entre dos o más agentes económicos, o más específicamente por consumidores, cuya aspiración inmediata es satisfacer algún tipo de necesidad de relativa urgencia, y que la pueden costear mediante el trueque, el alquiler o simplemente por la cooperación de-sinteresada de alguien que tenga el deseo de hacerlo y que comparta intereses comunes con su par o vecino.

Los especialistas en el tema consideran que hay factores económicos y sociales que han propiciado el auge de la economía o el consumo colaborativo al margen de los mercados regidos por el libre mercado, y aventuran algunas hipótesis que los avalan y que pueden explicar el crecimiento de dos dígitos que ha tenido durante los últimos años este tipo de economías no lucrativas en los países industrializados. Entre ellas, señalan la incorporación de las plataformas digitales a las comunicaciones entre los ciudadanos; los precarios crecimientos de las economías en la mayoría de los países del mundo; la caída vertiginosa de los ingresos familiares; la participación de la generación millenial en las decisiones económicas y el fracaso de las políticas públicas para abatir o disminuir la pobreza de grandes núcleos de población.

Plataformas digitales. Sin el advenimiento de las tecnologías cibernéticas y telemáticas sería imposible pensar en la irrupción de la moderna economía colaborativa, particularmente si nos remontamos al trueque de antaño, que para que se diera era menester que se presentara la doble coincidencia de necesidades entre los participantes, esto es, mediante la presencia física no virtual ni remota de los interesados, se intercambiaban mercancías. Por ejemplo, si el consumidor 1 requería maíz y tenía excedentes de frijol, el consumidor 2 presentaba una situación contraria a su par, es decir, era excedentario en maíz, y le faltaba frijol. En este tipo de transacciones no se requiere de intermediarios y actualmente se puede llevar a cabo en pequeñas comunidades aisladas de vocación rural, con un limitado número de intercambios de bienes de autoconsumo.

La diferencia entre el trueque primitivo y la moderna economía colaborativa se encuentra en que esta última echa mano de la plataforma digital (sin costo directo), que une a oferentes y demandantes, como un silente intermediario. Si se trata de usuarios que poseen una escalera de tijera, utilizada para pintar elevadas paredes o podar árboles, se pueden registrar proporcionando sus datos generales en la plataforma virtual correspondiente, y el interesado en esa herramienta puede contactar a alguno de ellos, el más cercano geográficamente, para que se la proporcione, en calidad de préstamo o de alquiler, con el plus de que no tiene que comprarla porque no amerita tal inversión por el uso tan esporádico y limitado que le va a dar.

Como se puede apreciar, en ese tipo de intercambios debe privar la solidaridad y la confianza por encima del beneficio material entre los consumidores. No obstante, no hay que confundirla con aquella en la que interviene una empresa multinacional, que se hace cargo de la administración de las plataformas, como puede ser el caso de la música vía internet, el alquiler de carros de sitio, la contratación de habitaciones de viviendas de particulares para turistas, etcétera. En todos los casos anteriores, el intermediario que aparece funciona prácticamente igual que en una economía de mercado, con costos y beneficios. Si bien es cierto la economía colaborativa forma mercados paralelos a los establecidos o convencionales, pero sólo para un reducido grupo de bienes y servicios, fuera de allí, se considera una aspiración muy loable, pero utópica.
25 Noviembre 2016 03:00:00
La productividad en el sector servicios
Recientemente tuve la oportunidad de escuchar al doctor J.R. Cuadrado Roura, quien dictó la conferencia magistral La Importancia de los Servicios en las Economías Modernas del Planeta. La presentación de la charla  se llevó a cabo en el marco del 21 encuentro nacional de la Asociación Mexicana de Ciencias para el Desarrollo Regional, A.C. (Amecider). El citado autor, un experimentado especialista en la materia, ha publicado la mayor parte de sus trabajos sobre servicios en la economía española y europea, sin embargo, no deja de ser interesante el planteamiento que hace sobre el sector terciario, y en especial el de los servicios a escala planetaria, de ahí que en este artículo se retomen algunas de las ideas que expuso en su amena disertación.

El sector servicios de la economía mexicana aporta más de 60% al Producto Interno Bruto (PIB), y sobresalen el turismo, los servicios financieros y el transporte. En España, la aportación es cercana al 70 por ciento. Los visitantes extranjeros dejaron en 2015 en México una derrama económica de alrededor de 17 mil millones de dólares, de las partidas más elevadas provenientes del exterior.

La serviindustria. La concepción tradicional de los servicios fue construida en función de las características per se del propio servicio: no se pueden almacenar, son intangibles y se agotan (efímeros) en el mismo momento de su consumo o de la transacción; no obstante, con la incorporación de las nuevas tecnologías de la información, los servicios, o mejor dicho algunos de ellos, ya no se ciñen a los lineamientos ortodoxos establecidos.

Llama la atención que presentan una dualidad interesante: por una parte, el propio producto adquirido es susceptible de incorporarle actividades de servicios poscompra; y por otra, simultáneamente le brindan servicios al usuario. Un ejemplo de ello puede ser el software que se vende en línea, que amplía y mejora las capacidades técnicas de la computadora, pero también brinda programas matemáticos, estadísticos y econométricos al internauta especializado. Aunque las causas han sido multifactoriales, quizá el propio consumo de la sociedad por este tipo de mercancías (hardware y software) explique la acelerada tercerización de las economías desarrolladas en el mundo.

La productividad de los servicios. En 2010, México exportó 16 mil millones de dólares por la venta de servicios, según datos que publicó la Organización Mundial de Comercio (OMC). La diversidad fue amplia: desde telenovelas y videojuegos hasta paquetes turísticos playeros. No obstante, como en casi todas las economías en desarrollo, el sector servicios ha presentado una estructura económica que se mueve en dos velocidades: lenta y rezagada, y otra acelerada y desarrollada. La primera es aquella poco productiva, que se “refugia” en la economía informal, que comprende actividades de plomería, electricidad, comercio y un gran etcétera, pero que ha sido socialmente necesaria, particularmente por el empleo que genera entre la población. Mientras, la otra tiene altos índices de productividad y cubre las áreas de transporte, comercio especializado, electrónica, servicios financieros, turismo y otras. Quizá lo que plantea el doctor Cuadrado como parte de la agenda de investigación sobre servicios, sea pertinente seguir desarrollándolo en México especialmente: ¿Qué factores explican la expansión de los servicios, y cómo puede construirse el desarrollo del país en función de estos?
18 Noviembre 2016 03:00:00
Petróleos ¿mexicanos?
Adiós al ícono. Para varias generaciones de ciudadanos, Petróleos Mexicanos (Pemex) representó una figura sentimental cuyo valor trascendió el meramente monetario, convirtiéndose en el acompañante silencioso de pertenencia colectiva que enarboló el poder del Estado mexicano en la economía de los combustibles fósiles, particularmente subsidiando las gasolinas a la población. El charrito mexicano, símbolo del Pemex de antaño, quedó grabado en los antiguos despachadores de gasolinas, pero también  en la conciencia de muchos de nosotros.

Con el paso del tiempo, las ideas románticas del general Lázaro Cárdenas (1895-1970) de que la compañía petrolera, creada por él después de la expropiación a los inversionistas extranjeros, fuera manejada por el sindicato de trabajadores, quedaron plasmadas en la historia del país como eso, una aspiración de confianza en el trabajador nacional, una que nunca se hizo realidad.

Con el Plan de Negocios 2016-2020 que presentó recientemente, la ahora empresa productiva del Estado dio un vuelco de 180 grados, contrario a la geometría política de izquierda: su participación dejó de ser monopólica en el mercado de los hidrocarburos y ahora competirá con otras petroleras de talla mundial en la venta de gasolinas en México, y se apoyará en la inversión privada en los proyectos que realice.

La reforma energética le permitió a Pemex proveerse de recursos de varias fuentes, entre otras, las siguientes: contratando deuda externa e interna; monetizando parte de sus activos (ductos, centrales de almacenamiento, terminales de compresión), que ahora se consideran periféricos a los objetivos sustanciales de las subsidiarias de la petrolera; y  construyendo asociaciones con particulares en proyectos tipo farm outs, en los que Pemex autoriza y da el derecho de explotación, y la contraparte privada desembolsa el capital para llevar a cabo la
inversión.

Uno de los proyectos que se concursará próximamente en esa modalidad será el de Trión, que consiste en la explotación de un yacimiento localizado en aguas del Golfo de México, con una profundidad superior a los 2 mil metros, con reservas de 500 millones de barriles de petróleo, según estimaciones de los especialistas, ponderando las reservas probadas, probables y posibles de los pozos marinos.

Indicadores financieros. Las subsidiarias de Pemex presentan números no muy halagüeños. Enseguida se describen algunos que la empresa publica en su página
http://www.pemex.com. En nueve años la deuda se ha duplicado y la utilidad neta es negativa sistemáticamente a partir de 2007. Cabe señalar que en todos los años el impuesto es mayor al rendimiento de operación (excepto 2006 y 2012). En Exploración y Producción, durante los últimos dos años los impuestos y derechos han sido mayores a los rendimientos; en Refinación, los costos de venta, particularmente las compras de importación e interorganismos, han sido mayores a los ingresos; en Gas y Petroquímica Básica, los gastos de operación han mermado el rendimiento de las ventas; en Petroquímica, los costos de venta, particularmente las compras interorganismos, han sido mayores a los ingresos.

Conclusión: Pemex pretende dirigir sus operaciones exclusivamente hacia aquellas que sean rentables, los objetivos sociales desaparecen. Con las asociaciones, intentará “absorber” experiencia, tecnología, y capital de las empresas privadas que la acompañen en los proyectos productivos; cabe decir que fueron atributos técnicos y logísticos, así como economías excedentarias, que no logró en más de 70 años de vida productiva monopolizando la producción petrolera. Quizá en el largo plazo veamos una caricatura de lo que fue Pemex, reducida a una simple agencia de gestión.
11 Noviembre 2016 03:00:00
Sistema inteligente de manufactura
En el presente artículo se hace una breve revisión histórica de las principales innovaciones que se han llevado a cabo en la industria mundial, de manera especial en la manufactura, después de la invención de la máquina de vapor en el siglo 18, para concluir con el prototipo de modelo industrial llamado Sistema Inteligente de Manufactura o Industria 4.

Fayolismo. Henri Fayol (1841-1925), ingeniero francés, durante su fructífera profesión como gerente de una empresa siderúrgica desarrolló diversos planteamientos sobre la forma de llevar a cabo la administración exitosa de cualquier factoría: a los empleados de cuello blanco y trabajadores responsables de la producción les asignó funciones específicas, separando las de la alta dirección de las técnicas, y fue uno de los precursores de la planeación estratégica, al definir y dividir en cinco etapas el proceso requerido por una empresa para sortear los vaivenes del mercado: planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar.

Taylorismo. F.W. Taylor (1856-1915), ingeniero estadunidense, también innovó a las organizaciones productivas con teorías que incrementaban su productividad mediante la optimización de los tiempos y movimientos, la estandarización de las herramientas de trabajo, y los incentivos económicos al trabajo en las líneas de producción de las fábricas.

Fordismo. Henry Ford (1863-1947). Instituyó la producción en serie en las empresas, particularmente fabricantes de automóviles, logrando con ello economías de escala, una mayor especialización y división del trabajo, así como mayores beneficios a los empresarios.

Toyotismo. (1970 - ?). Doctrina que formularon empresarios automotrices japoneses, quienes adecuaron la administración empresarial al trabajo flexible y en equipo de los operarios, los cuales cumplen multifunciones no sólo adscritos a una máquina, sino con las capacidades y habilidades suficientes para cambiar de equipos y procesos, lo que los hace participar activamente en las decisiones técnicas en la línea de producción; además este sistema incorpora la automatización de los procesos en la cadena de montaje.

Sistema Inteligente de Manufactura (Industria 4). Considera y profundiza algunas de las doctrinas mencionadas anteriormente, además de incluir el enfoque holístico de la industria al ligarla con el medio ambiente, la sociedad y la economía. Aunque se encuentra en su fase experimental, o mejor dicho en proceso de madurez y perfeccionamiento, el esquema de automatización que presenta es interesante, pues incluye los adelantos hechos en la cibernética y electrónica. Utiliza además el internet industrial de las cosas para interconectar, mediante software especializado, los procesos productivos y ligarlos con los mercados de productos y consumidores. Asimismo, la administración de la empresa no se limita a atender su propio mercado, sino busca la coordinación y apoyo de las unidades productivas de toda la industria a la que pertenece.

Siguiendo esa misma lógica, pero ahora en el campo medioambiental y de energía, el modelo Industria 4 pretende conocer el grado de afectación en el entorno ambiental que tienen los procesos productivos y combustibles utilizados en la industria. Por ejemplo, la producción de lácteos por una empresa cualquiera, pero adscrita a la manufactura 4, debe considerar el impacto que tienen los sembradíos que proveen alimentación al ganado vacuno, los niveles de extracción en los pozos de agua, así como los fertilizantes que se usan en el medio ambiente. La duda es: ¿La automatización desplazará a la mano de obra? O quizá convenga cambiar la redacción de ese interrogante: ¿Qué tipo de empleos van a requerirse en el futuro inmediato?
04 Noviembre 2016 03:00:00
La economía financiera y la real
Desde hace varias décadas, la economía financiera (entendida como la administración de títulos, bonos, certificados, acciones, productos bancarios y cualquier otro tipo de papeles financieros que expresen un valor no necesariamente fundamentado en el precio de las mercancías o servicios, sino en variables movidas por factores más emotivos que racionales, como expectativas, creencias, presentimientos y un largo etcétera) ha venido influyendo en la economía real, es decir, aquella que se centra en el estudio de la oferta y demanda de los bienes tangibles, que cotidianamente son producidos con trabajo, capital y organización, además de ser comercializados y consumidos por la población de una región o país.

Aunque desde que surgió el sistema capitalista siempre ha existido una relación directa entre la economía financiera y la real, para las sociedades modernas no es posible sustraerse de la economía monetaria, que facilita las relaciones económicas y financieras.

En la actualidad, y gracias a la globalización, la interdependencia entre ambas ramas de estudio se ha estrechado en forma vertiginosa y peligrosa. Para los inversionistas, ya no sólo es la tasa de interés la que los guía a determinar si la inversión es factible o no, también intervienen otras variables de carácter más especulativo. Veamos algunos ejemplos.

El mercado de futuros y la economía real. El precio de las materias primas o commodities no solamente se determina por la oferta y demanda del producto, sino que las mismas mercancías se convierten en activos financieros cuando se colocan en los mercados de futuros, cuyos valores dependen de las expectativas que se tengan sobre el desempeño de su futuro a corto y mediano plazo, sin importar mucho sus precios de mercado.

Verbigracia, el precio de la tonelada de café o maíz, independientemente de su abundancia o escasez, se regirá por las “apuestas” que hagan los “inversionistas”, que generalmente desconocen de agricultura y poco les interesan las vicisitudes que pasa el agricultor para “sacar” las cosechas. En ese sentido, la economía real se convierte en un “pretexto” para “jugar” a las especulaciones.

El mercado de productos como colateral en la obtención de créditos bancarios. Recientemente, en los países desarrollados las bolsas de productos básicos adquirieron una nueva dinámica, al solicitar como garantía para el otorgamiento de préstamos a los inversores los productos básicos en cualquiera de sus modalidades (cultivos, ganado, metales…). Según datos de la Cepal, en el periodo de 1998 a 2012 el número de contratos en esas bolsas se incrementó de 27 millones a 161 millones en los mercados de futuros.

El proceso de financiarización. Lo anteriormente expuesto se puede resumir en lo que han llamado financiarización, proceso que implica una mayor presencia del sector financiero en las actividades y variables de la economía real, desbancando, o quizá complementando, a los fundamentales de la economía de mercado, sustentados en la oferta y demanda de bienes y servicios para determinar sus niveles de producción y precios.

La brecha entre los volúmenes de transacción de la economía financiera con respecto a la real, es cada día mayor, dando lugar a “mucha liquidez y poca demanda efectiva”.

Quizá eso explique las ganancias exorbitantes de la banca comercial internacional, en especial la afincada en México.
28 Octubre 2016 03:00:00
¡De lo rural a lo urbano!
A partir de 2016, la nueva senda de desarrollo que seguirá la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el mediano plazo (2030) se centrará en alcanzar 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se formulan para tratar de atender las necesidades más sentidas de la población mundial en las áreas económica, social y medioambiental. Para su cumplimiento involucrará la participación de todas las naciones que forman parte de esa organización.

Uno de los objetivos de desarrollo sostenible, el número 11, dice textualmente: “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Es muy probable que este se haya colocado en la agenda de desarrollo 2030 de la ONU por el cambio vertiginoso que se está dando en el patrón demográfico y de consumo a escala planetaria.

La urbanización de la población y cambios en la dinámica demográfica. Primero fue el éxodo de la población rural a las ciudades, para posteriormente migrar a localidades mayores de un millón de habitantes. En 1950, en el planeta existían 77 poblaciones mayores a un millón de habitantes, en 2015 esa cifra se incrementó a 501 ciudades. Además, las megaciudades, asentamientos de más de 10 millones de personas pasaron de 2 a 29 en el mismo periodo. Y en el futuro cercano, la tendencia apunta a que continuará la formación de más megaciudades y ciudades millonarias.

Además de la transición campo-ciudad, aparece otro rasgo demográfico: el envejecimiento de la población mundial. En el pasado, el grupo etario que dominó la pirámide poblacional fue el de los jóvenes menores de 20 años, y tiempo después surgieron las sociedades de adultos jóvenes, cuyo rango de edad osciló entre los 20 y 39 años. Antes de pasar a las sociedades envejecidas mayores de 60 años como todas las proyecciones demográficas lo indican, nos encontramos con agrupaciones en donde predomina la población adulta de entre 40 y 59 años.

Patrones de consumo. Como es de suponerse, las modificaciones en la estructura de edades, atribuidas a la baja tasa de fecundidad y alta longevidad, tienen efectos inmediatos en el patrón de consumo y el crecimiento económico de los países del orbe. La canasta básica de consumo de los viejos se sesga hacia productos muy diferentes a los que consumen los jóvenes: se gasta más en medicamentos y cuidados en la salud y se deja de participar en los mercados productivos apelando a la solidaridad intergeneracional para el sostenimiento de las pensiones y jubilaciones. La población en edad de trabajar ocupada no solamente financia, mediante transferencias de ingresos y pago de impuestos, a la pirámide  poblacional envejecida, sino también a los niños y adolescentes. Y para complementar el lúgubre  panorama demográfico y económico, las nuevas tecnologías están destruyendo empleos tradicionales, ocupados, generalmente, por personas con un nivel de escolaridad relativamente bajo.

Destrucción creativa de empleos. Las nuevas teorías sobre desarrollo sostenible están retomando los postulados del economista austriaco J. A. Shumpeter (1883-1950), quien hablaba de la destrucción creativa de los empleos, en el sentido de la creación de fuentes de trabajo que suplan las “obsoletas” o de baja productividad laboral, pero para ello se requiere de capacitación y habilidades técnicas de los que van a ocupar los nuevos puestos.

Los ODS pretenden un equilibrio, quizá idílicamente, entre los países expulsores de población y aquellos que las reciben. Si son oleadas de migrantes jóvenes renuevan las estructuras de los mercados de trabajo en los países industrializados, no obstante, es imprescindible también generar trabajo en las naciones pobres que abandonan los migrantes.
14 Octubre 2016 03:00:00
La Encuesta Nacional de Seguridad Urbana
La seguridad pública es un tema que está a flor de piel en la sociedad mexicana. Se ha convertido en uno de los principales reclamos al Gobierno, superando a otras demandas sentidas como el desempleo y los salarios precarios. La gente se siente atemorizada cuando acude a los cajeros automáticos a realizar retiros de efectivo, al abordar el transporte público, al formarse en las filas de los bancos, inclusive al transitar por las calles de su vecindario. El sentimiento de inseguridad ha llegado a tal extremo que ha invadido los espacios privados y se ha trasladado a las propias viviendas, donde las familias se sienten vulnerables o desprotegidas.

Los constantes atracos o amenazas han obligado a las personas a modificar sus hábitos, cambiando sus rutinas diarias por conductas más orientadas a la prevención del delito, lo que sin duda erosiona la libre movilidad. Las familias se están absteniendo de llevar en sus bolsos o carteras tarjetas de crédito, efectivo u otras cosas de valor, como alhajas o relojes, cuando asisten o pasan por lugares públicos; restringen las salidas del hogar de sus hijos menores, y dejan de transitar por las calles aledañas a su domicilio después de las 8 de la noche.

Las percepciones de indefensión y los acotamientos a la libertad de tránsito de la sociedad se han visto reflejados en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) levantada por el INEGI en marzo del año en curso. La muestra representativa incluyó a 34 ciudades del país más la Ciudad de México, que se seccionó en cuatro sectores (norte, sur, oriente y poniente) por la magnitud de la población y tamaño de la mancha urbana.

Lo que llama la atención es que en el caso de Coahuila, el sondeo de opinión de la ENSU no consideró a Torreón, sólo Saltillo fue encuestada.

Así, los residentes de Tepic, Campeche y Mérida dicen percibir menor inseguridad en su vida diaria en relación con el resto de ciudades del territorio nacional en donde se aplicó la ENSU. Por el contrario, los habitantes de Villahermosa, Ciudad de México (zona norte), Acapulco y Reynosa rebasan, por mucho, la media nacional de percepción de inseguridad (69.9%). En Saltillo, la percepción promedio de inseguridad se registra en 50 puntos porcentuales, es decir, de cada 100 saltillenses, 50 se sienten inseguros en espacios públicos y privados.

Si se compara la ENSU de marzo de 2015 con la de 2016, según el INEGI, los cambios son poco significativos (Fuente: http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2016/ensu/ensu2016_04.pdf). Parece ser que el incremento en los presupuestos públicos para la compra de pistolas y rifles para las policías locales y federales ha servido de poco para devolver la confianza a la gente, los índices de percepción de inseguridad o han aumentado o permanecen estancados al pasado reciente.

Aunque aún no se llega a medidas extremas y desesperadas como aquella que apela a que cada ciudadano mayor de edad pueda portar un arma de fuego en su vehículo o negocio para defenderse de los delincuentes.

En Estados Unidos, en las 10 ciudades más peligrosas del país, en opinión de los alcaldes de las mismas, los índices delictivos han disminuido, formulando políticas públicas de prevención, algunas de las cuales se han implementado también en México, como recuperación de áreas abandonadas (almacenes, estaciones de trenes, etcétera), canje de armas, iluminación de áreas urbanas y otras.
07 Octubre 2016 03:00:00
Crisis en los fondos de pensiones
Hace aproximadamente 34 años el Gobierno chileno decidía privatizar el sistema de reparto de las pensiones a los trabajadores. En 1981, el general Pinochet era el primero de los dirigentes políticos en Iberoamérica en transferir la responsabilidad de las pensiones y jubilaciones a los mercados, desplazando al Estado de esa sustantiva función. Con ello, los empleadores y el propio Gobierno se desligaban del futuro de los trabajadores, actualmente alrededor de 10 millones que tienen ya sus cuentas individuales de fondos.

Así surgían las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que por ley recibían de los afiliados al sistema pensionario el 10% de los ingresos de cada trabajador, y los patrones y el Gobierno no participaban con algún tipo de aportación. El volumen del mercado se estima en 171 mil millones de dólares, equivalente a 71% del PIB del país andino.

Con el transcurrir del tiempo, los supuestos beneficios del modelo privado adoptado no se han vislumbrado, según la opinión de muchos trabajadores chilenos que han llegado a la edad de la jubilación. Este sector de la población recibe un ingreso promedio por mes de 315 dólares, cifra que está por abajo del salario mínimo mensual en Chile, que asciende a 385 dólares. La tasa de reemplazo, según el testimonio de muchos exempleados que engrosan el mercado de las jubilaciones, no rebasa el 35% de su último sueldo antes de la jubilación. Lo que indefectiblemente los conducirá a limitar su nivel de vida en la vejez.

El deterioro salarial ha sido tal que, hace algunos años, el Gobierno creó el fondo de “solidaridad” para otorgar 140 dólares por mes como paliativo para mejorar el ingreso. El problema se agudiza porque muchos trabajadores no han cotizado durante buena parte de su vida productiva; no obstante, en opinión de economistas chilenos poco ortodoxos, el dinero producto del ahorro forzado de los trabajadores, que transfieren a las AFP, supera en más del 100% al que distribuyen entre los exempleados ya retirados de las actividades económicas formales.

No hay que olvidar, si la memoria no nos juega una mala pasada, que en México el modelo chileno de las AFP inspiró la privatización de las pensiones del IMSS en 1997. Por otro lado, los fondos de pensiones de los burócratas estatales en Estados Unidos, de manera especial en Illinois, Nevada, Michigan, Arizona y California, se encuentran con graves pasivos financieros. Se calcula que el déficit estadunidense por la administración de las pensiones se acerca a 3.4 billones de dólares, cantidad mucho mayor que el PIB de México.

De acuerdo con puntos de vista de académicos estadunidenses documentados en estudios, los factores que han incidido en esa situación deficitaria son las jubilaciones “tempranas” de los empleados del sector público, menos de 60 años, y las bajas tasas de interés en los mercados de capitales, en especial de los bonos de mediano y largo plazo, pues al depositarse los fondos de ahorros en esos instrumentos financieros, reciben pocos beneficios.

En el caso de Coahuila, la Dirección de Pensiones de los Trabajadores de la Educación (Dipetre) enfrenta problemas de liquidez y sus pasivos la ponen muy cerca de la bancarrota. Según el último estudio de una consultoría privada, después de las reformas a la Ley de Pensiones por la actual administración estatal, le “auguraba” un periodo de 5 a 7 años para después declararse en quiebra técnica financiera.
30 Septiembre 2016 03:00:00
El Arroyo del Pueblo en Saltillo
Hablar del Arroyo del Pueblo en Saltillo es remontarse a los siglos 18 y 19, cuando su cauce, todavía cristalino, bañaba las parcelas y sembradíos de los antiguos agricultores tlaxcaltecas afincados al sur de la ciudad; sus aguas también sirvieron como insumo para la fabricación de ladrillos, recubrimientos y adobes, procesados en las antiguas y artesanales ladrilleras localizadas por el rumbo de la populosa colonia Guayulera. A su paso, las corrientes de agua dejaban en el lecho del arroyo materiales pétreos que también eran aprovechados por los “materialistas” de aquella lejana época: grava, arena y piedra bola les suministraba el prolífero afluente natural, que después vendían para la construcción de viviendas en la ciudad.

Por ser un testigo añoso y silencioso del crecimiento urbano de Saltillo, el Arroyo del Pueblo no podía quedar exento de leyendas urbanas y mitos. Es el historiador saltillense Juan Marino Oyervides quien en forma amena relata algunas de ellas en su libro Cuentos y Tradiciones del Saltillo Antiguo. Con la industrialización de la economía saltillense a finales de los 70, los limitados o acotados conocimientos de los tomadores de decisiones responsables de Obras Públicas del Municipio de Saltillo, y la voracidad de los desarrolladores inmobiliarios de la región, se violentaron los escurrimientos de aguas pluviales naturales de la mancha urbana, en algunos se procedió a canalizarlos para ganar metros de suelo urbano, y en el caso que nos ocupa se dejó al abandono, a merced de la fauna nociva. En los últimos 50 años de su historia, su cauce ha servido como depositario de aguas negras y basura, convirtiéndose en un foco de contaminación desagradable y maloliente.

Infortunadamente, los actores políticos y agentes mencionados anteriormente no han sido los únicos responsables, la sociedad civil saltillense es corresponsable. El economista argentino A. E. Brailovsky maneja algunas tesis interesantes sobre el medio ambiente que nos rodea: el producir contaminación no sólo tiene que ver con las empresas, el parque vehicular y los gobiernos, también incluye, y de manera determinante, la relación de los ciudadanos con el entorno natural, lo que para los sociólogos es la cultura de los pueblos, que comprende su estructura de poder, costumbres, credos, temores, creencias, economía, antropología, e historia, entre otros.

Entonces, para Brailovsky, el aprovechamiento o explotación desmedida de los ecosistemas se resume en una simple construcción social, en el sentido de que es la gente la que va a soportar o protestar organizadamente vivir a orillas o cerca de ambientes contaminados. Si el propio vecindario lejano o cercano al arroyo tira basura o conecta los desagües del drenaje de sus casas al afluente, se vuelve cómplice de la contaminación. Y la contaminación se convierte en un problema de corrupción social.

Tal vez un economista de corte ortodoxo diría que la gente actúa de esa forma “negativa” porque carece de incentivos para recomponer su conducta. El ejemplo más claro de los incentivos económicos y sociales se puede ver en la campaña que sacó al mercado en México una compañía multinacional japonesa de artículos electrónicos. En ella pide a los consumidores llevar sus televisores obsoletos o descompuestos a una tienda departamental, en donde recibirá a cambio cupones monetarios que podrá abonar para la compra de un nuevo televisor. El monto del incentivo dependerá de las condiciones técnicas del aparato a cambiar.
23 Septiembre 2016 03:00:38
Causas y efectos económicos
Identificar las relaciones causales entre fenómenos económicos o socioeconómicos siempre ha cautivado a la mente de los economistas; saber o conocer qué factores o elementos (variables) fueron la causa directa de que sucediera una debacle económica o un acelerado crecimiento de la actividad económica.

En el primer caso, por ejemplo una severa caída de la productividad del trabajo en el país, la continua desvalorización de la moneda nacional frente a la estadunidense, el aumento del índice de alcoholismo entre los jóvenes y adolescentes de un determinado estrato social, o el endeudamiento público más allá de la capacidad de pago y solvencia en el mediano plazo del Gobierno. O contrario a lo anterior, un incremento sostenido de las exportaciones de la economía, que súbitamente provoca que la balanza comercial pase de deficitaria a superavitaria y que un sector de la población mejore sus ingresos.

Son temas apasionantes, pero difíciles de indagar e interpretar porque frecuentemente, o al menos con cierta regularidad, aparecen variables que pueden embrollar al propio gremio de especialistas en la materia, a las que les atribuyen los orígenes o fuente de los sucesos económicos, pero que nada tienen que ver con lo acontecido; se puede decir que son espurias, quizá aparentemente tendrán alguna lógica al considerarlas, no obstante, con el análisis riguroso econométrico y estadístico, “caen por su propio peso” por su falta de robustez. En otras ocasiones se confunden los efectos con las causas. Achacar la pobreza histórica de los mexicanos a sus creencias religiosas o a la cultura que prevalece sobre el trabajo, podría ser ejemplo de la relación-causa-efecto equivocada.

El economista S. D. Levitt, de la Universidad de Chicago, fue condecorado con el premio John Bates gracias a una investigación con la cual puso en entredicho las teorías sobre la disminución de la criminalidad en EU a finales de 1990, las cuales adjudicaban esa baja al crecimiento económico, al control de armas y a las estrategias y tácticas policiacas, a pesar de su aceptación social.

El experto sostuvo que las argumentaciones anteriores estaban equivocadas: la causa de la disminución de los asesinatos en las calles de las grandes ciudades estadunidenses era que el nacimiento de criminales potenciales había disminuido a través de embarazos interrumpidos. Sin duda una aseveración polémica, discriminatoria  y moralmente discutible, que resaltaba las bondades de la legalización del aborto en el caso de jóvenes mujeres embarazadas que se desarrollaban en ambientes sociales adversos.

El efecto Donald Trump. Desde hace algunos meses los analistas y periodistas especializados en finanzas han realizado ejercicios gráficos interesantes, llamativos por la efervescencia de las campañas políticas presidenciales en Estados Unidos. Comparan dos variables: la paridad cambiaria peso-dólar y las encuestas de popularidad del candidato republicano, Donald Trump, y al hacerlo encuentran asociaciones inversas en el comportamiento gráfico de ambas variables. Es decir, mientras los sondeos de opinión favorecían a Trump, el peso perdía terreno frente al dólar, y por el contrario la moneda mexicana se apreciaba si los estudios mostraban un sentir desfavorable de la gente encuestada al neoyorquino; pero quizá no sea científicamente suficiente ni políticamente correcto afirmar la relación de causalidad entre ambas observaciones. Es muy probable que haya otros elementos económicos que influyan en el comportamiento de la divisa estadunidense

16 Septiembre 2016 03:00:55
El mercado liberalizado de gasolinas
La salida del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, deja coloquialmente un sabor de boca “agridulce”, según la opinión de algunos expertos en finanzas y economía, pues recibió de la administración pública federal anterior (2006-2012) una economía en crecimiento, que paulatinamente se reponía del colapso de 2009, cuando se presentó un agudo decrecimiento en México y en el mundo a raíz de la crisis hipotecaria en Estados Unidos. En sus años como responsable de las finanzas públicas nacionales, el crecimiento promedio del PIB fue inferior a 1.8%, insuficiente para satisfacer, o al menos amainar, las necesidades más sentidas del país. Cifra muy lejana a la que contemplaba el Plan Nacional de Desarrollo (2012-2018).

Otro de los señalamientos negativos que se le hacen al ahora exsecretario de Hacienda es el incremento de la deuda pública del Gobierno y los organismos descentralizados y paraestatales, en relación también con la que autorizó la administración pasada; la actual deuda se estima en alrededor de 50% del PIB nacional. A tal grado es la crítica, que el Paquete Económico 2017 contempla un superávit primario (0.40% del PIB) para así tratar de disminuir el endeudamiento, que ya fue cuestionado por las agencias calificadoras internacionales.

Sin embargo, entre los aciertos de Videgaray sobresale la reforma hacendaria (2013), que aunque no fue bien vista por los sectores social y empresarial, sí ayudó a disminuir la malsana dependencia de los impuestos petroleros para “engrosar” las finanzas federales. Así, la economía fue relativamente menos vulnerable a la baja de los petroprecios.

A mi juicio, otro de los logros ha sido la planeada liberalización de los precios de las gasolinas a partir de 2017, que se consolidará siempre y cuando se disminuyan, si se me permite usar el término en su acepción más amplia, las externalidades negativas, entre ellas la siguiente, que casi siempre está presente en los mercados estatizados de las gasolinas: el mercado negro de las gasolinas.

A menudo, los medios de comunicación dan a conocer explosiones en los ductos de Pemex que transportan gasolinas y diésel debido a las tomas clandestinas; no obstante, las que siguen impunes han afectado considerablemente las finanzas de los propietarios de gasolineras en estados como Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Hidalgo y Oaxaca; el mercado ilegal les ha dejado grandes pérdidas monetarias, según la Asociación de Gasolineros Unidos, pues han disminuido sus ventas hasta en 50 por ciento.

El tipo de cambio y los impuestos. Otros elementos que podrían inhibir al importador de gasolinas a la hora de fijar precios de venta son la paridad cambiaría, así como el monto y tipo de impuestos que el Gobierno determine para los hidrocarburos, factores que sin duda propiciarán diferencias entre los precios internacionales y los domésticos. Si el peso continúa con su tendencia de depreciación ante el dólar, el costo de los combustibles se encarecerá y se querrá volver a los subsidios que estuvieron vigentes por muchos años.
09 Septiembre 2016 03:00:41
El sector farmacéutico
El cuidado de la salud es uno de los derechos fundamentales que los ciudadanos tienen o, quizá en un escenario más realista, deberían tener, si forman parte de la comunidad de cualquier país democrático; sin embargo, en economías como la nuestra, las políticas públicas de salud históricamente han sido incapaces de abastecer de medicamentos a los hospitales y clínicas. Los ejemplos no son distantes a nosotros: uno de ellos es la Clínica del Magisterio de la Sección 38, en Saltillo, nosocomio que desde hace mucho tiempo no satisface dignamente las necesidades de salud como el acceso a medicamentos de calidad.

Pero independientemente de la administración eficiente o no de los hospitales o clínicas públicas en México, el mercado farmacéutico a nivel nacional y mundial es muy difícil de regular porque es manejado por grandes empresas multinacionales que representan un desafío muy serio para los gobiernos de los países en vías de desarrollo, en el sentido de que condicionan o en ocasiones encarecen los servicios públicos de salud para toda la población.

Si se revisa el mercado de los medicamentos, considerando a los consumidores, se encuentran graves deficiencias como falta de cobertura universal de atención médica, inequidad en la prestación de los servicios de especialidades, marginación y pobreza de la sociedad, entre otras. Por otra parte, un pequeño grupo de productores (laboratorios) controla un gran porcentaje (más del 40%) del mercado mundial de la salud.

Si a la anterior “ecuación” de demandantes y oferentes añadimos la aparición de nuevas enfermedades, el incremento de la esperanza de vida de las personas, y la escasa cultura de la prevención y el autocuidado, el panorama del mercado se vuelve inmanejable para gobiernos débiles, y todo un reto difícil de afrontar para las organizaciones supranacionales de salud.

El medicamento más costoso es el que no se encuentra disponible en las farmacias. Un caso que ilustra la anterior afirmación, y que no hace mucho tiempo sucedió en México, fue el de la influenza AH1N1, infección respiratoria contagiosa de los cerdos que cuando afectó al ser humano obligó al Gobierno a tomar medidas extremas que inhibieron incluso el crecimiento económico en más de medio punto porcentual del PIB. Las vacunas no estaban en manos de la Secretaría de Salud, sino de los laboratorios y empresas farmacéuticas quienes fijaron los precios de dichos productos.

El mercado farmacéutico. Se estima que maneja alrededor de 200 mil millones de dólares anuales, cifra muy superior a la suma de todos los ingresos petroleros, por remesas y turismo que recibe México, así como de las exportaciones agropecuarias. La estructura de la industria farmacéutica es dominada por cerca de 25 laboratorios, de los que sobresalen 6 que llevan la batuta en el desarrollo tecnológico e investigación médica. Legalmente, las multinacionales farmacéuticas están protegidas por las patentes y la propiedad intelectual, que aseguran por cierto periodo la monopolización de sus productos en el mercado, lapso suficiente que les permite el retorno de la inversión que hicieron en las investigaciones médicas.

No obstante, sobre ese tema permanecen serios debates, particularmente cuando se pone en juego la salud de pueblos subdesarrollados afectados por epidemias que no cuentan con recursos económicos para cubrir el costo de esos medicamentos de vanguardia.  
02 Septiembre 2016 03:00:53
La gobernanza del agua potable
Fui invitado por un grupo de profesores del Colegio de México (Colmex) y de la Universidad de Guadalajara (U de G) para participar en el Segundo Foro sobre el Futuro del Agua en México, evento que se desarrolló en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), División de Economía y Sociedad de Zapopan, y al que asistieron 20 expertos en diferentes disciplinas de la ciencia: arquitectos, ingenieros, planificadores, biólogos, historiadores, urbanistas y economistas.

Las diferentes especialidades de los convocados conllevaron a verter puntos de vista distintos sobre la gestión del agua; no obstante, la diversidad de opiniones sobre el tema enriqueció las discusiones y conclusiones. Aun así, prevaleció como elemento común y aglutinador la gobernanza del agua, independientemente del carácter público o privado del operador. Se expusieron temas como las condiciones emergentes para el agua ante el cambio climático, la nueva geografía del agua negra, el empequeñecimiento de la agricultura de riego en México y el destino del Lago de Chapala, entre otros tópicos de interés regional y nacional.

La gobernanza del agua. Esta sencilla frase atribuye al Gobierno, en cualquiera de sus instancias, la responsabilidad de prestar servicios de agua potable a la sociedad porque una adecuada administración del vital líquido trae sin duda beneficios a la población, principalmente en salud. Sin embargo, parece ser que esa obligación ha quedado solamente plasmada en acuerdos y manuales, pues no ha transitado de lo teórico a la práctica. Dicha afirmación se hace en función de los datos que presenta la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el documento Principios de Gobernanza del Agua de la OCDE, de junio de 2015.

El informe parte de que no existe una solución única para los desafíos del agua a nivel nacional y mundial, y que las respuestas de gobernanza deben adaptarse a las características del territorio y su contexto político y social. Un ejemplo cercano a nosotros los saltillenses lo tenemos con la Operadora de Agua y Drenaje de Monterrey y la paramunicipal Aguas de Saltillo, que a pesar de las diferencias en sus gobiernos corporativos (privado y público) han funcionado relativamente bien.

Cifras poco esperanzadoras sobre el agua: “El agua dulce accesible y de alta calidad es un recurso limitado y de gran variabilidad. Las proyecciones de la OCDE indican que el 40% de la población mundial vive en cuencas hidrográficas bajo estrés hídrico y que la demanda del agua se incrementará en 55% para el año 2050 (OCDE, 2012a). La sobreexplotación y contaminación de los acuíferos a nivel mundial planteará retos importantes a la seguridad alimentaria, a la salud de los ecosistemas y al suministro de agua potable, y elevará el riesgo de subsidencia, entre otras repercusiones. Para el año 2050 se espera que 240 millones de personas sigan aún sin acceso a agua potable, y mil 400 millones al saneamiento básico. La infraestructura hidráulica en el área de la OCDE está envejeciendo, la tecnología es obsoleta y los sistemas de gobernanza a menudo no están bien equipados para atender la creciente demanda, los desafíos ambientales, el continuo proceso de urbanización, la variabilidad climática y los desastres ocasionados por el agua…”.
26 Agosto 2016 03:00:36
Los impuestos a las bebidas azucaradas
Hace algunas semanas, en esta columna hablábamos del tema de las bebidas azucaradas, especialmente de los refrescos embotellados, la propuesta sobre estas “aguas refrescantes” venía precedida por un grupo de senadores de la República que pretenden formular una iniciativa de ley para incrementar al 100% el Impuesto (IEPS), que se cobra por el consumo de estos productos con altos contenidos de azúcar y edulcorantes en 2017.

Por el sistema de coordinación fiscal que priva en nuestro país, la mayoría de los impuestos los recauda la Secretaría de Hacienda a nivel nacional, aunque deja en libertad a las entidades federativas o cabildos municipales de modificar a la alza las tasas impositivas ya establecidas o crear nuevas tributaciones fiscales, pero son pocos los gobernadores y ediles que recurren a esas prerrogativas, porque su ejercicio implica un alto costo político, que les resta popularidad y clientelismo.

Sin embargo, en los mercados internacionales el gravar o sobregravar a los refrescos y bebidas azucaradas se ha dado bajo diferentes esquemas, que en México no han tenido resonancia, principalmente por la escasa capacidad de gestión que tienen los municipios y las cabeceras municipales.

Políticas recaudatorias de los alcaldes

De acuerdo con información dada a conocer a la opinión pública, la primera ciudad estadunidense en cobrar un impuesto adicional a los refrescos fue la ciudad californiana de Berkeley; posteriormente la medida se extendió a Filadelfia, urbe que maneja una economía de mayor volumen que la población universitaria cercana a San Francisco. El impuesto aprobado por el Gobierno de Filadelfia a las bebidas azucaradas, refrescos, bebidas deportivas, té azucarado, entre otras, asciende a menos de 2 centavos de dólar por onza líquida de este tipo de consumo de líquidos. A diferencia de lo que ha ocurrido en México, que las autoridades tratan de justificar el aumento impositivo a las bebidas azucaradas en cualquier tipo de presentación, para disuadir su consumo, y con los recursos captados, financiar programas para controlar el sobrepeso y obesidad de la población.

El Alcalde de Filadelfia tiene bien claro que el impuesto propuesto de ninguna manera disminuiría el consumo de refrescos, porque su monto no es elevado, sino que está pensado, que servirá sólo para fines recaudatorios. Calcula que recaudará alrededor de 91 millones de dólares el próximo año (2017); según el político esa cifra se ejercerá para financiar programas de educación, mejorar la infraestructura y equipo urbano de plazas, parques y centros de recreo de la ciudad, y si todavía alcanza se canalizará en el aumento de los recursos del erario municipal.


La experiencia de Berkeley

Parece ser que los objetivos estructurales del impuesto no se cumplieron en esa ciudad estudiantil, como mejorar la alimentación, y el bienestar familiar mediante el subsidio a los alimentos nutritivos, así como la institucionalización de planes y programas a los ciudadanos que padecen sobrepeso y obesidad. Lo recaudado no dio para tanto. De ahí, que las autoridades de Filadelfia sean más pragmáticas y se apeguen a la ortodoxia económica, una tasa impositiva relativamente pequeña, no desalienta el consumo, y más cuando los fabricantes absorberán parte del gravamen como es el caso de la capital de Pensilvania.

A manera de moraleja. Aunque políticamente no es correcto, en la cultura mexicana sí, es muy conveniente que la subida de los impuestos en México no se justifiquen con simulaciones de llevar a cabo programas de salud, que al desvanecerse incrementan la desconfianza de la gente.
19 Agosto 2016 03:00:52
La administración del agua potable urbana
Uno de los temas que generalmente no aparecen en las agendas políticas de los gobernantes de este país, es el del agua potable y su abastecimiento urbano, o al menos no con el carácter de urgente o prioritario que amerita ser tratado; la demanda del vital líquido se incrementa con el crecimiento demográfico de las ciudades en México. Y a pesar de ello, no se vislumbran alternativas de solución, para abastecer de agua a las grandes poblaciones de manera racional y eficiente.

Se han formulado diferentes modelos para tratar de administrar óptimamente el agua urbana con la participación del capital privado. Uno de ellos, es el Modelo Mixto de Gestión del Agua, el cual en este artículo se revisa grosso modo, particularmente el que opera en la ciudad de Saltillo.

Antecedentes. La ciudad de Saltillo, por muchos años padeció la falta de agua potable domiciliaria, a pesar de ser una población que no rebasaba los 200 mil habitantes. El desabasto se agudizó a partir de 1980, con la llegada a la región de empresas armadoras de automóviles, y las fábricas de autopartes que las siguieron, las cuales se instalaron en la zona conurbada municipal (Saltillo-Ramos Arizpe). Vale la pena señalar que las únicas fuentes de abastecimiento de agua para la ciudad han sido históricamente los pozos hacia los mantos freáticos. El sistema hídrico se aprovisionaba de 32 pozos distribuidos en seis zonas fuera de la mancha urbana, además de 10 pozos dentro de ésta. La distancia promedio de conducción era de 17 kilómetros, desde su lugar de extracción. El agua se obtenía en promedio desde una profundidad de 372 metros, actualmente los pozos de los que se suministra de agua la ciudad tienen una profundidad promedio de 500 metros, lo que implica altos costos de extracción.

Por las características climáticas y topográficas de la región no se han construido embalses, ni se cuenta con manantiales o ríos, y mucho menos plantas tratadoras de aguas salinas, que contribuyan a la provisión de agua a la red urbana. La industrialización de la ciudad trajo consigo el incremento de la población, que demandaba un mejor servicio en el suministro del agua. Aunado a lo anterior, la escasez de precipitaciones pluviales, la sobreexplotación y abatimiento de los mantos acuíferos, conminaron a las autoridades del municipio a buscar alternativas de solución al problema de la distribución del vital líquido.

La compañía operadora municipal que hasta entonces administraba el servicio de agua potable y drenaje a los saltillenses, no cumplía con los requerimientos mínimos indispensables de abasto a la población, además era deficiente en el manejo financiero, arrastraba pasivos, que eran absorbidos por el erario municipal. Nunca alcanzó el objetivo de ser una empresa autofinanciable.

Modelo Mixto de Gestión del Agua, su advenimiento puede ser un ejemplo de los cambios económicos y políticos que se han venido dando en la prestación de los servicios públicos, que por muchos años el Estado mexicano tuvo el monopolio. En cuanto al éxito o fracaso de las intervenciones privadas en los monopolios públicos, como el del agua dependerá, entre otros factores, de qué los límites al crecimiento industrial lo fijen las reservas de agua potable de la región, y no como se ha venido haciendo hasta hoy, que primero arriban las inversiones empresariales a la región, sin haber considerado la capacidad hídrica de la zona para abastecerlas; sí es deficitaria habrá una transferencia de los recursos acuíferos del sector habitacional (viviendas) al industrial, propiciando escasez o desabasto en el consumo de agua de las familias saltillenses.
12 Agosto 2016 03:00:36
La desigualdad en el ingreso familiar
La oposición al comercio internacional es muy antigua. Recientemente en México, en el sexenio del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000), se acuñó el término globalifóbicos para identificar a los grupos o investigadores universitarios que se oponían a ultranza a la apertura de las fronteras de los países para intercambiar bienes y servicios.

La argumentación que manejaban en defensa del proteccionismo era que los productos importados desplazaban a los nacionales por ser más competitivos, afectando las cadenas productivas de valor al disminuir el consumo de los bienes hechos en el país y, por tanto, su producción; lo anterior a su vez generaba desempleo y pobreza al perderse fuentes de trabajo que se abrirían en otros lugares del mundo con condiciones más favorables al capital o inversión internacional.

Pero lo que sí está sorprendiendo al mundo académico es que esta aversión al comercio internacional se haya incorporado ya a las plataformas políticas de los precandidatos y candidatos a puestos públicos en naciones desarrolladas con una tradición democrática sólida, particularmente en Estados Unidos.

Los políticos en Estados Unidos. Tanto Bernie Sanders como Donald Trump y la señora Hillary Clinton han manifestado sus intenciones de revisar los acuerdos comerciales firmados, especialmente con Canadá y México, en caso de que lleguen a la Presidencia de Estados Unidos. Los tres muestran un rechazo total a que su país participe como socio en el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, que agrupa a varios países que tienen en común costas en el Océano Pacífico.

Casi en paralelo con el fervor de las campañas políticas estadunidenses, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) llevaba a cabo su trigésimo sexto periodo de sesiones en la Ciudad de México. De las discusiones y reflexiones de los expertos participantes en las mesas de trabajo, se derivó la elaboración del documento Horizontes 2030, La Igualdad en el Centro del Desarrollo Sostenible, cuyos temas tratados pueden explicar, desde el punto de vista económico, las reacciones y posturas de los políticos antes citados.

La concentración del ingreso. Tal parece, por las evidencias que muestra el documento mencionado, que desde que inició la globalización financiera y económica a escala planetaria a mediados de 1970, la inequidad en la distribución del ingreso se ha incrementado, al menos de 1980 al año 2000, no sólo en las naciones industrializadas del planeta, sino inclusive en aquellas con un mayor desarrollo social, como las economías escandinavas del norte de Europa. Una de las causas se ha atribuido a que los beneficios del comercio exterior y de los flujos de capital o inversión transfronterizos parecen diluirse para los amplios estratos asalariados de cada país, siendo aprovechados sólo por sectores oligopólicos o monopólicos nacionales o extranjeros de la producción y el comercio.

Viéndolo desde la perspectiva de la contabilidad social, los perdedores (familias) con el comercio exterior han sido muy superiores a los ganadores de las transacciones comerciales. No en vano Bernie Sanders (exaspirante demócrata a la candidatura presidencial), en su fallida campaña hablaba de un comercio justo cuando conocía la situación económica de muchas regiones de Estados Unidos, en donde se habían perdido miles de empleos por el cierre de empresas que se trasladaban a Latinoamérica o al continente asiático.
05 Agosto 2016 02:59:59
El carbón ante la competencia internacional
La Región Carbonífera de Coahuila se conforma por los municipios de Juárez, Progreso, Múzquiz, Sabinas y San Juan de Sabinas. De las seis regiones geográficas en que se ha dividido la entidad, es la de menor crecimiento demográfico y también la que menos ha aportado al PIB coahuilense: en 2015 lo hizo con poco menos del 6% del total. Desde el punto de vista del libre mercado, algunas de las razones que pueden explicar su endeble crecimiento económico han sido la dependencia histórica que ha tenido del carbón, aparejada a la configuración de mercado que se ha dado en relación con ese mineral no metálico.

Las caídas recientes en los precios internacionales de los minerales, la calidad de los carbones que se explotan en sus yacimientos y las modificaciones en las políticas de adquisiciones del único cliente de los empresarios de la región (CFE), las cuales han sido formuladas en sintonía con la desregulación económica y las reformas en el sector energético del país, han sido algunas de las variables que han desencadenado pérdidas en la cadena de valor de ese energético, en detrimento de la producción y el empleo en la región, que indudablemente afectan el ingreso familiar y estimulan la migración hacia otras regiones del país o a Estados Unidos. Este artículo pretende en forma breve describir cada una de ellas, desde una perspectiva académica.

Los precios internacionales de las materias primas. Después del llamado superciclo de los commodities (término que generalmente se refiere a bienes físicos que constituyen componentes básicos de productos más complejos), caracterizado por el aumento ininterrumpido de sus precios que se extendió por más de 10 años, la desaceleración de la economía china y otros factores contribuyeron a la baja prolongada de sus cotizaciones. Uno de los minerales más afectados fue el carbón, que en 2009 alcanzaba un precio internacional promedio de 156 dólares la tonelada, mientras en 2015 apenas “arañaba” los 60 dólares.

La calidad de los carbones en el mundo. Con la apertura comercial del país y la desaparición paulatina del proteccionismo oficial que se dio a los mercados de hidrocarburos y electricidad, el carbón de Coahuila empezó a competir con el de Estados Unidos, Colombia, Australia y otros, en la generación de energía eléctrica. Los carbones importados tienen menores contenidos de azufre y ceniza, lo que pone en desventaja a la producción de las cuencas y subcuencas del norte de la entidad.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y sus políticas de compra de carbón. El mercado que se ha configurado alrededor del carbón ha sido particularmente perjudicial para los pequeños y medianos productores por su indefensión ante el libre mercado. Los economistas le llaman técnicamente monopsonio al fenómeno que se presenta en el mercado cuando existen muchos agentes económicos, nacionales e internacionales, ofertando su producto y un solo comprador. El demandante (CFE), como es único, puede fijar a su arbitrio las formas de competencia de sus potenciales vendedores, y con ellas obtener los mejores precios y tarifas del energético que requiera para alimentar las centrales eléctricas localizadas en Nava, Coahuila.

La ahora Empresa Productiva del Estado diseñó las subastas electrónicas en las cuales pone a competir a todos los carboneros de la región, bueno, no necesariamente a todos, sino a aquellos que tengan la capacidad económica para cumplir con los requisitos que pide para concursar. Estas nuevas formas ponen en riesgo el rol que venía asumiendo el Programa de Desarrollo Minero (Prodemi) del Gobierno de Coahuila, intermediario que bajo criterios políticos negociaba contratos a mediano plazo de compraventa de carbón con la CFE.
29 Julio 2016 02:59:59
Los refrescos y el impuesto al consumo
Fueron Armando Ríos Piter y otros senadores quienes recientemente presentaron ante el Senado de la República la iniciativa de ley para incrementar en 100% el impuesto al consumo de bebidas azucaradas. Técnicamente se le denomina Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En 2016 los consumidores de esos refrescos pagan un peso por cada litro, pero la propuesta pretende que, para 2017, el consumidor desembolse 2 pesos. Los autores fundamentan su proposición en los datos que publica el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP): el consumo de refrescos ha disminuido 4.2 litros por persona y no solamente eso, sino que los mexicanos en promedio perdieron poco menos de 250 gramos de peso corporal durante el año, atribuible a la disminución de la ingesta refresquera.

Los efectos en la sociedad del incremento del IEPS en los refrescos se comienzan a medir a partir de 2014, cuando entró en vigor. De ser fidedignos los indicadores que da a conocer el INSP, que muestran una relación inversa entre precio y consumo del refresco (si sube el primero el otro se reduce), entonces los crecientes aumentos tributarios a los refrescos están cumpliendo con su cometido social de contribuir a bajar la obesidad y sobrepeso en la población nacional. No obstante, conviene considerar dos aspectos que seguramente se van a tratar en las discusiones que se tengan en el Congreso de la Unión cuando se revisen las alzas a este gravamen: el destino de los recursos monetarios recogidos por el cobro del IEPS y los aspectos culturales en el consumo de los refrescos.

Desde el punto de vista económico, el IEPS se define como un impuesto al consumo porque su tarifa o tasa no depende de los ingresos que percibe el consumidor que lo paga. En ese sentido es regresivo, y además oculto, pues en muchas de las transacciones comerciales el comprador del producto o servicio no se entera del monto que paga por ese gravamen. Quizá esas dos características lo hagan menos vulnerable a su impago y favorito de la SHCP.

El IEPS también llegó para quedarse. Desde 1980 está presente en la economía familiar y en los mercados productivos del país. El argumento que justificó su instrumentación en aquel entonces fue el de disuadir o castigar el consumo de algunos bienes y servicios que han sido nocivos o adictivos a la salud del consumidor, entre ellos las bebidas con alcohol, los cigarrillos y los juegos de apuestas y sorteos, por ejemplo, a pesar de que a estos bienes y servicios adicionalmente se les incluye el Impuesto al Valor Agregado (IVA). ¿Doble tributación?

Con el transcurrir del tiempo, el Gobierno federal ha ido añadiendo otro tipo de bienes susceptibles de gravarse con el IEPS, cuyas compras nada tienen que ver con el espíritu social y sanitario que lo entronizó y respaldó. Los objetivos fiscales del Gobierno han sido eminentemente recaudatorios y no de reasignación del gasto hacia los sectores más vulnerables socialmente.

El aspecto cultural. Es poco creíble que una práctica cultural tan arraigada entre la sociedad mexicana, como es la de consumir refrescos frecuentemente, al menos durante las comidas, disminuya en menos de tres años por el aumento de los precios debido a la mayor carga impositiva. De ser así, la demanda de gaseosas es sumamente elástica y el consumidor rápidamente las dejó de consumir sustituyéndolas por nutritivas aguas naturales de frutas. ¿Será?
22 Julio 2016 03:00:23
¡Voces que claman en el desierto!
Bernie Sanders (1941), senador por el estado de Vermont, Estados Unidos, hasta hace algunas semanas contendía por la nominación del Partido Demócrata para ser candidato a la Presidencia de la República en 2016. De padres judíos, desde muy joven, cuando cursaba su carrera universitaria, comenzó a interesarse por los asuntos de la política americana y mundial.

Sus ideas e ideales de carácter social y popular lo desligaron de los partidos políticos tradicionales estadunidenses, a tal grado que de 1979 a 2015 participó en los comicios como candidato independiente, logrando en cuatro ocasiones ganar las elecciones para ser alcalde de Burlington, Vermont; también fue congresista y senador independiente por el mismo estado, hasta que a la postre decidió darle la batalla electoral a la señora Hillary Clinton (1947), afiliándose al Partido Demócrata, quien en el último trayecto de la campaña lo derrotó.

Joseph Stiglitz (1943), economista estadunidense, también de ascendencia judía, obtuvo el Premio Nobel de Economía en 2001 por sus trabajos sobre el análisis de información asimétrica en los mercados. Ha combinado su fructífera carrera profesional, entre la investigación, docencia y burocracia. Fue vicepresidente del Banco Mundial (BM) y asesor económico del presidente Bill Clinton, para después desempeñarse como investigador y docente de algunas universidades de EU.

Se ha convertido en un crítico agudo del sistema económico global imperante, inclusive, desde su misma posición como funcionario del BM, ha cuestionado el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) como un agente externo (supranacional) que somete a los gobiernos locales con problemas en su balanza de pagos al formular políticas públicas draconianas que agudizan los niveles de pobreza y desigualdad de los gobernados.

Los personajes citados coinciden en sus propuestas para mejorar la capacidad económica del ciudadano, sólo que el primero (Sanders) lo hace desde la trinchera política. Durante su campaña recorrió casi toda la Unión Americana, lo que le sirvió para corroborar los estragos que está causando el modelo económico mundial a la población, en este caso a la norteamericana.

Con una visión menos localista que la de Sanders, Stiglitz trabaja más teorías y modelos de mayor alcance que tratan de buscar el anhelado equilibrio entre la participación del Estado y la del mercado en la economía de un país. La definición de la frontera o límite de acción de ambos entes se subordina a un par de restricciones: que no coarte la libertad individual, y que castigue la generación de externalidades negativas de los agentes económicos con poder oligopólico a través de la creación de impuestos compensatorios al daño causado. Sanders proponía un impuesto a la especulación derivada de las operaciones financieras de Wall Street.

Estados Unidos es la nación más poderosa del planeta y, a pesar de ello, según el diagnóstico económico que identificó y describió el precandidato demócrata a la Presidencia, pareciera más una economía subdesarrollada que el baluarte del capitalismo mundial: de los 321 millones de habitantes que tuvo Estados Unidos en 2015, 47 millones vivían en la pobreza y cerca de 28 millones carecían de seguridad social, particularmente seguro médico. Los sueldos y salarios reales, en promedio, que percibe anualmente el trabajador americano son inferiores en 726 dólares a los que ganaba en 1973.

A manera de conclusión. Es probable que la carrera política del aspirante demócrata a la Presidencia estadounidense haya concluido y termine su vida productiva impartiendo clases en algún centro universitario; mientras, el laureado con el Premio Nobel de Economía quizá sea recordado por los jóvenes estudiantes de Economía cuando conozcan algunas de las innovaciones que desarrolló en el campo de la microeconomía.
15 Julio 2016 03:00:06
La España cañí y el México bronco
De acuerdo con datos estadísticos publicados recientemente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en España la fuerza productiva trabaja sólo 211 de los 365 días del año. La diferencia o “gap” entre la cifra efectiva y la otra de calendario, se debe a que la mayoría de los trabajadores españoles labora de lunes a viernes, 40 horas semanales, y goza de un periodo de vacaciones de alrededor de un mes. Además, conmemora diversos iconos religiosos, monárquicos o patrióticos durante el año, en promedio 12 festividades anuales (2.4 semanas), días de guardar que la población aprovecha para ejercitar el ocio o entretenimiento lúdico, para cabalmente celebrarlos.

Su población en 2015 fue de 46.4 millones de españoles y su ingreso per cápita ascendió a 34 mil 899 dólares, ocupando el lugar 32 de una muestra de 180 países elaborada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Índice de Desarrollo Humano (IDH) español es de los más altos del mundo: en 2015 llegó a 0.876, indicador cuyo valor teórico oscila entre 0 y 1: cuanto más se acerque a 1, representa una menor desigualdad en la distribución de los recursos productivos entre la sociedad.

Con un gobierno monárquico parlamentario, el poder político se distribuye en 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas. Para alcanzar ese nivel de bienestar de vida, los empleados y operarios en España trabajaron en promedio mil 691 horas al año en 2015, 75 horas por debajo de la media de las 38 naciones integrantes de la OCDE (mil 766 horas), disminución que equivale a casi dos semanas menos de trabajo productivo.

El caso mexicano. Esos mismos indicadores y fuentes que se usaron para medir el crecimiento o desarrollo español en 2015, en el caso de México reflejaron resultados muy por debajo de los logrados por los peninsulares. Población nacional: 119.5 millones de mexicanos. Ingreso per cápita: 18 mil 370 dólares, que correspondió a la posición número 65 de la muestra de naciones del FMI. Su IDH fue de 0. 746. Sin embargo, las horas trabajadas por los residentes en México fueron de las más elevadas del planeta, en promedio 2 mil 246 horas anuales, que aproximadamente equivale a 70 días más que laboraron los mexicanos en relación con los españoles.

La pregunta que se pueden hacer los académicos de las ciencias sociales es el porqué de las diferencias entre el país conquistador y el conquistado. Las respuestas a ese interrogante han sido variopintas, desde la que sostiene un grupo de sociólogos argentinos que lo atribuye a las etnias que sobrevivieron a la barbarie española y han asimilado lentamente la cultura occidental fundamentada en el sistema capitalista; hasta la posición ideológica, que asumen los economistas de corte neoclásico estadunidenses y europeos, basada en las diferencias en la productividad laboral, en este caso entre hispanos y mexicanos. Si la razón económica acompaña a estos (neoclásicos), en que la causa principal de las brechas se debe a lo que proponen ellos, entonces se desmitificarían algunas creencias muy arraigadas en la cultura nacional.

Verbigracia: Primer mito, entre más horas trabaje un obrero, también aumentará su productividad laboral. La evidencia empírica muestra lo contrario: los españoles trabajan menos horas y tienen un mejor nivel de vida que los mexicanos. En México… “por hora trabajada, los empleados con educación baja sólo producen, en promedio, la mitad que los trabajadores con educación media, mientras que en promedio, los trabajadores con educación alta son 20 veces más productivos…”. (Cepal, 2016).
08 Julio 2016 04:05:22
La obra pública y el Canal de Panamá
Hay una constante que se repite a lo largo y ancho de los países iberoamericanos cuando sus gobiernos o dependencias descentralizadas administran o construyen obra pública: nepotismo, presupuestos fuera de la realidad, deficiente calidad en los materiales utilizados y violaciones a las normas y especificaciones técnicas, son algunas de las variables que casi siempre “acompañan” a las intervenciones gubernamentales en los mercados de la construcción. Esas malas prácticas confunden, y en ocasiones se llega a pensar que son ya parte de la cultura de los pueblos.

Fue un periódico estadunidense de circulación mundial el que publicó hace unos días un reportaje sobre las obras de ampliación del Canal de Panamá. A lo que escribió el diario neoyorquino, en México algunos le han llamado periodismo de investigación, tarea que pone a prueba los principios y valores, las capacidades intelectuales, así como las habilidades de los periodistas que la llevan a cabo. Muy al estilo de la escuela de periodismo anglosajón norteamericano,
el rotativo hizo algunos señalamientos en víspera de la apertura inaugural, que pusieron en entredicho la viabilidad de la obra panameña en el mediano plazo.

La megaobra tuvo un costo que sobrepasó los 5 mil millones de dólares. Panamá es el país localizado más al sur de Centroamérica y por su posición continental y dimensión territorial, hace muchos años que los ingenieros estadunidenses construyeron en su superficie continental el Canal de Panamá (1914), que permitía la entrada y salida de buques de los puertos de la costa este del vecino del norte. La conexión naval interoceánica representó ahorros sustanciales
a la marina mercante asiática, estadunidense y del resto del mundo.

La actual ampliación de esclusas fue la columna vertebral de la obra, que se justificaba por el incremento del comercio internacional a nivel mundial y la construcción de buques cargueros de mayores dimensiones. Las antiguas esclusas construidas a principios del siglo 20 resultaban ya insuficientes para transportar ese tipo de embarcaciones.

No obstante, según cita la fuente consultada, no se consideraron fuentes alternas para el abastecimiento de agua dulce que satisficieran los nuevos requerimientos. Se siguió pensando en el Lago Gatún, que también abastece de agua a las familias panameñas, embalse que resulta insuficiente por la prolongada sequía que ha abatido a la región en los últimos años. Se estima que por cada cruce naval en el canal, se consumen alrededor de 200 millones de litros de
agua dulce (historiaybiografías.com/panamá). La disyuntiva que se presenta es: ¿agua para el consumo humano o para el transporte comercial?

La convocatoria para seleccionar a los contratistas. Generalmente, el criterio que priva en las licitaciones públicas, cuando no existen acuerdos previos para favorecer a determinados constructores, es otorgarle el contrato al mejor postor, es decir, el que presente el presupuesto de obra más competitivo o económico del resto de los concursantes. Esto sin considerar otros factores menos economicistas, como experiencia, solvencia moral, capital social de la empresa,
entre otros. En el caso panameño, la oferta de la compañía ganadora fue por muchos millones de dólares inferior a las posturas del resto de los contendientes. Finalmente los resultados no fueron los esperados, la obra rebasó los costos presupuestados y no se cumplió con los tiempos de entrega.

En Coahuila también se han tenido experiencias similares, aunque con obras públicas de mucha menor envergadura. Sólo por citar algunas: el Distribuidor Vial en Torreón y el embalse Palo Blanco, muy cercano a la ciudad de Saltillo. El primero tuvo que ser demolido por peligroso, mientras el segundo, sirve de entretenimiento a algunos aprendices de la pesca.
01 Julio 2016 03:00:05
La salida del Reino Unido de la UE
El referéndum. La reacción a la consulta democrática que tuvo recientemente el Reino Unido, al preguntársele si aceptaba abandonar la Unión Europea (UE) o seguir formando parte del conjunto de 28 naciones asociadas del bloque económico y mercado más grande del mundo, estimado en 500 millones de consumidores, fue más política y emotiva que racional y de carácter económico.

Es probable que quienes se inclinaron por la no permanencia, así como aquellos que asintieron a seguir dentro, votaron sin una conciencia plena del significado del sufragio. La mayoría de la población, independientemente de la decisión que tomara en pro o en contra de la Unión, lo hizo careciendo de información amplia y fidedigna de carácter económico y social sobre las ventajas o inconvenientes.

Al politizarse el tema, se formaron grupos que mediante pancartas y proselitismo personal, muy al estilo de las campañas políticas, trataban de persuadir al potencial votante, entusiasmándolo con concepciones románticas de libertad, autonomía e independencia como añoranza de la otrora hegemonía mundial británica. Para tratar de entender el comportamiento de los ciudadanos británicos y normar criterios sobre el europeísmo, conviene recordar los siguientes hechos históricos.

El Tratado de Roma entró en vigor en 1958 y fue signado por seis naciones, incluidas las de mayor producción económica: Alemania, Francia e Italia. Con él, se formaba la Comunidad Económica Europea (CEE), que permitió la construcción de la unión aduanera entre los firmantes del tratado. Las transacciones comerciales, específicamente de mercancías, podían circular libremente, sin generar ningún tipo de arancel (impuesto) entre las aduanas de cada uno de esos países. La política comercial que fijaron para las importaciones de productos ajenos a la CEE consistió en fijar un arancel común por cada tipo de producto comprado en el “exterior”. El mercado interno fue ampliamente protegido por los gobiernos, que subsidiaron a los sectores más sensibles a la competencia internacional, como el agrícola. En aquel acuerdo quedaron excluidos los flujos interfronterizos de capitales, servicios y personas.

El gran ausente de la CEE fue el Reino Unido, que declinó la invitación al argumentar que el proyecto de comunidad le restaba soberanía, pues dependería de organizaciones supranacionales que definirían la política comercial. Años después, en 1963, el presidente francés Charles De Gaulle vetó la solicitud de ingreso de Gran Bretaña. El cambio de opinión de los británicos se debió principalmente al crecimiento económico que tuvieron los países comunitarios en relación con el Reino Unido.

La tiranía de las mayorías o la crisis de la clase política. Por más democrático que parezca, es impensable que el Presidente de México convoque a un referéndum nacional para decidir si nuestro país sigue dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte o renuncia a él. La mayoría de los mexicanos no tendríamos los elementos de juicio imprescindibles para tomar una decisión de ese calado, probablemente las posiciones se politizarían, se ideologizarían posturas y perseguirían intereses económicos personales o de grupo.

Aunque las diferencias en el desarrollo económico de ambas culturas (mexicana y británica) han sido históricamente muy grandes (como el tamaño de la brecha entre una colonia y un colonizador), de ninguna manera se justifica la actitud que asumió el Primer Ministro británico, David Cameron, de organizar una consulta popular para zanjar diferencias en su partido político.      
24 Junio 2016 04:03:51
Una depreciación anunciada
De acuerdo con la teoría de la Paridad del Poder de Compra (PPC), el tipo de cambio de una moneda con respecto a otra de cualquier país, se determina por los diferenciales de inflación entre ambos países. Por ejemplo, el valor del peso frente al dólar estadunidense, o en forma más entendible: ¿cuántos pesos se requieren para adquirir un dólar en la ventanilla de cualquier banco comercial? Si el índice de inflación en México es 10% mayor al de Estados Unidos, se necesitarán 1.10 pesos para obtener un dólar. A medida que se incremente la brecha inflacionaria, la moneda del país con mayor tasa de inflación se depreciará más aceleradamente, o rápidamente perderá valor frente a la otra moneda.

Otro enfoque teorético dice que la oferta y la demanda de dinero influirá en la tasa de interés, y ésta en los niveles de inflación; el comportamiento de las variables mencionadas, en relación con las de otro país, explicará el valor del tipo de cambio entre dos monedas, particularmente el de largo plazo.

Sin embargo, en la práctica cotidiana de las economías del mundo, las teorías señaladas no llegan a explicar lo que sucede con las paridades monetarias.

En el caso de la paridad del peso con respecto al dólar, cercana a los 18.50 pesos por dólar, se considera que la divisa mexicana está subvaluada apelando a los fundamentos económicos, pues los indicadores macroeconómicos de México no están tan distantes de los de Estados Unidos: tasas de inflación, interés (Cetes) y crecimiento de la oferta monetaria con comportamientos y tendencias estables en el mediano plazo.

Muy probablemente la desvalorización (abaratamiento) del peso frente al dólar se deba en gran medida a factores especulativos de agentes económicos nacionales y extranjeros con gran capacidad de compra, y especialistas en ello. El peso es una de las monedas más líquidas de Latinoamérica, de acuerdo con especialistas en el tema, lo que hace que la moneda se use cotidianamente en el mercado de futuros de Chicago para cerrar coberturas de riesgo entre
diferentes divisas del mundo.

El gobernador del Banco de México (Banxico) declaró recientemente que los arbitrajes o participaciones de la institución que preside en el mercado de divisas (vendiendo dólares cuando el peso rompiera la “banda” de flotación “devaluatoria” establecida por la Comisión de Cambios) se cancelaban. Una de las razones fue que las intervenciones se habían convertido en información útil para los especuladores monetarios, por lo sistemático de la acción, ya que
inducían la depreciación y luego esperaban la derrama de dólares por el Banco de México; el factor sorpresa perdía vigencia e impacto.

Otro elemento que ha contribuido a desvalorar al peso, también de carácter especulativo y conocido por las autoridades financieras del país, ha sido la salida de capitales “golondrinos” de la economía nacional, al incrementarse la tasa de interés en Estados Unidos.
17 Junio 2016 04:02:02
Nativos digitales
Así como surgió en Inglaterra la Revolución Industrial en el siglo 18, cuyo detonante fue la máquina de vapor con todas sus externalidades positivas generadas en la economía global, algunos investigadores sociales hablan de otra revolución, denominada cibernética, pero del siglo 20, auspiciada por la “creación” e irrupción en forma vertiginosa del internet en el sector de las comunicaciones, lo cual no solamente contribuyó a “agilizar” las relaciones financieras y comerciales entre agentes económicos y gobiernos del planeta, sino sacudió conciencias y cambió usos y costumbres de la gente.

Mediante las redes sociales que funcionan bajo plataformas digitales, se comenzó a gestar una nueva forma (cibercultura) de socialización y de interacción social virtual, particularmente entre los adolescentes, que compite, o quizá en el futuro cercano desplace a los agentes tradicionales de llevarla a cabo de manera presencial, como han sido la familia, la escuela, los maestros, la iglesia y los amigos, entre otros. En este artículo se explora de modo sucinto la penetración del internet en la sociedad mexicana y el impacto que ha tenido Facebook entre los jóvenes.

La Asociación Mexicana de Internet (Amipci). Según datos de esta agrupación, la tasa de crecimiento del internet en México está alcanzando cifras récord de dos dígitos. Por ejemplo, en el periodo 2012-2013 fue de 13%, es decir de 100 usuarios que había en 2012, para el siguiente año se elevaban a 113 internautas. Los continuos incrementos contribuyeron para que en 2013 alrededor de 51.2 millones de personas dispusieran de ese servicio de comunicación, conocimiento y entretenimiento, población muy superior a la que existía en 2006, de 20.2 millones de usuarios.

Los jóvenes y adolescentes son los más adictos a la comunicación en línea, pues representaron en 2013 el 45% del total de los usuarios. Los principales usos que se le dan a internet en México van desde el correo electrónico a la búsqueda de información, las redes sociales y los videojuegos. El llamado internet de las cosas todavía tiene cifras mínimas en su uso, pues el control remoto y digitalizado de los aparatos electrodomésticos y de otros artefactos electrónicos aún no se incorpora a las costumbres de los mexicanos.

El fenómeno Facebook. Tal vez sin proponérselo, los creadores de Facebook abrieron una nueva forma de comunicación virtual a nivel mundial de más de 800 millones de miembros. Su estructura mediática de carácter informativo y comercial, pero gratuita para el consumidor y de índole democrática, ha sido la vía para el usuario para expresar cualquier crítica, observación u ocurrencia al sistema político en donde se desenvuelve. En los países desarrollados ha venido funcionando con mínimas regulaciones gubernamentales.

Aunque las necesidades fisiológicas del hombre se han mantenido a través de su propia historia de sobrevivencia en la Tierra, las de corte afectivo como sentido de afiliación y reconocimiento, que ilustró gráficamente, hace años el investigador judío Abraham Maslow (1908-1970), han encontrado una nueva forma de expresión social. Por medio de las redes sociales, los adolescentes han buscado satisfacer el sentido de pertenencia al grupo de amigos, interactuar con sus pares lejanos geográficamente y asumir diferentes roles que ponen a prueba su capacidad creativa, pero todo en el mundo virtual.
10 Junio 2016 03:00:56
Apuntes sobre deflación económica
La deflación se puede definir como la disminución generalizada de los precios en una economía, lo contrario de un proceso inflacionario. Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), si durante cuatro trimestres (un año) consecutivos se presentan caídas en el índice de precios de cualquier país, técnicamente la economía está pasando por un proceso deflacionario, por un desequilibrio de mercado imputable a causas endógenas o exógenas y que se evidencia en sobreproducción o atonía en la demanda agregada, oferta de bienes y servicios superior a la demanda, y tendencia a la baja de las mercancías.

Esos efectos tienen consecuencias negativas en los ingresos de las familias y gobiernos, pues se genera un fenómeno deflacionario circular y en espiral, es decir, en el corto plazo el poder adquisitivo de las familias se incrementa (temporalmente) y pueden consumir más, pero los empleadores (empresarios) también reaccionan: como bajan los precios de los productos que venden y los salarios de sus trabajadores se mantienen sin cambio, tratan de compensar la caída de sus utilidades despidiendo personal y contrayendo la producción, lo que conduce a las familias a consumir menos y la economía se encamina, en el mediano plazo, a una fase recesiva, de crecimiento negativo. Por otro lado, las finanzas públicas también se ven afectadas, al descender la cantidad de dinero recaudada vía impuestos.

En conclusión, la deflación perjudica variables (reales) tan relevantes para el crecimiento, como el consumo, la producción y el empleo. El fantasma de la deflación ha rondado por algunas naciones desarrolladas como Suecia, Suiza y Japón. Sobre este último país se hará un breve recuento de su historia económica reciente.

Abenomics, el programa económico de Japón. El nombre de este programa, o mejor dicho las tres primeras letras del mismo, corresponden al apellido del primer ministro Shinzo Abe, quien llegó al poder por segunda vez en 2012. El reciclaje de políticos, o de sus familiares, no es exclusivo de las naciones iberoamericanas, como Brasil, Cuba, Argentina, Perú y Uruguay. En México se manejan otras formas más sutiles que el reciclaje o la consanguinidad de los cuadros en el poder, particularmente vinculadas al dominio económico y político de grupos.

En Japón, las actividades económicas han sido recesivas o de paupérrimo crecimiento desde 1990, pero aun así la economía nipona es una de las de mayor tamaño a escala planetaria, sólo después de Estados Unidos y China. En Japón, el Abenomics ha pretendido devolverle el crecimiento económico de antaño, sacarlo de la perniciosa deflación y reactivar el consumo de las familias mediante la formulación de políticas fiscales y monetarias expansivas de corte keynesiano: aumentaron el gasto gubernamental, de tal suerte que no ha quedado espacio público en la isla o islas sin acondicionar con infraestructura y equipo de primer nivel.

Asimismo, incrementaron la oferta monetaria. El banco central de Japón inició la compra masiva de papeles gubernamentales (deuda) y de activos financieros de alto riesgo, a través de la impresión de monedas y billetes. Los resultados de tal programa parecieron alentadores durante el primer año de vigencia con la depreciación del yen y el aumento de las exportaciones, pero después de allí, la economía nipona ha continuado dando tumbos: la deuda pública representa 220% de su PIB, una de las mayores del mundo. Las tasas de crecimiento económico, de precios y de intereses han caído de nueva cuenta en cifras negativas. Uno de sus mayores retos o áreas de oportunidad es cubrir las pensiones de los trabajadores con una población que envejece aceleradamente.
03 Junio 2016 03:00:51
Analogía febril de la recaudación impositiva
Garganta Profunda (1972) ha sido una de las películas más taquilleras y rentables en la historia cinéfila de corte XXX en Estados Unidos. Desafiando la premisa que circula entre los cinéfilos, críticos y aficionados al séptimo arte de talante e intelectualidad refinada (“Con una sola película de ese tipo que mire el espectador, es más que suficiente para haberlas visto todas, presentes y por venir”), sacudió las buenas conciencias por el inusitado interés que mostró la sociedad “culta” estadunidense en mirarla desde la butaca de una sala de cine no clandestina y en un formato distinto al de 8 milímetros.

La popularidad del filme se extendió incluso hasta la propia Policía nacional de aquel país. En el caso Watergate, al “informante” anónimo encargado de “filtrar” la información a los medios de comunicación (periodistas) y miembro de esa corporación policiaca, se le conoció con el seudónimo de “Garganta Profunda”.

En la mente febril del director de la película (G. Damiano: 1928-2008), la joven protagonista era refractaria a cualquier tipo de estímulos y placeres carnales hasta que, con ayuda “clínica”, encontró la “verdadera” ubicación de su clítoris o punto “G”, lo que la convirtió en insaciable a los deleites del “amor”.

Quizá con otros intereses y tipo de placeres más orientados al poder político y económico de corto y mediano plazo, el Gobierno mexicano ha presentado, históricamente, también signos de insaciabilidad a rajatabla en la recaudación de impuestos. Enseguida se hace un breve y sencillo recuento de las políticas de fiscalización, sin adentrarse mucho en la historia tributaria nacional, comenzando con el régimen de don Porfirio Díaz, quien multiplicó por dos el impuesto del timbre, gravó los medicamentos, y sin remilgo alguno recolectó por adelantado los gravámenes fiscales. Y aún así, no lograba el equilibrio en las finanzas públicas.

Años más tarde (1962), se formulaba otro impuesto, ahora para los propietarios de vehículos automotores. Se nos dijo que era de carácter temporal, no obstante, los gobiernos federal y estatal lo siguen cobrando. El IVA, a pesar de que es un impuesto de naturaleza regresiva, se ha venido incrementando; inició con una tasa de 10% de los consumos de bienes y servicios, posteriormente subió en 50%, para finalmente llegar al 16% de lo consumido en el mercado.

Hubo una vez en que alguna “mente brillante” de la SHCP propuso el Impuesto de Depósitos en Efectivo (IDE) y el Congreso de la Unión lo aprobó. Todos los depósitos bancarios en efectivo superiores a 25 mil pesos estarían sujetos al IDE, más tarde la medida tributaria se encarecería, y sería a partir de más de 15 mil pesos, cantidad suficiente para cargar el IDE, y su tasa pasó de 2 a 3 por ciento. Finalmente, después de una sesuda reflexión de las autoridades hacendarías, en 2014 desaparecería el IDE de las misceláneas fiscales por su mostrada ineficiencia y entorpecimiento a las actividades de mercado.

Otros ejemplos han sido los llamados males (productos y servicios como cigarrillos, licores, casinos, hipódromos, loterías, etcétera), que han sido sujetos a fiscalizaciones continuas, que van desde IVA hasta el aumento frecuente del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS).
27 Mayo 2016 03:00:28
La venta de cigarrillos y los impuestos
Dice la leyenda urbana, y tal vez diga bien, que fue sobre la mesa de una cafetería, y en el borde de una servilleta de papel, que el economista estadunidense A. Laffer pergeño los trazos de la figura geométrica con la que gráficamente trataba de explicar la relación técnica entre el nivel de recaudación impositiva y la magnitud de la tasa de impuestos determinada por el consumo de algún bien o servicio que ofrece el mercado, o quizá también se pueda aplicar para la tasa promedio de tributación de cualquier economía y lo recabado por el Gobierno. Tiempo después, su “dibujito a mano alzada” se popularizó entre el gremio de economistas y se le denominó en su honor Curva de Laffer, que le valió al autor aparecer en todos los manuales de Economía que se llevan de texto en las universidades.

Más allá de ese logro académico, lo interesante es que el planteamiento de Laffer influyó en la política económica del presidente Ronald Reagan en la década de los 80 del siglo pasado en Estados Unidos. El fundamento de lógica económica y el sentido común que usó el autor para su análisis, hasta parece una jocosa perogrullada, pero no es así, la hace parecer sencilla y de digerible entendimiento: si no se cobran impuestos, el Gobierno no recibe ningún ingreso por ese rubro; aunque también, si el impuesto se fija en el 100% del precio del bien, será poco probable que alguien demandara ese tipo de producto, por lo tanto los ingresos fiscales también serían cero.

Así, la política de recaudación fiscal debe acotarse entre esos dos parámetros opuestos. Se debe encontrar un punto en la curva que permita maximizar el ingreso fiscal derivado de una determinada tasa impositiva. Pero si ésta se quiere incrementar, considerando que los recursos fiscales aumentaran, rompe el “equilibrio” y sucede lo contrario, al aumentar impuestos bajan las recaudaciones fiscales.

Lo anterior viene a colación por lo que está sucediendo en el mercado de los cigarrillos en México. El efecto Laffer puede explicar, junto con otros factores, la disminución del IEPS (impuesto) por la venta de cajetillas de cigarros. La estructura impositiva que grava al tabaco (cigarros) se ha mantenido desde 2011 en alrededor de 55% del precio final que paga el consumidor. Si la cajetilla en el punto de venta cuesta 40 pesos, el Gobierno se lleva más de la mitad de su precio por impuestos.

Si bien es cierto el consumo nacional de cajetillas de cigarros bajó entre 2010 y 2015, la producción se redujo, pero los impuestos cobrados también decrecieron. Lo que no queda claro es si la baja de la producción en los mercados formales fue compensada o quizá rebasada por la venta de cigarrillos “pirata” procedentes del extranjero, que entran al país en forma ilegal (contrabando), o por aquellos producidos en el mercado nacional de manera clandestina, al margen de las normas sanitarias y fiscales.

Parece ser que en México las políticas fiscal y de salud transitan por caminos divergentes; esta última pretende que el consumidor deje de fumar, disuadiéndolo al encarecerle la afición, o en el peor de los escenarios su adicción al tabaco. La otra, es eminentemente recaudatoria: parte de que los hábitos o costumbres están por encima del desembolso monetario que haga el consumidor. Si su marca de cigarrillos predilecta subió de precio, el cliente buscará otra de menor costo, pero siempre suponiendo que consuma en el mercado formal.
20 Mayo 2016 03:00:47
La televisión y el capital social
Entre las frases más agudas que por su ironía e ingenio circulan cotidianamente entre la población pensante del vecino país (Estados Unidos), sobresale aquella atribuida a Harlan Ellison, quien llamó a la televisión la “teta de cristal”, la cual sintetiza a manera de metáfora la dependencia y el crecimiento espectacular que tuvieron las ventas de televisores en la Unión Americana entre 1950 y 1960, periodo en que penetró intempestivamente ese medio de comunicación en los hogares estadunidenses.

En la década de los 50, solamente el 8% de las familias poseía un televisor; después de 10 años, menos del 10% no contaba con un aparato en la estancia o recámara. En 2011, una encuesta reveló que el estadunidense mira televisión cinco horas al día, en promedio; y en México, en 2010, el consumo llegó a 4.45 horas diarias. Y en promedio, los integrantes de una familia mexicana ven televisión más de nueve horas por día. En cuanto a la presencia de aparatos de TV, únicamente el 1% de las viviendas no cuenta con ese medio de entretenimiento.

De acuerdo con Jeffrey D. Sachs (economista), con la información que ha podido analizar de las encuestas domiciliarias a hogares estadunidenses, el televisor se puede considerar como un bien inferior, en el sentido de que su consumo (compra) disminuye cuando aumenta el ingreso de las familias. Lo anterior se muestra con la siguiente estadística: los hogares con más limitaciones económicas poseen un mayor número de televisores en sus casas, en relación con las familias de mayores recursos económicos; éstas probablemente complementan o reemplazan el televisor con otro tipo de pantallas (celulares, PC, tabletas). Por el contrario, en México, “en los estratos económicos más altos el promedio de televisores por vivienda duplica al de los estratos bajos con 2.8 por vivienda, estimando en total 3.3 millones de televisores en esos hogares…”.

Capital social. Para el presente artículo, este término debe entenderse desde su concepción sociológica y no contable. Tiene que ver con los lazos de cooperación y confianza entre los individuos, que se pueden materializar desde la junta o comité de vecinos del barrio hasta colectivos de personas que las unen para fines comunes. Para la economía urbana es relevante porque el capital social puede generar externalidades positivas a terceros. Por ejemplo, la atención y cuidado de un área verde a cargo de los vecinos, puede llegar a embellecer el paisaje urbano.

Sin considerarla un enemigo público, pasarse largos periodos viendo TV, influye, junto con otros factores, a fragmentar a la sociedad, enajenándola de la realidad socioeconómica que acontece. Aislamiento, soledad, amén de la carga mediática publicitaria dirigida al consciente o subconsciente de las mentes de los asiduos televidentes, particularmente niños y adolescentes, que les fomenta el consumismo, han sido históricamente algunos de los nocivos elementos que han llegado aparejados con la irrupción de la llamada “caja idiotizadora”. Robert Putman, en Estados Unidos, descubrió que “mirar televisión es la explicación central de la merma del ‘capital social’, la confianza que une a las comunidades…”.
13 Mayo 2016 03:00:12
Críticas a la medición del PIB
Uno de los indicadores más frecuentes que se utilizan para medir el crecimiento de la economía de un país o región es el Producto Interno Bruto (PIB), el cual registra los bienes y servicios producidos, generalmente en un periodo de un año. El incremento o disminución de los mismos en ese lapso con respecto al inmediato anterior, permite calcular su tasa de crecimiento o decrecimiento. La unidad de medida que utiliza el PIB para contabilizar la producción, es la moneda de curso legal de cada país, y para facilitar las comparaciones o contrastes internacionales, habitualmente el monto monetario se convierte a dólares estadunidenses.

Calidad de los productos. Con el transcurso del tiempo, la sociedad también evoluciona en cuanto a sus gustos y preferencias, propiciado por los adelantos tecnológicos, el seguimiento de modas y tendencias y mejores hábitos de salud y alimenticios, entre otros factores. Por lo anterior, han surgido “críticas” sobre la veracidad y exactitud del PIB en sus mediciones, pues no considera ese tipo de variaciones. Por ejemplo, cuando se presentan diferenciaciones en la calidad de los productos, no hace una discriminación, sino que se limita a considerar un patrón fijo de calidad para todas las mercancías y servicios. Si se produce más, el PIB aumenta, caso contrario, disminuye. Pero, ¿qué sucede cuando el consumidor se vuelve más selectivo y disminuye su consumo, reemplazándolo por la ingesta de menos productos, pero de mayor calidad? El cambio ¡no significa una disminución en su calidad de vida, sino todo lo contrario!

Comercio electrónico (CE). Las nuevas formas de transacciones comerciales entre productores y consumidores, sin que medie algún intermediario, a través de un sistema de computadoras conectadas a internet en el país o fuera de él, simplifican y disminuyen procesos, trámites y costos en relación con el comercio tradicional. Los puestos de trabajo desde el hogar, como resultado del CE, se incrementan, desacelerando o disminuyendo la actividad de los sectores de construcción y transporte. El CE reactiva al sector servicios y al capital intangible, en detrimento de otros que influyen para disminuir la tasa de crecimiento del PIB.

Economía informal (EI). De acuerdo con estudios realizados por el INEGI, su productividad ha sido inferior, por años, a la del sector formal; aun así, en el caso mexicano, representa un porcentaje considerable de las actividades de la economía nacional, a tal grado que su posible incorporación a los regímenes fiscales y de seguridad social alteraría las cifras del PIB, que por ser actividades “subterráneas” no las contabiliza. Lo que sí es un hecho irrefutable, es que el llamado PIB real no es tan real como parece serlo.

Año base del PIB. Otros estudiosos del tema que nos ocupa, cuestionan el frecuente cambio del año base, que sirve como referente para la deflactación de los datos del PIB; según ellos, ocasiona diferentes resultados del mismo.
06 Mayo 2016 04:00:01
Los regímenes de pensiones en el país
Es quizá uno de los problemas más acuciantes que tiene el Estado mexicano por resolver en el corto plazo: los fragmentados sistemas de pensiones. Hasta ahora, las estrategias y acciones emprendidas han sido parciales, para “salvar” de la quiebra financiera a determinados fondos, como por ejemplo los de Pemex, CFE y algunos de carácter estatal, entre ellos el de los burócratas de Chihuahua.

Pero se carece de un plan nacional de largo alcance, que considere al menos tres elementos estructurales en la formulación de las políticas públicas: la insostenibilidad de los sistemas de reparto y contribución privada a causa de los cambios demográficos, específicamente por la disminución de la tasa de natalidad: los hogares contemporáneos tienen menos hijos, mientras que la esperanza de vida se ha incrementado.

Otro, de carácter fiscal, se asocia con la incapacidad que ha mostrado el Gobierno para incorporar al régimen tributario a sectores que evaden el pago de impuestos correspondientes a sus ingresos, amparados en concesiones de índole política, resquicios de la ley para burlarla o la informalidad económica.

Finalmente, y no menos relevante, el paupérrimo crecimiento económico del país en las últimas décadas, insuficiente para cubrir las ingentes necesidades de la sociedad; aunque se considera una práctica cultural, el ahorro (voluntario) también es sensible de disminuir ante escenarios de desaceleración, estancamiento o recesión, lo que hace más vulnerable la situación económica de los trabajadores que llegan a
pensionarse o jubilarse. Lamentablemente ninguno de los factores citados es excluyente, obviamente bajo la lógica económica ortodoxa.

Algunas propuestas para financiar los sistemas de pensiones resultaron de la Semana de Seguridad Social que recientemente organizó el Senado de la República, entre las que sobresalieron algunas por su ingenio e ingenuidad, y otras por su poca solidaridad con las generaciones que nos antecedieron.

Empleados de la OCDE y expertos en el tema opinaron que la solución al endeudamiento se debe focalizar en la atención a los trabajadores que cotizan bajo el amparo de la Ley del IMSS de 1973, a través de lo que llamaron “esquema prorrata”, que consiste en determinar una fecha de corte, en el tiempo, de todos los derechos adquiridos por esos trabajadores a lo largo de su vida laboral, y a partir de allí, todas las
personas deben aportar exclusivamente en las Afores o cuentas privadas.

En el evento, también se habló de la pertinencia de crear la Secretaría de Estado de Pensiones, responsable de la seguridad social. Otra propuesta menos burocrática fue la que encierra una contradicción en su mismo nombre: ahorrar gastando. La idea es penetrar mediante la mercadotecnia en los sentimientos y bolsillos de los mexicanos, ofreciéndoles opciones de ahorro voluntario cuando se divierten o pagan por la
compra de algún servicio o producto.

Pesos y centavos para la jubilación, podría ser el eslogan que encuentre el consumidor cuando paga las entradas al cine, adquiere el melate, rellena el tanque de gasolina, o bien hace una visita al supermercado. En el sistema de pagos del establecimiento comercial, aparecerá la opción para “abonar” en la cuenta de retiro.
29 Abril 2016 04:03:09
Índice y discriminación de precios
En el afán de mejorar su imagen pública, en el sentido de ilustrar o ejemplificar las oscuras teorías que conforman la ciencia económica (JM Keynes le llamó ciencia lúgubre), los economistas han recurrido a retomar el uso de bienes y servicios de consumo cotidiano para tratar de explicar fenómenos difíciles de analizar sin teorías, fórmulas y ecuaciones matemáticas desarrolladas en las aulas universitarias. Leyes y conceptos como oferta y demanda, apreciación y depreciación de la moneda en curso, inflación, deflación y discriminación de precios, entre otros, los han presentado de manera más amigable al ciudadano común, denotando creatividad en el intento.

Índice Big Mac. Se basa en el precio de las hamburguesas que vende una empresa multinacional que tiene consumidores en casi todo el mundo. El producto está estandarizado: misma presentación, tamaño e ingredientes, independientemente de que se consuma en China o en las Islas Fiji. Con la hamburguesa razonablemente homogénea producida
en cada país, y apoyándose en la teoría de la Paridad del Poder de Compra (PPC), que señala que determinada cesta de mercancías con las mismas o similares características debe tener el mismo valor (precio) en dólares, aunque se venda fuera de Estados Unidos, siempre y cuando se convierta la moneda local a dólares estadunidenses. Si los
bienes de la canasta son más baratos que en Estados Unidos, la moneda local está depreciada (subvaluada) con respecto al dólar, y en caso contrario, apreciada o sobrevalorada.

Los creadores del Índice Big Mac reemplazaron la cesta de productos por uno casi universal, acreditado por una marca comercial reconocida mundialmente, la hamburguesa. En Estados Unidos, actualmente la Big Mac cuesta 4.93 dólares, que equivale aproximadamente a 87 pesos mexicanos (4.93 x 17.60), precio superior al que la encuentra el
consumidor mexicano cuando la solicita en el establecimiento de su preferencia. El dilecto lector de este artículo podrá sacar sus conclusiones sobre el valor de nuestra moneda.

Discriminación de precios. Al agente económico conocido como productor siempre le ha interesado conocer el nivel de ingreso del consumidor. Una forma indirecta de conocerlo es a través del manejo de precios y tarifas diferenciados, pensados en función del poder de compra o capacidad económica. Un ejemplo que a menudo mencionan los
manuales de economía es el de las tarifas de billetes de avión, discriminadas en turísticas y clase de negocios.

Asimismo, fue un economista catalán quien tuvo la ingeniosa idea, aunque discutible, de utilizar la muñeca Barbie, concebida por empresarios estadunidenses en 1959, para analizar el nivel de ingreso de las familias que adquieren este tipo de juguete. Se preguntó el porqué de las diferencias de precios de las espigadas muñecas, a pesar de que todas
están fabricadas del mismo material.

El español llegó a la siguiente conclusión: la discrepancia en los precios se debe a la indumentaria que porta la Barbie, que la identifica con la profesión que ejerce cada una de ellas y le da remuneraciones y estatus distintos. Las familias adineradas aspiran a que sus hijas sean médicas, abogadas, arquitectas, banqueras, de allí que el precio de este
tipo de Barbie sea más elevado que el de la muñequita que encarna a una bailarina, una mucama, una bombera, una manicurista o una bibliotecaria, por el precio y las expectativas profesionales, mucho más accesibles para los hogares con limitados recursos monetarios.
22 Abril 2016 04:00:17
El mercado de los embarazos asistidos
Quizá la frase del irlandés Oscar Wilde (1854-1900) “Cínico es el hombre que sabe el precio de todo, y el valor de nada”, se pueda usar para entender la frontera entre las actividades de mercado y los principios éticos y morales de los hombres que rigen sus actos, particularmente en el caso de la maternidad asistida con fines de lucro y servicio, en el sentido de utilidad o satisfacción, egoísta o no, de los consumidores demandantes. La técnica consiste en fertilizar in vitro el útero de una mujer, quien por prestar ese servicio recibe una remuneración monetaria, con lo cual, como una externalidad positiva, satisface el deseo de parejas homosexuales o heterosexuales de tener hijos por encargo, gestados en un recipiente ajeno.

Desde la perspectiva de mercado. La maternidad subrogada tiene una estructura similar a la de los mercados de bienes y servicios tradicionales, en los que oferentes, demandantes e intermediarios conforman ese sui generis mercado en México. Afín a lo que hacen las agencias de colocación de empleo, las de maternidad subrogada buscan a
mujeres en edad reproductiva, las “reclutan” y, después de cumplir con determinados estándares de salud y formulismos legales, las proponen a los interesados dispuestos a emprender la “aventura” de la reproducción cooperada.

Sin considerar los componentes éticos y morales, los intermediarios de “vientres” (al igual que la banca comercial, que “conecta” prestamistas (ahorradores) con prestatarios) cumplen una función de mercado derivada de las necesidades, sentidas o no, de los agentes involucrados, que se pueden catalogar como económicas o psicológicas. El perfil
de la mujer “portadora del recipiente”, generalmente se caracteriza por la baja escolaridad, juventud, recursos económicos limitados y una cosmovisión orientada al presente, lo que propicia que sea susceptible de sucumbir ante ofertas de trabajo temporales, sometiéndose a una función natural de cualquier dama en edad de engendrar.

Aspectos éticos y morales. En épocas pasadas, en el sistema de producción capitalista (esclavista, feudalista…) y como una construcción social, la mujer, o mejor dicho cierta clase de mujer, cumplía roles u oficios en la sociedad que atentaban contra su dignidad humana, desde el derecho de pernada y matrimonios arreglados, hasta la trata con
fines de servidumbre o explotación sexual. La mujer pasaba de ser un sujeto a un objeto. En el caso que nos ocupa, se convierte en madre sustituta por un periodo de nueve meses, por una suma que va desde los 8 mil a los 15 mil dólares, además de cubrírsele los gastos de atención médica durante el embarazo y de hospitalización por el
alumbramiento ( Agencia EFE).

Regulaciones al mercado de embarazos asistidos. Si se entiende regulación económica como la injerencia del Gobierno o Estado en las actividades económicas que realizan los individuos en la sociedad, para acotarlas o sacarlas de la clandestinidad, el mercado de embarazos sustitutos en México requiere de leyes y normas que definan los
derechos y obligaciones de los que intervienen en él. Desde la revisión del perfil de la mujer y la solvencia económica y ética de los intermediarios, hasta las preferencias sexuales de los padres “putativos”.   
15 Abril 2016 04:03:41
Tarjetas de crédito: un mercado más competido
Una de las llamadas leyes “naturales” de la Economía es la de la oferta y la demanda de bienes y servicios: el equilibrio se alcanza cuando lo que se oferta es exactamente igual a lo que demanda la sociedad. Cualquier desequilibrio modifica los precios y el nivel de producción de la actividad económica.

Los servicios y productos financieros en México no están exentos de la consabida ley. El caso más cercano lo tenemos en el mercado de las tarjetas de crédito. En el país, la competencia en la banca comercial históricamente se había caracterizado por brindar un mejor servicio al cliente a través de más cajeros
automáticos, sucursales bancarias y productos financieros, mientras que las tasas de interés jugaban un papel periférico en la competencia, las variaciones en las mismas eran marginales entre los bancos. Pero la disminución de la demanda de los plásticos por los consumidores ha ocasionado que surja una inédita
competencia entre las instituciones por ampliar su participación en ese nicho de mercado.

Llama la atención que al crearse en el mercado más productos como los préstamos de nómina a los trabajadores, los créditos al consumo por entes financieros, pero no bancarios, entre otros, las tasas de interés activas de las tarjetas de crédito bancarias y departamentales comenzaron a utilizarse como un elemento
competitivo, a fin de persuadir a los consumidores de transferir sus pasivos bancarios a instituciones que les ofrezcan un menor costo por el endeudamiento.

En otros términos, la institución receptora le compra la deuda del cliente a su similar bancario, y le diseña un plan de pago, a corto o mediano plazo, más accesible al deudor; o también le puede convertir el pasivo del plástico en un crédito personal. Sin considerar el Costo Anual Total (CAT), las quitas a las tasas de interés van desde los 10 hasta los 30 puntos, que pueden llegar a significar pagar menos de 50% de lo que pagaba el cliente por intereses antes del traspaso de su crédito.

Crecimiento económico y tarjetas de crédito. El uso del “dinero plástico” se intensifica como medio de pago en las transacciones comerciales cuando la economía tiene un comportamiento expansivo, que se refleja en mayores ingresos para las familias. Antes de la crisis hipotecaria global de 2007-2008, particularmente en
el periodo 2000-2006, el crecimiento del mercado de tarjetas de crédito en México alcanzaba tasas superiores al 15 por ciento. El consumidor financiaba sus gastos mediante préstamos a cargo de sus tarjetas bancarias, esa opción crediticia superaba cualquier otra del mercado, llegando a representar el 70% del monto
de la cartera de crédito en el año 2000.

Sin embargo, ese elevado crecimiento del financiamiento a través de “plásticos” comenzó a declinar a partir de 2007, a tal grado que en 2014 sólo cubría el 43% del total de los préstamos emitidos por la banca, aunque todavía para ese mismo año superaba a los préstamos personales y de nómina, los cuales constituían
19 y 23% del crédito total, respectivamente.

Buen uso de las tarjetas de crédito Es importante que el usuario de las tarjetas de crédito considere que la extensión del poder de compra que le otorga el plástico, es crédito, el cual debe corresponder con la capacidad de ingreso (solvencia) que tiene el consumidor; respetando esa sencilla fórmula, las tarjetas de crédito
pueden ser instrumentos útiles cuando la liquidez escasea.
08 Abril 2016 04:00:11
Los mercados deportivos
No hace mucho tiempo, en un artículo que escribió para un periódico de circulación nacional, un economista comentaba las diferencias salariales tan acentuadas que se dan entre los diversos empleos que genera la economía mexicana. Hablaba del caso de una feria del empleo regional, en donde se ofrecía un sueldo más elevado para un joven cuya única función era hacer publicidad para una cadena de farmacias en la vía pública, pero enfundado en una gruesa botarga, que el que se ofrecía a jóvenes recién egresados de licenciatura para contratarlos en alguna empresa privada.

En una aparente contradicción de la teoría económica, las productividades exigidas y desarrolladas en los diferentes puestos vacantes no corresponden con los ingresos percibidos. Es obvio, se requiere de menos conocimientos universitarios, aunque quizá de mayor condición física, para repartir volantes y bailar en las
calles metido en un llamativo disfraz.

Otro ejemplo alusivo al tema de las asimetrías salariales es el de los mercados deportivos. En ellos se encuentran atletas que cobran salarios muy altos en relación con los de profesiones o trabajos más productivos, pero menos mediáticos y  remunerados. ¿Cuáles han sido las razones técnicas para explicar tales
disparidades salariales en los mercados laborales mundiales, particularmente el de las estrellas deportivas? Enseguida se mencionan algunas de carácter económico y social.

La remuneración del deportista está en función de su imagen mediática. Una primera aproximación del porqué de los altos salarios, especialmente de las “estrellas” que compiten en las ligas de futbol, es calibrar el nivel de ingreso de acuerdo con el poder de taquilla que tienen cuando juegan; esto es, la cantidad de
aficionados que acuden a los estadios a verlos jugar. En teoría, los onerosos sueldos que reciben se podrán dividir entre los asistentes al estadio durante el torneo regular; cada entrada o bono aporta a la nómina del jugador. Desde luego que la calidad del jugador debe acompañarse de campañas mediáticas estratégicas,
ya que sin éstas es difícil aumentar los ratings de popularidad. Entonces se podrá decir una frase discutible entre los economistas: ¡en el mercado cada quien recibe su remuneración monetaria según el valor añadido que genere!

La publicidad en el deporte. Otro factor que se debe considerar muy común entre los jugadores profesionales de golf, son los contratos de publicidad con compañías, que fabrican o comercializan productos exitosos en los mercados de lujo de los países industrializados. La promoción de marcas o licencias mundialmente
conocidas, publicitadas por los propios atletas, les representa jugosos ingresos adicionales a los que cobran en las competencias de cada temporada.

No obstante, hay opiniones contradictorias entre los economistas que analizan los mercados deportivos. Para algunos, las leyes de la oferta y la demanda que rigen los mercados de las empresas de bienes y servicios no son del todo útiles para estudiar el mundo deportivo, particularmente el de los deportes de conjunto;
en éstos, la producción de equipos y jugadores no depende de precios absolutos, sino relativos. Los clubes compiten entre ellos, un equipo perdedor genera externalidades negativas que ponen en riesgo su permanencia en la liga.
01 Abril 2016 04:00:03
Salarios y productividad laboral
Para reactivar el mercado interno, una de las acciones de política económica que han propuesto algunos políticos de tendencias ideológicas poco liberales, que aspiran al poder en México, es la de elevar los salarios nominales a los trabajadores, cuyo poder de compra ha disminuido drásticamente a partir de 1976 (se calcula el detrimento en alrededor del 70% hasta 2013).

Hablan de devolver la capacidad adquisitiva del “minisalario” a través de incrementos generalizados determinados por el propio Gobierno, pasando por alto a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), organismo tripartita presidido por un delegado del Gobierno, además de los representantes de sindicatos y de empresarios, que actualmente tiene la
responsabilidad de fijar el precio mínimo del trabajo remunerado.

Si se analiza esa propuesta desde la perspectiva económica, por el lado de la demanda, parece ser que se justifica y tiene elemental sentido común.

Oferta y demanda. Al percibir más ingresos los trabajadores por su faena laboral, consumen también más, lo que ocasiona un efecto multiplicador en el gasto de la población, aumentando la demanda agregada de la economía mexicana. No obstante, es poco probable que la oferta (producción) crezca al mismo nivel que la demanda, propiciando un desequilibrio entre oferta y
demanda.

Los empresarios, al incrementarse los costos del trabajo, seguramente optarán por transferirlos a los precios finales de los bienes que producen, neutralizando los aumentos salariales, o para evitar lo anterior, recortarán personal y el desempleo mermará las posibilidades de contrataciones con salarios determinados por decreto gubernamental, ajenos al mercado. Entonces, las
buenas intenciones de los políticos preocupados por el bienestar de las familias, se esfuman y caen en la discursiva política hueca y sin fundamentos sólidos económicos.

El camino hacia la recuperación del poder adquisitivo del salario está tachonado de ocurrencias y de aparentes soluciones que rayan en lo milagroso; lamentablemente la economía capitalista es más compleja de lo que parece ser en las mentes acotadas de los políticos mexicanos y en los manuales de economía universitarios.

Factores que influyen en el crecimiento salarial. Si bien es cierto el salario mexicano (1.01 dólares por hora) es de los más bajos comparado con los del resto de los países que forman parte de la OCDE, también es una realidad innegable que el trabajador nacional labora en promedio anualmente 2 mil 226 horas con una remuneración de 12 mil 850 dólares, mientras que el
“asalariado” afincado en las otras naciones trabaja mil 765 horas y recibe en promedio 23 mil 938 dólares anuales. Las asimetrías en la productividad es otro factor que se debe corregir para aspirar a un mejor salario.

Es conveniente también recordar que el mayor poder de compra del salario nacional se logró a finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo 20, periodo en el que la economía mexicana crecía a tasas mayores del 5% anualmente. La estabilidad de precios, el incremento del ahorro y de la inversión, y por supuesto el crecimiento de la economía propiciarán el aumento real
de los salarios.     


18 Marzo 2016 04:00:43
Zapalinamé: ‘tinaco’ de agua de Saltillo
El título de este artículo se toma de los carteles de concientización sobre el cuidado del agua instalados en algunos parabuses de la ciudad. Efectivamente, más del 60% del agua que consumen los saltillenses en sus viviendas proviene de los mantos acuíferos de la sierra de Zapaliname; el resto se extrae de pozos localizados en la periferia de la ciudad, particularmente en Loma Alta y Derramadero. Dadas las escasas precipitaciones pluviales en la región, la cual también carece de fuentes alternas de agua como embalses, ríos, zonas lacustres o marítimas, cobra relevancia la administración eficiente del agua en el área urbana de Saltillo, que desde 2001 es operada por una compañía privada.

Los especialistas en el manejo del agua han diseñado diferentes modelos para su mejor uso. Uno de ellos, discrimina el precio del metro cúbico del agua consumida en función del uso que le dé el usuario. Por ejemplo, el agua que abastece las instalaciones de un hospital (público o privado) o una institución educativa (pública o privada), diferirá de la que se aplica a un negocio de lavacoches o una vivienda de interés social. El cobro de tarifas diferenciadas se fundamenta no solamente en indicadores económicos de los consumidores, sino también en la gama de beneficios sociales que pueda generar el vital líquido. Así, tal paradigma privilegia con menores tarifas a las instituciones públicas que atienden colectivos, como estudiantes, pacientes y otros.

Aguas de Saltillo (Agsal). Esta empresa operadora también maneja tarifas diferenciadas en el estrato habitacional: residencial, popular y de interés social. La discriminación de precios está en función del ingreso de las familias. Los sectores industrial y comercial los clasifica con otras tarifas. De acuerdo con el gerente general de Agsal, la estructura financiera o modelo de precios que emplean se sostiene, sin rezagos, “con números negros”, mediante subsidios “cruzados” entre los mismos consumidores. Esto es, los pagos de los grandes consumidores de agua potable, alrededor de mil 500 de una población atendida que promedia 240 mil contratos, generan excedentes que permiten subsidiar a las familias de menores recursos de la ciudad.

Aunque generalmente los medios de comunicación de la región lo desconocen o lo omiten deliberadamente, las utilidades que genera Agsal se dividen en dos partes, una de ellas se transfiere a las arcas municipales, y la otra se queda con la administración de la empresa paramunicipal.

Políticas sobre el agua. Dado que la recarga de los mantos acuíferos de la región depende de las lluvias, y en especial de las “colas” de los ciclones, y que la ciudad de Saltillo crece en promedio 2% anual, es de vital importancia formular políticas públicas de mediano y largo plazo que contemplen fuentes hídricas alternas a las actuales, muchas de ellas ya con signos de sobreexplotación. Una probable alternativa sería la creación de un fideicomiso responsable de obtener recursos para las grandes inversiones requeridos para abastecer de agua a la ciudad.

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11 Marzo 2016 04:00:00
Efectos de la reforma fiscal de 2013
Es una pregunta que siempre surge cuando aparecen nuevos impuestos en la Ley de Ingresos del Gobierno federal. ¿Cuáles son los límites que tiene el fisco para intervenir en la vida productiva de los ciudadanos y de las empresas? Las respuestas que se dan a esta interrogante se asocian con la ideología que profesa tener el que pretende responder: si el economista comulga con una visión ortodoxa de la senda que debe seguir el desarrollo de las actividades económicas, en libre competencia, delimitaría al máximo la injerencia del Gobierno, porque los impuestos desvirtúan los precios de mercado de los bienes y servicios. Por otra parte, si el interlocutor considera que las políticas económicas de carácter fiscal son las herramientas imprescindibles para incentivar el desarrollo social de la población, su respuesta sería contraria al caso anterior.

Otros más pragmáticos asocian el número, tipo, tasas y montos de los impuestos con la capacidad que tiene el Gobierno para responder y ofrecer servicios públicos de calidad; si la correlación es positiva, a medida que aumentan las contribuciones fiscales al erario se reflejará en más y mejores obras y servicios públicos para la sociedad. Emparejada a esa visión práctica, aparece soterrada la premisa que sentencia: La única vía, no violenta, para disminuir la desigualdad en el ingreso de las familias, es a través de la participación directa del Gobierno en la economía, mediante la formulación de políticas públicas.

De acuerdo con la información que proporcionó la Encuesta Ingreso-Gasto 2014 del INEGI, la controvertida reforma fiscal propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto en 2013 ha tenido efectos positivos (progresivos) en la contribución fiscal de las familias. Esto es, el estamento más adinerado del país es el que contribuyó con mayores ingresos al fisco. De todos los impuestos recabados en 2014, el 71% lo pagaron los hogares más ricos del país; en cambio, en 2012, aportaron el 64 por ciento. Mientras, las familias con menores ingresos aportaron 4.4% del total de las contribuciones fiscales de 2014, pero ese porcentaje fue de 4.2 en 2012. Si sólo se consideran los extremos en la clasificación del ingreso per cápita por familias, las más pobres, y por otro lado, aquellas con mayores recursos, la progresión neta (los que más ganan pagan más) entre 2012 y 2014 fue de 5 puntos.

No obstante, en el consumo de alimentos y bebidas con un alto contenido calórico (refrescos y fritangas) los objetivos progresivos de la reforma fiscal no se cumplieron, al menos en el periodo de análisis: 2012-2014. Los efectos de las políticas contra la obesidad y las enfermedades crónico-degenerativas (diabetes, cáncer…) fueron regresivos en materia de impuestos: las clases populares pagaron más IVA en 2014 que en 2012 por consumir esos productos. El incremento de precios ocasionado por el nuevo impuesto antiobesidad no incentivó el dejarlos de comprar y consumir, por el contrario, la demanda no se modificó, los hábitos culturales se impusieron o desafiaron a las medidas fiscales.

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