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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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17 Agosto 2017 04:00:00
Lozoya: periodistas de confesionario
Cuando Miguel Osorio pidió “tener fe en la PGR” sobre el caso Duarte, tanto la prensa militante, las redes, como la prensa en general, propinaron una paliza al titular de Gobernación.

¿Por qué? Porque le explicaron, con razón, que la impartición de la justicia “no es un acto de fe”, sino de eficacia.

Y resulta curioso que esa misma prensa militante, las mismas redes y muchos de la prensa, en general, olvidaron no sólo que la justicia no es un acto de fe, sino que el periodismo tampoco.

¿Por qué? Porque muchos de los mismos periodistas que apalearon a Miguel Osorio hoy prácticamente se encomiendan al cielo para que se haga realidad el más reciente acto de fe mediática: la entrega de sobornos a Emilio Lozoya.

Y es que podrán decir que “el reputado diario” O Globo, decir que “le creen” a tal o cual periodista y que “creen que Lozoya es el diablo”, pero lo cierto es que para acusar tienen que probar y nadie ha probado nada sobre las presuntas corruptelas de Lozoya. Todo es especulación, difamación actos de fe. Lo que sí probaron –curiosamente– es que la prensa mexicana vive sus peores momentos. Y si lo dudan, ayer mismo, en su artículo de El Universal, José Carreño Carlón se los recuerda.

Dice: “Hoy parecen extraviadas las rutinas informativas. Y el análisis político hundido en el simplismo. Todavía no se registra una disculpa o una explicación de los ‘comentócratas’ que vaticinaron la rebelión del PRI…” Tampoco nadie se disculpó por la madriza al titular de la SCT, a Cuauhtémoc Gutiérrez, a…

Y viene a cuento porque no sabemos si Emilio Lozoya es –como muchos suponen– un pillo que utilizó su posición en el PRI y Pemex para pedir sobornos al gigante de la corrupción Odebrecht.

Tampoco tenemos pruebas para culpar y/o exonerar al exdirector de Pemex en el presunto soborno de hasta 10 millones de dólares que le habría “regalado” la constructora brasileña.

Y menos pretendemos encubrir a Lozoya, porque todo servidor público corrupto debe enfrentar todo el peso de la ley, si es que la justicia prueba su culpa.

Los que sí sabemos es que a partir de una publicación difundida en un “prestigioso” diario brasileño, periodistas mexicanos tejieron una historia sin pies ni cabeza; sin una prueba de lo que acusan.

Y es que la versión de que Lozoya recibió un soborno Odebrecht sale de la declaración de un presunto implicado en corruptelas que se acoge a los beneficios de los testigos protegidos. En pocas palabras, quien acusa a Lozoya es un criminal acogido a las “declaraciones premiadas” que benefician al delator y que, con el paso del tiempo, lo convierte en “testigos beneficiados” o “pagados”.

Se trata de “testigos” que son capaces de “embarrar al Papa”, si es necesario, con tal de obtener beneficios de preliberación o, de plano, que se prestan a venganzas políticas.

Un ejemplo lo vivimos en México a final del sexenio de Calderón. Entonces, Maricela Morales, titular de la PGR, acusó al subsecretario de la Sedena, Tomás Ángeles Dauahare –y a otros militares–, de mantener vínculos con el crimen organizado y “proteger al cártel de Sinaloa”.

La acusación se produjo luego de que un exmilitar, testigo protegido del Gobierno norteamericano –motejado como “Jennifer”–, declaró en 2008 que los militares recibieron pagos millonarios a cambio de brindar protección a los criminales.

El 19 de mayo de 2012 el semanario Proceso se regocijó con la noticia : “tuvieron que pasar 4 años para que fueran arrestados los generales de más peso coludidos en ese entramado…”.

Pero el 17 de abril de 2013 –nueve meses después–, una pequeña nota en el semanario Proceso dio cuenta que Dauahare dejó el penal del Altiplano al no encontrarse pruebas de las acusaciones del testigo protegido. Nadie, en ningún medio, se disculpó por ensuciar la imagen de los militares.

En el caso Lozoya, el extitular de Pemex envió una carta a la PGR el 10 de mayo, solicitando información del caso Odebrecht y que se iniciara el proceso en su contra si es que había alguna prueba. Hoy, sin embargo, Lozoya es presentado como el “perro rabioso” del sexenio.

Lo que muchos olvidan es que quienes acusan a Lozoya deben demostrar –por ejemplo– que el número de cuentas en las que se habrían depositado los supuestos sobornos son de Lozoya.

Probar si las cuentas son de una empresa de la que es accionista el exdirector de Pemex; probar si Lozoya tiene facultades para retirar dinero de esas cuentas, además de probar que el dinero presuntamente producto del soborno, sirvió para incrementar el patrimonio de Lozoya. A nadie le importa si los analistas o comentócratas le creen o no a los periodistas. El periodismo, la justicia y la política no son actos de fe. Y, les guste o no, “papelito habla”.

Al tiempo.
16 Agosto 2017 04:00:00
El candidato ideal para 2018
Entre columnistas, articulistas, analistas y “expertos” del proceso político electoral de 2018 ya es posible localizar al o los que –según una encuesta arbitraria–, sería el candidato ideal para la presidencial, de los cuatro principales partidos.

Se trata de un seguimiento diario de lo que piensa y dice medio centenar de articulistas y opinadores –en los últimos cuatro meses– respecto de los potenciales candidatos presidenciales del PRI, PAN, PRD, Morena y del llamado Frente Amplio Democrático.

Según esa numeralia –realizada sin mayor metodología que la mera intención mostrada por los comentaristas del proceso electoral del 2018–, en el PRI puntean prácticamente empatados con las mismas posibiidades de ser el candidato ideal del PRI, los señores Aurelio Nuño y José Antonio Meade.

Una mayoría de opinadores, articulistas, columnistas… dicen que el hombre más cercano a los afectos del Presidente y que podría representar la continuidad del Gobierno de Peña –claro, luego de que Luis Videgaray reiteradamente se autodescartó– sería el secretario de Educación Pública.

Sin embargo, casi todos los que colocan como puntero al titular de la SEP dicen que la eliminación de “los candadatos” del PRI –en su 22 Asamblea– es un traje a la medida para José Antonio Meade, el actual titular de Hacienda y quien sería visto como un externo puro.

De acuerdo con lo que han escrito y dicho los “expertos”, muchos opinan que Nuño es el mejor contrincante para López Obrador. ¿Por qué? Porque al contrastar las cualidades del titular de la SEP, no pocos ponderan su juventud, talento y habilidades para el discurso mediático y para la esgrima verbal. En un debate, opinó alguien, Nuño le daría una paliza a AMLO, además de los positivos naturales entre los años de AMLO y la juventud de Nuño.

Otros creen que al abrir “los candados” del PRI para incluir como candidato presidencial del PRI a un no militante, Peña Nieto no hizo un traje la medida para su jefe de Hacienda, sino que colocó el señuelo de José Antonio Meade, para cuidar a su verdadero delfín, Aurelio Nuño.

Existe una constante en el caso de José Antonio Meade, que todos los que se han referido al tema dicen que sería un buen presidente, pero un mal candidato. Y por eso, no pocos lo ven como nuevo Gobernador del Banco de México.

En el caso del PAN, la opinión mayoritaria es a favor de Margarita Zavala, quien de suyo se coloca como puntera del partido azul en todas las encuestas.

Sin embargo, casi todos los opinadores creen que Ricardo Anaya, el presidente del PAN, nunca permitirá que la señora Zavala se convierta en aspirante presidencial por ese partido. Nadie ve a Anaya como presidente, a pesar de que muchos dicen que arrebatará la candidatura del PAN. Es algo así como el Roberto Madrazo del PAN, de hoy.

Acaso por ello también una buena cantidad de expertos creen que Margarita terminará como candidata independiente.

Por otro lado, casi nadie cree en el futuro del llamado Frente Amplio Democrático. Un pequeño porcentaje –entre los que se incluye el autor de Itinerario Político– creen que ese esfuerzo aliancista tiene sus propios méritos para prosperar y que, al final de cuentas, podría desembocar en una poderosa candidatura independiente.

Y precisamente muchos de los que se han ocupado del tema, ven a Miguel Mancera como candidato natural del Frente Amplio Democrático.

Las opiniones se dividen entre quienes suponen que el Frente Amplio es un traje a la medida para Miguel Mancera y/o para Ricardo Anaya. Pocos ven a Margarita en ese frente.

ADEMÁS, Nadie duda que AMLO será candidato de Morena, pero nadie ve en la boleta presidencial a ninguno de los locuaces que aspiran a ser candidatos preidenciales independientes.

Resulta curioso que ya en plena campaña presidencial, ninguno de los “viejos lobos de mar” en sucesiones presidenciales haya sido capaz de adivinar la jugada de Enrique Peña Nieto. Hoy nadie sabe quién es el bueno del PRI, pero tampoco en el PAN y menos en el PRD y/o en el Frente Amplio.

En el ejercicio sobre el candidato ideal para 2018 también dimos seguimiento a la elección del Jefe de Gobierno de la CDMX.

Una notable mayoría de columnistas, articulistas, comentaristas… que se han referido al tema, cree que el mejor candidato para la Ciudad de México es Ricardo Monreal, sea para Morena, por el PRD o por una coalición de partidos.

Sin embargo, un porcentaje parecido –es decir, la mayoría– también cree que en el caso de Morena los dados están cargados a favor de la delegada en Tlalpan, Claudia Sheinbaum y casi nadie apuesta por una alianza de todos contra Morena, que podría estar encabezada por Monreal.

¿Usted ya tiene su candidato presidencial?

Al tiempo.
15 Agosto 2017 04:00:00
Lozoya, ¡candidato presidencial!
Seguro a la mayoría les parecerá descabellado el título –la cabeza, según la jerga periodística–, de la presente entrega del Itinerario Político.

Y es que igual de descabellada es la razón que llevó a la brasileña Odebrecht a “considerar” a Emilio Lozoya para sus misiles de corrupción.

¿Por qué?

Porque según la punta de la madeja, la firma brasileña habría sobornado a Lozoya porque el exdirector de Pemex estaba destinado “a ser candidato presidencial” del PRI en 2018.

Sí, por increíble que parezca, Odebrecht imaginó, creyó e “invirtió” en una tontería como la que supone que Lozoya sería Presidente de México.

Por eso la pregunta. ¿Quién informó a Odebrecht tal idiotez? ¿Qué clase de idiotas decidían las “inversiones” de Odebrecht en México?

Queda claro que los sobornadores partieron de una premisa no sólo falsas sino idiota. ¿Por qué?

Porque Lozoya no sólo carecía de la más elemental oportunidad de ser Presidente, sino que a mediados de la actual gestión federal dejó de ser parte del primer círculo, al grado que fue despedido.

Por eso, se puede concluir que los operadores financieros de Odebrecht son idiotas o que la prensa mexicana gusta de comer “carne podrida”, como identificaba el viejo periodismo a la información falsa.

Y es que involucrar a Lozoya en supuestos sobornos de Odebrecht carece no sólo de sentido común y sentido político; carece de sentido de inversión.

¿Qué clase de empresa que no entienden los básicos de la sucesión presidencial mexicana, deciden “invertir” en sobornos millonarios que más bien parecen palos de ciego?

Lo cierto es que asistimos a otro ejemplo de esa larga campaña de descrédito del Gobierno federal, para obtener raja política, con miras a la sucesión presidencial de 2018.

Por lo pronto, está claro que la “madriza” a Lozoya nadie se la quita. Por eso, el exdirector de Pemex demandará por daño moral a quienes han inventado una historia que no se sostiene por ningún lado.

Pero también es cierto que a la prensa militante interesada en debilitar la imagen de Peña Nieto –que buscan desacreditar a unos para favorecer a otros–, lo último que le importa es la verdad, las pruebas del supuesto soborno, y sólo tejen especulaciones sin que exista forma de probarlo.

Sin embargo, y a pesar de que no existe una sola prueba del supuesto soborno a Lozoya, pocos han reparado en el papel deplorable de la investigación periodística. Y es que lo importante no es que un testigo revele supuestos sobornos a un funcionario público. No, lo verdaderamente importante es indagar y exhibir las pruebas de los sobornos.

Y mientras la autoridad o los periodistas no sean capaces de exhibir las pruebas de la supuesta corrupción en el caso de Lozoya o en otro cualquiera –pruebas como los números de cuentas de los depósitos en un banco o la inversión de dicho soborno en tal o cual propiedad–, nadie puede decir que Lozoya o cualquier otro servidor público recibió un soborno.

El problema es que a la prensa aldeana –que gusta de ensuciar vidas y carreras para derribar a enemigos políticos–, lo menos que le importa es probar la verdad sobre los presuntos sobornos de Odebrecht, supuestamente entregados al exdirector de Pemex. Lo que le importa es el descrédito y el debilitamiento de la imagen del Gobierno de Peña Nieto.

Y si lo dudan, basta recordar que los mismos que hoy linchan a Lozoya, guardaron silencio en las primeras semanas de 2017, cuando se reveló que la misma Odebrecht sobornó a funcionarios del Gobierno de Michoacán –en las administraciones de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy–, para la ampliación de la presa Francisco J. Mújica.

¿Alguien recuerda un solo comentario de la prensa militante que hoy crucifica a Lozoya? ¿Por qué el silencio en el caso Michoacán y por qué el escándalo en el caso Lozoya? La razón es clara: Porque existe una campaña contra el Gobierno de Peña, en tiempos electorales.

Y si aún dudan de la parcialidad de esa prensa militante, los documentos de los sobornos a los gobiernos de Michoacán fueron difundidos por el expediente de la Fiscalía brasileña y que incluye documentos con detalles de transferencias bancarias realizadas a través de la empresa offshore Klienferld Services Limited que tiene su base en Antigua y Barbuda, en el Caribe.

De acuerdo con la documentación del caso, Odebrecht realizó transferencias electrónicas a funcionarios del gobierno de Michoacán, entre el 1 y el 5 de febrero de 2010 por 223 mil dólares y entre el 8 y el 12 de febrero de 2010, por 160 mil dólares.

En el caso Lozoya sólo se dice que la información de los presuntos sobornos es “reservada” y nadie sabe si es real o inventada.

¿Quién miente?

Al tiempo.
14 Agosto 2017 04:00:00
Socavón: ¿y la disculpa a Ruiz Esparza?
Dice una definición clásica de noticia: “noticia no es que un perro muerda a un hombre; noticia es que el hombre muerda al perro”.

Y vale la memoria porque hoy la noticia no es que el dictamen del socavón del Paso Exprés exoneró a Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT.

No, la noticia es que hasta hoy, ninguno de los cientos que insultaron a Esparza, que destruyeron su imagen, la de su familia y que exigieron su renuncia, son incapaces de una disculpa.

¿Y por qué una disculpa? Porque sin prueba alguna, Esparza fue tratado como “perro del mal” por las redes y por cierta prensa que hace de Ministerio Público, juez y verdugo.

Y si vemos la cara opuesta de la moneda, recordaremos que los ciudadanos se quejan, con razón, del grosero “usted disculpe” luego de abusos de la autoridad.

Pero ningún ciudadano es capaz de aceptar errores y abusos –sobre todo en tiempos de redes– cuando cometen idénticas arbitrariedades al señalar, acusar, condenar y asumir el papel de verdugos –sin pruebas– a un servidor público al que queman en leña verde.

Y es que desde que el jueves se conoció el dictamen de expertos sobre el socavón del Paso Exprés, no hay un periodista, analista u opinante capaz de una disculpa por la alevosa madriza propinada al titular de Comunicaciones y Transportes.

Lo cierto es que en el delirio colectivo –y a partir de percepciones y sin pruebas– vimos el rostro del periodismo matón que acusa, enjuicia, sanciona y prende fuego al culpable imaginario. Hoy, el peritaje cerró la boca a miles.

Aun así, el viernes, sábado y domingo, la jauría de idiotas y otros que rinden culto a la infalibilidad, regalaron a sus lectores la faena clásica: “si la realidad no se ajusta a mi opinión, que se chingue la realidad”.

Tratan de desvirtuar un dictamen científico cuya conclusión es que el socavón resulta de una criminal omisión del grupo constructor de la obra, así como de una no menos criminal omisión de la delegación de la SCT, cuyo titular obtuvo el cargo a solicitud del Gobernador de Morelos.

Es decir, todos los que después de la tragedia “madrearon” a Ruiz Esparza, que pidieron su renuncia, demolieron su imagen pública y lastimaron la de su familia… no han sido capaces de un “usted disculpe”.

Y es que el peritaje de los expertos es demoledor. La responsabilidad del socavón es del consorcio que, por ahorrar dinero, omitió “construir un embovedado” en el tubo de drenaje.

Dice el dictamen, en tres momentos: “El embovedado de la alcantarilla que contempla el proyecto, con seguridad pudiera haber evitado el dislocamiento del tubo que ocasionó el taponamiento de la alcantarilla”. Y remarca “con seguridad”. Pero repite: “sin embargo, de haberse embovedado el tubo, como lo señalaba e proyecto, hubiera sido un factor de protección de suma relevancia”… Lo mismo dice el dictamen en las conclusiones.

Es decir, la empresa constructora no hizo el proyecto como estaba diseñado y por ahorrar dinero no protegió el tubo con la bóveda diseñada en el proyecto de origen. Y, en efecto, también falló el delegado de la SCT, quien –debe insistirse– obtuvo el cargo gracias a los buenos oficios del Gobernador de Morelos.

Y en el caso de las muertes, la responsabilidad recae totalmente en instancias de Protección Civil –municipal y estatal–, que no aplicaron el protocolo. Y es que el padre y el hijo fallecidos no recibieron lesiones que comprometieran su vida, con motivo de la caída del automóvil en el que viajaban. Murieron por asfixia.

Además, el dictamen determinó que “el taponamiento por basura” fue otro factor determinante de la tragedia. Y “no se hizo la recolección de basura en los causes antes de la época de lluvias”. ¿Y a quién corresponde ese trabajo? A la autoridad municipal.

Por último, si bien el dictamen dice que no existe evidencia de que se haya verificado la alcantarilla por el consorcio constructor, lo cierto es que la SCT entregó a La Función Pública copia del dictamen de verificación de la alcantarilla, realizado por (SAAC Ingeniera S.A. de C.V.).

¿Dónde está la responsabilidad de Ruiz Esparza? Sí, tiene responsabilidad política, pero se determinará a partir de peritajes y deslinde de responsabilidades.

Por eso, y aclarado que la responsabilidad recae en el consorcio constructor, el Gobierno federal analiza demandar “a quien resulte responsable”, por daños a la imagen y el honor de los servidores públicos. ¿Por qué esa medida?

Porque se sabe que el consorcio constructor habría estimulado y/o pagado para desacreditar en medios a la SCT, para desviar la responsabilidad.

Por lo pronto, es casi un hecho que el consorcio constructor perderá la licitación de la Torre de Control del Nuevo Aeropuerto.

Al tiempo.
13 Agosto 2017 04:07:00
¡El PRI ‘se come’ al PAN y PRD!
Si la política y el ejercicio del poder son –en el mundo virtual– un asunto de “percepción”, entonces resulta notable la percepción de que el PRI de los “enriques” –Peña y Ochoa– ya le comió el mandado al PAN y al PRD. ¿Por qué?

Porque mientras el PAN y el PRD naufragan en las pantanosas aguas de una gran alianza opositora –y no atinan a darle cuerpo, rostro y alma al frente amplio–, el PRI los rebasó por el flanco ciudadano y hasta les arrebató dos de las principales banderas. ¿Cuáles banderas?

La primera, que luego de remover sus estatutos y abrirse a un candidato independiente, no partidista y externo –sin militancia del PRI–, no existe nada más cercano a los ciudadanos, que entregarles el partido y al mismísimo candidato presidencial.

Si eso no es comerle el mandado a todos los partidos –y en especial al PAN y al PRD–, entonces no entienden que nada entienden del tema de percepción. Y es que hoy el PRI puede tener candidato presidencial sin militancia, no partidista y hasta surgido 100 % de la sociedad civil. ¿No es regresar el partido y el poder a los ciudadanos?

La segunda bandera que el PRI les arrebató al resto de partidos, rumbo a 2018, se llama “Gobierno de Coalición”. De nueva cuenta el PRI les gana a los opositores del PAN y del PRD la partida. ¿Por qué?

Porque el PRI entiende que en el mundo y en México ya ningún partido puede gobernar por sí sólo. Tampoco mediante alianzas electorales. Hoy, la sociedad reclama gobiernos de coalición para garantizar los cambios que requiere un nuevo régimen.

Y quieran o no, muchos ciudadanos ciegos y sordos, el PRI está listo para responder a lo que en otras partes del mundo han llamado “el asalto de la sociedad a los partidos”. El PRI tiene listas sus reglas del juego para convertirse en un partido ciudadano.

Pero tampoco es todo. En la clausura de la 22 asamblea del PRI, Enrique Peña delimitó la batalla electoral de 2018.

Dijo que mientras el PRI apuesta “a un mejor futuro… hay quienes pretenden regresarnos al pasado; apuestan al caudillismo y a la división”.

Y cerró con lo que pareció una invitación: ”México gana, cuando gana el PRI”.

Y es que, según Peña Nieto, la batalla del 2018 no sólo “será decisiva” sino que la protagonizarán las dos versiones del viejo partido; el PRI de hoy que apuesta a que la sociedad decida, y el PRI rancio de Morena. Y según esa percepción, el PAN y el PRD poco o nada tendrían que hacer en la contienda presidencial venidera.

Y que nadie descarte que la derecha y la izquierda decidan sumar fuerzas con el PRI, cuando los tricolores propongan un candidato ciudadano.

Mensajes de la asamblea del PRI.

Al Tiempo.
11 Agosto 2017 04:00:00
¡‘Rafa’; ‘narcopartido’ y doble moral!
Está en boca de todos. Muchos lo justifican y otros lo condenan; los hay quienes ven preso a “Rafa” Márquez y no faltan los que suponen que si el narco todo lo pudre, pudrió al futbolista.

El tema semanal se llama “Rafa” Márquez, futbolista “ejemplar”, capitán del seleccionado nacional, mexicano que por razones distintas al futbol está en boca de todos y que, por eso, sorprendió a muchos.

¿Y por qué la sorpresa? Porque en el narco, igual que en política, “no hay sorpresas, sino sorprendidos”.

Por eso las preguntas. ¿Por qué vincularse con el narco si el futbolista tiene la vida resuelta? ¿De qué tamaño es la fuerza corruptora del narco, como para “doblar” a “Rafa”? ¿Cuántos futbolistas están en el narco?

A las preguntas básicas siguió la demoledora campaña en redes, de la “legión de idiotas”, en donde “todólogos” ya investigaron, condenaron y dictaron sentencia.

Conclusión, ¡que ”Rafa” Márquez es narco! Que el futbol está lleno de narcos y que muchos futbolistas “vendieron su alma al diablo” a cambio del dinero fácil.

Sin embargo, pese a la sentencia mediática, nadie aportó prueba alguna. Y es que no saben que el Tesoro presume la actividad criminal, que al acusado le corresponde probar su inocencia y al juez demostrar la culpa.

¿Alguien sabe, además de la amafiada autoridad gringa, detalles de los negocios, montos, modus operandi del “tráfico criminal” del futbolista? Nadie tiene una sola prueba.

¿Pero eso a quién le importa?

Lo que importa es que el nuevo capítulo del circo mediático se llama “Rafa” Márquez; importa el hombre y el nombre crucificados en la plaza –para lavar “las buenas conciencias” de la pecadora sociedad mexicana–, a quien junto con su familia “le partieron la madre”.

Y es que nadie le quitará –al futbolista, a sus hijos y familiares–, el sambenito de narcos.

Sin embargo, lo curioso del espectáculo y del lustre de la víctima que lanzaron a los leones las rabiosas y babeantes redes es que nadie entendió el trasfondo del tema. Pocos vieron el otro escándalo paralelo que mandó a México el Tesoro de Estados Unidos. ¿Cuál es el escándalo?

Casi nada. Resulta que en el mismo “paquete podrido” lanzado a México y a los mexicanos también venía el diputado Carlos Lomelí Bolaños, a quien buena parte de las izquierdas mexicanas vincula con el crimen organizado y el narcotráfico y quien habría financiado a Morena de AMLO.

¿Qué y quién es más importante para la sociedad mexicana y para el proceso electoral presidencial de 2018; un diputado de Morena vinculado con el narco que financia al más aventajado de los presidenciables, o un futbolista, como “Rafa” Márquez, que presuntamente es narco?

¿Quién o quiénes de esa babeante y rabiosa “jauría de idiotas” que hicieron pedazos al futbolista, en la plaza pública, se atrevió a cuestionar que otro presunto narcotraficante –como el diputado Lomelí Bolaños– se sumó a la lista de “recaudadores” de AMLO y de Morena?

Resulta que una sociedad de contentillo, ciega, sorda y miope solapa que el más aventajado presidenciable sea descubierto por el Gobierno de Estados Unidos, como financiado por un presunto criminal.

La revelación del Tesoro no importó a las redes y menos a los legionarios idiotas que prefieren despedazar a “Rafa” Márquez que exigir una explicación por la larga lista de narcorrecaudadores de Morena.

Doble moral que purifica hasta a los peores narcopolíticos y al narcopartido que pretende gobernar México.

Y no, que nadie se equivoque. El de los presuntos vínculos de Morena y de AMLO con el crimen organizado –y con el narco en particular– no es un hecho aislado, un caso único y tampoco se trata de una repentina revelación.

Aquí hemos documentado, reiteradamente, por lo menos una decena de casos de políticos vinculados con el narco y que recaudan para Morena. ¿Lo dudan?

Los más recientes son el diputado de Morena, Carlos Lomelí Bolaños, exhibido por el Tesoro norteamericano y por las izquierdas mexicanas, como recaudador de Morena; y el jefe delegacional Rigoberto Salgado, jefe del narcogobierno de Tláhuac, socio de El Ojos y también recaudador de Morena.

Otros son José Luis Abarca, exalcalde de Iguala y activista de Guerreros Unidos, grupo responsable del crimen de “los 43”. Félix Salgado Macedonio, vinculadoscon los Zetas; Fidel Demédicis y Enrique Alonso Plascencia, vinculados con Los Rojos. Julio César Godoy, lugarteniente de “La Tuta”.

Ricardo Gallardo Cardona, exalcalde Soledad de Graciano, SLP. Juan Ignacio García Zalvidea, alcalde de Cancún y quien llevó al narco a ese municipio. Greg Sánchez, preso por mantener vínculos con los Zetas…. Y muchos otros.

¿Quién explicará el financiamiento del narcopartido Morena? ¿Quién sancionará la narcopolítica?

Al tiempo.
10 Agosto 2017 04:00:00
PRI: ¡Sí a candidatos simpatizantes y coaliciones!
La primera sorpresa fue la asamblea misma; una lucha real, una discusión real, una deliberación real y… cambios reales.

La Mesa de Estatutos de la XXII Asamblea del PRI –que casi fue pasada por agua debido al huracán que azotó Campeche– le dio la vuelta al viejo partido y lo regresó a los ciudadanos. Hoy el PRI es un partido moderno, abierto a las coaliciones presidenciales, abierto a los militantes de fuera y a la competencia de dentro, que puso fin al abuso de las plurinominales y que acabó con los vetos a los que vienen de fuera. Sigue vivo el candado de 12 años de militancia para acceder un puesto de elección popular, pero se inventan los candidatos presidenciales simpatizantes. Es decir, las partes en conflicto se quedan con su golpe.

En pocas palabras, el PRI dio una vuelta de tuerca que lo coloca como un partido moderno, de y para los ciudadanos, en donde la llamada “nomenclatura” se achica para entregar el instrumento político-electoral llamado PRIno sólo a sus militantes, sino a candidatos independientes, sea mediante coaliciones, sea para un externo que no tenga militancia.

Y es que contra lo que muchos suponían, la Mesa de Estatutos de la XXII Asamblea no fue una simulación, tampoco una comparsa y menos “un planchazo”. Lo constatamos; disputas reales, choques auténticos, deliberación cierta y posturas encontradas que calentaron los ánimos.

También vimos y escuchamos que el viejo partido entendió que en la política mexicana ya se inventaron “el hilo negro y el agua tibia”. ¿Y eso qué significa?

Que, como lo dijimos ayer, la mayoría de delegados desecharon “las mamadas” que abultaron la agenda. La disputa se concentró en “poner a tiempo ese viejo motor” que por años cascabeleó, pasó aceite y dejó que los otros partidos le rebasaran por la izquierda, para arrebatarle lo mejor de su compromiso social. Hoy el PRI regresa a los ciudadanos. Acaba con el concepto patrimonialista y se abre a la modernidad de la globalidad. Con matices y sin ánimo de choque, el PRI escuchó y atendió los reclamos a su interior –muchos legítimos–, porque entendió que son tiempos en los que mandan la unidad, los consensos y la serenidad. No son tiempos de confrontar.

Y es que en el PRI, como en cualquier otro partido político, entendieron que la división, la fractura y la confrontación son “mortales por necesidad”, sobre todo en tiempos electorales. El PRI lo vivió en los años 1988, 1994, 2000 y 2006. Y hoy lo entendió. Por eso, en la mesa de estatutos, el PRI dio un vuelco que pocos creían y muchos dudaban.

1.- El PRI no vetará a ningún potencial aspirante presidencial, cuente o no con militancia mínima. Y para ello inventó la figura de candidato simpatizante.

2.- Y si preguntan por qué esa impensable fórmula, la respuesta es elemental. Porque la naturaleza de la contienda así lo reclama. Porque el PRI y todos los partidos enfrentarán no sólo alianzas y coaliciones, sino el embate de aspirantes independientes y de origen no partidista.

3.- Es decir, el PRI no puede cerrar la puerta –y no lo hizo– al viento de los nuevos tiempos; al fenómeno Macron de Francia –y potenciales variantes–, así como no puede excluir la aparición impetuosa de los candidatos externos e independientes.

4.- En esa lógica, el PRI tampoco fue ciego, sordo e idiota frente al riesgo real de un potencial retroceso al pasado o a un salto al vacío que significan el avance del populismo y candidaturas como la de Morena y su dueño.

5.- Tampoco cerró ojos, oídos y talento a potenciales alianzas, como la que “cocinan” los opositores del PAN y del PRD.

6.- Y es que el PRI ya probó los resultados positivos y el fenómeno virtuoso del trabajo en equipo, entre distintos partidos, como el Pacto por México –iniciativa en la que participaron PRI, PAN y PRD–, cuyos primeros frutos positivos hoy tienen a México en ruta de crecimiento y desarrollo.

7.- Por eso, el viejo partido tricolor tampoco olvidó ese reclamo que gravita en buena parte de la sociedad y que algunos han bautizado como el cambio de régimen. ¿Qué es el cambio de régimen?

8.- A pesar de lo que muchos imaginan y de lo que otros quieren ver en esa propuesta, el cambio de régimen no significa el fin de los partidos y menos de sus siglas. ¿Por qué? Porque el problema no son sólo las estructuras partidistas –y tampoco las siglas o los colores–, como los hombres y las mujeres que hacen a los partidos.

Hoy el PRI parece haber regresado a manos de sus militantes y de la sociedad. El PRI está vivo, acaso más vivo de lo que muchos imaginan. ¿Sabrá elegir al mejor hombre o mujer para 2018? Al tiempo.
09 Agosto 2017 04:00:00
¡En el PRI se matan solos!
Nadie duda que son muchos los ciudadanos mexicanos –de todas las clases sociales y los signos partidistas–, que quieren muerto al PRI.

Las siglas de ese partido, sus gobiernos corruptos –y hasta su nombre genérico–, se asocian con lo peor de la política y los políticos. “El PRI debe morir”, pregonan.

Incluso, la “legión de idiotas” a sueldo, atrincherada en redes, moteja al PRI como “perro del mal”, que llegará muerto a 2018. “A cavar su tumba”, les recomiendan.

A su vez, los “intelectuales de prompter” –esos que siempre equivocan la puntería en sus sesudos análisis–, martillan el último clavo del ataúd del PRI. “El PRI está muerto para 2018”, pontifican.

Sin embargo, los primeros en tragar el sambenito “engaña idiotas” de que el PRI murió en el intento de llegar al 2018, son los propios líderes, jefes y gobernantes del PRI. ¿Por qué?

Porque ciegos, no quieren ver –no entienden, o no les conviene entender–, que en política y en los procesos electorales “nadie muere” hasta que no existe.

Lo cierto es que a pesar de los malquerientes, el PRI está vivo para 2018. Lo peor, sin embargo, es que quienes matan o quieren matar al PRI son los propios priistas ambiciosos, desmemoriados y locuaces que olvidaron las lecciones de 1987-1988; de 1994, del año 2000 y de 2006.

¿Y cuáles son las lecciones de esas elecciones?

Que la división, la ambición sin freno, la corrupción sin límite, la ausencia de acuerdos, la guerra facciosa, la traición y el pánico colectivo son veneno para cualquier partido, no sólo para el PRI.

¿De verdad está muerto el PRI?

1.- En efecto, el PRI no tiene mayoría de gobiernos estales. Pero también es cierto que su estructura en todo el país es la más acabada de todos los partidos. Y en muchos casos donde es oposición, su fortaleza es mayor, ante los malos gobiernos opositores.

2.- Cierto, de sus filas han salido algunos de los gobernadores más corruptos. Pero también es cierto que en ninguna gestión presidencial, como la actual, se han encarcelado gobernadores pillos, de todo los partidos.

3.- Nadie duda que el presidente y su Gobierno viven uno de los peores niveles de descrédito y desconfianza. Pero también es cierto que ningún gobierno había hecho las reformas que el de Peña Nieto y ninguno ha tenido los resultados económicos, educativos, de infraestructura que el actual.

4.- Tienen razón los que dicen que las siglas PRI y el partido oficial son “una marca” que ya “no marca” votos. Pero también es cierto que esa no es más que una percepción producto de una campaña bien orquestada y bien pagada desde el arranque del sexenio.

5.- ¿Qué pasaría, por ejemplo, si imaginamos a Peña Nieto aliado de Morena y de AMLO? Por arte de magia –gracias a la purificación de AMLO–, se conseguiría la percepción de que Peña es el campeón de la democracia.

6.- El ejemplo vale, porque en el Estado de México se enfrentaron AMLO y Peña Nieto –el carisma y la popularidad del tabasqueño, contra el descrédito del Presidente–, y el resultado fue claro. La marca PRI no está muerta.

7.- En muchos estados emblema, como Nuevo León, Veracruz y Chihuahua –en manos de un independiente y dos del PAN, respectivamente–, han hecho una peor gestión que las peores del PRI. Y el ejemplo es emblema porque exhibe la capacidad de recuperación del partido tricolor.

Lo cierto es que a pesar de reclamos, dudas, peleas y hasta amagos de no priístas que tienen un pie en Morena, en 2018 el PRI no será derrotado por Morena, tampoco por el PAN y menos por una alianza opositora.

No, el PRI será derrotado por los propios priistas; por esa primitiva y añeja lucha de viejos contra jóvenes; de militantes de toda la vida que poco aportan y “outsiders” que mucho saben.

Muchos en el PRI se llenan la boca con frases y consignas que nada dicen y mucho dañan. “¡Consulta a la militancia!”. “¡Piso parejo!”. “¡Fin del dedo!”…

¿Creen los señores del PRI que los ciudadanos son idiotas? ¿Qué es consultar a la militancia…?

¿Escuchar a 50, 100 o 500 caciques? ¿Cuándo han consultado a la militancia de a pie, a la verdadera militancia, tanto los gobernadores, como alcaldes, legisladores, el presidente del partido o de la República?

¿Qué es el piso parejo…? ¿Alguien conoce algún partido donde exista piso parejo? ¿No por eso se llaman “partidos”, porque los forman pequeñas porciones de grupos de intereses ciudadanos?

¿De verdad creen en el PRI que acabarán con ese invento universal llamado “dedo”, que es el que da y quita en Morena, el PAN, el PRD… y en casi todos los partidos del mundo?

Al PRI lo matan los priistas. Lo demás, “son mamadas”.

Al tiempo.
08 Agosto 2017 04:00:00
Historia de ‘El Ojos’; ¡era amigo de ‘Rigo’ Salgado!
El portal http://www.letraroja entrevistó a uno de los amigos de Felipe de Jesús Pérez, “El Ojos”. Revela que era amigo de Rigoberto Salgado desde hace 13 años, que la delegación de Tláhuac lo protegía y que “Felipe” tenía comprada a la Policía.

Aquí un extracto de la historia.

“este hombre era amigo de ‘El Ojos’ desde los 17 años. Nos cuenta la cercanía, nos enseña fotos, nos da pruebas y nos promete acercarnos con personas de su familia.

“Cuando era chavo era buena persona, era el mayor de siete hermanos, tres mujeres y cuatro hombres”... así inicia la conversación en una casa de la colonia La Conchita. Dos vasos de agua en la mesa, no hay grabadoras, no hay fotos. La verdad es que a pesar de todo, la cosa está muy caliente y la fuente teme que lo maten. 

“Lo digo porque sé quién es quién, y cualquier cosa que no esté bien dicha o que sea muy familiar, se van a dar cuenta quién soy”.

 “Nuestra fuente asegura que ‘El Ojos’ empezó robando, “primero asaltaba personas, les quitaba sus pertenencias, luego en camiones y, de hecho, mandaba a sus hermanos a robar, pero él administraba el dinero y el negocio”. 

“Poco a poco se fue metiendo en cosas que no debía, no sabe en qué momento empezó a vender mariguana y cocaína, pero recuerda que en el 87 ya era consumidor y ‘dealer’.

“Una vez llegué a su casa, más bien era un cuarto pequeño, sólo tenía una cama y algunas cosas muy básicas, todo estaba lleno de droga en paquetes. Los amontaba. Felipe estaba sentado en la cama con una piedrita blanca y una báscula como de joyero, la estaba pesando. Me dijo que si quería probar y yo le dije que no, que mejor unos alcoholes” (sic).

“Ese día nuestra fuente vio cómo Felipe hizo una línea de ‘coca’ y con un billete de 5 dólares, inhaló todo a la vez, ‘con su dedo agarró otro poco de polvo y se talló los dientes como en las películas de narcos’. Algunas veces seguía este ritual, antes de salir a robar. 

“En otra ocasión llegó a la casa del ‘Ojos’ cuando le había llegado un cargamento de armas largas. Yo vi cómo hacía unos montones de arena y ahí disparaba para ver si las armas servían o si les faltaba algo, o sea, hacía las pruebas de las armas en el patio de su casa y nadie se metía con él.

“Todos los vecinos lo conocían, sabían a qué se dedicaba, pero ayudaba a mucha gente y con eso se ganaba su silencio. A unos les daba trabajo, a otros los ayudaba con dinero, quería mucho a la gente mayor, a los viejitos.

“La fuente asegura que Felipe tiene un cuñado que es Marino, que además era dueño de un sonido que se llamaba México y sus Estrellas, el cuñado nunca se metía en problemas e incluso cuando llegaron a detener a Felipe y él estuvo presente, se identificaba como Marino y no le hacían nada.

“Por si esto no fuera suficiente, nos platica que Felipe ya había sido detenido en varias ocasiones y que con sobornos, de los cuales desconoce las cantidades pero sabe que era mucho dinero, no le hacían nada, nadie se enteraba y le daban protección. Una vez dijo que a un policía le pagaba 35 mil pesos, eso sí, le avisaba cuando querían atraparlo para que se pudiera mover.

“Esta última ocasión Felipe se confió, él no estaba aquí, estaba en Puebla y sólo vino a dar una vuelta, pero ahora nadie le avisó, porque nadie sabía de esto y por eso lo mataron”.

“La fuente asegura que en otras ocasiones, cuando se le notificaba a la Delegación Tláhuac o a la Secretaría de Seguridad Pública local sobre los operativos, le avisaban y podía escapar con mucho tiempo de anticipación. Incluso ni venía a la Ciudad de México para evitar problemas, era muy vivo, o sea, sabía lo que tenía qué hacer.

“La fuente dice que Felipe compraba a todo el mundo. A pregunta expresa sobre la relación de ‘El Ojos’ y Rigoberto Salgado, delegado de Morena en Tláhuac, la fuente asegura que se conocían desde que Salgado era encargado de los policías”. Hay que recordar que Salgado fue encargado de seguridad pública en 2004, por lo que si esto fuera cierto, tendría por lo menos 13 años de conocerlo.

“No quiso hablar más del tema, pero dijo que ‘alguien tiene que revisar los números de las ferias en Tláhuac y ahí hay mucho dinero que no coincide, que entra por las mayordomías, pero que era dinero de Felipe. Sólo es cosa que le busquen, porque además mucho dinero de las ferias se entregaba en efectivo’.

“A manera de cierre, rescatamos una frase que llamó la atención, ya que fue dicha cuando la fuente nos acompañó a la puerta: ‘Felipe decía que no importaba si vivía un año, él sabía que iba a morir, pero quería que si era un año, fuera bien vivido, sabía de los riesgos’. Empezó en el 87 más o menos y aguantó 30 años en malos pasos, pero eso no quiere decir que todos van a tener la misma suerte”.

¡Y algunos dicen que es guerra sucia contra Morena!

Al tiempo.
07 Agosto 2017 04:00:00
¿Todos contra Morena en la cdmx?
Ocupados en la presidencial de 2018, los conocedores y expertos de la cosa político electoral le han puesto poca atención al proceso de renovación de gobierno en la capital del país, en donde poco o nada tienen que hacer el PRI y el PAN.

Y es que –según todas las encuestas– el partido Morena puntea incluso sobre el partido hegemónico en las últimas dos décadas: el PRD, que pudiera perder su bastión histórico de la capital del país.

Sin embargo –y a pesar de la ventaja en las encuestas–, Morena aún no tiene nada seguro y está muy lejos de alcanzar la calidad de partido invencible en el corazón del país. ¿Por qué?

Porque a causa de su papel estratégico para la elección presidencial, la Ciudad de México no sólo es “el más apetitoso botín” –luego de la presidencial misma– de la contienda electoral del año próximo, sino que se convirtió en una poderosa moneda de cambio para una eventual alianza entre el PRD y PAN.

Es decir, si al final de cuentas los amarillos y los azules consiguen “transitar” positivamente en una alianza electoral para 2018, uno de los partidos pondrá el candidato presidencial y, el otro, el candidato a la jefatura de Gobierno de la CDMX.

De esa manera se conseguiría un reparto que tiene muchos elementos virtuosos, como las potenciales alianzas en otras ocho entidades del país –en las que también habrá elecciones en julio de 2018–, y en donde PAN y PRD podrían repetir sus alianzas ganadoras.

Pero esa es apenas una de las fórmulas a explorar por los opositores a la potente fuerza de Morena. La otra alternativa para derrotar al partido rojo podría salir de sus propias filas. ¿Por qué?

Porque son muchos los indicios de que “el dedo” de Morena favorecerá a la señora Claudia Sheimbaum, jefe delegacional de Tlalpan –y en donde reina el huachicoleo–, quien ya trabaja en su campaña para convertirse en gobernadora de la ciudad capital.

Sin embargo, si se confirma la designación de Sheimbaum como candidata de Morena al gobierno de la CDMX, el rezagado Ricardo Monreal no se quedará quieto y apostará a que “una cuña del mismo palo” haga “el milagro” de derrotar a Morena en la capital mexicana.

¿Qué quiere decir lo anterior?

Casi nada, que ese animal político llamado Ricardo Monreal –quien ha militado ya en cinco partidos; PRI, PRD, PT, MC y Morena–, podría ser reclutado por una coalición de “todos unidos contra el Morena”, para derrota precisamente a
Morena.

Dicho de otro modo; “para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo”.

Y es que los operadores políticos de Monreal –y hasta el propio zacatecano–, han cabildeado y explorado todas las posibilidades para garantizar la victoria en la capital del país, con el patrocinio de distintos partidos. Y resulta que el llamado “fenómeno Monreal” no es mal visto ni por el PRI, el PAN y el PRD.

Es decir, si Monreal es relegado por Morena –y si se recuerda que el de Zacatecas es el precandidato más aventajado en las encuestas–, sin mayor problema podría convocar a una alianza PRI, PAN y PRD, para enfrentar y derrotar a Morena y a su candidata Claudia Sheimbaum en la Ciudad de México.

Para muchos parece impensable la posibilidad de una “traición política” de Monreal al partido Morena. Sin embargo, nadie debe olvidar que Monreal es –ante todo–, un perfecto animal político –el estricto esquema aristotélico– y nunca ha tenido lealtad partidista cuando se trata de buscar una posición de poder. Por eso ha militado en cinco partidos distintos.

Pero hay más. Resulta que ese animal político de apelativo Monreal, ya olfateó el poder presidencial. Sabe que “el camino más corto entre dos puntos es la línea recta” y que –por tanto–, el camino más corto a una candidatura presidencial se llama jefatura de gobierno de la CDMX.

Sabe que no tiene el tiempo a su favor y sabe que la del 2018 es la última oportunidad para seguir su ruta en dirección a Los Pinos. Y si en esa última oportunidad se le aparece un obstáculo llamado Morena, saltará ese obstáculo y seguirá su
camino.

Dicho de otro modo, Ricardo Monreal podría significar una victoria contundente para Morena en la capital del país o, en su caso, el mismo Monreal –acompañado de PRI, PAN y PRD–, podría ser el verdugo de Morena en la CDMX y posiblemente en la presidencial.

Y es que nadie debe olvidar que todo aquel que aspire a ocupar la silla presidencial, tiene en la Ciudad de México una potente reserva de votos que podrían hacer la diferencia entre el triunfo y la
derrota.

Y Ricardo Monreal –junto con su popularidad y su pragmatismo–, podría ser una pieza clave para quien decida apoyarlo en su ambición de ser jefe de gobierno de la capital del país.

Al tiempo.
06 Agosto 2017 04:06:00
‘¡Que se chingue Peña Nieto!’
Una vieja consigna –política y periodística–, exhibe de cuerpo entero no sólo la arrogancia de los “infalibles”, sino su carencia de autocrítica.

“¡Si la realidad no se ajusta a mi opinión, que se chingue la realidad!”, dice la sentencia.

Y viene a cuento porque tanto la prensa militante como la “legión de idiotas”, volvieron a la “madriza” contra Peña Nieto luego que el Washington Post reveló la conversación entre los presidentes de México y Estados Unidos, de enero pasado.

Como recuerdan, en aquel momento, la prensa militante y los periodistas de consigna apalearon a Peña con una versión grosera y maniquea.

Dijeron, en pocas palabras, que Trump zarandeó, sobajó y casi escupió a un atolondrado Peña Nieto que, titubeante, no atinó a contener al locuaz jefe de la Casa Blanca. Peña Nieto fue exhibido como “El tonto del pueblo”.

Quedó claro –para todo aquel que consulta la prensa seria–, que “la madriza” contra Peña era y es parte de la campaña de odio y descrédito emprendida años atrás, contra el Presidente, por los mismos que apostaron a su caída.

Sin embargo, una vez conocida la versión completa de la conversación entre Peña y Trump, se confirmó lo que aquí dijimos en esa fecha; falso que Trump haya zarandeado, sobajado y casi escupido al Presidente mexicano.

Además, con la lectura completa del texto, se prueba que Peña nunca fue sumiso, que sí estaba preparado para enfrentar al Presidente de Estados Unidos –a pesar de que se llama Trump–, y que el Presidente mexicano resultó ganancioso del encuentro telefónico. Es falso que Trump lo haya “pendejeado”, como insidian los malquerientes.

En el fondo, la prensa y los periodistas militantes jugaron el papel de “idiotas útiles”, al servicio la Casa Blanca. ¿Por qué?

Porque una vez confirmado el manejo correcto de la investidura presidencial por parte de Peña Nieto, los periodistas maniqueos y los medios manipuladores nunca se disculparon ante su “clientela”, de sus mentiras y posturas tendenciosas.

Más aún, reiteraron el engaño y el maniqueísmo, mediante una lectura retorcida del texto íntegro de la

conversación.

Para ello recurrieron a la vieja consigna. “Si la realidad no se ajusta a mi opinión… ¡que se chingue la

realidad…!”

Es decir, si la madriza al Presidente no se ajusta a la realidad, “¡que se chingue Peña Nieto…!” ¡Total, son tiempos electorales...!

Todo, a pesar de que en la conversación, el vapuleado y exhibido como idiota fue Trump. Y si dudan, la Casa Blanca ya busca un chivo expiatorio.

Al tiempo.
04 Agosto 2017 04:00:00
Pinochet, Maduro y AMLO: negocio de dictadores
No es casual que casi todos los dictadores –en todo el mundo– estén al mismo tiempo en la exclusiva lista de hombres más acaudalados del mundo.

Y es que la de “dictador” es una vocación gemela a la de depredador y saqueador de un pueblo. Y los ejemplos sobran: Pinochet, Noriega, los Castro, Somoza, Ortega… y en la dictadura venezolana de hoy, Nicolás Maduro.

Tampoco es nuevo que la represión, el hambre y el crimen son algunos de los más rentables negocios. ¿Lo
dudan?

Apenas el 31 de julio, el portal venezolano de noticias La Patilla reveló que los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) venden –a sobreprecio–, productos mexicanos, a los más pobres de Venezuela.

Maduro creó los CLAP en 2016 para “defender la soberanía alimentaria” y combatir la “guerra económica” contra el chavismo.

Se trata de despensas supuestamente integradas por productos cien por ciento nacionales y regionales, vendidas a precios subvencionados por el Estado, a los más
pobres.

El reportaje revela, sin embargo, que si bien algunas despensas CLAP tienen productos de Uruguay, Brasil y Colombia, los lotes recientes estuvieron conformados –en su totalidad–, por productos mexicanos.

Resulta que ante la parálisis de la industria venezolana, el régimen de Maduro adquirió productos de primera necesidad de empresas mexicanas.

La operación se realizó a través de la compañía venezolana Postar Intertrade Limited, propiedad de Smark López Bello, empresario señalado por la Oficina de Control de Bienes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, como prestanombres del vicepresidente venezolano Tareck El Aissami, señalado por supuestos vínculos con el cártel de los Zetas, en México.

Postar Intertrade Limited compró a empresas mexicanas como Soriana, La Moderna y COPROP S.A. de C.V. –y muchas otras–, toneladas de arroz, frijol, harina, leche en polvo, aceite y latas de atún y sardina, que después el régimen de Maduro revendió a los venezolanos en las CLAP, como si fueran productos locales.

La adquisición de productos mexicanos por parte de Venezuela fue tan masiva, que el país sudamericano desplazó a Estados Unidos como primer comprador de arroz y frijol.

Sin embargo, el escándalo no se limita a la mentira sobre la supuesta “soberanía alimentaria” de Venezuela, sino al lucro con la necesidad de los más pobres por parte de un gobierno que se dice “socialista”.

Y es que, según estimaciones, cada paquete –con 11 productos básicos de origen mexicano– que los CLAP venden a los venezolanos, tienen un costo de 16 dólares, pero son revendidos a 34 dólares. Es decir, 112 por ciento más caros, alza que no se justifica por el costo de
transportación.

Las jugosas ganancias van a los bolsillos del dictador Maduro –fortuna con la que presuntamente financia la aventura de Morena en México–, y que según el Tesoro de Estados Unidos tiene una fortuna en paraísos fiscales; fortuna como la que amasó otro dictador de la región, Augusto Pinochet.

Y es que según el diario chileno La Tercera –del 28 de marzo de 2005–, una pequeña parte de la fortuna del dictador Pinochet fue lavada en México por el empresario Alfonso Romo, uno de los principales financistas de la campaña presidencial de AMLO.

Lo curioso del caso es que el reportaje del diario chileno La Tercera, lo reprodujo La Jornada de México, diario que se encargó de exhibir como pocos los negocios mafiosos de Romo con el dictador chileno, Augusto Pinochet. Hoy, con el dinero lavado de Pinochet, Romo financia las aspiraciones dictatoriales de AMLO.

Según La Tercera, en el año 2000 asesores financieros de Pinochet le propusieron invertir 1.2 millones de dólares en bonos de deuda de Pulsar Internacional, el grupo de Alfonso Romo que se encontraba en problemas económicos.

Pinochet aceptó y ordenó a Oscar Aitken, su albacea, retirar parte de los 2.3 millones de dólares que mantenía en el fondo de inversión Cutts & Co de Miami y ejecutar la operación.

Meses antes se había revelado la existencia de 125 cuentas bancarias y certificados de depósitos a nombre de Pinochet. Entre diciembre de 1999 y marzo de 2000, Pinochet cerró las cuentas que mantenía activas y que generaban sospechas.

Por encargo del dictador, Aitken buscó dónde invertir esos fondos y el dinero fue colocado finalmente en México, en la empresa de Alfonso Romo.

Conocedor de los negocios sucios del dictador Pinochet, el empresario Alfonso Romo –que también financió la campaña de Carlos Salinas–, llevó a AMLO a Chile y hasta lo filmó en el despacho de Salvador Allende, a quien Pinochet asesinó. ¡Ver para creer!

¡Negocios son negocios! AMLO en medio de los negocios de los dictadores Maduro y Pinochet.

¿Eso le importa a la izquierda mexicana? ¡Sólo le importa recibir los fondos, con singular alegría!

Al tiempo.
03 Agosto 2017 04:00:00
‘¡Por culpa del pinche Peña!’
Hoy, en México, la moda y lo “políticamente correcto” es mentarle la madre a Peña Nieto. La moda supone que en México todo está mal. ¡Y, claro!, el causante de todos los males de los mexicanos se llama Enrique Peña y trabaja de Presidente. Y por eso la moda de mentarle la madre. Y ay de aquel que intente hablar de “lo bueno” en el Gobierno de Peña. Ay del que se atreva a probar “las cosas buenas”, porque entonces la creciente “legión de idiotas” –a sueldo–, lo tunde y no lo baja de pertenecer a la “mafia del poder”.

Por eso, cuando en una tertulia un despistado reconoce un acierto del Gobierno federal, el temerario debe anteponer la mentada de madre… “¡claro, por culpa del pinche Peña tengo chamba!”… “¡chamba mal pagada…”.

Así, por ejemplo, debemos decir que por culpa del “pinche Peña” México es uno de los países con el crecimiento más sostenido en el continente y en buena parte del mundo. Por culpa del “pinche Peña” es histórico el crecimiento económico durante 14 trimestres continuos, lo que supera los pronósticos de crecimiento de todas las calificadoras.

Por culpa del “pinche Peña” en el primer semestre de 2018 se creó la mayor cantidad de empleos en la historia mexicana: casi 800 mil plazas, lo que se debe sumar a los casi 3 millones de puestos de trabajo en 5 años. Todo un récord que pocos consiguen en el mundo. Pero, claro, es por culpa del “pinche Peña”.

También por culpa del “pinche Peña” la reforma educativa recuperó 5 mil millones de pesos que se robaban aviadores del SNTE y la CNTE; por culpa del “pinche Presidente”, más del 98% de los maestros de la CNTE se han evaluado y se instauró el inglés para todos. ¡Y, horror, pero por culpa del “pinche Peña” el idioma ingles servirá para la colonización del “imperialismo yanki” a las mentes preclaras de los mexicanos. El “pinche Presidente” es culpable de una exitosa reforma energética que, en las primeras rondas de licitación, dejó más de 20 mil millones de dólares de inversión externa y miles de empleos ya en marcha. El “pinche Peña” también es culpable de que consorcios mexicanos y extranjeras descubrieran algunos de los yacimientos petroleros más ricos del mundo.

Y el “pinche Peña”, que no habla inglés y no ha leído ni tres libros, es culpale de la más ambiciosa reforma de telecomunicaciones; esa que abarató la telefonía celular, el uso de internet y que hizo posible la mayor pluralidad en la televisión abierta y una mayor competencia en las telecomunicaciones. Gracias al “pinche Peña” hoy no se cobra la larga distancia y se acabaron los monopolios en telefonía.

Otra “chingadera” del “pinche Peña” es el éxito de las reformas fiscal y financiera que, por un lado, hizo posible el mayor porcentaje de captación fiscal en la historia y amplió los créditos inmobiliarios a sectores vulnerables. La recaudación fiscal hoy es la más altas en la historia después de la Reforma Fiscal producto del Pacto por México; ya que de enero a abril de 2017, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) logró recaudar 24 mil 148.2 millones de pesos. Sin duda, puras fregaderas del Presidente menos popular.

Pero hay más. Luego del escándalo por la llegada de Trump al Gobierno norteamericano, hoy el peso frente al dólar mantiene una paridad positiva, mientras que Pemex recupera viabilidad, tiene utilidades y está más cerca el saneamiento prometido. Puras “chingaderas” del “pinche Peña”.

El corredor industrial que va de Querétaro a San Luis Potosí es hoy una de las regiones de mayor crecimiento en el mundo. Y por culpa del “pinche Peña” las industrias armadoras y exportadoras de autos instaladas en ese corredor son de las más productivas del mundo, mientras que las exportaciones de vehículos automotores colocan a México en la punta mundial. “¡Pinche Peña, carajo!”.

¿Y el turismo? Otra de las ocurrencias de ese mal presidente llamado Peña Nieto. “¡No entiende el pinche Peña”. Por su culpa, México regresó al Top Ten del Barómetro de Turismo Mundial, se coloca en octavo lugar con 35 millones de visitas y una derrama económica anual de 19 mil 600 millones de dólares...! Frente a esos datos que muchos en el mundo ya quisieran, lo menos que podemos pedir es “¡que renuncie Peña Nieto…!”.

Los críticos de Peña no se ponen de acuerdo. Algunos sólo le acreditan como cosas malas, los muertos de la violencia. Olvidan todo lo acabamos de citar, que también está mal. Al tiempo.
02 Agosto 2017 04:08:00
¡Silencio escandaloso…!
El silencio, dice un clásico, “grita más que mil voces”. Por eso es escandaloso el silencio de muchos mexicanos frente a la tragedia y el crimen de Estado que se vive en Venezuela.

Es de escándalo, por ejemplo, el silencio de la izquierda mexicana toda, frente a la represión y el asesinato sistemático de más de un centenar de jóvenes a lo largo de una protesta de más de 100 días.

Es escandaloso el silencio de los vividores de la tragedia de “los 43”, que escandalizan por ese crimen en México, a manos de bandas del “narco”, pero callan por un verdadero crimen de Estado en Venezuela. Es escandalosa esa doble moral grosera y cómplice.

Es de escándalo el silencio del PRD, de sus dirigentes, sus fundadores y, sobre todo, es escandaloso el silencio de los jefes de las distintas corrientes que mantienen el control del partido amarillo. Bueno, no existen siquiera tibias insinuaciones contra el sátrapa Maduro.

Incluso Cárdenas solapa en su vejez al criminal Maduro.

Es de escándalo no sólo el silencio de Morena y de toda su claque, sino la fea complicidad con Nicolás Maduro. Y es que si bien hoy nadie sensato se cree el cuento de que Morena es un partido de izquierda, también es cierto que en Morena, ni por guardar las formas, disimulan su proclividad a la dictadura de Maduro. El dueño de Morena, sus gerentes, medios afines y apologistas no son capaces, siquiera, de disimular “la banana en la boca del gorila” de Venezuela.

Es escandaloso el silencio de los líderes estudiantiles del 68, de las víctimas de la represión de un gobierno represor y autoritario como el de Díaz Ordaz y que –por ello–, durante medio siglo vivieron del mito de la “represión estudiantil”. Hoy, cuando el “mito” de los “sesentayocheros” debió ir más allá de la pura herencia mitológica del nacimiento de la democracia mexicana, esos líderes del 68 no sólo callan una condena al asesino de estudiantes sino que apoyan abiertamente al dictador que mata estudiantes opositores. En muchos casos se confirma la doble moral de esa mitología universitaria de 1968.

Escandaloso el silencio de buena parte de la intelectualidad mexicana –salvo pocos casos como los de Enrique Krauze– entre un puñado que ha condenado a Maduro y su dictadura. Escandaloso el silencio del ala radical y lopezobradorista de la intelectualidad mexicana –en su mayoría refugiados en La Jornada y en Proceso–, que no se cansan de elogiar al dictador Maduro, no dudan en mentir sobre los crímenes de Estado que lleva a cabo y tampoco ocultan su amor por la tiranía, la antidemocracia, la represión y el autoritarismo. Escandaloso silencio de la verdad, la pluralidad, y los equilibrios periodísticos de medios militantes como La Jornada y Proceso, de páginas electrónicas como la de Carmen Aristegui y muchas otras que no ocultan servir a la destrucción de la democracia mexicana.

Silencio de escándalo de la derecha mexicana, en general, que también muestra complicidad y connivencia con la dictadura. ¿Qué ha dicho el presidente del PAN, Ricardo Anaya, para condenar los crímenes y la dictadura de Nicolás Maduro? Salvo Felipe Calderón y Vicente Fox –los dos expresidentes mexicanos panistas–, y un pequeño grupo de militantes azules –entre ellos la aventajada candidata presidencial Margarita Zavala–, la Derecha mexicana parece agazapada, temerosa, titubeante, frente al sátrapa Maduro que asesina jóvenes y acaba con la democracia para mantener su dictadura. Olvidan el PAN y Anaya que el partido azul fue, en el “68 mexicano”, el partido que condenó la represión de Díaz Ordaz. Hoy ni a eso se atreven. Silencio que escandaliza y ofende, el de buena parte de la sociedad mexicana; esa que quema incienso al populismo bananero y tropical mexicano y que, ignorante del significado del asesinato de jóvenes y de la democracia en Venezuela, justifica lo injustificable.

Y es que es vergonzoso que esa sociedad domesticada se escude en su partido para tomar una posición frente al crimen de Estado en Venezuela. Y dice esa sociedad que si Morena justifica los crímenes de Maduro, entonces ellos los justifican.

Silencio escandaloso de la Iglesia católica, que igual que otras denominaciones religiosas voltea para otro lado, ignora la tragedia, la violación de derechos humanos, el hambre que se viven en Venezuela. ¿Hasta cuándo los jerarcas católicos despertarán para condenar el régimen de Nicolás Mauro?

Y sí, el único que tomó distancia y actuó con dignidad fue el Gobierno mexicano, pésele a quien le pese.

Más aún, un paso firme debió ser la cancelación de relaciones diplomáticas con un Gobierno criminal, el del gorila Maduro.

Al tiempo.
01 Agosto 2017 04:00:00
¡Gracias, dictador Maduro!
Sin duda lo que vive Venezuela es una tragedia para la democracia de ese país y del mundo. Nadie, en su sano juicio, puede festejar que se consolida una dictadura criminal como la de Nicolás Maduro.

Sin embargo, las lecciones contundentes que el dictador regala a los mexicanos –en tiempos de sucesión presidencial–, deben ser vistas con gratitud. ¿Por qué?

Porque la criminal consolidación de la dictadura venezolana permitirá que en México despierten muchas cabezas adormiladas con un aldeano aprendiz de dictador: el partido Morena y su dueño.

Por eso, no se puede más que decir gracias al dictador Maduro, porque con la lección golpista que nos regaló el domingo, hizo el milagro de despertar más de una cabeza ciudadana atolondrada con el populismo engañabobos y la ausencia de democracia que desborda a Morena y a su dueño y sus gerentes, que rinden culto al autoritarismo y la antidemocracia.

Gracias, dictador Maduro, porque a muchos mexicanos les muestra el camino de lo que no queremos en nuestro país y tampoco para el futuro de la democracia mexicana; gracias porque confirma que en México no será viable una dictadura como la venezolana, groseramente represiva y que no respeta las libertades básicas.

Gracias, dictador Maduro, porque ratifica que la suya es una dictadura criminal que se entroniza en el poder a costa de lo que sea; de la vida de cientos de venezolanos jóvenes asesinados por la represión de un Estado criminal.

Gracias porque con el golpe de Estado a los venezolanos, vacuna a miles de mexicanos a los que da la razón porque hoy temen que Morena y su dueño sean una calca insultante y criminal, como su dictadura.

Gracias porque con sus crímenes, con la violación sistémica de derechos humanos de su pueblo y con la destrucción de la democracia venezolana, señor dictador, avala que sus seguidores en México –todos ellos de Morena–, no son más que golpistas que buscan la destrucción de la democracia mexicana.

Gracias, dictador Maduro, porque al llevar a la ruina al pueblo, imponer la miseria y el hambre a millones de ciudadanos, al favorecer la expulsión masiva de venezolanos, en realidad promueve la imagen más nefasta de su dictadura.

Gracias, dictador, porque muestra un retrato –de cuerpo completo– del peligro para las democracias nacientes, como la mexicana, que significa que el poder quede en manos de un criminal sátrapa y populista.

Gracias, dictador Maduro, porque a cada paso que da en dirección a la destrucción de la primera democracia latinoamericana, enseña el valor que tiene la defensa de esa democracia en otras regiones del continente, como México.

Gracias, dictador, porque cada día y a cada paso que da para alcanzar el poder autoritario y nada democrático en Venezuela, usted se parece más al “dictadorcillo” tropical que en México lleva décadas en busca del poder y la destrucción de la democracia en México.

Gracias, dictador Maduro, porque no será e vano el sacrificio al que somete al pueblo venezolano; gracias, porque por cada joven de su país que usted mata para mantener su dictadura, miles de jóvenes de todo el mundo –y de México–, aprenden la lección de no votar por el Nicolás Maduro que muchos políticos llevan dentro; políticos que se dicen demócratas sin serlo.

Gracias, dictador, porque debido a su postura radical y dictatorial, saca lo peor de los radicales mexicanos que ambicionan un dictador y que aplauden a los aprendices locales de dictador.

Gracias, porque no pocos de los míticos jóvenes del “68 mexicano”, hoy son fieles seguidores y aplaudidores de la dictadura venezolana; gracias, porque el dictador Maduro hace posible lo imposible: que luego de 50 años la historia reivindique el represor Gustavo Díaz Ordaz.

¿Y por qué la historia lo reivindica? Porque ahora resulta que los líderes del “68 mexicano” 50 años después tienen la intención de imponer en México un Gobierno dictatorial como el venezolano.

Gracias, dictador, porque resulta de risa loca que gracias a su dictadura, el represor Díaz Ordaz pareciera tener razón.

Gracias, dictador Maduro, porque con el crimen de cientos de jóvenes venezolanos masacrados por defender la democracia, exhibe lo ridículo de movimientos oportunistas y “engañaidiotas” como el de “los 43”, que en México son utilizados con fines políticos, de propaganda y negocio. Todo, a pesar de que “los 43” fueron masacrados por el “narco”.

Gracias, dictador, porque nos regala un ejemplo inmejorable de lo que es capaz un “narcoestado”; matar a su pueblo, algo que conocemos en Tláhuac.

Gracias, dictador Maduro, porque luego del manoseo de la voluntad popular en las ilegales elecciones venezolanas del domingo pasado, confirma lo que es un verdadero fraude. Y frente a ese fraude, la cantaleta en México del supuesto fraude, aparece como juego de niños.

Por todo eso, gracias.

Al tiempo.
31 Julio 2017 04:00:00
La boleta para 2018
Miente quien asegure que tal o cual ciudadano –hombre, mujer o quimera–, será candidato presidencial por el PRI, PAN, PRD…

El único presidencial con mediana certeza de estar en la boleta electoral de 2018 sería Andrés Manuel López Obrador.

Pero tampoco es seguro que AMLO llegará a 2018 con la salud suficiente y la lucidez necesaria. Fuentes cercanas a sus médicos dicen: no goza de cabal salud.

Peor. Está latente el riesgo de un nuevo infarto, cuando aún no arranca la parte dura de la campaña; la actividad frenética.

Por eso, no es descabellado decir que hoy nadie tiene lugar seguro en la boleta de 2018. ¿Por qué?

Porque en política –y más en política electoral– cada minuto es eterno y todo pueden cambiar en un minuto. Si dudan, recuerden la candidatura de Colosio. En un minuto –y con una bala–, cambió la historia y el futuro de México.

Por tanto, para ensayar la boleta presidencial de 2018 debemos empezar con lo que hoy es certeza, según las encuestas. ¿Por qué partido y candidato de cada partido votarían hoy?

Según todas las encuestas, hoy existen tres punteros indiscutibles, que lo han sido desde el arranque de las mediciones.

El primer lugar lo comparten Margarita Zavala, del PAN, y Andrés Manuel López Obrador, de Morena. A veces puntea ella, a veces él aparece en la cabeza. Se trata de los presidenciables más votados.

En la tercer posición –y a pesar de las guerras del PRI y la guerra sucia lanzada desde Morena y desde el PAN--, Miguel Osorio sigue con paso firme. El titular de Gobernación es de los pocos que no cuenta con promoción de presidenciable. Incluso muchos interesados en tirar a Osorio le suman los negativos de la violencia y la inseguridad.

Aún así, y a pesar de los malquerientes y de que un día si y otro también le inventan pleitos con el Gabinete y el propio Presidente, Osorio se mantiene como puntero del PRI desde el arranque del actual Gobierno, seguido de cerca por el Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila.

Además, el PRI vive los dolores de parto de su Asamblea Nacional, en donde precandidatos emergentes –como José Antonio Meade, Aurelio Nuño y José Narro, entre otros–, podrían dar un salto cualitativo y/o cuantitativo. O de plano, morir en el intento.

En el caso del PAN, la historia es otra. ¿Por qué? Porque desde que empezó la medición de encuestas presidenciales, Margarita Zavala se ha mantenido como puntera de los azules, sobre dos potentes y tramposos contrincantes, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle.

Es decir, por primera vez en su historia, el jefe nacional del PAN es, al mismo tiempo, juez y parte; jefe del partido y precandidato presidencial.

Anaya, como saben, se apropió de manera inmoral de casi 2 millones de spots del PAN, para convertirlos en mensajes personalísimos para su ambición presidencial. Aún así, en todas las encuestas Anaya aparece lejos de Margarita Zavala. A su vez, Rafael Moreno Valle no ha podido explicar el derroche de dinero en su campaña.

En el Partido Morena la novedad es que sus dueños se empeñan en cargar el “sambenito de narcopartido”. Todos saben que desde el año 2000 –cuando López Obrador se convirtió en jefe de gobierno–, AMLO trabaja para convertirse en candidato presidencial. Es decir, lleva 17 años en esa empresa y por eso, una vez que creó su propio negocio familiar –motejada como partido Morena–, es indiscutible candidato presidencial rojo.

Pero resulta cada vez más evidente que Morena muestra un creciente tufo de “narcopartido”. Y si AMLO no tira el lastre criminal de Morena, en el corto plazo Morena será otra víctima del crimen organizado; se convertirá en “narcopartido”, igual que el “narcogobierno” de Nicolás Maduro.

El PRD es un caso de estudio. Hoy tiene gobernadores que son potenciales aspirantes presidenciales. Sin embargo, ninguno de ellos brilla con luz propia.

Pero un caso excepcional –en el PRD–, es el de Miguel Mancera. Resulta que Mancera es el gobernador de la capital del país –el segundo gobierno en importancia luego de la Presidencia de la República–, pero no pertenece a ningún partido. Como recuerdan, llegó a esa posición gracias a una alianza de todas las izquierdas.

Mancera se ha mantenido como político independiente, sin militar en ningún partido, lo que hoy lo coloca en el mejor de los mundos. ¿Por qué? Porque Mancera cumple los mínimos requeridos para una candidatura en alianza o coalición; figura que en el mundo resulta exitosa por su calidad de “outsiders”.

Además, Mancera es promotor del llamado Frente Amplio Democrático, figura diseñada junto con Los Chuchos del PRD, para empujar un fenómeno parecido al de Macrón en Francia. Así, Mancera sería el candidato del PRD en la boleta de 2018.

¿Cuántos llegarán con vida política a julio de 2018?

Al tiempo.
30 Julio 2017 04:06:00
¡Ciegos, sordos e idiotas!
“Ven la tragedia y no se arrodillan”, dice el refrán, en alusión a los ciegos, sordos e idiotas que, frente al terremoto, voltean sin siquiera santiguarse.

Y viene a cuento porque ante el terremoto que derrumba a Morena y deslava la imagen y credibilidad de “la honestidad valiente”, del “mesías”, de sus gerentes y su prensa militante, nadie parece entender el tamaño del problema.

Peor, otros ciegos, sordos e idiotas pegados a la ubre de Morena, nos regalan retratos de cuerpos completo de su intolerancia y su nula cultura democrática, al exigir que se critique a los “narcos” grandotes de otras partes del país y no a los “narquitos” de Tláhuac, cuyo “pingüe” negocio de droga no daña, mientras sirva para engordar las arcas de Morena.

Y si nada ven, nada escuchan y nada entienden los dueños de Morena y su “guardia pretoriana”, a nadie debe sorprender que Rigoberto Salgado –delegado de Morena–, también sea sordo, ciego e idiota.

El problema es que unos y otros –dueño de Morena, defensores a sueldo y jefe delegacional– no entienden que no pueden solapar o justificar la “narcopolítica” de Morena en Tláhuac sin pagar el costo de esa delirante aberración.

Podrán decir misa, podrán recurrir al recurso engañabobos del “complot”, pero no podrán impedir las indagatorias contra la mafia de “Los R” –Salgado y familia–, y tampoco frenarán la estratagema político-electoral de hacer ver a Tláhuac como ejemplo de la limpia contra la “narcopolítica”.

¿Por qué no podrán impedir la investigación del “narcodelegado”?

1.- Porque la autoridad federal y la capitalina tienen las pruebas en la mano.

2.- Porque Rigoberto Salgado es hoy el René Bejarano de ayer.

3.- Porque el Estado también castiga a los servidores sordos, ciegos e idiotas.

Lo curioso es que con su silencio y tardía retórica del “complot”, con el enojo de aplaudidores y con los insultos a los críticos de Morena, AMLO reconoce que Mancera y Peña dieron en el corazón del “narcopartido” motejado como Morena.

“¿Por qué la crítica feroz a López Obrador, a Morena y al “narcodelegado”?”, preguntan esquizofrénicos los escribanos a sueldo.

¿De verdad no lo entienden? ¿Son ciegos sordos e idiotas?

En toda contienda presidencial, lo saludable y lo que exigen los ciudadanos a los medios serios es colocar una lupa gigante sobre el puntero, del partido que sea. Si lo olvidaron, recuerden la madriza mediática al candidato Trump.

Lo cierto es que Morena, AMLO y tinterillos a sueldo debieron exigir que se investigue al “narcodelegado”, único culpable del lodo lanzado al rostro de Morena.

Si lo solapan, pagarán la idiotez, la ceguera y la sordera.

Al tiempo.
28 Julio 2017 04:00:00
Tláhuac: ¡fue el Estado!
No es curioso, sino de risa loca, el silencio por más de una semana del dueño de Morena, de su claque y hasta de su prensa militante, sobre la gravedad de los crímenes en el territorio “morenista” de Tláhuac.

Ayer, AMLO sólo atinó a decir que se trata de “guerra sucia” contra Morena. Nada explicó de sus nexos con el “narco” y tampoco por qué impuso al motejado como “narcodelegado”.

Y es que los días que siguieron a la caída de “El Ojos”, Morena, sus gerentes y sus brazos mediáticos bajaron el perfil del hecho, hasta casi el silencio.

Hasta el cuarto día apareció el “control de daños”. Salió de su “agujero” el jefe delegacional, Rigoberto Salgado; abarató las entrevistas en medios. Ridículo, dijo que es ciego, sordo y de “entendederas” cortas.

¿Por qué? Porque nunca vio nada de lo que pasaba en Tláhuac, nunca escuchó nada y tampoco entendió nada. Es decir, Tláhuac es “gobernada” por un incapacitado de sus facultades básicas.

Todo a pesar de que en Tláhuac se repite –como una calca– la tragedia de Iguala, en donde el Alcalde impuesto por AMLO y en donde un gobierno estatal solapado por el dueño de Morena fueron responsables del crimen de “los 43” de Ayotzinapa.

En Tláhuac, como saben, AMLO impuso como jefe delegacional a Rigoberto Salgado, quien, junto con sus hermanos –según todas las evidencias periodísticas–, es jefe del brazo político del narcomenudeo que, a su vez, lideraba Felipe de Jesús Pérez, motejado como “El Ojos”, abatido por policías y marinos.

A su vez –según investigaciones periodísticas–, “El Ojos” sería presunto autor material de la desa-parición de 68 jóvenes mototaxistas a quienes nadie más ha visto desde que se negaron a colaborar con “El Ojos”.

Lo curioso –a pesar de la similitud de los casos–, es que en Tláhuac no se escucha la “cantaleta” de que “fue el Estado”, a pesar de que el jefe delegacional de Tláhuac es parte de la instituciones del Estado, institución que, al mismo tiempo, autoriza y regula los llamados mototaxis y al comercio ambulante, que son la base social del grupo criminal de “El Ojos”.

Por eso las preguntas. ¿Dónde están las voces de aquellos “morenistas” que han convertido el crimen de “los 43” en causa político-electoral? ¿Por qué los que reclaman la solución al crimen de “los 43” no exigen con igual vehemencia se investigue la presunta desaparición de 68 mototaxistas de Tláhuac?

Pero las curiosidades no terminan ahí. Es sintomático que gerentes de Morena y su propietario, Andrés Manuel López Obrador, recurran a la vieja consigna salinista del valemadrismo.

Y es que para AMLO y sus leales –y para su prensa militante–, el tema Tláhuac es respondido con el clásico “ni los veo ni los oigo”, acuñado por “el jefe de la mafia en el poder”, Carlos Salinas.

Pero más allá de similitudes entre Iguala y Tláhuac; de evidencias periodísticas que convierten a Morena en “Movimiento de Renovación del Narcotráfico” y más allá de un largo silencio de Obrador, lo cierto es que el caso Tláhuac –en general–, y la supuesta desaparición de 68 jóvenes –en particular–, merecen una profunda investigación de autoridades de la CDMX, de la Asamblea Legislativa, del Congreso de la Unión y, sobre todo, del Gobierno federal.

Nadie duda de la investigación periodística, de las evidencias sobre los vínculos del crimen organizado y del narcotráfico con Morena. Sin embargo, la última palabra, la investigación puntual y la sanción de los presuntos responsables, no es trabajo de periodistas, sino de la autoridad.

A su vez, el dueño de Morena y sus gerentes deben explicar las razones para solapar a un presunto criminal y un crimen de Estado cometido en Tláhuac.

Si hacemos memoria, fue unánime el reclamo –por parte de los mismos que hoy guardan silencio, para exigir la renuncia de Gerardo Ruiz Esparza, titular de Comunicaciones y Transportes, por el socavón.

Hoy, ante un crimen como el de Tláhuac, el dueño de Morena tiene una responsabilidad política igual de grave que la de Ruiz Esparza. ¿Por qué?

Porque el partido político Morena también es parte de las instituciones del Estado –vive del dinero público–, y también debe rendir cuentas de sus actos. ¿Por qué Morena impuso en Tláhuac a un incapacitado mental –ciego, sordo e idiota–, que, igual que su partido, debe ser sancionado por sus omisiones?

La crítica periodística y la exigencia ciudadana no pueden ser selectivas. Si se exige a unos, se debe exigir a los otros, porque en los dos casos están involucradas responsabilidades e instituciones del Estado

Por lo pronto, la “rueda de molino” de Morena ya se encamina a tratar de culpar a Miguel Mancera por el caso Tláhuac, igual que esa misma “rueda de molino” culpó a Peña Nieto del crimen de los 43 de iguala.

El maniqueísmo engañabobos. ¡Fue el Estado…! ¡Ni los veo ni los oigo!

Al tiempo.
27 Julio 2017 04:00:00
¡El narco pudre a Morena!
Al tema hemos dedicado decenas de entregas.

Y es que abundan indicios de vínculos entre AMLO y el narco, por lo menos de manera pública desde el 12 de mayo de 2012, cuando impuso a Los Abarca en la alcaldía de Iguala.

En una década hemos documentado que el narco pudre a Morena. Van las pruebas.

1.- Hoy, opositores a Morena en la Asamblea Legislativa capitalina exigieron la renuncia del jefe delegacional de Tláhuac, Rigoberto Salgado, por presuntos vínculos con “El Ojos”, jefe del narco en Tláhuac. Morena se opuso a pesar de que Rigoberto es jefe de “Los R”–brazo político de “la mafia de Tláhuac”–, de los hermanos Rigoberto, Ricardo, Raúl y Rosendo Salgado.

2.- El pasado lunes, el senador Alejandro Encinas –adicto a AMLO–, exigió que Miguel Mancera explique por qué la Marina intervino en Tláhuac para abatir a “El Ojos”. Encinas comparó el operativo con la acción militar contra estudiantes “del 68”. ¿”El Ojos” igual a los “sesentayocheros”?

3.- Un reportaje de Letra Roja, difundido el martes 25 revela que “Los R” de Tláhuac, encabezados por Rigoberto Salgado, ocultaron información sobre el crimen de 64 jóvenes en esa demarcación. El caso se antoja peor que “los 43 de Iguala” y de nuevo aparece involucrado AMLO, quien impuso a “Los R” en Tláhuac.

4.- El 9 de febrero, la Marina enfrentó y abatió al jefe del Cártel de Los Beltrán Leyva, en Nayarit, “El H2”. De Manera insólita, AMLO defendió al narco porque “fueron masacrados jóvenes y niños”.

5.- En el Itinerario Político del 17 de febrero, documentamos que –según militantes de Morena–, Citlali Ibáñez, alias “Yeidckol Polevnsky” y Delfina Gómez, fueron enlace del entonces líder del PRD, López Obrador, para financiar la construcción de Morena en Guerrero. Las señoras habrían pactado con Lázaro Mazón y José Luis Abarca la entrega de dinero a cambio de candidaturas; dinero de Guerreros Unidos, que mataron a “los 43”.

6.- En noviembre de 2014, Ricardo Gallardo, alcalde de Soledad de Graciano, San Luis Potosí, estaba a punto de ser candidato de Morena al Gobierno estatal. “Los Chuchos” sabía las pillerías y lo denunció ante la PGR. Frente a la denuncia, AMLO se quedó callado. La PGR lo detuvo por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Era preferido de AMLO en la entidad.

7.- En diciembre de 2014, Miguel Ángel Almaraz salió de prisión; era líder del PRD en Tamaulipas, luego de coordinar la campaña de AMLO en 2006. Fue preso en 2009 por encabezar una banda vinculada a Los Zetas, dedicada al robo y tráfico de gasolina. Era pública la amistad de AMLO y Almaraz.

8.- En mayo de 2013, cuatro maestros de la CNTE fueron presos por el secuestro de niños oaxaqueños. Los “maestros” secuestraban para financiar al EPR. Según la prensa oaxaqueña, Morena y la CNTE se manifestaron para exigir la liberación de los delincuentes. Una negociación política liberó a los secuestradores.

9.- El 23 de septiembre de 2010, la bancada adicta a AMLO en San Lázaro presentó a Julio César Godoy Toscano como un triunfo de la impunidad. Resulta que con la ayuda de Alejandro Encinas –quien hoy compara a “El Ojos” con los estudiantes del 68–, Godoy Toscano tomó posesión como primer “narcodiputado” mexicano. Godoy era lugarteniente de “La Tuta”. La decisión de AMLO, fue venganza contra el presidente Calderón.

10.- En abril de 2008, en Quintana Roo, Marco Antonio “El Puma” Mejía López, director del penal de Benito Juárez, fue detenido por presuntos vínculos con Los Zetas. “El Puma” formó parte del gobierno de AMLO como subdirector de Operativa y de Servicios. En 2006 fue nombrado coordinador de seguridad en la campaña presidencial del tabasqueño.

11.- En septiembre de 2008, mientras “El Puma” era director del penal, entregó la concesión de alimentos a Rafael Marín Mollinedo, colaborador de AMLO en el GDF. El “negocito” se hizo a petición de Nicolás Mollinedo, mítico chofer de AMLO, vinculado con Los Zetas. López no dijo ni pío.

12.- En 2005 AMLO dio su bendición a Juan Ignacio García Zalvidea como alcalde de Benito Juárez, Quintana Roo. En su gestión “El Chacho” fue preso por peculado y presuntos vínculos con narcotraficantes. Desde entonces Cancún es reino del crimen organizado.

13.- También en Quintana Roo, AMLO impulsó a Greg Sánchez como alcalde de Benito Juárez, detenido en 2010 por vínculos con los Beltrán Leyva y Los Zetas. En 2013, luego de negociaciones políticas de AMLO, Greg salió libre, dejó el PRD, se fue al PT y dijo: “El PT es la verdadera izquierda, partido que siempre arropó a Andrés Manuel López Obrador, que siempre ha estado con Greg Sánchez luchando hombro con hombro”.

14.- El 1 de junio de 2017, un audio revela una conversación entre el hijo mayor de AMLO y Yeickol, cuando hablan de lavar dinero, por instrucciones de AMLO.

¿Será Morena el Movimiento de Regeneración Narca?

Así o más claro

Al tiempo.
26 Julio 2017 04:00:00
Duarte y el ‘delito de ser amante’
Para no pocos medios que se volcaron al circo mediático de Duarte “la nota” –es decir, el encabezado y el acento informativo– fueron los amoríos del exgobernador de Veracruz.

Poco o nada importó si “la amante” es presunta responsable o el detalle de la ingeniería del supuesto o real saqueo del dinero público veracruzano, ante al frenesí por exhibir que “Javier N” engañaba a su esposa con una “amante”, a la que presuntamente colmó de regalos.

Así, de golpe y porrazo, el circo mediático “convirtió en delito” la vida privada del exgobernador de Veracruz y en delincuente “a la amante”, quien pretende ser presentada –por cierta prensa y ciertos conductores– como eje de la conspiración criminal. Dicho de otro modo, resulta que una parte de la prensa mexicana –en redes, radio, prensa y televisión– se adjudicó el papel moralizante de adalid de las “buenas conciencias” y cebó el enojo social por las raterías del pillo exmandatario de Veracruz en “la amante”.

Según esa “chabacana” prensa mexicana, una relación de amasiato hace igual de criminal a “la amante”, en el caso que “el amante” sea un pillo. De esa manera –y siempre a partir de la cobertura de la prensa moralizante–, la mujer que mantuvo una relación de amasiato con “Javier N” es igual de criminal que el exgobernador de Veracruz. ¿Por qué? Porque algunos periodistas y la jauría de idiotas así lo decidieron.

Sin embargo, si esa prensa hiciera una consulta elemental a la fiscalía del caso Duarte, entendería que “la amante” de Duarte no fue acusada de ningún delito y, en rigor, de absolutamente nada. El tema apareció cuando uno de los testigos de la Fiscalía reveló el nombre y que –en su papel “de amante”–, la mujer recibió de regalo una camioneta y otros obsequios, algunos de ellos bienes inmobiliarios. Pero nada más. Consultada al respecto, la Fiscalía negó, de manera categórica, que “la amante” haya sido acusada de algún delito. Es decir, “no tiene vela en el entierro”. Lo curioso es que “la noticia bomba” contagió a cierta prensa y ciertos periodistas de la “fiebre ventaneando” y quienes satanizaron no sólo la relación de “la amante” de la mujer, sino la supuesta complicidad que, como ya se dijo, no existe. Olvidan esa prensa y esos periodistas que el Artículo 6 Constitucional garantiza la libertad de expresión, pero también “los derechos de terceros”.

Dice a la letra: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público…”.

Y es que en el caso de “la amante” de Duarte, la prensa y los periodistas que la exhiben y la señalan como parte de un acto criminal en realidad violentan sus derechos constitucionales y, como parte de ellos, sus derechos humanos. Por eso las preguntas: ¿Quién sanciona a la prensa que viola los derechos de “la amante”? ¿Quién frena a los medios que inventan “el delito de ser amante”? Pero el asunto es aun más penoso si recordamos que esa misma prensa clamó, esquizofrénica, quemar en leña verde “a la esposa” de Duarte. El supuesto delito –otra vez– era su calidad de “esposa”. Es decir, hasta hoy nadie sabe si la esposa de “Javier N” fue parte de las maquinaciones para el saqueo del dinero público, pero muchos “perciben”, “suponen”, “imaginan” y/o “creen” que la señora Duarte debió ser cómplice. ¿Por qué? Porque era la esposa.

Y como si la justicia o el periodismo fueran actos de fe o producto de la febril percepción ciudadana, son muchos los que sentencian con índice flamígero: “¡Imposible que la esposa de Duarte sea ajena a las raterías del peor criminal mexicanos!”, dicen. Y es posible que tengan la razón al especular sobre la culpabilidad de la cónyuge de Duarte. Pero mientras no se pruebe la complicidad entre la esposa y Duarte, en México aún no es delito ser esposa de un criminal.

Lo curioso es que, en todos los tonos –recio y quedito–, la autoridad dijo no tener nada de qué acusar a la esposa, a pesar de que esta pudo haber solicitado el divorcio para cerrar el círculo del saqueo. Más aún, en la segunda audiencia, en la que se vinculó a Duarte a proceso, uno de los testigos dijo que en ocasiones “la esposa” asistía a las reuniones de Gabinete “para imponer lineamientos de comunicación social”. ¿Proponer ideas para la comunicación social es un delito?

Lo cierto es que “Javier N” puede ser el peor criminal, pero en México no es delito ser amante o esposa de un criminal. Y de nuevo una parte de prensa mexicana juega el juego del circo mediático sin que le importe la justicia a secas. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
25 Julio 2017 04:00:00
¡Tiene la razón Mancera! ¡No es cártel de Tláhuac!
De nuevo la percepción como verdad y como razón periodística. Percepción que atropella a la presunción y a la confirmación de hechos.

De nuevo el remedo del Hamlet de Shakespeare; “ser o no ser…”.

Y es que antes que indagar, verificar o presumir –antes llamaban reportear a esa vieja costumbre–, se desató la fiebre de “la percepción” y “la especulación”.

Que si es o no un “cártel” de drogas el grupo mafioso de “El Ojos”, que opera en Tláhuac; que si sólo se trata de una pandilla en crecimiento o –de plano–, que si estamos en presencia de un vulgar grupo delictivo grandote.

Y claro que importa la nomenclatura –como importa diferenciar entre la percepción y la presunción–, porque a partir del molde que permite saber la forma y el fondo del grupo criminal, se sabrá el método para perseguirlo y abatirlo.

Y es que cuando muchos se indignan porque Miguel Mancera, “presume” que la banda de “El Ojos” no es un “cártel” que opera en la capital del país –sino que son narcomenudistas–, otros “perciben” que “¡como chingados no…!” son un “cártel” si tiene toda la “pinta” de “cártel”.

¿Es o no es un “cártel”…? ¡Esa parece ser la cuestión!

Sobre todo cuando ya cargaron sobre la imagen de Mancera y sobre sus afanes presidenciables “la percepción” de que algo oculta. “Mentirosillo” engaña a los ciudadanos al “presumir” lo que toda la sociedad “percibe”; que la capital se inunda con cárteles criminales, más que inundarse de agua en tiempos de lluvia.

Pero vale regresar a los que saben. Dice José Elías Romero Apis que las de Tláhuac –en plural–, “son cuadrillas de malandrines dedicados al narcomenudeo y no compañías directivas del narcotráfico”. Es decir, son vulgares “vendedroga”.

El especialista explica que en México, el crimen organizado “lo hemos entendido fundamentalmente como narcotráfico”. Y aclara que el concepto de crimen organizado se refiere “a la estructura de grandes grupos dedicados a actividades ilícitas, establecidas como grandes corporaciones de carácter agropecuario, industrial, comercial y financiero, a través de las cuales se ocultan operaciones financieras”.

Además, la “forma corporativa implica una estructura directiva, cuadros operativos, acervo tecnológico, ciclos de financiamiento, relación con otras corporaciones criminales, programas de expansión, jefaturas de proyectos…”.

Y concluye que en México, igual que en todo el mundo, “el mercado callejero –que es lo que realizaba “El Ojos”–, no tiene que ver con la organización rectora” del crimen organizado. Es decir, Tláhuac nada tiene que ver con un “cártel”. (Excélsior 24/0717).

Otro conocedor, Raúl Carrancá, dice que un “un cártel requiere una fuerte organización con un vasto mercado que derruya fronteras, dependiente del tráfico de drogas y cuyo efecto es la competencia con otros cárteles. Hablo de un amplio mercado sometido a ese tráfico, lo cual no existen en la capital. Es indudable, por supuesto, el consumo de drogas –previo tráfico–, a que se haya sujeta una parte de la población, situación propia de toda gran ciudad. De allí el narcomenudeo”. (El Heraldo 24/07/17).

El siguiente paso, es una mirada a los hechos. Tocamos puertas y algunos responsables del operativo en Tláhuac explicaron que se trata –porque sigue viva la investigación–, de un trabajo conjunto de meses –que involucra al Gobierno Federal y al capitalino–, que no era la primera ocasión que estaban cerca de “El Ojos” y que por esa razón –para evitar filtraciones, porque la banda de “El Ojos” tiene control de la autoridad delegacional de Tláhuac– no participó ninguna autoridad del GDF y menos la Policía capitalina.

La punta de la madeja fue la familia de “El Ojos” y funcionarios de primer nivel de la Delegación Tláhuac, algunos de los cuales participan en las actividades de trasiego. Miguel Mancera siempre estuvo enterado del operativo y conoció intentos previos que resultaron frustrados debido a filtraciones que alertaron al objetivo; “El Ojos”.

Cuando “El Ojos” pretendía salir del país –para lo cual renovó su pasaporte–, se prendieron todos los focos rojos y se diseñó el operativo para su detención. Por cierto, La Marina Armada participó sólo para resguardar el perímetro. Los que llegaron a la casa de “El Ojos” fueron efectivos federales, que fueron recibidos a balazos.

Se esperaba una reacción aún más violenta, sobre todo por el elevado número de “vendedroga” y soplones de la organización de “El Ojos”. Por eso, el día del operativo, y las 24 horas siguientes, existió vigilancia especial en las inmediaciones de la PGJDF la SSP y se cancelaron los actos de Miguel Mancera.

La investigación apunta al delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado, y miembros de su familia.

¿La conclusión? ¡Tiene razón Mancera, el de Tláhuac no es un cártel! Les guste o no

Al tiempo.
24 Julio 2017 04:00:00
¡‘Palo’ a Duarte! ¿y los ‘idiotas útiles’?
Al final, la terca realidad se impuso.

Hoy, Javier Duarte es presunto criminal vinculado a proceso por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Sin embargo, el juicio contra “Javier N” apenas empieza y podría pasar hasta 40 años de cárcel, de confirmarse los delitos.

Y es que luego de la segunda audiencia, el exgobernador de Veracruz no tiene más camino que un juicio oral y, en meses, escuchar el resolutivo definitivo del juez.

La razón de esa premura –comparada con los tortuosos juicios a la antigua–, es que “Javier N” es procesado mediante el nuevo Sistema Penal Acusatorio. Por eso el juicio contra el exgobernador de Veracruz no pasará de 18 meses.

Por tanto, son muchas las posibilidades de que antes de que concluya la actual Administración federal –la de Peña Nieto–, la sociedad pruebe que, en efecto, se hará justicia en el escándalo de Duarte.

Pero más allá de que “Javier N” fue vinculado a proceso, lo verdaderamente importante es que se confirmó el penoso papel de ciertos medios y cierta prensa y ciertos periodistas y opinadores que –sin conocer los básicos del Nuevo Sistema Penal–, en los hechos jugaron el papel de “idiotas útiles”. ¿Por qué?

Porque a causa de su ignorancia del tema y su feroz crítica sin fundamento sobre la primera etapa del juicio, lo cierto es que sólo dejaron entre los ciudadanos la percepción de que existía una supuesta “conspiración oficial” para favorecer a Duarte, lo que –al mismo tiempo– desató una madriza gratuita a la PGR, a cuyos fiscales se acusó, sin pruebas, de actuar a favor de la liberación de Duarte.

Y es que, como recuerdan, luego de la primera audiencia de Duarte, en la que el Ministerio Público sólo debió hacer del conocimiento de la autoridad y del imputado los presuntos delitos por los que era investigado, además de solicitar que por esos delitos se le vincule a proceso y se apliquen las medidas cautelares, cierta prensa entendió el nuevo procedimiento como una debilidad de la PGR.

Más aún, al tiempo que la PGR preparaba su pruebas –la mayoría de ellas de tal contundencia que no pudieron ser derribadas por la defensa de Duarte–, voces interesadas apaleaban a la PGR y hasta al titular de Gobernación, que en tono coloquial dijo que se debía “tener fe” en la propia PGR.

El escándalo y la ignorancia fueron tales que la percepción general colocó al Ministerio Público Federal como incapaz y sin elementos para llevar a juicio a Duarte. Al mismo tiempo se presentó al exgobernador de Veracruz campeón de la simulación, el engaño y la marrullería.

La feria de opiniones interesadas, de mala fe e ignorantes del trabajo de la PGR y de los detalles del Nuevo Sistema Penal Acusatorio, exhibieron a una PGR y a sus fiscales como parte de una supuesta perversión para favorecer la liberación y exoneración de Duarte. Pocos entendieron que los tiempos del “circo mediático” de otros momentos ya no tienen lugar en el nuevo Sistema Penal Acusatorio.

La percepción de que se estimulaba la impunidad de Duarte –estimulada por los “idiotas útiles” y catalizada en redes– llevó a otro invento mediático; suponer que el Gobierno de Peña Nieto pretendía crear un escenario de impunidad para Duarte. El engaño fue tan poderoso que reporteros de El País –ignorantes totales del tema–, casi daban por hecho que el Gobierno de Peña Nieto estaba listo para exonerar a Duarte.

Al final, la terca realidad se impuso; la PGR no sólo cumplió su objetivo; vincular a proceso a Javier Duarte, sino que exhibir las evidencias claras de una maquinación que involucra al exgobernador de Veracruz como responsable de los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Al final, también quedó claro que los abogados de Duarte –otrora colocados por el circo mediático en calidad de invencibles defensores del intocable y todo poderoso Duarte–, no lograron derribar una sola de las estrategias esgrimidas por los fiscales de la PGR.

¿Dónde quedó, entonces, la poderosa defensa de Duarte, que según medios, periodistas y articulistas interesados, pusieron en ridículo a los fiscales de la PGR? ¿Dónde quedó la supuesta debilidad de la PGR y la presunta fortaleza de los defensores de Duarte?

¿Qué van a decir los “idiotas útiles” del resultado de la segunda comparecencia –y de la vinculación a proceso penal a Duarte– cuando sin conocer del tema escandalizaron esquizofrénicos y apalearon a diestra y siniestra, sea a la PGR, sea a Gobernación.

Penoso papel de “los idiotas útiles”, cierta prensa y ciertos periodistas que sin los básicos de rigor y ética pontifican cual mesiánicos tecnológicos.

El “palo” a Duarte es justicia a secas y el fin de los juicios mediáticos.

Al tiempo.
20 Julio 2017 04:07:00
‘Javidú’: ¿juicio legal o mediático?
La mítica “legión de idiotas” –esa jauría de bots a sueldo–, además de articulistas y periodistas que ignoran el sistema penal acusatorio, le regalaron una “madriza” gratuita a la PGR. ¿Por qué?

Porque, según ellos, desde la primera audiencia el Ministerio Público presentó pruebas poco sustanciales y que podrían permitir la impunidad del ex gobernador de Veracruz.

Además, el circo mediático entendió la supuesta debilidad probatoria como una escandalosa derrota de la extradición de “Javidú”. Y es que la defensa de Duarte y el propio juez de la causa apalearan “las débiles pruebas” de la PGR.

Sin embargo, son muchos los que no quieren entender que en México ya no hay lugar para los juicios mediáticos. Y, entre los necios, entre los ciegos y sordos que claman por un boleto para presenciar el circo mediático de Duarte, están la “legión de idiotas”, articulistas y periodistas que ignoran los básicos del nuevo sistema acusatorio y, sobre todo, aparecen muchos ciudadanos interesados y el “respetable” del graderío.

Pareciera que si la PGR quiere hacer justicia a secas en el caso de “Javier N” –como legalmente se le debe citar durante el juicio al ex mandatario–, a pocos importa esa justicia porque, en los hechos, buena parte de la sociedad exige su porción de espectáculo; el circo mediático al que nos han acostumbrado por años.

Hoy, cuando la PGR esta actuando al margen del espectáculo, cuando hace todo para actúa apegada al estrecho margen que permite el nuevo Sistema Penal, cuando trata de evitar la guadaña de que en cualquier momento la defensa de “Javier N” reclame el incumplimiento del “debido proceso”, una buena parte de la sociedad exige espectáculo.

Y es que esa sociedad ya hizo su juicio, ya tiene culpable y ya mandó a “la pira” a Duarte.

Dicho de otro modo, si la PGR quiere hacer justicia a secas; pronta y expedita, le deben “valer madre” los juicios y señalamientos mediáticos –muchas veces interesados e ignorantes–, y debe concentrarse en garantizar que “Javidú” sea llevado a prisión y pague sus culpas, si es que esas culpas existen, claro.

La presión mediática no debe empujar a que la PGR repita el espectáculos que abrió la puerta a la secuestradora Florence Cassez, cuyos abogados apelaron al “debido proceso” porque la autoridad se prestó a un montaje televisivo.

En el caso de “Javier N” es mucha la tentación mediática por reeditar el espectáculo Cassez, en tanto que la PGR jala en sentido contrario y se resiste al espectáculo.

Y frente a esos dos vectores de fuerza contraria, la resultante es la madriza propinada al Ministerio Público por opinadores, periodistas, medios y ciudadanos –sin contar con la presión de la “legión de idiotas”–, que literalmente exigen fusilar a Duarte.

¿Aguantará la PGR la madriza? Por lo pronto hay muestras de que avanza con cautela pero paso firme.

1.- Contrario a la presión de Duarte, la PGR retrasó la extradición hasta tener certeza de que el juez de la causa tuviese todo el control del juicio. Y es que el juez regresó de vacaciones apenas el pasado domingo.

2.- En medio de acusaciones de que hacía el ridículo, la PGR fue estricta en la difusión de las imágenes de Duarte con la protección respectiva –difuminado–, del rostro. Además nunca llamó por su nombre al acusado, al que identificó como “Javier N”, para no dar lugar a que la defensa pudiera reclamar violación al debido proceso.

3.- Durante la primera audiencia, el Ministerio Público no exhibió más evidencia que la estrictamente necesaria para conseguir un objetivo perfectamente determinado; la imputación y la retención.

4.- A pesar de las provocaciones claras de “Javidú” de su defensa y del juez de la causa, el Ministerio Público “no soltó prenda” y no dio más información de la estrictamente necesaria para abrir la carpeta contra Duarte por los delitos de lavado de dinero y crimen organizado.

5.- Si el MP aporta más información –como exigía Duarte y el juez–, daba paso a dos inconvenientes. 1.- Revelar las pruebas que soportan la acusación contra Duarte y darle ventaja. 2.- Además de que incurría en potencial violación al debido proceso.

6.- El próximo sábado, ya en otro momento procedimental, la PGR revelará toda la evidencia disponible para que el juez decida el inicio del juicio penal, la prisión del acusado y/o la liberación.

7.- Todo indica que la PGR no cometerá el mismo error que otra instancia federal cometió en el caso de Florence Cassez, la criminal que burló a todo el estado mexicano.

¿Veremos justicia eficaz, pronta y expedita, en el caso de “javidú”?

Al tiempo.
19 Julio 2017 04:08:00
‘El dedo’: Lo aman y lo odian
El “dedo” es esa decisión vertical, autoritaria y nada democrática que emplea el PRI para designar aspirantes a los puestos de elección popular, sobre todo al candidato presidencial.

Pero resulta que el más exitoso producto de exportación del PRI, “el dedo”, hoy parece su peor enemigo. Y es que quienes deben todo “al dedo” –carreras, puestos y fortuna– no sólo reniegan “del dedo” sino que lo quieren muerto y hasta invitan a sus funerales.

“El dedo” debe morir, dicen voz en cuello los “rebeldes” del PRI. Y pregonan a los cuatro vientos que la muerte “del dedo” es condición sine qua non para que los ciudadanos vuelvan los ojos, la confianza y el alma al PRI.

Incluso sentencian, con el índice flamígero, que de no decretar la muerte “del dedo”, el PRI está derrotado en las adelantadas presidenciales de 2018; batalla en la que tiene todo en contra, según dicen.

Y es posible que tengan razón todos aquellos que hoy cargan el ataúd del viejo “dedo” priista, como si cargaran la mismísima mortaja de la peste.

Es probable que les asista la razón a los que apuran la sepultura de la vieja falange purulenta, con el sambenito de que es la única forma posible de recuperar la confianza ciudadana.

Y es que, en efecto, los ciudadanos están –estamos– hasta la madre de los partidos, de sus viejas prácticas nada democráticas, clientelares, engañobobos y del despilfarro del dinero público, que es el dinero de todos.

Sí, los ciudadanos están –estamos– hasta la madre de fallidas líneas 12 del Metro, de gobiernos opacos que ocultan despilfarro de los segundos pisos; hasta la madre de la opacidad de costosas estelas de luz y de socavones de la muerte.

Pero también los ciudadanos están –estamos– hasta la madre de la simulación y el engaño de políticos de todos los signos partidistas, que son incapaces de la autocrítica elemental; que no pueden reconocer que el problema no son las siglas de un partido y tampoco sus poco democráticas prácticas, como “el dedazo”.

Lo cierto es que el problema de los partidos, de la política y los políticos no es “el dedo”. El problema son las mujeres y los hombres de cada partido que, cuando se benefician “del dedo” son aplaudidores de “la dizque democracia” partidista –y que los hace merecedores de todas las glorias del poder– pero cuando ese poder los margina, entonces reniegan del dedo y de todo.

El problema no es “el dedo”. O no sólo es “el dedo”.

Si el problema fuera “el dedo”, en el partido Morena –por ejemplo–, no habría nadie haciendo fila para el reparto de puestos y cargos. No existiría el dueño mismo de Morena. Morena es lo que es y vive el mayor boom de su breve historia, gracias al purulento “dedo” que heredó del PRI.

Incluso, en Morena resultaron “más chingones que bonitos” ya que con notable éxito lograron la evolución del “dedo” a un nivel tal de sofisticación que parió “la tómbola electoral”; evolución metafísica de la antidemocrática
falange.

Si el problema fuera el “dedo” priista, entonces un político como Ricardo Anaya no sería hoy dueño absoluto del PAN y propietario –por obra y gracia del “dedo azul”– de la candidatura presidencial.

Sin “el dedo” no existirían el PRD, Morena, Panal, PT, PVEM…

En realidad, la proliferación de “el dedo” en todos y cada uno de los partidos políticos mexicanos y su evolución hacia formas chabacanas como la tómbola, no sólo es la mejor prueba de que vivimos en una democracia sin demócratas, sino que no existe cultura democrática.

Pero hay más. ¿Por qué Morena, el partido más exitoso y de mayor crecimiento en México, es aquel en donde el culto “al dedo” es aplaudido y parte de su genética
antidemocracia?

La respuesta es demoledora. Porque los mexicanos aman “al dedo”, convertido en la versión mexicana del Síndrome de Estocolmo; es decir, los ciudadanos están enamorados de su verdugo, “el dedo”.

No, la crisis de credibilidad, antidemocracia y desconfianza en el PRI –y en el resto de partidos– no es una crisis por “el dedo” que da y quita.

El problema está en la mano toda; en los 10 dedos de “las manos sucias” de partidos y políticos, en la cultura ciudadana “del que no transa no avanza”. Y es que sean políticos o ciudadanos, en general, para muchos los 10 dedos son pocos para robar, para depredar y saquear.

El problema son “las manos en la masa”, las “manos sucias”, los “mano larga”, la “mano negra” de la transa. Por todo ello nadie es capaz de “meter las manos al fuego” por un político o por un partido.

Hoy muchos dicen odiar “al dedo” mientras otros tantos lo aman y hasta prenden incienso al mismo “dedo”.

Vivimos la inmortalidad del “dedo”, a pesar de odios y amores.

Al tiempo.
18 Julio 2017 03:00:00
¡AMLO ya purificó a Duarte!
Como aquí lo adelantamos, arrancó el circo mediático en torno a Javier Duarte, el pillo exgobernador de Veracruz, convertido en el nuevo “villano favorito”.

Y es que con la extradición de Duarte a México, también inició la campaña “engañabobos” para hacer creer a despistados la supuesta perversidad de que el Gobierno federal estaría interesado en solapar a Javier Duarte.

Sin embargo, lo que olvida la interesada “legión de idiotas” –que apuesta a la amnesia ciudadana–, es que en los hechos, Duarte ya fue
perdonado y hasta exonerado por esa poderosa maquinaria purificadora llamada Morena.

Y es que si lo olvidaron, fue el propio López Obrador quién se encargó de “limpiar los pecados de Duarte”, cuando el 12 de abril –en asamblea llevada a cabo en Veracruz–, dijo que detrás de las acusaciones contra Javier Duarte estaba la mano del expresidente Salinas.

Es decir, AMLO sostuvo que la mafia del poder perseguía a Duarte, a través de Miguel Ángel Yunes y que el expresidente Salinas trató de apoderarse de Veracruz. Por eso se habría orquestado la persecución de Duarte quien, según AMLO, es un chivo expiatorio.

“Mi instinto me dice que Salinas se quiere apoderar de todo Veracruz, a través de Yunes Linares”, dijo Obrador.
¿Y por qué AMLO apresuró la defensa de su amigo y aliado Javier Duarte?

Nadie debe olvidar que en una jugada electoral perversa, Obrador pactó una alianza político con Javier Duarte, meses antes de la renovación del Gobierno de Veracruz.

Sobre el tema, en el Itinerario Político del 2 de febrero de 2016 revelamos que Duarte y Obrador habían pactado una alianza electoral consistente en el financiamiento del candidato de Morena al gobierno de Veracruz, por parte del gobierno de Duarte, a fin de restar votos al PAN y el PRD.

Durante meses –antes, durante y después de la campaña para renovar el Gobierno de Veracruz–, AMLO guardó silencio sobre las trapacerías de Duarte –a pesar de los graves escándalos–, lo que confirmó un pacto que el propio Duarte le había confiado al Itinerario Político aquel 2 de febrero de 2016, cuando nos llovieron mentadas de madre por sacar a la luz la perversidad electoral de AMLO y Duarte.

Volvimos al tema en el Itinerario Político del 19 de abril de 2016, cuando insistimos en “el sospechoso silencio” de buena parte de la izquierda, de toda la claque de Morena y, sobre todo, de la legión de idiotas y de la comentocracia que claramente aparece como interesada en el descrédito del Gobierno federal.

Eran tiempos de un descomunal escándalo por la denuncia de distintas fuentes políticas sobre presuntas irregularidades cometidas por el gobierno de Duarte, mientras que AMLO y sus leales preferían guardar un silencio cómplice sobre uno de los gobiernos más cuestionados.

Todos hablaban sobre Duarte y la respuesta de AMLO –igual que hoy–, era un sonoro silencio. “¡Shhhhhhhhh…!” decían en voz baja los señores de Morena. Nadie en Morena decía nada sobre Duarte y sus pillerías.

Y es que igual que los morenistas y que la legión de idiotas guardaron silencio en 2016 sobre la alianza AMLO-Duarte –e igual que guardaron silencio con el escandaloso crimen político y el saqueo de la línea 12 del Metro–, hoy Morena y la legión callan sobre la urgencia de investigar el dinero público desviado para la alianza electoral de AMLO y Javier Duarte; pacto que también robó patrimonio público de Veracruz.

Pero como hoy lo electoral y políticamente correcto es madrear al Gobierno federal saliente –y como el mejor negocio político es pagar a la legión de idiotas para conseguir el desprestigio de las instituciones–, hoy los bots a sueldo de las agendas electorales interesadas prefieren el silencio sobre ese otro saqueo a Veracruz; saqueo orquestado por Duarte y AMLO.

Aquel 19 de abril de 2016 dijimos que la mejor muestra de la doble moral de Morena, sus dueños y gerentes era “que sí los lopistas se han cebado en escándalo como los de ‘Los Porkys’ y los crímenes de periodistas –para colgar del palo más alto al de suyo desprestigiado Duarte–, hoy nada dicen de la alianza perversa de AMLO y Duarte”.

¿Por qué los morenistas, sus comentaristas adictos y la legión de idiotas nada dicen de esa alianza? ¿Por qué cuando Duarte fue presentado ante la justicia, hacen correr la versión perversa de que el Gobierno federal podría dejar en libertad a Duarte?

¡Bingo…!

Porque son tiempos electorales y porque el deporte de temporada es madrear al gobierno saliente y debilitar las instituciones. Y para eso pagan millones en estimular a la legión de idiotas; a los bots a sueldo.
Al tiempo.
17 Julio 2017 03:00:00
¡Escucha Maduro…! ¿Entiendes Andrés…?
Según los primeros reportes de prensa, una abrumadora mayoría de venezolanos repudió al dictador Nicolás Maduro, en el plebiscito opositor de ayer domingo.

Como saben, millones de venezolanos se movilizaron para votar contra los afanes golpistas de Maduro, lo que significa la mayor expresión de repudio a una dictadura que nació hace 18 años con una zanahoria idéntica a la que hoy ofrece en México ese aprendiz de dictador llamado Andrés Manuel López Obrador.

La tragedia venezolana arrancó –como seguramente recuerdan–, cuando un militar golpista y profundamente populista aprovechó el descontento general contra la clase política venezolana y –con un discurso idéntico al que hoy pregona AMLO en México–, ofreció la salvación de la patria y la consolidación democrática.

Sin embargo, 18 años después y muchas generaciones de venezolanos condenados a la miseria –y con un país en ruinas–, el mundo entero conoce no sólo la tragedia y el fracaso de los “gobiernos bolivarianos”, sino la represión criminal de Nicolás Maduro, contra una sociedad que –a pesar de todo–, no se rinde.

Por eso –y a reserva de conocer con detalle los resultados de la consulta popular–, ya es posible detectar las primeras lecciones de una movilización social ejemplar para el mundo entero y que –para el caso mexicano–, es una poderosa llamada de atención.

Y es que, a querer o no, Venezuela es hoy el mejor ejemplo de la tragedia que podría vivir México bajo un gobierno populista y golpista como el que propone Andrés Manuel López Obrador.

Pero, al mismo tiempo, la lección de dignidad y el ejemplo de tenacidad de los venezolanos que enfrentan con uñas y dientes al dictador Nicolás Maduro, son una lección formidable para muchos mexicanos ciegos y sordos a los peligros del populismo y el mesianismo que representa López Obrador.

Y las lecciones están a los ojos de todos.

1.- La primera lección, como queda claro, es para el dictador Maduro. Y es que con la movilización masiva, millones de venezolanos lanzaron un “¡basta..! Grito que por supuesto no escuchará un sátrapa ciego y sordo. Pero el grito de los venezolanos se escucha en todo el mundo, en donde cada vez son menos los gobiernos y los ciudadanos que respaldan al dictador Maduro.

2.- En México, la lección venezolana es particularmente importante. ¿Por qué? Porque en nuestro país sigue latente un populismo tardío –que paradojas aparte va de salida en el sur del continente–, mientras que en Estados Unidos floreció inesperadamente con el Gobierno de Trump.

3.- Y es que el populismo de Chávez y Maduro –que destruyó la democracia venezolana–, es idéntico al populismo que practica y pregona Andrés Manuel López Obrador, quien a través de su partido, Morena, pretende instaurar en México una dictadura copia de la venezolana y emparentada con el Gobierno sátrapa de Donald Trump.

4.- Lo curioso es que a pesar de las evidencias del desastre y la tragedia en Venezuela; a pesar de que son abrumadoras las pruebas de que el de Chávez y Maduro es un Gobierno represor y criminal, López Obrador, Morena y su claque permanecen callados ante el desastre, frente a la tragedia y los crímenes de Maduro.

5.- ¿Cuándo condenarán Morena, sus líderes y su dueño las atrocidades del dictador Nicolás Maduro? ¿Cuándo veremos que Morena, AMLO y su claque se desmarcarán de la dictadura de Maduro?

6.- Parece que no lo veremos nunca, a pesar de que la lección de ayer domingo fue una severa llamada de atención para los fanáticos de la dictadura de Maduro. Y es que mientras que AMLO hace intentos engañosos por desmarcarse del dictador venezolano y de su gobierno dictatorial, cada vez son más aplastantes las pruebas de que Morena, Maduro y AMLO son la misma amenaza.

7.- El partido Morena, como quedó demostrado en días recientes, es una “cabeza de playa” del Gobierno de Maduro en México. Más aún, los principales directivos de Morena son aplaudidores públicos de Maduro y fanáticos de su dictadura, en tanto que el principal partido aliado de Morena, el PT de Alberto Anaya, no sólo elogia al dictador Maduro, sino que prende incienso al dictador de Corea del Norte.

8.- La caída de Maduro parece cada día más cercana. El dictador puede engañar a muchos durante mucho tiempo, pero no engañará a todos todo el tiempo. En México, Morena, AMLO y su claque dictatorial no podrán engañarán a todos todo el tiempo, a pesar de la numerosa y activa legión de idiotas a sueldo.

Lo cierto es que a pesar de una feroz campaña para destruir la democracia mexicana y para debilitar la credibilidad ciudadana en las instituciones, las lecciones venezolanas caerán en tierra fértil en México.

Al tiempo.
16 Julio 2017 04:00:00
¡Duarte podría quedar libre!
La razón por la que Javier Duarte llegará a México hasta las primeras horas de mañana lunes es que el juez de la causa regresó apenas hoy domingo de sus vacaciones.

Y, por increíble que parezca, el Ministerio Público no quiso dejar en manos de un secretario del juzgado –del que se tienen antecedentes nada confiables– un juicio como el del exgobernador de Veracruz.

Por eso “blindó al máximo el caso”, porque despertó sospechas la insistencia de los abogados de Duarte por apresurar la extradición cuando el juez de la causa estaba de vacaciones.

También por eso los gobiernos de México y Guatemala pactaron la entrega para el lunes 17 de julio, una vez que el juez ya está de vuelta. Se trató de evitar que el suplente del juzgado maniobrara a favor de Duarte.

Pero esa es apenas una medida preventiva elemental. Y es que, de suyo, el juicio contra “Javidú” está sostenido “con alfileres”.

¿Por qué?

Porque la parte acusadora, el Gobierno de Miguel Ángel Yunes, nunca ofreció pruebas contundentes de sus acusaciones contra Duarte. Por eso no debe sorprender la eventualidad de que Duarte quede libre por falta de pruebas.

Y es que el de Duarte es un caso más en donde “el juicio mediático” ya declaró culpable, en tanto el juicio legal no tiene las pruebas contundentes. Y, si duda, van algunas muestras de que el juicio contra Duarte se cae a pedazos.

1.- Curiosamente, Javier Duarte será juzgado a partir del nuevo Sistema Penal Acusatorio, que tiene en la calle a cientos de criminales reincidentes. Ese Sistema Penal es, en los hechos, “una puerta giratoria”. Es decir, por un lado entran los criminales y, al mismo tiempo, ya están encaminados a la salida.

2.- Hasta hoy nadie ha podido encontrar pruebas de la supuesta defraudación fiscal descomunal cometida por Duarte. En efecto, hay fallas y errores fiscales en la gestión de Duarte, pero no son mayores a las de cualquier otro gobierno.

3.- Tampoco aparecen las fortunas descomunales presuntamente movidas por Karime Macías, esposa de Duarte. Nadie ha confirmado, en declaración oficial, que Karime haya sido la estratega detrás del supuesto saqueo. Y menos aparece el dinero supuestamente saqueado.

4.- Además, está claro que Duarte “juega su juego” frente a sus perseguidores. Poco le podrán probar –en el futuro– vínculos ilegales en la relación con su esposa. ¿Por qué? Porque Karime promovió un juicio de divorcio, con lo que será casi imposible que la despojen legalmente de sus propiedades.

Es decir, en los hechos, Javier Duarte podría terminar convertido en un pobretón, sin dinero y víctima de las perversiones del poder político, de un ilegal juicio mediático montado por la legión de idiotas y despojado por su esposa.

Es posible que Duarte sea un ladrón. Pero para castigarlo primero deberán probarlo.

¡Justicia ciega, sorda y pendeja!

Al tiempo.
13 Julio 2017 04:00:00
‘El Chapo’, ¡pobre y sin dinero! ¿Mintió Forbes?
El tema es mucho más que increíble; es de risa loca.

Y es que ahora resulta que el criminal más buscado en todo el mundo, el narcotraficante más acaudalado del orbe y que, según la revista Forbes ocupaba un importante lugar entre los más ricos del planeta, no es más que un pobretón sin dinero.

Y es que hasta hoy, el Gobierno de Estados Unidos no ha podido localizar un solo peso –ya no se diga un dólar–, propiedad del supuesto criminal más acaudalado del mundo. No aparecen inversiones, propiedades, acciones y mucho menos cuentas bancarias en ninguna parte del mundo.

Por eso la pregunta: ¿Dónde están los miles de millones de dólares que según Forbes colocaban a “El Chapo” en la lista de los hombres más ricos? ¿Será que sus compinches lo dejaron en la ruina? ¿O habremos sido víctimas de otras de las grandes mentiras de los medios de Estados Unidos?

Y es que ninguna autoridad de Estados Unidos ha sido capaz de localizar un centavo propiedad de Joaquín Guzmán Loera, motejado como “El Chapo”, a quien conocidos actores pretendieron cortejar para conseguir parte de la jugosa fortuna que ya es mitología en el criminal.

Y el escándalo es tal que las autoridades norteamericanas no sólo se dicen defraudadas, sino engañadas porque el negocio del siglo que suponían estaba al alcance de su mano, terminó en nada. Por eso cada vez es más insistente el reclamo de la autoridad estadunidense al Gobierno de México para que ayude en la localización del dinero; fortuna que no aparece por ningún lado.

Según autoridades norteamericanas y agencias investigadoras mexicanas que confirmaron la versión, es tal la crisis económica de “El Chapo” que el Gobierno norteamericano debe pagar un abogado de oficio para que el “peligroso criminal” pueda seguir el juicio en aquel país, luego que fue extraditado por el Gobierno mexicano.

Vale recordar que después de fugarse del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano –en julio de 2015–, crecieron las versiones de que “El Chapo” era dueño de una de las más fabulosas fortunas del mundo. La mitología creció a niveles de escándalo político que en algunos momentos hasta fue utilizado como “otro de los clavos del ataúd” del Gobierno mexicano.

“México es un país de pobres con narcotraficantes que se catalogan entre los más ricos del mundo”, decían los malquerientes del Gobierno mexicano. Y claro, muy pocos se atrevieron a cuestionar la veracidad de “la información” utilizada por Forbes para realizar sus cuestionables mediciones. Todos creían a ciegas y sordas y hasta mentaban madres a quienes llegamos a decir que era una mentira con fines políticos.

La terca realidad también derrumba el mito de que una vez en Estados Unidos, “El Chapo” negociaría una reducción de la pena por los delitos que le achacan a cambio de entregar buena parte de su fortuna.

Incluso no pocos “sesudos” conocedores de la relación entre los dos países cuestionaron al Gobierno de México por promover la extradición sin haber “exprimido” antes a “El Chapo” para que su fortuna se quedara en México. Hoy son muchos los indicios de que la fortuna de “El Chapo” no era más que un conveniente engaño para algunos interesados.

Y la mejor prueba es que hasta hoy nadie ha sido capaz de ofrecer una sola evidencia de que “El Chapo” es dueño de un rancho, una casa, un edificio o tal o cual cuenta bancaria, a pesar de que los cálculos de Forbes indicaron que el líder del Cártel de Sinaloa tenía por lo menos mil millones de dólares.

¿Dónde están esos millones? ¿Los manejan prestanombres? ¿Están en efectivo, en especie, en propiedades inmobiliarias, en acciones empresariales…? Nadie lo sabe, lo que confirma que Forbes fabrica mentiras en tiempos de la posverdad. ¿De dónde sacó Forbes los datos para colocar a “El Chapo” entre los más acaudalados del mundo?

Nada se ha sabido a pesar de que en su momento el Gobierno de Estados Unidos ofreció 7 millones de dólares a quien diera información sobre el narcotraficante y sus propiedades, mientras que luego de su fuga México ofreció 30 millones de pesos.

Como recuerdan, un día antes de que Donald Trump accediera el poder en Estados Unidos –la última noche de Barack Obama como Presidente–, se llevó a cabo la extradición a Estados Unidos del capo más buscado del mundo.

También en ese caso apareció la especulativa. Que si era un gesto a favor de Obama, que si era una muestra de sumisión a Trump, que si… La extradición se logró gracias a una rigurosa investigación del Gobierno mexicano que localizó “un hoyo negro” en la defensa jurídica de “El Chapo”, que permitió la extradición.

Sigue la pelea legal de Guzmán Loera, nadie sabe cómo y cuándo terminará, pero la fortuna de “El Chapo”, si existe, sigue intacta y nadie sabe dónde está.

Al tiempo.
12 Julio 2017 04:00:00
Morena: ‘El Dedo’ y ‘La Purificadora’
En los años 60, 70 y 80, del siglo pasado, una de las mayores críticas que formulaban la izquierda y la derecha mexicanas eran contra la cultura “del dedazó” en la selección de los candidatos del PRI a puestos de elección popular, en especial los aspirantes presidenciales.

Más aún, la picaresca social lanzó contra el priismo un fino humor que dio vida “al gran dedo”; epítome del poder presidencial y del futuro político en México.

Humoristas profesionales de aquellos años –destacadamente Magú en los Diarios Uno Mas Uno y La Jornada–, caricaturizaban a “el dedo” con el dibujo de una falange purulenta capaz de dar o quitar, dueña del futuro y las vidas de los políticos.

Sin embargo, hoy “el dedo” ya no sorprende a nadie. ¿Por qué? Porque en su versión moderna ya no es propio del PRI; “el dedo” es patrimonio de dirigentes y políticos de todos los partidos; PAN, PRD Morena, Partido Verde, Panal, PT…

Más, “el dedo” es parte del nuevo diccionario político de partidos como Morena. “El dedo” es mucho más que la falange índice del dueño de un partido. No, “el dedo” es la definición del término “consenso”.

Y es que en su más reciente Consejo Nacional –chabacano engaño alejado años luz de la democracia–, Morena y su dueño decidieron que las candidaturas a puestos de elección popular serán procesadas mediante el democrático, infalible y bendecido procedimiento “del consenso”.

¿Qué es el “consenso”, en un partido político como Morena?

Nadie en Morena lo dice, pero todos en Morena lo saben. El “consenso” es el viejo “dedo” que inventó el PRI a lo largo de su historia para preservar “la dictadura perfecta”.

Hoy, en Morena “el dedo” tiene nombre y apellido. En Morena “el dedo” se llama Andrés y se apellida López.

Y hoy “el dedo” será capaz de seleccionar a un candidato presidencial de Morena –que todos saben quien es–, además de nueve aspirantes a gobiernos estatales, a centenares de candidatos a diputados federales, estatales, senadores y alcaldes.

Pero “el dedo” –como queda claro– no se manda solo. Es el instrumento para señalar a los agraciados y para echar a los desgraciados. “El dedo” suele ser autoritario, no admite democracia, disenso, discusión. “El dedo” es único, infalible, inatacable e intachable. “El dedo” es el alter ego del poder en México.

Por eso, “el dedo” aparecerá pronto en la Real Academia como sinónimo de “consenso”, en el siempre brillante léxico de partidos políticos como Morena.

Pero la misma Real Academia incluirá otra definición de ese rico diccionario de la política mexicana, que es el partido de AMLO.

Si algún curioso busca el significado de “purificadora”, la Real Academia responderá que hay purificadoras de agua, de aire, lácteos y muchos otros.

Sin embargo, en la picaresca local el nuevo significado de “purificadora” es el el partido Morena, empresa capaz de purificar a políticos pillos y sinvergüenzas, capaz de convertir a “los cerdos cochinos y marranos” y “a las ratas” en políticos impolutos.

Y es que la ambición sin freno por alcanzar el poder –que caracteriza a AMLO–, ha llevado a su partido y a su proyecto político a ser el aparato campeón en la recolección de la peor bazofia de la política mexicana y convertirla en “los nuevos productos de la sanidad y la santidad partidista” de AMLO.

La jerga callejera ya moteja a Morena como la “purificadora”, empresa familiar presentada como partido político, capaz de perdonar y purificar hasta a las peores sanguijuelas de la política, a quienes transforma en los nuevos próceres de la patria. ¡Y que chingue su madre el que no se santigüe frente a esos próceres purificados”.

Lo ridículo de la parodia del “dedo” y la “purificadora”, es que a pesar de la grosera ridiculización de la política mexicana, del sistema de partidos y de la propia sociedad –en tanto votantes–, es que nadie dice nada, pocos están preocupados por el maniqueísmo al que llevan algunos políticos la lucha por el poder y, sobre todo, la burla a la sociedad toda.

Parece que la brillante intelectualidad mexicana está reconfortada, aliviada y agradecida por el regreso del pasado político; por la vuelta del vulgar “dedo” y el insulto de “la purificadora”.

Parece que los críticos de partidos y políticos, que satanizaron a Peña porque no recordó el título de tres libros y que crucificaron a Fox por ignorante, prefieren aplaudir la monstruosidad antidemocrática de Morena y su dueño; se congratulan por su falsa identidad de izquierda y se santifican frente al fatuo símbolo de viejo del PRI, al que hacen caravanas con un sumiso “¡señor candidato!”.

El problema no es el regreso del “dedo” y “la purificadora”. El problema son los pigmeos del intelecto mexicano.

Al tiempo.
11 Julio 2017 04:00:00
Bartlett: ‘¡el faldero y su amo!’
No sabemos si son los años, si es producto de un tardío ataque de honestidad o, de plano, si se trata del autorretrato –de cuerpo completo– de uno de los mayores cínicos que recuerda la política mexicana.

Lo cierto es que de viejo –igual que de joven–, Manuel Bartlett sigue jugando “el juego del faldero y su amo”; juego del segundón de siempre que dice y hace sólo aquello que le ordena decir el dueño de la cadena en turno.

En 1988 el dueño de la cadena era Carlos Salinas. Entonces la orden fue negar toda posibilidad de fraude. Y sumiso, Bartlett negó el fraude.

Hoy, el dueño de la cadena se llama AMLO y, de nuevo, la fidelidad de Bartlett es ejemplar. ¿Por qué?

Porque sin el mítico fraude de 1988 nada justifica la existencia de “la mafia del poder”.

Por eso, fiel a la orden de su nuevo amo, Bartlett se niega a sí mismo, camina en reversa sobre sus pasos y… ¡sorpresa...! confirma el fraude electoral de 1988 que hizo ganar a Salinas y defraudó a Cárdenas. El mismo fraude que Bartlett negó ardorosamente en 1988. ¡El milagro de la cadena…!

¿Y por qué ese salto al vacío, de Bartlett?

Elemental. Porque con la negación de la elección legítima de Carlos Salinas –elección que en los hechos legitimó el PAN–, Bartlett da sentido a la mitología de “la mafia del poder”.

“¡Si la historia no se ajusta a mis deseos e intereses, que se chingue la historia…!” parecen decir Bartlett y su dueño, AMLO.

Pero la tragedia no se queda en el manoseo de la historia y tampoco la impunidad de los tramposos de ayer y de los mentirosos de hoy.

No, la tragedia es que a 29 años del 6 de julio de 1988, Manuel Bartlett cometió un nuevo fraude –a los ojos de los mexicanos todos–, el fraude que significa confirmar que Morena apuesta por la destrucción de las instituciones democráticas, el debilitamiento de la confianza social en las instituciones y, sobre todo, la impunidad política de funcionarios y legisladores.

Y es que igual que en 1988, hoy tampoco existe un poder político, social o democrático capaz de sancionar al servidor público tramposo de antaño y al legislador mentiroso de hogaño.

¿A quién debemos creerle..? ¿Al secretario de Gobernación priista de 1988, que era responsable de organizar las elecciones, o debemos creerle al senador del PT, fiel escudero de Morena, que contradice a su pasado de hace casi tres década?

¿Quién miente y quién dice la verdad? ¿Miente el Bartlett secretario de Estado, escudero de Carlos Salinas y hombre clave del viejo sistema político, o miente Bartlett el senador del PT, caricatura de la más rancia antidemocracia partidista, que representa Morena?

En la respuesta a las interrogantes anteriores está la clave. Queda claro que Morena, AMLO y Bartlett apuestan a destruir la credibilidad social en las instituciones. No les importa hacer el ridículo y menos aparecer como reyes de la antidemocracia. Lo que importa es que los ciudadanos no crean en las instituciones.

¿Qué institución del Estado mexicano ha sido o es capaz de sancionar, sea en 1988 o sea en 2017, a un político bipolar como Bartlett, que mintió en 1988 o que engañó en 2017?

Y es que el sentido político y el sentido común dicen que los dos polos de Manuel Bartlett no pueden tener la razón. Uno miente y otro dice la verdad; el segundo miente o el primero dice la verdad. Es decir, Bartlett mintió en 1988 o mintió en 2017. Dijo la verdad en 1988 o dijo la verdad en 2017.

Pero la bipolaridad de Bartlett no sólo es síntoma de la vejez de un político, sino parte de los “achaques” de la política mexicana.

¿Y cuales son –además de la bipolaridad de Bartlett– los “achaques” de la avejentada y caduca clase política mexicana?

1.- Que políticos de todos los signos, intelectuales, opinadores y, sobre todo, ciudadanos siguen enamorados “del juego del faldero y su amo”. ¿Por qué Morena es el partido que más crece, a pesar de que es gobernado por un rey, que nunca ha trabajado, que no admite el disenso y que reclama sumisión y abyección? Muchos mexicanos son felices siendo falderos de AMLO.

2.- Buena parte de la sociedad mexicana –conservadora de suyo– rechaza la promiscuidad social. Pero esa misma sociedad aplaude la promiscuidad políticas. Saltar de cama en cama partidista es motivo de aplauso y hasta de premio para los políticos.

3.- Los mexicanos adoran y veneran a los rateros. ¿Lo dudan? Cuando AMLO “perdona” a ratas como Bartlett o Korrodi, en realidad lo primero que hace es darle un certificado de haber robado. Es decir, la condición para ser perdonados es ser rateros. Ya perdonados, los rateros devienen en los nuevos ídolos.

Morena es peor que lo peor del viejo PRI.

Así o más claro.

Al tiempo.
10 Julio 2017 04:00:00
¡El narco financió al PAN en Coahuila! Las pruebas.
Según documentos oficiales, el crimen organizado habría financiado la campaña del candidato panista al Gobierno de Coahila, Guillermo Anaya, quien es investigado por delitos electorales, lavado de dinero y delincuencia organizada.

De probarse los presuntos delitos, las elecciones de Coahuila darían un vuelco que sepultaría las aspiraciones presidenciales de Ricardo Anaya –jefe del PAN–, y principal impulsor de Guillermo Anaya, aspirante azul al Gobierno de Cohuila.

La investigación también involucra al senador del PAN, Luis Fernando Salazar, competidor contra Anaya por la candidatura al Gobierno de Coahuila.

Lo anterior es parte de una investigación periodística realizada por el portal
http://www.laotraopinion.com.mx y cuyos datos duros aparecen en tres oficios fechados entre el 13 y 14 de junio de 2017, en los cuales la Procuraduría General de Justicia de Coahuila (PGJE) dio vista a tres áreas especializadas de la PGR para intercambiar información.

Según los documentos, la PGJE envió los oficios respectivos –integrados por mil 86 fojas en las que se detallan los hechos presuntamente constitutivos de delitos–, tanto a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE), como a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y la Unidad de Especializada en Investigación de Delitos Fiscales y Financieros de la PGR.

Además, en los oficios la PGJE señala como probables responsables a Guillermo Anaya Llamas, Luis Fernando Salazar, José Miguel Batarse, Alma Rosa Huitrón, Carlos Ulises Orta, Alejandro Gámez Handal, Eduardo Sierra, Aldo Minjarez y Jorge Garza Aburto.

La indagatoria es parte de una denuncia presentada el 18 de abril de 2017 por la Fundación Colosio de Coahuila, en la cual se detalla la forma en que operó una red de financiamiento ilícito para pagar por sus servicios a operadores de los dos panistas que querían ser gobernadores.

Según la relatoría de hechos de la denuncia, desde enero de 2017, Guillermo Anaya y Luis Fernando Salazar crearon decenas de consejos ciudadanos en Coahuila, conformados en total por más de 6 mil activistas, quienes durante el proceso electoral se dedicaron a comprar el voto a favor del PAN.

Para recibir su pago, los activistas recibieron tarjetas de débito expedidas por Banorte, pero no a nombre de cada uno de ellos, sino a nombre de otras personas, supuestos afiliados a dos sindicatos fantasma: “Trabajadores y Empleados Especializados Profesionales y Administrativos en General de la República Mexicana” y “Sindicato de Trabajadores y Empleados Especializados, Similares y Conexos de la República
Mexicana”.

A su vez, estos sindicatos recibían depósitos de empresas fachada, como Carnes Shamorock S.A. de C.V.;Corporativo Rivela S.A. de C.V., y Romero, Granados y Asociados Sociedad Civil.

Los integrantes de los Consejos Ciudadanos creados por los aspirantes panistas tenían la consigna de retirar dinero exclusivamente en cajeros automáticos o en tiendas OXXO, ya que ventanillas del banco les exigirían identificación. Y los portadores no eran los titulares de las tarjetas.

De acuerdo con la denuncia, de esta manera se movieron al menos 70 millones de pesos, provenientes de depósitos realizados a las cuentas de los sindicatos referidos, desde varias ciudades del país, entre ellas Mexicali, Saltillo, Monterrey y Reynosa.

En la operación financiera, presuntamente ilícita, está involucrado Eduardo Sierra González, un empresario de Durango, dueño de la franquicia Señor Molletes, quien fue detenido en Canadá en el 2010, acusado de traficar con cocaína.

Sierra González es el “representante legal” de los dos sindicatos fantasma que fueron utilizados para recibir los depósitos del dinero que al final de la triangulación fue usado para pagar a los integrantes de los consejos ciudadanos.

Quienes denunciaron la irregularidad presumen que directivos de Banorte podrían estar involucrados en los delitos, pues no se explican cómo el banco expidió tantas tarjetas de débito a nombre de personas inexistentes, pues las empresas a cuya nómina supuestamente pertenecían los beneficiarios existen.

A partir de la denuncia de la Fundación Colosio, la PGJE inició la averiguación previa número 00009/SAL/ULDE/2017, de la que se desprende, hasta ahora, –según los oficios en poder de laotraopinion.com.mx– la posible comisión de delitos electorales, delincuencia organizada y lavado de dinero.

A su vez, la FEPADE inició la averiguación previa número FED/FEPADE/UNAI-COAH/0000628/2017, por presuntos delitos electorales.

Dicho de otro modo; la elección del PAN en Coahuila, movida a “billetazos”. ¿Ese es el PAN de Ricardo Anaya? ¿Esa la honestidad que defienden los Anaya?

Al tiempo.
03 Julio 2017 04:00:00
¡Margarita ya está en la boleta de 2018!
Parece absurdo, pero es real.

Desde hace más de una década existe un candidato que –años antes de la elección–, tiene un lugar seguro en la boleta presidencial de 2006, 2012 y 2018.

Nos referimos –como saben–, a Andrés Manuel López Obrador, quien es el único aspirante presidencial que está en la boleta de 2018, incluso antes de que su partido, Morena, existiera y consiguiera el registro.

Dicho de otro modo; en el caso de AMLO y Morena, primero fue el candidato y luego existió el partido.

De ese tamaño es el despropósito de una candidatura presidencial que –por si fuera poco–, utilizó más del 30% del total de los spots previstos para todos los partidos. Tiempo ilegal de campaña, utilizado antes que cualquiera.

Hoy, incluso, la de Obrador es la única candidatura real, la única que recibe el trato formal de candidatura –a pesar de su ilegalidad–, y la única que se mide en las encuestas, con la certeza de que el candidato segura estará en la boleta de 2018.

El resto de aspirantes, sean de partidos o sean independiente, son motejados como precandidatos. Y nadie sabe si se convertirán en candidatos.

Sin embargo, a partir de las próximas semanas también aparecerá como candidata formal la señora Margarita Zavala, puntera entre los aspirantes del PAN –y entre los aspirantes en general–, y cuya popularidad aparece empatada con la de López Obrador.

Y es que en días pasados –y ante la urgencia de procesar la selección de su candidato presidencial–, el PAN decidió moverse en dos plataformas; la primera en prevención de una eventual alianza con el PRD y, la segunda, con su candidato y/o candidata propios.

Como queda claro, la definición no dejó satisfecha a Margarita quien fiel a su estratagema inicial, respondió de manera contundente: “si el PAN se rezaga yo voy a continuar… con o sin el PAN yo estaré en la boleta de 2018”, dijo.

¿Y qué quiere decir lo anterior?

Está claro. Margarita no se anda por las ramas y sea por el PAN o sea por la vía independiente, la señora Zavala se meterá a la contienda por 2018. Es decir, Margarita es la segunda candidata segura en la boleta presidencial de ese 2018.

Y precisamente por eso, Margarita urgió a la dirigencia de su partido a tomar una decisión radical y urgente; “si arrancamos ya con un candidato, o candidata, podemos ir solos, sin necesidad de alianza”, sentenció.

Y tiene toda la razón. ¿Por qué?

Porque buena parte de los electores esperan una definición respecto a los candidatos presidenciales que competirán contra Andrés Manuel López Obrador.

Dicho de otro modo, si Margarita aparece en las próximas semanas como candidata del PAN y/o si decide postularse como candidata independiente –sin romper con su partido y en espera de lo que decida el PAN–, de inmediato transformará la percepción de un buen número de potenciales electores.

Y es que a los que “ven con buenos ojos” la precandidatura de Margarita se sumarán aquellos que tendrán la certeza de que ya es candidata presidencial.

Esa mudanza estratégica podría convertir a Margarita Zavala –de golpe y porrazo–, en puntera indiscutible. Es decir, veríamos la “primera fuga” del pelotón de precandidatos presidenciales.

Y de esa manera se podría repetir el llamado “fenómeno Fox”.

¿Recuerdan ese fenómeno?

Como saben, Vicente Fox se postuló como candidato presidencial tres años antes de la elección del año 2000. Su popularidad llegó a tal nivel que, cuando era tiempo de elegir candidato presidencial por el PAN, nadie podía competir con la abrumadora percepción de que era el candidato indiscutible.

El fenómeno se podría repetir en los meses por venir, al arreciar la campaña de la señora Zavala por el 2018. Por eso, tanto el PAN, como el PRD y Morena catalizaron la guerra sucia contra “los Calderón”; Margarita y Felipe.

Y si se concretase “la fuga” de Margarita, son muchas las posibilidades de que la resultante sea la caída de la popularidad de López Obrador. ¿Por qué?

Porque hoy AMLO es popular a causa de que es el único candidato. Si aparece una segunda candidatura en la boleta, el escenario cambiaría de manera radical porque un sector de los indecisos ya tendrían a su preferida.

Y en abono a la hipótesis anterior, vale recordar que en 2006 AMLO llegó a la contienda presidencial con casi 60% de popularidad. Hoy apenas rebasa 20 por ciento.

Margarita es la primera precandidata en fuga y la segunda en la boleta.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

A partir de hoy vacacionamos. El Itinerario Político regresa el domingo 9 de julio.
02 Julio 2017 04:00:00
Mataron al diario La Jornada
Y es que los dueños de La Jornada podrán presumir su maestría en el arte del esquirolaje, podrán burlar a trabajadores y empleados que se fueron a huelga, y hasta podrán ser y hacer hoy todo lo que criticaron a los 20… pero lo cierto es que La Jornada ha muerto.

Y no murió de muerte natural, la mataron.

Mataron al mejor diario independiente del México de los años 80, referente de la izquierda democrática, que dio voz a los que no tenían voz y fue capaz de abrir los ojos y las mentes a los más vigorosos cauces de la alternancia en el poder, cuando pocos creían en alernancia y democracia.

Mataron al emblema del periodismo para el ciudadano de la calle; periodismo que antes que empresa mercantil fue un delicado equilibrio entre la empresa, la responsabilidad social y la más saludable competencia de las ideas.

Mataron a las más perfecta maquinaria para mostrar la verdad social y política; para producir la más apabullante pluralidad de ideas y estimular la tolerancia entre la diversidad; mataron a la fábrica del mejor periodismo que se hizo en años y mataron la mejor escuela de periodismo del último cuarto de siglo.

ALa Jornada la mató una camarilla de ambiciosos sin límite, con Carmen Lira a la cabeza, quien desde 1996 convirtió al diario en casa y causa del periodismo militante y quien hizo una trinchera partidista con la línea editorial.

Y si dudan, quebrada La Jornada, AMLO respalda a su comadre, Carmen Lira, y deja en la calle a los trabajadores. Homenaje de cuerpo completo al gran José Emilio Pacheco, y es que La Jornada, sus dueños y beneficiarios –como AMLO–, “son todo aquello que criticaron a los 20 años”. Esquiroles sin pena y patrones sin vergüenza.

Mataron a La Jornada con periodismo panfletario, militante y rencoroso como el del 3 de octubre de 2017, cuando olvidaron una sola línea a la muerte del gran Luis González de Alba.

Así lo dijimos: “Para esa brillante prensa que milita, cuyo periodismo es de causa y consigna, la muerte no existe si ellos no publican que la muerte llegó por tal o cual; no importa si fundó ese diario; si fue amigo entrañable del director fundador, si ayudó a muchos que hoy no se atreven a reportear su muerte o recordar su vida.

“Prensa de consigna y mezquindad dictatorial, de venganza, que obedeció la consigna de no mencionar la muerte de uno de sus pilares fundadores.

“Prensa que hizo el mejor favor posible a Luis González de Alba –al no reportear su muerte y no recordar su vida–, porque con esa soez omisión le dan la razón al gran Luis, que seguro vuelve a morir, de risa, con un socarrón: “¡Se los dije!”.
Y al brillante periodismo de Carlos Payán y Carmen Lira sólo faltó una Rayuela con la consigna. “¡Falso..! ¡No murió Luis González de Alba!”.
Podrán publicar La Jornada. Pero La Jornada está muerta. La m

29 Junio 2017 04:00:00
Alianzas: la doble moral
En los últimos 16 años, PAN y PRD han formalizado 20 alianzas estatales –sin contar las de facto–, con las que le arrebataron al PRI 11 gubernaturas.

En por lo menos 10 de esas 20 alianzas, el promotor fue AMLO, ideólogo del “Todos contra el PRI”, quien hoy lloriquea por alianzas potenciales contra Morena y sataniza “las alianzas perversas” PAN PRD. AMLO presidió el PRD y prohijó las alianzas con el PAN y hoy las sataniza.

Pero la doble moral desatada por las alianzas también contagia a azules y amarillos, quienes se escandalizan por un posible matrimonio en 2018.

Lo único claro es que la alternancia de partidos en el poder no es garantía de avance; en muchos casos es un mayor retroceso. Y si lo dudan, vean hoy Nuevo León, Veracruz y Chihuahua.

1.- La primera alianza PRD-PAN se llevó a cabo en 1991, en San Luis Potosí, en donde Salvador Nava encabezó la “Coalición Democrática Potosina” que incluía al PAN, PRD y PDM. Todos fueron contra el PRI de Fausto Zapata, quien ganó pero fue defenestrado por una negociación política.

2.- En 1992, en Tamaulipas, Jorge Cárdenas González encabezó la alianza PAN, PRD. Perdieron de nuevo ante el priísta Manuel Cavazos.

Hasta 1999 se repitió una alianza azul y amarilla, en las elecciones de Coahuila y Nayarit.

3.- En el primer estado la alianza la conformaron PAN, PRD, PVEM y PT; sin embargo, Juan Antonio García Villa perdió las elecciones ante Enrique Martínez y Martínez.

4.- En Nayarit, PAN, PRD, PT y el PRS (Partido de la Revolución Socialista) ganaron las urnas con Antonio Echeverría Domínguez, el expriísta padre del actual Gobernador del mismo estado. Fue la primera vez que con un expriísta, la derecha y la izquierda le quitaron un Gobierno estatal al PRI.

5.- En las elecciones del nuevo milenio (el año 2000), con la “Alianza por Chiapas” nació el “Todos Unidos contra el PRI”. Y todos los partidos derrotaron al PRI, con el expriísta Pablo Salazar Mendiguchía, un fallido gobernador que sumó al PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, Partido de Centro Democrático (PCD), Partido Alianza Social (PAS) y el Partido de la Sociedad Nacionalista (PSN).

6.- En 2001, el PAN, PRD, PT y PVEM ganaron las elecciones en Yucatán, con Patricio Patrón Laviada como candidato.

7.- En 2004 Javier Corral encabezó la alianza “Todos Somos Chihuahua” entre el PAN, PRD y Convergencia. Perdió ante José Reyes Baeza.

8.- Por su parte, Gabino Cué lideró “Todos Somos Oaxaca” y perdió la gubernatura de la entidad ante Ulises Ruiz Ortiz, de “Nueva Fuerza Oaxaqueña”.

En 2010 se llevaron a cabo cinco alianzas entre PAN y PRD para las elecciones a gobernador de los estados de Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla y Sinaloa. En tres entidades ganaron.

9.- La alianza “Durango nos une” entre el PAN, PRD, Convergencia y PT,

con José Rosas Aispuro, perdió las elecciones ante Jorge Herrera Caldera del PRI.

10.- “Hidalgo nos une” con Xóchitl Gálvez como candidata de los partidos PAN, PRD y Convergencia, tampoco logró ganar las elecciones.

11.- En Oaxaca la alianza “Unidos por la Paz y el Progreso” con Gabino Cué,

del PAN, PRD, PT y Convergencia, ganó a Eviel Pérez Magaña, del PRI y PVEM.

12.- La alianza “Compromiso por Puebla”, con Rafael Moreno Valle como candidato del PAN, PRD, Convergencia y Panal, ganó las elecciones a Javier López.

13.- Mario López Valdez ganó con “El cambio es ahora por Sinaloa”, con el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, al priista Jesús Vizcarra Calderón.

14.- En las elecciones de 2013, en Baja California, Francisco Vega ganó el gobierno con el PAN, PRD, Nueva Alianza y el Partido Estatal de Baja California (PEBC).

En 2016 se crearon cinco alianzas que representaron tres victorias para el PAN-PRD; en Durango, Quintana Roo y Veracruz; y dos derrotas, en Oaxaca y Zacatecas.

15.- José Rosas Aispuro representó la alianza “Unidos por ti” entre el PAN y PRD, ganó la gubernatura de Durango a Esteban Villegas Villarreal.

16.- Carlos Joaquín González al frente de “Quintana Roo UNE, Una Nueva Esperanza” ganó las elecciones al priista Mauricio Góngora Escalante.

17.- “Unidos para rescatar a Veracruz” dio la victoria a Miguel Ángel Yunes Linares ante Héctor Yunes Landa.

18.- La fórmula no funcionó en Oaxaca, pues “Con Rumbo y Estabilidad para Oaxaca” con José Antonio Estefan Garfias como representante de todos contra el PRI, perdió las elecciones ante el priista Alejandro Murat.

19.- En Zacatecas, el aliancista Rafael Flores Mendoza fue derrotado por el priísta Alejandro Tello Cristerna.

20.- En 2017, en Nayarit la alianza PAN, PRD, PT y PRS con Antonio Echeverría García, ganó a Manuel Humberto Cota, del PRI

De las 20 alianzas estatales PAN-PRD –en 16 años–, casi todas resultaron un fracaso. Se salva, por ejemplo, la de Sinaloa, con Mario López Valdez.

¡Así o más clara la doble moral del PRD, PAN, Morena…!

Al tiempo.
28 Junio 2017 04:00:00
El ‘chingo de dinero’ de Morena: las pruebas
No es novedad hablar del “cochinero” en las elecciones mexicanas.

La costumbre, terca, coloca al PRI, PAN y PRD como los principales artífices de “cochineros” electorales en el país. Incluso, el eslogan “la mafia del poder” alude a esos tres partidos y sus respectivos gobiernos, a los que se pone como ejemplo del “cochinero” electoral.

Sin embargo, nada se sabe del “dinero negro” que partidos como Morena, entre otros, metieron a procesos electorales como el del Estado de México.

Por ejemplo, todos recuerdan el audio-espionaje del candidato del PT al Estado de México, Óscar González, quien en la asamblea donde declinó a favor del partido rojo, reveló que los candidatos de Morena “traen un chingo de dinero”.

Está claro que nadie sabe qué es “un chingo de dinero”, sobre todo en una campaña electoral. Sin embargo, el pasado 12 de junio apareció una pista del “chingo de dinero” que manejó el partido Morena en el Estado de México.

Según el portal “noticias.red” –especializado en información mexiquense–, el partido Morena destinó casi 200 millones de pesos para el pago de “operadores políticos” en al menos 102 de los 125 municipios que comprende la geografía del Estado de México. Todo ello durante las elecciones del pasado 4 de junio.

Los detalles del gasto y de la “operación política” dejan ver no sólo el nombre del operador en cada municipios mexiquense sino –sobre todo–, el monto del dinero destinado para un concepto titulado “reporte de pagos a estructura de referentes”.

No se sabe si esos casi 200 millones de pesos son parte de las prerrogativas oficiales de dinero público legal que entrega el INE a los partidos; tampoco si el dinero fue reportado como parte de los gastos de campaña y –por consecuencias–, tampoco se conoce su origen.

Lo que se sabe es que Morena pagó puntual a cada uno de los casi mil operadores, la cantidad de 25 mil pesos mensuales durante enero y mayo y que, finalizó la relación político-laboral, con un pago de 80 mil pesos durante junio, el mes de la elección.

Se trata de un listado de 19 páginas que detallan los nombres de 922 personas, que operaron para el partido Morena durante todo el proceso electoral en el Estado de México.

Es un listado elaborado con precisión, en papel membretado de Morena, con una referencia estadística y las cantidades respectivas, una clave de referencia al municipio asignado a cada operador, así como la sección electoral en la que tiene encomendada la labor de promoción del voto y traslado de los votantes.

Se pudo probar la existencia de los nombres, las secciones electorales y pertenecen al partido Morena. En municipios como Ecatepec y Nezahualcóyotl, trabajaron, según las pruebas del “cochinero”, más de 100 integrantes de esa estructura.

Pero las revelaciones no terminan ahí. El paquete informativo –que se puede consultar en la página La Otra Opinión HYPERLINK “http://laotraopinion.com.mx/”http://laotraopinion.com.mx/–, también revela el monto de ttoda la operación político electoral a lo largo de los primeros cinco meses del año; de enero a junio.

En cada uno de esos meses, los integrantes de las “estructuras” recibieron 25 mil pesos –más de 10 veces el salario mínimo mensual–, mientras en el decisivo mes de junio el pago fue de 80 mil pesos, a manera de finiquito. “El pago está pendiente” se lee en la columna correspondiente al mes de junio, en el documento.

En total, cada operador habría ganado 205 mil pesos durante los seis meses de trabajo, mientras que la erogación total de Morena sería de 189 millones 10 mil pesos, tan solo por el pago de las llamadas estructuras, gasto que según una revisión preliminar podría no haber sido reportada ante la autoridad electoral.

Según la misma pesquisa, los casi 200 millones de pesos que gastó Morena en operadores políticos, equivalen a casi 70% del tope de campaña. Aquí vale recordar que la entonces candidata, Delfina Gómez, se comprometió a reducir en 50% el tope de gasto de campaña. Es decir, algo así como 142 millones de pesos.

Si a lo anterior –a los 142 millones de pesos–, se suman los 114 millones de pesos que la señora Delfina Gómez dijo haber invertido en su campaña, entonces la candidata de Morena al Gobierno mexiquense habría gastado 303 millones de pesos, cifra que supera por 162 millones de pesos el tope de campaña del partido rojo.

Sin embargo, hasta hoy nadie ha explicado el origen de esos casi 200 millones de pesos que Morena gastó en casi mil operadores políticos. Nadie ha desmentido la extensa información que documenta ese gasto y no existe una investigación del INE, la FEPADE o de otra autoridad electoral.

Por eso la pregunta: ¿Dónde está la verdadera mafia del poder?

Al tiempo.
27 Junio 2017 04:00:00
¡El candidato deseo!
Si alguien lo dudaba, Miguel Mancera confirmó –el fin de semana–, que tiene el control político del PRD. ¿Y eso qué…?, podría espetar algún curioso.

Casi nada. Mancera tiene en la mano el pasaporte para una candidatura presidencial, sea con los amarillos, sea con un frente de partidos y ciudadanos o sea como candidato independiente.

Y es que, a querer o no, Miguel Mancera se ha convertido en “el candidato deseo”. ¿Por qué?

Porque desean tirarlo malquerientes como el partido Morena y sus dueños, quienes “torpedean” todo lo que dice y hace el Jefe de Gobierno de la capital; lo quieren fuera no pocos “desesperados” del PRD, que lo ven como un peligro para sus proyectos personalísimos. Y desean tirarlo panistas que no están convencidos de una alianza entre azules y amarillos.

Pero quién más desea ver en la lona a Mancera se llama AMLO, el dueño de Morena, quien luego de que el PRD dio luz verde al frente amplio con el PAN, llamó “alianza perversa” a la posibilidad de una candidatura común entre amarillos y azules para 2018.

Y es que el tamaño de la victoria de Mancera en el PRD y en la configuración del Frente Amplio Opositor, es el tamaño de la derrota de AMLO. Es decir, Mancera será el Macrón para un Obrador que en México juega el papel de la extrema derecha.

Y, claro, a Mancera también lo quieren –pero como candidato–, grupos sociales, partidos y ciudadanos que han entendido que son pocas las alternativas no partidistas, confiables y que están lejos de los políticos clásicos.

Y en el grupo de ciudadanos que no militan en un partido pero que tienen atributos para ser candidatos presidenciales, están el propio Miguel Mancera, Margarita Zavala y José Antonio Meade.

Como saben, Mancera y Meade no tienen militancia partidista, en tanto Margarita es panista antes que su esposo, el expresidente Calderón, ingresara al PAN.

Pero tampoco es nuevo y menos resulta perverso que un candidato presidencial consiga el control del partido que lo llevará a una carrera presidencial.

En realidad se trata de un proceso político normal, en México y el mundo. En el PRD, por ejemplo, Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador fueron dueños del partido que los llevó a cinco aventuras presidenciales, todas ellas fallidas.

En el PAN, algunos han tenido el control del partido para acceder a la candidatura presidencial –como Ricardo Anaya–, y otros han luchado por el control del partido para ser candidatos.

Manuel J. Clouthier, por ejemplo, fracturó en dos al PAN, antes de ser candidato. Vicente Fox ganó la candidatura del PAN, desde fuera del partido, por la vía de los hechos. Felipe Calderón –en cambio–, se enfrentó al Presidente de la República –Vicente Fox–, y al partido. Al final, ganó la candidatura.

En el PRI el candidato presidencial siempre había sido designado por el presidente. Sin embargo, esa lógica se rompió cuando manos criminales cortaron la vida de Luis Donaldo Colosio, por un lado, y luego del año 2000, cuando el poder presidencial ya no estaba en manos del PRI. Entonces el poder se trasladó a los gobernadores.

Y en Morena, como todos saben, el dueño de esa empresa familiar es quien todo decide y de todo se beneficia. AMLO es el candidato presidencial de Morena, incluso antes de que Morena naciera. Es igual al escándalo del espionaje, los periodistas quejosos lo conocían antes de que el New York Times lo publicara.

Por eso, desde hace casi dos años, Mancera teje el control político del PRD, como primer paso para la conformación de un “frente amplio” en donde habrá lugar para todos; el PAN, el PRD el PT y hasta habría lugar para Morena.

Sin embargo, el Jefe de Gobierno apenas empieza una batalla titánica. ¿Por qué?

Porque Mancera enfrenta el serio problema de haberse convertido –por un lado–, en el “candidato deseo”, mientras que por otro lado es el político al que muchos quieren destruir y otros tantos eliminar de la carrera
presidencial.

A pesar de que el pasado fin de semana la dirigencia del PRD definió la formación de un frente amplio para impulsar la candidatura presidencial y que invitaron al PAN y a Morena, lo cierto es que no hay posibilidades de que esas alianzas lleguen a puerto seguro. ¿Por qué?

1.- Porque Miguel Mancera es el principal adversario de Andrés Manuel López Obrador.

2.- Porque Morena es el principal instrumento de AMLO para destruir a Mancera.

3.- Porque Mancera es el único candidato de las izquierdas con posibilidades de encabezar un “frente amplio ciudadano y partidista”. Nos referimos a la amalgama capaz de fusionar a las izquierdas en torno a Mancera.

4.- Y, porque es casi un hecho que en el PAN la candidata será Margarita Zavala.

¿Ven a Mancera retirarse de la contienda a favor de Margarita? ¿Ven a Margarita declinar por Mancera?

Al tiempo.
26 Junio 2017 04:00:00
¡Fue montaje, más que espionaje! ¡Las pruebas!
Nada ni nadie convencerá a quienes –periodistas o no–, cultivan el odio a Peña Nieto. Nada convencerá a los que “compraron” el cuento de que el New York Times probó espionaje de Peña a periodistas y activistas.

Ni la contundencia de que el “Citizen Lasb” nada prueba, ni la incapacidad de la prensa mexicana para profundizar en el tema. Y tampoco el recuento puntual de “reportajes” manipulados, del NYT, sobre Peña. Los que quieren creer esas y otras mentiras, las seguirán creyendo. Pero, en atención a muchos ciudadanos no intoxicados del odio a Peña, el portal
http://www.letraroja.com realizó una investigación que desmiente al New York Times y prueba un montaje, más que espionaje.

1.- Una fuente del Sistema Nacional de Seguridad –que pidió reservar su identidad–, confirmó que el sistema Pegasus fue declarado obsoleto por el Gobierno mexicano, antes de 2013. La razón, su deficiente nivel de operación.

La fuente dijo: “con Pegasus nunca hubiéramos localizado a los más de 100 objetivos prioritarios detenidos en este gobierno… el sistema que hoy emplea el Gobierno es de vanguardia… además, lo que hace Pegasus lo consigues en la Plaza de la Tecnología”.

2.- Tenía razón la fuente. Letra Roja buscó en la Plaza de la Tecnología y por 100 pesos, consiguió un programa capaz de espiar a través de WhatsApp, en forma idéntica a la denunciada por los espiados.

3.- Además de deficiencias periodísticas, el NYT reveló dotes metafísicos de ciertos periodistas mexicanos.

4.- Como saben, el reportaje del NYT se publicó el lunes 19 de junio y según los primeros reportes periodísticos y redes empezó a ser publicitado en México a las 7 de la mañana, hora local.

5.- Curiosamente, Notimex recibió a las 9:00 horas de ese lunes, la convocatoria a la conferencia de prensa que ofrecerían periodistas, para repudiar el espionaje.

6.- A las 9:32 de la mañana, Notimex “liberó” el boletín de la convocatoria para la conferencia de prensa –que tendría lugar a las 13:00 horas–, en el Hotel Fiesta Americana de Reforma. El comunicado daba cuenta no sólo de la reserva del salón para el evento, sino que se había diseñado la identidad gráfica, con el hashtag #GobiernoEspía.

7.- Según investigó Letra Roja, convocar a las 9 de la mañana del lunes 19 de junio, para un evento en el Fiesta Americana programado a las 13:00 horas, debió significar el apartar del salón con muchas horas, o días de
anticipación.

8.- Una persona del Fiesta Americana –de identidad reservada por seguridad y empleo--, confirmó que los domingos no trabajan, que el sábado sólo están medio día y que la única forma de apartar un espacio para este tipo de eventos –un lunes a las 9:00 horas–, es con reserva previa y pago adelantado.

9.- Es decir, resulta imposible reservar un salón en un día lunes, antes de las 9 de la mañana, ya que se manejan por disponibilidad. Para apartar un espacio se hace contrato. Además, los lunes los encargados de la “reserva de salones” llegan a la oficina pasadas las 9 de la mañana –regularmente a las 10–, lo que hace imposible cualquier movimiento.

10.- Queda claro que si Aristegui y amigos enviaron la convocatoria de la conferencia a Notimex, a las 9:00 horas del lunes 19 de junio –para denunciar el supuesto espionaje de Peña–, debieron contratar el hotel viernes o sábado previos.

11.- Por eso las preguntas. ¿Cómo sabían Aristegui y sus amigos, desde el viernes 16 o sábado 17, que el New York Times publicaría el reportaje sobre el supuesto espionaje de Peña? ¿Cómo sabían los periodistas mexicanos el contenido del reportaje? ¿Espían al NYT? ¿Quién regaló la primicia y organizó el montaje para denunciar espionaje del Gobierno mexicano a periodistas?

12.- Queda claro, la conferencia de prensa de Aristegui fue un montaje, una comparsa que acompañó al “reportaje” que nada prueba y que sólo buscaba el descrédito del Gobierno mexicano.

13.- Hay más. Durante la conferencia de Aristegui, la escenografía mostró banners con imágenes del diseño gráfico #GobiernoEspía, con variantes.

14.- Según empresas de publicidad consultadas –se reserva la identidad por razones de seguridad–, banners como los que aparecieron detrás de Aristegui debieron realizarse en no menos de 15 horas. La elaboración incluye el arte, diseño, impresión, montaje y traslado.

15.- Si el contenido del “reportaje” del New York Times se conoció en México a las 7:00 horas –local–, del lunes 19 y la conferencia de prensa se realizó a las 13:00 horas, los banners se debieron encargar viernes o sábado previos.

16.- De nuevo las preguntas. ¿Cómo se enteró Aristegui que el NYT publicaría el reportaje? ¿Tráfico de información? ¿Información pagada y de consigna?

¡Así o más claro!

Al tiempo.
25 Junio 2017 04:00:00
Los intocables
Aquí dijimos que uno de los problemas graves de la prensa mexicana es que ciertos periodistas se creen intocables.

Suponen que pueden mentir y difamar, no sólo al ciudadano sino a las instituciones, de manera impune.

Sin embargo, cuando la autoridad insinúa investigar a quienes mienten y difaman, “Los Intocables” lloriquean que el Gobierno los persigue.

Así ocurrió el jueves, cuando Peña Nieto negó que su Gobierno espíe periodistas y activistas, y dijo que no existe prueba de ello. Dijo: “espero que la Procuraduría General de la República, con celeridad, pueda deslindar responsabilidades… y espero que al amparo de la ley (la justicia) pueda aplicarse contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el Gobierno”.

El comentario desató una paliza contra el Presidente. Y reaparecieron Los Intocables; que si el Presidente amenazó a periodistas, que si atentaba contra la libertad de expresión, que si anunciaba una persecución…

En efecto, el fraseo presidencial no fue adecuado y, por eso, “la madriza”.

Sin embargo –y en rigor–, lo que dijo Peña no es más que el camino legal, a pesar de que se retractó. ¿Por qué?

Porque para investigar el supuesto espionaje del Gobierno –lo que reclaman Los Intocables–, la indagatoria debe llegar no sólo a los periodistas, sino a los medios. ¿Por qué?

Por norma legal y por sentido común. Porque para investigar el origen del supuesto espionaje gubernamental, la investigación debe tocar a los espiados –los periodistas–, quienes deben presentar denuncia, pruebas y responder preguntas básicas.

Y es que el espionaje sin medios de poco sirve. Si los medios no difunden el producto del espionaje, no tiene razón de ser el espionaje. Todos los días, distintos audios, videos y documentos producto de espionaje pasan por textos, micrófonos y pantallas de periodistas que hoy gritan que son espiados y
perseguidos.

¿Quién entregó a Brozo los videoescándalos? ¿Quién a Loret los muchos videos difundidos en su matutino? ¿Quién a Aristegui el espionaje de “la casa blanca” y otros audios y videos? Quién entregó los videos de Eva Cadena…? ¡Si el espionaje afecta a otros, que se chinguen, mientras no toque a Los
Intocables!

No aceptan Los Intocables que si alguien espía –Gobierno, partido, empresa, o medios–, la otra pieza del espionaje es la difusión; medios corresponsables. Y es que espionaje y medios son la simbiosis perfecta.

Si se investiga al que espía, se debe investigar al medio y a “Los Intocables” que difunden el espionaje. Se debe saber, por ejemplo, el criterio y el interés que mueve a periodistas y medios, al difundir lo espiado. ¿Si el espionaje limitó el periodismo de los “espiados”? ¿Cuántas “joyas periodísticas” abortaron a causa del espionaje?

¡Intocables, impunes y llorones!

Al tiempo.
23 Junio 2017 04:00:00
¡‘La madriza’ del NYT a Peña!
Dicen que no es campaña. Pero si tiene pico de pato, patas de pato, cola de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que es un pato.

Y es que el cuestionado The New York Times es el diario internacional que con mayor frecuencia golpea al gobierno de Enrique Peña, no siempre con fundamento y muchas veces con información falsa.

Y quedó en evidencia el periodismo del NYT apenas el pasado lunes, en un “reportaje” en el que insinúa –sin pruebas–, que el Gobierno mexicano utiliza el software “Pegasus” –de la empresa israelí NSO Group– para espiar periodistas y activistas.

La recurrente “crítica” sin fundamento y a veces inventada, permite especular que se trata de una campaña para confrontar a Carlos Slim, accionistas del diario neoyorquino, con el Presidente mexicano. Eso, a pesar de que se han restablecidos los vínculos entre el magnate y el Presidente.

¿Quién está detrás de “la madriza” del NYT contra el gobierno y el presidente mexicanos?

¿Lo dudan? Van los hechos.

1.- El NYT insinuó que México espiaba periodistas desde el 25 de agosto de 2016, cuando Nicole Perlroth –coautora con Azam Ahmed del “reportaje” del lunes–, reportó la vulnerabilidad de iPhones frente al software de NSO Group. Según la reportera, una de las víctimas de hackeo fue Rafael Cabrera, colaborador de Carmen Aristegui y coautor del reportaje de “la casa blanca”.

2.- El 11 de febrero de 2017 Perlroth y el NYT volvieron al tema en un “reportaje” que asegura que programas de espionaje fueron empleados contra promotores de un impuesto a los refrescos en México. En el texto se retoma el caso de Rafael Cabrera y se describe al Gobierno mexicano como “cliente entusiasta de herramientas de espionaje”. Ni una sola prueba.

Además, los “reportajes” quedaron desacreditados –al igual que el de este lunes– toda vez que la propia Perlroth reconoció que no hay forma de probar que haya sido el Gobierno mexicano quien empleó los softwares en contra de la prensa y los activistas. Otro invento.

3.- Pero los ataques del NYT contra Peña vienen de lejos. El 23 de junio de 2014 el diario publicó un artículo de Francisco Goldman en el que describe al presidente como “figura políticamente insignificante, que gobierna al servicio de los poderes establecidos dentro del PRI”. Una opinión.

4.- El 24 de julio de 2014, NYT publicó un editorial en el que critica la aprobación de Peña Nieto y afirma que las Reformas Estructurales son objeto de rechazo en México. No dice que el rechazo lo encabezó Carlos Slim, accionista poderoso del NYT.

El 11 de noviembre, el diario publicó el editorial “La ley y el orden en México”, en el que critica el papel del Gobierno frente a “los 43” de Ayotzinapa, así como en Tlatlaya. La opinión es copia de los dichos del periodismo militante de Morena.

6.- El 13 de octubre de 2015, el NYT publicó un “reportaje” de Sonia Nazario, quien acusa al gobierno mexicano de “reprimir” de forma “feroz” a los refugiados centroamericanos. La autora asegura que la represión se realizó “a petición” de Barack Obama, cuya administración aportó recursos para una “cacería” de migrantes. ¿Y las pruebas? Nada.

7.- El 4 de enero de 2016 NYT publicó el editorial titulado “Las respuestas que Peña Nieto no le da a México” –título idéntico al discurso de señora Aristegui–, en el que critica la respuesta del Gobierno ante el caso Iguala, la fuga de “El Chapo” Guzmán, la llamada casa blanca. Además, se dice que Peña Nieto será recordado como “un mandatario que evitó rendir cuentas”, y que “minimizó verdades incómodas”.

8.- El 26 de abril de 2016 el NYT publicó un editorial titulado “México huye de la verdad”. En el texto, se acusa al Gobierno de entorpecer la investigación sobre el caso Ayotzinapa y rechazar informes del GIEI. No dice que la investigación del GIEI no aportó ninguna prueba concluyente y costó millones al Estado mexicano.

9.- El 27 de mayo de 2016 NYT publicó otro editorial crítico a las fuerzas armadas. Dice, “matan con eficacia abrumadora”. Y asegura que su “letalidad” es “desproporcionada”. Acusa a las autoridades de no investigar a militares señalados por actos de tortura y desapariciones forzadas. ¿Pruebas? Sólo ocurrencias.

10.- El 6 de octubre de 2016 el diario publicó un editorial en el que criticó la decisión del Congreso de EU de otorgar a México una partida de 155 millones de dólares para combatir la inseguridad y el narcotráfico, a pesar de que “México presenta severos problemas en materia de respeto a los derechos humanos”.

11.- El 16 de diciembre de 2016 el NYT publicó un editorial en el que acusa al Gobierno mexicano de negarse a difundir un informe sobre el caso Ayotzinapa.

¿Casual “la madriza” del NYT a Peña? ¿De quién la mano que mueve la cuna?

Al tiempo.
22 Junio 2017 04:00:00
Periodismo mexicano ¡ya paren de sufrir!
Una lección de los viejos maestros de periodismo apela a la autocrítica: “¡Algo está mal, o muy mal, cuando los periodistas son noticia!”.

Sí, algo anda mal en el periodismo mexicano. ¿Por qué?

Porque si hoy los periodistas marchan y exigen la protección de las instituciones del Estado –ante la violencia–; si los periodistas creen que son la casta divina y debe cuidarlos el Presidente, entonces asistimos al fin del periodismo.

Y es que los periodistas habrán llegado a la conclusión de que su trabajo en prensa, radio y televisión –y en redes–, no sirve para nada. ¿Por qué? Porque al recurrir a la protesta callejera, los periodistas renuncian al papel fundamental del oficio; denunciar el abuso de todas las formas de poder. En cambio, exigen trato especial, antes que exigir desde sus respectivos medios, la justicia para todos.

Algo anda mal cuando los periodistas creen merecer cuidadores especiales del Estado, cuando creen excepcional su trabajo, cuando suponen que otros oficios y otros ciudadanos –cualquiera que sea el caso–, son de menor importancia. ¿Será el periodista un ciudadano digno de los mejores privilegios
sociales?

Algo está mal cuando los periodistas imaginan que la violencia generalizada es más grave si la víctima es un periodista. Ignoran que el mayor impacto de la violencia ocurre cuando la víctima es el ciudadano anónimo que no importa a nadie y cuando no merece una línea ágata, una mención en radio, un segundo en tele o un tuit en redes.

Cuando la víctima del crimen es un periodista, deben parar prensas, cambiar titulares; se exige duelo nacional. Y cuando la víctima es un ciudadano de a pie, a nadie
importa.

Y es que los periodistas se movilizan y exigen, no que las instituciones le den seguridad a todos; piden protección especial para un gremio.

Pero el maniqueísmo y la egolatría atrofiaron a muchos periodistas. Olvidan que su labor no es proteger a su gremio y menos buscar patentes de impunidad. Tampoco tratos especiales para “mantener vigente” la manoseada “libertad de expresión”.

Más que marchas a favor de privilegios, los periodistas deben usar sus espacios para escribir, denunciar en radio y televisión, trabajar reportajes y editorializar –y todo meterlo a redes–, contra los abusos del poder y a favor de la seguridad y la justicia… para todos, no sólo de su gremio.

el maniqueísmo es otro escándalo cuando se habla del espionaje, otra calamidad que persigue periodistas.

Aquí la contradicción es patética. Frente a la violencia criminal, los periodistas exigen protección del Estado, al tiempo que se quejan y acusan al Estado de perseguirlos y espiarlos. Piden protección contra la violencia criminal y acusan de criminal al Estado, por combatir al crimen. ¡Patético!

Cualquier ciudadano concluirá que los periodistas mexicanos sólo buscan privilegios; que poco o nada les importa ejercer el periodismo para tener mejores instituciones, mejor gobierno, mejores partidos, mejor Congreso.

Y resulta peor cuando los “egos robustos” del periodismo y los “alcohólicos de la fama” se creen poseedores de los secretos para tirar o construir al “México bueno”. Cuando creen que ese “privilegio” los convierte en blanco del espionaje del Estado.

¿De verdad los periodistas mexicanos creen tener tales poderes y tales, secretos? ¿Creen que el Estado los espían por sus “tesoros informativos”? Si eso creen, algo está mal en el periodismo mexicano.

Nadie duda de la existencia del espionaje, sea de instituciones del Estado, sea entre empresas mediáticas, entre políticos y partidos, entre bandas criminales.

no existe una sola prueba de que los quejosos de la reciente temporada del espionaje, sean espiados por el Estado. Peor aún, no pudo ser más ridícula la explicación del reportero que, frente a Carlos Loret, dijo creer que cree que la creencia es el credo de que el gobierno cree espiar. Joya del peor periodismo del mundo. ¿Por qué?

Porque el periodismo no es un acto de fe. Un periodista de investigación no puede decir “yo creo que”. El periodismo prueba o no hay historia. Y punto.

Además, nadie puede negar que el mayor ataque a libertades periodísticas básicas no viene del supuesto o real espionaje del Estado. No, en realidad viene de las propias empresas mediáticas, muchas de las cuales imponen líneas editoriales que coquetean en la frontera de la censura; una censura más perniciosa que el supuesto o real espionaje.

Sería un exceso de vanidad y egolatría –adicciones del periodismo mexicano–, suponer que el problema central de los periodistas es el espionaje.

El problema, la tara, es el periodismo militante; que se dice de izquierda y defiende a la derecha y sus dictaduras; que habla de pobres y saquea y engaña a los pobres, que exige libertades como la de expresión, y en sus filas censura e impone el pensamiento único.

¿Algo les dicen Proceso, La Jornada, Reforma…?

Al tiempo.
21 Junio 2017 04:00:00
Margarita: ¡Víctima hasta del crimen organizado!
El 16 de febrero de 2014, aquí planteamos la hipótesis de que Margarita Zavala tenía todo para convertirse en candidata presidencial del PAN. Enojados, muchos respondieron con una “madriza”.

“Idiota” y “loco” fue lo menos que nos endilgaron.

Hoy, luego de mil 51 días, 40 meses y 3 años de aquel 16 de febrero –y a pesar de muchos intentos para desbarrancar a la panista– Margarita sigue como puntera en el PAN y está cerca de conseguir la reedición del fenómeno Fox; la candidatura presidencial del PAN por la vía de los hechos.

Y no, cuando en febrero de 2014 adelantamos la candidatura de Margarita no era gracias a una bola de cristal. Sólo era cuestión de revisar la baraja panista para entender que los azules se quedaron sin figuras, luego que Acción Nacional fue semillero de líderes, dirigentes, gobernantes y políticos; perfiles envidiables por sus valores y su
ejemplo.

Hoy, Margarita sigue siendo la única figura política con carisma natural, sensible y capaz de trasmitir los valores fundacionales del PAN. Incluso, hoy el nombre de Felipe Calderón ya no es un lastre, sino un activo para Margarita. Por eso las feroces campañas a sueldo que tanto tirios como troyanos lanzan contra Calderón. El más reciente, un fallido ataque en Cancún.

Pero el “Fenómeno Margarita” no sólo es producto de la imagen positiva de la “exprimera dama” y de la carencia de liderazgos carismáticos en el PAN. No, también es producto de las malas y las peores decisiones del PAN.

Y es que si –por un momento– pedimos honestidad a militantes del PAN en una hipotética encuesta sobre valores los democráticos, como la honestidad y congruencia –propios de la doctrina azul– pocos identificarían con esos valores a Ricardo Anaya y a Rafael Moreno Valle. ¿Por qué?

Porque tanto Anaya como Moreno son parte de la generación del llamado “PRI-AN”. Es decir, priistas vestidos de azul y, sobre todo, practicantes de las peores herencias del viejo partido tricolor.

Y si quieren pruebas, basta ver a Anaya desesperado, tratando de ganar las elecciones de México y Coahuila con las peores artes del PRI –incluso intentó engañar al jefe de la OEA– en tanto Moreno sigue sin explicar el origen de una fortuna escandalosa, que gasta para ser candidato presidencial.

Frente a malos productos panistas como Anaya y Moreno –al tiempo políticos típicamente transas, como los que rechaza buena parte de la sociedad– la figura de Margarita se agranda y hasta es capaz de mover a favor de su imagen los penosos horrores ortográficos en sus espectaculares.

Y es que el pragmatismo político –como lo dijimos aquí hace tres años– ha jugado a favor de Margarita Zavala a quien Gustavo Madero arrebató toda posibilidad de ser diputada y a quien Anaya cerró todas las puertas de la dirigencia del partido.

A pesar de todo, Margarita parece más cerca que nunca de la candidatura presidencial del PAN, mientras Gustavo Madero está muerto políticamente y Ricardo Anaya parece tocado de muerte.

Aquel 16 de febrero de 2014 señalamos que el jefe nacional del PAN, Gustavo Madero, no entendía que la lucha por la sucesión en el PAN no era contra “los calderonistas” en términos generales, sino contra Margarita Zavala, la única figura con posibilidades para 2018.

Dijimos: “Y la hipótesis puede parecer descabellada o incluso fuera de la realidad, pero la fuerza del pragmatismo nos lleva a la conclusión de que hoy el PAN no tiene más que una figura con posibilidades reales de convertirse en potencial aspirante presidencial. Y esa figura se llama Margarita Zavala.

“Y es que cuando se incluye a Margarita en sondeos de aceptación y popularidad de las figuras de Acción Nacional, la esposa del expresidente Calderón supera en mucho en conocimiento, aceptación y popularidad al resto de los examinados, sea entre panistas, sea entre población abierta”.

¿Qué dicen hoy todos los que hace tres años aseguraban que era una locura la potencial candidatura presidencial de Margarita Zavala?

MAs, luego que cerraron las puertas del PAN a Margarita, la precandidata se fue por la libre. En un spot, el 14 de junio de 2015, dijo: “No contenderé por la dirigencia. El partido tiene hombres y mujeres a la altura de este desafío y confío que en el PAN podremos tomar la mejor decisión. Por estas razones he decidido que en los tiempos que señala la ley electoral, buscaré la Presidencia de la República”.

Margarita sigue con vida y está cerca de la candidatura presidencial del PAN. Por eso cada vez son más los golpes bajos, la guerra sucia y hasta los ataques del crimen organizado, que tampoco quiere a Margarita.

Al tiempo.
20 Junio 2017 04:00:00
¡Periodistas espiados y… periodismo de quinta!
Lo nuevo no es que en México el espionaje alcance a periodistas, políticos, empresarios, líderes sociales y todo aquel que para algunos seas un riesgo y un negocio para otros.

Espían instituciones del Estado, espían grupos criminales, empresariales y hasta grupos especializadas en infidelidad. Bueno, espían “malandros” que roban identidad, documentos confidenciales y cuentas bancarias. Incluso quienes buscan chantajear a los infieles.

El problema, sin embargo, no es saber que todos somos espiados. No, el problema es probarlo, con nombre y apellido –santo y seña–, para que la autoridad castigue el crimen llamado espionaje.

Y viene a cuento porque la mañana de ayer el escándalo fue mayor. Un supuesto reportaje –firmado por Azam Ahmed y Nicole Perlroth–, se convirtió en debate. Y es que según el “prestigiado” The New York Times, el Estado mexicano espía a periodistas y activistas. ¡Gran novedad!

Sin embargo, la revisión elemental del “reportaje” arroja una deficiencia periodística alarmante; falta elemental de ética, rigor y la pieza termina en un grosero “champurrado ” entre opiniones, supuestos y presunciones.

Incluso, una penosa justificación exhibe a los reporteros. Reconocen que “sin embargo, no hay pruebas definitivas de que el Gobierno sea responsable” del espionaje.

Y si “no hay pruebas definitivas”, ¿qué periodismo y qué periodistas reportan sobre México, en The New York Times? Vergonzoso.

Van algunas perlas del “reportaje”.

1.- Dicen Ahmed y Perlroth que el Gobierno de México gastó casi 80 millones de dólares en un programa de espionaje de origen israelí. No hay un solo documento que confirme el gasto, salvo el dicho de los periodistas. Nunca ofrecen un contrato, una prueba, del supuesto software conocido como “Pegasus” y tampoco si lo operan Gobernación, el Cisen o policías de San Quintín.

2.- Dicen que “según decenas de mensajes examinados” por The New York Times y analistas forenses independientes, dicho software ha sido utilizado para vigilar algunos de los más severos críticos del Gobierno mexicano.

Aquí la deficiencia periodística es de escándalo. ¿Cuántos y cuáles mensajes? ¿De quién eran esos mensajes?¿Qué tipo de mensajes…? Nada. Sólo especulaciones y el dicho, a manera de opinión, de los “periodistas”.

3.- A lo largo del “reportaje”, los reporteros nunca prueban el espionaje, pero tampoco que dicho “espionaje” tenga origen en instituciones del Estado mexicano, a pesar de que son contundentes los casos de criminales que espían, empresarios que espían, empresas privadas de espionaje para todo tipo y todos los gustos.

4.- Está claro que instituciones mexicanas espían; que ese espionaje debe ser denunciado y castigados los responsables. Pero también el maniqueísmo, la falta de rigor profesional y el periodismo de quinta que muestran The New York Times y sus reporteros.

Por eso, aquí especulamos que asistimos a otra cara de la guerra sucia propia de los tiempos electorales.

5.- Y el maniqueísmo del “reportaje” queda exhibido en el párrafo que sigue, verdadera joya del cuestionable periodismo de Ahmed y Perlroth.

Dicen: “Los ciberataques sofisticados en contra de ciudadanos son indicativos de las luchas internas que se libran en México y despiertan cuestionamientos legales y éticos sobre un gobierno que enfrenta fuertes críticas por sus antecedentes en derechos humanos”.

¿Cuáles son las “luchas internas” que se libran en México? ¿Cuáles “cuestionamientos legales y éticos” al Gobierno? ¿Y cuáles “antecedentes” en temas de derechos humanos?

¿Será, acaso, un mensaje de Carlos Slim a Enrique Peña, a todo el Gobierno federal?

6.- Pero la perla es el testimonio de Eduardo Guerrero, identificado por Ahmed Y Perlroth, como “exmiembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional de México” (sic).

Citan al exfuncionario pero nunca responden las preguntas básicas. ¿Quién es Eduardo Guerrero?¿Qué cargo tenía en el Cisen? ¿Fue director, analista, barrendero…? ¿Tenía acceso al espionaje?¿Se robó los programas? ¿Sacó información de Estado…? ¿Por qué salió del Cisen? ¿Lo corrieron?

El “reportaje” tiene un evidente tufo militante. Algunas de sus “fuentes” mantiene vínculos con un partido político en desgracia.

Pero The New York Times no es el único caso de la prensa extranjera militante que se ocupa de México. El periódico El País realizó una deplorable cobertura de la elecciones del pasado 4 de junio y sus reporteros –ignorantes absolutos de la legislación electoral mexicana–, levantaron opiniones de los mismos círculos periodísticos que nutren el reportaje del The New York Times sobre el espionaje.

Es decir, mentira sobre mentira. ¡Ver para creer…!

Al tiempo.
19 Junio 2017 04:00:00
Mancera, ¿el nuevo AMLO?
De los más de 30 precandidatos presidenciales que recorren el país y que hacen proselitismo, los más acosados y golpeados son, en ese orden, Miguel Mancera y Margarita Zavala.

Sin embargo, entre Mancera y Margarita, el blanco de los más feroces ataques es el jefe de Gobierno de la CDMX, a quien más de un partido político y muchos grupos de poder le han declarado una guerra frontal.

¿Por qué? ¿Quién tiene miedo, fobia y pavor a Miguel Mancera, como para intentar derribar hasta las más elementales decisiones de gobierno, como construir un puente, una calle o una línea de transporte colectivo?

¿Quién es capaz de inventar y promover en redes sociales toda clase de infundios contra Mancera, como la supuesta renuncia del Gabinete o el presunto despido en masa de sus colaboradores en el Gobierno capitalino?

La respuesta está a la vista de todos.

Miguel Mancera está listo para impulsar el más novedoso frente político electoral –rumbo a 2018–, no partidista, capaz de convocar a la sociedad en general –más allá de partidos–, para empujar un proyecto realmente ciudadano en el que habría lugar para todas las tendencias políticas, expresiones sociales y, sobre todo, los ciudadanos sin partido.

En realidad, la guerra sucia declarada contra el jefe de Gobierno es a causa del temor que provoca el proyecto de Mancera; miedo de los viejos partidos –en especial los cuatro grandes; PRI, PAN, PRD y Morena–, a que se concrete la única alternativa real frente al hartazgo social a políticos y partidos tradicionales, y al rechazo que muestran amplios sectores de la población.

Y el mejor ejemplo del enojo ciudadano y el repudio a partidos y políticos lo vimos apenas en la elección del Estado de México, en donde ninguno de “los cuatro grandes” llegó al 35% de las preferencias.

Es decir, ni el PRI, el PAN, PRD y Morena rebasaron la aceptación de tres de cada 10 y –por consecuencia–, todos consiguieron el rechazo de siete de cada 10 electores. Claro, todo ello sin contar el elevado nivel de abstencionistas; cuatro de cada 10 potenciales votantes.

Dicho de otro modo, que todos los partidos temen a la formación de un frente amplio, de ciudadanos con o sin partido, en donde todas las expresiones tengan un lugar visible y que, al mismo tiempo, dicho frente sea un instrumento para castigar a partidos y políticos.

Y hasta hoy, el único político joven, sin partido, con visión de cambio y que no sucumbió a la tentación de afiliarse o de construir su empresa familiar motejada como partido –y que tampoco cayó en la trampa del populismo trasnochado–, es Miguel Mancera, el jefe de Gobierno al que le han enderezado feroces campañas de descrédito. Y es que, además, Mancera es el segundo gobernante más influyente en México; Gobernador de la capital del país.

Por eso, y porque Mancera pudiera ser la versión tropical del “Macron mexicano”, partidos como Morena, el PAN y hasta el PRI tratan de aplastar el aún embrionario proyecto de Mancera; por eso quieren tirar la línea 7 del Metrobús, por eso tiraron el Corredor Chapultepec, por eso tiraron la Rueda de la Fortuna, por eso trataron de tirar el deprimido de Barranca del Muerto, por eso la campaña contra las Fotomultas, por eso…

Pero apenas el pasado fin de semana fuimos testigos de la más reciente campaña orquestada contra Mancera, cuando manos afines a Marcelo Ebrard hicieron correr en redes la especie de que los colaboradores del Gobierno de Mancera había renunciado en pleno, por un lado y, por el ostro, que el propio Mancera los había echado a todos.

Se trató de un “borrego” con la intención de sembrar en los ciudadanos la especie de que Mancera es un gobernante débil.

Lo que no saben los detractores y destructores de Mancera es que al tiempo que lanzan campañas de descrédito contra el jefe de Gobierno, también convierten a Mancera en víctima de las perversiones del poder, “de las mafias del poder”.

Convierten a Mancera en víctima de todo aquello y todos aquellos que han provocado el enojo ciudadano; víctima de los viejos partidos que defienden sus privilegios y que se oponen al cambio.

Lo que no saben es que en política y en los eventos político-electorales, la victimización paga y a veces paga bien.

Y es que, sin darse cuenta, los enemigos de Mancera están construyendo al nuevo líder social, al que podría sustituir a AMLO, entre los votantes que rechazan a los mismos de siempre.

Y es que AMLO y su populismo trasnochado ya son viejos conocidos. Es tiempo de un verdadero cambio. Y el cambio es de los políticos jóvenes.

Al tiempo.
16 Junio 2017 04:06:00
Fraude en Coahuila: ¡El mito genial! (II)
La moda en la elección de Coahuila fue gritar “¡fraude!”. Lo decían reporteros, analistas, columnistas, articulistas y, sobre todo, líderes de partidos perdedores.

Todos criticaron la “mala calidad” de la elección. Y sin chistar se sumó la “legión de idiotas” e interesados en destruir la confianza en las instituciones electorales.

Y si tienen derecho a exigir instituciones y elecciones creíbles y de calidad, también a exigir mayor calidad periodística, de análisis, opinión y, sobre todo, de los políticos. Lo cierto es que el 4 de junio también fallaron (fallamos) los periodistas, analistas y opinantes –en general–, igual que los
políticos.

Y sea por ignorancia, indolencia o militancia, los periodistas, analistas y políticos se tragaron “el mito genial” del fraude, sobre todo en Coahuila.

Incluso, pocos aceptan que es distinto creer, imaginar o suponer unfraude, que probar el supuesto fraude.

Al respecto José Woldemberg escribió –Reforma 15 de junio–: “No me extraña que muchas personas crean que los resultados de las elecciones salen de un sombrero de mago, me preocupa que muchos reporteros y analistas carezcan de la información básica y reproduzcan versiones fantasiosas, pero indigna que líderes partidistas y candidatos no conozcan el procedimiento de cómputo…”.

Y es que en Coahuila, antes que un “fraude histórico”, el problema es de ignorancia ciudadana, de complejidad extrema del proceso y de una perversa “mala leche” de los perdedores. ¿Lo dudan? Van las pruebas.

1.- El jefe del PAN, Ricardo Anaya y su candidato, Guillermo Anaya, exigen anular la elección a partir de 14 “delitos”, entre ellos “la congelación” del PREP cuando sólo llevaba 71% de las actas
computadas.

Los supuestos de Anaya son falsos. ¿Por qué?

a).- Porque no se cumple ninguna premisa para anular la elección estatal, prevista por el 41 Constitucional. Incluso, en el tope de campaña, el PAN gastó más que el PRI.

2.- Dice el PAN que el recuento de votos fue manipulado. Por eso se habría dado un resultado diferente en el conteo rápido, el PREP y el acta final. Otra premisa es falsa.

a).- En efecto, en el conteo rápido Guillermo Anaya tenía 38.09% frente a 36.71% de Miguel Riquelme. Además, el PREP se congeló en 72%, cuando la ventaja era del candidato del PRI, con 38.3% frente a 36.8% del PAN.

b).- Al final, el cómputo distrital dio la victoria al PRI con 38.19% frente a 35.75% del PAN. ¿Falló el PREP o inventa el PAN?

c).- Sin embargo, se debe insistir en que ni el conteo rápido ni el PREP son oficiales, son sólo una muestra de la tendencia de la elección.

d).- El dato oficial es el cómputo distrital, cómputo al que se negaron a asistir el PAN y el resto de los opositores al PRI

3.- ¿Y por qué el PAN y opositores se negaron a asistir al recuento distrital del miércoles siguiente a la elección?

a).- Porque era en ese acto –el recuentro distrital–, y no en medios, donde el PAN debió exigir la confronta de las actas de casilla, aclarar las diferencias e impugnar el resultado.

b).- El PAN y opositores no asistieron y no han dado a conocer sus actas, porque saben que más allá de las fallas del conteo rápido y del PREP, no existe una sola prueba del fraude que pregonan.

c).- Y es que, como deben saber todos, los representantes de cada partido en cada una de las casillas tienen copia del acta en la que se reportan los votos a cada candidato, donde se anotan las incidencias e irregularidades.

d).- Esa es la prueba reina para saber si se manipuló la elección. Y esas actas las tienen escondidas el PAN, el PRD, Morena...

4.- ¿Qué pasó? ¿Por qué las boletas arrojaron inconsistencias que hicieron variables los datos del conteo rápido y del PREP?

a) La respuesta es elemental. Por la complejidad de una elección de Gobernador, Congreso y alcaldes, en la que participaron 9 partidos nacionales y 7 partidos locales, además de coaliciones totales y parciales. En total, más de 20 combinaciones de elección. Algo nunca visto, para lo que ningún ciudadano está capacitado.

b).- Por esos errores humanos –de conteo y llenado de actas–, el conteo rápido y el PREP arrojaron resultados distintos.

c).- Pero esos resultados, como ya se dijo, no son oficiales.

5.- Además, es falso que sólo en Coahuila se haya “congelado” el PREP.

a).- Un ejemplo son las elecciones para Gobernador de Tlaxcala, en 2016, en donde el PREP se detuvo con 82% de la captura de las actas.

b).- Al final, el cómputo distrital arrojó diferencias de 2% entre las cifras del PREP y el conteo oficial.

c).- Sin embargo, la Sala Superior del Tribunal Electoral determinó que los resultados del PREP sólo son informativos y no vinculantes y que no es motivo de anulación de la elección “la circunstancia de que sean distintos a los resultados del PREP y del cómputo distrital”.

d).- Igual ocurrió en las elecciones de Gobernador de Puebla, en 2016, en donde el PREP se detuvo con el 92 por ciento.

En Coahuila no hubo fraude. Hubo ignorancia y manejo perverso del PAN.

Al tiempo.
14 Junio 2017 04:00:00
En septiembre, poda en el Gabinete; el candidato del PRI, en noviembre
Luego de la victoria del PRI en las elecciones del 4 de junio –en donde el tricolor ganó los estados de México y Coahuila-, arrancó la temporada de las especulaciones sobre los reacomodos políticos en los distintos partidos y en el Gobierno federal, rumbo a 2018.

Como saben, el anuncio de que Humberto Castillejos dejaba el cargo de consejero jurídico de Los Pinos –para iniciar un proceso que lo llevará a la Corte–, se desató la fiebre especulativa sobre supuestos relevos, enroques y despidos en el Gabinete
presidencial.

Sin embargo, todos los “acelerados” se equivocaron. No hubo y no habrá cambios en el Gabinete, por lo menos hasta el mes de septiembre, una vez que hayan transcurrido las vacaciones de verano y que se haya cumplido el ritual del Quinto Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Dicho de otro modo, que adelantar los reacomodos, despidos o enroques en el equipo de colaboradores del Presidente, sería lo mismo que adelantar la de por sí acelerada guerra sucesoria entre los precandidatos presidenciales del PRI. Además, claro, que significaría quitarle al Presidente una importante porción del poder.

Por esa razón, el destape del candidato presidencial del PRI está previsto para la segunda mitad de noviembre próximo, lo que marcaría el inicio de un proceso de reacomodo general en la Administración pública.

Por lo pronto, está claro que se mantendrán en sus cargos todos los potenciales aspirantes presidenciales del PRI; desde el puntero en las encuestas, Miguel Osorio, secretario de Gobernación, pasando por el canciller Luis Videgaray y los secretarios de Hacienda, José Antonio Meade, de Salud, José Narro y de Educación, Aurelio Nuño, entre otros.

También es un hecho que seguirá al frente del PRI Nacional, Enrique Ochoa, quien es uno de los grandes ganadores de la contienda del pasado 4 de junio. Más aún, Ochoa permanecerá al frente del PRI no sólo para defender los triunfos de su partido en los estados de México y Coahuila, sino hasta la toma de posesión de los respectivos gobernadores constitucionales.

Vale aclarar que ni el PRI ni el Gobierno federal tienen la intención de ceder un milímetro en las victorias de los estados de México y Coahuila y tampoco se prestará a la negociación política en el caso de los comicios de Coahuila. Por lo pronto –y bajo la tutela de Enrique Ochoa–, el tricolor echará a caminar todos los recursos legales para impedir que le arrebaten un solo voto.

y para demostrar la legalidad y legitimidad de las victorias electorales del 4 de junio.

Por lo que hace a los aspirantes presidenciales, resultaría descabellado suponer que podrían ser cambiados, despedidos o enrocados hasta antes del informe, ya que un movimiento de esa naturaleza alteraría el curso del Gobierno federal y pondría en riesgo la conclusión de programas y proyectos que serán parte fundamental del propio Informe de Gobierno.

Dicho de otro modo, que el presidente Peña Nieto mantendrá el control del Gobierno hasta el último momento; hasta que sea ungido el candidato presidencial del PRI.

Además, y a causa de las candidaturas adelantadas en partidos como Morena, el PAN, y el PRD, entre los primeros círculos del poder se comenta que el candidato presidencial del PRI debe ser postulado no más allá del mes de noviembre. ¿Por qué? Porque si se retrasa sería darle aún más ventaja a Morena, al PAN y el PRD.

Es decir, que en la segunda mitad de noviembre ya deberá existir el nombre del “ungido” en el PRI para –de esa forma–, arrancar los procesos que permitan la articulación de los distintos grupos políticos que lo arroparán.

Y es que, como todos saben, a causa de su complejidad y de los riesgos que se corren, la designación del candidato presidencial del PRI para 2018 es un procedimiento que deberá ser acompañado de acuerdos políticos entre el mayor número de grupos en disputa –dentro del PRI–, para que al tiempo que se producen las inconformidades naturales del “alumbramiento”, también se opere el control de daños.

Como está claro, resulta inevitable que en la designación de un candidato presidencial se produzcan daños colaterales. Sin embargo, tampoco es una novedad que todos los eventuales desprendimientos del PRI caerían en Morena, no en el PRD ni en el PAN.

Por eso, el proceso de selección del aspirante tricolor deberá incluir un escrupuloso proceso de negociación y acuerdo políticos, de lo contrario se corre el riesgo de una fragmentación que podría resultar letal.

Por eso las preguntas: ¿Tendrá Peña Nieto los recursos políticos, el acompañamiento, los apoyos y el empaque para la más importante decisión presidencial antes de dejar el cargo?

Al tiempo.
13 Junio 2017 04:05:00
¡Gracias Andrés!
Gracias, por fin un gesto de honestidad y congruencia. Gracias, porque nunca imaginamos que sería posible esa congruencia y esa honestidad. Gracias porque al rechazar una alianza con el PRD confirmas que no quieres ser Presidente en 2018.

Gracias, porque al negarte a una alianza electoral con el PRD, ratificas lo que siempre negaste –igual que lo negaron tus fieles aplaudidores–; que buena parte de tu activismo está encaminado a que el PRI siga en el poder, sea a nivel estatal, sea federal.

Gracias, porque también confirmas lo que ya era evidente desde 2012, que una de tus principales preocupaciones es que el PRI siga en el poder, sea con sus siglas históricas, sea con las siglas de Morena.

Gracias, porque luego del luminoso destello de congruencia y honestidad, dejas ver tu perfil tirano, populista y antidemocrático; porque eres capaz de insultar al PRD, al PAN, al Presidente, a los periodistas, a ciudadanos que no votan o no creen en ti; confirmas que buscas convertir a México en otra Venezuela, que eres un clon de Trump.

Gracias, porque al negar una alianza con el PRD pruebas que uno de los objetivos políticos de tu activismo es la destrucción del partido más importante de la izquierda mexicana, el PRD, al que fracturaste, desfondaste, insultaste y hasta escupiste. Hoy eres congruente al rechazar la alianza con el PRD, porque esperas que el PRD muera. Y por esa congruencia, gracias.

Gracias, porque al negar la alianza Morena-PRD, también confirmas que el Estado de México fue parte de esa estratagema “engañabobos” a favor de una victoria del PRI. Y es que queda claro que, en el fondo, apuestas a la supervivencia del viejo PRI, que hoy viste los colores de Morena y refugio de Manuel Bartlett, Ricardo Monreal, Elba Esther Gordillo, “Napito” Gómez Urrutia, Laida Sansores… y una larga fila de lo peor del PRI. Congruencia, a la que sólo resta decir gracias.

Gracias, porque al final reconoces que lo tuyo no es ser Presidente, sino que buscas ser el más longevo candidato presidencial de la historia. Lo tuyo es el reflector y los titulares más allá de la vida. Y un sexenio es poco para tus necesidades de fama. ¡Por esa congruencia, gracias!

Gracias, porque sin más aliados que el PT –y acaso sumado Movimiento Ciudadano–, el destino de la campaña de Morena en 2018 es el fracaso. Y esa es la mejor evidencia de congruencia. Gracias porque le das razón a todos aquellos que siempre dijeron que la verdadera alianza de Andrés es con el PRI de Enrique Peña Nieto. ¡Y esa honestidad, merece las gracias!

Gracias, porque confirmas que siempre fuiste aliado de las grandes reformas emprendidas por Enrique Peña Nieto; reformas como la petrolera, educativa y otras que nunca combatiste, porque fue el pago por la empresa familiar llamada Morena y motejada como partido político.

Gracias, porque al rechazar la alianza presidencial con el PRD le das carta de naturalización a la alianza PAN-PRD, la única capaz de derrotar a Morena y al PRI en 2018. Y gracias, porque frente a esa posibilidad, se aproxima lo impensable; la reedición a nivel nacional de la alianza entre Morena y el PRI, la llamada alianza PRI-MOR, que con éxito se puso en marcha en Veracruz.

Gracias, porque luego del llamado al PT en la elección del Estado de México –y de que el PT perdió su registro–, nos regalas otro ejemplo de que vas por la destrucción de la llamada izquierda mexicana; desde que eras presidente del PRD y hoy como dueño de Morena tu objetivo e acabar con las izquierdas. Gracias por la congruencia en ese caso de la destrucción de las izquierdas.

Gracias, porque hoy el PRD está en libertad de convertirse en un mejor instrumento político, sin “tlatoanis”, sin líderes mesiánicos, sin “padrotes” que lo regenteen. El PRD está ante la disyuntiva de conseguir su independencia –ya que tiene la posibilidad de ser el verdadero partido de izquierda que requiere un sector de mexicanos–, o de morir cual esposa abandonada.

Gracias, porque a partir de hoy muchos mexicanos entenderán donde está la izquierda real y cuáles partidos son los verdaderos paleros del PRI. Y gracias, porque cada vez queda más claro que Morena nada tiene de izquierda y tiene mucho del viejo PRI, pero en especial, de la extrema derecha del PRI.

Gracias, porque al dejar en libertad al PRD permites que se abran muchas oportunidades para la creación de un gran movimiento social, que podrían encabezar ciudadanos sin partido, como Miguel Ángel Mancera.

Por todas esas buenas noticias, gracias Andrés.

¡Sólo falta que mañana te arrepientas...!

Al tiempo.
12 Junio 2017 04:00:00
¡Margarita (y no Andrés), la candidata a vencer!
Una de las primeras resultantes de los reacomodos presidenciales –luego de los comicios del 4 de junio–, es que hoy la candidata a vencer se llama Margarita Zavala, una vez que el otrora puntero, Andrés Manuel López Obrador, sufrió una severa derrota.

Y si la batalla presidencial es a dos caídas –2017 y 2018–, Obrador perdió la primera. Por eso, son claras las señales del reacomodo

Y la primera señal estuvo a cargo del propio AMLO, quien desesperado llamó a partidos y credos a sumarse a su causa; la de convertir a México en otra dictadura
venezolana.

Y es que Obrador comprobó que, por su elevado desprestigio, los negativos impiden que sume más votantes a su credo. Es decir, que si no le alcanzaron los votantes para ganar en el Estado de México, por sí solo tampoco le alcanzan para ganar una elección como la de 2018.

Y la segunda señal que confirma que AMLO ya no es “el candidato a vencer” –y que esa categoría hoy la ocupa Margarita Zavala–, es la “madriza” a la nueva puntera de la carrera presidencial.

Y el tamaño de la “madriza” contra Zavala es del tamaño de la preocupación de sus adversarios.

Pero los adversarios políticos de Margarita no están sólo en el PRI o en el partido Morena. Los más potentes enemigos de la señora Zavala están en el PAN. ¿Por qué? ¿Quiénes son?

Como saben, hoy la pelea por el 2018 se concentra dentro de los partidos. Es decir, las batallas sucesorias se produce en las peleas internas para conseguir la nominación partidista. El segundo paso es la pelea entre los candidatos de todos los partidos.

Por eso, la guerra sin adjetivos y la guerra sucia lanzada contra Margarita Zavala viene de sus adversarios azules, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle.

Pero la señal clave de esa guerra se produjo el pasado jueves en San Luis Potosí, en donde un “piquete” a sueldo increpó e insultó a la señora Zavala, a la que incluso gritaron “¡asesina!”. El escándalo viene por la tragedia de la “guardería ABC”, que hoy quiere ser utilizado como “ariete” y montaje para golpear y tratar de derribar a Margarita Zavala.

Y si abundamos en el tema, llegaremos a la conclusión de que ese tipo de montajes –pagar a personas para insultar y ofender a los adversarios políticos– son comunes en la gestión de Ricardo Anaya y son una constante en la vida política de Rafael Moreno Valle.

Pero tampoco se trata de una impronta de temporal. No, hace días, una organización bien identificada y con fines político-electorales, montó un “antimonumento” frente al Seguro Social, luego de ocho años de la tragedia de los 49 niños quemados en Hermosillo.

¿Qué significa la pantomima que ofende a los 49 niños que perdieron la vida a causas de un incendio, cuando la tragedia es utilizada con fines políticos ocho años después de ocurrida? ¿Qué significa que la protesta reaparezca justamente luego de la escandalosa derrota de Ricardo Anaya en el Estado de México y en Coahuila, y justo cuando Margarita inicia una gira nacional, en busca de la candidatura presidencial por el PAN?

La respuesta a las interrogantes es clara. Se trata de una campaña diseñada y montada para golpear la candidatura de Margarita Zavala, quien repuntó entre los presidenciables luego de que el 4 de junio resultaron derrotados dos importantes precandidatos: Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador.

Pero vale recordar que montar un “antimonumento” es la misma estrategia utilizada por reputados lopistas que luego del crimen de los 43 de Iguala, usaron la tragedia con fines políticos para debilitar la imagen de Peña Nieto y su Gobierno.

Hoy, el montaje maniqueo de “los 43”, lanzado contra el Gobierno de Peña Nieto, prácticamente se agotó y pocos creen que servirá para debilitar más la imagen presidencial rumbo a 2018. Y es que luego de la victoria del PRI en el Estado de México, queda claro que para destruir al PRI se requiere mucho más que un montaje como el de “los 43” de Iguala.

Pero el montaje lanzado contra Margarita Zavala tampoco es el primero. En el Gobierno de Felipe Calderón los operadores lopistas financiaron durante años la campaña de “no más sangre”, que dizque llevaría al “Gobierno asesino” de Calderón ante la CIDH.

¿Quién se acuerda de esa campaña? ¿Dónde quedaron los supuestos delitos

de Calderón? ¿Por qué nadie sigue con el cuento de llevar al expresidente ante el máximo tribunal internacional de derechos humanos? Queda claro que se trató de “guerra sucia” con fines presidenciales.

Hoy la guerra sucia va contra la “candidata a vencer”, contra Margarita Zavala. ¿Sobrevivirá a los estragos de esa guerra?

Al tiempo.
11 Junio 2017 04:06:00
¡Se busca fraude! ¡Recompensa…!
El fraude electoral es tan viejo en México como los carteles del “Viejo Oeste” cinematográfico: “¡Se Busca…!”

Por eso, en el México de hoy, el mítico anuncio reza: “¡Se Busca Fraude Electoral Perdido! ¡Recompensa, la Gloria!”

Y es que, como están los ánimos y las ánimas de los perdedores de siempre –que ya no requieren análisis político, tampoco electoral, sino siquiátrico–, en cualquier momento veremos a los morenistas pagando y pegando espectaculares en todo el país, con llamativos carteles como los del “Viejo Oeste”, con la leyenda “¡Se busca!”

Otros dicen que es tal la preocupación de militantes, dueños y gerentes morenos que hacen todo para subir a la “Alerta AMBER”, el llamado de auxilio para que aquellos que vean al extraviado “fraude electoral”, reporten su paradero y la identidad de los culpables del secuestro.

Los más alarmados proponen, incluso, solicitar “La Ficha Roja” a la Interpol, para iniciar la búsqueda internacional “del fraude”.

Y es que a una semana de que se le vio por última vez en los estados de México y Coahuila –causando supuestos daños en las elecciones estatales–, el fraude electoral no aparece por ningún lado, a pesar de los titánicos esfuerzos de rojos, azules y amarillos, que afanosos buscan pruebas de su existencia; del sinuoso y perverso camino del fraude para convertirse en amenaza descomunal el pasado 4 de junio.

Algunos aseguran haber visto al fraude comprando votos, cargando grandes costales de dinero en efectivo. Otros dicen que los “inteligentes” policías estatales y municipales robaron boletas electorales para realizar complejas maniobras de ingeniería para alterar boletas.

Los más audaces grabaron en video a un “científico” –verdadero charlatán–, que dijo haber encontrado el fraude en la suma errónea de boletas electorales en el estado de México. El problema es que un politólogo serio, como José Antonio Crespo, probó que el fraude no estuvo en esos intríngulis de la elección.

Pero resulta preocupante que si fueron millones los simpatizantes morenos, si fueron miles los encargados de buscar al fraude con sofisticados dispositivos electrónicos –celulares, poderosas armas contra el fraude–, nadie haya sido capaz de encontrar una foto, un video, un audio, una conversión que delatara al fraude. ¡Nadie lo ha visto!

Por tanto, resulta que los perdedores de siempre fueron derrotados por votos y por el “fantasma del fraude”, fantasma del que todos hablan, al que muchos invocan, a quien los morenos quieren encontrar para culparlo de su derrota.

¡Hasta el INE, en un nada usual lance de sensatez, exigió la presentación del fraude; santo y seña para corroborar su ADN! De lo contrario, dijeron sus consejeros, ¡es igual de criminal el fraude, que inventar que existe fraude!

¡Lo insólito es que a nadie se le ha ocurrido que, si no aparece el fraude, es porque no existe!

Al tiempo.
09 Junio 2017 04:00:00
¡El PAN y la extorsión política!
Sin duda que algo grave o muy grave está ocurriendo en el proceso electoral de Coahuila. Está claro que esa elección “apesta”.

Pero no, que nadie se equivoque. No estamos hablando sólo de las supuestas o reales irregularidades denunciadas por los perdedores de la elección del pasado domingo.

No, lo cierto es que también nos referimos a la perversión política del PAN, PRD, y Morena –ente otros, todos tomaditos de la mano–, que pretenden llevar el caso Coahuila al nivel de uno más de los groseros chantajes políticos de antaño, que no eran otra cosa que una variante del fraude electoral.

Chantajes como el que le arrebató el triunfo a Ramón Aguirre, del PRI, en Guanajuato, para entregarlo a Carlos Medina, del PAN, gracias a que Vicente Fox engaño a todos con el cuento de un supuesto fraude electoral y que terminó con una negociación política que desde 1999 no ha sacado a los azules del estado.

Y es que les guste o no a los perdedores de siempre, a los medios y periodistas militantes y a los opinadores por consigna, lo cierto es que en Coahuila los tres principales partidos derrotados –PAN, PRD y Morena– tratan de forzar políticamente la rendición del PRI, a cambio de que entregue el Gobierno de Coahuila, bajo la promesa de que –de esa manera– los opositores al PRI dejarán en paz la elección mexiquense.

Dicho de otro modo, que los grandes derrotados de la contienda del pasado domingo no sólo no saben perder, sino que pretenden ganar con mentiras, engaños y marrullerías los votos que no consiguieron en las urnas.

¿Lo dudan?

Vamos a suponer –sólo a suponer– que resulta cierta la versión de que en Coahuila se cometieron las más grandes irregularidades de la historia; que la elección fue un gran fraude orquestado por el Gobierno estatal y que el PRI incurrió en las peores prácticas para robar la elección. Pensemos que, por un momento, todo lo anterior es cierto.

Entonces –frente a la hipótesis anterior– el sentido común, el sentido político y la justicia –las leyes–, dictan que para probar que existieron todas las irregularidades que acusan los opositores, entonces se debe recurrir a lo que establece la ley vigente. Es decir, verificar que se cumplan los supuestos de la ley, para llevar a cabo el recuento de votos y, en consecuencia, sancionar a los culpables y determinar si existen condiciones para reponer la elección.

De esa manera se podría probar el tamaño del supuesto fraude, de la trampa y del engaño a los ciudadanos y, por tanto, la autoridad podría contar con los elementos para aplicar la sanción respectiva.

Sin embargo, cuando la autoridad electoral de Coahuila hizo todo lo que manda la ley; cuando inició el recuento de votos en más del 50% de las casillas, resulta que PAN, PRD, Morena y otros, anunciaron que abandonan el recuento de votos, ¡para no convalidar el fraude!

Increíble…! ¿Qué entiende usted de lo anterior? ¿No le parece una locura? ¿No es un despropósito?

En efecto, cuando los partidos derrotados en Coahuila se niegan a participar en el recuento de votos, en realidad no rechazan el supuesto aval del fraude. No, en realidad están reconociendo que el supuesto fraude es un engaño, una mentira, un chantaje y un intento de extorsión política.

¿Por qué?

Porque si existieran las pruebas del fraude las pudieron exhibir en el recuento, y si el fraude fue del tamaño que dicen, el recuento de votos permitiría determinar si estaban dadas las condiciones para anular la elección.

¿Por qué, entonces, si están tan seguros del fraude los dirigentes y candidatos del PAN, PRD y Morena, abandonaron el recuento de votos?

La respuesta la sabemos todos. Porque saben que el supuesto fraude es una mentira, porque no tienen manera de probarlo y porque quieren forzar una negociación política que les dé en la mesa lo que no les dieron los votos.

¿Y por qué esa vulgaridad política, por qué el chantaje y por qué se presta el PAN para ello?

La respuesta es elemental, Ricardo Anaya se niega a perder el pasaporte para 2018. Cree que negociando Coahuila tendría de vuelta el boleto para la candidatura presidencial por el PAN. Por eso busca, de lo perdido, lo que aparezca.

Y también por eso la propuesta al PRI es que le entregue al PAN la elección de Coahuila, a cambio de que en el Estado de México el PAN y el PRD dejen de cuestionar el supuesto fraude.

Con otras palabras, el PAN, el PRD y Morena ponen al mejor postor los votos ciudadanos. ¿Lo permitirá el PRI?

Al tiempo.
08 Junio 2017 04:00:00
¡La industria del fraude!
Está claro que los procesos electorales mexicanos están lejos de la perfección que la mayoría desea.

Es evidente que –igual que en el mundo entero–, partidos y políticos buscan los resquicios legales para tratar de hacer trampa.

Y el mejor ejemplo lo conoció el mundo apenas hace meses, cuando en las presidenciales de Estados Unidos, el candidato Donald Trump hizo tal cantidad de trampas que hoy podrían costarle el cargo.

También es cierto que nada justifica a partidos, candidatos y políticos tramposos y que –paradojas del poder–, está en manos de los propios políticos cambiar las reglas del juego –tantas veces como sea necesario–, para alcanzar las leyes electorales deseables.

Sin embargo, nadie puede negar que en México el invento de un supuesto fraude electoral se ha convertido en una rentable industria de millones de pesos y que ha servido no para hacer nuevas y mejores leyes, sino para la construcción de figuras políticas que –otra vez paradojas del poder–, son posibles gracias al maniqueísmo electorero y al grito de ¡fraude, fraude!

Pero son los propios políticos quienes aportan la mejor prueba de que “¡el fraude…!” es una industria rentable.

Cuando pierden, todos han gritado y gritan “¡fraude…!”. Pero cuando ganan, todos se quedan callados, aún en la misma elección en la que supuestamente se cometió el fraude.

Es decir, el reclamo de “¡fraude…!” es una exigencia convenenciera, oportunista, “engañabobos”, que lo mismo sirve para justificar mentiras y engaños de periodistas, analistas, intelectuales y militantes que se equivocan o inventan, que sirve para construir supuestos luchadores sociales.

AMLO, por ejemplo, se inventó –lo inventó La Jornada–, a partir de dos supuestos fraudes del PRI en Tabasco. Curiosamente, el único caso en el que AMLO ganó una elección, fue gracias a un fraude pactado con Ernesto Zedillo, ya que AMLO no cumplía la residencia para competir por el GDF.

Pero en México el fraude viene de lejos. En 1952, Ruiz Cortines llegó a Los Pinos acusado de fraude, por Miguel Enríquez. En 1982, Manuel Bartlett y Elba Esther Gordillo orquestó el fraude contra Francisco Barrio en Chihuahua. En los años 70, Bartlett le robó al PPS el Gobierno de Nayarit, a cambio de una senaduría. Bartlett orquestó “el gran fraude” de 1988, que hizo presidente a Carlos Salinas. En 1986, de nuevo Bartlett, ahora orquestó el fraude en Huejotzingo, Puebla. Hoy Bartlett es el preferido de AMLO, el que en cada elección grita “¡fraude…!”.

Luego del supuesto fraude de Salinas a Cárdenas, en las presidenciales de 1988, el PAN de Luis H. Álvarez y Carlos Castillo pactó la entrega de los gobiernos de Baja California, Guanajuato, San Luis Potosí y Jalisco. El fraude como moneda de cambio para la alternancia.

La industria del fraude llevó a Salinas, a través de Manuel Camacho, a entregar 9 mil millones de pesos a AMLO, para que levantara un plantón en el Zócalo. El fraude como negocio.

En 2006, AMLO cuestionó rabiosamente el resultado electoral en la elección presidencial. Curiosamente, nadie cuestionó la elección del Congreso, llevadas a cabo en las mismas casillas, contadas por los mismos ciudadanos y calificadas por las mismas autoridades. El fraude engañabobos.

Hoy, periodistas, articulistas y “estudiosos” de la realidad política se escandalizan por el supuesto fraude en las elecciones del pasado 4 de junio, pero son abundantes las muestras de que muchos de ellos no tienen la menor idea de lo que dicen, de lo que hablan y del daño que le hacen a la democracia cuando inventan para justificar sus mentiras.

Y es que en medios, en redes, informativos y espacios de opinión abundan los intereses y la militancia partidista de opinantes, quienes contribuyen a confundir, engañar y sembrar odio entre los ciudadanos.

En realidad, la industria del fraude se ha convertido en protesta a modo, a conveniencia, para obtener mayores ventajas electorales, si no es que para engañar a ciudadanos y tribunales, para ganar en la mesa lo que no pueden ganar en las urnas.

Pero el problema no sólo son los partidos, los políticos y la democracia. El problema son (somos) los ciudadanos, responsables de llevar al poder a lo peor de la política y los políticos.

Por ejemplo, resulta impensable que los más preparados, los que tienen “licenciatura o más”, hayan sido los que más votaron por Delfina Gómez, mientras que en Estados Unidos los menos preparados, los más ignorantes, llevaron a Trump al poder.

La lección parece clara. Los ciudadanos –y no sólo los partidos–, son (somos) culpables de la corrupción y de llevar al poder a los corruptos.

Al tiempo.
07 Junio 2017 04:00:00
¡Mexiquenses ‘chingones’, paran al Trump mexicano!
Se pueden decir muchas cosas –incluso se puede decir misa–, de las elecciones mexiquenses del domingo.

Decir, por ejemplo, que hubo fraude, que se trató de una elección de Estado, que metieron la mano los gobiernos de todos los signos y colores partidistas y hasta se puede decir que las reglas del juego se deben modificar.

Y es posible que tengan alguna porción de razón –una porción mayor o menor–, todos los que formulan los anteriores señalamientos y muchos otros que se le pueden endilgar a la elección mexiquense.

Sin embargo, nadie puede desconocer o descalificar que la elección mexiquense fue ejemplar en muchas cosas y en muchos casos.

1.- Fue ejemplar en el comportamiento ciudadano. ¿Por qué? Porque contra las tendencias globales y contra la supuesta cultura, preparación e información de democracias consolidadas y países desarrollados, ciudadanos y electores del Estado de México entendieron el riesgo del populismo que representan López Obrador, Morena y la candidata Delfina Gómez.

2.- Porque los ciudadanos mexiquenses, contra lo ocurrido en el caso de los ciudadanos de Estados Unidos y del Reino Unido, fueron capaces de rechazar el peligro que representaba el “Donald Trump mexicano”; la amenaza populista de López Obrador para el Estado de México y para el país en 2018.

3.- Y fue ejemplar la sensatez política de los electores del Estado de México, que minutos después de que el Instituto Electoral declaró la mayoría de votos a favor del candidato Alfredo del Mazo, el peso mexicano recuperó un impensable porcentaje frente al dólar norteamericano.

En días previos a la elección, empresas especializadas en medir el impacto económico que tienen las decisiones políticas, calculaban que un triunfo de Delfina Gómez en el Estado de México, podría llevar al peso hasta 25 por dólar. El lunes 5 de junio el dólar apenas superaba los 17 pesos.

4.- Fue virtuosa y vital la sensatez política de los electores mexiquenses, porque al rechazar el populismo de Morena y de AMLO, pararon en seco la tendencia engañosa de que era inevitable la llegada del populismo a México. Es decir, que muchos aseguraban que era segura la victoria de Morena en el Estado de México y, con ello, el triunfo del partido rojo en 2018.

5.- Los electores y ciudadanos mexiquenses, en general, le hicieron un favor histórico a la sociedad mexicana toda, a la democracia toda y, en especial, al futuro del país.

¿Por qué?

Porque al frenar con su voto a Morena y a Obrador, los mexiquenses detuvieron el peligro de que en el Estado de México empezara la experiencia perversa de convertir a todo México en la nueva versión de la dictadura venezolana de Nicolás Maduro.

6.- Porque a pesar de que muchos ignorantes de la realidad mexicana –como el “periodista” Jorge Ramos y otros dizque intelectuales–, dicen no entender el voto mexiquense a favor del PRI, lo cierto es que el voto mayoritario de los ciudadanos del Estado de México, a favor del PRI, del PAN y del PRD, en realidad fue un voto contra el peligro autoritario, populista, mesiánico y dictatorial de López Obrador.

7. –No, no se equivoquen, todos los que en el Estado de México votaron por partidos contrarios a Morena –que son una abrumadora mayoría–, en realidad votaron a favor de la democracia y contra los peligros que la acechan; votaron a favor de la pluralidad y en contra del autoritarismo de Morena y de su dueño; votaron a favor de la libertad de expresión, contra el mesianismo y el pensamiento único de AMLO, votaron a favor de no perder todo lo ganado en casi tres décadas de pluralidad, alternancia y democracia.

8.- Los electores del Estado de México votaron contra las siguientes dos gotas de agua.

AMLO, lo noche del 4 de junio: “Benditas las redes sociales, que podemos brincar, romper el cerco informativo. La mafia tiene el control de la mayoría de los medios de comunicación pero no tiene el control de internet”.

Trump, la mañana del 6 de junio: “Los falsos medios tradicionales de comunicación se esfuerzan tanto para que yo no use redes sociales. Detestan que yo pueda difundir el mensaje honesto y sin filtro”.

9.- Sin duda, falta mucho para tener elecciones confiables y creíbles al 100. Pero, casualmente, los responsables de esos cambios son los partidos, Morena incluido.

10.- Pocos, sino es que nadie, ha dado el mérito que merece el gobierno de Eruviel Ávila. Podrán decir misa, podrán descalificar la elección, podrán inventar santo y seña, pero los electores mexiquenses, con su voto, también calificaron la gestión de Eruviel Ávila.

Y, les guste o no a los malquerientes del Gobernador, la calificación fue positiva.

Y hoy, Eruviel Ávila, es un fortalecido aspirante Presidencial para 2018.

Al tiempo.
06 Junio 2017 04:00:00
¡’Políticos Cruz Azul’; perdedores siempre!
El termómetro de la salud democrática de un pueblo aparece cuando los candidatos, partidos o políticos se enfrentan al triunfo y/o la derrota; cuando se declara al ganador o pededor de una contienda democrática.

Y es que en las democracias maduras todos los participantes reconocen su derrota, cuando es el caso y, al mismo tiempo felicitan al ganador. Ese acto, de reconocer la derrota y el resultado de la voluntad popular, es la mejor señal de la madurez democrática.

Sin embargo, en la democracia mexicana estamos lejos de la “madurez democrática”. Más aún, pocos políticos, ningún partido y unos cuantos ciudadanos tienen la capacidad de reconocer la derrota de su candidato o partido preferido o de aquel por el que votaron.

A nadie le gusta perder, reza el refranero popular. Pero en democracia los resultados electorales no son un gusto, tampoco una ocurrencia y menos un deseo. Son una obligación democrática.

Y es que los procesos electorales y su resultado son producto de la voluntad popular. Y cuando un partido, un candidato o un ciudadano no reconocen la voluntad popular –expresada en las urnas–, no se puede hablar de un demócrata.

Y viene a cuento el tema porque luego de las elecciones del pasado domingo, no sólo son muchos los perdedores –y pocos los ganadores–, sino que ninguno de los partidos y candidatos derrotados fue capaz de reconocer la derrota propia y la victoria ajena. Todos apuestan a ensuciar la elección, mediante el derrumbe de sus pilares de credibilidad y confianza.

Por eso, no es casual que el mayor perdedor de la contienda del pasado domingo sea el que lloriquea con mayor fuerza con la cantaleta de que se cometió un gran fraude. Se trata de “los perdedores de siempre”, esos a quienes la voz popular ya moteja como “políticos Cruz Azul”.

Y un campeón de las derrotas se llama Andrés Manuel López Obrador; el gran perdedor de la jornada comicial del pasado domingo, quien había fincado su futuro presidencial en la elección mexiquense y que por eso fue el verdadero candidato; el promotor del voto, impulsor de la propuesta de Morena y el responsable de convertir a Delfina Gómez en botarga de las elecciones mexiquenses.

Lo curioso es que Obrador fue derrotado en una contienda en la que participaron dos de sus adversarios históricos; Felipe Calderón, principal salvavidas de Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto, quien le abrió el camino a Alfredo del Mazo.

Por eso la nueva campaña de Obrador al denunciar el enésimo “fraude” en su contra. Pero AMLO es un perdedor doble. ¿Por qué? Porque en Veracruz perdió más del 50% de los votos que había conseguido apenas en las elecciones locales anteriores. AMLO nunca pierde, a Andrés siempre le hacen fraude. La democracia del “chicharronero”.

El segundo gran perdedor se llama Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, quien pretendió comprar pasaporte a 2018 amparado en la imagen y popularidad de Josefina Vázquez Mota. La excandidata presidencial terminó en el cuarto lugar en el Estado de México y arrastró a Ricardo Anaya quien, de igual manera, perdió en Coahuila, en donde apostó por su tocayo de apellido, Guillermo Anaya, también derrotado por el PRI.

Entre los derrotados aparece Josefina Vázquez Mota, cuya experiencia electoral en el Estado de México resultó aún más traumática que sus empeños presidenciales. ¿Qué pasó en el caso de Vázquez Mota? La candidata, el partido y sus colaboradores hicieron todo mal. Y la mejor prueba es que arrancó en el primer lugar de las preferencias y terminó en una lejana cuarta posición. ¿Dónde quedó el invento de que Vázquez Mota pactó en Los Pinos una supuesta victoria?

Entre los derrotados también aparece Margarita Zavala, y es que igual que su esposo salió “al quite” para rescatar “los entuertos” de Ricardo Anaya en Coahuila y el Estado de México.

También perdió la ambición “chabacana” de la llamada “cargada” a favor de AMLO y todos aquellos que ya imaginaban un lugar en el Gobierno mexiquense. “La Cargada” acabó en intento “engañabobos”.

Perdieron, por ejemplo, el candidato del PT, Óscar González, el senador Miguel Barbosa, Mario Delgado, y perdieron muchos periodistas militantes que a estas alturas creen en iluminados capaces de bajar el cielo a la tierra.

Pero la gran lección es que ya ningún partido puede solo en elecciones municipales, estatales y menos en la presidencial.

Es decir, que todos –y por eso AMLO suplicó por la declinación de Juan Zepeda–, requieren de aliados.

Y la que viene en 2018, será la elección de las alianzas, si no quieren terminar como “polìticos Cruz Azul”.

Al tiempo.
04 Junio 2017 04:06:00
Inmorales amoríos de Morena
Desde hace casi medio siglo, un sector de la llamada izquierda mexicana se moviliza los días 2 de octubre y 10 de junio.

Repudian las masacres juveniles cometidas por los gobiernos tiranos de Díaz Ordaz y Echeverría, que reprimieron con la fuerza pública a estudiantes.

La gesta juvenil –que costó un número incierto de vidas–, fue “un antes y un después” para las izquierdas, la sociedad toda y, en especial, para la democracia mexicana, que desde entonces pavimentó la brecha de salida del PRI, del poder presidencial y la llegada de la pluralidad.

La “Noche de Tlatelolco” y “El jueves de Corpus” –como se conoció a las masacres–, gestaron una generación ciudadana que, a la menor provocación, acusaba al gobierno en turno de “represor”, “autoritario” y “dictatorial”.

Y fue tal la fuerza memoriosa y la consigna que, con el tiempo, el estigma de “represor” se convirtió en una tara para Gobierno y Poderes de la Unión. Y es que no había acto de autoridad que no fuera calificado como “represión” y “dictadura”. Y esa “tara” persiguió hasta al político más pintado.

Pero el “sambenito” de “represión” llegó a niveles demenciales cuando el asesinato de los 43 de Ayotzinapa quiso ser visto –por voces interesadas en la renta político electoral–, como crimen de Estado, a pesar de las contundentes pruebas de que se trató de un ataque del crimen organizado.

Sin embargo, el tiempo desgastó y revirtió el discurso maniqueo de “represor”, “asesino” y “dictador”, al grado que hoy es un manoseado estandarte de la industria de la protesta; recurso empleado para lograr renta político electoral.

Pero lo ridículo de la historia es que a casi medio siglo del 2 de octubre y del 10 de junio, buena parte de la izquierda reprimida por gobiernos tiranos emanados del PRI, no sólo guarda silencio frente a la dictadura venezolana de Maduro –que en dos meses asesinó casi 70 jóvenes que protestaban contra el tirano–, sino que los “herederos” de “La noche de Tlatelolco” y del “Jueves de Corpus” hoy retozan alegres en la cama del dictador de Venezuela.

Y no es nuevo el inmoral amorío de Morena –su dueño, gerentes y candidatos–, con la dictadura de Maduro; no es novedad que esa izquierda guarde silencio cómplice frente a la represión y los crímenes de Maduro.

En todo caso, lo peor del amorío es que Morena se financia y adoctrina de la dictadura de Maduro, para convertir a México en cabeza de playa de esa dictadura. La izquierda del 68 mexicano promueve el regreso de Díaz Ordaz, recargado.

¿Dónde está la domesticada izquierda mexicana, ante los crímenes juveniles cometidos en Venezuela? ¿Por qué ningún estudiante, intelectual y periodista “sesentayochero” alza la voz contra el remedo de izquierda que es Morena, aliada de la dictadura de Maduro?

¿Los jóvenes reprimidos en el 68 hoy son viejos enamorados de la tiranía que hace medio siglo los reprimió? ¿Traicionan la historia?

Al tiempo.
02 Junio 2017 04:00:00
¡Sí habrá segunda vuelta en 2018!
Muchos lo niegan, se resisten incluso a suponer que las presidenciales mexicanas de 2018 están emparentadas con las recientes elecciones francesas.

Dicen que no hay nada que ver, que México no es Francia y que los riesgos del populismo de derecha –con Marian Le Pen– están lejos de los populismos de la derecha mexicana disfrazada de izquierda, llamada Morena.

Dicen, además, que en México no asoma, por ningún lado, un Macron y que –sobre todo– la legislación electoral mexicana carece de lo fundamental: la figura de la segunda vuelta en las presidenciales, fórmula de la que muchos esperan una suerte de milagro mexicano.

Y es probable que tengan razón todos los que dicen que no existen puntos de comparación entre las presidenciales francesas y las mexicanas.

Sin embargo, la terca realidad –y el realismo mágico de la política mexicana– parece ofrecer no sólo una segunda vuelta presidencial a la mexicana, sino una posibilidad aún más sorprendente, la presidencial adelantada de 2017 y la segunda vuelta de 2018.

Y es que precisamente eso, una elección presidencial adelantada, es lo que veremos el próximo domingo 4 de junio en el Estado de México, de donde saldrá un primer ganador que en 2018 podría ser combatido en la mexicanísima segunda vuelta, en donde se producirán los reacomodos propios del segundo round entre los participantes en la contienda presidencial.

Es decir, que más allá de quien resulte ganador en la contienda electoral del domingo venidero en el Estado de México, los grupos hegemónicos de la derecha panista y la izquierda perredista, ya entendieron que juntos –en alianza electoral– tienen no sólo la sartén por el mango rumbo a 2018, sino una victoria segura, si es que finalmente van aliados a la presidencial de ese año.

También por eso, en el PAN de Ricardo Anaya y el PRD de Alejandra Barrales, se analizan los escenarios de lo que ya se plantea como la segunda vuelta en la presidencial de 2018. Se analizan costos políticos y acuerdos; se ponderan figuras y potenciales candidaturas y se siembra la semilla de un acuerdo que llevarán a cabo los próximos presidentes del PAN y del PRD.

Pero vamos por partes.

Dicen distintos estrategas del PAN y del PRD que nadie debe asustarse por el resultado del domingo venidero. ¿Por qué?

Porque si bien el Estado de México es la mayor reserva de votos y una “caja chica” para las elecciones presidenciales de 2018, también es una bomba política de tiempo que, con una mala administración, podría ser la tumba para cualquiera.

En especial, los estrategas de los dos partidos explican que tampoco debe preocupar mucho lo que digan y hagan los actuales jefes del PAN y del PRD, quienes en pocos meses ya estarán a nivel de cancha, como precandidatos, mientras que las decisiones presidenciales serán tomadas por los grupos hegemónicos de los azules y los amarillos.

Lo verdaderamente importante de la elección mexiquense del domingo 4 de junio, es que al PAN y al PRD les queda perfectamente claro que la mexiquense habrá sido la primera vuelta presidencial y que 2018 será la segunda vuelta.

Es de ir, que hoy nadie sabe qué va a pasar el domingo venidero.

Pero lo que todos saben desde hoy –y a la luz de la pelea en 2017– es que en 2018, el PAN y el PRD tendrán en sus manos la posibilidad única de procesar una alianza ganadora que, con una buena ruta de negociación, sería capaz de derrotar a los dos grandes partidos punteros en la elección mexiquense y que también estarán como protagonistas en 2018.

Nos referimos a la posibilidad de que la alianza PAN-PRD, con la suma de un 35% de los votos estimados en una presidencial, podría dejar fuera de la contienda a cualquiera de los candidatos del PRI y de Morena,
respectivamente.

De esa manera, dicen los estrategas azules y amarillos, una potencial alianza entre PAN y PRD en 2018 cerraría el paso al “odiado” PRI, al tiempo que librarían a los mexicanos del peligro del populismo depredador que propone la Morena de López Obrador.

El PAN y el PRI, juntos en la segunda vuelta presidencial de 2018, lograrían dejar fuera a las dos versiones del PRI, el histórico que volvió al poder en 2012 y su “remedo” llamado Morena.

Dicho de otro modo, que el PAN y el PRD tienen en sus manos la posibilidad de una segunda vuelta real, que tiene todo para ser ganadora y que dejaría fuera a los extremos del PRI.

El problema son los hombres; los políticos del PAN y del PRD, que harán todo por destruir esa posibilidad.

Al tiempo.
01 Junio 2017 04:00:00
¡El fin de la ‘honestidad valiente’!
Sería ensordecedora la escandalera social y mediática si las corruptelas y el uso ilegal de dinero público –en los que incurren por sistema dueños, gerentes, candidatos y líderes de Morena–, los hubieran cometido el PRI, PAN, PRD o sus políticos y gobernantes.

Pero si no pasa nada a pesar de la exhibición de escandalosos niveles de corrupción en el partido más joven de México –a pesar de las evidencias de todo tipo de raterías cometidas por dueños y gerentes de Morena–, entonces debemos concluir que el problema no son los partidos o los políticos rateros. ¿Quién, entonces?

El verdadero problema de la deshonestidad son –somos–, los ciudadanos, en general, a pesar de que muchos se escandalizan cuando se sugiere que todas las evidencias apuntan a que los ciudadanos son –somos–, la principal fuente de corrupción; más corruptos que los partidos.

¿Quieren pruebas…?

La primera prueba es pública –está a la vista de todos–, y es que todas las mediciones muestran que el partido de mayor crecimiento en México se llama Morena, a pesar de que medios y redes han demostrado la montaña de corruptelas en las que incurrió Morena desde su gestación. Y en la cultura corrupta incurren desde su dueño, pasando por los gerentes y candidatos a puestos de elección popular.

Dicho de otro modo, que poco o nada importa a millones de mexicanos que Morena y sus candidatos, su dueño y sus líderes sean de los políticos más corruptos.

La segunda prueba, también pública, son las encuestas de preferencias electorales en los estados de México, Coahuila y Nayarit. Resulta que a pesar de que los aspirantes de Morena a esos gobiernos tienen un negro historial de transa y corrupción, son muchas las posibilidades –como en el estado de México–, de que los corruptos de Morena ganen. Es decir, ciudadanos y electores gustan de llevar a los más pillos y rateros al poder.

La tercera prueba –igualmente pública–, es un homenaje a la deshonestidad de Morena, de su dueño, pero sobre todo es un monumento a la deshonestidad de los ciudadanos en general.

En el último spot de Morena –durante la temporadas electoral de 2017–, su dueño les dice a todos los electores que son corruptos y que, por ello, deben votar por el partido más corrupto de todos, llamado Morena. ¿Dudan que eso dice AMLO?

En el spot en cuestión, Obrador dice que los partidos corruptos tratarán de comprar el voto ciudadano y que, para ello, regalan todo tipo de dádivas. Enumera las dádivas –entre puercos, cochinos y marranos–, y al final dice a los ciudadanos y potenciales electores que acepten todo los que les dan –que sean parte del acto de corrupción que está criticando–, pero que voten por Morena, que también regala todo tipo de dádivas y que se construyó con dinero ilegal.

¿Qué significa ese mensaje?

Sí, les guste o no a los militantes y simpatizantes de Morena, se trata del más feo reconocimiento de que los ciudadanos son corruptos y que, por ello, no sólo deben aceptar la corrupta invitación de AMLO –de agarrar todo lo que les den los partidos corruptos–, sino que a pesar de tragarse el insulto de que son corruptos, los ciudadanos deben votar por Morena.

¿Qué no eran los próceres de Morena la honestidad valiente? ¿No será que Morena y su claque sufrieron una metamorfosis kafkiana y hoy son todo aquello que de jóvenes criticaron del viejo PRI; se habrá hecho realidad el estribillo de que “la corrupción somos todos?”.

Pero si aún tienen dudas, en las horas previas al proceso electoral del 4 de junio se difundieron profusamente declaraciones de Oscar González y de Eva Cadena –excandidato del PT al Gobierno mexiquense y la excandidata de Morena al municipio de Las Choapas, en Veracruz, respectivamente–, quienes ratifican todas las pillerías que por años se han denunciado sobre la corrupción de Morena y de su líder.

¿Y que declararon?

Que Morena vive de dinero sucio, que desvía recursos públicos, que engaña a los ciudadanos, que Morena se construyó burlando a autoridades electorales, engordando de manera tramposa las asambleas fundacionales, que desde gobiernos municipales y estatales, además de congresos locales y el Congreso de la Unión sale dinero ilegal para la construcción de Morena y para que vivan como reyes los dueños y los gerentes de ese partido.

Pero la mayor tragedia es que a pesar de todas esas evidencias y todas las pruebas de corrupción en torno a Morena, el partido de AMLO podría ser el partido más votado.

Estamos ante el fin de la “honestidad valiente”, pero ante el nacimiento del eslogan de “la corrupción somos todos… los ciudadanos”.

Al tiempo.
31 Mayo 2017 04:00:00
‘¡El pocos huevos…!’
Para algunos, la expresión que titula la presente entrega es ofensiva. Otros dirán que se trata de una frase coloquial del extenso diccionario de mexicanismos. Y habrá quien piense que no es más que una falta de respeto.

Decidimos utilizarla como “cabeza de texto” porque resume la joya que nos regaló Milenio en su nota principal de ayer, al presentar en exclusiva el audio en donde el aún candidato del PT al Estado de México, Óscar González, propone a la dirigencia de su partido no declinar a favor de Delfina Gómez, “porque llevamos 16 años de equivocaciones” con López Obrador.

Las razones de Óscar González y, sobre todo, las revelaciones y denuncias públicas que formula en el audio son más graves –legalmente– que muchos videos, ya que exhiben que Morena es la verdadera mafia del poder; del “huachicoleo” político, que nació, creció y vive de “succionar” dinero ilegal, privado y público, y que se presenta falsamente como solución del pueblo bueno.

La voz de González revela la miseria política de la llamada izquierda y exhibe no sólo un engaño monumental sino el mayor robo de la historia: el partido Morena.

Dice el candidato del PT al Gobierno mexiquense: “Nosotros le mandamos (a Obrador) una carta el 12 de enero, en donde planteamos que habría que ir juntos. No nos contestó y ahora amanece con ánimo aliancista, ánimo elbista… y al otro día ya con alianza con Salinas Pliego, con Reforma… con Isidro Pastor, el operador político de Arturo Montiel…”

Es decir, Óscar González confirma las alianzas de AMLO con la profesora Elba Esther Gordillo, con lo más siniestro del PRI de Montiel, con TV Azteca y con el periódico Reforma. Todas alianzas negadas por
Obrador.

Pero González dice más: “Lo apoyamos (a Andrés) para hacer Morena… Y les digo mi experiencia personal en el Estado de México: nosotros le hicimos la asamblea constitutiva de Morena… ya constituida Morena, hasta boletos de avión le pagamos. ¿Qué hacemos..? ahora pone a una candidata bastante indeseable (Delfina Gómez), y a Morena en el Estado de México le bastó gobernar un municipio para saber todas las porquerías que hacen… ojo, y que nadie está impugnando el registro de ese partido y ahora sí me están preguntando de dónde están sacando dinero. No sé, pero de que traen un chingo de dinero, traen un chingo de dinero. Así está el tema y yo los invito a la reflexión…”

Las acusaciones son gravísimas. Confirman asambleas constitutivas de Morena falsas y pagadas por el municipio de Metepec; boletos de avión para giras de AMLO, pagados con dinero del Gobierno de Metepec; la aceptación del saqueo del dinero del municipio de Texcoco, por parte de la alcaldesa Delfina Gómez y, sobre todo, que en la campaña de Morena en el Estado de México abunda el dinero negro.

Todos los anteriores son delitos electorales graves –causal de cancelación del registro–, prohijados por el PT y cometidos por Morena ¿Y donde estuvieron y dónde están, frente a esas irregularidades, los ojos del INE y el Instituto Electoral Estatal? ¿Dónde están las sanciones? ¿Todos son ciegos y sordos?

Óscar González abundó sobre Delfina Gómez: “No tiene una sola posición de izquierda; nada de matrimonios igualitarios y ante el aborto, entonces hay muchos factores que no nos ayudan y se la pasan desfondándonos, o sea, a mí me queda claro el papel que juega Andrés en Tv Azteca y en Reforma, a donde nos tienen bloqueados. Por eso yo le reclamo públicamente y le digo, pinche Andrés, no se vale cabrón. Se la pasa inventando rupturas del PT en el estado y el pocos huevos ni siquiera se atreve a decir mi nombre, porque él sabe todo el apoyo histórico que le hemos dado…”

En pocas palabras, las revelaciones confirman que Delfina Gómez es una analfabeta y una imposición de AMLO, que será títere del dueño de Morena, que carece de la ideología de izquierda elemental y que, de ganar, el Gobernador será AMLO.

Por eso las preguntas. ¿Quién cuestiona el papel militante de TV Azteca y del diario Reforma? ¿Qué acuerdos secretos tienen con AMLO? ¿Apuestan esos medios por llevar a México a una copia de la dictadura de Venezuela?

Y tampoco terminan las joyas. Óscar González dijo que “los peores momentos del PT han pasado por Andrés… le servimos de instrumento para hacer el ridículo de Iztapalapa, con ‘Juanito’, donde el partido hizo el ridículo poniendo un candidato de risa, instrumento de Andrés… le digo al partido que no tome una decisión errónea. Mi opinión es que llevamos 16 años equivocándonos con Andrés Manuel”.

Horas después, Óscar González declinó a favor de Delfina. Y nadie dice qué pasará con los 40 millones de pesos aportados al PT.

Una joya que reveló Milenio, casa del periodismo sin adjetivos.

Por eso preguntamos: ¿Dónde está la verdadera mafia del poder..? ¿El partido Morena y sus mafiosos salvarán a México?

Al tiempo.
30 Mayo 2017 04:00:00
¡La peor semana de AMLO!
Seguramente la previa al 4 de junio será “la peor semana” –en muchos años–, que han vivido Morena, su propietario y sus gerentes.

¿Por qué?

Porque como ocurre en momentos de crisis, la desesperación y el miedo exhibieron lo peor de los políticos y los partidos; aparecieron las miserias humanas.

Y en el caso de Morena, su propietario y sus gerentes, el miedo es por el temor a la derrota que huelen en el Estado de México, en donde su candidata pierde electores al tiempo que el dueño del partido y sus generales enseñan el cobre.

Y no, no hablamos de la penosa súplica pública –en cinco ocasiones–, del dueño de Morena quien pidió desesperado una alianza con las llamadas izquierdas. En realidad nos referimos al insulto reiterado a Peña Nieto, a las instituciones, los periodistas, ciudadanos y, en general, a la democracia toda.

Y es que la cadena de insultos, ofensas y disparates –que asoman desequilibrio emocional–, confirman lo que en 2006 pareció guerra sucia, pero que hoy parece un diagnóstico y preocupa a muchos más; que Morena y su propietario son “un verdadero peligro para México”.

Apenas ayer, por ejemplo, el Consejo Coordinador Empresarial –en voz de su presidente, Juan Carlos Castañón–, alertó del riesgo de los populistas y pidió a los mexicanos ver el espejo de Venezuela, para entender el peligro de los políticos que proponen seguir ese modelo. Alusión contundente, a seis días del 4 de junio.

Pero todo se precipitó para Morena y su dueño cuando El Universal difundió la cuarta versión del video en donde Eva Cadena –“la recaudadora”–, reveló que Rocío Nahle –diputada federal y colaboradora de AMLO–, era la verdadera “recaudadora” de Morena en Veracruz.

El nuevo video desató la furia de Obrador quien –ya sin ningún límite–, insultó al presidente Peña Nieto, al secretario de Gobernación y al Gobernador de Veracruz, quienes según el dueño de Morena, habrían puesto una trampa a Morena y sus ingenuos seguidores.

Curiosamente, el problema no era la corrupción y/o la razón por la que Eva Cadena asistió a los encuentros para recibir dinero, sino que para AMLO el problema fue que “le pusieron un cuatro”. Es decir, en Morena “no son corruptos, sino pendejos”. Cinismos tal que el de “la recaudadora” se convirtió en pregunta obligada para AMLO.

Pero las raterías de Cadena y Nahle eran parte de un escándalo mayor. Y es que durante toda la campaña electoral de Morena en el Estado de México, la candidata, Delfina Gómez, fue exhibida como delincuente, ya que en su gestión como alcaldesa de Texcoco se llevó todo el dinero que pudo, para financiar a Morena en esa entidad.

La nube estaba cargada –con las raterías de Eva Cadena, de Rocío Nahle, de Delfina Gómez y la insistencia de Morena de aparecer como promotor del gobierno de Nicolás Maduro en México–, cuando cayó sobre Obrador el huevo podrido.

¡La mafia del poder acosaba a Obrador a guevazos…!

Pero el autoguevazo –porque el huevo fue lanzado para victimizar a AMLO–, en realidad contrastó aún más el escándalo de la alianza de Delfina Gómez con la profesora Elba Esther Gordillo. Y es que el discurso de la “mafia del poder” se convertía en ridícula parodia, frente al hecho cierto y probado de que la señora Gordillo –destacada integrante de la mafia del poder–, en realidad se había aliado con AMLO. Pecado de lesa honestidad.

Así, el partido rojo, su dueño y sus gerentes habían creado la tormenta perfecta.

Y entonces vinieron las entrevistas. Acostumbrado a los interrogatorios a modo, el dueño de Morena no pudo contener a su favorita, Aristegui, quien tampoco pudo evadir lo evidente; raterías y contradicciones de Morena. Vino el regaño, el insulto y la ofensa a Carmen.

Luego tocó el turno del tolerante Pepe Cárdenas, periodista que una y otra vez aguantó… hasta que el insulto fue mayor. “Difamador”, fue lo menos que le dijo AMLO. La intolerancia y el autoritarismo sublimados.

Todo mientras el PRD y Movimiento Ciudadano rechazaron los llamados de AMLO; mientras Morena se convirtió en el verdadero promotor de Juan Zepeda.

Entonces el pánico se apoderó de la empresa familiar llamada Morena. Un gerente de apellido Ackerman inventó una encuesta mentirosa que decía que Delfina adelantaba a Del Mazo. Rocío Nahle inventó una fotografía en donde impostó a la mujer que habría lanzado un huevo a AMLO, mientras Obrador insultó a la sociedad toda al proponer al Gabinete de Delfina. Se confirmó como titiritero.

La tormenta perfecta. De 30 articulistas de lunes, casi 20 madrean a AMLO, incluso algunos de sus leales.

La peor semana de AMLO. ¿El castigo se mete a las urnas?

Al tiempo.
29 Mayo 2017 04:00:00
Morena: ¡‘huachicoleros’ de la político!
Como todos saben, el término “huachicoleros” define a los delincuentes que mediante perforaciones ilegales de ductos roban gasolinas para revenderla a menor precio del oficial y, con ello, generan una red de corrupción que atrapa a pueblos enteros.

El “huachicoleo” se trata –como también saben– de una actividad ilícita que genera pingües ganancias y que poco a poco mete “al negocio millonario” a sectores cada vez más amplios de población. En rigor es un negocio “fácil e ilegal” para todo aquel que quiera salir de pobre.

Y es que en el negocio del “huachicol” participan familias enteras; hombres, mujeres, niños y ancianos; además de autoridades municipales, estatales, federales y empresarios, de todos los ramos.

Y se trata de un negocio de tal rentabilidad –y de total impunidad–, que los criminales organizados lo prefieren por sobre otros negocios del crimen organizado también altamente rentables, como el secuestro, la venta de drogas y hasta rebasa en utilidades “al negocio” de la política misma.

¿Negocio de la política…?

¡Sí, el negocio de la política!

Y es que, en rigor, algunos partidos, sus dueños y dirigentes son verdaderos “huachicoleros” de la política, que “succionan” dinero público y privado a través de la perforación de los ductos del poder.

Y no, nos referimos al dinero público que por ley corresponde a cada partido político y a los candidatos en tiempos electorales. Tampoco nos referimos a “las dietas” de legisladores de todos los partidos y todos los niveles, y menos a “los moches” que negocian bajo la mesa legisladores de tal o cual partido.

Y, de ninguna manera, nos referimos a las cuotas legales que imponen los partidos a sus militantes, cuando ocupan un cargo de elección popular.

No, cuando hablamos del “huachicoleo” político en realidad nos referimos a “la ordeña” ilegal de dinero público que llevan a cabo gobernantes de distintos signos y colores, quienes imponen a los empleados municipales, estatales y/o federales diversas cuotas que sirven para engordar las arcas de tal o cual partido, dirigente partidista o dueño de tal o cual sindicato.

Y según todas las evidencias documentales disponibles, el campeón del “huachicoleo político” se llama Morena, el partido que enseñó a todos sus cuadros y gobiernos a esquilmar a sus empleados –un verdadero robo en despoblado–, para canalizar miles de millones de pesos “a la causa”.

Evidentemente nadie sabe –bien a bien– cuál es “la causa” de Morena, a pesar de que muchos suponen que se trata de una causa personalísima como, por ejemplo, mantener sin trabajar a las muchas familias que viven de la política en Morena.

¿Alguien se ha preguntado de qué viven los jefes y dueños de Morena? ¿Se han preguntado quién paga comida, ropa, escuelas de los hijos, guaruras, viajes, lujos…? ¿Cuántas familias del partido Morena no tienen un cargo público, no tienen un empleo privado, no pagan impuestos ni tienen una actividad remunerada de manera lícita, pero viven como reyes y viajan como virreyes?

La respuesta a las anteriores interrogantes todos la conocen. El partido Morena vive –en buena medida– del “huachicoleo político”. ¿Lo dudan?

Los videos de Bejarano, Ponce y de Ímaz –los llamados videoescándalos previos a 2006–, son la mejor evidencia de que el dueño de Morena es el rey del “huachicoleo político”, y que vive del saqueo del dinero público mediante la perforación de los ductos del poder para extraer dinero público y privado, de manera ilegal; dinero que es utilizado para destruir las instituciones.

En el propio gobierno AMLO en el DF –de 2000 a 2005–, abundaron las pruebas de que a los trabajadores del GDF se les robaba “el diezmo”. Aquí dimos a conocer ayer el testimonio de un trabajador que narró, con santo y seña, la forma en que el GDF de AMLO convirtió a los empleados de la administración capitalina en víctimas del “huachicoleo” político.

Los videos de las corruptelas de Eva Cadena y Rocío Nahle, las evidencias mostradas por el PAN sobre el saqueo al salario de los trabajadores del municipio de Texcoco –en la gestión de Delfina Gómez–, y el desvío del dinero de programas sociales prioritarios a las arcas de Morena en el Estado de México, son la mejor evidencia de que partidos políticos como Morena –y sus dueños y dirigentes– viven del grosero “huachicoleo político”.

Pero la sorpresa no es la existencia del “huachicoleo” político. No, lo que realmente deja “estupefactos” a no pocos estudiosos del comportamiento social mexicano, es la forma en que un rentable negocio criminal como el del “huachicol” solidariza a pueblos enteros o partidos políticos completos, en torno a la transa, el robo, la corruptela y el debilitamiento de los valores sociales elementales.

Por eso el lema de Morena es arrasador: “¡Huachicoleros del mundo, uníos!”.

Al tiempo.
28 Mayo 2017 04:05:00
AMLO, huevos podridos
El huevo lanzado contra Andrés Manuel López Obrador, en Veracruz, es el azufre pestilente de la guerra que veremos en 2017 y 2018. ¿Por qué?

Porque es la última oportunidad para AMLO y su claque, para los que apuestan a destruir la democracia mediante el azufre pestilente –huevos podridos– de la política.

Por eso, López Obrador acusó –sin pruebas– al gobernador Yunes de ser el autor intelectual del huevo lanzado por un militante de Morena. Pero el huevo es lo de menos. Lo que importa es ensuciar, difamar y destruir; importa impregnar de azufre la democracia.

Sin duda es cuestionable la agresión a AMLO. Lo condenaron amigos y adversarios. Pero los que no tienen madre son los del INE. Presurosos condenaron la agresión, pero nada dicen de los huevos envenenados de AMLO, todos los días, a lo largo de años, contra todos, partidos, gobiernos y políticos.

Permanecen callados ante “recaudadoras” como Eva Cadena y Rocío Nahle, exhibidas en otro video como las que “arriman” dinero al dueño de Morena.

¿Qué hace falta para que la autoridad electoral entienda que Morena es el imperio del “huachicoleo” de los partidos? ¿Qué más quiere para entender que Morena roba el dinero público por los ductos del poder?

Y también callan el INE, los medios y los periodistas ante el huevo podrido lanzado por AMLO contra el periodista José Cárdenas. Retrato de cuerpo completo de AMLO –intolerante a la crítica– y espejo de lo que sería un eventual gobierno de Morena.

Y es que con AMLO vendría el fin de libertades básicas, como la de expresión. ¿Lo dudan? Obrador insultó, incluso, a su vocera, Carmen Aristegui, quien agachó la cabeza y tragó sapos y serpientes, mientras Pepe Cárdenas se escudó en la dignidad y endureció la crítica contra el déspota. ¿Y la solidaridad a José Cárdenas? ¡Los mariachis callaron!

Y es que hoy cuenta la solidaridad con los periodistas muertos, no con los vivos. Aún así, sigue viva la crítica contra el “huachicoleo” político de AMLO. La página Letra Roja publicó el testimonio de un trabajador del GDF, en tiempos de AMLO.

“Le decían diezmo, pero no era opcional, todos daban dependiendo de cuánto cobraban por lo menos un 10% de su salario.

“Todo ese dinero en efectivo se juntaba y se le llevaba al primo de Nico, un señor llamado Rafael Marín Mollinedo, que era director general de Servicios Urbanos. Nadie sabe qué le hacían al dinero”.

“Para el personal en general AMLO canceló horas extras y guardias, lo que redujo hasta en un 50% el sueldo.

“Los maltratos no eran sólo económicos, pero nadie podía decir nada porque estaba de por medio perder tu trabajo, muchos se aguantaban o incluso vendían cosas ahí dentro porque no les alcanzaba el dinero”.

En cinco años AMLO robó a manos llenas en el GDF. Y todos callaron. ¿Quieren eso en el Estado de México? Los huevos podridos.Al tiempo.
26 Mayo 2017 04:00:00
¡Morena, partido ejemplar!
Se pueden decir muchas cosas –la mayoría negativas–, del partido Morena.

Se pueden cuestionar sus métodos nada democráticos, su forma vertical y autoritarias su inexistente ideología y hasta el reinado de su dueño.

Sin embargo, también es cierto que se debe reconocer que Morena es un partido ejemplar –en la mejor acepción del término– cuando se trata de mostrar la vigencia de los partidos en México. ¿Por qué?

Porque contrario a la percepción de muchos –incluso de militantes y seguidores de AMLO–, la verdad es que Morena es el mejor ejemplo de que es mentira que los ciudadanos mexicanos están decepcionados, hartos y “hasta la madre” de los partidos políticos en general.

Si fuera cierto el hartazgo ciudadano por los partidos –que pregonan voces interesadas–, Morena no sería el partido con el mayor crecimiento de simpatizantes en la historia de la partidocracia mexicana.

Más aún, AMLO creó Morena por esas mismas razones –y por el dinero público, claro– porque sabe que puede llegar al poder por la vía de un partido.

Además, si los mexicanos estuvieran contra los partidos, Morena no habría ganado seis jefaturas delegacionales en la capital del país, no habría quedado en segundo lugar en las elecciones de Veracruz y no estaría peleando, al tú por tú, con lo más acabado del PRI en el Estado de México.

Morena es, en pocas palabras, la mejor prueba de que es falsa la premisa que pregonan los morenistas y otros interesados en la destrucción de la democracia mexicana; la premisa de que los ciudadanos mexicanos ya no creen en los partidos. En todo caso no creen en algunos partidos y algunos políticos.

Pero se derrumba aún más la premisa del hartazgo ciudadano por los partidos, si vamos al detalle de lo más cuestionable de Morena.

¿Cómo es posible que una mayoría de mexicanos prefiera, adopte y adore a un partido como Morena, que carece de transparencia, que es el refugio de los más rateros del viejo PRI y de otros partidos, que es la casa de lo peor de la clase política y en donde la democracia brilla por su ausencia?

La respuesta podría ser digna de las escuelas del comportamiento humano, más que de la ciencia política. Sin embargo, ese gusto social por un partido como Morena tiene un claro parentesco con el “síndrome de Estocolmo”.

Es decir que muchos ciudadanos mexicanos están enamorados de lo peor del PRI; de las peores prácticas del tricolor en la historia, de lo más rancio y los más rateros del partido más viejo de México. Y es que –en los hechos– todo eso es lo que representa Morena.

Pero hay más. Si fuera cierto el supuesto rechazo de los ciudadanos a los partidos y a los políticos, no habríamos visto movilizaciones y plazas llenas en decenas de mítines que, a través de los partidos, se llevaron a cabo en las campañas de Coahuila, Nayarit y el Estado de México, además de las municipales de Veracruz.

Pero ahí tampoco terminan las contradicciones del supuesto hartazgo de la sociedad mexicana con los partidos y los políticos.

Y es que también es falsa la premisa de que los ciudadanos mexicanos rechazan en forma mayoritaria y multitudinaria al PRI. ¿Por qué es falsa la premisa?

Porque hay un partido y su líder que encabezan las percepciones negativas en los últimos meses y años. Y ese partido no es el PRI. Ese partido y su líder se llaman Morena y Andrés Manuel López Obrador. Y si tienen duda pueden consultar un reporte cíclico que presenta el periódico El Financiero, respecto al volumen y sentido de la cobertura mediática dedicada a los distintos aspirantes presidenciales y partidos.

¿Y qué creen? Que el mayor número de negativos lo tienen Morena, en tanto partido, y Andrés Manuel López Obrador, en tanto político.

Dicho de otro modo, resulta que Morena, y no el PRI, es el partido que reporta el mayor porcentaje de negativos y rechazo, incluso por encima del PRI.

Y en cuanto a políticos, el que carga el mayor desprestigio, se llama Andrés Manuel López Obrador; con los mayores negativos que cualquiera otro aspirante presidencial, para 2018.

Pero tampoco aquí acaba la historia. Queda claro que los datos anteriores derriban otro de los engaños sobre la percepción colectiva respecto de los políticos; engaño que dio origen al fenómeno de los llamados “candidatos independientes”

Dicen voces interesadas en la destrucción de la democracia que es mayoritaria la percepción de que los ciudadanos repudian a los políticos de todos los signos.

Si fuera cierto, el principal rechazado sería Andrés Manuel López Obrador. Los ciudadanos rechazan a partidos, a políticos, empresarios, a los sacerdotes… que engañan.

Y, si fuera real el rechazo a los políticos, AMLO no existiría.

Al tiempo
25 Mayo 2017 04:00:00
Estado espía
El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha sido denunciado por espiar ciudadanos. El martes pasado, 10 organizaciones de la sociedad con reputación y peso político, dentro y fuera del país, anunciaron que por esta razón habían perdido confianza en su administración.

“No es posible que estemos sentados a la mesa con quién nos espía (y) que no tengamos condiciones de confianza”, explicó Tomás Severino. Entre las organizaciones que acusaron al Gobierno federal están Transparencia Mexicana, Fundar, Artículo 19, Cidac, Imco, Gesoc y el Observatorio Nacional Ciudadano.

Todas han jugado un papel relevante en la construcción del sistema anticorrupción, las leyes de transparencia y rendición de cuentas, así como en la defensa de la libertad de expresión.

La gravedad de sus imputaciones no puede pasar desapercibida. Los directivos de estas instancias anunciaron que abandonarían su participación en la Alianza por el Gobierno Abierto (AGA) porque la autoridad no atiende las denuncias a propósito de los ciberataques y el ciberespionajeque experimentados.

En febrero de este año el diario New York Times dio a conocer que tres ciudadanos muy vocales a favor del impuesto sobre los refrescos –Simón Barquera, Luis Manuel Encarnación y Alejandro Calvillo– habían sido agredidos en su privacidad a través de un programa de rastreo llamado Pegasus.

Gracias a una investigación realizada por Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, obtuvieron luego indicios de que instancias del gobierno federal estaban detrás de tales ataques. Resulta que el programa Pegasus fue adquirido en México por la secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República.

Desde que esta información se hizo pública las organizaciones participantes en la AGA solicitaron a la oficina de la Presidencia y a la Secretaría de la Función Pública que investigaran los hallazgos.

Más de noventa días han transcurrido desde entonces y sin embargo el Gobierno federal no ha dado respuesta. Explica Haydee Pérez, directora de Fundar, que es sobre todo por la negligencia exhibida ante el tema que las organizaciones optaron por separarse de la Alianza y decidieron también escalar la denuncia hacia el ámbito internacional.

El daño que este hecho puede causar a la imagen de México es grande, porque la AGA es una iniciativa global en la cual nuestro país había tratado de jugar un papel protagónico.

Hay que decir que la denuncia presentada el martes pasado fue más allá de los casos mencionados. Juan Pardinas, director del IMCO, advirtió que, además del espionaje, el Gobierno federal está realizando auditorías fiscales selectivas con propósitos igualmente políticos a través del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Es cada día más larga la lista de organizaciones que perciben como persecutorios los requerimientos de Hacienda. Argumentan que no parece haber azar o coincidencia entre el activismo relacionado con ciertos temas delicados y que el SAT se estacione durante varias semanas en las oficinas de las organizaciones de la sociedad.

Un caso emblemático fue la mención que el diputado del PRI-PVEM Carlos Puente hizo pública en la Cámara de Senadores a propósito del sueldo percibido por el director del Centro Espinosa Yglesias, Enrique Cárdenas, para descalificar su posición en contra del nombramiento de Paloma Merodio dentro del Inegi. El dato sobre el monto exacto de ese ingreso sólo pudo ser obtenido violando el derecho a la protección de los datos personales del afectado.
25 Mayo 2017 04:00:00
¡Justicia en manos de corruptos e inútiles!
Sería vergonzoso –y un doble crimen–, que la delegación de la PGR en Sinaloa solapara a los asesinos de periodista Javier Valdez, según reveló el también periodista, Juan Manuel Partida.

En entrevista radiofónica –al informativo estelar de MVS–, Partida dijo que durante horas, un testigo dio santo y seña del crimen de Javier Valdez y de los presuntos responsables del asesinato. Sin embargo, la PGR no hizo nada.

Y es que, al parecer, los tentáculos criminales están metidos en la PGR, como también someten a parte del Poder Judicial Federal –y sus similares en los estados–, en donde abundan los casos de jueces a los que compran, someten y controlan los jefes de las bandas criminales.

Lo cierto es que en medio de la crisis de violencia e inseguridad –y del asesinato de periodistas y de otros profesionistas–, nadie quiere ver la montaña de corrupción en el Poder Judicial, en todo el país.

¿Lo dudan?

1.- El 4 de mayo, la jueza María Elena Cardona Ramos dejó libres a seis escoltas de Dámaso López Serrano “El Minilic” detenidos en un operativo realizado en la Ciudad de México, a pesar de que los presuntos criminales fueron capturados en posesión de armas exclusivas, droga y equipo de comunicación. La jueza argumentó que la captura “carecía de verosimilitud y razonabilidad”.

2.- La madrugada del 19 de abril, salió de prisión Rubén Granados “El Nene”, presunto jefe del grupo delictivo Los Granados, al servicio del Cártel de los Beltrán, que opera en la Costa Grande de Guerrero. La liberación la ordenó el juez de Acapulco, Joaquín Alberto Ruiz García. También se liberó a cuatro de sus cómplices.

3.- En marzo de 2017, el juez Tercero de Distrito del Séptimo Circuito con sede en Veracruz, Anuar González, fue duramente criticado por la opinión pública y luego suspendido por el Consejo de la Judicatura Federal por conceder un amparo a Diego Cruz, uno de los “Porkys” acusado de violar a una menor en Boca del Río, en 2015.

4.- En febrero de 2017, el juez de control Mauricio Wilfrido Cruz Navarrete, de Zamora, Michoacán, dejó en libertad al presunto jefe de plaza de Los Rojos en el municipio de Tingüindín, Juan Manuel V. “El Nalgón”, por inconsistencias en su detención. A dicho juez también se le recuerda por dejar libre a Juvenal Pimentel, “El Kilo”, jefe de Los Viagras en Numarán, en enero de 2016.

5.- El 23 de abril de 2017 trascendió que un juez de control dejó libres a 15 “viagras”, por falta de pruebas, aunque se les detuvo portando armas de fuego exclusivas del Ejército y mariguana.

6.- Destaca el caso de Luis Carlos Vega Pámanes, exmagistrado del Supremo Tribunal de Justicia (STJ) del Estado de Jalisco, quien renunció el 10 de noviembre de 2016, luego que se supiera que pidió al entonces comisario de Guadalajara, Salvador Caro, que dejara en libertad a dos hombres por portación de arma de fuego. Con ese escándalo trascendió que el exmagistrado tenía antecedentes penales por robo y homicidio.

7.- El juez Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales en la CDMX, Alejandro Caballero concedió libertad provisional al hijo del exgobernador de Tabasco Andrés Granier Melo, Fabián Granier Calles, acusado de fraude fiscal, en abril de 2016.

8.- En febrero de 2016, el Juzgado Décimo de Distrito en Tamaulipas, que no tenía titular, pero estaba a cargo el secretario de acuerdos, Adalberto Santiago, quien dejó libre a Héctor Crescencio de León Fonseca, “El R3”, a pesar de que se le detuvo con armas, drogas y era buscado por ser líder del cártel del Golfo. También conocido como “El Chencho”, el criminal era el segundo al mando –dentro de Los Rojos–, en Tampico, Ciudad Madero y Altamira.

9.- En febrero de 2015, la jueza María Dolores Olarte Ruvalcaba, magistrada del Segundo Tribunal Unitario Penal con sede en Zapopan , Jalisco, revocó la sentencia de cinco años en contra de Sandra Ávila Beltrán, “La Reina del Pacífico”.

10.- El 9 de agosto de 2013, los magistrados José Félix Dávalos, Rosa Isabel Moreno Ruiz y Lucio Lira Martínez, dejaron en libertad al narcotraficante Rafael Caro Quintero, asesinó del agente de la DEA, Enrique Camarena. Caro Quintero ingresó a prisión a mediados de 1985 por delitos de narcotráfico y el secuestro y asesinato de Alfredo Zavala.

11.- Uno de los casos que más indignación despertaron en la opinión pública fue el de los jueces Catalina Ochoa, Rafael Boudib y Nezahualcoyotl Zúñif, quienes dejaron en libertad –en 2010– al asesino confeso de la joven de 16 años, Rubí Marisol Frayre, hija de la activista Marisela Escobedo, asesinada meses después frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua.

Curioso, nadie condena la corrupción del Poder Judicial, que deja libres a los más peligrosos criminales...

Al tiempo.
24 Mayo 2017 04:07:00
¡El ‘carro completo’ del PRI!
Para muchos resulta impensable. Para otros parece imposible. Para los que simpatizan con Morena, con el PAN y el PRD, sólo sería posible gracias a un fraude descomunal.

Y, claro, para los muchos malquerientes del PRI, los ciudadanos son lo más parecido a “idiotas”, por cometer –según los malquerientes–, el “pecado capital” de preferir al tricolor antes que a cualquier otro partido.

Nos referimos –como lo adivinaron–, a las posibilidades “muy altas” que tienen los candidatos del PRI –en las tres elecciones estatales–, de lograr la victoria el 4 de junio próximo.

Y es que a 11 días de la elección en la que se renovarán gobiernos en los estados de México, Coahuila y Nayarit, la ventaja es para los candidatos del PRI; Alfredo del Mazo, Miguel Riquelme y Manuel Cota.

Más aún, según los estrategas del PRI y del Gobierno federal, el odiado partido tricolor tiene prácticamente asegurada la victoria de sus candidatos en los estados de México y Coahuila, en tanto que existe un apretado empate en Nayarit, en donde la coalición PAN y PRD cometió un grave error al sacar a su candidato del último debate, el “hijito de papi”, Antonio Echevarría, quien va a la baja de manera peligrosa.

Por eso, la estratagema de azules y amarillos en Nayarit busca impedir la caída de Echavarría quien resultó un candidato “bulto”. Y es que luego del golpe mediático que significó la detención del fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, el candidato del PRI, Manuel Cota, se fue al último lugar de las preferencias.

Sin embargo, en casi 40 días, Cota ha recuperado poco más de 20 puntos porcentuales y ya empató al candidato de la alianza PAN-PRD “Toñito” Echavarría, quien en medio de los escándalos de su familia sigue perdiendo votos.

Vale recordar que el nayarita Manuel Cota ha ganado 6 elecciones consecutivas de mayoría y que la de Gobernador es la séptima al hilo en la que compite. Es decir, es un “viejo zorro” de la política y del PRI en su entidad. Por eso, el tricolor supone que en los ocho días efectivos de campaña que restan, podría superar al candidato de la alianza PAN-PRD.

Más aún, la mejor señal de la desesperación del PAN y PRD en Nayarit, fue la conferencia de prensa que Ricardo Anaya y Alejandra Barrales dieron el pasado sábado, cuando tropezaron con el escándalo de la alianza azul y amarilla para 2018.

En esa conferencia denunciaron la supuesta intervención del Gobierno estatal a favor del PRI. En realidad lo que intentaban era frenar la caída del candidato de la coalición PAN-PRD en Nayarit.

Y es que a 11 días de la elección más importante –previa a 2018–, el PRI dice que no existe riesgo real que signifique una derrota inevitable en los tres gobiernos estatales en juego –sin contar Veracruz–, ya que los candidatos y las estratagemas empleadas han sido las correctas.

Sin embargo, eso no significa que no esté presente el fantasma de la derrota para los candidatos del tricolor. ¿Y cuáles serían los riesgos?.

La principal preocupación en los tres estados en juego se llaman “indecisos”. Es decir, que si salen a votar masivamente los “indecisos”, en los estados de México, Coahuila y Nayarit, las estimaciones que tiene el PRI y que favorecen a sus candidatos, podrían resultar alteradas.

Y sabedores de que los ciudadanos enojados, inconformes y que están hartos de la política y los políticos pueden hacer la diferencia en las tres elecciones, los estrategas del PAN y del PRD preparan lo que puede ser su última estrategia; el llamado a los ciudadanos enojados, a los indecisos, a los que creen que el PRI es el diablo de la política o, de plano, convocan a los que odian al partido tricolor.

Por lo pronto, la gran sorpresa sigue siendo el candidato del PRD, Juan Zepeda, cuyos números siguen al alza y las estimaciones lo colocan en la segunda posición, ligeramente arriba de las candidatas de Morena, Delfina Gómez y Josefina Vázquez Mota.

Más aún, algunos estrategas del PRI sostienen que si la elección contara con un mes más de campaña, la pelea por la victoria estaría cerrada entre Zepeda y Del Mazo. Y sabedores de esa realidad, la presidenta del PRD, Alejandra Barrales pidió al PAN, de manera formal, la declinación de Josefina Vázquez Mota, a favor de Juan Zepeda, para derrotar al PRI.

Y si Juan Zepeda es el candidato sorpresa, por el qué hace meses nadie daba un peso y que hoy es la revelación, la gran decepción –como lo dijimos en éste espacio–, es la candidata de Morena, que sigue acumulando
negativos.

Lo cierto es que ya terminó el tiempo de las elecciones holgadas y en el nuevo siglo mexicano lo único seguro es que las batallas electorales –en Estado de México, Coahuila y Nayarit–, se definirán en tribunales.

Al tiempo.
23 Mayo 2017 04:00:00
Alianza PAN-PRD: ¡sólo tropiezos y torpezas!
Hace años aquí volvimos a la circulación el término “engañabobos”, con la intención de identificar declaraciones políticas mentirosas que hoy se conocen en el mundo como “verdad alternativa” o “posverdad”.

También identificamos cómo campeó de la mentira y el engaño a Andrés Manuel López Obrador, el mayor “engañabobos” de la clase política mexicana.

Lo curioso es que hoy AMLO ya no es el campeón de los “engañabobos” sino que resultó engañado, junto con analistas que no leen y sólo atienden los breves mensajes de redes y los encabezados noticiosos, sin verificar verdad y veracidad.

Lo cierto es que detrás de la supuesta alianza PRD-PAN para 2018 no existe sino la torpeza y los tropiezos de los jefes del PRD y el PAN a quienes –a su vez–, “chamaquearon” periodistas maldosos que los hicieron caer en la trampa del “engañabobos”, que según la jerga periodística consiste en que el entrevistador hace decir al entrevistado lo que el primero quiere que el segundo diga.

En este caso, los periodistas llevaron a Alejandra Barrales y a Ricardo Anaya al resbaladizo terreno de “la casa del jabonero”, mientras que los jefes del PRD y el PAN cayeron redondos. Y no sólo dijeron algo que no querían decir, sino que fueron incapaces de frenar el daño. En resumen, dijeron una tontería que los retrata como los bisoños que son.

Pero no fue todo. En la simpática cadena de tropiezos y torpezas también cayeron analistas y reputados académicos y hasta el campeón del engaño, López Obrador. Todos se tragó el cuento de la supuesta alianza PRD-PAN, pero el que reaccionó como “hombre verde” fue el dueño de Morena, que incluso grabó un video insultando a los inexistentes aliancistas; video en donde sólo consiguió exhibirse como bobo engañado y fajador callejero.

Pero no terminó ahí la cadena de tropiezos y torpezas. AMLO regresó al autorretrato y en otro video presumió la supuesta exclusiva mundial de “pruebas del fraude” que –según el Mesías–, Peña Nieto prepara en el estado de México.

En el nuevo video AMLO confirma que está fuera de forma y que “lo suyo, lo suyo” es el espectáculo “engañabobos”. Y es que Obrador convocó a “presentar las pruebas del fraude” en el Estado de México y, al final, sólo consiguió hacer el ridículo al presentar un puñado de documentos sin valor alguno, que nada prueban y mucho ofenden a la política, a los electores y a los procesos electorales.

Lo cierto es que AMLO está enojado y olfatea el olor de la derrota de su impostura, Delfina Gómez. Por eso, con la presentación de las “supuestas pruebas” del fraude mexiquense, lo único que busca es montar el circo, las tres pistas, que lo llevarán a denunciar un inexistente “fraude”; patraña a la que se sumarán el PAN de Ricardo Anaya, luego de la derrota de escándalo de Josefina Vázquez Mota.

Al final de cuentas la zaga de tropiezos y torpezas de Anaya, Barrales y AMLO los exhibe como bisoños de la política, frente a 2017 y como políticos de párvulos para 2018.

La historia de las torpezas y los tropiezos arrancó cuando los dirigentes amarillos y azules convocaron desde el viernes a una conferencia de prensa que generó gran expectativa. En el medio periodístico se daba por hecho que Barrales y Anaya anunciarían un “bombón” para el Estado de México.

La conferencia era para denunciar posibles irregularidades en las elecciones de Nayarit.

Desilusionados, los reporteros “cuchilearon” a azules y amarillos porque no apareció la “gran nota”. Por eso buscaron, forzaron y… la consiguieron.

A nadie importó Nayarit y por eso los reporteros insistieron en la posibilidad de que PAN y PRD establecieran una alianza para 2018. Tomaron mal parados a Barrales y a Anaya y los llevaron a la especulación total. Nada concreto, incluso Barrales dijo que una eventual alianza debía pasar por los órganos de su partido.

La especulación fue buena para un sábado “sin notas potentes”. Y el resto fue producto del “arte del especulerio”. Y entonces la fiebre de la especulación en redes alcanzó niveles de escándalo.

Como ya se dijo aquí el domingo, la alianza PRD-PAN es casi imposible. ¿Por qué? Porque la cultura política de la sociedad, en general y de los políticos, en particular, es prácticamente inexistente.

Pero lo curioso no está sólo en los sesudos análisis sobre la alianza PRD-PAN. No, el fenómeno interesante es la capacidad de engañar a casi toda la masa social, a través de las redes.

Engañar incluso al más depurado de los “animales políticos” mexicanos, a López Obrador, quien se tragó sin hacer gestos toda una ballena especulativa.

Queda claro que la sociedad mexicana, sus políticos y sus medios están lejos de la preparación ideal para una guerra como la que viene en 2018.

Al tiempo.
22 Mayo 2017 04:00:00
Geografía que explica la violencia
La cigüeña decide injustamente muchas cosas en nuestro país y una de ellas es el contexto de violencia donde a los mexicanos de hoy les está tocando nacer. Los futuros padres deberían exigir que esa ave encaminara su vuelo hacia Aguascalientes, Yucatán, Querétaro, Tlaxcala o Campeche. En cambio habrían de evitarse los alumbramientos en Guerrero, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Michoacán, Guanajuato o Veracruz.

Considerando la cifra de asesinatos —según el Sistema Nacional de Seguridad Pública— la primera lista de entidades corresponde a los territorios pacíficos del país. En contraste, dentro de la segunda se hallan los estados donde muere más gente de manera violenta. (La estadística corresponde a los datos registrados durante los primeros meses de 2017).

¿Qué hace de Aguascalientes un lugar seguro para nacer? ¿Por qué Guerrero es una máquina devastadora de vidas humanas?

En México los especialistas se rebanan los sesos tratando de explicar las razones de la violencia. Las variables más comunes de los estudios sobre el tema son la educación, la pobreza, la desigualdad, la presencia de fuerzas militares, las rutas de trasiego de droga, la corrupción, la proximidad con la frontera, la presencia de cárteles criminales y así un largo etcétera.

Cabe hacer notar que hay poco trabajo de análisis a propósito de las regiones pacíficas mexicanas. Y sin embargo, tan importante para comprender las razones de la violencia habrían de ser las variables que llevan a la paz.

¿Por qué Aguascalientes, Yucatán, Querétaro, Tlaxcala y Campeche muestran el menor número de homicidios dolosos —asesinatos— dentro del territorio mexicano? ¿Qué tienen en común? ¿Qué han hecho bien sus poblaciones y sus autoridades? ¿Qué es replicable?

Cabe decir que las entidades pacíficas no exhiben resultados educativos similares, tampoco son igualmente ricas, no muestran indicadores parecidos de pobreza, ni de desigualdad.

Es cierto que ninguno de estos estados se halla cerca de la frontera norte mexicana pero están localizados en regiones muy distintas. No sería tampoco preciso asegurar que por su territorio no atraviesa la droga porque Querétaro es el corazón neurálgico de las carreteras del país y porque los estados de la península yucateca tienen historia que contar a propósito del tráfico de estupefacientes.

Hay sin embargo una variable que sí comparten: orografía. Cuatro de las cinco entidades mencionadas poseen un paisaje casi plano que ha permitido el desarrollo eficiente de vías de comunicación. No hay comunidad en Tlaxcala, Aguascalientes, Campeche o Yucatán que esté aislada. El caso de Querétaro es distinto porque dentro de esa entidad se encuentra la Sierra Gorda, y por tanto el acceso a ciertas poblaciones podría ser complicado. No obstante, más del 90% de los habitantes queretanos viven en la parte baja de esa entidad, que es la mejor conectada.

Siguiendo esta reflexión cabe hacer notar que Guerrero, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán o Veracruz tienen en común el problema opuesto. Cuentan con cientos de comunidades a las que es complicado acceder. Se trata, desde luego, de un problema cotidiano para los pobladores pero también para que las autoridades legales aseguren el control del territorio.

No sorprende que en esas regiones el Ejército tenga mayor presencia. Es la única expresión del Estado con capacidad para moverse entre localidades apartadas. En el extremo del aislamiento se halla Guerrero. Para viajar dentro de esta entidad pueden requerirse todavía más de dos días en el lomo de una mula.

El fenómeno de la violencia obliga a reconocer que el Estado mexicano no ha estado a la altura del desafío que le impuso la geografía nacional. Ahí donde salió barato comunicar a las poblaciones hoy hay control territorial de la autoridad legal. En cambio, donde la orografía venció sobre las vías de comunicación, la violencia sigue imponiéndose.

De la mano de la incomunicación viene luego la posibilidad de cultivar o de transportar droga. Por eso Chihuahua, Guerrero o Sinaloa han sido lugares tradicionales de cultivo y Veracruz, Baja California o Michoacán rutas para el trasiego. La orografía podría también ser la explicación de la presencia o ausencia de las empresas criminales.

ZOOM: La paz explica algunas veces más cosas que la violencia. Es un acto responsable preguntarse por qué mientras Aguascalientes es la entidad más pacífica del país, Guerrero se ha convertido en un infierno de violencia.
22 Mayo 2017 04:00:00
¡Insolito! ¡AMLO derrotado por el PRD!
La derrota será escandalosa. Tanto, que líderes de Morena ya preparan la utilería, la gritería y el engaño mediático para justificar el supuesto fraude en el Estado de México.

Y es que luego de la montaña de raterías cometidas por Delfina Gómez y luego del saqueo de Morena en el Estado de México, la debacle de los rojos parece “la crónica de una derrota anunciada”.

Pero no, contra lo que muchos suponen y contrario a lo que otros especulan, la Morena de AMLO y su candidata, Delfina Gómez, no serán derrotados por “la mafia del poder”, tampoco por el horrible PRI y menos por el alicaído PAN.

En el estado de México el partido Morena y su candidata, Delfina Gómez, serán vencidos por el partido que por años fue escupido, sobajado, vapuleado y denigrado por el propio AMLO. Nos referimos al PRD, el partido que apenas hace meses era visto como el gran fracasado en las elecciones de 2017 y 2018.

Pero, sobre todo, Morena y Delfina serán derrotados por la nueva generación de políticos de la izquierda mexicana; por el joven y habilidoso Juan Zepeda, el candidato amarillo quien no sólo recuperó la esperanza en la verdadera izquierda, sino que exhibió la decadencia política de Andrés Manuel López Obrador.

¿Decadencia de AMLO? Sí, porque contrario a lo que suponen analistas bisoños, lo cierto es que Obrador ofrece claras muestras de envejecimiento político. Y es que en el Estado de México quedó claro que se atrofiaron el olfato político de AMLO, su habilidad para ver y prever a futuro y –sobre todo–, el pulso para la selección de candidatos. ¿Lo dudan?

Durante todo 2016 Obrador demolió al PRD, a líderes amarillos y posibles aspirantes al Gobierno mexiquense. Creyó que el PRD mexiquense estaba muerto y bien sepultado.

Por eso se negó, de manera sistemática, a una eventual alianza con PRD, PT y MC. Hoy se sabe que durante meses el PRD literalmente le rogó a Obrador que pensará la conveniencia de una alianza en el estado de México. La respuesta de Andrés fue la arrogancia y el insulto.

Además, el dueño de Morena tampoco escuchó las voces que alertaban sobre el riesgo electoral de las raterías de Delfina Gómez; voces que incluso aparecen en el video de la imposición de Delfina. A pesar de todas esas voces, AMLO se empeñó en la imposición de una exalcaldesa cuyos negativos eran evidentes. La única explicación de Obrador fue “lo que diga mi dedito”.

Y, en efecto, el “dedito” se equivocó. Y es que a dos semanas de la elección mexiquense, un desesperado Obrador suplica por una alianza y amenaza que si el PRD, PT y MC no respaldan a Delfina Gómez, en 2018 Morena no aceptará alianza alguna. Adelanta que volverá a perder.

Sin embargo, resultó contundente la respuesta de todos los otrora aliados de Obrador. Y es que todos lo “mandaron al diablo”; empezando por Miguel Mancera, el jefe de gobierno de la CDMX y pasando por gobernadores del PRD como Graco Ramírez, Silvano Aureoles y Arturo Núñez, de Morelos, Michoacán y Tabasco,
respectivamente.

Por su parte, el candidato del Partido del Trabajo en el Estado de México, Óscar González, dijo que no declinará y que los tiempos de negociar el estado de México habían pasado.

Pero el más contundente fue el candidato del PRD, Juan Zepeda, quien no sólo negó toda posibilidad de declinación a favor de Delfina Gómez, sino que dijo que AMLO cometió muchos errores y que –por eso–, el 4 de junio Morena perderá como nadie lo hizo en décadas, Zepeda se enfrentó a Obrador, lo “pendejeó” y exhibió que el “invencible mesías tropical” es un “gigante con pies de barro”.

Y es que Zepeda fue más allá y en carta pública le dijo a Obrador que se equivocó de candidata, que menospreció a las otras izquierdas para empujar una alianza ganadora en 2017 y que aún así condiciona una alianza de última hora.

Pero el golpe definitivo –y que hizo reaparecer al “hombre verde de la política”, con toda su intolerancia y sus contradicciones–, vino de un inesperado anuncio de los jefes del PRD y del PAN, quienes convocaron de manera conjunta a la creación de un Frente Amplio Opositor para sacar al PRI de los Pinos. Pero el mensaje realmente importante fue que ese Frente Opositor podría ser la tumba de AMLO y de Morena.

Por eso la virulenta reacción de Obrador, quien insultó a toda la clase política y a todo el sistema de partidos. Todos son basura, menos Morena y, claro, AMLO.

Pero de vuelta a la pregunta principal. ¿Qué fue lo que pasó con Morena en el estado de México?

La respuesta es elemental; los votos que hicieron crecer al candidato del PRD, Juan Zepeda, son los votos que perdió Delfina Gómez. Es decir, el PRD derrotó a AMLO.

Al tiempo.
21 Mayo 2017 04:00:00
¡PAN y PRD le copian a Mancera!
En sorpresiva conferencia de prensa, los jefes del PRD y el PAN llamaron a crear un Frene Amplio Opositor que –de prosperar–, presentaría un candidato único contra el PRI en 2018 y significaría la derrota adelantada del populismo de Morena y su candidato.

Alejandra Barrales, presidenta del PRD, y Ricardo Anaya, presidente del PAN, dijeron que las alianzas electorales entre amarillos y azules han sido exitosas y que, por ello, sería saludable replicar la experiencia –entre la derecha y la izquierda partidistas–, para 2018.

Sin duda es alentadora la convocatoria a una alianza entre amarillos y azules para 2018 –que formalmente son los dos opositores de mayor peso nacional, luego del PRI–, sobre todo en momentos en que la sociedad mexicana muestra –igual que el mundo– hartazgo y desencanto por los partidos y los políticos.

El problema, sin embargo, es que la propuesta que presentaron los jefes del PRD y el PAN no es nueva y su viabilidad es altamente cuestionable. ¿Por qué?

1.- En efecto, lograr una alianza opositora entre PRD, PAN y parte del espectro político –además de ciudadanos sin partido–, sería un paso gigantesco para la democracia mexicana y hablaría de una madurez política y ciudadana impensable.

2.- Sin duda que para muchos significaría la derrota adelantada del PRI, pero sobre todo la derrota del riesgo llamado Morena y su populista y mesiánico dueño, Andrés Manuel López Obrador, que representa lo más rancio del viejo PRI.

3.- Sin embargo, también se debe recordar que, según la jerga periodística, la propuesta de Frente Amplio Opositor (FAO) es un feo “refrito” –mala copia–, de la iniciativa que desde hace un año promueve Miguel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX.

4.- Otros argumentarán que la propuesta que retoman amarillos y azules –del llamado de Mancera para la formación del Frente Amplio Opositor– es la victoria del jefe de Gobierno. La diferencia es que Mancera no es jefe del PAN, tampoco del PRD y no milita en partido alguno. Y la “no militancia” lo coloca por encima de los partidos.

5.- Pero lo que parece un sueño en el papel –crear un frente de todos contra el PRI y contra el populismo de AMLO–, en los hechos es una iniciativa derrotada.

¿Por qué?

Porque nadie, con un mínimo de sensatez, imagina a los presidenciables del PRD, PAN e independientes, declinando a favor del otro, de uno de ellos. Y es que los “egos robustos” de la política envenenarán la propuesta de Barrales y Anaya. De hecho ese es el problema; la ponzoña de hombres y mujeres de la política.

Y tampoco han sido exitosas las alianzas PAN-PRD. Basta ver Oaxaca, Guerrero, Durango, Tamaulipas, Chihuahua… Y es que el problema no son los partidos o los políticos; el problema es la incultura democrática de la sociedad toda.

Al tiempo.
19 Mayo 2017 04:00:00
¿A quién importan los periodistas muertos?
La respuesta a la interrogante es demoledora. Y es que la terca realidad confirma, día a día, que a nadie importa la vida de los periodistas y menos importa aclarar su muerte.

No le importó a Manuel Bartlett –titular de Gobernación en su momento–, aclarar el crimen de Manuel Buendía, asesinado en la Ciudad de México. Pocos gobernadores, si no es que ninguno, ha podido aclarar el asesinato de los más de 100 periodistas ultimados en los recientes 17 años.

Tampoco ha importado la vida de los periodistas y menos aclarar sus crímenes, a los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y menos al de Peña Nieto. Todos los presidentes dicen –de dientes para afuera– que investigarán los casos de periodistas asesinados. Pero en los hechos poco o nada hacen. ¿Por qué?

Porque –en rigor–, la responsabilidad fundamental de la seguridad en un estado, y del esclarecimiento de un crimen en esa entidad, es de los gobiernos estatales. En efecto, el Gobierno federal –a través de la PGR–, puede invocar la atracción de un crimen de naturaleza específica, pero la mayor responsabilidad es de gobernadores y alcaldes que, en el caso de periodistas, nunca ha hecho nada.

Por eso el grosero paternalismo de periodistas y medios, que nada reclaman a gobernadores pero exigen auxilio a “papá Gobierno” –con lo que confirman el centralismo que cuestionan–, al que consideran como “Presidente todopoderoso”.

Y también por eso, periodistas invocan un inaceptable privilegio de protección y seguridad especiales, que convierte a los periodistas en ciudadanos de excepción y a los ciudadanos en mexicanos de segunda. ¡Trato especial a periodistas y que se chinguen los ciudadanos!

Por eso, según “la calenturienta concepción” de informadores decimonónicos, el Presidente debe convertirse en guardián de cada periodistas y –por tanto– en investigador de todo crimen contra un periodista.

En efecto, nadie duda del papel fundamental del oficio periodístico en democracia; pero el valor de una actividad social –por relevante que sea– no convierte en ciudadanos de excepción a quienes la ejercen.

También por eso resulta maniquea y mentirosa la actitud de ciertos periodistas quienes –en su legítimo relamo a favor de frenar la violencia– solapan a los asesinos y son omisos con las instituciones del Estado obligadas en el esclarecimiento de los crímenes, como los gobernadores.

En cambio, en las manifestaciones para poner freno a la violencia contra periodistas, las consignas son electoreras.

“¡Pinche Gobierno federal… ¡pinche Peña Nieto!”, gritan periodistas inconformes, pero nada exigen a gobernadores de Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas, Morelos… que nada han hecho para esclarecer la muerte de seis periodistas, en 2017, en sus estados.

“¡Fue el narcoestado!”, inventan otros periodistas, pero no tocan ni con el pétalo de una crítica a los capos y a las bandas del crimen organizado, cuyos jefes ordenan asesinar a no pocos periodistas.

Pero la sublimación de la doble moral de ciertos periodistas aparece cuando esos “periodistas militantes” convierten la muerte de un colega en grosera causa político-electoral, a favor de un partido y contra el Gobierno federal en turno.

Y el mejor ejemplo del periodismo militante y maniqueo –y de la campaña para exonerar a capos de la droga y barones del crimen organizado– se llama Epigmenio Ibarra, el mismo que ha convertido en negocio de millones de dólares la exaltación de los capos de la droga en telenovelas.

¿Por qué razón, Epigmenio Ibarra construyó el montaje de que el de “los 43 de Iguala” era un crimen de Estado? ¿Por qué exoneró a los narcotraficantes de Guerreros Unidos? ¿Por qué en lugar de culpar a los mafiosos y matarifes jefaturados por Abarca, culpó Peña Nieto? ¿Por qué en el caso de “los 43” Epigmenio nunca aceptó la vertiente del narco crimen? ¿Y por qué en sus telenovelas exalta a los narcocriminales?

¿Por qué hoy, cuando todo apunta a que Javier Valdez fue asesinado por encargo del narcotráfico y el crimen organizado, Epigmenio Ibarra encamina la especie de que “fue el narcoestado” y culpa a Enrique Peña?

La mayoría de los periodistas asesinados en México han caído víctimas de las bandas criminales; las mismas que glorifica en sus telenovelas Epigmenio Ibarra.

¿Esa es la defensa que requieren los periodistas asesinados? ¿Esa es la doble moral de los que exigen esclarecer el crimen de periodistas a manos del narcotráfico y el crimen organizado?

El crimen de periodistas no se acabará con marchas, plantones y paros; se acabará exigiendo el fin de la impunidad a las bandas del crimen organizado y el narcotráfico, y el fin de la impunidad en general. Y, claro, cuestionando la doble moral del periodismo militante.

Al tiempo.
18 Mayo 2017 04:00:00
¡No son los partidos; somos todos!
Para nadie es nuevo el desencanto social por la política y los políticos. No es nuevo que son la vergüenza pública gobernantes del PRI como Javier y Cesar Duarte y como los panistas Padrés y Femat.

A lo largo de los años han sido vergüenza histórica gobernantes represores y criminales como Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Además de José López Portillo epítome de la frivolidad, el derroche y la ratería; mientras que el ejemplo de ineficacia e inutilidad se llama Miguel de la Madrid.

Pero también son una vergüenza histórica casos como los hoy purificados morenos, Manuel Bartlett, Fernando Espino, Elba Esther Gordillo y muchos otros purificados por las aguas del mesías de Tabasco.

Sin embargo, la vergüenza no sólo se localiza en los viejos políticos. También aparecen nuevos vividores que saltan de partido en partido en busca de la supervivencia elemental. Entre ellos destacan pillos como René Bejarano y la pareja modelo; Carlos Imaz y Claudia Sheimbaund –los dos probados rateros–, sin olvidar a los ya míticos Gustavo Ponce y Eva Cadena, de Veracruz.

Pero el descontento y el hartazgo social –que de manera legítima enojan a muchos–, llevó a otros oportunistas a proponer un voto contra el PRI. Supuestos “artistas” –payasitos de tele–, pregonan un voto contra el horripilante terror llamado PRI, como si el problema fueran los partidos y no los ciudadanos.

Y es que al tiempo que los “inteligentes” promotores del voto contra el origen de todos los males –llamado PRI–, proponen el vulgar maniqueísmo de que los males de toda la política –y todos los políticos malos–, están en un solo partido llamado PRI, olvidan que los políticos de todos los partidos no son sino retrato de la sociedad toda.

Es decir, aquellos que ardorosos cuestionan al PRI, olvidan que el resto de partidos –PAN, PRD. Morena, PT, PVEN, PANAL–, son hijos bastardos del PRI y que todos se han nutrido de la sabia envenenada del viejo partido tricolor; sabia de la corrupción, el oportunismo, la impunidad y el grosero año de hidalgo.

Y si dudan, que respondan la pregunta clave de toda la clase política mexicana contemporánea. ¿De qué han vivido en la última década, AMLO, toda su familia y su claque? La respuesta la saben todos; han vivido de la ratería. ¿Son mejores, iguales o peores que el PRI?

Pero además, todos los políticos y sus partidos salen de la misma sociedad que hoy –escandalizada–, los cuestiona, repudia, sataniza y denuncia; sociedad que, como Pedro, al amanecer de la democracia niega a los suyos, sus engendros los políticos.

Pero lo más ridículo es que los promotores del odio contra el PRI –debiera ser odio contra todos los partidos que en ocho décadas parió el PRI, incluido Morena, el más rancio PRI–, aplauden el arribo a la política de la más vergonzosa estulticia, mediocridad, cinismo y hasta vulgar glorificación de la estupidez.

¿Lo dudan?

¿Qué decir de un partido como Morena; de su dueño, seguidores y simpatizantes, que imponen como candidata al Gobierno mexiquense a una analfabeta funcional como Delfina Gómez?

Quieren llevar al gobierno a una ciudadana incapaz para articular dos palabras, que no es más que estimular la vuelta de lo más rancio del viejo PRI, sino la victoria de la mediocridad y la estupidez política y ciudadana.

Pero Delfina es sólo un botón de muestra.

¿Cómo es posible que una sociedad como la de Nuevo León llevó al poder a Jaime Rodríguez, motejado como “El Bronco”, otro analfabeta funcional que no rebuzna porque sus limitaciones no dan siquiera para alcanzar el tono?

¿Por qué la sociedad de Cuernavaca llevó al poder a otro analfabeta como Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista que mantiene en el caos al municipio de la capital de Morelos; vinculado con el crimen organizado, que no conoce “la o por lo redondo” y encima tejió una red de pillerías para saquear el municipio.

¿Cómo es posible que en San Blas, en Nayarit, haya llegado al poder y busque el Gobierno estatal un patán ignorante y abusador de mujeres como Layin?

¿Cómo es posible que primero en Iztapalapa y luego del Iguala, el dueño de Morena haya impuesto a candidatos como “Juanito” y como Abarca? El primero, un analfabeta ambicioso y, el segundo, un probado criminal.

Y de todas esas incongruencias y ejemplos de estupidez política y social, de la degradación social y política provocada por los hijos bastardos del PRI, nada dicen los preocupados que promueven el voto contra ese partido.

Y es que igual de ignorantes y maniqueos que lo más rancio del PRI, los promotores del voto contra el tricolor no quieren ver que el problema no son los partidos; el problema es la sociedad toda; somos todos.

Al tiempo.
17 Mayo 2017 04:00:00
El matrimonio de AMLO con ‘¡La Mafia del Poder’!
Algunos prefieren llamarle “el beso del diablo”. Otros dicen que se trata de un síntoma de vejez ya que, con los años, hacen todo lo que criticaron a los 20. Los más aventurados le llaman “el matrimonio de AMLO con la mafia del poder”.

Sin embargo, aquí preferimos considerar que es una mezcla del “Síndrome de Estocolmo” y el pragmatismo político “duro y puro”.

Es decir que en el caso de la alianza entre Morena y la profesora Gordillo, por un lado asistimos al curioso estado psicológico que hace que una víctima de violencia termine enamorada de su victimario, quien además de causarle un daño extremo le otorga un poder inimaginable.

Y, por el otro lado, que la impresentable alianza de grupos mafiosos –como el de Gordillo y el de Morena–, en realidad es una simbiosis política, en donde las partes resulten gananciosas; Morena cree que la señora Gordillo le hará ganar la elección mexiquense, mientras que AMLO tendrá a la mano los secretos de Miguel Ángel Yunes, otrora escudero de Gordillo y hoy el peor enemigo de AMLO.

Además, queda claro que López Obrador y Morena establecieron una alianza emergente con la más reputada integrante de la “mafia del poder”, que es la profesora Gordillo.

O si se quiere, que atacados por el Síndrome de Estocolmo, López Obrador y Morena parecen enamorados de la señora Gordillo, la misma que en 2006 hizo perder la presidencia a AMLO; la misma que hizo ganar a Felipe Calderón, la misma que le dio al PAN la diferencia de votos para arrebatarle el poder al PRD y a AMLO.

¿Y cómo se le llama a esa impensable conversión política? La respuesta es digna del diván y de la ciencia política; se llama amor por el golpeador, por un lado, y pragmatismo duro y puro, por el otro.

Y es que Morena es hoy el más pestilente receptáculo de lo peor del PRI, aquella clase política que el propio AMLO llamó “lo más corrupto” de los políticos mexicanos y la peor amenaza para la sociedad.

Y si dudan que Morena es la moderna versión del Síndrome de Estocolmo, basta recordar que cuando nació el Frente Democrático Nacional FDN) y luego cuando se creó el PRD, el principal enemigos de la naciente unidad de izquierda no fue Carlos Salinas, sino el operador del salinismo, el hoy domesticado Manuel Bartlett.

¿Ya no recuerdan los morenistas que Bartlett fue el artífice “del fraude” electoral que según Cárdenas y AMLO orquestaron “el salinismo” y “la mafia del poder” contra “las fuerzas progresistas” en la elección presidencial de 1988?

Hoy los fundadores de Morena tragan sapos y serpientes al pactar con su principal verdugo –Manuel Bartlett–, que es el nuevo prohombre de la honestidad valiente. ¡Ver para creer!

¿Tampoco recuerdan los fieles de Morena que Fernando Espino, el pillo líder del Sindicato del Metro –priista de toda las vida–, orquestó una feroz guerra sucia contra el gobierno de Obrador en el Distrito Federal, en donde presentó demandas contra el tabasqueño. Hoy Espino es otro símbolo de la honestidad valiente de Morena; otro ejemplo del amor al golpeador.

La lista de ofensores de las izquierdas, del PRD y de Morena, puede ser infinita. Sin embargo, los anteriores son botones de muestra que revelan la inclinación patológica de AMLO por el amor de su golpeador y secuestrador y por aquel que le causa daño. Es decir, que los casos anteriores serían suficientes para verificar la prevalencia del “Síndrome de Estocolmo” en el partido Morena.

Pero frente a la desesperación política por una eventual derrota electoral en el Estado de México, los jefes de Morena debieron olvidar “de los ascos” que les causan personajes impresentables de la política mexicana y debieron establecer un acuerdo político, con la esperanza de salvar lo que queda de una candidata que en medio de los escándalos de raterías e incongruencias da tumbos y confirma que la “honestidad valiente” no es más que una fea broma engañabobos.

Y en medio de la náusea de los más, Morena hizo pública la mayor contradicción de su líder; el matrimonio de Morena con “la mafia del poder”; con la señora Gordillo.

¿Hasta dónde llegará ese matrimonio entre AMLO y la profesora Gordillo? ¿Será un amor eterno? ¿Servirá para que Morena gane el Estado de México?

Nadie tiene las respuestas. Lo cierto es que será la más costosa alianza de Morena y de AMLO. Y es que todos los aliados de la señora Gordillo se han arrepentido.

Al tiempo.
16 Mayo 2017 04:00:00
LA UNAM: canasta básica de droga
Cuando se exhibe una industria criminal como la del robo de combustible, abundan las voces de condena. “¡Pinche gobierno corrupto!”, dicen muchos, con o sin razón. Pero también son muchos los que se benefician del negocio criminal, a lo largo de la cadena del crimen.

Y es mayor la cadena de la doble moral en la que juegan ciudadanos dizque limpios que, en realidad, se benefician de la industria criminal al consumir millones de litros de gasolina robada. Eso sí, los malos son los criminales y los gobiernos, no los consumidores.

Cuando matan a un periodista en represalia por su diligente trabajo sobre el crimen organizado –como fue el caso de Javier Valdez–, la historia de la doble moral se repite. Muchos condenan el asesinato del periodista, la cargan contra “los gobiernos omisos” con la violencia y la inseguridad, mientras consumen su dosis diaria de droga.

¿Cuántos políticos, legisladores, empresarios, gobernantes, sacerdotes, periodistas, estudiantes, maestros… consumen habitualmente drogas prohibidas? ¿Cuántos de ellos son feroces críticos de la violencia, las bandas criminales y los “malos gobiernos”, al tiempo que son el motor del crimen; consumidores y actores de la doble moral.

Y una muestra de esa doble moral social e institucional la señaló el profesor Joel Palma, de la Facultad de Química de la UNAM, el 9 de marzo de 2016, cuando frente a Enrique Graue, investigadores exigieron al rector poner alto al problema de las drogas en la UNAM. Dijo el investigador: “No nos hagamos tontos, aquí se vende droga, todas las drogas, aquí es como venir a buscar la canasta básica, la encuentras en el campus universitario”.

Y para demostrar que en la máxima casa de estudios también existe la doble moral, el portal
http://www.letraroja.com realizó una investigación elemental –con cámara escondida–, que confirmó el campus universitario como canasta básica de drogas.

Un reportero visitó las canchas, entre Contaduría e Ingeniería, en busca de la canasta básica.

–Hola, disculpa, ¿sabes dónde puede conseguir? ¿Ya no hay nadie aquí?

–Allá atrás de las canchas. (las de frontón)

El reportero caminó 200 metros y pasos frene a las patrullas de vigilancia de la UNAM –números 42 y 43–, y encontró el supermercado.

–Hola, vengo buscando motita.

–¿De cuál buscas?

–¿De cuál tienes? ¿Tienes de 20, 50…?

–Tengo de 100 una que se llama “royal”…. La que yo te recomiendo que es barata y te doy mucha es “Oaxaca”. Está de a 10 el gramo, pero es una mota muy buena. Yo me sorprendo de esta mota porque realmente yo siento que hasta le tumba…

– Oye, ya no están allá. He venido dos, tres, veces y estaban allá.

–No, pues, aquí la banda es relax. No te van a hacer nada, ni te van a decir nada, no te van a faltar.

–Ah, yo me refería para conseguir.

–Aquí estamos. Aquí estamos.

–Bueno, a ver dame…

–¿Cuánto?

–¿Y después de la “Oaxaca cual hay”…?

–¡Mango…!

–¿Cuánto cuesta?

–¡1 por 35 o 3 por 100!

–Dame de esa. Una. Pero… ¿qué crees…? No traigo cambio.

–Mira, dile que te la ponga el chavo ese que está en el árbol. Él te la va a poner…. En el árbol.

–Pero no traigo cambio.

–Él te lo cambia.

El primer contacto es sólo para saber lo que el cliente pide. Se vende de todo. Luego, el primer contacto manda al cliente con el que despacha y cobra.

–¿Qué pasó amigo? ¿Qué pasó…?

–Hola, quiero mango. Una nada más.

–Sí… ¿Mango? ¿Cuánto? ¿5 gramos?

–No, nada más uno.

–¿Un gramo?

–¿Traes en qué?

–¡Le comentaba al chavo que ya estaba espantado porque no los encontré!

–¡No, es que nos movimos un ratito por lo caliente…! ¡Ya sabes…!

–¿Y todos son lo mismo?

–¿Ves donde está la escalera? A ladito. ¡Ahí donde está el tronco ese! ¡Ahí estamos en el árbol! Ahí siempre llegas y estamos cualquiera de nosotros. Somos el mismo equipo. ¿Vale? Para que te atendamos bien. ¿Sale? Lo que necesites ahí estamos. Sí. Cuídate.

–Gracias.

En el boletín de la UNAM del 29 de noviembre de 2016, el rector Enrique Graue dijo: “A 10 años de que el Gobierno mexicano declaró la guerra al narcotráfico, es necesario hacer un balance y cambiar la estrategia, pues el saldo no es el mejor”.

¡Y tiene toda la razón…! La doble moral se generaliza.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Seis periodistas asesinados y cuatro gobernadores intocables.
15 Mayo 2017 04:00:00
¡Se olvida Anaya de Josefina!
Como todos saben, una de las mayores apuestas de Ricardo Anaya para conseguir la candidatura presidencial del PAN era la victoria azul en el estado de México; la joya de la corona en 2017.

Para eso convenció a Josefina Vázquez Mota –la excandidata presidencial–, quien a regañadientes aceptó postularse como candidata del PAN al Gobierno del Estado de México.

Y para convencer a “Jose” –como motejan a la señora Vázquez Mota–, el jefe nacional del PAN recurrió a todo tipo de promesas; que si tendría todos los apoyos, que si todo el respaldo, que si los recursos que fueran necesarios, que si la unidad del partido….

Sin embargo, los hechos muestran una realidad muy distinta a lo que el jefe nacional del PAN le prometió a la candidata mexiquense; una candidata cuya victoria –en teoría–, lo llevaría directo a ser postulado como el más aventajado aspirante presidencial de los azules.

Y es que algo grave –o muy grave–, ocurre en el día a día de la campaña de Josefina. Se confirma que en política –y sobre todo en las elecciones–, “lo que ven los ojos lo retratan las encuestas”. Es decir, las cosas no están bien y parecen lejos de lo que prometió Ricardo Anaya.

¿Lo dudan?

1.- Cuando el PAN de Anaya convenció a Josefina de aceptar la candidatura mexiquense, las encuestas colocaban a “Jose” en las nubes. Era la número uno de todas las mediciones. Parecía, por eso, que sería invencible. Pero hubo errores y horrores graves.

2.- Algo hicieron mal los estrategas del PAN que, a tres semanas del 4 de junio, Josefina tiene serias dificultades para mantenerse en la segunda posición. Los especialistas nunca midieron el tamaño de los adversarios y menos el tamaño de las fuerzas propias.

3.- Y la razón es elemental; el PRI hizo la mejor selección con Alfredo del Mazo –que a pesar de una guerra de todos contra Del Mazo sigue como puntero–, mientras que Morena parece imbatible –a pesar de la montaña de raterías de su candidata Delfina Gómez–, en tanto el PRD y su candidato sorpresa, Juan Zepeda podrían superar todos los pronósticos.

4.- La supuesta “unidad” del PAN que prometieron los azules en torno a Vázquez Mota terminó en un abandono notorio de gobiernos y cuadros relevantes. Parece que a pocos importa la victoria de Josefina, ya no se diga el futuro de la exaspirante presidencial, que es la que más arriesga.

5.- Y si “a la manada” poco importa la mayor presa electoral de la temporada, nada importa “al jefe de la manada”. Resulta que Ricardo Anaya poco hace por el arropamiento de la candidata al Gobierno mexiquense. Pocos o nadie recuerdan a Anaya todo un día de campaña junto con “Jose”.

6.- En cambio, la de Josefina parece que se convirtió en campaña a cuestas de los Calderón. Y es que un día sí y otro también, en la campaña de Josefina aparecen Margarita Zavala, Felipe Calderón y otros políticos de ese grupo.

7.- Y el escándalo mayor –sobre el abandono del CEN del PAN hacia la campaña de Josefina–, se produjo durante el segundo debate de los candidatos mexiquenses. Y es que mientras todos los aspirantes fueron acompañados por sus estructuras partidistas de mayor peso, Ricardo Anaya estaba en su retiro semanal de Atlanta.

8.- Mientras Josefina era vapuleada en redes luego del segundo debate, Ricardo Anaya pagaba la difusión de un video cantando con sus hijos, en emotivo regalo a las madres. Es decir, el jefe del PAN manda el mensaje de que Anaya tiró la toalla y dio por perdida la candidatura del estado de México. Le importó más usar a sus hijos para su promoción personal, que respaldar a su candidata al estado de México.

9.- En las filas del PAN se vive la sensación de que la dirigencia nacional de los azules ya colocó a Josefina en el bote de basura. Y para el buen entendedor, pocas palabras.

10.- El INE, en tanto, analiza sancionar el robo de spots por parte de los jefes del PAN y de Morena.

Y mientras todo eso ocurre, uno de los más lúcidos ideólogos del PAN, el expresidente Germán Martínez, publica una extraordinaria parodia de Ricardo Anaya, en su entrega semanal de Reforma.

Pregunta Germán Martínez si Anaya tiene luces para ser el Macron mexicano. Pregunta pertinente cuando la moda en el mundo es buscar parientes ideológicos con el joven Macron.

Y el exjefe azul se responde a sí mismo y recuerda que si Anaya pretende emparentarse con Macron –como pareció insinuarlo en sus redes en las que felicitó al joven presidente de Francia–, tiene que empezar por entender y practicar lo que es un liberal.

Pero le dijo más. Germán le recuerda a Anaya que Macron derrotó a la extrema derecha francesa y que, por tanto, Anaya debe empezar por combatir a la extrema derecha del PAN.

Pero la joya apareció cuando Germán le enseña a Ricardo Anaya que si aspira a ser el Napoleón mexicano, no olvide que Robespierre acabó en la guillotina.

¿Entendió Ricardo Anaya?

Al tiempo.
14 Mayo 2017 04:00:00
Máquinas de matar
En tiempos de video y redes es posible ver, simultáneamente, las dos caras de un mismo hecho.

Por un lado, un criminal que luego de ser sometido mata por la espalda a un militar y –por el otro–, un militar que ejecuta a un criminal sometido.

¿Cómo entender y explicar los dos crímenes?

Algunos no quieren ver la moneda y sus caras desde todas sus vertientes, social, moral, legal… No, muchos sólo quieren ver los hechos desde el interés político, el odio institucional y la renta electoral.

Los militares matan al pueblo, a los hermanos campesinos, dicen. Olvidan que ese “pueblo” y esos “hermanos” son criminales, parte de las más acabadas “máquinas de matar”, que son las mafias del crimen organizado.

Pero algún aspirante presidencial prefiere usar a las “máquinas de matar” como máquinas de votos.

¿Por qué? Porque son tiempos para la raja política y la renta electoral, rumbo a 2018.

Por eso la siembra de odio hacia militares, marinos y policías, porque buscan debilitar y destruir instituciones fundamentales para preservar el Estado.

Y para empezar, no hay duda que un militar –como los que combaten a ladrones de combustible– es un servidor público preparado para defender las instituciones; en el extremo, defenderlas con la vida.

Tampoco hay duda que la defensa institucional y la defensa de la vida del soldado lleva aparejada la muerte potencial del soldado y el enemigo. Los soldados, pues, son preparados para acciones extremas como matar. Por eso, un soldado nunca dejará que un enemigo lo mate, antes deberá matar al enemigo.

Pero existen leyes, sea en la batalla con un ejército regular, sea en la lucha contra las bandas criminales. La ley no autoriza que un soldado mate a un criminal cuando el criminal fue sometido. En ese caso el soldado comete un crimen.

Pero en la peculiar lucha del Ejército Mexicano contra el crimen organizado y contra ladrones de combustible, las reglas sólo aplican para los soldados. Aun así –y a pesar de que violenta la ley–, un soldado como el que ejecuta a un criminal no debe ser visto como un criminal –ojo, no debe ser visto–, ya que sólo responde a códigos y a su preparación para poner a salvo a la sociedad de una lacra social.

Aún así, ese soldado debe ser llevado a la justicia, porque según la ley, es un infractor. Pero más importante, esa infracción no debe servir para fines políticos o electorales de ningún candidato presidencial. Salvo, claro, que busque raja electoral y destruir las instituciones.

En cambio, el criminal, “la máquina de matar” puede hacer todo, matar, torturar, descuartizar, emboscar, incinerar… a soldados, marinos y policías.

Aún así, los criminales que matan por la espalda a un soldado,, tienen derechos y garantías que deben ser respetadas.

Es la ley, justa o no. Y si no nos gusta, debemos promover su cambio.

Al tiempo.
12 Mayo 2017 04:00:00
¡Otro engaño de aristegui; The Guardian se disculpa!
El 12 de agosto de 2016 titulamos el Itinerario Político de la siguiente manera: ¡The Guardian: Diez Mentiras y la Mano de Aristegui!”.

Nos referíamos al supuesto “reportaje” –vendido por amigos de Carmen Aristegui a The Guardian–, en donde el diario presume un nuevo escándalo inmobiliario que involucra a Angélica Rivera y a su esposo, el presidente Peña Nieto.

Según las fantasías de los dizque periodistas José Luis Montenegro y Julio C. Roa –socios de Aristegui y promotores de Morena–, el señor Ricardo Pierdant, amigo del Presidente, le prestaba a Angélica Rivera y a su familia un departamento de Miami, Florida.

Según los dizque periodistas, el departamento era prestado a cambio de contratos portuarios y petroleros, supuestamente entregados al empresario Ricardo Pierdant. Además, difamaba a Aurora Pierdant –hermana del empresario–, a quien los dizque periodistas acusaban de ser perseguida de la justicia mexicana.

Ese 12 de agosto publicamos una investigación que incluyó el interés faccioso de los supuestos periodistas –activistas de Morena–, así como el cotejo de “las fuentes” y los dichos de los periodistas. Incluso entrevistamos a Aurora Pierdant y a editores de The Guardian.

El resultado fue demoledor. Todo el “reportaje” era mentira. Falsos documentos, declaraciones falsas, supuestos falsos y una montaña de especulaciones delirantes. Y detrás, la mano de Aristegui y sus promotores de Morena. La intención, como desde hace cinco años, desprestigiar y de-sacreditar la imagen de Peña.

Por eso, concluimos que el Gobierno de México tenía todo para iniciar una demanda contra The Guardian, contra editores y supuestos periodistas.

El 15 de agosto, aquí mismo dijimos que el equipo jurídico de Los Pinos preparaba una demanda contra el diario y el supuesto “reportaje”. La razón, que se difamaba y calumniaba al Presidente mexicano, a su familia y a la institución presidencial.

Pero la señora Aurora Pierdant se adelantó en la demanda, ya que las acusaciones en su contra no sólo eran falsas, sino que le causaban un severo daño moral y patrimonial. “Soy mayor que mi hermano, era abogada en Pemex y trabajé antes que él. No se vale que ensucien mi nombre con mentiras”, dijo.

El 16 de agosto seguimos con el tema, para documentar todos los casos en los que Aristegui y el semanario Proceso, así como los diarios La Jornada y Reforma, habían sido parte de las campañas de difamación y engaño contra el Gobierno y el presidente Peña Nieto.

Esa misma semana, en una mentira monumental, Proceso y su reportero Jenaro Villamil, inventaron una supuesta respuesta al Gobierno mexicano, de Katie Thompson, responsable de comunicación del diario británico.

Según Proceso y el portal de Aristegui –además de Jornada y Reforma-–, Katie Thompson habría dicho que “ratificaban el reportaje”, a pesar del desmentido del Gobierno mexicano.

“¿Quién miente?”, preguntamos, para luego exhibir una larga cadena de mentiras y engaños de Aristegui, Proceso y La Jornada, contra el Gobierno mexicano, contra el presidente Peña, contra Televisa y contra el Gobierno de Felipe Calderón. En todos los casos la constante fue la mentira, el engaño y la difamación contra el Gobierno de México y sus presidentes. Y en todos los casos el objetivo es el descrédito con fines político-electorales.

Hace días –el 8 de mayo–, el diario británico The Guardian debió indemnizar con una cantidad no revelada a la abogada mexicana Aurora Pierdant, a quien ofreció una disculpa pública por difamarla al dar a conocer información sobre su presunto vínculo y el de su familia con el supuesto uso de un departamento de lujo en Miami, a favor de Angélica Rivera, esposa del presidente Peña Nieto.

La indemnización que debió pagar el diario británico es parte del juicio por daño moral y difamación, a causa de la mentira difundida el 9 de agosto de 2016 por el diario The Guardian, elaborado por los supuestos periodistas José Luis Montenegro y Julio C. Roa, socios de Aristegui y quienes durante años han hecho el trabajo sucio a favor de los intereses político-electorales de Morena.

El 16 de septiembre de 2016, The Guardian reconoció la falsedad del reportaje, pero la abogada mexicana, Aurora Pierdant, a quien The Guardian acusó de recibir beneficios económicos del Gobierno mexicano, demandó al diario ante la justicia británica.

Cuando era inevitable una sentencia condenatoria para The Guardian, el diario aceptó indemnizar, además de pagar los costos del juicio.

¿Quién mintió? ¿Dónde están los que creyeron la mentira?

¿Silencio y complicidad?

Al tiempo.
09 Mayo 2017 04:00:00
Mancera: ¿igual que Macron?
Hoy, toda o casi toda la “comentocracia” habla de él. Incluso, no pocos elogios resultan desmedidos. Nos referimos a Emmanuel Macron, el joven presidente francés que sorprendió no sólo a los suyos, sino a Europa y al mundo.

Sin embargo –sin retar méritos al intelectual, más que al político, que en cinco años hizo lo impensable–, también es cierto que nadie sabe a qué puerto arribará el nuevo Gobierno francés, con Macron.

Y es que si bien 6 de cada 10 franceses votaron por los valores democráticos y las libertades y rechazaron el populismo –y si bien 4 de cada 10 prefiere la derecha extrema–, lo cierto es que nadie sabe –bien a bien–, el tamaño de la apuesta y en qué terminará el gobierno de Macron.

Lo que todos saben es que por un momento en la historia del siglo 21 el populismo que parecía incontenible fue detenido en seco, por una apuesta que no es antisistema, pero que cuestionó y derrotó al sistema de partidos; que parecía una apuesta independiente de los partidos, pero que terminó en un candidato sin partido, pero que logró la victoria gracias al apoyo de los partidos, y que se valió del enojo, el hartazgo social y el rechazo a partidos y políticos.

Al final, más que una victoria sobre el populismo, el triunfo de Macron parece un puente, una estación de paso o un cambio de vía en dirección a un nuevo modelo político. Modelo que –gracias al caso Macron–, rompe la idea de que el cambio lleva, de manera inevitable, al populismo. Es decir, el caso francés confirma que sí es posible un cambio, sin hacer escala en el populismo destructor de la democracia.

Pero lo curioso es que el esquema que hoy resulta victorioso en Francia y que todos elogian, también se concibió en México casi al mismo tiempo que en la cuna de los partidos. Sí, aunque no lo crean.

Y el artífice de ese modelo en México –con sus características propias– se llama Miguel Mancera, quien igual que Macron, era un desconocido hace 5 años; quien a pesar de críticas feroces no se afilió a ningún partido y llegó al poder en el GDF gracias al apoyo de todos los partidos de la izquierda y quien desde hace dos años ha propuesto la creación de un gran frente opositor, no partidista, que se mueva en el centro de la geometría política, para llegar al poder en 2018.

¿Lo dudan?

A pesar de muchos ofrecimientos, Mancera se resistió a afiliarse a partido alguno, también rechazó moverse en el terreno del populismo y menos se propuso desacreditar al sistema de partidos y/o volverse golpeador y otro oportunista antisistema.

El mejor ejemplo de lealtad institucional y democrática lo dio Mancera la semana pasada cuando, al asumir la presidencia de la Conago, le dijo a Peña Nieto: “Señor Presidente, esté seguro de que en todo lo que construyamos en los consensos con su gobierno, encontrará el apoyo incondicional de la Conago”.

Un poderoso mensaje a hombres de empresa, inversionistas y ciudadanos preocupados por el populismo rapaz.

En el Itinerario Político del 24 de febrero de 2016 documentamos que Mancera decidió buscar la candidatura presidencial amparado en un bloque de todas las izquierdas. La decisión coincidió con la declaración de guerra de Morena, que bombardeó por todos los medios las obras que anunciaba el jefe de gobierno para la ciudad.

Volvimos al tema en el Itinerario Político del 12 de julio de 2016, cuando documentamos que Morena había arreciado los ataques a Mancera, lo mismo que gobernadores del propio PRD. El golpeteo contra el jefe de gobierno de la CDMX se intensificaba mientras Mancera cabildeaba si hacía trabajo político electoral como candidato independiente o como externo del propio PRD.

El 5 de septiembre de 2016 dijimos: “será a muerte” la batalla entre Miguel Mancera y López Obrador, ya que operadores del jefe de gobierno habían iniciado pláticas con grupos y partidos que tradicionalmente eran incondicionales a AMLO. Mancera avanzaba en la creación de un Frente Opositor que incluyera al PRD, PT, MC y hasta a desprendimientos de la CNTE. Mientras eso ocurría, Mancera llevó a Alejandra Barrales –una de sus leales–, a la dirigencia del partido amarillo.

El 29 de septiembre volvimos para confirmar que Mancera había decidido buscar la candidatura presidencial para 2018 a través de la conformación de un bloque opositor de centro izquierda, sin afiliarse a ningún partido –como candidato independiente–, pero apoyado por las siglas del PRD, PT, Movimiento Ciudadano y organizaciones de la sociedad civil.

Mancera tampoco se convertiría en un candidato “antisistema”, no se movería a la comodidad del populismo –que suele regalar muchos votos–, y menos sería un antisistema como AMLO.

Sin duda que Macron no es Mancera ni Mancera es Macron. Lo cierto es que caminan por senderos paralelos.

Al tiempo.

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