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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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28 Abril 2017 04:00:00
Con Peña, como nunca, ¡Cárcel a ratas!
La persecución de corruptos y delincuentes no se logra con discursos, tampoco con actos de fe y menos con promesas.

No, lo cierto es que el combate a la corrupción y el castigo al crimen se mide, sobre todo, con resultados; con datos duros.

Y podrán decir misa los malquerientes del Gobierno federal en turno; podrán seguir la febril siembra de odio con fines político-electorales, pero lo cierto es que el de Peña Nieto es el Gobierno federal con los mejores resultados –en la historia–, en esa materia.

¿Lo dudan?

Durante el Gobierno de Peña Nieto han sido enviados a prisión seis exgobernadores y –por lo que se sabe–, seguramente al final del sexenio serán 10 los exmandatarios que habrán pisado la cárcel a causa de malos manejos y corruptelas.

Esa cifra no sólo es histórica –porque ningún presidente llevó presos a tal número de exgobernadores–, sino que contrasta con la fotografía del inicio del Gobierno de Peña Nieto, cuando el nuevo Presidente apareció flanqueado por los mandatarios que luego pisaron la cárcel.

¿Qué significa lo anterior?

Que Peña Nieto no sólo rechazó la impunidad, sino que cumplió su palabra de que “el Presidente no tiene amigos”.

Más aún, la palabra presidencial empeñada contra la impunidad y el amiguismo, fue contundente cuando cayó preso Javier Duarte –supuesto amigo del Presidente–, y cuando están cerca de prisión César Duarte y Roberto Borgue. En efecto, los tres fueron señalados por Peña como ejemplo del nuevo PRI. Curiosamente los tres podrían terminar presos al final del sexenio.

Otro “amigo” del Presidente, Humberto Moreira, fue expulsado del PRI y su fotografiada retirada de la galería de presidentes del partido en el poder. Incluso el señor Moreira podría terminar en prisión, ya que es buscado en Estados Unidos por distintos delitos.

Actualmente, como saben, está preso –desde junio de 2013–, Andrés Granier, de Tabasco, por el delito de defraudación fiscal. Jesús Reyna, de Michoacán –preso desde 2014–, por delincuencia organizada. Guillermo Padrés, de Sonora, preso desde noviembre de 2016, acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Flavino Ríos, exgobernador interino de Veracruz, preso desde marzo de 2017, por encubrimiento, tráfico de influencias y abuso de autoridad.

Además de Tomás Yarrington de Tamaulipas, preso desde abril de 2017 por lavado de dinero y nexos con el narcotráfico. Y Javier Duarte, de Veracruz, preso desde el 15 de abril de 2017 por peculado, enriquecimiento ilícito y delitos electorales.

Pero no es todo. También es histórica la detención de los llamados “objetivos prioritarios”, que al arranque del gobierno de Peña se definieron como los criminales de mayor peligrosidad.

Como saben, el Gabinete de Seguridad Federal definió 122 objetivos prioritarios –los criminales de más alto riesgo–, de los cuales se ha logrado la detención de 92 y la muerte de 14, es decir, sólo restan 16 para completar el objetivo.

Los tres principales fugitivos son, Juan José “El Azul” Esparragoza Moreno e Ismael “El Mayo” Zambada, ambos del cártel de Sinaloa. Además de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los capos prófugos pertenecen al cártel de los Zetas, la Familia, Poniente, Juárez, Sinaloa, los Beltrán Leyva y al CJNG.

La primera captura fue la de Édgar Adrián Zabala Bravo de los Zetas y la última fue Rubén alias “El Nene”, miembro de una organización delictiva que opera en la Costa Grande de Guerrero.

En la lista de los capos detenidos y de mayor relevancia están, Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, detenido el 8 de enero de 2016. Mario Armando Ramírez Treviño, principal líder del cártel del Golfo, detenido el 17 de agosto de 2013. Serafín Zambada Ortiz del cártel de Sinaloa, detenido en noviembre de 2014.

Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder de los Caballeros Templarios, detenido el 27 de febrero de 2015. Héctor Beltrán Leyva, líder del cártel de los Beltrán Leyva, detenido el 1 de octubre de 2014. Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z-42”, detenido el 15 de julio de 2013. Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, líder del cártel de Juárez, detenido el 9 de octubre de 2014.

Hasta el momento han sido detenidos y llevados a proceso un total de 36 funcionarios de primer nivel de los gobiernos estatales en donde sus respectivos exmandatarios fueron enviados a prisión, así como defraudadores de la CFE.

Bueno, han caído hasta empresarios pillos, como el dueño de Oceanografía.

Los datos duros no mienten. El ejercicio de poder se mide por resultados y no se construye con actos de fé y menos con la siembra de odio.

Al tiempo.
26 Abril 2017 04:00:00
¡El video: 50 preguntas!
Un nuevo escándalo de corrupción. Y de nuevo en el centro de las corruptelas el candidato Presidencial, Andrés Manuel López Obrador. Además, se confirma que cierta izquierda mexicana, como Morena, es el reino de la impunidad.

Por eso, 50 preguntas.

1.- ¿Quién es la mujer que entregó medio millón de pesos a Eva Cadena? 2.- ¿A qué organización pertenece? 3.- ¿Cómo es que sin conocer a quien le entregó medio millón de pesos, Eva Cadena recibió el dinero sin chistar? 4.- ¿Por qué Eva nunca cuestionó el origen del dinero? 5.- ¿Por qué no rechazó lo que es un claro acto de corrupción?

6.- ¿Por qué 500 mil y no 200 u 800 mil? 7.- ¿Por qué Eva Cadena reaccionó como si se tratara de algo cotidiano; recibir dinero y entregarlo a AMLO? 8.- ¿Recibió dinero en otras ocasiones; de igual manera? 9.- ¿Por qué en el mitin donde AMLO impuso a Eva como candidata se escuchaban gritos de “corrupta” ? 10.- ¿AMLO no sabía que era “una fichita” que no se inmutó ante el regalo millonario?

11.- ¿Realmente Eva entregó el dinero a AMLO? 12.- ¿No se quedó con el medio millón? 13 .- ¿Será, como especulan los mal pensados, que “ordeñó” la bolsita? 14.- ¿Por qué Eva dijo que devolvió el dinero, si antes dijo que no conocía a la mujer que le entregó el dinero? 15.- ¿Será que Eva Cadena solapa a los que le dieron medio millón?

16.- ¿Es normal que una mujer desconocida entregue medio millón de pesos y, quien recibe el dinero, no pregunte siquiera quién lo manda? 17.- ¿Es creíble la hipótesis de que se trató de “un cuatro”? 18.- ¿Es común recibir medio millón de pesos y no preguntar a cambio de qué? 19.- ¿No sabía Eva que en política nada es gratis? 20.- ¿No sabía que en política todo cuesta y todo se paga?

21.- ¿Por qué si no conocía a Eva Cadena, AMLO la impuso como candidata en un mitin? 22.- ¿Es creíble que un político como AMLO insista en imponer a una candidata, sin saber quién es? 23.- ¿Quién “le vendió” a AMLO la idea de que Eva era la mejor, para defenderla en la plaza pública? 24.- ¿Por qué AMLO dijo que no era corrupta y hasta se aventó la puntada de “lo que dijera el dedito”, si no conocía a Eva? 25.- ¿Chamaquearon a Eva o a López Obrador?

26.- ¿Pagó Eva Cadena medio millón de pesos por la candidatura de Morena a la alcaldía de Las Choapas? 27 ¿Eso cuesta la candidatura a un municipio como ese? 28.- ¿Cuánto cuesta, entonces, ser candidato a diputado local en Veracruz? 29.- ¿Cuánto pagó Eva –en su momento-, por la candidatura a diputada local? 30.- ¿Cuánto habrá pagado Cuitláhuac García, por la candidatura al Gobierno del Estado?

31.- ¿Cuánto cuesta en Morena una candidatura a diputado federal? 32.- ¿Cuánto cuesta ser candidato a senador? 33.- ¿Cuánto cuesta la candidatura a gobernador por Morena? 34.- ¿Cuánto pagaron Ricardo Monreal y Claudia Sheinbaum –por ejemplo--, por la candidatura a jefes delegacionales en la CDMX? 35.- ¿No es el de Eva Cadena un caso igual al de Abarca, cuando AMLO impuso al matarife por dinero, a pesar de que la gente le decía que era un criminal y una rata?

36.- ¿Cuántos casos como el de Eva Cadena existen en Morena? 37.- ¿Cuánto dinero pagan a AMLO candidatos como Delfina Gómez? 38.- ¿Será que los casi 20 millones de pesos que Delfina Gómez saqueó del municipio de Texcoco, fueron a parar a los bolsillos de AMLO? 39.- ¿Será que los candidatos a la CDMX también comprarán la candidatura? 40.- ¿Cuánto van a pagar al dueño de Morena los aspirantes al Gobierno de la CDMX?

41.- ¿Pagarán con dinero público o de su bolsillo? 42.- ¿AMLO vive y financia su activismo político de la venta de candidaturas a puestos de elección popular? 43.- ¿Cómo explica -frente a la venta de candidaturas-, el dispendio de toda la familia de AMLO? 44.- ¿Cuántas candidaturas a puestos de elección popular ha vendido AMLO, en Morena? 45.- ¿No es la venta de candidaturas una táctica emparentada con la venta de piso, del crimen organizado?

46.- ¿Por qué son impunes las raterías de AMLO y de su claque; por qué a ninguna autoridad parece importarle? 47.- ¿Por qué a pesar de las evidencias de corrupción, muchos siguen en defensa de AMLO; por qué le temen las autoridades? 48.- ¿Son ciegos y sordos los responsables de impartir justicia? 49.- ¿Esa es la honestidad valiente que pregona AMLO; eso son los que quieren gobernar el país en 2018? 50.- Por qué AMLO acusa sin pruebas a todos, menos a los corruptos de su casa?

Está claro, cada quienes es libre de creer en lo que le plazca y en quien les convenza.

Pero también es cierto que en política y en elecciones, los actos de fe están lejos de las prácticas democráticas y son propios del fanatismo; fanatismo que sostiene a AMLO.

Al tiempo.
25 Abril 2017 04:00:00
EDOMEX: ¡Zepeda revelación; Delfina decepción!
Hoy se lleva a cabo el primer debate entre seis aspirantes al Gobierno del Estado de México; contienda clave para la madre de todas las batallas, la de 2018.

Y según todos los pronósticos, también hoy se podría confirmar que el candidato del PRD, Juan Zepeda, se consolida como la gran revelación de la contienda, a pesar de que llegó tarde, en medio de la mayor crisis de su partido y que muchos aseguraban que los amarillos “estaban muertos”.

En el debate participarán las señoras Josefina Vázquez Mota, Delfina Gómez y Teresa Castell, además de los señores Alfredo del Mazo, Juan Zepeda y Óscar González.

Como saben, la señora Castell y el señor González juegan por la vía independiente. Por tanto, sólo los primeros cuatro jugarán por la vía de los partidos.

Como se adelantó, Juan Zepeda es la gran sorpresa en la contienda por el Gobierno mexiquense –según todas las encuestas, mediciones y análisis–, a pesar de que fue el último candidato que apareció en la contienda y que, según muchos malquerientes, estaba muerto, junto con su partido.

Hoy se sabe, sin embargo, que no estaban muertos ni el candidato ni el PRD y que resultó un acierto la designación de Zepeda, quien se desempeñó como alcalde de Netzahualcóyotl y pertenece a Alternativa Democrática Nacional, ADN, que jefatura Héctor Bautista.

Y es que desde el arranque de su campaña, Zepeda mostró una marcada tendencia de crecimiento que sorprendió a propios y extraños, al grado que no son pocos los que creen que al final estaría peleando la segunda posición en la contienda.

Pero lo que más llama la atención es que muchos apostaron al derrumbe del PRD desde la contienda de 2017, con la esperanza de que el partido amarillo llegara desinflado a 2018. Esa sentencia parece
descartada.

Lo cierto es que la terca realidad es muy distinta. Y es tal la recuperación del PRD mexiquense que la candidata de Morena. La señora Delfina Gómez, propuso a Zepeda –de manera formal– una alianza para derrotar al PRI. Y es que los votos que gana Zepeda se los quita a Delfina Gómez.

A su vez, al tiempo que crece Zepeda, la señora Delfina muestra una peligrosa tendencia a la baja. Y es que día a día crecen los negativos de la candidata de Morena al Estado de México.

Y la razón es elemental. Al tiempo que aparecen escándalos como el del saqueo al dinero público durante su gestión como alcaldesa de Texcoco, Delfina apela a los actos de fe –a que le crean porque es ella, porque la apoya AMLO y porque el al mesías todo se le debe creer–, antes que ofrecer pruebas y explicaciones. Además, a Delfina le pegan directamente los escándalos que cuestionan la honestidad de Morena y de López Obrador, con lo que crece los negativos de la candidata mexiquense.

Por su parte, la otra mujer que está en contienda real en el Estado de México, es la señora Josefina Vázquez Mota, que parece estancada en las encuestas. ¿Por qué razón?

1. Porque no encuentra el discurso correcto y al enemigo adecuado. 2. Porque la fortaleza del PAN en el Estado de México no era la que suponían sus dirigentes y 3, porque tampoco ha recibido el respaldo de muchos sectores estatales de Acción Nacional.

Por su parte, la candidata independiente, Teresa Castell, tiene un crecimiento limitado, prácticamente inexistente, lo que descarta cualquier posibilidad de victoria. Sin embargo, el debate podría ser su mejor ventana para crecer. En situación similar se encuentra el también independiente Óscar González, quien prácticamente está descartado.

El otro candidato que mantiene un crecimiento sostenido se llama Alfredo del Mazo, es el aspirante por el PRI, el que cuenta con la mejor estructura y los más sólidos diagnósticos de la problemática estatal. Por eso es el que tiene las mejores
propuestas.

Contra todos los pronósticos y a pesar de la malquerencia de casi todos los partidos contra el PRI y contra la familia Del Mazo, el aspirante del tricolor es el mejor posicionado en todas las encuestas y está a punto de alcanzar una ventaja de dos dígitos. Es decir, 10% por encima de sus principales adversarios.

Por eso, López Obrador pregona que en el Estado de México se cocina “un fraude”, vieja cantaleta engañabobos.

Lo cierto es que se derrumba el engaño monumental llamado Morena y, por consecuencia, su dictador, AMLO.

Al tiempo.

EN EL CAMINO.

Por cierto, el nuevo video de la corrupción es un misil bajo la línea de flotación de Morena y la respuesta de AMLO es de risa loca.

¿Alguien esperaba algo distinto a la supuesta “perversión de la mafia del poder”? ¡Y faltan los videos de Duarte!
24 Abril 2017 04:00:00
Morena: ¡culto a las peores dictaduras!
No es nuevo que reputados lopistas como el delegado de Azcapotzalco, Pablo Moctezuma –hermano del neolopista Esteban Moctezuma–, y Ramón Jiménez López, excandidato a la Delegación Gustavo A. Madero, son fieles seguidores y defensores del dictador norcoreano Kim Jong-un.

Tampoco es novedad que esos descocados son reconocidos asesores de López Obrador.

Tampoco es noticia que otros “probados lopistas” son feroces defensores de la dictadura de Nicolás Maduro. Entre ellos destacan la número dos de Morena, Yeidckol Polevnsky, John Ackerman, Gerardo Fernández Noroña, Valdemar Moratto y Eduardo Navarro, dirigente del Frente Popular Francisco Villa Siglo XXI.

Todos ellos guardan silencio a pesar de los escándalos globales por los crímenes de Estado contra opositores cometidos por los dictadores Kim Jong-un y Nicolás Maduro. Y, claro, todos ellos gritan “¡asesino!” a Peña Nieto por la muerte de los 43 normalistas de Ayotzinapa a manos del cártel criminal de Los Guerreros Unidos. Así la “chabacana” congruencia.

Por eso a nadie parece sorprender lo escandaloso que resulta que AMLO tenga entre sus principales colaboradores y asesores a fanáticos de los más perversos y perniciosos dictadores del tiempo moderno, a pesar de que es incuestionable que Obrador pretende convertir a México en una de esas dictaduras.

Lo sorprendente es la revelación del portal laotraopinion.com.mx sobre los vínculos del dueño del Partido del Trabajo, Alberto Anaya –otro locuaz lopista–, quien durante semanas se codeó con la crema y nata de la dictadura norcoreana, a la que rinde culto.

Dice la nota de La Otra Opinión: “Le gusta que le llamen ‘Camarada Anaya’. Es dueño absoluto de la franquicia política mexicana llamada Partido del Trabajo, mejor conocida sólo por sus siglas: PT.

“Alberto Anaya se encuentra en Corea del Norte, a donde llegó desde el pasado 14 de abril junto con otros dirigentes del PT para manifestar su respaldo al dictador de ese país, Kim Jong-un.

“La KCNA, agencia de información de Corea del Norte, informó que el 14 de este mes –Sábado de Gloria en México–, tuvo lugar un banquete con motivo de la visita de los delegados del PT. Ese día se conmemoró en Corea del Norte el “Taeyangjeol” (Día del Sol), que no es otra cosa que el aniversario del natalicio del abuelo del actual dictador e iniciador de la dinastía, Kim Il-sung.

“La KCNA difundió una imagen en la que se aprecia al ‘Camarada Anaya’ sentado al centro de varios integrantes del Comité Central del Partido del Trabajo Coreano, que es el partido único en ese país. La agencia señaló que Anaya y la delegación del PT mexicano llevaron regalos al líder Kim Jong-Un.

“De acuerdo con fuentes del PT, hasta el pasado viernes Anaya seguía en Corea del Norte. Vale recodar que Alberto Anaya es uno de los incondicionales de Andrés Manuel López Obrador, también adorador de la dictadura norcoreana.

“El 30 de marzo del 2013, Anaya envió una carta al dictador en la que le expresó su ‘admiración’ por ‘sus grandes hazañas’ a favor de los más necesitados.

“El PT es un negocio que le ha resultado sumamente redituable a su dueño y fundador, Alberto Anaya, y a un reducido séquito de dirigentes entre los que se encuentra su esposa, María Guadalupe Rodríguez.

Creado a partir de una organización de invasores de tierras en Nuevo Léon, –el Frente Popular Tierra y Libertad– el PT ha sobrevivido durante más de 20 años gracias a que en cada elección se vende al mejor postor para competir en alianza.

“En la época en que Andrés Manuel López Obrador controló al PRD, el PT se convirtió en una de rémora perredista. Elección que había, a nivel federal estatal o municipal, el PT la enfrentaba en alianza con el PRD, junto con Movimiento Ciudadano.

“Ese carácter de rémora dejó al PT enormes ganancias en diputaciones, senadurías y presidencias
municipales.

“Tan sólo a nivel federal, el PT obtuvo del INE, entre 1997 y 2016, poco más de 4 mil millones pesos. Y en 2017 recibirá 217 millones. A esta suma hay que agregar lo que el PT ha obtenido como prerrogativas a nivel estatal en las 32 entidades federativas y los recursos que año con año bajan sus dirigentes del presupuesto federal ‘para apoyar la educación’”.

Anaya ha sido el único dirigente nacional del PT en toda la historia de este partido, que conservó el registro en 2015 gracias a una maniobra electorera.

Diputado federal tres veces y dos veces senador de la República. Es un campeón entre los vividores del poder.

Así o más claro lo que quieren para México.

Al tiempo.
21 Abril 2017 04:00:00
¡Delfina robó en Texcoco igual que AMLO en el GDF!
El paralelismo es asombroso. Se convirtió, según reputados morenistas, en una calca de las prácticas depredadoras del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México.

¿A qué nos referimos?

A que hoy los gobiernos con las siglas de Morena –en municipios del Estado de México y delegaciones de la CDMX–, “ordeñan” la nómina de los trabajadores para destinar ese dinero a la actividad partidista de Morena.

¿Recuerdan que, cuando López Obrador era jefe de Gobierno del DF, le quitaban por nómina el 20% del salario a los trabajadores capitalinos? ¿Se acuerdan que el dinero robado a trabajadores era utilizado para activismo político personal de AMLO?

Bueno, pues esa misma práctica se impuso en municipios como el de Texcoco, en donde la entonces alcaldesa, Delfina Gómez, canalizaba cada quincena un cuarto de millón de pesos –250 mil pesos– al Grupo de Acción Política “GAP”, que desde hace dos décadas regentean Higinio Martínez y Horacio Duarte, entre otros.

Esa práctica –ordeñar la nómina de los trabajadores para robar el dinero y usarlo políticamente– la practica el hoy Alcalde de Texcoco, Higinio Martínez, quien de humilde médico texcocano hoy es un adinerado político mexiquense, principal apoyador de Andrés Manuel López Obrador y promotor de la candidatura de Delfina Gómez.

Y no, la denuncia sobre malversación de fondos y robo a la nómina de los trabajadores municipales de Texcoco, por parte de la entonces alcaldesa Delfina Gómez, no es una ocurrencia, tampoco un invento y menos un complot.

No, resulta que el PAN tiene lista una denuncia que presentará a la FEPADE, en la que documenta que durante su gestión como alcaldesa de Texcoco, Delfina Gómez, pagó quincenalmente un promedio de 250 mil pesos –medio millón mensual y 6 millones al año–, al Grupo de Acción Política, para impulsar el activismo de Morena. (Por cierto, según reputados morenistas que confirmaron el saqueo, el mismo robo se lleva a cabo con la nómina de los trabajadores de todas las delegaciones de Morena en la Ciudad de México).

Y es que según documentos oficiales, la transferencia de dinero público del municipio de Texcoco se realizó desde la cuenta municipal número 252544745 de Banorte, a la cuenta de Grupo de Acción Política, bajo el concepto de apoyo al GAP.

El dinero fue utilizado para los actos proselitistas que, a la vuelta de los meses, convirtieron a Delfina Gómez, en candidata de Morena al Estado de México.

Según cálculos de los denunciantes, Delfina Gómez habría saqueado por lo menos 20 millones de pesos del municipio de Texcoco –vía el GAP de Higinio Martínez–, para construir su candidatura al Gobierno mexiquense.

Lo curioso del caso es que Delfina Gómez, Andrés Manuel López Obrador, Higinio Martínez y Horacio Duarte –integrantes de la pandilla que saqueó Texcoco–, omitieron en el reporte de gastos de campaña al Instituto Electoral del Estado de México, la compra de más de 580 espectaculares promocionales de la candidatura de Delfina Gómez.

¿De dónde salió el dinero? Queda suficientemente claro. ¿O no?

Pero la historia del empoderamiento de la peculiar pandilla política de Texcoco, conocida como Grupo de Acción Política, no es una novedad. En realidad se remonta a finales de la década de los años 80, del siglo pasado, cuando un joven médico texcocano, de nombre Higinio Martínez, se vinculó con el PRI municipal y estatal.

Higinio creció a la sombra del exgobernador Alfredo del Mazo González, hasta que traicionó su origen priista y se afilió junto con todo el GAP al partido de la Revolución Democrática.

En 2011, junto con Horacio Duarte, Rosendo Marín, Fabiola Gallegos, José Luis Gutiérrez Cureño, Agustín Corona y otros, crearon una verdadera mafia en el PRD mexiquense, que llevó a Higinio Martínez a ser diputado federal y senador.

A su vez, Horacio Duarte llegó a ser representante de AMLO ante el INE en 2012. En su oportunidad, el Grupo de Acción Política, se afilió a Morena e inició la búsqueda de nuevos cuadros. En 2013, el GAP impulsó a Delfina Gómez como candidata de Morena a la alcaldía de Texcoco.

Desde entonces, la Alcaldesa ordenó descontar el 20% de la nómina a cada trabajador del municipio; dinero sucio para financió la campaña de Delfina Gómez.

Hoy Higinio Martínez, alcalde de Texcoco, también se roba el dinero de los trabajadores municipales para el activismo político.

¿Esos pillos quieren gobernar el Estado de México?

¿Esa es la honestidad valiente que pregonan AMLO y Delfina Gómez?

¿Así o más claro?

Al tiempo.
20 Abril 2017 04:00:00
Los ‘video- escándalos’ de Duarte
Seguramente muchos mexicanos recuerdan los llamados “video- escándalos” que en un informativo de Televisa reveló Víctor Trujillo –el 13 de marzo de 2004–, motejado como “Brozo”.

En las imágenes aparecían René Bejarano y Carlos Ahumada, en charla en donde el primero explicaba las razones de Andrés Manuel López Obrador para disponer de cuantiosas sumas de dinero. Todo mientras que Bejarano acomodaba pacas de billetes en un portafolio al tiempo que se colocaba las ligas a manera de pulsera.

En otro video aparecía Carlos Imaz –esposo de Claudia Cheimbaund–, al tiempo que apilaba fajos de billetes en una bolsa de súpermercado que también le había entregado Carlos Ahumada.

Un tercer video mostraba a Gustavo Ponce –exsecretario de Finanzas del GDF; en el momento en que gastaba importantes cantidades de dinero en el casino del exclusivo hotel Bellagio de Las Vegas.

Como recuerdan, todo el affaire fue conocido –de manera coloquial–, como los “video-escándalos ”de AMLO. Pero no sólo exhibió las corruptelas en torno al entonces jefe de Gobierno del DF sino que confirmó que empresarios mecenas de la política, como Carlos Ahumada, no sólo compraban lealtades y sobornaban a servidores públicos, sino que guardaban la prueba gráfica de esas pillerías.

Y viene a cuento el ejercicio memorioso, porque una fuente oficial del Gobierno federal confió que el nerviosismo desatado por “el caso Duarte” –de parte de políticos, empresarios, periodistas, banqueros y, en general servidores públicos–, ya pasó de una mera preocupación a verdadero pánico.

¿Por qué?

Porque al tiempo que avanzan las investigaciones del saqueo en Veracruz –que involucra a Javier Duarte–, aparecen evidencias de que el exgobernador guardó testimonio audiovisual de conversaciones telefónicas y presenciales, de acuerdos, pactos, negociaciones y, sobre todo, momentos en que una negociación o un acuerdo terminaba con la entrega de dinero; dinero que siempre se movía en efectivo.

Más aún, según la misma fuente, existe un video –que busca la autoridad–, en el que presuntamente aparece un personaje del partido Morena, metiendo dinero a una maleta, mientras habla con un operador de Javier Duarte sobre el origen del acuerdo para entregar el dinero, respecto a la cantidad entregada, lo que resta por entregar y del monto total de lo pactado.

Video que de existir confirmaría la alianza de AMLO con Duarte y la ratería que la hizo posible para “engordar” a la Morena de AMLO. A su vez, testigos de la investigación habrían revelado que como el anterior video, existen muchos videos. Sin embargo, hasta hoy la autoridad no los ha localizado.

Otra fuente confirmó la creciente preocupación por parte de implicados en el desfalco a Veracruz. Pero no sólo se trata de personajes políticos o empresariales de altos vuelos. No, la ingeniería para desfalcar el dinero de Veracruz también involucra a alcaldes, diputados locales, diputados federales y no pocos periodistas.

En muchos casos habría evidencia testimonial. Por eso, el pánico.

Pero lo curioso es que si recordamos el efecto político-electoral de los “video-escándalos” de aquel 2004 y si lo comparamos con el efecto que podría tener hoy, lo cierto es que la aparición de esos supuestos o reales videos podría significar “una vacuna” a favor de López Obrador.

Y es que, como ayer lo explicó acertadamente Pablo Hiriart –en su columna de El Financiero–, la izquierda mexicana ha comprado, literalmente, una patente de impunidad.

Es decir, que si hoy el presidente Peña Nieto, sus secretarios de Estado, el líder del PRI, o un gobernador tricolor cometen una pillería, se les viene el mundo encima. Rabiosa la jauría mediática los hace pedazos en minutos.

Sin embargo, si la sociedad idénticas pillerías cometidas por AMLO, por su claque; si se prueba la comisión de esas pillerías y se exhiben las evidencias –como ya ocurrió con los videoescándalos–, la jauría de idiotas de las redes emplea todos sus recursos para justificar la ratería y para sembrar la especie de que se trata de un complot.

Y es que en México, los partidos de izquierda pueden convertir en diputado a un criminal como Julio César Godoy, pueden establecer una alianza electoral con jefes mafiosos de la droga, como los Abarca y solapar alianzas depredadoras como la de AMLO y Duarte, pero no pasa nada. Son alianzas criminales que incluso muchos aplauden.

En cambio, la legión de idiotas quema en leña verde “a todos los corruptos” de otros credos.

Y es que en México, militar en Morena, es lo mismo que comprar un pasaporte de impunidad.

Pero criticar a Morena y a su mesías, es lo mismo que pertenecer a la mafia del poder.

Al tiempo.
19 Abril 2017 04:00:00
¿Por qué el miedo a que hable Duarte?
Todos o casi todos los que hablan de Javier Duarte dicen –sin la menor duda–, que se trata de uno de los más grandes pillos del tiempo moderno.

Sin embargo, a muchos de esos que “de dientes para afuera” mientan madres contra Duarte, repentinamente “les tiemblan las corvas” ante la idea de que –como estrategia de defensa–, el exgobernador decida “cantar”.

Y no –a pesar de su voz chillona–, no sabemos si Duarte alcanza el tono de soprano como para romper cristales.

Pero lo que sí puede romper “el cantar” de Duarte ante una autoridad son los negocios sucios de su Gobierno, las alianzas oscuras con políticos, partidos, empresarios, criminales y hasta candidatos a puestos de elección popular.

Bueno, en una de esas, y hasta “el canto” de Duarte es capaz de tirar una que otra candidatura presidencial, por decir lo menos.

Por eso el miedo de muchos a que Duarte revele todo lo que sabe sobre la ingeniería financiera, política, mediática y electoral de un Gobierno como el suyo, que fue diseñado milimétricamente para saquear dinero público.

Por eso, durante más de 180 días, la insistente versión interesada de que era posible que Duarte nunca apareciera con vida. Muchos prefieren a Duarte muerto. Y es que el tamaño de sus enemigos es del mismo tamaño de las transas y raterías que llevó a cabo.

¿Quién le teme a Javier Duarte? ¿Por qué le temen?

1.- El primero en acusar recibo del peligro que representa Javier Duarte si decide hablar, se llama Andrés, se apellida López Obrador, y es uno de los más aventajados candidatos presidenciales.


¿Por qué el miedo de AMLO a que hable Duarte?

Primero, porque Duarte sabe la verdad sobre el explosivo crecimiento de Morena en Veracruz y otras entidades. Por eso AMLO insistió en que Duarte era “chivo expiatorio”. También por eso Obrador decidió “curarse en salud” y en una repentina declaración difundida en Facebook AMLO reconoció que en cualquier momento Javier Duarte podría confesar que financió a Morena en las recientes elecciones estatales. Claro, AMLO se cuidó de aclarar que si ocurre esa declaración, “nada es cierto”.

Y, en efecto, nadie podrá probar nada de la alianza AMLO-Duarte. ¿Por qué? Porque una alianza como esa y sus costos políticos y económico, no la pactan “los machochones”, sino “los achichincles”. Sólo basta recordar el video de Bejarano y Ahumada.

Aún así, es posible que Duarte decida no viajar sólo al infierno, y prefiera llevar compañía. Y un candidato presidencial sería buen compañero de viaje.

2.- Como ya se dijo, Duarte diseñó una acabada ingeniería financiera para el saqueo de Veracruz. Los detalles de ese diseño involucran a servidores públicos, empresarios, políticos y medios de comunicación del estado de Veracruz.

Dicho de otro modo, que si bien Duarte no puede ocultar las pillerías de su Gobierno, también es cierto que la lista de complicidades es extensa y alcanza a todas o casi todas las disciplinas de la vida social veracruzana, empresarios incluídos. ¿Cuántos hombres de empresa están “hasta el cuello” en las transas de Duarte?

También en este caso es posible que en su desesperación y en su caída, Javier Duarte prefiera un “colchón de compañía” o “su osito de peluche”. Por eso la pregunta ¿quién acompañará a Duarte en su desgracia, si decide no ir solo?

3.- En el terreno político las complicidades son mayúsculas. ¿Por qué? Todos saben que un Congreso local es “par” del Ejecutivo estatal. Por tanto, el Congreso debe ser contrapeso y sus funciones básicas son la transparencia y el combate a la corrupción.

Ya hemos preguntado aquí por la responsabilidad de diputados locales del PRI, PAN, PRD –y otros partidos representados en el Congreso de Veracruz–, cuando ocurría el saqueo a Veracruz? ¿Dónde estaban todos esos diputados en ese tiempo? ¿Por qué aprobaron todo sin chistar? La complicidad es de todos.

¿Dónde estaban senadores y diputados federales de todos los partidos, que representan a Veracruz, durante el saqueo? Todos son corresponsables.

4.- Es muy grande el riesgo de un atentado contra Duarte –y por eso está en una cárcel militar en Guatemala–, sobre todo porque existen evidencias de vínculos con el crimen organizado. Muchos criminales profesionales prefieren a Duarte muertto, pero también muchos políticos y empresarios.

5.- Pero sobre todo el miedo a que el locuaz Duarte se convierta en “ventilador” –y salpique a todos–, se extiende a parientes y amigos. ¿Cuántos fueron parte de las pillerías de Duarte, cuántos se beneficiaron del saqueo en Veracruz?

El tamaño del saqueo que operó Duarte en Veracruz, es el tamaño de sus enemigos y del miedo que tienen de que hable. Es del mismo tamaño del peligro que corre en una cárcel.

Al tiempo.
18 Abril 2017 04:00:00
¡EPN hace milagros y habla con Dios!
Si en un momento de locura colectiva los mexicanos atendieran las ñoñas teorías conspiratorias sobre la captura de Javier Duarte, deberían concluir que el Presidente mexicano hace milagros y habla con Dios.

¿Por qué?

Porque resultan descabelladas y de risa loca muchas de las conspiraciones de sesudos analistas y reputados políticos y ciudadanos, quienes delirantes creen que Enrique Peña Nieto tiene poderes metafísicos, que es capaz de ordenar qué hacer al Gobierno de Trump y hasta habla de tú con Dios.

Por ejemplo, según esas teorías, Peña Nieto sería capaz de ordenar a la DEA, CIA, FBI y hasta a la Interpol –con lo cual sería más poderoso que Trump–, que por años esas agencias se negaran a detener al prófugo Tomás Yarrington.

Pero un buen día –y luego de convenir con el creador el fin del pecado de la impunidad–, el Presidente mexicano ordenó detener a Yarringtong en Italia. Entonces, a una señal, todos en el mundo obedecieron a Peña Nieto. ¡Y se hizo el milagro de capturar al pillo exgobernador de Tamaulipas!

Otros descocados, en cambio, creen que Peña Nieto es mago, capaz de engañar a los ciudadanos con un truco. ¿Por qué? Porque sin entender lo que empuja a votar a un ciudadano en una elección estatal –Coahuila, Nayarit o Estado de México–, dicen que la detención de Duarte y Yarrington son producto de una operación político electoral, para que el PRI gane votos. ¿En serio?

Es decir, que según esa hipótesis y sus locuaces promotores, resulta los ciudadanos y electores son idiotas, retrasados mentales o no entienden que nada tienen que ver con las elecciones mexiquense, nayarita o coahuilense, la captura de exgobernadores ratas de Veracruz y Tamaulipas.

Hay otros conspiradores que aseguran que la detención de Duarte se dio en Semana Santa porque “se trata de una cortina de humo” para impedir que los ciudadanos se enteren de las pillerías cometidas por el exgobernador de Veracruz. Es decir, que de nueva cuenta el Gobierno de Peña Nieto habría pactado con el creador para que en la Semana Mayor se hiciera efectiva la detención de Duarte.

Olvidan los genios que sostienen esa “chabacana” hipótesis que 14 de los 16 gobernadores presos, perseguidos y/o liberados desde el año 2000 –entre los que aparecen exgobernadores del PRI, PAN y PRD–, todos fueron llevados a la justicia por gobiernos estatales o federales del PRI. Ningún Gobierno federal o estatal del PAN y menos del PRD han llevado a prisión a gobernador alguno, de cualquier partido.

Por ejemplo, el PRI acusó y llevó a prisión a Guillermo Padrés, Jesús Reyna, Andrés Granier, Mario Villanueva, Luis Armando Reynoso, Narciso Agúndez, Juan Sabines, Óscar Espinosa, César Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarringtong, Javier Duarte y Humberto Moreira. Si recordamos, Rodrigo Medina fue encarcelado de manera ilegal por el Gobernador independiente de Nuevo León y Pablo Salazar fue encarcelado por un gobernador de coalición.

Además –y por increíble que parezca–, especialistas en la relación México-Estados Unidos aseguran que resultan “sospechosas” las detenciones de exgobernadores, justo cuando habrá elecciones en México. Pero el “sospechosismo” es mayor cuando “el especialista” dice que existe una colaboración interesada de Estados Unidos en esas detenciones.

Es decir, según los delirios de reputados analistas, el Gobierno de Peña Nieto es tan poderoso –y su presidente tan chingón–, que a cada ocurrencia del PRI para enseñar el músculo electoral, ordena al Gobierno de Trump ponerse al servicio de los intereses electorales del tricolor. ¡De locos...!

Y qué decir de quienes se aventaron la locuaz puntada de que Duarte no fue atrapado gracias a las investigaciones de autoridades mexicanas, sino que “Duarte se entregó”. El argumento de la entrega pactada no tiene más respaldo que la liberación de la esposa de Duarte, porque nadie presentó denuncia en su contra.

Quienes suponen ese despropósito ignoran que el parentesco no es motivo y/o causal para acusar a la esposa de un presunto criminal. Y es que si nadie acusó formalmente de un presunto delito a la esposa de Duarte, no hay causa que perseguir; sea o no culpable de alguna irregularidad.

Y no faltaron los que vieron en la risa de Duarte quién sabe qué pacto con el Gobierno y aquellos que imaginan que la captura es “juguete” para desatar una madriza contra AMLO.

Y, a propósito, la joya de las estupideces provocadas por la captura de Javier Duarte, estuvo a cargo del dueño de Morena. AMLO dijo que el Gobierno federal convierte en “chivo expiatorio” a Duarte. Es decir, según AMLO, Duarte es inocente.

¿Cómo entender tamaña estupidez?

Sin duda que Peña Nieto hace milagros y habla con Dios

Al tiempo.
17 Abril 2017 04:04:00
¡AMLO lo solapó; Peña lo atrapó!
Durante cada uno de los 186 días de la fuga de Javier Duarte, abundaron las voces que propinaron una formidable “madriza” al Gobierno y al Presidente porque –según el imaginario colectivo–, dejaron escapar al ex- gobernador, lo encubrieron y hasta le brindaron protección.

Curiosamente, una vez que la PGR localizó y detuvo a Javier Duarte, las mismas voces cambiaron de dirección y ya no “madrearon” al Gobierno y al Presidente por dejar escapar a Duarte o por no lograr su detención. No, ahora lo “madrearon”, ¡por atrapar a Duarte!, ¡De risa loca!

SÍ, por increíble y ridículo que parezca, “los mismos de siempre” ahora “madrean” al Gobierno y al Presidente, porque según su calenturienta cabecita, la captura de Duarte fue un “acto electoral”, una “respuesta desesperada”, una “argucia electorera” y hasta una jugada más de “la mafia del poder” para buscar “chivos expiatorios”.

Es decir, resulta que un sector social está enfermo del feo “síndrome de la Chimoltrufia”, porque como piensan y dicen una cosa, piensan y dicen otra, completamente diferente. O si se quiere, nada les acomoda.

Pero es más curiosa y simpática la amnesia de ese sector social –en el que cohabitan la legión de idiotas y la jauría de lopistas a sueldo–, ya que sus integrantes gustan de la memoria militante. ¿Y eso qué significa?

Ya lo explicamos aquí. La memoria militante incapacita a la legión de idiotas y a la jauría lopista, para el ejercicio elemental de la autocrítica y les hace inventar “moros con tranchetes” o “imaginarias mafias del
poder”.

Y, el mejor ejemplo, es el de la alianza de AMLO con el Gobierno de Duarte y la exoneración pública que hizo Obrador de las pillerías de Javier Duarte. En los hechos –y durante años–, AMLO solapó las pillerías de Duarte y hoy lo confirma al calificar su detención como la de un “chivo
expiatorio”.

Y frente a esa confesión de parte de pocos o ninguno de los integrantes del sector social enfermo del “síndrome de la Chimoltrufia”, recuerda que la alianza electoral más perversa e inmoral la pactaron AMLO y Javier Duarte. Y claro, fue una alianza con fines electorales que significó muchos miles de millones de pesos salidos del dinero público para favorecer al partido Morena en las elecciones
veracruzanas.

Pero de esa inmoralidad política –la que denunciamos aquí el 2 de febrero de 2016–, nadie dice nada. Muchos prefieren la “mamucada” de que la detención de Duarte fue un acto desesperado con fines electorales. ¡De risa loca!

Y si muchos prefieren olvidar la alianza de AMLO con Duarte, otros tantos quieren borrar las pruebas contundentes de que mientras el Gobierno federal preparaba la denuncia formal contra Javier Duarte y mientras el exgobernador era buscado en todo el mundo, López Obrador se daba a la tarea de solapar a Javier Duarte.

Por ejemplo, el 12 de abril de 2016 –hace un año–, en la comunidad de Tampico Alto, Veracruz, AMLO denunció en la plaza pública que “Carlos Salinas de Gortari está detrás de la campaña contra Javier Duarte”, porque según el locuaz tabasqueño, “la mafia del poder pretende favorecer la candidatura de Miguel Ángel Yunes”.

Meses después, el 21 de octubre del mismo 2016, en Parral, Chihuahua, López Obrador acusó al PRI y a Peña Nieto “de convertir a Javier Duarte en chivo expiatorio con fines electorales” y dijo que había iniciado una “cacería de brujas”, ya que la PGR dio a conocer que había integrado una averiguación previa contra Duarte.

Pero lo más curioso de todo, es que durante los dos últimos años –2015, 2016 y lo que va de 2017–, López Obrador se convirtió no sólo en el principal defensor de las pillerías de Javier Duarte, sino que llegó a insinuar que el pillo exgobernador de Veracruz podría ser exonerado, una vez que AMLO se convierta en
Presidente.

¡Sí, por increíble que parezca…!

Y si lo dudan, basta revisar el Itinerario Político del pasado viernes –14 de abril–, en donde recordamos el “Discurso del Perdón” de AMLO –del 11 de agosto de 2016–, pronunciado ante una selecta audiencia de hombres de empresa y negocios mexicanos, a los que dijo que “cuando sea presidente no habrá venganza, sino perdón” a los políticos ratas y corruptos del
régimen.

Más aún AMLO se atrevió a usar la palabra “amnistía adelantada”, en una suerte de zanahoria para todos los “pecadores” del PRI, PAN, PRD y el resto de partidos, a los que dijo estar dispuesto a perdonar –como si se tratara del Espíritu Santo–, si antes se convierten a su credo, a la Morena de AMLO.

Y claro, el mensaje fue contundente a favor de su amigo Javier Duarte, al que por años solapó y se negó a criticar.

Queda claro que mientras AMLO defendió y solapó a Javier Duarte, Peña Nieto lo atrapó.

Así o más claro, de qué lado está la justicia.

Al tiempo.
16 Abril 2017 04:00:00
El Cuau: ¿idiota util o asesino?
Según distintas versiones periodísticas –no desmentidas por autoridades ministeriales de Morelos–, Cuauhtémoc Blanco, el exfutbolista y Alcalde de Cuernavaca, habría sido autor intelectual del asesinado del empresario Juan Manuel García Bejarano.

La hipótesis surgió de la presunta declaración ministerial del autor material del crimen, José Fierro Escobar, quien al ser detenido en flagrancia, dijo que el exfutbolista “le pagó” 200 mil pesos por matar al organizador de la Feria de Cuernavaca. La versión cobró notoriedad debido a que eran públicas las diferencias –de mentada de madre para arriba–, entre Juan Manuel García Bejarano y Cuauhtémoc Blanco.

Ante la acusación directa, el exfutbolista negó toda relación en el crimen –ni modo que aceptaría que mandó matar a un enemigo–, y a su vez acusó al Gobernador, Graco Ramírez, de presionar y hasta pagar al presunto criminal –a través de la Fiscalía General de Justicia–, para tirar del puesto al exfutbolista.

En éste caso también es cierto que existe una rivalidad política insalvable –incluso públicas mentadas de madre--, entre Blanco y el Gobernador de Morelos. Por eso las preguntas.

¿Quién dice la verdad? ¿Quién miente? ¿Es cierto que el matarife dijo lo que dicen que dijo? ¿Es cierto que El Cuau pagó 200 mil pesos para matar a un adversario político? ¿Habrá llegado “Cuau” a ese nivel de locura? ¿Por qué inventaría un criminal esa versión? ¿A cambio de qué? ¿Será que el Gobernador presionó al criminal para incriminar al Alcalde de Cuernavaca?

Aquí no tenemos respuesta a esas y muchas otras interrogantes que, por obligación legal, debe aclarar la autoridad judicial.

Lo que sÍ sabemos –porque es público entre la clase política morelense–, es que el exfutbolista es otro ejemplo del fracaso de políticos independientes o improvisados. Queda claro que un futbolista inflado en la egolatría de ídolo nacional, al que dan una pizca de poder público, resulta en un enfermo de poder. Y es que el poder “atolondra a los inteligentes y enloquece a los tontos”.

Como todos saben, El Cuau” es un analfabeta funcional –que no conoce la “o” por lo redondo–, que no sabe y menos entiende que en la democracia representativa el alcalde es electo para servir al pueblo y que, por tanto, es un empleado del pueblo.

Al “Cuau” le han hecho creer que el cargo de alcalde es una más de sus propiedades y que el dinero público es suyo y lo puede gastar a su antojo, sin dar cuentas a nadie. Y también cree que es “el virrey de Cuernavaca” y, por tanto, sus decisiones son divinas y no deben ser contrariadas.

Esa ignorancia de los básicos del poder, de la responsabilidad pública, aunado al culto a la personalidad y a su origen de fajador callejero, dieron comoresultado un alcalde locuaz, frívolo, engreído, enfermo de poder y que a todos trata como sirvientes.

Y si al potaje se agrega que no pocos de sus amigos y “soplones” tienen presuntos vínculos con el crimen organizado, el coctel es de una explosividad impredecible, capaz de cualquier cosa, incluso de llegar al
crimen.

Por eso la pregunta que muchos se hacen en Cuernavaca. ¿Es El Cuau un idiota útil o un asesino?

Al tiempo.
14 Abril 2017 04:00:00
¡No huyan corruptos; AMLO los perdonará!
Como todos los católicos saben, los actuales son días de perdón y arrepentimiento.

Lo que pocos saben –sean católicos, protestantes o pertenecientes a otros credos–, es que desde diciembre de 2018 y todos los días y años por venir serán de gloria y perdón; días y años en donde corruptos, rateros y criminales serán perdonados por igual, con sólo declarar su fe a la nueva Morena –la de AMLO–, no la guadalupana.

Y es que cuando López Obrador sea presidente de los mexicanos, todos los días los meses y los años serán Semana Santa: arrepentimiento y perdón. ¿Lo dudan?

No se trata de una broma. Tampoco de una metáfora y menos un juego de palabras. Simple y llanamente seguimos al pie de la letra la doctrina del mesías presidencial.

Y es que el 11 de agosto de 2016 –ante un auditorio de hombres de dinero y empresa–, López Obrador pronunció lo que desde esa fecha se conoce como “el Sermón del Perdón”.

Prometió: “Les decimos a los integrantes del grupo en el poder que, a pesar del gran daño que le han causado al pueblo y a la nación, no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que, ante su posible derrota, en 2018, no habrá represalias o persecución para nadie. Declaramos esta amnistía anticipada, porque lo que se necesita es justicia, no venganza”.

¿Qué tal…? Pero que nadie sea asuste, no se trató de una declaración “banquetera”, de una improvisación y menos de una suplantación. En realidad se trató de un discurso cuidadosamente preparado, para una audiencia selecta y leído con puntualidad por AMLO.

¿Y qué quiere decir el mensaje?

Que desde hoy, Obrador regala indulgencias, perdón a corruptos y ratas del poder. Y es que “el gobierno de AMLO” será una permanente Semana Santa; jornadas de perdón, redención y sábados de gloria.

Pero tampoco fue todo. Obrador profundizó: “Respetamos a quienes sostienen la máxima de, ni perdón ni olvido, pero no la compartimos. Podríamos decir: olvido no, perdón sí. En esta virtud, igual que en la honestidad, reside la esperanza de un mejor porvenir. Si hacemos a un lado el odio y optamos por el perdón, podremos caminar con el emblema de la honestidad hacia una sociedad mejor”.

Lo anterior significa que en Los Pinos no habrá un presidente y menos un político. Y no se diga un estadista.

A partir del 1 de diciembre de 2018, en la casa presidencial despachará un predicador que escuchará los pecados de los pillos de la política y del crimen, que les exigirá una penitencia y luego les otorgará el perdón.

Por eso, de nada se deben preocupar Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas preso en Estados Unidos por transa; nada debe alterar la paz del exfiscal Veitya de Nayarit, ni los Duarte de Veracruz y Chihuahua. ¿Por qué no deben preocuparse?

Porque una vez que el nuevo mesías sea coronado, pillos y ratas serán perdonadas. Y si aún mantienen dudas, basta ver la “cargada” de pillos y ratas que salen de todos los partidos y engordan las filas de Morena. Y los pillos de los pillos –como Manuel Bartlett–, hoy son prohombres de Morena.

¿Y por qué, si Bartlett y muchos otros, han sido purificados en las aguas de la Morena de AMLO, no serán perdonados, rehabilitados y reinstalados en sus puestos los 17 gobernadores rateros que han sido acusados de transas en los últimos 16 años. ¿Saben quiénes son?

Resulta que en los últimos 16 años, gobernadores del PRI, PAN y PRD han sido investigados por rateros, de los cuales seis están presos, cuatro siguen siendo investigados y los restantes siete pisaron la cárcel pero han sido absueltos.

Actualmente se encuentran presos Guillermo Padrés, exgobernador del PAN en Sonora; Jesús Reyna García, exgobernador interino del PRI en Michoacán; Andrés Granier, priista que gobernó Tabasco; Mario Villanueva, gobernador del PRI en Quintana Roo, y Luis Armando Reynoso Femat, exgobernador del PAN en Aguascalientes.

Como saben, en días pasados fue detenido en Italia Tomás Yarrington, gobernador priista de Tamaulipas, quien podría no regresar a México.

También salió de prisión –con el beneficio de la prisión domiciliaria, por prescripción médica–, Flavino Ríos, exgobernador interino de Veracruz.

Pero han pisado la cárcel y salido por diversas razones, Rodrigo Medina, exgobernador de Nuevo León; Humberto Moreira, exmandatario de Coahuila; Pablo Salazar, exgobernador de Chiapas; Narciso Agúndez, exmandatario de Baja California, y Juan Sabines, de Chiapas.

Y siguen prófugos Javier y César Duarte, de Veracruz y Chihuahua, y Roberto Borge.

¡Que nadie se preocupe, AMLO los perdonará a todos!

Al tiempo.
13 Abril 2017 04:00:00
‘Narcopolítica’: ¿quién se salva?
La detención de Tomás Yarrington reavivó el viejo debate de la “narcopolítica” en México.

Sin embargo, frente a la presidencial de 2018 muchos ingenuos suponen que la combinación de política y narcotráfico sólo afecta al PRI.

En si vemos los casos recientes y analizamos a “botepronto”, parece que la “narcopolítica” es sólo “pecado” del PRI. Pero si rechazamos maniqueísmo y malquerencia partidista, concluiremos que ningún partido se salva de solapar o participar en la “narcopolítica”.

Y es que “el negocio criminal” –igual que el alcoholismo–, no respeta militancia partidista, jerarquía política o nivel de Gobierno. La “narcopolítica” ataca a políticos de todos los niveles y todas las doctrinas. Nadie se salva.

¿Lo duda?

1.- El priista de más reciente vinculo con el narcotráfico –vínculos probados legalmente–, se llama Tomás Yarrington. Pero la historia de la “narcopoítica” y el PRI es vieja; viene de tiempos de Mario Villanueva, de otros gobernadores de Tamaulipas, Durango, Jalisco, Nayarit, Colima… y en meses recientes cayó el gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna.

2.- Pero en las izquierdas muchos quieren olvidar la estrecha relación entre Andrés Manuel López Obrador y la familia Abarca, en Iguala. Como saben, los Abarca fueron jefes del grupo criminal Guerreros Unidos, los que secuestraron e incineraron a los 43 de Ayotzinapa. Y son muchos los que pretenden olvidar que los Abarca se empoderaron gracias a López Obrador.

3.- Y, aunque muchos voltean para otro lado –y aunque no lo crean–, en el escándalo de Abarca y el crimen de los 43, también aparecen involucradas Delfina Gómez y Yeidckol Polevnsky, colaboradoras de AMLO.

Según información oficial, Delfina y Yeidckol reclutaron a los Abarca durante la estrategia de crecimiento de Morena en Guerrero. De eso nadie dice nada, a pesar de que hoy Delfina es la candidata de Morena al Edomex.

4.- Más aún –y de acuerdo con los mismos datos oficiales– la llegada del crimen organizado a Texcoco se vincula con la llegada a la Alcaldía de Delfina Gómez, aliada del experredista, líder de Morena y Alcalde de Texcoco, Higinio Martínez.

Y si dudan de los presuntos vínculos criminales de Delfina y de Higinio, basta voltear la mirada a la ola de terror que hoy se vive en la llamada Feria del Caballo. Narcomantas, vehículos incendiados, volantes que caen del cielo… Y todos niegan la “narcopolítica” en Texcoco.

5.- Los políticos del PAN también han sido tocados por el crimen. Hace días, el Gobierno de Estados Unidos llevo a prisión al fiscal de Nayarit Édgar Veytia. Pero resulta que Veytia no sólo fue “palomeado” por todo el Congreso Nayarita –incluidos los panistas–, sino que el exgobernador Antonio Echavarría –militante del PAN–, hizo negocios poco claros con Veytia.

Hoy, el hijo del exgobernador es candidato del PAN y el PRD al Gobierno de Nayarit. Y hoy nadie reconoce los tratos del PAN con Veytia.

6.- Pero la relación de la “narcopolítica” estimulada por Édgar Veytia cruzó las fronteras de Nayarit. El fiscal Veytia también financió parte de la campaña del independiente Jaime Rodríguez Calderón, actual Gobernador de Nuevo León. ¿Quién le ha pedido una explicación sobre el dinero negro que utilizó en su campaña al Gobernador “Bronco” de Nuevo León?

7.- Además, es parte de la picaresca política –y del cinismo partidista–, el grosero proceder legislativo de perredistas que en su momento –y sólo para vengarse de Felipe Calderón–, hicieron diputado federal a un conocido narcotraficante; a Julio César Godoy Toscano, brazo derecho de “La Tuta”, jefe de los sanguinarios Caballeros Templarios.

El autor intelectual de ese lance de la “narcopolítica” se llama Alejandro Encinas, hoy “apapachado” por López Obrador y reputado colaborador de Delfina Gómez. ¿A quien ha rendido cuentas Encinas sobre su gusto por la “narcopolítica”?

8.- En el caso del PAN también existen narcogobernadores. En la memoria de los morelenses aún está presente el nombre de Sergio Estrada Cajigal, conocido por los escándalos del “helicóptero del amor”. El gobernador Cajigal abrió las puertas de Morelos a las bandas criminales. Y el escándalo del “helicóptero del amor” cobró relevancia porque Estrada Cajigal, viajaba con la hija de un renombrado narcotraficante.

9.- Hoy pocos recuerdan al senador Lázaro Mazón, activo perredista que por años soñó con el Gobierno de Guerrero. Cayó en desgracia cuando sus aliados políticos, los señores Abarca de Iguala, fueron descubiertos como los jefes de los Guerreros Unidos.

La lista es larga. Queda claro que nadie se salva de la “narcopolitica”.

Al tiempo.
12 Abril 2017 04:00:00
¡‘Legión de idiotas’ y barbarie!
En abril de 1793, luego del triunfo de la Revolución Francesa, se creó el Comité de Salud Pública, integrado por un puñado de ciudadanos jefaturados por Maximiliano de Robespierre.

La creación de dicho “comité” fue el inicio de un “régimen de terror” –una de las más feroces dictaduras–, que germinó con el argumento de que la justicia popular era la única manera de salvaguardar “la salud del Estado”.

El Comité de Salud Pública no fue otra cosa que el ejercicio de la justicia revolucionaria –que envió a la guillotina todo aquel que pensara distinto al planteamiento revolucionario–, en “manos del vulgo”, en donde bastaba el señalamiento y/o la delación, para que el señalado o el delatado terminara en la Guillotina.

Hoy, cuando han pasado 224 años del terror desatado en Francia por Robespierre –quien fue víctima de su propia dictadura–, en México proliferan modernos Robespierre cibernéticos, mientras que el Comité de Salud Pública se ha modernizado y se ejerce a través de las “benditas” redes sociales.

Y, claro, todos conocen al Comité de Salud Pública del siglo 21. A despecho de muchos, aquí lo hemos bautizado como “la Legión de Idiotas”, versión moderna de una grosera persecución dictatorial a través de las redes.

Y ay de aquel que disienta, que cuestione lo políticamente correcto, que piense diferente, que se atreva a criticar a los dioses de la verdad y a los morenos del nuevo Olimpo político mexicano, porque será visto como la representación demoniaca en la tierra; como la mafia del poder y deberá ser quemado en la hoguera de la las redes, el instrumento criminal de la Legión de Idiotas.

Y la víctima más reciente de la Legión de Idiotas –y víctima de su propia creación, porque al tiempo que es adorador del mesías es víctima de sus fieras–, es el mítico líder estudiantil del 68 mexicano, Marcelino Perelló, que en días recientes fue enviado a la guillotina de las redes –y echado del paraíso–, por cometer “el pecado de la vulgaridad”.

Marcelino ha vivido del mito y del mote, manto que hasta hace semanas lo hacían casi intocable. Sin embargo, en lo que parece un desliz propio de los años –de los años de Radio UNAM, claro–, olvidó no sólo que estaba ante un micrófono de la timorata emisora y de su aún más avejentada audiencia, sino que ignoró las lecciones de la Legión de Idiotas, que no dejan títere sin cabeza.

Juguetón, Marcelino se metió al juego de palabras del escándalo de “los puercos” de Veracruz y sus patanerías infantiles, que los han convertido en carne de líneas ágatas y de redes sociales.

Sin duda que Marcelino dijo una idiotez respecto de la violación y del abuso sexual, desliz del que nadie se habría enterado sin el escándalo mediático de la hoguera y la guillotina de las redes, a pesar de que lo dijo en Radio UNAM.

Pero fue suficiente para desatar la doble moral de millones que detrás de las redes sociales se han convertido en la moderna versión de Robesrpierre y que creen tener en sus manos –manos del vulgo–, la verdad y la justicia.

Sin duda que Marcelino Perelló pudo haber cometido una falta, acaso una falta grave, pero nada que no pueda ser sancionado por las reglas y las normas de la propia UNAM o por la oficina correspondiente en
Gobernación.

Sin embargo, la falta de Perelló no exhibió los supuestos o reales excesos de un líder estudiantil que ya no es intocable. No, la falta de Marcelino exhibió en su desnudez a esa dictadura a la que aquí y en otros espacios muchos se ha referido: la Legión de Idiotas.

¿Quién le da derecho legal, ético, moral o social a los usuarios de redes, para exigir que la UNAM despidiera a Perelló de su programa de radio; quién les autoriza a crear una campaña de linchamiento en contra del otrora líder estudiantil; quién de los miles o millones que piden que Perelló sea echado de la UNAN y casi colgado del Zócalo de la Plaza de la Constitución se salva de la doble moral social que ofende –ya no se diga a las mujeres–, sino derechos fundamentales como los de pensar distinto, disentir, respetar la opinión del otro?

Lo cierto es que las redes y su moderna versión de los Comités de Salud Pública son hoy tan perniciosos como lo fueron las guillotinas de hace más de 200 años en Francia.

Parece que pocos entienden que las faltas, las violaciones a la norma, las infracciones o los delitos, deben ser atendidos, sancionados y castigados por el estado de derecho, que no es otra cosa que el derecho al servicio del
Estado.

No quieren ver que los linchamientos morales, éticos, y cibernéticos son lo más parecido a la justicia por mano propia, al linchamiento físico y la dictadura vulgar.

Las redes y el regreso a la barbarie.

Al tiempo.
11 Abril 2017 04:00:00
¡Se derrumba el independiente!
Durante décadas, la oferta de un “candidato independiente” a los tres órdenes de Gobierno –municipal, estatal y federal-, fue apetitosa “zanahoria” que esgrimieron tirios y troyanos; todo tipo de vividores de la política.

El argumento para empujar potenciales candidaturas “independientes” a una Alcaldía, Gobierno estatal o Presidencial era que los “independientes” no son políticos sino parte de la sociedad civil. Por eso –y por obra y gracia del cielo–, harían bien su trabajo.

Dicho de otro modo, que un “independiente” sería lo más cercano al mandato divino. Por eso, el cuento de los “independientes” consiguió muchos incautos. En realidad fue un recurso “engañabobos” que llevó a no pocos ciudadanos a votar hasta por un “diputados federales independientes” que no sirvió para nada y que la terca realidad se encargó de poner en su sitio.

Pero el caso más reciente –y más sorprendente–, es Jaime Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco”, quien luego de militar en el PRI por más de tres décadas, una mañana despertó convencido –como Gregorio Santa, de la metamorfosis de Kafka–, que no pertenecía al reino de la política, sino al de los bichos de la sociedad civil, epítome de los candidatos independientes.

Y “El Bronco” sorprendió a todos con una meteórica candidatura por la vía independiente, gracias a poderosos apoyos empresariales de Nuevo León y ayudas mafiosas salidas de Nayarit. Al final hizo el milagro, derrotó al PRI y al PAN en Nuevo León.

Sin duda “El Bronco” fue todo un fenómeno, al acabar con el mítico poderío de tricolores y azules que habían gobernado Nuevo León y, en una suerte de némesis del siglo 21, castigó la soberbia de los políticos y vengó la traición a la sociedad. De la noche a la mañana apareció como ejemplo de lo que vendría para México: el reino de los independientes.

Sin embargo, la realidad, siempre terca, derrumbó esos
sueños.

A casi dos años, el gobierno “independiente” de “El Bronco” en Nuevo León, es uno de los mayores desastres en el país. Y díganlo si no, la frase coloquial que recorre todo Nuevo León: “Sí “El Bronco” no puede con los criminales que están en las cárceles, menos puede con los que andan sueltos”.

Y es que sólo en 2016, los homicidios dolosos aumentaron 44% en Nuevo León; los secuestros se incrementaron 29% y la extorsión 22 por ciento. En los primeros 3 meses de 2017 el delito de narcomenudeo registró un alza de 81% y el robo se incrementó 8.9 por ciento.

Otras cifras indican que el robo a persona aumentó de mil 921 a 2 mil 365; el robo de vehículo, pasó de 2 mil 325 a 3 mil 113, un promedio de 346 autos hurtados al mes, cifra superior a los 300 considerados como aceptables. Todos robos con violencia.

En suma, un desastre total. En campaña, “El Bronco” prometió encarcelar al gobernador Rodrigo Medina. Y en efecto, el 26 de enero Medina fue a prisión. Pero sólo estuvo preso 10 horas. Un juez determinó que hubo violaciones en su juicio de amparo. El caso evidenció que Rodríguez Calderón inventó los delitos que le imputa a Medina, y que todo se trata de un show mediático.

Además, incumplió su promesa de campaña de eliminar la tenencia en el estado; colocó a sus familiares en las secretarías estatales de Salud, Educación y del Trabajo, e incluso en la Procuraduría Estatal.

El 10 de febrero de 2016 perdieron la vida 49 reos y otros 11 resultaron heridos en un motín en el penal de Topo Chico, luego que se produjo un incendio en las instalaciones. En junio se volvió a registrar otra riña en el mismo penal, con saldo de tres muertos y 14 lesionados.

Una tercera riña en Topo Chico tuvo lugar el 26 de julio de 2016. El 15 de marzo se dio a conocer que un grupo de reos fue abusado, humillado y grabado en video dentro del penal de Apodaca, donde miembros de una banda delictiva se autogobernaban.

El 27 de marzo se registró una riña en el penal de Cadereyta, con un saldo de 4 muertos y 16 heridos. El 7 de abril se escaparon 8 jóvenes del Centro de Internamiento y Adaptación de Menores de Escobedo y el 1 de marzo “El Bronco” reconoció que su gobierno no puede con la inseguridad y la violencia al solicitar el apoyo del Gobierno federal.

Por si fuera poco, el 7 de abril renunció el coordinador ejecutivo de su gobierno, Fernando Elizondo Barragán. El Gobierno de Nuevo León perdió al único funcionario pensante.

Hoy no pocos esperan la pronta salida de “El Bronco”, ya que de un momento a otro podrían aparecer los vínculos negros con el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia –detenido en Estados Unidos por tráfico de drogas–, quien habría financiado la campaña de Jaime Rodrígiez a la Gubernatura.

¿Votarían por un independiente para 2018?

Al tiempo.
10 Abril 2017 04:00:00
¡Que den ‘por muerto’ a Videgaray…! ¿Será…?
La fórmula empleada por Luis Videgaray frente a las presidenciales del 2018 mexicano es una calca de la utilizada por Andrés Manuel López Obrador en 2006. La diferencia, como saben, es el fraseo.

En 2004 y 2005, López Obrador –entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal–, no tuvo empacho en repetir en todos los tonos que “lo dieran por muerto” para las presidenciales de 2006. Y, como recuerdan, se trató de uno más de los engaños de AMLO.

A su vez, y cada que le preguntan sobre ambiciones presidenciales para 2018, el titular de Relaciones Exteriores dice, repetidamente, “¡no, no y no”. Es decir, hoy, Videgaray dice que “lo den por muerto”.

Sin embargo, igual que lo hizo López Obrador en 2006, hoy todos saben que los “no, no y no” de Videgaray son –en realidad–, “de dientes para afuera”. Es decir, que a pesar de que ha negado todo interés en la candidatura presidencial por el PRI, lo cierto es que Videgaray no se dará por muertos sin pelear hasta la última batalla. Por eso, los hombres del canciller insisten en que están en un grave error quienes lo dan por muerto.

Y tienen razón los cercanos al jefe de la diplomacia mexicana. Y es que, como buen animal político, Videgaray no sólo no está muerto, sino que nadie puede descartarlo para 2018. Y es que, además de jugar una carta personal, Videgaray tiene en sus manos una baraja completa. ¿Y qué quiere decir eso?

Elemental, que si al final de cuentas Videgaray no resulta agraciado por “el dedo de la sucesión”, entonces empujará a sus aliados y compañeros de gabinete, entre quienes aparece Aurelio Nuño y José Antonio Meade.

Incluso, hay quienes dicen que en esa lista también se localiza el exrector y titular de Salud, el doctor José Narro, a quien manos interesadas empujan a las alturas del imaginario colectivo, en una suerte de moderno “globo de Cantolla”.

Sin embargo, y a pesar del incansable activismo del grupo político de Videgaray –y de su cercanía e influencia frente al presidente Peña Nieto–, lo cierto es que ni todos juntos, “los hombres” de Videgaray” logran los números de conocimiento y preferencia electoral que por años ha mantenido el titular de Gobernación, Miguel Osorio.

Es decir, que a pesar de los golpes bajos que durante años ha enfrentado el titular de Gobernación, a pesar de la fuga de “El Chapo” y que durante meses fue el único que le hizo frente a AMLO, nada ni nadie ha podido “tirar” a Osorio de las encuestas.

Y es que en todos los muestreos de opinión Osorio aparece como tercero en discordia, no lejos de Margarita Zavala y AMLO, que son punteros en todos los ejercicios demoscópicos. Más aún, en todas las combinaciones entre distintos presidenciables del PRI, PAN, PRD y Morena, Miguel Osorio se mantiene en tercer lugar, lo que confirma que más allá de grillas, intrigas, peleas y guerras intramuros del gabinete, el jefe de la gobernabilidad del país sigue en la pelea de 2018.

Pero no sólo eso. A despecho de muchos, Osorio sigue como puntero en las encuestas. Y, precisamente por su condición de puntero, ha sido el hombre a vencer desde el arranque del gobierno de Peña Nieto.

También por eso se han tejido toda clase de intrigas, supuestas peleas, imaginarios mensajes de que lo mandaron “a la congeladora del poder” y hasta se ha inventado que el presidente Peña Nieto le retiró no sólo su amistad sino la palabra.

Ese potaje propio de la intriga palaciega de los tiempos sucesorios no se sostiene por ningún lado.

Y es que, en ninguna parte del mundo, el jefe de las instituciones puede darse el lujo de romper relaciones con el colaborador que más necesita en el último tercio de su gestión; el hombre capaz de garantizar la gobernabilidad del país, más allá de que pudiera o no ser el elegido.

Y si en algún momento es fundamental la gobernación interna del país, es justo en los previos al alumbramiento del sucesor. Y en esa materia, Osorio es hoy el más eficaz, más allá de que en pocos meses pudiera sea o no el elegido…

Y se equivocan quienes creen que el PRI procesará su candidatura presidencial igual que lo hacen el PAN, el PRD o Morena. Se equivocan aquellos que por adelantado dan como ganador a tal o cual y por muerto a mengano o perengano.

No, en el PRI lo único seguro es que aún no hay nada para nadie.

Al tiempo.
09 Abril 2017 04:00:00
Caso BMW: justicia ciega
El 31 de marzo, Carlos Salomón Villuendas Adame conducía un auto BMW a casi 200 kilómetros –por Paseo de la Reforma–, que impactó en un poste, lo que costó la vida a cuatro de sus acompañantes.

Gracias a los sistemas de protección del vehículo –bolsas de aire–, el conductor resultó ileso, a pesar de que el vehículo se destruyó por completo.

Según el Código Penal de la CDMX, el conductor del vehículo es presunto responsable por cuatro homicidios, tipificados en una sola conducta: homicidio culposo agravado. Y es “agravado”, por la presunta ingesta de alcohol del conductor, a quien distintas fuentes acreditan consumo drogas.

Por el delito de homicidio culposo, el Código Penal establece –en el Artículo 140–, la mitad de la pena prevista por el delito de homicidio simple, que va de 8 y 20 años de prisión. Es decir, que el conductor del BMW podría recibir una pena máxima de sólo 14 años de prisión por los cuatro homicidios.

Dicho de otro modo, que según la “peregrina” justicia mexicana, se castiga con la misma pena corporal –los mismos años de cárcel–, al que provoca la muerte de un amigo en un evento accidental –como el “del BMW”–, que al que provoca cuatro muertes.

Para la justicia mexicana valen los mismos años de prisión la muerte de un ciudadano fallecido en un “homicidio culposo agravado”, que cuatro ciudadanos fallecidos en el mismo evento.

Incluso se podría concluir que en el “homicidio culposo agravado” es más barato por docena. Se paga la misma pena por un homicidio que por cuatro, tipificados bajo esa figura penal.

Así pues, en groseros términos aritméticos, el conductor del BMW que accidentalmente chocó y provocó la muerte de cuatro acompañantes, pagará una pena corporal de 3 años 6 meses por la muerte de cada uno de sus compañeros de fiesta muertos.

Todo ello sin contar las mentiras y argucias leguleyas que el presunto responsable y sus abogados desplegaron para no pagar por la imprudencia.

Por ejemplo, el conductor se negó a exámenes toxicológicos, y luego su abogado presentó un supuesto examen que exonera al conductor de la ingesta de alcohol o drogas.

En un primer momento el presunto responsable cambió de nombre y dijo llamarse “José”. Pretendió hacer valer la influencia del padre, un expolicía y perseguido de la justicia. Luego dijo desconocer a sus acompañantes, para desligarse de la responsabilidad, hasta que fue denunciado en redes.

Más adelante, para no pagar reparación de daños, dijo que era paletero, con un salario mensual de mil pesos, al tiempo que fueron borradas de redes todas las evidencias de su vida ostentosa.

Abogados ligados a la defensa de las víctimas dicen que la mafia criminal ligada a Carlos Salomón Villuendas Adame –mafia vinculada a la venta de drogas– mueve todo lo necesario para sacarlo “limpio” de prisión.

Justicia ciega, sorda y pendeja.

Al tiempo.
07 Abril 2017 04:07:00
Amlo: ¡peligro para México y… EU!
Por curioso que parezca, el slogan que resultó demoledor para Andrés Manuel López Obrador –el candidato presidencial del PRD en 2006–, ya es lema de campaña en Estados Unidos, para el 2018 mexicano.

Como recuerdan, el estratega de la campaña presidencial de Felipe Calderón, Antonio Sola, diseñó un llamativo slogan que –según no pocos especialistas– resultó determinante en la derrota de AMLO.

Nos referimos al estribillo “López Obrador es un peligro para México”.

Y es que apenas en días pasados John Kelly, secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, dijo –en comparecencia con senadores de su país–, que de llegar a la presidencia en México, López Obrador sería un peligro para México y para Estados Unidos.

A pregunta concreta del senador John McCain, el jefe de la seguridad interna del Gobierno de Trump dijo: “si la elección en México fuera mañana, probablemente se tendría a un antiestadunidense de ala izquierdista como Presidente de México”.

Frente a esa respuesta McCain repreguntó: “¿eso puede ser bueno para Estados Unidos?”.

Kelly dijo que “no sería bueno ni para México ni para Estados Unidos”.

Poco después de que la información sobre el tema se difundió en México, no pocos seguidores del partido rojo de AMLO reaccionaron con beligerancia previsible. Acusaron de intromisión, sumisión, colonialismo y todo lo que la imaginación produce sobre el viejo concepto del “imperialismo yanqui”.

Pero, contrario a sus seguidores y “corifeos”, Obrador respondió mesurado. En su cuenta de Facebook dijo a Kelly: “no somos antiestadunidenses, ese pueblo merece nuestro respeto”, y luego de elogiar a presidentes como Roosevelt, AMLO actuó como si ya fuera el próximo Presidente mexicano: “nuestra relación con Estados Unidos será de amistad y cooperación, pero no de sometimiento. Somos un país libre y soberano.

Pero la percepción de que AMLO es un peligro continental –más que un peligro en México–, toma carta de naturalización más allá de Estados Unidos.

Por ejemplo, en recientes declaraciones formuladas en México, los venezolanos en el exilio, Tamara Sujú y Freddy Guevara, señalaron que los mexicanos deben tener cuidado al elegir a su próximo presidente. ¿Por qué la recomendación?

Porque los venezolanos opositores al régimen dictatorial de Maduro tienen claro el peligro que corre la democracia mexicana con un populista como López Obrador. ¿Y por qué lo tienen claro? Porque lo viven en carne propia.

En entrevistas por separado, Tamara Sujú y Freddy Guevara, dijeron que la dictadura venezolana empezó a partir de condiciones políticas similares a las que hoy se viven en México. Es decir, hartazgo social de la política y los políticos y la aparición de un “mesías” que promete la gloria.

Que los mexicanos “se vean en los espejos de Venezuela y Estados Unidos” recomendaron Tamara Sujú y Freddy Guevara.

Pero, si dudan de la similitud de los proyectos políticos de Obrador y la dictadura de Maduro en Venezuela, basta contrastar la postura de John Kelly respecto que AMLO es un peligro para México y Estados Unidos, con la posición pública de John Ackerman, el principal asesor de Obrador, en materia exterior.

Hace pocos días, el articulista de El Financiero, Fernando García Ramírez reveló que John Ackerman es “nuestro hombre en México”, según los propios intereses rusos.

Es decir, que “Juanito” Ackerman es colaborador de la televisora estatal rusa Rusia Today –que en México se puede ver en el canal 710 de Izzy-; canal de televisión que ha resultado un eficiente colaborador de la dictadura de Maduro y de otros intentos intervencionistas del Gobierno de Putin.

El 22 de noviembre de 2014, Ackerman dijo a Max Keyser, conductor de Rusia Today, lo siguiente “si recibiéramos el apoyo por parte de los medios internacionales, como ustedes, Morena triunfaría como Syriza y Podemos”.

Además, García Ramírez explica que Ackerman “no se presenta como analista, sino como representante de Morena en la televisora de Vladimir Putin”.

A su vez el 21 de abril de 2015, el conductor estelar de la televisión Rusa, el citado Max Keyser, se refirió a Ackerman como: “nuestro hombre en México”, como si se tratara de espía ruso.

Lo curioso del asunto es que simpatizantes y aplaudidores de AMLO, nada dijeron de que Ackerman invita a los rusos a entrometerse en el 2018 mexicano, mientras se soltó la jauría contra la declaración del secretario de seguridad interna de Estados Unidos, John Kelly, quien según la jauría de las redes sociales es el mejor ejemplo del intervencionismo en el México electoral de 2018.

¿Es AMLO un peligro global?

Al tiempo.
06 Abril 2017 04:00:00
¡El odio militante!
Ya documentamos que la memoria de muchos mexicanos con derecho a votar y ser votados, tiene un poderoso componente militante que los hace ciegos, sordos y mudos a toda crítica que involucra a su ídolo político. A eso le llamamos memoria militante.

Pero en tiempos de redes, de verdades alternativas y legiones de idiotas el odio también se ha contagiado de la militancia partidista.

Por ejemplo, no es nuevo el odio a los periodistas que piensan distinto. Incluso, no pocos periodistas siembran odio contra otros colegas que disienten de ellos o que tienen una idea o un pensamiento diferente.

Pensar distinto y hacer público el pensamiento diferente –sea en prensa, radio, televisión o redes– es causal de rabiosos ataques de todos aquellos que dicen poseer la verdad, de los iluminados, de los que hablan con Dios y con el diablo.

En México, pensar distinto y expresarlo de manera pública es el mayor pecado entre sel gremio periodístico. Es causal de muerte.

Es decir que aquellas que serían grandes virtudes en una democracia moderna y consolidada –hablamos de la pluralidad informativa y la diversidad de pensamiento expresadas en los medios–, en México son un pasaporte a la muerte. Por ejercer y defender esas virtudes democráticas, han sido asesinados más de 100 periodistas mexicanos en el nuevo siglo.

Pero en los tiempos de polarización política, en tiempos electorales, de redes y legiones de idiotas, el odio al pensamiento distinto ya alcanzó una nueva categoría, la de odio militante.

Y es que para muchos periodistas que han olvidado los básicos del oficio y que defienden una militancia partidista –y para otros que nunca aprendieron el oficio, menos los básicos–, es sinónimo de odio, traición, desprecio y hasta furibundos ataques públicos y amenazas de muerte negarse a militar al lado del ídolo político del momento o cuestionar su estratagema y sus objetivos políticos.

Para esos periodistas y esos políticos y ciudadanos, los actuales no son tiempos de disentir, debatir, discutir, criticar y del ejercicio saludable de la autocrítica. No, para todos ellos los actuales son tiempos de odio contra el que piensa distinto o contra el que se niega a militar y decide criticar los excesos, abusos, incoherencias e incongruencias del ídolo político del momento.

Pero ese odio se transforma en furibunda agresión cuando un periodista o un ciudadano de a pie se atreve a cuestionar al prohombre de la política, al salvador de la patria, a AMLO.

Entonces aparece rabioso el odio militante que se expresan mediante todo tipo de insultos, ofensas, descalificaciones y llega al extremo delirante de la amenaza de muerte. No estar con AMLO, por ejemplo, o cuestionar sus excesos demagógicos y engañabobos, empuja a la rabiosa legión de idiotas a calificar al periodista o al ciudadano de traidor, vendido y sirviente de “la mafia del poder”.

Y esa enfermedad del odio militante es más furibunda cuando aparecen Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto; “demonios” que son la caricatura del odio militante de AMLO. ¿Quieren ejemplos?

Como todos recuerdan, AMLO ha insultado a mujeres como Ruth Zavaleta, Margarita Zavala y recientemente a Delfina Gómez. El insulto a esas tres mujeres –sólo por citar tres casos–, no sólo no fue cuestionado por los rabiosos grupos feministas que dicen defender la causa de género, sino que fue premiado y aplaudido por las propias mujeres.

Sin embargo, cuando Felipe Calderón hizo circular un tuit juguetón con el nombre de Delfina Gómez y el término coloquial de “delfín” en la política, la emprendieron a palos contra Calderón. De locos, entonces Calderón cometió la peor de las ofensas contra una mujer.

¿Por qué la ceguera, sordera, pérdida del habla de los y las simpatizantes de AMLO cuando el eterno candidato presidencial ofendió a mujeres opositoras a su causa?

AMLO ha insultado a políticos, presidentes, periodistas, académicos y sobre todo insultó a los ciudadanos con una montaña de mentiras sobre el supuesto fraude en 2006 y 2012 y hasta con la toma del corredor Reforma Zócalo. ¿Y ninguno de sus adoradores abrió la boca, nadie dijo nada, y peor, muchos aplaudieron el insulto?

Pero Calderón manda un tuit burlón de los fanáticos de AMLO y rabiosa la jauría se lanza contra Calderón, empezando por ignorantes de la política y de lo que pasa en México, como Gael García.

Y del presidente Peña Nieto, ni hablar. El odio sembrado en su contra es demencial. En días pasados dijo que la supuesta crisis que vive México está en la mente de los que la imaginan.

La legión de idiotas lo apaleó. Y, claro, nadie leyó a Enrique Quintana, en El Financiero, quien con dato duros demostró que la crisis económica es un invento con fines electoreros.

Así el odio militante.

Al tiempo.
05 Abril 2017 04:00:00
Edomex: otro abuso contra las mujeres
En la última década, los partidos opositores al PRI utilizaron como arma político-electoral una de las tragedias sociales más cuestionables, el feminicidio.

Y dos fueron las razones por las que opositores del PAN, PRD y Morena centraron las críticas en el Estado de México y en la incidencia de los feminicidios.

1.- Que el feminicidio es uno de los delitos de mayor impacto emocional. Vale recordar que la política electoral es, sobre todo, un golpe a las emociones.

2.- Porque desde hace una década los opositores veían a Enrique Peña como potencial aspirante presidencial. Y hoy insisten en la estratagema del golpeteo contra Eruviel Ávila, porque cada voto ganado en el Estado de México es –por decirlo suave–, oro puro en la presidencial de 2018.

Y no, nadie niega la existencia de feminicidios en el Estado de México y en otras entidades del país. Si, proliferan los feminicidios pero muchas veces las cifras son interpretaciones a modo, con fines políticos y hasta tramposas.

Pero hoy en el Estado de México existe otro abuso contra las mujeres del que nadie quiere hablar, menos las mujeres. Abuso exhibido ante millones de personas –millones de mujeres–, a través de millones de mensajes de radio y televisión, todos los días y en todo el país.

Y, a pesar de ese grosero abuso, nadie dice nada. ¿De qué abuso hablamos? Vamos por partes.

¿Qué pensarían los millones de mexicanos con derecho a votar –en especial millones de mujeres con derecho a sufragio–, si en su momento los candidatos presidenciales Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto aparecieran en millones de spots haciendo campaña a nombre de una candidata a un Gobierno estatal?

¿Qué pensarían esos millones de votantes, hombres y mujeres, si en los spots electorales, Calderón o Peña se atrevieran a hablar en nombre de una mujer que sólo asentaría con la cabeza o esbozaría una sonrisa?

¿Qué pensarían las valientes mujeres que todos los días defienden la dignidad de género, si Calderón y Peña aparecieran en spots de la candidata en cuestión, en los que ya nisiquiera apareciera la candidata, sino que los señores Calderón y Peña aparecieran solos en los spots, hablando de las propuestas de la candidata?

¿Qué habrían dicho –frente a ese hipotético abuso sin nombre de Calderón y Peña–, los millones de mujeres guerreras que todos los días defienden la lucha de género, que hicieron causa de vida la defensa de la dignidad y el respeto de las mujeres?

¿Qué habrían dicho de Calderón y Peña los miles de activistas mujeres que en todo el país censuran –con toda razón–, a políticos abusivos y machistas y que exigen y defienden la cuota de género de las mujeres en las elecciones; que reclaman trato igual y paga igual…? ¿Qué habrían dicho las mujeres que con talento y talante motejaron como “juanitas” a las mujeres de la política que son usadas por hombres sin escrúpulos para fines electorales?

Todos se imaginan la madriza a Calderón y Peña, por el abuso a una mujere candidada, como la que proponemos en la hipótesis de trabajo.

¿Pero qué creen?

Que en la realidad, están ciegas, sordas y mudas todas esas mujeres que por años defendieron el respeto a las mujeres, que han denunciado el abuso contra las mujeres, que exigen respeto a la dignidad de las mujeres, que plantearon y reclamaron trato igual para las mujeres en la política.

¿Y por qué están ciegas, sordas y mudas todas esas mujeres –y muchos hombres–, que dicen defender y respetar a las mujeres?

Están ciegas porque no quieren ver el grosero abuso que ejerce todos los días Andrés Manuel López Obrador contra la candidata Delfina Gómez a través de millones de spots que se transmiten a todo el país. Están sordas porque no quieren escuchar esa insultante suplantación y el ofensivo abuso político electoral de la más censurable “juanita” de la historia. Y están mudas porque prefieren guardar silencio que cuestionar y enfrentar al abusador.

Ninguna de esas mujeres quiere ver y menos denunciar el ominoso abuso de parte de un político depredador –como López Obrador–, que pasa por encima de la dignidad de una mujer para lograr sus fines personalísimos de poder.

¿Dónde están las escritoras, periodistas, intelectuales, académicas, abogadas, deportistas; las mujeres de ciencia y las mujeres del poder, que nada dicen de “La Juanita” candidata del “partido rojo” y del abusador?

Las enfermedades políticas en tiempos electorales son la ceguera, la sordera y la pérdida del habla.

En febrero, Morena –el partido rojo–, lanzó un spot en el que Delfina Gómez aparecía acompañando a López Obrador, quien prometía mientras la candidata se limitaba a sonreír y asentir.

Hoy, Delfina es inexistente. En el nuevo spot, aparece AMLO solo, hablando a nombre de la candidata del partido rojo.

Escandaloso abuso de una mujer en el Estado de México. Y todos callan porque el abusador es dios.

Al tiempo.
04 Abril 2017 04:00:00
Chihuahua: ¡‘plata o plomo’ a los periodistas!
La historia la confirmó una fuente oficial, federal.

Casi todos los periodistas que trabajan en el estado de Chihuahua, sean de prensa, radio y/o televisión, lo hacen bajo amenazas de muerte. Otros periodistas colaboran, de manera forzada, con el crimen organizado.

En pocas palabras; en Chihuahua impera la “ley de la plata o el plomo”

En todos los casos, las amenazas provienen del Cártel del Golfo. En todos los casos los mensajes hacen saber al periodista que los criminales conocen “santo y seña” de cada uno; dónde vive, dónde trabaja, a sus familiares y cuál es su situación económica, académica, patrimonial y… todo.

Otras fuentes aseguran que nadie se escapa, y menos dueños de medios y concesionarios de radio y televisión.

Hasta hace meses pocos creían en las amenazas, pero luego de los asesinatos de Jesús Rodríguez Samaniego y Miroslva Breach –los dos ocurridos en la gestión de Javier Corral–, la mayoría de los periodistas de Chihuahua prefieren el silencio, el bajo perfil y la autocensura.

Otros, en cambio, prefirieron abandonar el oficio o salir del estado.

Es el tamaño de la crisis de violencia e inseguridad contra los medios y los periodistas que se vive en Chihua-hua y que llevó a editores del Norte de Ciudad Juárez, a decidir el cierre de su edición impresa, con el argumento de que en Chihuahua no existen garantías elementales de seguridad para el ejercicio periodístico.

Y es que luego del asesinato de Jesús y Miroslava Breach y luego del cierre de la edición impresa del Norte de Ciudad Juárez, ningún periodista en activo se atrevió a hablar del tema. El argumento es de mucho peso: “miedo”

Todos tienen miedo, en especial al inicio del actual gobierno, el de Javier Corral. Y es que en la gestión del panista se produjo la alianza de dos gemelas perversas y pervertidas; la animadversión del gobierno de Corral contra los medios y la persecución del crimen organizado contra los periodistas.

¿Quién garantiza hoy la seguridad, la vida, la integridad, las familias y los bienes de los periodistas, cuando el Gobierno estatal de Chihuahua los considera “perros del mal” y cuando los criminales los incluyen en sus listas de ajustes y amedrentamiento.

Si lo dudan, basta leer la cartulina exhibida recientemente en una de las principales calles de Ciudad Juárez.

“Esto es para que estes enterado “Corral si me sigues mandando a tus achichincles los voy a matar a todos querias guerra, pues ya la tienes” Estoy agarrado de alguien mas poderoso y también a esos osicones periodistas no se metan en lo que no les importa y en una guerra que no van a ganar porque los voy a matar a todos a la verga Atte El 80 (sic)”…

¿Qué significa que en democracia se produzcan asesinatos como los de Jesús Rodríguez y Miroslava Breach? ¿Qué significa en la joven democracia mexicana el cierre de un medio como Norte de Juárez?

En rigor, asistimos a la muerte de la democracia en Chihuahua. Y a la muerte parcial de la democracia en México. ¿Por qué?

Porque, como saben, la libertad de expresión y el ejercicio libre del periodismo requieren garantías elementales para preservar la integridad y la vida de los trabajadores de los medios. Y es que la libere expresión y el periodismo libre son el termómetro que mide la salud democrática. Y cuando ese termómetro está muerto, la democracia también.

Pero la tragedia en Chihuahua y en Juárez es peor si recordamos que Juárez y Chihuahua son cuna de la democracia mexicana, cuando traemos a la memoria el “fraude patriótico” del hoy campeón de la democracia, Manuel Bartlett, quien desde Gobernación –en la gestión de Miguel de la Madrid–, avaló unas elecciones tramposas, parciales y manipuladas que despojaron al PAN y a su candidato Francisco Barrio, del Gobierno en Chihuahua.

Entonces, todo Juárez, todo Chihuahua y todo México protagonizaron una de las expresiones democráticas emblema de las libertades en México. En Juárez y en Chihuahua nacieron “los bárbaros del norte”; nació ese motor de la democracia conocido como Luis H Álvarez y el “tractor” de las libertades “Maquio” Clouthier.

A partir de las gestas democráticas de Chihua-hua también se gestaron los cambios democráticos que dieron origen al IFE, y a las elecciones confiables y nació la protesta de todos los intelectuales unidos –a pesar de sus diferencias–, contra la manipulación electoral; Octavio Paz, Aguilar Camín, Enrique Krauze, Gabriel Zaid…

¿Qué pasó en Chihuahua, que en 30 años pasó de “cuna de la democracia” a tumba de la democracia?

El PAN de un verdadero demócrata, como Luis H. Álvarez tejió la cuna democrática. Y el PAN de Javier Corral y de Ricardo Anaya cavaron la tumba.

Al tiempo.
03 Abril 2017 04:00:00
¡Duarte no pisará la cárcel!
Como si se tratara de un gran logro, Javier Corral, Gobernador de Chihuahua, festejó que la Procuraduría Estatal “obsequió” una orden de aprehensión contra el exgobernador César Duarte.

“¡Ya es prófugo de la justicia… por el delito de peculado…!”, dijo a gritos el gobernador Corral, quien en ese caso sí proporcionó detalles de la “averiguación previa” y hasta se aventuró a dar “santo y seña” del lugar donde podría estar escondido “el otro” Duarte, detalles que negó en el caso de la periodista asesinada, Miroslava Breach.

Lo cierto –sin embargo– es que la “cacareada” persecución del exgobernador de Chihuahua y hasta la ficha roja solicitada y emitida por Interpol, parecen más un grosero montaje “engañabobos” que un acto de justicia, ¿Por qué?

Elemental, porque a pesar de que Duarte pudiera ser detenido en cualquier momento y en cualquier parte del mundo –y a pese a que todos los jueces mexicanos pudieran negarle un amparo–, no pisará la cárcel, ¿Por qué?

Porque el de “peculado” no es un delito grave y, por tanto, un eventual juicio penal contra Duarte se llevaría a cabo con el acusado fuera de prisión. Es decir, al momento de la detención de Duarte, no se cumplirá la promesa de Corral, de “llevarlo a prisión”.

Además, no hay duda que el exgobernador César Duarte es uno de los grandes pillos de la clase política mexicana –y por ello el PRI lo expulsará de sus filas en breve–, pero también es cierto que la orden de aprehensión girada por el Gobierno de Corral es un procedimiento mal hecho, elaborado más bien con fines políticos –para desviar la atención por el mal Gobierno de Corral–, y que resultará en otro grosero insulto a los ciudadanos.

Y es que si Corral quisiera llevar a prisión a Duarte –más allá del circo mediático–, la Procuraduría estatal debió integrar un expediente que acreditara delitos graves, como lavado de dinero, que son causal de prisión. Y las pillerías de Duarte dan para ese y otros delitos aún mayores.

Lo cierto es que el de Javier Corral en Chihuahua es un Gobierno de ocurrencias, de reflectores y afanes mediáticos. Pero la realidad pronto exhibió que en la democracia mexicana no hay lugar para los gobiernos de utilería, como el de Corral, ¿Por qué?

Porque en sus afanes espectaculares y de reflector, el gobernador Corral rompió con la prensa crítica de Chihuahua –prensa a la que acusó de corrupta y a la que lanzó a los leones en la plaza pública–, al grado de que el crimen organizado entendió que los periodistas de Chihuahua no serían defendidos por el Estado.

Es decir, que si el Gobernador de Chihuahua pendejeó a la prensa que lo cuestionaba y que le brindó todos los reportajes para exhibir las trapacerías del exgobernador Duarte, el crimen organizado se encargó de matar a esa prensa; matar a periodistas como Miroslava Breach y matar a diarios como el Norte de Ciudad Juárez, que ayer cerró sus puertas ante las amenazas criminales y la negativa del Gobierno de Corral de asumir las deudas del Gobierno anterior.

Y es que en su editorial de despedida –del 2 de abril de 2017–, el Norte de Ciudad Juárez no sólo denuncia que el cierre del matutino se debe a que “no existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico, de contrapeso”, sino que “el irresponsable incumplimiento de las administraciones públicas de los tres niveles de Gobierno también nos orilla a tomar esta decisión, ante la soberbia negativa de pagar los adeudos contraídos por la prestación de servicios”.

Dicho de otro modo, que el Norte de Ciudad Juárez –sus directivos, periodistas y trabajadores, en general– no cuenta con el respaldo de las instituciones estatales que garanticen el desempeño de una de las libertades fundamentales en democracia, la libertad de expresión. Pero además, el Gobierno de Javier Corral se negó a pagar los adeudos de su antecesor, César Duarte.

No entiende el señor Corral que un Gobierno estatal es una institución del Estado mexicano que, al contraer compromisos económicos, estos se deben pagar, más allá de que el Gobierno sea del PRI o del PAN. No entiende que los recursos económicos no son de Javier Corral, sino de los ciudadanos, y que los adeudos a una empresa editorial se deben pagar por ley, no por capricho.

Pero lo más reprobable es que Javier Corral fue, en su momento, uno de los más rabiosos defensores de la señora Carmen Aristegui, cuando una empresa privada la despidió. Entonces, Corral acusó al Estado de atentar contra la prensa y contra la libertad de expresión. Hoy que Corral es Gobernador, estimula las agresiones y hasta el crimen contra periodistas y decreta la muerte de diarios como el Norte de Ciudad Juárez.

Ese es el PAN fascista que estimula y defiende Ricardo Anaya.

Al tiempo.
02 Abril 2017 04:07:00
¡Prisión de 5 años por difundir memes!
La tentación autoritaria y represiva –que cancela libertades fundamentales como la de expresión–, no sólo aparecen en dictaduras “bananeras” como la de Nicolás Maduro en Venezuela, en donde por decreto se prohíbe toda crítica al Gobierno.

No, esa tentación demencial de callar a los periodistas y cancelar la crítica, también se da en México –y de manera creciente en Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua y Oaxaca–, en donde no sólo son asesinados periodistas, sino que aparecen casos de censura oficial al más puro estilo de Nicolás Maduro.

Y un caso emblema ocurrió en Tamaulipas, en donde por orden del Gobernador del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, el Congreso local aprobó –por unanimidad de todos los partidos–, reformas al Código Penal estatal, que prohíben la elaboración y difusión de memes que se burlen del Gobierno y sus funcionarios.

El 23 de marzo, la presidenta del Congreso local de Tamaulipas, Leticia Gerardo Hernández, recibió el oficio SGG/240/17, que proponía reformas a los artículos 207 y 189 del citado Código, los cuales prohíben la difusión de imágenes de redes sociales con el fin de dañar o desprestigiar a funcionarios de la administración panista o a sus instituciones.

la diputada Gerardo Hernández no explicó el origen y alcance de las reformas que, sin embargo, fueron aprobadas por todos los diputados de todos los partidos del Congreso.

Dice la locuaz reforma al 207 del Código Penal: “Al que sin autorización utilice o copie o modifique información contenida en sistemas o equipos de informática o redes sociales protegida por algún mecanismo de seguridad que modifique, dañe o desprestigie a alguna persona o institución privada, se le impondrá una sanción de dos a cinco años de prisión y una multa de 100 a 300 veces el valor diario de la Unidad Media de Actualización”.

Las penas elevarán un tercio cuando el delito se cometa contra instituciones o servidores públicos. Además, la reforma al Artículo 189 define “ultraje” como “toda expresión directa o indirecta o toda acción ejecutada contra algún servidor público estatal o municipal o contra instituciones públicas, que puedan implicar ofensa o desprecio”. Además, el Artículo 171 prohíbe a ciudadanos y periodistas difundir imágenes en tiempo real de choques de la fuerza pública con el crimen organizado.

Es decir, por decisión del Gobernador panista de Tamaulipas, el Congreso canceló libertades fundamentales consagradas en el artículo 6 Constitucional.

Y no, no es exagerado decir que Nicolás Maduro vive en Tamaulipas y que es panista. ¿Por qué?

Porque la cancelación de libertades básicas –como en Tamaulipas–, dio inicio a la dictadura que hoy vive Venezuela. ¿Ese gobierno propone y defiende Ricardo Anaya?

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31 Marzo 2017 04:00:00
¡Narcopolítica en Nayarit! ¿Nadie sabía nada?
Dice el refranero popular: “¡En política no hay sorpresas, hay sorprendidos!”.

Y vale la memoria porque resulta que abundan políticos y gobernantes que se dicen sorprendidos por la captura, en Estados Unidos, de Édgar Veitya, Fiscal de Justicia de Nayarit.

Resulta que para la justicia “gringa” era un “pájaro de cuenta” mientras la sabiduría popular nayarita consideraba como “vox populi” los vínculos de Veitya con el crimen organizado. Aún así, ninguna autoridad municipal, estatal y/o federal dice saber nada.

Y es que al parecer, los tres poderes y los tres órdenes de Gobierno desconocían que un narcotraficante era el responsable de “procurar la justicias” en Nayarit.

Sin embargo –y como los ciudadanos no se chupan el dedo y tampoco son idiotas–, podemos suponer que para que un funcionario de primer nivel en la impartición de justicia –como Édgar Veytia–, llegue a un cargo como el de Fiscal de un estado, no lo consigue “por su bonita cara” y tampoco por ser “un artista del disfraz”. No por eso los ciudadanos tienen derecho a suponer que pudo existir complicidad.

Y si dudan, pueden recurrir a otro refrán popular: –igual de sabio que el primero–: “¡Sólo hay dos cosas en la vida que no se pueden ocultar; lo ratero y lo pendejo!” Y, en efecto, la “vox populi” dice que el fiscal de Nayarit es dueño de una fortuna que está a la vista de todos; visible por donde se quisiera ver y calculada en 500 millones de dólares, suficiente como para financiar campañas políticas como las de “El Bronco” en Nuevo León y “Layín” en Nayarit; los dos grandes amigos del Fiscal caído en desgracia.

Por eso obligan las preguntas.

¿De verdad no sabía nada el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval? ¿No sabía que su reputado colaborador es pájaro de cuenta del crimen y el narcotráfico? ¿Nunca escuchó la voz popular, la voz del pueblo, que es la voz de Dios? Si el Mandatario dice que no sabía nada, sólo caben dos hipótesis: la del gobernante incapaz o la del Gobernador cómplice.

¿No sabía nada el Congreso de Nayarit; no sabían los partidos presentes en el Congreso local? ¿A cuántos partidos, políticos, campañas, legisladores, alcaldes y gobernadores financió Édgar Veitya, con el dinero del narcotráfico? Muchas voces dicen que financió muchas campañas. Y es que desde la imposición de los Abarca en Iguala –por parte de AMLO–, hasta la imposición de Veitya, como Fiscal, vivimos el florecimiento de la narcopolítica.

Y si a nivel municipal y estatal, nada sabían y si el propio Gobernador, Sandoval –responsable directo de nombrar al fiscal–, nada sabe, entonces las interrogantes se extienden al Gobierno federal.

¿Qué sabía el Cisen, de los presuntos vínculos del fiscal de Nayarit, con las bandas del crimen organizado y el narcotráfico? ¿No sabía nada el titular de Hacienda y quienes fiscalizan el lavado de dinero? ¿Por qué la PGR nada sabe y nada dice saber sobre los vínculos del Fiscal de Nayarit con el crimen organizado?

Más aún, resulta preocupante que el gobierno de Trump haya ejercido acción penal contra un funcionario de alto rango –de una entidad federativa en México–, y que nada se haya informado previamente al Gobierno de México.

Pero acaso la mayor duda está en el papel de la Marina Armada, que apenas en Febrero realizó un exitoso operativo en Nayarit, que terminó con la muerte del principal operador del cártel de los Beltrán Lyva, el “H2”.¿Nada supo la Marina Armada de los vínculos de Édgar Veitya con los grupos criminales?

Pero tampoco se trata de un caso aislado.

En junio de 2006, fue detenido el titular de la Fiscalía General del Estado de Tamaulipas, por colaborar con el narco y cobrar 30 millones de dólares del tráfico de drogas.

Jorge Gonzáles Nicolás: el exfiscal chihuahuense fue investigado por delitos de corrupción y acusado de no esclarecer asesinatos como el de la activista política Marisela Escobedo durante su gestión, además de trabajar con grupos de narcotraficantes.

Luis Ángel Bravo Contreras, señalado por Miguel Ángel Yunes de solapar la corrupción y el crimen organizado en la entidad veracruzana. Bravo estuvo al frente de la Fiscalía del Estado por 34 meses, en los que se preesentaron casos como el hallazgo de 200 restos humanos en el municipio de Colinas de Santa Fe.

Luis Carlos Nájera: al exfiscal estatal de Jalisco Luis Ángel Nájera se le atribuyen nexos con grupos de la delincuencia organizada, específicamente de proteger al Cártel Jalisco Nueva Generación, acusaciones presentadas en mantas desplegadas en diversos puntos de Jalisco, así como por declaraciones anónimas de policías estatales.

La narcopolítica todo lo pudre.

Al tiempo.
30 Marzo 2017 04:00:00
¡Raterías, rateros y memoria militante!
Las preguntas ya son parte del paisaje en comederos políticos. ¿Por qué el enojo social? ¿Por qué el descrédito de los partidos?

El primer descubrimiento “metafísico” del tema es que la memoria del ciudadano de a pie es una memoria militante. ¿Por qué?

Porque la memoria de un priista sólo recuerda los malos gobiernos del PAN y del PRD; la memoria de un panista sólo recuerda las pillerías del PRI y del PRD y la memoria de un perredista sólo recuerda trapacerías tricolores o azules.

Así, cuando el tema en comederos es la fuga del segundo Duarte, el exgobernador de Chihuahua –perseguido por las más escandalosas raterías y presuntamente fugado a Texas–, no falta la memoria educada en la crítica al PRI que pronto recuerda la fuga del otro Duarte, el exgobernador de Veracruz, con más de 160 días a salto de mata.

Pero tampoco falta el que recuerde que el PAN y el PRD tienen sus ratas iguales; los gobernadores panistas Armando Reynoso Femat y Guillermo Padrés, y los perredistas Pablo Salazar Mendiguchía y Narciso Agúndez. Pero el ejercicio memorioso también recuerda los casos vinculados con López Obrador: Gustavo Ponce, René Bejarano y Carlos Imaz.

Pero si el tema es el de Antonio Enrique Tarín García –exfuncionario de César Duarte y diputado suplente que se atrincheró en San Lázaro para no ser detenido–, entonces no faltan las memorias educadas en la crítica al PRD que recuerdan la forma en que la bancada de los amarillos –sobre todo Alejandro Encinas– protegieron al narcotraficante Julio César Godoy, al que, a pesar de sus antecedentes criminales, hicieron diputado federal. ¿Qué diferencia existe entre Tarín García y Godoy? Desde el mediodía de ayer, “el bombón” informativo para los críticos del PRI fue la detención, en San Diego, California, de Édgar Veytia Camberos, fiscal general de Nayarit, a quien autoridades del vecino del norte detuvieron como presunto responsable de mantener ligas con el narcotráfico. Otro corruptazo salido de un Gobierno del PRI.

Pero si de vínculos con el crimen se trata, la Morena de AMLO y el mismo López Obrador están en todo el mundo retratados con la familia Abarca, de Iguala. En todos los medios se documentó que AMLO impuso a José Luis Abarca como alcalde y que ese alcalde y los Guerreros Unidos –grupo criminal que tiene el control de la producción y venta de heroína en el mundo– ordenaron la masacre de los 43 de Iguala. A Édgar Veytia lo acusan por transportar droga. A López Obrador, por imponer a Abarca como alcalde de Iguala. ¿Existe diferencia?

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral, fue uno de los más severos críticos del Gobierno de Enrique Peña; criticó todo y por todo, en especial la lucha contra el crimen. Hoy Chihuahua es –de nueva cuenta– uno de los estados más violentos del país, de los estados “mataperiodistas”, y su gobernador es uno de los más ineficientes.

Por eso Javier Corral debió lanzar gritos de auxilio al Gobierno federal y por eso debió exigir la ayuda de las Fuerzas Armadas, mientras que aliados mediáticos de Corral, como la señora Carmen Aristegui –entre muchos otros–, cuestionaron a los medios por “golpear” despiadadamente a Corral, con el pretexto de la violencia y el crimen de la periodista Miroslava Breach.

Lo simpático es que todos los que hoy se quejan de la crítica al gobernador Javier Corral –sus amigos periodistas que defendían la libertad de expresión cuando difamaban a Calderón y a Peña Nieto– y que censuran al Gobierno federal por “dejar solo” a Corral son los mismos que demolieron al expresidente Calderón por la lucha contra el crimen y los mismos que destruyeron la imagen de Peña Nieto con el cuento del crimen de “los 43”. “La ley y la justicia en los bueyes de mi compadre”. El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón –motejado como “El Bronco”–, no ha podido controlar el problema de las cárceles de la entidad. Cuando era candidato independiente acusó a su antecesor, Rodrigo Medina, de ser el peor gobernador, de no haber podido con el problema de la inseguridad, y hasta lanzó feroces ataques al Gobierno federal por utilizar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen.

Hoy “El Bronco” suplica por ayuda federal. No puede con los penales, no puede con la inseguridad, no puede con el crimen organizado y no puede...

En la Administración de Javier Duarte, en Veracruz, fueron asesinados 19 periodistas. Durante su campaña, Miguel Ángel Yunes utilizó esa estadística como ejemplo de ineficacia. En su gestión ya van dos periodistas muertos y uno al borde de la muerte. La memoria no puede seguir siendo militante. Ningún partido se salva. Al tiempo.
29 Marzo 2017 04:00:00
¡Morena perderá el Edomex! 10 razones
En cuestión de horas arrancará “la madre de todas las campañas” en el Estado de México.

Y, como todos se han percatado, también arrancó la más feroz “guerra campal” de todos contra todos; proceso electoral que ya se caracteriza por la guerra sucia, el engaño, la calumnia y hasta la difamación.

Y es que el tamaño de la guerra es el tamaño lo que está en juego.

Es decir, en el Estado de México se juega no sólo el Gobierno de la entidad con mayor caudal de votos y de presupuesto, sino que la victoria presidencial de 2018 pasa por la elección mexiquense de 2017. Por eso la ferocidad de la guerra civil electoral.

Sin embargo, son muchos los indicios de que el gran derrotado será el partido Morena y su candidata, Delfina Gómez. ¿Por qué? Van 10 razones.

1.- Porque guste o no a los malquerientes del Gobierno federal, lo cierto es que Alfredo del Mazo es el mejor evaluado de todos los candidatos que se presentarán a la contienda; el más aventajado en las encuestas y el que ofrece la propuesta más sólida.

2.- Porque de todos los partidos que competirán en la boleta, el PRI es el que tiene la mayor y más compacta estructura. En efecto, candidaturas como las de Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez ofrecen un atractivo novedoso; sin duda mueven masas, pero al final lo más importante para llevar votos a las urnas es la estructura partidista.

3.- Contra lo que muchos suponen –y contra las campañas en redes para desacreditar al Gobierno estatal–, lo cierto es que Eruviel Ávila es uno de los gobernadores locales mejor calificados. Y sin duda existen focos rojos en temas como la seguridad, pero también es cierto que son muchos los aciertos. Y el mejor termómetro es el achicamiento del PAN y el PRD.

4.- Porque en el caso de la vapuleada imagen de Enrique Peña Nieto no se aplica de manera mecánica en el Estado de México. Todas las encuestas locales reflejan que buena parte de los mexiquenses quieren a su Presidente. Además, Peña Nieto ha visitado su estado en por lo menos 200 ocasiones, para inaugurar obras y programas sociales, no de ahora, sino en los últimos 4 años.

5.- Porque, contrario a lo que ocurre con la fortalecida estructura del PRI –que fue la principal preocupación de Eruviel Ávila–, en el PAN, PRD y Morena las estructuras partidistas son inexistentes en el Estado de México.

6.- Porque los azules no acaban de salir de una guerra civil que se agudizó con la designación de Josefina Vázquez Mota como su candidata al Gobierno estatal. A su vez, los amarillos se destruyeron en un proceso similar y llegan muertos a la contienda, mientras que los rojos de Morena no existen como partido.

7.- Porque, como todos saben, Morena no es un partido político, ni en el Estado de México ni el país. Morena es una empresa familiar, de un dueño que es el único que dice y hace, el único que manda y ordena, el único que importa. Morena es AMLO y Delfina es “una juanita” más del dictador.

8.- Porque para acompañar la candidatura de Delfina Gómez, los hombres de Morena recurrieron al basurero de la política. La campaña la coordina un político del fracaso –Mario Delgado–, quien nunca ha ganado una elección. Además de que revivieron muertos de lo más rancio del viejo PRI y rescataron cadáveres del fracaso de Josefina Vázquez Mota. Es decir, hicieron todo para perder.

9.- Y es que –por increíble que parezca y absurdo que resulte– el más interesado en que Morena pierda la elección del Estado de México se llama Andrés y se apellida López Obrador. El eterno candidato presidencial y dueño de Morena no hace campaña para que gane Delfina Gómez, sino para que Morena se coloque en la segunda posición en el Estado de México. Y es que Obrador sólo hace campaña para López Obrador en 2018.

10.- Porque la clave de la derrota de Morena y de Delfina Gómez en el Estado de México es que si alguien sabe el peso y el valor del poder es López Obrador. Y AMLO no correrá el riesgo de ver crecer “los enanos de su circo”. ¿Y eso que quiere decir? Elemental, que ante la hipótesis de que Delfina pudiera ganar el Estado de México, en esa entidad se crearía un poder real y paralelo al de AMLO, que muy pronto entraría en competencia y colisión con el dueño del circo llamado Morena. Peor aún si una mala gestión en el Edomex tira la campaña presidencial de AMLO.

Y es que, como todos saben, el dictador no tolera competencia. Y si lo duda, existe un antecedente; “Juanito”, en Iztapalapa, quien se creyó el engaño de AMLO y hasta quería arrebatarle la candidatura presidencial. Por todo eso, Delfina Gómez perderá en el Estado de México.

Al tiempo.
28 Marzo 2017 04:00:00
Calderón y Moreira; ‘¡pleito de comadres!’
El espectáculo es penoso. Apenas digno del circo que suele acompañar a los procesos electorales mexicanos.

Y es que al calor de la “pepena” de votos, en Coahuila se enfrascaron en feos “dimes y diretes” el expresidente Felipe Calderón y el exgobernador y exjefe nacional del PRI, Humberto Moreira, quienes al mejor estilo del “pleito de comadres” se dijeron de todo.

Calderón dijo que “los Moreira” terminarán en prisión, una vez que el PAN gane en Coahuila”, en alusión a graves señalamientos de presunta complicidad criminal de los Moreira.

A su vez, Humberto Moreira enseñó no sólo “el cobre” sino el talante de “fajador callejero” y acusó a Felipe Calderón de una larga lista de insultos y ofensas indignas de un expresidente.

Moreira dijo que Calderón “usurpó” la Presidencia en 2006 y comparó al expresidente con “Victoriano Huerta, por borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

Pero lo sorprendente no es el ridículo al que arrastra la temporada electoral a reputados políticos mexicanos; tampoco sorprende el florido lenguaje y menos la desmemoria propia de la política bananera.

No, lo que asombra e indigna es que años después de ocurridos los eventos que refieren los “fajadores” en “el pleito de comadres”, hasta ahora se atrevan a ventilar lo que, en su momento, no denunciaron y menos sancionaron.

Es decir, una década después, nos vienen con historias que, en rigor, de ser ciertas, serían motivo de una denuncia legal.

La pelea comenzó durante el registro oficial de Guillermo Anaya como candidato del PAN a la Gubernatura de Coahuila; evento en donde Calderón rechazó afirmaciones de Humberto Moreira, quien había dicho que el exmandatario “lo exoneró” por “la megadeuda” de 36 mil millones pesos que dejó en la entidad.

En respuesta, Calderón dijo que durante su Gobierno, y cuando envió a la Marina a Coahuila para combatir al narco, Moreira le pidió que retirara a los marinos “porque Coahuila no tiene mar”. El expresidente también señaló que con Moreira como gobernador, “líderes de los Zetas vivieron cómodamente en Coahuila”. La insinuación de complicidad fue directa.

En respuesta, Moreira calificó a Calderón como un mentiroso y lo acusó de “usurpar” la Presidencia en 2006, cuando en realidad –según Moreira–, quien ganó la Presidencia en 2006 fue López Obrador.

Pero el exlíder del PRI fue más allá e incluso dijo que Calderón ofreció “el oro y el moro” a los gobernadores de aquél entonces con tal de que firmaran una carta para reconocer su victoria. Y comparó al panista con Victoriano Huerta, por “borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

¡Así se llevan!

Pero hay más de fondo. Como saben, Humberto Moreira busca una diputación local –en los comicios de junio próximo–, lo que se interpreta como un intento del exjefe nacional del PRI para obtener impunidad del fuero legislativo.

Y es que Hmberto no sólo abrió un frente de conflicto con Calderón y con el PAN de Coahuila, sino que mantiene una feroz batalla con el PRI estatal y nacional y contra su hermano, el Gobernador saliente de Coahuila, Rubén Moreira, a quien encaminó para conseguir que el clan familiar mantuviera el poder por 12 años consecutivos.

A su vez, Calderón pretende apuntalar a su amigo y excolaborador, Guillermo Anaya, candidato al Gobierno de Coahuila. Por eso el activismo del expresidente y la disputa con el exgobernador y exjefe nacional del PRI.

Sin embargo el espectáculo que ofrecen Calderón y Moreira los coloca en un nivel por debajo de los políticos que fueron y que dicen seguir siendo.

Y es que resulta preocupante –y censurable, por decir lo menos–, que un expresidente como Felipe Calderón venga a decir que cuando era jefe de las instituciones tenía evidencias de que un Gobernador era tapadera de una de las principales bandas criminales.

¿Por qué no lo dijo en su momento, presidente Calderón? ¿Por qué no lo denunció y actuó legalmente? ¿Por qué hoy utiliza el señalamiento con fines político electorales? ¿Qué otras cosas conoce que pueden ser utilizadas con fines electorales?

Pero Humberto Moreira no se queda atrás. Resulta indigno, ofensivo, propio de un desequilibrio mental, que el expresidente del partido político en el poder diga que una elección como la de 2006 no la ganó Calderón y que acuse a un expresidente de “borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

¿Dónde están las pruebas, señor Moreira? ¿Por qué no denunció todo eso en su momento? ¿Por qué hasta ahora?

La política de cloaca.

Y mientras tanto, en Coahuila el PRI se va, se va, se…

Al tiempo.
27 Marzo 2017 04:00:00
Fue contra Javier Corral
El homicidio de Miroslava Breach Velducea fue una amenaza contra el gobernador de Chihuahua. Lo dice la cartulina que el asesino dejó junto a su cuerpo: “Por lengua larga. Siguen (a)llegados al gobernador y el gober … ‘El 80’”.

Javier Corral Jurado no quiso confirmar la redacción del mensaje pero diversos medios se han encargado de divulgarlo, incluida La Jornada, cotidiano en el que trabajaba la periodista.

Hay dos razones para proteger esta información. La primera es evitarle al Gobierno estatal el penoso papel de propagandista del terror criminal. Y la segunda, la eventualidad de que los autores intelectuales del crimen pertenecieran a la banda contraria y con este acto hayan en realidad querido incriminar a su enemigo, “El 80”.

La tragedia ocurrió el jueves 23 de marzo a las 7:06 horas. La periodista Miroslava Breach se disponía a llevar a su hijo de 14 años a la secundaria cuando un individuo se aproximó a su camioneta Duster color rojo y, a través del parabrisas, hizo dos disparos con una pistola calibre 9 mm. Después caminó hacia la ventanilla del conductor y detonó varios tiros más. Al final remató estallando los cristales traseros del vehículo.

Antes de alejarse de la camioneta el criminal dejó la amenaza escrita junto al cuerpo de la víctima. Afortunadamente la violencia no alcanzó al hijo de la periodista porque aún no salía de la casa familiar.

¿Por qué Miroslava Breach Velducea?

Un argumento publicado varias veces, desde el jueves pasado, dice que fue la venganza de “El 80” porque la periodista ha cubierto las operaciones delictivas en el noreste del estado, y también ha denunciando los nombres de los principales líderes criminales que operan en esa zona próxima al famoso triángulo dorado.

Ella publicó, por ejemplo, una nota sobre el enfrentamiento que dos bandas criminales sostuvieron el domingo 19 de marzo, por la tarde noche, en una población cercana a Cuauhtémoc, Chihuahua.

Si bien siempre valiente y siempre puntual en sus denuncias, cabe decir que Miroslava Breach no es la única reportera dedicada a investigar el crimen en la entidad. Los autores de este acto repudiable hubieran podido escoger a otros reporteros para enviar este macabro mensaje al gremio de la prensa.

Hay por tanto otro elemento que habría de ser considerado: desde los años 90 del siglo pasado Miroslava Breach sostenía una relación de amistad con el actual gobernador.

Hace un tiempo, cuando ella recibió otra amenaza similar, Javier Corral escribió un artículo para advertir sobre el riesgo que corrían las vidas de esta periodista y Patricia Mayorga, la corresponsal de la revista Proceso en el estado de Chihuahua.

El texto dejó en claro que había simpatía y proximidad entre Miroslava y el actual gobernador.

La muerte de Miroslava es un mensaje a Javier Corral y su política de combate a las organizaciones que operan en Chihuahua. La balacera del domingo 19 aporta datos. Se trató del encuentro armado entre dos bandos que antes formaban parte de una misma organización criminal. De un lado La Línea (brazo armado del cártel de Juárez) y del otro un grupo que respondía a las órdenes de Raúl Gamboa Sosa, “El Cabo”.

Después de una batalla que duró cerca de dos horas fue abatido “El Cabo”. Al día siguiente el fiscal general de Chihuahua, César Augusto Peniche, responsabilizó a “El 80” del enfrentamiento y anunció que, en breve, este delincuente también sería capturado por la autoridad, o bien sufriría la misma suerte que sus enemigos.

Fue en este contexto de provocaciones mutuas que Javier Corral recibió el mensaje de terror: primero la periodista, luego los allegados y finalmente, “el góber”.

El desafío no puede pasar desapercibido. Es la estrategia de siempre para intimidar al Gobierno local con el objeto de asegurar arreglos políticos convenientes para los narcotraficantes.

Pero en este caso parece haber un cambio en la respuesta del poder público. A diferencia de otros episodios similares, esta vez Corral respondió con una conferencia de prensa para precisar tres cosas: que en efecto la periodista era su amiga, que perseguirá a los responsables y que las cabezas del crimen organizado serán los primeros investigados.

ZOOM: El columnista michoacano Antonio Aguilera firmó el viernes un texto con el título “Somos los lengua larga”. ¿Lo somos? ¿Desde la prensa somos capaces de hacer que la verdad se sepa y tenga consecuencias? Con mi colega Elia Baltazar me pregunto si estas interrogantes no han quedado ya sepultadas por una horrenda y persistente realidad.
27 Marzo 2017 04:00:00
¡AMLO promueve un golpe de Estado!
Las preguntas parecen elementales y hasta ingenuas. Sin embargo, frente a los hechos, tienen mucho más de fondo de lo que imaginan.

¿Por qué razón –a pesar de la crítica de amplios sectores sociales–, Andrés Manuel López Obrador insiste en acusar, sin pruebas, tanto al expresidente Calderón, como al presidente Peña, de ordenar a militares y marinos imaginarias masacres contra civiles?

¿Por qué, en forma reiterada, Obrador acusa lo mismo a generales secretarios de la Defensa Nacional, que a almirantes de la Marina Armada, de obedecer órdenes presidenciales que supuestamente habrían significado actos de represión popular y masacres?

¿Por qué Obrador insiste, en todos los tonos –y todas las plazas que ha visitado en semanas– que los militares y marinos de a pie –“el pueblo uniformado”–, rechaza la disciplina y hasta votó contra el PRI y el PAN –y a favor de AMLO– en otras elecciones?

¿Por qué AMLO exhibe en plazas públicas la zanahoria de la codicia y la discordia al proponer que “cuando lleguemos al poder” elevará los salarios de militares y marinos y que, en ese imaginario, los efectivos de la Marina y la Sedena tampoco serán mandados a masacrar y torturar al pueblo?

¿Por qué Obrador siembra división y discordia entre oficiales y cadetes de la Marina Armada y la Sedena, con la mentira de que son utilizados para masacrar al pueblo y que –por eso–, se debe “bajarle al nivel de lealtad” a los altos mandos de la Marina Armada y la Sedena, en la lucha contra el crimen?

¿Por qué, en general, la guerra de Obrador contra las fuerzas castrenses tiene la intención de fracturar a la Marina y la Sedena, que son instituciones pilares de la estabilidad del país?

Los ingenuos creen que la respuesta a las interrogantes se localiza en la urgencia que tiene López Obrador por conseguir la mayor cantidad de votos de los casi 2 millones de efectivos de las fuerzas castrenses. Lo cierto es que se equivocan. ¿Por qué?

1.- Porque la guerra que lanzó AMLO contra la figura del “jefe máximo” de las Fuerzas castrenses, en el fondo estimula la traición a la figura presidencial.

2.- Y, porque la descalificación contra generales y almirantes que jefaturan la Sedena y la Marina Armada, va mucho más lejos que la mera búsqueda de votos; en el fondo pretende sembrar la semilla de la rebelión castrense.

En realidad, López Obrador busca que se produzca una división entre la tropa, entre oficiales y cadetes y –al mismo tiempo–, una ruptura de todos ellos con el jefe máximo, que no es otro que el Presidente.

Y es que al estimular una fractura en la Sedena y la Marina Armada, Obrador cree que el rompimiento se traducirá en apoyo púbico a su causa electoral –a su candidatura presidencial–, por parte de militares y marinos de rangos bajo, medio y alto.

¿Y para qué le sirve a López Obrador una división castrense y el apoyo público de militares y marinos a su causa?

La respuesta es mucho más que una elemental estrategia electoral.

En el fondo, Obrador y sus estrategas creen que un desprendimiento público de militares y marinos a favor de su causa significaría la legitimación de su victoria adelantada.

Y es que con la complicidad del INE, López Obrador ya camina por el país no como candidato presidencial, sino como presidente electo, que trabaja para la conformación de su gabinete, de sus aliados estratégicos y del respaldo de potentes instituciones como las castrenses.

Sin embargo, lo que no dicen AMLO y sus estrategas, es que en los hechos, la guerra del ilegal candidato presidencial contra militares y marinos, no es otra cosa que un intento de golpe de Estado; promueve una rebelión de la tropa, de oficiales y cadetes, contra las figuras de mando.

Y es que López Obrador no sólo declaró la guerra a las instituciones y no sólo desechó las reglas del juego electoral, sino que apura la destrucción de las instituciones y, al mismo tiempo, con los desechos pretende la creación de sus nuevos aliados, al margen institucional.

Por eso pretende tener de aliados a un sector de desertores de la Marina Armada y la Sedena quienes, en su momento, encabezarían un golpe de Estado, una vez que en las urnas la mayoría ciudadana rechacen a Obrador en la elección de 2018.

Ese es el objetivo de fondo: con la ayuda de militares desertores, Obrador pretende arrebatar el poder que no le den las urnas en 2018.

¿Se prestarán al golpe de Estado marinos y militares?

Al tiempo.
24 Marzo 2017 04:00:00
¡Terror en estados “mataperiodistas”!
La intención no era sólo matar a una periodista. No, el objetivo era crear terror entre los periodistas de Chihuahua. “Escucha Juan, para que entiendas Pedro”.

Por eso, luego de matar de ocho tiros a Miroslava Breach –colaboradora de La Jornada y del Norte de Ciudad Juárez–, los matarifes se aseguraron que fuera visible y público el mensaje que revela las razones de la ejecución –ya que se trató de una ejecución–; el desempeño crítico de una libertad fundamental en democracia; la libertad de expresión.

Es decir, Morislava Breach fue asesinada por ejercer su profesión, el periodismo de investigación, crítico e independiente.

Y si dudan, basta leer el mensaje que dejaron los matarifes, quienes sabían que luego del crimen la pregunta sería: ¿Por qué mataron a Miroslava? y la respuesta la dio un lacónico mensaje, tirado a un costado de la camioneta que conducía la periodista: “Por lenguona”.

Dicho de otro modo, mataron a Miroslava por hablar, por hacer pública la información que reclama la sociedad y molesta al poder, en cualquiera de sus formas.

Y es que, por casualidad, Miroslava investigó el presunto desvío de dinero público del exgobernador del PRI, César Duarte, vinculado al Banco Progreso, propiedad del exmandatario y su esposa y que habría sido financiado con recursos públicos.

En 2014 la periodista documentó que estando en funciones Duarte, su gobierno canalizó depósitos y transferencias bancarias del presupuesto estatal hacia el banco del gobernador, hasta por 500 millones de pesos.

Curiosamente, los reportajes fueron parte central de la campaña electoral del panista Javier Corral, quien fincó su activismo político electoral en la corrupción de Duarte y en la violencia criminal. Hoy Corral viaja en avión privado a jugar golf a Mazatlán, mientras que la violencia y el crimen desgarran a Chihuahua.

Nada cambió en Chihuahua y el Goberandor aliancista y del PAN, Javier Corral es igual o peor que el priista César Duarte. Y mientras tanto, en la corta y fracasada gestión de Corral, ejecutan periodistas a manera de advertencia de que en Chihuahua no hay más poder que el poder del crimen. ¿Y las promesas de Javier Corral? ¿Y la gritería de quienes defienden al periodismo militante? Palabrería, demagogia y engaño.

Pero Chihuahua no es el único “estado mataperiodistas”. De los tres informadores ejecutados en 2017, dos de ellos son de Veracruz. Y por pura casualidad, Veracruz es el estado de la República donde han sido asesinados más periodistas en los últimos años.

Lo indignante del caso es que cuando los periodistas eran asesinados en el gobierno de priista Javier Duarte, aparecía la escandalera dizque gremial, que rabiosa censuraba al demonio de Duarte. Pero cuando los periodistas son asesinados por gobiernos del PAN, se impone el silencio.

En Veracruz han sido ejecutados, en 2017 y en el mes de marzo, Cecilio Pineda Brito, director del diario La Voz de la Tierra Caliente. Especialista en la fuente policiaca, lo ejecutaron unos jóvenes a bordo de una motocicleta. También en marzo de 2017 fue asesinado Ricardo Monluí, quien salía de una comida familiar cuando pistoleros lo ajusticiaron con tres balas en el pecho.

¿A quién importa la muerte de un periodista? La respuesta es demoledora. No importa a nadie. ¿Y por qué importa poco o nada? Porque la muerte de un periodista no produce renta política. La renta político-electoral está en la defensa de criminales como los que fueron abatidos en Tlatlaya, de vándalos como los de Nochixtlán o –en un caso emblema–; en el secuestro, desaparición e incineración de los normalistas de Iguala.

El caso de Los 43 de Ayotzinapa ha sido tan rentable que casi tira a un presidente y casi lleva a los cuernos de la luna a un precandidato presidencial.

Según diversas organizaciones, en lo que va del sexenio han sido asesinados 30 periodistas; 4 en el año 2013; en 2014 6 asesinados; en 2015, 7 y en 2016 fueron asesinados 10 periodistas. Como ya se dijo, en 2017 se han producido 3 ejecuciones. En total, 30 periodistas muertos en cinco años.

Los estados con más periodistas muertos son: Veracruz, con 10 y Oaxaca, con 8.

Y a pesar de esa persecución, algunos políticos, gobernantes y candidatos como AMLO, “El Bronco”, Javier Corral y otros, usan la plaza pública para la siembra de odio contra los periodistas. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
23 Marzo 2017 04:00:00
AMLO mandaría a prisión a Osorio, EPN, Cienfuegos…
Si Andrés Manuel López Obrador dijera la verdad en discursos, amenazas y acusaciones, seguro tendría elementos legales para enviar a prisión a Enrique Peña, a Miguel Osorio, al general Salvador Cienfuegos y al almirante Francisco Soberón.

Y es que en repetidas ocasiones –al menos en 10 momentos– Obrador acusó a militares y marinos, al Presidente y al titular de la Gobernación interna de masacrar inocentes, reprimir ciudadanos, violar derechos humanos de civiles y cometer crímenes de escándalo, como la desaparición e incineración de los normalistas de Ayotzinapa.

El problema, sin embargo, es que Obrador es un consumado mitómano al que muchos ciudadanos dan crédito, a sabiendas de que engaña por sistema. Más aún, Obrador se autodefine como “indestructible”, porque sabe que sus mentiras y engaños poco importan a sus seguidores.

Y una joya del gusto por la mentira y el engaño sobre marinos y militares la ofreció en un video difundido el 27 de octubre de 2015, en donde se dice solidario con padres y familiares de los 43 desaparecidos en Iguala.

Dijo: “Su lucha es profundamente humana. Tienen todo el derecho de exigir justicia y merecen que las autoridades los traten con afectividad y respeto. Están equivocados Peña, Chong y los secretarios de Marina y Defensa. En vez de decir la verdad, y castigar a los responsables sin miramientos de ninguna índole, han guardado un silencio cómplice, han distorsionado los hechos y han llegado, incluso, a manifestarse en forma majadera y ofensiva, como las recientes declaraciones del secretario de Gobernación”.

¿Cuáles pruebas soportan la acusación? Ninguna. Se trata de ocurrencias y especulaciones. En rigor, Obrador incurre en el delito de difamación contra el Ejecutivo y las fuerzas castrenses.

Por eso la Secretaría de la Defensa externó un ¡ya basta! Dijo que no tolerará más descalificaciones –sin pruebas–, e invitó a quienes dicen que las fuerzas castrenses violentan derechos humanos y reprimen ciudadanos deben hacer la denuncia respectiva. Y si AMLO tuviera pruebas de sus dichos, habría enviado a prisión al Presidente y a los titulares de Gobernación, Marina y Sedena.

Pero la difamación no es nueva. En por lo menos 10 momentos ha repetido la misma fórmula.

1.- El pasado fin de semana, Obrador dijo que a partir de 2018 “no se utilizará al Ejército para masacrar al pueblo”, lo que supone que militares y marinos reprimen al pueblo. ¿Dónde estaba AMLO en el 68 y el 71 de la represión estudiantil? ¿Dónde estaba cuando los presos del 68 y el 71 estaban en Lecumberri? AMLO militaba en el PRI.

2.- El 13 de marzo AMLO fue cuestionado por Antonio Tizapa –padre de uno de los normalistas de Ayotzinapa– sobre su responsabilidad en el caso Iguala y sus vínculos con Los Abarca. En respuesta, olvidó la afectividad y el respeto y gritó “cállate” al padre, al que dijo que debía preguntar “a Peña y al Ejército”.

3.- El 11 de febrero, el líder de Morena acusó a la Marina de masacrar y asesinar a menores de edad, en un operativo contra el cártel de los Beltrán Leyva, en Nayarit. Nunca se desdijo, a pesar de que los hechos lo desmintieron.

4.- El 4 de febrero de 2015 también calificó como “masacre” los hechos de Tlatlaya, donde también participaron las Fuerzas Armadas. Lo cierto es que un juez civil exhoneró a los militares involucrados.

5.- El 7 de octubre de 2016 publicó un tuit en el que afirmó que los soldados enviados a Irapuato reprimían “a los que roban trenes por necesidad”.

6.- El 9 de febrero de 2016 acusó al titular de Sedena, Salvador Cienfuegos, de adquirir un jet de lujo.

7.- El 27 de septiembre de 2014 –recién ocurrida la desaparición de “los 43”– AMLO especuló sin evidencia que “si los soldados fusilaron a presuntos delincuentes es un delito grave y un absurdo”.

8.- El 6 de octubre de 2016 la bancada de Morena en la Constituyente se opuso a “guardar un minuto de silencio” en memoria de los militares abatidos en Culiacán. Justificaron la mezquindad rememorando las declaraciones de AMLO en los casos de Ayotzinapa, Tlatlaya y Nochixtlán.

9.- El 12 de diciembre de 2014 el tabasqueño señaló que el general Cienfuegos debía aclarar los hechos de la noche en Iguala, lo que fue interpretado como una acusación de que se ocultaba información.

10.- Pero el pleito de AMLO con las Fuerzas Armadas data desde 2006, cuando mandó al diablo a las instituciones “con sus tanquetas y sus soldados”, en respuesta al sexto informe de Vicente Fox, quien resguardó la ceremonia con las fuerzas castrenses.

¿Casualidad o campaña de AMLO?

Al tiempo.
22 Marzo 2017 04:00:00
Barrales, el depa y la venganza
Para nadie debiera ser novedad que Alejandra Barrales se dedique no sólo a la política, sino que posea una vena empresarial en la rama de los bienes raíces.

Aquí y en otros espacios hemos dado cuenta que la presidenta del PRD ha incursionado en más de una ocasión en la industria inmobiliaria; actividad tan lícita como cualquier otro negocio privado.

Y es que más allá del maniqueísmo propio de la legión de idiotas, está claro que no es delito poseer un departamento, una casa o propiedad de tal o cual extensión, precio y en tal o cual ubicación.

El problema aparece cuando el dueño de un depa de lujo, casa fastuosa o propiedad dispendiosa, es servidor público y/o lo ha sido por años. Y, en ese caso, tampoco se puede estigmatizar al propietario de tal depa, rancho o casa, si es que tiene forma de demostrar el origen lícito de esos bienes.

Como saben, Alejandra Barrales ha sido líder sindical, asambleísta, diputada, senadora e integrante del Gabinete de Miguel Mancera. Hoy preside el PRD y aspira a gobernar la Ciudad de México. Está claro que en el desempeño de esos cargos creció su patrimonio y, por ello, debió presentar su “3de3”, para cumplir con los mínimos públicos de transparencia y conflicto de interés.

Pero resulta que, en 2015, Alejandra Barrales incursionó en una de las modalidades más rentables del negocio inmobiliario; la preventa. Es decir, una compra a plazos –y con un crédito a 30 años–, en donde la propiedad no pertenece a quien la adquiere, sino hasta que termina de pagar las distintas etapas del contrato.

Barrales será dueña del depa de Miami en el año 2045 y mientras que la hipoteca se paga sola con las rentas del inmueble y la plusvalía hace redondo el negocio. Eso es lo que hace atractiva la inversión inmobiliaria, en la modalidad de preventa.

En rigor legal, el depa de Alejandra Barrales es propiedad del banco que otorgó el crédito y, por tanto no tenía –y no tiene–, por qué incluirlo en su “3de3”, como suponen de mala fe y de muy mala leche las legiones de idiotas que ya crucificaron, calumniaron y hasta difamaron a la presidenta del PRD. Todo ello, además de que sí declaró la propiedad.

Lo cierto es que en los tiempos de la “posverdad” lo que menos importa es la verdad, lo que impera son las medias verdades y las mentiras completas, que casi siempre buscan obtener raja política.

Y ese, el de la raja política, es el caso de la infamante acusación contra Alejandra Barrales, a quien legiones de idiotas tupieron con singular ligereza, sin que apareciera un periodista capaz de explicar el fondo del asunto. ¿Por qué la mayoría de periodistas que entraron al tema se tragaron el maniqueísmo sin freno?

En el fondo, asistimos a una grosera venganza lanzada contra Alejandra Barrales, quien cometió el “pecado político” de desafíar a su otrora líder, a López Obrador.

Y es que cuando Alejandra Barrales promovió la expulsión de Miguel Barbosa de la coordinación parlamentaria del PRD en el Senado, en realidad se enfrentó a López Obrador, quien incluso la llamó en la plaza pública para que ella y el PRD “dieran el paso” y se colocaran al servicio de Morena.

El “misil” lanzado contra Alejandra Barrales no es otra cosa que una venganza contra la presidenta del PRD, a quién pretenden tirar los poderosos intereses que buscan la jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Es decir, se trata de desprestigiar a Barrales, porque tiene posibilidades reales de ser candidata del PRD a la CDMX; ambición legítima que el propio Miguel Barbosa “denunció”, como si se tratara de un delito.

Y si tienen dudas del tamaño de las venganzas de algunos políticos mexicanos, vale recordar la venganza que AMLO, Morena y el “lopezobradorismo” lanzaron contra Antonio Tizapa, padre de uno de los desaparecidos de Ayotzinapa, quien cometió el “pecado capital” –igual que Barrales– de confrontar a AMLO y exigirle una explicación por sus vínculos con los Abarca. La persecución contra Tizapa fue criminal, en redes y medios afines a AMLO.

Otro ejemplo es la venganza política lanzada contra el exgobernador interino de Veracruz, Flavino Ríos, a quien el Gobernador, Miguel Ángel Yunes, envió a prisión en un cuestionable proceso penal. También el exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, es perseguido por Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en otro proceso notoriamente amañado.

Lo curioso es que igual que el viejo PRI, los supuestos próceres del cambio –AMLO y “El Bronco”, entre otros–, confirman que de llegar al poder iniciarán una “cacería de brujas” contra todo aquel que cometa “el pecado” de disentir, cuestionar y señalar. Es decir, venganzas propias de dictadores.

Al tiempo.
21 Marzo 2017 04:00:00
Osorio y AMLO: ¿Campaña adelantada?
No es novedad que el único candidato que con toda certeza estará en la boleta presidencial de 2018, se llama Andrés Manuel López Obrador.

Tampoco es nuevo que desde hace meses recorre el país –sin exlicar el origen del dinero de los costosos periplos electorales–, en clara, abierta e ilegal campaña presidencial, que tolera un INE a modo y domesticado.

Y nadie sabe, a estas alturas, quiénes serán los candidatos presidenciales del PRI, PAN y PRD, que enfrentarán al tabasqueño que –por ser el único candidato–, encabeza todas las mediciones.

Lo que sí sabemos es que el único político, precandidato presidencial del PRI y servidor público del Gobierno de Peña Nieto, se llama Miguel Osorio y no sólo es el se-cretario de Gobernación sino que se trata del más aventajado presidenciable del tricolor.

Por eso la interrogante cada vez es más frecuente en comederos políticos y en discusiones sobre el ya iniciado 2018: ¿Será que Miguel Osorio y Andrés Manuel López Obrador protagonizan lo que a todas luces parece una campaña presidencial adelantada?

Y si no es así, se multiplican las preguntas. ¿Por qué, entonces, no han aparecido en la escena nacional –para hacer frente a AMLO–, otros secretarios de Estado? ¿Por qué parece que dejan solo al presidente Peña Nieto y que el único que da la cara es Miguel Osorio? ¿O será que el Presidente está guardando a su verdadero alfíl?

Será el sereno, pero el mejor ejemplo de que Osorio es el único que sale a la palestra a responder a AMLO, lo vimos en días pasados, luego de la ofensiva declaración de López Obrador en Nueva York, en donde responsabilizó al Presidente y al Ejército de la desaparición de “los 43” de Iguala.

Como saben, Antonio Tizapa, padre de uno de los normalistas desaparecidos, le pidió a Obrador una explicación sobre sus vínculos con la familia Abarca y sobre las razones que llevaron a AMLO a imponer a criminales como alcaldes de Iguala. Obrador calló a Tizapa y le dijo que hiciera el reclamo al presidente Peña Nieto y al Ejército.

En respuesta, el pasado jueves, el secretario de Gobernación invitó a AMLO “a que asuma con responsabilidad sus declaraciones, y si tiene pruebas que vaya al Ministerio Público y las señale”. Osorio dijo que el tabasqueño aspira a encabezar a las Fuerzas Armadas, pero las denigra, las señala, “falta al respeto a la institución en que más confían los mexicanos”.

Además, el encargado de la política interior pidió a López Obrador brindar una explicación “sobre sus vínculos” con José Luis Abarca, aunque acotó que “difícilmente va a poder contestar a los señalamientos”, pues “evade lo que no le gusta”.

Está claro que AMLO no acudió al Ministerio Público, tampoco ofreció pruebas de su dicho y menos explicó sus vínculos con los Abarca.

Eso sí, en Veracruz mandó un mensaje a Peña Nieto y a Miguel Osorio, a quienes pidió “serenarse” y que “dejen de ver las encuestas porque eso los tiene muy preocupados”. Acusó un supuesto “nerviosismo de la mafia del poder”, y dijo que Osorio “está de provocador” y quiere “subirse al ring” para enfrentarlo, pero que él no caerá en provocaciones.

Es decir, para Andrès Manuel López Obrador, el PRI y el Gobierno de Peña Nieo ya tienen candidato presidencial.

Pero esa no era la primera ocasión en que Osorio refutaba a López Obrador. A mediados del mes de efebrero, luego de que la Marina Armada enfrentó a un poderoso grupo criminal en Nayarit, López Obrador salió en defensa del grupo criminal y acusó a la Marina de cometer una masacre y de abatir a menores de edad. De nueva cuenta acusó sin prueba alguna.

La Marina y otras autoridades desmintieron de manera contundente a López Obrador, quien luego dijo que los abatidos eran menores de 30 años y luego ya no habló de edades. Lo cierto es que mintió de manera flagrante.

Pero de nueva cuenta fue el titular de Gobernación quien salió a la defensa de las instituciones y a criticar las mentiras y los engaños de AMLO. Dijo Miguel Osorio que “la Marina se enfrentó a criminales de alta peligrosidad que, por cierto, portaban armas de alto poder”.

Además, aseguró que no se puede fortalecer la seguridad a través de “simplismos” o “remedios populistas”, y quien diga lo contrario “trata de lucrar políticamente con un mal que ha lastimado a muchísimas familias”. Por último, Miguel Osorio recordó las pésimas cifras en materia de seguridad que vivió la Ciudad de México, cuando era gobernada por Andrés Manuel López Obrador.

Si no se trata de una campaña adelantada, tiene todos los ingredientes de serlo. Y es que si tiene cola de pato, patas de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato.

Al tiempo.
20 Marzo 2017 04:00:00
¿Fracasó el PRI o fracasaron PAN, PRD y Morena?
Durante los años 60, 70 y 80 del siglo pasado, los opositores de izquierda y derecha vendían el cuento de “la alternancia en el poder”, como la tierra prometida.

Pregonaban que expulsado el PRI del poder presidencial, estados y municipios, México y los mexicanos conocerían el paraíso terrenal.

Y la alternancia estatal llegó en 1989 a Baja California, con el panista Ernesto Ruffo. Luego, en 1997, el PRD ganó la Ciudad de México.

Era inevitable la alternancia en el poder presidencial, que llegó en el año 2000, con Vicente Fox; un gran logro social y democrático pero también un fracaso de los partidos opositores. ¿Por qué? Porque si bien llegó la alternancia, no llegaron los cambios reales.

Y es que los gobiernos de PAN y PRD no fueron mejores que el PRI y, en no pocas ocasiones, resultaron peores. Muchos olvidan que, por ejemplo, el Gobierno de AMLO en el DF fue peor que los del PRI. Olvidan que la violencia y el crimen provocaron la gran “marcha blanca”, de casi un millón de personas que repudiaron a ese Gobierno. Tampoco recuerdan que AMLO calificó de “pirruris” a los que protestaron.

Hoy, son muchos los apologistas del cambio que olvidan que el PRI fue echado del poder y regresó a gobiernos municipales, congresos locales, gobiernos estatales y a Los Pinos, por el fracaso de azules y amarillos. Y fracasaron porque no hicieron mejores gobiernos que el PRI; partido al que hoy muchos repudian.

Y basta ver hoy a los gobiernos de Nuevo León, Veracruz y Chihuahua; entidades de las que el PAN echó a priistas “corruptos e ineficientes”, pero llegaron panistas y un independiente peor de corruptos e ineficientes. ¿Dónde están Ricardo Anaya, Los Galileos y los empresarios de Femsa, que construyeron a “El Bronco”, a Yunes y a Corral? Prefieren el silencio frente al fracaso en Nuevo León, Veracruz y Chihuahua.

Pero la historia de fracasos es larga. Desde 1989, el PAN ha gobernado 21 estados, sea con candidatos únicos o de coalición: Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Yucatán, Oaxaca, Querétaro, Sinaloa, Baja California Sur, Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Tlaxcala y Veracruz.

Algunos escándalos son los de Armando Reynoso Femat que gobernó Aguascalientes –2004 a 2010–, y terminó en prisión por ratero. En San Luis Potosí, Marcelo de los Santos –2003 a 2009–, terminó inhabilitado por 20 años. En Morelos, Sergio Estrada Cajigal –2000 a 2006–, salió en medio del señalamiento de mantener vínculos con el narcotráfico. Guillermo Padrés, gobernó Sonora –2009 a 2015–, y está en prisión. Y Rafael Moreno Valle gobernó Puebla –2011 a 2017–, y dejó una deuda de 76 mil millones de pesos.

Con candidatos propios o de coalición, el PRD conquistó 11 gobiernos; la Ciudad de México, Zacatecas, Tlaxcala, Baja California Sur, Michoacán, Guerrero, Chiapas, Tabasco, Morelos, Oaxaca y Quintana Roo. Pero los casos de corrupción, represión y asociación delictuosa también proliferaron en estos estados:

En Michoacán resultaron un fracaso los gobiernos de Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy, a quienes se culpa de la implantación de bandas del crimen como La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios. En Chiapas fracasaron los gobiernos de Pablo Salazar y Juan Sabines; verdaderos gobiernos depredadores peores que el peor PRI. En Oaxaca, el peor gobernador en la historia de la entidad se llama Gabino Cué, mientras que en Guerrero, el crimen y la violencia crecieron con los perredistas Zeferino Torreblanca y Ángel Aguirre.

En estados como Baja California Sur, Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Tlaxcala y Veracruz ha llegado la alternancia en dos ocasiones, con gobiernos tanto panistas como perredistas o con gobiernos de coalición. En todos los casos el fracaso ha sido de los opositores, cuyas gestiones deficientes favorecieron el regreso del PRI.

A su vez, el PRI ha sido parte de la alternancia al recuperar el poder en estados como Chiapas, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Yucatán y Zacatecas. Y de los regresos priistas fracasados destacan Héctor Astudillo y Quirino Ordaz, de Guerrero y Sinaloa, rebasados por el crimen organizado y Fausto Vallejo, de Michoacán.

¡Que nadie se equivoque, el cambio no está en la alternancia de partidos, sino en el talento ciudadano para elegir al mejor!

Al tiempo.

EN EL CAMINO

En Campeche no ha existido alternancia. El sábado, en el aniversario 79 de la expropiación petrolera, el gobernador Alejandro Moreno reveló que Campeche ha recibido 17 mil millones de pesos en obras y programas; casi el doble de apoyos que en los últimos 12 años.
19 Marzo 2017 04:00:00
AMLO: ¡al diablo marinos y militares!
El 1 de septiembre de 2006 –y en respuesta al VI Informe del entonces presidente, Vicente Fox–, un iracundo Andrés Manuel López Obrador pronunció uno de los más agresivos discursos de su historia.

Dijo, en el Zócalo capitalino, a donde había convocado a sus seguidores, que el Gobierno saliente de Fox y el entrante de Felipe Calderón “se pueden ir al diablo con sus instituciones… que se queden con sus tanquetas y sus soldados… lo que les preocupa a nuestros adversarios es que ya no estamos dispuestos a aceptar las reglas del juego…”

Y luego de la sentencia anunció la creación de un Gobierno ciudadano –paralelo al de Calderón–, que acabaría con las instituciones obsoletas e inservibles…

Vale el ejercicio memorioso porque 11 años después –al arranque de 2017– el señor López Obrador sigue siendo el mismo; sigue mandando al diablo a instituciones fundamentales del Estado mexicano –como la Marina Armada y la Secretaría de la Defensa–, a pesar de que él mismo y sus muchos apologistas insisten en que Obrador ya cambió y que no es el mismo de 2006 y 2012.

Y si tienen dudas de que AMLO es el mismo de siempre, el mismo que manda al diablo a las instituciones y que no respeta las reglas del juego democrático, basta recordar que apenas el 9 de febrero – de gira por Nayarit–, mintió a sus seguidores y a la opinión pública cuando acusó sin una sola prueba, que la Marina había masacrado a menores de edad, en un operativo contra las bandas criminales que controlan la entidad.

La acusación de AMLO, sin una sola prueba, motivó una reacción generalizada de repudio y se ganó el reproche de tirios troyanos, sobre todo porque el Gobierno federal demostró que era falsa la premisa planteada por Obrador.

Días después, en gira proselitista por Nueva York, AMLO acusó al Ejército Mexicano de ser responsable de la masacre de “los 43” luego que el padre de uno de los normalistas asesinados le reclamó su responsabilidad política al imponer a la familia Abarca en el Gobierno de Iguala.

Obrador volvió a mentir al acusar al Ejército, sin ninguna prueba, de la masacre de Iguala.

Por eso la pregunta: ¿Qué significa que AMLO acuse sin pruebas a La Marina y al Ejército de crímenes que nunca cometieron?

La respuesta la conocen todos. En los hechos, AMLO sigue mandando al diablo a las instituciones; en este caso a marinos y militares, las únicas dos instituciones que combaten al crimen y el
narcotráfico.

Pero, además, desde hace meses y al margen de la ley, López Obrador realiza una abierta campaña presidencial que debiera ser sancionada por el INE. Es decir, no respeta las reglas del juego, como lo dijo desde 2006.

¿Ya cambió el López Obrador que mandó al diablo las instituciones y que amenazó con no respetar las reglas del juego?

Al tiempo.
17 Marzo 2017 04:00:00
Javier Duarte. ¡150 días en fuga!
Hoy se cumplen 150 días de Javier Duarte en fuga.

¿Por qué el Gobierno de México –o alguna agencia internacional–, no han podido localizar y detener al criminal más buscado de México?

Y es que luego de la fuga espectacular de “El Chapo” y que por años fue catalogado como el prófugo mexicano más buscado en el mundo, hoy el mexicano más perseguido se llama Javier Duarte.

Y si “El Chapo” se mantuvo en fuga por 181 días –luego de su último escape–, Duarte se aproxima a ese récord. Hoy Duarte cumple 150 días en calidad de perseguido de la justicia. Pronto podría presumir mayores habilidades para el escapismo, que el propio “Chapo”.

Y es de tal efectividad la estrategia escapista de Duarte que, mientras a “El Chapo” lo capturaron debido a la debilidad por sus mujeres –su esposa y sus hijas–, en el caso de Duarte parece que poco le importan sus hijos.

¿Por qué? Porque no existen indicios de que Duarte o su esposa hayan intentado contactar a sus hijos. Y es que durante los cinco meses de la fuga de Duarte, una de las tácticas de captura se construyó a partir de detectar los intentos de contacto familiar.

Y resulta que, contra lo que muchos suponen, Duarte es más insensible a sus hijos que el mismísimo “Chapo”.

¿Por qué no ha sido capturado Javier Duarte?

A continuación algunas hipótesis conocidas, incluso algunas francamente descabelladas.

1.- La hipótesis más socorrida en comederos políticos es que Javier Duarte está muerto. Eso explicaría por qué la Policía mexicana no ha sido capaz de localizar al exgobernador de Veracruz, junto con agencias internacionales que lo buscan.

2.- Sin embargo, autoridades federales mexicanas han desmentido la versión ya que, dicen, en distintos momentos han estado cerca de la detención de Duarte. Y esa reiterada aproximación permite suponer que sigue con vida.

3.- Otra línea de investigación supone que Duarte contó con la ayuda de un cartel criminal cuyos integrantes prepararon a ciencia y paciencia el escape y el lugar del escondite. La hipótesis tiene sentido si se toma en cuenta que para mantenerse prófugo por cinco meses, un criminal debe contar con mucho dinero y recursos logísticos.

4.- Tampoco es descabellada la teoría de que en tanto socios y aliados políticos, AMLO y Duarte trabajan en una estrategia conjunta para que cuando el segundo sea presidente de los mexicanos, el primero reaparezca para ser perdonado. Total, AMLO ha perdonado hasta a criminales probados.

5.- La hipótesis más realista es que Javier Duarte preparó durante meses no sólo su fuga, sino el lugar a donde llegaría y en donde permanecería por una larga temporada, junto con su esposa. Y para conseguir ese objetivo se requiere, sobre todo, dinero. Y para Duarte y su familia el problema no era el dinero. Se robó millones.

6.- Una variante de la versión anterior presume que Duarte está oculto en algún país remoto, en donde no existe tratado de extradición con México y donde se habría sometido a una transformación estética.

7.- La versión contraria –con cierta carga demencial–, propone que Duarte está en México, también en un lugar remoto, sin la posibilidad de hacer una vida normal y en espera de un acuerdo político por parte del Gobierno federal, de alguno de los candidatos presidenciales o de su socio y amigo, López Obrador, para revelar todo lo que sabe sobre la corrupción en México, en el momento que esa información pueda ser utilizada con fines político-electorales.

¿Cuánto vale lo que sabe Duarte? ¿Servirá para beneficiar al PRI, al PAN, a Morena…? ¿Sería una herramienta para destruir al PRI, para cobrar venganza contra Miguel Ángel Yunes?

8.- Por otro lado, se escucha entre malquerientes del Gobierno federal, que el exgobernador de Veracruz sería ayudado por funcionarios del Gobierno federal para escapar de la justicia. En tono malicioso se insinúa que el propio Gobierno federal protege y oculta a Duarte. ¿Sería eso posible?

La hipótesis resulta descabellada, sobre todo si se toma en cuenta que el más beneficiado con la captura de Duarte es precisamente el Gobierno federal, que con la detención del exgobernador de Veracruz –y de su esposa–, daría un golpe espectacular en la persecución de la corrupción y los corruptos.

Nadie sabe si Javier Duarte será detenido, cuándo o si reaparecerá vivo o sin vida. Lo cierto es que el cochinero es igual o peor en Veracruz, al grado de que hoy pocos ven diferencia entre los gobiernos de Duarte y Yunes.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Y Sinaloa sigue sin gobierno. Se fuga el hijo de “El Azul”.
16 Marzo 2017 04:00:00
‘Los 43’ y las 30 preguntas que debe responder AMLO
Sólo a los idiotas de “La legión” se les ocurre suponer que aquí hemos culpado a Andrés Manuel López Obrador por el secuestro e incineración de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

No, nunca hemos dicho eso y nunca lo diremos.

Sin embargo, también es cierto que López Obrador tiene una importante responsabilidad en el empoderamiento de la familia Abarca y en la perversión de meter a la política y a los partidos a toda una familia de criminales como los Abarca.

Y podrán decir misa los fanáticos del “lopezobradorismo” –y uno que otro despistado–, pero tragedias como la de Iguala no serían posibles sin la complicidad y la impunidad que acompañan a la dualidad perversa del poder y el crimen.

Y, quieran reconocerlo o no, AMLO fue responsable de meter al PRD a criminales como la familia Abarca; fue culpable de hacer alcalde a José Luis Abarca y palomeó que su esposa heredara el cargo, por el partido Morena. Y esa perversión, esa irresponsabilidad, ese valemadrismo, costó no sólo la vida de los 43, sino cuentos de vidas de habitantes de la Tierra Caliente. Y eso es lo que reclamó el padre que increpó a AMLO en Nueva York.

Por eso nadie puede voltear para otro lado, cuando son muchos los que exigen que AMLO responda, haga frente a sus decisiones equivocadas y diga con honestidad todo lo que sabe sobre los Abarca y su relación política con el PRD y Morena.

Y, por eso, proponemos 30 preguntas para AMLO.

1.- ¿Por qué López Obrador impuso a los Abarca en Iguala?

2.- ¿Qué sabía de los Abarca?

3.- ¿No sabía que eran una familia vinculada al crimen organizado?

4.- ¿Sabía que pertenecían a los Guerreros Unidos?

5.- ¿De verdad nadie le dijo a López Obrador, a pesar de que en Guerrero era secreto a voces, que eran jefes de Los Guerreros Unidos?

6.- ¿Quién acercó a los Abarca a López Obrador?

7.- ¿Cuándo recomiendan a un político, como fue el caso de Abarca, no cruza información, no lo investiga para saber de quién se trata?

8.- ¿O será que AMLO cree que por el sólo hecho de que un criminal lo sigue, el criminal ya dejó de ser criminal?

9.- ¿Por qué la simpatía y la preferencia hacia los Abarca, al grado de imponerlos, contra todo un pueblo completo, como fue el caso de Iguala?

10.- ¿Por qué imponer a Abarca, si en la encuesta que hizo el PRD, en su momento, para designar candidato a alcalde, Abarca había perdido?

11.- ¿No será que en el caso Abarca, engañaron a AMLO?

12.- ¿Qué papel jugaron en toda la trama de acercamiento de los Abarca al PRD y a Morena, las señoras Yeidckol Polevnsky y Delfina Gómez?

13.- ¿Cuándo dará a conocer la autoridad la información que tiene sobre esos acercamientos, que involucran a la número 2 de Morena y a la candidata al estado de México?

14.- ¿Por qué muchos militantes del PRD, de entonces, aseguran que las señoras Yeidckol y Delfina operaron la incorporación de los Abarca al PRD y a Morena?

15.- ¿Por qué, si habitantes de Iguala dieron información a AMLO, sobre las actividades delictivas de Abarca, AMLO no hizo caso?

16.- ¿A cambio de qué, López Obrador impuso a Abarca?

17.- ¿Es cierto que la familia Abarca financió a Morena en la región de la Tierra Caliente en Guerrero?

18.- ¿Nadie dijo a Obrador que el gobernador Ángel Aguirre era socio de Abarca?

19.- ¿Por qué Obrador defendía públicamente a Abarca y al gobernador Ángel Aguirre, antes de la tragedia de “los 43” de iguala”?

20.- ¿Qué papel jugó Lázaro Mazón en el acercamiento de Abarca con el PRD y con Morena?

21.- ¿Qué papel jugó Ángel Aguirre en los vínculos PRD, Morena, Abarca y AMLO?

22.- ¿Por qué nunca quisieron declarar, judicialmente, políticos como Ángel Aguirre?

23.- ¿Por qué AMLO nunca rindió una declaración sobre su relación con los Abarca?

24.- ¿Por qué Lázaro Mazón nunca hizo una declaración ante la PGR sobre su relación con los Abarca?

25- ¿Por qué los propios padres de los 43 normalistas no declararon sobre la relación de la normal de Ayotzinapa con los Abarca y con otros grupos criminales?

26.- ¿Por qué el PRD no expulsó de sus filas a todos los militantes vinculados a los Abarca?

27.- ¿Qué sabían de la relación de AMLO y los Abarca, dirigentes del PRD como Jesús Zambrano y Jesús Ortega?

28.- ¿Por qué “Los Chuchos” no impidieron que el crimen se metiera al PRD, por la vía de Abarca y AMLO?

29.- ¿Qué sabe Carlos Navarrete, recién llegado dirigente del PRD, sobre la relación de AMLO con los Abarca?

30.- ¿Por qué durante más de dos años los padres de los normalistas no le habían pedido a López Obrador una explicación?

Los populistas también metieron al narco y al crimen a los partidos.

Al tiempo.
15 Marzo 2017 04:00:00
Los 43: se derrumba el circo de AMLO
Dice el viejo refranero: “no hay engaño que dure 100 años, ni pueblo que lo aguante”.

Y viene a cuento porque luego de sembrar montañas de mentiras sobre el crimen de “los 43 de Iguala”, debieron pasar dos años, cinco meses y 15 días para que fuera reconocida una parte fundamental de la verdad verdadera del crimen colectivo.

O si se quiere, luego de 29 meses y medio o un total de 897 días en los que manos perversas han pretendido culpar al Gobierno federal de la muerte de los normalistas, hoy algunos padres de los jóvenes saben que el principal culpable se llama Andrés Manuel y se apellida López Obrador. ¿Y por qué culpable?

Porque AMLO impuso a José Luis Abarca como alcalde de Iguala, a pesar de que había perdido una encuesta previa. Y es que Abarca pagó millones de pesos para construir Morena en la región de tierra caliente, en Guerrero.

Y debieron transcurrir 128 semanas con dos días, para que algunos de esos padres enfrentaran a AMLO para espetarle cara a cara la doble moral y el valemadrismo, y el engaño en la tragedia.

Y es que, como todos saben, el oportunismo electorero llevó a AMLO a Nueva York, en donde familiares y padres de “los 43” interrumpieron un mitin de AMLO para exigir que explicara y asumiera su responsabilidad en la imposición de José Luis Abarca en la Alcaldía de Iguala, a sabiendas de que se trataba de un criminal, al que también apoyó el entonces gobernador Ángel Aguirre.

Tarde, pero llegó una verdad fundamental del caso Iguala. Y ocurrió lo de siempre. Obrador huyó de su responsabilidad y calificó de “provocador” a todo aquel que le demostró que ha mentido sobre su responsabilidad en la imposición de la familia Abarca en Iguala, familia que ordenó el asesinato de los normalistas.

El 28 de octubre de 2014, aquí documentamos lo que hoy reclamaron a Obrador padres como Antonio Tizapa, a quien guaruras de AMLO intentaron callar. Sin embargo, no lograron callar la protesta, que exhibió lo que no quieren ver los fanáticos de AMLO; que la verdadera responsabilidad en el crimen de los 43 está en la imposición de los Abarca.

Con el título de AMLO: ¡Pruebas de que Miente!, ese 28 de octubre de 2014 dijimos: “El 13 de mayo de 2012, el diario El Sur, de Guerrero, publicó. “Al término de su discurso de ayer en Iguala, Andrés Manuel López Obrador convocó a los perredistas, petistas, de Movimiento Ciudadano y de Morena a votar y promover el voto y convertirse en protagonistas. Convocó a todos los asistentes a apoyar a José Luis Abarca candidatos de la coalición a la alcaldía de Iguala…

“Mientras Obrador convocaba a votar por todos, los seguidores de Abarca coreaban “¡unidad, unidad!” En tanto los de Díaz Bello gritaban “¡Óscar, Óscar, Óscar!”. (AMLO) Les dijo a todos que en la democracia siempre hay polémica, discrepancias, inconformidades, que sólo en las dictaduras hay imposiciones. “Vamos a unirnos para salvar al país”, manifestó.

“A unos pasos de la escalera de acceso al templete se encontraba José Luis Abarca. Con él se encontraban su esposa, así como sus seguidores, todos con playeras alusivas a López Obrador. Cuando López Obrador llegó, después de haber recorrido más de 30 metros saludando a la gente de ambos lados de la valla que poco a poco se deshizo y lo rodeó, Abarca Velázquez saludó al candidato.

“Mientras, al lado izquierdo del templete se encontraban los seguidores de Óscar Díaz Bello, quien reclama haber ganado las encuestas que mandó a hacer el PRD y exige ser el candidato a la Alcaldía… Los seguidores de Óscar Díaz portaban playeras y pancartas en las que se leía “Lázaro no engañes a AMLO. En Iguala Óscar ganó las encuestas” y “Lázaro (Mazón Alonso) no dividas al PRD. No a la imposición de (José Luis) Abarca”. (Nota de Eduardo Albarrán / Iguala).

“El 15 de julio, en El Sur, en Coyuca de Benítez. En su última actividad en Guerrero, el presidente del Consejo Nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que el gobernador Ángel Aguirre ha hecho más que otros gobernantes… Al preguntarle si el gobernador está cumpliendo como debe, López Obrador se limitó a decir que “ha cumplido más que lo que ha cumplido Añorve o Figueroa o este copetón irresponsable de Peña Nieto”.

¿Así o más claro? ¿Qué van a decir ahora todos aquellos que nos mentaron la madre desde el 28 de octubre de 2014, por demostrar que AMLO impuso a la familia Abarca en Iguala?

¡La verdad tarda, pero llega! ¿Llegará la justicia? ¿AMLO pagará su responsabilidad? ¡Se cayó el circo de AMLO sobre el caso Iguala!

Al tiempo.
14 Marzo 2017 04:00:00
¡La candidatura de Mancera vale oro!
Hoy, en los previos al controvertido 2018, el nombre del juego parece ser “todos unidos contra Mancera”. Es decir, asistimos a la versión moderna del “Tucom”, que en 2006 destruyó a Roberto Madrazo.

La diferencia es que rumbo a 2018, los misiles lanzados contra el Jefe de Gobierno de la CDMX no vienen sólo del PRI, tampoco de Morena o del PAN. No, la “madriza” contra Mancera viene de todos; PRI, PAN, Morena y hasta uno que otro del PRD.

Y es que, a querer o no, resulta clave el papel de Miguel Mancera en la sucesión presidencial de 2018. ¿Y por qué el papel del jefe de Gobierno podría ser clave, si todos participan en el linchamiento de Mancera?

Por eso mismo, porque si consigue una candidatura presidencial por el PRD o por la vía independiente, Mancera podría inclinar la balanza a favor del futuro presidente de los mexicanos.

Y si lo dudan, van algunas de las razones, que están a la vista de todos.

1.- Resulta inusual, si no es que digno de una potente esquizofrenia política, que un precandidato presidencial que muchos dicen que está muerto, sea el precandidato más perseguido, más golpeado y denostado. ¿Por qué la violencia desatada contra Mancera si supuestamente está muerto?

2.- Lo cierto es que son muchos los que quieren a Mancera fuera de la contienda, no porque crean que puede ganar la elección presidencial, sino porque luego de una alianza política, podría inclinar la balanza a favor de cualquiera de los tres punteros.

3.- Y es que la popularidad de Mancera en el resto del país –fuera de la CDMX, en donde se han echado a caminar groseras campañas de descrédito–, lo pueden llevar a conseguir por lo menos 10% de los votos a nivel nacional.

4.- De esa manera, la potencial candidatura del aún Jefe de Gobierno de la capital, sería no sólo clave, sino determinante en una elección prevista como de alto riesgo por lo cerrado de la contienda entre los nuevos “tres grandes”: PRI, PAN y Morena.

5.- Según todos los pronósticos la disputa se podría polarizar entre los candidatos de Morena, del PAN y del PRI, en ese orden y cualquiera que sea el nombre del aspirante de azules y tricolores.

6.- Frente a esa pelea de tres tercios en la punta, la cuarta posición –con una votación prevista entre 8 y 10% que fácilmente podría conseguir el Jefe de Gobierno de la CDMX–, determinaría la desventaja para cualquiera de los tres punteros.

7.- Esa posición estratégica y privilegiada convertiría a Miguel Mancera en algo más que el “fiel de la balanza”, lo convertiría en el “candidato deseo”, aquel al que todos quisieran conquistar para conseguir la transferencia de un nada despreciable porcentaje de votos.

8.- Al mismo tiempo, el valor político de Mancera se elevaría a las nubes y podría condicionar su cuarto lugar en una posición aún más ventajosa que la de un segundo o tercer lugar.

9.- Por eso –porque su candidatura vale oro–, hoy muchos quieren destruir las aspiraciones de Miguel Mancera quien –sin embargo– puede surgir como el gran salvador del PRD, en tiempos en que el partido amarillo se ha convertido en la más fea expresión de la violencia intrafamiliar.

10.- Y es que Mancera no está muerto. Y en política nadie está muerto hasta que ha muerto; sea un político, un partido, un grupo de poder o un centro de influencia. La vida política trasciende la vulgaridad de las tentaciones terrenales, siempre y cuando se respeten los tiempos políticos.

Sólo falta saber si el Jefe del Gobierno capitalino será capaz de resistir los embates del Todos Unidos Contra Mancera (Tucom), que lo mismo prendió una pira para convertir en cenizas la Constitución de la CDMX, que bloquear las fotomultas y trató de ridiculizar el ambicioso programa de internet en todo el sistema de transporte colectivo…

Hoy todo lo que haga Miguel Mancera será combatido con toda la ferocidad de la que son capaces la desesperada Morena de AMLO, el nervioso PAN de Ricardo Anaya, el titubeante PRI de Ochoa Reza y por los malquerientes de Mancera en el propio PRD.

Y es que se debe insistir: la candidatura de Mancera es de oro. Por eso son muchos los que la quieren destruir.

Al tiempo.
13 Marzo 2017 04:00:00
PRD y Morena: violencia intrafamiliar
Los políticos, líderes y dirigentes del PRD y de Morena son una gran familia que vive los efectos traumáticos de la infidelidad, el divorcio, la pelea por la paternidad y, sobre todo, la alienación de una parte de los hijos –por uno de los padres– contra el otro progenitor.

Por ello, en esa peculiar disputa familiar no sólo se pelean la herencia y se cobran las venganzas propias de la infidelidad, la deslealtad y la traición, sino que al mejor estilo de Kramer vs Kramer, los padres se arrebatan a los hijos para chantajear al otro, para destruirlo y, en especial, para quitarle las propiedades y hasta la mismísima casa familiar.

La tragedia es que, a causa del divorcio de amarillos y morenos, ya están a la vista pública las peleas entre hermanos, la reedición del bíblico pleito entre Caín contra Abel, en tanto que otros reeditan la tragedia griega al reeditar el parricidio político.

Y no faltan aquellos que víctimas de una mala educación familiar y la ausencia de valores democráticos elementales, asoman signos de las feas desviaciones conocidas como complejo de Edipo o de Electra; el amor y el odio como trama de un culebrón político electoral.

La comedia es que, a pesar de que el divorcio de amarillos y morenos se produjo a cusa de una pública infidelidad -y que contribuyeron a la separación los efectos perniciosos de la violencia intrafamiliar–, hoy abundan los hijos interesados en proponer una reconciliación –reencuentro que hasta hace meses parecía imposible–, para que la feliz pareja de antaño regrese al altar y hogaño refunde una nueva familia en la prosperidad que promete el milagroso 2018. Es decir, predomina la ambición sin límite, sin reglas ni principios.

La miseria es que el padre protagonista de la infidelidad, el artífice de la deslealtad y la traición –el que puso casa aparte y la bautizó como Morena– es el mismo que se encarga de enfrentar a hijos contra padres. En Morena se han encargado de alienar a los hijos de la casa amarilla, para ponerlos contra la madre. Por eso, Miguel Barbosa y otros, hoy son activos destructores del PRD.

La consigna que mueve la trama –una vez consumada la infidelidad–, es la venganza de Morena contra los amarillos del PRD. ¿Y por qué la venganza? Porque si bien el divorcio de las izquierdas era una separación necesaria, también es cierto que el divorcio limitó las futuras victorias de Morena.

Por eso, una vez que Morena ve crecer su empoderamiento en la vida electoral de todo el país, también entiende que llegó el momento de destruir a los amarillos y saquear lo que aún queda del PRD, incluido el rescate de algunos hijos pródigos.

Por eso el llamado a Alejandra Barrales y a muchos otros que aún militan en el PRD. Por eso el grito de Morena en la plaza publica: “Es tiempo de dar el paso, hay lugar para algunos…” dice el padre, en su intento por alienar a la hija encumbrada.

Y es que la tentación –en tanto signo de traición– es la más poderosa de las armas usadas por el patriarca de Morena, para destruir su antigua casa. Por eso les grita a aquellos que aún viven en el PRD, que de seguir en la casa amarilla, el futuro que les espera es el de la miseria y la extinción.

En cambio, si “dan el paso” y regresan al paraíso de Morena, les espera el cielo. No importan las anteriores deslealtades, no importa la infidelidad y tampoco la traición. Tampoco vale la pena recordar la violencia intrafamiliar y que los amarillos hayan sido acusados de todos los males de la política, incluso de pertenece a la mafia del poder.

Si “dan el paso”, los amorosos brazos de Morena se abrirán para recibir a los hijos descarriados. Si “dan el paso”, se olvidará el pasado y entonces recibirán cargos y responsabilidades capaces de satisfacer hasta al más exigente. Si “dan el paso” entrarán a la gloria.

¿Cuánto hijos descarriados del PRD darán el paso y seguirán al padre que puso casa aparte y que los invita al nuevo paraíso?

Es posible que aún sean muchos.

Lo que no saben es que a pesar de las tentaciones y la invitación a la traición, en el PRD se quedarán algunos que saben que con un porcentaje de entre 8 y 10% de los votos serán capaces de cambiar la historia.

Es decir, los pocos que se queden en el PRD, con un candidato como Miguel Mancera, podrían levantarán una votación suficiente para vender caro su amor y garantizar su futuro, en los previos a junio de 2018; porcentaje suficiente para cambiar la historia.

Por eso la desesperación de Morena por llevarse todo el cascajo posible: porque aún no hay nada para nadie.

Al tiempo.
12 Marzo 2017 04:01:00
El mejor periodista es el periodista muerto
En México, la consigna tiene carta de naturalización. Y es que a nadie importa –literalmente– que manos criminales maten a un periodista.

“El mejor periodista es el periodista muerto”, pregonan voces anónimas en redes, alimentadas por “la legión de idiotas” que mientan madres contra los periodistas que piensan distinto; que amenazan de muerte a los que disienten del populismo lopista y que, literalmente, ordenan matar a los que se atreven a denunciar la cloaca criminal entre política y crimen organizado.

Y el mejor ejemplo es el de Cecilio Pineda Brito, asesinado el 2 de marzo pasado, en Pungarabato, Guerrero –por hombres que viajaban en moto cuando le dispararon–, y cuyo crimen es sólo parte de la estadística macabra sin resolver.

En 2017 han sido asesinados en México dos periodistas. Desde el año 2000, según la CNDH, en México han sido asesinados 121 periodistas, de los cuales 99% de los casos siguen impunes.

¡Seamos honestos! ¿A quién importa que un periodista sea asesinado, amenazado, hostigado, perseguido, insultado, denigrado, ofendido? Más allá de su familia, no le importa a nadie; no importa al gremio periodístico, tampoco a opinantes o intelectuales y menos a las autoridades; sean federales, estatales o municipales.

Uno de los pocos casos de un periodista mexicano asesinado –en las últimas décadas– y que provocó indignación nacional fue el de Manuel Buendía, ultimado por denunciar los nexos entre política y crimen organizado.

Hoy, la muerte de un periodista, como la de un policía, un militar o un marino, no pasa de una mención mediática y de abonar a una estadística que, de tanto en tanto, es usada como ariete para sacar renta política. Más aún, la muerte de un periodista lo convierte –ya muerto–, en criminal. “Lo mataron por servir al narco”, dicen los idiotas de la legión.

En cambio, cuando fuerzas federales acaban con una pandilla criminal –cuyos integrantes estaban mejor armados y quintuplicaban en número a los federales–, ciertos políticos, intelectuales, periodistas y cierta prensa hacen causa mediática a favor de los criminales y crucifican a los oficiales.

Cecilio Pineda Brito se desempeñaba como reportero y editor de La Voz de Tierra Caliente. Denunció los vínculos de alcaldes de la Tierra Caliente con grupos de la delincuencia organizada.

En 2016 atentaron contra su vida y escapó de los matarifes. En la última transmisión en vivo a través de Facebook el reportero aseguró que las autoridades sabían dónde estaba Raybel Jacobo de Almonte, “El Tequilero”, y que se negaban a detenerlo, en San Antonio La Gavia, comunidad de San Miguel Totolapan.

En su red social –contaba con 38 mil seguidores– dijo que lo habían amenazado de muerte y que el Movimiento Social por La Paz radicalizaría sus movilizaciones para lograr el desafuero del diputado local priista Saúl Beltrán Orozco, acusado de tener vínculos con “El Tequilero”.

Mataron a Cecilio Pineda y a nadie importa.

¿“El mejor periodista es el periodista muerto”?

Al tiempo.
10 Marzo 2017 04:00:00
El hostigado periodismo mexicano
Todos saben que la guerra que desató Donald Trump contra los medios y la poderosa prensa estadunidense –cuando era candidato y una vez presidente–, se convirtió en un escándalo global con repercusiones en todo el mundo.

Y es que, ignorante de los básicos periodísticos, Trump acusó a medios y prensa de mentir, inventar y difamar. Y en un extremo delirante, acusó a medios y periodistas de ser los peores enemigos del pueblo.

Es decir, como no había ocurrido en la historia de Estados Unidos, los poderosos periodistas que antaño eran intocables, hogaño viven en carne propia los embates de un gobierno populista y bananero –como aquellos gobiernos que siempre criticaron–, y conocen pinceladas de una persecusión que, por décadas, han vivido periodistas de Cuba, Venezuela, Eduador, Nicargaua y México.

La diferencia es que en México y en las dictadoras del centro y el sur del contienete, el acoso a la prensa es tan viejo que ya no es noticia, es costumbre y hasta moneda de curso corriente.

Y, claro, tampoco existen puntos de comparación entre la represión a la prensa cubana, venezolana, ecuatoriana y nicaragüense –represión que viene de las dictaduras--, y la persecusión a la prensa mexicana, que sale del interés demencial de un político mesiánico, de su clasque, sus periodistas y medios afines, y que operan sus esbirros a través de redes y medios convencionales.

Pero si el ataque a la prensa norteameicana, por parte de Trump, provocó un efecto en todo el mundo, en las democracias europeas se conoció y condenó la demanda de un puñado de periodistas españoles que acusaron de represor de la prensa española al Partido Podemos, y a su líder, Pablo Iglesias.

Y es que el pasado 6 de marzo, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) emitió un comunicado informando que miembros de Podemos sostienen –desde al menos un año–, una “campaña sistematizada de acoso personal y en las redes” en contra de periodistas que publican información con la que el partido no está de acuerdo.

Según el documento de la APM, el Partido Podemos “amedrenta y amenaza” a los periodistas críticos, creando un “estado de miedo” para persuadirlos de que escriban “al dictado” del partido o “conducirlos hacia la autocensura”.

Entre las agresiones denunciadas, se citan llamadas personales con mensajes intimidantes como “ten cuidado con lo que escribes” o “te vas a buscar problemas”. También se consigna que funcionarios del partido insultan a periodistas –llamándolos “sinverguënza” después de las conferencias– o intentan desprestigiar su trabajo, acusándolos de mentir y poco profesionales, o de estar interesados en dañar al partido.

Más aún: se acusa a Podemos de hostigar a los comunicadores a través de redes sociales, donde los seguidores del partido replican los mensajes de forma masiva. ¡La mexicanísima legión de idiotas, que se hace presente en España!

Pero el autoritarismo, la intolerancia y la tendencia nada democrática de perseguir y hostigar a los periodistas, que practica el español Podemos, es una calca a la persecusión que vive e México la prensa crítica del populismo de Morena, de su dueño y sus demenciales engaños para pretender llegar al poder.

Vale recordar que Podemos y su líder, Pablo Iglesias, son producto del chavismo venezolano y que son para españa, lo que para México son el partido Morena y su dueño, López Obrador.

Sin embargo, y a pesar de que Podemos y Morena viven amoríos con la Venezuela de Nicolás Maduro, lo cierto es que entre México y España son distintos los ataques a la prensa, la persecusión y hostigamiento contra periodistas críticos de las dos expresiones del populismo más aldeano.

Como ya vimos, en España y hasta en Etados Unidos, la persecusión a los periodistas y el hostigamiento a su trabajo, es más bien un ataque moderado, si lo comparamos con la ferocidad y el nivel de agresividad de los ataques a la prensa mexicana que critica al rey del populismo.

En México, lo menos que dicen “las legiones de idiotas” y “las jaurías babeantes” a los críticos de AMLO, de su partido y de su ambición de poder, es un rosario de insultos y ofensas soeces, lejanos a la crítica y a las ideas.

Pero la persecusión sube de tono cuando los periodistss críticos pegan en el blanco y exhiben las trapacerías de “los morenos” y su credo.

Entonces aparecen las amenazas de muerte, lanzadas desde todos los ángulos y con la mayor agresividiad posible –siempre a través de redes--, para asustar al o los periodistas que se atrevieron a cuestionar al futuro rey mexicano.

Se han dado casos extremos, como el esbirro de AMLO, “Quico” Arreola, quien pidió despedir a los críticos de Obrador.

Y conste que Morena y AMLO aún no llegan al poder.

Al tiempo.
09 Marzo 2017 04:00:00
La transa del INE para 2018
Como saben algunos ciudadanos, la Cámara de Diputados seleccionará a tres nuevos consejeros del INE, que deberán estar en funciones a más tardar el 4 de abril próximo.

Queda claro que el procedimiento legislativo es vital para garantizar la calidad y legitimidad del proceso electoral federal de 2018; elección de la que saldrá el nuevo Presidente de los mexicanos.

Por esa razón, son muchos los intereses que tratan de “meter la mano” para imponer a uno, dos o los tres nuevos consejeros y, con ello, garantizar que el árbitro electoral pudiera favorecer a tal o cual partido o candidato; a Tirios o Troyanos.

Lo curioso es que, a 25 días del desahogo del proceso, ya es posible ver las “manos negras” y el “plan con maña” que se teje en torno a la elección de los nuevos consejeros. Parece una transa del INE para 2018.

Pero lo ridículo es que la trampa se teje a partir de los intereses personalísimos y electorales del presidente del INE, Lorenzo Córdoba, quien de manera grosera actúa como juez y parte. Y si lo dudan, van las pruebas.

Para designar a tres nuevos consejeros del INE, la Cámara de Diputados integra el Comité Técnico de Evaluación (CTE), que se encargará de evaluar y seleccionar a los aspirantes a consejeros. Al CTE concurren siete integrantes, tres propuestos por la Junta de Coordinación Política (Jucopa) de la propia Cámara, además de dos –respectivamente–, del Instituto de Acceso a la Información INAI y la CNDH. Nadie sabe por qué en un tema electoral participan esos dos órganos autónomos, estrechamente vinculados con la UNAM.

Lego de distintas evaluaciones de los 152 aspirantes inscritos –como un examen a realizarse mañana viernes y una entrevista personal–, el Comité Técnico de Evaluación presentará a la Jucopa de la Cámara de Diputados, tres quintetas de aspirantes, para que los diputados elijan a un futuro consejero, de cada una de las tres quintetas. Ese es el procedimiento legal.

¿Y la trampas? ¡Calma…! La trampa está en los siguientes momentos.

1.- Los indicios de trampa aparecen al integrar el Comité Técnico de Evaluación (CTE), cuyos miembros obedecen a un perfil negociado entre el presidente del INE, la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados y diversos grupos universitarios. ¿Lo dudan?

Resulta que cinco de los siete integrantes del CTE tienen estrechos vínculos profesionales o académicos con el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD) –al que pertenecen los consejeros Lorenzo Córdoba, Ciro Murayama y el jefe de asesores de Córdoba, Luis Emilio González Cacho–, y con el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) y la Facultad de Derecho de la UNAM, de donde la gestión de Córdoba ha nutrido al INE.

2.- Esa composición de cinco amigos de Córdoba en el Comité de Avaluación –César Iván Astudillo Reyes, Sergio López Ayllón, María Leoba Castañeda, José de Jesús Orozco Henríquez y Jorge Islas López–, garantizará al presidente del INE que por lo menos dos de los tres consejeros a elegir sean afines a su grupo. Y, curiosamente, en el grupo también aparece el influyente exrector, actual secretario de Salud y repentino aspirante presidencial, José Narro, promotor de los presidentes de la CNDH y del INAI. ¡Puras casualidades!

3.- De los 152 aspirantes que buscan ser consejero del INE, llegarán a la semifinal no más de 50, que reúnen los requisitos, ya que son o han sido consejeros estatales, empleados del propio INE, magistrados o exmagistrados electorales. Es curioso que por lo menos 40 de los 50 finalistas también pertenecen al grupo de Lorenzo Córdoba y José Narro. Es decir, la coartada casi perfecta.

El consejo general del INE lo integran un total de 11 consejeros. Para los primeros días de abril, dejarán el cargo Arturo Sánchez, Javier Santiago y Beatriz Galindo.

El grupo compacto del presidente del INE lo integraban el propio Lorenzo Córdoba, Ciro Murayama y Arturo Sánchez. Y, con mucha frecuencia, Enrique Andrade se sumaba a sus posturas, a pesar –o por eso–, de sus vínculos con el PRI.

Con la salida de Arturo Sánchez –uno de los tres sustituidos–, el presidente del INE jefatura sólo tres consejeros –Córdoba, Murayama y Andrade–, el cual se podría convertir en hegemónico con la llegada de dos –de los tres–, nuevos consejeros.

Dicho de otro modo, el presidente del INE trabaja para ser el jefe de un poderoso grupo de cinco consejeros del INE –muy cerca del 50% de los 11 integrantes del Consejo General–, con lo que tendrá en su mano la elección presidencial de 2018.

¿Y dónde quedarán la certeza, legalidad, transparencia, imparcialidad… del INE. ¿No es manipulado para fines personales?

Al tiempo.
08 Marzo 2017 04:00:00
El PRI en 2017: ¿triunfalismo o realismo?
Durante el 88 aniversario del PRI, Enrique Peña Nieto anunció que en los comicios de 2017 –en los Estados de México, Nayarit, Coahuila y Veracruz–, el PRI se llevará la victoria.

Es decir, que el Presidente –en tanto militante partidista–, anunció el regreso del “carro completo” para el PRI, en lo que para muchos son los peores tiempos del viejo partido.

Son embargo, el “triunfalismo” presidencial provocó, entre la clase política toda, uno de los ya comunes ataques de esquizofrenia colectiva. Se enojaron los líderes de todos los partidos opositores, así como precandidatos presidenciales de todos lo signos.

No faltaron los delirantes que –incluso–, vieron en el discurso del Presidente un supuesto anuncio “del fraude electoral que viene”. Por eso –frente al enojo colectivo–, obligan las preguntas.

¿Por qué, cuando el jefe real del partido en el poder anuncia “carro completo” en una elección, muchas voces linchan una supuesta expresión triunfalista?

¿Por qué, en sentido contrario, cuando los opositores proclaman victorias electorales “seguras” –como son los casos de Morena y el PAN– los mismos enojados cambian su postura y no censuran el “triunfalismo”, sino que lo aplauden?

¿Por qué dos posiciones, diametralmente opuestas, frente a hechos idénticos; el triunfalismo obligado de un partido político?

Lo cierto es que la esquizofrenia predominante entre los opositores les hace olvidar que en México y el mundo los partidos políticos, de todos los signos, nacieron para ganar elecciones; su obligación es la victoria electoral.

Más aún, en el mundo no existe un solo partido político, líder partidista o gobernante que diga –en la plaza pública o en privado–, que va a perder; que en su futuro y en el de su partido está la derrota de tal o cual proyecto, o tal o cual elección.

El problema es que la esquizofrenia política que picó a buena parte de la clase política mexicana, también parece causar amnesia entre líderes y dirigentes de los partidos opositores, quienes olvidan que su principal objetivo es estimular el ánimo de victoria ente electores, simpatizantes y seguidores.

Y, el mejor ejemplo de ese ánimo triunfalista, es el de AMLO, quien todos los días, durante meses y años, recorre el país llamando a “las cargadas” ciegas, sordas y miopes a favor de Morena, a partir del triunfalismo de que López Obrador será presidente. Y qué decir de Margarita Zavala, quien dice –con mucha razón–, que es la única que le puede ganar a AMLO.

Pero lo más curioso es que el supuesto triunfalismo de Peña Nieto pudiera ser falso.

Sí, porque ese triunfalismo se pudiera convertir en realismo. Y es que según no pocas variables electorales, el Presidente pudiera estar muy cercano a la realidad. ¿Por qué?

Porque según todos los indicios disponibles, el PRI tiene muchas posibilidades de llevarse la victoria en el Estado de México, en Coahuila y en las elecciones municipales de Veracruz, mientras que el PAN mantiene ligera ventaja en Nayarit. Y si se mantienen esas tendencias, Morena y el PRD pudieran resultar los grandes perdedores.

En el Estado de México, por ejemplo –y en donde ya empezó la guerra sucia entre el gobierno de Eruviel Ávila y, en sentido contrario, contra Josefina Vázquez Mota–, el PRI tiene al mejor candidato. Y es que, le guste o no a los malquerientes de Peña Nieto y de Eruviel Ávila, el aspirante del PRI, Alfredo del Mazo es, por mucho, el candidato mejor posicionado.

De igual manera –y también, contra los malquerientes de Peña–, lo cierto es que la popularidad del Presidente en el Estado de México es la más alta de todo el país, o si se quiere, la menos mala.

Pero hay otros elementos a considerar. Como no ha ocurrido en la historia de ningún presidente, Peña Nieto ha visitado el Estado de México en casi 200 ocasiones, en giras de trabajo, inauguración de obras y puesta en marcha de distintos programas de todo tipo.

Es decir, que una mayoría de mexiquenses ven con buenos ojos a Peña Nieto, además de que el Gobierno de Eruviel Ávila es uno de los mejor calificados, también a pesar de la siembra y cultivo de odio en su contra.

Y, en el caso de la elección de Coahuila, el PRI mantiene una importante ventaja sobre los opositores, a pesar de la imagen negativa de los cuestionables gobiernos de los hermanos Moreira.

Por eso la pregunta. ¿Y qué tal si el triunfalismo se convierte en realismo?

Al tiempo.
07 Marzo 2017 04:00:00
¡Las 35 peleas de AMLO!
El político mexicano más peleonero se llama Andrés Manuel López Obrador. Ha peleado con todos; con su familia, con su nombre y con su padre político.

1.- El primer pleito de AMLO fue con un hermano, al que en su infancia mató de un balazo.

2.- También mató políticamente a su padre, Cuauhtémoc Cárdenas, en un sonado parricidio político.

3.- AMLO también peleó con su nombre de pila; Manuel Andrés, el que cambio porque su acrónimo era MALO. Hoy es AMLO.

4.- Lleva más de 20 años peleando con Carlos Salinas; su villano favorito y jefe de “la mafia del poder”.

5.- Desde el debate presidencial de 2000, inició una guerra histórica, con Diego Fernández de Cevallos.

6.- Otro de sus blancos preferidos es Televisa. Y a cada pelea sigue una reconciliación.

7.- De igual manera, son históricos los pleitos con Vicente Fox, a quien motejó como “Chachalaca”, en un lance que le costó la elección presidencial.

8.- En 2014, y luego de la guerra de 2012, AMLO criticó y exigió la renuncia del presidente Peña Nieto, a quien hizo responsable “de la crisis económica y social” del país.

9.- López Obrador calificó como “distinguido miembro de la mafia del poder” a Manlio Fabio Beltrones. Le dijo “salinista” y “corruptazo”.

10.- El 17 de febrero, tras la detención del “H2” en Nayarit, AMLO dijo que se trató de una masacre. El secretario de Gobernación, Miguel Osorio, contestó que “no se puede justificar la falta de oportunidades para cometer delitos” y condenó el uso del tema con fines políticos y para defender criminales.

11.-. AMLO peleó con el subcomandante “Marcos”, líder del EZLN.

12.- También peleó con el Gobernador de Nuevo León, apodado “El Bronco”, de quien dijo; “fue candidato independiente para el pueblo pero no para la ‘mafia del poder’, ya que se entendió muy bien con Peña Nieto”.

13.- AMLO dijo al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, que no se preocupara por lo que él hacía y que mejor se ocupará de gobernar y dejar de robar en Puebla.

14.- En enero de 2015, AMLO insultó al gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez y lo acusó de “cínico, ambicioso y vulgar”. Malova contestó “los burros no saben de frenos”.

15.- Las peleas entre AMLO y Jesús Zambrano son de antología. Se han dicho de todo, hasta políticos.

16.- Andrés insultó a la marina en el operativo en Nayarit.

17.- Los pleitos de AMLO y Miguel Ángel Yunes, Gobernador de Veracruz, parecen competencia entre mentirosos y rateros.

18.- Ricardo Anaya y AMLO han peleado en no pocas ocasiones. La última, cuando Obrador acusó a Josefina Vázquez Mota de “malversar recursos”. Anaya le dijo ratero y AMLO casi le responde “tu lo serás”.

19.- Con Felipe Calderón, AMLO mantiene una pelea permanente. Lo acusa de todo, hasta de haber ganado la elección presidencial.

20.- Reiteradamente, AMLO ha insultado a Margarita Zavala. Le teme y, por eso, su odio a las mujeres.

21.- AMLO se lanzó contra Aurelio Nuño, cuando el hoy titular de la SEP parecía el candidato presidencial del PRI.

22.- Arturo, hermano de Andrés, fingió una disputa entre hermanos en la elección de Veracruz. Fue un teatro.

23. AMLO ha peleado con casi todos los medios, incluso con Proceso, La Jornada y Reforma, que son sus hojas parroquiales.

24.- Un pleito mayor fue con Excélsior, cuando el diario reveló el engaño de la herencia a sus hijos.

25.- AMLO traicionó a Mancera y en más de una ocasión lo ha insultado.

26. Andrés ha peleado con el PAN en los últimos 25 años.

27.- Contra el PRI es contradictorio su pleito, ya que AMLO es autor del himno del PRI.

28. La pelea contra el PRD es demencial. No sólo cobra venganza, sino que destruye al los amarillos.

29.- El antiguo IFE es uno de los clientes favoritos de las peleas de AMLO, Hoy los consejeros del INE, son sus lacayos.

30.- Los pleitos contra jefes del PRD son enfermos. Ha peleado a muerte con “Los Chuchos”, Ortega y Zambrano, con Carlos Navarrete y con Graco Ramírez.

31.- Con las mujeres ha peleado en tono misógino. Insultó en tono denigrante a Margarita Zavala y a Ruth Zavaleta. Hoy insulta y difama a Josefina Vázquez Mota.

32.- El mayor pleito con mujeres fue con Rosario Robles, a la que pretendió destruir y echó del PRD.

33.- Y el mayor pleito con un político fue con su padre, Cuauhtémoc Cárdenas, al que mató políticamente.

34.- Los pleitos contra periodistas son de antología. Ha peleado con Caros Loret, con Julio Hernández, con Martín Moreno, Ricardo Alemán…

35.- Y, por supuesto, también peleó con Donald Trump, el nuevo huésped de La Casa Blanca.

¡Los pleitos hasta hoy, más los que se acumulen!

Y frente al gusto por el pleito, vale preguntar: ¿Problemas políticos o de diván?

Al tiempo.
06 Marzo 2017 04:00:00
¡El PRI está vivo…! pero lo pueden matar
Todos, o casi todos, lo dan por muerto.

Dicen que la menguada popularidad del Presidente le pasará la factura en las elecciones de 2017 y, luego, le cobrará en los comicios presidenciales de 2018, en donde –muchos aseguran–, el PRI perderá la elección.

Otros sostienen que Enrique Peña pactó la derrota del PRI en el Estado de México –supuestamente a favor del PAN–, a cambio del presunto acuerdo de protección, luego de 2018.

Y no faltan los que aseguran que la elección mexiquense será sólo de trámite, ya que el acta de defunción del PRI ya fue firmada, precisamente por el mexiquense Peña Nieto.

Lo cierto, sin embargo, es que en política nada está escrito y todo puede pasar, sobre todo cuando falta más de un año para la elección presidencial; cuando los candidatos de los principales partidos aún no se “decantan” y cuando nadie conoce la forma en que evolucionarán la economía y la relación de México y Estados Unidos, determinante para la presidencial de 2018.

Por lo pronto, el pasado sábado arrancó la maquinaria llamada PRI, cuando en la ceremonia por el 88 aniversario del viejo partido, Enrique Peña Nieto dio el banderazo de salida a los preparativos para 2017 y 2018; un par de elecciones que en realidad serán una sola.

Y ante el priismo nacional en pleno, el Presidente dijo lo que tenía que decir –y que era urgente que dijera de manera pública–, para acabar con las especulaciones sobre una supuesta derrota anticipada y pactada con el PAN en el Estado de México.

Dijo que el PRI no pacta para perder y tampoco pacta derrotas adelantadas. Auguró “carro completo” para el PRI en 2017 y llamó a la suma de esfuerzos para un objetivo común; la victoria presidencial y, con ello, la defensa de las grandes transformaciones. Se refería a la defensa de las reformas producto del Pacto por México, que el ilegal candidato López Obrador prometió revertir.

Y era urgente que Peña Nieto desmintiera la versión de una supuesta derrota pactada en el Estado de México, porque manos interesadas insisten en sembrar entre la opinión pública la especie de que la presidencial de 2018 ya está decidida a favor del candidato ilegal de Morena, López Obrador.

Pero acaso lo más importante del mensaje presidencial fue el llamado de unidad al interior del PRI. Y no, no se trata de un recurso retórico y tampoco de un “cliché”. ¿Por qué?

Porque el desfondamiento del PRD que inició la Morena de AMLO, no se queda sólo en el partido amarillo y tampoco en el PAN. No, lo cierto es que a los estrategas de AMLO le importa incluir en la nómina de Morena no sólo a los traidores del PRD, sino a “peces gordos” del PAN, pero sobre todo del PRI.

En realidad el mensaje de Peña y la cuidada convocatoria al aniversario 88 del PRI, fue una llamada de atención al priismo todo; líderes, secretarios de Estado, gobernadores y dirigentes, a los que veladamente les fue leída la cartilla de que el Gobierno y su partido no tolerará traiciones.

Y es que, además del caso probado de Javier Duarte –que pactó con AMLO en la elección de Veracruz–, otros cuadros de primer nivel han sido tocados “por la mano del diablo”. Es decir, AMLO y sus estrategas van de casa en casa, del priismo y el panismo, para convencer a “peces gordos” para que sigan la causa lopezobradorista.

En el PRI aprietan tuercas, ponen candados y mandan mensajes, para evitar que gobiernos estatales, dirigencias locales o cuadros nacionales sean tentados por el canto tabasqueño. Por eso el metafórico “no se equivoquen, el PRI no pacta derrotas”, de Peña Nieto.

Y es que si el PRI aún está vivo –y nadie puede dar por derrotado a ningún partido–, los propios priistas lo pueden matar con una traición a favor de la Morena de AMLO.

Y un mensaje casi idéntico se produjo ayer domingo, cuando en Toluca el PAN oficializó la candidatura de Josefina Vázquez Mota al Gobierno mexiquense. Al acto asistieron todos, o casi todos; Tirios y Troyanos, amigos y adversarios, y hasta se conoció un oficio en donde los inconformes con la designación de Josefina se desisten de toda acción legal contra la candidata del PAN al Gobierno del Estado de México.

Y es que en la elección mexiquense, el PRI y el PAN ensayarán sus cartas, sus fortalezas y, sobre todo, su capacidad para lograr la unidad interna que requieren para sobrevivir una de las más feroces batallas electorales de la historia.

Son tiempos de unidad en el PRI y el PAN. ¿Serán capaces de lograrlo?

Al tiempo.
05 Marzo 2017 04:01:00
El país de cínicos
Los mexicanos menores de 40 años no recuerdan que en su segundo informe de Gobierno –en 1978–, el entonces presidente José López Portillo sentenció: “lo peor que le puede pasar a México, es convertirse en un país de cínicos”. En esos años era moneda de curso corriente la máxima: “¡el que no transa no avanza!”.

Y seguro esos millones de mexicanos menores de 40 están hasta la madre de los políticos corruptos y –en general–, de una sociedad corrupta. Por eso, seguro votarán por un candidato no corrupto; por el mesías de la política.

Pero, a 39 años, parece cumplida la maldición de “Jolopo”. ¿Por qué?

Porque al tiempo que menores de 40 condenan la corrupción, muchos de ellos aplauden la traición, deslealtad y el “chaqueterismo” político; festejan que se cumpla la máxima de “¡quien no transa no avanza!”.

Vivimos en el país de cínicos que pronosticó “Jolopo”, otro cínico.

Y es que hay un político y dueño de un partido que, en la plaza pública, invita a la transa; a la deslealtad, al engaño y la deserción. El mesías de la política que promueve la pureza a partir del cambio de religión política.

Ese mesías pregona en la plaza: “Traicionen sus ideales y olviden sus creencias; sean desleales al partido que les dio vida política, puestos, dinero y todo; den la espalda a los principios y la doctrina partidistas, engañen a sus electores, a pesar de ser los más corruptos y… si me siguen, perdonaré sus pecados, por más corruptos que sean o hayan sido”.

Y muchos políticos, de todos los signos y credos, siguen el llamado del oportunismo, la deslealtad, el “chaqueterismo” y la transa. Los corruptos van detrás del perdón de sus pecados, porque el mesías promete no sólo perdonar los pecados, sino que garantizará impunidad legal y hasta nuevos cargos a quien lo sigan. Claro, sin importar el tamaño de las raterías.

Es decir, el mesías de la política combate la corrupción y a los corruptos con la fórmula mágica de que sean leales a su causa y traidores a su pasado.

Y es que en el reino del mesías de la política mexicana no existen leyes ni justicia para los corruptos y sus corruptelas. El mesías promete perdón e impunidad a los rateros, a cambio de sumisión a su causa y a su credo.

Por eso, el mesías pregona “venga a mi reino la corrupta clase política mexicana, del partido que sea; son bienvenidos y serán perdonados, a cambio de sumisión a mi proyecto y a mi coronación”. El mesías promete acabar con la corrupción, llevando a su templo lo peor de la política. Edificará su reino con los más corruptos.

El mesías cree que coronado por lo peor de la clase política podrá instaurar el reino de la honestidad valiente en un país que ya no se llamará México, sino “el Reino de la Morena del Perdón”.

¿Quién es más corrupto, el político que roba o el mesías que solapa y premia a los políticos rateros, a cambio de que lo sigan y aplaudan?

Por eso, en la puerta de su iglesia, el mesías colocó un simbólico comité de recepción; ¡un bote de basura! ¡La basura como símbolo de cambio!

¡Y que cada quien se ponga el saco!

Al tiempo.
03 Marzo 2017 04:00:00
Barbosa y el PRD; mentiras y mentirosos
En las llamadas “redes” se han decantado tres debates sobre la crisis que vive el PRD y la fuga de sus figuras.

El primero tiene que ver con la “descocada” declaración de Miguel Barbosa, quien dijo que se iría del PRD, el día que el partido amarillo hiciera una coalición con el PAN.

La segunda se refiere a la “desmemoriada” declaración de algunos jefes del PRD, que amenazan con expulsar a Barbosa, por apoyar a López Obrador, lo que supone una traición mayor.

Y la tercera parece la “botarga” en el pastel, ya que los bots no se ponen de acuerdo si llamar a Barbosa “traidor” o “solovino”.

Como saben, luego de anunciar que apoyaría la candidatura presidencial de AMLO, los jefes del PRD pidieron al senador Miguel Barbosa abandonar la coordinación de los senadores amarillos y que dejara el partido.

Barbosa se negó y en medio de una fea escaramuza de dimes y diretes y un pataleó con el clásico “no me voy, no me voy y no me voy”, sacó de la manga una “decisión brillante”. Dijo: “Cuando el PRD apoyara al PAN, hiciera una coalición con el PAN, yo me iría del PRD. No estaría en un partido que fuera de la estrategia del PAN”.

Está claro que Barbosa se refería a una alianza PRD-PAN, en 2018. Sin embargo, la terca realidad demuestra que la memoria del senador Barbosa es flaca y su convicción anémica. ¿Por qué?

Porque en los últimos 25 años se han producido no una, ni dos y tampoco cinco coaliciones PAN-PRD, sino por lo menos 25 alianzas electorales del PRD y el PAN en otras tantas elecciones estatales.

Y si lo dudan, van los datos de algunas de esas coaliciones.

1.- En 1992, en Durango, el panista Rodolfo Elizondo, motejado como “El Negro”, compitió contra el PRI en alianza con el PRD y perdió.

2.- En 1999, en Coahuila, el panista Juan Antonio García Villa compitió contra el PRI en alianza con el PRD y perdió.

3.- En ese 1999, en Nayarit, el panista Antonio Echevarría compitió por el Gobierno estatal, en alianza con el PRD y ganó.

4.- Hoy, también en Nayarit, el hijo del exgobernador, del mismo nombre, va de nuevo por el gobierno, también en alianza con el PRD.

5.- En el año 2000, en Chiapas, el perredista Pablo Salazar Mendiguchía, fue en alianza de todos contra el PRI y ganó. Hizo un gobierno de terror y fue a parar a prisión, Y hoy le mienta la madre a los partidos y busca una candidatura presidencial independiente.

6.- En 2001, en Yucatán, el panista Patricio Patrón ganó la elección local gracias a una alianza con el PRD.

7.- En 2010, en Oaxaca, el perredista Gabino Cué ganó el Gobierno estatal en alianza con el PAN.

8.- En 2004, en Chihuahua, el panista Javier Corral compitió en alianza con el PRD y perdió.

9.- Repitió en 2016 y en alianza con el PRD ganó.

10.- En 2010, en Sinaloa, Mario López Valdez compitió contra el PRI, en alianza PAN-PRD y ganó.

11.- Ese mismo año, en Puebla, Rafael Moreno Valle fue en alianza PAN-PRD y ganó.

12.- En 2010, en Hidalgo, Xóchitl Gálvez compitió en alianza PAN-PRD y perdió.

13.- En 2013, en Baja California, el panista “Quico” Vega fue en alianza PAN-PRD y ganó.

14.- En 2016, en Durango, José Rosas Aispuro compitió en alianza PAN-PRD y ganó. La lista sigue –y llega a por lo menos 25 alianzas PAN-PRD–, entre las que destacan las victorias recientes de Carlos Joaquín en Quintana Roo y Miguel Ángel Yunes, en Veracruz. Muchos otros, claro, perdieron.

¿De qué habla el senador Barbosa cuando se refiere a una suerte de traición ideológica por una alianza PAN-PRD en 2018 ¿No avaló el senador Barbosa muchas de las alianzas estatales arriba citadas?

¿Por qué se escandaliza el senador de una alianza PAN-PRD en la presidencial, cuando él mismo promovía las alianzas estatales entre amarillos y azules? ¿No es incongruente, o sólo se justifica?

Y en el caso de la dirigencia del PRD, que encabeza Alejandra Barrales, tampoco tiene memoria cuando acusa de traición a Barbosa, ya que en muchas de las coaliciones recordadas arriba –sobre todo la elección de Javier Corral–, muchos perredistas hicieron campaña por el panista, mucho antes de que se decidiera una alianza. ¿No fue traición?

Es decir, si se acusa a Barbosa de traición, los traidores en el PRD son todos. Pero el problema, en realidad, no son las alianzas, sino el insultante oportunismo y la incongruencia.

Y sobre el tercer debate, en torno a motejar a Barbosa como “solovino”, vale recordar que el 9 de junio de 2016, López Obrador dijo que muchos ciudadanos llegan voluntariamente a Morena, “a los que yo llamo cariñosamente ‘solovinos’, que sin ser acarreados fueron a darnos su apoyo y respaldo”.

¡Que a nadie escandalicen las palabras!

Al tiempo.
02 Marzo 2017 04:00:00
¡De candidatos gritones a gobernadores inútiles!
Para nadie es nuevo que la candidatura a un puesto de elección popular –por un partido opositor– es la oportunidad de oro para “mentar madres”, “despotricar”, descalificar e insultar a los gobiernos en turno.

Dicho de otro modo, la postura mas cómoda en la política es la de candidato opositor, ya que se puede culpar de todo al gobierno en turno, en tanto la parte contraria –la de ser gobernante– significa un severo desgaste que va desde las dificultades propias de los problemas hasta la incapacidad para resolverlos.

Lo curioso es que cuando los gritones candidatos opositores –que prometen resolver todo– se convierten en gobernantes, resultan iguales o peores que aquellos a los que sustituyeron.

Y un caso emblema de esa incongruencia la vimos en días recientes cuando el titular de Gobernación, Miguel Osorio, respondió a López Obrador que cuando fue jefe de Gobierno del DF, la capital del país vivió el peor nivel de violencia e inseguridad, al grado que la sociedad organizó la mayor marcha de protesta por esa inseguridad. Osorio recordó esa historia porque AMLO acusó al Gobierno federal de no resolver la violencia y la inseguridad.

Pero los casos recientes resultan aun más emblemáticos.

Apenas en 2016, gobernadores del PRI, PAN e independientes que ganaron sus respectivas elecciones estatales a mandatarios de otros partidos hoy gobiernan peor que aquellos a los que cuestionaron, satanizaron y hasta echaron del poder.

El caso más penoso es Veracruz, en donde el expriista y hoy panista Miguel Ángel Yunes llegó al Gobierno con un discurso que satanizó a su antecesor, Javier Duarte, a quien acusó de ratero e inútil, por decir lo menos.

Sin embargo, hoy Veracruz vive un nivel de violencia mayor al de los últimos años de la gestión de Javier Duarte. ¿Y cuál ha sido la respuesta del gobernador Yunes?

Es penosa, ya que por un lado montó un insultante circo mediático en torno a Javier Duarte, mientras la violencia y el crimen se han incrementado a niveles de escándalo. Más aún, el Gobierno federal debió enviar fuerzas federales, mientras que en Boca del Río se repitió el tiradero de muertos que ya se había vivido al inicio de la gestión de Duarte. Yunes sólo atinó a decir que son las bandas criminales.

El de Chihuahua es otro caso. El entonces candidato, Javier Corral, se regodeó durante meses, en una campaña que demolió a César Duarte, a quien responsabilizó de los altísimos niveles de violencia, inseguridad, crimen y desfalco estatal. Hoy Chihuahua es gobernada por Javier Corral y la violencia no es mejor que en los peores momentos de su antecesor.

Todos los días aparecen muertos y escándalos vinculados con la violencia, la inseguridad y el crimen. Apenas el pasado domingo, el vicerrector de una prestigiada universidad privada fue asesinado a balazos cuando salía de un acto religioso. Corral resultó otro candidato gritón y gobernador inútil.

En Nuevo León ganó el independiente Jaime Rodríguez, motejado como “El Bronco”. Llegó al poder gracias a un discurso incendiario contra los gobiernos de partido y contra los medios, en especial contra la prensa. Hoy Nuevo León vive una nueva crisis de violencia e inseguridad, en medio del más bajo nivel de popularidad de “El Bronco”, quien colocó a decenas de parientes en la Administración y debió despedir colaboradores por distintas irregularidades. Y, de pilón, ayer “El Bronco” debió pedir ayuda al Gobierno de Peña Nieto, en medio de una grosera campaña presidencial.

Pero el estado en donde los escándalos parecen mayores es Sinaloa, en donde el gobernador priista Quirino Ordaz Coppel parece que no existe. Hoy Sinaloa es escenario de matanzas, masacres, extorsiones, y parece que no hay autoridad capaz de reaccionar. Sinaloa es un estado en donde no gobierna el PRI, sino las bandas criminales.

Más aún, a los rentables negocios de la horticultura y el cultivo de camarón en Sinaloa los atrapó el crimen organizado. Y es que las bandas criminales ya no secuestran personas. En Sinaloa secuestran empresas, campos de cultivo, y si no les pagan lo que piden, sabotean las empresas.

En todos los casos los gobiernos estatales mencionados han tenido que pedir ayuda del Gobierno federal porque no pueden con el paquete de la inseguridad y la violencia. Y en algunos casos no pueden siquiera con la administración elemental del Gobierno.

Pero cuando esos gobernadores eran candidatos opositores, no se cansaban de acusar a sus antecesores de inútiles y rateros. ¿Hasta cuándo pondrán un alto al engaño los ciudadanos? Al tiempo.
01 Marzo 2017 04:00:00
¡Despertó y ya lo amaba!
Son muchos –la mayoría políticos oportunistas y ambiciosos sin freno– que dan por hecho que Andrés Manuel López Obrador será el Presidente de México a partir del 1 de diciembre de 2018.

Por eso cada vez son más los que se suman a una grosera “cargada” que no es más que retrato en sepia de los peores tiempos del PRI; tiempos de la indignidad, de la sumisión y la lealtad a toda prueba, con tal de ganar un huesito.

¿Recuerdan la denigrante “bufalada” del PRI que tanto cuestionaban la izquierda y la derecha de los años 60 del siglo pasado? ¿Recuerdan a Heberto Castillo, a Campa, Arnoldo, al “Búho” Valle y a otros que en la tribuna de la Cámara de Diputados se carcajeaban de los trapecistas del PRI?

Pues esa “cargada” hoy la prohíja el dueño de Morena. Sin embargo, el problema no está en López Obrador y en su campaña engañabobos; tampoco en su candidatura ilegal y mucho menos en sus aspiraciones adelantadas. En realidad, Andrés hace lo que debe, en tanto ambicioso de poder sin límite.

No, el problema real está en los políticos bobos y en las ambiciones idiotas de aquellos que, sin el menor sentido común, sin pudor alguno y sin vergüenza, juegan el deshonroso juego del trapecismo político.

Dicho de otro modo, para cumplir la premisa de una “candidatura engañabobos” deben existir, como premisa fundamental, dos partes; el candidato y los idiotas que le creen.

Y vale el tema por la más reciente y vergonzosa compra del establo “obradorista”, que incluyó en sus filas al senador y líder de la bancada del PRD en el Senado, Miguel  Barbosa, quien el pasado lunes anunció “la buena nueva de la iluminación divina”.

Es decir, Barbosa se acostó siendo un convencido y severo crítico de López Obrador y amaneció convertido en amoroso seguidor de AMLO. Una mala noche que hizo olvidar principios, convicciones, historia y congruencia.

¿Qué ocurrió?

Nada, que una revelación nocturna iluminó el cuerpo, la mente y los sentidos del duro crítico de AMLO, quien, de golpe y porrazo, olvidó lealtad, principios, dignidad y hasta la vergüenza. Y entonces tragó sapos y serpientes que lo hicieron vomitar loas al mesías por venir. Como Gregorio, el de Kafka, Barbosa despertó y la estomatología lo hacía hablar otro idioma, el idioma de la sumisión por hambre. 

Y es que la mañana que siguió a la “iluminación divina” el senador Barbosa pregonaba bondades y bendiciones de su nuevo guía. López Obrador ya no era un político tóxico, sino que hoy es el mesías que salvará al mundo, al que Barbosa prometió y prodigó renovados votos de lealtad, en ese tono santurrón del conservadorismo poblano.

¿Cómo explicar esa mesiánica transformación?

En el fondo –y más allá de los fenómenos sobrenaturales que hicieron el milagro de la conversión en Barbosa–, no hay otra explicación que las vulgares tentaciones carnales; la terrenal ambición sin límite. Y es que AMLO recorre el país pregonando la tierra prometida; prometiendo puestos y posiciones en un Gobierno imaginario, pero cuya tentación dobla hasta al más pintado.

Pero también es cierto que no se requería mucho para convencer al jefe de los senadores del PRD. ¿Por qué?

Porque Barbosa es epítome del oportunismo, la traición y el agandalle. En su breve y meteórica carrera política, no ha conocido lealtad ni ideología distintas a su personalísimo interés. Su religión poblana –como dice el clásico– “es la indecencia” política. “Metro a metro conoce las calles” de la deslealtad y “el oro” es la “lámpara sin luz” de su trayectoria.

¿Por qué deja Barbosa el PRD y abraza a Morena? ¿Por qué le prende incienso a López Obrador?

Por la misma razón que traicionó a “Los Chuchos”, por la misma razón que traicionó a Mancera; porque Barbosa vive el doloroso cambio de piel –el desempleo político sexenal–, y porque el zurrón amarillo no le da para vivir a futuro. Cambia de piel y busca nuevas fuentes de alimento para vivir de la política; busca el oasis de los vividores de la política, busca a Morena.

Barbosa se desesperó, se asustó, se apanicó. Y de aquel político medianamente sensato que veía y entendía algunas realidades de la política, hoy apareció como rata de naufragio; presto a saltar sobre la primera tabla de salvación, aunque esa tabla sea el reverso de todos lo que pregona en su breve carrera política.

¿Qué va a decir ahora Miguel Barbosa a todos aquellos a los que trataba de convencer de que AMLO era un peligro para México.

¿Hoy Barbosa también es un peligro para México?

Al tiempo
28 Febrero 2017 04:00:00
¡Destruyen al país, para ser presidente!
La historia no es nueva. En su momento, el hoy presidenciable Jorge Castañeda, inventó una supuesta ejecución en Tlatlaya, en el Estado de México, por militares que presuntamente masacraron a toda una banda de integrantes del crimen organizado.

En esa ocasión, Castañeda y otros opinadores especularon que se trató de una ejecución militar contra criminales indefensos. ¿Por qué? Porque según la “chabacana idea” de Castañeda era “poco creíble” que todos los criminales hayan muerto, mientras ningún militar perdió la vida. Luego entonces, se trató de una masacre.

Todo a pesar de que la banda criminal era cinco veces más numerosa que los efectivos militares, a pesar de que un militar baleado estuvo al borde de la muerte y que los matarifes portaban más armamento y de mayor potencia que los propios militares.

El escándalo mediático, la insidia y la intriga fueron tales, que aquellos militares que a riesgo de su vida enfrentaron a los criminales fueron llevados a juicio. A la vuelta del tiempo, jueces civiles exoneraron a todos los militares. Y, como ya es costumbre, a nadie importó el descrédito de los uniformados –y de sus familias–, acusados injustamente y enjuiciados por cumplir con su deber.

Quedó claro, al final, que se trató de una insidia con fines político-electorales; venganza que exhibe la miseria social y política de actores de una clase política que vive del desprestigio institucional para obtener reta electoral y que –por increíble que parezca–, defienden a los grupos criminales. Hoy Castañeda es precandidato presidencial.

Pero la historia se repite con el ilegal candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, quien siguió el ejemplo de Castañeda y con montañas de mentiras cuestionó la eficacia de marinos y militares en un impecable operativo en Tepic, Nayarit, que terminó con el matarife motejado como el “H2”.

En abierta campaña proselitista –y sin que le INE diga nada–, Obrador inventó que en el operativo fueron masacrados niños. Luego dijo que jóvenes y, al final, volvió a cambiar la versión para señalar que masacraron a menores de 30 años.

Y AMLO se metió al tema no porque le importen las instituciones, se metió por la renta política para los candidatos de Morena, en una entidad en donde se elegirá el Gobierno estatal el 4 de junio. Y, por supuesto, nunca dijo que los criminales recibieron a balazos a los uniformados y menos que portaban mejor armamento que los propios marinos.

Eso sÍ, dijo que en más de una década de lucha contra el crimen nada se ha logrado y que “¡cuando sea presidente!” acabará con las masacres, en alusión a que su hipotético gobierno –AMLO ya se asume como ganador en 2018–, no combatirá las bandas criminales, sino que esperará a que por obra y gracia del cielo los malos dejen las armas, abandonen el rentable negocio del crimen y vuelvan al redil.

Sin embargo –y contra la costumbre–, el Gobierno federal no se quedó callado. El secretario de Gobernación, Miguel Osorio, acusó a AMLO de usar con fines político electorales las acciones oficiales contra el crimen y le dijo que cuando era jefe de Gobierno del DF, AMLO no hizo nada contra la violencia y el crimen, y hasta se burló de la más concurrida manifestación de protesta por la incapacidad oficial en el combaste al crimen.

Y el caso más reciente de la miseria política con fines electorales lo vimos el domingo último, cuando Emilio Álvarez Icaza hizo pública su precandidatura presidencial. Por supuesto que –como cualquier ciudadano con derechos plenos– tiene libertad de aspirar al puesto que quiera.

Sin embargo, lo cuestionable es que igual que muchos defensores de derechos humanos, Álvarez Icaza construyó su aspiración presidencial sobre la manipulación grosera del crimen de “los 43” y a partir del descrédito institucional.

Y es que desde su posición como secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Álvarez Icaza desacreditó la versión oficial del crimen de los normalistas y se erigió en defensor de la verdad absoluta.

Pero, en el fondo, el objetivo era claro. Aquí documentamos de manera repetida que detrás de la “mano negra” de Emilio en el caso Iguala, no había más que el interés de construir una candidatura presidencial, lo que fue negado de manera sistemática.

El pasado domingo, Álvarez Icaza anunció que buscará ser candidato presidencial independiente. Lo curioso es que sus aplaudidores son, al mismo tiempo, la claque de AMLO.

Dicho de otro modo, que asistimos a una simulación. Y es que, llegado el momento, la dizque candidatura independiente –junto con otras– se subirá al tren de AMLO. ¿Y el país? ¿Y la congruencia? ¡Les vale madre…!

Al tiempo.
27 Febrero 2017 04:01:00
Los dictadores de hoy; AMLO, Trump y Maduro
Cuando una democracia está en peligro de retroceder en dirección a una dictadura, el síntoma más claro de esa desviación –y al tiempo el más peligroso– es el ataque a la libertad emblema de la democracia; la libertad de expresión.

Y es que el ataque a los medios y –en general– a la libertad de expresión, no viene de la sociedad, sino de reputados actores políticos de la democracia víctima del proceso de demolición.

Y por absurdo que parezca, en el México del siglo XXI, uno de los principales actores políticos –Andrés Manuel López Obrador– es la mayor amenaza a la democracia mexicana. ¿Por qué?

Porque todos los días nos regala muestras de que su futuro en el poder es el de un dictador. Dicho de otro modo; AMLO confirma todos los días que pretende imponer una dictadura en México y acabar con la democracia.

¿Lo dudan?

A estas alturas, está claro para el mundo entero que en Venezuela impera una dictadura, encabezada por el déspota Nicolás Maduro. Y todos saben que los primeros pasos de Chávez y Maduro para imponer su dictadura y para destruir la democracia fue, precisamente, la destrucción de la prensa y los medios independientes, al grado de que hoy sólo existe una prensa oficial en Venezuela

Pero además, hace días, Maduro decretó la expulsión de la cadena CNN de su país; la última voz independiente en Venezuela. De esa manera, el mundo entero entendió que no hay marcha atrás a la dictadura venezolana.

En Estados Unidos, el sátrapa Trump inició una feroz guerra para tratar de callar a la prensa crítica de su gobierno –acusó a los periodistas de enemigos de los ciudadanos y de la libertad– lo que provocó una feroz advertencia de los propios republicanos, que alertaron sobre el riesgo dictatorial de Trump.

El senador y excandidato presidencial republicano John McCain afirmó: “los dictadores empiezan reprimiendo a la prensa”, luego de que Trump dijera que algunos medios son “el enemigo del pueblo”.

Y McCain recomendó: “Si quieres preservar la democracia como la conocemos, tienes que tener una prensa libre y, muchas veces, adversaria. Y sin ella, me temo que perderíamos muchas de las libertades individuales con el tiempo. Así es como empiezan los dictadores”, insistió en entrevista con NBC.

Pero al gobierno de Trump le valió madre la crítica y días después –el pasado viernes– la Casa Blanca utilizó las mismas tácticas que Hugo Chávez y Nicolás Maduro; impidió la entrada a CNN, The New York Times, Los Angeles Times, Daily Mail, Politico, New York Daily y Buzzfeed, a una conferencia de prensa de Sea Spicer, vocero del Gobierno de Trump, mientras la prensa más conservadora, como Breitbart News, Fox, One America News, The Washington Times, ABC, CBS, NBC y Bloomberg sí estuvieron presentes en el evento. Es decir, Trump se comporta de manera idéntica a los déspotas dictadores bananeros de Venezuela y Cuba.

En México, un candidato presidencial que realiza proselitismo de manera ilegal, Andrés Manuel López Obrador, intentó censurar a los medios de comunicación, a través de la eliminación parcial de la Ley sobre el Derecho de Réplica. Es decir, trató de cancelar la libertad de expresión.

Pero ese fue sólo un intento. AMLO no da entrevistas, si no es a modo. Y cuando se ve obligado a responder a los periodistas en un evento callejero, los acusa de “ser periodistas maiceados”, como ocurrió recientemente en gira por Veracruz, cuando reporteros le cuestionaron la inmoral alianza de Morena con Javier Duarte.

Pero tampoco ahí termina la historia. El 19 de febrero, el escritor y periodista, Martín Moreno, publicó en El Universal una severa crítica a las mentiras y engaños de AMLO, bajo el título “Por qué no votaré por López Obrador”, en la que prueba que Obrador sigue los pasos de dictadores como Castro, Chávez y Maduro.

Furioso, Obrador respondió con insultos que dejaron ver su talan dictatorial al acusar al escritor como: “un mal escritor, dedicado a explotar el conservadurismo y la ignorancia de la sociedad”. Lo traicionó la posverdad.

Todo esto ocurrió mientras Forbes México eliminó de su edición digital un artículo de Sergio Negrete, en donde el autor documentaba que la propuesta electoral de AMLO es un engaño. Curiosamente la censura se produjo cuando Forbes publicó una extensa y elogiosa entrevista a Alfonso Romo, uno de los financistas de AMLO.

Y, por si lo olvidaron, en los previos a 2016 –y a través de su esbirro, Federico Arreola– el señor Obrador pidió a dueños de los diarios en los que trabajaban algunos de sus críticos –como el autor del Itinerario Político– que los despidieran. ¿La razón? Elemental; AMLO siempre ha sido un dictador bananero. ¿Así o más claro?

Al tiempo.
26 Febrero 2017 04:00:00
Ese cadáver llamado PRI
Está claro que el Gobierno federal decidió pagar los costos políticos, de imagen y popularidad, producto de decisiones impopulares –e inaplazables–, como liberar el precio de la gasolina.

Sin embargo, nadie sabe si al Gobierno le preocupa el daño causado al PRI –por el enojo social– en las elecciones de 2018. Y tampoco se sabe si existe un “plan B” o si –de plano– asistiremos a la entrega deliberada del poder por parte del PRI.

Por eso la pregunta se formuló directamente al presidente Peña Nieto.

¿No entregará su Gobierno el poder –por adelantado– a opositores populistas, como muchos cree? ¿Tiene su Gobierno un “plan B” para que esa crisis de impopularidad no acabe con el PRI en 2018?

Peña Nieto no lo pensó ni un minuto. Respondió convencido.

“Soy Presidente de los mexicanos, no de un partido político… mi responsabilidad es con los mexicanos, con la estabilidad económica, con el bienestar de las familias, no con un partido… el juego democrático hará lo suyo”.

Luego explicó que por años los gobiernos privilegiaron decisiones populares para no perder puntos en las encuestas. Y reiteró lo que ha dicho desde el arranque de su gestión “no Gobierno para las encuestas”.

Ya en corto, en la despedida, Peña Nieto se dijo confiado de que el PRI “sabrá hacer su trabajo en 2018”.

Salimos de la casa presidencial con más dudas que respuestas.

Y es que el PRI de hoy parece un cadáver político, mientras su adversario, la Morena de AMLO, le roba discurso, clientela, populismo, compra de conciencias, acarreo y la habilidad engañabobos. Morena roba todos los días viejos cuadros al PRI –cascajo político–, que son la peor mafia en el PRI pero que, con sólo mudar el zurrón del PRI a Morena, se convierten en iluminados.

Por eso la pregunta: ¿El PRI “sabrá hacer su trabajo en 2018”, como confía Peña Nieto?

Son muchas las dudas. ¿Quién era Enrique Ochoa, antes de presidente del PRI? ¿Qué son hoy la CTM, CNC y la CNOP; qué son los seccionales, distritales, cuadros de base y la escuela de cuadros? Los sectores y la vieja estructura de cuadros, exgobernantes y operadores no existen más en el PRI. Hoy todo viene de arriba, nada de los cuadros de base.

Una reciente compra de AMLO, en el mercado de “cascajo político”, confesó: “Estoy con Obrador, porque me ofreció un cargo en su Gabinete”.

¿Y dónde están cientos o miles de cuadros que en décadas formó el PRI y que empoderó y tiene en el olvido? Uno de ellos, impresentable para muchos, José Murat, propuso el regreso de operadores y cuadros olvidados para salvar al PRI.

Idea descabellada que, sin embargo, pudiera recuperar para el PRI no sólo viejos y exitosos métodos –como la operación política y el reparto de cuotas de poder–, sino que pondría a su servicio a un experimentado ejército de políticos que no tiene ningún partido. ¿Descabellado? Al tiempo.
23 Febrero 2017 04:00:00
¿No que no…?  ‘Los 43’, ¡bandera para 2018!
Aquí lo dijimos hasta el cansancio.

Dijimos que era vergonzoso y de náusea, que políticos sin escrúpulos y supuestos defensores de derechos humanos, usaran la bandera ensangrentada de “Los 43”, de Iguala, para financiar y construir candidaturas presidenciales para 2018.

Dijimos que era imperdonable que antes, durante y después de muertos, “Los 43”, fueran convertidos en pingüe negocio político y que el dolor de las familias y la memoria de los masacrados se convierta en votos para los ambiciosos sin límite, que buscan competir en la presidencial de 2018.

Lo lamentable es que esa denuncia –que cada que la hicimos nos valió miles de mentadas de madre y decenas de amenazas de muerte--, hoy se cumplió.

Y es que, con la bandera de “Los 43”, el expresidente de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza, busca ser candidato presidencial. ¿Por qué durante meses negó que ese era su objetivo y por qué rechazó el uso grosero de los muertos de Iguala, con fines político electorales?

¿No sabían los padres y familiares de “Los 43” que la muerte de sus hijos y la memoria de su sacrificio fue usado por uno de los más censurables vividores de la tragedia, para convertir la muerte en votos? ¡Si no lo sabían, ya lo saben!

Resulta que el próximo 26 de febrero, en la Plaza de las Tres Culturas y en el aniversario de la masacre de Iguala, Álvarez Icaza lanzará su candidatura presidencial –por la vía independiente--, para 2018, con el

“#AhoraONunca”.

¿Permitirán los padres de “Los 43” que la mafia que dizque defiende los derechos humanos en México y el mundo, recorra el país, con la bandera sangrante de los normalistas, para pedir votos y para engañar a los potenciales electores? ¿O será que padres y familiares de los normalistas masacrados también se han convertido en vividores de la tragedia?

El anuncio de la inmundicia, del uso electorero de la muerte y de la renta política de la masacre, lo hizo el propio Emilio Álvarez Icaza, en un video en el que aparecen Carlos Salinas, Javier Duarte, Felipe Calderón, Rafael Moreno, Alejandra Barrales, Ricardo Anaya, Margarita Zavala, AMLO, Elba Esther Gordillo, Manlio Fabio Beltrones, Enrique Ochoa, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Graco Ramírez, Jesús Murillo y otros.

¿Quién financia aspiraciones inmorales, fascistas y depredadoras como la de Emilio Álvarez Icaza? La respuesta la conocen todos; el sucio negocio de los dizque derechos humanos en México, que ha producido monstruosidades como el negocio político de la muerte.
22 Febrero 2017 04:00:00
Elba Esther se va a casa
Luego de cuatro años de prisión, Elba Esther Gordillo regresará a su casa amparada en la figura de “prisión domiciliaria”, una vez que por edad se acogió a ese beneficio.

Como saben, el de la profesora Gordillo es un episodio emblema de las luchas políticas –propias del poder–, de los tiempos en donde “el manotazo” era utilizado por gobiernos autoritarios, represores, verticales y en ausencia democrática.

Tampoco es nuevo que la detención y proceso penal de Gordillo tiene fuerte tufo de persecución política –justificada o no y/o con pruebas reales o inventadas–, producto de aquello que en el poder se considera como severa traición política.

Pero si bien existen muchos indicios de que la persecución y prisión de la maestra Gordillo fue más bien uno de los daños colaterales del Pacto por México –que los principales partidos aprobaron al iniciar la gestión de Peña Nieto–, también es cierto que la lideresa del magisterio se había convertido en uno de los más feos emblemas de la corrupción.

Más aún, muchos veían a la profesora Gordillo como obstáculo central en la reforma educativa y como cabeza de una creciente fuerza política que ya convertida en partido, coqueteaba con el mejor postor. Nos referimos a la pareja perversa formada por el SNTE y del Partido Nueva Alianza –motejado como Panal–; gemelas que eran el pilar social, político y económico de la otrora poderosa profesora Gordillo.

En el fondo, “la profesora” cometió uno de los más graves “pecados” en política, la soberbia. Creyó que todo el tiempo tendría a sus pies a todos los presidentes de la república, jefes de partidos y a los gobernadores, a partir de su poder económico y de la movilización social, y ese “pecado” le costó la prisión. Es curioso –por ello–, que la detención de la profesora Gordillo no motivó un solo reclamo de ilegalidad. Todos aplaudieron lo que parecía impensable, su encarcelamiento, al tiempo que fue señalada como estandarte del mal.

Sin embargo, aún no queda claro si la profesora Gordillo fue víctima de una persecución política, una intriga palaciega, una venganza por la supuesta traición cometida –al PRI y al Gobierno en turno–, o si sólo está pagando por las pillerías y excesos cometidos al frente del poderoso sindicato magisterial.

Y, para tratar de entender y de responder las anteriores interrogantes, en el Itinerario Político del 18 de agosto de 2015 –en el que preguntamos si Elba Esther era un preso político–, aventuramos que las respuestas a esas dudas se tendrían cuando un juez decidiera la prisión domiciliaria de la exlíder sindical.

Hoy, la profesora Gordillo logró el beneficio de la prisión domiciliaria –otorgado por un juez–, lo que confirma la vigencia del Estado de derecho y ratifica que, si bien tarde, al final de cuentas la justicia llega.

Hoy queda claro que más allá de una supuesta venganza política, una persecución del poder; más allá del cobro de facturas y la presunta inocencia de la señora Gordillo, funcionaron los contrapesos del poder y la aplicación de la justicia.

En dos semanas, la profesora Gordillo estará en su casa al amparo de la prisión domiciliaria, justo cuando arranca el proceso electoral de 2018, que concluirá con la elección del sucesor de Enrique Peña Nieto, en junio de 2018.

¿Qué quiere decir lo anterior? ¿Qué significa que la profesora Gordillo salga de prisión justo cuando el Gobierno federal que la hizo presa, concluyó todas las reformas que se propuso y, en especial la reforma educativa? ¿Acaso la señora Gordillo intentará regresar por sus fueros y encabezar una pelea política con el gobierno en turno?

Todo indica que poco o nada podrá hacer la señora Gordillo, como para revertir la reforma que la llevó prisión; la educativa. Más aún, se puede decir que si el Gobierno federal creyera en una potencial venganza de “la maestra”, la exlideresa seguiría en prisión.

Y es que poco queda de la otrora poderosa dirigente del SNTE, quien retó al Gobierno de Enrique Peña Nieto, quien de manera frontal se opuso a la reforma educativa, y quien pagó con cárcel no sólo por lo que algunos ven como una traición política, sino por excesos y enriquecimiento sin freno al frene de sindicato más poderoso de América Latina.

Elba Esther acaba de cumplir 72 años, poco tiene que hacer en el sindicato que de manera vitalicia trató de conducir y –sobre todo–, poco puede hacer en la sucesión de 2018.

Al tiempo.
21 Febrero 2017 04:00:00
¡AMLO perderá 2018! Diez razones
Son muchos los ciudadanos y potenciales electores preocupados por el supuesto o real avance de Morena y de AMLO en las encuestas. Y es tal esa preocupación que, algunos desesperados, ya dan como ganador en 2018 a López Obrador, cuando no existen siquiera, sondeos de opinión confiables.

Y por supuesto que los ciudadanos –en general–, pueden creer lo que les plazca y pueden dar cabida a los miedos que tolere su estado de ánimo. Sin embargo, muchos de los preocupados –y potenciales electores–, no disponen aún de los mínimos para tomar una decisión, lo que ha generado que casi el 50 por cierto de los votantes hoy no sabe siquiera si acudirá a votar.

Por esas y otras razones, aquí sostenemos que AMLO perderá la elección presidencial de 2018.

1.- Porque todas las encuestas que hoy asustan a muchos, resultan poco o nada confiables, igual que aquellas que fallaron en las dos elecciones recientes. Es decir, que preocupados y asustados apoyan sus preocupaciones y sustos en meras especulaciones.

2.- Porque –además–, lo que hoy miden esas poco confiables encuestas es a un solo candidato –López Obrador–, que de manera ilegal hace campaña sin que intervenga la autoridad electoral, que está muerta de miedo.

3.- Porque una vez que estén perfilados los más viables precandidatos de los tres principales partidos –además de AMLO–, PRI, PAN y PRD y los aspirantes independientes. Y una vez configurada la llamada “Cuarta Opción” –una mezcla de independientes y preocupados por una alternativa no partidista–, la abundancia de alternativa modificará la oferta y pondrá a cada quien en su lugar.

4.- Porque a medida que avanza en Estados Unidos “el desastre llamado Tump”, en México más ciudadanos y potenciales electores se percatan del peligro de que un locuaz como Trump llegue al poder. Es decir, no resultará difícil para ciudadanos y electores identificar quién es el verdadero “Trump mexicano”.

5.- Porque contrario a lo que muchos suponen, el “desastre llamado Trump” ha alejado cada vez más a los empresarios mexicanos –los influyentes y no el cascajo oportunista–, de la posibilidad de apoyar una aventura delirante como la de AMLO y Morena. Y el mejor ejemplo es el desastre en que terminó convertido el más reciente libro de AMLO, cuyos principales apoyadores acabaron por reconocer que es un montón de mentiras.

6.- Porque la clase política toda –PRI, PAN y PRD, entre otros partidos–, además de sectores empresariales, la academia y las distintas religiones –la católica en especial–, han empezado a sostener aproximaciones que buscan que en México no se repitan fenómenos como el de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela y Donald Trump en Estados Unidos.

7.- Porque si bien en el PAN la pelea parce haberse polarizado a niveles peligrosos entre las precandidaturas de Margarita Zavala y Ricardo Anaya, una señal de que –de nueva cuenta–, Acción Nacional ha sacado lo mejor de sí y a colocado su responsabilidad histórica por encima de las ambiciones personales y los liderazgos individuales, es la candidatura de Josefina Vázquez Mota, al Estado de México.

8.- Y es que Josefina cuenta con el apoyo de Margarita Zavala, del expresidente Calderón y del CEN del PAN de Ricardo Anaya. Es decir, que los potenciales candidatos del PAN se unieron a favor de un fin común; la derrota de AMLO en el Estado de México. Y es que, si dejan pasar a Morena en el Edomex, poco o nada tienen que hacer en 2018.

9.- Porque Miguel Mancera y un sector hegemónico del PRD –además de sectores independientes–, trabajan en una inteligente y ambiciosa propuesta para ofrecer una alternativa real, no partidista, más ciudadana, que podría convertir a los amarillos en el eje de un cambio real en 2018.

10.- Y porque está por arrancar la etapa en donde el Gobierno federal capitalizará los aspectos positivos –que son muchos–, de la gestión de Peña Nieto, más allá de los sembradores de odio.

Lo cierto es que la batalla por el 2018 apenas empieza. Y son muchos los que saben que la verdadera amenaza para México no se llama Trump, sino que la amenaza es el Trump mexicano; el señor López Obrador.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Niega el INE que su presidente, Lorenzo Córdoba, pretenda meter la mano en la designación de los nuevos consejeros, para apoyar su proyecto político personal. ¡De risa loca…! ¡Sólo faltaba que lo aceptara…! El tiempo les responderá y los pondrá en su lugar.
20 Febrero 2017 04:00:00
Josefina, AMLO y Peña, ¡de nuevo cara a cara!
Algunos le llaman “deja vu”, porque se trata de algo “ya visto”.

Otros aseguran que la historia se repite –a veces como tragedia y otras como comedia–, en alusión al clásico de Carlos Marx. Lo que no explican es si hoy asistimos a la comedia, o si lo de ayer fue la tragedia.

Lo cierto, sin embargo, es que en el 2017 veremos una repetición del México de 2012, cuando chocaron en la elección presidencial la candidata Josefina Vázquez Mota y los aspirantes Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto.

En ese 2012 –como saben– el ganador fue Peña Nieto, quien logró 19 millones 226 mil votos nacionales y 2 millones 977 mil en el Estado de México. En el segundo lugar quedó López Obrador, con 18 millones 980 mil votos nacionales y 2 millones 350 mil en el Estado de México.

La tercera posición fue para Josefina Vázquez Mota, con 12 millones 786 mil votos nacionales y un millón 555 mil votos en el Estado de México.

Como se dijo arriba, la historia de aquel 2012 se repite hoy en el Estado de México –con variantes y asegunes–, en la contienda estatal para elegir al sucesor de Eruviel Ávila.

Y es que hoy, en el Estado de México, se enfrentarán de nueva cuenta, Josefina, AMLO y Peña, en un “deja vu” que –sin embargo--, puede cambiar de manera radical la tendencia electoral de 2012, lo que –a su vez–, produciría un fuerte reacomodo en el presente electoral de 2017 y –sobre todo–, el futuro del 2018. ¿Por qué?

1.- Porque si bien en 2017 la única de los contendientes de 2012 que repetirá en la boleta del Estado de México es Josefina, también es cierto que detrás de Delfina Gómez –la candidata de Morena–, el verdadero activista se llama López Obrador. Y resulta igual de cierto que detrás de Alfredo del Mazo está su primo, Enrique Peña Nieto.

Es decir, que para efectos prácticos, detrás de la boleta mexiquense de 2017, veremos a los mismos que en 2012.

Por eso las preguntas. ¿El PRI será capaz de mantener sus casi tres millones de votos mexiquenses? ¿AMLO mantendrá sus 2 millones 350 mil sufragios, a pesar de que en 2012 compitió como PRD y hoy lo hace como Morena? ¿El PAN superará su votación de un millón 555 mil sufragios?

2.- Lo cierto es que hoy nadie sabe –con un mínimo de certeza–, lo que pasará en el Estado de México, sobre todo luego de que las encuestas mostraron –en 2012 y 2015, en México y el mundo–, que no sirven para nada, que son poco o nada confiables y que todos los sondeos de opinión dejaron de ser referentes electorales confiables, luego que no acertaron en ninguna de las elecciones importantes.

3.- Lo único cierto es que veremos un ensayo inédito en los procesos electorales mexicanos. ¿De qué se trata?

De una suerte de carrera de relevos entre el PRI y el PAN, en donde el candidato tricolor y la candidata azul pelearán contra un mismo adversario, llamado López Obrador, y en donde la apuesta común será derrotar a AMLO. ¿Y por qué el objetivo es que no llegue AMLO y su títere Delfina Gómez, al Gobierno de Toluca?

La respuesta la conocen todos; porque si en 2017 el PRI y el PAN no paran a López Obrador en el Estado de México, prácticamente le estarán entregando la victoria de 2018; dos años antes.

Dicho de otro modo, que en el Estado de México el blanco serán AMLO y su “Juanita” Delfina Gómez. Y entre más polaricen los tricolores y los azules una pelea que será de tres tercios, más votos le quitarán a la “Juanita” de AMLO, Delfina Gómez.

Por eso, en el Estado de México veremos a todo el PRI nacional volcado a favor de Alfredo del Mazo y a todo el PAN nacional haciendo trabajo a favor de Josefina Vázquez Mota. Y, claro, veremos a todos los presidenciables tricolores y azules, en campaña, igualito que AMLO está en campaña.

En pocas palabras; en el Estado de México ya arrancó la presidencial de 2018. Y esa contienda adelantada permitirá que asistan a la plaza pública no sólo AMLO, sino Eruviel Ávila, Miguel Osorio, Luis Videgaray, José Narro y, por el PAN, Margarita Zavala, Felipe Calderón y Ricardo Anaya, entre otros.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Prenden los focos rojos en todos los partidos políticos. Resulta que el presidente del INE, Lorenzo Córdoba, acordó “en lo oscurito” con diputados de la Jocopo, meter la mano en el proceso de designación de tres nuevos consejeros del INE, que sustituirán a Beatriz Galindo, Arturo Sánchez y Javier Santiago. En forma grosera e ilegal, Córdoba pretende afinidad para su proyecto político personal, que en 2024 ve una candidatura presidencial independiente. La inmoralidad ya común en el INE. ¿Hasta cuando?
19 Febrero 2017 04:00:00
Josefina: ¡a la guerra… sin fusil!
No, no se trata del título de una película de humor o de terror.

Lo cierto es que, a partir de hoy, la sociedad mexicana asistirá a uno de los más complejos procesos electorales de su breve historia democrática. Y es que, a querer o no, la elección presidencial de 2018 arrancará hoy cuando, de manera formal, se cierre el círculo para conocer a los aspirantes al Gobierno del Estado de México, de los tres partidos más influyentes.

Y es que hoy, y luego de coqueteos, acuerdos y cálculos políticos, la señora Josefina Vázquez Mota se inscribirá como candidata del PAN al Gobierno mexiquense –y a media semana será declarada aspirante formal–, con lo que estará lista la boleta electoral mexiquense –breve lista de tres–, de los que saldrá el próximo Gobernador mexiquense, el 4 de junio.

Por el PRI, como saben, el candidato se llama Alfredo del Mazo y según todos los sondeos es, por mucho, el puntero general al arranque de la contienda. A media semana quedará formalizada la candidatura de Josefina Vázquez Mota, quien al interior del PAN mexiquense es la mejor posicionada. Y ya recorre el estado –en una campaña ilegal–, la señora Delfina Gómez, que en realidad es títere del dueño de Morena, el señor López Obrador.

Está claro que aún falta por ser procesada la candidatura del PRD, la aspiración independiente y algunos candidatos de la chiquillería. Sin restar importancia a esas candidaturas, lo cierto es que la pelea mexiquense quedará centrada sólo en los tres grandes partidos mexiquenses: PRI, PAN y Morena.

Y frente a esa nueva realidad, la primera sorpresa, como queda claro, es que en esa elección los partidos de la verdadera izquierda –PRD, PT y MC–, prácticamente desaparecieron, ya que competirán en calidad testimonial. Eso, a pesar de que la Morena de AMLO se presenta como partido de izquierda, cuando en la realidad se trata del lo más rancio del viejo PRI.

Por eso, se equivocan –de cabo a rabo–, aquellos que suponen que en el Estado de México el partido Morena será una alternativa al PRI de Alfredo del Mazo. En todo caso, la alternativa al PRI de Del Mazo y al viejo PRI de López Obrador, podría ser la candidatura de la panista Josefina Vázquez Mota, quien va a la guerra, pero sin fusil. ¿Por qué?

Porque Josefina ya es blanco de tricolores y morenos.

Pero al definirse los tres contendientes reales para el Edomex, también se prepara la pista rumbo al despegue para 2018. ¿Por qué?

Porque precisamente en la pelea electoral del Estado de México se medirán las fuerzas reales del PRI de Peña Nieto –en el éxito y/o fracaso de Del Mazo–, del PAN de Margarita Zavala y Ricardo Anaya –y el apoyo real a Vázquez Mota–, y se verá el verdadero peso de AMLO.

Lo curioso es que en el Estado de México, Josefina Vázquez Mota despejará la pista para 2018 y será fiel de la balanza en la contienda estatal.

Va a una guerra sin cuartel y, como ya se dijo, sin fusil.

¡Hoy arranca la guerra para 2018!

Al tiempo.
17 Febrero 2017 04:00:00
Morena y Delfina; ¡ligas con el ‘narco’!
Una buena y una mala para los fanáticos y seguidores del llamado “lopezobradorismo”.

La buena noticia, que es falsa una fotografía que circula en redes –desde hace días–, en la que manos perversas pretenden vincular a Delfina Gómez, la candidata de Morena al Gobierno del Estado de México, como coordinadora de campaña del entonces candidato a la Alcaldía de Iguala, José Luis Abarca.

Se trata de una composición gráfica en la que aparecen –por un lado–, Delfina Gómez acompañada de AMLO. Junto a esa imagen aparece la familia Abarca –presunta responsable del crimen de los 43–, al momento de realizar campaña. Detrás se ve a una mujer que manos perversas quieren identificar como Delfina Gómez.

Lo cierto es que resulta falsa la composición gráfica que es acompañada por la leyenda: “Sabías que la candidata de AMLO al Edomex, Delfina Gómez, de Morena, fue jefa de campaña de José Luis Abarca?”. Y es que la mujer a la que se pretende identificar como Delfina Gómez no es y no se parece en nada a la verdadera candidata de Morena en el Estado de México.

Es decir, la imagen y la leyenda que la acompaña son un invento de manos perversas que, al parecer, pretenden ensuciar la imagen de Delfina Gómez.

¿Pero qué creen?

Que para probar y/o desechar la legitimidad de la imagen –que dizque vincula a Delfina Gómez con Los Abarca–, preguntamos en todos los lugares posibles; con políticos, líderes, gobernados, gobernantes y exmandatarios estatales y municipales –de todos los partidos en Guerrero–, y, al final, “el caldo resultó más nutritivo que las albóndigas”.

En efecto, la fotografía es una grosera farsa. Pero resulta que la realidad es más escandalosa que el mensaje que pretende enviar la imagen trucada y es más grave que la perversión que la hizo posible.

En efecto, según todos los consultados, Delfina no fue jefa de campaña de José Luis Abarca, el entonces candidato del PRD al municipio de iguala.

Pero Delfina Gómez fue mucho más que eso.

Resulta que junto con Citlali Ibáñez Camacho –motejada como Yeidckol Polevnsky y una de las principales colaboradoras de AMLO–, la señora Delfina Gómez fue el enlace directo y privilegiado del entonces líder del PRD, Andrés Manuel López Obrador, con toda la política y la grilla política que movía AMLO en el estado de Guerrero.

Según todos los consultados, hasta antes de la tragedia de “los 43 de Iguala”, las señoras Yeidckol y Delfina pasaban largas temporadas recorriendo el estado de Guerrero, visitando municipios perredistas y a los grupos de poder, para crear las redes de apoyo político y económico a favor de la naciente Morena.

Todos recuerdan a Yeidckol y a Delfina en negociaciones con Lázaro Mazón, con el depuesto gobernador, Ángel Heladio Ramírez, en abierto proselitismo a favor de los candidatos de AMLO a tal o cual puesto de elección popular y, por supuesto, las recuerdan como promotoras clave de la candidatura de José Luis Abarca a la Alcaldía de Iguala.

Según muchos de los consultados, las dos mujeres fueron responsables, de manera directa, de “planchar” la candidatura de Abarca. Y una vez que las mujeres operaron todo lo necesario, llegó a Iguala el jefe real del PRD, Andrés Manuel López Obrador, para encabezar la asamblea popular en la que –a mano alzada–, fue impuesto Abarca, en medio de gritos y expresiones de rechazo que Obrador trató de calmar con su “autoridad moral”. Era el 12 de mayo de 2012.

Y es que, en esa fecha, muchos habitantes de Iguala no sólo sabían y conocían la historia delictiva de Los Abarca, sino que habían padecido los secuestros, la extorsión y todos los efectos de la violencia que impuso la mafia de los Guerreros Unidos, en esa región de Guerrero. Por eso, en la asamblea en la que AMLO impuso a Abarca, muchos exhibieron pancartas de rechazo, con la advertencia de que era un grave error. El candidato desplazado incluso trató de entregar a AMLO un expediente de Los Abarca. Los cercanos a Obrador lo impidieron.

Lo curioso es que en medio de un pueblo que conocía a la perfección los estragos del crimen organizado y a los protagonistas de esa violencia, las señoras Yeidckol y Delfina no le informaron a López Obrador nada de ese malestar ciudadano. ¿Complicidad? ¿Simulación? ¿Ligas con el “narco”?

Hoy, todos culpan al Gobierno federal por la tragedia de Iguala, mientras que AMLO es el candidato presidencial más aventajado y Delfina Gómez la aventajada candidata al Gobierno del Estado de México.

¿Esos son la alternativa? ¿Hasta cuándo la farsa?

Al tiempo.
16 Febrero 2017 04:00:00
De 28 presidenciables, sólo 6 posibles
A 473 días de la elección presidencial de 2018, ya se rompieron todas las marcas de precandidatos presidenciales anotados para la contienda.

Hasta hoy han alzado la mano un total de 28 “suspirantes”; 22 de ellos con una clara pertenencia partidista, seis que dicen que la buscarán por la vía independiente y sólo uno que tiene asegurada la candidatura desde que creó su propio partido.

El fenómeno inédito lleva a la pregunta obligada. ¿Por qué la fiebre de los presidenciables?

Unos dice que es reflejo natural del mexicano; “un candidato presidencial en cada hijo te dio”. Otros creen que se trata de una fiebre que –al final–, podría picar a medio centenar de suspirantes. Y los más aventurados señalan que la elección de Donald Trump –en Estados Unidos–, confirmó que “hasta el más idiota, ignorante y desinformado, se puede converrtir en candidato y luego en presidente”.

Como sea, a estas alturas ya recorren el país muchos de los 28 que creen tener una posibilidad como “suspirantes” presidenciales, en tanto que muchos otros preparan su lanzamiento en los meses por venir. Y es que la “diarrea” de presidenciables está lejos de terminar.

Sin embargo –y a pesar del elevado número de “pretensos”–, lo cierto es que aquellos con posibilidades reales de ser candidatos formales y de aparecer en la boleta de junio de 2018, no pasa de cinco. El resto –en su mayoría–, son opotunistas y vividores que han visto en la aspiración presidencial un escaparate “busca chamba”.

Como saben, el único candidato seguro –y cuya candidatura es ilegal e ilegítima–, se llama Andrés Manuel Lópoz Obrador. También es el “candidasto presidencial frecuente”; va por su tercera postulación. Otro caso “frecuente” es Cuauhtémoc Cárdenas, quien va por la cuarta postulación, sea independiente, sea por el PRD.

Otro inédito sería la posibilidad de que Cárdenas y Obrador se enfrenten en la presidencial de 2018, ya que son padre e hijo político. El choque sería titánico. Los dos son serios asdversarios y reales contendientes. Hoy por hoy AMLO encabeza todas las encuetas, por una razón natural. Es el único aspirante seguro. Las cosas cambiarán cuando todos los candidatos estén en campaña. Por lo pronto, muchos bobos de la política y la empresa ya venden su alma –al diablo tabasqueño–. El tiempo los desengañará.

En el PRI el número de candidatos hasta hoy enlistados es de nueve; Miguel Osorio, Eruviel Ávila. Luis Videgaray, Manlio Fabio Beltrones, Aurelio Nuño, José Antonio Meade, Ivonne Ortega, José Calzada y José Narro. Muchos enlistados pero pocos con posibilidades reales.

Lo cierto es que sólo tres tienen posibilidades reales –en ese órden–; Miguel Osorio, Eruviel Ávila y Luis Videgaray. El resto juegan el juego del poder.

En el PAN la historia no es muy distinta. La lista de pretensos es de seis; Margarita Zavala, Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle, Ernesto Ruffo Appel, Miguel Márquez Márquez y Javier Corral.

A pesar de la abundancia de nombres, las posibilidades reales sólo las tiene Margarita Zavala, la única figura capaz de hacer frente a Andrés Manuel López Obrador. Y es que frente al enojo de muchos ciudadanos por la mala actuación de la clase política, todos los enojados que no ven a AMLO como alternativa, ven a Margarita Zavala como una buena opción.

Ricardo Anaya, el presidente nacional del PAN podría ser un buen candidato, pero no pasaría de eso. ¿Por qué? Porque se trata de un liderazgo producto de los fenómenos mediáticos; un globo inflado a golpes de spot. Y Rafael Moreno Valle es otro invento del derroche, que pronto podría ser derribado y hasta enviado a la bodega del traje de rayas.

En el PRD el único con posibilidades reales se llama Miguel Mancera, si es que finalmente se lanza como independiente, apoyado por un frente amplio. El resto de suspirantes nada tienen que hacer; Graco Ramírez y Silvano Aureoles.

También es larga la lista de independientes: El único con posibilidades reales es Jorge Castañeda, el afanoso excanciller. El resto, Jaime Rodríguez Calderón, Pedro Ferriz, Gerardo Fernando Noroña, el general en retiro Mauricio Ávila y Armando Ríos Piter. Y por último, aparecen, Enrique Alfaro, que podría ser candidato por Movimiento Ciudadano y Gabriel Quadri, por el Panal.

¡Hagan sus apuestas, señores!

Al tiempo.
15 Febrero 2017 04:00:00
¿Financia el narco a Morena?
Luego del crimen de “los 43” de Iguala –en Guerrero–, preguntamos si el narcotráfico y el crimen organizado no estaban vinculados con el financiamiento de la naciente Morena, de AMLO.

La pregunta era obligada –a pesar de que miles nos mentaron la madre y que abundaron las amenazas de muerte– porque en Iguala y en Guerrero sólo AMLO no sabía que los Abarca –alcalde en funciones el esposo y candidata a sucederlo la esposa– eran jefes de la más poderosa banda criminal del estado.

Y es que, como aquí documentamos –con textos, videos y audios–, en sus últimas decisiones como jefe real del PRD, López Obrador impuso a José Luis Abarca como candidato amarillo a la Alcaldía de Iguala, a pesar de que parte del pueblo sabía y exigía a gritos que no metiera al narcotráfico al PRD. AMLO no escuchó. Impuso a Abarca y el resto de la historia todos la saben.

¿Por qué López Obrador no escuchó y por qué impuso a José Luis Abarca, a sabiendas de que la esposa de este era parte de una familia criminal?

La respuesta la saben todos en el PRD, pero pocos se atreven a hablar del tema. Los Abarca fueron protegidos por López Obrador porque financiaron el activismo de AMLO en la construcción de la naciente Morena. Y cualquiera podría preguntar: ¿Y las pruebas? Y, en ese caso, la respuesta sería la misma de Bejarano: Obrador sabe todo, “pero no es tonto”.

Y viene a cuento el ejercicio memorioso, porque el pasado fin de semana, durante su campaña presidencial ilegal por Nayarit, el tabasqueño calificó como “una masacre” el enfrentamiento acontecido el pasado jueves en Tepic, donde un operativo de las Fuerzas Armadas consiguió abatir a 14 integrantes del cártel de los Beltrán Leyva, entre los que se encontraba Juan Francisco Patrón “El H-2”, líder del grupo delincuencial.

López Obrador acusó a las Fuerzas Armadas de “ajusticiar” a los delincuentes en lugar de detenerlos. Además, dijo que la mayoría de las “víctimas” eran jóvenes a los que “la política neoliberal les canceló el futuro y los empujó a tomar el camino de conductas antisociales.”

El ilegal candidato presidencial no perdió la oportunidad de transformar su defensa de los delincuentes en un acto de campaña anticipada. Prometió que cuando triunfe Morena “se acabará la guerra”. Y afirmó que, en lugar de “enfrentar la violencia con violencia”, se apoyará a los jóvenes, se impulsará el campo y habrá trabajo para todos.

El populismo al mejor estilo Trump, con idénticos recursos discursivos de Chávez y Maduro en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia, Cristina Fernández en Argentina y con un rancio tufo del viejo PRI. Es decir, por decreto y por un deseo divino, los males se transformarán en bondades y ¡todos a vivir en el reino del amor!.

Pero más allá del populismo discursivo, lo cierto es que aparecen puntos convergentes entre los afanes de AMLO por imponer a los Abarca en Iguala y la defensa del crimen organizado en Tepic. ¿Por qué razón, de manera repentina, Obrador aparece como defensor del crimen organizado que campea en Nayarit?

¿Por qué López Obrador inventa mentiras monstruosas sobre la supuesta muerte de niños o jóvenes por parte de las fuerzas federales? ¿Por qué el cuento de que los criminales fueron ejecutados, antes que pedirles permiso y perdón para ser detenidos, a pesar de que recibieron a balazos a los marinos?

La respuesta podría tener una explicación en un sector de la prensa local y en testimonios de periodistas regionales que, en redes y en portales, han documentado la abundancia de dinero en la campaña de Morena; la repentina aparición de modernas y costosas camionetas al servicio de Morena, que recorren pueblos y rancherías regalando todo tipo de despensas y enseres.

Es decir, de un momento a otro –y de la nada–, apareció en todo Nayarit un naciente partido que tiene una costosa estructura capaz de movilizar todos los recursos necesarios para ganar votos y que se llama Morena. ¿Quién, en un estado dominado por el narcotráfico, financia a ese partido? ¿Por qué la defensa incondicional de AMLO?

Parece que asistimos a la misma historia de Iguala, en donde un alcalde del PRD, impuesto por AMLO, es culpable del crimen más atroz en décadas, cometido en un estado gobernado por el PRD, y México y el mundo terminan crucificando y culpando de ese crimen al Gobierno del PRI. Sería de risa loca, si no es por el fondo perverso.

La película en Nayarit es parecida y los personajes los mismos. ¿Veremos de nueva cuenta el mundo al revés? ¿La posverdad volverá a ganarle a la verdad?

Por lo pronto, Miguel Osorio, secretario de Gobernación, decidió alzar la voz. ¡Basta de mentiras y patrañas…!, dijo. Y acusó a López Obrador de usar con fines político-electorales la lucha contra el crimen.

¿Hasta cuándo el Gobierno federal revelará si existen nexos del narco con células de Morena?

Al tiempo.
14 Febrero 2017 04:00:00
¡Las ratas, primeras en saltar del barco!
Dice una vieja consigna política –alusiva al oportunismo– que, “ante el naufragio, las primeras en saltar del barco son las ratas”. Es decir que los oportunistas siempre están listos para ser los primeros en abandonar el barco que se hunde. Y, en este caso, el barco se llama PRD y Gobierno de Mancera, respectivamente. Y viene a cuento el tema por las nuevas compras políticas de AMLO; adquisiciones que para muchos no son más que síntoma de que en la clase política el oportunismo no tiene límite. Y tampoco tiene madre.

Y es tan poderoso el oportunismo que hace ver y creer a políticos de distintos signos que el naufragio se acerca y, por eso –como las ratas– los videntes son los primeros en saltar al agua, para buscar un lugar seguro en alguna tabla de salvación. Así, la urgencia por mantenerse vivo en la política rumbo a 2018 hace suponer a muchos que esa tabla de salvación se llama Morena, en cuyas aguas además se purifica hasta el pasado más turbio. Fuera de Morena, un político pueden ser “un cerdo, marrano y cochino” –y hasta pertenecer a la mafia del poder–, pero una vez enfundados en la piel Morena, todo el pasado se purifica y hasta se premia.

Por eso empezó la temporada de purificación de las ratas. Y el caso más reciente es el de Miguel Torruco, hasta hace horas titular de Turismo del Gobierno de Miguel Mancera. Lo curioso es que Torruco regresó a los amorosos brazos de su padre político, Andrés Manuel López Obrador. Que nadie se equivoque. Miguel Torruco puede ser acusado de muchas cosas –oportunista, mentiroso y farsante–, pero no de traidor. Lo cierto es que es uno de los viejos financistas de AMLO. ¿Lo dudan? En el Itinerario Político del 10 de junio de 2012 aquí revelamos lo que hoy se presenta como novedad.

Sí, que Miguel Torruco –entre otros políticos y empresarios– fue la mano que meció la cuna del llamado “#YoSoy132”, el movimiento de “los ternuritas” utilizados como idiotas útiles para derribar –en ese 2012– la candidatura presidencial de Peña Nieto. ¿Se acuerdan? ¿Dónde están hoy los aguerridos y bobalicones guerreros que harían la moderna “primavera mexicana”? De risa loca. Aquel 10 de junio dijimos que Miguel Torruco –hermano de María Elena Torruco, esposa de Carlos Slim Domit, a su vez hijo de uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim– había promovido y financiado a “los ternuritas” del #132, el movimiento estudiantil fallido. En esa empresa también estuvieron Manuel Camacho y otros.

También revelamos los vínculos políticos y económicos de Torruco y el empresario regiomontano Alfonso Romo, quien desde entonces financia los afanes golpistas de AMLO, como el plantón Zócalo Reforma. Hoy, Torruco fue echado del Gobierno de Miguel Mancera, en donde distintas versiones dicen que canalizaba dinero para financiar a AMLO. ¿Dinero sucio? Por eso fue expulsado del paraíso. ¿Es el único que juega con doble cachucha? Otra perla –de ratas que saltan del barco– es la del senador del PRD, Zoé Robledo, hijo del fallido exgobernador de Chiapas, Eduardo Robledo, quien fue echado del Gobierno luego del alzamiento zapatista. Resulta que en los primeros meses del Gobierno de Zedillo, su secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, pactó con AMLO y con el EZLN echar del poder a dos gobernadores, los de Chiapas y Tabasco, respectivamente.

En el caso del chiapaneco Eduardo Robledo, no hubo defensa alguna, ya que eran tales sus pillerías que se iba a su casa o caía en la cárcel. Y, en efecto, se fue. Por eso su hijo Zoé ingresó al PRD y renegó del PRI. Es decir, ante el naufragio saltó a la tabla salvadora del PRD, en donde le dieron todo. Hoy Zoé Robledo traiciona al PRD y va a los brazos de aquellos que echaron a su padre del Gobierno de Chiapas; a los brazos de AMLO y de Esteban Moctezuma. La traición nada importa, importa saltar del barco que se hunde. Y es que Esteban Moctezuma es otra rata de las alcantarillas del viejo PRI. Recientemente apareció como novedoso brazo operador de AMLO. Lo que no saben muchos es que Andrés y Esteban siempre han sido socios políticos, con un común pasado priista. Como dijimos, siendo titular de Gobernación, Moctezuma pactó con AMLO la caída de Roberto Madrazo, entonces gobernador de Tabasco.

Madrazo se rebeló contra Zedillo y –a manera de venganza– Moctezuma entregó a AMLO “las cajas” que documentaban que Madrazo gastó 64 millones de pesos para ganar a Obrador la elección de Tabasco. Es decir, Moctezuma traicionó a Zedillo, al PRI y hoy, con el aval de TV Azteca, “navega a puerto seguro” en el barco de AMLO, barco en el que viaja desde hace mucho un hermano de Esteban, de nombre Pablo, y que es conocido como el impresentable delegado en Azcapotzalco por Morena. Los naufragios políticos y las ratas. Al tiempo.
12 Febrero 2017 04:01:00
¡El ‘Súper Chingón’!
Dice el viejo refranero que si tiene cola de pato, patas de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato.

A partir de esa premisa, tenemos derecho a suponer que el mandamás en México y Estados Unidos se llama Luis Videgaray. ¿Por qué?

Porque la legión de idiotas se empeña en hacer creer que –por encima de Peña Nieto–, el que decide y manda en México es Luis Videgaray, en tanto la prensa y los medios de Estados Unidos se empeñan en hacer creer al mundo que Trump es “un pelele” del mexicano Videgaray.

Y, claro, si en México y Estados Unidos existe un “súper chingón” capaz de convertir en títeres a los presidentes Peña y Trump, entonces es tiempo de pregonar al mundo que el hombre más poderoso del orbe es un mexicano; que México es potencia mundial en la gestación de prohombres capaces de pendejear a presidentes como Trump y que el poder de México es tal que su canciller ordena qué decir al Presidente de Estados Unidos.

¡Qué chingón es Videgaray! El mexicano que tiene en un puño a dos presidentes: Peña de México y al “gringo” Trump. ¡”Chingones que somos los mexicanos”.

Lo curioso es el contrasta entre el “chingón” servidor público que resultó ser Videgaray –según los idiotas útiles y la “chabacana” prensa “gringa”– y la mediocridad mostrada por el Congreso mexicano; senadores y diputados que no entienden las bondades de que sea mexicano el “súper chingón” del orbe y que –envidiosos– reclaman la comparecencia de Videgaray para lograr lo imposible en la historia de la humanidad; que revele los secretos para llegar al control del poder, sin estar en el poder.

Y es que resulta de risa loca –si no es que digno de la legión de idiotas o de los idiotas útiles– que a estas alturas haya mexicanos y hasta legisladores que sigan creyendo la patraña “engañabobos” de que Videgaray es mandamás del Gobierno mexicano y que Peña Nieto es una figura decorativa.

Pero resulta aún más ridículo –y mucho más grotesco– que se crean el cuento de que Videgaray arrastró el lápiz para modificar un discurso del sátrapa Trump.

¿De verdad, en serio, alguien cree que eso es posible? Si alguien lo cree, entonces debemos creer la estupidez de que Videgaray debe ser Presidente… pero de Estados Unidos. Del tamaño de esa tontería es la estupidez difundida por la prensa gringa y comprada por cierta prensa mexicana.

Y se entiende que los idiotas de la legión crean ese cuento y que los idiotas útiles den valor a esas ridículas versiones. Al final de cuentas ese es su trabajo: sembrar odio y división.

Pero es descabellado que senadores y diputados se traguen la pesada rueda de molino de que Videgaray mueve a Peña Nieto y le cambia el discurso a Trump. No somos y no podemos parecer un país de idiotas. Al tiempo.

EN EL CAMINO

¡Todos a la marcha de hoy, cada cual en su trinchera y su ciudad!
10 Febrero 2017 04:00:00
AMLO: ¡Mentiras de puño y letra!
Para muchos es nuevo el fenómeno de “la verdad alternativa” o la llamada “posverdad”. Es decir, la verdad sustituida por mentiras flagrantes, propias de políticos cuyo objetivo es engañar a los ciudadanos.

Lo cierto, sin embargo, es que en México no son nuevos los fenómenos de “la verdad alternativa” o la “posverdad”. Tampoco es nuevo que políticos de todos los partidos pretenden engañar a ciudadanos y potenciales votantes en tiempos electorales.

Más aún, las campañas electorales son –en México y el mundo–, una diligente competencia de mentiras. Y, en no pocos casos, la victoria electoral es de aquel cuyas mentiras son mayores. Incluso, autores como Savater dicen que si los políticos dijeran la verdad, nadie votaría por ellos. Es decir que a ciudadanos como a electores “nos gusta ser engañados” por los políticos.

En la historia abundan ejemplos de grandes mentirosos, como Hitler, quien escribió: “cuando la mentira es más grande, más personas la creen”, o como Fidel Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro. En México un mentiroso frecuente es Andrés Manuel López Obrador, quien en dos anteriores intentos presidenciales montó una montaña de mentiras, antes y después de la elección.

Sin embargo, hoy asistimos a un ejemplo extremo del político mexicano mentiroso, para quien los límites ya no existen, para el que no hay freno y al que le importa un pito que los ciudadanos descubran sus mentiras.

Nos referimos al mentiroso que, además de plasmar en letra de molde sus mentiras, las organiza en un libro, paga un tiraje considerable y hasta una costosa presentación de su colección de mentiras; engañifa convertida en libro de texto para la legión de mentirosos.

El mentiroso patológico se llama Andrés Manuel López Obrador, autor del compendio de mentiras titulado 2018: la Salida, Decadencia y Renacimiento de México. Mentiras presentadas como promesas de campaña para 2018. Y tal el tamaño de las mentiras que, según muchos especialistas, una aventura como esa podría llevar a México a una situación como la de Venezuela.

¿Y cuáles son las mentiras de AMLO, salidas de su puño y letra?

1.- No aumentar impuestos y bajar el precio de la gasolina. 2.- Producir en México toda la gasolina requerida. 3.- Construir dos refinerías, en Campeche y Tabasco, a un costo de 420 mil millones de pesos. 4.- Lograr crecimiento económico entre 4 y 6% anual al finalizar 2024. 5.- Reconfigurar las refinerías de Tula, Salina Cruz y Salamanca, con inversión superior a 50 mil millones de pesos.

6.- Mejorar el nivel de bienestar y cambiar el estado de ánimo de los mexicanos. 7.- Erradicar hambre y pobreza extrema en México. 8.- Becas, apoyos a la población y obras con costo de 550 mil millones de pesos. 9. Que la compra del voto sea sólo un mal recuerdo. 10.- Y hacer que la delincuencia organizada esté acotada y en retirada.

Según el diario El Financiero, el costo del decálogo de AMLO, es un billón 20 mil 400 millones de pesos ($ 1,020,400,000,000.00). Es decir, no existe economía del mundo que lo resista. Más aún, según los economistas vinculados a AMLO, ese decálogo es totalmente inviable, tanto en su aspecto financiero, como económico, social y político.

Es decir, se trata del decálogo de la mentira, escrito y firmado del puño y la letra de AMLO, quien además lo presume como la panacea; la fórmula mágica para salvar a México y al mundo.

¡Idiotas políticos, economistas y gobernantes del mundo! ¿Cómo nunca se les ocurrió que todos los males de la humanidad se resuelven con decretos, con buena voluntad, con el deseo y la firma del iluminado, que ordena hágase… y se hace?

Ya el columnista Pablo Hiriart, de El Financiero, demostró que es una idea descabellada –digna de un idiota– construir refinerías cuando en el mundo se han dejado de construir, además de que el costo beneficio ya es obsoleto. ¡Pero es digno de un demente bajar impuestos y prometer que por ese decreto bajarán el cielo, la luna y las estrellas!

Es copia de los decretos de Trump prometer que en México –también por decreto– la delincuencia y el crimen bajarán. ¿Recuerdan que la mayor manifestación contra la violencia se llevó a cabo en el Gobierno de AMLO, en el DF? ¿Recuerdan que AMLO dijo que era “una manifestación de pirrurris”? ¿Llegará a Los Pinos un mentiroso patológico, que exhibe sus mentiras, de puño y letra, en un libro?

El problema no es que un mentiroso se aviente la puntada de hacer un libro de sus mentiras. ¡El problema es que abundan los idiotas que creen esas mentiras!

Al tiempo.
09 Febrero 2017 04:00:00
¡Miente Moreno Valle!: las pruebas
En el itinerario Político del 1 de febrero dijimos que la deuda que dejó el Gobierno de Rafael Moreno Valle era de 76 mil millones de pesos; el doble de la deuda de Coahuila, que costó la cabeza a Humberto Moreira.

El mandatario poblano hipotecó Puebla por 50 años, mediante ingeniería financiera engañosa. En respuesta, la oficina del exmandatario envió una larga carta en la que dice que todo es mentira.

A continuación, pruebas de que Moreno Valle miente.

Dice en su carta: “El columnista habla de una supuesta deuda estatal por 76 mil millones de pesos, pero en ningún momento cita la fuente ni sustenta la cifra. La aseveración es completamente FALSA. El Gobierno del Estado no tiene deuda, ni pasivos por ese monto.

De acuerdo con el capítulo XII (pág.217) del libro La Democradura en Tiempos de Moreno Valle, de Humberto Sotelo, Eudoxio Morales y Norberto Amaya, el Mandatario escondió, usando como escudo, la Ley de Proyectos para la prestación de Servicios, conocida también como la “Ley de los PPS”, con lo cual argumenta “que los PPS no son deuda”.

Los autores señalan que “la deuda total del estado es de 76 mil 590 millones de pesos con 98 centavos”. Y se conforma “de la suma de la deuda reconocida por la SHCP, la deuda contingente avalada por el Gobierno del Estado –3 obras bajo concepto PPS–, La deuda contingente no avalada –5 obras bajo el esquema PPS– y la deuda contingente no avalada por el Gobierno del Estado de Puebla”.

Sostienen los autores –periodistas economistas–, que todo gasto público que se hace con “pasivos” es deuda pública porque se utiliza con dinero público, aunque sean “pasivos de largo plazo” y no tiene por qué esconderse a través de “fideicomisos privados”, cuando todo se está haciendo con impuestos.

Y explican que todo pasivo, llámese como se llame, es deuda pública y la Auditoría Superior de la Federación pone a Puebla en primer lugar entre las entidades que más deuda oculta tiene: las consultorías y calificadoras de riesgo y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias hablan de una deuda de más de 47 mil millones de pesos -sin intereses- que tiene el fideicomiso 144 escondidos y que maneja la empresa Evercore (Evercore Casa de Bolsa, 2016).

Además, según el diario El Financiero –del 10 de enero de 2017–, Moreno Valle enfrenta señalamientos sobre presuntos actos de corrupción o anomalías en el manejo de recursos públicos en la entidad, que lo han llevado a incrementar el monto de deuda pública en 76 mil millones de pesos.

Dice que el exgobernador de Puebla “usó sus atribuciones como mandatario estatal a fin de presentar al Congreso local modificaciones de ley en materia de deuda pública”, a través de la cuales se estableció en 2012 que “no constituyen deuda pública los proyectos de inversión para la prestación de servicios de largo plazo o los proyectos o contratos relacionados con obra pública o bienes”.

En noviembre de 2012 la Secretaría de Finanzas del Estado suscribió el Fideicomiso 144, al que llegan los recursos públicos destinados a pagar “todo tipo de obligaciones que contraiga el Estado”.

Según el exgoberandor de Puebla, “las últimas cifras oficiales de la SHCP disponibles al mes de septiembre de 2016, la deuda total del Estado, heredada por la administración estatal 2005 – 20011, es de $ 8 mil 363 mdp. Al cierre de la gestión de Moreno Valle el saldo de la misma incluso se redujo a $ 8 mil 222 millones de pesos.

Sin embargo, los autores de La Democradura en Tiempos de Moreno Valle dicen que el Mandatario poblano “siempre ha presumido una cifra de 8 mil 474.61 millones de pesos de deuda oficial, donde sólo ha amortizado en seis años de Gobierno, 750 millones de pesos, a pesar de que el Congreso del Estado autorizó –según la Ley de Egresos–, 2 mil 106 millones de pesos, para el pago de amortización de la deuda, en los seis años” de Moreno Valle.

El engaño está en una reforma a la Ley de Deuda pública, que permitió a Moreno Valle asumir pasivos para la construcción de obra y, gracias al cambio legal, dejaron de llamarse “deuda” para convertirse en “proyectos de prestación de servicios”; por lo que ahora los impuestos que pagan los empresarios poblanos, por el impuesto estatal sobre nómina, ya no se van a la Tesorería del Estado; ahora se van directamente al fideicomiso de Evercore, que a su vez, debe pagar deudas dejadas por la construcción de diferentes obras construidas con los PPS.

Un ejemplo de las anomalías y ocultamientos de información –según El Financiero–, es el Museo Barroco, obra construida bajo el esquema PPS y que en diciembre de 2015 fue valuado en 7 mil 280 millones de pesos, pero se pagarán por 23 años a una tasa anual de 9.63%, lo que hará que el costo real ascienda a 18 mil millones de pesos.

Si aún lo dudan, en
http://www.laotraopinion.com.mx encontrarán el comparativo completo, que muestra las mentiras de Moreno Valle.

Al tiempo.
08 Febrero 2017 04:00:00
¡Peña y Trump! ¿Quién chingó a quién?
No es nuevo hablar de la percepción opuesta que tiene un sector de la prensa mexicana, frente a otro segmento de la prensa norteamericana, sobre la escaramuza entre Peña y Trump.

Es curioso que mientras la prensa norteamericana dice que Peña es un político sólido que derrotó a Trump, medios y periodistas mexicanos quieren ver y hacer creer que el Presidente mexicano es “un pelele” de Trump.

Tampoco es nuevo –en prensa y en medios mexicanos–, que quienes hacen todo por demoler la imagen de Peña Nieto son los mismos de siempre –los idiotas útiles y la legión de idiotas– que día a día promueven el fracaso de la democracia mexicana, desde hace 25 años, cuando apostaron a la caída de los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y que, hoy, apuestan a la caída de Peña; los mismos que pretenden imponer en México un Gobierno como el de Cuba o Venezuela.

Lo nuevo –la novedad– es que luego de 25 años de reiterados fracasos –Cuba y Venezuela son emblema del fracaso–. los de siempre muestran la fea enfermedad social tipificada de manera magistral por José Emilio Pacheco; “de viejos son todo lo que combatieron a los 20”.

Y es que a propósito de los choques entre Peña y Trump, los de siempre han tratado de imponer un debate aniñado que –a toda costa–, quiere ganar, tener la razón e imponer puntos de vista, al tiempo que busca ridiculizar a Peña Nieto. Claro, a pesar de que el objetivo no han sido Salinas, Zedillo, Fox, Calderón o Peña, sino destruir la democracia mexicana.

Y si dudan del debate de párvulos e infantes que pretenden insertar en la opinión pública, revisen momentos cruciales de la pelea entre los mandatarios.

1.- El primer escándalo –y juego infantil– se produjo cuando Peña decidió dialogar con el entonces candidato republicano al Gobierno de Estados Unidos. Los de siempre se transformaron en doctos de la relación México-EU y apalearon al Presidente mexicano.

Resultó ridículo que los de siempre y muchos otros –enfundados en la bandera de la candidata Clinton–, satanizaron al Presidente dizque por tomar partido, ayudar a Trump y traicionar a la patria. En efecto, en Los Pinos se equivocaron al dar trato de jefe de Estado a Trump, pero acertaron en el diagnóstico. Trump sería Presidente. Y cuando la hipótesis se confirmó –y quedó claro que en Los Pinos hicieron la lectura correcta– “los mariachis callaron”. No sabían dónde meter la cabeza. ¡Y nadie aceptó el error!

2.- Luego vinieron amenazas, insultos y la toma de posesión de Trump. Ofendidos, los de siempre y su claque emergente urgieron a Peña Nieto al diálogo –el mismo que combatieron meses antes– y exigieron que el Presidente respondiera igual que Trump: a mentadas de madre.

El Gobierno de México se mantuvo calculador, a pesar de las amenazas de tirar el TLC y de construir el muro. Por eso acudió a La Casa Blanca un grupo de negociación, al tiempo que Trump fijó fecha para dialogar con Peña. Para entonces quedó claro que México “chamaqueó” a Estados Unidos y a Canadá con el TLC; tratado que combatieron los de siempre hace 25 años y que ahora defendieron a rabiar.

Sin embargo, cuando el equipo de los dos países iniciaban el diálogo, Trump firmó una orden ejecutiva para iniciar la construcción del muro que, dijo, pagaría México. El Presidente mexicano respondió con un rotundo “México no pagará nada”. Y Trump reviró con la amenaza de cancelar el encuentro. Pero Peña se adelantó y canceló el encuentro. A pesar del éxito del Presidente mexicano –y que los medios norteamericanos así lo leyeron– los de siempre y su claque mediática apalearon de nuevo a Peña Nieto.

3.- Luego vino la llamada telefónica entre Peña y Trump. Para entonces ya era sabido que el sátrapa es un mitómano y que su equipo de trabajo está dominado por fascistas. A pesar de esos antecedentes, los idiotas útiles y los de siempre difundieron la mentira envenenada de que Trump ofendió y maltrató al Presidente mexicano y que impuso la idea de que tropas del vecino llegarían a México para combatir el narcotráfico.

Tamaña estupidez derramó el vaso. Nada era serio. Aún así, la legión de idiotas y los idiotas útiles movieron la pesada rueda de molino de la traición a la patria. ¡Peña traidor..! Pero el espantajo convenció a pocos. Y en medio de la risa loca por la monumental estupidez, los de siempre y su claque saltaron de gusto cuando Trump se aventó “la última mentira de la cumbancha”, en medio de las carcajadas del respetable.

Dijo Trump que Peña estaba “dispuesto a colaborar…”

Y vino el aquelarre. “¡ya ven… ya vieron… lo dijo Trump… es cierto, Peña Nieto traidor…!” Juego de niños.

¿Quién chingó a quién, entre Peña y Trump?

Al tiempo.
07 Febrero 2017 03:50:00
¿Y cuándo marchan contra financiamiento a partidos?
El tema es mucho más que una mera curiosidad. En realidad se trata de una de las más groseras contradicciones de la clase política, toda, pero en especial de los partidos opositores.

¿A qué nos referimos?

A la doble moral de partidos, dirigentes y gobernantes que, por un lado, hacen suya la lucha contra el “gasolinazo” –como si se tratara de un pecado capital–, cuando lo cierto es que esos partidos que gritan y patalean son los primeros beneficiados del dinero público, como el del gasolinazo.

¿De dónde sale, históricamente, el dinero para engordar las arcas de los partidos? ¿De dónde pagan partidos y políticos las campañas que los llevan a los puestos de elección popular? ¿Cómo se financian partidos y políticos?

De suyo, las preguntas ofenden. ¿Por qué?

Porque igual que la danza de mentiras aparece la danza de millones de pesos que cada año se destinan al pago de prerrogativas a partidos –sean tiempos electorales o no–, que gracias al esquema fiscal que hoy combaten los opositores, sirve para acceder al poder, combatir adversarios y financiar campañas contra el propio Estado.

Y el mejor ejemplo del cinismo político, la perversidad y la doble moral de partidos que viven del dinero público y destruyen las instituciones y es la Morena de AMLO. Como saben, AMLO lleva más de 10 años en campaña. Y durante todos esos años ha sido recurrente una pregunta –que nunca ha sido contestada de manera honesta–; ¿de dónde saca Obrador dinero para el activismo político permanente?

Todos lo saben, pero muchos callan. Las fuentes de financiamiento han sido el dinero público. Más; una confrontación reciente fracturó la relación entre dos de los más grandes vividores del dinero público; Jaime Rodríguez –motejado como “El Bronco”–, y López Obrador. El primero retó al segundo a hacer política al margen del dinero público.

En respuesta, un enojado Obrador apaleó a “El Bronco”, quien se ha convertido en un serio obstáculo para los intereses presidenciales de AMLO.

Sin embargo, el Gobernador de Nuevo León no sólo “escupe para arriba”, sino que incurre en idéntica farsa que AMLO. ¿Por qué?

Porque cualquiera que haya escuchado los spots que promueve el gobierno de Nuevo León, descubrirá que “El Bronco” hace proselitismo político –grosero y vulgar–, con dinero público. Y es que los promocionales de “El Bronco” anuncian al “Gobierno independiente” de Nuevo León. ¿Y eso qué tiene de malo, podría preguntar algún ingenuo?

Pues resulta que la marca “independiente” es el partido político de El Bronco, quien utiliza el dinero público para la promoción de su candidatura presidencial adelantada. Y claro, nadie dice nada. En cambio, si un gobierno de cualquier otra filiación partidista coloca en sus promocionales un mensaje que diga “el gobierno del tricolor, del amarillo o del azul”, lo habrían colgado del palo más alto.

Curiosamente, tanto AMLO como “El Bronco”, son feroces críticos del gasolinazo, pero solapan la perversión de las finanzas públicas que permite que en México existan partidos y políticos ricos, en un país de pobres y en donde el dinero de los pobres financia la política y a los políticos.

Por eso la pregunta elemental: ¿Por qué en lugar de combatir el gasolinazo –o además de combatirlo–, AMLO, “El Bronco” y otros vividores del poder no promueven el fin del subsidio a los partidos? ¿Por qué no hacen marchas contra el grosero e inmoral dinero para financiar a los partidos?

La respuesta todos la conocen. No combatirán el subsidio a los partidos porque practican la doble moral. En 2012 los partidos gastaron 5 mil 143 millones de pesos. En 2016 casi 4 mil millones y en 2017 gastarán poco más de 4 mil millones de pesos. ¿No un gasto inmoral, de náusea? ¿Y AMLO? ¿Y “El Bronco”?

Pero la curiosidad va más allá.

Resulta que en su perorata engañabobos, Obrador pregona –en su ilegal campaña presidencial–, que cuando sea presidente desaparecerán gasolinazos y habrá gasolina barata. ¿Engaña a los idiotas del pueblo?

Vamos a suponer que, en efecto, en un hipotético Gobierno de AMLO no habrá gasolinazo y los combustibles serán baratos. ¿Y entonces quién y de dónde se pagarán las prerrogativas a los partidos políticos?

En la respuesta a las preguntas anteriores se esconde la perversidad oculta de AMLO. ¿Por qué? Porque en el hipotético gobierno de AMLO los partidos no tendrán acceso a dinero público. Y es que AMLO –igual que Chávez y Maduro en Venezuela–, desaparecerá los partidos políticos. Y es que, un partido sin dinero, no puede acceder al poder. De ese modo, el gobierno de AMLO será una dictadura. El peor peligro para México.

¿Así o más claro?

Al tiempo.
06 Febrero 2017 04:00:00
¡Cárdenas contra AMLO! ¿El padre contra el hijo?
El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas dice que no, que aún no decide si busca su cuarta candidatura presidencial. Sin embargo, los hechos hablan y dicen más que todas sus palabras.

Y es que apenas el pasado sábado –con una inusitada convocatoria–, el tres veces candidato presidencial arrancó lo que para muchos es el inicio de su proyecto para convertirse –por cuarta ocasión–, en candidato presidencial.

Llamó a la formación de un frente nacional –que incluya a todos y no excluya nadie–, para luchar contra los enemigos de México y rumbo a 2018, con objetivos y programas comunes.

La mera posibilidad de que el mítico ingeniero Cárdenas se convierta en aspirante presidencial para 2018 modifica –de manera radical– el escenario para más de un precandidato presidencial de las llamadas izquierdas y, sobre todo, se convierte en obstáculo para los llamados “candidatos independientes”.

¿Por qué?

1.- Porque a pesar de sus más de 70 años –o acaso por eso–, Cárdenas sigue siendo referente de la lucha contra el PRI, contra los políticos y contra las prácticas corruptas de la clase política.

2.- Porque en momentos en que los ciudadanos rechazan a políticos clásicos identificados con las ambiciones partidistas y cuando los potenciales electores buscan figuras confiables y congruentes, la de Cárdenas reaparece como hace 25 años; como alternativa para amplios sectores que no quieren a los partidos y tampoco a los políticos, del PRI, PAN, PRD y Morena.

3.- Porque el parricidio que en el año 2000 cometió Andrés Manuel López Obrador contra su padre político –contra Cuauhtémoc Cárdenas--, hoy cobra importancia capital. ¿Por qué? Porque Cárdenas pudiera ser la mejor o la única alternativa electoral para muchos ciudadanos que no ven en AMLO más que un peligro para México y que tampoco quieren votar por ninguno de los partidos con registro.

4.- Porque además de Margarita Zavala –quien tiene todo para derrotar a AMLO en las urnas–, la figura de Cárdenas se puede convertir en el segundo referente para contener al tabasqueño. Y es que la idea central del proyecto de Cárdenas es una suerte de reedición del Frente Democrático Nacional de 1986, cuando el hijo del “Tata Lázaro” encabezó la más grande fuerza opositora que aglutinó a ciudadanos de todos los partidos, todas las tendencias, todas las religiones y todas las clases sociales, en una lucha titánica contra el “Estatus quo”.

5.- Porque en la hipótesis de que Cárdenas se convierta en candidato presidencial –sea por un partido, sea como independiente apoyado por un frente nacional–, la mayor disputa presidencia se producirá entre el padre y el hijo de las izquierdas mexicanas.

6.- Y es que, como todos saben, el entonces patriarca de la lucha contra el PRI y la creación del PRD, se llama Cuauhtémoc Cárdenas, quien en los años 90 inventó –y en los hechos impuso–, la figura del entonces desconocido Andrés Manuel López Obrador.

7.- Luego, cuando AMLO llegó a la jefatura de Gobierno del DF –todo gracias a Cárdenas–, López Obrador cometió el mayor parricidio de la historia política mexicana. El tabasqueño mató, políticamente, a Cuauhtémoc Cárdenas, quien le estorbaba para convertirse en candidato presidencial.

8.- Además, en la hipótesis de que Cárdenas se convierta en candidato presidencial, estaría en grave riesgo la aspiración presidencial de Miguel Mancera. Por lo pronto, Mancera fue relegado de todas las reuniones preparatorias y en la convocatoria al frente nacional –llevado a cabo el pasado sábado–, lo que supone que el jefe de Gobierno de la CDMX habría sido traicionado por el propio Cárdenas.

9.- Pero si Cárdenas no consigue ser candidato por alguno de los partidos de las izquierdas, tiene muchas posibilidades de convertirse en aspirante independiente. Y, entre los independientes que hoy asoman, el mejor posicionado podría ser el propio Cuauhtémoc Cárdenas.

El tres veces candidato presidencial se podría convertir en el aspirante número 20, en la fiebre de presidenciables que se vive en México rumbo a 2018. Y la boleta de 2018 podría presentar por tercera vez a AMLO y por cuarta a Cárdenas. ¿La gerontocracia a poder?

Al tiempo.
03 Febrero 2017 04:00:00
Edomex: ¡tambores de guerra!
Está casi lista la boleta electoral para los comicios del Estado de México, previstos para junio de 2017.

Y frente al reacomodo de fuerzas en cada uno de los partidos en disputa, es posible pronosticar una competencia a muerte entre los tres principales partidos en contienda; el PRI –en el poder–, y que postuló a Alfredo del Mazo; el partido Morena –con su candidato disfrazado, Andrés Manuel López Obrador–, y el PAN, que a pesar de feroces peleas internas, parece dispuesto a llevar como candidata a la exaspirante presidencial, Josefina Vázquez Mota.

El caso del PRD resulta peculiar, ya que “las tribus” del partido amarillo y de Morena parecen dispuestas a destruir a la fuerza emblema de la izquierda mexicana. Y es que un sector del PRD hizo todo por “tronar” la alianza con el PAN, mientras que la Morena de AMLO convenció a Alejandro Encinas para que se negara a ser el candidato aliancista.

Por lo pronto, en los primeros días de agosto, el PRD dará a conocer el nombre de su candidato, que podría ser el mismo Alejandro Encinas.

Sin embargo, a pesar de la guerra declarativa desatada en torno a los comicios mexiquenses –que suponen una alianza entre el PAN de Ricardo Anaya y el Gobierno de Peña Nieto–, lo cierto es que ya se escuchan tambores de guerra en el territorio mexiquense. ¿Por qué?

Porque sí existen indicios de una presunta alianza entre el Gobierno federal y Josefina Vázquez Mota, pero no en los términos que voceros de Ricardo Anaya pretenden hacer a militantes y políticos de su partido.

Y es que desde el arranque del gobierno de Peña Nieto se habría establecido un acuerdo político con la excandidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, consistente en el presunto financiamiento de una fundación que preside la panista. A cambio, la señora Vázquez Mota se habría comprometido a no participar electoralmente en el estado de México.

Según distintas versiones, la fundación de Vázquez Mota habría recibido alrededor de mil millones de pesos; recursos que al calor de las elecciones de junio próximo se podrían convertir en un potente ariete para intentar demoler su campaña en el estado de México.

Y es que en el PRI y en el Gobierno federal no sólo no están dispuestos a dejar la plaza del estado de México –para el PRI, el estado de México no es moneda de cambio y tampoco puede ser entregado al PAN, ya que significa un potente tanque de oxigeno para 2018–, sino que ven como “traición política” que la dirigencia del PAN intente presionar a Josefina para postularse como candidata al Gobierno mexiquense, a pesar del apoyo oficial a su fundación.

Según dirigentes del PRI, el único acuerdo entre el Gobierno y el PAN se llevó a cabo la señora Vázquez Mota. Y si la excandidata presidencial acepta la postulación del PAN al Gobierno mexiquense, sería la señora Vázquez Mota quien habría incumplido el acuerdo con el Gobierno federal.

Y en política todos saben que cuando un acuerdo político se incumple –sobre todo un acuerdo político de alto nivel–, lo que viene es la guerra. Y en las guerras políticas todo se vale. Y todo es todo.

Y los tambores de guerra ya suenan en el estado de México.

Una primera guerra ya apareció entre las izquierdas. Resulta que el PRD ya se lanzó contra el dueño de Morena, quien utiliza como cuello de ganso a Delfina Gómez, cuando en el fondo quien hace campaña es AMLO. Pero no sólo es una campaña simulada, sino adelantada.

Y la de AMLO no sólo es una campaña para las elecciones locales del estado de México, sino para la presidencial de 2018. Y es que sin que ninguna autoridad electoral haga su trabajo, AMLO recorre el país en campaña, para 2017 y 2018. Pero nadie le hará caso al PRD, ya que en el INE tiemblan de miedo ante un grito de AMLO.

Pero los tambores de guerra también aparecen en el PAN –en el nacional y el del estado de México–, en donde la posible imposición de Josefina Vázquez Mota amenaza con la fractura de los grupos locales.

Y la contienda apenas empieza.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

La oficina del exgobernador Rafael Moreno Valle, dice –en desmentido al Itinerario Político del 1 de febrero–, que es falso que el exmandatario haya dejado una deuda de 76 mil millones de pesos. Con gusto revisamos nuestras fuentes y, en su momento, respondemos.
02 Febrero 2017 04:00:00
¡En Monterrey reclutan a futuros yihadistas!
Por alguna razón que nadie pudo explicar, y menos el Gobierno estatal de Nuevo León –el cual no se ha enterado y tampoco entiende nada–, en Monterrey proliferan los grupos sociales que se inclinan por el culto musulmán.

Nadie sabe si se trata de una influencia que viene del norte, a través de la frontera con Estados Unidos, o si tiene otro origen. Lo cierto es que cada vez son más los grupos de regiomontanos que se dicen musulmanes. Los focos rojos se prendieron cuando la Iglesia católica habló del tema.

Pero cualquier ciudadano interesado –porque el culto musulmán es tan respetable como cualquier otro– puede identificar una docena de páginas de internet que en esa ciudad orientan, invitan, adoctrinan, reclutan y enseñan todo lo que se quiera saber sobre el tema. Pero el asunto llamó la atención cuando la mexicana Ana Marilú Reyna Castillo, de 38 años, originaria de Monterrey, fue detenida en España por difundir proselitismo terrorista yihadista.

Al realizar un seguimiento de los antecedentes estudiantiles y religiosos de Ana Marilú, se descubrió en sus redes sociales su gusto por la cultura del islam, su rechazo al catolicismo y parte de su pensamiento radical. En Facebook, por ejemplo, existe el perfil de Marilú Reyna, de Nuevo León, que no está activo desde agosto de 2016. Ahí Marilú compartía imágenes con frases en árabe –difíciles de traducir–, pero con un estilo muy parecido al de los mensajes de ISIS.

Si bien no existen muchas fotografías de Marilú Reyna –salvo dos que hoy publica la página
http://www.letraroja.com y que dejan ver el antes y el después de la transformación de la regiomontana–, en sus redes sociales ella muestra su rechazo al noviazgo y su apoyo al matrimonio. En sus publicaciones alternaba el español con el árabe y alabanzas a Alá.

De acuerdo con la Guardia Civil de España, cuando aún vivía en México Ana Marilú experimentó “un rápido proceso de conversión al islam, adoptando desde el principio una visión rigorista de dicha religión”. Las autoridades españolas presumen que en México fue enganchada por un segmento radical del islam. Y es que el 22 de septiembre de 2010, escribió “Hoy cumplo 3 años de haber conocido a los primeros musulmanes, gracia a Allah por poner en mi camino a Tania y Amin….Gracias ALLAH AKBAR (sic)”.

Por otra parte, la mexicana compartió un texto en 2011, escrito por otra persona, en el que rechazaba totalmente la religión católica y eso que llaman “trinidad”, “abominable doctrina”. El perfil de Facebook de Ana Marilú Reyna Castillo la identifica como egresada de la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León –universidad en donde se habría iniciado en el culto musulmán– y revela que una de sus principales aficiones fue seguir páginas como “Musulmanas de Monterrey”, “Musulmanas Orgullosas”, “Conociendo el Islam” y a “Los Musulmanes”, entre muchas otras páginas por el estilo. Cuando se buscó información en la facultad de Psicología, nadie quiso hablar del tema e incluso algunos profesores consultados dijeron que no podían ni querían hablar del tema.

Según una fuente oficial, Ana Marilú se mudó a España en 2007, invitada por un grupo de amigos musulmanes. En ese país la mexicana radicalizó aún más sus ideas. Su enaltecimiento al terrorismo aumentó y ahí conoció a su esposo.

Poco después de llegar a España, la mexicana se casó con un hombre de origen marroquí –que presuntamente estuvo en México–, identificado como Aziz Zaghanane, detenido en mayo de 2016 por ser parte de una “red de captación y adoctrinamiento terrorista” del Daesh. A partir de la detención, la mujer alcanzó su máximo nivel de radicalización, hasta convertirse en promotora del terrorismo yihadista.

Desde que salió de México y hasta su detención en España, Ana Marilú Reyna sólo regresó a México en una ocasión; el 14 de diciembre de 2012, al parecer para visitar a su familia. Según fuentes oficiales, arribó en un vuelo de Aeroméxico procedente de Madrid, España. Lo curioso es que no existe registro de su salida del país. Según una indagatoria periodística, los vecinos de Ana Marilú, en Monterrey, la describen como una mujer amable, pero que se relacionaba muy poco con los demás. Era común verla salir y/o entrar en el edificio donde vivían (en la calle San Lucas, en un barrio de clase obrera), con sus dos hijos de 3 y 5 años, y  transportándose en el vehículo familiar, un Mercedes-Benz gris. Siempre vestía el niqab y siempre tenía “una atención escrupulosa a las directrices del islam más radical, para diferenciar entre las conductas permitidas (halal) y las prohibidas (haram)”. El Gobierno federal sigue de cerca el caso.

Al tiempo.
01 Febrero 2017 04:00:00
Moreira, un santo, ante deuda de Moreno Valle
Seguramente todos recuerdan la escandalosa deuda de 32 mil millones de pesos que llevó a Humberto Moreira del cielo –en la presidencia del PRI– al infierno –en la cárcel en España–, y que casi le cuesta la elección presidencial a Enrique Peña Nieto.

Y es probable que hoy pocos recuerdan que, en el fondo, el escándalo mediático y de deuda, fue parte de la guerra por la sucesión presidencial de 2012, ya que fue la Secretaría de Hacienda –jefaturada por Ernesto Cordero– la que filtró los datos del escándalo. Y fueron Santiago Creel y Juan Molinar los encargados de convertir el endeudamiento de Coahuila en un circo mediático que le costó la cabeza a Moreira.

El escándalo arrancó el 19 de agosto, cuando el Congreso de Coahuila aprobó una deuda de 33 mil millones de pesos, para renegociar la deuda estatal de 32 mil millones. Luego de cuatro meses de golpeteo mediático, el 2 de diciembre de 2011, Humberto Moreira renunció al cargo de presidente del PRI. Debió hacerlo ante el inminente destape del candidato Enrique Peña.

Y vale el ejercicio memorioso, porque hoy termina el gobierno de Rafael Moreno Valle, y el expriista y aspirante presidencial del PAN deja el estado de Puebla con una deuda de 76 mil millones de pesos; poco más del doble de la “megadeuda de Humberto Moreira”. ¿Y qué creen?

¡Insólito…! Que nadie dice nada. El PAN, su dirigencia y sus candidatos presidenciales prefieren guardar silencio, a pesar de que el endeudamiento de Moreno Valle es un juego de niños frente al endeudamiento de Humberto Moreira en su momento. O si se quiere, Moreira es un santo, frente al despilfarrador Moreno Valle.

¿Dónde están todos los panistas que de agosto a septiembre de 2011 crucificaron al pillo Moreira –gobernador de Coahuila–, y que hoy guardan silencio? ¿Dónde está Ricardo Anaya y su discurso de honestidad; dónde está su escudero Santiago Creel, por qué el silencio de Margarita Zavala, del propio Felipe Calderón; dónde están los integrantes de la Comisión Anticorrupción del PAN? ¿Y dónde está la Secretaría de Hacienda, para denunciar el escandaloso endeudamiento que llevó a cabo Moreno Valle? Y claro, ¿dónde están, el Congreso de Puebla, el Congreso de la Unión?

¿A poco veremos un endeudamiento y un linchamiento selectivos; a unos se les manda al infierno y a otros se les perdona? ¿Dónde están los medios; a poco el derroche en Puebla alcanzó para callar las críticas a Moreno Valle?

Hoy, de manera oficial termina el gobierno de Rafael Moreno Valle y tomará posesión del cargo el panista Antonio Gali. Sin embargo, Moreno Valle se va cubierto por un velo del engaño a los poblanos y de complicidad del CEN del PAN, que solapa raterías peores a las de Moreira.

Y es que el ambicioso precandidato presidencial deja el Gobierno de Puebla con una deuda estatal de 76 mil millones de pesos; ocho veces más alta que en 2011, cuando Moreno Valle asumió el Gobierno; deuda que duplica los 34 mil millones de pesos que en su momento dejó Humberto Moreira en Coahuila.

¿Cómo fue posible ese colosal endeudamiento?

La respuesta es elemental. Las ambiciones sin límite de Moreno Valle –que quiere ser Presidente de México–, lo llevaron a endeudar el estado por los próximos 50 años.

Y, para ello, Moreno Valle modificó la ley de deuda pública, en 2012, de tal manera que los proyectos de inversión para la prestación de servicios de largo plazo, o los proyectos relacionados con obra pública, no se incluyeran en la categoría de deuda pública.

Además, en ese mismo año, la Secretaría de Finanzas de Puebla suscribió el Fideicomiso 144, con el cual se pagaron las obligaciones fiscales que contrajo el Estado y se creó la empresa Evercore. Dicha empresa permitió al Gobernador construir obras y comprometer los ingresos de la entidad, sin que las erogaciones se reflejaran en el monto final de la deuda pública.

Según información del Senado de la República, el estado de Puebla tiene una deuda que se pagará en más de 25 años, pues muchas obras se construyeron bajo el esquema PPS, con el cual se incrementa el costo de los proyectos hasta en un 50 por ciento.

Por ejemplo, el Museo Barroco fue valuado en 7 mil 280 millones de pesos en diciembre de 2015, pero como fue construido bajo dicho esquema, se pagará en 23 años y con una tasa anual de 9.63%; es decir, que el costo total asciende a los 18 mil 337 millones de pesos.

De esa manera, el estado de Puebla se queda más endeudado que nunca y en manos de otro panista, Antonio Gali –tapadera y alcahuete–, que solapará las pillerías de Moreno Valle.

¡El engaño y el endeudamiento de todos los poblanos, es la honestidad que pregona Ricardo Anaya! ¿Dejarán impune al pillo de Moreno Valle?

Al tiempo.
31 Enero 2017 04:00:00
¡Todos somos Trump!
¿Quién, con un poco de honestidad y sensatez, cree el cuento del falso fervor patrio; la falsa unidad nacional y el hipócrita amor a México, sea por moda momentánea, sea de dientes para afuera?

¿Quién se cree, por ejemplo, el falso discurso de AMLO en apoyo a Peña Nieto, cuando todos saben que Obrador y su claque son responsables de demoler durante más de 4 años la imagen del Presidente? ¿Quién cree el llamado dizque solidario de AMLO contra Trump, si Andrés es el hermano pobre de Trump; si aspira a un populismo idéntico al de Trump, si ha llegado al ánimo ciudadano gracias al engaño populista y sin límite?

¿Quién cree la payasada de colocar en redes el lábaro patrio, cuando la babeante “legión de idiotas” de las redes es más intolerante que nunca; cuando muchos de esa legión llaman a la unidad y aclaran que eso no quiere decir que es un apoyo a Peña Nieto? ¿Quién puede dar crédito a los ridículos llamados de unidad nacional, cuando encapuchados amenazan de muerte a Peña Nieto; cuando siguen las amenazas de muerte, en redes, contra los que piensan distinto y disienten de la “dizque verdad de las redes”, contra los críticos de los vividores del poder; cuando idiotas como Fernández Noroña –entre muchos otros– promueven el culto a la mentira, al odio, la transa, el engaño, al chavismo venezolano y a las dictaduras bananeras?

¿Quién puede cree “la mamucada” de que Donald Trump es un peligro para México, cuando en México existen clones de Donald Trump, como AMLO y “El Bronco” –entre muchos otros–, que han probado que son un peligro para México y han hecho crecer sus ambiciones de poder mediante la siembra de odio contra la política y los políticos; contra los críticos a esas mentiras? ¿Cuántos políticos mexicanos –de todos los partidos– pueden presumir que son distintos a Trump, cuando igual que el Presidente “gringo”, han hecho del engaño, la mentira y “la posverdad” su signo de identidad? 

¿Quién cree el cuento de la gritería hipócrita de los mexicanos contra el muro, cuando en México pocos hacen algo contra el muro de la ignorancia y la ignominia que significan mafias como la CNTE, que dañan a los mexicanos que poco o nada tienen, al condenarlos a la miseria y la ignorancia?

¿Quién cree la falsa “indignación nacional” por los “insultos de Trump” a México y a los mexicanos, cuando en redes sociales millones de adictos a la “legión de idiotas” han convertido en deporte nacional el insulto a Peña Nieto; cuando han hecho del insulto al que los critica un monumento a la intolerancia y la antidemocracia? ¿Quién cree la falsa indignación nacional por la xenofobia, el racismo y el odio a las mujeres de Trump, cuando  en nuestra colonia, casa, transporte público, trabajo o en redes insultamos a todos los que piensan diferente y hablan diferente a los que no opinan igual; cuando las palabras “chinga tu madre”, “hijo de puta”, “indios”, “nacos”, “puto” y “puta” son las más usadas en el habla cotidiana del mexicano, para insultar, denigrar y ofender?.           

¿Cuántos, de los que cuestionan a la sociedad norteamericana que votó por Trump –y hasta los pendejean por votar a Trump– han cuestionado a la sociedad mexicana que simpatiza por AMLO, que dice orgullosa que votaría por el Tump mexicano; cuantos han criticado a los votantes del impresentable Cuauhtémoc Blanco, por ese pillo rapaz y abusador de mujeres llamado “Layin” –alcalde de quién sabe dónde, en Nayarit–, y que hasta es precandidato al Gobierno estatal?

¿Cuántos ponen el grito en el cielo por el muro, pero al mismo tiempo amurallamos su casa, colonia y hasta la banqueta para apropiarnos de la calle? ¿Cuántos se indignan por el trato que da Trump a “nuestros hermanos” migrantes, por el maltrato de polleros, policías fronterizos y bandas de traficantes, pero poco o nada hacen contra el maltrato en México a los migrantes que vienen por la frontera sur; a los que insultan, asaltan, denigran, ofenden y expulsan?

¿Cuántos mexicanos se indignan porque Trump amenaza a empresas norteamericanas para que no inviertan en México, pero son los mayores consumidores de productos “gringos”; cuántos satanizan los productos mexicanos, cuántos no pueden vivir sin productos norteamericanos; desde el papel de baño, la pasta dental, jabón, cereal, ropa, carne, pollo, licor, el cine, el futbol americano, el basquetbol?

¿Cuántos mexicanos critican a Trump por lo que dice, hace y por insultar a todo el mundo, pero son un retrato de cuerpo completo de Donald Trump?   

La mal llamada unidad nacional muestra, en realidad, el Trump que todos llevamos dentro. La doble moral. Al tiempo.
30 Enero 2017 04:00:00
La candidatura presidencial de Carlos Slim
“No va a robar”. “No tiene compromisos”. “Es antídoto contra Trump”. “Es líder mundial”. “No puede ser comprado”. “Nadie tiene poder sobre él”. “Sabe cómo generar desarrollo”.

A principios de enero, mientras el enojo por el gasolinazo crecía entre los mexicanos, con estos argumentos circularon a través de las redes sociales varios videos promoviendo la candidatura presidencial de Carlos Slim Helú.

Cabe que gente próxima a él haya lanzado esta campaña. O quizá la candidatura de “el ingeniero” –como se le llama entre la élite mexicana– surgió como una respuesta genuina frente a la crisis que estamos viviendo.

En cualquier caso es inevitable leer el discurso del viernes pasado frente a los medios de comunicación en la clave de su posible candidatura hacia el 2018.

Ante un gobierno y unos partidos con niveles de aprobación tan bajos, y un embate internacional encabezado por Donald Trump que se anuncia abrumador, el liderazgo del empresario mexicano más poderoso del mundo emerge de manera natural.

Nunca antes Slim había convocado a una rueda de prensa con el propósito de enviar un mensaje político y en esta ocasión se tomó casi una hora para hacerlo.

Luego expuso su visión para enfrentar la crisis y detalló algunas de las políticas públicas que el país debería emprender para fortalecer el mercado interno. Por último festejó la unidad que provocó entre la sociedad mexicana la decisión del presidente Enrique Peña Nieto de cancelar la visita a Washington.

En simultáneo, envió varios recados al gobierno que no pueden pasar desapercibidos: Cuando dijo que Trump era “negociator” y no “terminator” hizo explícita la duda que muchos tenemos sobre la capacidad de la administración Peña Nieto para celebrar una negociación de la que vayamos a salir bien librados.

Si se le pregunta a Slim qué tan buenos negociadores hay en este Gobierno, lo más probable es que este empresario manifieste la desconfianza que sostiene frente ellos.

Cada quien habla como le va en la feria: él fue un gran perdedor de la reforma en telecomunicaciones, mientras que sus adversarios las ganaron todas.

El segundo mensaje cifrado tiene que ver con la lista de propuestas de política pública que expuso durante la conferencia de prensa. Sorprende que prácticamente ninguna haya sido incluida dentro del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y Protección de la Economía Familiar, firmado hace veinte días entre el Gobierno, las cúpula empresarial y el liderazgo obrero.

¿Por qué el empresario más rico del país no estuvo presente en ese evento? ¿Por qué sus ideas no fueron consideradas?

La respuesta es simple: las relaciones entre el Gobierno de Peña y Carlos Slim han sido mediocres tirando a malas.

El tercer mensaje implícito fue que, en efecto, si lo decide, Slim puede ser el próximo Presidente. Cuenta con condiciones financieras envidiables para jugarse una candidatura.

Dentro de la trama tan compleja en que nos encontramos los mexicanos, la respuesta que Peña Nieto entregue a este empresario marcará pauta sobre la manera como el Presidente piensa aprovechar la propuesta de unidad.

Peña Nieto cometería un error si piensa que la unidad ofrecida será incondicional. Nadie le ha firmado un cheque en blanco y, excepto su Gobierno, no habrá quien lo haga.

Por lo pronto Slim le impuso tres condiciones: uno, México debe enviar a sus mejores negociadores a Washington, no sólo a los amigos de Peña Nieto; dos, los acuerdos entre mexicanos para enfrentar la crisis no pueden construirse a partir de la exclusión y; tres, si el Gobierno no sabe resolver, el ingeniero podría jugar la carta de su candidatura presidencial.

ZOOM: De la campaña para promover la opción presidencial de Carlos Slim Helú hay un argumento preocupante. Cuando se dice que “nadie tiene poder sobre él” debe recordarse que la democracia no funciona si hay gobernantes que asumen como cierta tal barbaridad. Ahí está Donald Trump como ejemplar desastroso.
30 Enero 2017 04:00:00
La deportación masiva ¡otra mentira de Trump!
Desde que Donald Trump tomó posesión como Presidente de Estados Unidos, la mayoría de los millones de migrantes que viven de manera ilegal en ese país temen una deportación inmediata.

Más aún, en México no faltan autoridades federales, gobiernos estatales y partidos que dicen prevenir una oleada de migrantes mexicanos que, masivamente, podrían regresar a México.

Lo que no saben muchos funcionarios del Gobierno federal, otros tantos gobernadores y casi ningún políticos es que, técnicamente, resulta imposible que el Gobierno de Estados Unidos deporte a más mexicanos de los que diario, semanal, mensual y hasta de manera anual deporta hoy a México.

Es decir, que tanto el Gobierno federal de Estados Unidos como los gobiernos estatales, carecen de infraestructura legal, logística y policiaca para deportar a un mayor número de mexicanos de los deportados por el Gobierno de Obama en los últimos ocho años.

Y es que, de acuerdo con fuentes consulares de México, los primeros mexicanos deportados por el Gobierno de Trump, empezarían a llegar a México a finales de 2019. ¿Por qué?

Porque un ciudadano mexicano detenido en Estados Unidos por cometer algún presunto delito –o por estar en aquel país en calidad de indocumentado–, debe pasar por lo menos 600 días en un largo camino legal que termina cuando le piden su consentimiento para ser deportado

Y en el supuesto de que Trump emita una orden ejecutiva para iniciar una deportación masiva de mexicanos, las instancias respectivas no tienen suficientes policías, patrullas, cárceles, baños, jueces, espacios para retener a los ilegales y no hay presupuesto suficiente para requerimientos escenciales como, por ejemplo, alimentar a esa corriente masiva de expulsados.

Todo ello sin contar con las poderosas cadenas de corrupción que favorecen a los aduaneros fronterizos de Estados Unidos, a los polleros y a los narcotraficantes que controlan la frontera.

Y si lo dudan, presentamos un resumen del exhaustivo proceso que debería seguir Trump –con los más de 3 millones de personas–, que intentará deportar de los Estados Unidos; trabajo periodístico que se difunde completo en el portal HYPERLINK “http://www.letraroja.com/”www.letraroja.com.

Existen dos motivos por lo que una persona puede ser deportada: por detención, que puede ir desde violaciones de tránsito hasta crímenes. La segunda, cuando la autoridad migratoria encargada de las deportación (ICE) de Estados Unidos, investiga y solicita órdenes de aprehensión a jueces migratorios.

En ambos casos el ICE es el primero en investigar si la persona tiene antecedentes penales. Si una persona actualmente cumple una sentencia, tiene que terminarla para después iniciar el proceso de remoción. En el segundo investiga si la persona trabaja con identidad falsa y de manera indocumentada.

Una vez que a la persona se le detecta alguna irregularidad en su estancia en el país, inicia oficialmente el proceso de deportación.

Sin embargo existen tres maneras de llevar el proceso:

1.- Salida voluntaria: En caso de ser el primer ingreso indocumentado y no tener antecedentes penales graves, se puede optar por salida o repatriación voluntaria. La persona es enviada en un avión que los lleva a Texas o California, en alguno de los 11 puntos de repatriación. El proceso no es inmediato pues hay miles de personas esperando ser repatriadas por esta vía, que llevan meses.

2.- Llevar el caso a Corte: Después de pasar mínimo 10 años viviendo en Estados Unidos, no tener antecedentes penales y tener hijos nacidos en el país vecino, se puede llevar el caso a la Corte de Migración, donde un juez decidirá la deportación o permitirá la estancia.

3.- Proceso de remoción por antecedentes penales. Debido a la gravedad de los antecedentes penales, la persona no puede optar por la salida voluntaria. Un juez atrae el caso y decide sobre su deportación. No todos los casos acaban en deportación.

En el segundo y tercero de los puntos citados arriba, el caso lo atrae una de las 58 cortes de Migración, para su revisión. Hay que mencionar que actualmente estas salas tienen solamente 250 jueces en la materia. Y esos 250 jueces deben atender más de medio millón de casos pendientes. Un caso puede tardar hasta tres años.

Es decir, si el sátrapa Trump ordena una deportación masiva de mexicanos, el sistema migratorio de Estados Unidos colapsa por completo en cuestión de horas. Eso sin tomar en cuenta los miles o millones de vacantes de empleo, lo que provocarían un colapso económico en muchos estados de aquel país.

Se prueba, de nuevo, que muchos idiotas compran gratis las mentiras del mitómano Trump. Y, claro, tambén de manera gratuita se suman al grosero fervor patriotero.

Al tiempo.
29 Enero 2017 04:01:00
¡Mexicanos ‘chingones’!
Si hacemos caso a las recientes declaraciones sobre el TLC –formuladas por Trump y por el Gobierno de Canadá–, resulta que en materia comercial los mexicanos somos algo así como “los más chingones” negociadores del mundo. ¿Por qué?

Porque tanto Trump como el Gobierno canadiense lloriquean porque México fue “el gran ganón” con el TLC; el país que se llevó la tajada del león y el único beneficiado del acuerdo comercial.

Dicho de otro modo, resulta que el vapuleado Carlos Salinas y “sus chicos” negociadores del TLC, en realidad “chamaquearon” a los “tiburones” de las potencias del norte, Estados Unidos y Canadá.

¿Qué tal? ¡Un vuelco a la historia! ¡“Chingones” que resultaron los mexicanos, en materia comercial!, ¿Lo dudan?

Trump dijo, por ejemplo: “México ha tomado ventaja de EU por suficiente tiempo, déficit comercial masivo y poca ayuda en la muy débil frontera, debe cambiar ¡Ahora!... Estados Unidos tiene un déficit de 60 billones de dólares por el tratado con México. Desde el principio, el TLCAN ha sido un trato para un solo lado con números masivos de trabajos y compañías que se perdieron”.

¿Qué tal las declaraciones de Trump? ¿Quién chamaqueó a quién?

A su vez, desde Canadá también lloriquean: “Amamos a nuestros amigos mexicanos, pero nuestros intereses nacionales están primero y la amistad viene después. Ambas no son excluyentes entre sí”, dijo una fuente durante una reunión del Gabinete canadiense en Calgary…. Y agregó: “México está en una posición terrible, terrible…. Nosotros no”. El Gobierno de Canadá aliado con el de Trump, para romper el TLC.

¡Ver para creer! ¡Los tiburones del comercio global son mexicanos! Por qué, entonces, si los negociadores mexicanos del TLC han resultado tan “chingones” –en materia comercial–, por qué esos negociadores fueron colgados del palo más alto –en su momento–, y por qué fueron
vapuleados por una izquierda mexicana que, incluso, tildó de “traidores a la patria” a los promotores del TLC. ¿Quién se
equivocó?

Peor aún, si seguimos la misma línea discursiva –y seguimos haciendo caso a los dichos de Trump y atendiendo los lloriqueos canadienses–, podemos concluir que los presidentes estadunidenses, Clinton, Bush –padre e hijo–, y hasta el mismísimo Obama, fueron verdaderos “idiotas”, incapaces de ver que los “gandallas” mexicanos los “chamaquearon”, igual que a los primeros ministros de Canadá, de los últimos 25 años. ¿Quién chamaqueó a quién?

Pero tampoco ahí termina la historia. Resulta que un indignado Trump fue vapuleado hasta por el Presidente mexicano más débil; Mandatario al que intereses mexicanos perversos han demolido sin límite. ¡Aún así, derrotó a Trump!

¡“Chingones mexicanos”…! ¿O no…?

Al tiempo.
27 Enero 2017 04:00:00
Del Mazo, al rescate del PRI
Hoy en el PRI del Estado de México se registrará como candidato de unidad al Gobierno estatal Alfredo del Mazo, también motejado como “El Caballo Negro”, quien llevará en las espaldas la nada fácil tarea de ganar no sólo la elección mexiquense, sino de mantener con vida al PRI para 2018.

¿Por qué Del Mazo? Las razones son dos y resultan elementales.

1.- Porque concluyó con éxito un trabajo político fino que por meses tejió el PRI mexiquense para desactivar la poderosa alianza PAN-PRD, que amenazaba con desbarrancar la elección para el tricolor. La alianza de los azules y los amarillos fracasó no sólo por las peleas internas de los dos partidos, sino porque poderosos grupos del PAN y del PRD debieron pagar costosas deudas políticas.

2.- Y porque una vez desactivada la alianza opositora, el mejor colocado en las encuestas es precisamente Alfredo del Mazo. Dicho de otro modo, si en el Estado de México hubiese prosperado la alianza PAN-PRD, las posibilidades de Del Mazo habrían sido mínimas. ¿Por qué?

Porque azules y amarillos no iban sólo contra el candidato del PRI, sino contra el presidente Peña Nieto: No iban sólo por el Gobierno del Estado de México, sino por la Presidencia en 2018.

Todavía el pasado martes aquí dijimos que si bien muchos daban por muerto a Madrazo, lo cierto es que “en política nada está escrito” y, en especial, en la política mexiquense; Del Mazo, “El Caballo Negro”, sigue vivo.

Y es que el de Alfredo del Mazo es un caso peculiar. “Es el priista que mejor retrata en las encuestas –encabeza muchas de ellas–, pero lo que antaño era uno de los apoyos fundamentales, hogaño es uno de sus peores obstáculos”.

Es decir, “como se trata de un pariente cercano a Enrique Peña Nieto –Del Mazo es primo del Presidente–, esa condición lo coloca como blanco de todas las críticas producto de la malquerencia sembrada contra Peña Nieto, lo cual es en una posición vulnerable”.

Pero los astros no sólo se alinearon a favor de Alfredo del Mazo cuando fue derribada la alianza PAN-PRD, sino que lo favoreció –igual que al PRI–, la fragmentación interesada de las llamadas izquierdas y la construcción de la mayor alianza lograda por el PRI.

En el primer caso, el PRD resultó ser el partido más debilitado. Y la razón está a la vista de todos. Por un lado, el verdadero candidato de Morena se llama Andrés Manuel López Obrador, quien lleva de “juanita” a Delfina Gómez, una “mujer bulto” –utilizada por AMLO, como ha utilizado a hombres y mujeres para sus fines electoreros– que prestará su nombre sólo para la boleta.

Y es que el objetivo de AMLO no es ganar el Estado de México, sino engordar su partido lo suficiente, hasta convertirlo en la segunda fuerza estatal. El objetivo de AMLO es 2018. Y El Estado de México, igual que Veracruz y Oaxaca, son clave para esa empresa. En el fondo, AMLO hizo de nuevo una alianza con el PRI para tronar al PAN y al PRD y para quedarse con los votos que le ayudan a la presidencial.

Y si no fuera suficiente, la alianza PRD, PT y Movimiento Ciudadano fue fracturada también de manera deliberada, de tal manera que el PRD se reduce a nada –sólo se aliará al PT–, mientras que sus votos engordarán a la Morena de AMLO, que luego del PRI será el gran ganón en el Estado de México.

Pero hay más. Resulta que a manera de “cuello de ganso”, el exlíder del PRI mexiquense, Isidro Pastor, engañará a los electores con la verdad. ¿Por qué? Porque jugará la valiosa carta de independiente, pero sólo como señuelo del PRI, para abonar a la fragmentación.

Y mientras que los estrategas del PRI fragmentaron a las izquierdas, al mismo tiempo engordaron su propia alianza electoral; la mayor en la historia y que está llamada a ser una alianza ganadora.

Es decir, en respaldo de Alfredo del Mazo, veremos aliados al PRI, PVEM, Panal y PAS. Esa alianza se enfrentará a los candidatos en solitario del PAN y de Morena. Por Morena, como ya sabemos, el candidato será AMLO, quien caminará por el estado con el disfraz de “la señora candidata”, Delfina Gómez.

Y, a pesar de que para el PAN la apuesta mexiquense es una “jugada perdedora”, sigue latente la posibilidad de que Josefina Vázquez Mota sea convencida de postularse como candidata. La excandidata presidencial se negó de manera reiterada a ser utilizada como escudo para los intereses presidenciales de Ricardo Anaya en el Estado de México.

Ella misma dijo recio y quedito que no sería candidata al Gobierno mexiquense. Sin embargo, razones de mucho peso estarían por convencerla. Si acepta, legitimará ampliamente una cantada victoria del PRI.

Al tiempo.

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