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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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28 Junio 2017 04:00:00
El ‘chingo de dinero’ de Morena: las pruebas
No es novedad hablar del “cochinero” en las elecciones mexicanas.

La costumbre, terca, coloca al PRI, PAN y PRD como los principales artífices de “cochineros” electorales en el país. Incluso, el eslogan “la mafia del poder” alude a esos tres partidos y sus respectivos gobiernos, a los que se pone como ejemplo del “cochinero” electoral.

Sin embargo, nada se sabe del “dinero negro” que partidos como Morena, entre otros, metieron a procesos electorales como el del Estado de México.

Por ejemplo, todos recuerdan el audio-espionaje del candidato del PT al Estado de México, Óscar González, quien en la asamblea donde declinó a favor del partido rojo, reveló que los candidatos de Morena “traen un chingo de dinero”.

Está claro que nadie sabe qué es “un chingo de dinero”, sobre todo en una campaña electoral. Sin embargo, el pasado 12 de junio apareció una pista del “chingo de dinero” que manejó el partido Morena en el Estado de México.

Según el portal “noticias.red” –especializado en información mexiquense–, el partido Morena destinó casi 200 millones de pesos para el pago de “operadores políticos” en al menos 102 de los 125 municipios que comprende la geografía del Estado de México. Todo ello durante las elecciones del pasado 4 de junio.

Los detalles del gasto y de la “operación política” dejan ver no sólo el nombre del operador en cada municipios mexiquense sino –sobre todo–, el monto del dinero destinado para un concepto titulado “reporte de pagos a estructura de referentes”.

No se sabe si esos casi 200 millones de pesos son parte de las prerrogativas oficiales de dinero público legal que entrega el INE a los partidos; tampoco si el dinero fue reportado como parte de los gastos de campaña y –por consecuencias–, tampoco se conoce su origen.

Lo que se sabe es que Morena pagó puntual a cada uno de los casi mil operadores, la cantidad de 25 mil pesos mensuales durante enero y mayo y que, finalizó la relación político-laboral, con un pago de 80 mil pesos durante junio, el mes de la elección.

Se trata de un listado de 19 páginas que detallan los nombres de 922 personas, que operaron para el partido Morena durante todo el proceso electoral en el Estado de México.

Es un listado elaborado con precisión, en papel membretado de Morena, con una referencia estadística y las cantidades respectivas, una clave de referencia al municipio asignado a cada operador, así como la sección electoral en la que tiene encomendada la labor de promoción del voto y traslado de los votantes.

Se pudo probar la existencia de los nombres, las secciones electorales y pertenecen al partido Morena. En municipios como Ecatepec y Nezahualcóyotl, trabajaron, según las pruebas del “cochinero”, más de 100 integrantes de esa estructura.

Pero las revelaciones no terminan ahí. El paquete informativo –que se puede consultar en la página La Otra Opinión HYPERLINK “http://laotraopinion.com.mx/”http://laotraopinion.com.mx/–, también revela el monto de ttoda la operación político electoral a lo largo de los primeros cinco meses del año; de enero a junio.

En cada uno de esos meses, los integrantes de las “estructuras” recibieron 25 mil pesos –más de 10 veces el salario mínimo mensual–, mientras en el decisivo mes de junio el pago fue de 80 mil pesos, a manera de finiquito. “El pago está pendiente” se lee en la columna correspondiente al mes de junio, en el documento.

En total, cada operador habría ganado 205 mil pesos durante los seis meses de trabajo, mientras que la erogación total de Morena sería de 189 millones 10 mil pesos, tan solo por el pago de las llamadas estructuras, gasto que según una revisión preliminar podría no haber sido reportada ante la autoridad electoral.

Según la misma pesquisa, los casi 200 millones de pesos que gastó Morena en operadores políticos, equivalen a casi 70% del tope de campaña. Aquí vale recordar que la entonces candidata, Delfina Gómez, se comprometió a reducir en 50% el tope de gasto de campaña. Es decir, algo así como 142 millones de pesos.

Si a lo anterior –a los 142 millones de pesos–, se suman los 114 millones de pesos que la señora Delfina Gómez dijo haber invertido en su campaña, entonces la candidata de Morena al Gobierno mexiquense habría gastado 303 millones de pesos, cifra que supera por 162 millones de pesos el tope de campaña del partido rojo.

Sin embargo, hasta hoy nadie ha explicado el origen de esos casi 200 millones de pesos que Morena gastó en casi mil operadores políticos. Nadie ha desmentido la extensa información que documenta ese gasto y no existe una investigación del INE, la FEPADE o de otra autoridad electoral.

Por eso la pregunta: ¿Dónde está la verdadera mafia del poder?

Al tiempo.
27 Junio 2017 04:00:00
¡El candidato deseo!
Si alguien lo dudaba, Miguel Mancera confirmó –el fin de semana–, que tiene el control político del PRD. ¿Y eso qué…?, podría espetar algún curioso.

Casi nada. Mancera tiene en la mano el pasaporte para una candidatura presidencial, sea con los amarillos, sea con un frente de partidos y ciudadanos o sea como candidato independiente.

Y es que, a querer o no, Miguel Mancera se ha convertido en “el candidato deseo”. ¿Por qué?

Porque desean tirarlo malquerientes como el partido Morena y sus dueños, quienes “torpedean” todo lo que dice y hace el Jefe de Gobierno de la capital; lo quieren fuera no pocos “desesperados” del PRD, que lo ven como un peligro para sus proyectos personalísimos. Y desean tirarlo panistas que no están convencidos de una alianza entre azules y amarillos.

Pero quién más desea ver en la lona a Mancera se llama AMLO, el dueño de Morena, quien luego de que el PRD dio luz verde al frente amplio con el PAN, llamó “alianza perversa” a la posibilidad de una candidatura común entre amarillos y azules para 2018.

Y es que el tamaño de la victoria de Mancera en el PRD y en la configuración del Frente Amplio Opositor, es el tamaño de la derrota de AMLO. Es decir, Mancera será el Macrón para un Obrador que en México juega el papel de la extrema derecha.

Y, claro, a Mancera también lo quieren –pero como candidato–, grupos sociales, partidos y ciudadanos que han entendido que son pocas las alternativas no partidistas, confiables y que están lejos de los políticos clásicos.

Y en el grupo de ciudadanos que no militan en un partido pero que tienen atributos para ser candidatos presidenciales, están el propio Miguel Mancera, Margarita Zavala y José Antonio Meade.

Como saben, Mancera y Meade no tienen militancia partidista, en tanto Margarita es panista antes que su esposo, el expresidente Calderón, ingresara al PAN.

Pero tampoco es nuevo y menos resulta perverso que un candidato presidencial consiga el control del partido que lo llevará a una carrera presidencial.

En realidad se trata de un proceso político normal, en México y el mundo. En el PRD, por ejemplo, Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador fueron dueños del partido que los llevó a cinco aventuras presidenciales, todas ellas fallidas.

En el PAN, algunos han tenido el control del partido para acceder a la candidatura presidencial –como Ricardo Anaya–, y otros han luchado por el control del partido para ser candidatos.

Manuel J. Clouthier, por ejemplo, fracturó en dos al PAN, antes de ser candidato. Vicente Fox ganó la candidatura del PAN, desde fuera del partido, por la vía de los hechos. Felipe Calderón –en cambio–, se enfrentó al Presidente de la República –Vicente Fox–, y al partido. Al final, ganó la candidatura.

En el PRI el candidato presidencial siempre había sido designado por el presidente. Sin embargo, esa lógica se rompió cuando manos criminales cortaron la vida de Luis Donaldo Colosio, por un lado, y luego del año 2000, cuando el poder presidencial ya no estaba en manos del PRI. Entonces el poder se trasladó a los gobernadores.

Y en Morena, como todos saben, el dueño de esa empresa familiar es quien todo decide y de todo se beneficia. AMLO es el candidato presidencial de Morena, incluso antes de que Morena naciera. Es igual al escándalo del espionaje, los periodistas quejosos lo conocían antes de que el New York Times lo publicara.

Por eso, desde hace casi dos años, Mancera teje el control político del PRD, como primer paso para la conformación de un “frente amplio” en donde habrá lugar para todos; el PAN, el PRD el PT y hasta habría lugar para Morena.

Sin embargo, el Jefe de Gobierno apenas empieza una batalla titánica. ¿Por qué?

Porque Mancera enfrenta el serio problema de haberse convertido –por un lado–, en el “candidato deseo”, mientras que por otro lado es el político al que muchos quieren destruir y otros tantos eliminar de la carrera
presidencial.

A pesar de que el pasado fin de semana la dirigencia del PRD definió la formación de un frente amplio para impulsar la candidatura presidencial y que invitaron al PAN y a Morena, lo cierto es que no hay posibilidades de que esas alianzas lleguen a puerto seguro. ¿Por qué?

1.- Porque Miguel Mancera es el principal adversario de Andrés Manuel López Obrador.

2.- Porque Morena es el principal instrumento de AMLO para destruir a Mancera.

3.- Porque Mancera es el único candidato de las izquierdas con posibilidades de encabezar un “frente amplio ciudadano y partidista”. Nos referimos a la amalgama capaz de fusionar a las izquierdas en torno a Mancera.

4.- Y, porque es casi un hecho que en el PAN la candidata será Margarita Zavala.

¿Ven a Mancera retirarse de la contienda a favor de Margarita? ¿Ven a Margarita declinar por Mancera?

Al tiempo.
26 Junio 2017 04:00:00
¡Fue montaje, más que espionaje! ¡Las pruebas!
Nada ni nadie convencerá a quienes –periodistas o no–, cultivan el odio a Peña Nieto. Nada convencerá a los que “compraron” el cuento de que el New York Times probó espionaje de Peña a periodistas y activistas.

Ni la contundencia de que el “Citizen Lasb” nada prueba, ni la incapacidad de la prensa mexicana para profundizar en el tema. Y tampoco el recuento puntual de “reportajes” manipulados, del NYT, sobre Peña. Los que quieren creer esas y otras mentiras, las seguirán creyendo. Pero, en atención a muchos ciudadanos no intoxicados del odio a Peña, el portal
http://www.letraroja.com realizó una investigación que desmiente al New York Times y prueba un montaje, más que espionaje.

1.- Una fuente del Sistema Nacional de Seguridad –que pidió reservar su identidad–, confirmó que el sistema Pegasus fue declarado obsoleto por el Gobierno mexicano, antes de 2013. La razón, su deficiente nivel de operación.

La fuente dijo: “con Pegasus nunca hubiéramos localizado a los más de 100 objetivos prioritarios detenidos en este gobierno… el sistema que hoy emplea el Gobierno es de vanguardia… además, lo que hace Pegasus lo consigues en la Plaza de la Tecnología”.

2.- Tenía razón la fuente. Letra Roja buscó en la Plaza de la Tecnología y por 100 pesos, consiguió un programa capaz de espiar a través de WhatsApp, en forma idéntica a la denunciada por los espiados.

3.- Además de deficiencias periodísticas, el NYT reveló dotes metafísicos de ciertos periodistas mexicanos.

4.- Como saben, el reportaje del NYT se publicó el lunes 19 de junio y según los primeros reportes periodísticos y redes empezó a ser publicitado en México a las 7 de la mañana, hora local.

5.- Curiosamente, Notimex recibió a las 9:00 horas de ese lunes, la convocatoria a la conferencia de prensa que ofrecerían periodistas, para repudiar el espionaje.

6.- A las 9:32 de la mañana, Notimex “liberó” el boletín de la convocatoria para la conferencia de prensa –que tendría lugar a las 13:00 horas–, en el Hotel Fiesta Americana de Reforma. El comunicado daba cuenta no sólo de la reserva del salón para el evento, sino que se había diseñado la identidad gráfica, con el hashtag #GobiernoEspía.

7.- Según investigó Letra Roja, convocar a las 9 de la mañana del lunes 19 de junio, para un evento en el Fiesta Americana programado a las 13:00 horas, debió significar el apartar del salón con muchas horas, o días de
anticipación.

8.- Una persona del Fiesta Americana –de identidad reservada por seguridad y empleo--, confirmó que los domingos no trabajan, que el sábado sólo están medio día y que la única forma de apartar un espacio para este tipo de eventos –un lunes a las 9:00 horas–, es con reserva previa y pago adelantado.

9.- Es decir, resulta imposible reservar un salón en un día lunes, antes de las 9 de la mañana, ya que se manejan por disponibilidad. Para apartar un espacio se hace contrato. Además, los lunes los encargados de la “reserva de salones” llegan a la oficina pasadas las 9 de la mañana –regularmente a las 10–, lo que hace imposible cualquier movimiento.

10.- Queda claro que si Aristegui y amigos enviaron la convocatoria de la conferencia a Notimex, a las 9:00 horas del lunes 19 de junio –para denunciar el supuesto espionaje de Peña–, debieron contratar el hotel viernes o sábado previos.

11.- Por eso las preguntas. ¿Cómo sabían Aristegui y sus amigos, desde el viernes 16 o sábado 17, que el New York Times publicaría el reportaje sobre el supuesto espionaje de Peña? ¿Cómo sabían los periodistas mexicanos el contenido del reportaje? ¿Espían al NYT? ¿Quién regaló la primicia y organizó el montaje para denunciar espionaje del Gobierno mexicano a periodistas?

12.- Queda claro, la conferencia de prensa de Aristegui fue un montaje, una comparsa que acompañó al “reportaje” que nada prueba y que sólo buscaba el descrédito del Gobierno mexicano.

13.- Hay más. Durante la conferencia de Aristegui, la escenografía mostró banners con imágenes del diseño gráfico #GobiernoEspía, con variantes.

14.- Según empresas de publicidad consultadas –se reserva la identidad por razones de seguridad–, banners como los que aparecieron detrás de Aristegui debieron realizarse en no menos de 15 horas. La elaboración incluye el arte, diseño, impresión, montaje y traslado.

15.- Si el contenido del “reportaje” del New York Times se conoció en México a las 7:00 horas –local–, del lunes 19 y la conferencia de prensa se realizó a las 13:00 horas, los banners se debieron encargar viernes o sábado previos.

16.- De nuevo las preguntas. ¿Cómo se enteró Aristegui que el NYT publicaría el reportaje? ¿Tráfico de información? ¿Información pagada y de consigna?

¡Así o más claro!

Al tiempo.
25 Junio 2017 04:00:00
Los intocables
Aquí dijimos que uno de los problemas graves de la prensa mexicana es que ciertos periodistas se creen intocables.

Suponen que pueden mentir y difamar, no sólo al ciudadano sino a las instituciones, de manera impune.

Sin embargo, cuando la autoridad insinúa investigar a quienes mienten y difaman, “Los Intocables” lloriquean que el Gobierno los persigue.

Así ocurrió el jueves, cuando Peña Nieto negó que su Gobierno espíe periodistas y activistas, y dijo que no existe prueba de ello. Dijo: “espero que la Procuraduría General de la República, con celeridad, pueda deslindar responsabilidades… y espero que al amparo de la ley (la justicia) pueda aplicarse contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el Gobierno”.

El comentario desató una paliza contra el Presidente. Y reaparecieron Los Intocables; que si el Presidente amenazó a periodistas, que si atentaba contra la libertad de expresión, que si anunciaba una persecución…

En efecto, el fraseo presidencial no fue adecuado y, por eso, “la madriza”.

Sin embargo –y en rigor–, lo que dijo Peña no es más que el camino legal, a pesar de que se retractó. ¿Por qué?

Porque para investigar el supuesto espionaje del Gobierno –lo que reclaman Los Intocables–, la indagatoria debe llegar no sólo a los periodistas, sino a los medios. ¿Por qué?

Por norma legal y por sentido común. Porque para investigar el origen del supuesto espionaje gubernamental, la investigación debe tocar a los espiados –los periodistas–, quienes deben presentar denuncia, pruebas y responder preguntas básicas.

Y es que el espionaje sin medios de poco sirve. Si los medios no difunden el producto del espionaje, no tiene razón de ser el espionaje. Todos los días, distintos audios, videos y documentos producto de espionaje pasan por textos, micrófonos y pantallas de periodistas que hoy gritan que son espiados y
perseguidos.

¿Quién entregó a Brozo los videoescándalos? ¿Quién a Loret los muchos videos difundidos en su matutino? ¿Quién a Aristegui el espionaje de “la casa blanca” y otros audios y videos? Quién entregó los videos de Eva Cadena…? ¡Si el espionaje afecta a otros, que se chinguen, mientras no toque a Los
Intocables!

No aceptan Los Intocables que si alguien espía –Gobierno, partido, empresa, o medios–, la otra pieza del espionaje es la difusión; medios corresponsables. Y es que espionaje y medios son la simbiosis perfecta.

Si se investiga al que espía, se debe investigar al medio y a “Los Intocables” que difunden el espionaje. Se debe saber, por ejemplo, el criterio y el interés que mueve a periodistas y medios, al difundir lo espiado. ¿Si el espionaje limitó el periodismo de los “espiados”? ¿Cuántas “joyas periodísticas” abortaron a causa del espionaje?

¡Intocables, impunes y llorones!

Al tiempo.
23 Junio 2017 04:00:00
¡‘La madriza’ del NYT a Peña!
Dicen que no es campaña. Pero si tiene pico de pato, patas de pato, cola de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que es un pato.

Y es que el cuestionado The New York Times es el diario internacional que con mayor frecuencia golpea al gobierno de Enrique Peña, no siempre con fundamento y muchas veces con información falsa.

Y quedó en evidencia el periodismo del NYT apenas el pasado lunes, en un “reportaje” en el que insinúa –sin pruebas–, que el Gobierno mexicano utiliza el software “Pegasus” –de la empresa israelí NSO Group– para espiar periodistas y activistas.

La recurrente “crítica” sin fundamento y a veces inventada, permite especular que se trata de una campaña para confrontar a Carlos Slim, accionistas del diario neoyorquino, con el Presidente mexicano. Eso, a pesar de que se han restablecidos los vínculos entre el magnate y el Presidente.

¿Quién está detrás de “la madriza” del NYT contra el gobierno y el presidente mexicanos?

¿Lo dudan? Van los hechos.

1.- El NYT insinuó que México espiaba periodistas desde el 25 de agosto de 2016, cuando Nicole Perlroth –coautora con Azam Ahmed del “reportaje” del lunes–, reportó la vulnerabilidad de iPhones frente al software de NSO Group. Según la reportera, una de las víctimas de hackeo fue Rafael Cabrera, colaborador de Carmen Aristegui y coautor del reportaje de “la casa blanca”.

2.- El 11 de febrero de 2017 Perlroth y el NYT volvieron al tema en un “reportaje” que asegura que programas de espionaje fueron empleados contra promotores de un impuesto a los refrescos en México. En el texto se retoma el caso de Rafael Cabrera y se describe al Gobierno mexicano como “cliente entusiasta de herramientas de espionaje”. Ni una sola prueba.

Además, los “reportajes” quedaron desacreditados –al igual que el de este lunes– toda vez que la propia Perlroth reconoció que no hay forma de probar que haya sido el Gobierno mexicano quien empleó los softwares en contra de la prensa y los activistas. Otro invento.

3.- Pero los ataques del NYT contra Peña vienen de lejos. El 23 de junio de 2014 el diario publicó un artículo de Francisco Goldman en el que describe al presidente como “figura políticamente insignificante, que gobierna al servicio de los poderes establecidos dentro del PRI”. Una opinión.

4.- El 24 de julio de 2014, NYT publicó un editorial en el que critica la aprobación de Peña Nieto y afirma que las Reformas Estructurales son objeto de rechazo en México. No dice que el rechazo lo encabezó Carlos Slim, accionista poderoso del NYT.

El 11 de noviembre, el diario publicó el editorial “La ley y el orden en México”, en el que critica el papel del Gobierno frente a “los 43” de Ayotzinapa, así como en Tlatlaya. La opinión es copia de los dichos del periodismo militante de Morena.

6.- El 13 de octubre de 2015, el NYT publicó un “reportaje” de Sonia Nazario, quien acusa al gobierno mexicano de “reprimir” de forma “feroz” a los refugiados centroamericanos. La autora asegura que la represión se realizó “a petición” de Barack Obama, cuya administración aportó recursos para una “cacería” de migrantes. ¿Y las pruebas? Nada.

7.- El 4 de enero de 2016 NYT publicó el editorial titulado “Las respuestas que Peña Nieto no le da a México” –título idéntico al discurso de señora Aristegui–, en el que critica la respuesta del Gobierno ante el caso Iguala, la fuga de “El Chapo” Guzmán, la llamada casa blanca. Además, se dice que Peña Nieto será recordado como “un mandatario que evitó rendir cuentas”, y que “minimizó verdades incómodas”.

8.- El 26 de abril de 2016 el NYT publicó un editorial titulado “México huye de la verdad”. En el texto, se acusa al Gobierno de entorpecer la investigación sobre el caso Ayotzinapa y rechazar informes del GIEI. No dice que la investigación del GIEI no aportó ninguna prueba concluyente y costó millones al Estado mexicano.

9.- El 27 de mayo de 2016 NYT publicó otro editorial crítico a las fuerzas armadas. Dice, “matan con eficacia abrumadora”. Y asegura que su “letalidad” es “desproporcionada”. Acusa a las autoridades de no investigar a militares señalados por actos de tortura y desapariciones forzadas. ¿Pruebas? Sólo ocurrencias.

10.- El 6 de octubre de 2016 el diario publicó un editorial en el que criticó la decisión del Congreso de EU de otorgar a México una partida de 155 millones de dólares para combatir la inseguridad y el narcotráfico, a pesar de que “México presenta severos problemas en materia de respeto a los derechos humanos”.

11.- El 16 de diciembre de 2016 el NYT publicó un editorial en el que acusa al Gobierno mexicano de negarse a difundir un informe sobre el caso Ayotzinapa.

¿Casual “la madriza” del NYT a Peña? ¿De quién la mano que mueve la cuna?

Al tiempo.
22 Junio 2017 04:00:00
Periodismo mexicano ¡ya paren de sufrir!
Una lección de los viejos maestros de periodismo apela a la autocrítica: “¡Algo está mal, o muy mal, cuando los periodistas son noticia!”.

Sí, algo anda mal en el periodismo mexicano. ¿Por qué?

Porque si hoy los periodistas marchan y exigen la protección de las instituciones del Estado –ante la violencia–; si los periodistas creen que son la casta divina y debe cuidarlos el Presidente, entonces asistimos al fin del periodismo.

Y es que los periodistas habrán llegado a la conclusión de que su trabajo en prensa, radio y televisión –y en redes–, no sirve para nada. ¿Por qué? Porque al recurrir a la protesta callejera, los periodistas renuncian al papel fundamental del oficio; denunciar el abuso de todas las formas de poder. En cambio, exigen trato especial, antes que exigir desde sus respectivos medios, la justicia para todos.

Algo anda mal cuando los periodistas creen merecer cuidadores especiales del Estado, cuando creen excepcional su trabajo, cuando suponen que otros oficios y otros ciudadanos –cualquiera que sea el caso–, son de menor importancia. ¿Será el periodista un ciudadano digno de los mejores privilegios
sociales?

Algo está mal cuando los periodistas imaginan que la violencia generalizada es más grave si la víctima es un periodista. Ignoran que el mayor impacto de la violencia ocurre cuando la víctima es el ciudadano anónimo que no importa a nadie y cuando no merece una línea ágata, una mención en radio, un segundo en tele o un tuit en redes.

Cuando la víctima del crimen es un periodista, deben parar prensas, cambiar titulares; se exige duelo nacional. Y cuando la víctima es un ciudadano de a pie, a nadie
importa.

Y es que los periodistas se movilizan y exigen, no que las instituciones le den seguridad a todos; piden protección especial para un gremio.

Pero el maniqueísmo y la egolatría atrofiaron a muchos periodistas. Olvidan que su labor no es proteger a su gremio y menos buscar patentes de impunidad. Tampoco tratos especiales para “mantener vigente” la manoseada “libertad de expresión”.

Más que marchas a favor de privilegios, los periodistas deben usar sus espacios para escribir, denunciar en radio y televisión, trabajar reportajes y editorializar –y todo meterlo a redes–, contra los abusos del poder y a favor de la seguridad y la justicia… para todos, no sólo de su gremio.

el maniqueísmo es otro escándalo cuando se habla del espionaje, otra calamidad que persigue periodistas.

Aquí la contradicción es patética. Frente a la violencia criminal, los periodistas exigen protección del Estado, al tiempo que se quejan y acusan al Estado de perseguirlos y espiarlos. Piden protección contra la violencia criminal y acusan de criminal al Estado, por combatir al crimen. ¡Patético!

Cualquier ciudadano concluirá que los periodistas mexicanos sólo buscan privilegios; que poco o nada les importa ejercer el periodismo para tener mejores instituciones, mejor gobierno, mejores partidos, mejor Congreso.

Y resulta peor cuando los “egos robustos” del periodismo y los “alcohólicos de la fama” se creen poseedores de los secretos para tirar o construir al “México bueno”. Cuando creen que ese “privilegio” los convierte en blanco del espionaje del Estado.

¿De verdad los periodistas mexicanos creen tener tales poderes y tales, secretos? ¿Creen que el Estado los espían por sus “tesoros informativos”? Si eso creen, algo está mal en el periodismo mexicano.

Nadie duda de la existencia del espionaje, sea de instituciones del Estado, sea entre empresas mediáticas, entre políticos y partidos, entre bandas criminales.

no existe una sola prueba de que los quejosos de la reciente temporada del espionaje, sean espiados por el Estado. Peor aún, no pudo ser más ridícula la explicación del reportero que, frente a Carlos Loret, dijo creer que cree que la creencia es el credo de que el gobierno cree espiar. Joya del peor periodismo del mundo. ¿Por qué?

Porque el periodismo no es un acto de fe. Un periodista de investigación no puede decir “yo creo que”. El periodismo prueba o no hay historia. Y punto.

Además, nadie puede negar que el mayor ataque a libertades periodísticas básicas no viene del supuesto o real espionaje del Estado. No, en realidad viene de las propias empresas mediáticas, muchas de las cuales imponen líneas editoriales que coquetean en la frontera de la censura; una censura más perniciosa que el supuesto o real espionaje.

Sería un exceso de vanidad y egolatría –adicciones del periodismo mexicano–, suponer que el problema central de los periodistas es el espionaje.

El problema, la tara, es el periodismo militante; que se dice de izquierda y defiende a la derecha y sus dictaduras; que habla de pobres y saquea y engaña a los pobres, que exige libertades como la de expresión, y en sus filas censura e impone el pensamiento único.

¿Algo les dicen Proceso, La Jornada, Reforma…?

Al tiempo.
21 Junio 2017 04:00:00
Margarita: ¡Víctima hasta del crimen organizado!
El 16 de febrero de 2014, aquí planteamos la hipótesis de que Margarita Zavala tenía todo para convertirse en candidata presidencial del PAN. Enojados, muchos respondieron con una “madriza”.

“Idiota” y “loco” fue lo menos que nos endilgaron.

Hoy, luego de mil 51 días, 40 meses y 3 años de aquel 16 de febrero –y a pesar de muchos intentos para desbarrancar a la panista– Margarita sigue como puntera en el PAN y está cerca de conseguir la reedición del fenómeno Fox; la candidatura presidencial del PAN por la vía de los hechos.

Y no, cuando en febrero de 2014 adelantamos la candidatura de Margarita no era gracias a una bola de cristal. Sólo era cuestión de revisar la baraja panista para entender que los azules se quedaron sin figuras, luego que Acción Nacional fue semillero de líderes, dirigentes, gobernantes y políticos; perfiles envidiables por sus valores y su
ejemplo.

Hoy, Margarita sigue siendo la única figura política con carisma natural, sensible y capaz de trasmitir los valores fundacionales del PAN. Incluso, hoy el nombre de Felipe Calderón ya no es un lastre, sino un activo para Margarita. Por eso las feroces campañas a sueldo que tanto tirios como troyanos lanzan contra Calderón. El más reciente, un fallido ataque en Cancún.

Pero el “Fenómeno Margarita” no sólo es producto de la imagen positiva de la “exprimera dama” y de la carencia de liderazgos carismáticos en el PAN. No, también es producto de las malas y las peores decisiones del PAN.

Y es que si –por un momento– pedimos honestidad a militantes del PAN en una hipotética encuesta sobre valores los democráticos, como la honestidad y congruencia –propios de la doctrina azul– pocos identificarían con esos valores a Ricardo Anaya y a Rafael Moreno Valle. ¿Por qué?

Porque tanto Anaya como Moreno son parte de la generación del llamado “PRI-AN”. Es decir, priistas vestidos de azul y, sobre todo, practicantes de las peores herencias del viejo partido tricolor.

Y si quieren pruebas, basta ver a Anaya desesperado, tratando de ganar las elecciones de México y Coahuila con las peores artes del PRI –incluso intentó engañar al jefe de la OEA– en tanto Moreno sigue sin explicar el origen de una fortuna escandalosa, que gasta para ser candidato presidencial.

Frente a malos productos panistas como Anaya y Moreno –al tiempo políticos típicamente transas, como los que rechaza buena parte de la sociedad– la figura de Margarita se agranda y hasta es capaz de mover a favor de su imagen los penosos horrores ortográficos en sus espectaculares.

Y es que el pragmatismo político –como lo dijimos aquí hace tres años– ha jugado a favor de Margarita Zavala a quien Gustavo Madero arrebató toda posibilidad de ser diputada y a quien Anaya cerró todas las puertas de la dirigencia del partido.

A pesar de todo, Margarita parece más cerca que nunca de la candidatura presidencial del PAN, mientras Gustavo Madero está muerto políticamente y Ricardo Anaya parece tocado de muerte.

Aquel 16 de febrero de 2014 señalamos que el jefe nacional del PAN, Gustavo Madero, no entendía que la lucha por la sucesión en el PAN no era contra “los calderonistas” en términos generales, sino contra Margarita Zavala, la única figura con posibilidades para 2018.

Dijimos: “Y la hipótesis puede parecer descabellada o incluso fuera de la realidad, pero la fuerza del pragmatismo nos lleva a la conclusión de que hoy el PAN no tiene más que una figura con posibilidades reales de convertirse en potencial aspirante presidencial. Y esa figura se llama Margarita Zavala.

“Y es que cuando se incluye a Margarita en sondeos de aceptación y popularidad de las figuras de Acción Nacional, la esposa del expresidente Calderón supera en mucho en conocimiento, aceptación y popularidad al resto de los examinados, sea entre panistas, sea entre población abierta”.

¿Qué dicen hoy todos los que hace tres años aseguraban que era una locura la potencial candidatura presidencial de Margarita Zavala?

MAs, luego que cerraron las puertas del PAN a Margarita, la precandidata se fue por la libre. En un spot, el 14 de junio de 2015, dijo: “No contenderé por la dirigencia. El partido tiene hombres y mujeres a la altura de este desafío y confío que en el PAN podremos tomar la mejor decisión. Por estas razones he decidido que en los tiempos que señala la ley electoral, buscaré la Presidencia de la República”.

Margarita sigue con vida y está cerca de la candidatura presidencial del PAN. Por eso cada vez son más los golpes bajos, la guerra sucia y hasta los ataques del crimen organizado, que tampoco quiere a Margarita.

Al tiempo.
20 Junio 2017 04:00:00
¡Periodistas espiados y… periodismo de quinta!
Lo nuevo no es que en México el espionaje alcance a periodistas, políticos, empresarios, líderes sociales y todo aquel que para algunos seas un riesgo y un negocio para otros.

Espían instituciones del Estado, espían grupos criminales, empresariales y hasta grupos especializadas en infidelidad. Bueno, espían “malandros” que roban identidad, documentos confidenciales y cuentas bancarias. Incluso quienes buscan chantajear a los infieles.

El problema, sin embargo, no es saber que todos somos espiados. No, el problema es probarlo, con nombre y apellido –santo y seña–, para que la autoridad castigue el crimen llamado espionaje.

Y viene a cuento porque la mañana de ayer el escándalo fue mayor. Un supuesto reportaje –firmado por Azam Ahmed y Nicole Perlroth–, se convirtió en debate. Y es que según el “prestigiado” The New York Times, el Estado mexicano espía a periodistas y activistas. ¡Gran novedad!

Sin embargo, la revisión elemental del “reportaje” arroja una deficiencia periodística alarmante; falta elemental de ética, rigor y la pieza termina en un grosero “champurrado ” entre opiniones, supuestos y presunciones.

Incluso, una penosa justificación exhibe a los reporteros. Reconocen que “sin embargo, no hay pruebas definitivas de que el Gobierno sea responsable” del espionaje.

Y si “no hay pruebas definitivas”, ¿qué periodismo y qué periodistas reportan sobre México, en The New York Times? Vergonzoso.

Van algunas perlas del “reportaje”.

1.- Dicen Ahmed y Perlroth que el Gobierno de México gastó casi 80 millones de dólares en un programa de espionaje de origen israelí. No hay un solo documento que confirme el gasto, salvo el dicho de los periodistas. Nunca ofrecen un contrato, una prueba, del supuesto software conocido como “Pegasus” y tampoco si lo operan Gobernación, el Cisen o policías de San Quintín.

2.- Dicen que “según decenas de mensajes examinados” por The New York Times y analistas forenses independientes, dicho software ha sido utilizado para vigilar algunos de los más severos críticos del Gobierno mexicano.

Aquí la deficiencia periodística es de escándalo. ¿Cuántos y cuáles mensajes? ¿De quién eran esos mensajes?¿Qué tipo de mensajes…? Nada. Sólo especulaciones y el dicho, a manera de opinión, de los “periodistas”.

3.- A lo largo del “reportaje”, los reporteros nunca prueban el espionaje, pero tampoco que dicho “espionaje” tenga origen en instituciones del Estado mexicano, a pesar de que son contundentes los casos de criminales que espían, empresarios que espían, empresas privadas de espionaje para todo tipo y todos los gustos.

4.- Está claro que instituciones mexicanas espían; que ese espionaje debe ser denunciado y castigados los responsables. Pero también el maniqueísmo, la falta de rigor profesional y el periodismo de quinta que muestran The New York Times y sus reporteros.

Por eso, aquí especulamos que asistimos a otra cara de la guerra sucia propia de los tiempos electorales.

5.- Y el maniqueísmo del “reportaje” queda exhibido en el párrafo que sigue, verdadera joya del cuestionable periodismo de Ahmed y Perlroth.

Dicen: “Los ciberataques sofisticados en contra de ciudadanos son indicativos de las luchas internas que se libran en México y despiertan cuestionamientos legales y éticos sobre un gobierno que enfrenta fuertes críticas por sus antecedentes en derechos humanos”.

¿Cuáles son las “luchas internas” que se libran en México? ¿Cuáles “cuestionamientos legales y éticos” al Gobierno? ¿Y cuáles “antecedentes” en temas de derechos humanos?

¿Será, acaso, un mensaje de Carlos Slim a Enrique Peña, a todo el Gobierno federal?

6.- Pero la perla es el testimonio de Eduardo Guerrero, identificado por Ahmed Y Perlroth, como “exmiembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional de México” (sic).

Citan al exfuncionario pero nunca responden las preguntas básicas. ¿Quién es Eduardo Guerrero?¿Qué cargo tenía en el Cisen? ¿Fue director, analista, barrendero…? ¿Tenía acceso al espionaje?¿Se robó los programas? ¿Sacó información de Estado…? ¿Por qué salió del Cisen? ¿Lo corrieron?

El “reportaje” tiene un evidente tufo militante. Algunas de sus “fuentes” mantiene vínculos con un partido político en desgracia.

Pero The New York Times no es el único caso de la prensa extranjera militante que se ocupa de México. El periódico El País realizó una deplorable cobertura de la elecciones del pasado 4 de junio y sus reporteros –ignorantes absolutos de la legislación electoral mexicana–, levantaron opiniones de los mismos círculos periodísticos que nutren el reportaje del The New York Times sobre el espionaje.

Es decir, mentira sobre mentira. ¡Ver para creer…!

Al tiempo.
19 Junio 2017 04:00:00
Mancera, ¿el nuevo AMLO?
De los más de 30 precandidatos presidenciales que recorren el país y que hacen proselitismo, los más acosados y golpeados son, en ese orden, Miguel Mancera y Margarita Zavala.

Sin embargo, entre Mancera y Margarita, el blanco de los más feroces ataques es el jefe de Gobierno de la CDMX, a quien más de un partido político y muchos grupos de poder le han declarado una guerra frontal.

¿Por qué? ¿Quién tiene miedo, fobia y pavor a Miguel Mancera, como para intentar derribar hasta las más elementales decisiones de gobierno, como construir un puente, una calle o una línea de transporte colectivo?

¿Quién es capaz de inventar y promover en redes sociales toda clase de infundios contra Mancera, como la supuesta renuncia del Gabinete o el presunto despido en masa de sus colaboradores en el Gobierno capitalino?

La respuesta está a la vista de todos.

Miguel Mancera está listo para impulsar el más novedoso frente político electoral –rumbo a 2018–, no partidista, capaz de convocar a la sociedad en general –más allá de partidos–, para empujar un proyecto realmente ciudadano en el que habría lugar para todas las tendencias políticas, expresiones sociales y, sobre todo, los ciudadanos sin partido.

En realidad, la guerra sucia declarada contra el jefe de Gobierno es a causa del temor que provoca el proyecto de Mancera; miedo de los viejos partidos –en especial los cuatro grandes; PRI, PAN, PRD y Morena–, a que se concrete la única alternativa real frente al hartazgo social a políticos y partidos tradicionales, y al rechazo que muestran amplios sectores de la población.

Y el mejor ejemplo del enojo ciudadano y el repudio a partidos y políticos lo vimos apenas en la elección del Estado de México, en donde ninguno de “los cuatro grandes” llegó al 35% de las preferencias.

Es decir, ni el PRI, el PAN, PRD y Morena rebasaron la aceptación de tres de cada 10 y –por consecuencia–, todos consiguieron el rechazo de siete de cada 10 electores. Claro, todo ello sin contar el elevado nivel de abstencionistas; cuatro de cada 10 potenciales votantes.

Dicho de otro modo, que todos los partidos temen a la formación de un frente amplio, de ciudadanos con o sin partido, en donde todas las expresiones tengan un lugar visible y que, al mismo tiempo, dicho frente sea un instrumento para castigar a partidos y políticos.

Y hasta hoy, el único político joven, sin partido, con visión de cambio y que no sucumbió a la tentación de afiliarse o de construir su empresa familiar motejada como partido –y que tampoco cayó en la trampa del populismo trasnochado–, es Miguel Mancera, el jefe de Gobierno al que le han enderezado feroces campañas de descrédito. Y es que, además, Mancera es el segundo gobernante más influyente en México; Gobernador de la capital del país.

Por eso, y porque Mancera pudiera ser la versión tropical del “Macron mexicano”, partidos como Morena, el PAN y hasta el PRI tratan de aplastar el aún embrionario proyecto de Mancera; por eso quieren tirar la línea 7 del Metrobús, por eso tiraron el Corredor Chapultepec, por eso tiraron la Rueda de la Fortuna, por eso trataron de tirar el deprimido de Barranca del Muerto, por eso la campaña contra las Fotomultas, por eso…

Pero apenas el pasado fin de semana fuimos testigos de la más reciente campaña orquestada contra Mancera, cuando manos afines a Marcelo Ebrard hicieron correr en redes la especie de que los colaboradores del Gobierno de Mancera había renunciado en pleno, por un lado y, por el ostro, que el propio Mancera los había echado a todos.

Se trató de un “borrego” con la intención de sembrar en los ciudadanos la especie de que Mancera es un gobernante débil.

Lo que no saben los detractores y destructores de Mancera es que al tiempo que lanzan campañas de descrédito contra el jefe de Gobierno, también convierten a Mancera en víctima de las perversiones del poder, “de las mafias del poder”.

Convierten a Mancera en víctima de todo aquello y todos aquellos que han provocado el enojo ciudadano; víctima de los viejos partidos que defienden sus privilegios y que se oponen al cambio.

Lo que no saben es que en política y en los eventos político-electorales, la victimización paga y a veces paga bien.

Y es que, sin darse cuenta, los enemigos de Mancera están construyendo al nuevo líder social, al que podría sustituir a AMLO, entre los votantes que rechazan a los mismos de siempre.

Y es que AMLO y su populismo trasnochado ya son viejos conocidos. Es tiempo de un verdadero cambio. Y el cambio es de los políticos jóvenes.

Al tiempo.
16 Junio 2017 04:06:00
Fraude en Coahuila: ¡El mito genial! (II)
La moda en la elección de Coahuila fue gritar “¡fraude!”. Lo decían reporteros, analistas, columnistas, articulistas y, sobre todo, líderes de partidos perdedores.

Todos criticaron la “mala calidad” de la elección. Y sin chistar se sumó la “legión de idiotas” e interesados en destruir la confianza en las instituciones electorales.

Y si tienen derecho a exigir instituciones y elecciones creíbles y de calidad, también a exigir mayor calidad periodística, de análisis, opinión y, sobre todo, de los políticos. Lo cierto es que el 4 de junio también fallaron (fallamos) los periodistas, analistas y opinantes –en general–, igual que los
políticos.

Y sea por ignorancia, indolencia o militancia, los periodistas, analistas y políticos se tragaron “el mito genial” del fraude, sobre todo en Coahuila.

Incluso, pocos aceptan que es distinto creer, imaginar o suponer unfraude, que probar el supuesto fraude.

Al respecto José Woldemberg escribió –Reforma 15 de junio–: “No me extraña que muchas personas crean que los resultados de las elecciones salen de un sombrero de mago, me preocupa que muchos reporteros y analistas carezcan de la información básica y reproduzcan versiones fantasiosas, pero indigna que líderes partidistas y candidatos no conozcan el procedimiento de cómputo…”.

Y es que en Coahuila, antes que un “fraude histórico”, el problema es de ignorancia ciudadana, de complejidad extrema del proceso y de una perversa “mala leche” de los perdedores. ¿Lo dudan? Van las pruebas.

1.- El jefe del PAN, Ricardo Anaya y su candidato, Guillermo Anaya, exigen anular la elección a partir de 14 “delitos”, entre ellos “la congelación” del PREP cuando sólo llevaba 71% de las actas
computadas.

Los supuestos de Anaya son falsos. ¿Por qué?

a).- Porque no se cumple ninguna premisa para anular la elección estatal, prevista por el 41 Constitucional. Incluso, en el tope de campaña, el PAN gastó más que el PRI.

2.- Dice el PAN que el recuento de votos fue manipulado. Por eso se habría dado un resultado diferente en el conteo rápido, el PREP y el acta final. Otra premisa es falsa.

a).- En efecto, en el conteo rápido Guillermo Anaya tenía 38.09% frente a 36.71% de Miguel Riquelme. Además, el PREP se congeló en 72%, cuando la ventaja era del candidato del PRI, con 38.3% frente a 36.8% del PAN.

b).- Al final, el cómputo distrital dio la victoria al PRI con 38.19% frente a 35.75% del PAN. ¿Falló el PREP o inventa el PAN?

c).- Sin embargo, se debe insistir en que ni el conteo rápido ni el PREP son oficiales, son sólo una muestra de la tendencia de la elección.

d).- El dato oficial es el cómputo distrital, cómputo al que se negaron a asistir el PAN y el resto de los opositores al PRI

3.- ¿Y por qué el PAN y opositores se negaron a asistir al recuento distrital del miércoles siguiente a la elección?

a).- Porque era en ese acto –el recuentro distrital–, y no en medios, donde el PAN debió exigir la confronta de las actas de casilla, aclarar las diferencias e impugnar el resultado.

b).- El PAN y opositores no asistieron y no han dado a conocer sus actas, porque saben que más allá de las fallas del conteo rápido y del PREP, no existe una sola prueba del fraude que pregonan.

c).- Y es que, como deben saber todos, los representantes de cada partido en cada una de las casillas tienen copia del acta en la que se reportan los votos a cada candidato, donde se anotan las incidencias e irregularidades.

d).- Esa es la prueba reina para saber si se manipuló la elección. Y esas actas las tienen escondidas el PAN, el PRD, Morena...

4.- ¿Qué pasó? ¿Por qué las boletas arrojaron inconsistencias que hicieron variables los datos del conteo rápido y del PREP?

a) La respuesta es elemental. Por la complejidad de una elección de Gobernador, Congreso y alcaldes, en la que participaron 9 partidos nacionales y 7 partidos locales, además de coaliciones totales y parciales. En total, más de 20 combinaciones de elección. Algo nunca visto, para lo que ningún ciudadano está capacitado.

b).- Por esos errores humanos –de conteo y llenado de actas–, el conteo rápido y el PREP arrojaron resultados distintos.

c).- Pero esos resultados, como ya se dijo, no son oficiales.

5.- Además, es falso que sólo en Coahuila se haya “congelado” el PREP.

a).- Un ejemplo son las elecciones para Gobernador de Tlaxcala, en 2016, en donde el PREP se detuvo con 82% de la captura de las actas.

b).- Al final, el cómputo distrital arrojó diferencias de 2% entre las cifras del PREP y el conteo oficial.

c).- Sin embargo, la Sala Superior del Tribunal Electoral determinó que los resultados del PREP sólo son informativos y no vinculantes y que no es motivo de anulación de la elección “la circunstancia de que sean distintos a los resultados del PREP y del cómputo distrital”.

d).- Igual ocurrió en las elecciones de Gobernador de Puebla, en 2016, en donde el PREP se detuvo con el 92 por ciento.

En Coahuila no hubo fraude. Hubo ignorancia y manejo perverso del PAN.

Al tiempo.
14 Junio 2017 04:00:00
En septiembre, poda en el Gabinete; el candidato del PRI, en noviembre
Luego de la victoria del PRI en las elecciones del 4 de junio –en donde el tricolor ganó los estados de México y Coahuila-, arrancó la temporada de las especulaciones sobre los reacomodos políticos en los distintos partidos y en el Gobierno federal, rumbo a 2018.

Como saben, el anuncio de que Humberto Castillejos dejaba el cargo de consejero jurídico de Los Pinos –para iniciar un proceso que lo llevará a la Corte–, se desató la fiebre especulativa sobre supuestos relevos, enroques y despidos en el Gabinete
presidencial.

Sin embargo, todos los “acelerados” se equivocaron. No hubo y no habrá cambios en el Gabinete, por lo menos hasta el mes de septiembre, una vez que hayan transcurrido las vacaciones de verano y que se haya cumplido el ritual del Quinto Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Dicho de otro modo, que adelantar los reacomodos, despidos o enroques en el equipo de colaboradores del Presidente, sería lo mismo que adelantar la de por sí acelerada guerra sucesoria entre los precandidatos presidenciales del PRI. Además, claro, que significaría quitarle al Presidente una importante porción del poder.

Por esa razón, el destape del candidato presidencial del PRI está previsto para la segunda mitad de noviembre próximo, lo que marcaría el inicio de un proceso de reacomodo general en la Administración pública.

Por lo pronto, está claro que se mantendrán en sus cargos todos los potenciales aspirantes presidenciales del PRI; desde el puntero en las encuestas, Miguel Osorio, secretario de Gobernación, pasando por el canciller Luis Videgaray y los secretarios de Hacienda, José Antonio Meade, de Salud, José Narro y de Educación, Aurelio Nuño, entre otros.

También es un hecho que seguirá al frente del PRI Nacional, Enrique Ochoa, quien es uno de los grandes ganadores de la contienda del pasado 4 de junio. Más aún, Ochoa permanecerá al frente del PRI no sólo para defender los triunfos de su partido en los estados de México y Coahuila, sino hasta la toma de posesión de los respectivos gobernadores constitucionales.

Vale aclarar que ni el PRI ni el Gobierno federal tienen la intención de ceder un milímetro en las victorias de los estados de México y Coahuila y tampoco se prestará a la negociación política en el caso de los comicios de Coahuila. Por lo pronto –y bajo la tutela de Enrique Ochoa–, el tricolor echará a caminar todos los recursos legales para impedir que le arrebaten un solo voto.

y para demostrar la legalidad y legitimidad de las victorias electorales del 4 de junio.

Por lo que hace a los aspirantes presidenciales, resultaría descabellado suponer que podrían ser cambiados, despedidos o enrocados hasta antes del informe, ya que un movimiento de esa naturaleza alteraría el curso del Gobierno federal y pondría en riesgo la conclusión de programas y proyectos que serán parte fundamental del propio Informe de Gobierno.

Dicho de otro modo, que el presidente Peña Nieto mantendrá el control del Gobierno hasta el último momento; hasta que sea ungido el candidato presidencial del PRI.

Además, y a causa de las candidaturas adelantadas en partidos como Morena, el PAN, y el PRD, entre los primeros círculos del poder se comenta que el candidato presidencial del PRI debe ser postulado no más allá del mes de noviembre. ¿Por qué? Porque si se retrasa sería darle aún más ventaja a Morena, al PAN y el PRD.

Es decir, que en la segunda mitad de noviembre ya deberá existir el nombre del “ungido” en el PRI para –de esa forma–, arrancar los procesos que permitan la articulación de los distintos grupos políticos que lo arroparán.

Y es que, como todos saben, a causa de su complejidad y de los riesgos que se corren, la designación del candidato presidencial del PRI para 2018 es un procedimiento que deberá ser acompañado de acuerdos políticos entre el mayor número de grupos en disputa –dentro del PRI–, para que al tiempo que se producen las inconformidades naturales del “alumbramiento”, también se opere el control de daños.

Como está claro, resulta inevitable que en la designación de un candidato presidencial se produzcan daños colaterales. Sin embargo, tampoco es una novedad que todos los eventuales desprendimientos del PRI caerían en Morena, no en el PRD ni en el PAN.

Por eso, el proceso de selección del aspirante tricolor deberá incluir un escrupuloso proceso de negociación y acuerdo políticos, de lo contrario se corre el riesgo de una fragmentación que podría resultar letal.

Por eso las preguntas: ¿Tendrá Peña Nieto los recursos políticos, el acompañamiento, los apoyos y el empaque para la más importante decisión presidencial antes de dejar el cargo?

Al tiempo.
13 Junio 2017 04:05:00
¡Gracias Andrés!
Gracias, por fin un gesto de honestidad y congruencia. Gracias, porque nunca imaginamos que sería posible esa congruencia y esa honestidad. Gracias porque al rechazar una alianza con el PRD confirmas que no quieres ser Presidente en 2018.

Gracias, porque al negarte a una alianza electoral con el PRD, ratificas lo que siempre negaste –igual que lo negaron tus fieles aplaudidores–; que buena parte de tu activismo está encaminado a que el PRI siga en el poder, sea a nivel estatal, sea federal.

Gracias, porque también confirmas lo que ya era evidente desde 2012, que una de tus principales preocupaciones es que el PRI siga en el poder, sea con sus siglas históricas, sea con las siglas de Morena.

Gracias, porque luego del luminoso destello de congruencia y honestidad, dejas ver tu perfil tirano, populista y antidemocrático; porque eres capaz de insultar al PRD, al PAN, al Presidente, a los periodistas, a ciudadanos que no votan o no creen en ti; confirmas que buscas convertir a México en otra Venezuela, que eres un clon de Trump.

Gracias, porque al negar una alianza con el PRD pruebas que uno de los objetivos políticos de tu activismo es la destrucción del partido más importante de la izquierda mexicana, el PRD, al que fracturaste, desfondaste, insultaste y hasta escupiste. Hoy eres congruente al rechazar la alianza con el PRD, porque esperas que el PRD muera. Y por esa congruencia, gracias.

Gracias, porque al negar la alianza Morena-PRD, también confirmas que el Estado de México fue parte de esa estratagema “engañabobos” a favor de una victoria del PRI. Y es que queda claro que, en el fondo, apuestas a la supervivencia del viejo PRI, que hoy viste los colores de Morena y refugio de Manuel Bartlett, Ricardo Monreal, Elba Esther Gordillo, “Napito” Gómez Urrutia, Laida Sansores… y una larga fila de lo peor del PRI. Congruencia, a la que sólo resta decir gracias.

Gracias, porque al final reconoces que lo tuyo no es ser Presidente, sino que buscas ser el más longevo candidato presidencial de la historia. Lo tuyo es el reflector y los titulares más allá de la vida. Y un sexenio es poco para tus necesidades de fama. ¡Por esa congruencia, gracias!

Gracias, porque sin más aliados que el PT –y acaso sumado Movimiento Ciudadano–, el destino de la campaña de Morena en 2018 es el fracaso. Y esa es la mejor evidencia de congruencia. Gracias porque le das razón a todos aquellos que siempre dijeron que la verdadera alianza de Andrés es con el PRI de Enrique Peña Nieto. ¡Y esa honestidad, merece las gracias!

Gracias, porque confirmas que siempre fuiste aliado de las grandes reformas emprendidas por Enrique Peña Nieto; reformas como la petrolera, educativa y otras que nunca combatiste, porque fue el pago por la empresa familiar llamada Morena y motejada como partido político.

Gracias, porque al rechazar la alianza presidencial con el PRD le das carta de naturalización a la alianza PAN-PRD, la única capaz de derrotar a Morena y al PRI en 2018. Y gracias, porque frente a esa posibilidad, se aproxima lo impensable; la reedición a nivel nacional de la alianza entre Morena y el PRI, la llamada alianza PRI-MOR, que con éxito se puso en marcha en Veracruz.

Gracias, porque luego del llamado al PT en la elección del Estado de México –y de que el PT perdió su registro–, nos regalas otro ejemplo de que vas por la destrucción de la llamada izquierda mexicana; desde que eras presidente del PRD y hoy como dueño de Morena tu objetivo e acabar con las izquierdas. Gracias por la congruencia en ese caso de la destrucción de las izquierdas.

Gracias, porque hoy el PRD está en libertad de convertirse en un mejor instrumento político, sin “tlatoanis”, sin líderes mesiánicos, sin “padrotes” que lo regenteen. El PRD está ante la disyuntiva de conseguir su independencia –ya que tiene la posibilidad de ser el verdadero partido de izquierda que requiere un sector de mexicanos–, o de morir cual esposa abandonada.

Gracias, porque a partir de hoy muchos mexicanos entenderán donde está la izquierda real y cuáles partidos son los verdaderos paleros del PRI. Y gracias, porque cada vez queda más claro que Morena nada tiene de izquierda y tiene mucho del viejo PRI, pero en especial, de la extrema derecha del PRI.

Gracias, porque al dejar en libertad al PRD permites que se abran muchas oportunidades para la creación de un gran movimiento social, que podrían encabezar ciudadanos sin partido, como Miguel Ángel Mancera.

Por todas esas buenas noticias, gracias Andrés.

¡Sólo falta que mañana te arrepientas...!

Al tiempo.
12 Junio 2017 04:00:00
¡Margarita (y no Andrés), la candidata a vencer!
Una de las primeras resultantes de los reacomodos presidenciales –luego de los comicios del 4 de junio–, es que hoy la candidata a vencer se llama Margarita Zavala, una vez que el otrora puntero, Andrés Manuel López Obrador, sufrió una severa derrota.

Y si la batalla presidencial es a dos caídas –2017 y 2018–, Obrador perdió la primera. Por eso, son claras las señales del reacomodo

Y la primera señal estuvo a cargo del propio AMLO, quien desesperado llamó a partidos y credos a sumarse a su causa; la de convertir a México en otra dictadura
venezolana.

Y es que Obrador comprobó que, por su elevado desprestigio, los negativos impiden que sume más votantes a su credo. Es decir, que si no le alcanzaron los votantes para ganar en el Estado de México, por sí solo tampoco le alcanzan para ganar una elección como la de 2018.

Y la segunda señal que confirma que AMLO ya no es “el candidato a vencer” –y que esa categoría hoy la ocupa Margarita Zavala–, es la “madriza” a la nueva puntera de la carrera presidencial.

Y el tamaño de la “madriza” contra Zavala es del tamaño de la preocupación de sus adversarios.

Pero los adversarios políticos de Margarita no están sólo en el PRI o en el partido Morena. Los más potentes enemigos de la señora Zavala están en el PAN. ¿Por qué? ¿Quiénes son?

Como saben, hoy la pelea por el 2018 se concentra dentro de los partidos. Es decir, las batallas sucesorias se produce en las peleas internas para conseguir la nominación partidista. El segundo paso es la pelea entre los candidatos de todos los partidos.

Por eso, la guerra sin adjetivos y la guerra sucia lanzada contra Margarita Zavala viene de sus adversarios azules, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle.

Pero la señal clave de esa guerra se produjo el pasado jueves en San Luis Potosí, en donde un “piquete” a sueldo increpó e insultó a la señora Zavala, a la que incluso gritaron “¡asesina!”. El escándalo viene por la tragedia de la “guardería ABC”, que hoy quiere ser utilizado como “ariete” y montaje para golpear y tratar de derribar a Margarita Zavala.

Y si abundamos en el tema, llegaremos a la conclusión de que ese tipo de montajes –pagar a personas para insultar y ofender a los adversarios políticos– son comunes en la gestión de Ricardo Anaya y son una constante en la vida política de Rafael Moreno Valle.

Pero tampoco se trata de una impronta de temporal. No, hace días, una organización bien identificada y con fines político-electorales, montó un “antimonumento” frente al Seguro Social, luego de ocho años de la tragedia de los 49 niños quemados en Hermosillo.

¿Qué significa la pantomima que ofende a los 49 niños que perdieron la vida a causas de un incendio, cuando la tragedia es utilizada con fines políticos ocho años después de ocurrida? ¿Qué significa que la protesta reaparezca justamente luego de la escandalosa derrota de Ricardo Anaya en el Estado de México y en Coahuila, y justo cuando Margarita inicia una gira nacional, en busca de la candidatura presidencial por el PAN?

La respuesta a las interrogantes es clara. Se trata de una campaña diseñada y montada para golpear la candidatura de Margarita Zavala, quien repuntó entre los presidenciables luego de que el 4 de junio resultaron derrotados dos importantes precandidatos: Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador.

Pero vale recordar que montar un “antimonumento” es la misma estrategia utilizada por reputados lopistas que luego del crimen de los 43 de Iguala, usaron la tragedia con fines políticos para debilitar la imagen de Peña Nieto y su Gobierno.

Hoy, el montaje maniqueo de “los 43”, lanzado contra el Gobierno de Peña Nieto, prácticamente se agotó y pocos creen que servirá para debilitar más la imagen presidencial rumbo a 2018. Y es que luego de la victoria del PRI en el Estado de México, queda claro que para destruir al PRI se requiere mucho más que un montaje como el de “los 43” de Iguala.

Pero el montaje lanzado contra Margarita Zavala tampoco es el primero. En el Gobierno de Felipe Calderón los operadores lopistas financiaron durante años la campaña de “no más sangre”, que dizque llevaría al “Gobierno asesino” de Calderón ante la CIDH.

¿Quién se acuerda de esa campaña? ¿Dónde quedaron los supuestos delitos

de Calderón? ¿Por qué nadie sigue con el cuento de llevar al expresidente ante el máximo tribunal internacional de derechos humanos? Queda claro que se trató de “guerra sucia” con fines presidenciales.

Hoy la guerra sucia va contra la “candidata a vencer”, contra Margarita Zavala. ¿Sobrevivirá a los estragos de esa guerra?

Al tiempo.
11 Junio 2017 04:06:00
¡Se busca fraude! ¡Recompensa…!
El fraude electoral es tan viejo en México como los carteles del “Viejo Oeste” cinematográfico: “¡Se Busca…!”

Por eso, en el México de hoy, el mítico anuncio reza: “¡Se Busca Fraude Electoral Perdido! ¡Recompensa, la Gloria!”

Y es que, como están los ánimos y las ánimas de los perdedores de siempre –que ya no requieren análisis político, tampoco electoral, sino siquiátrico–, en cualquier momento veremos a los morenistas pagando y pegando espectaculares en todo el país, con llamativos carteles como los del “Viejo Oeste”, con la leyenda “¡Se busca!”

Otros dicen que es tal la preocupación de militantes, dueños y gerentes morenos que hacen todo para subir a la “Alerta AMBER”, el llamado de auxilio para que aquellos que vean al extraviado “fraude electoral”, reporten su paradero y la identidad de los culpables del secuestro.

Los más alarmados proponen, incluso, solicitar “La Ficha Roja” a la Interpol, para iniciar la búsqueda internacional “del fraude”.

Y es que a una semana de que se le vio por última vez en los estados de México y Coahuila –causando supuestos daños en las elecciones estatales–, el fraude electoral no aparece por ningún lado, a pesar de los titánicos esfuerzos de rojos, azules y amarillos, que afanosos buscan pruebas de su existencia; del sinuoso y perverso camino del fraude para convertirse en amenaza descomunal el pasado 4 de junio.

Algunos aseguran haber visto al fraude comprando votos, cargando grandes costales de dinero en efectivo. Otros dicen que los “inteligentes” policías estatales y municipales robaron boletas electorales para realizar complejas maniobras de ingeniería para alterar boletas.

Los más audaces grabaron en video a un “científico” –verdadero charlatán–, que dijo haber encontrado el fraude en la suma errónea de boletas electorales en el estado de México. El problema es que un politólogo serio, como José Antonio Crespo, probó que el fraude no estuvo en esos intríngulis de la elección.

Pero resulta preocupante que si fueron millones los simpatizantes morenos, si fueron miles los encargados de buscar al fraude con sofisticados dispositivos electrónicos –celulares, poderosas armas contra el fraude–, nadie haya sido capaz de encontrar una foto, un video, un audio, una conversión que delatara al fraude. ¡Nadie lo ha visto!

Por tanto, resulta que los perdedores de siempre fueron derrotados por votos y por el “fantasma del fraude”, fantasma del que todos hablan, al que muchos invocan, a quien los morenos quieren encontrar para culparlo de su derrota.

¡Hasta el INE, en un nada usual lance de sensatez, exigió la presentación del fraude; santo y seña para corroborar su ADN! De lo contrario, dijeron sus consejeros, ¡es igual de criminal el fraude, que inventar que existe fraude!

¡Lo insólito es que a nadie se le ha ocurrido que, si no aparece el fraude, es porque no existe!

Al tiempo.
09 Junio 2017 04:00:00
¡El PAN y la extorsión política!
Sin duda que algo grave o muy grave está ocurriendo en el proceso electoral de Coahuila. Está claro que esa elección “apesta”.

Pero no, que nadie se equivoque. No estamos hablando sólo de las supuestas o reales irregularidades denunciadas por los perdedores de la elección del pasado domingo.

No, lo cierto es que también nos referimos a la perversión política del PAN, PRD, y Morena –ente otros, todos tomaditos de la mano–, que pretenden llevar el caso Coahuila al nivel de uno más de los groseros chantajes políticos de antaño, que no eran otra cosa que una variante del fraude electoral.

Chantajes como el que le arrebató el triunfo a Ramón Aguirre, del PRI, en Guanajuato, para entregarlo a Carlos Medina, del PAN, gracias a que Vicente Fox engaño a todos con el cuento de un supuesto fraude electoral y que terminó con una negociación política que desde 1999 no ha sacado a los azules del estado.

Y es que les guste o no a los perdedores de siempre, a los medios y periodistas militantes y a los opinadores por consigna, lo cierto es que en Coahuila los tres principales partidos derrotados –PAN, PRD y Morena– tratan de forzar políticamente la rendición del PRI, a cambio de que entregue el Gobierno de Coahuila, bajo la promesa de que –de esa manera– los opositores al PRI dejarán en paz la elección mexiquense.

Dicho de otro modo, que los grandes derrotados de la contienda del pasado domingo no sólo no saben perder, sino que pretenden ganar con mentiras, engaños y marrullerías los votos que no consiguieron en las urnas.

¿Lo dudan?

Vamos a suponer –sólo a suponer– que resulta cierta la versión de que en Coahuila se cometieron las más grandes irregularidades de la historia; que la elección fue un gran fraude orquestado por el Gobierno estatal y que el PRI incurrió en las peores prácticas para robar la elección. Pensemos que, por un momento, todo lo anterior es cierto.

Entonces –frente a la hipótesis anterior– el sentido común, el sentido político y la justicia –las leyes–, dictan que para probar que existieron todas las irregularidades que acusan los opositores, entonces se debe recurrir a lo que establece la ley vigente. Es decir, verificar que se cumplan los supuestos de la ley, para llevar a cabo el recuento de votos y, en consecuencia, sancionar a los culpables y determinar si existen condiciones para reponer la elección.

De esa manera se podría probar el tamaño del supuesto fraude, de la trampa y del engaño a los ciudadanos y, por tanto, la autoridad podría contar con los elementos para aplicar la sanción respectiva.

Sin embargo, cuando la autoridad electoral de Coahuila hizo todo lo que manda la ley; cuando inició el recuento de votos en más del 50% de las casillas, resulta que PAN, PRD, Morena y otros, anunciaron que abandonan el recuento de votos, ¡para no convalidar el fraude!

Increíble…! ¿Qué entiende usted de lo anterior? ¿No le parece una locura? ¿No es un despropósito?

En efecto, cuando los partidos derrotados en Coahuila se niegan a participar en el recuento de votos, en realidad no rechazan el supuesto aval del fraude. No, en realidad están reconociendo que el supuesto fraude es un engaño, una mentira, un chantaje y un intento de extorsión política.

¿Por qué?

Porque si existieran las pruebas del fraude las pudieron exhibir en el recuento, y si el fraude fue del tamaño que dicen, el recuento de votos permitiría determinar si estaban dadas las condiciones para anular la elección.

¿Por qué, entonces, si están tan seguros del fraude los dirigentes y candidatos del PAN, PRD y Morena, abandonaron el recuento de votos?

La respuesta la sabemos todos. Porque saben que el supuesto fraude es una mentira, porque no tienen manera de probarlo y porque quieren forzar una negociación política que les dé en la mesa lo que no les dieron los votos.

¿Y por qué esa vulgaridad política, por qué el chantaje y por qué se presta el PAN para ello?

La respuesta es elemental, Ricardo Anaya se niega a perder el pasaporte para 2018. Cree que negociando Coahuila tendría de vuelta el boleto para la candidatura presidencial por el PAN. Por eso busca, de lo perdido, lo que aparezca.

Y también por eso la propuesta al PRI es que le entregue al PAN la elección de Coahuila, a cambio de que en el Estado de México el PAN y el PRD dejen de cuestionar el supuesto fraude.

Con otras palabras, el PAN, el PRD y Morena ponen al mejor postor los votos ciudadanos. ¿Lo permitirá el PRI?

Al tiempo.
08 Junio 2017 04:00:00
¡La industria del fraude!
Está claro que los procesos electorales mexicanos están lejos de la perfección que la mayoría desea.

Es evidente que –igual que en el mundo entero–, partidos y políticos buscan los resquicios legales para tratar de hacer trampa.

Y el mejor ejemplo lo conoció el mundo apenas hace meses, cuando en las presidenciales de Estados Unidos, el candidato Donald Trump hizo tal cantidad de trampas que hoy podrían costarle el cargo.

También es cierto que nada justifica a partidos, candidatos y políticos tramposos y que –paradojas del poder–, está en manos de los propios políticos cambiar las reglas del juego –tantas veces como sea necesario–, para alcanzar las leyes electorales deseables.

Sin embargo, nadie puede negar que en México el invento de un supuesto fraude electoral se ha convertido en una rentable industria de millones de pesos y que ha servido no para hacer nuevas y mejores leyes, sino para la construcción de figuras políticas que –otra vez paradojas del poder–, son posibles gracias al maniqueísmo electorero y al grito de ¡fraude, fraude!

Pero son los propios políticos quienes aportan la mejor prueba de que “¡el fraude…!” es una industria rentable.

Cuando pierden, todos han gritado y gritan “¡fraude…!”. Pero cuando ganan, todos se quedan callados, aún en la misma elección en la que supuestamente se cometió el fraude.

Es decir, el reclamo de “¡fraude…!” es una exigencia convenenciera, oportunista, “engañabobos”, que lo mismo sirve para justificar mentiras y engaños de periodistas, analistas, intelectuales y militantes que se equivocan o inventan, que sirve para construir supuestos luchadores sociales.

AMLO, por ejemplo, se inventó –lo inventó La Jornada–, a partir de dos supuestos fraudes del PRI en Tabasco. Curiosamente, el único caso en el que AMLO ganó una elección, fue gracias a un fraude pactado con Ernesto Zedillo, ya que AMLO no cumplía la residencia para competir por el GDF.

Pero en México el fraude viene de lejos. En 1952, Ruiz Cortines llegó a Los Pinos acusado de fraude, por Miguel Enríquez. En 1982, Manuel Bartlett y Elba Esther Gordillo orquestó el fraude contra Francisco Barrio en Chihuahua. En los años 70, Bartlett le robó al PPS el Gobierno de Nayarit, a cambio de una senaduría. Bartlett orquestó “el gran fraude” de 1988, que hizo presidente a Carlos Salinas. En 1986, de nuevo Bartlett, ahora orquestó el fraude en Huejotzingo, Puebla. Hoy Bartlett es el preferido de AMLO, el que en cada elección grita “¡fraude…!”.

Luego del supuesto fraude de Salinas a Cárdenas, en las presidenciales de 1988, el PAN de Luis H. Álvarez y Carlos Castillo pactó la entrega de los gobiernos de Baja California, Guanajuato, San Luis Potosí y Jalisco. El fraude como moneda de cambio para la alternancia.

La industria del fraude llevó a Salinas, a través de Manuel Camacho, a entregar 9 mil millones de pesos a AMLO, para que levantara un plantón en el Zócalo. El fraude como negocio.

En 2006, AMLO cuestionó rabiosamente el resultado electoral en la elección presidencial. Curiosamente, nadie cuestionó la elección del Congreso, llevadas a cabo en las mismas casillas, contadas por los mismos ciudadanos y calificadas por las mismas autoridades. El fraude engañabobos.

Hoy, periodistas, articulistas y “estudiosos” de la realidad política se escandalizan por el supuesto fraude en las elecciones del pasado 4 de junio, pero son abundantes las muestras de que muchos de ellos no tienen la menor idea de lo que dicen, de lo que hablan y del daño que le hacen a la democracia cuando inventan para justificar sus mentiras.

Y es que en medios, en redes, informativos y espacios de opinión abundan los intereses y la militancia partidista de opinantes, quienes contribuyen a confundir, engañar y sembrar odio entre los ciudadanos.

En realidad, la industria del fraude se ha convertido en protesta a modo, a conveniencia, para obtener mayores ventajas electorales, si no es que para engañar a ciudadanos y tribunales, para ganar en la mesa lo que no pueden ganar en las urnas.

Pero el problema no sólo son los partidos, los políticos y la democracia. El problema son (somos) los ciudadanos, responsables de llevar al poder a lo peor de la política y los políticos.

Por ejemplo, resulta impensable que los más preparados, los que tienen “licenciatura o más”, hayan sido los que más votaron por Delfina Gómez, mientras que en Estados Unidos los menos preparados, los más ignorantes, llevaron a Trump al poder.

La lección parece clara. Los ciudadanos –y no sólo los partidos–, son (somos) culpables de la corrupción y de llevar al poder a los corruptos.

Al tiempo.
07 Junio 2017 04:00:00
¡Mexiquenses ‘chingones’, paran al Trump mexicano!
Se pueden decir muchas cosas –incluso se puede decir misa–, de las elecciones mexiquenses del domingo.

Decir, por ejemplo, que hubo fraude, que se trató de una elección de Estado, que metieron la mano los gobiernos de todos los signos y colores partidistas y hasta se puede decir que las reglas del juego se deben modificar.

Y es posible que tengan alguna porción de razón –una porción mayor o menor–, todos los que formulan los anteriores señalamientos y muchos otros que se le pueden endilgar a la elección mexiquense.

Sin embargo, nadie puede desconocer o descalificar que la elección mexiquense fue ejemplar en muchas cosas y en muchos casos.

1.- Fue ejemplar en el comportamiento ciudadano. ¿Por qué? Porque contra las tendencias globales y contra la supuesta cultura, preparación e información de democracias consolidadas y países desarrollados, ciudadanos y electores del Estado de México entendieron el riesgo del populismo que representan López Obrador, Morena y la candidata Delfina Gómez.

2.- Porque los ciudadanos mexiquenses, contra lo ocurrido en el caso de los ciudadanos de Estados Unidos y del Reino Unido, fueron capaces de rechazar el peligro que representaba el “Donald Trump mexicano”; la amenaza populista de López Obrador para el Estado de México y para el país en 2018.

3.- Y fue ejemplar la sensatez política de los electores del Estado de México, que minutos después de que el Instituto Electoral declaró la mayoría de votos a favor del candidato Alfredo del Mazo, el peso mexicano recuperó un impensable porcentaje frente al dólar norteamericano.

En días previos a la elección, empresas especializadas en medir el impacto económico que tienen las decisiones políticas, calculaban que un triunfo de Delfina Gómez en el Estado de México, podría llevar al peso hasta 25 por dólar. El lunes 5 de junio el dólar apenas superaba los 17 pesos.

4.- Fue virtuosa y vital la sensatez política de los electores mexiquenses, porque al rechazar el populismo de Morena y de AMLO, pararon en seco la tendencia engañosa de que era inevitable la llegada del populismo a México. Es decir, que muchos aseguraban que era segura la victoria de Morena en el Estado de México y, con ello, el triunfo del partido rojo en 2018.

5.- Los electores y ciudadanos mexiquenses, en general, le hicieron un favor histórico a la sociedad mexicana toda, a la democracia toda y, en especial, al futuro del país.

¿Por qué?

Porque al frenar con su voto a Morena y a Obrador, los mexiquenses detuvieron el peligro de que en el Estado de México empezara la experiencia perversa de convertir a todo México en la nueva versión de la dictadura venezolana de Nicolás Maduro.

6.- Porque a pesar de que muchos ignorantes de la realidad mexicana –como el “periodista” Jorge Ramos y otros dizque intelectuales–, dicen no entender el voto mexiquense a favor del PRI, lo cierto es que el voto mayoritario de los ciudadanos del Estado de México, a favor del PRI, del PAN y del PRD, en realidad fue un voto contra el peligro autoritario, populista, mesiánico y dictatorial de López Obrador.

7. –No, no se equivoquen, todos los que en el Estado de México votaron por partidos contrarios a Morena –que son una abrumadora mayoría–, en realidad votaron a favor de la democracia y contra los peligros que la acechan; votaron a favor de la pluralidad y en contra del autoritarismo de Morena y de su dueño; votaron a favor de la libertad de expresión, contra el mesianismo y el pensamiento único de AMLO, votaron a favor de no perder todo lo ganado en casi tres décadas de pluralidad, alternancia y democracia.

8.- Los electores del Estado de México votaron contra las siguientes dos gotas de agua.

AMLO, lo noche del 4 de junio: “Benditas las redes sociales, que podemos brincar, romper el cerco informativo. La mafia tiene el control de la mayoría de los medios de comunicación pero no tiene el control de internet”.

Trump, la mañana del 6 de junio: “Los falsos medios tradicionales de comunicación se esfuerzan tanto para que yo no use redes sociales. Detestan que yo pueda difundir el mensaje honesto y sin filtro”.

9.- Sin duda, falta mucho para tener elecciones confiables y creíbles al 100. Pero, casualmente, los responsables de esos cambios son los partidos, Morena incluido.

10.- Pocos, sino es que nadie, ha dado el mérito que merece el gobierno de Eruviel Ávila. Podrán decir misa, podrán descalificar la elección, podrán inventar santo y seña, pero los electores mexiquenses, con su voto, también calificaron la gestión de Eruviel Ávila.

Y, les guste o no a los malquerientes del Gobernador, la calificación fue positiva.

Y hoy, Eruviel Ávila, es un fortalecido aspirante Presidencial para 2018.

Al tiempo.
06 Junio 2017 04:00:00
¡’Políticos Cruz Azul’; perdedores siempre!
El termómetro de la salud democrática de un pueblo aparece cuando los candidatos, partidos o políticos se enfrentan al triunfo y/o la derrota; cuando se declara al ganador o pededor de una contienda democrática.

Y es que en las democracias maduras todos los participantes reconocen su derrota, cuando es el caso y, al mismo tiempo felicitan al ganador. Ese acto, de reconocer la derrota y el resultado de la voluntad popular, es la mejor señal de la madurez democrática.

Sin embargo, en la democracia mexicana estamos lejos de la “madurez democrática”. Más aún, pocos políticos, ningún partido y unos cuantos ciudadanos tienen la capacidad de reconocer la derrota de su candidato o partido preferido o de aquel por el que votaron.

A nadie le gusta perder, reza el refranero popular. Pero en democracia los resultados electorales no son un gusto, tampoco una ocurrencia y menos un deseo. Son una obligación democrática.

Y es que los procesos electorales y su resultado son producto de la voluntad popular. Y cuando un partido, un candidato o un ciudadano no reconocen la voluntad popular –expresada en las urnas–, no se puede hablar de un demócrata.

Y viene a cuento el tema porque luego de las elecciones del pasado domingo, no sólo son muchos los perdedores –y pocos los ganadores–, sino que ninguno de los partidos y candidatos derrotados fue capaz de reconocer la derrota propia y la victoria ajena. Todos apuestan a ensuciar la elección, mediante el derrumbe de sus pilares de credibilidad y confianza.

Por eso, no es casual que el mayor perdedor de la contienda del pasado domingo sea el que lloriquea con mayor fuerza con la cantaleta de que se cometió un gran fraude. Se trata de “los perdedores de siempre”, esos a quienes la voz popular ya moteja como “políticos Cruz Azul”.

Y un campeón de las derrotas se llama Andrés Manuel López Obrador; el gran perdedor de la jornada comicial del pasado domingo, quien había fincado su futuro presidencial en la elección mexiquense y que por eso fue el verdadero candidato; el promotor del voto, impulsor de la propuesta de Morena y el responsable de convertir a Delfina Gómez en botarga de las elecciones mexiquenses.

Lo curioso es que Obrador fue derrotado en una contienda en la que participaron dos de sus adversarios históricos; Felipe Calderón, principal salvavidas de Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto, quien le abrió el camino a Alfredo del Mazo.

Por eso la nueva campaña de Obrador al denunciar el enésimo “fraude” en su contra. Pero AMLO es un perdedor doble. ¿Por qué? Porque en Veracruz perdió más del 50% de los votos que había conseguido apenas en las elecciones locales anteriores. AMLO nunca pierde, a Andrés siempre le hacen fraude. La democracia del “chicharronero”.

El segundo gran perdedor se llama Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, quien pretendió comprar pasaporte a 2018 amparado en la imagen y popularidad de Josefina Vázquez Mota. La excandidata presidencial terminó en el cuarto lugar en el Estado de México y arrastró a Ricardo Anaya quien, de igual manera, perdió en Coahuila, en donde apostó por su tocayo de apellido, Guillermo Anaya, también derrotado por el PRI.

Entre los derrotados aparece Josefina Vázquez Mota, cuya experiencia electoral en el Estado de México resultó aún más traumática que sus empeños presidenciales. ¿Qué pasó en el caso de Vázquez Mota? La candidata, el partido y sus colaboradores hicieron todo mal. Y la mejor prueba es que arrancó en el primer lugar de las preferencias y terminó en una lejana cuarta posición. ¿Dónde quedó el invento de que Vázquez Mota pactó en Los Pinos una supuesta victoria?

Entre los derrotados también aparece Margarita Zavala, y es que igual que su esposo salió “al quite” para rescatar “los entuertos” de Ricardo Anaya en Coahuila y el Estado de México.

También perdió la ambición “chabacana” de la llamada “cargada” a favor de AMLO y todos aquellos que ya imaginaban un lugar en el Gobierno mexiquense. “La Cargada” acabó en intento “engañabobos”.

Perdieron, por ejemplo, el candidato del PT, Óscar González, el senador Miguel Barbosa, Mario Delgado, y perdieron muchos periodistas militantes que a estas alturas creen en iluminados capaces de bajar el cielo a la tierra.

Pero la gran lección es que ya ningún partido puede solo en elecciones municipales, estatales y menos en la presidencial.

Es decir, que todos –y por eso AMLO suplicó por la declinación de Juan Zepeda–, requieren de aliados.

Y la que viene en 2018, será la elección de las alianzas, si no quieren terminar como “polìticos Cruz Azul”.

Al tiempo.
04 Junio 2017 04:06:00
Inmorales amoríos de Morena
Desde hace casi medio siglo, un sector de la llamada izquierda mexicana se moviliza los días 2 de octubre y 10 de junio.

Repudian las masacres juveniles cometidas por los gobiernos tiranos de Díaz Ordaz y Echeverría, que reprimieron con la fuerza pública a estudiantes.

La gesta juvenil –que costó un número incierto de vidas–, fue “un antes y un después” para las izquierdas, la sociedad toda y, en especial, para la democracia mexicana, que desde entonces pavimentó la brecha de salida del PRI, del poder presidencial y la llegada de la pluralidad.

La “Noche de Tlatelolco” y “El jueves de Corpus” –como se conoció a las masacres–, gestaron una generación ciudadana que, a la menor provocación, acusaba al gobierno en turno de “represor”, “autoritario” y “dictatorial”.

Y fue tal la fuerza memoriosa y la consigna que, con el tiempo, el estigma de “represor” se convirtió en una tara para Gobierno y Poderes de la Unión. Y es que no había acto de autoridad que no fuera calificado como “represión” y “dictadura”. Y esa “tara” persiguió hasta al político más pintado.

Pero el “sambenito” de “represión” llegó a niveles demenciales cuando el asesinato de los 43 de Ayotzinapa quiso ser visto –por voces interesadas en la renta político electoral–, como crimen de Estado, a pesar de las contundentes pruebas de que se trató de un ataque del crimen organizado.

Sin embargo, el tiempo desgastó y revirtió el discurso maniqueo de “represor”, “asesino” y “dictador”, al grado que hoy es un manoseado estandarte de la industria de la protesta; recurso empleado para lograr renta político electoral.

Pero lo ridículo de la historia es que a casi medio siglo del 2 de octubre y del 10 de junio, buena parte de la izquierda reprimida por gobiernos tiranos emanados del PRI, no sólo guarda silencio frente a la dictadura venezolana de Maduro –que en dos meses asesinó casi 70 jóvenes que protestaban contra el tirano–, sino que los “herederos” de “La noche de Tlatelolco” y del “Jueves de Corpus” hoy retozan alegres en la cama del dictador de Venezuela.

Y no es nuevo el inmoral amorío de Morena –su dueño, gerentes y candidatos–, con la dictadura de Maduro; no es novedad que esa izquierda guarde silencio cómplice frente a la represión y los crímenes de Maduro.

En todo caso, lo peor del amorío es que Morena se financia y adoctrina de la dictadura de Maduro, para convertir a México en cabeza de playa de esa dictadura. La izquierda del 68 mexicano promueve el regreso de Díaz Ordaz, recargado.

¿Dónde está la domesticada izquierda mexicana, ante los crímenes juveniles cometidos en Venezuela? ¿Por qué ningún estudiante, intelectual y periodista “sesentayochero” alza la voz contra el remedo de izquierda que es Morena, aliada de la dictadura de Maduro?

¿Los jóvenes reprimidos en el 68 hoy son viejos enamorados de la tiranía que hace medio siglo los reprimió? ¿Traicionan la historia?

Al tiempo.
02 Junio 2017 04:00:00
¡Sí habrá segunda vuelta en 2018!
Muchos lo niegan, se resisten incluso a suponer que las presidenciales mexicanas de 2018 están emparentadas con las recientes elecciones francesas.

Dicen que no hay nada que ver, que México no es Francia y que los riesgos del populismo de derecha –con Marian Le Pen– están lejos de los populismos de la derecha mexicana disfrazada de izquierda, llamada Morena.

Dicen, además, que en México no asoma, por ningún lado, un Macron y que –sobre todo– la legislación electoral mexicana carece de lo fundamental: la figura de la segunda vuelta en las presidenciales, fórmula de la que muchos esperan una suerte de milagro mexicano.

Y es probable que tengan razón todos los que dicen que no existen puntos de comparación entre las presidenciales francesas y las mexicanas.

Sin embargo, la terca realidad –y el realismo mágico de la política mexicana– parece ofrecer no sólo una segunda vuelta presidencial a la mexicana, sino una posibilidad aún más sorprendente, la presidencial adelantada de 2017 y la segunda vuelta de 2018.

Y es que precisamente eso, una elección presidencial adelantada, es lo que veremos el próximo domingo 4 de junio en el Estado de México, de donde saldrá un primer ganador que en 2018 podría ser combatido en la mexicanísima segunda vuelta, en donde se producirán los reacomodos propios del segundo round entre los participantes en la contienda presidencial.

Es decir, que más allá de quien resulte ganador en la contienda electoral del domingo venidero en el Estado de México, los grupos hegemónicos de la derecha panista y la izquierda perredista, ya entendieron que juntos –en alianza electoral– tienen no sólo la sartén por el mango rumbo a 2018, sino una victoria segura, si es que finalmente van aliados a la presidencial de ese año.

También por eso, en el PAN de Ricardo Anaya y el PRD de Alejandra Barrales, se analizan los escenarios de lo que ya se plantea como la segunda vuelta en la presidencial de 2018. Se analizan costos políticos y acuerdos; se ponderan figuras y potenciales candidaturas y se siembra la semilla de un acuerdo que llevarán a cabo los próximos presidentes del PAN y del PRD.

Pero vamos por partes.

Dicen distintos estrategas del PAN y del PRD que nadie debe asustarse por el resultado del domingo venidero. ¿Por qué?

Porque si bien el Estado de México es la mayor reserva de votos y una “caja chica” para las elecciones presidenciales de 2018, también es una bomba política de tiempo que, con una mala administración, podría ser la tumba para cualquiera.

En especial, los estrategas de los dos partidos explican que tampoco debe preocupar mucho lo que digan y hagan los actuales jefes del PAN y del PRD, quienes en pocos meses ya estarán a nivel de cancha, como precandidatos, mientras que las decisiones presidenciales serán tomadas por los grupos hegemónicos de los azules y los amarillos.

Lo verdaderamente importante de la elección mexiquense del domingo 4 de junio, es que al PAN y al PRD les queda perfectamente claro que la mexiquense habrá sido la primera vuelta presidencial y que 2018 será la segunda vuelta.

Es de ir, que hoy nadie sabe qué va a pasar el domingo venidero.

Pero lo que todos saben desde hoy –y a la luz de la pelea en 2017– es que en 2018, el PAN y el PRD tendrán en sus manos la posibilidad única de procesar una alianza ganadora que, con una buena ruta de negociación, sería capaz de derrotar a los dos grandes partidos punteros en la elección mexiquense y que también estarán como protagonistas en 2018.

Nos referimos a la posibilidad de que la alianza PAN-PRD, con la suma de un 35% de los votos estimados en una presidencial, podría dejar fuera de la contienda a cualquiera de los candidatos del PRI y de Morena,
respectivamente.

De esa manera, dicen los estrategas azules y amarillos, una potencial alianza entre PAN y PRD en 2018 cerraría el paso al “odiado” PRI, al tiempo que librarían a los mexicanos del peligro del populismo depredador que propone la Morena de López Obrador.

El PAN y el PRI, juntos en la segunda vuelta presidencial de 2018, lograrían dejar fuera a las dos versiones del PRI, el histórico que volvió al poder en 2012 y su “remedo” llamado Morena.

Dicho de otro modo, que el PAN y el PRD tienen en sus manos la posibilidad de una segunda vuelta real, que tiene todo para ser ganadora y que dejaría fuera a los extremos del PRI.

El problema son los hombres; los políticos del PAN y del PRD, que harán todo por destruir esa posibilidad.

Al tiempo.
01 Junio 2017 04:00:00
¡El fin de la ‘honestidad valiente’!
Sería ensordecedora la escandalera social y mediática si las corruptelas y el uso ilegal de dinero público –en los que incurren por sistema dueños, gerentes, candidatos y líderes de Morena–, los hubieran cometido el PRI, PAN, PRD o sus políticos y gobernantes.

Pero si no pasa nada a pesar de la exhibición de escandalosos niveles de corrupción en el partido más joven de México –a pesar de las evidencias de todo tipo de raterías cometidas por dueños y gerentes de Morena–, entonces debemos concluir que el problema no son los partidos o los políticos rateros. ¿Quién, entonces?

El verdadero problema de la deshonestidad son –somos–, los ciudadanos, en general, a pesar de que muchos se escandalizan cuando se sugiere que todas las evidencias apuntan a que los ciudadanos son –somos–, la principal fuente de corrupción; más corruptos que los partidos.

¿Quieren pruebas…?

La primera prueba es pública –está a la vista de todos–, y es que todas las mediciones muestran que el partido de mayor crecimiento en México se llama Morena, a pesar de que medios y redes han demostrado la montaña de corruptelas en las que incurrió Morena desde su gestación. Y en la cultura corrupta incurren desde su dueño, pasando por los gerentes y candidatos a puestos de elección popular.

Dicho de otro modo, que poco o nada importa a millones de mexicanos que Morena y sus candidatos, su dueño y sus líderes sean de los políticos más corruptos.

La segunda prueba, también pública, son las encuestas de preferencias electorales en los estados de México, Coahuila y Nayarit. Resulta que a pesar de que los aspirantes de Morena a esos gobiernos tienen un negro historial de transa y corrupción, son muchas las posibilidades –como en el estado de México–, de que los corruptos de Morena ganen. Es decir, ciudadanos y electores gustan de llevar a los más pillos y rateros al poder.

La tercera prueba –igualmente pública–, es un homenaje a la deshonestidad de Morena, de su dueño, pero sobre todo es un monumento a la deshonestidad de los ciudadanos en general.

En el último spot de Morena –durante la temporadas electoral de 2017–, su dueño les dice a todos los electores que son corruptos y que, por ello, deben votar por el partido más corrupto de todos, llamado Morena. ¿Dudan que eso dice AMLO?

En el spot en cuestión, Obrador dice que los partidos corruptos tratarán de comprar el voto ciudadano y que, para ello, regalan todo tipo de dádivas. Enumera las dádivas –entre puercos, cochinos y marranos–, y al final dice a los ciudadanos y potenciales electores que acepten todo los que les dan –que sean parte del acto de corrupción que está criticando–, pero que voten por Morena, que también regala todo tipo de dádivas y que se construyó con dinero ilegal.

¿Qué significa ese mensaje?

Sí, les guste o no a los militantes y simpatizantes de Morena, se trata del más feo reconocimiento de que los ciudadanos son corruptos y que, por ello, no sólo deben aceptar la corrupta invitación de AMLO –de agarrar todo lo que les den los partidos corruptos–, sino que a pesar de tragarse el insulto de que son corruptos, los ciudadanos deben votar por Morena.

¿Qué no eran los próceres de Morena la honestidad valiente? ¿No será que Morena y su claque sufrieron una metamorfosis kafkiana y hoy son todo aquello que de jóvenes criticaron del viejo PRI; se habrá hecho realidad el estribillo de que “la corrupción somos todos?”.

Pero si aún tienen dudas, en las horas previas al proceso electoral del 4 de junio se difundieron profusamente declaraciones de Oscar González y de Eva Cadena –excandidato del PT al Gobierno mexiquense y la excandidata de Morena al municipio de Las Choapas, en Veracruz, respectivamente–, quienes ratifican todas las pillerías que por años se han denunciado sobre la corrupción de Morena y de su líder.

¿Y que declararon?

Que Morena vive de dinero sucio, que desvía recursos públicos, que engaña a los ciudadanos, que Morena se construyó burlando a autoridades electorales, engordando de manera tramposa las asambleas fundacionales, que desde gobiernos municipales y estatales, además de congresos locales y el Congreso de la Unión sale dinero ilegal para la construcción de Morena y para que vivan como reyes los dueños y los gerentes de ese partido.

Pero la mayor tragedia es que a pesar de todas esas evidencias y todas las pruebas de corrupción en torno a Morena, el partido de AMLO podría ser el partido más votado.

Estamos ante el fin de la “honestidad valiente”, pero ante el nacimiento del eslogan de “la corrupción somos todos… los ciudadanos”.

Al tiempo.
31 Mayo 2017 04:00:00
‘¡El pocos huevos…!’
Para algunos, la expresión que titula la presente entrega es ofensiva. Otros dirán que se trata de una frase coloquial del extenso diccionario de mexicanismos. Y habrá quien piense que no es más que una falta de respeto.

Decidimos utilizarla como “cabeza de texto” porque resume la joya que nos regaló Milenio en su nota principal de ayer, al presentar en exclusiva el audio en donde el aún candidato del PT al Estado de México, Óscar González, propone a la dirigencia de su partido no declinar a favor de Delfina Gómez, “porque llevamos 16 años de equivocaciones” con López Obrador.

Las razones de Óscar González y, sobre todo, las revelaciones y denuncias públicas que formula en el audio son más graves –legalmente– que muchos videos, ya que exhiben que Morena es la verdadera mafia del poder; del “huachicoleo” político, que nació, creció y vive de “succionar” dinero ilegal, privado y público, y que se presenta falsamente como solución del pueblo bueno.

La voz de González revela la miseria política de la llamada izquierda y exhibe no sólo un engaño monumental sino el mayor robo de la historia: el partido Morena.

Dice el candidato del PT al Gobierno mexiquense: “Nosotros le mandamos (a Obrador) una carta el 12 de enero, en donde planteamos que habría que ir juntos. No nos contestó y ahora amanece con ánimo aliancista, ánimo elbista… y al otro día ya con alianza con Salinas Pliego, con Reforma… con Isidro Pastor, el operador político de Arturo Montiel…”

Es decir, Óscar González confirma las alianzas de AMLO con la profesora Elba Esther Gordillo, con lo más siniestro del PRI de Montiel, con TV Azteca y con el periódico Reforma. Todas alianzas negadas por
Obrador.

Pero González dice más: “Lo apoyamos (a Andrés) para hacer Morena… Y les digo mi experiencia personal en el Estado de México: nosotros le hicimos la asamblea constitutiva de Morena… ya constituida Morena, hasta boletos de avión le pagamos. ¿Qué hacemos..? ahora pone a una candidata bastante indeseable (Delfina Gómez), y a Morena en el Estado de México le bastó gobernar un municipio para saber todas las porquerías que hacen… ojo, y que nadie está impugnando el registro de ese partido y ahora sí me están preguntando de dónde están sacando dinero. No sé, pero de que traen un chingo de dinero, traen un chingo de dinero. Así está el tema y yo los invito a la reflexión…”

Las acusaciones son gravísimas. Confirman asambleas constitutivas de Morena falsas y pagadas por el municipio de Metepec; boletos de avión para giras de AMLO, pagados con dinero del Gobierno de Metepec; la aceptación del saqueo del dinero del municipio de Texcoco, por parte de la alcaldesa Delfina Gómez y, sobre todo, que en la campaña de Morena en el Estado de México abunda el dinero negro.

Todos los anteriores son delitos electorales graves –causal de cancelación del registro–, prohijados por el PT y cometidos por Morena ¿Y donde estuvieron y dónde están, frente a esas irregularidades, los ojos del INE y el Instituto Electoral Estatal? ¿Dónde están las sanciones? ¿Todos son ciegos y sordos?

Óscar González abundó sobre Delfina Gómez: “No tiene una sola posición de izquierda; nada de matrimonios igualitarios y ante el aborto, entonces hay muchos factores que no nos ayudan y se la pasan desfondándonos, o sea, a mí me queda claro el papel que juega Andrés en Tv Azteca y en Reforma, a donde nos tienen bloqueados. Por eso yo le reclamo públicamente y le digo, pinche Andrés, no se vale cabrón. Se la pasa inventando rupturas del PT en el estado y el pocos huevos ni siquiera se atreve a decir mi nombre, porque él sabe todo el apoyo histórico que le hemos dado…”

En pocas palabras, las revelaciones confirman que Delfina Gómez es una analfabeta y una imposición de AMLO, que será títere del dueño de Morena, que carece de la ideología de izquierda elemental y que, de ganar, el Gobernador será AMLO.

Por eso las preguntas. ¿Quién cuestiona el papel militante de TV Azteca y del diario Reforma? ¿Qué acuerdos secretos tienen con AMLO? ¿Apuestan esos medios por llevar a México a una copia de la dictadura de Venezuela?

Y tampoco terminan las joyas. Óscar González dijo que “los peores momentos del PT han pasado por Andrés… le servimos de instrumento para hacer el ridículo de Iztapalapa, con ‘Juanito’, donde el partido hizo el ridículo poniendo un candidato de risa, instrumento de Andrés… le digo al partido que no tome una decisión errónea. Mi opinión es que llevamos 16 años equivocándonos con Andrés Manuel”.

Horas después, Óscar González declinó a favor de Delfina. Y nadie dice qué pasará con los 40 millones de pesos aportados al PT.

Una joya que reveló Milenio, casa del periodismo sin adjetivos.

Por eso preguntamos: ¿Dónde está la verdadera mafia del poder..? ¿El partido Morena y sus mafiosos salvarán a México?

Al tiempo.
30 Mayo 2017 04:00:00
¡La peor semana de AMLO!
Seguramente la previa al 4 de junio será “la peor semana” –en muchos años–, que han vivido Morena, su propietario y sus gerentes.

¿Por qué?

Porque como ocurre en momentos de crisis, la desesperación y el miedo exhibieron lo peor de los políticos y los partidos; aparecieron las miserias humanas.

Y en el caso de Morena, su propietario y sus gerentes, el miedo es por el temor a la derrota que huelen en el Estado de México, en donde su candidata pierde electores al tiempo que el dueño del partido y sus generales enseñan el cobre.

Y no, no hablamos de la penosa súplica pública –en cinco ocasiones–, del dueño de Morena quien pidió desesperado una alianza con las llamadas izquierdas. En realidad nos referimos al insulto reiterado a Peña Nieto, a las instituciones, los periodistas, ciudadanos y, en general, a la democracia toda.

Y es que la cadena de insultos, ofensas y disparates –que asoman desequilibrio emocional–, confirman lo que en 2006 pareció guerra sucia, pero que hoy parece un diagnóstico y preocupa a muchos más; que Morena y su propietario son “un verdadero peligro para México”.

Apenas ayer, por ejemplo, el Consejo Coordinador Empresarial –en voz de su presidente, Juan Carlos Castañón–, alertó del riesgo de los populistas y pidió a los mexicanos ver el espejo de Venezuela, para entender el peligro de los políticos que proponen seguir ese modelo. Alusión contundente, a seis días del 4 de junio.

Pero todo se precipitó para Morena y su dueño cuando El Universal difundió la cuarta versión del video en donde Eva Cadena –“la recaudadora”–, reveló que Rocío Nahle –diputada federal y colaboradora de AMLO–, era la verdadera “recaudadora” de Morena en Veracruz.

El nuevo video desató la furia de Obrador quien –ya sin ningún límite–, insultó al presidente Peña Nieto, al secretario de Gobernación y al Gobernador de Veracruz, quienes según el dueño de Morena, habrían puesto una trampa a Morena y sus ingenuos seguidores.

Curiosamente, el problema no era la corrupción y/o la razón por la que Eva Cadena asistió a los encuentros para recibir dinero, sino que para AMLO el problema fue que “le pusieron un cuatro”. Es decir, en Morena “no son corruptos, sino pendejos”. Cinismos tal que el de “la recaudadora” se convirtió en pregunta obligada para AMLO.

Pero las raterías de Cadena y Nahle eran parte de un escándalo mayor. Y es que durante toda la campaña electoral de Morena en el Estado de México, la candidata, Delfina Gómez, fue exhibida como delincuente, ya que en su gestión como alcaldesa de Texcoco se llevó todo el dinero que pudo, para financiar a Morena en esa entidad.

La nube estaba cargada –con las raterías de Eva Cadena, de Rocío Nahle, de Delfina Gómez y la insistencia de Morena de aparecer como promotor del gobierno de Nicolás Maduro en México–, cuando cayó sobre Obrador el huevo podrido.

¡La mafia del poder acosaba a Obrador a guevazos…!

Pero el autoguevazo –porque el huevo fue lanzado para victimizar a AMLO–, en realidad contrastó aún más el escándalo de la alianza de Delfina Gómez con la profesora Elba Esther Gordillo. Y es que el discurso de la “mafia del poder” se convertía en ridícula parodia, frente al hecho cierto y probado de que la señora Gordillo –destacada integrante de la mafia del poder–, en realidad se había aliado con AMLO. Pecado de lesa honestidad.

Así, el partido rojo, su dueño y sus gerentes habían creado la tormenta perfecta.

Y entonces vinieron las entrevistas. Acostumbrado a los interrogatorios a modo, el dueño de Morena no pudo contener a su favorita, Aristegui, quien tampoco pudo evadir lo evidente; raterías y contradicciones de Morena. Vino el regaño, el insulto y la ofensa a Carmen.

Luego tocó el turno del tolerante Pepe Cárdenas, periodista que una y otra vez aguantó… hasta que el insulto fue mayor. “Difamador”, fue lo menos que le dijo AMLO. La intolerancia y el autoritarismo sublimados.

Todo mientras el PRD y Movimiento Ciudadano rechazaron los llamados de AMLO; mientras Morena se convirtió en el verdadero promotor de Juan Zepeda.

Entonces el pánico se apoderó de la empresa familiar llamada Morena. Un gerente de apellido Ackerman inventó una encuesta mentirosa que decía que Delfina adelantaba a Del Mazo. Rocío Nahle inventó una fotografía en donde impostó a la mujer que habría lanzado un huevo a AMLO, mientras Obrador insultó a la sociedad toda al proponer al Gabinete de Delfina. Se confirmó como titiritero.

La tormenta perfecta. De 30 articulistas de lunes, casi 20 madrean a AMLO, incluso algunos de sus leales.

La peor semana de AMLO. ¿El castigo se mete a las urnas?

Al tiempo.
29 Mayo 2017 04:00:00
Morena: ¡‘huachicoleros’ de la político!
Como todos saben, el término “huachicoleros” define a los delincuentes que mediante perforaciones ilegales de ductos roban gasolinas para revenderla a menor precio del oficial y, con ello, generan una red de corrupción que atrapa a pueblos enteros.

El “huachicoleo” se trata –como también saben– de una actividad ilícita que genera pingües ganancias y que poco a poco mete “al negocio millonario” a sectores cada vez más amplios de población. En rigor es un negocio “fácil e ilegal” para todo aquel que quiera salir de pobre.

Y es que en el negocio del “huachicol” participan familias enteras; hombres, mujeres, niños y ancianos; además de autoridades municipales, estatales, federales y empresarios, de todos los ramos.

Y se trata de un negocio de tal rentabilidad –y de total impunidad–, que los criminales organizados lo prefieren por sobre otros negocios del crimen organizado también altamente rentables, como el secuestro, la venta de drogas y hasta rebasa en utilidades “al negocio” de la política misma.

¿Negocio de la política…?

¡Sí, el negocio de la política!

Y es que, en rigor, algunos partidos, sus dueños y dirigentes son verdaderos “huachicoleros” de la política, que “succionan” dinero público y privado a través de la perforación de los ductos del poder.

Y no, nos referimos al dinero público que por ley corresponde a cada partido político y a los candidatos en tiempos electorales. Tampoco nos referimos a “las dietas” de legisladores de todos los partidos y todos los niveles, y menos a “los moches” que negocian bajo la mesa legisladores de tal o cual partido.

Y, de ninguna manera, nos referimos a las cuotas legales que imponen los partidos a sus militantes, cuando ocupan un cargo de elección popular.

No, cuando hablamos del “huachicoleo” político en realidad nos referimos a “la ordeña” ilegal de dinero público que llevan a cabo gobernantes de distintos signos y colores, quienes imponen a los empleados municipales, estatales y/o federales diversas cuotas que sirven para engordar las arcas de tal o cual partido, dirigente partidista o dueño de tal o cual sindicato.

Y según todas las evidencias documentales disponibles, el campeón del “huachicoleo político” se llama Morena, el partido que enseñó a todos sus cuadros y gobiernos a esquilmar a sus empleados –un verdadero robo en despoblado–, para canalizar miles de millones de pesos “a la causa”.

Evidentemente nadie sabe –bien a bien– cuál es “la causa” de Morena, a pesar de que muchos suponen que se trata de una causa personalísima como, por ejemplo, mantener sin trabajar a las muchas familias que viven de la política en Morena.

¿Alguien se ha preguntado de qué viven los jefes y dueños de Morena? ¿Se han preguntado quién paga comida, ropa, escuelas de los hijos, guaruras, viajes, lujos…? ¿Cuántas familias del partido Morena no tienen un cargo público, no tienen un empleo privado, no pagan impuestos ni tienen una actividad remunerada de manera lícita, pero viven como reyes y viajan como virreyes?

La respuesta a las anteriores interrogantes todos la conocen. El partido Morena vive –en buena medida– del “huachicoleo político”. ¿Lo dudan?

Los videos de Bejarano, Ponce y de Ímaz –los llamados videoescándalos previos a 2006–, son la mejor evidencia de que el dueño de Morena es el rey del “huachicoleo político”, y que vive del saqueo del dinero público mediante la perforación de los ductos del poder para extraer dinero público y privado, de manera ilegal; dinero que es utilizado para destruir las instituciones.

En el propio gobierno AMLO en el DF –de 2000 a 2005–, abundaron las pruebas de que a los trabajadores del GDF se les robaba “el diezmo”. Aquí dimos a conocer ayer el testimonio de un trabajador que narró, con santo y seña, la forma en que el GDF de AMLO convirtió a los empleados de la administración capitalina en víctimas del “huachicoleo” político.

Los videos de las corruptelas de Eva Cadena y Rocío Nahle, las evidencias mostradas por el PAN sobre el saqueo al salario de los trabajadores del municipio de Texcoco –en la gestión de Delfina Gómez–, y el desvío del dinero de programas sociales prioritarios a las arcas de Morena en el Estado de México, son la mejor evidencia de que partidos políticos como Morena –y sus dueños y dirigentes– viven del grosero “huachicoleo político”.

Pero la sorpresa no es la existencia del “huachicoleo” político. No, lo que realmente deja “estupefactos” a no pocos estudiosos del comportamiento social mexicano, es la forma en que un rentable negocio criminal como el del “huachicol” solidariza a pueblos enteros o partidos políticos completos, en torno a la transa, el robo, la corruptela y el debilitamiento de los valores sociales elementales.

Por eso el lema de Morena es arrasador: “¡Huachicoleros del mundo, uníos!”.

Al tiempo.
28 Mayo 2017 04:05:00
AMLO, huevos podridos
El huevo lanzado contra Andrés Manuel López Obrador, en Veracruz, es el azufre pestilente de la guerra que veremos en 2017 y 2018. ¿Por qué?

Porque es la última oportunidad para AMLO y su claque, para los que apuestan a destruir la democracia mediante el azufre pestilente –huevos podridos– de la política.

Por eso, López Obrador acusó –sin pruebas– al gobernador Yunes de ser el autor intelectual del huevo lanzado por un militante de Morena. Pero el huevo es lo de menos. Lo que importa es ensuciar, difamar y destruir; importa impregnar de azufre la democracia.

Sin duda es cuestionable la agresión a AMLO. Lo condenaron amigos y adversarios. Pero los que no tienen madre son los del INE. Presurosos condenaron la agresión, pero nada dicen de los huevos envenenados de AMLO, todos los días, a lo largo de años, contra todos, partidos, gobiernos y políticos.

Permanecen callados ante “recaudadoras” como Eva Cadena y Rocío Nahle, exhibidas en otro video como las que “arriman” dinero al dueño de Morena.

¿Qué hace falta para que la autoridad electoral entienda que Morena es el imperio del “huachicoleo” de los partidos? ¿Qué más quiere para entender que Morena roba el dinero público por los ductos del poder?

Y también callan el INE, los medios y los periodistas ante el huevo podrido lanzado por AMLO contra el periodista José Cárdenas. Retrato de cuerpo completo de AMLO –intolerante a la crítica– y espejo de lo que sería un eventual gobierno de Morena.

Y es que con AMLO vendría el fin de libertades básicas, como la de expresión. ¿Lo dudan? Obrador insultó, incluso, a su vocera, Carmen Aristegui, quien agachó la cabeza y tragó sapos y serpientes, mientras Pepe Cárdenas se escudó en la dignidad y endureció la crítica contra el déspota. ¿Y la solidaridad a José Cárdenas? ¡Los mariachis callaron!

Y es que hoy cuenta la solidaridad con los periodistas muertos, no con los vivos. Aún así, sigue viva la crítica contra el “huachicoleo” político de AMLO. La página Letra Roja publicó el testimonio de un trabajador del GDF, en tiempos de AMLO.

“Le decían diezmo, pero no era opcional, todos daban dependiendo de cuánto cobraban por lo menos un 10% de su salario.

“Todo ese dinero en efectivo se juntaba y se le llevaba al primo de Nico, un señor llamado Rafael Marín Mollinedo, que era director general de Servicios Urbanos. Nadie sabe qué le hacían al dinero”.

“Para el personal en general AMLO canceló horas extras y guardias, lo que redujo hasta en un 50% el sueldo.

“Los maltratos no eran sólo económicos, pero nadie podía decir nada porque estaba de por medio perder tu trabajo, muchos se aguantaban o incluso vendían cosas ahí dentro porque no les alcanzaba el dinero”.

En cinco años AMLO robó a manos llenas en el GDF. Y todos callaron. ¿Quieren eso en el Estado de México? Los huevos podridos.Al tiempo.
26 Mayo 2017 04:00:00
¡Morena, partido ejemplar!
Se pueden decir muchas cosas –la mayoría negativas–, del partido Morena.

Se pueden cuestionar sus métodos nada democráticos, su forma vertical y autoritarias su inexistente ideología y hasta el reinado de su dueño.

Sin embargo, también es cierto que se debe reconocer que Morena es un partido ejemplar –en la mejor acepción del término– cuando se trata de mostrar la vigencia de los partidos en México. ¿Por qué?

Porque contrario a la percepción de muchos –incluso de militantes y seguidores de AMLO–, la verdad es que Morena es el mejor ejemplo de que es mentira que los ciudadanos mexicanos están decepcionados, hartos y “hasta la madre” de los partidos políticos en general.

Si fuera cierto el hartazgo ciudadano por los partidos –que pregonan voces interesadas–, Morena no sería el partido con el mayor crecimiento de simpatizantes en la historia de la partidocracia mexicana.

Más aún, AMLO creó Morena por esas mismas razones –y por el dinero público, claro– porque sabe que puede llegar al poder por la vía de un partido.

Además, si los mexicanos estuvieran contra los partidos, Morena no habría ganado seis jefaturas delegacionales en la capital del país, no habría quedado en segundo lugar en las elecciones de Veracruz y no estaría peleando, al tú por tú, con lo más acabado del PRI en el Estado de México.

Morena es, en pocas palabras, la mejor prueba de que es falsa la premisa que pregonan los morenistas y otros interesados en la destrucción de la democracia mexicana; la premisa de que los ciudadanos mexicanos ya no creen en los partidos. En todo caso no creen en algunos partidos y algunos políticos.

Pero se derrumba aún más la premisa del hartazgo ciudadano por los partidos, si vamos al detalle de lo más cuestionable de Morena.

¿Cómo es posible que una mayoría de mexicanos prefiera, adopte y adore a un partido como Morena, que carece de transparencia, que es el refugio de los más rateros del viejo PRI y de otros partidos, que es la casa de lo peor de la clase política y en donde la democracia brilla por su ausencia?

La respuesta podría ser digna de las escuelas del comportamiento humano, más que de la ciencia política. Sin embargo, ese gusto social por un partido como Morena tiene un claro parentesco con el “síndrome de Estocolmo”.

Es decir que muchos ciudadanos mexicanos están enamorados de lo peor del PRI; de las peores prácticas del tricolor en la historia, de lo más rancio y los más rateros del partido más viejo de México. Y es que –en los hechos– todo eso es lo que representa Morena.

Pero hay más. Si fuera cierto el supuesto rechazo de los ciudadanos a los partidos y a los políticos, no habríamos visto movilizaciones y plazas llenas en decenas de mítines que, a través de los partidos, se llevaron a cabo en las campañas de Coahuila, Nayarit y el Estado de México, además de las municipales de Veracruz.

Pero ahí tampoco terminan las contradicciones del supuesto hartazgo de la sociedad mexicana con los partidos y los políticos.

Y es que también es falsa la premisa de que los ciudadanos mexicanos rechazan en forma mayoritaria y multitudinaria al PRI. ¿Por qué es falsa la premisa?

Porque hay un partido y su líder que encabezan las percepciones negativas en los últimos meses y años. Y ese partido no es el PRI. Ese partido y su líder se llaman Morena y Andrés Manuel López Obrador. Y si tienen duda pueden consultar un reporte cíclico que presenta el periódico El Financiero, respecto al volumen y sentido de la cobertura mediática dedicada a los distintos aspirantes presidenciales y partidos.

¿Y qué creen? Que el mayor número de negativos lo tienen Morena, en tanto partido, y Andrés Manuel López Obrador, en tanto político.

Dicho de otro modo, resulta que Morena, y no el PRI, es el partido que reporta el mayor porcentaje de negativos y rechazo, incluso por encima del PRI.

Y en cuanto a políticos, el que carga el mayor desprestigio, se llama Andrés Manuel López Obrador; con los mayores negativos que cualquiera otro aspirante presidencial, para 2018.

Pero tampoco aquí acaba la historia. Queda claro que los datos anteriores derriban otro de los engaños sobre la percepción colectiva respecto de los políticos; engaño que dio origen al fenómeno de los llamados “candidatos independientes”

Dicen voces interesadas en la destrucción de la democracia que es mayoritaria la percepción de que los ciudadanos repudian a los políticos de todos los signos.

Si fuera cierto, el principal rechazado sería Andrés Manuel López Obrador. Los ciudadanos rechazan a partidos, a políticos, empresarios, a los sacerdotes… que engañan.

Y, si fuera real el rechazo a los políticos, AMLO no existiría.

Al tiempo
25 Mayo 2017 04:00:00
Estado espía
El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha sido denunciado por espiar ciudadanos. El martes pasado, 10 organizaciones de la sociedad con reputación y peso político, dentro y fuera del país, anunciaron que por esta razón habían perdido confianza en su administración.

“No es posible que estemos sentados a la mesa con quién nos espía (y) que no tengamos condiciones de confianza”, explicó Tomás Severino. Entre las organizaciones que acusaron al Gobierno federal están Transparencia Mexicana, Fundar, Artículo 19, Cidac, Imco, Gesoc y el Observatorio Nacional Ciudadano.

Todas han jugado un papel relevante en la construcción del sistema anticorrupción, las leyes de transparencia y rendición de cuentas, así como en la defensa de la libertad de expresión.

La gravedad de sus imputaciones no puede pasar desapercibida. Los directivos de estas instancias anunciaron que abandonarían su participación en la Alianza por el Gobierno Abierto (AGA) porque la autoridad no atiende las denuncias a propósito de los ciberataques y el ciberespionajeque experimentados.

En febrero de este año el diario New York Times dio a conocer que tres ciudadanos muy vocales a favor del impuesto sobre los refrescos –Simón Barquera, Luis Manuel Encarnación y Alejandro Calvillo– habían sido agredidos en su privacidad a través de un programa de rastreo llamado Pegasus.

Gracias a una investigación realizada por Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, obtuvieron luego indicios de que instancias del gobierno federal estaban detrás de tales ataques. Resulta que el programa Pegasus fue adquirido en México por la secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República.

Desde que esta información se hizo pública las organizaciones participantes en la AGA solicitaron a la oficina de la Presidencia y a la Secretaría de la Función Pública que investigaran los hallazgos.

Más de noventa días han transcurrido desde entonces y sin embargo el Gobierno federal no ha dado respuesta. Explica Haydee Pérez, directora de Fundar, que es sobre todo por la negligencia exhibida ante el tema que las organizaciones optaron por separarse de la Alianza y decidieron también escalar la denuncia hacia el ámbito internacional.

El daño que este hecho puede causar a la imagen de México es grande, porque la AGA es una iniciativa global en la cual nuestro país había tratado de jugar un papel protagónico.

Hay que decir que la denuncia presentada el martes pasado fue más allá de los casos mencionados. Juan Pardinas, director del IMCO, advirtió que, además del espionaje, el Gobierno federal está realizando auditorías fiscales selectivas con propósitos igualmente políticos a través del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Es cada día más larga la lista de organizaciones que perciben como persecutorios los requerimientos de Hacienda. Argumentan que no parece haber azar o coincidencia entre el activismo relacionado con ciertos temas delicados y que el SAT se estacione durante varias semanas en las oficinas de las organizaciones de la sociedad.

Un caso emblemático fue la mención que el diputado del PRI-PVEM Carlos Puente hizo pública en la Cámara de Senadores a propósito del sueldo percibido por el director del Centro Espinosa Yglesias, Enrique Cárdenas, para descalificar su posición en contra del nombramiento de Paloma Merodio dentro del Inegi. El dato sobre el monto exacto de ese ingreso sólo pudo ser obtenido violando el derecho a la protección de los datos personales del afectado.
25 Mayo 2017 04:00:00
¡Justicia en manos de corruptos e inútiles!
Sería vergonzoso –y un doble crimen–, que la delegación de la PGR en Sinaloa solapara a los asesinos de periodista Javier Valdez, según reveló el también periodista, Juan Manuel Partida.

En entrevista radiofónica –al informativo estelar de MVS–, Partida dijo que durante horas, un testigo dio santo y seña del crimen de Javier Valdez y de los presuntos responsables del asesinato. Sin embargo, la PGR no hizo nada.

Y es que, al parecer, los tentáculos criminales están metidos en la PGR, como también someten a parte del Poder Judicial Federal –y sus similares en los estados–, en donde abundan los casos de jueces a los que compran, someten y controlan los jefes de las bandas criminales.

Lo cierto es que en medio de la crisis de violencia e inseguridad –y del asesinato de periodistas y de otros profesionistas–, nadie quiere ver la montaña de corrupción en el Poder Judicial, en todo el país.

¿Lo dudan?

1.- El 4 de mayo, la jueza María Elena Cardona Ramos dejó libres a seis escoltas de Dámaso López Serrano “El Minilic” detenidos en un operativo realizado en la Ciudad de México, a pesar de que los presuntos criminales fueron capturados en posesión de armas exclusivas, droga y equipo de comunicación. La jueza argumentó que la captura “carecía de verosimilitud y razonabilidad”.

2.- La madrugada del 19 de abril, salió de prisión Rubén Granados “El Nene”, presunto jefe del grupo delictivo Los Granados, al servicio del Cártel de los Beltrán, que opera en la Costa Grande de Guerrero. La liberación la ordenó el juez de Acapulco, Joaquín Alberto Ruiz García. También se liberó a cuatro de sus cómplices.

3.- En marzo de 2017, el juez Tercero de Distrito del Séptimo Circuito con sede en Veracruz, Anuar González, fue duramente criticado por la opinión pública y luego suspendido por el Consejo de la Judicatura Federal por conceder un amparo a Diego Cruz, uno de los “Porkys” acusado de violar a una menor en Boca del Río, en 2015.

4.- En febrero de 2017, el juez de control Mauricio Wilfrido Cruz Navarrete, de Zamora, Michoacán, dejó en libertad al presunto jefe de plaza de Los Rojos en el municipio de Tingüindín, Juan Manuel V. “El Nalgón”, por inconsistencias en su detención. A dicho juez también se le recuerda por dejar libre a Juvenal Pimentel, “El Kilo”, jefe de Los Viagras en Numarán, en enero de 2016.

5.- El 23 de abril de 2017 trascendió que un juez de control dejó libres a 15 “viagras”, por falta de pruebas, aunque se les detuvo portando armas de fuego exclusivas del Ejército y mariguana.

6.- Destaca el caso de Luis Carlos Vega Pámanes, exmagistrado del Supremo Tribunal de Justicia (STJ) del Estado de Jalisco, quien renunció el 10 de noviembre de 2016, luego que se supiera que pidió al entonces comisario de Guadalajara, Salvador Caro, que dejara en libertad a dos hombres por portación de arma de fuego. Con ese escándalo trascendió que el exmagistrado tenía antecedentes penales por robo y homicidio.

7.- El juez Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales en la CDMX, Alejandro Caballero concedió libertad provisional al hijo del exgobernador de Tabasco Andrés Granier Melo, Fabián Granier Calles, acusado de fraude fiscal, en abril de 2016.

8.- En febrero de 2016, el Juzgado Décimo de Distrito en Tamaulipas, que no tenía titular, pero estaba a cargo el secretario de acuerdos, Adalberto Santiago, quien dejó libre a Héctor Crescencio de León Fonseca, “El R3”, a pesar de que se le detuvo con armas, drogas y era buscado por ser líder del cártel del Golfo. También conocido como “El Chencho”, el criminal era el segundo al mando –dentro de Los Rojos–, en Tampico, Ciudad Madero y Altamira.

9.- En febrero de 2015, la jueza María Dolores Olarte Ruvalcaba, magistrada del Segundo Tribunal Unitario Penal con sede en Zapopan , Jalisco, revocó la sentencia de cinco años en contra de Sandra Ávila Beltrán, “La Reina del Pacífico”.

10.- El 9 de agosto de 2013, los magistrados José Félix Dávalos, Rosa Isabel Moreno Ruiz y Lucio Lira Martínez, dejaron en libertad al narcotraficante Rafael Caro Quintero, asesinó del agente de la DEA, Enrique Camarena. Caro Quintero ingresó a prisión a mediados de 1985 por delitos de narcotráfico y el secuestro y asesinato de Alfredo Zavala.

11.- Uno de los casos que más indignación despertaron en la opinión pública fue el de los jueces Catalina Ochoa, Rafael Boudib y Nezahualcoyotl Zúñif, quienes dejaron en libertad –en 2010– al asesino confeso de la joven de 16 años, Rubí Marisol Frayre, hija de la activista Marisela Escobedo, asesinada meses después frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua.

Curioso, nadie condena la corrupción del Poder Judicial, que deja libres a los más peligrosos criminales...

Al tiempo.
24 Mayo 2017 04:07:00
¡El ‘carro completo’ del PRI!
Para muchos resulta impensable. Para otros parece imposible. Para los que simpatizan con Morena, con el PAN y el PRD, sólo sería posible gracias a un fraude descomunal.

Y, claro, para los muchos malquerientes del PRI, los ciudadanos son lo más parecido a “idiotas”, por cometer –según los malquerientes–, el “pecado capital” de preferir al tricolor antes que a cualquier otro partido.

Nos referimos –como lo adivinaron–, a las posibilidades “muy altas” que tienen los candidatos del PRI –en las tres elecciones estatales–, de lograr la victoria el 4 de junio próximo.

Y es que a 11 días de la elección en la que se renovarán gobiernos en los estados de México, Coahuila y Nayarit, la ventaja es para los candidatos del PRI; Alfredo del Mazo, Miguel Riquelme y Manuel Cota.

Más aún, según los estrategas del PRI y del Gobierno federal, el odiado partido tricolor tiene prácticamente asegurada la victoria de sus candidatos en los estados de México y Coahuila, en tanto que existe un apretado empate en Nayarit, en donde la coalición PAN y PRD cometió un grave error al sacar a su candidato del último debate, el “hijito de papi”, Antonio Echevarría, quien va a la baja de manera peligrosa.

Por eso, la estratagema de azules y amarillos en Nayarit busca impedir la caída de Echavarría quien resultó un candidato “bulto”. Y es que luego del golpe mediático que significó la detención del fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, el candidato del PRI, Manuel Cota, se fue al último lugar de las preferencias.

Sin embargo, en casi 40 días, Cota ha recuperado poco más de 20 puntos porcentuales y ya empató al candidato de la alianza PAN-PRD “Toñito” Echavarría, quien en medio de los escándalos de su familia sigue perdiendo votos.

Vale recordar que el nayarita Manuel Cota ha ganado 6 elecciones consecutivas de mayoría y que la de Gobernador es la séptima al hilo en la que compite. Es decir, es un “viejo zorro” de la política y del PRI en su entidad. Por eso, el tricolor supone que en los ocho días efectivos de campaña que restan, podría superar al candidato de la alianza PAN-PRD.

Más aún, la mejor señal de la desesperación del PAN y PRD en Nayarit, fue la conferencia de prensa que Ricardo Anaya y Alejandra Barrales dieron el pasado sábado, cuando tropezaron con el escándalo de la alianza azul y amarilla para 2018.

En esa conferencia denunciaron la supuesta intervención del Gobierno estatal a favor del PRI. En realidad lo que intentaban era frenar la caída del candidato de la coalición PAN-PRD en Nayarit.

Y es que a 11 días de la elección más importante –previa a 2018–, el PRI dice que no existe riesgo real que signifique una derrota inevitable en los tres gobiernos estatales en juego –sin contar Veracruz–, ya que los candidatos y las estratagemas empleadas han sido las correctas.

Sin embargo, eso no significa que no esté presente el fantasma de la derrota para los candidatos del tricolor. ¿Y cuáles serían los riesgos?.

La principal preocupación en los tres estados en juego se llaman “indecisos”. Es decir, que si salen a votar masivamente los “indecisos”, en los estados de México, Coahuila y Nayarit, las estimaciones que tiene el PRI y que favorecen a sus candidatos, podrían resultar alteradas.

Y sabedores de que los ciudadanos enojados, inconformes y que están hartos de la política y los políticos pueden hacer la diferencia en las tres elecciones, los estrategas del PAN y del PRD preparan lo que puede ser su última estrategia; el llamado a los ciudadanos enojados, a los indecisos, a los que creen que el PRI es el diablo de la política o, de plano, convocan a los que odian al partido tricolor.

Por lo pronto, la gran sorpresa sigue siendo el candidato del PRD, Juan Zepeda, cuyos números siguen al alza y las estimaciones lo colocan en la segunda posición, ligeramente arriba de las candidatas de Morena, Delfina Gómez y Josefina Vázquez Mota.

Más aún, algunos estrategas del PRI sostienen que si la elección contara con un mes más de campaña, la pelea por la victoria estaría cerrada entre Zepeda y Del Mazo. Y sabedores de esa realidad, la presidenta del PRD, Alejandra Barrales pidió al PAN, de manera formal, la declinación de Josefina Vázquez Mota, a favor de Juan Zepeda, para derrotar al PRI.

Y si Juan Zepeda es el candidato sorpresa, por el qué hace meses nadie daba un peso y que hoy es la revelación, la gran decepción –como lo dijimos en éste espacio–, es la candidata de Morena, que sigue acumulando
negativos.

Lo cierto es que ya terminó el tiempo de las elecciones holgadas y en el nuevo siglo mexicano lo único seguro es que las batallas electorales –en Estado de México, Coahuila y Nayarit–, se definirán en tribunales.

Al tiempo.
23 Mayo 2017 04:00:00
Alianza PAN-PRD: ¡sólo tropiezos y torpezas!
Hace años aquí volvimos a la circulación el término “engañabobos”, con la intención de identificar declaraciones políticas mentirosas que hoy se conocen en el mundo como “verdad alternativa” o “posverdad”.

También identificamos cómo campeó de la mentira y el engaño a Andrés Manuel López Obrador, el mayor “engañabobos” de la clase política mexicana.

Lo curioso es que hoy AMLO ya no es el campeón de los “engañabobos” sino que resultó engañado, junto con analistas que no leen y sólo atienden los breves mensajes de redes y los encabezados noticiosos, sin verificar verdad y veracidad.

Lo cierto es que detrás de la supuesta alianza PRD-PAN para 2018 no existe sino la torpeza y los tropiezos de los jefes del PRD y el PAN a quienes –a su vez–, “chamaquearon” periodistas maldosos que los hicieron caer en la trampa del “engañabobos”, que según la jerga periodística consiste en que el entrevistador hace decir al entrevistado lo que el primero quiere que el segundo diga.

En este caso, los periodistas llevaron a Alejandra Barrales y a Ricardo Anaya al resbaladizo terreno de “la casa del jabonero”, mientras que los jefes del PRD y el PAN cayeron redondos. Y no sólo dijeron algo que no querían decir, sino que fueron incapaces de frenar el daño. En resumen, dijeron una tontería que los retrata como los bisoños que son.

Pero no fue todo. En la simpática cadena de tropiezos y torpezas también cayeron analistas y reputados académicos y hasta el campeón del engaño, López Obrador. Todos se tragó el cuento de la supuesta alianza PRD-PAN, pero el que reaccionó como “hombre verde” fue el dueño de Morena, que incluso grabó un video insultando a los inexistentes aliancistas; video en donde sólo consiguió exhibirse como bobo engañado y fajador callejero.

Pero no terminó ahí la cadena de tropiezos y torpezas. AMLO regresó al autorretrato y en otro video presumió la supuesta exclusiva mundial de “pruebas del fraude” que –según el Mesías–, Peña Nieto prepara en el estado de México.

En el nuevo video AMLO confirma que está fuera de forma y que “lo suyo, lo suyo” es el espectáculo “engañabobos”. Y es que Obrador convocó a “presentar las pruebas del fraude” en el Estado de México y, al final, sólo consiguió hacer el ridículo al presentar un puñado de documentos sin valor alguno, que nada prueban y mucho ofenden a la política, a los electores y a los procesos electorales.

Lo cierto es que AMLO está enojado y olfatea el olor de la derrota de su impostura, Delfina Gómez. Por eso, con la presentación de las “supuestas pruebas” del fraude mexiquense, lo único que busca es montar el circo, las tres pistas, que lo llevarán a denunciar un inexistente “fraude”; patraña a la que se sumarán el PAN de Ricardo Anaya, luego de la derrota de escándalo de Josefina Vázquez Mota.

Al final de cuentas la zaga de tropiezos y torpezas de Anaya, Barrales y AMLO los exhibe como bisoños de la política, frente a 2017 y como políticos de párvulos para 2018.

La historia de las torpezas y los tropiezos arrancó cuando los dirigentes amarillos y azules convocaron desde el viernes a una conferencia de prensa que generó gran expectativa. En el medio periodístico se daba por hecho que Barrales y Anaya anunciarían un “bombón” para el Estado de México.

La conferencia era para denunciar posibles irregularidades en las elecciones de Nayarit.

Desilusionados, los reporteros “cuchilearon” a azules y amarillos porque no apareció la “gran nota”. Por eso buscaron, forzaron y… la consiguieron.

A nadie importó Nayarit y por eso los reporteros insistieron en la posibilidad de que PAN y PRD establecieran una alianza para 2018. Tomaron mal parados a Barrales y a Anaya y los llevaron a la especulación total. Nada concreto, incluso Barrales dijo que una eventual alianza debía pasar por los órganos de su partido.

La especulación fue buena para un sábado “sin notas potentes”. Y el resto fue producto del “arte del especulerio”. Y entonces la fiebre de la especulación en redes alcanzó niveles de escándalo.

Como ya se dijo aquí el domingo, la alianza PRD-PAN es casi imposible. ¿Por qué? Porque la cultura política de la sociedad, en general y de los políticos, en particular, es prácticamente inexistente.

Pero lo curioso no está sólo en los sesudos análisis sobre la alianza PRD-PAN. No, el fenómeno interesante es la capacidad de engañar a casi toda la masa social, a través de las redes.

Engañar incluso al más depurado de los “animales políticos” mexicanos, a López Obrador, quien se tragó sin hacer gestos toda una ballena especulativa.

Queda claro que la sociedad mexicana, sus políticos y sus medios están lejos de la preparación ideal para una guerra como la que viene en 2018.

Al tiempo.
22 Mayo 2017 04:00:00
Geografía que explica la violencia
La cigüeña decide injustamente muchas cosas en nuestro país y una de ellas es el contexto de violencia donde a los mexicanos de hoy les está tocando nacer. Los futuros padres deberían exigir que esa ave encaminara su vuelo hacia Aguascalientes, Yucatán, Querétaro, Tlaxcala o Campeche. En cambio habrían de evitarse los alumbramientos en Guerrero, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Michoacán, Guanajuato o Veracruz.

Considerando la cifra de asesinatos —según el Sistema Nacional de Seguridad Pública— la primera lista de entidades corresponde a los territorios pacíficos del país. En contraste, dentro de la segunda se hallan los estados donde muere más gente de manera violenta. (La estadística corresponde a los datos registrados durante los primeros meses de 2017).

¿Qué hace de Aguascalientes un lugar seguro para nacer? ¿Por qué Guerrero es una máquina devastadora de vidas humanas?

En México los especialistas se rebanan los sesos tratando de explicar las razones de la violencia. Las variables más comunes de los estudios sobre el tema son la educación, la pobreza, la desigualdad, la presencia de fuerzas militares, las rutas de trasiego de droga, la corrupción, la proximidad con la frontera, la presencia de cárteles criminales y así un largo etcétera.

Cabe hacer notar que hay poco trabajo de análisis a propósito de las regiones pacíficas mexicanas. Y sin embargo, tan importante para comprender las razones de la violencia habrían de ser las variables que llevan a la paz.

¿Por qué Aguascalientes, Yucatán, Querétaro, Tlaxcala y Campeche muestran el menor número de homicidios dolosos —asesinatos— dentro del territorio mexicano? ¿Qué tienen en común? ¿Qué han hecho bien sus poblaciones y sus autoridades? ¿Qué es replicable?

Cabe decir que las entidades pacíficas no exhiben resultados educativos similares, tampoco son igualmente ricas, no muestran indicadores parecidos de pobreza, ni de desigualdad.

Es cierto que ninguno de estos estados se halla cerca de la frontera norte mexicana pero están localizados en regiones muy distintas. No sería tampoco preciso asegurar que por su territorio no atraviesa la droga porque Querétaro es el corazón neurálgico de las carreteras del país y porque los estados de la península yucateca tienen historia que contar a propósito del tráfico de estupefacientes.

Hay sin embargo una variable que sí comparten: orografía. Cuatro de las cinco entidades mencionadas poseen un paisaje casi plano que ha permitido el desarrollo eficiente de vías de comunicación. No hay comunidad en Tlaxcala, Aguascalientes, Campeche o Yucatán que esté aislada. El caso de Querétaro es distinto porque dentro de esa entidad se encuentra la Sierra Gorda, y por tanto el acceso a ciertas poblaciones podría ser complicado. No obstante, más del 90% de los habitantes queretanos viven en la parte baja de esa entidad, que es la mejor conectada.

Siguiendo esta reflexión cabe hacer notar que Guerrero, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán o Veracruz tienen en común el problema opuesto. Cuentan con cientos de comunidades a las que es complicado acceder. Se trata, desde luego, de un problema cotidiano para los pobladores pero también para que las autoridades legales aseguren el control del territorio.

No sorprende que en esas regiones el Ejército tenga mayor presencia. Es la única expresión del Estado con capacidad para moverse entre localidades apartadas. En el extremo del aislamiento se halla Guerrero. Para viajar dentro de esta entidad pueden requerirse todavía más de dos días en el lomo de una mula.

El fenómeno de la violencia obliga a reconocer que el Estado mexicano no ha estado a la altura del desafío que le impuso la geografía nacional. Ahí donde salió barato comunicar a las poblaciones hoy hay control territorial de la autoridad legal. En cambio, donde la orografía venció sobre las vías de comunicación, la violencia sigue imponiéndose.

De la mano de la incomunicación viene luego la posibilidad de cultivar o de transportar droga. Por eso Chihuahua, Guerrero o Sinaloa han sido lugares tradicionales de cultivo y Veracruz, Baja California o Michoacán rutas para el trasiego. La orografía podría también ser la explicación de la presencia o ausencia de las empresas criminales.

ZOOM: La paz explica algunas veces más cosas que la violencia. Es un acto responsable preguntarse por qué mientras Aguascalientes es la entidad más pacífica del país, Guerrero se ha convertido en un infierno de violencia.
22 Mayo 2017 04:00:00
¡Insolito! ¡AMLO derrotado por el PRD!
La derrota será escandalosa. Tanto, que líderes de Morena ya preparan la utilería, la gritería y el engaño mediático para justificar el supuesto fraude en el Estado de México.

Y es que luego de la montaña de raterías cometidas por Delfina Gómez y luego del saqueo de Morena en el Estado de México, la debacle de los rojos parece “la crónica de una derrota anunciada”.

Pero no, contra lo que muchos suponen y contrario a lo que otros especulan, la Morena de AMLO y su candidata, Delfina Gómez, no serán derrotados por “la mafia del poder”, tampoco por el horrible PRI y menos por el alicaído PAN.

En el estado de México el partido Morena y su candidata, Delfina Gómez, serán vencidos por el partido que por años fue escupido, sobajado, vapuleado y denigrado por el propio AMLO. Nos referimos al PRD, el partido que apenas hace meses era visto como el gran fracasado en las elecciones de 2017 y 2018.

Pero, sobre todo, Morena y Delfina serán derrotados por la nueva generación de políticos de la izquierda mexicana; por el joven y habilidoso Juan Zepeda, el candidato amarillo quien no sólo recuperó la esperanza en la verdadera izquierda, sino que exhibió la decadencia política de Andrés Manuel López Obrador.

¿Decadencia de AMLO? Sí, porque contrario a lo que suponen analistas bisoños, lo cierto es que Obrador ofrece claras muestras de envejecimiento político. Y es que en el Estado de México quedó claro que se atrofiaron el olfato político de AMLO, su habilidad para ver y prever a futuro y –sobre todo–, el pulso para la selección de candidatos. ¿Lo dudan?

Durante todo 2016 Obrador demolió al PRD, a líderes amarillos y posibles aspirantes al Gobierno mexiquense. Creyó que el PRD mexiquense estaba muerto y bien sepultado.

Por eso se negó, de manera sistemática, a una eventual alianza con PRD, PT y MC. Hoy se sabe que durante meses el PRD literalmente le rogó a Obrador que pensará la conveniencia de una alianza en el estado de México. La respuesta de Andrés fue la arrogancia y el insulto.

Además, el dueño de Morena tampoco escuchó las voces que alertaban sobre el riesgo electoral de las raterías de Delfina Gómez; voces que incluso aparecen en el video de la imposición de Delfina. A pesar de todas esas voces, AMLO se empeñó en la imposición de una exalcaldesa cuyos negativos eran evidentes. La única explicación de Obrador fue “lo que diga mi dedito”.

Y, en efecto, el “dedito” se equivocó. Y es que a dos semanas de la elección mexiquense, un desesperado Obrador suplica por una alianza y amenaza que si el PRD, PT y MC no respaldan a Delfina Gómez, en 2018 Morena no aceptará alianza alguna. Adelanta que volverá a perder.

Sin embargo, resultó contundente la respuesta de todos los otrora aliados de Obrador. Y es que todos lo “mandaron al diablo”; empezando por Miguel Mancera, el jefe de gobierno de la CDMX y pasando por gobernadores del PRD como Graco Ramírez, Silvano Aureoles y Arturo Núñez, de Morelos, Michoacán y Tabasco,
respectivamente.

Por su parte, el candidato del Partido del Trabajo en el Estado de México, Óscar González, dijo que no declinará y que los tiempos de negociar el estado de México habían pasado.

Pero el más contundente fue el candidato del PRD, Juan Zepeda, quien no sólo negó toda posibilidad de declinación a favor de Delfina Gómez, sino que dijo que AMLO cometió muchos errores y que –por eso–, el 4 de junio Morena perderá como nadie lo hizo en décadas, Zepeda se enfrentó a Obrador, lo “pendejeó” y exhibió que el “invencible mesías tropical” es un “gigante con pies de barro”.

Y es que Zepeda fue más allá y en carta pública le dijo a Obrador que se equivocó de candidata, que menospreció a las otras izquierdas para empujar una alianza ganadora en 2017 y que aún así condiciona una alianza de última hora.

Pero el golpe definitivo –y que hizo reaparecer al “hombre verde de la política”, con toda su intolerancia y sus contradicciones–, vino de un inesperado anuncio de los jefes del PRD y del PAN, quienes convocaron de manera conjunta a la creación de un Frente Amplio Opositor para sacar al PRI de los Pinos. Pero el mensaje realmente importante fue que ese Frente Opositor podría ser la tumba de AMLO y de Morena.

Por eso la virulenta reacción de Obrador, quien insultó a toda la clase política y a todo el sistema de partidos. Todos son basura, menos Morena y, claro, AMLO.

Pero de vuelta a la pregunta principal. ¿Qué fue lo que pasó con Morena en el estado de México?

La respuesta es elemental; los votos que hicieron crecer al candidato del PRD, Juan Zepeda, son los votos que perdió Delfina Gómez. Es decir, el PRD derrotó a AMLO.

Al tiempo.
21 Mayo 2017 04:00:00
¡PAN y PRD le copian a Mancera!
En sorpresiva conferencia de prensa, los jefes del PRD y el PAN llamaron a crear un Frene Amplio Opositor que –de prosperar–, presentaría un candidato único contra el PRI en 2018 y significaría la derrota adelantada del populismo de Morena y su candidato.

Alejandra Barrales, presidenta del PRD, y Ricardo Anaya, presidente del PAN, dijeron que las alianzas electorales entre amarillos y azules han sido exitosas y que, por ello, sería saludable replicar la experiencia –entre la derecha y la izquierda partidistas–, para 2018.

Sin duda es alentadora la convocatoria a una alianza entre amarillos y azules para 2018 –que formalmente son los dos opositores de mayor peso nacional, luego del PRI–, sobre todo en momentos en que la sociedad mexicana muestra –igual que el mundo– hartazgo y desencanto por los partidos y los políticos.

El problema, sin embargo, es que la propuesta que presentaron los jefes del PRD y el PAN no es nueva y su viabilidad es altamente cuestionable. ¿Por qué?

1.- En efecto, lograr una alianza opositora entre PRD, PAN y parte del espectro político –además de ciudadanos sin partido–, sería un paso gigantesco para la democracia mexicana y hablaría de una madurez política y ciudadana impensable.

2.- Sin duda que para muchos significaría la derrota adelantada del PRI, pero sobre todo la derrota del riesgo llamado Morena y su populista y mesiánico dueño, Andrés Manuel López Obrador, que representa lo más rancio del viejo PRI.

3.- Sin embargo, también se debe recordar que, según la jerga periodística, la propuesta de Frente Amplio Opositor (FAO) es un feo “refrito” –mala copia–, de la iniciativa que desde hace un año promueve Miguel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX.

4.- Otros argumentarán que la propuesta que retoman amarillos y azules –del llamado de Mancera para la formación del Frente Amplio Opositor– es la victoria del jefe de Gobierno. La diferencia es que Mancera no es jefe del PAN, tampoco del PRD y no milita en partido alguno. Y la “no militancia” lo coloca por encima de los partidos.

5.- Pero lo que parece un sueño en el papel –crear un frente de todos contra el PRI y contra el populismo de AMLO–, en los hechos es una iniciativa derrotada.

¿Por qué?

Porque nadie, con un mínimo de sensatez, imagina a los presidenciables del PRD, PAN e independientes, declinando a favor del otro, de uno de ellos. Y es que los “egos robustos” de la política envenenarán la propuesta de Barrales y Anaya. De hecho ese es el problema; la ponzoña de hombres y mujeres de la política.

Y tampoco han sido exitosas las alianzas PAN-PRD. Basta ver Oaxaca, Guerrero, Durango, Tamaulipas, Chihuahua… Y es que el problema no son los partidos o los políticos; el problema es la incultura democrática de la sociedad toda.

Al tiempo.
19 Mayo 2017 04:00:00
¿A quién importan los periodistas muertos?
La respuesta a la interrogante es demoledora. Y es que la terca realidad confirma, día a día, que a nadie importa la vida de los periodistas y menos importa aclarar su muerte.

No le importó a Manuel Bartlett –titular de Gobernación en su momento–, aclarar el crimen de Manuel Buendía, asesinado en la Ciudad de México. Pocos gobernadores, si no es que ninguno, ha podido aclarar el asesinato de los más de 100 periodistas ultimados en los recientes 17 años.

Tampoco ha importado la vida de los periodistas y menos aclarar sus crímenes, a los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y menos al de Peña Nieto. Todos los presidentes dicen –de dientes para afuera– que investigarán los casos de periodistas asesinados. Pero en los hechos poco o nada hacen. ¿Por qué?

Porque –en rigor–, la responsabilidad fundamental de la seguridad en un estado, y del esclarecimiento de un crimen en esa entidad, es de los gobiernos estatales. En efecto, el Gobierno federal –a través de la PGR–, puede invocar la atracción de un crimen de naturaleza específica, pero la mayor responsabilidad es de gobernadores y alcaldes que, en el caso de periodistas, nunca ha hecho nada.

Por eso el grosero paternalismo de periodistas y medios, que nada reclaman a gobernadores pero exigen auxilio a “papá Gobierno” –con lo que confirman el centralismo que cuestionan–, al que consideran como “Presidente todopoderoso”.

Y también por eso, periodistas invocan un inaceptable privilegio de protección y seguridad especiales, que convierte a los periodistas en ciudadanos de excepción y a los ciudadanos en mexicanos de segunda. ¡Trato especial a periodistas y que se chinguen los ciudadanos!

Por eso, según “la calenturienta concepción” de informadores decimonónicos, el Presidente debe convertirse en guardián de cada periodistas y –por tanto– en investigador de todo crimen contra un periodista.

En efecto, nadie duda del papel fundamental del oficio periodístico en democracia; pero el valor de una actividad social –por relevante que sea– no convierte en ciudadanos de excepción a quienes la ejercen.

También por eso resulta maniquea y mentirosa la actitud de ciertos periodistas quienes –en su legítimo relamo a favor de frenar la violencia– solapan a los asesinos y son omisos con las instituciones del Estado obligadas en el esclarecimiento de los crímenes, como los gobernadores.

En cambio, en las manifestaciones para poner freno a la violencia contra periodistas, las consignas son electoreras.

“¡Pinche Gobierno federal… ¡pinche Peña Nieto!”, gritan periodistas inconformes, pero nada exigen a gobernadores de Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas, Morelos… que nada han hecho para esclarecer la muerte de seis periodistas, en 2017, en sus estados.

“¡Fue el narcoestado!”, inventan otros periodistas, pero no tocan ni con el pétalo de una crítica a los capos y a las bandas del crimen organizado, cuyos jefes ordenan asesinar a no pocos periodistas.

Pero la sublimación de la doble moral de ciertos periodistas aparece cuando esos “periodistas militantes” convierten la muerte de un colega en grosera causa político-electoral, a favor de un partido y contra el Gobierno federal en turno.

Y el mejor ejemplo del periodismo militante y maniqueo –y de la campaña para exonerar a capos de la droga y barones del crimen organizado– se llama Epigmenio Ibarra, el mismo que ha convertido en negocio de millones de dólares la exaltación de los capos de la droga en telenovelas.

¿Por qué razón, Epigmenio Ibarra construyó el montaje de que el de “los 43 de Iguala” era un crimen de Estado? ¿Por qué exoneró a los narcotraficantes de Guerreros Unidos? ¿Por qué en lugar de culpar a los mafiosos y matarifes jefaturados por Abarca, culpó Peña Nieto? ¿Por qué en el caso de “los 43” Epigmenio nunca aceptó la vertiente del narco crimen? ¿Y por qué en sus telenovelas exalta a los narcocriminales?

¿Por qué hoy, cuando todo apunta a que Javier Valdez fue asesinado por encargo del narcotráfico y el crimen organizado, Epigmenio Ibarra encamina la especie de que “fue el narcoestado” y culpa a Enrique Peña?

La mayoría de los periodistas asesinados en México han caído víctimas de las bandas criminales; las mismas que glorifica en sus telenovelas Epigmenio Ibarra.

¿Esa es la defensa que requieren los periodistas asesinados? ¿Esa es la doble moral de los que exigen esclarecer el crimen de periodistas a manos del narcotráfico y el crimen organizado?

El crimen de periodistas no se acabará con marchas, plantones y paros; se acabará exigiendo el fin de la impunidad a las bandas del crimen organizado y el narcotráfico, y el fin de la impunidad en general. Y, claro, cuestionando la doble moral del periodismo militante.

Al tiempo.
18 Mayo 2017 04:00:00
¡No son los partidos; somos todos!
Para nadie es nuevo el desencanto social por la política y los políticos. No es nuevo que son la vergüenza pública gobernantes del PRI como Javier y Cesar Duarte y como los panistas Padrés y Femat.

A lo largo de los años han sido vergüenza histórica gobernantes represores y criminales como Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Además de José López Portillo epítome de la frivolidad, el derroche y la ratería; mientras que el ejemplo de ineficacia e inutilidad se llama Miguel de la Madrid.

Pero también son una vergüenza histórica casos como los hoy purificados morenos, Manuel Bartlett, Fernando Espino, Elba Esther Gordillo y muchos otros purificados por las aguas del mesías de Tabasco.

Sin embargo, la vergüenza no sólo se localiza en los viejos políticos. También aparecen nuevos vividores que saltan de partido en partido en busca de la supervivencia elemental. Entre ellos destacan pillos como René Bejarano y la pareja modelo; Carlos Imaz y Claudia Sheimbaund –los dos probados rateros–, sin olvidar a los ya míticos Gustavo Ponce y Eva Cadena, de Veracruz.

Pero el descontento y el hartazgo social –que de manera legítima enojan a muchos–, llevó a otros oportunistas a proponer un voto contra el PRI. Supuestos “artistas” –payasitos de tele–, pregonan un voto contra el horripilante terror llamado PRI, como si el problema fueran los partidos y no los ciudadanos.

Y es que al tiempo que los “inteligentes” promotores del voto contra el origen de todos los males –llamado PRI–, proponen el vulgar maniqueísmo de que los males de toda la política –y todos los políticos malos–, están en un solo partido llamado PRI, olvidan que los políticos de todos los partidos no son sino retrato de la sociedad toda.

Es decir, aquellos que ardorosos cuestionan al PRI, olvidan que el resto de partidos –PAN, PRD. Morena, PT, PVEN, PANAL–, son hijos bastardos del PRI y que todos se han nutrido de la sabia envenenada del viejo partido tricolor; sabia de la corrupción, el oportunismo, la impunidad y el grosero año de hidalgo.

Y si dudan, que respondan la pregunta clave de toda la clase política mexicana contemporánea. ¿De qué han vivido en la última década, AMLO, toda su familia y su claque? La respuesta la saben todos; han vivido de la ratería. ¿Son mejores, iguales o peores que el PRI?

Pero además, todos los políticos y sus partidos salen de la misma sociedad que hoy –escandalizada–, los cuestiona, repudia, sataniza y denuncia; sociedad que, como Pedro, al amanecer de la democracia niega a los suyos, sus engendros los políticos.

Pero lo más ridículo es que los promotores del odio contra el PRI –debiera ser odio contra todos los partidos que en ocho décadas parió el PRI, incluido Morena, el más rancio PRI–, aplauden el arribo a la política de la más vergonzosa estulticia, mediocridad, cinismo y hasta vulgar glorificación de la estupidez.

¿Lo dudan?

¿Qué decir de un partido como Morena; de su dueño, seguidores y simpatizantes, que imponen como candidata al Gobierno mexiquense a una analfabeta funcional como Delfina Gómez?

Quieren llevar al gobierno a una ciudadana incapaz para articular dos palabras, que no es más que estimular la vuelta de lo más rancio del viejo PRI, sino la victoria de la mediocridad y la estupidez política y ciudadana.

Pero Delfina es sólo un botón de muestra.

¿Cómo es posible que una sociedad como la de Nuevo León llevó al poder a Jaime Rodríguez, motejado como “El Bronco”, otro analfabeta funcional que no rebuzna porque sus limitaciones no dan siquiera para alcanzar el tono?

¿Por qué la sociedad de Cuernavaca llevó al poder a otro analfabeta como Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista que mantiene en el caos al municipio de la capital de Morelos; vinculado con el crimen organizado, que no conoce “la o por lo redondo” y encima tejió una red de pillerías para saquear el municipio.

¿Cómo es posible que en San Blas, en Nayarit, haya llegado al poder y busque el Gobierno estatal un patán ignorante y abusador de mujeres como Layin?

¿Cómo es posible que primero en Iztapalapa y luego del Iguala, el dueño de Morena haya impuesto a candidatos como “Juanito” y como Abarca? El primero, un analfabeta ambicioso y, el segundo, un probado criminal.

Y de todas esas incongruencias y ejemplos de estupidez política y social, de la degradación social y política provocada por los hijos bastardos del PRI, nada dicen los preocupados que promueven el voto contra ese partido.

Y es que igual de ignorantes y maniqueos que lo más rancio del PRI, los promotores del voto contra el tricolor no quieren ver que el problema no son los partidos; el problema es la sociedad toda; somos todos.

Al tiempo.
17 Mayo 2017 04:00:00
El matrimonio de AMLO con ‘¡La Mafia del Poder’!
Algunos prefieren llamarle “el beso del diablo”. Otros dicen que se trata de un síntoma de vejez ya que, con los años, hacen todo lo que criticaron a los 20. Los más aventurados le llaman “el matrimonio de AMLO con la mafia del poder”.

Sin embargo, aquí preferimos considerar que es una mezcla del “Síndrome de Estocolmo” y el pragmatismo político “duro y puro”.

Es decir que en el caso de la alianza entre Morena y la profesora Gordillo, por un lado asistimos al curioso estado psicológico que hace que una víctima de violencia termine enamorada de su victimario, quien además de causarle un daño extremo le otorga un poder inimaginable.

Y, por el otro lado, que la impresentable alianza de grupos mafiosos –como el de Gordillo y el de Morena–, en realidad es una simbiosis política, en donde las partes resulten gananciosas; Morena cree que la señora Gordillo le hará ganar la elección mexiquense, mientras que AMLO tendrá a la mano los secretos de Miguel Ángel Yunes, otrora escudero de Gordillo y hoy el peor enemigo de AMLO.

Además, queda claro que López Obrador y Morena establecieron una alianza emergente con la más reputada integrante de la “mafia del poder”, que es la profesora Gordillo.

O si se quiere, que atacados por el Síndrome de Estocolmo, López Obrador y Morena parecen enamorados de la señora Gordillo, la misma que en 2006 hizo perder la presidencia a AMLO; la misma que hizo ganar a Felipe Calderón, la misma que le dio al PAN la diferencia de votos para arrebatarle el poder al PRD y a AMLO.

¿Y cómo se le llama a esa impensable conversión política? La respuesta es digna del diván y de la ciencia política; se llama amor por el golpeador, por un lado, y pragmatismo duro y puro, por el otro.

Y es que Morena es hoy el más pestilente receptáculo de lo peor del PRI, aquella clase política que el propio AMLO llamó “lo más corrupto” de los políticos mexicanos y la peor amenaza para la sociedad.

Y si dudan que Morena es la moderna versión del Síndrome de Estocolmo, basta recordar que cuando nació el Frente Democrático Nacional FDN) y luego cuando se creó el PRD, el principal enemigos de la naciente unidad de izquierda no fue Carlos Salinas, sino el operador del salinismo, el hoy domesticado Manuel Bartlett.

¿Ya no recuerdan los morenistas que Bartlett fue el artífice “del fraude” electoral que según Cárdenas y AMLO orquestaron “el salinismo” y “la mafia del poder” contra “las fuerzas progresistas” en la elección presidencial de 1988?

Hoy los fundadores de Morena tragan sapos y serpientes al pactar con su principal verdugo –Manuel Bartlett–, que es el nuevo prohombre de la honestidad valiente. ¡Ver para creer!

¿Tampoco recuerdan los fieles de Morena que Fernando Espino, el pillo líder del Sindicato del Metro –priista de toda las vida–, orquestó una feroz guerra sucia contra el gobierno de Obrador en el Distrito Federal, en donde presentó demandas contra el tabasqueño. Hoy Espino es otro símbolo de la honestidad valiente de Morena; otro ejemplo del amor al golpeador.

La lista de ofensores de las izquierdas, del PRD y de Morena, puede ser infinita. Sin embargo, los anteriores son botones de muestra que revelan la inclinación patológica de AMLO por el amor de su golpeador y secuestrador y por aquel que le causa daño. Es decir, que los casos anteriores serían suficientes para verificar la prevalencia del “Síndrome de Estocolmo” en el partido Morena.

Pero frente a la desesperación política por una eventual derrota electoral en el Estado de México, los jefes de Morena debieron olvidar “de los ascos” que les causan personajes impresentables de la política mexicana y debieron establecer un acuerdo político, con la esperanza de salvar lo que queda de una candidata que en medio de los escándalos de raterías e incongruencias da tumbos y confirma que la “honestidad valiente” no es más que una fea broma engañabobos.

Y en medio de la náusea de los más, Morena hizo pública la mayor contradicción de su líder; el matrimonio de Morena con “la mafia del poder”; con la señora Gordillo.

¿Hasta dónde llegará ese matrimonio entre AMLO y la profesora Gordillo? ¿Será un amor eterno? ¿Servirá para que Morena gane el Estado de México?

Nadie tiene las respuestas. Lo cierto es que será la más costosa alianza de Morena y de AMLO. Y es que todos los aliados de la señora Gordillo se han arrepentido.

Al tiempo.
16 Mayo 2017 04:00:00
LA UNAM: canasta básica de droga
Cuando se exhibe una industria criminal como la del robo de combustible, abundan las voces de condena. “¡Pinche gobierno corrupto!”, dicen muchos, con o sin razón. Pero también son muchos los que se benefician del negocio criminal, a lo largo de la cadena del crimen.

Y es mayor la cadena de la doble moral en la que juegan ciudadanos dizque limpios que, en realidad, se benefician de la industria criminal al consumir millones de litros de gasolina robada. Eso sí, los malos son los criminales y los gobiernos, no los consumidores.

Cuando matan a un periodista en represalia por su diligente trabajo sobre el crimen organizado –como fue el caso de Javier Valdez–, la historia de la doble moral se repite. Muchos condenan el asesinato del periodista, la cargan contra “los gobiernos omisos” con la violencia y la inseguridad, mientras consumen su dosis diaria de droga.

¿Cuántos políticos, legisladores, empresarios, gobernantes, sacerdotes, periodistas, estudiantes, maestros… consumen habitualmente drogas prohibidas? ¿Cuántos de ellos son feroces críticos de la violencia, las bandas criminales y los “malos gobiernos”, al tiempo que son el motor del crimen; consumidores y actores de la doble moral.

Y una muestra de esa doble moral social e institucional la señaló el profesor Joel Palma, de la Facultad de Química de la UNAM, el 9 de marzo de 2016, cuando frente a Enrique Graue, investigadores exigieron al rector poner alto al problema de las drogas en la UNAM. Dijo el investigador: “No nos hagamos tontos, aquí se vende droga, todas las drogas, aquí es como venir a buscar la canasta básica, la encuentras en el campus universitario”.

Y para demostrar que en la máxima casa de estudios también existe la doble moral, el portal
http://www.letraroja.com realizó una investigación elemental –con cámara escondida–, que confirmó el campus universitario como canasta básica de drogas.

Un reportero visitó las canchas, entre Contaduría e Ingeniería, en busca de la canasta básica.

–Hola, disculpa, ¿sabes dónde puede conseguir? ¿Ya no hay nadie aquí?

–Allá atrás de las canchas. (las de frontón)

El reportero caminó 200 metros y pasos frene a las patrullas de vigilancia de la UNAM –números 42 y 43–, y encontró el supermercado.

–Hola, vengo buscando motita.

–¿De cuál buscas?

–¿De cuál tienes? ¿Tienes de 20, 50…?

–Tengo de 100 una que se llama “royal”…. La que yo te recomiendo que es barata y te doy mucha es “Oaxaca”. Está de a 10 el gramo, pero es una mota muy buena. Yo me sorprendo de esta mota porque realmente yo siento que hasta le tumba…

– Oye, ya no están allá. He venido dos, tres, veces y estaban allá.

–No, pues, aquí la banda es relax. No te van a hacer nada, ni te van a decir nada, no te van a faltar.

–Ah, yo me refería para conseguir.

–Aquí estamos. Aquí estamos.

–Bueno, a ver dame…

–¿Cuánto?

–¿Y después de la “Oaxaca cual hay”…?

–¡Mango…!

–¿Cuánto cuesta?

–¡1 por 35 o 3 por 100!

–Dame de esa. Una. Pero… ¿qué crees…? No traigo cambio.

–Mira, dile que te la ponga el chavo ese que está en el árbol. Él te la va a poner…. En el árbol.

–Pero no traigo cambio.

–Él te lo cambia.

El primer contacto es sólo para saber lo que el cliente pide. Se vende de todo. Luego, el primer contacto manda al cliente con el que despacha y cobra.

–¿Qué pasó amigo? ¿Qué pasó…?

–Hola, quiero mango. Una nada más.

–Sí… ¿Mango? ¿Cuánto? ¿5 gramos?

–No, nada más uno.

–¿Un gramo?

–¿Traes en qué?

–¡Le comentaba al chavo que ya estaba espantado porque no los encontré!

–¡No, es que nos movimos un ratito por lo caliente…! ¡Ya sabes…!

–¿Y todos son lo mismo?

–¿Ves donde está la escalera? A ladito. ¡Ahí donde está el tronco ese! ¡Ahí estamos en el árbol! Ahí siempre llegas y estamos cualquiera de nosotros. Somos el mismo equipo. ¿Vale? Para que te atendamos bien. ¿Sale? Lo que necesites ahí estamos. Sí. Cuídate.

–Gracias.

En el boletín de la UNAM del 29 de noviembre de 2016, el rector Enrique Graue dijo: “A 10 años de que el Gobierno mexicano declaró la guerra al narcotráfico, es necesario hacer un balance y cambiar la estrategia, pues el saldo no es el mejor”.

¡Y tiene toda la razón…! La doble moral se generaliza.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Seis periodistas asesinados y cuatro gobernadores intocables.
15 Mayo 2017 04:00:00
¡Se olvida Anaya de Josefina!
Como todos saben, una de las mayores apuestas de Ricardo Anaya para conseguir la candidatura presidencial del PAN era la victoria azul en el estado de México; la joya de la corona en 2017.

Para eso convenció a Josefina Vázquez Mota –la excandidata presidencial–, quien a regañadientes aceptó postularse como candidata del PAN al Gobierno del Estado de México.

Y para convencer a “Jose” –como motejan a la señora Vázquez Mota–, el jefe nacional del PAN recurrió a todo tipo de promesas; que si tendría todos los apoyos, que si todo el respaldo, que si los recursos que fueran necesarios, que si la unidad del partido….

Sin embargo, los hechos muestran una realidad muy distinta a lo que el jefe nacional del PAN le prometió a la candidata mexiquense; una candidata cuya victoria –en teoría–, lo llevaría directo a ser postulado como el más aventajado aspirante presidencial de los azules.

Y es que algo grave –o muy grave–, ocurre en el día a día de la campaña de Josefina. Se confirma que en política –y sobre todo en las elecciones–, “lo que ven los ojos lo retratan las encuestas”. Es decir, las cosas no están bien y parecen lejos de lo que prometió Ricardo Anaya.

¿Lo dudan?

1.- Cuando el PAN de Anaya convenció a Josefina de aceptar la candidatura mexiquense, las encuestas colocaban a “Jose” en las nubes. Era la número uno de todas las mediciones. Parecía, por eso, que sería invencible. Pero hubo errores y horrores graves.

2.- Algo hicieron mal los estrategas del PAN que, a tres semanas del 4 de junio, Josefina tiene serias dificultades para mantenerse en la segunda posición. Los especialistas nunca midieron el tamaño de los adversarios y menos el tamaño de las fuerzas propias.

3.- Y la razón es elemental; el PRI hizo la mejor selección con Alfredo del Mazo –que a pesar de una guerra de todos contra Del Mazo sigue como puntero–, mientras que Morena parece imbatible –a pesar de la montaña de raterías de su candidata Delfina Gómez–, en tanto el PRD y su candidato sorpresa, Juan Zepeda podrían superar todos los pronósticos.

4.- La supuesta “unidad” del PAN que prometieron los azules en torno a Vázquez Mota terminó en un abandono notorio de gobiernos y cuadros relevantes. Parece que a pocos importa la victoria de Josefina, ya no se diga el futuro de la exaspirante presidencial, que es la que más arriesga.

5.- Y si “a la manada” poco importa la mayor presa electoral de la temporada, nada importa “al jefe de la manada”. Resulta que Ricardo Anaya poco hace por el arropamiento de la candidata al Gobierno mexiquense. Pocos o nadie recuerdan a Anaya todo un día de campaña junto con “Jose”.

6.- En cambio, la de Josefina parece que se convirtió en campaña a cuestas de los Calderón. Y es que un día sí y otro también, en la campaña de Josefina aparecen Margarita Zavala, Felipe Calderón y otros políticos de ese grupo.

7.- Y el escándalo mayor –sobre el abandono del CEN del PAN hacia la campaña de Josefina–, se produjo durante el segundo debate de los candidatos mexiquenses. Y es que mientras todos los aspirantes fueron acompañados por sus estructuras partidistas de mayor peso, Ricardo Anaya estaba en su retiro semanal de Atlanta.

8.- Mientras Josefina era vapuleada en redes luego del segundo debate, Ricardo Anaya pagaba la difusión de un video cantando con sus hijos, en emotivo regalo a las madres. Es decir, el jefe del PAN manda el mensaje de que Anaya tiró la toalla y dio por perdida la candidatura del estado de México. Le importó más usar a sus hijos para su promoción personal, que respaldar a su candidata al estado de México.

9.- En las filas del PAN se vive la sensación de que la dirigencia nacional de los azules ya colocó a Josefina en el bote de basura. Y para el buen entendedor, pocas palabras.

10.- El INE, en tanto, analiza sancionar el robo de spots por parte de los jefes del PAN y de Morena.

Y mientras todo eso ocurre, uno de los más lúcidos ideólogos del PAN, el expresidente Germán Martínez, publica una extraordinaria parodia de Ricardo Anaya, en su entrega semanal de Reforma.

Pregunta Germán Martínez si Anaya tiene luces para ser el Macron mexicano. Pregunta pertinente cuando la moda en el mundo es buscar parientes ideológicos con el joven Macron.

Y el exjefe azul se responde a sí mismo y recuerda que si Anaya pretende emparentarse con Macron –como pareció insinuarlo en sus redes en las que felicitó al joven presidente de Francia–, tiene que empezar por entender y practicar lo que es un liberal.

Pero le dijo más. Germán le recuerda a Anaya que Macron derrotó a la extrema derecha francesa y que, por tanto, Anaya debe empezar por combatir a la extrema derecha del PAN.

Pero la joya apareció cuando Germán le enseña a Ricardo Anaya que si aspira a ser el Napoleón mexicano, no olvide que Robespierre acabó en la guillotina.

¿Entendió Ricardo Anaya?

Al tiempo.
14 Mayo 2017 04:00:00
Máquinas de matar
En tiempos de video y redes es posible ver, simultáneamente, las dos caras de un mismo hecho.

Por un lado, un criminal que luego de ser sometido mata por la espalda a un militar y –por el otro–, un militar que ejecuta a un criminal sometido.

¿Cómo entender y explicar los dos crímenes?

Algunos no quieren ver la moneda y sus caras desde todas sus vertientes, social, moral, legal… No, muchos sólo quieren ver los hechos desde el interés político, el odio institucional y la renta electoral.

Los militares matan al pueblo, a los hermanos campesinos, dicen. Olvidan que ese “pueblo” y esos “hermanos” son criminales, parte de las más acabadas “máquinas de matar”, que son las mafias del crimen organizado.

Pero algún aspirante presidencial prefiere usar a las “máquinas de matar” como máquinas de votos.

¿Por qué? Porque son tiempos para la raja política y la renta electoral, rumbo a 2018.

Por eso la siembra de odio hacia militares, marinos y policías, porque buscan debilitar y destruir instituciones fundamentales para preservar el Estado.

Y para empezar, no hay duda que un militar –como los que combaten a ladrones de combustible– es un servidor público preparado para defender las instituciones; en el extremo, defenderlas con la vida.

Tampoco hay duda que la defensa institucional y la defensa de la vida del soldado lleva aparejada la muerte potencial del soldado y el enemigo. Los soldados, pues, son preparados para acciones extremas como matar. Por eso, un soldado nunca dejará que un enemigo lo mate, antes deberá matar al enemigo.

Pero existen leyes, sea en la batalla con un ejército regular, sea en la lucha contra las bandas criminales. La ley no autoriza que un soldado mate a un criminal cuando el criminal fue sometido. En ese caso el soldado comete un crimen.

Pero en la peculiar lucha del Ejército Mexicano contra el crimen organizado y contra ladrones de combustible, las reglas sólo aplican para los soldados. Aun así –y a pesar de que violenta la ley–, un soldado como el que ejecuta a un criminal no debe ser visto como un criminal –ojo, no debe ser visto–, ya que sólo responde a códigos y a su preparación para poner a salvo a la sociedad de una lacra social.

Aún así, ese soldado debe ser llevado a la justicia, porque según la ley, es un infractor. Pero más importante, esa infracción no debe servir para fines políticos o electorales de ningún candidato presidencial. Salvo, claro, que busque raja electoral y destruir las instituciones.

En cambio, el criminal, “la máquina de matar” puede hacer todo, matar, torturar, descuartizar, emboscar, incinerar… a soldados, marinos y policías.

Aún así, los criminales que matan por la espalda a un soldado,, tienen derechos y garantías que deben ser respetadas.

Es la ley, justa o no. Y si no nos gusta, debemos promover su cambio.

Al tiempo.
12 Mayo 2017 04:00:00
¡Otro engaño de aristegui; The Guardian se disculpa!
El 12 de agosto de 2016 titulamos el Itinerario Político de la siguiente manera: ¡The Guardian: Diez Mentiras y la Mano de Aristegui!”.

Nos referíamos al supuesto “reportaje” –vendido por amigos de Carmen Aristegui a The Guardian–, en donde el diario presume un nuevo escándalo inmobiliario que involucra a Angélica Rivera y a su esposo, el presidente Peña Nieto.

Según las fantasías de los dizque periodistas José Luis Montenegro y Julio C. Roa –socios de Aristegui y promotores de Morena–, el señor Ricardo Pierdant, amigo del Presidente, le prestaba a Angélica Rivera y a su familia un departamento de Miami, Florida.

Según los dizque periodistas, el departamento era prestado a cambio de contratos portuarios y petroleros, supuestamente entregados al empresario Ricardo Pierdant. Además, difamaba a Aurora Pierdant –hermana del empresario–, a quien los dizque periodistas acusaban de ser perseguida de la justicia mexicana.

Ese 12 de agosto publicamos una investigación que incluyó el interés faccioso de los supuestos periodistas –activistas de Morena–, así como el cotejo de “las fuentes” y los dichos de los periodistas. Incluso entrevistamos a Aurora Pierdant y a editores de The Guardian.

El resultado fue demoledor. Todo el “reportaje” era mentira. Falsos documentos, declaraciones falsas, supuestos falsos y una montaña de especulaciones delirantes. Y detrás, la mano de Aristegui y sus promotores de Morena. La intención, como desde hace cinco años, desprestigiar y de-sacreditar la imagen de Peña.

Por eso, concluimos que el Gobierno de México tenía todo para iniciar una demanda contra The Guardian, contra editores y supuestos periodistas.

El 15 de agosto, aquí mismo dijimos que el equipo jurídico de Los Pinos preparaba una demanda contra el diario y el supuesto “reportaje”. La razón, que se difamaba y calumniaba al Presidente mexicano, a su familia y a la institución presidencial.

Pero la señora Aurora Pierdant se adelantó en la demanda, ya que las acusaciones en su contra no sólo eran falsas, sino que le causaban un severo daño moral y patrimonial. “Soy mayor que mi hermano, era abogada en Pemex y trabajé antes que él. No se vale que ensucien mi nombre con mentiras”, dijo.

El 16 de agosto seguimos con el tema, para documentar todos los casos en los que Aristegui y el semanario Proceso, así como los diarios La Jornada y Reforma, habían sido parte de las campañas de difamación y engaño contra el Gobierno y el presidente Peña Nieto.

Esa misma semana, en una mentira monumental, Proceso y su reportero Jenaro Villamil, inventaron una supuesta respuesta al Gobierno mexicano, de Katie Thompson, responsable de comunicación del diario británico.

Según Proceso y el portal de Aristegui –además de Jornada y Reforma-–, Katie Thompson habría dicho que “ratificaban el reportaje”, a pesar del desmentido del Gobierno mexicano.

“¿Quién miente?”, preguntamos, para luego exhibir una larga cadena de mentiras y engaños de Aristegui, Proceso y La Jornada, contra el Gobierno mexicano, contra el presidente Peña, contra Televisa y contra el Gobierno de Felipe Calderón. En todos los casos la constante fue la mentira, el engaño y la difamación contra el Gobierno de México y sus presidentes. Y en todos los casos el objetivo es el descrédito con fines político-electorales.

Hace días –el 8 de mayo–, el diario británico The Guardian debió indemnizar con una cantidad no revelada a la abogada mexicana Aurora Pierdant, a quien ofreció una disculpa pública por difamarla al dar a conocer información sobre su presunto vínculo y el de su familia con el supuesto uso de un departamento de lujo en Miami, a favor de Angélica Rivera, esposa del presidente Peña Nieto.

La indemnización que debió pagar el diario británico es parte del juicio por daño moral y difamación, a causa de la mentira difundida el 9 de agosto de 2016 por el diario The Guardian, elaborado por los supuestos periodistas José Luis Montenegro y Julio C. Roa, socios de Aristegui y quienes durante años han hecho el trabajo sucio a favor de los intereses político-electorales de Morena.

El 16 de septiembre de 2016, The Guardian reconoció la falsedad del reportaje, pero la abogada mexicana, Aurora Pierdant, a quien The Guardian acusó de recibir beneficios económicos del Gobierno mexicano, demandó al diario ante la justicia británica.

Cuando era inevitable una sentencia condenatoria para The Guardian, el diario aceptó indemnizar, además de pagar los costos del juicio.

¿Quién mintió? ¿Dónde están los que creyeron la mentira?

¿Silencio y complicidad?

Al tiempo.
09 Mayo 2017 04:00:00
Mancera: ¿igual que Macron?
Hoy, toda o casi toda la “comentocracia” habla de él. Incluso, no pocos elogios resultan desmedidos. Nos referimos a Emmanuel Macron, el joven presidente francés que sorprendió no sólo a los suyos, sino a Europa y al mundo.

Sin embargo –sin retar méritos al intelectual, más que al político, que en cinco años hizo lo impensable–, también es cierto que nadie sabe a qué puerto arribará el nuevo Gobierno francés, con Macron.

Y es que si bien 6 de cada 10 franceses votaron por los valores democráticos y las libertades y rechazaron el populismo –y si bien 4 de cada 10 prefiere la derecha extrema–, lo cierto es que nadie sabe –bien a bien–, el tamaño de la apuesta y en qué terminará el gobierno de Macron.

Lo que todos saben es que por un momento en la historia del siglo 21 el populismo que parecía incontenible fue detenido en seco, por una apuesta que no es antisistema, pero que cuestionó y derrotó al sistema de partidos; que parecía una apuesta independiente de los partidos, pero que terminó en un candidato sin partido, pero que logró la victoria gracias al apoyo de los partidos, y que se valió del enojo, el hartazgo social y el rechazo a partidos y políticos.

Al final, más que una victoria sobre el populismo, el triunfo de Macron parece un puente, una estación de paso o un cambio de vía en dirección a un nuevo modelo político. Modelo que –gracias al caso Macron–, rompe la idea de que el cambio lleva, de manera inevitable, al populismo. Es decir, el caso francés confirma que sí es posible un cambio, sin hacer escala en el populismo destructor de la democracia.

Pero lo curioso es que el esquema que hoy resulta victorioso en Francia y que todos elogian, también se concibió en México casi al mismo tiempo que en la cuna de los partidos. Sí, aunque no lo crean.

Y el artífice de ese modelo en México –con sus características propias– se llama Miguel Mancera, quien igual que Macron, era un desconocido hace 5 años; quien a pesar de críticas feroces no se afilió a ningún partido y llegó al poder en el GDF gracias al apoyo de todos los partidos de la izquierda y quien desde hace dos años ha propuesto la creación de un gran frente opositor, no partidista, que se mueva en el centro de la geometría política, para llegar al poder en 2018.

¿Lo dudan?

A pesar de muchos ofrecimientos, Mancera se resistió a afiliarse a partido alguno, también rechazó moverse en el terreno del populismo y menos se propuso desacreditar al sistema de partidos y/o volverse golpeador y otro oportunista antisistema.

El mejor ejemplo de lealtad institucional y democrática lo dio Mancera la semana pasada cuando, al asumir la presidencia de la Conago, le dijo a Peña Nieto: “Señor Presidente, esté seguro de que en todo lo que construyamos en los consensos con su gobierno, encontrará el apoyo incondicional de la Conago”.

Un poderoso mensaje a hombres de empresa, inversionistas y ciudadanos preocupados por el populismo rapaz.

En el Itinerario Político del 24 de febrero de 2016 documentamos que Mancera decidió buscar la candidatura presidencial amparado en un bloque de todas las izquierdas. La decisión coincidió con la declaración de guerra de Morena, que bombardeó por todos los medios las obras que anunciaba el jefe de gobierno para la ciudad.

Volvimos al tema en el Itinerario Político del 12 de julio de 2016, cuando documentamos que Morena había arreciado los ataques a Mancera, lo mismo que gobernadores del propio PRD. El golpeteo contra el jefe de gobierno de la CDMX se intensificaba mientras Mancera cabildeaba si hacía trabajo político electoral como candidato independiente o como externo del propio PRD.

El 5 de septiembre de 2016 dijimos: “será a muerte” la batalla entre Miguel Mancera y López Obrador, ya que operadores del jefe de gobierno habían iniciado pláticas con grupos y partidos que tradicionalmente eran incondicionales a AMLO. Mancera avanzaba en la creación de un Frente Opositor que incluyera al PRD, PT, MC y hasta a desprendimientos de la CNTE. Mientras eso ocurría, Mancera llevó a Alejandra Barrales –una de sus leales–, a la dirigencia del partido amarillo.

El 29 de septiembre volvimos para confirmar que Mancera había decidido buscar la candidatura presidencial para 2018 a través de la conformación de un bloque opositor de centro izquierda, sin afiliarse a ningún partido –como candidato independiente–, pero apoyado por las siglas del PRD, PT, Movimiento Ciudadano y organizaciones de la sociedad civil.

Mancera tampoco se convertiría en un candidato “antisistema”, no se movería a la comodidad del populismo –que suele regalar muchos votos–, y menos sería un antisistema como AMLO.

Sin duda que Macron no es Mancera ni Mancera es Macron. Lo cierto es que caminan por senderos paralelos.

Al tiempo.
08 Mayo 2017 04:06:00
AMLO: El olor de la derrota
En política –en especial en política electoral–, es posible percibir el olor de la derrota. La derrota “se huele”, dicen los sabios de la cosa electoral.

Y en el caso de los comicios en tres gobiernos estatales, el olor de la derrota ya impregna al “partido rojo”, a la Morena de Andrés Manuel López Obrador.

Pero es en el Estado de México en donde los focos rojos de Morena marcan alerta total, ya que el descrédito de su candidata, Delfina Gómez, ya se “cristalizó” en la conciencia colectiva mexiquense.

Es decir, resulta que la marcuerna AMLO-Delfina dejó de crecer en las preferencias electorales y aparecen signos de que la candidata de Morena no sólo llegó a su techo sino que empieza a perder simpatías. Todo ello mientras que el PRD recupera terreno y votantes, en tanto el PRI se mantiene a la cabeza.

Al mismo tiempo, en Nayarit y Coahuila las candidaturas de Morena van en dirección al despeñadero, lo que a tres semanas de los comicios se confirma como otro de los grandes fracasos del joven “partido rojo” de Obrador.

Incluso en Coahuila el candidato de Morena, Armando Guadiana –empresario minero y ganadero de quien distintas voces aseguran que con “dinero negro” habría comprado la candidatura de Morena–, es vinculado de manera reiterada con el crimen organizado, según medios locales y alguna prensa de Estados Uniodos.

En resumen, que según reputados morenistas, a tres semanas del 4 de junio, en Morena “se generaliza el olor de la derrota”.

Por eso, en lo que parece un grito de auxilio, el viernes y sábado pasados –en Nayarit y Morelos, respectivamente–, Obrador lanzó un “ultimátum” a los partidos de izquierda –PRD, PT y Movimiento Ciudadano–, para que hoy se sumen a los candidatos de Morena en las entidades donde habrá elecciones o, de lo contrario, no habrá lugar para ellos en 2018.

En Nayarit, el líder de Morena pidió a quienes le han expresado su apoyo de cara a las elecciones presidenciales “que ya empiece a manifestarse” el cariño por Morena.

Pero además, le puso horario y fecha en el calendario a las alianzas.

Dijo: “Si quieren estar conmigo desde ahora, el 4 de junio deben manifestarse”. Además, lanzó una amenaza directa; vulgar chantaje: “si no hay unidad ahora en el Estado de México, en Coahuila, en Nayarit y en Veracruz, si no la hay ahora, ya en 2018 pues vamos solos, Morena va a ir solo”.

Y es que el tabasqueño reconoció que un resultado adverso en 2017 afectará sus aspiraciones en 2018: “Si el 4 de junio nos va mal en Nayarit, pues nos afecta el 18, ¿cómo dicen que van a estar con nosotros en el 18 si no empiezan ya a ayudarnos?”, advirtió. No conforme, ayer dijo que no engaña a nadie sino habla con la verdad.

Lo curioso es que Obrador no llama a una alianza. No, en rigor pide la rendición y sumisión de toda la izquierda, a sus pies; exige que toda la izquierda claudique principios, doctrina y, sobre todo, la renuncia al uso de dinero y los spots, para entregarlos sin condición alguna a la causa de Obrador.

El olor de la derrota recorre Morena. Por eso, en un gresto de incongruencia, Obrador llama a una alianza en torno a su proyecto, a pesar de que desde 2012 “mandó al diablo” al PRD y a sus otrora aliados –como PT y MC–, a los que no dudó en calificar de pillos, ladrones, aliados de la mafia del poder y hasta traidores.

Por ejemplo, en septiembre de 2012, Obrador abandonó al PRD, PT y Movimiento Ciudadano, quienes conformaban el Frente Progresista, coalición que lo postuló como candidato a la Presidencia en ese año. En aquel entonces, la salida fue –según él– “en los mejores términos” y con un discurso políticamente correcto.

Sin embargo, desde 2014, ya con Morena convertida en partido, quedó claro que la separación no había sido en términos tan buenos. Obrador dijo que salió del PRD porque los amarillos apoyaron el Pacto por México y porque “no es de izquierda el que le da la espalda al pueblo”.

Con los meses, la ruptura se convirtió en antagonismo. En 2015, Obrador criticó la alianza PRD-PAN, en Veracruz –a celebrarse en 2016– y aseguró que ambos partidos “son igual de corruptos” que el PRI. En 2016, el tabasqueño negó que existiera posibilidad de una alianza entre Morena y el PRD en el Estado de México porque –dijo– el PRD “está ensamblado con el PRIAN y forman parte del mismo grupo”. Y apenas hace un mes, calificó la alianza PAN-PRD en Nayarit como “promiscuidad política”.

¿Qué significa que luego de ofender a sus otrora aliados, hoy los convoque a una alianza?

El olor a la derrota tiene nervioso a AMLO.

Por eso, el PRD rechazó toda alianza en 2017, mientras que Miguel Mancera dijo que toda alianza debe hacerse sin condiciones.

La guerra por 2018 apenas empieza.

Al tiempo.
05 Mayo 2017 04:00:00
Lo sucio de la ‘guerra sucia’
Si tuvieron la curiosidad de presenciar parte del debate presidencial entre Marine Le Pen y Emmanuel Macron, seguramente estarán de acuerdo en que fue un real debate.

Es decir, frente a las elecciones francesas, vimos acusaciones directas, señalamientos duros, arrebato de la palabra y, sobre todo, el llamado dato duro. En pocas palabras, se dijeron de todo y le dijeron pan al pan y vino al vino.

Por eso, si comparamos ese debate con sus equivalentes en México, la diferencia no solo es abismal, sino ridícula. Más aún, los debates previos a las elecciones mexiquense, son vergonzosos.

Sin embargo, el problema parece no sólo estar en el formato de los propios debates, en las restricciones legales y en lo ridículo de la justificación de los políticos. No, el problema parece estar en lo timorato de los ciudadanos y en los enanos de la política.

¿Por qué? Porque en el supuesto de que en México pudiéramos presenciar debates como el que vimos entre Le Pen y Macron, seguramente los líderes de sus respectivos partidos y sus seguidores habrían acusado a sus adversarios de echar mano de “la guerra sucia”.

Seguramente el equivalente francés a López Obrador habría acusado a todos los opositores, al Gobierno, y hasta a las fuerzas divinas, de montar un perverso complot, contra su candidato y su partido.

Bueno, si en las elecciones mexiquenses el debate hubiese sido como el que vimos en Francia, la candidata de Morena, Delfina Gómez, ya estaría siendo perseguida legalmente por los muchos presuntos delitos exhibidos en su contra en un debate como el del pasado 25 de abril.

Y es que en México, tanto políticos, como partidos –y buena parte de la sociedad–, se escandalizan por la exhibición de datos duros que demuestran corruptelas, raterías, transas, y todas “las lindezas” de que echan mano los políticos –de todos los partidos– para robarse el dinero público.

Y si dudan de que la exhibición de un delito, durante un debate electoral, es sinónimo de “guerra sucia”, basta ver la respuesta de Morena, de Andrés Manuel López Obrador y de Delfina Gómez, a la comprobación fehaciente de que la candidata se robó casi 50 millones de pesos del municipio de Texcoco, para financiar al partido Morena.

A nadie parece importar –empezando por el INE, pasando por la Procuraduría estatal mexiquense, incluyendo la FEPADE, y los organismos de transparencia–, que por todos los medios se probara el saqueo orquestado por Delfina Gómez en Texcoco.

En cambio, muchos políticos, periodistas, analistas y autoridades electorales prefieren tragarse el cuento de que se trata de “guerra sucia” contra Morena, contra López Obrador y contra la candidata al Estado de México.

Dicho de otro modo, resulta que la suciedad de la política y del ejercicio del poder, es vista por amplios sectores sociales como “guerra sucia”. Claro, cuando la cloaca afecta a su partido o candidato.

Por eso, antes que pedir una explicación por las raterías y desvío de dinero público –probados en el caso de Delfina Gómez–, los políticos, periodistas y medios simpatizantes de Morena –y muchos otros–, prefieren voltear para otro lado con el argumento de que se trata de “guerra sucia”.

Por eso, amparados en el cuento de “la guerra sucia”, no quieren ver lo verdaderamente sucio: la corruptela, la transa, el engaño, la desfachatez y el cinismo, de políticos como López Obrador y Defina Gómez, que sin vergüenza alguna “le echan tierra” a las pruebas de raterías y tan tan.

Y es que en México, la ratería, la transa, el robo, el engaño a los ciudadanos y el saqueo a las instituciones es “guerra sucia”, cuando todos esos delitos los cometen “los puros” de Morena. Y claro, son causas horribles cuando las comete cualquier otro político.

Dicho de otro modo, que en México de nada sirven debates como el que vimos entre Le Pen y Macron –en Francia–, si las acusaciones puntuales, los señalamientos formales y la exhibición de pruebas contundentes sobre tal o cual ratería, son sinónimo de “guerra sucia”.

Es decir, que desde hoy, podemos aventurar que no serán delito, sino “guerra sucia”, las pruebas contundentes que presentarán el PAN y el PRI en el debate del próximo 9 de mayo, con las que probará que Delfina Gómez saqueó no 20, ni 23, sino 50 millones de pesos, junto con Higinio Martínez.

No, el problema no es lo timorato de los debates y lo acartonado de sus formatos. El problema es el cinismo de los protagonistas y el valemadrismo de los ciudadanos, que prefieren llamar “guerra sucia” al robo, a la suciedad y la ratería de la política y los políticos.

Al tiempo.
04 Mayo 2017 04:00:00
La Unión de Tepito; mafia contra Mancera
En el Itinerario Político del 14 de marzo –titulado ¡La Candidatura de Mancera Vale Oro!–, dijimos que era una contradicción mayor que muchos regatearan la eventual candidatura presidencial a Miguel Mancera, mientras todos parecían unidos en su contra.

Y es que a Mancera lo combaten el PRI, PAN, Morena y hasta militantes del PRD. Por eso planteamos la hipótesis: ¿Por qué, si Mancera no tiene nada que hacer en la presidencial de 2018, todos quieren que olvide sus aspiraciones?

Lo cierto, sin embargo, es que Miguel Mancera jugará un papel clave en la presidencial de 2018. ¿Por qué? Porque si logra la candidatura por el PRD o por la vía independiente, su 15% de votación podría inclinar la balanza electoral.

En ese escenario, Mancera tendría en sus manos al futuro presidente. Es decir, acudiríamos a un fenómeno idéntica al que hoy vemos en el Estado de México, en donde al arranque de la elección mexiquense nadie daba un peso por el PRD y –a la vuelta de las semanas–, todos quieren una alianza con su candidato. ¿Por qué? Porque el PRD será el fiel de la balanza.

Pero lo curioso es que hoy se suma a partidos y políticos que no quieren que Mancera se convierta en candidato presidencial, un poderoso grupo criminal y mafioso empeñado en tirar las aspiraciones presidenciales del Jefe de Gobierno de la CDMX.

Nos referimos a la Unión de Tepito, el poderoso grupo criminal que controla buena parte del cobro de piso y venta de droga en la capital del país, a través de los mercados establecidos y del comercio informal.

Y es que justo cuando Miguel Mancera dio un paso clave en dirección a sus aspiraciones presidenciales –al tomar la presidencia de la Conago–, La Unión de Tepito protagonizó un segundo enfrentamiento mortal, ahora en el popular y populoso Mercado de Sonora, en donde fueron asesinados tres hombres –que son parientes, con antecedentes criminales y casualmente cada uno se llama Alejandro–, que pertenecen a otro de los grupos mafiosos de la capital del país.

Pero no es un hecho aislado. En días pasados, la misma Unión de Tepito protagonizó otro choque a tiros, ahora con locatarios del Mercado Meave –del Eje Central–, con un saldo de dos muertos. En los dos casos el conflicto es “el cobro de piso” y la expansión sin freno de la Unión de Tepito, que cuenta con un poderoso “padrino político”.

Es decir que en la capital del país –como ha ocurrido en el territorio nacional–, asistimos a la participación electoral de la narcopolítica.

Y es que son muchos los indicios de que la Unión de Tepito ha crecido a la sombra de los gobiernos de Morena en la Ciudad de México y que su impunidad es tal que hoy tienen el control de los mercados de la capital, en donde prolifera la venta de droga, el cobro de piso y la trata de personas.

No es casual, por ejemplo, que tras la balacera de ayer en el Mercado de Sonora –y luego que locatarios entregaron a los presuntos criminales ante la autoridad–, el Ministerio Público de inmediato dejó libres a los matarifes, al tiempo que prohibió que locatarios afectados se acercaran al lugar en donde debieron haber sido procesados los criminales, en la Delegación Venustiano Carranza. Es decir, una poderosos manos “de arriba” solapan a la Unión de Tepito.

Pero ¿qué es La Unión de Tepito?

A finales de los años 90, en la Ciudad de México surgió La Unión de Tepito. Nació como un grupo de delincuentes que cansados de las extorsiones de otros grupos delictivos, se unieron para defenderse.

Juraron proteger a su gente, en el llamado Barrio Bravo, y para ello se armaron y capacitaron. Son delincuentes que se cuidan de otros delincuentes. Crearon una barrera casi indestructible donde incluyeron –con fuertes sumas de dinero–, a policías capitalinos.

Antes fueron llamados cártel de Tepito, pero hoy son un grupo de más de 20 mil personas que se encargan de la seguridad de vendedores y compradores del “Barrio Bravo”.

Los locatarios pagan a La Unión entre 10 mil y 15 mil pesos mensuales por su seguridad. Los que descargan mercancía pagan 20 mil.

Este grupo coloca un sello en los locales como aviso para los ladrones. Esta marca lleva de manera implícita un mensaje: “No puedes robar aquí”.

Además de esta medida, instalan cámaras de seguridad en los locales para obtener la imagen de los ladrones. Si algún locatario sufre un robo o extorsión La Unión le hace una visita, revisan los videos y ubican al ladrón. En una primera oportunidad, lo van a buscar a su casa –todos se conocen en el barrio– le piden que regrese las cosas que se llevó y que no regrese por ahí.

No existe la segunda oportunidad, si se repite, lo matan.
03 Mayo 2017 04:00:00
La madriza azul: ¿qué esperaban?
Dice el refranero popular: “en política no hay sorpresas sino sorprendidos”. También señala: “el que no quiera ver fantasmas, que no salga de noche”. Y puntualiza: “en política, si no quieres que algo se sepa, no lo pienses y menos lo hagas”.

Y viene a cuento porque una parte de la sociedad mexicana, periodistas y hasta de los llamados “analistas políticos”, se escandalizaron por una escaramuza verbal protagonizada por el inteligente y locuaz Juan José Rodríguez Prats y por el activo expresidente, Felipe Calderón.

El primero reclamó al segundo supuestas y/o reales expresiones de manipulación del partido desde la casa presidencial y hasta lo habría acusado de usar como arma política el supuesto amago de abandonar las filas del PAN. El segundo reconoció que había pensado la posibilidad de abandonar al PAN.

Sin embargo, versiones interesadas y parciales del escándalo se hicieron públicas gracias a manos interesadas en la confrontación y el choque que –sin embargo–, suponen que la sociedad mexicana la integran idiotas sin criterio. Eso sin contar con el hecho de que los periodistas no se tragan el cuento de que los partidos son cofradías de hermanos de la caridad donde prevalecen virtudes y bondades de la antipolítica.

Lo cierto –para aquellos que se escandalizan de las “madrizas” que son el alma y la sabias de la política–, es que la escaramuza entre los panistas no es más que una saludable expresión de que el PAN es un partido vivo, vigente, democrático y compuesto por profesionales de la política.

Sin embargo, también es cierto que todo lo anterior no significa –para los que siguen renuentes–, que en los partidos no existan trampas, engaños, agandalles, zancadillas, madrizas, disputas y, sobe todo, la pelea de todos contra todos, por el poder.

En rigor, los partidos son campos de batalla en los que se dirimen disputas y diferencias, con todos los instrumentos de la política, siempre bajo las reglas de cada partido. Y el que crea que las peleas políticas son tersas, que practique la lucha libre.

Pero además, también es cierto que desde siempre –a partir de las reglas del juego, que son el corazón del problema–, en el PAN se discute, debate; se producen confrontaciones de posturas diversas, de intereses distintos y de las siempre presentes ambiciones políticas, personales o de grupo, que son motivo de polémica, discusión y hasta mentadas de madre.

Incluso, cuando el PAN accedió a distintos espacios de poder, las candidaturas han sido motivo de rompimientos, desprendimientos, y, en no pocos casos, traiciones.

Pero ese es el corazón y esencia de la política; la lucha por el poder a través de un partido. Y esa es la pelea que hoy protagonizan, por un lado el presidente del partido, Ricardo Anaya, y por el otro, el grupo político del expresidente Calderón, que hace todo por empujar a Margarita Zavala como candidata presidencial del PAN para 2018.

Nadie sabe, hoy, quien va a resultar victorioso de esa contienda; no sabemos si Anaya derrotará a Margarita o si Margarita vencerá a Anaya.

Lo que sÍ sabemos es que el jefe del PAN hace trampa. Lo que se sabe, es que el PAN deberá sancionar la “trampa” a partir de sus propias reglas y/o instancias electorales correspondientes.

Lo que se sabe es que Calderón, en tanto ciudadano con derechos plenos y panista con toda la legitimidad de su trayectoria, tiene la libertad de apoyar a quien le plazca –incluida su esposa–, a la candidatura presidencial por el PAN.

Lo cierto, por otro lado, es que Margarita Zavala tiene todo el derecho de aspirar a la candidatura presidencial, más allá de que su esposo haya sido Presidente de la República y presidente del partido. Como también es legítimo que Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle aspiren a esa misma posición, respetando las reglas del juego, sea dentro del PAN, sea de manera pública.

Lo cuestionable, en todo caso, es que existan ciudadanos, periodistas y analistas que se escandalicen por las “madrizas” que se dan en un partido. Parece que muchos ciudadanos, periodistas y analistas, añoran la unanimidad de los partidos; extrañan al hombre fuerte, al Tlatoani, al mandamás, al patriarca, al único, al iluminado, al Dios de un partido.

No, las “madrizas” intramuros del PAN y PRD dan cuenta de la salud democrática de esos partidos. La unanimidad, las decisiones únicas, verticales y autoritarias son propias de Morena, del PRI, del PT, MC y del resto de partidos, que no son democráticos.

El PAN y el PRD son los partidos con una mayor práctica democrática interna. Le guste o no a los “políticamente correctos”.

Al tiempo.
02 Mayo 2017 04:00:00
Silencio, simulación y complicidad
Como saben, algunos íconos de las izquierdas mexicanas se localizan en los actos criminales de 1968 y 1971 –del siglo pasado–, cuando fuerzas del Estado reprimieron y masacraron a jóvenes que protestaban contra el poder autoritario, en manos del PRI.

De esos actos represivos –además de otros eventos políticos, económicos y sociales, nacieron las banderas que décadas después dieron paso a la pluralidad, la transición y la alternancia en el poder; pilares que soportan la aún incipiente democracia mexicana.

Lo curioso es que hoy –a pesar de que “próceres” de las míticas izquierdas del 68 y del 7 son influyentes mujeres y hombres de partido–, muchos claudicaron el espíritu opositor y, en una vergüenza de la historia, no sólo guardan silencio frente a la represión de gobiernos dictatoriales –como los de Cuba y Venezuela–, sino que son parte de una grosera simulación emparentada con la complicidad.

Es decir, guardan silencio y voltean para otro lado, mientras las dictaduras de Maduro y Castro masacran jóvenes opositores.

Por eso las preguntas.

¿Por qué el PRD y Morena –incluso el PAN–, guardan silencio frente a los crímenes de Estado de la dictadura del sátrapa Nicolás Maduro? ¿Por qué los “próceres” de las izquierdas mexicanas inventan supuestos o imaginarios actos represivos del Gobierno de México, mientras guardan silencio y son parte de una grosera simulación y complicidad frente a lo que pasa en Venezuela?

¿Dónde están hoy los “sesentayocheros” que por décadas enarbolaron las luchas contra gobiernos represores, autoritarios y dictatoriales que masacraban estudiantes? ¿Esos activistas de las izquierdas mexicanas olvidaron las luchas y postulados de las que vivieron por décadas y que los colocaron como “progres” de antaño y los muestran como vividores de hogaño?

¿Será que encontraron su zona de confort en al clásico de inmortal José Emilio Pacheco?: “de viejos son todo aquello que criticaron de jóvenes”.

Pero la vergüenza es aún mayor si ponemos atención en el sedicente más joven de los partidos de las izquierdas –y al que hoy pretenden afiliarse hordas de oportunistas–, que se ha convertido en promotor privilegiado de las dictaduras más depredadoras del mundo; las de Nicolás Maduro en Venezuela y Kim Jong-un, de Corea del Norte.

Por increíble que se antoje, el más joven de los partidos de las izquierdas mexicanas es –al mismo tiempo–, el más activo promotor de las peores dictaduras del mundo; y es la casa y la causa de buena parte de los “sesentayocheros” que fueron reprimidos por los gobiernos autoritarios de los años 60 y 70 del siglo pasado. De ese tamaño es la incongruencia y el oportunismo político.

Y el joven partido de las izquierdas mexicanas –como todos saben–, se llama Morena y no sólo es el más ardiente defensor y promotor de las peores dictaduras sino que –según sus propietarios–, esos modelos dictatoriales deben ser impuestos en México.

Pero las contradicciones no terminan ahí. Resulta que no pocos de los jóvenes “sesentayocheros” víctimas de los gobiernos populistas y autoritarios del PRI –en los tiempos de Díaz Ordaz y Echeverría–, hoy son ardientes militantes y defensores de Morena; son fanáticos del dictador que se dice dueño de ese partido y hasta se reivindican como defensores de la causa populista.

El mismo populismo represor que engañó y masacró a jóvenes estudiantes en los movimientos del 68 y 71 –del siglo pasado– y que hoy es enarbolado por muchos de esos “sesentayocheros” que –envejecidos y casi olvidados– aplauden y queman incienso a todo lo que cuestionaron a los 20 años. Vergonzosa decadencia a la que hoy llaman izquierda.

Pero hay algo aún más contradictorio, aberrante y vergonzoso que todo lo anterior: Resulta que muchos de los jóvenes soñadores que en el 68 y 71 fueron reprimidos por los peores gobiernos del PRI y que –por eso– dedicaron su futuro a la política militante, hoy trabajan para la restauración del viejo PRI; trabajan para el regreso del viejo régimen represor y criminal.

Y es que resulta que Morena es el más grande contenedor de la peor basura de la política mexicana, en donde lo mismo tiene un hueso político el locuaz dueño del “partido rojo” –y toda su parentela– que tienen “chamba” Manuel Bartlett y Fernando Espino, dos de los mafiosos más cuestionados del PRI, sin contar con Ricardo Monreal y decenas de vividores cuya sola mención exigiría un directorio telefónico.

Es decir, Morena es hoy el mismo PRI que reprimió y masacró a los jóvenes del 68 y del 71. Es el mismo partido que quiere en México una dictadura como la de Venezuela. Y es el partido que impulsan los “sesentayocheros”.

¡Ver para creer!

Al tiempo.
28 Abril 2017 04:00:00
Con Peña, como nunca, ¡Cárcel a ratas!
La persecución de corruptos y delincuentes no se logra con discursos, tampoco con actos de fe y menos con promesas.

No, lo cierto es que el combate a la corrupción y el castigo al crimen se mide, sobre todo, con resultados; con datos duros.

Y podrán decir misa los malquerientes del Gobierno federal en turno; podrán seguir la febril siembra de odio con fines político-electorales, pero lo cierto es que el de Peña Nieto es el Gobierno federal con los mejores resultados –en la historia–, en esa materia.

¿Lo dudan?

Durante el Gobierno de Peña Nieto han sido enviados a prisión seis exgobernadores y –por lo que se sabe–, seguramente al final del sexenio serán 10 los exmandatarios que habrán pisado la cárcel a causa de malos manejos y corruptelas.

Esa cifra no sólo es histórica –porque ningún presidente llevó presos a tal número de exgobernadores–, sino que contrasta con la fotografía del inicio del Gobierno de Peña Nieto, cuando el nuevo Presidente apareció flanqueado por los mandatarios que luego pisaron la cárcel.

¿Qué significa lo anterior?

Que Peña Nieto no sólo rechazó la impunidad, sino que cumplió su palabra de que “el Presidente no tiene amigos”.

Más aún, la palabra presidencial empeñada contra la impunidad y el amiguismo, fue contundente cuando cayó preso Javier Duarte –supuesto amigo del Presidente–, y cuando están cerca de prisión César Duarte y Roberto Borgue. En efecto, los tres fueron señalados por Peña como ejemplo del nuevo PRI. Curiosamente los tres podrían terminar presos al final del sexenio.

Otro “amigo” del Presidente, Humberto Moreira, fue expulsado del PRI y su fotografiada retirada de la galería de presidentes del partido en el poder. Incluso el señor Moreira podría terminar en prisión, ya que es buscado en Estados Unidos por distintos delitos.

Actualmente, como saben, está preso –desde junio de 2013–, Andrés Granier, de Tabasco, por el delito de defraudación fiscal. Jesús Reyna, de Michoacán –preso desde 2014–, por delincuencia organizada. Guillermo Padrés, de Sonora, preso desde noviembre de 2016, acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Flavino Ríos, exgobernador interino de Veracruz, preso desde marzo de 2017, por encubrimiento, tráfico de influencias y abuso de autoridad.

Además de Tomás Yarrington de Tamaulipas, preso desde abril de 2017 por lavado de dinero y nexos con el narcotráfico. Y Javier Duarte, de Veracruz, preso desde el 15 de abril de 2017 por peculado, enriquecimiento ilícito y delitos electorales.

Pero no es todo. También es histórica la detención de los llamados “objetivos prioritarios”, que al arranque del gobierno de Peña se definieron como los criminales de mayor peligrosidad.

Como saben, el Gabinete de Seguridad Federal definió 122 objetivos prioritarios –los criminales de más alto riesgo–, de los cuales se ha logrado la detención de 92 y la muerte de 14, es decir, sólo restan 16 para completar el objetivo.

Los tres principales fugitivos son, Juan José “El Azul” Esparragoza Moreno e Ismael “El Mayo” Zambada, ambos del cártel de Sinaloa. Además de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los capos prófugos pertenecen al cártel de los Zetas, la Familia, Poniente, Juárez, Sinaloa, los Beltrán Leyva y al CJNG.

La primera captura fue la de Édgar Adrián Zabala Bravo de los Zetas y la última fue Rubén alias “El Nene”, miembro de una organización delictiva que opera en la Costa Grande de Guerrero.

En la lista de los capos detenidos y de mayor relevancia están, Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, detenido el 8 de enero de 2016. Mario Armando Ramírez Treviño, principal líder del cártel del Golfo, detenido el 17 de agosto de 2013. Serafín Zambada Ortiz del cártel de Sinaloa, detenido en noviembre de 2014.

Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder de los Caballeros Templarios, detenido el 27 de febrero de 2015. Héctor Beltrán Leyva, líder del cártel de los Beltrán Leyva, detenido el 1 de octubre de 2014. Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z-42”, detenido el 15 de julio de 2013. Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, líder del cártel de Juárez, detenido el 9 de octubre de 2014.

Hasta el momento han sido detenidos y llevados a proceso un total de 36 funcionarios de primer nivel de los gobiernos estatales en donde sus respectivos exmandatarios fueron enviados a prisión, así como defraudadores de la CFE.

Bueno, han caído hasta empresarios pillos, como el dueño de Oceanografía.

Los datos duros no mienten. El ejercicio de poder se mide por resultados y no se construye con actos de fé y menos con la siembra de odio.

Al tiempo.
26 Abril 2017 04:00:00
¡El video: 50 preguntas!
Un nuevo escándalo de corrupción. Y de nuevo en el centro de las corruptelas el candidato Presidencial, Andrés Manuel López Obrador. Además, se confirma que cierta izquierda mexicana, como Morena, es el reino de la impunidad.

Por eso, 50 preguntas.

1.- ¿Quién es la mujer que entregó medio millón de pesos a Eva Cadena? 2.- ¿A qué organización pertenece? 3.- ¿Cómo es que sin conocer a quien le entregó medio millón de pesos, Eva Cadena recibió el dinero sin chistar? 4.- ¿Por qué Eva nunca cuestionó el origen del dinero? 5.- ¿Por qué no rechazó lo que es un claro acto de corrupción?

6.- ¿Por qué 500 mil y no 200 u 800 mil? 7.- ¿Por qué Eva Cadena reaccionó como si se tratara de algo cotidiano; recibir dinero y entregarlo a AMLO? 8.- ¿Recibió dinero en otras ocasiones; de igual manera? 9.- ¿Por qué en el mitin donde AMLO impuso a Eva como candidata se escuchaban gritos de “corrupta” ? 10.- ¿AMLO no sabía que era “una fichita” que no se inmutó ante el regalo millonario?

11.- ¿Realmente Eva entregó el dinero a AMLO? 12.- ¿No se quedó con el medio millón? 13 .- ¿Será, como especulan los mal pensados, que “ordeñó” la bolsita? 14.- ¿Por qué Eva dijo que devolvió el dinero, si antes dijo que no conocía a la mujer que le entregó el dinero? 15.- ¿Será que Eva Cadena solapa a los que le dieron medio millón?

16.- ¿Es normal que una mujer desconocida entregue medio millón de pesos y, quien recibe el dinero, no pregunte siquiera quién lo manda? 17.- ¿Es creíble la hipótesis de que se trató de “un cuatro”? 18.- ¿Es común recibir medio millón de pesos y no preguntar a cambio de qué? 19.- ¿No sabía Eva que en política nada es gratis? 20.- ¿No sabía que en política todo cuesta y todo se paga?

21.- ¿Por qué si no conocía a Eva Cadena, AMLO la impuso como candidata en un mitin? 22.- ¿Es creíble que un político como AMLO insista en imponer a una candidata, sin saber quién es? 23.- ¿Quién “le vendió” a AMLO la idea de que Eva era la mejor, para defenderla en la plaza pública? 24.- ¿Por qué AMLO dijo que no era corrupta y hasta se aventó la puntada de “lo que dijera el dedito”, si no conocía a Eva? 25.- ¿Chamaquearon a Eva o a López Obrador?

26.- ¿Pagó Eva Cadena medio millón de pesos por la candidatura de Morena a la alcaldía de Las Choapas? 27 ¿Eso cuesta la candidatura a un municipio como ese? 28.- ¿Cuánto cuesta, entonces, ser candidato a diputado local en Veracruz? 29.- ¿Cuánto pagó Eva –en su momento-, por la candidatura a diputada local? 30.- ¿Cuánto habrá pagado Cuitláhuac García, por la candidatura al Gobierno del Estado?

31.- ¿Cuánto cuesta en Morena una candidatura a diputado federal? 32.- ¿Cuánto cuesta ser candidato a senador? 33.- ¿Cuánto cuesta la candidatura a gobernador por Morena? 34.- ¿Cuánto pagaron Ricardo Monreal y Claudia Sheinbaum –por ejemplo--, por la candidatura a jefes delegacionales en la CDMX? 35.- ¿No es el de Eva Cadena un caso igual al de Abarca, cuando AMLO impuso al matarife por dinero, a pesar de que la gente le decía que era un criminal y una rata?

36.- ¿Cuántos casos como el de Eva Cadena existen en Morena? 37.- ¿Cuánto dinero pagan a AMLO candidatos como Delfina Gómez? 38.- ¿Será que los casi 20 millones de pesos que Delfina Gómez saqueó del municipio de Texcoco, fueron a parar a los bolsillos de AMLO? 39.- ¿Será que los candidatos a la CDMX también comprarán la candidatura? 40.- ¿Cuánto van a pagar al dueño de Morena los aspirantes al Gobierno de la CDMX?

41.- ¿Pagarán con dinero público o de su bolsillo? 42.- ¿AMLO vive y financia su activismo político de la venta de candidaturas a puestos de elección popular? 43.- ¿Cómo explica -frente a la venta de candidaturas-, el dispendio de toda la familia de AMLO? 44.- ¿Cuántas candidaturas a puestos de elección popular ha vendido AMLO, en Morena? 45.- ¿No es la venta de candidaturas una táctica emparentada con la venta de piso, del crimen organizado?

46.- ¿Por qué son impunes las raterías de AMLO y de su claque; por qué a ninguna autoridad parece importarle? 47.- ¿Por qué a pesar de las evidencias de corrupción, muchos siguen en defensa de AMLO; por qué le temen las autoridades? 48.- ¿Son ciegos y sordos los responsables de impartir justicia? 49.- ¿Esa es la honestidad valiente que pregona AMLO; eso son los que quieren gobernar el país en 2018? 50.- Por qué AMLO acusa sin pruebas a todos, menos a los corruptos de su casa?

Está claro, cada quienes es libre de creer en lo que le plazca y en quien les convenza.

Pero también es cierto que en política y en elecciones, los actos de fe están lejos de las prácticas democráticas y son propios del fanatismo; fanatismo que sostiene a AMLO.

Al tiempo.
25 Abril 2017 04:00:00
EDOMEX: ¡Zepeda revelación; Delfina decepción!
Hoy se lleva a cabo el primer debate entre seis aspirantes al Gobierno del Estado de México; contienda clave para la madre de todas las batallas, la de 2018.

Y según todos los pronósticos, también hoy se podría confirmar que el candidato del PRD, Juan Zepeda, se consolida como la gran revelación de la contienda, a pesar de que llegó tarde, en medio de la mayor crisis de su partido y que muchos aseguraban que los amarillos “estaban muertos”.

En el debate participarán las señoras Josefina Vázquez Mota, Delfina Gómez y Teresa Castell, además de los señores Alfredo del Mazo, Juan Zepeda y Óscar González.

Como saben, la señora Castell y el señor González juegan por la vía independiente. Por tanto, sólo los primeros cuatro jugarán por la vía de los partidos.

Como se adelantó, Juan Zepeda es la gran sorpresa en la contienda por el Gobierno mexiquense –según todas las encuestas, mediciones y análisis–, a pesar de que fue el último candidato que apareció en la contienda y que, según muchos malquerientes, estaba muerto, junto con su partido.

Hoy se sabe, sin embargo, que no estaban muertos ni el candidato ni el PRD y que resultó un acierto la designación de Zepeda, quien se desempeñó como alcalde de Netzahualcóyotl y pertenece a Alternativa Democrática Nacional, ADN, que jefatura Héctor Bautista.

Y es que desde el arranque de su campaña, Zepeda mostró una marcada tendencia de crecimiento que sorprendió a propios y extraños, al grado que no son pocos los que creen que al final estaría peleando la segunda posición en la contienda.

Pero lo que más llama la atención es que muchos apostaron al derrumbe del PRD desde la contienda de 2017, con la esperanza de que el partido amarillo llegara desinflado a 2018. Esa sentencia parece
descartada.

Lo cierto es que la terca realidad es muy distinta. Y es tal la recuperación del PRD mexiquense que la candidata de Morena. La señora Delfina Gómez, propuso a Zepeda –de manera formal– una alianza para derrotar al PRI. Y es que los votos que gana Zepeda se los quita a Delfina Gómez.

A su vez, al tiempo que crece Zepeda, la señora Delfina muestra una peligrosa tendencia a la baja. Y es que día a día crecen los negativos de la candidata de Morena al Estado de México.

Y la razón es elemental. Al tiempo que aparecen escándalos como el del saqueo al dinero público durante su gestión como alcaldesa de Texcoco, Delfina apela a los actos de fe –a que le crean porque es ella, porque la apoya AMLO y porque el al mesías todo se le debe creer–, antes que ofrecer pruebas y explicaciones. Además, a Delfina le pegan directamente los escándalos que cuestionan la honestidad de Morena y de López Obrador, con lo que crece los negativos de la candidata mexiquense.

Por su parte, la otra mujer que está en contienda real en el Estado de México, es la señora Josefina Vázquez Mota, que parece estancada en las encuestas. ¿Por qué razón?

1. Porque no encuentra el discurso correcto y al enemigo adecuado. 2. Porque la fortaleza del PAN en el Estado de México no era la que suponían sus dirigentes y 3, porque tampoco ha recibido el respaldo de muchos sectores estatales de Acción Nacional.

Por su parte, la candidata independiente, Teresa Castell, tiene un crecimiento limitado, prácticamente inexistente, lo que descarta cualquier posibilidad de victoria. Sin embargo, el debate podría ser su mejor ventana para crecer. En situación similar se encuentra el también independiente Óscar González, quien prácticamente está descartado.

El otro candidato que mantiene un crecimiento sostenido se llama Alfredo del Mazo, es el aspirante por el PRI, el que cuenta con la mejor estructura y los más sólidos diagnósticos de la problemática estatal. Por eso es el que tiene las mejores
propuestas.

Contra todos los pronósticos y a pesar de la malquerencia de casi todos los partidos contra el PRI y contra la familia Del Mazo, el aspirante del tricolor es el mejor posicionado en todas las encuestas y está a punto de alcanzar una ventaja de dos dígitos. Es decir, 10% por encima de sus principales adversarios.

Por eso, López Obrador pregona que en el Estado de México se cocina “un fraude”, vieja cantaleta engañabobos.

Lo cierto es que se derrumba el engaño monumental llamado Morena y, por consecuencia, su dictador, AMLO.

Al tiempo.

EN EL CAMINO.

Por cierto, el nuevo video de la corrupción es un misil bajo la línea de flotación de Morena y la respuesta de AMLO es de risa loca.

¿Alguien esperaba algo distinto a la supuesta “perversión de la mafia del poder”? ¡Y faltan los videos de Duarte!
24 Abril 2017 04:00:00
Morena: ¡culto a las peores dictaduras!
No es nuevo que reputados lopistas como el delegado de Azcapotzalco, Pablo Moctezuma –hermano del neolopista Esteban Moctezuma–, y Ramón Jiménez López, excandidato a la Delegación Gustavo A. Madero, son fieles seguidores y defensores del dictador norcoreano Kim Jong-un.

Tampoco es novedad que esos descocados son reconocidos asesores de López Obrador.

Tampoco es noticia que otros “probados lopistas” son feroces defensores de la dictadura de Nicolás Maduro. Entre ellos destacan la número dos de Morena, Yeidckol Polevnsky, John Ackerman, Gerardo Fernández Noroña, Valdemar Moratto y Eduardo Navarro, dirigente del Frente Popular Francisco Villa Siglo XXI.

Todos ellos guardan silencio a pesar de los escándalos globales por los crímenes de Estado contra opositores cometidos por los dictadores Kim Jong-un y Nicolás Maduro. Y, claro, todos ellos gritan “¡asesino!” a Peña Nieto por la muerte de los 43 normalistas de Ayotzinapa a manos del cártel criminal de Los Guerreros Unidos. Así la “chabacana” congruencia.

Por eso a nadie parece sorprender lo escandaloso que resulta que AMLO tenga entre sus principales colaboradores y asesores a fanáticos de los más perversos y perniciosos dictadores del tiempo moderno, a pesar de que es incuestionable que Obrador pretende convertir a México en una de esas dictaduras.

Lo sorprendente es la revelación del portal laotraopinion.com.mx sobre los vínculos del dueño del Partido del Trabajo, Alberto Anaya –otro locuaz lopista–, quien durante semanas se codeó con la crema y nata de la dictadura norcoreana, a la que rinde culto.

Dice la nota de La Otra Opinión: “Le gusta que le llamen ‘Camarada Anaya’. Es dueño absoluto de la franquicia política mexicana llamada Partido del Trabajo, mejor conocida sólo por sus siglas: PT.

“Alberto Anaya se encuentra en Corea del Norte, a donde llegó desde el pasado 14 de abril junto con otros dirigentes del PT para manifestar su respaldo al dictador de ese país, Kim Jong-un.

“La KCNA, agencia de información de Corea del Norte, informó que el 14 de este mes –Sábado de Gloria en México–, tuvo lugar un banquete con motivo de la visita de los delegados del PT. Ese día se conmemoró en Corea del Norte el “Taeyangjeol” (Día del Sol), que no es otra cosa que el aniversario del natalicio del abuelo del actual dictador e iniciador de la dinastía, Kim Il-sung.

“La KCNA difundió una imagen en la que se aprecia al ‘Camarada Anaya’ sentado al centro de varios integrantes del Comité Central del Partido del Trabajo Coreano, que es el partido único en ese país. La agencia señaló que Anaya y la delegación del PT mexicano llevaron regalos al líder Kim Jong-Un.

“De acuerdo con fuentes del PT, hasta el pasado viernes Anaya seguía en Corea del Norte. Vale recodar que Alberto Anaya es uno de los incondicionales de Andrés Manuel López Obrador, también adorador de la dictadura norcoreana.

“El 30 de marzo del 2013, Anaya envió una carta al dictador en la que le expresó su ‘admiración’ por ‘sus grandes hazañas’ a favor de los más necesitados.

“El PT es un negocio que le ha resultado sumamente redituable a su dueño y fundador, Alberto Anaya, y a un reducido séquito de dirigentes entre los que se encuentra su esposa, María Guadalupe Rodríguez.

Creado a partir de una organización de invasores de tierras en Nuevo Léon, –el Frente Popular Tierra y Libertad– el PT ha sobrevivido durante más de 20 años gracias a que en cada elección se vende al mejor postor para competir en alianza.

“En la época en que Andrés Manuel López Obrador controló al PRD, el PT se convirtió en una de rémora perredista. Elección que había, a nivel federal estatal o municipal, el PT la enfrentaba en alianza con el PRD, junto con Movimiento Ciudadano.

“Ese carácter de rémora dejó al PT enormes ganancias en diputaciones, senadurías y presidencias
municipales.

“Tan sólo a nivel federal, el PT obtuvo del INE, entre 1997 y 2016, poco más de 4 mil millones pesos. Y en 2017 recibirá 217 millones. A esta suma hay que agregar lo que el PT ha obtenido como prerrogativas a nivel estatal en las 32 entidades federativas y los recursos que año con año bajan sus dirigentes del presupuesto federal ‘para apoyar la educación’”.

Anaya ha sido el único dirigente nacional del PT en toda la historia de este partido, que conservó el registro en 2015 gracias a una maniobra electorera.

Diputado federal tres veces y dos veces senador de la República. Es un campeón entre los vividores del poder.

Así o más claro lo que quieren para México.

Al tiempo.
21 Abril 2017 04:00:00
¡Delfina robó en Texcoco igual que AMLO en el GDF!
El paralelismo es asombroso. Se convirtió, según reputados morenistas, en una calca de las prácticas depredadoras del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México.

¿A qué nos referimos?

A que hoy los gobiernos con las siglas de Morena –en municipios del Estado de México y delegaciones de la CDMX–, “ordeñan” la nómina de los trabajadores para destinar ese dinero a la actividad partidista de Morena.

¿Recuerdan que, cuando López Obrador era jefe de Gobierno del DF, le quitaban por nómina el 20% del salario a los trabajadores capitalinos? ¿Se acuerdan que el dinero robado a trabajadores era utilizado para activismo político personal de AMLO?

Bueno, pues esa misma práctica se impuso en municipios como el de Texcoco, en donde la entonces alcaldesa, Delfina Gómez, canalizaba cada quincena un cuarto de millón de pesos –250 mil pesos– al Grupo de Acción Política “GAP”, que desde hace dos décadas regentean Higinio Martínez y Horacio Duarte, entre otros.

Esa práctica –ordeñar la nómina de los trabajadores para robar el dinero y usarlo políticamente– la practica el hoy Alcalde de Texcoco, Higinio Martínez, quien de humilde médico texcocano hoy es un adinerado político mexiquense, principal apoyador de Andrés Manuel López Obrador y promotor de la candidatura de Delfina Gómez.

Y no, la denuncia sobre malversación de fondos y robo a la nómina de los trabajadores municipales de Texcoco, por parte de la entonces alcaldesa Delfina Gómez, no es una ocurrencia, tampoco un invento y menos un complot.

No, resulta que el PAN tiene lista una denuncia que presentará a la FEPADE, en la que documenta que durante su gestión como alcaldesa de Texcoco, Delfina Gómez, pagó quincenalmente un promedio de 250 mil pesos –medio millón mensual y 6 millones al año–, al Grupo de Acción Política, para impulsar el activismo de Morena. (Por cierto, según reputados morenistas que confirmaron el saqueo, el mismo robo se lleva a cabo con la nómina de los trabajadores de todas las delegaciones de Morena en la Ciudad de México).

Y es que según documentos oficiales, la transferencia de dinero público del municipio de Texcoco se realizó desde la cuenta municipal número 252544745 de Banorte, a la cuenta de Grupo de Acción Política, bajo el concepto de apoyo al GAP.

El dinero fue utilizado para los actos proselitistas que, a la vuelta de los meses, convirtieron a Delfina Gómez, en candidata de Morena al Estado de México.

Según cálculos de los denunciantes, Delfina Gómez habría saqueado por lo menos 20 millones de pesos del municipio de Texcoco –vía el GAP de Higinio Martínez–, para construir su candidatura al Gobierno mexiquense.

Lo curioso del caso es que Delfina Gómez, Andrés Manuel López Obrador, Higinio Martínez y Horacio Duarte –integrantes de la pandilla que saqueó Texcoco–, omitieron en el reporte de gastos de campaña al Instituto Electoral del Estado de México, la compra de más de 580 espectaculares promocionales de la candidatura de Delfina Gómez.

¿De dónde salió el dinero? Queda suficientemente claro. ¿O no?

Pero la historia del empoderamiento de la peculiar pandilla política de Texcoco, conocida como Grupo de Acción Política, no es una novedad. En realidad se remonta a finales de la década de los años 80, del siglo pasado, cuando un joven médico texcocano, de nombre Higinio Martínez, se vinculó con el PRI municipal y estatal.

Higinio creció a la sombra del exgobernador Alfredo del Mazo González, hasta que traicionó su origen priista y se afilió junto con todo el GAP al partido de la Revolución Democrática.

En 2011, junto con Horacio Duarte, Rosendo Marín, Fabiola Gallegos, José Luis Gutiérrez Cureño, Agustín Corona y otros, crearon una verdadera mafia en el PRD mexiquense, que llevó a Higinio Martínez a ser diputado federal y senador.

A su vez, Horacio Duarte llegó a ser representante de AMLO ante el INE en 2012. En su oportunidad, el Grupo de Acción Política, se afilió a Morena e inició la búsqueda de nuevos cuadros. En 2013, el GAP impulsó a Delfina Gómez como candidata de Morena a la alcaldía de Texcoco.

Desde entonces, la Alcaldesa ordenó descontar el 20% de la nómina a cada trabajador del municipio; dinero sucio para financió la campaña de Delfina Gómez.

Hoy Higinio Martínez, alcalde de Texcoco, también se roba el dinero de los trabajadores municipales para el activismo político.

¿Esos pillos quieren gobernar el Estado de México?

¿Esa es la honestidad valiente que pregonan AMLO y Delfina Gómez?

¿Así o más claro?

Al tiempo.
20 Abril 2017 04:00:00
Los ‘video- escándalos’ de Duarte
Seguramente muchos mexicanos recuerdan los llamados “video- escándalos” que en un informativo de Televisa reveló Víctor Trujillo –el 13 de marzo de 2004–, motejado como “Brozo”.

En las imágenes aparecían René Bejarano y Carlos Ahumada, en charla en donde el primero explicaba las razones de Andrés Manuel López Obrador para disponer de cuantiosas sumas de dinero. Todo mientras que Bejarano acomodaba pacas de billetes en un portafolio al tiempo que se colocaba las ligas a manera de pulsera.

En otro video aparecía Carlos Imaz –esposo de Claudia Cheimbaund–, al tiempo que apilaba fajos de billetes en una bolsa de súpermercado que también le había entregado Carlos Ahumada.

Un tercer video mostraba a Gustavo Ponce –exsecretario de Finanzas del GDF; en el momento en que gastaba importantes cantidades de dinero en el casino del exclusivo hotel Bellagio de Las Vegas.

Como recuerdan, todo el affaire fue conocido –de manera coloquial–, como los “video-escándalos ”de AMLO. Pero no sólo exhibió las corruptelas en torno al entonces jefe de Gobierno del DF sino que confirmó que empresarios mecenas de la política, como Carlos Ahumada, no sólo compraban lealtades y sobornaban a servidores públicos, sino que guardaban la prueba gráfica de esas pillerías.

Y viene a cuento el ejercicio memorioso, porque una fuente oficial del Gobierno federal confió que el nerviosismo desatado por “el caso Duarte” –de parte de políticos, empresarios, periodistas, banqueros y, en general servidores públicos–, ya pasó de una mera preocupación a verdadero pánico.

¿Por qué?

Porque al tiempo que avanzan las investigaciones del saqueo en Veracruz –que involucra a Javier Duarte–, aparecen evidencias de que el exgobernador guardó testimonio audiovisual de conversaciones telefónicas y presenciales, de acuerdos, pactos, negociaciones y, sobre todo, momentos en que una negociación o un acuerdo terminaba con la entrega de dinero; dinero que siempre se movía en efectivo.

Más aún, según la misma fuente, existe un video –que busca la autoridad–, en el que presuntamente aparece un personaje del partido Morena, metiendo dinero a una maleta, mientras habla con un operador de Javier Duarte sobre el origen del acuerdo para entregar el dinero, respecto a la cantidad entregada, lo que resta por entregar y del monto total de lo pactado.

Video que de existir confirmaría la alianza de AMLO con Duarte y la ratería que la hizo posible para “engordar” a la Morena de AMLO. A su vez, testigos de la investigación habrían revelado que como el anterior video, existen muchos videos. Sin embargo, hasta hoy la autoridad no los ha localizado.

Otra fuente confirmó la creciente preocupación por parte de implicados en el desfalco a Veracruz. Pero no sólo se trata de personajes políticos o empresariales de altos vuelos. No, la ingeniería para desfalcar el dinero de Veracruz también involucra a alcaldes, diputados locales, diputados federales y no pocos periodistas.

En muchos casos habría evidencia testimonial. Por eso, el pánico.

Pero lo curioso es que si recordamos el efecto político-electoral de los “video-escándalos” de aquel 2004 y si lo comparamos con el efecto que podría tener hoy, lo cierto es que la aparición de esos supuestos o reales videos podría significar “una vacuna” a favor de López Obrador.

Y es que, como ayer lo explicó acertadamente Pablo Hiriart –en su columna de El Financiero–, la izquierda mexicana ha comprado, literalmente, una patente de impunidad.

Es decir, que si hoy el presidente Peña Nieto, sus secretarios de Estado, el líder del PRI, o un gobernador tricolor cometen una pillería, se les viene el mundo encima. Rabiosa la jauría mediática los hace pedazos en minutos.

Sin embargo, si la sociedad idénticas pillerías cometidas por AMLO, por su claque; si se prueba la comisión de esas pillerías y se exhiben las evidencias –como ya ocurrió con los videoescándalos–, la jauría de idiotas de las redes emplea todos sus recursos para justificar la ratería y para sembrar la especie de que se trata de un complot.

Y es que en México, los partidos de izquierda pueden convertir en diputado a un criminal como Julio César Godoy, pueden establecer una alianza electoral con jefes mafiosos de la droga, como los Abarca y solapar alianzas depredadoras como la de AMLO y Duarte, pero no pasa nada. Son alianzas criminales que incluso muchos aplauden.

En cambio, la legión de idiotas quema en leña verde “a todos los corruptos” de otros credos.

Y es que en México, militar en Morena, es lo mismo que comprar un pasaporte de impunidad.

Pero criticar a Morena y a su mesías, es lo mismo que pertenecer a la mafia del poder.

Al tiempo.
19 Abril 2017 04:00:00
¿Por qué el miedo a que hable Duarte?
Todos o casi todos los que hablan de Javier Duarte dicen –sin la menor duda–, que se trata de uno de los más grandes pillos del tiempo moderno.

Sin embargo, a muchos de esos que “de dientes para afuera” mientan madres contra Duarte, repentinamente “les tiemblan las corvas” ante la idea de que –como estrategia de defensa–, el exgobernador decida “cantar”.

Y no –a pesar de su voz chillona–, no sabemos si Duarte alcanza el tono de soprano como para romper cristales.

Pero lo que sí puede romper “el cantar” de Duarte ante una autoridad son los negocios sucios de su Gobierno, las alianzas oscuras con políticos, partidos, empresarios, criminales y hasta candidatos a puestos de elección popular.

Bueno, en una de esas, y hasta “el canto” de Duarte es capaz de tirar una que otra candidatura presidencial, por decir lo menos.

Por eso el miedo de muchos a que Duarte revele todo lo que sabe sobre la ingeniería financiera, política, mediática y electoral de un Gobierno como el suyo, que fue diseñado milimétricamente para saquear dinero público.

Por eso, durante más de 180 días, la insistente versión interesada de que era posible que Duarte nunca apareciera con vida. Muchos prefieren a Duarte muerto. Y es que el tamaño de sus enemigos es del mismo tamaño de las transas y raterías que llevó a cabo.

¿Quién le teme a Javier Duarte? ¿Por qué le temen?

1.- El primero en acusar recibo del peligro que representa Javier Duarte si decide hablar, se llama Andrés, se apellida López Obrador, y es uno de los más aventajados candidatos presidenciales.


¿Por qué el miedo de AMLO a que hable Duarte?

Primero, porque Duarte sabe la verdad sobre el explosivo crecimiento de Morena en Veracruz y otras entidades. Por eso AMLO insistió en que Duarte era “chivo expiatorio”. También por eso Obrador decidió “curarse en salud” y en una repentina declaración difundida en Facebook AMLO reconoció que en cualquier momento Javier Duarte podría confesar que financió a Morena en las recientes elecciones estatales. Claro, AMLO se cuidó de aclarar que si ocurre esa declaración, “nada es cierto”.

Y, en efecto, nadie podrá probar nada de la alianza AMLO-Duarte. ¿Por qué? Porque una alianza como esa y sus costos políticos y económico, no la pactan “los machochones”, sino “los achichincles”. Sólo basta recordar el video de Bejarano y Ahumada.

Aún así, es posible que Duarte decida no viajar sólo al infierno, y prefiera llevar compañía. Y un candidato presidencial sería buen compañero de viaje.

2.- Como ya se dijo, Duarte diseñó una acabada ingeniería financiera para el saqueo de Veracruz. Los detalles de ese diseño involucran a servidores públicos, empresarios, políticos y medios de comunicación del estado de Veracruz.

Dicho de otro modo, que si bien Duarte no puede ocultar las pillerías de su Gobierno, también es cierto que la lista de complicidades es extensa y alcanza a todas o casi todas las disciplinas de la vida social veracruzana, empresarios incluídos. ¿Cuántos hombres de empresa están “hasta el cuello” en las transas de Duarte?

También en este caso es posible que en su desesperación y en su caída, Javier Duarte prefiera un “colchón de compañía” o “su osito de peluche”. Por eso la pregunta ¿quién acompañará a Duarte en su desgracia, si decide no ir solo?

3.- En el terreno político las complicidades son mayúsculas. ¿Por qué? Todos saben que un Congreso local es “par” del Ejecutivo estatal. Por tanto, el Congreso debe ser contrapeso y sus funciones básicas son la transparencia y el combate a la corrupción.

Ya hemos preguntado aquí por la responsabilidad de diputados locales del PRI, PAN, PRD –y otros partidos representados en el Congreso de Veracruz–, cuando ocurría el saqueo a Veracruz? ¿Dónde estaban todos esos diputados en ese tiempo? ¿Por qué aprobaron todo sin chistar? La complicidad es de todos.

¿Dónde estaban senadores y diputados federales de todos los partidos, que representan a Veracruz, durante el saqueo? Todos son corresponsables.

4.- Es muy grande el riesgo de un atentado contra Duarte –y por eso está en una cárcel militar en Guatemala–, sobre todo porque existen evidencias de vínculos con el crimen organizado. Muchos criminales profesionales prefieren a Duarte muertto, pero también muchos políticos y empresarios.

5.- Pero sobre todo el miedo a que el locuaz Duarte se convierta en “ventilador” –y salpique a todos–, se extiende a parientes y amigos. ¿Cuántos fueron parte de las pillerías de Duarte, cuántos se beneficiaron del saqueo en Veracruz?

El tamaño del saqueo que operó Duarte en Veracruz, es el tamaño de sus enemigos y del miedo que tienen de que hable. Es del mismo tamaño del peligro que corre en una cárcel.

Al tiempo.
18 Abril 2017 04:00:00
¡EPN hace milagros y habla con Dios!
Si en un momento de locura colectiva los mexicanos atendieran las ñoñas teorías conspiratorias sobre la captura de Javier Duarte, deberían concluir que el Presidente mexicano hace milagros y habla con Dios.

¿Por qué?

Porque resultan descabelladas y de risa loca muchas de las conspiraciones de sesudos analistas y reputados políticos y ciudadanos, quienes delirantes creen que Enrique Peña Nieto tiene poderes metafísicos, que es capaz de ordenar qué hacer al Gobierno de Trump y hasta habla de tú con Dios.

Por ejemplo, según esas teorías, Peña Nieto sería capaz de ordenar a la DEA, CIA, FBI y hasta a la Interpol –con lo cual sería más poderoso que Trump–, que por años esas agencias se negaran a detener al prófugo Tomás Yarrington.

Pero un buen día –y luego de convenir con el creador el fin del pecado de la impunidad–, el Presidente mexicano ordenó detener a Yarringtong en Italia. Entonces, a una señal, todos en el mundo obedecieron a Peña Nieto. ¡Y se hizo el milagro de capturar al pillo exgobernador de Tamaulipas!

Otros descocados, en cambio, creen que Peña Nieto es mago, capaz de engañar a los ciudadanos con un truco. ¿Por qué? Porque sin entender lo que empuja a votar a un ciudadano en una elección estatal –Coahuila, Nayarit o Estado de México–, dicen que la detención de Duarte y Yarrington son producto de una operación político electoral, para que el PRI gane votos. ¿En serio?

Es decir, que según esa hipótesis y sus locuaces promotores, resulta los ciudadanos y electores son idiotas, retrasados mentales o no entienden que nada tienen que ver con las elecciones mexiquense, nayarita o coahuilense, la captura de exgobernadores ratas de Veracruz y Tamaulipas.

Hay otros conspiradores que aseguran que la detención de Duarte se dio en Semana Santa porque “se trata de una cortina de humo” para impedir que los ciudadanos se enteren de las pillerías cometidas por el exgobernador de Veracruz. Es decir, que de nueva cuenta el Gobierno de Peña Nieto habría pactado con el creador para que en la Semana Mayor se hiciera efectiva la detención de Duarte.

Olvidan los genios que sostienen esa “chabacana” hipótesis que 14 de los 16 gobernadores presos, perseguidos y/o liberados desde el año 2000 –entre los que aparecen exgobernadores del PRI, PAN y PRD–, todos fueron llevados a la justicia por gobiernos estatales o federales del PRI. Ningún Gobierno federal o estatal del PAN y menos del PRD han llevado a prisión a gobernador alguno, de cualquier partido.

Por ejemplo, el PRI acusó y llevó a prisión a Guillermo Padrés, Jesús Reyna, Andrés Granier, Mario Villanueva, Luis Armando Reynoso, Narciso Agúndez, Juan Sabines, Óscar Espinosa, César Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarringtong, Javier Duarte y Humberto Moreira. Si recordamos, Rodrigo Medina fue encarcelado de manera ilegal por el Gobernador independiente de Nuevo León y Pablo Salazar fue encarcelado por un gobernador de coalición.

Además –y por increíble que parezca–, especialistas en la relación México-Estados Unidos aseguran que resultan “sospechosas” las detenciones de exgobernadores, justo cuando habrá elecciones en México. Pero el “sospechosismo” es mayor cuando “el especialista” dice que existe una colaboración interesada de Estados Unidos en esas detenciones.

Es decir, según los delirios de reputados analistas, el Gobierno de Peña Nieto es tan poderoso –y su presidente tan chingón–, que a cada ocurrencia del PRI para enseñar el músculo electoral, ordena al Gobierno de Trump ponerse al servicio de los intereses electorales del tricolor. ¡De locos...!

Y qué decir de quienes se aventaron la locuaz puntada de que Duarte no fue atrapado gracias a las investigaciones de autoridades mexicanas, sino que “Duarte se entregó”. El argumento de la entrega pactada no tiene más respaldo que la liberación de la esposa de Duarte, porque nadie presentó denuncia en su contra.

Quienes suponen ese despropósito ignoran que el parentesco no es motivo y/o causal para acusar a la esposa de un presunto criminal. Y es que si nadie acusó formalmente de un presunto delito a la esposa de Duarte, no hay causa que perseguir; sea o no culpable de alguna irregularidad.

Y no faltaron los que vieron en la risa de Duarte quién sabe qué pacto con el Gobierno y aquellos que imaginan que la captura es “juguete” para desatar una madriza contra AMLO.

Y, a propósito, la joya de las estupideces provocadas por la captura de Javier Duarte, estuvo a cargo del dueño de Morena. AMLO dijo que el Gobierno federal convierte en “chivo expiatorio” a Duarte. Es decir, según AMLO, Duarte es inocente.

¿Cómo entender tamaña estupidez?

Sin duda que Peña Nieto hace milagros y habla con Dios

Al tiempo.
17 Abril 2017 04:04:00
¡AMLO lo solapó; Peña lo atrapó!
Durante cada uno de los 186 días de la fuga de Javier Duarte, abundaron las voces que propinaron una formidable “madriza” al Gobierno y al Presidente porque –según el imaginario colectivo–, dejaron escapar al ex- gobernador, lo encubrieron y hasta le brindaron protección.

Curiosamente, una vez que la PGR localizó y detuvo a Javier Duarte, las mismas voces cambiaron de dirección y ya no “madrearon” al Gobierno y al Presidente por dejar escapar a Duarte o por no lograr su detención. No, ahora lo “madrearon”, ¡por atrapar a Duarte!, ¡De risa loca!

SÍ, por increíble y ridículo que parezca, “los mismos de siempre” ahora “madrean” al Gobierno y al Presidente, porque según su calenturienta cabecita, la captura de Duarte fue un “acto electoral”, una “respuesta desesperada”, una “argucia electorera” y hasta una jugada más de “la mafia del poder” para buscar “chivos expiatorios”.

Es decir, resulta que un sector social está enfermo del feo “síndrome de la Chimoltrufia”, porque como piensan y dicen una cosa, piensan y dicen otra, completamente diferente. O si se quiere, nada les acomoda.

Pero es más curiosa y simpática la amnesia de ese sector social –en el que cohabitan la legión de idiotas y la jauría de lopistas a sueldo–, ya que sus integrantes gustan de la memoria militante. ¿Y eso qué significa?

Ya lo explicamos aquí. La memoria militante incapacita a la legión de idiotas y a la jauría lopista, para el ejercicio elemental de la autocrítica y les hace inventar “moros con tranchetes” o “imaginarias mafias del
poder”.

Y, el mejor ejemplo, es el de la alianza de AMLO con el Gobierno de Duarte y la exoneración pública que hizo Obrador de las pillerías de Javier Duarte. En los hechos –y durante años–, AMLO solapó las pillerías de Duarte y hoy lo confirma al calificar su detención como la de un “chivo
expiatorio”.

Y frente a esa confesión de parte de pocos o ninguno de los integrantes del sector social enfermo del “síndrome de la Chimoltrufia”, recuerda que la alianza electoral más perversa e inmoral la pactaron AMLO y Javier Duarte. Y claro, fue una alianza con fines electorales que significó muchos miles de millones de pesos salidos del dinero público para favorecer al partido Morena en las elecciones
veracruzanas.

Pero de esa inmoralidad política –la que denunciamos aquí el 2 de febrero de 2016–, nadie dice nada. Muchos prefieren la “mamucada” de que la detención de Duarte fue un acto desesperado con fines electorales. ¡De risa loca!

Y si muchos prefieren olvidar la alianza de AMLO con Duarte, otros tantos quieren borrar las pruebas contundentes de que mientras el Gobierno federal preparaba la denuncia formal contra Javier Duarte y mientras el exgobernador era buscado en todo el mundo, López Obrador se daba a la tarea de solapar a Javier Duarte.

Por ejemplo, el 12 de abril de 2016 –hace un año–, en la comunidad de Tampico Alto, Veracruz, AMLO denunció en la plaza pública que “Carlos Salinas de Gortari está detrás de la campaña contra Javier Duarte”, porque según el locuaz tabasqueño, “la mafia del poder pretende favorecer la candidatura de Miguel Ángel Yunes”.

Meses después, el 21 de octubre del mismo 2016, en Parral, Chihuahua, López Obrador acusó al PRI y a Peña Nieto “de convertir a Javier Duarte en chivo expiatorio con fines electorales” y dijo que había iniciado una “cacería de brujas”, ya que la PGR dio a conocer que había integrado una averiguación previa contra Duarte.

Pero lo más curioso de todo, es que durante los dos últimos años –2015, 2016 y lo que va de 2017–, López Obrador se convirtió no sólo en el principal defensor de las pillerías de Javier Duarte, sino que llegó a insinuar que el pillo exgobernador de Veracruz podría ser exonerado, una vez que AMLO se convierta en
Presidente.

¡Sí, por increíble que parezca…!

Y si lo dudan, basta revisar el Itinerario Político del pasado viernes –14 de abril–, en donde recordamos el “Discurso del Perdón” de AMLO –del 11 de agosto de 2016–, pronunciado ante una selecta audiencia de hombres de empresa y negocios mexicanos, a los que dijo que “cuando sea presidente no habrá venganza, sino perdón” a los políticos ratas y corruptos del
régimen.

Más aún AMLO se atrevió a usar la palabra “amnistía adelantada”, en una suerte de zanahoria para todos los “pecadores” del PRI, PAN, PRD y el resto de partidos, a los que dijo estar dispuesto a perdonar –como si se tratara del Espíritu Santo–, si antes se convierten a su credo, a la Morena de AMLO.

Y claro, el mensaje fue contundente a favor de su amigo Javier Duarte, al que por años solapó y se negó a criticar.

Queda claro que mientras AMLO defendió y solapó a Javier Duarte, Peña Nieto lo atrapó.

Así o más claro, de qué lado está la justicia.

Al tiempo.
16 Abril 2017 04:00:00
El Cuau: ¿idiota util o asesino?
Según distintas versiones periodísticas –no desmentidas por autoridades ministeriales de Morelos–, Cuauhtémoc Blanco, el exfutbolista y Alcalde de Cuernavaca, habría sido autor intelectual del asesinado del empresario Juan Manuel García Bejarano.

La hipótesis surgió de la presunta declaración ministerial del autor material del crimen, José Fierro Escobar, quien al ser detenido en flagrancia, dijo que el exfutbolista “le pagó” 200 mil pesos por matar al organizador de la Feria de Cuernavaca. La versión cobró notoriedad debido a que eran públicas las diferencias –de mentada de madre para arriba–, entre Juan Manuel García Bejarano y Cuauhtémoc Blanco.

Ante la acusación directa, el exfutbolista negó toda relación en el crimen –ni modo que aceptaría que mandó matar a un enemigo–, y a su vez acusó al Gobernador, Graco Ramírez, de presionar y hasta pagar al presunto criminal –a través de la Fiscalía General de Justicia–, para tirar del puesto al exfutbolista.

En éste caso también es cierto que existe una rivalidad política insalvable –incluso públicas mentadas de madre--, entre Blanco y el Gobernador de Morelos. Por eso las preguntas.

¿Quién dice la verdad? ¿Quién miente? ¿Es cierto que el matarife dijo lo que dicen que dijo? ¿Es cierto que El Cuau pagó 200 mil pesos para matar a un adversario político? ¿Habrá llegado “Cuau” a ese nivel de locura? ¿Por qué inventaría un criminal esa versión? ¿A cambio de qué? ¿Será que el Gobernador presionó al criminal para incriminar al Alcalde de Cuernavaca?

Aquí no tenemos respuesta a esas y muchas otras interrogantes que, por obligación legal, debe aclarar la autoridad judicial.

Lo que sÍ sabemos –porque es público entre la clase política morelense–, es que el exfutbolista es otro ejemplo del fracaso de políticos independientes o improvisados. Queda claro que un futbolista inflado en la egolatría de ídolo nacional, al que dan una pizca de poder público, resulta en un enfermo de poder. Y es que el poder “atolondra a los inteligentes y enloquece a los tontos”.

Como todos saben, El Cuau” es un analfabeta funcional –que no conoce la “o” por lo redondo–, que no sabe y menos entiende que en la democracia representativa el alcalde es electo para servir al pueblo y que, por tanto, es un empleado del pueblo.

Al “Cuau” le han hecho creer que el cargo de alcalde es una más de sus propiedades y que el dinero público es suyo y lo puede gastar a su antojo, sin dar cuentas a nadie. Y también cree que es “el virrey de Cuernavaca” y, por tanto, sus decisiones son divinas y no deben ser contrariadas.

Esa ignorancia de los básicos del poder, de la responsabilidad pública, aunado al culto a la personalidad y a su origen de fajador callejero, dieron comoresultado un alcalde locuaz, frívolo, engreído, enfermo de poder y que a todos trata como sirvientes.

Y si al potaje se agrega que no pocos de sus amigos y “soplones” tienen presuntos vínculos con el crimen organizado, el coctel es de una explosividad impredecible, capaz de cualquier cosa, incluso de llegar al
crimen.

Por eso la pregunta que muchos se hacen en Cuernavaca. ¿Es El Cuau un idiota útil o un asesino?

Al tiempo.
14 Abril 2017 04:00:00
¡No huyan corruptos; AMLO los perdonará!
Como todos los católicos saben, los actuales son días de perdón y arrepentimiento.

Lo que pocos saben –sean católicos, protestantes o pertenecientes a otros credos–, es que desde diciembre de 2018 y todos los días y años por venir serán de gloria y perdón; días y años en donde corruptos, rateros y criminales serán perdonados por igual, con sólo declarar su fe a la nueva Morena –la de AMLO–, no la guadalupana.

Y es que cuando López Obrador sea presidente de los mexicanos, todos los días los meses y los años serán Semana Santa: arrepentimiento y perdón. ¿Lo dudan?

No se trata de una broma. Tampoco de una metáfora y menos un juego de palabras. Simple y llanamente seguimos al pie de la letra la doctrina del mesías presidencial.

Y es que el 11 de agosto de 2016 –ante un auditorio de hombres de dinero y empresa–, López Obrador pronunció lo que desde esa fecha se conoce como “el Sermón del Perdón”.

Prometió: “Les decimos a los integrantes del grupo en el poder que, a pesar del gran daño que le han causado al pueblo y a la nación, no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que, ante su posible derrota, en 2018, no habrá represalias o persecución para nadie. Declaramos esta amnistía anticipada, porque lo que se necesita es justicia, no venganza”.

¿Qué tal…? Pero que nadie sea asuste, no se trató de una declaración “banquetera”, de una improvisación y menos de una suplantación. En realidad se trató de un discurso cuidadosamente preparado, para una audiencia selecta y leído con puntualidad por AMLO.

¿Y qué quiere decir el mensaje?

Que desde hoy, Obrador regala indulgencias, perdón a corruptos y ratas del poder. Y es que “el gobierno de AMLO” será una permanente Semana Santa; jornadas de perdón, redención y sábados de gloria.

Pero tampoco fue todo. Obrador profundizó: “Respetamos a quienes sostienen la máxima de, ni perdón ni olvido, pero no la compartimos. Podríamos decir: olvido no, perdón sí. En esta virtud, igual que en la honestidad, reside la esperanza de un mejor porvenir. Si hacemos a un lado el odio y optamos por el perdón, podremos caminar con el emblema de la honestidad hacia una sociedad mejor”.

Lo anterior significa que en Los Pinos no habrá un presidente y menos un político. Y no se diga un estadista.

A partir del 1 de diciembre de 2018, en la casa presidencial despachará un predicador que escuchará los pecados de los pillos de la política y del crimen, que les exigirá una penitencia y luego les otorgará el perdón.

Por eso, de nada se deben preocupar Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas preso en Estados Unidos por transa; nada debe alterar la paz del exfiscal Veitya de Nayarit, ni los Duarte de Veracruz y Chihuahua. ¿Por qué no deben preocuparse?

Porque una vez que el nuevo mesías sea coronado, pillos y ratas serán perdonadas. Y si aún mantienen dudas, basta ver la “cargada” de pillos y ratas que salen de todos los partidos y engordan las filas de Morena. Y los pillos de los pillos –como Manuel Bartlett–, hoy son prohombres de Morena.

¿Y por qué, si Bartlett y muchos otros, han sido purificados en las aguas de la Morena de AMLO, no serán perdonados, rehabilitados y reinstalados en sus puestos los 17 gobernadores rateros que han sido acusados de transas en los últimos 16 años. ¿Saben quiénes son?

Resulta que en los últimos 16 años, gobernadores del PRI, PAN y PRD han sido investigados por rateros, de los cuales seis están presos, cuatro siguen siendo investigados y los restantes siete pisaron la cárcel pero han sido absueltos.

Actualmente se encuentran presos Guillermo Padrés, exgobernador del PAN en Sonora; Jesús Reyna García, exgobernador interino del PRI en Michoacán; Andrés Granier, priista que gobernó Tabasco; Mario Villanueva, gobernador del PRI en Quintana Roo, y Luis Armando Reynoso Femat, exgobernador del PAN en Aguascalientes.

Como saben, en días pasados fue detenido en Italia Tomás Yarrington, gobernador priista de Tamaulipas, quien podría no regresar a México.

También salió de prisión –con el beneficio de la prisión domiciliaria, por prescripción médica–, Flavino Ríos, exgobernador interino de Veracruz.

Pero han pisado la cárcel y salido por diversas razones, Rodrigo Medina, exgobernador de Nuevo León; Humberto Moreira, exmandatario de Coahuila; Pablo Salazar, exgobernador de Chiapas; Narciso Agúndez, exmandatario de Baja California, y Juan Sabines, de Chiapas.

Y siguen prófugos Javier y César Duarte, de Veracruz y Chihuahua, y Roberto Borge.

¡Que nadie se preocupe, AMLO los perdonará a todos!

Al tiempo.
13 Abril 2017 04:00:00
‘Narcopolítica’: ¿quién se salva?
La detención de Tomás Yarrington reavivó el viejo debate de la “narcopolítica” en México.

Sin embargo, frente a la presidencial de 2018 muchos ingenuos suponen que la combinación de política y narcotráfico sólo afecta al PRI.

En si vemos los casos recientes y analizamos a “botepronto”, parece que la “narcopolítica” es sólo “pecado” del PRI. Pero si rechazamos maniqueísmo y malquerencia partidista, concluiremos que ningún partido se salva de solapar o participar en la “narcopolítica”.

Y es que “el negocio criminal” –igual que el alcoholismo–, no respeta militancia partidista, jerarquía política o nivel de Gobierno. La “narcopolítica” ataca a políticos de todos los niveles y todas las doctrinas. Nadie se salva.

¿Lo duda?

1.- El priista de más reciente vinculo con el narcotráfico –vínculos probados legalmente–, se llama Tomás Yarrington. Pero la historia de la “narcopoítica” y el PRI es vieja; viene de tiempos de Mario Villanueva, de otros gobernadores de Tamaulipas, Durango, Jalisco, Nayarit, Colima… y en meses recientes cayó el gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna.

2.- Pero en las izquierdas muchos quieren olvidar la estrecha relación entre Andrés Manuel López Obrador y la familia Abarca, en Iguala. Como saben, los Abarca fueron jefes del grupo criminal Guerreros Unidos, los que secuestraron e incineraron a los 43 de Ayotzinapa. Y son muchos los que pretenden olvidar que los Abarca se empoderaron gracias a López Obrador.

3.- Y, aunque muchos voltean para otro lado –y aunque no lo crean–, en el escándalo de Abarca y el crimen de los 43, también aparecen involucradas Delfina Gómez y Yeidckol Polevnsky, colaboradoras de AMLO.

Según información oficial, Delfina y Yeidckol reclutaron a los Abarca durante la estrategia de crecimiento de Morena en Guerrero. De eso nadie dice nada, a pesar de que hoy Delfina es la candidata de Morena al Edomex.

4.- Más aún –y de acuerdo con los mismos datos oficiales– la llegada del crimen organizado a Texcoco se vincula con la llegada a la Alcaldía de Delfina Gómez, aliada del experredista, líder de Morena y Alcalde de Texcoco, Higinio Martínez.

Y si dudan de los presuntos vínculos criminales de Delfina y de Higinio, basta voltear la mirada a la ola de terror que hoy se vive en la llamada Feria del Caballo. Narcomantas, vehículos incendiados, volantes que caen del cielo… Y todos niegan la “narcopolítica” en Texcoco.

5.- Los políticos del PAN también han sido tocados por el crimen. Hace días, el Gobierno de Estados Unidos llevo a prisión al fiscal de Nayarit Édgar Veytia. Pero resulta que Veytia no sólo fue “palomeado” por todo el Congreso Nayarita –incluidos los panistas–, sino que el exgobernador Antonio Echavarría –militante del PAN–, hizo negocios poco claros con Veytia.

Hoy, el hijo del exgobernador es candidato del PAN y el PRD al Gobierno de Nayarit. Y hoy nadie reconoce los tratos del PAN con Veytia.

6.- Pero la relación de la “narcopolítica” estimulada por Édgar Veytia cruzó las fronteras de Nayarit. El fiscal Veytia también financió parte de la campaña del independiente Jaime Rodríguez Calderón, actual Gobernador de Nuevo León. ¿Quién le ha pedido una explicación sobre el dinero negro que utilizó en su campaña al Gobernador “Bronco” de Nuevo León?

7.- Además, es parte de la picaresca política –y del cinismo partidista–, el grosero proceder legislativo de perredistas que en su momento –y sólo para vengarse de Felipe Calderón–, hicieron diputado federal a un conocido narcotraficante; a Julio César Godoy Toscano, brazo derecho de “La Tuta”, jefe de los sanguinarios Caballeros Templarios.

El autor intelectual de ese lance de la “narcopolítica” se llama Alejandro Encinas, hoy “apapachado” por López Obrador y reputado colaborador de Delfina Gómez. ¿A quien ha rendido cuentas Encinas sobre su gusto por la “narcopolítica”?

8.- En el caso del PAN también existen narcogobernadores. En la memoria de los morelenses aún está presente el nombre de Sergio Estrada Cajigal, conocido por los escándalos del “helicóptero del amor”. El gobernador Cajigal abrió las puertas de Morelos a las bandas criminales. Y el escándalo del “helicóptero del amor” cobró relevancia porque Estrada Cajigal, viajaba con la hija de un renombrado narcotraficante.

9.- Hoy pocos recuerdan al senador Lázaro Mazón, activo perredista que por años soñó con el Gobierno de Guerrero. Cayó en desgracia cuando sus aliados políticos, los señores Abarca de Iguala, fueron descubiertos como los jefes de los Guerreros Unidos.

La lista es larga. Queda claro que nadie se salva de la “narcopolitica”.

Al tiempo.
12 Abril 2017 04:00:00
¡‘Legión de idiotas’ y barbarie!
En abril de 1793, luego del triunfo de la Revolución Francesa, se creó el Comité de Salud Pública, integrado por un puñado de ciudadanos jefaturados por Maximiliano de Robespierre.

La creación de dicho “comité” fue el inicio de un “régimen de terror” –una de las más feroces dictaduras–, que germinó con el argumento de que la justicia popular era la única manera de salvaguardar “la salud del Estado”.

El Comité de Salud Pública no fue otra cosa que el ejercicio de la justicia revolucionaria –que envió a la guillotina todo aquel que pensara distinto al planteamiento revolucionario–, en “manos del vulgo”, en donde bastaba el señalamiento y/o la delación, para que el señalado o el delatado terminara en la Guillotina.

Hoy, cuando han pasado 224 años del terror desatado en Francia por Robespierre –quien fue víctima de su propia dictadura–, en México proliferan modernos Robespierre cibernéticos, mientras que el Comité de Salud Pública se ha modernizado y se ejerce a través de las “benditas” redes sociales.

Y, claro, todos conocen al Comité de Salud Pública del siglo 21. A despecho de muchos, aquí lo hemos bautizado como “la Legión de Idiotas”, versión moderna de una grosera persecución dictatorial a través de las redes.

Y ay de aquel que disienta, que cuestione lo políticamente correcto, que piense diferente, que se atreva a criticar a los dioses de la verdad y a los morenos del nuevo Olimpo político mexicano, porque será visto como la representación demoniaca en la tierra; como la mafia del poder y deberá ser quemado en la hoguera de la las redes, el instrumento criminal de la Legión de Idiotas.

Y la víctima más reciente de la Legión de Idiotas –y víctima de su propia creación, porque al tiempo que es adorador del mesías es víctima de sus fieras–, es el mítico líder estudiantil del 68 mexicano, Marcelino Perelló, que en días recientes fue enviado a la guillotina de las redes –y echado del paraíso–, por cometer “el pecado de la vulgaridad”.

Marcelino ha vivido del mito y del mote, manto que hasta hace semanas lo hacían casi intocable. Sin embargo, en lo que parece un desliz propio de los años –de los años de Radio UNAM, claro–, olvidó no sólo que estaba ante un micrófono de la timorata emisora y de su aún más avejentada audiencia, sino que ignoró las lecciones de la Legión de Idiotas, que no dejan títere sin cabeza.

Juguetón, Marcelino se metió al juego de palabras del escándalo de “los puercos” de Veracruz y sus patanerías infantiles, que los han convertido en carne de líneas ágatas y de redes sociales.

Sin duda que Marcelino dijo una idiotez respecto de la violación y del abuso sexual, desliz del que nadie se habría enterado sin el escándalo mediático de la hoguera y la guillotina de las redes, a pesar de que lo dijo en Radio UNAM.

Pero fue suficiente para desatar la doble moral de millones que detrás de las redes sociales se han convertido en la moderna versión de Robesrpierre y que creen tener en sus manos –manos del vulgo–, la verdad y la justicia.

Sin duda que Marcelino Perelló pudo haber cometido una falta, acaso una falta grave, pero nada que no pueda ser sancionado por las reglas y las normas de la propia UNAM o por la oficina correspondiente en
Gobernación.

Sin embargo, la falta de Perelló no exhibió los supuestos o reales excesos de un líder estudiantil que ya no es intocable. No, la falta de Marcelino exhibió en su desnudez a esa dictadura a la que aquí y en otros espacios muchos se ha referido: la Legión de Idiotas.

¿Quién le da derecho legal, ético, moral o social a los usuarios de redes, para exigir que la UNAM despidiera a Perelló de su programa de radio; quién les autoriza a crear una campaña de linchamiento en contra del otrora líder estudiantil; quién de los miles o millones que piden que Perelló sea echado de la UNAN y casi colgado del Zócalo de la Plaza de la Constitución se salva de la doble moral social que ofende –ya no se diga a las mujeres–, sino derechos fundamentales como los de pensar distinto, disentir, respetar la opinión del otro?

Lo cierto es que las redes y su moderna versión de los Comités de Salud Pública son hoy tan perniciosos como lo fueron las guillotinas de hace más de 200 años en Francia.

Parece que pocos entienden que las faltas, las violaciones a la norma, las infracciones o los delitos, deben ser atendidos, sancionados y castigados por el estado de derecho, que no es otra cosa que el derecho al servicio del
Estado.

No quieren ver que los linchamientos morales, éticos, y cibernéticos son lo más parecido a la justicia por mano propia, al linchamiento físico y la dictadura vulgar.

Las redes y el regreso a la barbarie.

Al tiempo.
11 Abril 2017 04:00:00
¡Se derrumba el independiente!
Durante décadas, la oferta de un “candidato independiente” a los tres órdenes de Gobierno –municipal, estatal y federal-, fue apetitosa “zanahoria” que esgrimieron tirios y troyanos; todo tipo de vividores de la política.

El argumento para empujar potenciales candidaturas “independientes” a una Alcaldía, Gobierno estatal o Presidencial era que los “independientes” no son políticos sino parte de la sociedad civil. Por eso –y por obra y gracia del cielo–, harían bien su trabajo.

Dicho de otro modo, que un “independiente” sería lo más cercano al mandato divino. Por eso, el cuento de los “independientes” consiguió muchos incautos. En realidad fue un recurso “engañabobos” que llevó a no pocos ciudadanos a votar hasta por un “diputados federales independientes” que no sirvió para nada y que la terca realidad se encargó de poner en su sitio.

Pero el caso más reciente –y más sorprendente–, es Jaime Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco”, quien luego de militar en el PRI por más de tres décadas, una mañana despertó convencido –como Gregorio Santa, de la metamorfosis de Kafka–, que no pertenecía al reino de la política, sino al de los bichos de la sociedad civil, epítome de los candidatos independientes.

Y “El Bronco” sorprendió a todos con una meteórica candidatura por la vía independiente, gracias a poderosos apoyos empresariales de Nuevo León y ayudas mafiosas salidas de Nayarit. Al final hizo el milagro, derrotó al PRI y al PAN en Nuevo León.

Sin duda “El Bronco” fue todo un fenómeno, al acabar con el mítico poderío de tricolores y azules que habían gobernado Nuevo León y, en una suerte de némesis del siglo 21, castigó la soberbia de los políticos y vengó la traición a la sociedad. De la noche a la mañana apareció como ejemplo de lo que vendría para México: el reino de los independientes.

Sin embargo, la realidad, siempre terca, derrumbó esos
sueños.

A casi dos años, el gobierno “independiente” de “El Bronco” en Nuevo León, es uno de los mayores desastres en el país. Y díganlo si no, la frase coloquial que recorre todo Nuevo León: “Sí “El Bronco” no puede con los criminales que están en las cárceles, menos puede con los que andan sueltos”.

Y es que sólo en 2016, los homicidios dolosos aumentaron 44% en Nuevo León; los secuestros se incrementaron 29% y la extorsión 22 por ciento. En los primeros 3 meses de 2017 el delito de narcomenudeo registró un alza de 81% y el robo se incrementó 8.9 por ciento.

Otras cifras indican que el robo a persona aumentó de mil 921 a 2 mil 365; el robo de vehículo, pasó de 2 mil 325 a 3 mil 113, un promedio de 346 autos hurtados al mes, cifra superior a los 300 considerados como aceptables. Todos robos con violencia.

En suma, un desastre total. En campaña, “El Bronco” prometió encarcelar al gobernador Rodrigo Medina. Y en efecto, el 26 de enero Medina fue a prisión. Pero sólo estuvo preso 10 horas. Un juez determinó que hubo violaciones en su juicio de amparo. El caso evidenció que Rodríguez Calderón inventó los delitos que le imputa a Medina, y que todo se trata de un show mediático.

Además, incumplió su promesa de campaña de eliminar la tenencia en el estado; colocó a sus familiares en las secretarías estatales de Salud, Educación y del Trabajo, e incluso en la Procuraduría Estatal.

El 10 de febrero de 2016 perdieron la vida 49 reos y otros 11 resultaron heridos en un motín en el penal de Topo Chico, luego que se produjo un incendio en las instalaciones. En junio se volvió a registrar otra riña en el mismo penal, con saldo de tres muertos y 14 lesionados.

Una tercera riña en Topo Chico tuvo lugar el 26 de julio de 2016. El 15 de marzo se dio a conocer que un grupo de reos fue abusado, humillado y grabado en video dentro del penal de Apodaca, donde miembros de una banda delictiva se autogobernaban.

El 27 de marzo se registró una riña en el penal de Cadereyta, con un saldo de 4 muertos y 16 heridos. El 7 de abril se escaparon 8 jóvenes del Centro de Internamiento y Adaptación de Menores de Escobedo y el 1 de marzo “El Bronco” reconoció que su gobierno no puede con la inseguridad y la violencia al solicitar el apoyo del Gobierno federal.

Por si fuera poco, el 7 de abril renunció el coordinador ejecutivo de su gobierno, Fernando Elizondo Barragán. El Gobierno de Nuevo León perdió al único funcionario pensante.

Hoy no pocos esperan la pronta salida de “El Bronco”, ya que de un momento a otro podrían aparecer los vínculos negros con el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia –detenido en Estados Unidos por tráfico de drogas–, quien habría financiado la campaña de Jaime Rodrígiez a la Gubernatura.

¿Votarían por un independiente para 2018?

Al tiempo.
10 Abril 2017 04:00:00
¡Que den ‘por muerto’ a Videgaray…! ¿Será…?
La fórmula empleada por Luis Videgaray frente a las presidenciales del 2018 mexicano es una calca de la utilizada por Andrés Manuel López Obrador en 2006. La diferencia, como saben, es el fraseo.

En 2004 y 2005, López Obrador –entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal–, no tuvo empacho en repetir en todos los tonos que “lo dieran por muerto” para las presidenciales de 2006. Y, como recuerdan, se trató de uno más de los engaños de AMLO.

A su vez, y cada que le preguntan sobre ambiciones presidenciales para 2018, el titular de Relaciones Exteriores dice, repetidamente, “¡no, no y no”. Es decir, hoy, Videgaray dice que “lo den por muerto”.

Sin embargo, igual que lo hizo López Obrador en 2006, hoy todos saben que los “no, no y no” de Videgaray son –en realidad–, “de dientes para afuera”. Es decir, que a pesar de que ha negado todo interés en la candidatura presidencial por el PRI, lo cierto es que Videgaray no se dará por muertos sin pelear hasta la última batalla. Por eso, los hombres del canciller insisten en que están en un grave error quienes lo dan por muerto.

Y tienen razón los cercanos al jefe de la diplomacia mexicana. Y es que, como buen animal político, Videgaray no sólo no está muerto, sino que nadie puede descartarlo para 2018. Y es que, además de jugar una carta personal, Videgaray tiene en sus manos una baraja completa. ¿Y qué quiere decir eso?

Elemental, que si al final de cuentas Videgaray no resulta agraciado por “el dedo de la sucesión”, entonces empujará a sus aliados y compañeros de gabinete, entre quienes aparece Aurelio Nuño y José Antonio Meade.

Incluso, hay quienes dicen que en esa lista también se localiza el exrector y titular de Salud, el doctor José Narro, a quien manos interesadas empujan a las alturas del imaginario colectivo, en una suerte de moderno “globo de Cantolla”.

Sin embargo, y a pesar del incansable activismo del grupo político de Videgaray –y de su cercanía e influencia frente al presidente Peña Nieto–, lo cierto es que ni todos juntos, “los hombres” de Videgaray” logran los números de conocimiento y preferencia electoral que por años ha mantenido el titular de Gobernación, Miguel Osorio.

Es decir, que a pesar de los golpes bajos que durante años ha enfrentado el titular de Gobernación, a pesar de la fuga de “El Chapo” y que durante meses fue el único que le hizo frente a AMLO, nada ni nadie ha podido “tirar” a Osorio de las encuestas.

Y es que en todos los muestreos de opinión Osorio aparece como tercero en discordia, no lejos de Margarita Zavala y AMLO, que son punteros en todos los ejercicios demoscópicos. Más aún, en todas las combinaciones entre distintos presidenciables del PRI, PAN, PRD y Morena, Miguel Osorio se mantiene en tercer lugar, lo que confirma que más allá de grillas, intrigas, peleas y guerras intramuros del gabinete, el jefe de la gobernabilidad del país sigue en la pelea de 2018.

Pero no sólo eso. A despecho de muchos, Osorio sigue como puntero en las encuestas. Y, precisamente por su condición de puntero, ha sido el hombre a vencer desde el arranque del gobierno de Peña Nieto.

También por eso se han tejido toda clase de intrigas, supuestas peleas, imaginarios mensajes de que lo mandaron “a la congeladora del poder” y hasta se ha inventado que el presidente Peña Nieto le retiró no sólo su amistad sino la palabra.

Ese potaje propio de la intriga palaciega de los tiempos sucesorios no se sostiene por ningún lado.

Y es que, en ninguna parte del mundo, el jefe de las instituciones puede darse el lujo de romper relaciones con el colaborador que más necesita en el último tercio de su gestión; el hombre capaz de garantizar la gobernabilidad del país, más allá de que pudiera o no ser el elegido.

Y si en algún momento es fundamental la gobernación interna del país, es justo en los previos al alumbramiento del sucesor. Y en esa materia, Osorio es hoy el más eficaz, más allá de que en pocos meses pudiera sea o no el elegido…

Y se equivocan quienes creen que el PRI procesará su candidatura presidencial igual que lo hacen el PAN, el PRD o Morena. Se equivocan aquellos que por adelantado dan como ganador a tal o cual y por muerto a mengano o perengano.

No, en el PRI lo único seguro es que aún no hay nada para nadie.

Al tiempo.
09 Abril 2017 04:00:00
Caso BMW: justicia ciega
El 31 de marzo, Carlos Salomón Villuendas Adame conducía un auto BMW a casi 200 kilómetros –por Paseo de la Reforma–, que impactó en un poste, lo que costó la vida a cuatro de sus acompañantes.

Gracias a los sistemas de protección del vehículo –bolsas de aire–, el conductor resultó ileso, a pesar de que el vehículo se destruyó por completo.

Según el Código Penal de la CDMX, el conductor del vehículo es presunto responsable por cuatro homicidios, tipificados en una sola conducta: homicidio culposo agravado. Y es “agravado”, por la presunta ingesta de alcohol del conductor, a quien distintas fuentes acreditan consumo drogas.

Por el delito de homicidio culposo, el Código Penal establece –en el Artículo 140–, la mitad de la pena prevista por el delito de homicidio simple, que va de 8 y 20 años de prisión. Es decir, que el conductor del BMW podría recibir una pena máxima de sólo 14 años de prisión por los cuatro homicidios.

Dicho de otro modo, que según la “peregrina” justicia mexicana, se castiga con la misma pena corporal –los mismos años de cárcel–, al que provoca la muerte de un amigo en un evento accidental –como el “del BMW”–, que al que provoca cuatro muertes.

Para la justicia mexicana valen los mismos años de prisión la muerte de un ciudadano fallecido en un “homicidio culposo agravado”, que cuatro ciudadanos fallecidos en el mismo evento.

Incluso se podría concluir que en el “homicidio culposo agravado” es más barato por docena. Se paga la misma pena por un homicidio que por cuatro, tipificados bajo esa figura penal.

Así pues, en groseros términos aritméticos, el conductor del BMW que accidentalmente chocó y provocó la muerte de cuatro acompañantes, pagará una pena corporal de 3 años 6 meses por la muerte de cada uno de sus compañeros de fiesta muertos.

Todo ello sin contar las mentiras y argucias leguleyas que el presunto responsable y sus abogados desplegaron para no pagar por la imprudencia.

Por ejemplo, el conductor se negó a exámenes toxicológicos, y luego su abogado presentó un supuesto examen que exonera al conductor de la ingesta de alcohol o drogas.

En un primer momento el presunto responsable cambió de nombre y dijo llamarse “José”. Pretendió hacer valer la influencia del padre, un expolicía y perseguido de la justicia. Luego dijo desconocer a sus acompañantes, para desligarse de la responsabilidad, hasta que fue denunciado en redes.

Más adelante, para no pagar reparación de daños, dijo que era paletero, con un salario mensual de mil pesos, al tiempo que fueron borradas de redes todas las evidencias de su vida ostentosa.

Abogados ligados a la defensa de las víctimas dicen que la mafia criminal ligada a Carlos Salomón Villuendas Adame –mafia vinculada a la venta de drogas– mueve todo lo necesario para sacarlo “limpio” de prisión.

Justicia ciega, sorda y pendeja.

Al tiempo.
07 Abril 2017 04:07:00
Amlo: ¡peligro para México y… EU!
Por curioso que parezca, el slogan que resultó demoledor para Andrés Manuel López Obrador –el candidato presidencial del PRD en 2006–, ya es lema de campaña en Estados Unidos, para el 2018 mexicano.

Como recuerdan, el estratega de la campaña presidencial de Felipe Calderón, Antonio Sola, diseñó un llamativo slogan que –según no pocos especialistas– resultó determinante en la derrota de AMLO.

Nos referimos al estribillo “López Obrador es un peligro para México”.

Y es que apenas en días pasados John Kelly, secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, dijo –en comparecencia con senadores de su país–, que de llegar a la presidencia en México, López Obrador sería un peligro para México y para Estados Unidos.

A pregunta concreta del senador John McCain, el jefe de la seguridad interna del Gobierno de Trump dijo: “si la elección en México fuera mañana, probablemente se tendría a un antiestadunidense de ala izquierdista como Presidente de México”.

Frente a esa respuesta McCain repreguntó: “¿eso puede ser bueno para Estados Unidos?”.

Kelly dijo que “no sería bueno ni para México ni para Estados Unidos”.

Poco después de que la información sobre el tema se difundió en México, no pocos seguidores del partido rojo de AMLO reaccionaron con beligerancia previsible. Acusaron de intromisión, sumisión, colonialismo y todo lo que la imaginación produce sobre el viejo concepto del “imperialismo yanqui”.

Pero, contrario a sus seguidores y “corifeos”, Obrador respondió mesurado. En su cuenta de Facebook dijo a Kelly: “no somos antiestadunidenses, ese pueblo merece nuestro respeto”, y luego de elogiar a presidentes como Roosevelt, AMLO actuó como si ya fuera el próximo Presidente mexicano: “nuestra relación con Estados Unidos será de amistad y cooperación, pero no de sometimiento. Somos un país libre y soberano.

Pero la percepción de que AMLO es un peligro continental –más que un peligro en México–, toma carta de naturalización más allá de Estados Unidos.

Por ejemplo, en recientes declaraciones formuladas en México, los venezolanos en el exilio, Tamara Sujú y Freddy Guevara, señalaron que los mexicanos deben tener cuidado al elegir a su próximo presidente. ¿Por qué la recomendación?

Porque los venezolanos opositores al régimen dictatorial de Maduro tienen claro el peligro que corre la democracia mexicana con un populista como López Obrador. ¿Y por qué lo tienen claro? Porque lo viven en carne propia.

En entrevistas por separado, Tamara Sujú y Freddy Guevara, dijeron que la dictadura venezolana empezó a partir de condiciones políticas similares a las que hoy se viven en México. Es decir, hartazgo social de la política y los políticos y la aparición de un “mesías” que promete la gloria.

Que los mexicanos “se vean en los espejos de Venezuela y Estados Unidos” recomendaron Tamara Sujú y Freddy Guevara.

Pero, si dudan de la similitud de los proyectos políticos de Obrador y la dictadura de Maduro en Venezuela, basta contrastar la postura de John Kelly respecto que AMLO es un peligro para México y Estados Unidos, con la posición pública de John Ackerman, el principal asesor de Obrador, en materia exterior.

Hace pocos días, el articulista de El Financiero, Fernando García Ramírez reveló que John Ackerman es “nuestro hombre en México”, según los propios intereses rusos.

Es decir, que “Juanito” Ackerman es colaborador de la televisora estatal rusa Rusia Today –que en México se puede ver en el canal 710 de Izzy-; canal de televisión que ha resultado un eficiente colaborador de la dictadura de Maduro y de otros intentos intervencionistas del Gobierno de Putin.

El 22 de noviembre de 2014, Ackerman dijo a Max Keyser, conductor de Rusia Today, lo siguiente “si recibiéramos el apoyo por parte de los medios internacionales, como ustedes, Morena triunfaría como Syriza y Podemos”.

Además, García Ramírez explica que Ackerman “no se presenta como analista, sino como representante de Morena en la televisora de Vladimir Putin”.

A su vez el 21 de abril de 2015, el conductor estelar de la televisión Rusa, el citado Max Keyser, se refirió a Ackerman como: “nuestro hombre en México”, como si se tratara de espía ruso.

Lo curioso del asunto es que simpatizantes y aplaudidores de AMLO, nada dijeron de que Ackerman invita a los rusos a entrometerse en el 2018 mexicano, mientras se soltó la jauría contra la declaración del secretario de seguridad interna de Estados Unidos, John Kelly, quien según la jauría de las redes sociales es el mejor ejemplo del intervencionismo en el México electoral de 2018.

¿Es AMLO un peligro global?

Al tiempo.
06 Abril 2017 04:00:00
¡El odio militante!
Ya documentamos que la memoria de muchos mexicanos con derecho a votar y ser votados, tiene un poderoso componente militante que los hace ciegos, sordos y mudos a toda crítica que involucra a su ídolo político. A eso le llamamos memoria militante.

Pero en tiempos de redes, de verdades alternativas y legiones de idiotas el odio también se ha contagiado de la militancia partidista.

Por ejemplo, no es nuevo el odio a los periodistas que piensan distinto. Incluso, no pocos periodistas siembran odio contra otros colegas que disienten de ellos o que tienen una idea o un pensamiento diferente.

Pensar distinto y hacer público el pensamiento diferente –sea en prensa, radio, televisión o redes– es causal de rabiosos ataques de todos aquellos que dicen poseer la verdad, de los iluminados, de los que hablan con Dios y con el diablo.

En México, pensar distinto y expresarlo de manera pública es el mayor pecado entre sel gremio periodístico. Es causal de muerte.

Es decir que aquellas que serían grandes virtudes en una democracia moderna y consolidada –hablamos de la pluralidad informativa y la diversidad de pensamiento expresadas en los medios–, en México son un pasaporte a la muerte. Por ejercer y defender esas virtudes democráticas, han sido asesinados más de 100 periodistas mexicanos en el nuevo siglo.

Pero en los tiempos de polarización política, en tiempos electorales, de redes y legiones de idiotas, el odio al pensamiento distinto ya alcanzó una nueva categoría, la de odio militante.

Y es que para muchos periodistas que han olvidado los básicos del oficio y que defienden una militancia partidista –y para otros que nunca aprendieron el oficio, menos los básicos–, es sinónimo de odio, traición, desprecio y hasta furibundos ataques públicos y amenazas de muerte negarse a militar al lado del ídolo político del momento o cuestionar su estratagema y sus objetivos políticos.

Para esos periodistas y esos políticos y ciudadanos, los actuales no son tiempos de disentir, debatir, discutir, criticar y del ejercicio saludable de la autocrítica. No, para todos ellos los actuales son tiempos de odio contra el que piensa distinto o contra el que se niega a militar y decide criticar los excesos, abusos, incoherencias e incongruencias del ídolo político del momento.

Pero ese odio se transforma en furibunda agresión cuando un periodista o un ciudadano de a pie se atreve a cuestionar al prohombre de la política, al salvador de la patria, a AMLO.

Entonces aparece rabioso el odio militante que se expresan mediante todo tipo de insultos, ofensas, descalificaciones y llega al extremo delirante de la amenaza de muerte. No estar con AMLO, por ejemplo, o cuestionar sus excesos demagógicos y engañabobos, empuja a la rabiosa legión de idiotas a calificar al periodista o al ciudadano de traidor, vendido y sirviente de “la mafia del poder”.

Y esa enfermedad del odio militante es más furibunda cuando aparecen Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto; “demonios” que son la caricatura del odio militante de AMLO. ¿Quieren ejemplos?

Como todos recuerdan, AMLO ha insultado a mujeres como Ruth Zavaleta, Margarita Zavala y recientemente a Delfina Gómez. El insulto a esas tres mujeres –sólo por citar tres casos–, no sólo no fue cuestionado por los rabiosos grupos feministas que dicen defender la causa de género, sino que fue premiado y aplaudido por las propias mujeres.

Sin embargo, cuando Felipe Calderón hizo circular un tuit juguetón con el nombre de Delfina Gómez y el término coloquial de “delfín” en la política, la emprendieron a palos contra Calderón. De locos, entonces Calderón cometió la peor de las ofensas contra una mujer.

¿Por qué la ceguera, sordera, pérdida del habla de los y las simpatizantes de AMLO cuando el eterno candidato presidencial ofendió a mujeres opositoras a su causa?

AMLO ha insultado a políticos, presidentes, periodistas, académicos y sobre todo insultó a los ciudadanos con una montaña de mentiras sobre el supuesto fraude en 2006 y 2012 y hasta con la toma del corredor Reforma Zócalo. ¿Y ninguno de sus adoradores abrió la boca, nadie dijo nada, y peor, muchos aplaudieron el insulto?

Pero Calderón manda un tuit burlón de los fanáticos de AMLO y rabiosa la jauría se lanza contra Calderón, empezando por ignorantes de la política y de lo que pasa en México, como Gael García.

Y del presidente Peña Nieto, ni hablar. El odio sembrado en su contra es demencial. En días pasados dijo que la supuesta crisis que vive México está en la mente de los que la imaginan.

La legión de idiotas lo apaleó. Y, claro, nadie leyó a Enrique Quintana, en El Financiero, quien con dato duros demostró que la crisis económica es un invento con fines electoreros.

Así el odio militante.

Al tiempo.
05 Abril 2017 04:00:00
Edomex: otro abuso contra las mujeres
En la última década, los partidos opositores al PRI utilizaron como arma político-electoral una de las tragedias sociales más cuestionables, el feminicidio.

Y dos fueron las razones por las que opositores del PAN, PRD y Morena centraron las críticas en el Estado de México y en la incidencia de los feminicidios.

1.- Que el feminicidio es uno de los delitos de mayor impacto emocional. Vale recordar que la política electoral es, sobre todo, un golpe a las emociones.

2.- Porque desde hace una década los opositores veían a Enrique Peña como potencial aspirante presidencial. Y hoy insisten en la estratagema del golpeteo contra Eruviel Ávila, porque cada voto ganado en el Estado de México es –por decirlo suave–, oro puro en la presidencial de 2018.

Y no, nadie niega la existencia de feminicidios en el Estado de México y en otras entidades del país. Si, proliferan los feminicidios pero muchas veces las cifras son interpretaciones a modo, con fines políticos y hasta tramposas.

Pero hoy en el Estado de México existe otro abuso contra las mujeres del que nadie quiere hablar, menos las mujeres. Abuso exhibido ante millones de personas –millones de mujeres–, a través de millones de mensajes de radio y televisión, todos los días y en todo el país.

Y, a pesar de ese grosero abuso, nadie dice nada. ¿De qué abuso hablamos? Vamos por partes.

¿Qué pensarían los millones de mexicanos con derecho a votar –en especial millones de mujeres con derecho a sufragio–, si en su momento los candidatos presidenciales Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto aparecieran en millones de spots haciendo campaña a nombre de una candidata a un Gobierno estatal?

¿Qué pensarían esos millones de votantes, hombres y mujeres, si en los spots electorales, Calderón o Peña se atrevieran a hablar en nombre de una mujer que sólo asentaría con la cabeza o esbozaría una sonrisa?

¿Qué pensarían las valientes mujeres que todos los días defienden la dignidad de género, si Calderón y Peña aparecieran en spots de la candidata en cuestión, en los que ya nisiquiera apareciera la candidata, sino que los señores Calderón y Peña aparecieran solos en los spots, hablando de las propuestas de la candidata?

¿Qué habrían dicho –frente a ese hipotético abuso sin nombre de Calderón y Peña–, los millones de mujeres guerreras que todos los días defienden la lucha de género, que hicieron causa de vida la defensa de la dignidad y el respeto de las mujeres?

¿Qué habrían dicho de Calderón y Peña los miles de activistas mujeres que en todo el país censuran –con toda razón–, a políticos abusivos y machistas y que exigen y defienden la cuota de género de las mujeres en las elecciones; que reclaman trato igual y paga igual…? ¿Qué habrían dicho las mujeres que con talento y talante motejaron como “juanitas” a las mujeres de la política que son usadas por hombres sin escrúpulos para fines electorales?

Todos se imaginan la madriza a Calderón y Peña, por el abuso a una mujere candidada, como la que proponemos en la hipótesis de trabajo.

¿Pero qué creen?

Que en la realidad, están ciegas, sordas y mudas todas esas mujeres que por años defendieron el respeto a las mujeres, que han denunciado el abuso contra las mujeres, que exigen respeto a la dignidad de las mujeres, que plantearon y reclamaron trato igual para las mujeres en la política.

¿Y por qué están ciegas, sordas y mudas todas esas mujeres –y muchos hombres–, que dicen defender y respetar a las mujeres?

Están ciegas porque no quieren ver el grosero abuso que ejerce todos los días Andrés Manuel López Obrador contra la candidata Delfina Gómez a través de millones de spots que se transmiten a todo el país. Están sordas porque no quieren escuchar esa insultante suplantación y el ofensivo abuso político electoral de la más censurable “juanita” de la historia. Y están mudas porque prefieren guardar silencio que cuestionar y enfrentar al abusador.

Ninguna de esas mujeres quiere ver y menos denunciar el ominoso abuso de parte de un político depredador –como López Obrador–, que pasa por encima de la dignidad de una mujer para lograr sus fines personalísimos de poder.

¿Dónde están las escritoras, periodistas, intelectuales, académicas, abogadas, deportistas; las mujeres de ciencia y las mujeres del poder, que nada dicen de “La Juanita” candidata del “partido rojo” y del abusador?

Las enfermedades políticas en tiempos electorales son la ceguera, la sordera y la pérdida del habla.

En febrero, Morena –el partido rojo–, lanzó un spot en el que Delfina Gómez aparecía acompañando a López Obrador, quien prometía mientras la candidata se limitaba a sonreír y asentir.

Hoy, Delfina es inexistente. En el nuevo spot, aparece AMLO solo, hablando a nombre de la candidata del partido rojo.

Escandaloso abuso de una mujer en el Estado de México. Y todos callan porque el abusador es dios.

Al tiempo.
04 Abril 2017 04:00:00
Chihuahua: ¡‘plata o plomo’ a los periodistas!
La historia la confirmó una fuente oficial, federal.

Casi todos los periodistas que trabajan en el estado de Chihuahua, sean de prensa, radio y/o televisión, lo hacen bajo amenazas de muerte. Otros periodistas colaboran, de manera forzada, con el crimen organizado.

En pocas palabras; en Chihuahua impera la “ley de la plata o el plomo”

En todos los casos, las amenazas provienen del Cártel del Golfo. En todos los casos los mensajes hacen saber al periodista que los criminales conocen “santo y seña” de cada uno; dónde vive, dónde trabaja, a sus familiares y cuál es su situación económica, académica, patrimonial y… todo.

Otras fuentes aseguran que nadie se escapa, y menos dueños de medios y concesionarios de radio y televisión.

Hasta hace meses pocos creían en las amenazas, pero luego de los asesinatos de Jesús Rodríguez Samaniego y Miroslva Breach –los dos ocurridos en la gestión de Javier Corral–, la mayoría de los periodistas de Chihuahua prefieren el silencio, el bajo perfil y la autocensura.

Otros, en cambio, prefirieron abandonar el oficio o salir del estado.

Es el tamaño de la crisis de violencia e inseguridad contra los medios y los periodistas que se vive en Chihua-hua y que llevó a editores del Norte de Ciudad Juárez, a decidir el cierre de su edición impresa, con el argumento de que en Chihuahua no existen garantías elementales de seguridad para el ejercicio periodístico.

Y es que luego del asesinato de Jesús y Miroslava Breach y luego del cierre de la edición impresa del Norte de Ciudad Juárez, ningún periodista en activo se atrevió a hablar del tema. El argumento es de mucho peso: “miedo”

Todos tienen miedo, en especial al inicio del actual gobierno, el de Javier Corral. Y es que en la gestión del panista se produjo la alianza de dos gemelas perversas y pervertidas; la animadversión del gobierno de Corral contra los medios y la persecución del crimen organizado contra los periodistas.

¿Quién garantiza hoy la seguridad, la vida, la integridad, las familias y los bienes de los periodistas, cuando el Gobierno estatal de Chihuahua los considera “perros del mal” y cuando los criminales los incluyen en sus listas de ajustes y amedrentamiento.

Si lo dudan, basta leer la cartulina exhibida recientemente en una de las principales calles de Ciudad Juárez.

“Esto es para que estes enterado “Corral si me sigues mandando a tus achichincles los voy a matar a todos querias guerra, pues ya la tienes” Estoy agarrado de alguien mas poderoso y también a esos osicones periodistas no se metan en lo que no les importa y en una guerra que no van a ganar porque los voy a matar a todos a la verga Atte El 80 (sic)”…

¿Qué significa que en democracia se produzcan asesinatos como los de Jesús Rodríguez y Miroslava Breach? ¿Qué significa en la joven democracia mexicana el cierre de un medio como Norte de Juárez?

En rigor, asistimos a la muerte de la democracia en Chihuahua. Y a la muerte parcial de la democracia en México. ¿Por qué?

Porque, como saben, la libertad de expresión y el ejercicio libre del periodismo requieren garantías elementales para preservar la integridad y la vida de los trabajadores de los medios. Y es que la libere expresión y el periodismo libre son el termómetro que mide la salud democrática. Y cuando ese termómetro está muerto, la democracia también.

Pero la tragedia en Chihuahua y en Juárez es peor si recordamos que Juárez y Chihuahua son cuna de la democracia mexicana, cuando traemos a la memoria el “fraude patriótico” del hoy campeón de la democracia, Manuel Bartlett, quien desde Gobernación –en la gestión de Miguel de la Madrid–, avaló unas elecciones tramposas, parciales y manipuladas que despojaron al PAN y a su candidato Francisco Barrio, del Gobierno en Chihuahua.

Entonces, todo Juárez, todo Chihuahua y todo México protagonizaron una de las expresiones democráticas emblema de las libertades en México. En Juárez y en Chihuahua nacieron “los bárbaros del norte”; nació ese motor de la democracia conocido como Luis H Álvarez y el “tractor” de las libertades “Maquio” Clouthier.

A partir de las gestas democráticas de Chihua-hua también se gestaron los cambios democráticos que dieron origen al IFE, y a las elecciones confiables y nació la protesta de todos los intelectuales unidos –a pesar de sus diferencias–, contra la manipulación electoral; Octavio Paz, Aguilar Camín, Enrique Krauze, Gabriel Zaid…

¿Qué pasó en Chihuahua, que en 30 años pasó de “cuna de la democracia” a tumba de la democracia?

El PAN de un verdadero demócrata, como Luis H. Álvarez tejió la cuna democrática. Y el PAN de Javier Corral y de Ricardo Anaya cavaron la tumba.

Al tiempo.
03 Abril 2017 04:00:00
¡Duarte no pisará la cárcel!
Como si se tratara de un gran logro, Javier Corral, Gobernador de Chihuahua, festejó que la Procuraduría Estatal “obsequió” una orden de aprehensión contra el exgobernador César Duarte.

“¡Ya es prófugo de la justicia… por el delito de peculado…!”, dijo a gritos el gobernador Corral, quien en ese caso sí proporcionó detalles de la “averiguación previa” y hasta se aventuró a dar “santo y seña” del lugar donde podría estar escondido “el otro” Duarte, detalles que negó en el caso de la periodista asesinada, Miroslava Breach.

Lo cierto –sin embargo– es que la “cacareada” persecución del exgobernador de Chihuahua y hasta la ficha roja solicitada y emitida por Interpol, parecen más un grosero montaje “engañabobos” que un acto de justicia, ¿Por qué?

Elemental, porque a pesar de que Duarte pudiera ser detenido en cualquier momento y en cualquier parte del mundo –y a pese a que todos los jueces mexicanos pudieran negarle un amparo–, no pisará la cárcel, ¿Por qué?

Porque el de “peculado” no es un delito grave y, por tanto, un eventual juicio penal contra Duarte se llevaría a cabo con el acusado fuera de prisión. Es decir, al momento de la detención de Duarte, no se cumplirá la promesa de Corral, de “llevarlo a prisión”.

Además, no hay duda que el exgobernador César Duarte es uno de los grandes pillos de la clase política mexicana –y por ello el PRI lo expulsará de sus filas en breve–, pero también es cierto que la orden de aprehensión girada por el Gobierno de Corral es un procedimiento mal hecho, elaborado más bien con fines políticos –para desviar la atención por el mal Gobierno de Corral–, y que resultará en otro grosero insulto a los ciudadanos.

Y es que si Corral quisiera llevar a prisión a Duarte –más allá del circo mediático–, la Procuraduría estatal debió integrar un expediente que acreditara delitos graves, como lavado de dinero, que son causal de prisión. Y las pillerías de Duarte dan para ese y otros delitos aún mayores.

Lo cierto es que el de Javier Corral en Chihuahua es un Gobierno de ocurrencias, de reflectores y afanes mediáticos. Pero la realidad pronto exhibió que en la democracia mexicana no hay lugar para los gobiernos de utilería, como el de Corral, ¿Por qué?

Porque en sus afanes espectaculares y de reflector, el gobernador Corral rompió con la prensa crítica de Chihuahua –prensa a la que acusó de corrupta y a la que lanzó a los leones en la plaza pública–, al grado de que el crimen organizado entendió que los periodistas de Chihuahua no serían defendidos por el Estado.

Es decir, que si el Gobernador de Chihuahua pendejeó a la prensa que lo cuestionaba y que le brindó todos los reportajes para exhibir las trapacerías del exgobernador Duarte, el crimen organizado se encargó de matar a esa prensa; matar a periodistas como Miroslava Breach y matar a diarios como el Norte de Ciudad Juárez, que ayer cerró sus puertas ante las amenazas criminales y la negativa del Gobierno de Corral de asumir las deudas del Gobierno anterior.

Y es que en su editorial de despedida –del 2 de abril de 2017–, el Norte de Ciudad Juárez no sólo denuncia que el cierre del matutino se debe a que “no existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico, de contrapeso”, sino que “el irresponsable incumplimiento de las administraciones públicas de los tres niveles de Gobierno también nos orilla a tomar esta decisión, ante la soberbia negativa de pagar los adeudos contraídos por la prestación de servicios”.

Dicho de otro modo, que el Norte de Ciudad Juárez –sus directivos, periodistas y trabajadores, en general– no cuenta con el respaldo de las instituciones estatales que garanticen el desempeño de una de las libertades fundamentales en democracia, la libertad de expresión. Pero además, el Gobierno de Javier Corral se negó a pagar los adeudos de su antecesor, César Duarte.

No entiende el señor Corral que un Gobierno estatal es una institución del Estado mexicano que, al contraer compromisos económicos, estos se deben pagar, más allá de que el Gobierno sea del PRI o del PAN. No entiende que los recursos económicos no son de Javier Corral, sino de los ciudadanos, y que los adeudos a una empresa editorial se deben pagar por ley, no por capricho.

Pero lo más reprobable es que Javier Corral fue, en su momento, uno de los más rabiosos defensores de la señora Carmen Aristegui, cuando una empresa privada la despidió. Entonces, Corral acusó al Estado de atentar contra la prensa y contra la libertad de expresión. Hoy que Corral es Gobernador, estimula las agresiones y hasta el crimen contra periodistas y decreta la muerte de diarios como el Norte de Ciudad Juárez.

Ese es el PAN fascista que estimula y defiende Ricardo Anaya.

Al tiempo.
02 Abril 2017 04:07:00
¡Prisión de 5 años por difundir memes!
La tentación autoritaria y represiva –que cancela libertades fundamentales como la de expresión–, no sólo aparecen en dictaduras “bananeras” como la de Nicolás Maduro en Venezuela, en donde por decreto se prohíbe toda crítica al Gobierno.

No, esa tentación demencial de callar a los periodistas y cancelar la crítica, también se da en México –y de manera creciente en Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua y Oaxaca–, en donde no sólo son asesinados periodistas, sino que aparecen casos de censura oficial al más puro estilo de Nicolás Maduro.

Y un caso emblema ocurrió en Tamaulipas, en donde por orden del Gobernador del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, el Congreso local aprobó –por unanimidad de todos los partidos–, reformas al Código Penal estatal, que prohíben la elaboración y difusión de memes que se burlen del Gobierno y sus funcionarios.

El 23 de marzo, la presidenta del Congreso local de Tamaulipas, Leticia Gerardo Hernández, recibió el oficio SGG/240/17, que proponía reformas a los artículos 207 y 189 del citado Código, los cuales prohíben la difusión de imágenes de redes sociales con el fin de dañar o desprestigiar a funcionarios de la administración panista o a sus instituciones.

la diputada Gerardo Hernández no explicó el origen y alcance de las reformas que, sin embargo, fueron aprobadas por todos los diputados de todos los partidos del Congreso.

Dice la locuaz reforma al 207 del Código Penal: “Al que sin autorización utilice o copie o modifique información contenida en sistemas o equipos de informática o redes sociales protegida por algún mecanismo de seguridad que modifique, dañe o desprestigie a alguna persona o institución privada, se le impondrá una sanción de dos a cinco años de prisión y una multa de 100 a 300 veces el valor diario de la Unidad Media de Actualización”.

Las penas elevarán un tercio cuando el delito se cometa contra instituciones o servidores públicos. Además, la reforma al Artículo 189 define “ultraje” como “toda expresión directa o indirecta o toda acción ejecutada contra algún servidor público estatal o municipal o contra instituciones públicas, que puedan implicar ofensa o desprecio”. Además, el Artículo 171 prohíbe a ciudadanos y periodistas difundir imágenes en tiempo real de choques de la fuerza pública con el crimen organizado.

Es decir, por decisión del Gobernador panista de Tamaulipas, el Congreso canceló libertades fundamentales consagradas en el artículo 6 Constitucional.

Y no, no es exagerado decir que Nicolás Maduro vive en Tamaulipas y que es panista. ¿Por qué?

Porque la cancelación de libertades básicas –como en Tamaulipas–, dio inicio a la dictadura que hoy vive Venezuela. ¿Ese gobierno propone y defiende Ricardo Anaya?

Al tiempo.
31 Marzo 2017 04:00:00
¡Narcopolítica en Nayarit! ¿Nadie sabía nada?
Dice el refranero popular: “¡En política no hay sorpresas, hay sorprendidos!”.

Y vale la memoria porque resulta que abundan políticos y gobernantes que se dicen sorprendidos por la captura, en Estados Unidos, de Édgar Veitya, Fiscal de Justicia de Nayarit.

Resulta que para la justicia “gringa” era un “pájaro de cuenta” mientras la sabiduría popular nayarita consideraba como “vox populi” los vínculos de Veitya con el crimen organizado. Aún así, ninguna autoridad municipal, estatal y/o federal dice saber nada.

Y es que al parecer, los tres poderes y los tres órdenes de Gobierno desconocían que un narcotraficante era el responsable de “procurar la justicias” en Nayarit.

Sin embargo –y como los ciudadanos no se chupan el dedo y tampoco son idiotas–, podemos suponer que para que un funcionario de primer nivel en la impartición de justicia –como Édgar Veytia–, llegue a un cargo como el de Fiscal de un estado, no lo consigue “por su bonita cara” y tampoco por ser “un artista del disfraz”. No por eso los ciudadanos tienen derecho a suponer que pudo existir complicidad.

Y si dudan, pueden recurrir a otro refrán popular: –igual de sabio que el primero–: “¡Sólo hay dos cosas en la vida que no se pueden ocultar; lo ratero y lo pendejo!” Y, en efecto, la “vox populi” dice que el fiscal de Nayarit es dueño de una fortuna que está a la vista de todos; visible por donde se quisiera ver y calculada en 500 millones de dólares, suficiente como para financiar campañas políticas como las de “El Bronco” en Nuevo León y “Layín” en Nayarit; los dos grandes amigos del Fiscal caído en desgracia.

Por eso obligan las preguntas.

¿De verdad no sabía nada el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval? ¿No sabía que su reputado colaborador es pájaro de cuenta del crimen y el narcotráfico? ¿Nunca escuchó la voz popular, la voz del pueblo, que es la voz de Dios? Si el Mandatario dice que no sabía nada, sólo caben dos hipótesis: la del gobernante incapaz o la del Gobernador cómplice.

¿No sabía nada el Congreso de Nayarit; no sabían los partidos presentes en el Congreso local? ¿A cuántos partidos, políticos, campañas, legisladores, alcaldes y gobernadores financió Édgar Veitya, con el dinero del narcotráfico? Muchas voces dicen que financió muchas campañas. Y es que desde la imposición de los Abarca en Iguala –por parte de AMLO–, hasta la imposición de Veitya, como Fiscal, vivimos el florecimiento de la narcopolítica.

Y si a nivel municipal y estatal, nada sabían y si el propio Gobernador, Sandoval –responsable directo de nombrar al fiscal–, nada sabe, entonces las interrogantes se extienden al Gobierno federal.

¿Qué sabía el Cisen, de los presuntos vínculos del fiscal de Nayarit, con las bandas del crimen organizado y el narcotráfico? ¿No sabía nada el titular de Hacienda y quienes fiscalizan el lavado de dinero? ¿Por qué la PGR nada sabe y nada dice saber sobre los vínculos del Fiscal de Nayarit con el crimen organizado?

Más aún, resulta preocupante que el gobierno de Trump haya ejercido acción penal contra un funcionario de alto rango –de una entidad federativa en México–, y que nada se haya informado previamente al Gobierno de México.

Pero acaso la mayor duda está en el papel de la Marina Armada, que apenas en Febrero realizó un exitoso operativo en Nayarit, que terminó con la muerte del principal operador del cártel de los Beltrán Lyva, el “H2”.¿Nada supo la Marina Armada de los vínculos de Édgar Veitya con los grupos criminales?

Pero tampoco se trata de un caso aislado.

En junio de 2006, fue detenido el titular de la Fiscalía General del Estado de Tamaulipas, por colaborar con el narco y cobrar 30 millones de dólares del tráfico de drogas.

Jorge Gonzáles Nicolás: el exfiscal chihuahuense fue investigado por delitos de corrupción y acusado de no esclarecer asesinatos como el de la activista política Marisela Escobedo durante su gestión, además de trabajar con grupos de narcotraficantes.

Luis Ángel Bravo Contreras, señalado por Miguel Ángel Yunes de solapar la corrupción y el crimen organizado en la entidad veracruzana. Bravo estuvo al frente de la Fiscalía del Estado por 34 meses, en los que se preesentaron casos como el hallazgo de 200 restos humanos en el municipio de Colinas de Santa Fe.

Luis Carlos Nájera: al exfiscal estatal de Jalisco Luis Ángel Nájera se le atribuyen nexos con grupos de la delincuencia organizada, específicamente de proteger al Cártel Jalisco Nueva Generación, acusaciones presentadas en mantas desplegadas en diversos puntos de Jalisco, así como por declaraciones anónimas de policías estatales.

La narcopolítica todo lo pudre.

Al tiempo.
30 Marzo 2017 04:00:00
¡Raterías, rateros y memoria militante!
Las preguntas ya son parte del paisaje en comederos políticos. ¿Por qué el enojo social? ¿Por qué el descrédito de los partidos?

El primer descubrimiento “metafísico” del tema es que la memoria del ciudadano de a pie es una memoria militante. ¿Por qué?

Porque la memoria de un priista sólo recuerda los malos gobiernos del PAN y del PRD; la memoria de un panista sólo recuerda las pillerías del PRI y del PRD y la memoria de un perredista sólo recuerda trapacerías tricolores o azules.

Así, cuando el tema en comederos es la fuga del segundo Duarte, el exgobernador de Chihuahua –perseguido por las más escandalosas raterías y presuntamente fugado a Texas–, no falta la memoria educada en la crítica al PRI que pronto recuerda la fuga del otro Duarte, el exgobernador de Veracruz, con más de 160 días a salto de mata.

Pero tampoco falta el que recuerde que el PAN y el PRD tienen sus ratas iguales; los gobernadores panistas Armando Reynoso Femat y Guillermo Padrés, y los perredistas Pablo Salazar Mendiguchía y Narciso Agúndez. Pero el ejercicio memorioso también recuerda los casos vinculados con López Obrador: Gustavo Ponce, René Bejarano y Carlos Imaz.

Pero si el tema es el de Antonio Enrique Tarín García –exfuncionario de César Duarte y diputado suplente que se atrincheró en San Lázaro para no ser detenido–, entonces no faltan las memorias educadas en la crítica al PRD que recuerdan la forma en que la bancada de los amarillos –sobre todo Alejandro Encinas– protegieron al narcotraficante Julio César Godoy, al que, a pesar de sus antecedentes criminales, hicieron diputado federal. ¿Qué diferencia existe entre Tarín García y Godoy? Desde el mediodía de ayer, “el bombón” informativo para los críticos del PRI fue la detención, en San Diego, California, de Édgar Veytia Camberos, fiscal general de Nayarit, a quien autoridades del vecino del norte detuvieron como presunto responsable de mantener ligas con el narcotráfico. Otro corruptazo salido de un Gobierno del PRI.

Pero si de vínculos con el crimen se trata, la Morena de AMLO y el mismo López Obrador están en todo el mundo retratados con la familia Abarca, de Iguala. En todos los medios se documentó que AMLO impuso a José Luis Abarca como alcalde y que ese alcalde y los Guerreros Unidos –grupo criminal que tiene el control de la producción y venta de heroína en el mundo– ordenaron la masacre de los 43 de Iguala. A Édgar Veytia lo acusan por transportar droga. A López Obrador, por imponer a Abarca como alcalde de Iguala. ¿Existe diferencia?

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral, fue uno de los más severos críticos del Gobierno de Enrique Peña; criticó todo y por todo, en especial la lucha contra el crimen. Hoy Chihuahua es –de nueva cuenta– uno de los estados más violentos del país, de los estados “mataperiodistas”, y su gobernador es uno de los más ineficientes.

Por eso Javier Corral debió lanzar gritos de auxilio al Gobierno federal y por eso debió exigir la ayuda de las Fuerzas Armadas, mientras que aliados mediáticos de Corral, como la señora Carmen Aristegui –entre muchos otros–, cuestionaron a los medios por “golpear” despiadadamente a Corral, con el pretexto de la violencia y el crimen de la periodista Miroslava Breach.

Lo simpático es que todos los que hoy se quejan de la crítica al gobernador Javier Corral –sus amigos periodistas que defendían la libertad de expresión cuando difamaban a Calderón y a Peña Nieto– y que censuran al Gobierno federal por “dejar solo” a Corral son los mismos que demolieron al expresidente Calderón por la lucha contra el crimen y los mismos que destruyeron la imagen de Peña Nieto con el cuento del crimen de “los 43”. “La ley y la justicia en los bueyes de mi compadre”. El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón –motejado como “El Bronco”–, no ha podido controlar el problema de las cárceles de la entidad. Cuando era candidato independiente acusó a su antecesor, Rodrigo Medina, de ser el peor gobernador, de no haber podido con el problema de la inseguridad, y hasta lanzó feroces ataques al Gobierno federal por utilizar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen.

Hoy “El Bronco” suplica por ayuda federal. No puede con los penales, no puede con la inseguridad, no puede con el crimen organizado y no puede...

En la Administración de Javier Duarte, en Veracruz, fueron asesinados 19 periodistas. Durante su campaña, Miguel Ángel Yunes utilizó esa estadística como ejemplo de ineficacia. En su gestión ya van dos periodistas muertos y uno al borde de la muerte. La memoria no puede seguir siendo militante. Ningún partido se salva. Al tiempo.
29 Marzo 2017 04:00:00
¡Morena perderá el Edomex! 10 razones
En cuestión de horas arrancará “la madre de todas las campañas” en el Estado de México.

Y, como todos se han percatado, también arrancó la más feroz “guerra campal” de todos contra todos; proceso electoral que ya se caracteriza por la guerra sucia, el engaño, la calumnia y hasta la difamación.

Y es que el tamaño de la guerra es el tamaño lo que está en juego.

Es decir, en el Estado de México se juega no sólo el Gobierno de la entidad con mayor caudal de votos y de presupuesto, sino que la victoria presidencial de 2018 pasa por la elección mexiquense de 2017. Por eso la ferocidad de la guerra civil electoral.

Sin embargo, son muchos los indicios de que el gran derrotado será el partido Morena y su candidata, Delfina Gómez. ¿Por qué? Van 10 razones.

1.- Porque guste o no a los malquerientes del Gobierno federal, lo cierto es que Alfredo del Mazo es el mejor evaluado de todos los candidatos que se presentarán a la contienda; el más aventajado en las encuestas y el que ofrece la propuesta más sólida.

2.- Porque de todos los partidos que competirán en la boleta, el PRI es el que tiene la mayor y más compacta estructura. En efecto, candidaturas como las de Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez ofrecen un atractivo novedoso; sin duda mueven masas, pero al final lo más importante para llevar votos a las urnas es la estructura partidista.

3.- Contra lo que muchos suponen –y contra las campañas en redes para desacreditar al Gobierno estatal–, lo cierto es que Eruviel Ávila es uno de los gobernadores locales mejor calificados. Y sin duda existen focos rojos en temas como la seguridad, pero también es cierto que son muchos los aciertos. Y el mejor termómetro es el achicamiento del PAN y el PRD.

4.- Porque en el caso de la vapuleada imagen de Enrique Peña Nieto no se aplica de manera mecánica en el Estado de México. Todas las encuestas locales reflejan que buena parte de los mexiquenses quieren a su Presidente. Además, Peña Nieto ha visitado su estado en por lo menos 200 ocasiones, para inaugurar obras y programas sociales, no de ahora, sino en los últimos 4 años.

5.- Porque, contrario a lo que ocurre con la fortalecida estructura del PRI –que fue la principal preocupación de Eruviel Ávila–, en el PAN, PRD y Morena las estructuras partidistas son inexistentes en el Estado de México.

6.- Porque los azules no acaban de salir de una guerra civil que se agudizó con la designación de Josefina Vázquez Mota como su candidata al Gobierno estatal. A su vez, los amarillos se destruyeron en un proceso similar y llegan muertos a la contienda, mientras que los rojos de Morena no existen como partido.

7.- Porque, como todos saben, Morena no es un partido político, ni en el Estado de México ni el país. Morena es una empresa familiar, de un dueño que es el único que dice y hace, el único que manda y ordena, el único que importa. Morena es AMLO y Delfina es “una juanita” más del dictador.

8.- Porque para acompañar la candidatura de Delfina Gómez, los hombres de Morena recurrieron al basurero de la política. La campaña la coordina un político del fracaso –Mario Delgado–, quien nunca ha ganado una elección. Además de que revivieron muertos de lo más rancio del viejo PRI y rescataron cadáveres del fracaso de Josefina Vázquez Mota. Es decir, hicieron todo para perder.

9.- Y es que –por increíble que parezca y absurdo que resulte– el más interesado en que Morena pierda la elección del Estado de México se llama Andrés y se apellida López Obrador. El eterno candidato presidencial y dueño de Morena no hace campaña para que gane Delfina Gómez, sino para que Morena se coloque en la segunda posición en el Estado de México. Y es que Obrador sólo hace campaña para López Obrador en 2018.

10.- Porque la clave de la derrota de Morena y de Delfina Gómez en el Estado de México es que si alguien sabe el peso y el valor del poder es López Obrador. Y AMLO no correrá el riesgo de ver crecer “los enanos de su circo”. ¿Y eso que quiere decir? Elemental, que ante la hipótesis de que Delfina pudiera ganar el Estado de México, en esa entidad se crearía un poder real y paralelo al de AMLO, que muy pronto entraría en competencia y colisión con el dueño del circo llamado Morena. Peor aún si una mala gestión en el Edomex tira la campaña presidencial de AMLO.

Y es que, como todos saben, el dictador no tolera competencia. Y si lo duda, existe un antecedente; “Juanito”, en Iztapalapa, quien se creyó el engaño de AMLO y hasta quería arrebatarle la candidatura presidencial. Por todo eso, Delfina Gómez perderá en el Estado de México.

Al tiempo.
28 Marzo 2017 04:00:00
Calderón y Moreira; ‘¡pleito de comadres!’
El espectáculo es penoso. Apenas digno del circo que suele acompañar a los procesos electorales mexicanos.

Y es que al calor de la “pepena” de votos, en Coahuila se enfrascaron en feos “dimes y diretes” el expresidente Felipe Calderón y el exgobernador y exjefe nacional del PRI, Humberto Moreira, quienes al mejor estilo del “pleito de comadres” se dijeron de todo.

Calderón dijo que “los Moreira” terminarán en prisión, una vez que el PAN gane en Coahuila”, en alusión a graves señalamientos de presunta complicidad criminal de los Moreira.

A su vez, Humberto Moreira enseñó no sólo “el cobre” sino el talante de “fajador callejero” y acusó a Felipe Calderón de una larga lista de insultos y ofensas indignas de un expresidente.

Moreira dijo que Calderón “usurpó” la Presidencia en 2006 y comparó al expresidente con “Victoriano Huerta, por borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

Pero lo sorprendente no es el ridículo al que arrastra la temporada electoral a reputados políticos mexicanos; tampoco sorprende el florido lenguaje y menos la desmemoria propia de la política bananera.

No, lo que asombra e indigna es que años después de ocurridos los eventos que refieren los “fajadores” en “el pleito de comadres”, hasta ahora se atrevan a ventilar lo que, en su momento, no denunciaron y menos sancionaron.

Es decir, una década después, nos vienen con historias que, en rigor, de ser ciertas, serían motivo de una denuncia legal.

La pelea comenzó durante el registro oficial de Guillermo Anaya como candidato del PAN a la Gubernatura de Coahuila; evento en donde Calderón rechazó afirmaciones de Humberto Moreira, quien había dicho que el exmandatario “lo exoneró” por “la megadeuda” de 36 mil millones pesos que dejó en la entidad.

En respuesta, Calderón dijo que durante su Gobierno, y cuando envió a la Marina a Coahuila para combatir al narco, Moreira le pidió que retirara a los marinos “porque Coahuila no tiene mar”. El expresidente también señaló que con Moreira como gobernador, “líderes de los Zetas vivieron cómodamente en Coahuila”. La insinuación de complicidad fue directa.

En respuesta, Moreira calificó a Calderón como un mentiroso y lo acusó de “usurpar” la Presidencia en 2006, cuando en realidad –según Moreira–, quien ganó la Presidencia en 2006 fue López Obrador.

Pero el exlíder del PRI fue más allá e incluso dijo que Calderón ofreció “el oro y el moro” a los gobernadores de aquél entonces con tal de que firmaran una carta para reconocer su victoria. Y comparó al panista con Victoriano Huerta, por “borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

¡Así se llevan!

Pero hay más de fondo. Como saben, Humberto Moreira busca una diputación local –en los comicios de junio próximo–, lo que se interpreta como un intento del exjefe nacional del PRI para obtener impunidad del fuero legislativo.

Y es que Hmberto no sólo abrió un frente de conflicto con Calderón y con el PAN de Coahuila, sino que mantiene una feroz batalla con el PRI estatal y nacional y contra su hermano, el Gobernador saliente de Coahuila, Rubén Moreira, a quien encaminó para conseguir que el clan familiar mantuviera el poder por 12 años consecutivos.

A su vez, Calderón pretende apuntalar a su amigo y excolaborador, Guillermo Anaya, candidato al Gobierno de Coahuila. Por eso el activismo del expresidente y la disputa con el exgobernador y exjefe nacional del PRI.

Sin embargo el espectáculo que ofrecen Calderón y Moreira los coloca en un nivel por debajo de los políticos que fueron y que dicen seguir siendo.

Y es que resulta preocupante –y censurable, por decir lo menos–, que un expresidente como Felipe Calderón venga a decir que cuando era jefe de las instituciones tenía evidencias de que un Gobernador era tapadera de una de las principales bandas criminales.

¿Por qué no lo dijo en su momento, presidente Calderón? ¿Por qué no lo denunció y actuó legalmente? ¿Por qué hoy utiliza el señalamiento con fines político electorales? ¿Qué otras cosas conoce que pueden ser utilizadas con fines electorales?

Pero Humberto Moreira no se queda atrás. Resulta indigno, ofensivo, propio de un desequilibrio mental, que el expresidente del partido político en el poder diga que una elección como la de 2006 no la ganó Calderón y que acuse a un expresidente de “borracho, ratero, usurpador, hocicón, represor y asesino”.

¿Dónde están las pruebas, señor Moreira? ¿Por qué no denunció todo eso en su momento? ¿Por qué hasta ahora?

La política de cloaca.

Y mientras tanto, en Coahuila el PRI se va, se va, se…

Al tiempo.
27 Marzo 2017 04:00:00
Fue contra Javier Corral
El homicidio de Miroslava Breach Velducea fue una amenaza contra el gobernador de Chihuahua. Lo dice la cartulina que el asesino dejó junto a su cuerpo: “Por lengua larga. Siguen (a)llegados al gobernador y el gober … ‘El 80’”.

Javier Corral Jurado no quiso confirmar la redacción del mensaje pero diversos medios se han encargado de divulgarlo, incluida La Jornada, cotidiano en el que trabajaba la periodista.

Hay dos razones para proteger esta información. La primera es evitarle al Gobierno estatal el penoso papel de propagandista del terror criminal. Y la segunda, la eventualidad de que los autores intelectuales del crimen pertenecieran a la banda contraria y con este acto hayan en realidad querido incriminar a su enemigo, “El 80”.

La tragedia ocurrió el jueves 23 de marzo a las 7:06 horas. La periodista Miroslava Breach se disponía a llevar a su hijo de 14 años a la secundaria cuando un individuo se aproximó a su camioneta Duster color rojo y, a través del parabrisas, hizo dos disparos con una pistola calibre 9 mm. Después caminó hacia la ventanilla del conductor y detonó varios tiros más. Al final remató estallando los cristales traseros del vehículo.

Antes de alejarse de la camioneta el criminal dejó la amenaza escrita junto al cuerpo de la víctima. Afortunadamente la violencia no alcanzó al hijo de la periodista porque aún no salía de la casa familiar.

¿Por qué Miroslava Breach Velducea?

Un argumento publicado varias veces, desde el jueves pasado, dice que fue la venganza de “El 80” porque la periodista ha cubierto las operaciones delictivas en el noreste del estado, y también ha denunciando los nombres de los principales líderes criminales que operan en esa zona próxima al famoso triángulo dorado.

Ella publicó, por ejemplo, una nota sobre el enfrentamiento que dos bandas criminales sostuvieron el domingo 19 de marzo, por la tarde noche, en una población cercana a Cuauhtémoc, Chihuahua.

Si bien siempre valiente y siempre puntual en sus denuncias, cabe decir que Miroslava Breach no es la única reportera dedicada a investigar el crimen en la entidad. Los autores de este acto repudiable hubieran podido escoger a otros reporteros para enviar este macabro mensaje al gremio de la prensa.

Hay por tanto otro elemento que habría de ser considerado: desde los años 90 del siglo pasado Miroslava Breach sostenía una relación de amistad con el actual gobernador.

Hace un tiempo, cuando ella recibió otra amenaza similar, Javier Corral escribió un artículo para advertir sobre el riesgo que corrían las vidas de esta periodista y Patricia Mayorga, la corresponsal de la revista Proceso en el estado de Chihuahua.

El texto dejó en claro que había simpatía y proximidad entre Miroslava y el actual gobernador.

La muerte de Miroslava es un mensaje a Javier Corral y su política de combate a las organizaciones que operan en Chihuahua. La balacera del domingo 19 aporta datos. Se trató del encuentro armado entre dos bandos que antes formaban parte de una misma organización criminal. De un lado La Línea (brazo armado del cártel de Juárez) y del otro un grupo que respondía a las órdenes de Raúl Gamboa Sosa, “El Cabo”.

Después de una batalla que duró cerca de dos horas fue abatido “El Cabo”. Al día siguiente el fiscal general de Chihuahua, César Augusto Peniche, responsabilizó a “El 80” del enfrentamiento y anunció que, en breve, este delincuente también sería capturado por la autoridad, o bien sufriría la misma suerte que sus enemigos.

Fue en este contexto de provocaciones mutuas que Javier Corral recibió el mensaje de terror: primero la periodista, luego los allegados y finalmente, “el góber”.

El desafío no puede pasar desapercibido. Es la estrategia de siempre para intimidar al Gobierno local con el objeto de asegurar arreglos políticos convenientes para los narcotraficantes.

Pero en este caso parece haber un cambio en la respuesta del poder público. A diferencia de otros episodios similares, esta vez Corral respondió con una conferencia de prensa para precisar tres cosas: que en efecto la periodista era su amiga, que perseguirá a los responsables y que las cabezas del crimen organizado serán los primeros investigados.

ZOOM: El columnista michoacano Antonio Aguilera firmó el viernes un texto con el título “Somos los lengua larga”. ¿Lo somos? ¿Desde la prensa somos capaces de hacer que la verdad se sepa y tenga consecuencias? Con mi colega Elia Baltazar me pregunto si estas interrogantes no han quedado ya sepultadas por una horrenda y persistente realidad.
27 Marzo 2017 04:00:00
¡AMLO promueve un golpe de Estado!
Las preguntas parecen elementales y hasta ingenuas. Sin embargo, frente a los hechos, tienen mucho más de fondo de lo que imaginan.

¿Por qué razón –a pesar de la crítica de amplios sectores sociales–, Andrés Manuel López Obrador insiste en acusar, sin pruebas, tanto al expresidente Calderón, como al presidente Peña, de ordenar a militares y marinos imaginarias masacres contra civiles?

¿Por qué, en forma reiterada, Obrador acusa lo mismo a generales secretarios de la Defensa Nacional, que a almirantes de la Marina Armada, de obedecer órdenes presidenciales que supuestamente habrían significado actos de represión popular y masacres?

¿Por qué Obrador insiste, en todos los tonos –y todas las plazas que ha visitado en semanas– que los militares y marinos de a pie –“el pueblo uniformado”–, rechaza la disciplina y hasta votó contra el PRI y el PAN –y a favor de AMLO– en otras elecciones?

¿Por qué AMLO exhibe en plazas públicas la zanahoria de la codicia y la discordia al proponer que “cuando lleguemos al poder” elevará los salarios de militares y marinos y que, en ese imaginario, los efectivos de la Marina y la Sedena tampoco serán mandados a masacrar y torturar al pueblo?

¿Por qué Obrador siembra división y discordia entre oficiales y cadetes de la Marina Armada y la Sedena, con la mentira de que son utilizados para masacrar al pueblo y que –por eso–, se debe “bajarle al nivel de lealtad” a los altos mandos de la Marina Armada y la Sedena, en la lucha contra el crimen?

¿Por qué, en general, la guerra de Obrador contra las fuerzas castrenses tiene la intención de fracturar a la Marina y la Sedena, que son instituciones pilares de la estabilidad del país?

Los ingenuos creen que la respuesta a las interrogantes se localiza en la urgencia que tiene López Obrador por conseguir la mayor cantidad de votos de los casi 2 millones de efectivos de las fuerzas castrenses. Lo cierto es que se equivocan. ¿Por qué?

1.- Porque la guerra que lanzó AMLO contra la figura del “jefe máximo” de las Fuerzas castrenses, en el fondo estimula la traición a la figura presidencial.

2.- Y, porque la descalificación contra generales y almirantes que jefaturan la Sedena y la Marina Armada, va mucho más lejos que la mera búsqueda de votos; en el fondo pretende sembrar la semilla de la rebelión castrense.

En realidad, López Obrador busca que se produzca una división entre la tropa, entre oficiales y cadetes y –al mismo tiempo–, una ruptura de todos ellos con el jefe máximo, que no es otro que el Presidente.

Y es que al estimular una fractura en la Sedena y la Marina Armada, Obrador cree que el rompimiento se traducirá en apoyo púbico a su causa electoral –a su candidatura presidencial–, por parte de militares y marinos de rangos bajo, medio y alto.

¿Y para qué le sirve a López Obrador una división castrense y el apoyo público de militares y marinos a su causa?

La respuesta es mucho más que una elemental estrategia electoral.

En el fondo, Obrador y sus estrategas creen que un desprendimiento público de militares y marinos a favor de su causa significaría la legitimación de su victoria adelantada.

Y es que con la complicidad del INE, López Obrador ya camina por el país no como candidato presidencial, sino como presidente electo, que trabaja para la conformación de su gabinete, de sus aliados estratégicos y del respaldo de potentes instituciones como las castrenses.

Sin embargo, lo que no dicen AMLO y sus estrategas, es que en los hechos, la guerra del ilegal candidato presidencial contra militares y marinos, no es otra cosa que un intento de golpe de Estado; promueve una rebelión de la tropa, de oficiales y cadetes, contra las figuras de mando.

Y es que López Obrador no sólo declaró la guerra a las instituciones y no sólo desechó las reglas del juego electoral, sino que apura la destrucción de las instituciones y, al mismo tiempo, con los desechos pretende la creación de sus nuevos aliados, al margen institucional.

Por eso pretende tener de aliados a un sector de desertores de la Marina Armada y la Sedena quienes, en su momento, encabezarían un golpe de Estado, una vez que en las urnas la mayoría ciudadana rechacen a Obrador en la elección de 2018.

Ese es el objetivo de fondo: con la ayuda de militares desertores, Obrador pretende arrebatar el poder que no le den las urnas en 2018.

¿Se prestarán al golpe de Estado marinos y militares?

Al tiempo.
24 Marzo 2017 04:00:00
¡Terror en estados “mataperiodistas”!
La intención no era sólo matar a una periodista. No, el objetivo era crear terror entre los periodistas de Chihuahua. “Escucha Juan, para que entiendas Pedro”.

Por eso, luego de matar de ocho tiros a Miroslava Breach –colaboradora de La Jornada y del Norte de Ciudad Juárez–, los matarifes se aseguraron que fuera visible y público el mensaje que revela las razones de la ejecución –ya que se trató de una ejecución–; el desempeño crítico de una libertad fundamental en democracia; la libertad de expresión.

Es decir, Morislava Breach fue asesinada por ejercer su profesión, el periodismo de investigación, crítico e independiente.

Y si dudan, basta leer el mensaje que dejaron los matarifes, quienes sabían que luego del crimen la pregunta sería: ¿Por qué mataron a Miroslava? y la respuesta la dio un lacónico mensaje, tirado a un costado de la camioneta que conducía la periodista: “Por lenguona”.

Dicho de otro modo, mataron a Miroslava por hablar, por hacer pública la información que reclama la sociedad y molesta al poder, en cualquiera de sus formas.

Y es que, por casualidad, Miroslava investigó el presunto desvío de dinero público del exgobernador del PRI, César Duarte, vinculado al Banco Progreso, propiedad del exmandatario y su esposa y que habría sido financiado con recursos públicos.

En 2014 la periodista documentó que estando en funciones Duarte, su gobierno canalizó depósitos y transferencias bancarias del presupuesto estatal hacia el banco del gobernador, hasta por 500 millones de pesos.

Curiosamente, los reportajes fueron parte central de la campaña electoral del panista Javier Corral, quien fincó su activismo político electoral en la corrupción de Duarte y en la violencia criminal. Hoy Corral viaja en avión privado a jugar golf a Mazatlán, mientras que la violencia y el crimen desgarran a Chihuahua.

Nada cambió en Chihuahua y el Goberandor aliancista y del PAN, Javier Corral es igual o peor que el priista César Duarte. Y mientras tanto, en la corta y fracasada gestión de Corral, ejecutan periodistas a manera de advertencia de que en Chihuahua no hay más poder que el poder del crimen. ¿Y las promesas de Javier Corral? ¿Y la gritería de quienes defienden al periodismo militante? Palabrería, demagogia y engaño.

Pero Chihuahua no es el único “estado mataperiodistas”. De los tres informadores ejecutados en 2017, dos de ellos son de Veracruz. Y por pura casualidad, Veracruz es el estado de la República donde han sido asesinados más periodistas en los últimos años.

Lo indignante del caso es que cuando los periodistas eran asesinados en el gobierno de priista Javier Duarte, aparecía la escandalera dizque gremial, que rabiosa censuraba al demonio de Duarte. Pero cuando los periodistas son asesinados por gobiernos del PAN, se impone el silencio.

En Veracruz han sido ejecutados, en 2017 y en el mes de marzo, Cecilio Pineda Brito, director del diario La Voz de la Tierra Caliente. Especialista en la fuente policiaca, lo ejecutaron unos jóvenes a bordo de una motocicleta. También en marzo de 2017 fue asesinado Ricardo Monluí, quien salía de una comida familiar cuando pistoleros lo ajusticiaron con tres balas en el pecho.

¿A quién importa la muerte de un periodista? La respuesta es demoledora. No importa a nadie. ¿Y por qué importa poco o nada? Porque la muerte de un periodista no produce renta política. La renta político-electoral está en la defensa de criminales como los que fueron abatidos en Tlatlaya, de vándalos como los de Nochixtlán o –en un caso emblema–; en el secuestro, desaparición e incineración de los normalistas de Iguala.

El caso de Los 43 de Ayotzinapa ha sido tan rentable que casi tira a un presidente y casi lleva a los cuernos de la luna a un precandidato presidencial.

Según diversas organizaciones, en lo que va del sexenio han sido asesinados 30 periodistas; 4 en el año 2013; en 2014 6 asesinados; en 2015, 7 y en 2016 fueron asesinados 10 periodistas. Como ya se dijo, en 2017 se han producido 3 ejecuciones. En total, 30 periodistas muertos en cinco años.

Los estados con más periodistas muertos son: Veracruz, con 10 y Oaxaca, con 8.

Y a pesar de esa persecución, algunos políticos, gobernantes y candidatos como AMLO, “El Bronco”, Javier Corral y otros, usan la plaza pública para la siembra de odio contra los periodistas. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.

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