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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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25 Septiembre 2018 04:00:00
¡Las culpas de Zedillo…!
Pocos analistas serios podrían negar que, el de Ernesto Zedillo, fue uno de los mejores gobiernos mexicanos. ¿Por qué?

Porque no sólo rescató al país de la quiebra heredada por Carlos Salinas –por el llamado error de diciembre–, sino porque completó la apertura económica e impulsó con éxito la reforma política.

Además, Zedillo creó el INE, limpió al Poder Judicial, independizó al Banco de México, sentó las bases de la sustentabilidad de los fondos de retiro, con las Afores; construyó la “alternancia del poder de terciopelo” y convirtió a México en el campeón del libre comercio en el mundo. Sólo por citar algunos aciertos.

Y la honestidad intelectual de Zedillo se confirmó hace horas durante la presentación del informe Regulación: El Control Responsable de las Drogas, de la Comisión Global sobre Políticas de Drogas de la ONU, en donde el exmandatario mexicano reconoció una grave equivocación en el manejo de las políticas antidrogas, durante su gobierno.

Dijo que en su gestión como mandatario mexicano siguió “una política equivocada” al apostar “por la prohibición de las drogas en lugar de su regularización”.

¿Cuántos presidentes de México y del mundo tienen la honestidad intelectual y las agallas de aceptar sus errores?

Lo cierto es que muy pocos mandatarios en el mundo aceptan haber cometido un error en su gestión y menos reconocen que resultó devastadora una política pública aplicada por su gobierno, como es el caso de la lucha contra las drogas en México.

El mexicano Ernesto Zedillo es uno de ellos, lo que lo confirma como un estadista. La gran pregunta, sin embargo, es si Zedillo también reconocerá su parte de culpa en el encumbramiento del populismo en México.

Y es que Zedillo es responsable directo del nacimiento del fenómeno político conocido como López Obrador, cuya candidatura a la jefatura del entonces Distrito Federal fue posible gracias a una decisión política, ilegal y harto cuestionada, de Zedillo.

Vale recordar que durante la gestión de Zedillo surgió a la luz pública la figura de López Obrador y que “el primer gran empujón político” a favor del tabasqueño estuvo a cargo precisamente del presidente Zedillo, quien metió la mano en el Tribunal Electoral del DF para avalar la candidatura de Obrador a la jefatura de Gobierno, a pesar de que era ilegal, según documentó en su momento Pablo Gómez, hoy diputado de Morena, y adorador de AMLO.

En esos años, Zedillo era el principal impulsor de “la alternancia de terciopelo” en México y había construido instituciones creíbles para esa alternancia, como el IFE, que debían servir para legitimar la caída del PRI, no sólo en la Ciudad de México –como ocurrió en 1997–, sino en la elección presidencial del año 2000.

Zedillo es responsable del triunfo ilegal de AMLO en el año 2000 en el DF y –al mismo tiempo–, de la derrota del PRI y de Francisco Labastida en la presidencial de ese año.

¿Reconocerá esos errores, igual que reconoce el error en la lucha contra las drogas? Sería el clímax de su honestidad política.

Al tiempo.
24 Septiembre 2018 04:06:00
Morena: ¡peor que el PRI…!
Uno de los mayores peligros de la “cuarta transformación” en el Congreso no es el regreso de “la aplanadora” del partido hegemónico. Tampoco que Morena sea hoy la epítome del viejo PRI.

No, el verdadero riesgo es el tufo dictatorial, autoritario y contrario a la convivencia democrática elemental que pretenden imponer –en el Senado y la Cámara de Diputados– los líderes de Morena.

Es decir, en las cámaras se vive un clima “estalinista” contra legisladores opositores y críticos, que no existió ni en los peores tiempos del PRI autoritario, clientelar y nada democrático.

Y si dudan, basta revisar casos como el del líder de la mayoría en el Senado, Ricardo Monreal, quien burlón dijo a priistas y panistas: “¡bienvenidos a la oposición!”, luego de reiterados “planchazo legislativo” de Morena. Monreal militó no sólo en el PRI, sino en el PRD, PT, MC y Morena.

Pero el tono de Monreal parece “juego de niños” ante la declaración de la senadora Alejandra León Gastélum –motejada como “Lady Champagne” por su alcoholismo–, quien confirmó el tufo dictatorial que vive el Congreso.

Luego de que senadores del PRI y PAN abandonaron el salón de plenos en protesta por la “Ley Mordaza”, la senadora dijo: “Es difícil ser mayoría con los berrinches del PRIAN; sin embargo, he tenido un sueño hecho realidad, un Senado sin el PRIAN”. ¿El extermino de los opositores?

Y el mejor ejemplo del intento de callar las voces críticas es la “Ley Mordaza”, impulsada por Martí Batres –presidente del Senado–, quien sometió al voto de la “aplanadora de Morena” un acuerdo para reducir de 10 a 5 minutos el tiempo de los senadores en tribuna.

Es decir, contrario al Reglamento del Congreso –y sin que se haya reformado dicho precepto–, Batres propuso un acuerdo a mano alzada, para limitar a 5 minutos el tiempo disponible en la tribuna.

PAN y PRI rechazaron la “Ley Mordaza” y en protesta abandonaron el pleno con la boca tapada, igual que en 1988 el candidato Manuel Clouhtier protestó frente a Televisa contra la censura a su campaña presidencial.

No es todo. Martí Batres confirmó que el senador electo por el PRI, Noé Castañón, no tomará protesta hasta conocer su estatus legal, ya que en su contra existe un proceso judicial por violencia familiar.

Curioso, aquellos que preservan al Senado de un golpeador en potencia, en septiembre de 2010 hicieron diputado federal a un probado criminal, como Julio César Godoy Toscano. La justicia y el juicio moral a modo, en un Congreso convertido en instrumento de venganzas y persecuciones.

Pero hay más. Diputados de Morena recibieron el consejo de Epigmenio Ibarra –el “Goebbels” de Morena–, quien los alertó del objetivo perversos de los periodistas.

Como si hablara con bebés de pecho, dijo que existe la consigna de destruir a Morena y que el enemigo son los periodistas críticos. Por ello les pidió no decir tonterías en la tribuna.

¿Cuántos años dedicaron Epigmenio y otros fascistas a la destrucción del PAN, del PRI y de la democracia?

Al tiempo.
21 Septiembre 2018 04:06:00
¡El tiempo del Presidente!
¿Cuánto cuesta el tiempo del Presidente?

La pregunta obliga, luego de la demora de cinco horas que padeció el presidente electo, por el deficiente servicio de la línea aérea comercial y de bajo costo, en la que acostumbra viajar.

Pero, además de conocer el costo del tiempo del Presidente, la pregunta debe apuntar al análisis de lo que significa –en todo su peso específico–, la figura presidencial. Y para entenderlo, vamos por partes.

1.- El Presidente no es un mexicano cualquiera. En los hechos es una institución fundamental del Estado y, al mismo tiempo, es el Mandatario al que los mandantes –que somos los ciudadanos– encargaron el desempeño del cargo de Ejecutivo Federal.

2.- El Presidente fue electo por el voto ciudadano para desempeñar, al mismo tiempo, los cargos de Jefe del Gobierno y Jefe del Estado.

3.- Y una vez electo –y cumplidas la formalidad de la democracia representativa que nos dimos en la Constitución–, el Presidente deja de representar a un partido político y asume el cargo de mandatario de todos los ciudadanos, hayan votado por él o no, por su partido y/o su proyecto.

4.- Por tanto, Andrés Manuel López Obrador ya no es jefe de un partido y tampoco líder de un grupo político. Ya no puede hacer lo que le plazca, sino aquello que le impone el cargo de Primer Mandatario.

5.- Y es que cuando una mayoría de mandantes depositaron en Obrador la responsabilidad de conducir los destinos del país, en realidad lo contrataron para trabajar por todos; los que votaron por él y los que no.

6.- Pero lo más importante es que ya como Presidente, Obrador encarna la unidad nacional y tiene la responsabilidad de garantizar la estabilidad política y económica del país.

7.- Y debido a esa alta responsabilidad –porque es depositario del mandato presidencial–, Obrador no sólo está obligado a cuidar la imagen del Presidente, sino de cuidar sus palabras, su salud, su seguridad y el uso del tiempo; tiempo que es del Presidente.

8.- Y es que –nos guste o no–, López Obrador fue electo para conducir al país al mejor destino posible, con los mejores resultados y apoyado en los mejores colaboradores.

9.- Pero sobre todo, Obrador tiene la responsabilidad de ser garante de la unidad nacional y de respetar y hacer respetar la Constitución, no para confrontar a los ciudadanos, no para estigmatizar a sus críticos, no para clasificar o dividir a los ciudadanos, entre buenos y malos.

10.- Las palabras del Presidente deben ser puntuales y certeras; deben trasmitir confianza y certidumbre; no pueden ser fuente de discordia y división. La seguridad del Presidente es la seguridad y la estabilidad del Estado y un minuto que se pierde del tiempo del Presidente es el tiempo perdido para transformar al país, para crear empleos, para combatir la inseguridad y la violencia.

López Obrador ya no es un líder social y menos un jefe de partido; es el Presidente de todos los mexicanos y debe comportarse como tal, porque para eso fue votado.

Lo demás, es populismo chabacano.

Al tiempo.
20 Septiembre 2018 04:08:00
¿Viene el lobo… de la crisis?
¿Quién le cree a Andrés Manuel López Obrador? La respuesta todos la conocen. El Presidente electo es uno de los políticos más vistos, queridos, seguidos y escuchados en décadas.

Todos los sondeos de opinión reportan que lo conoce casi 100% de los ciudadanos y no solo es el más votado en la historia, sino el que tiene más seguidores en redes.

Sin embargo, a pesar de que Obrador es el político más popular y el más escuchado también es al que menos le creen los ciudadanos. ¿Lo dudan?

El pasado fin de semana, el presidente López sorprendió a propios y extraños con una declaración que sacudió al país y que retomaron todos los medios y analizaron expertos de los temas político-económicos.

Dijo Obrador que su gobierno “recibirá un país en bancarrota”.

Y ante la bomba discursiva menudearon los políticos, expertos y hasta servidores públicos del sector hacendario que explicaron el concepto económico de “bancarrota”.

La “bancarrota” de una economía y de un país significa la quiebra de las finanzas públicas, la caída de la recaudación y la insolvencia del Estado. Es decir, algo así como la quiebra en tiempos de López Portillo, De la Madrid y Salinas.

¿Pero qué fue lo que pasó en la economía mexicana y en los mercados globales, luego que el Presidente electo declaró “la bancarrota” del Estado mexicano?

La respuesta ya la dieron los expertos. Curiosamente –y para fortuna de todos–, no pasó nada. Es decir, no se movieron los mercados, la paridad peso-dólar, la inflación y otras variables que habrían desatado una crisis como “el error de diciembre”.

¿Por qué no pasó nada, capaz de derribar los fundamentales de la economía, luego de las temerarias declaraciones del presidente López? Para responder la anterior interrogante de nuevo acudimos al consejo de los expertos.

No pasó nada porque, primero, las variables económicas de México tienen una solidez envidiable y, segundo, porque en los grandes centros de decisión económica –de México y el mundo–, no le creen al Presidente mexicano. ¿No le creen?

En efecto, resulta que banqueros, centros financieros y las grandes calificadoras saben que el presidente mexicano poco entiende del tema económico y, por tanto, nadie hace caso a sus declaraciones.

Pero, contra lo que muchos suponen, a nadie beneficia que la palabra de un Presidente no tenga credibilidad. ¿Por qué no es bueno que no hagan caso a lo que dice el Presidente?

Porque los fundamentales de la economía se mantienen estables a partir de la confianza, la certeza y la credibilidad en las decisiones y declaraciones de los mandones de un país.

¿Y qué creen? Que si bien las amenazantes declaraciones del presidente Obrador no fueron escuchadas, sí catalizaron la desconfianza y la incertidumbre en su gobierno y en el futuro del país.

Por eso, hoy crece la percepción de “la crisis que viene”. Y no pocas empresas y empresarios se mueven en función de una inminente devaluación en el futuro cercano. Por eso más vale no jugar con “¡al lobo, al lobo!”. Al tiempo.
19 Septiembre 2018 04:06:00
Trump y López, ¡escándalos!
El reputado Washington Post había contabilizado –hasta mayo pasado– poco más de 3 mil mentiras, declaraciones falsas y engaños discursivos del presidente Trump.

Según el rotativo estadunidense, la de Trump será la presidencia más mentirosa y –por eso– buena parte de los medios de aquel país debieron crear un nuevo género periodístico; “qué quiso decir el presidencial”.

Es decir, todos los días los medios deben descifrar entre las ocurrencias presidenciales –en sus redes sociales– y las políticas públicas que los medios deben reportar a sus audiencias como una declaración oficial.

Aún así, más del 50% de ciudadanos de aquel país se dicen contentos con la cuestionada honestidad de su Presiente y lo siguen aplaudiendo. Igual que aquí.

En México, solo el portal
http://www.laotraopinion.com.mx lleva un recuento de las promesas del candidato Obrador que, ya como Presidente electo, debió reconocer como imposibles de cumplir. Técnicamente, son mentiras y –acaso porque a “los hombres del Presidente” no les gusta exhibir las mentiras de su jefe– la página en cuestión lleva más de 10 días de un ataque cibernético.

Lo cierto es que a pesar de las amenazas y presiones a la prensa mexicana, para algunos medios mexicanos ya resulta imposible no cuestionar los tropiezos discursivos, los dislates, humores encontrados y mentiras del futuro gobierno, a pesar de que el espectáculo no pierde el tufo de romería.

La terca realidad, sin embargo, confirma la percepción de que todos los días habrá “un nuevo escándalo para regocijo del respetable”. Y, en efecto, los nuevos escándalos salieron del Senado de la República y su oficina de Comunicación Social y del propio presidente López.

En el primer caso, la cuenta oficial del Senado difundió un tuit sin duda institucional, en el que esa cámara del Congreso se asume como parte de “La Cuarta Transformación” del presidente López y como apéndice del Ejecutivo.

Gracias a la torpeza de la comunicación social del Senado no se pudo contener en redes la paliza, la cual se apaciguó por otra declaración del presidente López.

Resulta que en su “segunda campaña” por todo el país, Obrador fustigó a “la prensa fifí” porque lo apaleó luego de que el viernes dijo que México “está en bancarrota” y que, por ello, no cumpliría sus promesas de campaña.

La paliza al futuro Presidente fue mayor porque semanas antes había dicho que Peña Nieto entregaría un mejor país, sin crisis política, económica, ni social.

¿Cuál de los López está en campaña? ¿El que reconoce que Peña deja un mejor país, sin crisis económica, política y fiscal, o aquel que asegura que México “está en bancarrota”?

¿De verdad en México se debe perfeccionar el nuevo género periodístico global “¿qué quiso decir el Presidente?” .

Es decir; cada que hable López, los periodistas deben insistir “¿qué quiso decir el Presidente?”.

Lo cierto es que cada que un periodista tenga dudas sobre la fiabilidad de su fuente debe insistir: “¿Eso quiso decir el presidente López?”.

Al tiempo.
18 Septiembre 2018 04:00:00
Robles: ¿culpable o inocente?
De nueva cuenta Rosario Robles en el ojo del huracán. De nuevo acusada de corruptelas, ahora en su nuevo encargo, como titular de la Sedatu. Y, de nueva cuenta la “prensa militante” deja caer todo su peso sobre la exfundadora y expresidenta del PRD, a manera de último “escupitajo” al Gobierno de Peña Nieto.

Pero la novedad no es que Rosario Robles sea difamada, calumniada y señalada con más presunciones que pruebas, como cuando le echaron de la dirigencia de los amarillos mediante una difamación simular.

Lo nuevo es que a despecho de la prensa lopista, ante los ataques a Robles, el presidente electo la defendió y aseguró que se trata de un “chivo expiatorio” y que los verdaderos corruptos están en otras esferas de poder. Más, el nuevo mandatario dejó boquiabiertos a sus aplaudidores cuando dijo que no perseguirá a políticos, empresarios e integrantes de la farándula.

Y, como era de esperarse, la inopinada declaración de López Obrador provocó una suerte de “rebelión en la granja”, entre la prensa adicta a Morena, cuyos “cardenales” debieron tragar sapos y serpientes para explicar lo inexplicable.

¿Cómo explicar que si –durante años–, esa prensa demolió la imagen de Robles y de Peña Nieto, hoy López Obrador sale en defensa precisamente de Peña y Robles y descalifica a su prensa afín, a la que coloca en calidad de difamadores y profesionales de la calumnia?

¿Será que la prensa lopista acusará a Obrador y a su gobierno de “solapar” a la “mafia del poder”?

Lo cierto es que la contradicción exhibe dos caras de la misma moneda; por un lado muestra a la prensa lopista como un puño de difamadores e impostores a sueldo y, por el otro lado, confirma que en su gobierno, López Obrador será “su propio fiscal carnal”.

¿Por qué? Porque elevado al altar de la superioridad moral, el futuro presidente acusa, condena, perdona o manda a la hoguera, según su peculiar estado de ánimo.

¿Recuerdan las palizas públicas a los presidentes Fox, Calderón y Peña Nieto cuando insinuaron culpa o inocencia de algún político? Hoy, el futuro presidente perdona o condena y nadie se atreve a cuestionar sus excesos.

Y es que olvida el presidente López que, en tanto Ejecutivo federal, no tiene facultad alguna para perdonar y/o sancionar a nadie y mucho menos para insinuar que la señora Robles –o cualquier ciudadano o servidor público–, es culpable, inocente o “chivo” propicio para tal o cual barbacoa política.

Lo más grave es que el nuevo presidente mete a Robles al mismo saco que a Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia. Y por eso la pregunta: ¿Son lo mismo?

Todos los indicios aquí consultados llevan a presumir la inocencia de Rosario Robles, no así de algunos de sus colaboradores. Sin embargo, no importa lo que aquí se crea, tampoco lo que aseguran los autores de La Estafa Maestra y menos si el presidente López cree que Robles es chivo expiatorio.

No, importa sólo el juicio de la autoridad correspondiente, porque la justicia está lejos de los actos de fe y de las ocurrencias. Lo demás es circo y venganzas mediáticas.

Al tiempo.
17 Septiembre 2018 04:06:00
¡…Que la nación se los demande…!
La ignorancia, el “valemadrismo” y la sed de venganza son algunos sellos distintivos de buena parte de los senadores y diputados de Morena.

Y es que además del diputado-“pepenador”– que todo se lleva–, del diputado-“profesores” –que escribió “aprovar” (sic)–, hay diputadas de Morena que en video presumen su ignorancia sobre su papel en el Congreso.

En redes circula el mensaje de una diputada de Morena quien presume que “el punto de acuerdo” aprobado por Morena contra la evaluación de los maestros “cancela” la reforma educativa.

Y si la ignorante diputada no sabe los procedimientos legislativos y menos conoce su alcance, tampoco entiende que para tirar la evaluación magisterial es necesaria una reforma constitucional.

Más grave es que la mayoría de los diputados de Morena no saben siquiera que existe la Constitución y tampoco el significado de la protesta que rindieron. No saben que prometieron, precisamente, “respetar la Constitución y las leyes que de ella emanan”.

Y menos entienden que luego que prometieron –protestaron respetar la Constitución y las leyes que de ella emanan–, también fueron advertidos que, de no respetar la Carta Magna y sus leyes, “la Nación se los demandará”.

¿Qué quiere decir que al no respetar la Constitución y sus leyes “la Nación se los demande…”?.

Elemental. Significa que cualquier ciudadano puede exigir que la autoridad correspondiente pida un juicio político para desaforar a los diputados violadores de la Constitución; Juicio de Procedencia contra quienes arengan a la violación de la ley fundamental.

Pero el tema escala cuando se subliman la ignorancia y la estupidez entre senadores y diputados de Morena, quienes se dicen indignados por “un cartón crítico” del “monero” Calderón –una caricatura, pues--, en donde el artista de las ideas y los trazos denuncia precisamente que Martí Batres y Mario Delgado llaman a una violación tumultuaria de la Constitución –por parte de diputados y senadores, que deben ser los guardianes de la Carta Magna–, antes de matar la reforma educativa.

¿En dónde está la perversión? ¿Está en el llamado público de los diputados y los senadores de Morena a violar la Constitución, o está en una parodia humorosa en trazos, de un periodista cuya labor es la crítica?

Lo preocupante, sin embargo, es que además del cartonista pocos se han atrevido a denunciar la violación tumultuaria de la Constitución a la que llama una mayoría de diputados y senadores de Morena. ¿Dónde están los feroces que defienden la Constitución y sus leyes?.

Pero la ignorancia de legisladores de Morena asoma infinita cuando el líder de los diputados de Morena ofrece cualquier entrevista en San Lázaro.

De manera invariable, Pablo Gómez –acaso el único que conoce al dedillo los intríngulis legales del Congreso–, no deja solo un minuto a Mario Delegado.

Incluso le arrebata la palabra frente a los reporteros, para evitar que diga tonterías.

¿Quién exigirá juicio político contra los violadores de la Constitución?

Al tiempo.
14 Septiembre 2018 04:06:00
¡Se tambalea Mario Delgado!
Se tambalea Mario Delgado, el jefe de la poderosa bancada de Morena en San Lázaro, dicen algunos inconformes del “rebaño” que pastorea.

Y es que según diputados del partido rojo, el protagonismo y la incontinencia verbal de su “pastor” ya prendió los focos rojos en “la casa de los milagros”, como se conoce a “la casa de transición” del presidente López.

¿Y por qué Mario Delgado estaría perdiendo el favor presidencial?

Porque su incontinencia verbal contradice frecuentemente al jefe del partido y presidente electo, lo que ha servido para incrementar la percepción de que el nuevo gobierno arrancará como gestión fallida, por la abundancia de contradicciones y mentiras.

El jefe de los diputados de Morena, como saben, es uno de los alfiles de Marcelo Ebrard –quien le consiguió el cargo a partir de su cercanía con el presidente López–, y su tarea política será apuntalar los cimientos de la futura candidatura presidencial de Marcelo.

Pero no es novedad que Mario es “un chivo en cristalería”. Vale recordar que a causa de su protagonismo y de su incontinencia verbal perdió la carrera para suceder a Marcelo Ebrard, en los previos a la elección de 2012, carrera que ganó Miguel Mancera.

Hoy, cuando su jefe Marcelo le ha dado una responsabilidad aún mayor, los tropiezos de Delgado lo tienen a punto de caer. ¿Y cuáles han sido los tropiezos más escandalosos?

1.- Con el tacto político de un elefante en cristalería, Mario Delgado fue responsable de arengar “la estupidez” –como la calificaron sus compañeros–, del coro de la sumisión; “¡es-un-honor-estar-con-Obrador!”. El golpe mediático a Morena, a los diputados y al presidente López fue demoledor.

2.- La falta de tacto reapareció cuando Mario Delgado gritó desde la tribuna –durante la entrega del Sexto Informe–, que Peña Nieto entregaba “un país en ruinas”. El tropiezo fue tal que el propio presidente López enmendó la plana a Delgado cuando dijo que Peña entregó un mejor país que el de 2012, sin crisis política, sin crisis económica y sin crisis fiscal.

3.- El protagonismo de Delgado regresó en las primeras sesiones de la Cámara de Diputados, cuando sin ningún control el recinto legislativo se convirtió en circo. López Obrador debió llamar a la cordura y al trabajo legislativo de altura.

4.- El circo continuó cuando “cantinflesco”, Mario Delgado no logró explicar por qué resultó otro engaño la austeridad de los diputados.

5.- La gota que derramó el vaso fue una deplorable muestra de fuerza de los diputados de Morena –que son mayoría en San Lázaro–, para forzar un “punto de acuerdo” que exhortó al Ejecutivo a cancelar la evaluación magisterial.

De nuevo Morena y el gobierno de López aparecieron como trogloditas y de nuevo vinieron los palos. Pero no fue todo, Delgado dijo que de la reforma educativa “no quedará ni una coma”, a pesar de que él votó por esa reforma desde el Senado. La paliza no se hizo esperar, así como un emergente control de daños.

Se tambalea Delgado. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
13 Septiembre 2018 04:01:00
¿Decir ‘gracias’, o ‘pedir perdón’?
En pocos días arrancará la “segunda campaña” de Andrés Manuel López Obrador, por todo el país.

Dicen en Morena que se trata de una gira por las ciudades más importantes del territorio nacional en donde, insisten, el presidente electo agradecerá a sus seguidores el voto que, de manera abrumadora, lo llevó al poder.

Y, como saben, los estrategas presidenciales han presentado la nueva gira proselitista como un gesto de gratitud presidencial, a pesar de que está claro que asistimos a un exceso retórico en donde el nuevo presidente recurre a una fórmula clásica del populismo y, sobre todo, a unos recursos típicos del “Manual del Dictador”.

Y es que, guste o no a “los hombres del presidente”, lo cierto es que crece la percepción entre ciudadana y entre la clase política de que el regreso de Obrador a la campaña callejera, al mitin, la concentración tumultuosa y los “baños de pueblo”, van más allá del “agradecimiento” legítimo.

Y si no es un gesto de gratitud, ¿cómo debe verse el regreso de AMLO a la calle? ¿cuál es, entonces, el objetivo real detrás de la supuesta gratitud del presidente López?

No son pocos los políticos que en el nuevo periplo de Obrador ven, en realidad, un intento oculto para recuperar la imagen perdida por la abundancia de mentiras, contradicciones y reversa a las promesas de campaña.

Incluso, dentro del propio equipo del presidente electo crece la duda y el temor por “el fin de la luna de miel” y no faltan los que han propuesto una suerte de perdón, a manera de explicación, de los cambios radicales a las propuestas de campaña, a fin de detener la creciente percepción de que todo fue una mentira monumental.

Por eso la pregunta: ¿deberá pedir perdón el presidente López? ¿Es cierto que se mantiene intacto su bono de popularidad? ¿Será que sus votantes aún le perdonan todo, igual que a Trump? ¿Debe pedir perdón o será suficiente con una explicación?

Podría pedir perdón, por ejemplo, por la promesa imposible de cumplir de bajar el precio de la gasolina y acabar con los “gasolinazos”; perdón por incumplir la ayuda de 3 mil pesos a los “ninis”, la cual es imposible; perdón porque Morena parece empeñado en atentar contra el futuro de millones de niños, al pretender derribar la reforma educativa…

Perdón por prometer regresar a militares y marinos a sus cuarteles y, al final, no lograrlo; perdón por solapar a pillos como Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia y otros; perdón por solapar las feas trampas de Manuel Velazco, gobernador de Chiapas, quienes además jugó con las diputadas a las que obligó a renunciar.

Perdón por el escándalo del aeropuerto, que empieza a alejar la inversión extranjera y perdón por no decir una sola palabra de condena a las dictaduras de Venezuela y Nicaragua.

En general, el presidente López debe una amplia explicación por aquella declaración de que “una cosa es prometer en campaña y otra cumplir”. Y es que si no aclara, será igual a todos aquellos que criticó.

¿Deberá decir “gracias” o “pedir perdón”?

Al tiempo.
12 Septiembre 2018 04:00:00
¡Anatomía del “porro”!
El problema de la proliferación de “porros” en todas las instituciones de educación superior –y no sólo en la UNAM–, es que se trata de un negocio de jugosas rentas político-económicas.

En su vertiente política, el “porrismo” sirve para el control de los grupos de poder en las universidades e institutos. Y en todos los casos la línea de mando viene desde la cúspide. Es decir, el control político baja desde los rectores o directores de la institución, pasando por jefes de carreras, prepas o vocacionales.

El control político en una universidad o instituto –como la UNAM y el IPN–, resulta indispensable porque todos los centros educativos son potentes centros de empoderamiento y manejo de dinero público. Incluso –con piel de oveja–, los “porros” existen en prestigiadas instituciones como el Colmex, en donde el control lo tienen lopistas probados.

Y si aún dudan, existen entidades federativas, como Colima, en donde el poder real lo tiene la universidad y no el Gobernador. De hecho el “Grupo Universidad”, de Colima, es un grupo “porril” que pone y quita gobernadores. En estados como Sinaloa, el segundo poder –por peso político y económico–, es la UAS. Por eso, resulta ridículo suponer que un acto de fe acabará con el “porrismo” en universidades e institutos, como el IPN.

Pero hay más. ¿Cuántos políticos del PRI, PRD y Morena –el mismo presidente electo vivió por 18 años como “porro” en la UNAM–, utilizaron la plataforma del “porro” para llegar a posiciones de poder? ¿Cuántos pasaron de “porros” a “líderes sociales” y luego a ocupar puestos de elección popular?

En rigor, acabar con la mítica figura del “porro” es atentar contra la historia misma de los viejos partidos –como el PRI y el PRD–, y derribar el origen de ese joven viejo llamado Morena.

En la cara económica, las rentas del “porrismo” van del ambulantaje –dentro y fuera de las instalaciones educativas–, hasta ese tonel de rica miel llamado “narcomenudeo”; “negocio que salpica a todos”, según testimonios de “porros” consultados. ¿Y quiénes son todos?

A la rectoría de la UNAM, a la dirección del IPN y, en general, a la cúspide de las instituciones de educación superior llega el beneficio de las rentas económicas del “porrismo”. La “cascada de dinero” derrama a todas las instancias. Y el fenómeno es pariente de las jefaturas delegacionales de la capital del país.

En cada demarcación, el delegado en turno recibe “el niño” –paquete de dinero en efectivo–; producto de las cuotas del ambulantaje, giros negros y el “narcomenudeo”. Dinero sucio que llega limpio a directores, rectores y jefes de carreras y preparatorias y derrama a vigilantes, policías y líderes “porriles”. En casos más sofisticados, el “porro” no pide en monetario sino que le pagan con el permiso para rentar espacios al ambulantaje y territorios para el desempeño de los “dealers”. Es el “porro-empresa”.

¿Alguien cree, con dos dedos de frente, que un gobierno de “porros” acabará con los “porros”?

Al tiempo.
11 Septiembre 2018 04:00:00
¡Rebelión Morena!
No, no se trata del clásico de Orwell, Rebelión en la Granja, en donde cerdos, cochinos y marranos protagonizan una revuelta contra el poder.

No, en la realidad la rebelión se produce en el partido Morena en donde –según especialistas–, sólo era cuestión de tiempo para que chocaran las formaciones políticas disímbolas del mazacote morenista.

En realidad el problema es que nadie imaginó que las peleas intestinas en “la granja” de Morena salieran a flote antes de que el partido rojo pudiera acceder al poder.

Y es que, como saben, en Morena se viven titánicas peleas que ya han tirado a potenciales secretarios de Estado –como aquella que hizo canciller a Marcelo Ebrard–, a subsecretarios fugaces y directores de organismos del gabinete ampliado –como el primer titular del Infonavit, hoy sustituido–, y que amenazan con una guerra civil generalizada.

Y son tales las escaramuzas y los escándalos que el dueño del circo –el crítico Macario Schettino motejó a Morena como un circo–, debió llamar a la cordura para que tanto legisladores como gobernadores dejen de comportarse como “payasos de las cachetadas”.

Pero, como saben, los escándalos escalaron en la casa de los senadores, en donde los “morenos” vetaron la licencia solicitada por su par de Chiapas, Manuel Velasco.

Hoy se sabe que el veto se debió a que senadores de Morena se dijeron indignados por la línea dictada desde el partido –léase por el presidente López–, para solapar transas e ilegalidades de Manuel Velazco. Sin embargo, esos amigos entrañables que son el Gobernador de Chiapas y Ricardo Monreal –jefe de los senadores de Morena–, hizo posible un vulgar enroque con el Partido Verde y Velazco regresó a Chiapas.

Luego vimos una escandalosa pelea entre Porfirio Muñoz Ledo y otro profesional del pastelazo, Gerardo Fernández Noroña, quienes en “la casa del pueblo” –la Cámara de Diputados–, protagonizaron otro simpático pastelazo que arrancó la risotada del “respetable”.

¿Qué pasó luego de ese nuevo escándalo? Otro “jalón de orejas” de “papá corazoncitos” quien reunido con diputados de Morena llamó la atención y obligó a Noroña y a Porfirio a la reconciliación pública.

Pero el mayor y más reciente escándalo fue producto de un choque entre el exfutbolista y gobernador electo de Morena, Cuauhtémoc Blanco, y la presidenta de Morena, Citlali Ibáñez, alias Yeidckol Polevnsky

Resulta que Cuauhtémoc Blanco, y sus incondicionales –presuntamente vinculados con el crimen organizado–, no sólo aspiran al control del Ejecutivo estatal sino del Legislativo. Quieren “el pastel completo”. Por eso le roban diputados a Morena, para convertir a Morelos en un virreinato.

¿Pero qué creen…? Que el presidente López no comparte el poder y menos se deja intimidar por un futbolista.

Por eso, Yeidckol mandó decir a “Cuau” que “carece de nobleza” y que se las verá con Andrés Manuel “si le sigue quitando a Morena diputados para llevarlos al Partido Encuentro Social”.

Pero las batallas apenas empiezan.

Al tiempo.
10 Septiembre 2018 04:00:00
‘Narco’ y ‘Porros’,  lacras de la UNAM
El problema de los llamados “porros” –como la voz popular motejó a las porras deportivas–, es tan viejo como la existencia misma de las más importantes instituciones públicas de educación superior.

Para nadie es secreto que, a lo largo de la historia universitaria, los “porros” han sido utilizados como grupos de choque por partidos políticos, autoridades universitarias y mafias que regentean las rentas económica y política dentro y fuera de la UNAM y/o el IPN.

Tampoco es nuevo que en las últimas décadas –especialistas calculan que por ahí de los años 80 del siglo pasado--, el típico “porro” vivió una gananciosa mutación que lo convirtió en golpeador y distribuidor de droga.

Así, ante la creciente oferta y demanda de drogas y de violencia para mantener el control, en los campus universitarios se diversificó el trabajo del “porro” y surgió el “porro-dealer”, que pronto se convirtió en potente agente económico para rectores, directores de escuelas y empleados.

Lo cierto es que desde hace décadas, todo estudiante de preparatoria, vocacional o educación superior conoce la existencia de las mayores lacras de la UNAM y el IPN; los “narcos” y los “porros” y su nueva mutación, los “porro-dealers–, cuya existencia fue documentada en video por primera ocasión–, el 4 de julio de 2017 por el portal
http://www.letraroja.com

Sin embargo, la noticia es que pocos conocen de quiénes son “las manos que mecen la cuna” para que los “porros” y los “narcos” sigan vigentes por décadas en la UNAM y el IPN, como verdaderas mafias universitarias.

Pero, para quienes gustan de la amnesia selectiva, vale recordar que desde la segunda mitad del gobierno de Ernesto Zedillo, aquí se documentó la creciente influencia en la UNAM del grupo político de Juan Ramón de la Fuente –titular de Salud en el gobierno priísta de Zedillo, ex precandidato presidencial del PRI y ex rector de la UNAM--, como uno de los poderosos jefes del porrismo en la UNAM.

De la Fuente llegó como rector impuesto por Ernesto Zedillo –luego del conflicto que mantuvo paralizada a esa institución desde el 20 abril de 1999 y hasta 6 de febrero del año 2000–, y para mantenerse en el poder creó, solapó y fortaleció la mayor red porril de la historia. Casualmente, el principal operador de los “porros”, con Juan Ramón de la Fuente, se llama Javier Jiménez Espriú.

¿Y qué creen? Que hoy, Juan Ramón de la Fuente es uno de los más leales lopistas y, por eso, fue nombrado represente del gobierno de Morena ante la ONU, en tanto que Jiménez Espriú será secretario de Comunicaciones y Transportes y su hijo, Raymundo, responsable de redes y digitales en el gobierno de AMLO.

Desde entonces –y ante la complicidad de rectores y directores de escuelas y preparatorias–, la figura del “porro-dealer–, es la mayor fuerza de presión, choque, extorsión y venta de drogas de la UNAM, solapado por rectores como De la Fuente y por grupos de poder como el de Jiménez Espriú.

¿Qué tal? ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
07 Septiembre 2018 04:01:00
¿Y entonces por qué votaron?
Dice el presidente López Obrador que hay problemas de inseguridad que son conocidos por todos. Sin embargo, también dice que, a pesar de ello, no hay crisis política, no hay crisis económica y no hay crisis financiera.

Sin duda un reconocimiento impensable, sobre todo si proviene del principal detractor del Gobierno saliente.

Por tanto, el presidente López contradice no sólo su campaña sino a sus leales y, en especial, al jefe de los diputados de Morena, Mario Delgado, quien en el papel de golpeador sin argumentos gritó en la llamada “casa del pueblo que el gobierno de Peña entrega un país en ruinas”.

Por eso la primera pregunta: ¿dónde está el país en ruinas del que habla el expriista y exsalinista Mario Delgado, si su propio jefe dice otra cosa?

Y es importante que el presidente López hable con sinceridad y que al final reconozca que no hay crisis política, no hay crisis económica y no hay crisis financiera y que recibirá “un mejor país que hace seis años”.

¿Y por qué es importante tal declaración?

Porque de esa manera obligará a sus simpatizantes y votantes a una pregunta elemental. Si vivimos en un mejor país y si el gobierno de López recibirá un país sin crisis política, económica y financiera, ¿entonces por qué votaron 30 millones de mexicanos que hicieron presidente a López Obrador?

¿Se equivocaron los votantes o asistimos a un engañado tumultuario?

Por eso se debe insistir ¿Por qué votaron esos 30 millones si no hay crisis política, no hay crisis económica y menos crisis financiera? ¿Por qué votaron si no hay crisis de empleo, no hay crisis de recaudación de fiscal, si no hay crisis de salud y tampoco de educación?

¿Por qué votaron los 30 millones de electores que hicieron presidente al candidato López, si el combate al crimen organizado, a la violencia y la crisis de inseguridad serán continuados con idénticas estrategias que las empleadas por Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto?

¿Por qué propuesta votaron los 30 millones de mexicanos que el 1 de julio sufragaron por López, si no habrá reducción al precio de la gasolina –si seguirán los gasolinazos–, si para recibir una pensión los adultos mayores mañana deberán tener 68 años y no los 65 que actualmente se exigen?

¿Para qué votaron los 30 millones de mexicanos que hicieron presidente a López, si no se eliminará la pensión de los expresidentes –como lo pregonó López por todo el país–, si seguirá tal cual planearon el Nuevo Aeropuerto desde Vicente Fox, pasando por Felipe Calderón y luego Peña Nieto?

¿Para qué votaron 30 millones si no habrá un cambio en la política fiscal y educativa, si Morena ya perdonó la corrupción de líderes sindicales como Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, René Bejarano y hasta perdonará a todas las ratas del viejo sistema político?

Sin duda que alguien miente, sin duda que son muchas las mentiras en torno a la campaña presidencial de Morena y sin duda serán muchos los decepcionados.

¿Por eso votaron?

Al tiempo.
06 Septiembre 2018 04:01:00
¡Morena va por la UNAM…!
En el Itinerario Político del miércoles 22 de agosto –titulado “¡Un valiente dijo ‘no’ al presidente López!”–, señalamos que tarde o temprano “la mano presidencial caerá sobre la rectoría y la autonomía universitaria”.

¿Por qué…? Preguntamos entonces.

Porque un valiente como el rector de la UNAM, Enrique Graue, se atrevió a decirle “no” al presidente López, en el intento del mandatario de Morena por convertir a la UNAM en el centro de su proyecto para que –sin exámenes y sin evaluación–, todos los que quieran estudien una carrera universitaria lo consigan sin mayor trámite en la UNAM.

Y aquel 22 de agosto también dijimos que detrás del intento de “golpe de Estado a la UNAM” estarían el eterno aspirante a rector, Javier Jiménez Espriú y su hijo, Raymundo, dos piezas fundamentales del nuevo gobierno.

El primero, como saben, será el futuro titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes –empeñado en meterse a los negocios del Nuevo Aeropuerto–, mientras que el segundo ya es el responsable de redes y digitales en la nueva casa presidencial.

¿Se han preguntado por qué razón Jiménez Espriú nunca llegó a la rectoría de la UNAM, a pesar de ser un eterno aspirante?

La respuesta la vimos con toda claridad desde hace días y, ayer mismo, cuando porros a sueldo –vinculados a Morena por la vía de Martí Batres y Claudia Sheinbaum–, asaltaron el campus y protagonizaron una zacapela entre estudiantes y los llamados “porros”.

El objetivo de los disturbios –aquí lo dijimos aquel 22 de agosto–, es que a 50 años del asalto del golpe de Estado a la UNAM, se podría repetir la caída del rector, para convertir a la Universidad Nacional en feudo de Morena y de los intereses populistas del nuevo gobierno.

Lo curioso es que Morena y sus leales recurren a la violencia del Estado –disfrazada de porrismo–, porque en tiempos en que resulta pecaminoso decirle “no” al presidente, el rector Graue le dijo “no” a López Obrador, convencido de que abaratar la calidad universitaria sería la muerte de la propia educación superior y de la universidad pública.

Y, sin duda, le asiste la razón al rector Graue. ¿Por qué? Porque durante décadas, la calidad educativa ha sido un objetivo central para las autoridades universitarias. Por esa razón –porque la calidad educativa es prioridad–, nunca llegó a la rectoría el grupo de Javier Jiménez Espriú, al que los universitarios motejan “como los mediocres”.

Hoy, cuando políticos, empresarios, investigadores, intelectuales y periodistas se acomodan y alinean ante el nuevo gobierno, la UNAM parece aislada y crecen las amenazas de que la tiranía de un gobierno autoritario pretenda meter la mano, tirar al rector y acabar con la máxima casa de estudios y su autonomía.

Por eso preguntamos lo mismo que el 22 de agosto pasado: ¿Qué harán los universitarios para defender la máxima casa de estudios, para defender la autonomía y la calidad educativa? ¿Aplaudirán la muerte de la UNAM? Le dirán “no” al presidente López?

A tiempo.
05 Septiembre 2018 04:00:00
Chiapas: ¡engaño e impunidad…!
La siguiente es una historia fantástica, del nuevo siglo; una historia que, sin embargo, nos regresa a lo más viejo del PRI del siglo pasado.

Vamos a suponer que el tramposo de la historia es un Gobernador del PRI y uno de los hombres más cercanos al presidente Peña Nieto.

Vamos a conjeturar que el tramposo Gobernador no sólo burlan a sus gobernados sino que violentan el 116 constitucional, lo cual es una falta grave.

Vamos a creer que el Gobernador tramposo no sólo es protegido del Presidente sino que –desde el Gobierno de Chiapas–, financió la victoria del Mandatario federal, mediante trampas y engaños.

Y vamos a pensar que tanto la burla a los chiapanecos como la violación a las constituciones local y federal, apuntaban a convertir al tramposo en uno más de los fardos del Presidente, quien estaría dispuesto a torcer la Carta Magna para ayudar a su amigo.

Pero también vamos a suponer que una voz sensata convence, por momentos, a senadores del PRI, para que hagan valer la Constitución y que esos senadores rescaten la imagen del presidente Peña.

Sin embargo, el presidente Peña debe pagar facturas y termina por torcer la Constitución y por obligar al Senado salvar a su amigo Gobernador.

¿Imaginan la madriza al PRI, a senadores del PRI, al presidente Peña? ¿Imaginan la vapuleada de los críticos del PRI a Peña, al que no bajarían de ratero, violador de la constitución y mafioso del poder?

Asistiríamos –en la hipótesis propuesta–, al reconocimiento histórica de un Presidente que se presta a la complicidad para violar la Constitución.

Pero aún más importante: habríamos confirmado la salud de los anticuerpos sociales de la democracia mexicana; la salud de la crítica y los críticos.

Pero si volvemos a la realidad, ¿qué creen?

Que en la vida real el Gobernador no es del PRI, sino del PVEM y se llama Manuel Velasco. En la vida real, el Gobernador de Chiapas hizo trampa para ser candidato a senador plurinominal por el PVEM, avalado por el Trife.

En realidad, el Gobernador también modificó la Constitución de Chiapas para pedir licencia al cargo y protestar como senador y –días después–, para volver al puesto de Mandatario; periplo propio del tramposo contumaz.

En realidad, el amigo del gobernador Velasco es el presidente electo, a quien ayudó a llegar al poder. Por eso AMLO sometió al Senado.

Por eso pocos columnistas, articulistas e intelectuales criticaron la burla del gobernador Velasco y la violación constitucional. Por eso los medios se alinearon. Lo grave es que a nadie importó el agravio a los chiapanecos y menos a los ciudadanos de todo el país y a la Constitución.

Es decir, Manuel Velasco regresará a Chiapas como gobernador gracias a que el presidente López prefirió pagar los favores recibidos y a que el nuevo Gobierno prefiere la impunidad a sus amigos, antes que el respeto a la legalidad.

Mientras tanto, medios, periodistas, articulistas, intelectuales y críticos callan y se acomodan. Engaño e impunidad.

A tiempo
04 Septiembre 2018 04:02:00
¡El fracaso de Peña…!
No hay peor ciego que el que cierra los ojos, dice el viejo refranero popular.

Y es el caso de los malquerientes de Peña Nieto y de los sembradores de odio contra su gobierno, cuyos resultados quieren ser vistos como tragedia, como una ruina, un fracaso o como la peor gestión de la historia.

Y sin duda que los malquerientes tienen derecho a engañar y a sembrar todo el odio que gusten y manden. Sin embargo, los datos duros confirman que –a querer o no– el de Peña Nieto se colocará como uno de los mejores gobiernos de la breve historia democrática del país. ¿Por qué?

¡Simple y llano! Por los resultados! ¿Lo dudan?

1.- En efecto, en los últimos dos años del sexenio se disparó la violencia y el número de personas víctimas de las bandas criminales. Pero es igual de cierto que –con fines político electorales– los partidos se negaron a aprobar la reforma propuesta por Peña Nieto para crear la Policía Estatal única. Y es que para los gobiernos estatales y municipales es fácil culpar al Gobierno federal cuando más del 90% de las muertes son delitos del fuero común. Es decir, son competencia estatal y municipal.

2.- Más allá de resultados deficientes en violencia y crimen –que competen a los tres órdenes de gobierno–, el empleo creció a 4 millones de plazas de trabajo en el sexenio, la cifra más grande en la historia; la inversión extranjera es la más grande en la historia; por primera vez en cuatro décadas el salario recuperó su poder adquisitivo y salieron de la pobreza extrema 2 millones de mexicanos.

3.- En turismo México pasó del lugar 16 al lugar 6 del recuento mundial y el número de visitantes extranjeros es el mayor de la historia, como es la mayor derrama por turismo registrada en la historia. En los 22 trimestres del sexenio de Peña, se registró un crecimiento económico sostenido, lo cual no había ocurrido en los últimos cuatro gobiernos, en tanto que gracias a la reforma educativa se recuperaron más de 40 mil plazas de maestros frente al aula.

4.- En el sexenio de Peña Nieto la captación de inversión extranjera es la más alta de la historia; el costo de la energía eléctrica para consumo doméstico no se ha incrementado en los últimos tres años, mientras que cerca de 80 millones de usuarios se conectan a internet –la mayor cifra de la historia–, y los costos de la telefonía celular y del internet se han reducido en 40 por ciento.

El repaso de datos duros positivos, que confirman una exitosa gestión de Peña Nieto –sobre todo en empleo, baja inflación, crecimiento económico sostenido y bienestar social–, es extensa, demoledora y será no sólo histórica sino inalcanzable. ¿Por qué?

Porque para el Gobierno de López será imposible no sólo mantener la contundencia de los logros, sino superarlos. ¿Por qué? Porque no se repetirá el Pacto por México y tampoco las 14 reformas que son el motor de un cambio que –si el gobierno de López lo hace bien–, también podría recibir importantes beneficios.

Así el fracaso de Peña.

Al tiempo.
03 Septiembre 2018 04:01:00
¡La vergüenza…!
El tema ya es preocupación de cuño corriente, tanto en comederos políticos como en redes. Pero nadie parece tener respuesta y a nadie parece importarles. Por eso preguntamos.

¿No existe –en Morena–, una voz sensata capaz de advertir del tobogán de descrédito al que llevan al nuevo partido en el poder y a su gobierno? ¿No hay nadie capaz de evitar la creciente imagen negativa del nuevo Presidente? ¿Se creen infalibles e intocables?

¿Nadie –en Morena–, entiende que hacen todo aquello contra lo que dicen luchar? ¿No entienden –en el gobierno de López–, que ganan a pulso el mote de “la nueva mafia del poder”? Y si dudan, algunos ejemplos,

1.- Es vergonzoso, por ejemplo, que sin pudor y sin memoria, diputados y senadores de Morena exhiban como único argumento el grito de sumisión el Ejecutivo: “¡Es-un-honor-estar-con-Obrador!”. ¿Qué no prometieron acabar con la mafia del poder? ¿Olvidaron la paliza al PRI –en 2012–, por corear “¡Peña-Peña-Peña-Peña!”. ¿Antaño era cuestionable y hogaño es aplaudible?

2.- Es de vergüenza el circo montado en el Congreso, en donde los “morenistas” parecen sedientos de venganza antes que proponer políticas públicas para sacar al país adelante?. Y es que la primera sesión del Congreso confirmó que “los porros” no entienden de política sino de “¡madrazos!”.

3.- Es escandaloso que escudado en el fuero como senador, Napoleón Gómez Urrutia amenace con llevar a prisión a sus críticos. ¿Esa será la tónica de las mafias sindicales de Morena? ¿Será que Morena es la versión partidista del crimen organizado, que cobra piso a cambio de protección?

4.- Es de Vergüenza que tras una presión brutal por parte del gobierno de López, los magistrados del Tribunal Electoral sean obligados a anular la multa de casi 200 millones de pesos impuesta por el INE, a Morena, por robar el dinero de los damnificados.

5.- Pero más vergonzoso resulta que –a pesar de la presión de Morena al Tribunal Electoral, el presidente López presuma que él y Morena quedaron limpios. ¿De verdad cree el Presidente que luego de los videos del saqueo al Fideicomiso alguien creerá en la inocencia de Morena?

6.- Es vergonzoso que nada diga el gobierno de López sobre el linchamiento de inocentes en Puebla y que –en cambio–, la prensa militante escandalice a las “buenas conciencias” por “el tatuador” de las hijas del Presidente. Y es más vergonzoso que 50 años después del linchamiento en San Miguel Canoa, Puebla, el fanatismo siga cobrando vidas. ¿Será que con el gobierno de López el fanatismo marcará las reglas morales?

7.- Y más vergonzoso resulta que ningún diputado o senador de Morena diga nada por el mensaje en redes de la síndico de San Antonio Tomatlán, Michoacán, Elvia del Socorro Ortega, quien escribió: “hoy sábado 1 de septiembre a las 3 de la mañana hago pública mi renuncia, y hago público que no me interesa la política, hago publico que me voy del país y jamás vuelvo a participar en la vida política. No me interesa”. ¿Manda el crimen?

¿Es o no una vergüenza?

Al tiempo.
31 Agosto 2018 04:00:00
¡Enseñan el cobre…!
Durante décadas, la derecha del PAN y las izquierdas –el PC, PSUM, PMT y luego PRD–, cuestionaron con severidad el sometimiento del Poder Legislativo al Ejecutivo.

Diputados y senadores del partido único eran motejados como “paleros del Presidente”, “levantadedos”, “borregos” y “lacayos”, en alusión a que eran un mero apéndice del presidente en turno.

Por eso, una de las luchas históricas de los opositores –del PAN y de las izquierdas–, fue hacer realidad la división de poderes, entendida como la urgencia de convertir al Congreso en un verdadero contrapeso del Ejecutivo. Eso se logró en 1997 cuando, por primera vez, el PRI perdió la mayoría absoluta en San Lázaro. Era la primera debacle del PRI y la primera gran victoria de la pluralidad en el Congreso.

Sin embargo, 20 años después, con Morena regresaron al Congreso no sólo el partido único sino “los paleros del presidente”, los “levantadedos”, la “borregada” y los “lacayos”.

Y es que en un testimonio vergonzoso para la democracia mexicana –cuyo video recorre las “benditas redes”–, los diputados de Morena que rindieron protesta, no corearon el Himno Nacional, tampoco el efusivo “¡México, México!” de otros tiempos y menos aplaudieron a los ciudadanos, que son los verdaderos mandantes.

No, los diputados de Morena corearon efusivos, sin freno y sin pudor alguno, el estribillo de campaña del presidente López. “¡Es-un-honor-estar-con-Obrador!”

Es decir, a pocos minutos de convertirse en diputados, de manera legal, “los paleros” de Morena enseñaron el cobre. No fueron capaces, siquiera, de guardar las formas. Y es que nunca, ni en los tiempos de mayor autoritarismo del viejo PRI, la Cámara de Diputados había atestiguado un acto de sumisión y abyección, como el de los diputados de Morena, el pasado 29 de agosto.

¿Qué significa el vergonzoso espectáculo de sumisión de diputados y senadores de Morena –que son representantes populares–, al Presidente, que es el jefe del Ejecutivo?

Un mensaje vergonzoso y preocupante. Significa que en el gobierno de López no existirá división de poderes, que la mayoría de diputados estarán sometidos a las ocurrencias y a las gracejadas del Ejecutivo y, sobre todo, que volveremos a los tiempos del absolutismo; de otros López, como López de Santana y López Portillo.

Pero la sumisión del Poder Legislativo es apenas la punta de la madeja de la descomposición que empieza a vivir la democracia mexicana, con la llegada de Morena al poder. ¿Por qué?

Porque si no les importa exhibir de manera pública la sumisión de los diputados de Morena al presidente López, menos les importa el penoso espectáculo del diputado Porfirio Muñoz Ledo, quien un día sí y otro también aparece alcoholizado. A Calderón lo difamaron por un supuesto alcoholismo. A Muñoz Ledo todos lo solapan. ¿No entienden en Morena –y en el gobierno de López–, que el voto masivo a favor de su causa fue contra todo lo que representaba el viejo PRI; contra todo lo que hoy es Morena?

No llegan y ya enseñan el
cobre.

Al tiempo.
30 Agosto 2018 04:00:00
¡La epidemia llamada Morena…!
En los previos a las elecciones del 1 de julio, la lógica que explicaba las alianzas, los frentes y las coaliciones era que ningún partido político, por sí mismo, lograría la victoria en la contienda presidencial.

Por eso la alianza PRI, PVEM, Panal, además de la coalición Morena, PT, PES y el frente PAN, PRD, MC. Incluso, durante la campaña, tirios y troyanos justificaban las distintas alianzas, con el sambenito de que la sociedad privilegia la pluralidad y que las ideologías ya no importan.

Sin embargo, todos se equivocaron. Las alianzas fracasaron y un solo partido, acaso el más joven, se convirtió en aplanadora que trituró todo a su paso, en especial los frentes y las coaliciones.

Y el fenómeno de partido único es tal que –por increíble que parezca–, hoy todos quieren ser o parecer “morenista”, si no es que afiliarse a Morena.

Y la repentina fiebre –verdadera epidemia–, provocó el desplazamiento del Partido Verde, que decidió romper su alianza con el PRI para entregarse a los brazos de Morena y del gobierno de presidente López.

En realidad la traición del Verde se produjo desde tiempo atrás, cuando el gobernador de Chiapas, Manuel Velazco, movió todo el dinero público del estado y el capital político a favor de Morena.

A su vez, al instalarse ayer las cámaras del Congreso, se confirmó la muerte de la coalición Por México al Frente, que integraron PAN, PRD y MC. Lo simpático es que Movimiento Ciudadano ya se había entregado a Morena y al presidente electo, mientras que el PAN vive los “dolores de parto” que harán posible el alumbramiento de su nuevo presidente, luego que Ricardo Anaya destruyó al viejo partido azul.

Todo indica que el nuevo PAN –con Moreno Valle como mandamás– será otro aliado de Morena y del nuevo gobierno. ¿Por qué? Porque, como ya lo documentamos, Morena Valle es “el dedo chiquito” de la profesora Gordillo y pactó con Morena el triunfo de su esposa en el Gobierno de Puebla.

También se confirmó –al instalar la Cámara de Diputados–, que la bancada “morenista” creció aún más. ¿Por qué? No por la suma aritmética de las partes sino por un fenómeno emparentado con la microbiología: la epidemia llamada Morena.

Y es que si no fuera suficiente con las traiciones y las declinaciones a favor del partido rojo –que explicamos arriba–, resulta que 32 diputados del PT y 25 del PES se sumaron a Morena, con lo que el partido del presidente López se consolidó como mayoría absoluta, con 247 diputados.

¿Y qué significa lo anterior? Que en la Cámara de Diputados Morena y sus incondicionales podrán conseguir, sin problema, no sólo la mayoría simple para reformar todas las leyes que gusten y manden, sino la mayoría calificada, para enmendar la Constitución.

Dicho de otro modo, que los únicos partidos realmente de oposición en Diputados y Senadores serán el PRI y el PRD, partidos testimoniales que darán la batalla en la tribuna pero serán arrasados en las votaciones.

Volvemos al partido único y a la oposición testimonial.

Al tiempo.
29 Agosto 2018 04:00:00
¡Tenían razón Calderón y Peña…!
El tiempo, implacable, terminó por dar la razón a Felipe Calderón y a Enrique Peña.

Los dos presidentes, en su momento, fueron crucificados por el PRD y Morena –respectivamente–, en la utilización del Ejército y la Marina para contener la violencia y el crimen.

En los dos casos, el PRD y Morena emprendieron mentirosas campañas para desacreditar el trabajo de los dos presidentes, en cuanto a la lucha contra el crimen y la violencia. Y en los dos casos la sociedad se tragó el cuento durante más de 10 años.

Hoy, a más de una década de esas campañas de descrédito, el jefe del PRD –entre 2006 y 2013–, y dueño de Morena –desde 2013–, terminó por reconocer que no resulta viable sacar al Ejército y la Marina de las calles en la lucha contra el crimen.

Y, ante la terca realidad, el presidente electo debió reconocer lo que siempre se dijo aquí y en otros espacios: que era imposible y mentirosa la promesa de sacar al Ejército y la Marina de la lucha contra el crimen, porque esas instituciones son el último reducto de contención del Estado y porque las policías federal y estatales son insuficientes y, en muchos casos, son corruptas. Lo curioso es que no existe una sola voz capaz de reconocer que Peña y Calderón tenían razón y que el problema del crimen organizado y la violencia no está en la permanencia o no del Ejército y la Marina en las calles.

Y, claro, menos aparecen voces capaces de una disculpa o del perdón a los expresidentes, a pesar de la furiosa campaña de engaños y difamación.

Y, si hacemos un poco de memoria, recordaremos que la prensa militante a favor de López Obrador insultó a Calderón en todos los tonos porque el panista insinuó que contra el crimen organizado y el narcotráfico el Estado debía emprender una verdadera guerra. No había otra alternativa que recurrir al Ejército y la Marina Armada.

Más, la campaña contra el panista incluyó la recolección de firmas para llevar a Felipe Calderón ante la ONU, dizque acusado de delitos contra la humanidad. ¿Qué dicen hoy –cuando el tiempo le da la razón a Calderón–, los locuaces promotores de esa iniciativa? ¿Dónde quedaron el insulto, la difamación y la calumnia? ¿Harán lo mismo contra el presidente López?

Pero en el caso del aún presidente Peña los insultos fueron mayores. ¿Por qué? Porque el mexiquense fue más allá al incorporar las funciones de la otrora Secretaría de Seguridad Pública en un nuevo esquema que pretendió mayor eficiencia. Al final, ni Calderón, ni Peña solucionaron la creciente violencia producto del crimen organizado y el narcotráfico. ¿Por qué no lo lograron?

Porque el problema no está en la participación del Ejército y la Marina el problema está en la irresponsabilidad de autoridades municipales y estatales, que se lavan las manos ante la violencia y el crimen. Lo cuestionable es que, a querer o no, el de Obrador será otro Gobierno marcado por la violencia y el crimen.

La pregunta es si los aplaudidores dirán que “son los muertos de López”.

Al tiempo.
28 Agosto 2018 04:00:00
¡La muerte del PAN!
¡Sólo era cuestión de tiempo! Y es que a 2 meses de la más estrepitosa derrota electoral del PAN y a casi 3 años de que asaltó la dirigencia azul esa pesadilla llamada Ricardo Anaya, los azules finalmente abrieron los ojos.

Panistas como Gustavo Madero, Javier Corral y Carlos Medina Plascencia –entre muchos otros que prefieren el anonimato–, finalmente reconocieron que se equivocaron con la candidatura de Ricardo Anaya.

Pero los síntomas del arrepentimiento azul se habían producido días antes, cuando la pandilla de Emilio Álvarez Icaza se declaró independiente y dejó al PAN colgado de la brocha en el Congreso. ¿Y qué significó la independencia de esa pandilla?

Que muchos panistas se dijeron ofendidos por una grosera alianza pactada por Anaya y que dejó al PAN sin valiosos puestos en el Congreso.

Pero si aún dudaban de las inmoralidades en las que incurrió el PAN de Anaya, basta echar una mirada a la más reciente rapacería de Damián Zepeda, el jefe panista impuesto por Anaya, que este lunes se autonombró líder del Senado.

Por eso, Gustavo Madero soltó un tuit tajante: “Quienes apoyamos a Anaya nos equivocamos”. Pero no fue todo. Reconoció que “tenían toda la razón” quienes criticaron la coalición PAN, PRD y MC. En un tono similar se expresaron Javier Corral y el exgoberandor de Guanajuato, Carlos Medina.

Pero la debacle azul no ha terminado. En medio de la lucha por la dirigencia estatal –que deberá procesarse en los próximos días-, reapareció el nombre de Rafael Moreno Valle para conducir los destinos de los azules.

Lo curioso es que el poblano Moreno Valle no sólo es un reputado expriista, hijo político de Elba Esther Gordillo y gobernador de facto de Puebla –su esposa pronto recibirá la constancia de ganadora–, sino que sería “quintacolumna” para entregar el PAN precisamente a Morena. Por eso el interés de llevar la secretaría de Educación a Puebla.

¿Se imaginan la potente alianza entre el PAN y Morena en el Congreso? Vale preguntar porque con Acción Nacional como segunda fuerza en el Congreso y frente a una alianza de rojos y azules, Morena tendría todo para cambiar no solo al país, sino para llevarlo a donde los radicales rojos quieren: ser el principal polo de exportación de la revolución bolivariana.

Lo cierto es que pocos se han percatado del grave peligro en que se encuentra el PAN y sus luchas democráticas; pocos entienden el riesgo que corre de convertirse no en el opositor histórico de Morena, sino en el principal aliado del gobierno del presidente López.

Y es que frente a un escenario como ese –de una alianza entre azules y rojos–, lo cierto es que asistiríamos al final de los equilibrios en un gobierno que hoy tiene el control del Ejecutivo y del Legislativo. Morena podría tener el control del PAN y, con ello, todo el poder, sin contrapesos, en sus manos.

Pronto sabremos si el encuentro entre Ricardo Anaya y el presidente López se convierte en la ceremonia para sellar la alianza del PAN de Ricardo Anaya y el gobierno de Morena.

Al tiempo.
27 Agosto 2018 04:06:00
Se desgrana la mazorca
Además del clásico “se desgrana la mazorca” –que alude a la pérdida de unidad en un grupo político–, en el Gobierno del presidente López también veremos reacomodos propios de las distintas ideologías e intereses opuestos que cohabitan en el “mazacote” llamado Morena.

Por eso –con otro clásico del refranero político–, también se puede decir que “al andar de la carreta se acomodan las calabazas”. ¿Por qué? Porque una vez que arranque el nuevo gobierno veremos reacomodos impensables y enroques increíbles.

Y también por ello nadie debe asustarse porque en Morena y en el nuevo gobierno sea común ver fugas como la de Tatiana Clouthier, panista de temporal y heredera de la potente memoria de luchas democráticas que nada tienen que ver con el Gobierno del presidente López.

Y es que –como aquí lo dijimos repetidamente–, el caso de “Tatis” y de otros oportunistas no sólo confirma que la mazorca empezó a desgranarse por el flanco más débil –el de la derecha aliada de Morena–, sino que pocos políticos de derecha resistirán la regresión antidemocrática que propone el nuevo gobierno.

Y podrán decir misa los que justifican a Tatiana; podrán engañar con la fuga de “Tatis” utilizando la zanahoria de la “unidad familiar” y hasta en tono confesional podrán esgrimir las prioridades de una madre y su familia.

Lo cierto –sin embargo–, es que para “Tatiana” y para los Clouthier resultó “intragable” buena parte de la propuesta del nuevo gobierno.

Y si dudan, va una joya.

Luego de las recientes escaramuzas “lopistas” con los medios –que van desde el aplauso a periodistas “bienportados” hasta el control autoritario de la información–, los Clouthier recordaron una de las lecciones más importantes de su padre, el “Maquío”.

Resulta que en la campaña de 1988, Manuel Clouthier encabezó un boicot publicitario contra los medios –Televisa y otros concesionarios–, para forzar la apertura de informativos estelares para los candidatos opositores.

El boicot consistió en marcar los billetes con leyendas como “no veas los Canales de Televisa” –entre otros–, al tiempo que el propio “Maquío” encabezó una protesta frente a Gobernación y Televisa, con la boca tapada con un pegote alusivo a la censura mediática.

La original protesta dio la vuelta al mundo porque era parte de la Protesta Civil Pacífica que en aquellos años recorría el mundo y que incluso fue copiada por Cuauhtémoc Cárdenas.

El boicot ganó y Televisa y los grandes diarios abrieron espacios a la campaña del PAN y de Clouthier.

¿Cuántas contradicciones debía tragar “Tatis en Gobernación”? Por eso, para no incurrir en todo aquello contra lo que luchó su padre, la panista prefirió la comodidad de una curul. Pero es apenas “la punta de la madeja”.

Pronto veremos que otros aliados del Gobierno de Morena, salidos de la derecha, la derecha extrema y la izquierda histórica, también le harán gestos a las “ruedas de molino” que deben tragar para mantenerse en el primer círculo del próximo gobierno. La desbandada apenas empieza.

Al tiempo.
24 Agosto 2018 04:07:00
¡Muere la prensa libre!
Durante décadas, los periodistas mexicanos dieron una feroz batalla contra el autoritarismo de los gobiernos del PRI y contra la domesticación de los medios: prensa, radio y televisión.

La batalla la encabezaron Julio Scherer García, Manuel Becerra Acosta y Carlos Payán, entre muchos otros. Sin embargo, décadas después de esas batallas históricas, los herederos de esos periodistas ejemplares –hoy militantes de Morena– son los principales impulsores y aplaudidores de la muerte de la prensa libre. ¿Por qué?

Porque, por ejemplo, Julio Scherer Ibarra –hijo de Julio Scherer García– es el principal promotor de la censura y la represión contra críticos del gobierno autócrata del presidente López, en tanto los herederos del diario La Jornada y del fundador de unomásuno guardan silencio de complicidad contra la represión y la censura. ¿Lo dudan?

¿Qué han dicho hoy –por ejemplo– Proceso, La Jornada y los herederos de los diarios emblema de la represión y persecución periodística emprendidas por Luis Echeverría y José López Portillo? Todos han callado, temerosos de la represión del gobierno autócrata del presidente López; temerosos de perder su empleo.

¿Qué han dicho directivos y periodistas de Proceso, La Jornada y los herederos de unomásuno cuando López Obrador ofendió a los medios, a los periodistas y a las empresas al anunciar a otro periodista emblema de Tabasco –Chuy Sibilla, quien no fue capaz de hacer un solo cuestionamiento crítico– que el presidente López “procurará el regreso a la radio de José Gutiérrez Vivó y de Carmen Aristegui”. ¿Debe el presidente “procurar” el empleo de su prensa aplaudidora? Los mariachis callaron.

La respuesta fue el silencio de complicidad de medios y periodistas.

¿Qué dijeron directivos de La Jornada, Proceso y herederos de unomásuno, cuando AMLO elogió a los periodistas “bien portados”? Dijo Obrador: “Muy bien ayer, ¿eh?… o sea , muy bien como buenos periodistas, no, de veras, no les estoy haciendo la barba… porque eran tres grupos de informadores, de fuentes y la verdad, no es para picar la cresta a nadie, no quiero generar celos ni sentimientos, pero estuvieron muy bien ustedes”.

Es decir, AMLO quiere y aplaude a los periodistas militantes y rechaza a la prensa independiente y crítica. ¿Qué dirían de ese autoritarismo, Julio Scherer García, Manuel Becerra Acosta y Carlos Payán? De nueva cuenta, la respuesta de los herederos fue la claudicación y la sumisión. No sea que pierdan el empleo. ¿Qué dirían al descubrir que Julio Scherer Ibarra pidió la expulsión del diario Excélsior del articulista Jesús Ortega, dueño del PRD?

¿Y qué dijeron cuando Obrador anunció el fin de las oficinas de Comunicación Social y que su persona concentrará toda la información del gobierno? El autoritarismo al extremo superlativo.

Resulta que con el cuento de la austeridad, el presidente López decretó la muerte de una de las libertades fundamentales: la de estar informado. Y todos callaron. ¡La dictadura que viene! Al tiempo.
23 Agosto 2018 04:07:00
¡El perdón a Duarte…!
Muchos de los 30 millones de votos a favor del candidato de Morena –hoy presidente electo–, son votos movidos por la exigencia legítima contra las corruptelas de líderes sindicales como Napoleón Gómez Urrutia, Elba Esther Gordillo y de rechazo a los gobiernos de Javier y César Duarte, entre otros pillos, como Nestora Salgado.

El problema, sin embargo, es que muchos de esos 30 millones de mexicanos nunca imaginaron que el nuevo Gobierno perdonaría precisamente a las más cuestionadas figuras de la política mexicana.

Como saben, hoy Morena rehabilitó a Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, René Bejarano, Nestora Salgado y muchos otros de una larga lista de expriistas, antaño motejados como pillos y hogaño aplaudidos como héroes.

Pero el perdón y la amnistía a los amigos y aliados no han terminado. En cuestión de semanas seremos testigos de otro perdón impensable; el de Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz que traicionó al PRI, al gobierno de Peña Nieto y que –en su momento– se alió con Morena y con López Obrador, el hoy presidente electo.

¿Quién, en su sano juicio, imaginó que luego de la paliza mediática que exhibió a Duarte como lo peor de los gobiernos del PRI, imaginó que el exgobernador de Veracruz hoy sería presentado como víctima de una fea persecución política.

Lo cierto es que en política –y sobre todo en la política mesiánica y populista que se vive en México–, todo es posible.

Pero para empezar por el principio debemos recordar que el 2 de febrero de 2016 aquí revelamos la alianza secreta entre Duarte y AMLO. El objetivo era propiciar la derrota de Miguel Ángel Yunes, principal adversario de López Obrador y de la profesora Elba Esther Gordillo.

Desde ese 2 de febrero de 2016 Morena y AMLO defendieron y hasta solaparon a Javier Duarte, al que en 2017 llamaron “chivo expiatorio” y luego lo presentaron como “perseguido político” del gobierno de Peña Nieto.

Curiosamente, Javier Duarte tiene al mismo abogado que exoneró a Gómez Urrutia y a la profesora Gordillo; abogado amigo de la familia de la exministra Olga Sánchez Cordero, quien ha movido los hilos del Poder Judicial para operar el perdón a los amigos del Presidente.

Y si lo dudan basta recordar que durante toda la precampaña y la campaña presidencial de Morena y de AMLO, el hoy presidente electo se cansó de exonerar a Javier Duarte, a César Duarte y a Roberto Borge.

¿Quién, con un milímetro de honestidad, habría imaginado que los tres exmandatarios estatales –prototipo de las pillerías del PRI y que Peña Nieto persigue por ladrones–, serían exonerados por el gobierno de López Obrador?

Lo simpático del tema es que de la mano de la exoneración de Javier Duarte viene la persecución contra Miguel Ángel Yunes y Miguel Ángel Mancera, entre muchos otros políticos que cometieron el pecado político de enfrentar a López Obrador.

En pocas palabras, viene la noche de los cuchillos largos, que también alcanzará a periodistas y empresarios mediáticos.

Al tiempo.
22 Agosto 2018 04:07:00
¡Un valiente dijo ‘no’ al presidente López…!
En los tiempos de culto sin freno a la figura presidencial es “pecado capital” decir “no” al presidente López. Por eso, empresarios de todos los ramos y –especialmente de medios–, han entendido que resulta suicida decir “no” al nuevo presidente.

Políticos de todos los signos y colores saben que sus carreras morirían si dicen “no” a las ocurrencias del titular del Ejecutivo. Y no se diga la penosa sumisión de no pocos medios, opinantes, intelectuales y periodistas que pelean codo a codo “el privilegio” de ganar el favor del nuevo ungido.

Bueno, los nuevos tiempos son propicios –incluso–, para que la profesora Gordillo sea vista como símbolo de heroísmo, a pesar de la grosera explicación de que heredó de su madre casi 400 millones de pesos.

Hoy, quien no vea como un hecho histórico todo lo que dice y hace el nuevo gobierno, está condenado a la muerte política y profesional.

Por eso, cobra calidad de “héroe nacional” aquel mexicano que, por convicción elemental le dice “no” al presidente López.

Y también por eso la pregunta obliga: ¿Quién, en su sano juicio, se atreve a decir “no” a un político endiosado y llevado a los altares del poder?

Ese garbanzo de a libra se llama Enrique Graue, es el rector de la UNAM y –a medio siglo de la gesta heroica del rector Javier Barros Sierra–, hoy es el mayor defensor de la UNAM, de los universitarios y de la calidad de la más importante universidad pública.

En silencio –sin escándalos mediáticos–, el actual rector de la UNAM le dijo “no” al presidente López, cuando el nuevo mandatario intentó meter la mano en la UNAM para impulsar la más absurda propuesta de campaña: abrir las puertas universitarias al populismo de recibir a todos los demandantes sin examen.

“No”, le dijo Graue a López Obrador, convencido de que abaratar la calidad universitaria sería la muerte de la propia educación superior y de la universidad pública. Y, sin duda, que le asiste la razón al rector de la UNAM. ¿Por qué?

Porque durante décadas, la calidad educativa ha sido un objetivo central para las autoridades universitarias. Por esa misma razón –porque la calidad educativa fue la prioridad–, nunca llegó a la rectoría el grupo de Javier Jiménez Espriú, al que los universitarios motejaron “como el grupo de los mediocres”.

Pues resulta que el grupo de Jiménez Espriú y el de su hijo Raymundo, se encargarán de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y de “las benditas redes” en la casa presidencial.

Y también por eso muchos creen que en cuanto tome posesión el nuevo Gobierno se podría producir el asalto a la UNAM. ¿Y eso qué significa?

Que la mano presidencial caería sobre la rectoría y sobre la autonomía universitaria. Y es que si bien Jiménez Espriú nunca logró la rectoría por las vías institucionales, lo conseguirá “mediante un golpe de Estado”.

¿Qué harán los universitarios para defender la máxima casa de estudios, para defender la autonomía y la calidad educativa? ¿Aplaudirán la muerte de la UNAM?

A tiempo.
21 Agosto 2018 04:00:00
¿Quién le teme a Elba?
Se equivoca, de cabo a rabo, quien imagina, supone o cree que la profesora Elba Esther Gordillo regresara por sus fueros; falla quien cree que regresará al poder absoluto del magisterio.

Es decir, resulta ingenuo suponer que el presidente López permitirá que en su gobierno “crezcan los enanos” y le arrebaten una porción del poder, por pequeño que resulte ese poder.

Y es que sólo quien no conoce al presidente López –la historia muestra que no respeta la palabra empeñada–, puede suponer que es capaz de compartir la silla principal, el poder en un partido, en un gobierno o puede convidar el poder a quien hace no muchos años motejaba como el ejemplo vivo de la mafia del poder.

Y si dudan que el nuevo presidente mantendrá a raya a la profesora Gordillo, basta recordar que en ninguna de las dos apariciones públicas de la otrora poderosa lideresa –ayer lunes y el día que la exoneraron–, el Presidente López y sus estrategas se llevaron la nota.

La exoneraron cuando AMLO fue declarado presidente electo y reapareció en medios cuando arrancó la transición, en medio del abrazo entre Peña y AMLO. Es decir, los presidentes saliente y electo dieron un golpe mediático mayor al impacto que produjo en medios la reaparición de Gordillo.

Dicho de otro modo, “la profesora” y su familia deberán entender que la deuda del nuevo gobierno con la exlideresa ya fue pagada –con su liberación–, y que de ahora en adelante tanto el SNTE como la CNTE tendrán líderes a modo con el nuevo gobierno, no serán las viejas dirigencias sindicales.

Por eso, a nadie debe preocupar el regreso de la profesora Gordillo –quien a ciencia cierta nunca estuvo en prisión, sino en hospitales y espacios especiales–, ya que la antaño jefa del magisterio nada podrá hacer contra la reforma educativa.

¿Y por qué –en rigor–, nadie debe temer a la profesora Gordillo…?

Porque si Peña Nieto fue capaz de quitarla del camino en los últimos cinco años, el nuevo presidente será capaz de mucho más. Y eso lo sabe la señora Gordillo.

Lo cuestionable del tema, en todo caso, es la penosa sumisión de medios, periodistas, intelectuales y críticos del sindicalismo educativo y de la mismísima señora Gordillo.

¿Cuántos “profundos” reportajes, “sesudos” ensayos y hasta películas se presentaron contra la mafiosa lideresa del sindicato educativo.

Muy pronto, los medios oficialistas –La Jornada y Proceso–, harán el trabajo sucio contra la señora Gordillo –como hoy lo hacen contra los críticos del Presidente López–, y marcarán la línea que hará la diferencia entre el gobierno de López y la señora Gordillo.

Lo cierto es que la reforma educativa –igual que el AICDM–, será un señuelo engañabobos. Es decir, será sometida a una impostora consulta popular para justificar otra promesa de campaña incapaz de cumplir.

Y es que la promesa del Presidente López a los empresarios más influyentes del país es respetar la reforma educativa, respetar el nuevo aeropuerto, respetar la reforma energética… ¿lo dudan?

Al tiempo.
20 Agosto 2018 04:00:00
¡El PRI de siempre…!
En las décadas de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado –hace más de medio siglo–, la derecha y las izquierdas no sólo criticaban con dureza la antidemocracia del “partido único”, sino que motejaban a sus gobiernos como “la dictadura perfecta”.

En esos años, el Presidente en turno acudía al partido a dictar la línea a seguir, en tanto que empresarios de medios –como Televisa–, se declaraban “soldados del presidente”. La prensa, la radio y la televisión se entregaban –en cuerpo y alma–, al culto presidencial.

El Presidente en turno –desde Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid, Salinas y Zedillo, por citar algunos–, quitaban y ponían presidentes del viejo partido, a su antojo; modificaban estatutos y eran dueños de todo tipo de candidaturas a todo tipo de puestos de elección popular.

El Presidente en turno mantenía un total sometimiento a los otros Poderes de la Unión –al Legislativo y Judicial–, y un control absoluto a los otros órdenes de gobierno; el municipal y estatal.

Y pobre de aquel alcalde o gobernador que se atreviera a chistar, porque era echado del paraíso, en tanto se declaraba boicot publicitario –del dinero público–, contra los medios que no se sometieran al rey en turno y al partido oficial.

Para fortuna de los mexicanos, en la segunda mitad de la década de los años 90 –en 1997 del siglo pasado–, terminó el control absoluto del partido único en el Congreso y el partido oficial fue echado del poder presidencial en el año 2000.

Sin embargo, 18 años después, los llamados millennials y la clase media ilustrada decidieron que era mejor volver al viejo PRI; determinaron que era mejor la vuelta a la antidemocracia del “partido único”, y a “la dictadura perfecta” y movieron en sentido contrario las manecillas del reloj de la historia.

Ayer domingo, Morena, el nuevo PRI, realizó un Congreso Nacional Extraordinario, propuesto por el presidente electo –verdadero dueño de Morena–, para modificar los estatutos y reelegir a la presidenta, Yeidckol Polevnsky.

Quienes asistieron al Congreso Nacional Extraordinario fueron testigos de la más asombrosa metamorfosis de la historia mexicana del nuevo siglo; el regreso del PRI de siempre, enfundado en el zurrón de Morena.

El Presidente López, jefe y dueño del partido; futuro jefe del Ejecutivo, dictó el qué, cómo y por qué para Morena. El culto al dueño de la moderna versión del PRI comprometió a todos los medios; prensa, radio y televisión, además de medios digitales y redes sociales.

Y es que en el Consejo Nacional Extraordinario de Morena dejó ver a la crema y nata del PRI de hace más de medio siglo; incluidas las modernas adquisiciones salidas del PRI de Echeverría y del gobierno de López Portillo, sin olvidar a los salinistas-morenistas.

Curioso que los jóvenes del siglo 21 –los millennials y los mexicanos ilustrados–, hayan hecho el milagro de traer de vuelta a lo peor del PRI y a los políticos más rancios.

Y aún así, aplauden que el nuevo gobierno sea el PRI de siempre.

Al tiempo.
17 Agosto 2018 04:00:00
PAN y PRD: fracaso y ocaso
En todos los tonos, aquí y en muchos espacios se dijo que resultaría un fracaso la alianza del PAN, PRD y MC, bautizada como Coalición por México al Frente. ¿Y por qué desde su nacimiento la certeza de que la alianza sería un fracaso?

Porque nadie quiso ver y menos reconocer que se trató de un grosero acuerdo cupular, que nunca obedeció a una exigencia social y menos electoral, sino a la ambición de políticos improvisados como Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, jefes casuales del PAN y PRD, respectivamente.

Y el fracaso de esa alianza era tan evidente que, incluso, los azules y los amarillos aportaron una buena porción del voto ilustrado que llevó a Morena y a su candidato a una victoria histórica.

¿Pero qué pasó intramuros en el PAN y PRD para llegar al escandaloso nivel de descomposición de la derecha y la izquierda partidistas?

1.- En el caso del PAN, el error capital fue permitir –y estimular– que el partido quedara en manos de la más escandalosa mediocridad de su historia. ¿Quién era Ricardo Anaya, además de un hábil ambicioso sin límite? El tamaño del liderazgo de Anaya es del tamaño del fracaso del PAN en el poder.

2.- Es decir, en los tiempos de gloria del PAN –en los gobiernos de Fox y Calderón–, los dos mandatarios azules copiaron del PRI la manera vulgar de manosear al partido a su antojo, lo que permitió la llegada de escoria política como Manuel Espino y German Martínez, dos expresidentes del PAN que hoy militan en Morena.

3.- Luego de ese manoseo, el PAN cayó en manos de un “bufón de la política”, como Gustavo Madero, quien para justificar su derrota en 2012 promovió una reforma electoral –dizque para impedir las victorias electorales “a billetazos”–, que resultó fallida, como queda claro.

4.- La mediocridad de Madero fue tal que lo engatusó un ambicioso sin freno, Ricardo Anaya, al que lo último que le importó fue el partido. Artífice de los mayores niveles de corrupción del PAN –como “Los Moches”–, Anaya corrompió todo lo que tocó a cambio de ser el candidato presidencial.

5.- De esa manera –y mediante corruptelas sin freno– Anaya trastocó el curso natural del PAN, que apuntaba a la candidatura de Margarita Zavala como la única capaz de competir con el ya incontenible candidato de Morena.

6.- A la corrupción del PAN y las ambiciones sin límite de Anaya se sumó el fracaso de “Los Chuchos” al frente del PRD. Y es que contrario a la lógica política elemental, en lugar de fortalecer una alternativa real de izquierda –y exhibir las contradicciones ideológicas de Morena– el PRD se entregó a los brazos del PAN a cambio de un espejismo: mantener poder en la CDMX.

7.- Y era un espejismo porque los amarillos habían perdido la capital del país desde 2012, cuando un candidato sin partido, como Miguel Mancera, debió recuperar el gobierno.

Hoy, PAN y PRD viven el fracaso y el ocaso, regresarán a la oposición testimonial. El problema es que en sus filas no están las mentes brillantes que se enfrentaron a lo más atrasado del PRI.

Al tiempo.
16 Agosto 2018 04:06:00
¡La batalla de Puebla…!
Pocos se han percatado que Puebla se puede convertir en campo de batalla de la primera guerra civil entre grupos pertenecientes a Morena, guerra que todos conocen en el nuevo partido en el poder.

Por eso las primeras preguntas: ¿qué pelean las tribus de Morena en Puebla? ¿Quiénes son los protagonistas de esas peleas?

Lo primero que debemos entender es que desde hace casi una década el estado de Puebla es territorio bajo el control del feudo de la profesora Gordillo. ¿Por qué?

Porque el expriista, luego panista –y hoy “morenista” en formación–, Rafael Moreno Valle, es hechura política de la profesora Gordillo.

Y es que Moreno Valle debe todo a la exlideresa del SNTE: le debe el Gobierno de Puebla para él y para su esposa, además de la protección del PAN, en el gobierno de Calderón y hoy la protección de Morena.

¿Y qué significa la alianza casi maternal entre la profesora Gordillo y Rafael Moreno Valle?

1.- Si se entiende la tutela de la profesora Gordillo en los recientes gobiernos poblanos, se entiende la decisión de descentralizar la Secretaría de Educación Pública, precisamente al estado de Puebla.

Muchos se han preguntado –por ejemplo–, ¿por qué la SEP de Esteban Moctezuma –uno de los amores de Gordillo–, se irá al estado de Puebla, entidad que políticamente está bajo el control del feudo de Moreno Valle y de Elba Esther Gordillo?

2. La respuesta a la anterior interrogante está clara: porque la SEP ya fue escriturada a la profesora Elba Esther Gordillo y se mudará al feudo poblano, en donde estará a sus anchas. ¿Así o más claro?

3. ¿Pero qué creen…? Que en Puebla también pretende el poder el neomorenista y excandidato al Gobierno estatal, Miguel Barbosa. El experredista se niega a aceptar la derrota con un argumento contundente: “En Puebla se cometió un fraude escandaloso”.

4. Y, todo indica que, en efecto, en Puebla se habría cometido un fraude de escándalo. Lo simpático es que lo cometió el hijo político de la profesora Gordillo.

Dicho de otro modo, resulta que la expriista y ex panista, además experseguida política –la señora Gordillo–, le hizo fraude a Morena en Puebla, con el fin de que su hijo político y la esposa de éste –Moreno Valle y Martha Erika Alonso–, se mantuvieran en el poder.

5. Lo que al parecer no ha entendido el candidato de Morena –derrotado en Puebla–, Miguel Barbosa, es que la decisión poblana ya fue tomada por López Obrador.

¿Y cuál es esa decisión?

6. En Morena todos lo saben: que el Gobierno de Puebla se quedará en familia; en manos de la profesora Gordillo, a través de Martha Erika Alonso, esposa de Moreno Valle. ¿Y qué pasará con Miguel Barbosa?

Pronto tendrá un premio de consolación. Lo importante es el pago de la facturas de Morena a la profesora Gordillo, una factura que se llama Veracruz. Y es que en la victoria de Veracruz para Morena la clave se llama Elba Esther Gordillo.

Y aquí el refranero viene como anillo al dedo: “¡De que la perra es brava, hasta a los de casa muerde!”.

Al tiempo.
15 Agosto 2018 04:00:00
¡Las ruinas que ves…!
Con la cachaza propia del provinciano que cree que los ciudadanos no tienen memoria o, de plano, son idiotas, Alfonso Durazo hizo un mal diagnóstico de la seguridad que recibe el presidente López.

Dijo el futuro secretario de Seguridad Pública: “La seguridad está en ruinas” y México “es una tumba” o “una fosa”, en alusión a la intolerable violencia que se viven en todo México.

Y, sin duda, millones de mexicanos le darían la razón al campeón del trampolín político –Durazo trabajó para gobiernos del PRI, luego del PAN, coqueteó con el gobierno de Peña y hoy milita en Morena–, si esos mexicanos no tuvieran en la memoria que en 2004 los habitantes del entonces Distrito Federal realizaron la más numerosa marcha de protesta –de la que tenga memoria en la capital del país–, justo contra la violencia y la inseguridad.

¿Lo recuerdan?

Los capitalinos se manifestaron –nos manifestamos–, en repudio al mal Gobierno del DF y contra la ineficacia oficial para combatir la violencia, el crimen, la inseguridad y el secuestro…

Y el entonces jefe de Gobierno de la capital se llamaba Andrés Manuel y se apellidaba López Obrador. Y no sólo se burló de los ciudadanos sino que los insultó al llamarlos “pirrurris” que “¡andan con sus marchitas de protesta contra la inseguridad…!”. ¿Ya se les olvidó?

Pues viene a cuento el tema no sólo por las irresponsables declaraciones del futuro titular de Seguridad Pública –que dijo que Peña “dejó la seguridad en ruinas”–, sino porque todo indica que llegó el momento de que el hoy senador y líder de la diezmada bancada de PRI en la Cámara alta, Miguel Osorio, salga en defensa de su trabajo.

Nos referimos, está claro, al senador hidalguense Miguel Ángel Osorio, exsecretario de Gobernación y quien deberá explicar su gestión en materia de seguridad no sólo en la tribuna de la Cámara alta –cuando llegue el momento de la verdad–, sino en los medios. ¿Por qué?

Porque el flagelo de la inseguridad no viene de 2012, tampoco de 2006 y menos del años 2000 –cuando AMLO no pudo reducirla inseguridad en la capital del país–, sino que la inseguridad y la violencia vienen de lejos, por lo menos del último medio siglo.

Lo curioso es que igual que el clásico de Ibarguengoitia –Estas Ruinas que Ves–, Alfonso Durazo no se da cuenta que no ha salido de su pueblo –de Cuévano–, y supone que la inseguridad es la misma de su adolescencia.

No sabe que controlar la inseguridad y garantizar un efectivo combate a la violencia no depende sólo del Gobierno federal. Esa concepción es una verdadera estupidez. ¿Por qué?

Porque más del 80% de los delitos que se cometen en México son delitos del Fuero Común, que dependen de alcaldes y gobernadores. Por eso, es tiempo de que Miguel Osorio explique el diagnóstico del “valemadrismo” de gobernadores y alcaldes.

Y no sería ocioso –además–, que el gabinete del presidente López, sus diputados y senadores, leyeran Los Pasos de López, de Ibarguengoitia. Por lo menos aprenderían a leer.

Al tiempo.
14 Agosto 2018 04:00:00
¡El espejo de López!
La primera escaramuza se produjo cuando uno de los asistentes reclamó indignado: “¿Por qué utilizas en tono peyorativo el apellido López, cuando te refieres al presidente Andrés Manuel López Obrador?”.

La respuesta fue muy fácil. “Porque durante décadas, no sólo los malquerientes sino todos los ciudadanos se referían a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña… así, por su primer apellido, a
secas”.

Además de que el uso coloquial del primer apellido para referirse al presidente incluyó a la mayoría de los periodistas, a muchos columnistas y no pocos intelectuales.

Algunos incluso motejaron a un presidente, en tono despectivo, con el acrónimo “fecal”, el que todos los días citaban en el doble sentido, en alusión a Felipe Calderón. Esos columnistas, por cierto, hoy son incapaces de decirle “López” al presidente.

No ven y menos entienden que referirse al “Presidente López” de manera distinta a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, sería un ridículo culto a la personalidad. Claro, a menos que los periodistas, columnistas e intelectuales tengan aspiraciones como las de sus homólogos en tiempos del populismo de Echeverría, en donde hubo periodistas gobernadores y legisladores.

Luego, el ambiente se calentó a niveles de discusión cuando algunos de los asistentes a la tertulia –que abiertamente simpatizan con Morena y su candidato ganador–, dijeron que era exagerado decir que el nuevo gobierno, el de López, sería una derrota para los avances democráticos.

“¿Cuál derrota, cuales avances democráticos…?”, reclamaron los más jóvenes.

Alguien explicó que serían derrotadas “la pluralidad, la tolerancia, la transparencia, la rendición de cuentas… y no serán posibles investigaciones como la Estafa Maestra…”.

Otro más entró a la discusión y dijo que no hay duda que veremos el regreso del “planchazo”, el “mayoriteo” y las peores prácticas del viejo PRI, poco o nada democrático.

Y es que de los simpatizantes, seguidores, aplaudidores, convencidos o fanáticos del nuevo gobierno, pocos quieren ver que no es serio cuando los futuros secretarios de Estado hablan de un gobierno que hará todo “por consenso”, “que consultará todo” o que no habrá “mayoriteo” y menos “planchazo” en las cámaras del Congreso.

“¿De verdad alguien puede suponer que el gobierno de López será democrático, transparente, honesto, y que veremos transparencia y rendición de cuentas…?”, preguntó un viejo columnista.

Y siguió: “Sí no lo creen se pueden asomar a ese formidable espejo de López que se llama Morena…

“¿Quién manda en Morena, quién decide, quién da y quita cargos, posiciones, candidaturas, recursos; quién premia y castiga, quién purifica y sataniza, quién es dueño del futuro político de tal o cuál; quién nunca ha explicado de dónde sale el dinero para hacer política y para vivir el día a día….?

Morena es el mejor retrato del gobierno de AMLO. Lo demás, es no querer ver y no querer entender.

Tertulia de periodistas y columnistas. Y se quejaban del PRI.

Al tiempo.
13 Agosto 2018 04:02:00
¡Manual para el perdón!
Como saben, los de la joven democracia mexicana son tiempos de buenos y malos; pecadores y purificados.

Tiempos en donde será apaleado y linchado todo aquel que se atreva a criticar y/o poner en duda la sabiduría del nuevo rey. Tiempos de la versión moderna del Jordán, llamado Morena y en donde su “profeta” sexenal es el único capaz de perdonar los pecados y a los pecadores.

Tiempos en donde el pensamiento único es obligado y son traición a la patria el disenso y la crítica. “San Andrés” todo lo sabe y todo lo ve. Pero todo lo perdona, a cambio de sumisión abyección y del quiebre de cintura,

Y ay de aquel que cuestione en medios, digitales o redes porque salen de sus jaulas miles de rabiosos y babeantes bots con la orden de despedazar a su presa, ofrecida como trofeo de guerra al nuevo rey.

Pero no todo es blanco y negro, existe un atajo: el camino del perdón y la felicidad, cuyo manual hacemos público para quien busca el paraíso. ¿Qué hacer si quieren el perdón?

1.- El primer paso es ser o parecer “chairo”. Es decir, aplaudir todo lo que diga y haga el iluminado; defender lo indefendible y ante los más severos cuestionamientos responder con el apabullante “30 millones no se equivocan”.

2.- Escribir en redes y digitales con numerosos fallos ortográficos. Es condición ser o parecer idiota. Es obligado responder las críticas con un argumento contundente: “el mesías es tu presidente, te guste o no”.

3.- Para alcanzar el perdón –votaron o no por el mesías–, obliga la defensa a ultranza de indefendibles como Manuel Bartlett. Aquí deben seguir el ejemplo de “los moneros” de La Jornada, que descubrieron que Bartlett no hizo fraude en 1988, tampoco operó el Fraude Patriótico de Chihuahua, menos el de Huejotzingo, Puebla. ¡Idiotas, Bartlett es un patriota!

4.- Deben estar convencidos de que la profesora Gordillo está entre Artemisa y la Madre Teresa. Nada de que se robó dinero y menos que hizo fraude. Pura insidia de la mafia del poder. ¡Idiotas, deben venerarla!

5.- Deben entender que las televisoras ya no manipulan ciudadanos, ya no engañan y no son parciales. Hoy, Televisa, Azteca y Milenio hacen el mejor periodismo y deben aplaudir que ya no sirven a la mafia del poder, sino al pueblo bueno. ¿Lo dudan? ¡¿Vieron la extraordinaria cobertura de entrega de la constancia del nuevo presidente, insuperable culto al nuevo rey?!

6.- No deben caer en la difamación de que el mesías es ignorante o falible. Recuerden, 30 millones no se equivocan. Y si el mesías cambia de opinión y hoy dice lo contrario de lo que dijo ayer, el mejor argumento es que “resulta de sabios cambiar”.

7.- A la menor crítica al mesías, deben responder con el cliché de “¿por qué nunca cuestionaron a la mafia del poder?”. Es infalible.

8.- Una condición –sine qua non–, para el perdón, es sumarse a palizas y linchamientos a periodistas y opinadores que a toda hora cuestionan al nuevo presidente. ¡Es el nuevo Dios!

Si siguen los pasos, ganarán el perdón y un pasaporte al cielo de Morena.

Al tiempo.
10 Agosto 2018 04:00:00
¡No hay congruencia, presidente!
Resulta difícil no aplaudir el discurso leído por Andrés Manuel López Obrador, luego que el Tribunal Electoral lo declaró presidente electo.

Un discurso esperanzador para la democracia, que lo mismo elogia el nivel de la cultura democrática que exalta la fortaleza social para rechazar flagelos como la violencia y el crimen.

Sin embargo, el discurso impecable se desmorona al confrontarlo con la realidad. ¿Por qué? Porque no resiste la prueba de la congruencia. ¿Lo dudan?

1.- Todos los medios –prensa, radio, televisión y digitales–, coincidieron en que el mensaje central fue que el Ejecutivo “no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros”. ¿De verdad, presidente electo? ¿No son una grosera intromisión a la división de poderes y al pacto federal los delegados especiales a los gobiernos estatales? ¿No trata de controlar a los gobernadores? La promesa no pasa la prueba de la congruencia.

2.- El presidente electo homenajeó al pueblo de México por su cultura democrática. Sin embargo, la lección es a su gobierno, presidente. ¿Por qué? Porque usted nunca ha reconocido una derrota, solo acepta la democracia cuando gana. Cuando pierde “es fraude” o manada al diablo las instituciones.

3.- Dijo el presidente que los mexicanos están hartos de prepotencia, influyentismo, deshonestidad, ineficacia y quieren poner fin a la impunidad.

Diagnóstico puntual. Pero el discurso aprueba la congruencia. ¿Por qué? Porque entonces no estarían en el gabinete y cerca del presidente, deshonestos ineficaces y prepotentes como Manuel Bartlett, René Bejarano, Olga Sánchez Cordero, Juan Ramón de la Fuente, Marcelo Ebrard, Esteban Moctezuma, Ricardo Monreal, Alfonso Romo, Alfonso Durazo...

4.- Dijo el presidente electo que la gente votó por un verdadero estado de derecho, legalidad y no simulación. Olvida el presidente que su secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, promovió la impunidad de Florence Cassez y que –según no pocos integrantes de la Judicatura–, la exministra movió los hilos para exonerar a Elba Esther Gordillo. Reprueba la congruencia.

5.- Dijo el presidente electo que los mexicanos votaron para que se ponga fin a las imposiciones y a los fraudes electorales. Puntual diagnóstico que no pasa la prueba de la congruencia. El presidente electo, impuso en su gabinete a Manuel Bartlett, quien orquestó el fraude al PPS en Nayarit, orquestó el “fraude patriótico”, en Chihuahua, contra el PAN. Orquestó el intento de fraude en 1988 y el fraude en Huejotzingo, Puebla. No pasa la prueba de la congruencia.

6.- Dijo Obrador que su gobierno “no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes”. ¿Entonces quien, presidente electo, es el halcón que vuela sobre los medios exigiendo la cabeza de periodistas críticos a su gobierno”? Otra que no pasa la prueba de la congruencia.

Y dijo que el pueblo conquistó su derecho a ser gobierno. No, presidente, los ciudadanos son los mandantes y usted el mandatario. Claro, a menos que se considere Luis XIV. “El Estado soy yo”.

Al tiempo.
09 Agosto 2018 04:06:00
Perdón a Elba. ¿Quién sigue?
Lo primero que debemos entender, en la exoneración de la profesora Gordillo, es que no se trata de una casualidad, sino una causalidad.

Es decir, el electo presidente ya gravita en todas las decisiones legales y políticas –las más importantes–, como liberar de toda culpa a Elba Esther. Para ello se valió de la influencia de su amiga Olga Sánchez Cordero, futura titular de Segob.

Lo segundo a entender es que –a pesar de la clase política “chaira”–, asistimos a una decisión política y al pago de facturas. ¿Cuánto influyó y/o pagó la profesora y su familia a Morena para lograr la victoria de AMLO?

¡El tamaño del sapo es del tamaño y la rapidez de la exoneración!

Lo tercero es que tenemos un sistema judicial no sólo “de plastilina”, sino podrido. ¿Por qué? Porque a semanas del cambio en los vientos del poder, la justicia fue “pronta y expedita”. ¡El primer milagro del mesías!

Lo cuarto –y más importante–, es que si bien el sistema de impartición de justicia puede estar podrido, pudo tener muchas fallas y hasta convertir en “chivo expiatorio” a la señora Gordillo, lo cierto es que nada perdona las raterías de Gordillo por décadas, el despojo del patrimonio sindical y la aniquilación de la calidad educativa, convertida en el peor fardo del Estado.

Lo quinto es que hoy todos –partidos y líderes–, olvidan que Gordillo fue llevada a prisión porque todos –a la firma del Pacto por México–, pidieron que fuera echada del paraíso. Sin esa decisión política no habrían Pacto ni reformas estructurales.

Lo sexto es que el naciente gobierno de Obrador, apenas en gestación, confirma que es realidad el perdón a los pillos de un sistema político podrido y contra el que votaron 30 millones de incautos.

Lo séptimo es que con la exoneración de Gordillo –operada por la futura titular de Gobernación para exaltar el hecho justo el día en que AMLO es presidente electo–, sigue imparable el perdón a lo peor de una clase política identificada como sinónimo del PRI y que hoy se llama Morena.

Y cobra sentido la alianza de las gemelas perversas motejadas como “PRI-Mor”; lo más viejo del PRI, convertido en Morena.

Lo octavo que debemos entender es que no termina el perdón de lo peor del viejo PRI. Ya fueron perdonados y rehabilitados pillos como Manuel Bartlett, René Bejarano, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú, Esteban Moctezuma, Alfonso Romo y Alfonso Durazo; Juan Ramón de la Fuente, Nestora Salgado, Napoleón Gómez Urrutia y la señora Gordillo.

Lo noveno es preguntar: ¿Quién sigue, de una larga lista de pillos del viejo sistema? ¿Quién más será exonerado y rehabilitado? ¿Acaso mañana veremos amnistiado al líder del sindicato petrolero…?

Y lo último –la décima reflexión–, tiene que ver con la confirmación de que el Gobierno del cambio, el que haría historia, en realidad cambia pero para volver a lo peor del viejo PRI y hace historia en la rehabilitación de lo más corrupto de la clase política.

¿Por eso y para eso votaron 30 millones de mexicanos? ¿Se arrepienten?

Al tiempo.
08 Agosto 2018 04:06:00
¡El idiota de hoy!
Lo de hoy, lo políticamente correcto, el “fetiche” en al menos 30 millones de mexicanos es ser o parecer idiota.

Idiota para tragarse los sapos y las serpientes de la rehabilitación de Manuel Bartlett –a manos del mesiánico electo–, y para justificar sus crímenes contra la democracia y la libertad de expresión.

Idiota para olvidar que Bartlett no sólo es responsable de la llamada “caída del sistema” –en donde no existió fraude–, sino del “fraude patriótico” contra el PAN, al que le arrebató el Gobierno de Chihuahua con las peores armas antidemocráticas.

Idiota para justificar e ignorar el crimen de Manuel Buendía, contra la libertad de expresión y la persecución criminal contra directivos del semanario Proceso, como lo relató ayer aquí Gerardo Galarza.

Idiota para no entender la persecución y linchamiento contra los críticos de AMLO y de su gobierno, a manos de una pandilla fascista de “periodistas” a sueldo de Morena. Curioso que el hijo del fundador de Proceso, Julio Scherer Ibarra, hoy jefature la persecución contra los críticos de AMLO.

Idiota para justificar la incorporación al gabinete de Obrador de brillantes recaudadores de Morena, como la señora Nahle, pillos como Bejarano, traficantes de influencias como Romo, defraudadores como Ebrard y chapulines como Durazo.

Idiota para no ver y no entender que casi todas las promesas de campaña del hoy electo presidente se hacen pedazos cual grosera “piñata” de mentiras. Sí habrá nuevo aeropuerto, sí habrá gasolinazos, sí continuará la reforma energética, si continuará la reforma educativa… sí, sí…

Idiota para tragarse el cuento de que será posible una reconciliación entre criminales y sociedad, sobre todo en estados como Chihuahua, en donde sólo el fin de semana se registraron 30 muertos, 11 en Juárez, a pocas horas del arranque de los foros de AMLO, a quien las víctimas callaron a gritos; “sin justicia no hay perdón”.

Idiota para no cuestionar la estupidez de promover una Constitución Moral que, en el fondo, busca imponer desde el Estado las reglas morales de toda una sociedad, violentando el principio del Estado laico.

Lo de hoy es ser o parecer idiota y aplaudir el intento inconstitucional de imponer, por la vía de hechos, un cuarto orden de gobierno, más arriba del municipal y el estatal. Nos referimos a los delegados únicos, que serán el vínculo entre el orden federal y el estatal.

Lo de hoy es ser o parecer idiota para morder el anzuelo del video maniqueo en donde la esposa del Presidente y sus hijas pasean en París –el pecado de París–; la misma ciudad en la que paseó López Obrador, en la que vivió Marcelo Ebrard…

Escribió José Luis Soberanes –expresidente de la CNDH–: “¿Por qué las críticas que le formulan a AMLO le hacen “lo que le viento a Juárez”? Porque AMLO es la encarnación de la corrección política, ese fetiche que se ha adorado en este país los últimos 48 años, desde que LEA asumió el poder”.

Sí, hoy, lo políticamente correcto es ser o parecer idiota.

Al tiempo.
07 Agosto 2018 04:00:00
¡Tribunal tramposo…!
Durante años, el PRD, el PAN y Morena cuestionaron que los órganos electorales –el INE y el TEPJF–, estaban al servicio de “la mafia del poder”.

Hoy, cuando el nuevo gobierno será de Morena, magistrados del Tribunal Electoral muestran una grosera inclinación por solapar las pillerías que –como nunca– documentó el INE contra Morena.

Y es que el TEPJF prevé votar un proyecto de resolución que revoca la multa de casi 200 millones de pesos impuesta a Morena por la presunta operación irregular del fideicomiso Por los Demás.

Como saben, el INE “acreditó la constitución de un fideicomiso utilizado como financiamiento paralelo y opaco en favor de Morena”.

Es decir, Morena recibió aportaciones de origen desconocido por más de 40 millones de pesos, en efectivo, violando la Ley Electoral y el propio contrato de Fideicomiso. Además, en un video público, AMLO prometió donar la mitad de las prerrogativas de Morena, lo que no hizo.

Según el INE, el fideicomiso propuesto por AMLO recibió –entre el 26 de septiembre de 2017 y el 31 de mayo de 2018–, casi 79 millones de pesos, de los cuales 44 fueron depositados en efectivo, dinero que debió rechazar el Fideicomiso. ¿Por qué?

1.- Porque al ser depósitos en efectivo no es posible saber la procedencia lícita del dinero, además de que dicha cantidad rebasa el tope en efectivo previsto para un partido, según el artículo 54, de la Ley General de Partidos Políticos.

2.- Porque los depósitos en efectivo violan la Ley Electoral, en su apartado de financiamiento a partidos… y

3.- Porque incluso el contrato del fideicomiso subraya que sólo puede recibir aportaciones a través de transferencias electrónicas y cheques.

Además, en sólo siete días –entre el 26 y el 29 de diciembre de 2017, y el 28 de marzo–, se realizaron depósitos en efectivo por casi 20 millones de pesos, el 44% de la totalidad de los recursos permitidos en efectivo por el fideicomiso.

Incluso, los videos de seguridad del Banco Afirme confirman que el 28 de diciembre de 2017, seis personas realizaron 28 operaciones consecutivas y con depósitos de 50 mil pesos.

Asimismo, en sólo cuatro días –del 26 al 29 de diciembre de 2017–, ingresaron a las cuentas del fideicomiso otros 12.9 millones de pesos, en montos en metálico que iban de 25 mil pesos a 200 mil.

Otra irregularidad es que el fideicomiso sacó millones en efectivo que repartió entre integrantes de Morena. Por ejemplo, el INE detectó que 70 personas recibieron esos cheques. Y resulta que, de ellas, 56 personas tienen relación directa con Morena.

Y a pesar de todo lo anterior, a pesar de que nunca se probó el origen lícito del dinero y se probó el destino negro del dinero; a pesar de que los recursos los manejaron miembros de Morena –incluso candidatos–, un magistrado del Tribunal Electoral dice que no procede la sanción a Morena.

¿Así o más claro que el Tribunal Electoral –sus magistrados–, amenazan con doblarse ante el poder absoluto de Morena? ¿Así o más claro que estamos ante lo peor del viejo PRI?

Al tiempo.
06 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no le compete la moral!
Dice el presidente electo que especialistas trabajan en la iniciativa para convocar a una “Constitución Moral”.

Y, en efecto, el nuevo presidente puede decir misa y pontificar sobre la moralidad de su gobierno y su pretendida república del amor. Sin embargo, se equivoca cuando llama al poder público a meter mano en la moral ciudadana. ¿Por qué?

Porque la moral ciudadana –de naturaleza íntima entre el individuo y su credo, cualquiera que este sea–, no es parte de las competencias del Estado y menos del primer mandatario y presidente electo.

¿Y, por qué no es competencia presidencial, de los partidos y del Congreso reglamentar la moral ciudadana? Por una razón elemental, porque según la Constitución –el máximo ordenamiento legal–, vivimos en un estado laico. ¿Y qué debemos entender por estado laico?

De las más acabadas definiciones de laicismo destacan las de Guido Calogero (Filosofía del Diálogo) y Nicola Abbagnano (Diccionario de Política). El primero dice que el laicismo “no es una filosofía o ideología política particular sino un método de convivencia de todas las filosofías e ideologías posibles”. Por tanto, el principio laico “consiste en la regla de no pretender poseer más verdad de la que cualquier otra pueda pretender”.

El segundo define el laicismo como “recíproca autonomía no sólo entre el pensamiento político y el pensamiento religioso, sino entre todas las actividades humanas; las diversas actividades no deben estar subordinadas unas a otras en una relación de dependencia jerárquica, ni pueden estar sujetas a fines o intereses ajenos a las mismas, sino que deben, en cambio, desarrollarse autónomamente”.

Frente a lo anterior, la pregunta obliga: ¿Por qué el nuevo presidente pretende imponer un conjunto de normas morales dictadas desde el Estado?

De las respuestas posibles nos quedamos con dos: primero, porque cree que los ciudadanos son idiotas y que su gobierno debe dictar un credo único. Segundo, porque asistimos al inicio de la doctrina única del naciente dictador.

Por lo demás, está claro que el laicismo no significa anticlericalismo y tampoco fanatismo a favor de una religión específica, frente a otras religiones.

Lo cierto es que la separación Iglesia y Estado –distancia recíproca entre lo espiritual y lo temporal–, no significa otra cosa que el respeto a la autonomía de cada uno de los mundos: el material y el temporal.

El gobernante que propone una “constitución moral” en realidad lo que pretende es el fin del Estado laico y la imposición de un código único de conducta, impuesto por el Estado, lo que al final terminaría en una religión única y de Estado.

Pero tampoco es nuevo el adoctrinamiento del nuevo presidente. Desde que creó su partido y lo bautizó como “Morena” –en alusión a un partido de creyentes en “la guadalupana”–, estaba claro que el objetivo era tutelar a los católicos desde un partido.

Tolerarán los ciudadanos y los partidos la tutela moral por parte del Estado. ¿Al diablo Juárez? El profeta.

Al tiempo.
03 Agosto 2018 04:00:00
¡PRI-Mor de millennials!
No sabemos si por ignorancia o por estupidez los millennials y las mentes brillantes del país votaron por la peor alternativa posible: por el regreso al pasado.

Y es que si bien el voto millennial y de los genios fue contra la corrupción, contra el PRI y de castigo al Gobierno de Peña, ese voto hoy aparece una de las grandes estupideces de la historia. ¿Por qué?

Porque millennials y mentes brillantes votaron por el regreso de lo más corrupto del PRI, a favor de la más cuestionable clase política y por el regreso de aquello que repudian. ¿Lo dudan?

Hoy la terca realidad confirma que votaron por el regreso de salinistas puros, como Manuel Bartlett, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú y Juan Ramón de la Fuente –entre otros dalinistas–, de “la mafia del poder”. Todos con larga cola de pillerías y corruptelas.

¿De verdad no sabían los millennials y las mentes brillantes que los anteriores “hombres del Presidente” tienen un rancio arraigo en el PRI?

¿No sabían que con la llegada a Morena los salinistas firmaron un feo matrimonio llamado “PRI-Mor”?

¿Ignoraban los antecedentes dictatoriales de Manuel Bartlett, el saqueo de Marcelo Ebrard de la Línea 12 del Metro, las corruptelas de Ricardo Monreal; no sabían que Juan Ramón de la Fuente institucionalizó al PRI en la UNAM y Javier Jiménez Espriú está vinculado con el escándalo de Odebrecht? ¿Por cuál cambio votaron?

Y tienen razón cuando argumentan ignorancia e incredulidad. Muchos dicen que no sabían lo anterior, otros señalan que nunca creyeron que Obrador rehabilitaría a lo peor de la clase política.

Incluso son entendibles los argumentos. Lo que no se entiende es por qué guardan silencio las mentes brillantes y los millennials ante el engaño del candidato del cambio.

Se entiende la ignorancia y se justifica la incredulidad, pero no la incapacidad para buscar respuestas a interrogantes fundamentales, como la siguiente joya.

¿Saben quién es Josefa González Blanco Ortiz-Mena? Sí, futura secretaria de Estado que dice que “los aluxes existen” y que las “huellas de sus manitas” son visibles. Es hija del dinosaurio priista Patrocinio González Blanco Garrido, secretario de Gobernación con Salinas.

La madre de Josefa se llama Patricia Ortiz-Mena Salinas de Gortari. Por tanto, Josefa es prima del expresidente Salinas. ¿Y la mafia del poder? A nadie le importa.

Además, Josefa es tía del juez de la Suprema Corte Alfredo Gutiérrez Ortiz-Mena, quien junto con Olga Sánchez Cordero promovieron la liberación de la secuestradora Florence Cassez. El esposo de Olga Sánchez Cordero, Eduardo García Villegas, es un prominente priista del salinismo.

No es todo, Josefa es sobrina bisnieta de Tomás Garrido Canabal, promotor cristero en el suroeste del país. Tampoco es todo, Josefa es pariente del gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu y prima lejana del saliente gobernador Manuel Velasco Coello Garrido.

¿Por quién votaron los millennials y los mexicanos más preparados?

Si, votaron por el regreso de lo más rancio del PRI.
02 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no regale lo que no es suyo!
Como si fuera hacendado de horca y cuchillo –que reparte migajas entre el pueblo bueno–, el electo Presidente alza la diestra en señal de perdón y decreta: “borrón y cuenta nueva”.

La bondad Presidencial alcanza a miles de tramposos que, por años, saquearon el dinero público a través del no pago de la energía eléctrica que consumen; saqueo calculado en 43 mil millones de pesos, dos veces el quebranto de la empresa.

Dicho de otro modo, el nuevo Presidente propone otro Fobaproa a costillas de los contribuyentes que trabajan incansables y cumplidores con su responsabilidad de pagar los servicios públicos que consumen.

¡Y que se chinguen esos mexicanos trabajadores y responsables…! Y que el populista Gobierno de Obrador convierte en deuda pública la deuda privada de miles de tramposos, gandallas y oportunistas.

Sin embargo, lo que no ve y menos entiende el Presidente electo es que el cargo de mandatario no es un regalo –ciudadano– para que se adueñe de los bienes de la nación.

No, el mandato presidencial es una orden de los mandantes –los ciudadanos–, quienes según la Constitución son depositarios únicos del poder. “El poder dimana del pueblo”, dice la Carta Magna.

Visto de otra manera, el Presidente electo no entiende que los ciudadanos –en tanto mandantes– contrataron a López Obrador para administrar de la mejor manera los bienes de todos, no para el despilfarro a favor de mexicanos que defraudan a todos, al negarse a pagar el costo de la energía eléctrica que consumen.

Y es que cuando el Presidente electo promete borrón y cuenta nueva a los deudos de energía, en realidad lo que propone es apropiarse de lo que no es suyo –hacer pública la deuda privada de la CFE– y solapar crímenes como el saqueo del dinero público mediante el no pago del servicios públicos de energía eléctrica.

¿Y qué pasará con millones de mexicanos que, de manera responsable, con trabajo y esfuerzos pagan la luz, impuestos, multas, el costo de todos los servicios y el aparato del Estado?

Está claro el mensaje de AMLO; perdón a los tramposos y vividores –para los que creará un nuevo Fobaproa–, ¡y que se chinguen los que trabajan, que cumplidos y puntuales pagan su consumo de energía eléctrica!

No, Presidente, no regale lo que no es suyo; no fue electo para convertir en deuda de todos la deuda de un puño de particulares rapaces y tramposos.

¿Olvida, Presidente, que en su libro Fobaproa, Expediente Abierto retrató un país de complicidades e impunidad, en donde el PRI rescataba a tramposos –como Alfonso Romo– y saqueadores del dinero público para beneficiar a los poderosos?

¿Olvida que el Fobaproa fue un engaño ciudadano para convertir en deuda pública la deuda privada de los que saquean los bienes de la nación?

¿Olvida, Presidente, que no puede regalar lo que no es suyo, como regaló la plaza Mariana a Norberto Rivera?

No olvide, Presidente, que fue electo para respetar y hacer respetar la Constitución, no para violarla.

Al tiempo.
01 Agosto 2018 04:00:00
¡Dictadura roja…!
En Morena han pasado de “la dictadura perfecta” a la “dictadura roja”. ¿Por qué? Porque en Morena se prohíbe pensar, disentir y formar “tribus”.

Es decir, Morena hoy es igual al PRI de los años 60, 70 y 80 –del siglo pasado–, en donde las prácticas dictatoriales eran la expresión más acabada de la antidemocracia del entonces “partido oficial”.

Incluso, no fue gratuito el mote acuñado por Mario Vargas Llosa –quien bautizó como “dictadura perfecta”–, a los gobiernos autoritarios y nada democráticos del PRI.

Por eso, partidos que en esos años eran opositores –el PAN y una naciente izquierda con la evolución del PSUM, PMT y PRD–, no sólo censuraban el pensamiento único y la línea vertical predominante en el PRI sino que, abiertamente, criticaban el nada democrático sometimiento de gobiernos estatales, diputados y senadores a los presidentes en turno.

Y era tal el culto al pensamiento único dictados por los presidentes priistas que se acuñó la máxima de: “nada se mueve en el frondoso árbol del poder sin que lo ordene el jefe máximo,” o el “priista número uno”.

Y durante años la derecha del PAN y las izquierdas del PSUM, PMT y PRD lucharon precisamente contra esa “dictadura del partido único”, al extremo de que azules y amarillo promovieron en sus filas y gobiernos la libertad de pensamiento, libre expresión y libre asociación.

Incluso, el PRD impulsó las “tribus”; expresiones de pensamiento e intereses disímbolos que, sin embargo, abrazaban una causa común; la convicción democrática.

Y vale el recuento memorioso porque con el acceso de Morena al poder no sólo regresó “la dictadura perfecta” y “el poder de un sólo hombre” sino que luchadores de antaño y supuestos demócratas hoy guardan silencio y tragan sapos y serpientes, a cambio de un vulgar hueso.

En Morena, supuestos demócratas como Pablo Gómez, Carlos Payán, Germán Martínez –entre muchos otros “santones” de izquierda y derecha–, son víctimas de todo lo que criticaron en el viejo PRI y guardan silencio cual aplaudidores de la nueva “dictadura perfecta”, a cambio de un vulgar hueso.

Y si dudan, baste revisar una sorprendente declaración –ante el silencio de militantes de izquierda que lucharon contra todo lo que hoy acatan ciegos y sordos–, de la presidenta de Morena Yeidckol Polevnsky y del presidente de la Comisión de Honestidad y Justicia, Héctor Díaz Polanco, que confirman el carácter autoritario, nada democrático y dictatorial del partido rojo.

Resulta que por decreto –de AMLO–, senadores y diputados de Morena “tienen prohibido” crear “tribus” o corrientes internas –políticas o de ideas–, dizque para evitar choques, mantener unidad y conseguir consenso. Y aquel que violente dichos lineamientos se hará acreedor a una sanción que incluye la expulsión.

¿Qué significa lo anterior, si tomamos en cuenta que Polevnsky y Polanco son adoradores de dictaduras como las de Chávez y Maduro?

Que Morena es hoy un remedo de “la dictadura perfecta” del viejo PRI.

¡El cambio de los millenials!

Al tiempo.
30 Julio 2018 04:00:00
¡La caja chica…!
La paraestatal Pemex siempre ha sido “el objeto del deseo” de Andrés Manuel López Obrador.

Y si dudan, el Diario de Debates de la Cámara de Diputados guarda una joya del cinismo político mexicano; una escaramuza entre el tabasqueño Juan José Rodríguez Prats y el extinto Manuel Camacho.

En el debate el exregente del DF en tiempos de Carlos Salinas reconoce que por orden presidencial –en 1992–, entregó 9 mil millones de aquellos pesos a Andrés Manuel López Obrador, para que levantara el plantón de trabajadores petroleros que se había instalado en el Zócalo.

Y si no es suficiente, en su libro “Mesías Mexicano” –pág. 91 y 92–, George W. Grayson recoge testimonios de la entrega del dinero procedente de Pemex; dinero que fue utilizado “para hacer política”.

Desde entonces, el hombre que maneja la “Caja Chica” con la que López Obrador hace política se llama Octavio Romero Oropeza, por pura casualidad designado director de Pemex por su amigo y jefe, el nuevo presidente electo.

Pero la anterior es apenas una parte de la historia. Octavio Romero fue Oficial Mayor del gobierno de AMLO en el DF –de 2000 a 2005–, y fue el responsable de un verdadero saqueo a las arcas públicas, que incluyó obras sin licitación, obra a cambio de terrenos del GDF y la más escandalosa de todas: el descuento por nómina del 10% a todos los trabajadores del GDF durante cinco años.

¿A dónde fue a parar todo ese dinero? Todos en el PRD lo sabían y en Morena también lo saben: la política de AMLO siempre se movió con mucho dinero negro que manejaba Octavio Romero, el ganadero y amigo de AMLO que es un ignorante total del tema petrolero.

Pero obliga la pregunta: ¿a quién le importa que Octavio Romero nada sepa de petróleo y aún así sea designado director de la paraestatal?

Lo cierto es que lo de menos es saber sobre petróleo. Lo importante es que –según los conocedores de la trayectoria de Romero–, Pemex podría terminar en la “Caja Chica” de la familia López Obrador.

Y la mancuerna para el saqueo de Pemex –al mejor estilo de Chávez y Maduro en el saqueo de la petrolera en Venezuela–, se cierra con la designación de otra improvisada en la mayor dependencia energética.

Resulta que AMLO le entregó la titularidad de Energía a Rocío Nahle, acusada “recaudadora” de Obrador por otra incondicional: Eva Cadena.

Todos conocen los videos en donde Eva Cadena recibe dinero para AMLO; todos vieron la denuncia de Eva Cadena ante la fiscalía de Veracruz, contra Rocío Nahle y Cuitláhuac García –ganador electo de Veracruz– y todos vieron la manera en que las redes de Morena lincharon a Eva Cadena.

Pero el círculo se cierra con la designación de Manuel Bartlett al frente de la CFE, nombramiento cuestionado incluso por los aplaudidores de AMLO.

Al final, resulta que en Pemex, en la Secretaría de Energía y la CFE, el nuevo gobierno premia no sólo la incondicionalidad sino la ratería, la transa, la opacidad y el manejo negro de dinero.

Así la Cuarta Transformación: más del viejo PRI.

Al tiempo.
27 Julio 2018 04:00:00
Afirme, banco amigo
No tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito. No lleva efectivo ni para el taxi y lo suyo no es el dinero. Sin embargo, el presidente electo tiene un banco consentido y es amigo de un banquero que maneja sus negocios políticos.

Negocios como el fideicomiso de la discordia –abierto en el Banco Afirme–, y que se ha convertido en otro escándalo de financiamiento electoral, luego de “Amigos de Fox” y “Pemexgate”.

Y es que cuando Morena y su candidato presidencial anunciaron la creación de un fideicomiso para ayudar a los damnificados pretendieron blindar el engaño con “personalidades” de “credibilidad y honestidad”. No lo consiguieron, a pesar de “notables” como Elena Poniatowska, Alejandro Solalinde, Julio Scherer Ibarra y Pedro Miguel, entre otros.

Lo que sí lograron fue exhibir al Banco Afirme como la institución que en muchas ocasiones sirvió al interés político de AMLO.

Acaso por ello fue posible el absurdo de exhibir la copia de una transferencia electrónica, con el sello del banco. Como saben, ese milagro fue exhibido como prueba de que la esposa del presidente electo sí aportó recursos de su esposo al fideicomiso Por los Demás.

Pero resulta que en 2006 –cuando Obrador fue el candidato del PRD– Banco Afirme concentró todas las cuentas bancarias del partido amarillo, financió spots de AMLO y habría aportado millones a su campaña.

En la elección de 2012 se difundió una grabación en la que se escucha al asesor de AMLO, Julio Scherer Ibarra –“notable” del fideicomiso Por los Demás–, conversar con Julio César Villarreal Guajardo, cabeza del Grupo Afirme, sobre aportaciones económicas a la campaña de Obrador.

Según el “pinchazo” telefónico, el Banco Afirme aportó 110 millones de pesos a la campaña del candidato presidencial del PRD.

Curiosamente el Grupo Financiero Afirme fue el banco consentido de los gobiernos perredistas de Leonel Godoy, en Michoacán, y Marcelo Ebrard, en Ciudad de México.

En el primero manejó la nómina del Gobierno michoacano y facilitó un préstamo de 6 mil millones de pesos. En el de Ebrard sirvió como depositario de los apoyos sociales y otorgó créditos para la sustitución de taxis y microbuses.

Julio César Villarreal Guajardo es un empresario regiomontano, ligado al “salinismo” –amigo de Alfonso Romo principal asesor de AMLO–, y primo del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Gracias a las privatizaciones de Salinas –“jefe de la mafia del poder”–, Villarreal Guajardo adquirió Sicartsa y Banpaís y luego de aventuras en el PRI saltó a los brazos de la “izquierda” obradorista –junto con Alfonso Romo, Ricardo Salinas Pliego y otros empresarios “regios que vendieron su alma a Morena y que hoy son insultados en la plaza pública–, para expiar sus pecados.

Y hoy, Villarreal Guajardo y Banco Afirme son el grupo financiero consentido del nuevo gobierno.

¿Se prestarán para ocultar información del gran fraude electoral del Fideicomiso? Los juaristas recuerdan la máxima: “a los amigos, justicia y gracia, a los enemigos, justicia a secas”.

Al tiempo.
26 Julio 2018 04:00:00
¡Al diablo el Congreso..!
La instrucción fue tajante; acabar con el Congreso, palabras más, palabras menos. Y el instructor fue nada menos que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Por lo menos es lo que se entiende de la entrevista que ofreció al periodista Ciro Gómez Leyva el diputado electo Mario Delgado, al referirse a la instrucción de AMLO –a los legisladores de Morena– para “quitar todas las trabas” a la legislación sobre consulta ciudadana.

La urgencia se justifica con la consulta ciudadana para continuar o no con la construcción del nuevo aeropuerto. Sin embargo, se trata de una zanahoria envenenada. ¿Por qué?

Porque si analizamos el fondo de lo que significa “quitar todas las trabas” legales y constitucionales, encontraremos que el blanco es acabar con el Congreso, el único contrapeso real a una dictadura.

El mensaje está claro. El nuevo Presidente seguirá la ruta de dictadores como Hugo Chávez y Nicolás Maduro –entre otros– para desaparecer al Congreso y para sustituir sus funciones por la consulta popular.

Dicho de otro modo; el primer paso de un Gobierno dictatorial será quitar del camino al estorboso Congreso –estorbo que recio y quedito ha manifestado AMLO–, y el segundo paso será acabar con el concepto de democracia representativa.

En los hechos, López Obrador gobernará mediante consultas populares y decretos, haciendo a un lado al Congreso. Y ya desde el 11 de julio Obrador adelantó que una de sus prioridades sería “quitar trabas o candidatos para aplicar todos los procedimientos de consulta ciudadana que deberán tener carácter vinculatorio”.

Lo que no sabía el presidente electo es que ya existe una ley que regula la figura de consulta ciudadana, que su vigencia es de carácter constitucional y que tiene candados que impiden abusos precisamente como los que pretende el nuevo presidente.

Pero tampoco es nueva la fobia de AMLO al Congreso y su gusto por los gobiernos autoritarios. Cuando era jefe de Gobierno del entonces DF, gobernó al margen de la Asamblea Legislativa y “le dio la vuelta al Congreso capitalino” mediante los bandos; decretos autoritarios que no pasaban por el Congreso.

¿Pero hasta dónde llega la instrucción de “quitar todas las trabas” legislativas de la consulta popular?

Pasa por la reforma al 35 constitucional que establece que la consulta se debe realizar en una elección federal, la pregunta deberá ser aprobada por la Suprema Corte y será vinculante sólo con la participación del 40% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal.

Además de que “no podrán ser objeto de consulta popular” los derechos humanos, los principios del Artículo 40 constitucional –ingresos y gastos del Estado, la seguridad nacional y la organización, funcionamiento y disciplina de las Fuerzas Armadas–, y que la Corte resolverá la constitucionalidad de la consulta.

En pocas palabras, lo que propone el presidente electo es “mandar al diablo al Congreso” y acabar con la democracia representativa.

¿Así o más claro? ¡Vamos a una dictadura!

Al tiempo.
25 Julio 2018 04:00:00
¡Cuates y cuotas!
La terca realidad de los primeros 25 días confirma que, el de Andrés Manuel López Obrador, podría ser un Gobierno de “cuates y cuotas”.

Y si dudan, basta revisar diarios como La Jornada, semanarios como Proceso y los informativos de Televisión Azteca. En todos ellos –y muchos otros– la parcialidad ha dado paso a la complicidad grosera.

Y es que para esos medios no existió –por ejemplo– el fraude cometido por Morena a través del fideicomiso creado para los damnificados y que una vez denunciado y probado por el INE confirmó que el partido rojo no cumplió las reglas de financiamiento en una elección.

Y a pesar de las evidencias aplastantes esos medios no dedican una sola crítica al fraude, menos un cuestionamiento o un reportaje por la nueva “estafa maestra”. En cambio, los medios cuates del nuevo Gobierno dedican amplios espacios al elogio desmesurado y sin pudor, al estilo de la “prensa vendida” que cuestionó la izquierda mexicana en los años 60 y 70 del siglo pasado.

Y es que hoy esos medios son todo aquello que sus directivos y periodistas “cuestionaron a los 20”. Por eso la pregunta obliga. ¿Por qué la sumisión que raya en complicidad?

Elemental: porque La Jornada, Proceso y Televisión Azteca –entre otros–, son “cuates” de un Gobierno que ya paga “cuotas”. Van las pruebas.

1.- Hace días, La Jornada publicó una imagen de la visita de AMLO a sus instalaciones. Mensaje lapidario: “todo empezó aquí”, parecía decir. Y es que en los últimos 30 años –con Carlos Payán y Carmen Lira como directores–, La Jornada estuvo siempre al servicio de Obrador; lo construyó como líder social, jefe del PRD, candidato presidencial y dueño de Morena. La Jornada militó, antes que informar.

2.- En los previos al año 2000, el Gobierno de Zedillo –con mediación de Esteban Moctezuma, a la sazón titular de Gobernación y Desarrollo Social, respectivamente–pactó con AMLO la jefatura del PRD y luego la candidatura al Gobierno al DF, pese a que Obrador no cumplía los requisitos legales. Por eso, Zedillo también salvó de la quiebra económica a La Jornada.

3.- En el libro Diarismo –págs. 190 y 191 y 192–, el periodista Marco Lara Klahr revela que La Jornada puso todos sus recursos –periodistas incluidos– para construir a AMLO.

En un pasaje penoso, Lara relata que reporteras y directivos de La Jornada hacían el papel de “nanas” y “guaruras” de los hijos de AMLO. También confirma que Carmen Lira es “madrina” de los hijos mayores de AMLO, mientras la reportera Rosa Icela Rodríguez hacía el papel de “guarura”.

4.- En el escándalo del fideicomiso fraudulento, aparecen Pedro Miguel y Julio Sherer Ibarra. El primero es directivo de La Jornada y el segundo de la revista Proceso.

Por lo anterior, hoy la Jornada, Proceso y Televisión Azteca son los medios oficiales del presidente Obrador. Hoy, Esteban Moctezuma será titular de la SEP; hoy, Rosa Icela Rodríguez será secretaria general del Gobierno de Sheimbaun en CDMX y Julio Sherer será el abogado presidencial.

Gobierno de cuates y cuotas. ¡Y apenas empiezan!

Al tiempo.
24 Julio 2018 04:00:00
¡La carta y el miedo…!
Lo primero que llamó la atención fue el vergonzoso silencio de no pocos intelectuales, periodistas y diplomáticos, sobre todo si comparamos la madriza que, en su momento, le recetaron a Enrique Peña.

Y es que cualquiera imagina la reacción adversa que habría recibido el presidente mexicano, si la carta enviada por López Obrador a Trump la hubiese firmada el presidente Peña. Se lo habrían acabado vivo. ¿Por qué?

Porque la carta del presidente electo mexicano al mandatario de Estados Unidos es lo más parecido a un acto de sumisión.

Por ejemplo, en ningún momento el futuro presidente mexicano rechazó de manera tajante el tema del muro propuesto por Trump y menos negó que sería pagado por nuestro país. Obrador no habló del tráfico de armas y menos de combatir las finanzas de los cárteles criminales.

Tampoco condenó el maltrato a los mexicanos y los insultos que lanza todos los días sobre los violadores y criminales. Además, nunca rechazó las deportaciones masivas a manos de la Patrulla Fronteriza; no condenó la separación de niños mexicanos –a los que se mantiene enjaulados–, de sus padres y menos las redadas en la frontera. Y ni hablar del abandono de los Dreamer.

Es decir, que todo aquello que muchos le reclamaron al presidente Peña –una postura contundente contra el Gobierno de Trump por el maltrato a los mexicanos–, estuvo ausente en el primer intercambio epistolar del presidente electo mexicano y el Presidente de Estados Unidos.

Sin embargo, de nueva cuenta asistimos al mejor ejemplo del doble trato –la doble moral–, que dispensan buena parte de medios, intelectuales, analistas y comentaristas cuando se trata del Presidente Peña y/o del electo Andrés Manuel López Obrador.

Lo cierto es que cada vez es más evidente el miedo mediático al presidente electo, al que muchos de los otrora críticos no le temen sino que hoy –abiertamente–, le tienen pánico. Y es que cada vez resulta más riesgoso para los periodistas criticar al nuevo presidente y mantener sus empleos.

Y no es para menos. En la conferencia de ayer lunes, el presidente electo hizo mofa de los medios que lo cuestionaron y hasta pidió –en tono burlón–, “un aplauso para Milenio y para Reforma”. ¿Qué tal…?

Días antes, en tono amenazante –que hizo recordar a muchos la represión a manos de José López Portillo–, López Obrador lanzó una advertencia clara a los medios, a los críticos y a los periodistas, en general.

Dijo, López Obrador, en uno de los mayores arranques de autoritarismo en sus primeros 20 días de triunfo –y al hablar sobre la multa del INE a Morena–: “todo esto se ha difundido mucho en los medios conservadores, no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa. Yo no odio, pero no olvido; yo perdono, pero no olvido”. ¿Qué tal…?

¿Cuál es la diferencia entre “no les pago para que me peguen”, de López Portillo, y “no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa; yo no odio pero no olvido”?

Propio de un dictador. ¿O no?

Al tiempo.
23 Julio 2018 04:00:00
¡Así no, presidente…!
No, presidente electo, no recurra a la mentira y al engaño para tratar de justificar lo injustificable; el fraude cometido por Morena –y que descubrió y documentó el INE–, contra damnificados a los que usted prometió ayudar, en un video.

No Presidente electo, no empiece su gobierno con un engaño a los 30 millones que creyeron en usted y que hoy –muchos de ellos– extraviaron la honestidad valiente.

No Presidente, ofrezca una disculpa y despida a los culpables de la escandalosa ratería y salve –con ello– su imagen, su credibilidad, su bono democrático. ¿Ya vio encuestas que confirman el fin de la luna de miel…?

No Presidente, no mande al diablo a las instituciones porque ni usted ni nadie tiene derecho a dañar la Institución Presidencial, que no es de su propiedad sino fundamental para la democracia y, sobre todo, que sólo es un encargo de los ciudadanos, de los mandantes.

No olvide, presidente electo, que en una democracia representativa –como la mexicana–, el cargo de presidente lo convierte sólo en mandatario, no en mandamás. Es decir, los ciudadanos somos los mandantes y usted sólo es el mandatario; aquel a quien los ciudadanos –los mandantes– encomiendan por seis años el mandato.

Tampoco olvide, Presidente electo, que si empieza su gobierno con una mentira del tamaño del fraude cometido por Morena contra los damnificados –fraude dos veces mayor al de la Casa Blanca–, usted podría terminar como uno de los grandes defraudadores de los mexicanos.

Por eso, Presidente electo, no destruya la última esperanza de 1 de cada 3 mexicanos que votaron por usted. Muchos están seguros de que usted no es parte de esa mafia que se quiere incrustar en el poder.

No escuche las voces envenenadas de los que quieren salvar su pellejo a costa de la imagen presidencial; a costa del mexicano más votado en la historia. No deje que maten esa esperanza por un puño de pesos. Que no lo arrastre la nueva mafia del poder.

No se equivoque presidente electo, porque en sus conferencias de prensa –sobre el escándalo del Fideicomiso–, usted no sólo propone un acto de fe a favor de Morena y de su propia imagen presidencial sino de los pillos que anidan en su partido a costa de la institución presidencial. Olvida que muy pronto usted será un estadista sometido a las instituciones, no a los actos de fe.

No, presidente electo, en democracia no sirven los actos de fe –propios de los tiranos–, que apelan a la fe ciega. Tampoco sirven los credos a favor de los prohombres. No, presidente electo, en democracia mandan las instituciones y su veredicto.

El INE, el mismo que validó su victoria aplastante presidente, también encontró trampas con 80 millones de pesos. ¿Quien operó las trampas?

Deslíndese de los tramposos, señor presidente electo. ¡No permita que la duda sobre su honestidad anide en los 30 millones de mexicanos que creyeron en usted!

Hoy muchos creen en su inocencia. Y cuando usted defiende a esos pillos, presidente electo, la luna de miel se vuelve hiel.

Al tiempo.
20 Julio 2018 04:00:00
Mentira y robo, las preguntas
Queda claro que los jefes de Morena y su candidato presidencial mienten sobre el fideicomiso a los damnificados. ¿Por qué? Porque es evidente un robo de 80 millones de pesos. Por eso las preguntas.

1.- ¿Por qué engañar a los ciudadanos, presidente electo? 2.- ¿Por qué usted dijo una cosa –que el fideicomiso sería para los damnificados– y sus subordinados tuercen la realidad? 3.- ¿Sabía del robo de casi 80 millones de pesos? 4.- Si su respuesta es “no”, nadie creerá ese “no”, pues todos saben que el único mandón en Morena es López Obrador. 5.- ¿Quién lo engaño, presidente electo? 6.- ¿De qué tamaño es la responsabilidad de Citlalli, alias Yeidckol? 7.- ¿Qué responsabilidad tienen sus hijos, presidente ganador? 8.- ¿Por qué tampoco aclara el lavado de dinero exhibido en un audio entre José Ramón y Citlalli? 9.- ¿De verdad cree, presidente, que los ciudadanos se tragan el cuento “de una vil venganza”; cree que los ciudadanos son tontos?

10.- ¿Quién ordenó el lavado de dinero, documentado por el INE? 11.- ¿De dónde salieron millones de pesos en efectivo? 12.- ¿Es dinero del crimen organizado y el narcotráfico? 13.- ¿Por qué Morena y su candidato ganador parecen gemelos de la mafia del poder y de los rapaces empresarios? 14.- ¿Renunciaría a su triunfo en las urnas, si la autoridad prueba la mentira y el robo, en la tercera sanción más cuantiosa en la historia electoral mexicana?

15.- ¿No le avergüenza y le provoca cargos de conciencia usar la tragedia de los damnificados para ganar una elección? 16.- ¿Ya sabe quién aportó el dinero, quién autorizó el robo y quiénes se beneficiaron del lavado de dinero? 17.- ¿Cuánto dinero se lavó en todo el país, ante la evidencia de que corrían verdaderos ríos de dinero en distintas entidades? 18.- ¿El dinero lavado fue a la candidatura presidencial? 19.- ¿Debemos entender, presidente electo, que en México todos los partidos y sus candidatos ganan elecciones a billetazos?

20.- ¿Para eso el candidato ganador purificó a Lino Korrodi, para hacer lo mismo que “los amigos de Fox”; para hacer trampa? 21.- ¿Por qué en el fideicomiso de la transa, aparecen militantes de Morena que también son directivos del semanario Proceso y del diario La Jornada? 22.- ¿Existe complicidad de esos medios afines a su causa en la real “estafa maestra”? 23.- ¿Por qué los medios afines a AMLO, periodistas militantes e intelectuales alineados no cuestionan la tercera mayor estafa electoral en la historia mexicana? 24.- ¿Por qué si la estafa del fideicomiso para los damnificados es del doble del costo de la casa blanca no aparecen los mismos críticos de Peña Nieto y su esposa para gritar con el doble de intensidad? ¿Por qué se quedan callados?

25.- ¿Por qué a pesar de que el numeral 18 de los 50 puntos contra la corrupción prohíbe “fideicomisos o cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia”, Morena solapa un Fideicomiso tramposo.

La justicia no es un acto de fe y nadie debe estar impune.

Al tiempo.
19 Julio 2018 04:00:00
¡Ya paren de mentir!
Una mentira detrás de otra. Esa es la historia del naciente gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a sólo 19 días de una victoria histórica.

Por eso –por las elevadas esperanzas que desató–, debemos preguntar: ¿a nadie, en el equipo del nuevo presidente le importa poner orden? Parece que no. ¿Imaginan ese caos ya iniciada la nueva gestión federal?

Parece que en el equipo del futuro presidente nadie entiende que un gobierno de mentirosos y rapaces –por muy popular que sea–, no prolongará por mucho tiempo la “luna de miel” con los ciudadanos que lo llevaron al poder.

Por eso obliga repreguntar: ¿de qué tamaño es el escándalo de las mentiras?

1.- Ayer el INE confirmó que Morena sí financió actividades electorales con el fideicomiso de casi 80 millones de pesos creado para los damnificados. El INE impuso una multa de casi 200 millones de pesos. Mintió AMLO en un spot en donde prometió que el dinero sería para los damnificados. ¿Tenemos un presidente mentiroso?

2.- Horas antes, el sacerdote Alejandro Solalinde debió reconocer que mintió sobre un supuesto acuerdo entre el EZLN y el gobierno de AMLO. El escándalo se produjo luego que los zapatistas acusaron al cura de mentir y engañar a la opinión pública, ya que no han reconocido al gobierno de AMLO.

3.- En la misma semana, el Vaticano desmintió a la colaboradora de AMLO, Loretta Ortiz, quien mintió cuando aseguró que el papa Francisco participaría en las mesas sobre la amnistía a criminales.

4.- El lunes, el INE tiró las promesas de consulta ciudadana formuladas por distintos colaboradores de AMLO, quienes gritaban “consulta popular” para el nuevo aeropuerto, la reforma energética, la reglamentación de la mariguana y muchas otras promesas de campaña. La consulta sólo se puede llevar a cabo en una elección federal, como la de 2021.

5.- En la misma semana, Gerardo Esquivel, asesor económico de AMLO, dijo en Televisa que el virtual presidente nunca prometió bajar los precios de la gasolina, la luz, el gas y el diésel. Lo apalearon en redes, por mentiroso, y reapareció un videos en donde AMLO hace tales promesas.

6.- La semana pasada también fue de escándalo ya que luego de dar a conocer los 50 lineamientos contra la corrupción, AMLO designó embajadora de México en Washington a su tía política, Martha Bárcena. El numeral 26 de los lineamientos prohíbe a todo servidor público del Gobierno de AMLO contratar a parientes.

7.- Y ya no hablamos de feas mentiras como las de bajar el precio de la gasolina, de tirar la reforma energética, cancelar el aeropuerto, vender el avión presidencial, desaparecer el Cisen, mandar al olvido al Estado Mayor Presidencial y lograr un crecimiento económico de 4% anual, a partir de 2019.

Resulta que a 19 días de la arrasadora victoria de Morena y de su candidato, se han caído casi todas las promesas de cambio, las ofertas de campaña y crece la percepción de que llegarán al poder un puñado de improvisados incapaces de explicar todo lo que prometieron.

Al tiempo.
18 Julio 2018 04:00:00
¡Otra cara del dictador!
Durante meses dijimos que una victoria de Morena colocaría a México en la antesala de una dictadura.

Y ante esa posibilidad, intelectuales reputados, políticos y periodistas dijeron siempre que se trataba de una exageración. Incluso respondían con una grosera obviedad: “México no es
Venezuela”.

Lo cierto es que en ninguna parte del mundo existen gemelos en el populismo y la dictadura. Cada populista y cada dictador oberdece a las caraterísticas propias de su sociedad.

En el México del siglo 21, por ejemplo, el gobierno populista que viene no sólo pasó por encima de la división de poderes y violentó los tres órdenes de Gobierno, sino que retomó una vieja práctica virreinal, la cual perfeccionó siglos después el dictador Francisco Franco.

Nos referimos a los 32 “coordinadores estatales” que “por dedazo” designó el futuro presidente para tener el control político, hacendario y fiscal de las 32 entidades del país.

En pocas palabras, cuando Andrés anuncia la figura de “coordinadores estatales” confirmó que el suyo sera un régimen totalitario, en donde un partido hegemónico de masas tiene el control absoluto de la vida política del Estado todo, incluyendo las entidades federativas. ¿Esa figura les recuerda algo?

Recuerda al PRI de los años 50, 60 y 70. Pero lo verdaderamente preocupante es que en pleno siglo 21, en una naciente democracia mexicana, y cuando muchos suponen que salimos de lo más rancio del PRI, el gobierno que viene desempolvó usos y costumbres coloniales y dictatoriales que se suponían superados.

Y es que cada una de las entidades del país tendrá, a partir del 1 de diciembre, a un “coordinador estatal”. Cada uno incondicional del presidente e impuesto por AMLO, de entre toda una claque de fieles e incondicionales aspirantes a virreyes –como en los tiempos de la Conquista, en donde sólo representaban los intereses del rey–, al tiempo que en los hechos desempeñarán el papel de “gobernadores civiles”.

¿Cuál es el papel de un “gobernador civil”?

Es una figura idéntica a la utilizada por Francisco Franco, el dictador que por la fuerza de las balas acabó con la España republicana.

Vale recordar –si es que lo olvidaron–, que en la dictadura franquista, en España, el sátrapa impuso en todas las provincias a los “gobernadores civiles”, cuya labor fundamenal era restaurar la organización territorial centralizada, bajo el ojo atento del dictador. ¿Estaremos ante una reproduccion tropical de lo que serían los “coordinadores estatales” de AMLO en México?.

En la práctica –durante el franquismo–, los “gobernadores civiles” eran la máxima autoridad, por encima de cualquier cargo a nivel local; eran los mandones, los dueños del dinero, de la hacienda y de la justicia.

¿Será que López Obrador olvidó que según la Constitución, el poder dimana del pueblo y que los gobernadores estatales fueron electos por el pueblo? Y la pregunta obliga: ¿Por qué el silencio de los gobernadores del PRI, del PAN y PRD? ¿Le temen a AMLO?

¿O será que estamos viendo la otra cara del dictador?

Al tiempo.
17 Julio 2018 04:00:00
‘Godínez’, ¡pobres por decreto!
A nivel federal se calcula que los trabajadores al servicio del Estado –los burócratas–, suman poco más de 2.3 millones de personas. ¿Cuántos de ellos votaron a favor del candidato Andrés Manuel López Obrador?

Nadie conoce con precisión una cifra pero fuentes del sindicalismo oficial calculan que 80%, –es decir casi 2 millones de personas del servicio público–, le dieron su voto. Es posible suponer que, a partir de ese cálculo, a 18 días de que ganó la elección, el Presidente electo haya perdido por ahí del 15% del total de las simpatías de quienes lo llevaron a las urnas de manera arrolladora. ¿Por qué?

Por una razón elemental; porque hoy es incierto el salario y el empleo de los 2.3 millones de trabajadores del Estado, junto con sus familias.

Y es que, para empezar, de esos 2.3 millones, casi 10% están considerados en el rango de trabajadores de confianza –230 mil trabajadores–, de los cuales 70% –por ahí de 200 mil–, serán despedidos, según lo anunció el nuevo presidente.

¿Cuántos de esos poco más de 200 mil trabajadores de confianza del Gobierno federal que serán despedidos, votaron por AMLO? ¿Cuántos se quedarán sin trabajo a causa del voto a favor de Morena?

Para empezar, el despido fulminante de 200 mil trabajadores del Estado, que creyeron en López Obrador, será el premio a la confianza en un candidato que pregonó la defensa del empleo y el incremento del salario mínimo. Les mintió a esos 200 mil empleados. Pero ese es apenas el comienzo.

Como saben, el nuevo Presidente anunció que su salario será de 108 mil pesos mensuales. Eso significa que los salarios de los secretarios de Estado, subsecretarios, oficiales mayores, directores y todas las áreas debajo de las primeras jerarquías del Gobierno federal, se compactarán hacia abajo. Es decir, pobreza por decreto.

Aquí es donde viene la tragedia. Resulta que muchos trabajadores del Estado –sobre todo los de niveles más bajos–, no alcanzarán más que el salario mínimo. ¿Por qué? Porque por escalafón no pueden ganar más que el jefe inmediato superior.

Dicho de otro modo; “no será negocio” el trabajo al servicio del Estado y veremos el empobrecimiento salarial de amplios sectores que –en su trabajo del sector público–, tienen fincado su crédito hipotecario, el abono del auto, la colegiatura de sus hijos. Ganarán mucho más los taxistas, vendedores ambulantes, fritangueros y hasta lavaparabrisas. Eso sin tomar en cuenta que para “sacar el chivo”, la corrupción reinará en el sector público y se perderá toda esperanza de elevar los niveles de eficiencia de la burocracia.

Si tomamos en cuenta los 2.3 millones de servidores públicos y sus familias, podemos hablar del empobrecimiento de 5 millones de mexicanos, muchos de los cuales votaron por AMLO como presidente. Es decir, 15% de simpatizantes de AMLO habrán entendido el error de votar por la peor de las alternativas.

Lo curioso es que los engaña y aplauden, les miente y aplauden, los despide y aplauden. Y apenas es el principio.

Al tiempo.
16 Julio 2018 04:06:00
La tía y el nepotismo
Dicen los que saben que, en efecto, son incuestionables las credenciales de la tía de AMLO en el Servicio Exterior Mexicano.

Pero ese no es el problema. El fondo está en la congruencia y la honestidad de las promesas del candidato presidencial y de las directrices trazadas como electo Presidente, para combatir la corrupción.

Es decir, AMLO recorrió el país prometiendo el fin de las lacras que más lastiman a la sociedad mexicana y de las que han abusado hasta el extremo los políticos. Y el electorado que hizo ganar de manera arrolladora a Obrador creyó en el cumplimiento de esas promesas que hoy parece en el olvido del electo Presidente.

Y una de esas lacras de las que abusa la clase política –y con las que prometió acabar el ganador del 1 de julio–, es precisamente el nefasto nepotismo. Es decir, llevar a puestos públicos a los parientes y amigos de los políticos encumbrados.

Y es el caso de Martha Bárcena, la eficiente diplomática a la que AMLO deberá retirar del cargo al que la ha perfilado si es que el nuevo presidente quiere ganar el reconocimiento de los ciudadanos, como quien cumple su palabra, respeta sus propias reglas y está lejos de ser otro más de los políticos mentiroso en la casa presidencial.

Y es que el problema no está en las credenciales de la tía política de Andrés. No, el problema es respetar la investidura presidencial y confiar en la palabra del jefe del Ejecutivo.

Porque, como saben, la señora Bárcena es la esposa del diplomático en retiro, Agustín Gutiérrez Canet, quien –a su vez–, es tío de Beatriz Gutiérrez, esposa de Obrador.

Dicho de otro modo, resulta que en total incongruencia con su palabra y con sus propias reglas, AMLO llevará a un puesto clave –la embajada de México en Estados Unidos–, a la tía de su esposa.

Pero el feo nepotismo no sólo es una ligereza y una incongruencia del que será nuevo presidente. El problema va más allá si tomamos en cuenta el numeral 26 de las 50 reglas de López Obrador para combatir la corrupción.

Dicho numeral prohibirá que un servidor público otorgue cargo alguno a sus parientes.

Es decir, si Obrador está dispuesto a acatar sus propias reglas y está listo para cumplir su palabra, debe cancelar el cargo de embajadora de México en Washington a su tía política.

Pero el tema tampoco termina ahí. La terquedad del tiempo coloca a la nueva familia presidencial “en el lado oscuro de la luna”. ¿Por qué?

Porque el tío de la esposa del nuevo presidente, el citado Gutiérrez Canet, tiene una historia de salinista que poco ayuda en los tiempos actuales.

Cuando era embajador de México en Irlanda –en el gobierno de Zedillo– el tío de Beatriz Gutiérrez fue echado de fea manera por asilar en la embajada al expresidente Carlos Salinas, quien huía de Zedillo.

Hoy, casi 25 años después, no son pocos los que opinan que en la nueva casa presidencial –la de AMLO–, el salinismo está más presente que nunca; “la mafia del poder” acompaña al nuevo presidente de los mexicanos.

Al tiempo.
13 Julio 2018 04:00:00
¡No todo está perdido!
El desánimo entre buena parte de la clase política es palpable. Los políticos se quejan de que electores le entregaron todo al candidato de Morena y que, con esa mayoría, podrá hacer todo, incluso destruir al país, dicen con resignación. Pero lo cierto es que no todo está perdido.

Pocos, como Luis María Aguilar –presidente de la Suprema Corte–, entienden los peligros del poder absoluto, entregado a un solo hombre; pocos ven tan claro el riesgo de la ausencia de contrapesos y equilibrios en el poder presidencial y pocos se atreven a decirlo con claridad; no tiene todo el poder, presidente Obrador.

Por eso, el también jefe de la Judicatura Federal señaló –con tibieza, pero con claridad– que la Suprema Corte será el último reducto de los contrapesos en una democracia en peligro, ante el poder sin límite del nuevo presidente.

Así lo dijo Luis María Aguilar, el presidente de la Corte: “la independencia del Poder Judicial es la garantía del equilibrio de poderes”, en un mensaje con clara dedicatoria al nuevo jefe del Ejecutivo federal, al que pareció decirle: “no tiene todo el poder para hacer lo que le plazca, señor presidente”.

Y es que el jefe de la Corte –del Poder Judicial– entiende que dos de los tres poderes de la Unión están en el puño de López Obrador –el Ejecutivo y el Legislativo–, además de que también tiene en sus manos la mayoría constitucional de los congresos estatales.

Pero ese no es todo el poder en manos de López Obrador. Por si no fuera suficiente, el nuevo presidente también tiene bajo control el mal llamado “cuarto poder”. ¿Y cuál es ese poder? Casi nada, el poder de los medios, en general.

Y, en efecto, Obrador no sólo tiene el control del Congreso y del Ejecutivo; no sólo domina la mayoría de los congresos estatales, también tiene el control de buena parte de los medios; de la prensa, las redes, digitales y, sobre todo, a los concesionarios de la radio y la televisión.

En efecto, ante el grosero sometimiento de los medios, ante el amedrentamiento de las voces críticas, ante el chantaje a concesionarios de radio y televisión, se agrandan las voces como la del ministro José María Aguilar, presidente de la Suprema Corte. ¿Por qué?

Porque si bien el presidente Obrador podrá llegar a extremos como ordenar el fin de todas las reformas del gobierno de Peña y podrá utilizar su mayoría en el Congreso y los congresos estatales para enmendar la Constitución, lo cierto es que existe un último reducto, que es la Corte, para recurrir a las controversias constitucionales, todo ello a pesar de que algunos ministros son probados lopistas.

Lo curioso es que en dictaduras latinoamericanas y en populismos europeos –como los casos venezolano y polaco, respectivamente–, “El Supremo” –el Tribunal Supremo– ha sido el último reducto institucional para contener a los tiranos.

Y en el caso mexicano parece no ser la excepción; no todo está perdido mientras la Corte goce de cabal salud.

Al tiempo.
12 Julio 2018 04:06:00
¡Regalan la SEP a la tele!
Uno de los mayores escándalos en torno a la victoria electoral de Enrique Peña –en julio de 2012–, lo montaron los hombres de Andrés Manuel López Obrador.

Antes, durante y después de la campaña de Peña –sobre todo en el cierre, en el Estadio Azteca–, los lopistas emprendieron una feroz campaña para hacer creer que Televisa construyó la campaña y la presidencia de Peña Nieto.

Se trató de un maniqueísmo masivo, tanto en redes como digitales; entre “escribidores” a sueldo y hasta aparecieron libros sobre el tema. La narrativa fue la misma en todos los frentes; Televisa construyó y llevó al poder a Peña Nieto. El cuento se lo tragaron muchos incautos.

Años antes –cuando la dizque izquierda mexicana aún no se convertía en copia del PRI–, el maniqueísmo ya le acreditaba a Televisa y a Azteca la perturbación idiota de la sociedad mexicana.

La televisión, en general, era catalogada como “caja idiota” que –según esa izquierda–, servía para mantener bajo control la voluntad de los mexicanos, en tanto que se insistía en la pertenencia partidista de Televisa.

Es decir, cuando querían descalificar a la más influyente televisora, los próceres de la izquierda y sus medios afines recordaban que “El Tigre” Azcárraga se declaró “soldado del PRI”, lo cual era catalogado como el mayor pecado capital de aquel tiempo.

Lo simpático de la historia es que, con los años, decenas de lopistas que montaron el espantajo de que a Peña Nieto lo inventó Televisa, hoy guardan silencio sobre la grosera sumisión de las televisoras –todas–, al poder de un solo hombre.

Nada dijeron del cierre de campaña de AMLO en el Estadio Azteca y guardaron silencio cuando directivos y conductores de casi todas las televisoras se declararon –en los hechos–, soldados de Morena y súbditos del nuevo rey. Ya no era pecado capital sino virtud terrenal que las televisoras militaran en un partido y en una causa presidencial.

Pero “la joya de la corona” entre el naciente poder de AMLO y su romance con las televisoras se hizo pública –y fue de escándalo–, cuando el brazo derecho de Ricardo Salinas –concesionario de Televisión Azteca–, metió a uno de los suyos al primer círculo del gobierno de López Obrador.Resulta que Esteban Moctezuma –brazo derecho de Salinas Pliego– no sólo puso a Televisión Azteca al servicio de AMLO, sino que se convirtió en el secretario de Educación. ¿Y qué significa eso?

¿Se imaginan la escandalera y la madriza a Peña Nieto, si hubiese convertido a un ejecutivo de Televisa en titular de la SEP?

De risa loca que hoy los lopistas que crearon el espantajo de que Televisa inventó a Peña, guarden silencio sobre el papel de Azteca en Morena y en la educación. ¿Le entregaron la SEP a Televisión Azteca? ¿Está la educación en manos de una televisora? ¿Por qué no lo denuncian?

¿Será que de viejos hacen todo lo que criticaron a los 20 años? ¿Será que las televisoras ya no son la caja idiota? ¿Será que el de AMLO es un gobierno de “quítate tú para ponerme” yo?

Al tiempo.
11 Julio 2018 04:00:00
¡La dictadura va…!
Aquí lo dijimos en todos los tonos; abundan los indicios que apuntan a una dictadura el estilo latinoamericana, si el candidato de Morena alcanza el poder presidencial.

En todos los casos la respuesta al señalamiento fue el insulto y la descalificación. Hoy las señales son claras. ¿Por qué?

Porque el candidato ganador, Andrés Manuel López Obrador, dio los primeros avisos. El pasado lunes dijo que en su mandato retomará las conferencias de prensa mañaneras, que popularizó cuando era jefe de Gobierno del Distrito Federal.

¿Y eso qué tiene de malo? En rigor las mañaneras del presidente Obrador no tendrían nada de particular, salvo una efectiva estratagema de propaganda.

Sin embargo, el “mensaje envenenado” está a la vista de todos. Resulta que Obrador mostró lo que será “la zanahoria y el garrote” a los grandes medios electrónicos –radio y televisión agrupados en la CIRT–, y que han dado groseras muestras de abyección al poder de un solo hombre.

Y es que el virtual presidente dijo, “Vamos a tener comunicación directa. Voy a hablar con los medios de comunicación, con las empresas, para que nos ayuden a trasmitir estos mensajes y que ustedes puedan preguntar sobre cualquier asunto…”

¿Cómo debemos entender esa propaganda?

Quiere decir que los mexicanos tendremos una “cadena nacional” –en radio y televisión–, todas las mañanas, en donde el nuevo presidente dirá lo que le plazca sobre el temas que le interese, sin más réplica que la de los reporteros.

¿Y cómo impactará la comunicación entre los medios y el poder? Ese es el secreto del “mensaje envenenado”.

Resulta que a través de los grandes medios de comunicación –radio y tv–, el nuevo presidente hablará de manera directa con los ciudadanos, en lenguaje coloquial y –con ello–, le dará la vuelta a la jerarquización de las noticias, a la interpretación de los analistas y, por supuesto, a los críticos.

Dicho de otro modo. Al utilizar una “cadena nacional” diaria a través de los medios electrónicos, el nuevo presidente convertirá a la prensa en su principal adversario y competidor –especialmente a la prensa crítica–, a la que combatirá a través de sus mensajes directos mediante la radio y la televisión.

¿Quién, entre las grandes cadenas privadas de televisión y radio, se atreverá a decir “no” al Presidente que tiene el poder absoluto? Volveremos al tiempo del grosero culto al Presidente en los medios. Y ay de aquel que se niegue a complacerlo porque entonces será considerado enemigo del régimen y será tratado como tal. ¡Así empezó el control de los medios en Venezuela!

Y si aún dudan, entre 2012 y 2015, Cristina Fernández, la Presidenta de Argentina, realizó 96 cadenas nacionales. Rafael Correa, de Ecuador, realizó 666 cadenas nacionales en su mandato como presidente. Y entre 2013 y 2014, Nicolás Maduro, el dictador de Venezuela, realizó 355 cadenas nacionales.

López Obrador propone, en su sexenio, mil 825 cadenas nacionales. Es decir, una diaria. ¡Más que cualquier dictador...!

¿Se prepara o no una dictadura…?

Al tiempo.
10 Julio 2018 04:00:00
PAN-PRD, fracaso cultural
La pregunta se escucha en todos los comederos políticos: ¿Por qué fracasaron en la elección PAN-PRD?

Y tras la debacle, azules y amarillos pueden decir misa y buscar bajo las piedras a los culpables. Lo cierto, sin embargo, es que asistimos a una derrota cultural de la derecha y la izquierda. ¿Por qué?

Porque si bien PAN y PRD nacieron para acabar con el partido hegemónico, para terminar con el poder de un solo hombre, para impulsar pluralidad en el Congreso y contrapesos presidenciables y en la impartición de justicia, resulta que a la vuelta de medio siglo, tanto azules como amarillos hicieron todo para el regreso del viejo PRI; de Morena.

Es decir, perdimos medio siglo de evolución política. Y la historia regresiva sigue su curso. Se podrán perder 6 años más. ¿Por qué? Porque si nadie vio la debacle PAN-PRD, menos podrá impedir la fuga de Morena al pasado

El 21 de mayo de 2017 aquí dijimos: “lo que parece un sueño en el papel –la alianza PAN-PRD–, en los hechos es una iniciativa derrotada”. Desde entonces era evidente la debacle ¿Y por qué nadie hizo nada?

1.- Porque los dos partidos faltaron a la premisa fundamental que les dio origen; la democracia interna. Los dos recurrieron a una grosera imposición cupular.

2.- Al anterior pecado se sumó la ambición sin límites. Todos sabían que en el PAN la única candidata capaz de derrotar a Obrador era Margarita Zavala, pero muchos azules destruyeron esa posibilidad.

3.- Porque en lugar de proponer a los mejores cuadros, Anaya se robó la dirigencia del PAN y la candidatura, a cambio de entregarle a Alejandra Barrales la candidatura del Gobierno del DF.

4.- Porque el grosero trueque cupular provocó la desbandada de cuadros del PAN y del PRD que vieron en Morena una tabla de salvación. Las ratas saltan primero en un naufragio.

5.- Porque si en 2012 el PRD obtuvo 22% de la votación nacional y el PAN consiguió 25%, en 2018 los amarillos apenas lograron 5% y AN cayó a 17 por ciento.

6.- Queda claro que de haber mantenido su votación de 2012, el PAN y el PRD habrían conseguido 47% de los sufragios. Sin embargo, en 2018 PAN y PRD apenas consiguieron el 22% de la votación.

¿Por qué no hubo una suma aritmética y si un desfondamiento?

7.- La respuesta está a la vista de todos. Porque Ricardo Anaya no convenció ni a los propios panistas y Alejandra Barrales decepcionó a los propios perredistas.

8.- Y la conclusión es demoledora; el PAN no sólo se equivocó de candidato sino de estrategia, mientras que el PRD fue arrastrado por las traiciones, las venganzas y las ambiciones sin límite.

Hoy azules y amarillos viven la peor tragedia electoral de su historia y sólo falta saber si en el Congreso también perderán su calidad opositora y y terminan como meros paleros del partido hegemónico.

Luego de medio siglo de lucha contra el PRI, el PAN y PRD hicieron todo por la transformación exitosa del PRI, el partido que hoy se llama Morena. ¿Es o no una derrota cultural?

Al tiempo.
09 Julio 2018 04:00:00
¡Gobierno ‘engañabobos’!
A la generosidad de 30 millones de votantes que le dieron todo el poder, al reconocimiento sin regateos de los candidatos perdedores, del gobierno saliente, de empresarios y, en general, de la clase política, el candidato ganador respondió con una fea impostura.

Y es que a 9 días de una elección que le dio una victoria histórica el ganador y su “Gabinete” confirman que buena parte de la propuesta del candidato de Morena fue, en los hechos, una grosera impostura; un engaño.

Además, en una semana, el “Gabinete” y el futuro presidente ratifican lo que aquí dijimos desde hace años –y motivó de insultos y descalificaciones– que el de López Obrador sería “un proyecto “engañabobos”. ¿Por qué?

1.- Porque según algunos de sus colaboradores siempre no se venderá el avión presidencial, el mismo que AMLO dijo que lo había ofrecido a Obama.

2.- Porque según las mismas fuentes, el alza e las gasolinas, el llamado “gasolinazo”, seguirá tal cual.

3.- Porque la Reforma Energética que se aprobó en el gobierno de Peña, seguirá igual, con la buena nueva a la cuantiosa inversión externa.

4.- Porque el proyecto de Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México seguirá tal cual, contra lo que había prometido AMLO.

5.- Porque luego que Morena encabezó una campaña contra el mal llamado “Fiscal Carnal” de Peña Nieto, AMLO confirmó que tendrá su propio “Fiscal Carnal”. Es decir, iniciará una venganza contra sus adversarios.

6.- Porque en recorridos por el país AMLO prometió que en su gobierno el crecimiento anual sería de 4% y su equipo confirmó que no superarás 2.5%.

7.- Porque en su campaña, el hoy presidente electo prometió acabar con la violencia y la inseguridad al arranque de su gestión pero sus colaboradores dijeron que en tres años sería imposible cumplirá esa promesa.

8.- Porque durante meses, el candidato Obrador prometió que no utilizaría el Estado Mayor Presidencial y, al final, sus colaboradores confirman que si usará guaruras.

9.- Porque el INE probó que AMLO y Morenta sí se robaron casi 100 millones de pesos de un fideicomiso que debió ser para damnificados del terremoto.

10.- Porque en años, Morena y AMLO se negaron a la posibilidad de legalizar la mariguana y sus colaboradores dijeron que el nuevo presidente enviará al Congreso una iniciativa para reglamentar la “mota”.

11.- Porque AMLO dijo que Héctor Vasconcelos sería el nuevo Canciller y que el expanista Germán Martínez sería Fiscal General. Los dejó “colgados de la brocha” y, en cambio, probó que Marcelo Ebrard si era un mero “buscachambas”.

12.- Porque empresarios consultados ratificaron que la reforma educativa sólo sufrirá cambios cosméticos. Es decir, seguirá igual, lo que ya denunció la CNTE. Y para que sea creíble la impostura se convocará a una consulta “entre especialistas”. El revire de AMLO fue a cambio de que empresarios no retiren inversión.

¿Dudan que –por lo menos en los primeros días luego de su victoria–, el de AMLO es un gobierno “engañabobos”?

Al tiempo.
05 Julio 2018 04:00:00
¡El milagro…!
Especialistas del comportamiento humano dicen que el poder –en sus distintas formas–, resulta casi milagroso.

El poder es el mejor afrodisiaco, es un poderoso “Dorian Grey”, contribuye a que el imaginario colectivo exalte virtudes imposibles e impensables en el poderoso, mientras oculta defectos y
negativos.

En México, un político empoderado adquiere las cualidades del guapo, inteligente, carismático, experimentado, simpático, ocurrente y algunos los ven como deidad digna de un altar o como verdadero Rock Star.

Antaño, en el presidencialismo todopoderoso, de partido único, carro completo y del poder en un sólo hombre, el Presidente era lo más parecido a una deidad. Cuando salía y regresaba del país era vitoreado por las masas en las avenidas, perseguido por los periodistas, admirado por intelectuales y aplaudido por el pueblo.

El Presidente era admirado por su calidad de “macho cabrío” –y sus amantes celebradas– por sus ocurrencias, desplantes y boberías; por su sapiencia e infalibilidad y ay de aquel que se atreviera a contradecirlo y criticarlo porque –entonces– respondía con el poder del Estado: “no les pago para que me peguen”, manoteó López Portillo a los críticos.

Antaño, hablar mal del Presidente, criticarlo, era un tabú en medios; tara social que ciudadanos y periodistas olvidaron con los años. Hogaño, no está del lado correcto de la historia quien no pendejea al Presidente, en medios, redes y digitales. A Calderón le inventaron alcoholismo y lo motejaron como “Fecal”, a Fox no lo bajaban de tonto y a Salinas lo bautizaron como “Villano Favorito” y jefe de la “Mafia del Poder”.

Pero el milagro del poder está de vuelta –como en los años 50, 60 y 70–, y hasta Tatiana Clouthier ordenó “bajarle dos rayitas” a las bromas a López Obrador –a pesar de que el candidato electo insultó sin freno a presidentes y expresidentes–, mientras que casi todos los medios, en especial las televisoras, tratan a AMLO como todo un Rock Star.

Y resulta de risa que empresarios, medios, periodistas, intelectuales y críticos que ayer veían como tonto, senil, locuaz, ignorante y pillo a AMLO, que argumentaban que sus propuestas eran locuaces y propias de un populista y aprendiz de dictador, que nunca había trabajado y menos creado empleos, hoy cambiaron lentes o de ojos. ¿Por qué?

Porque para empresarios, intelectuales, críticos, periodistas y opinantes, Obrador hoy no sólo es guapo e inteligente, sino capaz, brillante, infalible. Y nadie recuerda el robo de millones de pesos de los damnificados que cayeron a su campaña; nadie quiere recordar su ignorancia para el poder; no quieren saber que nunca ha trabajado y menos de qué ha vivido y, sobre todo, voltean para otro lado cuando habla de amor y paz, mientras que Morena en Puebla es la verdadera cara de Morena, intolerancia y violencia.

Asistimos al milagro del poder; potente amnésico para empresarios, medios, intelectuales y periodistas.

Y es que AMLO ya no es “un peligro para México”, sino lo mejor que le pudo pasar a México. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
04 Julio 2018 04:00:00
Dictadura democrática
Si alguien dudaba de que la victoria aplastante de Morena podría significar el regreso al pasado, seguramente hoy tendrá la certeza de que vamos en esa dirección. ¿Por qué?

Porque el resultado mismo de la elección, la victoria apabullante del partido Morena, de sus candidatos y, en especial, del que será el nuevo Presidente, son lo más parecido al regreso del mítico “carro completo”.

Dicho de otro modo, el partido Morena no sólo ganó la Presidencia de la República, la mayoría de los gobiernos estatales en disputa, el Distrito Federal y dos tercios de las alcaldías capitalinas, sino que tendrá el control total y casi absoluto del Congreso.

En otras palabras, queda claro que volvemos a los tiempos del viejo PRI, en donde todo el poder estaba en manos de un sólo hombre.

¿Y qué riesgos supone ese poder absoluto?

1.- Queda claro que un valor fundamental en democracia es el equilibrio de poderes. Pero también es cierto que en el Gobierno de López Obrador no existirá el contrapeso ya que Morena, sus aliados y muchos de sus simpatizantes podrán conseguir con facilidad la mayoría calificada en las cámaras del Congreso.

2.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, no sólo “corrompe absolutamente” sino que plantea un peligroso coqueteo con una dictadura. Y no es casual –y por eso el peligro es mayor–, que el primer círculo de López Obrador esté integrado por políticos declaradamente admiradores de Nicolás Maduro.

3.- El poder absoluto también plantea la cancelación absoluta de libertades democráticas fundamentales. Y sí tienen dudas basta mirar a gobiernos absolutistas y declaradamente autoritarios: Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

4.- En todos esos casos la primera libertad cancelada fue la de expresión y luego siguieron todas las demás.

5.- ¿Quién le va a decir que no a un Presidente que –como en los viejos tiempos–, tiene el respaldo de más del 50% de los votantes? Ese es el mayor riesgo, la sumisión mediática, la claudicación del papel central de periodistas intelectuales y críticos, de ejercer la joya de las libertades: la de expresión y la crítica.

6.- Ya hoy es visible la condescendencia, la sumisión mediática, el acomodo de las voces que eran críticas y hoy aplauden todo lo que antaño criticaron del viejo PRI.

7.- Pero acaso el mayor peligro sean las purgas a los medios críticos, a los periodistas que cuestionan, a los pocos intelectuales de pensamiento verdaderamente libre.

8.- ¿Quién va a contener y castigar los linchamientos cibernéticos lanzados por fanáticos, simpatizantes y acomodaticios del nuevo Gobierno –del poder absoluto que se vivirá en el nuevo Gobierno–, que ya se han expresado contra periodistas y medios críticos de López Obrador?

9.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, hoy regresó en el México del Siglo 21 a través de las instituciones democráticas.

10.- Por eso obliga la pregunta: ¿Quién impedirá que esas instituciones sean destruidas por su criatura? ¿Viviremos la real dictadura perfecta?
Al tiempo.
03 Julio 2018 04:00:00
Meade: derrota y traición
Nadie duda que el PRI y el Gobierno cometieron graves errores en el proceso electoral que concluyó el pasado domingo. Tampoco se ignora el enojo social. Y también es cierto que la Administración de Peña Nieto se quedó corta respecto a la responsabilidad de conectar los éxitos de Gobierno con el imaginario colectivo.

Sin embargo, el origen de la estrepitosa derrota del PRI y de la mayoría de sus candidatos en diversos estados en contienda se debe a la traición, la deslealtad y el oportunismo. Pero vamos por partes.

La contienda presidencial arrancó con una popularidad de Enrique Peña Nieto que oscilaba entre 22 y 25 por ciento. El PRI, sin candidato, superaba ese porcentaje de aceptación.

Ya con José Antonio Meade como candidato el partido tricolor arrancó con un porcentaje de simpatía entre 22 y 25% de las preferencias.

¿Qué pasó con los votos que perdió el PRI si comparamos las preferencias del punto de partida con el 15% de los votos conseguidos en la urna al terminó la contienda? ¿De verdad la campaña de Meade, del más capacitado, mejor preparado y de mayor calificación académica resultó un rotundo fracaso?

Lo cierto es que los procesos electorales –en México y el mundo–, no son lineales sino multicausales. Y son muchas las evidencias de que hubo traición dentro del PRI, en algunos gobiernos estatales, entre empresarios aliados y hasta de medios de comunicación. ¿Lo dudan?

1.- Resulta de escándalo y –a los ojos de todos–, la traición del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien engañó a muchos cuando todos sabían de su alianza con Andrés Manuel López Obrador.

Hoy está claro que el Gobierno de Chiapas llevó a cabo una elección de Estado a favor del candidato de Morena, Rutilio Escandón, ganador de la contienda. Y para impedir represalias del poder, en el último minuto de la contienda, el gobernador Velasco consiguió el fuero del Senado de la República.

2.- Otros gobiernos estatales que llegaron al poder con las siglas del PAN y con expriistas conversos
–como Durango y Quintana Roo–, también traicionaron a Meade, a pesar que le debían la vida.

3.- Por eso, los malquerientes de José Antonio Meade filtraron la especie de que la traición venía de Hidalgo y del Estado de México. Falso. ¿Por qué? Porque de esas dos entidades salió el mayor número de votos y las concentraciones más espectaculares que tuvo la campaña de Meade.

4.- Los responsables de la estructura territorial del PRI también engañaron a su candidato. ¿Por qué? Porque los votos de esa estructura no aparecieron en las boletas marcadas a favor del candidato Meade. ¿a dónde cayeron?

5.- Está claro que una buena cantidad de medios de comunicación –y empresarios en general–, que juraron lealtad a Meade, a final de cuentas lo dejaron colgado. Y basta ver la docilidad de televisoras, diarios y digitales, a favor de López Obrador, al extremo de que Televisa, Azteca, Milenio, Reforma, La Jornada y La Razón son motejados como “medios tapete” de AMLO.

Al tiempo.
29 Junio 2018 04:00:00
¿Los narcos al poder?
Pocos se han ocupado del tema. Muchos lo ignoran deliberadamente mientras la mayoría de los votantes son ajenos a la gravedad del problema.

Nos referimos al escandaloso número de ciudadanos asesinados por motivos político-electorales –sean candidatos o militantes de distintos signos y rangos–, y al insólito número de candidatos que por temor, por amenazas o presiones directas, dejaron la contienda.

Según reportes del portal
http://www.letraroja.com, entre septiembre de 2017 y julio de 2018 fueron asesinados 120 ciudadanos, todos vinculados con el proceso electoral. De ellos, 48 eran candidatos o precandidatos y los atentados se dieron en los estados de Guerrero, Michoacán, Oaxaca, México, Guanajuato y Puebla.

Una “perla” de la gravedad del tema la vemos en el municipio de Coyuca, en Guerrero, en donde fueron asesinados 11 políticos sólo en 2018.

Pero esa es sólo una parte del problema. Según el diario Excélsior, en el proceso electoral “se bajaron” de la contienda 5 mil 700 candidatos, sobre todo en los estados de Oaxaca, Michoacán y México. Sólo en Oaxaca el INE reportó la sustitución de mil 660 candidatos.

Frente a las escalofriantes cifras, obliga preguntar: ¿Estamos ante una narcoelección? ¿Quién está detrás de los 120 asesinatos durante el proceso electoral? ¿Cuántos de los 48 candidatos que suplieron a los asesinados, fueron impuestos por el crimen organizado o el narcotráfico?

¿Cuántos de los 5 mil 700 candidatos a puestos de elección que “se bajaron” de la contienda, lo hicieron por amenazas o presiones del crimen organizado? ¿Cuántos de los suplentes de esos 5 mil 700 que “se bajaron”, estarán al servicio del crimen?

No sabemos si los suplentes de los candidatos asesinados o de los aspirantes que “se bajaron” de la contienda ganarán la elección. Por eso obliga volver a preguntar. ¿Cuántos diputados federales llegarán al Congreso gracias a sus vínculos con el narcotráfico? ¿Cuántos senadores estarán en un escaño porque deben favores al narco? ¿Cuántas de las miles de alcaldías que se renovarán el domingo próximo estarán encabezadas por un político impuesto por el crimen? ¿Cuántos de los 20 congresos estatales que serán renovados tendrán poderosas “narcobancadas”?

El de la participación del narcotráfico y el crimen organizado en política y, sobre todo en elecciones, no es nuevo. Lo nuevo –y que alcanzó niveles de escándalo–, es la intervención montonera del crimen organizado en los procesos electorales en entidades como Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

Nadie sabe cuál será el tamaño de las “narcobancadas”, el número de los “narcoalcaldes”, de diputados federales y senadores y hasta gobernadores que estarán al servicio del crimen.

Lo que sí sabemos es que, como nunca, la elaboración de leyes estará en manos de matarifes, narcos, sicarios, huachicoleros, tratantes de blancas y administradores de las fortunas producto del crimen.

¿Qué partido político será el campeón en prestar su franquicia para los criminales? ¿Se llama Morena?

Al tiempo.
28 Junio 2018 04:07:00
¿Nos volvimos locos?
¡La moneda está en el aire! Y es que si hacemos caso a las encuestas, hoy debemos decir que el próximo presidente de los mexicanos será Andrés Manuel López Obrador.

Pero si hacemos caso al sentido común, a la terca realidad que regalan la experiencia y la honestidad de los cuatro aspirantes, tendremos que concluir que el mejor y el nuevo presidente debiera ser José Antonio Meade.

Sin embargo, la decisión está en el aire, en manos de caprichosos ciudadanos que, si no quieren ver lo que tienen, menos ven lo que pueden perder.

Por eso las preguntas: ¿seremos capaces de apostar por el pasado, de coquetear con experiencias como la cubana o la venezolana? ¿Seremos una sociedad que entiende que el puntero en las encuestas no sólo es el más peligroso de los candidatos –como lo reportó la influyente prensa extranjera–, sino que podría llevarnos a la ruina?

¿Negaremos que nunca habíamos llegado a casi 4 millones de empleos creados en un sexenio; que, como nunca, la expectativa de vida es la más alta; que la inversión externa es la mayor en la historia; que el ingreso por turismo es histórico y que México es el lugar 7 del mundo en visitantes; que tenemos el mayor ingreso de la historia por exportación de manufacturas?

¿Desdeñaremos que gracias a reformas como la de telecomunicaciones somos una de las sociedades con el mayor número de ciudadanos con acceso a internet, en donde la telefonía y los datos representan el menor costo; una sociedad con más automóviles per cápita, con el menor desempleo de los países de la OCDE?

Sí, vivimos uno de los momentos más cuestionables en seguridad y violencia. Sin embargo, el puntero en las encuestas no es garantía de mejora en ese rubro. ¿Por qué? Porque cuando gobernó el DF, la misma sociedad que hoy lo tiene en la cresta de las encuestas se movilizó en la manifestación ciudadana más numerosa en la historia contra la inseguridad, el secuestro, los delitos patrimoniales.

¿Qué clase de sociedad somos si a pesar de todas las señales y todas las advertencias –de que habrá “chingadazos”, que deambulará “suelto el tigre” y podríamos “ver al demonio”–, votaremos por quien promete llevarnos al populismo de Luis Echeverría y López Portillo, al clientelismo de Chávez y Maduro y que cancela libertades fundamentales como la de expresión?

¿Qué sociedad somos al enmudecer cuando frente a nosotros la claque del puntero presiona a los medios para despedir a los críticos del que encabeza las encuestas?

No es caso aislado el de Rubén Cortés, de La Razón. En la mira están todos los críticos del puntero y en algunos hemos sido purgados mediante el linchamiento y la amenaza a los medios.

¿Qué sociedad somos cuando callamos ante el penoso espectáculo de Televisa, Azteca, Milenio, Reforma, La Jornada, La Razón y muchos otros medios en donde la línea editorial es la sumisión al dictador que viene?

Por lo bajo, periodistas, analistas e intelectuales se avergüenzan, pero en público todos callan; silencio de complicidad. ¿Nos volvimos locos?

Al tiempo.
27 Junio 2018 04:00:00
¡Golpe de Estado de Morena!
Dice la vieja conseja popular: “Si tiene patas de pato, cola de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato”.

Y si Morena, su candidato presidencial y su claque exigen la entrega del poder –mediante la fuerza y antes del proceso electoral–, entonces tenemos derecho a suponer que asistimos a un intento de golpe de Estado, disfrazado de elecciones.

Sí, que nadie se escandalice, se trata de un intento golpista. ¿Por qué? Porque los responsables de la institución del Estado llamada partido Morena, exigen la entrega del poder por el veredicto de las encuestas, no por el resultado de la elección que definirá qué partido y su candidato ganaron.

Peor, Morena chantajea con el petate del muerto. La presidenta de los rojos, la señora Yeidckol Polevnsky, sentenció que la elección está decidida y que enfrentará “el infierno” quien se atreva a quitarle la Presidencia a Morena.

Así lo dijo: “Que no se atrevan a querer hacer un fraude porque sí se van a encontrar con el diablo, no les vamos a permitir un fraude a ningún precio, no lo vamos a aceptar”, dijo Citlali, alias Yeidckol.

Pero perdió el juicio cuando dijo: “Esta elección ya está definida. Está decidida. No queremos manos ni manipulaciones que quieran hacer una cosa por otra”. ¿Qué significa lo anterior?

Ni más ni menos que un intento de golpe de Estado. Es decir, Morena y sus leales –incluidos encuestadores y medios–, sembraron la narrativa de que AMLO ya ganó la elección. Por tanto, cualquier resultado distinto será fraude.

Y ante el fraude vienen “los chingadazos”, según prometió John Ackerman el 4 de febrero. Así lo dijo: “La única manera de que haya un cambio pacífico es con López Obrador. Si nos vuelven a robar la elección, va a haber chingadazos”.

Luego, Obrador usÓ la misma fórmula del golpe de Estado y ante los banqueros dijo: “Yo tengo dos caminos, Palacio Nacional o Palenque, Chiapas. Me quiero ir a Palenque, Chiapas, tranquilo, si las elecciones son limpias, son libres, me voy a Palenque… Si se atreven a hacer un fraude electoral, yo me voy también a Palenque y a ver quién va a amarrar al tigre, el que suelte el tigre que lo amarre; ya no voy a estar yo deteniendo a la gente luego de un fraude electoral. Así de claro”. Sentenció.

Y si a la amenaza de golpe de Estado le faltaba algo, empresarios mediáticos siguen cerrando espacios a los críticos de AMLO. Ayer se despidió de La Razón el director editorial y columnista Rubén Cortés, severo crítico de Obrador. La claque lopista apuesta por callar a los críticos, igual que en 2006 y 2012.

¿Qué sigue…? ¿Qué todo el Estado acuda de rodillas ante el mesías de Morena, para que no haya “chingadazos”, para que no “suelten al tigre” y para que “no se aparezca el diablo”?

En un golpe de Estado lo primero es cerrar los medios a los críticos. Eso ya empezó, ahora viene la amenaza: “¡O me entregan la elección o viene el diablo, el tigre o los chingadazos”. Es decir, el caos.

¡La dictadura ya está aquí…!

Al tiempo.
26 Junio 2018 04:00:00
¡Sí es posible derrotar a AMLO!
En efecto, es posible la derrota del candidato puntero en las encuestas. Pero las posibilidades no son actos de fe y tampoco una invocación divina.

No, lo cierto es que la derrota de Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio depende de factores y variables diversos. ¿Cuáles son?.

1.- Una clave para la movilización y la victoria electoral de un partido es la estructura. Morena, como saben, no es un partido y menos una estructura territorial. Morena es una secta que adoctrina a muchos seguidores y un estado de ánimo para otros simpatizantes.

2.- Y si entendemos lo anterior, entenderemos el fracaso de los cierres de campaña de Morena y su candidato en Veracruz, Durango, Sinaloa, Monterrey… y muchos otros. Es decir, movilizar a feligreses y simpatizantes de Morena y de su candidato requiere de mucho más que buenas intenciones; más que el fanatismo y el odio hacia el PRI y a la “mafia del poder”.

3.- Así, la más importante diferencia entre el PRI –y sus aliados– y Morena es que el tricolor tiene una estructura en todos los rincones del país; organización capaz de movilizarse a una orden y llenar no sólo plazas y estadios, sino las urnas. Eso explica la espectacularidad de los cierres de campaña de José Antonio Meade y Mikel Arriola y el fracaso de AMLO.

4.- Es cierto que Obrador es el mesías de la política; esperanza de los desposeídos y salvación de muchos oportunistas. Sin embargo, en la primera prueba, un espectáculo terrenal como el México-Corea goleó al mesías, en el estadio Luis “Pirata” Fuente.

5.- En otro extremo, los jerarcas de la Iglesia católica –y otros credos, como evangélicos–, ya votaron contra AMLO y a favor de Meade. Es decir, para muchos católicos la urna del próximo domingo será mucho más que el receptáculo del voto; será el confesionario.

Y es que en todo el país, católicos llaman a votar en conciencia y por el candidato que enarbole los principios católicos. Es decir, que los católicos y “La Guadalupana” también podrían derrotar Obrador.

6.- Todos saben que amplios sectores de la sociedad mexicana es conservadora. Margarita Zavala lo puede atestiguar. Cambiar por un partido sin identidad y sin propuesta, como Morena, y por un candidato al que hasta la prensa extranjera identifica como ignorante y copia de Chávez y Maduro no será una decisión fácil.

¿Cuántos feligreses de Morena serán leales a AMLO en la soledad de la urna; cuantos ven el espejo de Venezuela, el regreso a Echeverría y López Portillo; cuántos temen perder su empleo, la hipoteca; cuántos ven a sus hijos en escuelas públicas porque no podrán pagar escuela privada?

Muchos no entienden el populismo y tampoco el peligro de regresar al autoritarismo de los años 60 y 70. Aún así, muchos saben que existe el riesgo de perderlo todo, por poco que sea. Y ese peligro también vota.

Por eso, quien diga que la presidencial está resuelta, miente. Lo cierto es que puede pasar cualquier cosa, incluso la victoria de Meade y la derrota de AMLO. Por eso ya hablan de fraude y hasta amenazan “con el diablo”.

Al tiempo.
25 Junio 2018 04:00:00
¡No votaré por Anaya! ¿Por qué?
Con legítima esperanza de cambio, muchos ciudadanos creen que Ricardo Anaya y la alianza PAN, PRD y MC significa una alternativa real, capaz de acabar la corrupción que carcomen al sistema político.

Sin embargo, Anaya –igual que AMLO y “El Bronco”–, es uno más de los políticos del montón, pillos que aspiran al poder para servirse del poder, no para servir a la sociedad. No votaré por Ricardo Anaya porque antes que nadie probé sus pillerías y hasta hoy no logro probar su honestidad.

Conocí a Ricardo Anaya luego de publicar aquí las primeras críticas a su breve historia política. Era diputado federal y preferido de Los Pinos.

Me buscó luego de que publiqué sus negocios turbios cuando era secretario particular del gobernador Francisco Garrido. “¡Ayúdame tocayo…!”, dijo. Y propuso no criticarlo más, a cambio “de información privilegiada”. No acepté.

Cuando Anaya presidía el PAN, un “godinez” del partido me confió que “Ricardo” no acudía a la presidencia del partido azul. “No le importaba el partido, le importaba usar al partido”.

Y dijo más: “No lo busques de jueves a lunes porque vive en Atlanta. Cada semana viaja a visitar a su familia, que vive en Estados Unidos”.

Investigué en líneas aéreas y confirmé que, en efecto, entre 2014 y 2016 Anaya viajó cada 10 días a Atlanta, lo que supone un gasto que “no checa” con el salario de jefe del PAN, no mayor a 50 mil pesos.

Publiqué aquí los hallazgos –121 viajes redondos entre México Atlanta–, además del costo de vivir en Atlanta, Querétaro y CDMX, las escuelas privadas de sus hijos y los negocios inmobiliarios nada claros que realizó al amparo de su creciente influencia.

Luego de la primicia, el “joven maravilla” pidió mi despido a distintos medios a los que vendo productos periodísticos de mi autoría. No lo logró. Incluso, en el informativo estelar de Televisa, Anaya dijo que las revelaciones eran una campaña del Gobierno en su contra. En el mismo matutino reté al entonces jefe del PAN a probar en tribunales su dicho. No lo hizo.

Hoy es público que Anaya es aprendiz político, mentiroso compulsivo y que con engaño y chantajes secuestró la dirigencia del PAN, además de que lavó millones de pesos para sus ambiciones políticas. Fue incondicional del gobierno de Peña, al que traicionó y a quien prometió enviar a prisión. ¡Claro…! si gana la elección presidencial.

Anaya es el primer candidato presidencial que llega a la boleta en medio de acusaciones de lavado de dinero y tráfico de influencias. Su socio Barreiro ya reconoció el lavado y el tráfico de influencias, en tanto empleados de Barreiro aceptaron el papel de prestanombres para lavar dinero a favor de Anaya. Y la bodega motivo del litigio, ya está en poder de la PGR.

¿Qué falta? Sólo resta que el reloj de la justicia marque la hora. Por eso preguntamos. ¿Quién puede confiar que un pillo como Anaya será capaz de garantizará el cambio que México necesita?

¡Hagamos votos porque Anaya esté en prisión, antes que votarlo en la boleta presidencial! ¿O no?

Al tiempo.



22 Junio 2018 04:00:00
¡Colosio votaría contra AMLO!
El mítico nombre de Luis Donaldo Colosio y la emblemática figura de Cuauhtémoc Cárdenas siguen siendo un potente anzuelo para ganar votos; los votos de uno que otro despistado.

Por lo menos eso es lo que cree el candidato presidencial de Morena, quien en la recta final de su campaña presidencial mantiene su “estrategia barredora”; levantar todo el cascajo posible de la clase política y el sistema de partidos.

Y es que apenas el pasado 18 de junio –durante un evento en Sonora–, Andrés Manuel López Obrador no desaprovechó para “colgarse” de la memoria de Colosio. Ante unos 5 mil simpatizantes juró “por la memoria de Luis Donaldo” que cumplirá todas sus promesas.

¿Por qué Colosio? ¿Qué cercanía había entre Colosio y López Obrador? ¿Pudieron ser políticos afines?

Lo cierto es que a pesar de que el candidato presidencial de Morena se dice admirador de Colosio “y presumió en su momento haber cenado con el sonorense días antes de su muerte”, no existe un punto de afinidad entre Colosio y el tabasqueño. Más bien parece que Luis Donaldo y Andrés son caras opuestas de una misma moneda.

¿Lo dudan? Si hacemos memoria, resulta que en el mítico discurso de Colosio en el Monumento a la Revolución, el sonorense propuso justamente todo lo contrario a lo que hoy es el ideario de López Obrador.

Dijo Colosio en aquel recordado discurso: “México no quiere aventuras políticas, no quiere saltos al vacío, no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces. México requiere democracia, pero rechaza su perversión, que es la demagogia”.

¿Qué tal? Cualquier ciudadano que sepa leer podrá entender que –de cabo a rabo–, la anterior declaración de Colosio es un contundente rechazo a todo lo que significa, propone y representa López Obrador.

Queda claro que el de Obrador es un discurso “engañabobos” que sólo busca votos a nombre del malogrado candidato presidencial.

Pero no es todo. Apenas hace horas, Obrador reconoció haberse reunido con Cuauhtémoc Cárdenas, el mítico fundador del PRD. ¿Por qué le interesa a Obrador enviar el mensaje mediático de que está cerca de Cárdenas?

Por la misma razón que se colgó del nombre de Colosio; para ganarse a los cardenistas.

Sin embargo, también en este caso resulta demagógica la impostura del tabasqueño por congraciarse con su padre político, a pesar del parricidio que Obrador cometió contra Cárdenas en el año 2000.

Si lo olvidaron, cuando Obrador llegó al gobierno del DF su principal estrategia fue romper con Cuauhtémoc Cárdenas y con todo el cardenismo, incluida Rosario Robles.

En la práctica AMLO cometió parricidio político y desde entonces no había conseguido el perdón de Cárdenas, a quien le debe todo en la política.

Hoy, seguro de que será presidente, Obrador utilizará a Cárdenas para justificar la destrucción de la Reforma Energética. ¿Por qué? Porque Cárdenas ha dicho, recio y quedito, que apoyará al candidato que dé marcha atrás a la privatización de Pemex.

Así o más claro.

Al tiempo.
21 Junio 2018 04:00:00
Se derrumban PAN y PRD
La desesperación de Ricardo Anaya y de Jesús Ortega –dueños del PAN y del PRD–, ya es de escándalo, ven de cerca el fracaso del Frente por México.

Y es que hoy nadie duda que resultó un proyecto fallido la alianza PAN, PRD y MC, que desde las cúpulas de los tres partidos impusieron la candidatura presidencial de Anaya sin consultar a sus militancias y sin respetar la democracia interna.

Y si dudan que Anaya y Ortega olfatean la derrota, basta ver la locuaz demanda presentada por leales de Anaya contra el presidente Peña Nieto, contra el expresidente Calderón y contra el candidato del PRI, José Antonio Meade.

¿Y cuál es la razón de la demanda?

Un vínculo inexistente de Peña, Calderón y Meade con la corrupta Odebrecht. Es decir, Ricardo Anaya pretende sembrar la especie de que los gobiernos de Calderón, de Peña y el eventual gobierno de Meade están embarrados con Odebrecht.

Está claro que asistimos a una estratagema “engañabobos” que busca ganar votos para Anaya, a través del desprestigio de los gobiernos de Calderón, Peña y Meade, estrategia que rompió toda posibilidad de voto útil.

Pero lo que no entienden Anaya y sus leales es que el queretano es el político menos indicado –menos calificado–, para hablar de corrupción. ¿Por qué? Porque sobre él pesan la más escandalosas y documentadas denuncias de corrupción.

Más aún, la demanda que procesa la PGR –por lavado de dinero y tráfico de influencias–, es la razón de la caída de la candidatura de Anaya.

Es decir, pocos creen el discurso de inocencia de Anaya. Por esa razón muchos vieron como un gesto de desesperación la demanda contra Calderón, Peña Nieto y contra el candidato Meade. La demanda, está claro, “es una patada de ahogado”.

A su vez, Jesús Ortega también dio señales de desesperación al difundir un audio en el que presuntamente hablan Ricardo Monreal y Manuel Velazco, actual gobernador de Chiapas.

En la escucha, Monreal y Velazco planean liberar a un grupo de activistas de Morena –detenidos en Chiapas–, y enviados para colaborar con el Gobierno de Velazco. Según Ortega, la conversación prueba la alianza PRI-Morena.

Lo que no sabe Ortega –o lo que no quiere ver–, es que el audio revela que la realidad está en otro lado. El audio es prueba de la traición del gobernador Velazco al PRI y a Peña Nieto. Sí, traición, porque Velazco apoya claramente al candidato de Morena en Chiapas, contra el candidato del PRI.

Lo cierto es que ante el derrumbe de Anaya, PAN y PRD han recurrido a las “patadas de ahogado” para justifican un error histórico.

Y es que con la alianza PAN, PRD y MC, esos partidos creyeron descubrir “la piedra filosofal” para ganar el poder presidencial, para retener el Gobierno de Ciudad de México y conseguir mayoría en el Congreso.

Pero el error fue tal que dos de los tres grandes partidos –PAN y PRD–, enfermaron de enanismo y hoy no son la suma de dos, sino la resta de uno. Y mientras azules y amarillos se achican, Morena y el PRI crecen. De ese tamaño es el fracaso.

Al tiempo.
20 Junio 2018 04:00:00
¡El Trife vota a favor de AMLO!
En lo que especialistas electorales consideran “aberrante”, el Tribunal Electoral resolvió que en la votación presidencial “será voto válido cuando el elector, en cualquier parte de la boleta, escriba el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, aun y cuando cruce una parte o la totalidad de la boleta”.

Según los especialistas el INE y el Tribunal Electoral benefician con sus resolutivos al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ya que violentan el Artículo 291 de la Ley de Procedimientos Electorales.

Dicho artículo establece que: “1.- Para determinar la validez o nulidad de los votos se observarán las reglas siguientes:

a) Se contará un voto válido por la marca que haga el elector en un solo cuadro en el que se contenga el emblema de un partido político, atendiendo lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo inmediato anterior;

b) Se contará como nulo cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada.

A su vez, el párrafo 2 del Artículo 290 –citado arriba–, prevé la posibilidad de que el elector cruce más de un emblema de partido, en el caso de partidos coaligados, pero nunca habla de escribir “el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas” de algún candidato.

A pesar de lo anterior, el magistrado ponente, Felipe de la Maza Pizaño, consideró “que la validez del sufragio radica en la intención del elector, por lo que debe considerarse voto válido cuando el elector, en cualquier parte de la boleta, escriba el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, aun cuando cruce una parte o la totalidad de la boleta…”.

El escándalo de la parcialidad del INE y del Trife a favor del candidato de Morena se remonta a la sesión del INE del 7 de junio de 2018, en donde el Instituto aprobó por 6 votos a favor (de los consejeros Baños, Córdova, Favela, Murayama, Ravel y Zavala), que en el caso de que el elector escriba en cualquier parte de la boleta el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, “se considere como voto válido a favor del candidato, y en caso de no haber señalado un partido político específico, se contará para la coalición”.

Dicho acuerdo fue impugnado por PRI, PVEM, Panal, PAN, PRD y MC. En la sesión del 18 de junio –el pasado lunes–, la Sala Superior del Tribunal, resolvió por unanimidad de 6 votos, ratificar el acuerdo del INE que fue impugnado por seis partidos políticos.

Lo aberrante es que en la boleta para la elección de Presidente, el único sobrenombre es del candidato independiente Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco”.

Por si fuera poco, el Tribunal Electoral también ratificó que:

1.- Si el elector vota sólo por Margarita Zavala, el voto es nulo;

2.- Si el elector vota por Margarita y algún candidato registrado, el voto cuenta para el candidato registrado.

Y en este caso el favorecido es Ricardo Anaya.

¿Juegan el INE y el Tribunal a una crisis poselectoral?
Al tiempo.
19 Junio 2018 04:00:00
¡Los católicos votarán contra AMLO!
Hoy sabemos por quién votará la jerarquía de la Iglesia católica y una buena parte de los católicos mexicanos.

Votarán por el PRI y por el candidato José Antonio Meade, en la presidencial, y por Mikel Arriola, en Ciudad de México.

¿Por qué esa decisión que va en contra de lo “políticamene correcto”?

Porque la jerarquía católica no se tragó la retórica de Andrés Manuel López Obrador, desde que el aspirante presidencial de Morena se reunió con la Conferencia del Episcopado, a cuyos prelados amenazó con denunciarlos con el papa Francisco, si no lo apoyaban.

Por eso, al salir de aquella reunión, AMLO sorprendió a propios y extraños con el cuento de que invitaría al mismísimo Papa a colaborar en su gobierno para acabar con la violencia.

Y hoy conocemos la respuesta de la jerarquía católica. Y no sabemos si fue consigna o resultado de una fea omisión, pero lo cierto es que, algunos medios ignoraron la homilía dominical del cardenal y arzobispo primado, Carlos Aguiar Retes, quien fijó la postura de la jerarquía católica frente a la elección del 1 de julio.

Primero explicó la importancia de los valores familiares en el fortalecimiento social; valores como la vida, la familia, la educación y la libertad para el ejercicio del culto católico.

Luego, Aguiar Retes explicó a los asistentes a la Basílica de Guadalupe –en la ceremonia religiosa del pasado domingo–, que frente a la proximidad de las elecciones presidenciales “lo tengo que decir; que no sean las encuestas las que decidan por nosotros, sino (que) nosotros (debemos) decidir con nuestro voto”.

Por eso, insistió que los católicos “deben ejercer un voto razonado, reflexionado, pensando en el futuro y que no sean las encuestas las que decidan por nosotros”.

Y es que la tendencia de las encuestas es una preocupación creciente de la jerarquía católica, al grado que ha provocado choques entre los altos prelados y el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Pero acaso el llamado más importante del Arzobispo Primado fue cuando pidió a los católicos mexicanos “fijarse bien qué candidato ayuda más a garantizar estos valores: vida, familia, educación y libertad religiosa, valores fundamentales para crecer y desarrollarnos”.

Y frente al proceso electoral dijo que los católicos “hoy tenemos la responsabilidad enorme de elegir a nuestros gobernantes, a quienes van a guiarnos en los próximos años por ese camino”.

Pero no se quedó en eso. También dijo que “es una responsabilidad social del católico no abstenerse de votar; tenemos que ir a la urna y elegir con plena libertad, en secreto, viendo la propuesta que busque no sólo el beneficio personal, sino el de toda la sociedad”.

Al final llamó “a pedirle a María de Guadalupe un pueblo en paz; queremos un pueblo en desarrollo, donde los valores del reino de Dios se expresen, y colaboremos unos con otros… Pidámosle a nuestra Madre, que a todos nos mueva para esta corresponsabilidad social, con el cariño y el amor que le tenemos. ¡Que así sea!”.

Morena se enfrentará a María de Guadalupe; choque de antología.

Al tiempo.
18 Junio 2018 04:00:00
¡No votaré por AMLO! ¿Por qué?
Es tiempo de decidir el voto. Y mi voto no será por Andrés Manuel López Obrador, por las siguientes razones.

1.- Porque un político que nunca ha trabajado no puede ser presidente.

2.- Porque no puede ser presidente quien nunca ha aclarado el origen de sus ingresos, a pesar de que su familia tiene gastos de lujo.

3.- Porque no puede ser presidente un político que promete bajar impuestos cuando nunca ha pagado impuestos.

4.- Porque no puede ser presidente un político que promete regalar dinero a puños y no sabe trabajar y menos pagar impuestos.

5.- Porque no puede ser presidente un político que habla de crear empleo y nunca ha creado un empleo.

6.- Porque no puede ser presidente un político que presume de honestidad y se rodea de corruptos como Bejarano, Bartlett, Gordillo, Napoleón, Layda...

7.- Porque no puede ser presidente un político rodeado de los peor de la política y el crimen de los últimos 40 años.

8.- Porque no puede ser presidente un político que perdona y defiende a los peores secuestradores y narcos; Nestora Salgado y Rigoberto Salgado...

9.- Porque no puede ser presidente un político autoritario y mentiroso que hizo trampa al iniciar campaña ilegal desde hace cinco años.

10.- Porque no puede ser presidente quien elogia dictaduras como la cubana y venezolana sin importar las violaciones de derechos humanos.

11.- Porque no se puede ser presidente quien se rodea de fanáticos de dictadores como los Castro, Chávez, Maduro y el sátrapa de Corea del Norte.

12.- Porque no puede ser presidente quien escondió el costo de los segundos pisos, trató con Odebrecht y engañó a damnificados del terremoto.

13.- Porque no puede ser presidente quien promete tirar el Seguro Popular pero se atiende con médicos privados traídos de Miami.

14.- No puede ser presidente un político que propone tirar la reforma educativa y sus hijos estudiaron en escuelas privadas.

15.- Porque no puede ser presidente un político aliado con las peores mafias de la educación, como la CNTE y la profesora Gordillo.

16.- Porque Morena no es un partido político, sino una religión de fanáticos y ambiciosos sin límite.

17.- Porque en Morena no hay democracia, sino imposición de tómbola.

18.- Porque en Morena la ideología es exaltar lo peor de la condición humana.

19.- Porque Morena es la cuarta etapa del PRI; lo peor del viejo partido.

20.- Porque Morena afilia a lo peor de la sociedad a cambio de votos.

21.- Porque AMLO es el candidato presidencial más ignorante de la historia.

22.- Porque el proyecto de AMLO es llevar a México al populismo.

23.- Porque cuando AMLO fue jefe de Gobierno del DF vivimos el peor gobierno de la capital.

24.- Porque AMLO se dice de izquierda cuando es de extrema derecha.

25.- Porque el proyecto de AMLO es llevar a México al siglo pasado.

26.- Porque un partido lleno de pillos, como Morena, no puede hacer un gobierno honesto.

Y si gana Morena, que nadie se escandalice; tendremos el Gobierno y el país que merecemos.

Al tiempo.
15 Junio 2018 04:00:00
¿Votarán por un mentiroso?
A 15 días de la elección presidencial la pregunta obliga: ¿serán capaces los electores, la sociedad, de votar por un candidato mentiroso?

Obliga preguntar porque en los debates presidenciales quedó claro que tres candidatos son perfectos mentirosos; Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez Calderón.

¿Qué clase de sociedad, qué tipo de electores serían capaces de votar por un aspirante que por años mintió sobre el origen del dinero para alimentar a su familia; quién votaría por un candidato que lavó dinero para financiar su campaña, y quién sufragaría por un dizque independiente que utilizó dinero público para comprar apoyos a su candidatura?

Las anteriores son las mentiras que gravitan sobre cada uno de los candidatos mencionados. Sin embargo, en el último debate se probó que dos de ellos son mentirosos patológicos.

El primero fue Andrés Manuel López Obrador, quien ante millones de ciudadanos negó que José María Rioboó fuera su constructor consentido y que en su gestión en el DF le entregó contratos sin licitación por 170 millones de pesos.

La mentira fue acompañada por un ataque cibernético a la página que contenía las pruebas de que Obrador engañó a todos durante el debate, además de que ya en el aeropuerto de Mérida –cuando los participantes regresaban a CDMX–, el hijo mayor de Obrador –José Ramón–, llamó “cerdo” a Ricardo Anaya, quien exhibió a AMLO durante el debate.

Hoy, las pruebas de que AMLO es un mentiroso patológico están a la vista de todos, como es visible que la honestidad que pregona es otro engaño.

A su vez, Ricardo Anaya tropezó con sus propias mentiras –una más–, al negar que como diputado votó a favor de la reforma energética, de la que se desprende la liberación del precio de la gasolina. Anaya presume que, de ganar, bajaría el precio de la gasolina, cuando apoyó la reforma energética.

Horas después del debate, José Antonio Meade exhibió las pruebas de que Anaya mintió, como también mintió con un documento falso –en el segundo debate–, sobre la acusación en su contra por lavado de dinero.

Pero no terminan ahí los escándalos. Ricardo Anaya también acusó al candidato José Antonio Meade por el supuesto aval a que el Gobierno mexicano contratara a la empresa brasileña Odebrecht. Meade demostró que propuso investigar dicho contrato y que en el caso Odebrecht, el que debe contestar es el candidato López Obrador. ¿Por qué?

Porque AMLO y la familia de Javier Jiménez Espriú son los verdaderos socios de Odebrecht. Ese vínculo negro también fue negado por López Obrador, quien mintió de nuevo. ¿Por qué?

Porque la esposa y los parientes de Jiménez Espriú son dueños de la empresa Idesa, asociada con Odebrecht. ¿Y qué creen? Que Jiménez Espriú, el mismo al que AMLO propuso como futuro titular de la SCT, fue presidente de Idesa, la empresa asociada con Odebrecht, y que saqueó miles de millones de pesos de Pemex. Otra mentira de AMLO.

Sólo una sociedad de idiotas votaría por un mentiroso. ¿O no?

Al tiempo.
14 Junio 2018 04:08:00
Elección, ¡tan mortal como un volcán o una dictadura!
La erupción del Volcán de Fuego, en Guatemala, provocó hasta hoy la muerte de 121 personas. Es posible que se incremente el número de víctimas ya que se trata de una de las mayores tragedias naturales del siglo.

A su vez, en Nicaragua, la represión policiaca y militar del dictador Daniel Ortega ha causado 135 muertos; jóvenes que participaban en protestas contra la política social de un dictador que –paradójicamente–, llegó al poder en calidad de guerrillero cabeza de una revuelta contra la dictadura Somoza.

La cifra de muertos también puede aumentar en Nicaragua ya que no hay indicios de que el dictador retroceda en sus dictados nada democráticos, a pesar del rechazo general.

Por su parte, en México, desde septiembre de 2017 y hasta hoy han sido asesinados 113 políticos –en todo el territorio nacional–, incluidos candidatos a puestos de elección popular, precandidatos, alcaldes, regidores, síndicos, militantes y dirigentes partidistas.

En todos los casos los crímenes están vinculados de manera directa con el proceso electoral de julio de 2018 y, casi todos, llevan el sello de las bandas del crimen organizado.

También en el caso de las víctimas del proceso electoral mexicano se puede incrementar el número de muertos ya que aún restan 16 días, antes de las votaciones del 1 de julio.

Pero la pregunta obliga. ¿Qué tienen que ver eventos distintos, distantes, desvinculados entre sí y, sobre todo, con orígenes tan diversos?

Precisamente eso; que a pesar de la distancia y lo distinto de los eventos –uno natural, otro sociales y el tercero políticos–, asistimos a fenómenos igual de mortales para la sociedad.

Dicho de otro modo, resulta que en la joven democracia mexicana un proceso electoral que debía ser ejemplo de civilidad y cultura democrática, es igual de mortal que el estallido impredecible de un volcán o que la represión de un dictador.

Lo cuestionable es que si bien los eventos naturales son incontenibles e impredecibles, el número de muertos en una elección como la mexicana es similar. ¿O será que el crimen organizado es tan mortal como el estallido de un volcán?

Pero resulta peor la comparación con los actos represivos de una dictadura, como la de Nicaragua. Una elección democrática, como la mexicana, es tan mortal como la represión del dictador Ortega?

Está claro que resulta difícil comparar eventos y fenómenos como una elección, el estallido de un volcán o la represión de un dictador. Sin embargo, la similitud en el número de ciudadanos muertos resulta una poderosa llamada de atención al “valemadrismo” de partidos, autoridades, políticos y, sobre todo, intelectuales mexicanos.

¿Por qué a ninguna de las mentes brillantes se le ha ocurrido analizar a fondo la causa y el efecto de una elección con más de un centenar de muertos? ¿por qué prefieren el silencio o la complicidad? ¿La mexicana es una narcoelección?

¿Será que los intelectuales cuidan su trasero para caer sentados en el sexenio por venir?

Al tiempo.
13 Junio 2018 04:00:00
AMLO y Anaya, lo mismo; Meade brilla
Debate aburrido, sin chispa, sin novedades y sin el golpe capaz de derribar al adversario; de remontar en las encuestas.

Debate que pareció la feria de los sueños. Tanto López Obrador, como Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez se empeñaron en la promesa de regalar dinero, de ampliar el asistencialismo y, sobre todo, de bajar el cobro de impuestos.

¿Cómo regalar dinero sin tener una mayor recaudación?

Ni Obrador, ni Anaya y menos “El Bronco” explicaron esa grave contradicción: la de regalar dinero a puños y bajar impuestos. La feria de los sueños. Todo será gratis, según Obrador, Anaya y Rodríguez Calderón.

Pero la monotonía y hasta el bostezo estuvieron del lado de los candidatos Andrés Manuel López Obrador y de Ricardo Anaya, quienes por momentos parecían empeñados en repetir los spots y los cartabones que por millones han repetido en los medios.

Incluso resultó de risa loca –y con carcajadas a mandíbula batiente entre grupos que presenciaron el debate–, cuando en 12 ocasiones le preguntaron a López Obrador el qué y el cómo en materia de presupuesto, de gasto público, de recaudación, inversión, salud y educación.

La respuesta fue la misma de siempre: para AMLO todos los problemas se acaban con el combate a la corrupción, con austeridad, moralidad y con el recorte de los altos salarios. Ese discurso fue la constante en el caso de López Obrador, además de sus clásicos chascarrillos.

Ricardo Anaya insistió en copiar el asistencialismo de AMLO, proponer la baja en el precio de la gasolina y, sobre todo, en repetir sus spots, como el de llevar a prisión a Peña Nieto y al gabinete.

El simpático del debate, el campeón de los chistoretes, de las ocurrencias y hasta la gracejada se llama Jaime Rodríguez Calderón. Pide besos a los adversarios, les llama vividores, pide a los padres de familia no ser alcahuetes.

Los momentos de tensión se dieron cuando José Antonio Meade mandó “a su rancho” a López Obrador –el rancho La Chingada–, y cuando demostró que AMLO reprobó en la creación de empleos. El segundo, cuando Ricardo Anaya demuestra que Andrés Manuel López Obrador tiene constructores favoritos.

En respuesta, Ricardo Anaya le preguntó a López Obrador que si estaba dispuesto a renunciar si le demostraban que tiene constructores preferidos. Y en efecto, Anaya lo demostró.

El único candidato que explicó los qué, los cómo y los por qué; el único que argumentó y mostró tener conocimiento de los temas tratados en el debate, se llama José Antonio Meade.

El candidato del PRI, PVEM y Panal confirmó que es el mejor calificado, el único capaz de crear empleos, de ordenar la recaudación, de reorientar el presupuesto, de garantizar la educación…

Y en materia de salud, hacia el final del debate, José Antonio Meade le dio el último coscorrón a un ignorante Andrés Manuel López Obrador: “Andrés quiere quitar el Seguro Popular, pero paga su médico personal y particular, al que trae de Miami cada 15 días”.

¿Quién ganó y quien perdió el debate?

Al tiempo.
12 Junio 2018 04:00:00
Tentáculos de AMLO en los medios
En redes es frecuente la crítica a los medios que –a ojos de muchos–, muestran una abierta militancia a favor de Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué la preferencia? ¿Quién, en esos medios, “mecen la cuna” a favor de AMLO?

Los tentáculos de Obrador en los medios son familiares, de amiguismo o alianzas con grupos políticos. ¿Lo dudan?

1.- El Diario La Jornada fue el constructor del liderazgo social de AMLO en sus primeros años. Para ello contó con el compadrazgo de la actual directora, Carmen Lira, quien –según Marco Lara, “Diarismo”, página 191 y 192–, puso al periódico al servicio de Obrador.

2.- El semanario Proceso –en el que hoy tiene la mayor influencia Julio Scherer Ibarra–, ha sido aliado político de AMLO desde el inicio del activismo del tabasqueño. Hoy, Scherer Ibarra es coordinador territorial de la campaña de AMLO en la tercera circunscripción plurinominal. Scherer fue aliado de AMLO y de Marcelo Ebrard cuando eran jefes de Gobierno y son muchos los negocios que obtuvo por su fidelidad editorial.

3.- El vínculo de Obrador con Reforma viene de las luchas intestinas de La Jornada, que expulsaron al grupo de Miguel Ángel Granados Chapa, quien se mudó a Reforma con René Delgado y Roberto Zamarripa, dos lopezobradoristas a toda prueba. Roberto era hermano de José Guadalupe Zamarripa, jefe de asesores de AMLO hasta 2008.

Hoy pertenecen al consejo editorial de Reforma, Rocío Nahle e Irma Eréndida Sandoval. La primera es candidata al Senado por Morena y la segunda futura secretaria de Energía en el gobierno de AMLO. Sandoval es, además, esposa de John Ackerman, posible secretaria de la Función Pública en el gobierno de AMLO.

4.- Es público que Marcos Fastlicht Sackler es suegro de Emilio Azcárraga y que forma parte del “gabinete de seguridad” de AMLO. Pero acaso ese sea el vínculo menor entre Televisa y AMLO. Resulta que Televisa adquirió 50% de las acciones del portal El Sendero del Peje (SDP). Y todos saben que SDP es la “hoja parroquial de AMLO”.

4. Un editorialista consentido de Milenio es Agustín Gutiérrez Canet, diplomático de carrera, aspirante a canciller y tío de la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez. Una historia lo retrata: Gutiérrez Canet era embajador en Irlanda cuando Carlos Salinas llegó perseguido por Ernesto Zedillo. El embajador le dio asilo y, en reprimenda, fue despedido. El tiempo y la sobrina lo convirtieron en activo lopista.

5.- El de TV Azteca es un caso de estudio, ya que Ricardo Salinas vivió una conversión insospechada. Al crimen de Paco Stanley –el conductor presuntamente vinculado con el narco–, Salinas Pliego explotó contra Cuauhtémoc Cárdenas y contra “los izquierdistas”.

Después, Salinas Pliego mudó de interés –a pesar de que le debe todo a Carlos Salinas–, y junto con sus ejecutivos y conductores se enamoraron del izquierdista AMLO. Esteban Moctezuma es la punta de la madeja de los nuevos soldados de Morena.

Curioso, cuatro grupos mediáticos de Monterrey, voceros de AMLO.

Al tiempo.
11 Junio 2018 04:00:00
¡Pinche Peña chingón…!
Dice Ricardo Anaya –sobre la primera parte de un video difundido en redes y que lo hunde como culpable de lavado de dinero–: “Responsabilizo al Gobierno de Enrique Peña Nieto por este nuevo ataque en mi contra, utilizando las mismas mentiras de hace algunos meses”.

Es decir, el señor Anaya supone que el presidente Peña Nieto ordenó a las agencias de seguridad espiar a la familia Barreiro hasta encontrar la “bala de plata” capaz de eliminar al candidato del PAN, PRD y MC.

¿De verdad el señor Anaya y su claque creen que Peña Nieto y el Gobierno federal están detrás de la primera parte del video que exhibe al candidato presidencial del Frente como lavador de dinero? ¿Qué pruebas tiene para lanzar tal acusación?

Anaya no ofrece una sola evidencia de su dicho. ¿Por qué? Porque no existe. Y no existe prueba porque el video tiene todas las características de ser un producto elaborado por la familia Barreiro para salvar el pellejo.

Es decir, los Barreiro habrían concluido: “¡De que exista duelo en mi casa a que exista duelo en la casa vecina, preferible el duelo en la casa de al lado!”

Y es que si caen los Barreiro, cae Anaya.

Pero Anaya parece no haber entendido el mensaje y no sólo acusó sin pruebas a Peña Nieto –de una espía de meses–, sino que en su más reciente spot propuso “una fiscalía especial” para llevar a prisión al Presidente.

Lo simpático es que Ricardo Anaya no sólo se equivoca de nuevo sino por partida doble. ¿Por qué?

Primero, porque una fiscalía para llevar a prisión a Peña Nieto resulta la versión moderna del “¡Cállate chachalaca!”. Y esa ofensa sólo conseguirá que el PRI cierre filas en torno a su “jefe máximo” y cancelará el voto útil a favor de Anaya.

Y, segundo, porque la acusación de que el Gobierno está detrás del video contra Anaya –sin presentar ninguna prueba–, supone que el Presidente es tan chingón que hasta tiene lista la segunda parte de un video que –tarde o temprano– llevará a prisión a Anaya.

Y es que cualquiera que revise el video donde Juan Barreiro revela “la trama maestra” de Anaya con Manuel Barreiro, probará que se trata de una conversación no entre amigos sino entre inversionistas interesados en hacer negocios millonarios a partir del tráfico de influencias que permite la meteórica estrella política de Anaya.

Y es tal el interés del negocio político llamado Ricardo Anaya que –mientras Juan Barreiro explica los prometedores beneficios del potencial Presidente mexicano– una cámara oculta graba audio y video de las conversaciones con los socios de Ricardo Anaya.

¿Quién colocó la cámara oculta? ¿Quién tenía interés de guardar en audio y video los negocios de Barreiro y Anaya? ¿Acaso los inversionistas argentinos? ¿No estaremos ante una traición de los Barreiro a su socio Anaya?

Posiblemente nunca conoceremos la verdad. Lo cierto es que en el México de hoy, en los tiempos electorales, el Presidente es capaz de todo, hasta de hacer impensables milagros. “¡Pinche Peña chingón…!”. Al tiempo.
08 Junio 2018 04:06:00
AMLO: ¿presidente de las televisoras?
Buena parte de periodistas, articulistas e intelectuales que militan en la causa de Morena y que ya celebran una victoria adelantada de su candidato presidencial, son los mismos que acuñaron el maniqueo discurso de que las televisoras y, en especial Televisa, construyeron a presidentes como Felipe Calderón y Enrique Peña.

Durante años dedicaron toneladas de tinta y papel para sembrar en la conciencia colectiva la idea –templo del maniqueísmo–, de que Televisión Azteca y Televisa habían sido los pilares de la construcción de presidentes en México.

Lo mismo en portadas, artículos, ensayos y libros, periodistas, articulistas e intelectuales que se decían de izquierda recordaban al patriarca Azcárraga Milmo cuando se declaró soldado del PRI, mientras que reiteraban el lance de Ricardo Salinas cuando censuró con ferocidad impensable al Gobierno del izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas, en el DF.

Para la “chabacana” izquierda intelectual mexicana, las televisoras eran el mismísimo Satán. Pero se quedaron cortos cuando el líder de esas dizque izquierdas –Andrés Manuel López Obrador– fue más allá cuando incluyó a Televisa y Televisión Azteca en el selecto grupo de “La Mafia del Poder”; minoría rapaz que según AMLO secuestra Los Pinos.

Lo curioso es que todos esos periodistas, articulistas e intelectuales que rabiosos insultaron a las televisoras y por décadas criticaron el clientelismo, el oportunismo, la antidemocracia y el populismo del PRI, hoy deben tragar sapos y serpientes, y gastar otras toneladas de tinta y papel para explicar que Morena –el nuevo PRI–, y su candidato –AMLO–, también son hechura de Televisa y Televisión Azteca.

¿Cómo van a explicar a lectores y audiencias que la realidad y el tiempo colocaron a esos periodistas, articulistas e intelectuales, en el mismo lugar de aquellos a los que criticaron por décadas? ¡Ay, José Emilio Pacheco, cuánta verdad en tu clásico “De viejos, son todo aquello que criticaron a los 20”!

Pero no, que nadie se equivoque. Televisa sigue siendo el mismo soldado del PRI, hoy enmascarado como Morena. Televisa es la misma empresa que hace política y que, por eso, siempre estará con el ganador

Y Televisión Azteca, de Ricardo Salinas, hizo lo mismo que durante su nacimiento como empresa privada. Su cálculo político los hizo salinistas y parte del sistema –sea en el PRI, sea en el PAN–, y hoy, como pocos, entendió que la supervivencia en el sistema salinista está en Morena, el nuevo y verdadero PRI. ¿O existen incautos que dudan que Morena es el nuevo y verdadero PRI?

Lo simpático del asunto es que en el circo del cálculo político de las televisoras, el papel de payasos de las cachetadas lo desempeñaron periodistas, articulistas e intelectuales que hoy están en el nuevo PRI, en Morena, y son hechura de las televisoras.

La tragedia es que las televisoras derriten a su antojo la conciencia de plastilina de periodistas, articulistas e intelectuales.

Al tiempo.

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