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21 Febrero 2019 03:36:00
Partírsela a los partidos
Si te digo piensa en algo inútil, ¿qué te viene a la mente? ¿La sala de trofeos del Cruz Azul? ¿La biblioteca de Enrique Peña Nieto? ¿Las conferencias mañaneras de AMLO?

A mí lo que me parece más inútil en nuestro país son los partidos políticos.

¿Para qué sirven? Para que los políticos se unan y obtengan millonarios ingresos tomados del bolsillo de todos los mexicanos, para postular a candidatos ignorantes y proponer políticas absurdas y descabelladas.

El colmo es que hoy los partidos ya no reflejan una ideología, sino los puros intereses de su dirigencia.

En otros países la derecha defiende una agenda muy clara y la izquierda pelea por la suya que es muy diferente.

Y en algunos aparecen partidos de centro o, bien, de extrema izquierda y derecha.

En cambio en México, la separación entre la izquierda y la derecha está más borrada que la raya de un trailero. Aquí los que supuestamente son de izquierda son profundamente reaccionarios (y, sí, estoy hablando de López Obrador); y los de derecha (el PAN) no tienen una propuesta clara y hasta se unen a otro pedazo de la izquierda (el PRD) porque no saben para dónde hacerse.

El colmo es que, de acuerdo con sus estatutos, el PRI resulta ser un partido... ¡de izquierda! Y obviamente los priistas tienen de izquierdistas lo que yo tengo de guapo: nada.

Otro ejemplo es el del Partido Verde: en cualquier país, los ecologistas representan una importante fuerza política y tienen una clara propuesta en favor del medio ambiente.

Aquí no es así. En México el verde del PVEM se refiere al color de los dólares, que es como les pagan por sus votos o por contratos, concesiones y permisos.

Ni Carlos Slim tiene un negocio tan productivo como lo es el Partido Verde.

Y, claro, no nos podemos olvidar del Partido del Trabajo, que es tan de izquierda que es amigo del Gobierno de Corea del Norte, peeero sus dirigentes son millonarios gracias a los negocios que han hecho al amparo de las siglas del PT.

Así cualquiera se vuelve comunista.

Por eso digo que los partidos políticos son la cosa más inútil de México.

¿Y qué crees? Que si Dios nos voltea la espalda, el próximo años tendremos ¡62 nuevos partidos políticos!

Casi me da un infarto nomás de escribirlo. ¿Te imaginas cuántas horas extra tendríamos que trabajar todos los mexicanos para mantener a esa bola de huevones? ¡No nos va a alcanzar la vida!

Fueron 106 organizaciones las que pidieron su registro y a 62 ya les dieron autorización para iniciar los trámites, quién sabe cuántas de ellas logren cumplirlos.

Entre los grupos que quieren tener un partido político hay de todo: desde los transas de siempre hasta políticos amateurs, religiosos y uno que otro loquito.

Por ejemplo, está Redes Sociales Progresistas, que es de Elba Esther Gordillo, aunque ella no aparece mencionada. Pero también hay cosas rarísimas como Pacto Tabasco, porque si algo le falta a México son más políticos tabasqueños. Mexicanos Frente a la Historia, que me los imagino parados mirando al horizonte sin hacer absolutamente nada.

Organización de Ciudadanos Federalista Vanguardista, que no tiene propuesta pero al menos rima.

Todos Somos Uno, partido fundado por los tres mosqueteros o por Toño Esquinca tal vez.

Frente Nacional Socialista Institucional Mexicano, ¿nazis?, ¿en serio? También está Tres por México, que no sé si piden votos u ofrecen tequilas.

Gente Humanista, no confundir con Animales Animalistas. Fomento del Sentido Común para el Desarrollo, un partido que no sabe cómo se hace la política. México Blanco, que seguramente será muy bien recibido en el país de los morenos.

Si algún día me animo a fundar un partido político será el PACMAN: Partido Auténtico Cervecero Mamalón Anti Culeros.

¡Voten por mí!
19 Febrero 2019 03:54:00
El `Peje Parque´
Esta vez vamos a hacer las cosas de manera diferente: en lugar de hablar de lo malo que sucede en el país, vamos a empezar esta columna con información para levantar el ánimo nacional. En primer lugar, los Pumas le ganaron al América. Hasta ahí las buenas noticias.

Pasando a noticias más deprimentes, ayer el Gobierno presentó el Consejo para la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, el cual tiene muy bonito nombre, pero nada tiene que ver con la realidad. Y es que el dichoso organismo se supone que está para promover las inversiones y, así, que haya empleo y que el país genere riqueza; sin embargo, al Gobierno de AMLO como que no se le dan muy bien las matemáticas y cree que vamos a crecer a partir de proyectos absurdos. Resulta que la prioridad del consejo es atraer inversiones, pero para los proyectos que solo le importan al amado líder: el trenecito Maya, el dizque aeropuerto en Santa Lucía, el canal de Panamá pirata en Oaxaca y, obvio, la innecesaria refinería en Dos Bocas, Tabasco. Los empresarios que acudieron a la presentación del consejo se quedaron más decepcionados que la recién casada con un japonés en la noche de bodas.

Si el gobierno de López Obrador realmente quisiera promover el empleo, tendría que empezar por aprovechar sus fortalezas, no sus debilidades. Por ejemplo, en lugar del Tren Maya, estoy seguro que habría muchos inversionistas interesados en poner dinero para construir un parque temático tipo Six Flags que se llame Horror Park cuarta transformación. ¿Te imaginas? La primera atracción, por supuesto, sería Gerardo Fernández Noroña en una jaula, lanzándole mentadas y cáscaras de plátano a los visitantes. ¡Sería un exitazo! Luego estaría La Casa de los Espejos en la que al entrar, si eres morenista te ves reflejado como priista, con todo y matraca de la CNOP, chamarra de cuero de la CNC y gorra beisbolera de la CTM. La siguiente gran atracción del parque sería la Montaña Urzúa, que se movería al ritmo que le marque la paridad entre el peso y el dólar: ¡para arriba, arriba, arriba!, ¡para abajo!, ¡a la izquierda!, ¡otra vez para arriba!, ¡vuelta!.. y el que no vomite es fifí. Dentro del “Peje Parque” no podría faltar la exhibición de momias en la que los visitantes tendrían el privilegio de ver despachando en sus respectivas oficinas a Javier Jiménez Espriú, a Olga Sánchez Cordero, a Manuel Bartlett y, claro, al propio López Obrador. De una vez te advierto que tendrás que hacer una laaarga fila para poder entrar a La Venganza de la Llorona, la casa de sustos en la que te sentirás como habitante de Álvaro Obregón siendo gobernado por Layda Sansores. ¡Ay, nanita! Y si lo tuyo son las emociones muy, pero muy fuertes, tendrás la oportunidad de enfrentarte a una auténtica persecución militar, tortura en el pocito y, con suerte, hasta fusilamiento en Guardia Nacional The Magic Ride. Para los más pequeños habrá también juegos emocionantes como Huachi Kids, en el que niños y niñas podrán aprender el fino arte del huachicoleo sin correr los riesgos inherentes a tan venerable oficio. Al finalizar su entrenamientos huachicolero, ooobviamente, cada niño recibirá una beca del Gobierno. Lo que sí estará prohibido en “El Peje Parque” es llevar niños menores de 3 años, dado que las instalaciones no contarán con estancias infantiles. Para ellos pronto se construirán el parque de diversiones La Casa de la Abuela. ¡Espéralo!

¡Nos vemos el jueves!
14 Febrero 2019 04:04:00
Amor Ganso
¿A ti te gusta ver gansitos o ver gansotes? Al Presidente de México, a pesar de su edad, le gusta cansar el ganso. No hay día en que Andrés Manuel López Obrador no presuma cómo cansa el ganso, aunque eso no tenga nada qué ver con lo que esté diciendo. Y es que vamos a echar abajo la reforma educativa, me canso ganso. Vamos a prohibir que los exfuncionarios trabajen en empresas privadas, me canso ganso. A partir de ahora se acabó la delincuencia y todos vamos a ser buenos, me canso ganso.

Carlos Salinas de Gortari va a devolver a los mexicanos todo lo que se robó, me canso ganso. Durante mi sexenio el Cruz Azul será campeón, me canso... no, ni AMLO se atreve a prometer lo imposible. A veces creo que si en lugar de ser presidente, Andrés Manuel tuviera una granja seguramente se casaría con un ganso. O gansa, para no andar de malpensados. Es que tiene una fascinación muy extraña por los gansos, especialmente por cansarlos. El amor ganso, ese que te ama hasta cansarte.

Sería bueno saber si el 14 de febrero también se celebra el Día del Amor Ganso, o si tendremos que pedirle a la bancada de Morena que reforme la Constitución para crear la fiesta nacional que sería una de las favoritas de nuestro Presidente.

Pero así como ama, López Obrador también odia. Pasa del amor ganso al odio pejelagarto en cuestión de segundos. Cuando veo sus conferencias mañaneras, tengo que estar totalmente concentrado, porque por un lado tiene unas lagunas verbales que parecen océanos.

Pero por el otro lado, es capaz de cambiar de tema, del amor al odio, sin avisar, es más sin siquiera acabar la frase. De por sí a esas horas estoy más dormido que Olga Sánchez Cordero, resulta especialmente difícil no perder el hilo presidencial porque habla más o menos así: “Y entonces... vamos... (...) ...a darle una beca a los jóvenes... (...) (...) ...porque ellos son el futuro... ¡me canso ganso! (...) (...) Y óiganme bien: todos los corruptos... esos sinvergüenzas... que nos vinieron a saquear... (...) ...van a ser perdonados. Amor y paz. Abrazos, no balazos. Me canso ganso”.

¿Qué dijo? ¡Quién sabe! Lo único cierto es que, como Presidente, López Obrador está logrando lo que nadie había conseguido: que todo el país se levante temprano. Porque no hay mañana en que no ponga a medio país a temblar con una ocurrencia, un calambre o una simple y maravillosa locura que nos va a costar miles de millones de dólares.

El problema con la presidencia demencial es que esa locura se la contagia al resto de sus colaboradores. Y uno que está a 15 minutos de estrenar una camisa de fuerza con bonitas mangas largas y candados en la espalda, es el vocero Jesús Ramírez. Ese hombre está peor que la Chimoltrufia, pues su misión no sólo es repetir todo lo que dijo el Presidente, sino además tratar de cuidar que no suene tan absurdo para luego terminar regando tooodo el tepache.

Ahí está, por ejemplo, lo que pasó con Edith Arrieta que trabajaba en la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados en un cargo en el que se requiere una científica, pero ella era diseñadora de modas. Lo primero que hizo el vocero fue negar que la señora trabajara ahí.

Así, con toda impunidad, dijo que no era cierto. Y al día siguiente tuvo que emitir un comunicado en el que “explicaba” que la señora sí estuvo, pero no estuvo. Que trabajaba ahí, pero no era funcionaria, sino colaboradora. Que sí era modista pero que la contrataron porque sabía mucho de maíz, ya que de niña comía muchas tortillas.

Y aunque sus conocimientos eran muy valiosos, que la dejaron ir. Y que no se necesitaba ser experto para el cargo, pero que para cumplir los requisitos “a futuro” ahora nombraron a una auténtica científica. ¿Entendiste? Yo tampoco. Y eso, justamente, es la labor del vocero presidencial: no informar, sino hacernos bolas.
12 Febrero 2019 03:33:00
¿Y si fueras político?
A veces me dan ganas de ser parte de la Cuarta Transformación del país, pero luego mis neuronas vuelven a funcionar y se me pasa. Te voy a confesar una cosa muy, pero muy vergonzosa. No, no es que le voy al América ni que veía la serie de Jenny Rivera, no he caído tan bajo. Lo que te quiero confesar es que, de verdad, a veces me dan ganas de ser político. ¿A poco no te gustaría poder decir cualquier tontería en el trabajo y que tu jefe no te corra, al contrario, que te aplauda?

–A ver, Godínez, ¿por qué no declaró que tenía usted este tupper con bacalao navideño guardado en su escritorio? Clarito les dije a todos mis colaboradores que no iba a permitir que ocultaran sus bienes. Conmigo se va a instaurar el Estado de Derecho y se acabó el Estado de Chueco.

–Ay, jefe, pues sí, sí es mío –respondería como Javier Jiménez Espriú con su súper depa en Houston que tenía escondido– Bueno, en realidad no es mío. Lo fue, pero ya no lo es.

–¿Lo vendió?

–No, tampoco. Mire, lo que pasa es que ese bacalao no era mío, sino que era de mi esposa. Ella lo cocinó para la cena de Navidad que tuvimos ahora en diciembre.

–¿Y por qué dice que era de su señora? ¿Que acaso están casados por bienes y guisados separados?

–No, pero, pues que ella hizo un guardadito de bacalao cuando vio que se estaba acabando con tanto recalentado. ¡Ya ve cómo son de tragones los cuñados! Y, bueno, pues ella, escondió el bacalao, que era de ella no mío, y después se lo cedió a una empresa texana.

–¿Cómo que se lo cedió? Más bien se lo habrá vendido. No tiene nada de malo vender comida, Godínez. Pero eso de ceder nomás no me cuadra, ¿para qué querría una empresa texana un tupper de bacalao. ¿Pues quiénes son los socios o qué?

–Pues mire, el director soy yo, el presidente soy yo, el tesorero soy yo y me parece que el primer secretario también soy.

–¡Ya ve, Godínez! Entonces el bacalao sí es suyo y usted lo ocultó, contraviniendo las políticas de austeridad de mi

administración.

–No, no jefe. Déjeme le explico. El bacalao era de la empresa. Y la empresa, bueno, era mía, pero cuando usted me dijo que me invitaba a trabajar, pues ni modo de seguir siendo fifí. Ni al caso venía que yo fuera dueño de una empresa en Texas, si de lo que se trata es que todos en la empresa vean que estamos en la total pobreza franciscana para que no nos anden invitando a participar en las tandas ni nos pidan cooperación para la posada o para los tamales de la Candelaria.

–¿Y entonces qué pasó con la

empresa?

–Me deshice de todas las acciones.

–No, se las regalé a mi hijo.

–Pero entonces la empresa que posee el bacalao es de su familia.

–Pues sí, licenciado, pero no es mía lo que se dice mía. Es, digamos, de mis

parientes.

–¿Y tiene cómo probar que la empresa ya no es suya y que el bacalao que estaba escondido tampoco es suyo?

–No, pos la verdad no, jefe. Pero, ¿a poco se necesitan pruebas para demostrar lo que decimos? ¿Qué no basta con nuestra honestidad valiente?

–Pues eso sí. Entonces, Godínez, ese bacalao que no es suyo sino de una empresa que era suya y que le regaló a su hijo, ¿se lo va a comer?

–Si usted pone el pan, le invito una torta. Pero no le diga a los demás en la oficina, ¡es secreto!

–¡Me canso ganso!

¡Nos vemos el jueves!
07 Febrero 2019 03:54:00
Y si vivo 100 años
¿Te has fijado que los políticos viven en un mundo aparte? Aunque parece que son como nosotros, como tú y como que somos guapos, los políticos mexicanos viven en un universo paralelo en el que las cosas son muy distintas. Por ejemplo, el dinero. Mientras tú y yo nos levantamos a chingarle (perdón por mi francés) todos los días para llegar más o menos vivos a la quincena, los políticos, hombres y mujeres, del partido que sean, no trabajan por dinero. No conozco uno solo en toda mi vida de reportero que haya dicho: “Pues sí, la verdad es que me volví a diputado porque deja buena lana y quiero que mis hijos vivan muy bien y tengan mejores oportunidades que yo”.

Vaya, cualquiera que lo oiga hablar pensaría que nuestros políticos son una especie de santos, de monjes franciscanos consagrados al procurar el bien del prójimo olvidándose por completo de sí mismos. Clarito los oigo decir: “Estar en esta posición (presidente, diputado, senador, alcalde, director de bacheo, encargado de parques y jardines, peluquero presidencial) es un honor, pues me permite cumplir mi sueño de hacer de México un país mejor y por eso honraré cada día la confianza que depositaron en mí todos los mexicanos”.

Y lo dicen como si los estuviera grabando la cámara de History Channel o, de menos, como si los estuvieran incluyendo en los libros de texto para sexto de primaria. Lo extraño es que no les importa dinero, pero terminan siendo ricos y algunos, inclusive, hasta van a dar a la cárcel por transas. ¡Qué raro!

Pero ahí no acaba el mundo rato de los políticos, pues también las matemáticas son distintas para ellos. Mientras tú y yo batallamos para aprendernos las tablas de multiplicar (especialmente la del maldito 8), nuestro amado líder, genio de la comedia, gurú de la aeronáutica y apóstol de la locomotora, nos sorprendió el otro día con un descubrimiento portentoso: López Obrador descubrió el menos cero. ¿Y qué chingaos es eso? Pues es un cero que, por los muy tabasquelos desos del Presidente, está abajo, mucho más abajo, del cero que todos conocemos.

Si tú creías que cuando te asomabas a tu cuenta en el cajero automático no había nada peor que $0.00, resulta que sí lo hay: el menos cero. Si ya de por sí es difícil andar por el día 8 de la quincena y tener cero pesos, imagínate el horror del menos cero. Supongo que en ese momento en lugar de que el cajero automático te dé dinero, tú le tienes que practicar sexo oral como pago por la consulta. Y eso nos lleva a Olga Sánchez Cordero y sus matemáticas mágicas.

Resulta que a la secretaria de Gobernación se le olvidó declarar que tiene un departamentito de interés social en la ciudad texana de Houston. Es un cuartito de azotea de solamente medio millón de dólares; a cualquiera se le olvida que tiene esa cochinada. Y cuando le preguntaron a la funcionaria quién pompó, dijo que ella y su esposo lo compararon ¡¡¡con 100 años de trabajo!!! Cuando escuché eso, lo primero que pensé: “Pues qué bien conservada está para tener más de 100 años; yo sólo le calculaba 95”.

Pero luego ella misma aclaró: “Son 100 años, porque mi marido ha trabajado 50 años y yo he trabajado otros 50 años”. Ah, no, pos’ sí: 50 más 50, sin duda son 100. Y si le sumamos lo que trabajaron sus papás y sus abuelos, el pinche departamento salió carísimo, ¡como en mil años de trabajo! Habrá que esperar ahora 100 años para encontrar un mexicano que le crea.
05 Febrero 2019 03:53:00
¡Feliz año, cerdos!
De un tiempo a la fecha se ha puesto de moda en México emocionarse con el año nuevo chino como si fuera el nuestro. De pronto aparecen en las familias (confieso que en la mía sí los hay) y en la televisión expertos en el horóscopo chino, como si toda su vida hubieran estudiado el asunto y no lo hubieran leído en un post de Facebook.

-Oh, sí, mira, con el año del cerdo se cierra el ciclo del horóscopo chino.

-¿Y eso qué diablos significa?

-Que es tiempo de reflexionar sobre los últimos años y hacer acopio de energía para los retos que están por venir.

-¿Y eso no lo deberíamos hacer todos los años? Digo siempre hay retos por venir, ¿no?

-Bueno, bueno, tú me entiendes.

-No, la neta no te entiendo: por qué le llaman “del cerdo”.

-Pues es que es uno de los animales del horóscopo chino. Y este año le toca al cerdo.

-¿Y eso quién lo definió? ¿Quién dijo que este año y no el próximo era el del cerdo?

-No, pues, este horóscopo lo hicieron los viejos sabios de la China milenaria.

-¿Esa china millennial es pariente de la china poblana?

-No, no, no estás entendiendo. En el Año del Cerdo los principales beneficiados son los nacidos bajo ese signo.

-¿Y esos quiénes son? ¿Hay que sacar

ficha o es como vayan llegando?

-Pues depende de la fecha en la que hayas nacido. Por ejemplo, los que nacieron entre el 13 de febrero de 1983 y el 1 de febrero de 1984, como yo, somos del signo del cerdo.

-¿Y eso quién lo decidió?

-Pues los sabios chinos.

-¿Quiénes? ¿Confucio? ¿Kung Fu Panda? ¿Kung Pao?

-No, pues quién sabe.

-Entonces no sabes ni quiénes fueron, ni cuándo lo hicieron, pero tú les crees todo.

-Sí, por supuesto.

-No, pos sí.

Y si no me crees, haz la prueba con cualquiera que te llegue a hablar del horóscopo chino. A menos que sea de origen realmente chino, la gran mayoría suele hablar como los políticos: sin tener la menor idea de lo que están diciendo.


Pero, bueno, como yo soy muy respetuoso de todas las creencias, quiero felicitar en este Año del Cerdo, con mucho cariño a Javier Duarte, Manlio Fabio Beltrones, Manuel Velasco, Roberto Borge, Fidel Herrera, Humberto Moreira, Ricardo Anaya, Diego Fernández de Cevallos, Enrique Ochoa, Miguel Mancera, César Duarte, Graco Ramírez, Martí Batres, Ricardo Monreal, Mario Delgado y, por supuesto, al cochino mayor: Gerardo Fernández Noroña. Les debo el abrazo, porque no quiero que me dejen todo apestoso.

El desabasto que viene

No es por espantar a nadie, peeero. Ayer el amado líder, santo de los huachicoleros arrepentidos, mariscal de campo de los maestros de la CNTE, aseguró que en México no habrá desabasto de energía eléctrica. Y obviamente a más de uno escuchar aquello le provocó cortocircuito porque, ya sabemos, exactamente que lo mismo dijo de la gasolina y hoy todavía se sigue padeciendo la escasez en lugares como Jalisco y Guanajuato.

Según Andrés Manuel, en el país hay mucha, pero mucha electricidad, supongo que es por tanto corriente que le va al América, a los Patriots y a los Dodgers.

Siento toques en una zona donde duele mucho nomás de pensar que por obra y gracia de la Cuarta Transformación nos quedáramos sin luz algunos días, semanas o meses. ¿Cómo voy a sobrevivir sin ver cada mañana las conferencias de López Obrador? Ay, Diosito, mejor llévame.

¡Nos vemos el jueves!

31 Enero 2019 03:52:00
Usted perdone, señor narco
Decía John Lennon: The war is over. Y con el pretexto de que la guerra había acabado, se casó con Yoko Ono, lo cual no le perdona naaadie. Usualmente cuando una guerra concluye, la gente sale a festejar, se besan en las calles, bailan sin preocupación, beben como si no hubiera mañana, celebran la vida. En México ayer se anunció que la guerra contra el narco había concluido, y extrañamente no veo a nadie echando cuetes. Vaya, ni una miserable cerveza me invitaron por el fin de la guerra. Pareciera que los mexicanos no se creyeron (ellos, yo sí lo creo completamente) lo que dijo el amado líder, varón de los pantanos, teórico de los hidrocarburos, azote de los “fifís”, en el sentido de que la guerra contra el narco... ¡ya se acabó! En serio, en serio, en serio eso fue lo que dijo ayer Andrés Manuel López Obrador en su show mañanero: que su gobierno ya no va a perseguir a los capos de los cárteles y que la guerra contra el narco ya se acabó. Así, sin más, se acabó. Y eso me parece muy bien, ahora nada más falta avisarle a los güeyes que siguen transportando drogas por todo México, a los narcos que controlan buena parte de Tamaulipas, a los huachiconarcos que quemaron autos en Guanajuato, a los tepinarcos del Barrio Bravo aquí en la CDMX, también a los narcos que tienen del cogote a los productores de aguacate en Michoacán y a los narcos que obligan a los campesinos a cultivar amapola en la sierra de Guerrero. Hay que avisarles a todos ellos que el Gobierno ya no les hará la guerra, para que se pongan a festejar.

No sé qué pienses, pero me da la impresión que esta guerra no la ganamos. De hecho, todo indica que la perdimos, pero el Presidente busca que parezca un gran triunfo, pero en realidad creo que es como cuando la Selección Nacional empata contra Martinica, Haití, San Vicente o alguna otra isla caribeña cuyo equipo de futbol se armó la semana previa al partido. Eso de “ya se acabó la guerra” me suena a como cuando te peleas con el novio o la novia y de pronto dice: “Bueno, ya, no vamos a seguir discutiendo”, como si tú fueras quién decide cuándo apagar o prender el botón de encendido del enojo de tu pareja. Usualmente decir “no vamos a seguir discutiendo” es el inicio de oootra gran discusión. Y el que no lo crea es porque es un foreveralone.

Maduro inmaduro

¿Qué vamos a hacer con Venezuela? Donald Trump dice que hay que obligar a Nicolás Maduro a entregar el poder y Andrés Manuel López Obrador dice que hay que dejar que los venezolanos resuelvan sus broncas. ¿Quién tiene razón? Curiosamente los dos. Y lo que más horror me causa es estar de acuerdo con ambos. Quisiera suicidarme antes de decirlo, pero los dos tienen razón. El problema es ni Trump ni AMLO tienen la menor idea de cómo lograr lo que proponen. Y es que el problema en Venezuela es más complejo que el peinado de Olga Sánchez Cordero. Es más fácil entender la telenovela de El Señor de los Cielos que entender lo que hay detrás de toda la bronca en Venezuela. En resumen es que hay un gobierno que tiene un gran respaldo popular (me suena), pero que toma decisiones autoritarias (me suena), absurdas (sí me suena), sin sentido (me requetesuena) y que mantiene aplastada a la oposición (sí, sí suena), por lo que la vida democrática en ese país es una farsa aunque se hagan elecciones. Y todo porque el líder de ese país era un tipo que se creía el salvador de la patria y se dedicó a regalar dinero, llevando a Venezuela a la ruina. Cualquier parecido con nuestra realidad no es mera coincidencia.

¡Nos vemos el domingo!
29 Enero 2019 03:54:00
El fantasma de Juárez
Los reporteros que cubren la conferencia mañanera del amado líder, cenzontle de las noticias, jilguero de la austeridad, se quedaron boquiabiertos (con la boca abierta por la impresión) cuando lo escucharon decir que Benito Juárez gobernaba a través de él. Y el que nomás no podía creer las palabras de Andrés Manuel López Obrador era el mismísimo Juárez, cuyo fantasma acostumbra andar por los pasillos y escaleras de Palacio Nacional, espantando a los veladores y a uno que otro turista francés. Así que esa misma noche, el Benemérito de las Américas (no, no le iba al América) en lugar de sacar la sábana blanca que usaba como fantasma, decidió vestirse muy elegante con sombrero de copa y levita, para visitar a su tabasqueño sucesor.

El presidente se encontraba en su despacho peleándose una vez con la clave de wifi de la Presidencia, pues nunca podía acordarse de cuál era.

–¿Cómo me dijo Peña? ¿Pascual? ¿Pasteur? ¡pasguato! Caramba, ahora resulta que soy más bruto que Peña. No, no, no, Dios me libre. ¿pasguotl? Me tengo que acordar, me tengo que acordar. ¿pasguorato? Nada por la fuerza, todo por la razón. ¿En serio no era pasguato? ¡pasganso, me canso!.

–¡Password!, güey, ¡password! –exclamó desesperado don Benito Juárez apareciéndose de pronto en el despacho presidencial –El password del wifi es “password”.

–¡Ay, nanita de Macuspana! –gritó asustado López Obrador al ver la figura de sombrero y levita –¡Un alma en pena!

–Que alma ni qué la chingada, el alma es cosa de la religión, de la iglesia y tú como yo debes separar los asuntos del gobierno de los asuntos de la iglesia. ¿Que no has oído hablar del Estado laico, Andrés Manuel?

–No, pues no mucho. En la escuela dominical evangelista no nos enseñaban esas cosas. Pero te puedo recitar todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, así como encontrar cualquier versículo en cuestión de segundo.

–Que versículos ni que tus ídems. A ver, vamos a hablar muy en serio. ¿Por qué andas diciendo que yo gobierno a través de ti? ¿Acaso crees que yo podría formar parte de un Gobierno tan macuarro y llenó de fifís como el tuyo?

–Oiga, don Benito, no diga eso. En mi gobierno hay pura gente progresista.

–¿Como quién? ¿Como Olga Sánchez Cordero que es millonaria, vive en una mansión en Las Lomas y además recibe casi 3 millones de pesos anuales como pensión de la Suprema Corte?

–Bueno, bueno, hay otros que son en serio bien pueblo.

–Sí, cómo no. ¿Te refieres a Marcelo Ebrard que con su sueldo de funcionario se fue a vivir a París prácticamente todo el sexenio de Mancera para que no lo metieran a la cárcel por el chanchullo de la Línea 12? ¿O me estás hablando de Yeidckol Polevnsky que es empresaria del ramo farmacéutico y se hizo millonaria con contratos que le daban los gobiernos priistas y panistas?

–Bueno, bueno, ya párele, don Benito. ¿Qué lo trae por acá?

–Ya te dije: vengo a pedirte que no andes diciendo esa tontería de que yo gobierno a través de ti, porque yo nunca estuve en contra de la libre empresa, yo sí quería hacer que los niños tuvieran una buena educación y a mí no me temblaba la mano contra los

delincuentes.

–Está bien, don Benito, dejaré de decir que es usted mi sensei. Nada más dígame una cosa: ¿cuál dijo que era el password del wifi?

–Como lo puso Enrique Peña, el password es “password”. Eso hasta yo me lo sé y eso que en mis tiempos no había internet.

–Oiga, una pregunta más: ¿qué fue lo que le hizo el viento?

–Me voló el sombrero y me campaneó los huevos. ¡Nos vemos el jueves!

24 Enero 2019 04:00:00
¿Aló, presidente?
Allá en Venezuela, un niño regresó de la escuela y como todos los días llegó hambriento.

–Mamá, ¿qué hay de comer?

–Nada, chamo.

–Mamá, ¿por qué no nos comemos al loro con arroz?, dijo el niño para espanto del perico.

–No hay arroz.

–¿Y si comemos loro al horno?, comentó el chamaco y el loro quiso arrancarse unas cuantas plumas.

–No hay gas.

–Bueno, podemos asar al loro en la parrilla eléctrica, insistió el niño y el loro empezó a planear cómo diablos huir de la jaula.

–No hay electricidad.

–Mmmmta, bueno, pues ¿loro frito? –al oír aquello, al perico casi le da un infarto.

–No hay aceite.

En ese momento el loro comenzó a gritar feliz y emocionado: “Sin comida, sin gas, sin luz... ¡Viva Nicolás Maduro, carajo”.

Las cosas en y con Venezuela se pusieron muy locas en cuestión de unas cuantas horas. Y lo peor es que México se quedó como esos beisbolistas que atrapan entre primera y segunda base, sin saber para dónde moverse.

Resulta que el líder opositor Juan Guaidó juntó a sus seguidores en un megamitin en Caracas y se autoproclamó presidente interino, para sustituir a Nicolás Maduro. Es decir, era un día normal en Venezuela donde desconocer al mandatario es cosas de todos los días y él sigue ahí tan campante. Luego salió a escena Donald Trump diciendo que desconocía a Maduro y que reconocía el “gobierno” de Guaidó, lo cual tampoco resulta taaan extraordinario pues de Trump puede esperarse cualquier locura. Sin embargo, de pronto empezaron a caer en cascada reconocimientos para el supuesto nuevo gobierno: de Canadá, de Colombia, de Argentina, de Chile, de Paraguay... ¿y México? Bueno, pues a México le pasó lo que al automovilista que se cambia de carril porque el suyo no avanza, pero el nuevo avanza menos y en el que estaba se mueve a todo dar.

Y es que hasta hace un par de meses, México era de los países que impulsaban un cambio democrático en Venezuela y no dejaba de señalar los abusos del régimen de Nicolás Maduro. Para todos es evidente que, pese a haber ganado las elecciones, la realidad es que ese gobierno se ha convertido, en realidad en una dictadura. Tooodo el mundo se da cuenta de eso. Bueno, casi todo el mundo: el que no parece darse cuenta es Andrés Manuel López Obrador que decidió convertirse en aliado de Maduro.

De ahí que lo invitó a su toma de posesión pese a las denuncias en su contra; también le envió un representante a la suya, con todo y que las elecciones fueron una farsa; además le compra gasolina para ayudar a su economía; y, en una de esas, hasta se anda dejando el bigote de azotador. Es decir, López Obrador nos puso en el mismo saco que países tan democráticos como ¡Cuba!, ¡Turquía! y ¡Nicaragua! Si el Imperio de la Guerra de las Galaxias existiera, también Darth Vader reconocería a Maduro. ¿Qué va a pasar? No tengo la menor idea, pero el Gobierno venezolano les dio 72 horas a los diplomáticos gringos para abandonar el país, pero el presidente interino les pidió no salirse. Si Maduro está pensando en sacarlos por la fuerza, antes de que termine decir “¡Viva Chávez!” le va a caer un comando de Navy Seals en su cama. López Obrador ya nos puso del lado de los perdedores, la cosa es saber cuánto tiempo más seguirá en la necia.

Por cierto que ayer que salió a reunirse con sus simpatizantes, frente a las cámaras de televisión, Nicolás Maduro se acercó a Pepito y le preguntó:

–A ver, chamo, ¿es cierto que tú andas diciendo que cuando yo me muera vas ir a mear mi tumba?

–No, mi comandante. A mí no me gusta hacer colas.

¡Nos vemos el domingo!

22 Enero 2019 03:58:00
El galán Fayad
Cada vez que veo al gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, me preguntó: ¿dónde diablos dejó la telenovela? Alguien (seguramente alguno de sus enemigos) le hizo creer al priista que era todo un galán. ¡Y vaya que se la creyó!

Hay que verlo en las conferencias de prensa y en las entrevistas que está dando por todos lados, supuestamente para hablar de la tragedia, pero más bien parece que se está haciendo propaganda. Por alguna extraña razón, ¡ya no le salen canas! Ahora trae el cabello más negro que el bigote de Vicente Fernández. Estoy seguro que ni siquiera Comex ha logrado fabricar un color más negro que el que trae el mandatario hidalguense en la cabeza. El caballo negro azabache a su lado se queda estúpido. Pero eso no es todo: ¡milagro!, también desaparecieron sus arrugas. Las únicas patas de gallo que tiene Fayad son las que usa para bañarse, porque de la cara está mejor planchado que cualquiera de mis pantalones. Es obvio que el señor no se puso bótox, ni se hizo una carísima cirugía estética, sino que seguramente se metió a bañar en las mágicas aguas del Río Tula, lo cual provocó él un proceso de rejuvenecimiento que ya lo quisiera “Chabelo” para un Domingo en Familia.

Si no fuera porque soy muy decente, diría que a Omar Fayad le afectó demasiado juntarse con personajes de la farándula, pues ahora cada vez que se para frente a una cámara, parece que está modelando trusas Trueno, blancas, de algodón, gigantes.

¡Ah y me falta lo más importante! El bigotito. La primera vez que lo vi, pensé que era “El Ferras” tras salir de la cárcel, pero no, en realidad era el Gobernador de Hidalgo. El bigote de Fayad es una de esas cosas extrañas en la vida que producen inquietud, como cuando le ves a alguien un barro enorme en la frente, a punto de reventar y te tienes que controlar para no exprimírselo ahí mismo antes de que haga erupción. Si Fayad fuera integrante de Village People y cantara “guayemciei” vestido de vaquero, ese bigote estaría fantástico. Pero cuando de lo que se trata es de hablar de cosas serias, como la tragedia en Tlahuelilpan, el bigote hace que Fayad parezca protagonista de una de esas telenovelas turcas que están tan de moda. Me dan ganas de decirle: “Oiga, licenciado, habló Gordolfo Gelatino, que si le devuelve el mostacho porque tiene que irse a trabajar”.

Pese a todo, Omar Fayad no pierde el buen ánimo, ¡ni el ego! En cada una de sus apariciones públicas, el priista lleva un chaleco que seguramente algún brillante asesor lo convenció de usar porque le da un aire aventurero. No importa si Fayad está en una sala de prensa en Palacio Nacional o recorriendo el lugar de la tragedia, él lleva su chaleco, como si se tratara de un salvavidas y pudiera caer, en cualquier momento, en medio del mar. Lo más extraño de dicha prenda es que lleva el nombre de Omar Fayad en el pecho. ¿Será porque al gobernador le gusta presumir quién es por si acaso alguien no lo conoce? ¿O será que se le olvida quién es él mismo y con eso ya no se pierde cuando sale a la calle? ¡Qué gran misterio!


Nuevo partido

Hablando de gente guapa, el nieto y el yerno de Elba Esther Gordillo presentaron el fin de semana su solicitud ante el INE para crear un nuevo partido político. Dicen que en caso de aprobarse su nombre podría ser CHUCKY (Camaradas Hermosos Unidos por las Compras, el Karma y los Yates).


¡Nos vemos el jueves!
17 Enero 2019 03:55:00
Salvando al soldado AMLO
Ya se aprobó la Guardia Nacional que tanto quería Andrés Manuel. Así como con el aeropuerto al amado líder, Señor de las Ocurrencias, Apóstol de los Caprichos, Querubín de las Sorpresas, se le metió la extraña e inexplicable idea de que quería tener su propia policía. Y pataleó y pataleó y pataleó hasta que se la dieron. En lugar de aprovechar todo lo que ya se tiene con la Policía Federal y la Gendarmería, López Obrador optó por inventarse la Guardia Nacional, que es una especie de Frankenstein policiaco-militar, pues estará manejado e integrado al principio por soldados y marinos, pero sus labores serán estrictamente policiacas. ¿Qué significa eso? No tengo la menor idea. Me suena a que quieren poner a los militares a patrullar las calles, peeero con otro uniforme para que nadie diga que se está militarizando al país. La realidad, a esa maldita necia de la realidad, es que por más que en el nuevo Gobierno quieran disimular, en los hechos el país va a quedar en manos de los militares. Y no sólo por la creación de la Guardia Nacional, sino porque el Presidente está echando mano de los hombres de verde hasta para cuidar los ductos de Pemex. Creo que los soldados y los marinos son de los más apreciados y queridos en todo el país, pero ponerlos a hacer labores de policía es quitarle su esencia y, lo peor, los pone en riesgo de cometer excesos porque no fueron entrenados para eso. Es como poner a un pitbull a guiar a un ciego.

Trabajos tristes

¿Ya te hartó tu trabajo? ¿Crees que lo que haces es más un castigo que un empleo? ¿Te dan ganas de mandar todo al diablo pero no puedes porque necesitas el sueldo? Cuando sientas que tu vida laboral es miserable, acuérdate que hay una mujer que trabaja de novia de Mauricio Clark. Ya sé que dije que nunca iba a volver a hablar de este sujeto, pero es imposible no hacerlo. Después de que dice que se curó de algo que no es una enfermedad, la homosexualidad, el exconductor televisivo se ha dedicado a despotricar contra los gays (¡achúuu!) diciendo que fue gracias a Dios (¡ándale!) que logró alejarse de los malos pasos (con tacones) y enderezó su vida (siempre andaba empinado). Pero como no puede de dejar salir en los medios (supongo que cambio la coca por la fama), sigue ventilando su vida privada en tooodos lados y ahora anda presumiendo que ya tiene novia. ¿Te imaginas la desesperación de esa pobre mujer? Habrá que levantarle un monumento por aguantadora. Y tú deja de quejarte de tu trabajo. Yo no vuelvo a hablar mal de mi jefecito santo que seguramente está leyendo esto.

NOTICIAS PICOSAS

Un estudio reveló que fumar mariguana puede afectar la fertilidad de los hombres. Pues claro: a medio acto les gana la risa, se les olvida en qué estaban y van por otro pedazo de pizza.

Aprueban lista de 10 aspirantes para la Fiscalía General que garantizan su independencia del Presidente. Sus nombres son: Andrés, Manuel, López, Obrador, “Peje”, AMLO, “Amlito, “Andy”, “Manu” y “Lopitos”.

El futbolista mexicano Javier Hernández anunció junto con su novia que están esperando a su primer hijo. Al respecto el “Chicharito” comentó: “¿Ýa ven que sí la meto?”.

Aplicará el Gobierno medidas drásticas para evitar el robo de combustible. Una de las primeras medidas será escribir en todos los ductos: “Puto el que lo ordeñe”.
15 Enero 2019 03:59:00
Fui a cargar gasolina
Fui a cargar gasolina. En una maleta metí dos mudas de ropa, tres mudas de ropa interior, 16 latas de atún, dos paquetes de pan Bimbo, una mayonesa de las grandes (como de puesto de tortas) y una caja de refrescos. Eso sí: puro refresco light. Me despedí de mis hijos con cariño, me abrazaron y nos prometimos que si no nos volvíamos a ver, ellos seguirían estudiando y terminarían una carrera.

El mayor me prometió estudiar ingeniería petroquímica para encontrar la cura contra el desabasto de combustible. Fue hermoso. Mi auto es pequeño, así que tuve que ser muy cuidadoso para determinar qué clase de equipo podía llevarme en esa aventura. De entrada descarté la tienda de campaña, pues aunque era más cómoda y espaciosa, incluso tenía baño, era mucho más práctico dormir en el auto utilizando un sleeping back. Por el baño realmente no me preocupaba: ¡benditos pañales para adulto! La primera vez que los usas, te sientes incómodo, tal vez hasta culpable, sin duda sucio.

Pero conforme van pasando los días, hasta les vas agarrando el gusto y te dejas abrazar por eso que sale de ti y que antes le hacías cara de fuchi y que hoy, en cambio, te hace sentir calientito, como en casa. Pensé en llevarme el tinaco, pero eso hubiera implicado dejar a los niños sin agua y si de por sí son bien cochinotes, sin agua seguramente se habrían echado a perder. Así que compré cuatro bidones de 20 litros cada uno, con los cuales me imaginaba a mí mismo nadando en una alberca de magna y premium, como Rico Macpato nadaba en una piscina de billetes y monedas.

Sin que nadie se diera cuenta, me llevé aquello que pudiera servirme como arma en caso de que las cosas se pusieran feas, como el bat de beisbol, el cuchillo eléctrico de cocina, una pala de madera y, claro, una chancla, como bien me enseñó mi madre. Me enfundé en la chamarra, me puse los guantes y salí de la casa a la aventura de conseguir gasolina, encomendándome al cielo para poder regresar algún día a casa y conocer a los hijos de mis hijos. Conforme iba avanzando por las calles de la ciudad, me di cuenta que la situación era peor de lo que esperaba: por todos lados se veían autos y camionetas abandonadas. De todos ellos, el que más me impresionó fue un Mustang de 8 terroríficos cilindros parado a media Avenida Revolución, como un monumento al fracaso del gobierno ante la crisis gasolinera.

Cuando por fin encontré una gasolinería abierta, habían pasado 40 días y 40 noches desde mi partida. Los tamales verdes ya se me habían acabado y sólo me quedaban dos de dulce. Me formé al final de la fila y me bajé del auto para tratar de ver hasta donde estaba la estación y poder calcular el tiempo que tardaría en cargar gasolina.

Mis ojos se deslizaron por los toldos de los miles de autos en fila, hasta que la vista no me dio para más. El tipo que estaba justo adelante de mí, me dijo:

–Más vale que además de esos bidones traiga usted mucha paciencia.

–¿Por qué?,¿Está muy lenta la fila?

–Pues, mira, la verdad es que ya ni siquiera sé si es fila. Cuando yo llegué acá a formarme, López Obrador era un presidente muy popular y querido.

–¡Ay, en la madre! Oiga, pero eso fue hace mucho, mucho, mucho tiempo. ¿Y de qué ha vivido todo este tiempo?

–Aprendí a sembrar papas con popó en una película.

–¿O sea que no hay tamales ni taquitos por aquí?

–Jajajajaja. ¿Y usted cree que los tamales y los taquitos se dan en árboles? ¡Hay que hacerlos!

–Pero, pos, los traen en bici, ¿no?

–¿Y cómo quiere que los hagan si no hay gasolina para traer los ingredientes?

–No, pues sí. Oiga, tengo hambre. No me regala una popó.

–Pero tiene popó.

–Sí, pero al rato me cambio el pañal.

–¡Provecho!

¡Nos vemos el jueves!
10 Enero 2019 03:58:00
Mad Mex
La película Mad Max es una cinta futurista en la que el mundo vive peleando de manera muy sangrienta por el bien más preciado que les queda: la gasolina. En México no hemos llegado a la parte sangrienta, aunque ya ha habido madrazos en varias gasolineras entre gente que lleva horas formada y vivales que quieren meterse a la mala. Lo más curioso de Mad Mex es que no tenemos claro por qué diablos estamos viviendo esta crisis gasolinera. El Gobierno del amado líder, arcángel de los hidrocarburos, príncipe de los huevos motuleños insiste, una y otra vez, con que todo este desmadre es resultado de sus buenos resultados (sí, lo repetí a propósito) en la lucha contra el robo de combustible. Cada mañana ahí está el santo viejecito en su conferencia de prensa tratando de convencernos de que en sólo un mes prácticamente acabaron con el huachicoleo. El problema es que no logra convencer a nadie, porque no explica cómo diablos le habría hecho y, sobre todo, cómo se supone que mide lo que se están robando. Porque yo te puedo decir que después del último pedazo de la rosca de reyes que me tragué, he estado a dieta rigurosa y en sólo cuatro días he bajado 10 kilos. En tanto yo no me suba a la báscula y te demuestre que realmente reduje mi peso, tú puedes creerme o no. Y hacerlo se convierte en un acto de fe, como el que profesan los seguidores de nuestro amado líder, profeta de la cuarta simulación y santo patrono de la austeridad republicana. ¿Tú le crees a Andrés?

¡Ta’ canijo!
Uno de los mejores análisis que he leído sobre el problema de la gasolina es el de la senadora panista Xóchitl Gálvez. La hidalguense dijo que cerrar los ductos para acabar con el huachicoleo, como lo hizo el Gobierno federal, es tan absurdo como querer quitar a todos los demás equipos de la Liga MX para que el Cruz Azul sea campeón. Y no es por nada, pero tiene razón, aunque creo que será más fácil acabar con el robo de combustibles que ver campeón a los cementeros.

El futuro ya llegó
Como cada año, en estos días se lleva a cabo en Las Vegas la mayor exposición de electrónica y tecnología del mundo: la CES. Ahí es donde los grandes fabricantes y los pequeños inventores van a presentar y presumir sus nuevos juguetes. Y uno de los aparatos que más ha llamado la atención es el primer teléfono plegable. Como si fuera de papel, este celular puede enrollarse o doblarse, sin romperse, y seguir funcionando. Me urge que llegue al mercado esa maravilla, porque en cuanto lo empiecen a vender, le voy a regalar uno a varios de mis conocidos para que, cuando estemos en la mesa y ellos se pongan a ver el celular en lugar de estar platicando, lo puedan hacer rollito.

Dinero, dinero...
Uno de los hombres más ricos del mundo, Jeff Bezos, anunció ayer que se divorcia. Se trata del dueño de la empresa Amazon, que empezó vendiendo libros por correo y hoy controla buena parte del comercio mundial. La separación de su esposa MacKenzie le va a costar al empresario la mitad de su fortuna, es decir, unos 65 mil millones de dólares. No entiendo por qué dicen que el dinero no es la felicidad, te apuesto lo que quieras a que la señora va a estar feliz con toooda esa lana. Y él sin ella, ¡también!

¡Nos vemos el domingo!
08 Enero 2019 03:54:00
Dame más gasolina
Una señora estaba vendiendo naranjas en la calle. Un señor que pasaba por ahí le preguntó:

-¿Cuánto cuesta el kilo, señora?

–Vale 60 pesos. Es de la naranja sin semilla.

–¿Y cuántos kilos trae, señora?

–Uy, pues como 18 kilos.

–Ok, me los llevo todos.

–Nooo, ¿cómo cree? No se puede llevar todos.

–¿Y por qué no, seño?

–Pues porque. ¡luego yo qué vendo!

La lógica del nuevo Gobierno federal es bastante parecida a la de esta vendedora: en su cabeza ­—sólo ahí— suena lógico lo que están diciendo. Los que vinieron a sustituir a Enrique Peña y sus muchachos no sé si son brutísimos o simplemente les gusta engañar a la gente. Ahí está la crisis de la gasolina en 10 estados de la República (Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Edomex, Hidalgo, Puebla, Aguascalientes, Tlaxcala, Coahuila y Querétaro). Resulta que el vocero presidencial y enemigo del peine, Jesús Ramírez Cuevas, salió a decir que no había “desabasto” de gasolina, sino “retraso en la entrega”. ¡Aaaah, no pos’ sí! Pero entonces, si hay retraso en la entrega, no hay producto, ¿cierto? Y si no hay producto, este, pues, bueno, creo que eso se llama desabasto. Y si en este caso el producto que no llega a los consumidores se llama gasolina, pues entonces estamos ante un claro, evidente y clarísimo “desabasto de gasolina”. ¿O de plano ya no me hacen sinapsis mis dos últimas neuronas?

Lo mejor el asunto es que esta crisis se debe a que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió cerrar los ductos, que para evitar el robo de combustibles. Ha de pensar el amado líder que no hay robo en las pipas, pero bueno. Qué bueno que quieran combatir el huachicoleo, pero si lo van a hacer. ¡háganlo bien! La gente puede entender que haya escasez por un buena causa como combatir a los huachicoleros, pero ¡avísenle! Cuando iba a acabar el sexenio de Peña, el Gobierno avisó que iba a haber una fuerte escasez de agua en la Ciudad de México por las obras en el sistema Cutzamala. Nadie en ese momento se puso a mentar madres, la gente simple y sencillamente se preparó como pudo para la sequía. Quienes tenemos tinacos nos volvimos sexys de la noche a la mañana. Si en esta ocasión el Gobierno hubiera avisado que habría poca gasolina, la gente no habría entrado en pánico y todo el mundo hubiera tomado las medidas necesarias para evitar problemas. Ah, no, pero con en Palacio Nacional creen que todo lo saben, decidieron aventarse a lo güey sin medir las consecuencias de sus decisiones. ¡Unos genios!

¡Hay tamales!

Antes de seguir, tengo que mandarle un saludo a Fernando Ramos, conocido en el bajo mundo como “El Calandria” y quien desde su puesto de dulces en el lavado “Servicio Plutarco” es uno de los lectores más fieles de esta columna. Ahora sí, hablemos de comida: ¿por qué somos tan tragones los mexicanos? Todavía no nos terminábamos el recalentado de Navidad y de Año Nuevo cuando ya estábamos comprando roscas de Reyes como si estuvieran hechas con semen divino y todos fuéramos a parir niños dioses de verdad. Cualquiera que se haya dado una vuelta por las panaderías o los supermercados en estos días, habrá visto las montañas de roscas que, una sobre otra, documentaban por qué diablos México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en obesidad. Y lo más increíble es ver a aquellos que tienen la boca llena de su segundo pedazo de rosca (de su tercer rosca de la temporada) poniéndose de acuerdo. ¡para los tamales! Por cierto, el mío que sea de rajas.

¡Nos vemos el jueves!
27 Diciembre 2018 04:05:00
Serénese, Presidente
¿Y si ponemos un circo en México? Sería un éxito internacional: El Gran Circo Mexicano. En lugar de construir un aeropuerto, deberíamos poner un circo, porque de verdad que a los mexicanos nos encantan las payasadas.

Me parece una payasada decir que Andrés Manuel López Obrador mandó matar a la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso, y a su marido el exgobernador Rafael Moreno Valle. Llamar asesino al Presidente creo que es más exagerado que Neymar fingiendo un penalti.

Pero igualmente es una payasada la postura adoptada por el propio AMLO y por sus secuaces, de salir a llorar en público diciendo que no se debe lucrar con la tragedia. ¡Ah, chinga! ¿Y entonces qué es lo que han venido haciendo los últimos años con el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa? Si alguien lucró con esa tragedia fue, sin duda, el movimiento lopezobradorista. Y lo hicieron tan bien que terminaron colgándole a Enrique Peña los muertitos, pese a que fueron policías municipales los que agredieron a los estudiantes y los entregaron a narcotraficantes. ¿A poco la Cuarta Transformación significa lucrar con unas tragedias sí y con otras no? Pues que nos avisen con cuáles, para no equivocarnos, porque no queremos estar del lado incorrecto de la historia. Y es que cuando se trata de gobiernos panistas o priistas, los morenistas no los bajan de “asesinos”. ¡Uy!, pero que nadie hable la responsabilidad de Claudia Sheinbaum en el derrumbe del Colegio Rébsamen porque, ahí sí, ponen cara muy seria, como de velorio, y reprochan como tías que no se debe lucrar políticamente con las tragedias, que hay que respetar a los muertos y sus familias y que es una infamia culpar a alguien que no tuvo nada qué ver con los hechos. ¿Pero qué tal le gritaban “asesino” a Juan Molinar Horcasitas, que fue director del IMSS, por la muerte de los bebés en la guardería ABC?

Lo peor del asunto es que Andrés Manuel, mi viejito chulo, cabecita de cebolla cambray, es de esos a los que les gusta apagar los incendios a cubetadas de gasolina. Y en el caso de Puebla está haciendo lo mismo que siempre ha hecho: hacer más grande el problema.

De entrada, calificó como “antidemocrático” el fallo del Tribunal Electoral que le dio el triunfo a Martha Érika en Puebla. Y ahí sí como decía el filósofo Juan Gabriel: “¡Pero qué necesidad!”. En lugar de decir “soy el Presidente de todos los mexicanos y voy a unir al país trabajando con los gobernadores de todos los partidos”, ah, no, Andrés Manuel le tiró bronca a la panista y a los magistrados. Y luego siguió con su berrinche y no mandó un solo representante a la toma de posesión de la nueva gobernadora. Vaya, ni unas flores artificiales mandó. Y a eso hay que sumarle que dijo que no visitaría Puebla y que el gobernador “legítimo” era Miguel Barbosa. Y ahora se quejan los morenistas de que le llamen “asesino” y que le exijan justicia. ¡Hazme el favor! Andrés Manuel es el típico que se encuentra un hoyito en el sillón y comienza a escarbar, a meter el dedo, a jalar los hilos, a sacar el relleno y ya que hizo un boquete del tamaño de una coladera, grita: “¡Qué poca madre! ¿Quién hizo este hoyote en la sala?”.

Me dan ganas de ir a Palacio Nacional a preguntar si hay algún adulto que esté a cargo, pero tengo miedo de que me contraten como nana del Presidente. ¡Sereno, moreno!
20 Diciembre 2018 04:05:00
¡Ah, la madre!
A veces creo que Andrés Manuel López Obrador nunca tuvo madre. Y no porque haya nacido de probeta, sino porque ya ha demostrado más de una vez que no entiende ni tantito cómo funcionan las madres mexicanas.

Por ejemplo, para combatir el crimen y bajar la delincuencia que hay en el país, nuestro amado líder cabecita de algodón, papada vaginal, pretende usar un arma secreta: las jefecitas chulas. Según el santo apóstol de la Cuarta Transformación, como él ya es el Presidente ahora todos los mexicanos somos buenos, nobles, decentes y honestos. Y los que no, pues serán corregidos por sus propias mamacitas. A mí me gustaría tomar la misma medicina que se desayuna Andrés Manuel y que le permite alucinar que la madre de un huachicolero va ir a decirle a su muchacho:

–Mijo, ya no huachicolees. ¿Qué no ves que Andrés Manuel ya nos hizo buenos a todos?

–Pero, jefa, es que el negocio es muy bueno. Además, ¿no dice AMLO que los hidrocarburos son de todos los mexicanos? Pues yo estoy tomando mi parte y, hasta eso, la estoy vendiendo bien barata.

–Pues sí, mijo, pero no está bien. ¿Qué van a pensar los vecinos que también se dedican a robar gasolina y diesel? Imagínate las murmuraciones de tu tía Eduviges, que ya sabes que es bien chismosa y argüendera. Con eso de que en todo el día no hace nada más que cuidar a los secuestrados de tu tío Adán, pues tiempo le sobra para andar inventando chismes de los demás.

–Tienes razón, jefecita, ya no debo robar combustible.

–¡Ay, Santo Niño de Macuspana! Qué bueno que ya estás entrando en razón. Nuestro querido Presidente es muy sabio y por eso dijo que nosotras, las madres de México, podríamos ayudarlo a combatir la delincuencia.

–Pues sí, jefa, pero ahora que deje el huachicoleo ¿de qué voy a vivir? Ya ve que los pañales del Brayan están re caros. De algún tengo que sacar pal’ chivo.

–A ver, mijo, ¿estudias?

–Pos’ no, jefa. Usted me puso a vender chicles en las esquinas antes de acabar la secundaria.

–Y, dime, corazón, ¿trabajas?

–¿El huachicol es trabajo?

–No, no, no. Ya quedamos que vas a dejar de huachicolear.

–No, pues entonces tampoco tengo trabajo.

–¡Ya ves! Ni estudias, ni trabajas. ¡Eres un nini! Y sólo por eso nuestro querido Presidente te va a dar una beca.

–¿En serio? ¡Órale! ¿Y usted cree que con eso me alcance, jefa?

–Pues yo espero que sí, mijo. Si no, tenemos dos opciones. La primera es que le pido a tu hermano que te atropelle con su taxi pirata y que te deje bien mocha la pata.


–¿Y eso para qué?

–Ay, mijo, pues porque así recibirías otra beca: la de discapacitado. Y nomás porque no te puedes embarazar, sino hasta al padrón de madres solteras te inscribía hoy mismo.

–¿Y cuál es la otra opción que ve para mí, jefecita?

–Pues que te dejes de tonterías y te unas al negocio familiar. Desde tu abuelo hemos vendido fayuca y piratería, y tú nomás no quieres seguir con la tradición. Ándale, deja de andar de huachicolero y te pongo tu propio negocito de vinos y licores piratas. ¡Vieras cuánto dinero deja el trago! Ah, pero eso sí, te advierto una cosa: en el negocio del alcohol adulterado no se fía. Hay que cobrar por adelantado.

–¿Por qué la gente es muy transa, jefa?

–No, porque luego con el etanol se quedan ciegos y ya no quieren pagar.

–¡Ah, la madre!

Por cierto, me informan que la Madre Tierra ya le contestó a AMLO lo del permiso para hacer el Tren Maya: ¡le aventó una chancla!

Esta columna se la dedico a mi abuela Emma, que fue a toda madre, le encantaba andar de vaga y ayer decidió irse de paseo eterno.

08 Noviembre 2018 04:00:00
El señorpresidente ha vuelto
Había una vez un país en el que el PRI todo lo controlaba. Del PRI era el Presidente, del PRI eran los diputados y los senadores, del PRI eran los jueces y, en general, todo el sistema político era del PRI. En aquel reino tricolor, el amo y señor del destino del país era el Jefe del Ejecutivo, el santísimo señorpresidente, el que ponía y quitaba, el que daba y expropiaba, el que ungía y condenaba. El mero mero, pues. Cuentan que un día el señorpresidente estaba dando uno de sus largos discursos que duraban horas y horas, durante los cuales todos sus súbditos tenían que aguantar sin ir al baño, sin bostezar y, sobre todo, sin dejar de aplaudir. Lo que el señorpresidente decía no sólo era ley, era palabra divina. Uno de los funcionarios que estaba atento a las palabras del jefe máximo, de repente volteó a ver a su compañero de gabinete y le preguntó:

–Oye, güey, ¿que los cocodrilos vuelan?

–¡No seas pendejo! ¿Cómo se te ocurre pensar eso? No sólo pareces tonto, sino ignorante. Como si no supieras que los cocodrilos son reptiles y que los reptiles no vuelan. ¿De dónde sacaste esa babosada?

–Es que es lo que acaba de decir el señorpresidente.

–Bueno –dijo el funcionario levantando la mano a la altura de su ombligo– pero no vuelan tan alto, los cocodrilos apenas se elevan un tanto así del suelo.

De esos tiempos del todopoderoso señorpresidente llegamos a los tiempos de Enrique Peña Nieto, el hombre al que le saldrá mal todo lo que le pueda salir mal, y hasta lo que le estaba saliendo bien. A diferencia de los viejos presidentes priistas, a Peña nadie lo ve como si fuera infalible ni perfecto. De hecho, el de Toluca es probablemente el Presidente sobre el que se han hecho más chistes, memes y burlas, y eso que ya habíamos tenido a Vicente Fox.

Pero así como los pantalones acampanados volvieron –¡guácala!– también está volviendo la idea del señorpresidente que todo lo puede, todo lo sabe y todo lo ve. Todavía ni asume la Presidencia de la República, pero Andrés Manuel López Obrador se comporta más pesado que un priista que le va al América, a los Vaqueros de Dallas, a los Dodgers y al Real Madrid. Hay que verlo y escucharlo para comprobar que no sólo ya se vio, sino que ya se la creyó y ahora está muy mareado trepado en su ladrillo, pues no acepta una sola crítica, no oye razones y piensa que en su cabeza habita toda la verdad del universo. Que si el tren maya no tiene estudios, responde “me canso ganso” que se construye. Que la consulta nacional sobre el aeropuerto fue ilegal y completamente manipulada, dice que es la voluntad popular y que hay que irse acostumbrando porque así le gusta a él y así lo va a seguir haciendo, sea o no legal. ¿El aeropuerto en Santa Lucía? Ya mandó decir que no le importa lo que digan los expertos, que lo van a construir sin tomar en cuentan las advertencias de que puede ser un gran fracaso y, por lo mismo, significaría volver a tirar el dinero. El otro día le preguntaron por su hijo “fifí” que andaba paseando a todo lujo en España y en lugar de contestar lo que le pidieron, salió con que los medios lo atacan, pero que no se va a dejar y les va a responder y hasta los ojos les va a picar. ¿Y de quién es la culpa de todo esto? En primer lugar de los que votaron por él y le dieron el poder; pero también es culpa de todos esos agachones que trabajan con él y que en lugar de hacerle ver la realidad, nomás le dicen: sí, señorpresidente, lo que usted diga, señorpresidente.

¡Nos vemos el domingo!
06 Noviembre 2018 04:00:00
‘El Chapo’ a juicio
Ayer comenzó el juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán en la Corte Federal de Estados Unidos en Brooklyn, en el meritito Nueva York. Cuentan que varios agentes gringos del FBI y del US Marshall andaban como si tuvieran paperas, porque tienen miedo –en realidad es pánico– a que el chaparrito sinaloense se les escape por entre las piernas o haciendo un túnel desde el baño de MacDonald’s. El traslado desde la cárcel hasta el juzgado fue como en las películas de La Roca, con El Chapo llevando un chaleco antibalas adentro de un camión blindado, en un convoy policiaco rodeado de patrullas y con dos helicópteros vigilando el trayecto. Igualito a como cuando sale de fiesta el hijo de algún líder del sindicato petrolero. Creo que hasta el Hombre Araña iba cuidando al jefe del cártel de Sinaloa.

Una de las razones por las que el juicio genera tanto interés, es por saber si “El Chapo” tomará el micrófono y cantará como borracho en el karaoke o si se quedará calladito. Obviamente, todo el mundo quiere que revele qué funcionarios son sus cómplices, a quiénes tenía a sueldo, cuánto les pagaba, con qué gobernantes había pactado, con cuáles gobernadores se llevaba de piquete de obligo y con cuáles procuradores tenía más amarres que una bruja.

Dado lo delicado de lo que se va a hablar en el juicio, está prohibido meter cámaras y grabadoras, además de que el jurado fue seleccionado de manera secreta y nadie conoce a quienes decidirán si “El Chapo” es inocente o culpable de los delitos de tráfico de drogas, contrabando, lavado de dinero y asesinato. Pero esta columna no puede dejar en las sombras a sus lectores, ¡ni que fuera la compañía de luz! Es por eso que aquí te traigo la única y verdadera transcripción de lo que se dijo en el juicio del siglo.

FISCAL: Señor juez, venimos ante usted para denunciar los delitos de asesinato, lavado de dinero y tráfico de drogas. ¡Hoy venimos a denunciar a un monstruo!

JUEZ: Muy bien, ¿quién es el acusado de este monstruicidio?

“CHAPO”: Yo mero, míster.

JUEZ: ¿¿¿Cómo que míster??? Soy el honorable juez. Puede llamarme “su señoría”.

“CHAPO”: ¡Ah, órale! Es que como lo vi con la bata blanca, pensé que era el de la estética de Beverly Hills que pedí que me trajeran para cortarme el cabello. Mire nomás estos pelos, su sangría, ¿así cómo quiere que me dé lo suyito la Kate del Castillo?

JUEZ: ¡Es su señoría!

“CHAPO”: N’ombre, míster, ojalá la Kate fuera mi señoría. Me conformo con que sea mi noviecía. Ya de perdida, mi friguaifai. Es más: con que me diera un besito en el coche, estaría yo contento.

JUEZ: No le entiendo nada de lo que dice. A ver, señor fiscal, ¿cuáles son los cargos?

FISCAL: Acusamos al señor Guzmán Loera.

“CHAPO”: Dime “Chapito”.

FISCAL: ¡Que no! Acusamos al señor Guzmán Loera de haber cometido el delito de crear todo un imperio criminal para meter toneladas de drogas, principalmente cocaína y mariguana en los Estados Unidos de
Norteamérica.

“CHAPO”: ¡Momentito!

JUEZ: Se dice “objeción”.

“CHAPO”: Sí, sí, objeción porque el fiscal se está pasando de ojete. A ver, señor juez, si yo lo invito a comer a mi casa, usted llega, yo le abro la puerta, lo invito a pasar, le sirvo una cubita y unas jícamas con chilito, ¿lo puedo denunciar por haber invadido mi propiedad?

JUEZ: ¡Obviamente no!

“CHAPO”: Entonces yo soy inocente, míster juez. Porque yo no traje la droga a fuerza. A mí me invitaron ustedes, los gringos, me abrieron la puerta y hasta me pagaron y muy bien por toda la droga que les traje. ¿Yo los obligué? Obvio, no. Sí, yo la trafiqué, pero es porque ustedes la consumen.

JUEZ: ¡¡¡Inocente!!!

FISCAL: Pero, pero.

JUEZ: Inocente, dije. Ahora móchese, don “Chapo”.

¡Nos vemos el jueves!
01 Noviembre 2018 04:00:00
Vivir sin agua
¡Vaya problema tenemos en la Ciudad de México! A partir del miércoles empezó un megarecorte de agua, que dejará sin servicio a millones de personas. Uno de los primeros aspectos preocupantes de la falta de agua es que Andrés Manuel López Obrador no tendrá cómo lavarse las manos cuando tome decisiones estúpidas como cancelar el nuevo aeropuerto.

Por otra parte, miles de empresarios, políticos y contadores públicos deben estar angustiadísimos, pues durante la escasez de agua no tendrán cómo lavar dinero.

¡Ni modo que lo laven en seco! Los billetes requieren un proceso delicado de enjuague, para que no les quede ni una sola mancha de su origen mal habido.

Sé que mucha gente se fue de la ciudad, aprovechando un puente vacacional que no es puente, pero que se convirtió en tal cuando la SEP decidió darle el 1 y el 2 de noviembre a los alumnos chilangos. Supongo que lo hicieron no tanto por los escuincles, sino por la salud de los maestros. Quienes tenemos hijos o sobrinos sabemos que a partir de los 10 años empiezan como a pudrirse hasta convertirse en auténticos y apestosos quesos con hongos, por ahí de los 17 años. ¿Te imaginas 30 chamacos encerrados en un salón tras 2 días sin bañarse? ¡Ahí te encargo!

El que me preocupa es Porfirio Muñoz Ledo. El presidente de la Cámara de Diputados ya es una persona mayor y no debería ser sometido a ese tipo de estrés: el señor está acostumbrado a estar en el agua tooodo el día. Es más lúcido en el agua que fuera de ella. Y si es con hielos, ¡más! Porfirio es la única persona que conozco que se baja un vodka en las rocas con un tequila derecho. ¡Ya ni yo!

A veces pienso que ser chilango debería ser considerado como un deporte extremo. Estoy seguro de que en ninguna otra ciudad del país sus habitantes tienen que pasar tantas pruebas como los chilangos. Ya sé, queridos norteños, que van a decir que ustedes tienen el peor calor de todos; y los tabasqueños se quejarán de las inundaciones; en tanto que los veracruzanos de haber sido gobernados por Javier Duarte; y los tlaxcaltecas, pues, de ser tlaxcaltecas. Eso ya lo sabemos, pero lo que ustedes no saben es que los chilangos padecemos ¡todo eso junto! Indios Verdes se inunda como si fuera Centla, Tabasco; en la Estación Panti-tlán del Metro hace calor como en el desierto de Mexicali; en Tepito matan tanto como en Matamoros; en Iztapalapa siempre hay sequía, tanto que parece municipio de Sonora; en la colonia Roma son tan mamones como en Cholula; y por si fuera poco, nos gobernó Miguel Mancera. Superen eso, novatos de los estados.

Pero, bueno, en esta columna no todo son quejas. También tenemos propuestas, por eso aquí les traigo algunas ideas para poder cumplir con la obligación de bañarse, pero ahorrando agua:

Baño taquero: sólo te lavas la nana y el buche. Baño estilo aeropuerto en Texcoco: te empiezas a bañar y a medio camino cierras la llave y te sales todo enjabonado. Baño estilo Partido Verde: sólo te limpias las uñas. Baño estilo AMLO: sólo la zona Morena. Baño vegetariano: la coliflor y la verdolaga. Baño estilo AMLO 2: haces una consulta entre tus vecinos si debes bañarte o no. Baño viajero: las puras petacas. Baño a la Peña: abres la llave, te pones bajo el agua y te haces güey en lo que se acaba tu sexenio. Baño de yerno: solo lo que ve la suegra. Baño Elba Esther: nomás el gordillo. Baño regiomontano: sólo los codos. Baño estilo Chicharito: imaginemos que nos bañamos chingón. Baño de vulcanizadora: sólo las llantas. Y el baño estilo “El Chapo”: el túnel limpio y ventilado.

¡Nos vemos el domingo!
30 Octubre 2018 04:00:00
Como dos ciegos, Santa Lucía…
Yo sé que no debería hacerlo, pero realmente estoy sorprendido por el resultado de la dizque consulta nacional sobre el nuevo aeropuerto. Sí, sí, sí, ya sé que me van a decir que era una consulta amañada, sin controles de confianza, sin credibilidad, nomás para justificar una decisión ya tomada, qué cómo diablos podría ser tan iluso de creer que el resultado iba a ser distinto. Todo eso ya lo sé, pero en el fondo, muy en el fondo de mi alma (suponiendo que tenga alma) confiaba en que Andrés Manuel López Obrador no sería el idiota que siempre he pensado, pero me equivoqué: ¡sí lo es!

Según el amado líder, barón de la aeronáutica, estrella financiera y gurú de lo imposible, no nos va a costar tan caro cancelar una obra que ya lleva el 25% de avance. Si acaso, según el viejito chulo, vamos a tener que pagar unos 4 mil millones de pesos, y lo dice como si estuviera hablando de la tanda que recibirás la próxima quincena. A mí también me gustaría vivir en un mundo de ilusiones como el que habita Andrés Manuel, porque sólo así podría estar tan sonriente y tranquilo como él. Y es que a nuestro queridísimo y respetadísimo Presidente electo se le olvida que ya se invirtieron 60 mil millones de pesos en lo que va de la construcción del aeropuerto. Esa lana ya se gastó, ya está ahí en los pilotes de la obra y si realmente se suspende, será como haber juntado todo ese dinero en el zócalo de la ciudad y haberle prendido fuego. Eso y regalárselo a mi ex para que se fuera de shopping habría sido exactamente lo mismo: tirarlo a la basura. Tú imagínate que empiezas a construir una casa y cuando ya tienes el piso, los castillos, las paredes y el techo de la planta baja, decides abandonar todo y comprar una nueva que, efectivamente, tiene un mejor precio, pero te queda a dos horas de tu trabajo y no a cinco minutos y, además, para llegar tienes que cruzar Ecatepec e Indios Verdes, que son tan peligrosos como empezar a contar dinero delante de un grupo de diputados. ¿Abandonarías tu casa a medias para irte a la más barata porque supones que así ahorrarías? Si dijiste que sí, es porque estás igual de güey que Andrés Manuel, porque no estás tomando en cuenta tooodo lo que ya gastaste en la casa que dejarías a medias: el terreno, el aplanado, los tabiques, las grava, la arena, el cemento, por supuesto; el maistro albañil, sus chalanes, las mordidas de las autoridades y hasta las carnitas del Día de la Santa Cruz. Eso es lo que estamos haciendo al cancelar Texcoco y optar por inventar dos mugrosas pistas en Santa Lucía, que por lo único que me gusta es porque a menudo me recuerda a alguien, dame tus manos, siente las mías, como dos ciegos, Santa Lucíiiia, Santa Lucíiiia.

Por cierto: dicen que el error de Enrique Peña Nieto al construir el aeropuerto en Texcoco fue utilizar cemento Cruz Azul. Que por eso quedó subcampeón en la consulta.

DISFRAZ

¿De qué te vas a disfrazar este Halloween? Si quieres ganar el primer premio en la fiesta, ponte una peluca rubia, una falta entallada y repite como un conjuro las palabras “Sole mío”, y será el fantasma de la mamá de Luis Miguel. Ahora que si quieres algo aterrador, ponte sobre la cabeza un letrero que diga “1 dólar = 25 pesos”, a todos espanta una devaluación. Y, claro, si tu fiesta es con puros políticos, vístete de gente decente y saldrán despavoridos.

¡Nos vemos el jueves!
25 Octubre 2018 04:00:00
La consulta cuacuá
Si camina como pato, tiene pico de pato y se casó con una pata... ¡es un pato! Si la consulta de AMLO para el aeropuerto es ilegal, no se sabe quién la paga, las preguntas son inducidas y sus resultados no tienen garantías... ¡es patito! Como los patos, la consulta que hoy inicia hace cuacuá. Ya sabemos que la consulta está más manoseada que un pasamanos del Metro y que es tan confiable como un té que cura el cáncer.

De que la consulta es una tomadura de pelo, de eso no hay duda. Sin embargo, hoy la pregunta que nos debemos hacer todos los mexicanos es: ¿participo o no participo en la consulta? Si quieres entrarle a la consulta convocada por el amado líder, dios de los manglares, señor de las turbulencias, querubín de las ocurrencias, tienes que acudir a una de las mil 73 casillas que se instalarán en todo el país (¡uy, cuántas!).

Y aunque supuestamente puedes votar entre hoy y el domingo, la realidad es que tendrás que apurarte porque se espera que sólo puedan participar poco más de 100 mil personas. ¡Así es! Por increíble que parezca, la decisión más importante del sexenio –después de la elección del soberano cabecita blanca– la tomarán menos del 0.1% de los mexicanos.

Que sólo 100 mil personas vayan a decidir por 120 millones de mexicanos sobre una obra de 150 mil millones de pesos, es igual a que el perico de la familia que vive en un departamento del tercer piso, decida si se construye el puente peatonal de la colonia. Pero, bueno, el punto es ¿vas a ir a votar o no vas a ir a votar?

Si decides que finalmente sí vale la pena participar en esto que los lopezobradoristas llaman “un ejercicio democrático”, te van a plantear una pregunta con dos opciones. Pero no es tan sencillo, las opciones están planteadas de tal manera que te sientas muuuy idiota por no escoger la opción de Santa Lucía.

Puedes escoger la de Texcoco, que es la mejor, pero te lo ponen de tal forma que parece que estás traicionando a la patria. Es como cuando mi mamá me decía para que confesara alguna travesura: “¿Me estás diciendo la verdad?, ¿que me muera?”. El truco le funcionó algunos años, hasta que descubrí que no se moría si le mentía. Pero mi madre nada tiene qué ver con el aeropuerto, salvo por el hecho de que siempre me daba el avión.

Uno de los mayores absurdos de esta consulta es que los fanáticos del jilguero de la democracia, el ruiseñor de la cuarta transformación, el quetzal de alternancia, es que han convertido el debate en tener que escoger entre el aeropuerto. ¡y el lago de Texcoco! ¡Ah, china! ¿En qué momento pasó eso? No tengo la menor idea, lo único que tengo claro es que Andrés Manuel es buenísimo para cambiar la conversación. En fin, si vas a votar, cuéntame cómo te fue y, sobre todo, si crees que valió la pena. Por lo que a mí respecta, iré a la casa de transición de López Obrador para exigir que se aproveche el gasto que se está haciendo en la consulta y, de una buena vez, se pida la opinión a los ciudadanos sobre asuntos que resultan realmente trascendentes para todos los mexicanos. Estas son las preguntas que propongo:

1. ¿Si no llevan queso también son quesadillas? a) no, son tavos; b) ya cállate, provinciano.

2. ¿Que chingue a su madre el América? a) sí, que la chingue; b) no, ni madre tiene.

3. ¿La chancla debe ser prohibida como arma maternal? a) sí, llamen a la comisión de derechos humanos; b) nomás que lleguemos a la casa, a ver si sigues de chistocito.

4. ¿Fue primero el huevo o la gallina? a) ¡ya supérenlo!; b) lo que importa es cómo se cocina.

5. ¿Cuál es el coeficiente intelectual de Peña) a) es igual a la talla de su camisa; b) no, menos, como 80.

¡Nos vemos el domingo!
23 Octubre 2018 04:00:00
¡No disparen, soy cardenal!
De repente sentí como si estuviéramos en 1993, que fue el año en que el cardenal Posadas fue asesinado en Guadalajara cuando un comando de narcos lo acribilló tras supuestamente confundirlo con “El Chapo” Guzmán. El domingo hubo una balacera cerca, muy cerca de otro cardenal: de Norberto Rivera. ¿Iban por el cardenal? Esa es la pregunta que hasta los ángeles se hacen, pues quien fuera arzobispo primado de México no dejó el mejor recuerdo. Claro que el hecho de ser un reaccionario cavernario no es motivo para dispararle al cardenal, por lo que algunos sospechan que pudiera ser un asunto, más bien, de negocios relacionados con la Basílica. ¡Ave María Purísima! El colmo es que el propio Rivera en naaada ayuda al decir que no presentará denuncia por la balacera en la puerta de su humilde y cristiana residencia, pese a que un policía murió. El polémico sacerdote vive, se supone, retirado, pues se le acabó el 20 como mandamás de la Iglesia a fines del año pasado; sin embargo, todo indica que sigue muy activo en otros asuntos, que no son precisamente andarle lavando los pies a los pobres ni dándole de comer a los hambrientos. Qué bueno que a Norberto Rivera no le pasó nada, pero sería todavía mejor que el Gobierno de la CDMX investigara a fondo qué diablos, perdón, que santos sucedió y nos dijera si los que dispararon iban por el cardenal y, sobre todo, por qué.

CUANDO TODO SALE MAL

Un día, el dios de Tinder le sonrió a Guillermo y le presentó a la mujer de sus sueños: una espectacular rubia que no tuvo el menor reparo en cenar con él y, esa misma noche, tener una sesión de sexo fenomenal. Lo hicieron de pie contra la pared, de pie contra el lavabo mirándose al espejo; lo hicieron en la cama, en el sillón y solo les faltó en el suelo. También lo hicieron acostados y lo hicieron mientras ella preparaba unos clamatos. Cuando por fin terminaron, se tiraron desnudos en la cama y él se dio cuenta que en la mesita de noche estaba la foto de un hombre vestido con uniforme militar:

–¿Quién es? ¿Tu esposo? –preguntó él sin poder disimular su curiosidad y cierto nivel de celos.

–No, para nada –respondió ella mientras le mordisqueaba la oreja.

–¿Acaso es tu novio?

–No, claro que no –dijo ella sonriendo.

–¿De qué te ríes?

–Me excita que te pongas celoso de alguien que ni conoces.

–Pero cómo quieres que no me ponga celoso, si acabamos de hacer el amor de manera increíble, creo que me estoy enamorando y ahora descubro que hay un hombre en tu vida. A lo mejor te parece que soy muy machista, pero pues sí, soy un hombre a la antigua y no te quiero compartir con nadie. Por favor, dime: ¿es tu papá?, ¿es tu hermano?

–¡cómo crees, tontito! Soy yo antes de la operación.

A veces las cosas no salen como uno quisiera, pero Enrique Peña Nieto exagera. No conozco un político más salado que el querido Quique, el rey del humorismo blanco. Yo creo que si Peña entrara a un concurso de salados, perdería por pura mala suerte. Es obvio que el Presidente no se ayuda mucho, pero la realidad es que su vida es como la catsup en botella: nomás no le sale. Ayer estuvo en una reunión de empresarios, le rindieron homenaje a Miguel Alemán y, de pronto, les pidieron que se tomaran una selfie junto con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo. Y ahí va Peña: le dan el celular, sonríe y se toma la selfie. Lo que nunca vio es que la funda del celular decía con grandes letras: AMLOVE. ¿En serio? De 500 celulares que había a su alrededor, ¿le tenía que tocar justo ese? Una de dos: o Peña tiene muy mala suerte... o está rodeado de puros ojetes.

¡Nos vemos el jueves!
16 Octubre 2018 04:00:00
¡Ya chole!
El otro día, en la casa de transición del presidente electo, entró el próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, don Javier Jiménez Espriú, a la sala de juntas donde estaba todo el equipo de transición y les gritó:

–¡Yo soy el enviado de Dios! Y de una vez les digo que nuevo aeropuerto no se construirá en Texcoco, porque así me lo ordenó Dios, porque yo soy su enviado.

Al escuchar aquello, el próximo secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, se puso de pie de un salto y reclamó airado:

–¡Momentito, abuelo! El enviado de Dios, ¡soy yo! Y en verdad os digo que la reforma educativa la vamos a echar para atrás como Jesús echó a los mercaderes del Templo. Y de esa reforma no quedará ni una coma, como no quedó una sola piedra de pie cuando Sansón derribó el templo de los infieles. Se los digo yo, que soy el enviado de Dios.

En este momento, el amado líder dio un manotazo en la gran mesa de la sala de juntas. Todos se sorprendieron de ver a Andrés Manuel López Obrador tan enojado:

–¡Ya chole! ¿Se calman? Vamos a aclarar las cosas: ¡Yo no tengo enviados!

Últimamente el amado líder, el galán del trópico, el beso más rápido del sureste, el cebollita tabasqueña, anda de un humor peor que el de la famosa Lady Martillo. A López Obrador se le ve de malas, parece que anda más incómodo que un calzón apretado. ¿Alguna vez te has puesto unos calzones dos tallas más chicas que la tuya? Entonces entiendes a qué me refiero. El otro día, de plano, se enojó porque, según él, están criticando mucho su proyecto del trenecito maya. “¡Ya chole!, ¿no?”, reclamó durante su visita a Campeche. Según dijo, las críticas no tienen sustento ya que existe una encuesta que asegura que el 80% de la población apoya el proyecto del trenecito. ¿Quién hizo la encuesta? Quién sabe. ¿A cuánta gente le preguntaron? Ni idea. ¿En qué municipios se aplicó y en qué fechas? ¡Ay!, esos son detalles sin importancia. ¿Por qué diablos le tenemos que creer como si fuera el Evangelio? Pues porque Andrés Manuel es nuestro señor todo poderoso, creador de la izquierda y de la democracia, apóstol de la patria, profeta de la cuarta transformación y mesías de la república. O lo que es lo mismo: López Obrador piensa que debemos creerle y obedecerle, nomás porque lo dice él. ¡Cosita!

ANTES MUERTOS QUE SENCILLOS

De acuerdo con una reciente investigación de la Academia de la Salud, el pene puede ser tanto masculino como femenino. De acuerdo con el estudio, si mide más de 15 centímetros es, en efecto, un pene. Pero si mide menos de 15 centímetros. ¡es una pena!

De la misma forma es una pena que los nuevos diputados federales también la tengan corta. Su austeridad es corta, pequeña, escasa, miserable. Se suponía que iba a llegar exhibiendo una austeridad enorme, gruesa y muy dura. Durísima. Se suponía que iba a ser una austeridad de esas que se presumen trayéndola colgada por fuera. Pero no, no fue así. Su austeridad es chiquita e insignificante, ni cosquillas hace. Aunque se suponía que iban a recortar sus ingresos y a no gastar tanto en tonterías, los diputados de todos los partidos acordaron darse un aguinaldo de más de 200 mil pesos, ¡por tres meses de trabajo! Y no sólo eso: también se autorizaron darse cada mes 20 mil pesos para gasolina, ¡ni que manejaran un Uber! Y aunque ya dijeron que van a dar marcha atrás en la aprobación de estos privilegios, yo no les creo nada. Si rectifican es porque los agarramos en la movida, no porque sean austeros ni decentes. Y si ya lo hicieron una vez, ¡lo volverán a hacer!
11 Octubre 2018 04:00:00
De tin NAIM, de do pingüé
De todos los tipos de necios que hay, uno de los peores es el necio burocrático: todas sus necedades son por triplicado y sólo sirven para perder el tiempo. A esa categoría pertenece nuestro amado líder, que sigue insistiendo, una y otra vez, con su necedad de no hacer el nuevo aeropuerto. Yo no sé si a Andrés Manuel López Obrador le da miedo volar, si cree que los aviones son aves del mal o simplemente tiene algún negocito por ahí escondido, pero sigue insistiendo en que el NAIM está muy caro –cosa que es cierta– y que lo mejor es cancelarlo –cosa que es una soberana tontería, para lo cual quiere hacer una consulta nacional en la que todos los que no sabemos ni madres de aeronáutica, decidamos si debemos tener otro aeropuerto o no.

Se supone que hoy en la tarde se darán a conocer los detalles de la famosa consulta, pero como siempre, esta columna te trae en exclusiva las preguntas que deberán responder tú y tu familia, para que entre todos decidamos de tin marín, de do pingüe, si seguimos adelante con el nuevo aeropuerto o nos quedamos todos amontonados –como familia en vecindad– con el actual aeropuerto y ahí lo vamos parchando, según se vaya necesitando. Así que ve por un lápiz y ponte a practicar, para que no te vayan a reprobar en la próxima consulta lopezobradorista. Este es el cuestionario:

Consulta sobre el Aeropuerto

1. Si un avión que vuela con destino a la Ciudad de México y lleva 225 pasajeros a bordo, de pronto se descompone y necesita aterrizar de emergencia, ¿usted qué haría?

a) Le dice que se espere en el aire porque el actual aeropuerto está saturado y, pues, ni modo. b) investiga por quién votaron los pasajeros en las elecciones presidenciales y si son de la mafia del poder, los deja que se estrellen. Y c) saca su celular para tomar a tiempo el video y subirlo a las redes sociales.

2. Le gustaría que se cancelara el nuevo aeropuerto porque:

a) yo ni viajo en avión y me valen madres los aeropuertos. b) ya dijo el amado líder que necesitamos amor, no aviones. Y c) porque tiene forma de una espantosa equis y me recuerda a Chabelo.

3. ¿Por qué considera que es mejor opción para el país la de remodelar el aeropuerto militar de Santa Lucía?

a) porque lo dijo el amado líder y su palabra es sagrada. b) porque a Texcoco sólo voy cuando hay palenque. Y c) porque me recuerda a la canción de Miguel Ríos: dame una cita, vamos al parque, entra en mi vida sin anunciarte.

4. ¿Verdad que le parece fantástico que se le concesione el nuevo aeropuerto a Carlos Slim chiquito bebé papacito chulo?

a) sí, Slim, toma lo que me queda de dinero. b) me parece correcto, hay que ayudar a ese pobre hombre a salir de la pobreza. c) no estoy de acuerdo en que sólo le concesione el aeropuerto, de una vez hay que darle la propiedad del Lago de Texcoco, el Nevado de Toluca y la Selva Lacandona.

5. ¿Considera que esta consulta es un ejercicio democrático?

a) todo lo que haga el amado líder es democrático. b) si no fuera por estas consultas y los días de quincena, mi vida sería miserable. c) sí lo es y espero que la próxima consulta sea para que decidamos entre todos los mexicanos qué fue de la mamá de Luis Miguel.
09 Octubre 2018 04:00:00
Perdón, amigo criminal
Desde que estaba en campaña, Andrés Manuel López Obrador provocó una fuerte división de opiniones con su propuesta de una amnistía para la delincuencia, como medida para acabar con la inseguridad y la violencia. Del lado de los que rechazaron la ideota estaban quienes han padecido, precisamente, a los criminales: las víctimas. Pero no todo fueron críticas, pues hubo quienes aplaudieron la medida: sí, los narcos, los secuestradores, los sicarios, los extorsionadores, los halcones, los corruptos y hasta los que andan de huachicoleros.

Pero como el viejito chulo es más necio que un viejito no tan chulo, siguió adelante con su ideota de perdonar a los delincuentes y hasta organizó foros por todo el país, dizque para consultar a las víctimas. ¿En qué acabó aquello? En que los lopezobradoristas se pandearon como láminas de triplay, pues no aguantaron la presión ni las críticas y, de plano, decidieron cancelar los dichosos foros. Total: quienes se quedaron sin ser escuchadas fueron las víctimas y los deudos de estados tan tranquilos como Veracruz y Tamaulipas, donde no pasa naaada, no se mata ni a las moscas y es tan seguro salir a la calle como si se estuviera en Londres o Ámsterdam.

Quién sabe por qué la gente se opone a que se perdone a los delincuentes. Si el amado líder Andrés Manuel lo dice, es porque es bueno, debe ser cierto y seguramente es verdad. Recordemos que el amado líder no se equivoca y cuando se equivoca, ¡nadie debe darse cuenta! Soy una persona convencida de que el amado líder, presidente electo, estrellita de la mañana y ventura de los mexicanos tiene la boca llena de razón; debido a eso es que hoy propongo que no solo perdonemos, sino que también le pidamos perdón a los delincuentes.

Perdón, amigo criminal. Te escribo, porque el amado líder nos ha pedido perdonar a los delincuentes. Y si él lo dice, debe tener razón, pues nunca se equivoca. Es por eso que yo quiero ir más allá: no solo te voy a perdonar, sino que te quiero pedir perdón en nombre mío y de todos los mexicanos. Perdóname, querido ratero, por haberte dificultado la existencia poniéndole birlos de seguridad a las llantas de mi coche. No pretendía hacerte perder el tiempo, solo era que, egoístamente, no quería gastar en llantas nuevas. ¡Por favor, discúlpame!

Y a ti, amigo extorsionador, te pido que excuses mi falta de tacto cuando me llamabas a las 3 de la madrugada para decirme que tenías secuestrado a mi hijo. Ahora entiendo que no debí colgarte el teléfono, que no era un asunto personal, sino que era tu trabajo. No debí de resistirme a darte los datos de mi tarjeta de crédito cuando quisiste estafarme con un superpremio que me había ganado en un concurso al que nunca entré. Por supuesto también lamento haber reportado tu teléfono a las autoridades cuando me amenazabas de muerte si no te daba dinero, la factura del coche o los nips de 10 tarjetas telefónicas.

Te pido perdón, también a ti, amigo narco, porque hoy gracias al amado líder entiendo que no buscabas hacerle daño a la sociedad al dejar regadas en la calle las cabezas de tus enemigos; hoy sé que solo pretendías hacernos ver que sufrías y que no era tu culpa ser tan malo, sino que eras una pobre víctima del corrupto sistema.

A todos ustedes, queridos criminales a los que alguna vez ofendí de manera injusta e insensible llamándolos “hijos de puta”, hoy les pido perdón, porque sé que la Cuarta Transformación, como el sol, sale para todos y que ustedes, en cuanto sientan en sus caras todas bonitas el rayito de la esperanza, se volverán más buenos que un bolillo pal susto.

¡Nos vemos el jueves!
04 Octubre 2018 04:00:00
La llamada de Trump
Le dice el papá al hijo:

–Oye, ven acá. Explícame por qué en el baño hay una figura de la Santa Muerte, una estrella pintada con sangre, velas negras y crucifijo de cabeza.

–¡Tú me dijiste!

–¿Yo cuándo te pedí que invocaras al diablo?

–Clarito me dijiste en la mañana: “pon algo demoniaco en el baño cuando lo limpies”.

–¡¡¡AMONIACO, pendejo!!! Dije amoniaco.

Hay veces en que no entender lo que oímos no resulta chistoso, sino bastante peligroso. Sospecho que todas las guerras –y la mayoría de los divorcios– iniciaron porque alguien dijo algo, pero la otro persona entendió todo lo contrario. Es por eso que desde ayer estoy con los desos en la garganta. ¡Tengo miedo! Y tú también deberías tenerlo. Lo único peor que despertar con la alerta sísmica, es despertar con un tuit de Donald Trump diciendo que habló por teléfono con Andrés Manuel López Obrador. ¡Santo Slim de la Larga Distancia! Me preocupa no sólo de qué pudieron haber hablado esos dos, sino también cómo diablos le hicieron para entenderse, porque los dos son bastante piedras. Si no rebuznan es porque no dan el tono, pero de que son burros, son burrísimos.

Para empezar, el viejito chulo de Macuspana es de esos güeyes que se siente muy orgulloso de su ignorancia y presume por todos lados que no sabe hablar inglés. Vaya, ni las canciones de Pitbull se sabe. Y del otro lado, la cosa está más jodida que mi tía la que tiene 357 de glucosa, pues Donald Trump por supuesto es un ignorante que no habla español, pero además tampoco habla muy bien el inglés. Según un estudio publicado recientemente, Trump es el presidente norteamericano que peor habla, el que tiene el vocabulario más pobre y el que menos le entiende a la gramática y a la ortografía (¿No será que Trump es el tal Dan T.?). Con estos ingredientes, la mesa está puesta para que la llamada telefónica entre Donny y Andy sea un auténtico desastre.

–Jelou? Andrés Manuel?

–Este… sí… bueno. Sí, creo que soy yo. Depende de, este, quién llame. Si es la mafia del poder, no estoy. Díganles que me fui allá lejos, sí, sí, a mi rancho. A mi ranchito en Palenque. Que yo lo bauticé como La Chingada y dije que me iría ahí si perdía las elecciones, pero la verdad es que no me quería ir. Así que, bueno, este, sí pues, dígame de parte de quién para ver si estoy, digo, para ver si está el licenciado López Obrador.

–Hola, amigou!!! Soy Donny, the Donald. El mismísimo Donald Trump, el hombre más poderoso del mundo que odia a los bad hombres, que va a traer de regreso todos los empleos que se robaron ustedes los mexicanos y también los chinos. Love you!

–¡Ah, pero si es el camaján mayor! Hola, mi hermano. Abrazos, no balazos. Ya ganamos. Serás muy fifí, pero a mí el pueblo me protege, me quiere, no permitirá que me pase nada. Y como tengo a los del PES de mi lado, el Señor es mi taco al pastor y nada me pasará.

–Come on! No entiendo ni papa de lo que dices, Andy. Hablas más feo que el pato Donald, mi tocayo. Juar, juar, juar, juar.

–Y tú hablas más más chistoso que Martín.

–¿Cuál Martín?

–¡El que te chingó el peluquín! Jajajajaja.

–No me hace gracia tu chiste, Andrés Manuel. Quique Peña era mucho más lindo conmigo.

–¿Y por eso lo usabas de tapete?

–A él le gustaba. Pero ya no hablemos de Peña, mejor hablemos del gran futuro que nos espera como socios. Lo primero que tenemos que ver es: ¿cuándo vas a empezar a pagar el muro?

–¿¿¿Y yo por qué???

–¿Te acuerdas que Peña reconoció tu triunfo sin poner un solo pero? Pues me dijo que te lo recordara.

–(.)

–Hello? Andy? Bueno? Jelou? Ya me volvieron a ver la cara estos mexicanos.
02 Octubre 2018 04:06:00
Adiós, TLCAN: hola, USMURHSTKF
¿Tú sabes cómo fue creado Donald Trump? No, no lo inventó Walt Disney, ni salió de una película de Pixar. Según una reciente investigación en la que participaron las mejores universidades del mundo, el Presidente norteamericano surgió cuando un empresario inmobiliario visitó un laboratorio y, por accidente, fue mordido por un imbécil radiactivo. Eso lo explica todo. O al menos explica por qué el inquilino de la Casa Blanca sólo tiene una obsesión: él mismo. Así como le pone su apellido en letras doradas a todos sus edificios, también quiso ponerle su “sello” al tratado de libre comercio con México y Canadá, cambiándole de nombre nomás para darse ese gusto. Así que el TLCAN ahora se llamará USMCA, que no es el jefe de una tribu africana sino las siglas de United States-México-Canadá Agreement. El problema con el Yu Es Em Ci Ei es que no se puede bailar con la coreografía de Guay Em Ci Ei. Sin embargo, lo que más me preocupa del nuevo y complicadísimo nombre del tratado comercial norteamericano es cómo le va a hacer el pobre de Enrique Peña para pronunciarlo. ¡Le va a dar el soponcio, mi vido! Están viendo que el español se le dificulta, y van y le ponen un nombre con puras consonantes ¡y en mayúsculas! Si con “infrastructure” casi se ahorca, tratando de decir Yu Es Em Ci Ei, ¡se va a volver loco Peña!

Así que para evitarle osos al Presidente –y a nosotros los mexicanos pasar vergüenza ajena–, les propongo a los gobiernos de Trump, Peña y Trudeau cualquiera de estos nombres para el nuevo acuerdo comercial tripartita:

MURO: México Unido Repudia al Ojete del presidente gringo.

MACUSPANA: Magno Acuerdo Comercial Unificado Sensacional Para Apaciguar al Naco Americano.

PERREO: Promoción Empresarial Regional Reformada para una Economía Organizada.

CAMOTE: Comercio Americano Organizado por Trump Ególatra.

PUTO: Programa Unificado Transcomercial Operativo.

¿Qué nombre te gustó? Vamos a pedirle al presidente electo, al INE, al Senado y a la Cámara de Diputados que organicen una consulta pública nacional para que todos los mexicanos, los gringos y los canadienses decidamos juntos el nombre del nuevo TLCAN, porque eso de USMCA suena a canción de Village People.

CUAUH, GOBERNADOR

Ayer vimos oootra señal de que el mundo se va a acabar muy pronto: Cuauhtémoc Blanco, el Cuauh, el Temo, el prodigio de Tlatilco, rindió protesta como gobernador constitucional de Morelos. Si hace 15 años me hubieran dicho que aquel broncudo americanista terminaría siendo una gran figura política, seguramente me habría reído diciendo: “Sí, claro, y López Obrador será presidente, ¿no? Jajajajajaja”.

Pero, bueno, en el caso de Cuauhtémoc, como en el del diputado Sergio “El Garibaldi” Mayer, la culpa no la tienen ellos, sino quienes votaron por semejantes engendros políticos. Vaya, yo entiendo que la gente está muy harta de los políticos, pero cuando un pañal está cagado, se cambia por uno nuevo, no por una hoja de tamal.

Como sea, Cuauhtémoc Blanco apenas asumió el cargo como gobernador y de inmediato comenzó a cumplir con su promesa de reducir la delincuencia. ¿Cómo lo hizo? Le dio trabajo a sus excompañeros de equipo Isaac Terrazas y Germán Villa, lo cual significa que habrá dos americanistas menos en las calles delinquiendo.

¡Nos vemos el jueves!
27 Septiembre 2018 04:08:00
¡Qué conchas!
¿En qué momento la concha se convirtió en la obsesión nacional? En estos días he visto más gente interesada en tomarle fotos a sus conchas, en lugar de comérselas. Cuando yo era niño –uuuuuuuuh!– sólo había dos tipos de conchas: la blanca deliciosa, chiquita, bebé; y la asquerosa de chocolate. Años después, cuando los mexicanos comenzamos a sentirnos de primer mundo, surgieron las conchas gourmet que son exactamente iguales a las corrientes, nomás que no tienen cuadritos, sino que son un suave domo azucarado que inunda de sabor a vainilla la boca. Y hasta ahí estábamos dulcemente bien.

El acabose para México vino este año, y no fue sólo en lo político, sino también en lo conchístico. A alguien con una mente más retorcida que los Cheetos se le ocurrió inventar la manteconcha. ¡Qué mamá da esos consejos, por Dios! El engendro panadero supongo que pretendía rendir homenaje a la multiculturalidad mexicana al fusionar dos mundos de sabores: la mantecada o panqué –como casi todos le llamamos– y la concha.

El resultado fue todo lo contrario, pues a la concha le quitaron la posibilidad de ser debidamente rellenada de frijoles y, en cambio, le agregaron la parte del papelito rojo, que es lo que menos sabe rico de la mantecada. Pero ahí no paró la cosa, no, no, no. En México cuando hacemos algo mal, lo llevamos al extremo. ¿O por qué creen que el PRI gobernó más de 70 años? Luego de la manteconcha vino la doncha, que es la hija genéticamente modificada de la concha y la dona. Además surgieron las conchas de unicornio, las conchas veganas –perdónalos, Señor, no saben lo que hacen–, las clamaconchas que no quiero saber ni qué diablos es eso y las conchaschonchas.

Todos los días despierto con el temor de abrir este nuestro periódico y enterarme que ya existen las torticonchas, las conchas espaciales y las conchas de realidad virtual. Si los panaderos fueran sinceros, sacarían la diabeticoncha, la concha que te garantiza tener diabetes comiéndote una todos los días.

¿Cómo llegamos a esto? Lo más fácil siempre es echarle la culpa al Gobierno, y en esta ocasión es exactamente igual. Si algo ha caracterizado a los políticos mexicanos es su capacidad para la concha. ¿Qué la delegación Iztapalapa lleva desde la fundación de Tenochtitlan sin agua potable? Los gobernantes hacen concha y sólo se aparecen por ahí cuando tienen que pedir el voto. ¿Qué la gente está harta de ver cómo se gasta el dinero público en grandes sueldos, lujos y asesores? Los diputados de Morena hacen concha y se rebajan tantito el salario pero se mantienen todos los demás privilegios.

¿Que el país se está incendiando y no se ve que alguien sepa cómo diablos devolverle la tranquilidad a los mexicanos? Enrique Peña Nieto hace concha y mejor se pone a hacer corazoncitos. Pensando en todo esto, propongo que la concha se convierta en el nuevo escudo nacional. Seguramente le tendremos mayor respeto que al águila y a la serpiente.

LA TRAMPA

No todo el que hace algo bueno está actuando bien. Resulta que Javier Duarte decidió declararse culpable del delito de lavado de dinero, lo cual sería fantástico si no fuera porque, en realidad, es sólo una estrategia de sus abogados para reducirle la condena. Es como cuando entró un ladrón a robar a una casa en pleno día y se encontró a una pareja en la cama. El señor le suplicó:

–¡Por favor! Toma todo lo de valor que quieras, si quieres mátame, pero por tu mamacita, por la virgencita, por favor desátala a ella y déjala que se vaya.

–¿Tanto así amas a tu esposa?
25 Septiembre 2018 04:06:00
¡No tienen abuela!
¿No les pasa que extrañan 521 veces al día a una persona? A mí tampoco. Pero de eso no quiero hablar, sino de lo que sucedió el otro día en un pueblo. Allí se llevó a cabo un juicio y resultó que la primera testigo era una abuela de unos 75 años. Al sentarla en el banquillo, el abogado le preguntó:

–Doña Gloria, usted conoce a todos en el pueblo, incluido al acusado, ¿no es así?

–Así es –respondió la abuela.

–Por ejemplo, ¿usted me conoce?

–Claro que lo conozco, y la verdad no sé si cometió el delito del que lo acusan. Yo sé reconocer cuando alguien está maleado, y su cliente no parece tan malo como dicen. Lo que sí le puedo decir con toda certeza, abogado, es que estoy muy decepcionada de usted. Nunca fue a visitar a su abuela en sus últimos años de vida. Y a sus papás sólo los va a ver cuando no encuentra quién le cuide a los niños. Ahí andan los pobres haciéndose cargo de los cinco chamacos que tuvo con tres mujeres, porque usted es un caliente que no sabe estarse quieto y por eso lleva tres divorcios.

–Este, bueno, yo –tartamudeó el abogado sin saber qué decir y le aventó la bolita al fiscal–. De mi parte es todo, dejo la testigo a la parte acusadora.

–Muy bien –dijo feliz el fiscal tras la paliza a su oponente, por lo que confiado en ganar más puntos también le preguntó a la señora–. ¿Y a mí me conoce, doña Gloria?

–¡Uy, por supuesto! Lo conozco desde que era un adolescente y déjeme decirle que si sus padres vivieran, se volverían a morir de la vergüenza. A pesar del traje tan bonito que lleva, es usted un vagabundo que duerme en su coche y, a veces, en hoteles de paso. Mire, hasta acá me llega el olor del Tonayán que se desayunó hace rato. Menos mal que no es usted el abogado defensor, porque si así fuera, ese pobre hombre, el acusado, terminaría fusilado siete veces y luego lo obligarían a cumplir dos cadenas perpetuas.

–Esteee –intentó responder algo el fiscal, pero se había quedado sin palabras, fue entonces que, milagrosamente, intervino el juez.

–¡Basta! A ver, el abogado defensor y el fiscal acérquense a mi escritorio –cuando ambos llegaron con el juez, éste tapó el micrófono y les dijo con severidad–. A ver, pendejos, si alguno de ustedes dos se atreve a preguntarle a la abuela si me conoce ¡lo mando fusilar!

En México los políticos no tienen abuela. Se nota a leguas que de chiquitos no tuvieron cariño, alguien que los apapachara y los echara a perder. Pero sobre todo no tuvieron a alguien que de grandes les dijera sus verdades, como hacen las abuelas. Sólo ellas son capaces de decir las cosas menos apropiadas con el tono de una caricia. Una abuela le habría dicho a Enrique Peña: “Ay, Quique, ¿no te cansas de ser la burla de todos?”. Y, de haberla tenido, su abuela le habría dicho a López Obrador: “Mira, Andresito, no seas necio, entiende que no estás hecho para ser presidente. Mejor tómate este chocolatito”. Sólo una abuela podría haber metido en cintura a Fernández Noroña diciéndole: “Mijito, hacer berrinches después de los 8 años no es de gente decente. ¿Y si mejor te pones a trabajar?”. ¿Qué le diría su abuela a Olga Sánchez Cordero? “Ay, mi niña tan bonita, ¿a ti habría gustado ser inteligente, verdad?”. Yo por eso sí tengo abuela, se llama Emma y hoy cumple 90 años, pero ella insistirá en que son menos y me dirá: “¿Cómo es posible que a tu edad andes escribiendo esas payasadas? A lo mejor ya es hora de que consigas un trabajo de verdad, milito”.

¡Nos vemos el jueves!
20 Septiembre 2018 04:09:00
¡Joder, Belinda!
Pues con la novedad de que la cantante Belinda no es mexicana, sino española. Y aunque eso podría ser suficiente castigo, en realidad lo peor no es eso, sino que al apoyar a Andrés Manuel López Obrador en la campaña ¡Belinda violó la ley!

Y no lo estoy inventando yo, no vayas a creer: se trata de una resolución del mismísimo Tribunal Electoral. Originalmente, la denuncia la presentaron unos perredistas porque se utilizó electoralmente unos apoyos a damnificados del sismo. En ese asunto participó la cantante al lado de candidatos de Morena.

Cuando los magistrados se pusieron a revisar los hechos, descubrieron que Belinda –¡jolines!– en realidad tiene la nacionalidad española y vive en México, pero como extranjera. Y tooodos sabemos que los extranjeros tienen prohibido meterse en los asuntos políticos de los mexicanos.

Así que al andar apoyando públicamente a AMLO, Belinda se metió en una bronca más grande que cualquiera de las telenovelas en las que ha salido.

El hecho de que Belinda sea española no la exculpa de otro delito gravísimo: haber cantado la canción del El Baile del Sapito. Los magistrados del Tribunal Electoral ordenaron que la Secretaría de Gobernación tome las medidas “pertinentes” en contra de la cantante por haber violado la ley.

Si me permiten, yo podría sugerir algunos castigos para esta delincuente electoral: que la casen con Gerardo Fernández Noroña, o que la obliguen a escuchar un discurso completo de Martí Batres, o que le enseñe a hacer corazones con las manos a Enrique Peña, o que le encomienden explicarle a AMLO la diferencia entre crisis y bancarrota. Si yo fuera, preferiría irme a la cárcel.

¿Cómo dice que dijo?

El otro día el viejito chulo se puso como loco (más) sólo porque varios grupos empresariales salieron a decirle que estaba confundiendo la magnesia con la ortodoncia. Resulta que AMLO dijo que no iba a poder cumplir todos sus compromisos, porque el país según él, está en bancarrota.

Apenas lo dijo, todos salieron a responderle que se comiera su cocol, pues México en realidad está en crisis pero no está quebrado. Tan es así que sigue pagando sus deudas, no debe una sola quincena a los burócratas y las inversiones siguen llegando al país.

Obviamente al nuestro santísimo señor de Macuspana no le gustó nadita que le llevaran la contraria. Dijo que lo habían mal interpretado, que lo que en realidad quiso decir fue que el país arrastra desde hace años una crisis no sólo económica, sino de inseguridad, de corrupción, de atraso y de pobreza, que lastima a toda la gente. Y así sí, tiene toda la razón.

El problema es que López Obrador quería decir una cosa, pero dijo otra. ¡Y luego nos echa la culpa!

AMLO está como aquel tipo que iba en su coche, estaba perdido, se acercó a la esquina, bajó la ventanilla y le preguntó a un tipo que estaba esperando el autobús:

–Disculpe, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 2 de la tarde comer con un amigo, pero llevo media hora de retraso y no sé dónde estoy.

–Claro que sí –le dijo el de la banqueta– se encuentra usted en un coche azul, a unos 7 kilómetros del centro de la ciudad, a cuatro cuadras de un mercado público y hoy no se esperan lluvias.

–Oiga, usted es ingeniero, ¿verdad? –le dijo el del coche.

–Sí, claro, ¿cómo lo adivinó?

–Muy fácil: porque todo lo que me ha dicho es “técnicamente correcto”, pero “prácticamente inútil”, pues sigo perdido, llegaré tarde y la información que usted me dio no me sirve para nada.

–Oiga, y usted es Andrés Manuel López Obrador, ¿verdad?

–¡Ah, caray! ¿Cómo lo supo?

–Pues porque no sabe dónde está, ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón, ¡el pendejo soy yo!
18 Septiembre 2018 04:07:00
Te voy a extrañar
¿Qué tan difícil es formar un corazón con las manos? Pues ni eso pudo hacer Enrique Peña Nieto en su último grito de Independencia. Antes me indignaba nuestro Presidente, luego me daba lástima y hoy, de plano, ya me provoca ternurita. Como dice Ricardo O’Farrill: al pobre cabrón no le sale nada bien. Desde que no supo decir el nombre de tres libros cuando era candidato, su Gobierno ha sido una colección de tropiezos digna de Mr. Bean o tal vez de Chespirito.

Se casó con “La Gaviota” que porque le daba buena imagen, y gracias a ella el expediente de la Casa Blanca se convirtió en un escándalo.

Invitó a expertos internacionales a participar en las investigaciones sobre los 43 de Ayotzinapa, ¡y terminaron echándole la culpa a él y no a los narcos!

Trajo a Donald Trump a México, para que le bajara a sus ataques como candidato y lo único que obtuvo fue más groserías del gringo y, pa colmo, el desprecio de los mexicanos.

¿Le sigo? Quiso darle al PRI una imagen más ciudadana y menos corrupta, por lo que postuló a José Antonio Meade a la Presidencia. Meade obtuvo la peor votación que ha obtenido un priista.

Logró sacar al PAN de Los Pinos y le va a entregar la Presidencia a Andrés Manuel López Obrador.

Y el sábado pasado, en la ceremonia del Grito de Independencia se quiso ver muy millennial saludando al público con la señal de un corazón, ¡y no supo hacerla! Si no has visto las fotos, te cuento que, en lugar de juntar los pulgares apuntando hacia abajo y flexionar el resto de los dedos para formar el dichoso corazón, Peña puso el índice sobre el pulgar, el otro pulgar sobre el anular, cruzó el codo sobre la rodilla, se mordió la oreja y lo único que logró fue algo parecido a un jitomate. O a Plutón. O a la cabeza de un perro bóxer. Vaya, hasta podría decirse que formó con las manos un conejo o un barco, pero nunca un corazón. Aunque sea por eso, te vamos a extrañar Enrique Peña. Por todo lo demás, no.

La Constitución

Muy molesta, le dice una señora a su marido:

–¿Por qué tú estás flaco y yo estoy gorda si comemos lo mismo, viejo?

–Es por nuestra constitución.

–¡¡¡Ah, chingá!!! ¿Y en qué artículo dice que yo debo ser la gorda?

Ayer entró en vigor la primera Constitución de la Ciudad de México, con lo que la capital, se supone, dejará de ser una entidad de segunda para equipararse al resto de los estados. Así que, fuereños, ya no podrán hacernos menos a los chilangos.

La flamante Constitución tiene algunos artículos polémicos, otros escandalosos y algunos realmente interesantes. Veamos cinco de ellos.

1. El primer artículo establece claramente que las quesadillas pueden ser con o sin queso. Ya no está a discusión el asunto. A partir de ahora, la ley respalda que se les llame quesadillas, y no tacos, aunque no tengan queso.

2. Cualquier tipo de comida puede meterse entre dos panes. La constitución chilanga eleva a rango de ley el derecho de todos los habitantes de esta ciudad para hacer tortas de lo que les venga en gana. Además, la torta de tamal se convierte en especie protegida y emblema de la ciudad.

3. Se aprueba el uso de mariguana medicinal, pues solo estando pacheco se puede vivir en esta ciudad tan caótica.

4. Se vuelve obligatorio el acucarachamiento. Todos los fuereños que vengan a vivir a CDMX, tendrán que pasar por dicho proceso de volverse cucarachas debido a la contaminación del aire, al agua medio potable, a las bacterias en las comidas corridas y al hornazo en el Metro. Hasta ayer acucaracharse era opcional, hoy es requisito indispensable quien quiera vivir aquí.

5. Queda estrictamente prohibido que los fuereños que residan en la capital se burlen de los chilangos cuando estos se quejen del frío, el calor o las lluvias. En aras de la sana convivencia, ya nadie podrá decirle a los chilangos: “¡No seas chillón! Calor los 40 grados que se sienten en Monterrey”; “¡Uy!, ¿con este frío te tapas? No aguantarías ni media hora en Chihuahua una mañana de enero”; “¡No sea choto, chilango! Esto es un chipichipi. Si quieres ver lluvias en serio, te llevo a Villahermosa”.

¡Nos vemos el jueves!
13 Septiembre 2018 04:00:00
¿Trajiste tóper, Rosario?
¿Cómo diablos le hizo Rosario Robles para no darse cuenta de que le estaban transando 700 millones de pesos? La secretaria de Sedatu debe ser la única mujer en el mundo que no cuida el dinero.

A mí me faltan 200 pesos de la quincena y de inmediato el alto mando me aplica una auditoría peor que las del SAT. ¿Cómo puede decir la experredista que no supo cómo es que todo ese dinero fue sustraído por medio de empresas fantasma y fue movido a cuentas falsas? Si lo que dice es cierto, me preocupa, porque significa que el Gobierno puso a una persona inepta a cargo del manejo de los más importantes y caros programas sociales.

‘Ora que si lo que dice es mentira y sí sabe cómo, dónde y qué pasó con la lana, pues la preocupación crece porque significa que el Gobierno puso a una auténtica ladrona a cargo del manejo de los más importantes y caros programas sociales.

Ya no sé qué es peor: que sea una tonta con poder o que sea una ladrona con poder.

Lo peor del asunto es que la señora nomás no se ayuda.

En lugar de salir a aclarar de manera precisa, con peras y manzanas (o mandarinas para estar a tono con la temporada), lo que hizo Rosario Robles fue decir que no hay pruebas de que se haya clavado esa lana.

Ojo: no dijo que la transa no haya existido. Simplemente dijo que no hay pruebas de que ella la haya hecho. “Señor juez, no hay testigos de que yo sea el ladrón, porque a la persona que le quité este reloj es ciega”.

Cuando Chayito se unió al equipo de Enrique Peña Nieto, se hizo famosa la frase: “Aguanta, Rosario”. Eso lo dijo el Presidente cuando en aquella época Robles enfrentó una serie de críticas por alguna otra transa.

Hoy el sexenio está acabando y no solo eso: el Gobierno peñista está muerto. Así que ya no hay nadie que defienda a Rosario Robles, por lo que tendrá que enfrentar y responder a todas las investigaciones que ya se están enderezando en su contra. AMLO siempre dijo que amor y paz y que no habría cacería de brujas, sin embargo, todo indica que con Rosario Robles hará una honrosa excepción.

Por lo pronto, ya dijeron los senadores de Morena que van a revisar hasta el último centavo de sus cuentas y la van a obligar a comparecer ante un Congreso que ya no controla el PRI. Ojalá que Chayito le entre al Tupper Challenge y se lleve su propio tóper, porque le van a dar hasta para llevar.

Pero con eso de que tiene más vidas que un gato, a ver si Rosario Robles no sale con una explicación como la de aquella viejita que iba manejando a toda velocidad hasta que la detuvo un oficial de tránsito.

–Buenas tardes, señora, usted iba a exceso de velocidad. Me muestra su licencia, por favor.

–Se la mostraría, pero es que no tengo. Me la retiraron hace 4 años por manejar borracha.

–¡Ah, caray! Déjeme ver los papeles del vehículo.

–¡Uy, no! Tampoco los tengo. Es que me robé este auto.

–¿¿¿Lo robó???

–Sí y además maté y corté en cachitos al dueño.

–¿Pero cómo que lo descuartizó?

–Sí, ahí traigo en la cajuela las piernas, las manos, la cabeza y parte del tórax.

–Ponga las manos donde pueda verlas y no se mueva de ahí –le ordenó el policía que, entre sorprendido y espantado, pidió de inmediato refuerzos.

En MENOS DE cinco minutos llegaron cuatro patrullas y de una de ellas bajó el comandante.

–Señora, soy el jefe de la Policía.

–Mucho gusto, comandante. ¿Hay algún problema?

–Por favor, abra la cajuela, señora. –ordenó el comandante, la señora lo hizo y estaba vacía. No había ningún muerto. El comandante desconcertado le preguntó:

–¿Este es su auto, señora?

–Sí, señor policía, aquí está la tarjeta de circulación.

–¿Y su licencia de conducir.

–Aquí la tiene, comandante.

–Gracias, señora, usted disculpe. Es que el oficial me dijo que había robado el auto y matado al dueño, que por eso no tenía los papeles y ni siquiera traía licencia.

–Ya ve cómo es de mentiroso este policía –dijo la anciana–. Le apuesto a que también le dijo que iba a exceso de velocidad. Ya no se puede confiar en nadie, deveras.

¡Nos vemos el domingo!
11 Septiembre 2018 04:07:00
Hablemos de traiciones
Si le das una pistola cargada a un chimpancé, no te puedes quejar de que el simio provocó una masacre. Lo mismo pasa con Cuauhtémoc Blanco y Morena: los del partido de AMLO no se pueden quejar de que el “Temo” juegue rudo, pues ellos mismos sabían que no estaban postulando como candidato a un monje budista, sino a un americanista.

Resulta que la presidenta de Morena, la señora del tinte permanente Yeidckol Polevnsky, está muy enojada porque Cuauhtémoc Blanco cometió la osadía de no darle chamba a uno de sus consentidos y tampoco le regaló la mitad de las secretarías de su Gobierno a Morena. Originalmente, los lopezobradoristas pretendían que el próximo gobernador de Morelos incluyera en su gabinete a Rabindranath Salazar, no porque sea bueno en algo, sino porque es un cuadro de Morena y lo quieren algún día de gobernador.

Yo no sé si López Obrador le pidió realmente a Cuauhtémoc que le diera chamba a Rabindranath y si también le exigió la mitad del gabinete. No lo dudo, pero no lo sé. Supongo que Yeidckol sí lo hizo. Pero haya habido un pacto o no, la realidad es que el ídolo de Tlatilco les aplicó la “cuauhtemiña” y les robó el balón del gabinete quedándose con todos los cargos para sus cuates.

Bien dicen que sólo los amigos traicionan. Un enemigo no te va a traicionar, porque no tiene ese poder sobre ti. La traición es dolorosa porque no te la esperas. Te traiciona la persona en la que confiaste, aquella en la que creías. Dicen que una traición duele más que un balazo. Eso me dijo el primo de un amigo.

Pero, bueno, así es esto: en la política la traición es inevitable, a veces necesaria. Por eso los políticos dicen que quien se va de su partido, es un traidor; pero quien deja su partido para venirse de este lado, en realidad es un demócrata.

Cuando Blanco rompió con quienes lo hicieron alcalde, todos en Morena lo llamaron demócrata. Cuando ganó la gubernatura, lo calificaron como un héroe. Hoy que les agandalló los cargos, lo llaman traidor.

Por lo visto a Polevnsky se le olvidó aquel pasaje de las escrituras en el que Jesús se muestra preocupado por la degradación de la humanidad y la pérdida de valores, especialmente por el consumo de drogas. Debido a eso, le pidió a sus discípulos recorrer el mundo y traer muestras de todas las drogas posibles para saber por qué las personas estaban corrompiendo su alma con esas sustancias del diablo.

Uno a uno fueron llegando los discípulos y Jesús los recibía efusivo. Toc, toc.

- ¿Quién es? –preguntó Jesús–

- Soy Marcos.

- ¿Y tú qué traes Marcos?

- Traigo mariguana, señor.

- Pasa, pasa. ¿Quién es?

- Soy Pedro, señor.

- ¿Y qué traes a la reunión?

- Traigo coca colombiana, señor.

- Muy bien, pasa. Otra vez tocan

- Soy Juan, maestro.

- Hola Juan, ¿qué me trajiste?

- Traje peyote de México...

- Pasa, por favor. ¿Quién es?

- Soy Judas.

- ¿Y qué traes, Judas?

- ¡¡¡TRAIGO A LA DEA, CABRONES!!! –respondió el traidor discípulo– Todos están arrestados. Agentes, el barbón es el líder. ¡Páguenme la recompensa!

Y ahora, como despedida, una hermosa historia de amor con final trágico: Ella le dijo a él, “a nuestra relación le hace falta magia”. Acto seguido, desapareció de su vida.

¡Nos vemos el jueves!
06 Septiembre 2018 04:00:00
¡Salió baratísimo!
Si yo fuera dirigente del Partido Verde, pondría un restaurante de carnitas porque sus militantes son políticos puercos, marranos y cochinos. Y hasta parece que les da orgullo ser la pus de la caca, la costra de la bacinica, pues siempre encuentran algún pretexto legal para justificar sus transas. Ahí tienes por ejemplo, el caso de los cinco diputados verdes que se pasaron a Morena. ¿Para qué querría el partido de Andrés Manuel López Obrador a esos mugrosos? Pues simple y sencillamente para tener 252 diputados, que son la mitad más de los 500 que integran la Cámara. Con esa mayoría absoluta, Morena ya puede aprobar lo que quiera sin tener que negociar con el resto de los partidos. Y, claro, para eso sirve tener una mayoría: ¡para usarla! Pero una cosa es ganar esa mayoría en las urnas y otra, muy diferente, comprarla. ¿A cambio de qué recibió Morena esos cinco diputados? Pues a cambio de aprobar la licencia como senador de Manuel Velasco para que regrese a Chiapas como gobernador, por solo 3 meses. Quién sabe qué diablos quiere clavarse Velasco en esos 3 meses que tanto interés tiene en regresar. Por ahí dicen que quiere quedarse con una bolsa megamillonaria que le entregará el Gobierno federal, por tratarse de un estado tan pobre. Eso dicen. Pero, bueno, el caso es que con tal de cumplirle el caprichito a la güereja, el PVEM le pasó esos cinco diputados a Morena y su grupo pasó de 16 a 11 legisladores. Por supuesto, el coordinador de los diputados verdes, Arturo Escobar, explicó la transa de la manera más cínica posible. Dijo que el trueque no fue a cambio de la licencia de Velasco, sino de que Morena apoyara las propuestas del PVEM para combatir el cáncer infantil. Ay, no ma... ¡Ahora resulta! Ya busqué hasta debajo de la cama y no encuentro a un solo pendejo que le crea a Escobar. Los mismos que se han dedicado a transar con todos los partidos, los que se vendieron primero al PAN, luego al PRI y ahora a Morena, quieren hacernos creer que, ¡milagro!, se volvieron más buenos que pan Bimbo sin orillita, más santos que El Enmascarado de Plata y más adorables que un video de gatitos en internet. Ese cinismo de los verdes ya no sorprende. Lo que sí sorprende es que Morena se esté aliando con esta clase de basura. Bueno, supongo que en realidad el nuevo partido en el poder lo que hizo fue una inversión para sacar adelante el proyecto de AMLO. Eso me hace pensar que los de Morena conocían la historia de aquella señora muy guapa y elegante que iba en su Audi, cuando de pronto se le acercó una mujer con aspecto de indigente a pedirle dinero. La señora sacó un billete de 100 pesos y le dijo:

–Si te diera este dinero, ¿saldrías con tus amigas y lo gastarías todo?

–Doña, a ver, ¡no tengo amigas!

–¿Y no irías a las tiendas?

–¡No me dejan entrar!

–¿Y al salón de belleza?

–Señora, usted está más loca que yo. No sé cómo es una peluquería. Es más, ¡ni me peino!

–Bueno, te voy a dar el dinero, pero sube al coche que quiero que comas conmigo y con mi marido.

–Ay, señora, qué buena es usted, pero me da pena: hace días que no me baño y huelo muy mal.

–No importa, de hecho es mejor. Quiero que mi esposo vea como se ponen las mujeres cuando: ¡No salen con amigas!, ¡no van de compras! y ¡no van a la peluquería! A ver si el cabrón de mi marido ahora sí entiende que la mujer no gasta... ¡invierte!

¡Nos vemos el domingo!
04 Septiembre 2018 04:00:00
¡No se pelien!
“¡No se pelien, muchachos!”, era la frase que utilizaba la subdirectora Martha para tratar de poner fin a alguna madriza de las que siempre había en la primaria. La señora creía que con decir “¡No se pelien!”, por arte de magia los dos chamacos iban a dejar de romperse el hocico, se iba a levantar del suelo, a darse la mano civilizadamente y luego a compartir la torta en el recreo. Por supuesto el “¡No se pelien!” nunca funcionó, pero se nos quedó grabado a todos los que pasamos por el glorioso Instituto Durango. Me acordé de la maestra Martha porque ayer el prefecto electo, Andrés Manuel López Obrador, salió con la misma cantaleta: “¡No se pelien!”. Se los dijo a los diputados, luego de que en el primer día de la Legislatura, se dieran hasta con la cubeta. “Que se pongan de acuerdo, que haya armonía, que no haya pleitos, porque se necesita la reconciliación nacional para sacar adelante a México”, dijo AMLO, el mismo que desde 2006 se ha dedicado tooodo el tiempo a dividir a la gente, a generar odio contra el Gobierno, a inventar historias como la de “la mafia del poder” sólo para convertirse en Presidente. ¡Y ya lo logró! Pero, por lo visto, Andy Panda no entiende que esas broncas que se ven en el Congreso son las que él mismo sembró. Y esos problemas no se arreglan, como pensaba la subdirectora Martha, solamente diciendo “¡No se pelien!”.

Y más le vale a López Obrador que entienda pronto, porque de lo contrario se le va a ir su sexenio creyendo que puede resolver todo y sin resolver nada. Es importante entender bien las cosas, pues de lo contrario le puede pasar lo mismo que a Noé, el conserje del zoológico. Resulta que un veterinario estaba revisando a la gorila y descubrió cuál era el mal que le aquejaba. Fue con el director y le dijo:

–Este animal lo que necesita con urgencia es que le hagan el amor.

–¿Con urgencia? –dijo preocupado el director– Pero eso es imposible: el gorila macho que compramos nos llega hasta dentro de dos meses.

–Pues si la gorila no tiene sexo pronto, se nos va a morir.

–No, no, no. Eso no lo podemos permitir. La gorila es una de las mayores atracciones de este zoológico. La gente viene hasta del extranjero a verla. Algo tenemos que hacer para salvarla.

–¿Y si le decimos a algún empleado del zoológico que le haga el paro? ¿Conoce a alguno lo suficientemente caliente como para echarse a la gorila.

–¡Claro! Ahí está Noé el conserje –dijo el director aliviado y fueron con el tal Noé al que le plantearon lo siguiente– Mira, Noé, necesitamos que nos ayudes.

–A ver, dígame.

–¿Qué te parece tener sexo con la gorila por 10 mil pesos?

–¡Híjole!

–¡Por favor! El zoológico te lo agradecerá.

–Bueno, pero con dos condiciones.

-Claro, ¿cuáles son?

–La primera es que nada de fotos ni videos. No quiero que al rato me vuelva yo viral en las redes sociales. Ya ve cómo son de cábulas los compañeros.

–Muy bien, nada de fotos ni videos. ¿Y la segunda?

–Pues que los 10 mil pesos me los vaya descontando de a 200 quincenales porque ando bien roto.

Que tiemble de nuevo

Hace un año, cuando ocurrió el temblor, decían que la gente había despertado, que de las ruinas de los edificios había nacido una nueva conciencia ciudadana. ¡Ajá! Sí, cómo no. A ver, ¿fuiste a votar el domingo a la consulta de Presupuesto Participativo 2019? Si sí fuiste, felicidades: a ti sí te importa tu ciudad y te involucras en las cosas que valen la pena. Si no fuiste a una de las 2 mil 562 mesas de votación o ni siquiera te enteraste, te pido un favor: luego no te quejes.

¡Nos vemos el jueves!
30 Agosto 2018 04:00:00
¿Manuel o Manuela?
El que ya no se sabe para qué lado batea es el chiapaneco Manuel Velasco. ¿Es senador o es gobernador? Aunque la Constitución de México lo prohíbe, es ambas cosas. Así como en el mundo hay gente bisexual, Velasco vendría a ser algo así como bipolítico, pues trae metida la investidura de gobernador y ahora también porta el fistol de legislador.

Lo peor del asunto es que su doble cargo no es derecho, pero es legal. Por un lado encontró una rendija en la ley electoral para poder ser candidato al Senado sin dejar de ser gobernador. (Y cuando digo rendija me refiero a una resolución del Tribunal Electoral más jalada que la película del Megalodón). Y por el otro, torció la ley en Chiapas para que le permitieran ir a asumir el cargo en el Senado, pedir licencia y regresar a despachar en el Gobierno estatal pese a pertenecer a otro poder completamente diferente.

Es como si el presidente de la Coca Cola fuera al mismo tiempo cajero en el Oxxo (con perdón para el presidente de la Coca Cola y a los cajeros del Oxxo por compararlos con políticos).

Pobre José José: jamás se imaginó que el dilema de ¿gavilán o paloma?, Manuel Velasco lo resolvería siendo gavilán y paloma.

‘¡Usted disculpe!’

En las páginas de nuestro periódico encontrarás la noticia de que policías de la Ciudad de México detuvieron al hijo de “El Señor de los Cielos”, lo reconocieron, pidieron instrucciones a sus superiores sobre qué hacer con él, ¡pero lo dejaron ir! ¿Y por qué soltaron a Vicente Carrillo Leyva? Que porque presentó una identificación con otro nombre. Si pudiera poner aquí el emoji del tipo que se tapa la cara como diciendo “¡ay, qué brutos!”, lo pondría.

De toda esta historia no sé qué me resulta más sorprendente. En primer lugar, la buena memoria de los policías. Hemos visto miles de retratos hablados de sospechosos y no conozco a nadie que haya reconocido a uno solo. Es como las fotos de los ladrones que ponen en los bancos: “Si lo ve, denúncielo”. Si lo veo, ni lo reconozco, la verdad. Pero, bueno, hay que aplaudirle a los policías por haberlo reconocido.

En segundo lugar me sorprende que los altos mandos de la Policía hayan pedido detener a Carrillo Leyva, pues en realidad no existe ninguna orden de aprehensión en su contra. ¿Como para qué lo querían aprehender? ¿Para que les explicara quién es quién en la telenovela del Señor de los Cielos? ¿Siguen extrañando al Chacorta o qué?

Y en tercer lugar, por supuesto, me sorprende que los policías ¡lo hayan dejado ir! Si ya lo reconociste y ya te dijeron que lo detengas, tendrías que ser muy bruto para creer que Carrillo Leyva se llama “Andrés Favela” como decía en su identificación. A menos, claro, que el hijo del narco no les haya enseñado esa credencial, sino otra:

–¡Uy, joven! Usted se parece a un narco.

–No, oficial, me confunde.

–No, a mí no me engaña, usted es el hijo de Amado Carrillo.

–No, no. Mi nombre es Diego Rivera.

–A ver, identifíquese.

–Mire, oficial, aquí tiene.

–Oiga, pero este es un billete de 500.

–Sí, pero ahí dice que soy Diego Rivera, ¿verdad?

–No me entendió, joven. Le estoy diciendo que este es sólo un billete de 500 pesos. Échele más, ándele, échele más hasta que me convenza.

–A ver, ahí van mis identificaciones de Diego Rivera. Son todas las que traigo.

–¿Ahora sí me cree?

–¡Uy, joven! Con esto hasta le creo que es Frida Kahlo. ¡Aváncele, aváncele!
28 Agosto 2018 04:06:00
Pobre líder rico
¿Te has preguntado para qué sirven en México los sindicatos? Quiero creer que hay excepciones, pero la gran mayoría sirve para una sola cosa: hacer millonarios a sus dirigentes. Bien me lo decía mi madre: “No estudies una carrera, métete de dirigente sindical”; pero no, en lugar de hacerle caso, ahí va el baboso a estudiar periodismo. Y si no me crees, veamos algunos de los más importantes sindicatos de México:

En primerísimo lugar está el sindicato de maestros, que desde 1988 hasta 2012 fue dirigido, como si fuera de su propiedad, por Elba Esther Gordillo. En esos 24 años, la maestra se hizo de una fortuna que ya la quisiera Carlos Slim para un fin de semana en Acapulco. No le bastaron las mansiones en San Diego, las compras en Houston, las vacaciones en Europa, las obras de arte y los penthouse en Polanco, ¡hasta un partido político se compró la señora! Dicen que el dinero, como el alcohol, en exceso apendeja y Elba Esther se sintió más poderosa que Dios, por lo que terminó en la cárcel como una venganza política de Enrique Peña y del PRI. Y ahora que el manto bendito de AMLO le ha limpiado todos sus pecados, ya está moviéndose para recuperar el control del SNTE y, por supuesto, de todo el dinero que maneja el sindicato. Y se entiende: esas cirugías plásticas no se pagan solas, las pagan los maestros con sus cuotas.

Luego está el sindicato de petroleros, que encabeza Carlos Romero Deschamps, que si no fuera sindicalista seguramente sería protagonista de un programa sobre mafiosos italianos en Blim (no le alcanza para llegar a Netflix). Este sujeto es un auténtico hampón, o tal vez habría que decir tampón, pues es un auténtico chupasangre, ya que no se conforma con las cuotas de los sindicalizados. No, señor, Romero Deschamps es también un próspero empresario gracias a que obtiene jugosos contratos ¡de Pemex! Resulta que los trabajadores petroleros tienen varias empresas que le venden servicios o productos a Pemex, lo cual les deja más dinero que un pozo petrolero.

Y lo peor no es eso: al angelito tú y yo le pagamos un sueldazo desde hace muchos años, ya que ha pasado de senador a diputado, ida y vuelta, una y otra vez. Y en todos esos años no ha presentado una iniciativa que valga la pena ni ha dado un debate memorable, pero, eso sí, ha cobrado puntualito cada una de sus quincenas, sus bonos, sus moches y todo aquello que integra el botín de los legisladores.

Y así llegamos a uno de los casos más extraños del sindicalismo mexicano: el ferrocarrilero. Resulta que su líder es Víctor Flores, que empezó como golpeador, siguió como golpeador, llegó a la cumbre como golpeador y como dirigente del sindicato hasta patrocina golpeadores profesionales, pues resulta que organiza funciones de lucha y box con cargo a las cuotas sindicales. Hasta un torneo hicieron con su nombre. Víctor Flores es como ese tío que ve con ojos libidinosos a todas sus sobrinas. A pesar de sus 123 años de edad, tiene el cabello negro azabache, con un corte tipo los Beatles (o Tizoc, para que me entiendas) con todo y fleco cubriéndole la frente. Quiero pensar que ese es realmente su cabello, porque nadie, ni borracho, sería tan tarado de pagar por una peluca tan ridícula. ¿O sí? Bueno, pues el caso es que Víctor Flores se acaba de reelegir como líder del sindicato para otros 4 años, con lo cual llegará a 27 años al frente del gremio. Lo curioso del asunto es que el sindicato ferrocarrilero supuestamente tiene 18 mil agremiados, a pesar de que en México ¡ya ni hay ferrocarriles! En realidad, el sindicato vive de los jubilados y liquidados de lo que fue Ferronales y poco o nada tiene qué ver con los pocos trenes que hoy quedan en el país. Como quien dice, al sindicalismo mexicano se lo llevó el tren… de la corrupción.

¡Nos vemos el jueves!
23 Agosto 2018 04:08:00
El osito Duarte
Vivo en un país en el que puedes crear una red de empresas fantasma para desviar 438 millones de pesos de todos los mexicanos, y la PGR dirá que no tiene pruebas para acusarte de crimen organizado. En este mismo país, te robas dos gansitos y, ahí sí, te atrapan de inmediato y a la cárcel vas a dar.

¿Te has fijado que lo peor de México somos los mexicanos? En estos días hemos visto ejemplos clarísimos de que lo peor que le pudo pasar a este país fue que llegáramos nosotros. En primer lugar está el infeliz empleado de Bimbo que se hizo famoso porque fue atrapado en video, en el momento en que le roba a un anciano la mercancía que él mismo le estaba entregando. Al mejor estilo de los políticos mexicanos de “dos para ti y uno para mí”, el repartidor de Bimbo y Marinela va acomodando los panques y los gansitos en los anaqueles y, de paso, se va guardando algunos dentro de la chamarra. ¡Ahora lo entiendo todo! Yo siempre me preguntaba: ¿por qué estos güeyes siempre andan tan tapados aunque haga mucho calor? No era porque trajeran prendido el aire acondicionado para tener en buen estado los chocotorros. No, no, nada de eso: era para robarse el producto que ellos mismos repartían. Con este descubrimiento, queda resuelto ese gran misterio de la infancia de todos nosotros: nadie entendía cómo era que de pronto aparecían en la colonia camionetas de Marinela o Bimbo vendiendo baratísimos sus productos. No era oferta, ¡era el botín! Obviamente Bimbo ya salió a aclarar que este desgraciado no representa a la empresa, lo dio de baja y lo entregaron a las autoridades. No sé cuál sea la pena por robarse los pastelitos que se clavó, pero ojalá que vaya a la cárcel por abusar de aquel anciano y que ahí refundido en la celda se le aparezca el gansito Marinela para decirle: ¡Recuérdame!

Vamos al otro ejemplo de los malos mexicanos. Si creían que no había ser más despreciable que el papá de Luis Miguel es porque nunca le habían puesto atención al procurador Alberto Elías Beltrán. A este sujeto, que se las da de gran jurista, le ha tocado el triste papel de ser quien le abra la reja a Javier Duarte. Yo supongo que el titular de la PGR va a necesitar un buen cirujano plástico, pues no creo que tenga cara para ver a sus hijos luego de haberle retorcido el pescuezo a la justicia para aligerar los cargos contra el exgobernador de Veracruz. Porque ahora resulta, según el procurador, que pese a todo lo que nos han dicho, pese a los ranchos, las casas en Houston, los documentos falsos, pese a las empresas fantasma y pese a los millones en cuentas en el extranjero, pese a todo eso... ¡no tienen pruebas contra Duarte! Ya busqué en Google y ni siquiera ahí encontré a un pendejo que les crea. Según esto, no hay manera de demostrar que el priista incurrió en el delito de crimen organizado, por lo que sólo lo acusaron de “asociación delictuosa”, lo cual equivale a acusar a Hannibal Lecter no de canibalismo, sino de antojos estrafalarios. Al cambiarle los delitos, el cínico de Duarte podrá salir de la cárcel y seguir su juicio en completa libertad.

Y así como Elba Esther Gordillo ahora es una santa, una guerrera y una hada de cuentos, al rato nos van a salir con el osito Duarte es más bueno que el pan Bimbo sin orillita.
21 Agosto 2018 04:06:00
La casa de las Elbas
¿Sabes qué es lo que no soporto de los políticos? Que hagan dramas. ¿Acaso no saben que todos los que somos hijos de una madre mexicana ya estamos curtidos en el chantaje sentimental?

Los políticos mexicanos creen que si nos hablan de forma melodramática, les vamos a creer que son lindas personas que solo buscan el bien del país. No entienden que sus discursos a mí no me conmueven porque cuando yo era chico, no me comía el pescado, pese a que mi madre me decía que en África había miles de niños que no tenían ni un pedazo de pan para llevarse a la boca.

¡Uy! Cuando mi madre sospechaba que le estaba diciendo una mentira, me aplicaba una prueba más efectiva que el polígrafo para obtener la verdad. Me preguntaba: “Si lo que estás diciendo no es cierto, ¿que me muera?”. ¡Madres! ¿Qué hace un niño ante tamaña responsabilidad? ¿Confiesas que sí fuiste tú quien le vendió al ropavejero ese jarrón viejo que creías que no servía porque decían que el cristal estaba cortado? ¿O con una parte de tus ganancias comprabas flores para el velorio de tu santa madre? Difícil decisión. Por supuesto, siempre terminaba confesando, pues era demasiado peso para mí la idea de que mi mamá se muriera. Pero un día me volvió a preguntar “¿Que me muera?”. Y yo dije muy seguro por fuera, aunque temblando por dentro: “Sí, claro”. Pasé toda la noche sufriendo con la idea de que mi mentira matara a mi mamá. A la mañana siguiente descubrí que no había muerto y también descubrí que aquello era puro cuento.

Después de haber pasado por semejante experiencia, ¿tú crees que le voy a creer a Elba Esther Gordillo cuando dice que fue víctima de una venganza política y que ahora sí se va a trabajar en la defensa de los maestros? La temible maestra reapareció ayer, justo ayer que inició el nuevo ciclo escolar, y lo que dijo, en pocas palabras, fue que ya regresó por lo suyo. Es decir, viene a tomar de nuevo el control del sindicato de maestros. “Mi lealtad y mi lugar siempre ha estado y estará al lado de los maestros y las maestras de México, y de la defensa de la educación”, dijo Gordillo sin morderse la lengua, pues no se recuerda un solo maestro que se haya enriquecido tanto como ella. Vaya, ni siquiera los invitaba a su mansión en San Diego a pasar el fin de semana.

Lo que sí me sorprendió de la maestra Gordillo fue su aspecto. Después de 5 años en la cárcel, luce como si no hubiera pisado nunca una celda. Wait! De hecho, la señora estuvo en la cárcel, pero jamás estuvo en una celda como el resto de las reclusas. A ella la tenía en la enfermería, que es como la sección VIP del Reclusorio femenil. Ahí recibía visitas y tenía como servidumbre a un grupo de internas que hasta masajito le daban. Siendo sinceros, me veo más jodido yo un sábado en la mañana después de una noche cubera, que Elba Esther después de un sexenio en el bote.

“Hoy, esta guerrera está en paz”, dijo la maestra mientras limpiaba la espada de Game of Thrones con la que planea ir a cortarle los huevos a todos los que la traicionaron, empezado por el actual dirigente del SNTE, Juan Díaz de la Torre. Ese tipo debe estar en este momento más nervioso que Mauricio Clark en una salchichonería.

Y así como en La Casa de las Flores nada es lo que parece, en la caso de Elba Esther ahora resulta que la maestra se volvió santa, pues dijo algo así como que “lo que viene debe plantearse con cuidado, sin obsesiones y sin odios, sin rencores por el pasado, y pensando en el futuro. Trabajando siempre por el bien de la patria, el pueblo”. Apúntenle otro milagro a San Amlito. ¡Amén!

¡Nos vemos el jueves!
16 Agosto 2018 04:08:00
Bye, Mr. Bean Cordero
Se nos fue Ernesto Cordero. No, no se murió, simplemente anunció que se retira de la política. Y esa, sin duda, es una mala noticia, pues nos quedamos sin uno de los mejores comediantes mexicanos.

Siempre he pensado que no era casualidad que Cordero fuera igualito a Mr. Bean, aquel personaje británico que nomás no daba una. Cuando era niño, el pequeño Ernesto recibió como regalo una tortuga... y se le escapó. Durante la adolescencia no le gustaba ver películas porno, porque no tenían subtítulos. Cordero es de los que va a Liverpool a comprar un juego de cama y pregunta cuáles son las reglas. Hay analistas que aseguran que cuando fue secretario de Hacienda de inmediato creció el Producto Interno Bruto. Qué bueno que fue economista, porque de haber sido ingeniero habrá inventado el microchip más grande del mundo o los impermeables de papel reciclado. Y si hubiera sido narco, lo habrían mandado a Colombia por coca, pero habría traído Pepsi.

Por suerte para él, pero para desgracia de México, Cordero decidió ser político. Se unió al Partido Acción Nacional (ya dijimos que era medio güey) y se volvió parte del equipo de Felipe Calderón Hinojosa. Trabajó con él en Banobras y luego en la Secretaría de Energía, donde no hicieron nada, pero se forraron de billetes y de ahí pasaron a Los Pinos. Su primer cargo en el gobierno calderonista fue como subsecretario de Hacienda. De ahí lo ascendieron a secretario de Desarrollo Social y luego regresó a la Secretaría de Hacienda, pero ya como titular.

Y aunque ya sabíamos que Cordero es de los que estudia la noche anterior cuando le van a hacer un examen de orina, aun así nos sorprendimos y nos divertimos todos los mexicanos cuando acuñó su frase inmortal: “Con un sueldo de 6 mil pesos al mes, alcanza perfecto para pagar casa, coche y mandar a los hijos a escuelas privadas”. ¡¡¡Seis mil pesos!!! Hay quienes creen que esa declaración puso en evidencia que, como todos los políticos, Cordero vive en un mundo de fantasía que nada tiene qué ver con la realidad del resto de los mexicanos. Quienes lo defienden, dicen que en realidad Cordero se le cayó de cabeza a su mamá cuando era bebito.

Pese a todo, cuando iba a finalizar el sexenio, Calderón lo impulsó para que fuera candidato presidencial. En otros tiempos, cuando el Presidente decidía quién sería su sucesor –el famoso cedazo– ése era quien ganaba las elecciones. En el caso de Cordero, bueno, pues, es tan brillante como quien vende tarjetas del Día del Padre en un orfanato. Y por eso lo que tenía que pasar, pasó: Cordero perdió la candidatura ante Josefina Vázquez Mota, que tiene el carisma de una caja de cartón para archivo muerto. Por supuesto el PAN perdió las elecciones y Calderón intentó quedarse al menos con el partido, para lo cual lanzó como candidato –¡una vez más!– a Cordero. Y, claro, como nuestro personaje es tan brillante que para matar un canario lo avienta por la ventana, también perdió la elección por la dirigencia nacional panista.

Pero como es suertudo, Ernesto Cordero se convirtió en senador. Por supuesto no fue por medio del voto, sino por la vía plurinominal. De todas maneras nadie hubiera votado por él. Y tampoco creo que hubiera podido hacer fraude, pues si le dijeran que hay que embarazar las urnas, se las coge. Tan brillante siempre como político, Cordero fue expulsado de su partido, porque en lugar de apoyar a Ricardo Anaya apoyó al que estaba seguro que iba a ganar: José Antonio Meade. Pobre Cordero: si se hubiera ganado un viaje en una rifa, habría sido en el Titanic. Por eso y más lo vamos a extrañar ahora que se retire de la política y se dedique a otras cosas. Tal vez escriba el libro Aprenda a Leer.
14 Agosto 2018 04:06:00
El probable dictador
¿Cuál es la diferencia entre lo probable y lo posible? Lo primero tiene distintos grados de que pueda ocurrir y lo segundo simplemente ocurre o no ocurre. Por ejemplo: es poco probable que tú y yo tengamos relaciones sexuales, pero si eso ocurre es imposible que no pidas más. Es probable que tu ex consiga pronto a alguien, y no es imposible que sea alguien mejor que tú. Es probable que Enrique Peña no sea tan tonto como siempre hemos creído, pero a lo largo de estos seis años era imposible no pensarlo. Ayer aseguró Andrés Manuel López Obrador que Ricardo Monreal será el “probable” coordinador de Morena en el Senado, como queriendo decir que él no le va a ordenar a nadie que lo elijan, sino que nomás lo está sugiriendo.

¿Para qué tanta payasada? Si AMLO dice que es probable es porque ya lo decidió así. ¿O a poco alguien piensa que es posible que sus senadores le lleven la contraria? Ni metiéndome un kilo de peyote podría imaginarme a Martí Batres diciéndole: “Mira, Andrés Manuel, los 55 senadores de Morena ya lo pensamos bien y, en realidad, creemos que Monreal no debe ser nuestro coordinador. Por eso hemos decidido en una votación secreta y muy democrática, que la cantante Susana Harp, que tú elegiste a dedazo aunque no tiene experiencia política, sea la jefa del grupo parlamentario morenista. Lo hacemos así porque tú jamás nos tirarías línea para tomar una decisión que sólo le corresponde a los senadores. Te queremos tanto, Andrés Manuel”. Porque, obviamente, al escuchar aquello seguramente el tabasqueño se pondría peor que el Hitler de la película cuando le informan que el Cruz Azul perdió la Final con un gol una vez más: “¡Democráticos mis destos! ¿Cómo que ya decidieron ustedes? ¿Pues qué se mandan solos? No, no, no, Martí aquí se hace lo que diga mi dedito, de manera muy respetuosa. Y mi dedito dice que Monreal es la mejor opción. Además, se la debo. Acuérdate que sólo así dejó de hacer berrinche como Neymar cuando le di la candidatura a Sheinbaum y no a él”. Claro, es posible que yo esté equivocado, pero tú bien sabes que es muy probable que quien tiene tanto poder se vuelva loco... o se convierta en un dictador.

Así que de lo probable a lo posible hay sólo un paso. Son palabras que a veces se usan igual, aunque en realidad no son lo mismo. Por eso hay que escuchar y leer con mucho cuidado qué palabras usan los políticos, o nuestras parejas, o quienes están cerca de nosotros. No nos vaya a pasar como a ese sacerdote recién ordenado que fue a confesarse por primera vez con su obispo:

–Dime hijo mío, ¿qué tal has llevado los votos durante esta tu primera semana?

–Mire, su eminencia, en cuanto a la pobreza he regalado mis pertenencias. Me despojé de la sotana bordada, se la di a los pobres para que la vendieran y tuvieran con qué comer. Yo ahora calzo huarache y doy la mitad de mi comida a un vagabundo que se aparece todas las tardes por la parroquia.

–Muy bien, hijo mío, muy bien.

–En cuanto al voto de obediencia, hago cualquier cosa que me ordene cualquier otro sacerdote, usted mismo señor obispo y, por supuesto, el santo Papa, sin pensar en si es justo o adecuado. Mi privilegio de obedecer.

–Muy bien, hijo mío, excelente, excelente.

–Finalmente, su eminencia, esta semana he hecho el amor con 37 mujeres.

–¿¡¿¡Qué dices!?!? –exclamó el obispo que casi se cae de la silla al escuchar aquello– ¿Cómo que has tenido sexo con todas esas mujeres? ¿Y el voto de castidad?

–¡¿Cómo? ¿No era voto de cantidad?

¡Nos vemos el jueves!
09 Agosto 2018 04:07:00
Santa Elba Esther
Mi estómago anda como Elba Esther Gordillo: liberado. No me había sentido tan suelto desde que me divorcié la primera vez. Primero pensé que tal vez, sólo tal vez, me podrían haber caído de peso los ocho tacos de suadero, los cuatro de pastor y los dos volcanes de anoche. Pero no, en realidad lo que me tiene así es algo externo: mi estómago está deshecho de los purititos nervios que me provoca el nuevo gobierno. Cada día, me despierto, reviso el periódico (este mismo que está leyendo), veo las ocurrencias de Andrés Manuel López Obrador y de sus colaboradores y me pregunto: “¿estaré a la altura de tan excelso gobierno?”.

Si tuviera a AMLO frente a mí, le preguntaría: “Señor, ¿seré digno de ser tu siervo?”. Me preocupa darme cuenta que algo en mí está fallando, que soy un mal mexicano que no se entusiasma con la cuarta transformación de la República. Seguramente soy un traidor a la patria por no entender que es importante perdonar a los narcos, a los asesinos y a los secuestradores para sacrificar, perdón, para pacificar al país. ¿No será que mi mamá no tomó ácido fólico cuando estaba embarazada y por eso no me entusiasma ver a Manuel Bartlett en la Comisión Federal de Electricidad?

Seguramente, cuando era yo un bebé, mi papá me estaba cargando, me resbalé y caí de cabeza en el pavimento, sí, seguro que eso pasó conmigo y por eso ahora no me creo que con Esteban Moctezuma en la SEP nos vamos a convertir en una potencia educativa, los niños mexicanos se van a convertir en genios, los maestros dejarán de estar en la grilla y se pondrán a dar clases; y el SNTE y la CNTE se convertirán en el motor del cambio nacional.

Hoy, por ejemplo, me siento como un verdadero idiota tratando de entender por qué un gobierno metió a la cárcel a Elba Esther Gordillo y por qué el Gobierno que viene se unió a ella. ¿Pues qué no se supone que la maestra representa lo peorcito del viejo sindicalismo oficialista? ¿La pus de la caca? ¿La costra de la bacinica? ¿Lo verde del gargajo? Hasta donde yo me quedé, la profesora Gordillo se había enriquecido más que un gobernador corrupto (es pleonasmo), a costa de los sufridos maestros mexicanos. Mientras ellos se chingaban dos turnos en escuelas públicas para tener un ingreso más o menos digno, ella se chingaba cientos de millones de pesos, que le permitieron construir mansiones, comprar ropa en las tiendas más caras del mundo y hacerse de una colección de arte que ya la quisiera cualquier museo en el país.

¿Y qué pasó? Que de pronto la reclusa Gordillo se convirtió en doña Elba Esther y pasó a formar parte del equipo de López Obrador, a través de sus tres principales operadores: su nieto, su yerno y el exdirigente del sindicato, Rafael Ochoa. Ellos fueron los responsables de que el magisterio se volcara (palabrita mamona, cómo me encantan) a votar por AMLO, en lugar de apoyar a José Antonio Meade, quien era el candidato de Nueva Alianza, el partido del SNTE.

Y después de eso el tabasqueño ganó las elecciones, se hizo amiguis de Enrique Peña Nieto y ayer, justo ayer que recibió la constancia que lo declara presidente electo, casualmente, Elba Esther Gordillo queda libre de toda culpa. ¡Libre! A ver si no resulta ahora que tenemos que hacerle una misa de desagravio a la profesora.

Para como van las cosas, seguramente será designada fiscal anticorrupción, arzobispa de la Ciudad de México o, ya de perdida, santa patrona de la república amorosa.

Así, mientras Elba Esther canta “¡libre soooy!, ¡libre soooy!”, el resto de los mexicanos nos quedamos Frozen.
07 Agosto 2018 04:00:00
El síndrome Toño Esquinca
Un tipo llama a la casa de su novia y en cuanto oye que descuelgan, le dice:

–¿Estás lista para esta noche, mamacita? Yo nomás te digo que ahora sí vas a tener que usar esa boquita.

–Mire, cabrón, habla el papá de Laura. ¿Por qué dice usted que mi hija va a tener que usar la boquita esta noche?

–Aaah. señor. Es que esta noche ¡es de karaoke!

¡Pum! En esta vida se vale estar loco, pero no pendejo. Y si no lo creen pregúntenle a todos esos empresarios, periodistas, artistas y políticos que durante años se dedicaron a criticar a Andrés Manuel López Obrador y ahora andan desesperados por sacarse una selfie con el virtual presidente electo. Es lo que los expertos llaman “El Síndrome Toño Esquinca”, el cual se caracteriza por tener que tragarse sus palabras, sin hacer caras y hasta sonriendo. Obviamente el nombre de este mal surgió en honor del conductor radiofónico que dijo al aire que si ganaba AMLO, se iría de México. Y no sólo eso: días antes de las elecciones se volvió loco frente al micrófono (no es albur) y comenzó a decir una serie de incoherencias en contra del de Morena que obligaron a sus patrones a suspenderlo más de un mes o, mejor dicho, a ponerlo a salvo de sí mismo. ¿Por qué no lo corrieron? Pues porque, paradójicamente, resulta que este sujeto que se quedó a la mitad entre el chango y el humano es una de las mayores estrellas de la radio. Su programa es más cursi que una telenovela libanesa de las que pasan a las 2 de la tarde por televisión. Pese a eso, tiene una audiencia gigantesca, lo cual confirma que las mayorías no siempre tienen la razón y que, por supuesto, el mal gusto se pega. Bueno, el caso es que el tal Toño ya regresó a la radio y lo hizo, ooobviamente, con la cola entre las patas y los calzones en los tobillos, diciendo que ahora está del lado de López Obrador. Habló tan bonito del tabasqueño, que hasta parecía que estaba hablando de san Francisco de Asís. ¿Por qué cambió de opinión? Por lo que decía al principio: está por loco, no por pendejo. Igualito pasó con los principales empresarios de México que se dedicaron durante años a hacer todo lo posible para que AMLO no ganara (no los culpo), y ahora resulta que le ven más beneficios que al nopal. Hay quienes dicen que eso es la civilidad democrática. A mí, más bien, me parece que es el miedo a que el loquito de Andrés Manuel busque venganza contra cualquiera de ellos. Porque, finalmente, una cosa es llevar la fiesta en paz y otra, muy distinta, ponerse de tapete para que el próximo presidente se limpie los zapatos contigo.

‘Ora que del otro lado, el de AMLO, pasa algo muy similar: hasta a Enrique Peña le encuentra atributos y se los halaga en público. López Obrador está tan desesperado por parecer bueno, que invitó a desayunar a José Antonio Meade y el muy indigno aceptó. Debe sentirse muy solo Meade para aceptar reunirse con quien lo llamó señoritingo, le dijo corrupto, lo acusó del gasolinazo y, por supuesto, lo calificó como un integrante más de la mafia del poder.

Los más confundidos, sin embargo, son los seguidores de López Obrador, pues ahora resulta que “los malos” no eran tan malos sino que, en realidad, son unos patriotas. Y en una de esas. ¡hasta hueso agarran en el Gobierno!

Ya iba a cerrar esta columna, pero me acabo de enterar de que ya reapareció Ricardo Anaya. El panista se esfumó después de perder las elecciones presidenciales. Dicen que Anaya viene renovado, el nuevo modelo de este robot cuenta con GPS para que no se pierda cuando ande de campaña por México, incluye una nueva función para sonreír al menos dos veces al día, le pusieron un nuevo lubricante en las venas porque tenía la sangre bastante pesada y, lo más importante, ahora no sólo toca todos los instrumentos, sino que baila hawaiano y se sabe completa la letra de Despacito.

¡Nos vemos el jueves!
02 Agosto 2018 04:08:00
Estaba Bartlett un día…
Estaba Bartlett un día recordando sus días de gloria como priista cuando, de pronto, sonó el teléfono:

–Está usted llamando al Parque Jurásico ex tricolor, ¿con quién quiere hablar?

–Con Manuel Bartlett.

–Soy, yo. ¿Quién habla?

–¿Cómo que quién habla, Manuel? ¡Soy Andrés Manuel!

–¿Andrés Manuel? Me suena, me suena, me suena.

–Sí, soy el de Tabasco. El que habla lento. ¡El que ganó la Presidencia, hombre!

–¡Ah, sí!, claro, perdóname tocayo. ¿Para qué soy bueno?

–Quiero que formes partes de mi gabinete.

–¡Uy, no! Con los sueldos de miseria que vas a pagar, ni pa las levantadas temprano alcanza.

–Tienes 82 años, te despiertas a las 5 de la mañana todos los días, payaso.

–Bueno, eso sí. ¿Quieres que regrese a Bucareli y ponga orden en el país con mano de hierro? No sabes: sé aplicar el tehuacanazo, el pocito, los toques en los testículos, arrancar uñas... yo soy de la vieja escuela, pero efectivo. Sé que la prensa fifí te pone de malas, no te imaginas lo que le sé hacer a los periodistas incómodos.

–Mmmmh, suena tentador, pero no, no te quiero para Gobernación.

–¡Ya sé! ¿Quieres que regrese a la SEP? La educación con sangre entra y, bien lo sabes, esa es mi especialidad. Cuando fui secretario, no hubo huelgas ni desmadres. Todo lo tenía bajo control. ¿Has oído hablar de Elba Esther Gordillo? Salinas y yo la inventamos.

–No, no, no Manuel. A la maestra ya la tengo feliz y contenta. En realidad para lo que te quiero es para que seas el director de la Comisión Federal de Electricidad.

–¡Ah, chinga! Pero si yo ni siquiera sé cambiar un foco. Yo sé de electricidad lo que tú sabes de economía, Andrés Manuel: ¡nada!

–¡Pues por eso!

–No te entiendo.

–Mira, la CFE ya está quebrada. Como empresa no sirve para nada, pero obviamente yo no puedo cerrarla porque se vería como una cosa muy fea. Entonces, te pongo a ti, tú haces lo que creas que es mejor, electrocutas las finanzas de la CFE, la fundes como fusible ¡y la cerramos!

–Oye, pero voy a vivir toda mi vida con el descrédito de haberle dado en la madre al patrimonio nacional.

–¡Ni tanto!

–¿Cómo que ni tanto!

–Digo, ni tanto que fueras a vivir. Nomás te quedan unos añitos.

–Bueno, pues eso sí.

–Entonces, ¿le entras? Ándale. Imagínate qué tan desesperado estoy que te lo estoy pidiendo... ¡a ti!

–No, pues viéndolo así, sí debes estar muy desesperado, Andrés Manuel. Está bien, ¡acepto!

–Toques, joven, toqueees.

¡QUÉ LOCOS!

Estaban tres locos platicando en el manicomio sobre qué era lo más rápido que existía en el mundo:

–Lo más rápido –dijo el primero– es el rayo: primero lo ves y, mucho después, lo escuchas.

–No, no. Lo más rápido es la luz: apenas aprietan el botón, se prende el foco.

–¡Están locos! –dice el tercero– Lo más rápido es la diarrea: el otro día me dio diarrea, corrí como rayo al baño y cuando prendí la luz... ¡ya me había cagado!

Si quieres ver locos en acción, date una vuelta por el PRI en estos días. Unos están locos de tristeza por la derrota en las elecciones, otros están locos tratando de conseguir chamba para el próximo sexenio y los más locos están pensando cómo renovar al partido.
31 Julio 2018 04:07:00
Sombras, nada más
Una de dos: o Andrés Manuel López Obrador es un genio... o ya se volvió loco. Acaba de anunciar que quiere reforestar 50 mil hectáreas de selvas en el sureste, tanto con árboles de madera como frutales.

La idea no suena nada mal, como muchas de sus ideas. Pero también, como la mayoría de sus ideas, a la hora de enfrentarlas a la realidad, tiemblan más que el trasero de Kim Kardashian bailando La Chona. En un video que está en su página de Facebook (por si quieren verificar que no miento), López Obrador dice que va a sembrar grandes árboles como caoba, cedro o hule, porque crecen mucho y dan mucha sombra. Y debajo de ellos sembrará plantas que, precisamente, requieren de sombra, como el café. Insisto: la idea no suena mal, pero... ¿cuánto supondrá Andresito que tarda una caoba en crecer 15 metros y dar suficiente sombra a sus alrededores? Según sus cálculos, esto ocurre en sólo 15 días. Según los idiotas botánicos que se dedican a estudiar estos árboles durante toda una vida, mínimo son ¡8 años! para que empiece a tomar forma en serio. ¡Ocho años! ¿Pues no que no se piensa reelegir? Para cuando esos árboles den la sombra que AMLO espera, lo más probable es que ya le hayamos levantado un monumento póstumo en pleno Paseo de la Reforma. O en La Chingada, al fin que siempre quiso irse a descansar a su rancho, bajo la dulce sombra de un árbol gigante.

EL QUE SABE, SABE

Uno de los nombramientos que más polémica han causado es el que hizo Andrés Manuel López Obrador del expriista Manuel Bartlett, al que designó director de la Comisión Federal de Electricidad. A lo mejor eres muy joven para saberlo, pero para eso estamos los viejitos: para ilustrarte. Bartlett se formó en lo más rancio del priismo, pues fue inclusive coordinador de campaña de Miguel de la Madrid. Fue secretario de Gobernación y, por lo mismo, el operador del fraude que llevó a la Presidencia... ¡a Carlos Salinas! Ese es el angelito que ahora trabaja con AMLO. Pero el principal problema de Bartlett no es sólo su pasado. No, no. Lo que más se le critica es que no sabe nada del sector eléctrico. Es probable que ni siquiera sepa cambiar un foco. Y si realmente queremos que el cambio sea cambio, necesitamos a los más preparados en cada puesto. De lo contrario, al país le puede pasar (nos puede pasar) lo mismo que a aquel señor que empezó a sufrir fuertes, insoportables dolores de cabeza. El médico lo revisó, le hizo una tomografía, le tomó muestras de sangre, de orina y finalmente le dijo:

–Le tengo una noticia buena y una mala. La buena es que puedo curarle sus dolores de cabeza. La mala es que para hacerlo tendré que cortarle los huevos.

–¿De plano, doctor? ¿No cree que haya otra solución?

–No, no. Usted sufre una rara condición en la que sus testículos oprimen la base de su columna vertebral, y eso le causa dolores de cabeza. La única manera de remediarlo es extirparlos.

El señor se deprimió terriblemente, pero decidió que no podía seguir viviendo con tanto dolor y se operó. Días después de la castración, quiso consentirte y fue a comprarse un traje nuevo, para animarse. Apenas entró en la sastrería, el sastre lo miró y le dijo:

–Talla 44, ¿cierto?

–¡Exacto! ¿Cómo lo supo?

–Es mi trabajo –explicó el sastre– Para la camisa debe ser 34 de mangas y 16 de cuello.

–¡Qué bárbaro! ¿Cómo lo supo?

–Es mi trabajo –volvió a decir– ¿Qué le parece si se lleva también unos calzoncillos nuevos? Debe ser talla 38.

–¡Uy, no! Ahí sí se equivocó. He usado siempre talla 34.

–Eso no es posible, señor. Si usara la 34, el calzoncillo estaría demasiado apretado, lo que le presionaría los huevos contra la base de la columna y tendría todo el día un tremendo dolor de cabeza...

–¡Pinche doctor!

¡Nos vemos el jueves!
26 Julio 2018 04:07:00
Mamonxs
Amigas y amigos. Queridxs lectorxs, todos y todas. Les escribo y les escriba para decirles y decirlas que ya estoy y estay hasta la madre y hasta el padre de que crean que el machismo y la machisma es culpa del español y de la española. De un tiempo para acá y para allá, se ha puesto y puesta de moda y de modo una cosa y coso que llaman “lenguaje inclusivo” (aunque no he escuchado que le digan “lenguaje inclusiva”). ¿De qué se trata esto y esta? Supuestamente y supuestamenta de que al hablar no domine lo masculino sobre lo femenino. Y la idea podría no sonar mal, pero resulta desastrosa y desastroso, pues ahora y ahoro quieren que todo y toda se pronuncie y se pronuncia en variantes y variantas masculinas y masculinos, así como en femeninas y femeninos. Esto significa y significo que un idioma como el español (y la española, por supuesto) se tienen que olvidar de la economía del lenguaje, sólo por ser políticamente correctos... y correctas. Y ahí no acaba la cosa, ni el acoso. Resulta que algunos genios –Meade dixit– descubrieron que podían ser todavía más originales y originalas si en lugar de usar el femenino y el masculino, simplemente suprimían la “o” y la “a”, poniendo en su lugar una letra supuestamente neutral como “la equis”. Y es así como los perros se convirtieron en perrxs, los alumnos se graduaron como alumnxs y, aunque te confundas, tus hijos son hijxs. Si esto sigue así, llegará un momento en que tendremos que escribir que lxs diputadxs y los senadorxs –y en general todxs lxs políticxs– son unxs hijxs de putx, raterxs y desgraciadxs. Y la verdad, así no sabe. Pero lo peor es que el machismo no se combate quitando os y as y poniendo equis, sino educando a toda esta sociedad que sigue haciéndole la vida imposible a las mujeres. El problema no son las palabras, son las personas.

EL BESO DE JUDAS

¿Has escuchado la historia del escorpión y la rana? Resulta que una rana estaba en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión:

–Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Me podrías llevar sobre tu espalda para que no me ahogue.

–¿Que te lleve en mi espalda? –contestó la rana–. ¡Ni pendeja! Ya sé cómo te las gastas. Eres más traicionero que un priista que se pasó al PAN en el gobierno de Fox y ahora anda con el chalequito guinda de Morena. Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Así que no, olvídalo, no te puedo ayudar a cruzar el río.

–¡Por favor, ranita! Además, no seas tonta: si te pico con mi aguijón y te hundes, yo también me moriré porque no sé nadar. Sería absurdo que yo te picara, porque también moriría.

–Bueno, tienes razón. Súbete.

El escorpión se trepó en la espalda de la rana y empezaron a cruzar el río. A la mitad del camino, la rana sintió en la espalda un fuerte picotazo y entendió que el escorpión le había clavado el aguijón. Mientras el veneno se extendía rápidamente por su cuerpo, la rana le preguntó decepcionada:

–No entiendo. ¿Por qué lo hiciste, cabrón? Tú también vas a morir.

–Perdóname, ranita. No lo pude evitar. Está en mi naturaleza –respondió el escorpión y ambos se ahogaron en el río.

La moraleja de esta historia es que si Donald Trump te dice que eres una persona fabulosa, que le caes muy bien y que quiere que trabajen juntos para lograr cosas fantásticas, ¡más vale que te cuides, Andrés Manuel!

La misma buena onda que hoy muestra Trump con AMLO es la que tuvo en su momento con los líderes de Canadá, de Alemania, de Japón, de Francia y de Inglaterra, a los cuales, a todos, en cuanto pudo les hizo una trastada, les jugó chueco y les demostró que nadie debe confiar en él.

¡Nos vemos el domingo!
24 Julio 2018 04:00:00
¡Oblígame, prro!
Una señora que tenía un fuerte dolor de muelas fue al dentista, el doctor le pidió que se acomodara en el sillón y abriera grande la boca para revisarla. Cuando comenzó a inspeccionarle la dentadura, le dice:

–Disculpe, señora, pero ¿ya se dio cuenta de que me está, este… agarrando de los testículos?

–¿Verdad que no nos vamos a hacer daño, doctor?

Andrés Manuel López Obrador es como los perros de vecindad: no está contento si no le está ladrando a alguien. Aunque no muerda; el chiste es hacerla de tos. ¿Será así como marido? Pobre de doña Betty.

–Mi vida, te hice unos huevitos motuleños, como te gustan.

–Huevos, huevos, ¿quién quiere huevos? ¿Por qué no podemos desayunar hot cakes?

–Porque ayer que te hice hot cakes, me dijiste que querías huevos, Andrés Manuel.

–Pues sí, pero ayer es ayer y hoy es hoy.

–Bueno, ya, tómate tu tecito.

–¡A mí no me gusta el te! Ni que fuera señoritingo inglés.

–Ya lo sé, mi vida, por eso en realidad te preparé un café.

–Pues ahora no lo quiero.

–Aquí está entonces tu leche, Andrés.

–Está fría.

–Te la voy a calentar.

–Es que me quema.

–Bueno, Andrés Manuel, pero lo importante es que ya ganaste la Presidencia.

–Sí, pero ese Dan T. me sigue criticando todos los martes y jueves.

–Pero no le hagas caso, ya ves que está loquito, como todos sus lectores.

(Nota aclaratoria: yo no creo que los lectores de esta columna estén loquitos. ¡Están locotes!) Bueno, pero volvamos con Andrés Manuel. Alguien, tal vez Tatiana Clouthier, debería envolverlo en periódico, como a los aguacates, a ver si así madura. Ya ganó la Presidencia: ¡y sigue haciéndola de tos!

Por un lado, trae pleito casado con el INE por la multa que le impuso a Morena. Según AMLO, es una venganza de los consejeros, pero la verdad es que la mayor parte del dinero del fideicomiso que supuestamente era para los damnificados se usó de manera ilegal para las campañas de los morenos. El INE lo investigó y lo demostró con pruebas, pero supongamos que todo fuera un invento: ¿qué diablos tiene que andarse metiendo Andrés Manuel en el pleito? Ya debería ponerse por encima de broncas absurdas y demostrar que, en serio, es el amoroso presidente que gobernará para todos y no el jefe de la nueva pandilla que controla el barrio. ¿Que no hay presidenta del partido, que es Yeidckol Polevnsky? ¿Que no hay presidente del fideicomiso, Pedro Miguel? ¿Que no hay nadie en todo el equipo de López Obrador que se pueda hacer cargo de ese asunto legal sin que el próximo Presidente de México se ponga en plan de mamarracho?

Y lo peor no es eso: ahora ya también está haciéndosela de tos a los magistrados del Tribunal Electoral. Con eso de que Andrés Manuel es más desesperado que un niño esperando a los Reyes Magos, el angelito está urgido a que le entreguen su constancia de Presidente electo. ¿Cuál es la prisa? Pues en realidad ninguna, porque no hay nada que ponga en duda su triunfo y, además, su toma de posesión es hasta el 1 de diciembre.

El Tribunal tiene como fecha límite el 6 de septiembre para declararlo oficialmente ganador de las elecciones y entregarle su papelito que lo acredita como el Presidente de todos ustedes. ¡Pues no! Andrés Manuel quiere ya, pero ya que le entreguen su constancia. Y, como a los niños malcriados, el problema es que le cumplen todos sus caprichos y hasta ahora no veo a nadie que le diga, como el duende de los memes: ¡oblígame, prro!

¡Nos vemos el jueves!
19 Julio 2018 04:07:00
¡Ya soy chairo!
Sí, ya soy chairo, pero antes. “¡Mamá, prende la televisión! Me asaltaron... ¡y hay video!”. Yo sé que no soy experto en cuestiones policiacas, aunque haya visto todas las temporadas de CSI, pero me queda claro que la Policía la está regando. ¿En qué? En dar a conocer los videos de asaltos... ¡sin haber atrapado a los ladrones! ¿Como para qué quieren espantar así a la gente? No es por echarle a perder el desayuno a los jefes policiacos, pero ¿qué esperan al dar a conocer esos videos? ¿En serio creen que sirven para reconocer a los ladrones? No conozco un solo video de cámaras de seguridad que sirva para identificar a nadie. Podría aparecer Santa Claus en uno de ellos, con todo y su traje rojo, sus barbas de Alejandro Encinas, sus botas de travesti, sus enanos explotados laboralmente y hasta su trineo con renos en peligro de extinción... ¡y nadie lo reconocería!

–¿Será el doctor Simi?

–No, se me hace que es Layda Sansores.

–No, pero no se mueve igual.

–A lo mejor es Paquita la del Barrio.

–Sí, seguro que es ella, oficial. La reconozco perfectamente.

¿O qué sientes tú cuando ves un video de un asalto? Dudo que alguien diga: “Oh, qué bueno que lo vi, ahora ya puedo reconocer al ladrón cuando esté comiendo tacos en el puesto de la esquina y ponerme a salvo, después de llamar a la policía”. Si en realidad eso es lo que piensas, te felicito. Las personas normales pensamos: “Malditos, desgraciados, infelices, hijos de toda su madre, ojalá se pudra del dese y se les caiga a pedazos y se lo coma su perro. ¡Qué pinche miedo salir a la calle!”.

Pero, bueno, supongo que la próxima vez que me asalten y me digan: “¡Arriba las manos!, ¡suelte el taco!”, luego de entregar la cartera y el celular, le haré como le hacían los que estaban en el estadio durante el Mundial: voltearé a la cámara y saludaré brincando de alegría, porque seguramente tú me estarás viendo.

YO, CHAIRO

¿Alguien sabe si la cuarta transformación de México incluye liposucción para todos? ¿O será nada más para los pobres? Es para el primo de un amigo que tiene unos kilos de más. Como 10; no, menos, como 20. ¿A ti no te urge que ya llegue diciembre? A mí sí, me muero de ganas por ver cómo es ese paraíso que nos prometió san Andrés Manuel y que se llama Cuarta Transformación de la República.

Me imagino que en ese nuevo México, ooobviamente, lo primero que habrá de suceder es que el Cruz Azul será campeón. Y mis Pumas conseguirán un verdadero goleador y recordarán lo que es el amor a la camiseta. Estoy seguro, además, que comer gorditas de chicharrón servirá para adelgazar; y, por fin, el limón de verdad podrá cortar la grasa.

Dicen que a partir del 1 de diciembre no habrá alumnos rechazados en las universidades, por lo que supongo que se inaugurará el sistema de aulas sardinas para que quepan 400 estudiantes donde hoy toman clase 40. No hay nada que nos dé más confianza que saber que cualquier pendejo podrá ser médico aunque no pase ni el examen de admisión.

Ya, por favor, ya quiero que llegue diciembre y que llegue la cuarta transformación de México, porque seguramente así seré delgado, guapo, inteligente y... ¡hasta simpático! Hazte a un lado, Maluma. Sí, imaginemos cosas chingonas. Quién sabe, en una de esas resulta que en el México nuevo el Bacardí no da cruda.
17 Julio 2018 04:06:00
No voy a hablar de AMLO
Resulta que había un par de hermanos que eran terriblemente traviesos. Eran más desmadrosos que una pandilla de hooligans tras la eliminación de Inglaterra en el Mundial. Y eso que sólo tenían 8 y 10 años.

En el pueblo en el que vivían todos los conocían, porque lío que había, lío en el que ellos estaban metidos. Que si le habían cambiado el perro guía a una viejita ciega por una gallina. Que si las azucareras las habían llenado con sal en la cafetería, que si le habían metido plátanos en el escape a la única patrulla de la localidad. Ya lo dije: eran terribles esos escuincles.

Un día, desesperada por no poder ponerlos en orden, la mamá fue a ver al sacerdote del pueblo, pues le dijeron que tenía fama de ser muy hábil para redimir ovejas descarriadas. Tras escuchar su historia, el cura le dijo:

–¡Tráemelos, hija, yo me encargo de educarlos!

–¡Gracias, padre!

–Pero recuerda que es importante que no los traigas juntos. Les voy a enseñar el temor a Dios por separado a cada uno.

–De acuerdo, padre. Así lo haré.

–Mañana me traes por favor primero al más chico.

Al día siguiente, puntualísima, la señora estaba ahí con el niño de 8 años. La madre se fue y el niño quedó sentado frente al cura, que tenía una vozarrón de sargento mal pagado, por lo que el gritar y órdenes se le daba con mucha facilidad. El chico no decía nada y el sacerdote tampoco. Después de un rato de incómodo silencio, el padre dio un golpe en la mesa y preguntó casi con un grito:

–¿DONDE ESTÁ DIOS?

–Este... –el niño estaba tan asustado y desconcertado que no supo ni qué responderle al padre.

–¿DÓNDE ESTÁ DIOOOS? Quiero que me digas, ahora mismo, dónde está Dios.

–Pues... –el niño seguía sin articular palabra, pero con los ojos ya llorosos.

–Es la tercera vez que te lo pregunto, chamaco malcriado: ¿¿¿DÓNDE ESTÁ DIOS???

En ese momento el niño se levantó de la silla con un salto y salió corriendo más rápido que un diputado con el botín de tres años de legislatura. Corrió y corrió y corrió hasta llegar a su casa. Subió las escalera de dos en dos escalones y llegó, jadeante y asustado hasta donde estaba su hermano de 10 años.

–¿Qué te pasó? ¿Por qué vienes así? ¿Pues qué te dijo el padrecito?

–¡No mames! –dijo el niño llorando– ¡No lo vas a creer! Ahora sí estamos metidos en problemas, hermano. Alguien ha secuestrado a Dios... ¡¡¡y creen que fuimos nosotros!!!

A veces Donald Trump parece imbécil y el resto de las veces lo confirma. Resulta que Estados Unidos decidió cobrarle un impuesto especial al acero mexicano, y en represalia el Gobierno mexicano le aplica tarifas a varios productos gringos. Lo mismo hicieron Canadá, la Unión Europea y China. ¿Y qué hizo Estados Unidos? ¡Nos denunció ante la Organización Mundial de Comercio! Es decir: ellos empezaron, nosotros respondimos, ¡y ahora nos acusan! Por eso empecé esta columna hablando de los hermanos: Trump se está comportando como ese hermano jodón (no voy a decir nombres porque César se enoja) que de niños estaba chingue y chingue y chingue, y cuando le soltábamos un trancazo, uno chiquito, de respuesta porque ya nos había hartado, ¡se ponía a llorar! Y no sólo eso: nos acusaba usualmente con nuestra madre y ¿a quién creen que castigaban? ¡A nosotros! Así que a ver la si la OMC no sale con México le tiene que pagar una composición al niño chilletas que vive en la Casa Blanca. Por cierto que hace unos días, mi papá me escribió por Whatsapp: “Estoy muy orgulloso de ser tu padre”. Casi lloro de felicidad, pero luego me volvió a escribir: “Perdón! Me equivoqué! El mensaje era para tu hermano. Saludos”.

¡Nos vemos el jueves!
12 Julio 2018 04:07:00
Albañiles priistas
Dos amigos se encuentran en un bar y le dice uno al otro:

–Oye, antes siempre andabas con Pedro para todos lados. Se iban juntos al Covadonga cada jueves, organizaban carnes asadas los domingos y hasta jugaban beisbol los sábados.

–Sí, es cierto, así era.

–Pero de un tiempo para acá no los veo juntos. ¿Qué pasó?

–A ver, ¿tú saldrías con un amigo que te transó más de 100 mil pesos, que te chocó el coche, que se tiró a tu mujer y, además, te robó la cuenta de Netflix?

–¡Pues no! Obviamente no querría verlo nunca.

–Ya ves: Pedro tampoco.

A propósito de cínicos, anoche estaba viendo el mensaje que le mandó René Juárez a todos los priistas a través de un video. “Les expreso mi más amplio reconocimiento por el enorme trabajo y esfuerzo que realizaron en el pasado proceso electoral, son ustedes orgullo del priismo de México”, les dijo el dirigente nacional luego de la peor derrota que ha sufrido el PRI en toda su tricolor historia. Es como llegar a casa del ahorcado y decirle a la viuda: “La verdad hay que reconocer y aplaudir la calidad con la que hacen las cuerdas hoy en día, ¿no cree, comadrita”.

¿Por qué felicita René Juárez a los priistas? ¿Por haber perdido todas las elecciones para senadores, excepto en Yucatán? ¿O por haber conseguido sólo 43 diputaciones federales de las 300 que había en juego? ¿Será que les quiere llevar un pastel por haber perdido el control de todos los estados en los que son gobierno? En dado caso, a quien debería felicitar es a los ciudadanos, porque fueron ellos los que por fin echaron al PRI del poder.

Dijo el líder de lo que queda del PRI: “Hacia adelante, tenemos que construir un partido diferente, más cercano a la gente, más democrático”. ¿Cómo diablos se construye un PRI “diferente”? Ya me imagino a los albañiles tricolores:

–A ver, maistro, ¿cómo ve si a la mezcla le echamos más honestidad que cemento?

–¡Uuuuy, ingeniero! ¿Y de dónde vamos a sacar honestidad para el PRI? Pos’ ni que fuéramos noruegos. Además, eso de la honestidad sale muy caro. ¿Qué le parece si por cada bulto de cal, le echamos dos de simulación?

–¡Ándele! Pero mejor al revés: por cada uno de cal, dos de simulación. ¿Y qué hacemos con los cimientos?

–No, pos’ pa que aguanten de aquí al próximo sexenio, mínimo necesitamos apuntalarlos con cinismo, pero del grueso, del de 2 pulgadas de diámetro.

–Bueno, por eso no hay problema, maistro, cinismo tenemos de a madres. Acuérdese que nos sobró mucho de la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca y luego de la reparación del socavón. ¿Y ya pensó qué vamos a hacer con el colado?

–No, no, ingeniero, ahí sí que no. Ya de colados estamos hasta la madre. ¿Que no ve cómo nos fue con el colado de Meade? Casi se nos cae la obra.

–Bueno, tiene razón, maistro, mejor vamos pensando en el aplanado.

–Aplanado el que nos dieron en las urnas. Nos aplastaron como a los bisteces en la carnicería. ¡Ni el pellejo nos dejaron!

–Bueno, bueno, pero sí hay que pensar en comprar varios galones de pintura verde, blanca y roja para pintar este nuevo partido que estamos construyendo.

–Ay, ingeniero, usted no es más pendejo por falta de ganas, sino por pendejo. ¿Cómo pretende volver a pintar con esos colores al PRI? ¿Que no entendió que la gente ya se cansó de nosotros? Necesitamos un cambio en serio. En lugar de que nuestro emblema sea verde blanco y rojo, debemos darle una nueva identidad con los colores rojo, verde y blanco.

–¡N’mbre un genio!

–Ya lo sé.

¡Nos vemos el domingo!
10 Julio 2018 04:00:00
¿Qué pex con el PES?
Estaban un día un sacerdote católico, un pastor protestante y un rabino judío platicando sobre cómo decidir qué hacer con las limosnas que recibían de los fieles. Cuenta el católico:

–Pues yo tomo el dinero y lo divido en dos: la mitad es para las obras de Dios y la otra mitad, para mí.

–Pues yo tengo otro sistema –comenta el evangélico–, de todo el dinero que recibo, dedico el 10% a las obras de Dios y del resto un 45% lo uso para mis gastos y el resto lo ahorro para cuando me retire.

–Yo no podría quitarle un solo peso al Señor –exclama el rabino–, es por eso que todo el diezmo que recibo de mis feligreses lo pongo sobre la mesa y lo lanzo al cielo. Así Dios toma todo lo que necesita y el resto ¡me lo quedo yo!

A los que no se les hizo el milagro es a los dirigentes del Partido Encuentro Social, pues a pesar de que fueron un fuerte apoyo para que Andrés Manuel López Obrador ganara la Presidencia, ¡perdieron el registro! ¿Eso qué significa? Que ese partido desaparece y no recibirá un solo peso más de parte de los ciudadanos. La paradoja de todo esto es que tendrá un importante número de diputados, los cuales seguramente se unirán a Morena porque ya ni siquiera podrán usar el nombre de su partido. De hecho, legalmente, se les considera como independientes.

No es bueno burlarse de las desgracias ajenas, pero no deja de ser divertido que el PES se la jugó con todo con AMLO y salió trasquilado. Por si no lo sabes, ese partido fue creado por líderes religiosos evangélicos, quienes montaron sobre la red que tienen sus iglesias en todo el país buena parte de la estructura electoral de López Obrador. O lo que es lo mismo, aquello de que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios les valió madres. Se olvidaron por completo de separar las cosas eclesiásticas de las políticas y, ¡tómala!, terminaron crucificados.

Ahora andan prendiendo veladoras pidiéndole al Cielo que el Tribunal Electoral autorice que se abran todos los paquetes electorales, para ver si por ahí pueden rasguñarle votos a las urnas, como cuando limpias el sartén de los frijoles con el último pedacito de PAN.

La alianza con los evangélicos le fue muy criticada a Andrés Manuel, pues dado que se supone que es de izquierda, nomás no se entendía que se aliara con un partido de corte religioso y con posturas de ultraderecha. Obviamente, nuestro ahora casi Presidente no peló a nadie, siguió adelante y, para su buena suerte, ahora ese aliado incómodo se está muriendo.

Ahora sí que el PES por la urna muere.

NUEVO GABINETE

Aprovechando que se está formando el próximo Gabinete presidencial, yo quisiera hacer algunas cuantas sugerencias al próximo gobierno.

Quiero a Carmelita Salinas como embajadora en Estados Unidos. Creo que ella y Trump se entenderían muy bien, porque el resto de la humanidad nomás no los entendemos.

En la Secretaría de Agricultura deberían poner a Luis Miguel, pues si algo sabe hacer es dejar plantados a sus fans cada vez que tiene un concierto.

Otro que debe integrarse pero ya al equipo lopezobradorista es el “Chicharito” Hernández, en su carácter de negociador del Tratado de Libre Comercio. Les va a meter goles hasta con las nalgas a los gringos en la mesa de diálogo.

Por último, pido que nacionalicemos a Maradona y lo nombremos comisionado contra las adicciones. Cualquier niño que lo vea entenderá que las drogas destruyen.

¡Nos vemos el jueves!
05 Julio 2018 04:07:00
AMLO, totalmente Palacio
En estos días todo es histórico. Después del histórico triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales, ya resulta histórico hasta comerse un elote con mayonesa, chilito y queso, pues es el primer elote con mayonesa, chilito (del que pica) y queso. Vivo en un país donde la moda en este momento es hacer historia. Y hay quienes hacen historia tomándose selfies festejando hasta las lágrimas el resultado de las elecciones. Hay quienes hacen historia, como Lady Champagne, la senadora electa Alejandra León, poniéndose hasta la madre e insultando a sus rivales, sabiendo que ya ganaron y van a llegar al Senado y se van a hacer millonarios. Es por eso que hay que tener mucho cuidado en estos días, pues si cometes una pendejada, será una pendejada histórica. En medio de este contexto fue la histórica –otra vez esa palabrita– reunión que tuvieron López Obrador y Enrique Peña Nieto en el mismísimo Palacio Nacional. La última vez que los vi juntos fue en una pesadilla que tuve hace tres semanas luego de cenar 12 tacos de suadero, pero con Coca Light.

Resultaba realmente sorprendente verlos a ambos ahí, no en una pesadilla, sino en la realidad. Una persona que es muy inteligente me dijo: “hasta parecen personas civilizadas”. Y sí lo parecían, aunque en realidad eran Peña y AMLO.

El encuentro transcurrió con mucha cordialidad y cortesía, pero hasta ahora no se sabía qué fue lo que realmente hablaron esos dos. Hasta ahora. Esta columna siempre tan bien informado te trae hoy, en exclusiva, el diálogo real y auténtico entre el Presidente de México y el virtual mandatario electo. Esto fue lo que dijeron:

-Pásale, Andrés, siéntete como en tu casa.

-Puej, sí, de hecho, sí. Esta va a ser mi casa.

-¿Que no vas a vivir en Los Pinos?

-Puej no. No, císcale, císcale, diablo panzón.

-No, Carstens ya no trabaja con nosotros.

-No, me refiero a que yo jamás aceptaría vivir en la sede de la mafia del poder.

-Ahí va la burra al trigo.

-No, no, amor y paz. Mejor cuéntame, ¿cómo andan las cosas por aquí?

-Pues mira, este es el salón de embajadores. Cuando asumí la Presidencia era la cantina personal de Calderón. ¡No sabes! Parecía un pub inglés con su barra de caoba, sus sillones de cuero y una dotación como de mil 500 botellas. Pero no creas que llenas, ¡puros chorritos!

-¿Y es caro el predial? Porque yo voy a ganar menos que tú. La mitad si se puede.

-Pues no te sabría decir, porque yo no lo pago. Pero lo que sea, ¡lo vale! Sobre todo cuando es noche del Grito de Independencia, tienes la mejor vista de todo el mundo.

-Oye, Quique, ¿y dónde venden tamales?

-Ah, mira, pues aquí afuera se pone “El Jarocho” y los de rajas le quedan de rechupete. Hasta pa’ curarte la cruda sirven.

-Yo no tomo alcohol.

-No, nada más Paseo de la Reforma.

-’Ora, ‘ora. Sin mancharse, que ya somos amiguis. Oye, pero esta construcción es muy vieja. ¿No espantan?

-Hay fantasmas en algunos salones, por ejemplo en aquella biblioteca se aparece el alma de Gustavo Díaz Ordaz.

-¿A poco tenía alma ese desgraciado?

-No, por eso se aparece hasta ahora. Pero, bueno, en realidad aquí no son los fantasmas los que espantan.

-¿Entonces quiénes espantan?

-Los problemas del país. Espérate a que seas Presidente y no me puedas echar la culpa de nada, cabrón. ¡Me vas a extrañar!

¡Nos vemos el martes!
03 Julio 2018 04:00:00
Milagro a la mexicana
Un manco, un cojo y un cuadrapléjico fueron a la Basílica a pedir el milagro de que los curaran. Cuando por fin llegaron ante una gran pila de agua bendita, el manco metió el muñón durante algunos minutos y al sacarlo, ¡milagro, milagro!, otra vez tenía mano.

Sus amigos, sorprendidos y emocionados, decidieron seguir su ejemplo. Como pudo, el cojo logró treparse al borde de la pileta y sumergir medio cuerpo. Del agua comenzaron a salir burbujas como si aquello estuviera hirviendo, el hombre se estremeció, cerró los ojos como si fuera a desmayarse y, ¡milagro, milagro!, se levantó, salió de la pileta y comenzó a caminar con ¡dos piernas! Entonces el cuadrapléjico le dijo a sus compañeros: “Ayúdenme a entrar completo al agua, para que pueda recuperar la movilidad de mis piernas, mis brazos y todo mi cuerpo”.

Con mucho esfuerzo y convencidos de los poderes curativos del agua bendita, lo cargaron y trataron de acomodarlo dentro de la pileta con todo y silla de ruedas, para que no se ahogara esperando el milagro. Pasaron los minutos y el cuadrapléjico no sentía cambio alguno. Finalmente, se desesperó y le pidió a sus amigos que lo sacaran de ahí, pues se estaba congelando. –No lo entiendo: a ustedes los curaron por completo y conmigo el agua no funcionó. No sirvió de nada. –¿Cómo que no ha servido de nada? –le dijo el excojo– ¡Claro que sí! Mira nomás tu silla de ruedas: ahora trae rines de aluminio, asiento deportivo, empuñaduras de piel y hasta motorcito!

¡Milagro, milagro! Finalmente se le hizo el milagro a Andrés Manuel López Obrador de ganar la Presidencia. En su discurso de la victoria el domingo por la noche, el cabecita de algodón se notaba un poco incrédulo de su triunfo. Estaba como esos perros que siempre le ladran con ferocidad a los coches y el día que el automóvil se detiene, nomás no saben qué hacer.

Sigo creyendo que el tabasqueño era la peor opción de las cuatro malas opciones que teníamos para elegir Presidente. Pero ya ganó, lo hizo limpiamente y además con un apoyo jamás visto por parte de la gente. Ganó con el 53% de la votación, una cifra que no la tiene ni Obama. Quienes no votamos por él tenemos dos opciones: aplicar la muy mexicana costumbre de lamentarnos por años, como con aquello de “no era penal”, o simplemente entender que así es la democracia, que gana el que más votos obtiene y que no es el fin del mundo... espero. Ya no sé qué puede ser peor: que Andrés Manuel llegue a la Presidencia, se vuelva loco de poder e incumpla todo lo que prometió; o que llegue loco a la Presidencia y cumpla todo lo que prometió.

Porque, por mucho amor y paz que ofrezca, la realidad es que en su campaña quiso quedar bien con tanta gente, con tantos sectores, con tantos grupos que, obviamente, no podrá quedar bien con todos. Para cumplirles a unos tendrá que ajusticiarse a otros. La otra opción es que no le cumpla a ninguno y se la lleve de muertito 6 años vendiendo la idea de que es un Presidente a toda madre. Así que habrá que estar muy preparados porque en la política, como en la vida, siempre hay sorpresas. Como la de aquel trailero que iba pasando por un puente y vio que a la orilla había una hermosa mujer trepada en el barandal. El trailero se detuvo, se bajó del camión y le preguntó: –¿Y ahora? ¿Por qué estás ahí arriba? –Es que la vida no vale nada. ¡Y me voy a aventar! –¿Pero, pero, por qué?

–Porque ya no quiero seguir viviendo. Gracias por detenerte y conversar, hace mucho que alguien no se preocupaba por mí. Pero ahora vete, que quiero morir sin que nadie me vea.

–Oye, oye, espera –dijo el trailero queriendo aprovechar la oportunidad– antes de que te mates, ¿por qué no me das un besito? Total, que sea lo último antes de morir.

–¿Un besito? –preguntó la bella mujer, dudó unos segundos y finalmente aceptó–. Bueno, pero sólo porque fuiste buena onda conmigo. La mujer bajó y comenzó a besar apasionadamente al trailero. Le pasó la lengua por los labios, lo mordió suavemente, le lamió las orejas y comenzó a deslizar la boca por su cuello.

Le desabotonó la camisa de cuadritos y siguió bajando hasta que el trailero comenzó a volverse loco y estalló en un grito de placer.

–Jajajaja. Estás loca. La verdad es que ni me importas. Por mí, aviéntate. Yo sólo quería hacerte mía. Nomás no me dejes con la duda: ¿por qué te quieres matar?

–Porque mis papás dicen que no pueden aceptar que su hijo sea travesti.

¡Nos vemos el jueves!
28 Junio 2018 04:08:00
Y el lunes, ¿qué?
Una mujer iba caminando por la playa cuando, de pronto, se encontró con una lámpara mágica, de esas que más bien parecen salseras, pues en realidad no se ve dónde llevan el foco. Obviamente la mujer frotó la lámpara y, por supuesto, se le apareció un genio (estas historias son más predecibles que el resultado de la elección presidencial). Una nube de humo envolvió a la señora, ya entrada en sus 40 y tantos años, al tiempo que se escuchó un trueno en el cielo (ese genio sí que sabía cómo hacer una súper producción al estilo Hollywood). Y habló el genio:

–Por haberme liberado, te voy a conceder...

–¿¿¿Tres deseos??? –preguntó entusiasmada la señora.

–No, pérate tantito. ¿Que no ves cómo ha subido el costo de la vida? La gasolina ya llegó a 20 el litro, ¿cuánto crees que me cuesta volar en mi alfombra? Y la leche, ¡pfff!, ni se diga. No, no, tres deseos es demasiado. Y más con el dólar subiendo como espuma de cerveza caliente en vaso de plástico. Mira, te voy a conceder un solo deseo y di que te fue bien. Uno solo, así que piénsalo bien.

–Es fácil –respondió de inmediato la señora– quiero conocer el amor. Pero no quiero cualquier hombre. Quiero uno que sea guapo, sí, pero también fiel. Un hombre que sepa contar historias, pero que también sepa escucharme y se interese en lo que yo tengo que decirle. No te voy a pedir que sea un actor porno, pero sí me gustaría que estuviera dotado y que sepa cómo llevarme a lo más alto del placer físico; y que cuando termine de hacerme el amor no se duerma, ni se vista y se largue de inmediato. Un hombre que me haga sentir deseada y querida; que me respete intelectualmente y que me rete al mismo tiempo a ser mejor cada día. Un hombre que no quiera ser más que yo, sino que construya conmigo una historia.

–¿Y no quieres también que te pinte las uñas? No, no, no, mujer. ¡Pides demasiado! Ese hombre no existe. ¡Ni en sueños! Es más, yo que no soy gay, si lo encuentro... ¡me lo quedo! Pídeme otra cosa, algo que sea real, que sea posible de lograr. ¡No una fantasía!

–Bueno, está bien. Entonces te pido que el lunes 2 de julio, ya que hayan pasado las elecciones, hagas que nos reconciliemos los mexicanos. Este proceso electoral ha sido un suplicio viendo cómo mis amigos y mis familiares se pelean unos con otros, ¡por culpa de un candidato! Llegó un punto en México en que si decías que no ibas a votar por AMLO, te acusaban de traidora a la patria. Y si decías que ibas a votar por él, de pendeja no te bajaban. Y lo mismo si tu candidato era Anaya o Meade. A los mexicanos se nos jodió la convivencia con estas elecciones. Y lo peor es que nadie entiende que, a partir del lunes, gane quien gane, seguiremos viviendo todos en el mismo país. Y que nuestros familiares seguirán siendo nuestros familiares aunque hayan votado por ese candidato que tanto odiamos. De verdad, genio, lo único que te pido es que acabes con todas esas discusiones, que acabes con los pleitos y que nos hagas ver que, a fin de cuentas, todos somos mexicanos y tenemos que trabajar juntos para sacar el país adelante, exigiéndole resultados y vigilando que no robe a quien sea que esté en la Presidencia. Eso es lo que te pido, genio.

–Mmmmh... –meditó unos segundo el genio y respondió listo para poner manos a la obra– ¿Y ese hombre que me pediste lo quieres rubio o castaño?

¡Nos vemos el martes! (Si sobrevivimos a las elecciones).
26 Junio 2018 04:00:00
Nalgaprontismo
¡Ya volví! Tuve que ausentarme un par de semanas por un viaje: me estaba yendo a la chingada. Pero no, a la mera hora, me salvaron los doctores, las enfermeras y las medicinas. Es feo sentir que te vas a morir, pero es peor no hacerlo porque te quedas con la sensación de que ahora debes hacer algo que valga la pena para desquitar esta nueva oportunidad de vida. Y yo no soy bueno debiéndole a nadie. Me dijo un buen amigo que si sigo aquí es por algo. Y si es así, seguramente es porque Dios no los quiere a ustedes, pues ahora tendrán que seguir aguantándome otro rato.

Ahora vamos a lo nuestro: reírnos de los políticos que nos hacen llorar. ¿Ya sabes por quién vas a votar? Si no sabes, ve y tírate a un volcán. Ya tuviste suficiente tiempo para pensar, analizar y decidir cuál de los cuatro inútiles es el menos malo para dirigir al país. Sí, yo sé que es como tener que escoger entre morir atropellado por una barredora o devorado por un cocodrilo, pero no puedes no votar. Si tienes tu credencial y nada te impide salir de tu casa, serías inhumano si no vas a tachar las boletas que te toca. Acuérdate de que la política es algo muy importante como para dejársela a los políticos. Dicen que si vas en tu coche y ves pasar a un político en una bicicleta, sólo hay una razón para no atropellarlo: es probable que la bici sea tuya.

Si los candidatos presidenciales no te convencen, recuerda cómo eran los pleitos entre tus padres: tu papá llegaba borracho en la madrugada y tu mamá se desquitaba bolseándolo o preparándole hot cakes por la mañana. Si llegaba borracho, pero cumplidor, es posible que hasta le hicieran chilaquiles. Y así es la política: un juego de equilibrios en el que es mejor que haya balances, para que nadie se pase de la raya. Por eso es bueno votar por un partido para la Presidencia y por otro para diputados y senadores. Votar todo igual es posible que haga tu voto inútil. ¿Acaso nunca escuchaste que no hay que poner todos los huevos en una misma canasta? Esto es como las ensaladas: mientras más colores tengan, más sabrosas son. Si votas todo de un solo color, lo que vas a lograr es sentirte cómplice. Como siempre me dice mi jefe: “¡Carajo!, al menos déjate una puerta abierta”. Pero, bueno, a mí ni me hagas caso, yo sólo iba pasando por aquí.

EL ORGULLO DE CHIAPAS

El gobernador de Chiapas, el güerito Manuel Velasco, siempre ha provocado dudas. No se sabe si va, viene o anda de reversa. Su corazón es tricolor, se supone que es verde, pero ahora ya se sabe que le gusta la Morena, pues le anda dando gusto en todo a Andrés Manuel López Obrador. De hecho, Velasco se dobló completito ante los caprichos de los maestros de la CNTE, nomás para darle gusto al puntero en las encuestas. Como AMLO ya dijo que va a echar abajo la reforma educativa, el gobernador corrió a hacerlo antes de que lo pidan, en un caso típico de lo que los psicólogos llaman “nalgaprontismo”. Se trata de un rasgo común entre quienes mueven las nalgas con rapidez al correr a cumplir los deseos de alguien más, inclusive antes de que lo pida. Todos conocemos un nalgasprontas, que es aquel sujeto de la oficina que está tratando tooodo el día de quedar bien con el jefe. Es el que le dice: “Jefecito, le traje un café como le gusta”; “patrón, pensé que querría un postre y le traje un chocolate”; “señor, ¡me leyó el pensamiento!”; “boas, justo estaba pensando lo mismo”. El problema de este padecimiento es que no se cura, al contrario: se agrava con los años. Así que, aunque dejará pronto la gubernatura, seguramente seguiremos viendo a Velasco demostrando sus dotes para darlas a toda prisa. Dar las gracias, no sean malpensados.

¡Nos vemos el jueves!
07 Junio 2018 04:07:00
Chimoltrufiamlo
Vivo en un país lleno de contradicciones en el que las enchiladas suizas no fueron inventadas en Suiza; en el que el Desierto de los Leones, ni es desierto, ni mucho menos tiene leones. En este país en el que nada es lo que es, el Poder Legislativo ni tiene poder ni legisla; en tanto que el Ejecutivo nomás no sabe cómo ejecutar una buena política. Es aquí, en la tierra de las contradicciones, en donde la Avenida de los 100 Metros mide, en realidad, varios kilómetros de largo; y hay un partido que dice ser revolucionario y al mismo tiempo institucional.

Y otro partido dice que es el de la regeneración nacional, aunque en realidad son los mismos de siempre. Y, claro, obviamente también está el Partido Verde Ecologista al que el único ambiente que le importa es el de las fiestas de su dueño, Jorge Emilio González Martínez. Vivo en este país, lo cual tal vez explique que quien seguramente será el próximo Presidente es una persona que no se cansa de contradecirse todos los días. Andrés Manuel López Obrador es como la Chimoltrufia, que así como dice una cosa ¡dice la otra!

Durante los últimos dos años, AMLO se la ha pasado duro y dale con que el nuevo aeropuerto que se está construyendo en Texcoco lo va a cancelar, que es un peligro, que se hunde, que no sirve, que es un gasto inútil y casi que es obra del diablo. Pues bien, ahora resulta que Andrés Manuel ya volvió a cambiar de opinión y ahora dice que el NAICM es “viable” y “conveniente”. Al menos eso fue lo que les dijo a los empresarios con los que se reunió el martes, contradiciendo tooodo su discurso sobre la famosa terminal aérea. Pero, de hecho, se trata de una contradicción dentro de otra contradicción, pues lo dijo en el encuentro con el Consejo Mexicano de Negocios, a cuyos integrantes hace unos días acusaba de ser parte de la “mafia del poder”. Les dijo que eran “una minoría rapaz” y que tenían miedo de que él llegara a la Presidencia porque no querían “dejar de robar”. En cambio ayer los llenó de elogios, les dijo que eran indispensables para el desarrollo del país y aseguró que para ellos sólo tenía “amor y paz”.

¿Por qué cambia tanto de discurso Andrés Manuel? ¿Acaso es porque a su edad ya se le va el avión y se le olvidan las cosas? Pues no. En realidad todas esas contradicciones son el peor recurso que tiene para llegar a la Presidencia de la República. Prefiere quedar como un incongruente contradictorio, antes de perder la oportunidad de ser Presidente. ¿Y la congruencia, apá? Murió por la patria.

Preguntas pal debate

El INE lanzó una convocatoria para que la gente plantee sus preguntas a los presidenciables en el debate del próximo martes. Se recibieron ¡11 mil 388! Y todavía faltan las mías:

Para Meade: ¿si usted es el que más sabe de números, cómo es que no le entiende a los números de las encuestas que lo ponen en tercer lugar?

Para Anaya: ¿cuando Mateo está de vacaciones y no va por él a la escuela, su campaña se queda sin propuestas?

Para “El Bronco”: ¿se va a hacer o no se va a hacer la carnita asada?

Para López Obrador: en caso de que usted gane la Presidencia, ¿me vende su rancho La Chingada para irme yo a él?

¡Nos vemos el martes!
05 Junio 2018 04:06:00
Tan fácil que es mentir
Llega un padre con su hijo y le pregunta cariñoso:

–Hola, Santi, ¿con qué juegas?

–Con lo que me sale de los huevos.

–¡Escuincle maleducado! –le dice el papá, le da tremenda nalgada y el chamaco se va corriendo con su mamá:

–¡Mamá!, ¡mami! Ya no quiero que me compres huevitos Kinder, porque mi papá se enoja.

Definitivamente hay veces que decir la verdad no es la mejor de las opciones. Y es que hay gente que nomás no sabe manejar la verdad, por lo que prefiere que le cuenten historias bonitas aunque sean falsas. Que le doren la píldora, como solía decir mi madre. ¿Y eso qué tiene que ver con la Navidad? Que en sus campañas, los candidatos al puesto que sea se dedican a dorarnos la píldora, diciéndonos lo que creen que suena bonito, pero nunca lo que nos podría parecer difícil, doloroso o, simplemente, una responsabilidad.

Si las campañas políticas fueran honestas, quién sabe cómo estarían hoy las encuestas en México.

Veamos algunos ejemplos.

1. Andrés Manuel dice: “Ya quedaron las cosas bastante claras: no van a tener los empresarios ningún problema en nuestro gobierno, van a ser respetados. Se va buscar la convergencia del sector privado con el sector público, con el sector social. Es decir, va haber economía mixta”. Si hablara con la verdad diría: “La economía la voy a manejar yo. Váyanse haciendo a la idea. Va a haber negocio para todos los que se porten bien. Y le van a tener que poner lana a mis proyectos, les guste o no les guste. Si les digo que va a haber economía mixta es porque vamos a regresar a los tiempos en que la economía se dictaba desde la Presidencia”.

2. José Antonio Meade dice: “Mientras López Obrador se asocia con la CNTE y Elba Esther Gordillo para echar abajo la reforma educativa, yo cierro filas con los padres de familia, los estudiantes y los maestros que quieren lo mejor para México”. Si hablara con la verdad diría: “Ese AMLO es un loquillo. Se alió con la maestra y con la CNTE, y tengo que denunciarlo porque no se aliaron conmigo. Yo sería feliz de tener en mi equipo a Elba Esther, pero ya me la ganaron. Entonces, no me queda de otra más que decir que estoy del lado de los padres de familia, aunque viendo las encuestas me queda claro que los padres de familia no están conmigo. Sigan así, ojetes. Luego no vengan a chillar que sus hijos están perdiendo muchos días de clases por los paros de maestros”.

3. Ricardo Anaya dice: “Cuando yo sea el Presidente de México, van a ver lo que es tener un Presidente de la República comprometido con la seguridad de Guanajuato. Vamos a recuperar la paz en el estado de Guanajuato”. Si hablara con la verdad diría: “Ya sé que el gobernador Miguel Márquez tiene hecho un desastre a Guanajuato. Pero como es panista, pues ni modo que lo critique en público. Por eso vamos a echarle la culpa al Presidente, para que nadie se acuerde que, en realidad, quien les falló a todos ustedes fue mi compañero de partido. Estaría padre recuperar la paz en Guanajuato, pero no tengo idea de cómo podemos lograr eso dado que ya operan aquí los cárteles del narco y prácticamente todas las policías municipales están compradas”.

4. Jaime “El Bronco” Rodríguez dice: “Vamos a presentar paralelo a la iniciativa de ley de mochar la mano, la iniciativa de pena de muerte a los violadores, a quienes secuestren a una persona, a quien mate a un policía en el ejercicio de su servicio, al asesino colectivo”. Si hablara con la verdad diría: “A mí ni me pelen, yo estoy aquí por el puro desmadre. ¿Tons qué? Se va a hacer la carnita asada o no se va a hacer?”.

¡Nos vemos el jueves!
31 Mayo 2018 04:08:00
¿Y si votamos por Margarita?
Le dijo Venancio a Manolo:

-Mira, querido Manolo, te voy a pedir desde ahora un favor para cuando me muera.

-Hombre, Venancio, ¿pero qué horas son estas de ponerte dramático, joder?

-No, no es ningún drama, mi amigo. Es que, ¡rediez!, sólo quiero ser previsor y no dejarle un problema a mis deudos cuando llegue el momento.

-Vaya, vaya, está bien Venancio, tienes razón. Lo mejor es ser precavidos. A ver, dime tú qué cosa es la que quieres para cuando te peles pal’ otro mundo.

-Es una cosita de nada, Manolo. Mira, si me muero en Valencia, quiero que me entierren en Sevilla. Pero si me muero en Sevilla, entonces que me entierren en Valencia. Y si muero en cualquier otro lado, diles que me incineren y arrojen mis cenizas en el Mediterráneo. ‘Ora que si muero incinerado, entonces que me pongan en una maceta y me lleven al Parque del Retiro, en Madrid, y que ahí me planten, al lado de un madroño repleto de frutillas rojas.

-¡Ostia! ¿Pero por qué tanto lío con tu muerte, Venancio? Que si te mueres en un lado, hay que llevarte pal’ otro. Que si te mueres allá, tenemos que ir todos de reversa, que si las frutillas, que si esto, que si lo otro. ¡Diantres, Venancio! ¿Por qué?

-Pues. ¡por joder!

¿Qué tal si todos hacemos lo mismo que Venancio y nos jodemos a los políticos, a los partidos y a sus candidatos? Es muy fácil: votemos por Margarita Zavala. La señora ya renunció a su idea de ser Presidenta, por lo que ninguno de los votos que reciba, va a contar. Pero no la pueden quitar de las boletas, porque cuando ella se dio de baja, ya se habían mandado imprimir los 93 millones de boletas que se van a necesitar el 1 de julio. Esto significa que, si nos organizamos, podemos convertir ese espacio en la boleta en una nueva forma de protesta. Cada voto por Margarita sería un reclamo directo contra la clase política que nos malgobierna, pues si bien serían votos que no contarían para la elección, podrían representar a un importante número de mexicanos que estamos hartos de la política o, mejor dicho, de los políticos. Porque, a diferencia de anularlo tachando la casilla en blanco, nuestro voto en la casilla de Margarita sería fácil de contar y no dejaría duda alguna de cuál fue nuestra intención al marcarlo. Estoy seguro que si hay una buena campaña de promoción de esta propuesta, podríamos obtener muchísimos más votos que “El Bronco” y, en una de esas, hasta más que Meade. lo cual no es ni tantito complicado. ¿Qué ganaríamos? Supongo que el puro gusto de decirles en su cara: “¡No te creo!”.

Bello y hermoso

El hombre que estaba sentado en la barra del bar llevaba ya una docena de cubas y comenzzzaba a hablurrr medio estraaaño. Viendo el estado en el que se encontraba el tipo, el cantinero trata de hacerlo reflexionar.

-Oiga, amigo, ya bebió usted demasiado. ¿No cree que es hora de detenerse?

-Ni, madres, pinche borracho.

-¡Hey! El borracho no soy yo

-¿Y qué anda haciendo en el bar?

-Aquí trabajo, ¿se acuerda?

-Ah, claro, ¡sírvame otra!

-Oiga, señor, dígame, pero conteste con el corazón en la mano para que usted mismo se escuche y piense en lo que le está haciendo a su vida, a su hígado y a su cartera. Dígame: ¿por qué bebe?

-¡Por amor!, ¡hic!

-¿¿¿Por amor??? No entiendo, ¿cómo es eso?

-Pues es que yo adoro a mi viejita y me gusta enamorarla todos los días, por eso bebo, para que me siga viendo bello y hermoso.

-¿Y cómo logra que lo vea así poniéndose unas borracheras de miedo todos los días?

-Pues porque siempre que llego a la casa así de borracho, ella siempre me dice: “Muy bonito, cabrón, muy bonito”.

Igualito que el borracho del cuento, así está el Gobierno de la Ciudad de México con la presencia del narco en la capital. Ya tenemos demasiado mensajes –empezando por las más de 100 ejecuciones que van en el año– que nos dicen que ya estamos como empezaron Chihuahua, Tamaulipas y Guerrero. Pero, no, las autoridades no quieren entenderlo.

¡Nos vemos el martes!
29 Mayo 2018 04:06:00
¿Y por quién voto?
Aunque las encuestas son muy claras en cuanto a la ventaja que lleva Andrés Manuel López Obrador, en el mundo real me he encontrado con que mucha gente todavía no sabe por quién votar. No es porque estén indecisos entre uno u otro candidato, sino porque nomás no les gusta uno solo de los cuatro que hay. Todos les parecen patéticos, lamentables o, simplemente, imposibles de apoyar. Y a eso, claro, hay que sumar que la gente está, literalmente, hasta la madre de los políticos. ¿Y tú ya sabes por quién votar? Siempre preocupada por sus amorosos y patriotas lectores, esta columna ha preparado especialmente para ti una guía que te permitirá decidir por quién votar o, al menos, por quién no votar, para que no salgas de la casilla electoral con ganas de vomitar. Sólo tienes que responder estas preguntas e ir anotando tus respuestas en una hojita, para poder hacer el conteo final. ¿Listo? Comenzamos:

1. Cae una repentina y extraña megatormenta donde vives. La calle queda completamente cubierta de hojas y lodo. ¿Tú qué haces?

a. Llamas de inmediato a la delegación o al municipio para que vayan a limpiar el megadesastre.

b. Sales a la calle con escoba y recogedor y barres, al menos, tu pedazo.

c. Subes a Facebook y/o a Twitter fotos del cochinero con el hashtag #NoTePasesTlaloc

2. El loco de Donald Trump desató un conflicto en Medio Oriente y el precio del petróleo se disparó hasta los 100 dólares, por lo que el precio de la gasolina subió. Entonces, tú:

a. Le mientas la madre al gobierno cada vez que vas a la gasolinería.

b. Tratas de usar menos tu coche o de compartir viajes con compañeros y amigos para repartir los gastos.

c. coRREs a compartir en tus redes sociales el meme de que ya hasta la gasolina tiene números más grandes que José Antonio Meade.

3. Por más que has tratado de disimularlo, el pantalón no miente y te grita a punto del botonazo: “¡Ya engordaste!”. En ese momento tú:

a. Lamentas no tener tiempo ni dinero para poder ir al gimnasio.

b. Ni modo. Te olvidas un tiempo de las garnachas, te sales a caminar aunque sea dándole vueltas a la manzana y te pesas, por lo menos, una vez a la semana.

c. Vuelves al gimnasio en el que sí tenías inscripción pero nunca vas y te tomas muchas selfies con los hashtag: #SiNoDueleNoSirve #ConTokio #AcitudAnteTodo #instafitness #insanity #fitmaniac #sporty #viveros #runners

4. Comiste tacos de tripa afuera de la estación Chapultepec del Metro y, obviamente, pescas unas amibas del tamaño de Moby Dick y sientes que la vida se te va, literalmente, por la cola. ¿Qué haces al respecto?

a. Le hablas a tu tía Lupita, que no es doctora, pero se las sabe de todas, todas, en cuanto a medicinas y le pides que te “recete” algo.

b. Vas a ver al médico.

c. Te metes a investigar en Google y descubres que por tus síntomas, lo mismo puedes tener amibiasis, cólera o cáncer de estómago.

5. Hiciste este test y tú:

a. Te quedaste esperando a que hablara de AMLO.

b. Lo acabaste nomás para ver con qué payasada salgo.

c. La verdad es que no lo terminaste por estar revisando tu Facebook.

RESULTADOS: Si la mayoría de tus respuestas fueron “b”, ¡Felicidades! Eres un ciudadano ejemplar que entiende que no basta con quejarse, sino que es necesario también poner de tu parte porque, a fin de cuentas, en la política no hay soluciones mágicas. ¿De verdad no eres de Noruega?

Si la mayoría de tus respuestas fueron “c”, como que ya va siendo hora de que apagues un rato la pantalla –la del celular o la de la compu– y salgas a tomar un poco de aire fresco. Por cierto, deberías ir al doctor a que te revise esas hemorroides.

Por último, si la mayoría de tus respuestas fueron “a”, ¡por favor no votes! Crees que todo lo malo que pasa en el país es culpa del gobierno y que llegará un día Superman a resolverlo todo. Lo que tú necesitas es una nana, no un presidente.

¡Nos vemos el jueves!
24 Mayo 2018 04:08:00
Scooby Doo pa’l PAN
El otro día en el cementerio, un gusano se subió al mausoleo más alto y comenzó a dar un discurso: “Amigos y amigas del panteón, debemos unirnos para mejorar las condiciones de vida que tenemos entre los muertos. Es justo y necesario que demostremos la fuerza de nuestra unión para exigir que no se pisoteen nuestros derechos con el uso de ataúdes de metal. No es sólo por nosotros, ¡es por nuestros hijos! Es tiempo de hacer un frente en contra de los que se pasan de vivos con la muerte”. Otros dos gusanos se miran, y uno pregunta:

–¿Y a este güey qué le pasa?”

–Nada, seguro se comió el cadáver de un político.

Estas campañas, sin duda alguna, son las más ridículas que me ha tocado ver en la vida. Y mira que ya tengo más recorrido que un chimeco suburbano. No recuerdo unas elecciones en las que me haya tocado ver las ridiculeces con las que ahora nos quieren “convencer” de que votemos por ellos.

Obviamente el primero en la lista es “El Bronco” con su locura de cortarle la mano a los corruptos. Ni él mismo se la cree, pero como sabe que es completamente absurdo, pues se anda paseando con el machete en la mano por todas partes.

Pero hay otros candidato menos conocidos que le ganan hasta a “El Bronco” a la hora de hacer el ridículo. Como Leoncio Morán, de Movimiento Ciudadano, quien es candidato a alcalde de Colima y para entusiasmar a sus electores se grabó ¡bañándose! El video está tomado con un celular y una mujer, supongo que su esposa, entra al baño con la cámara prendida, mientras oímos que cae el agua de la regadera. De pronto, el tal Loncho se asoma con el cabello mojado y comienza a hablar de las maravillas que hará por la capital colimense.

También los hay musicales, como el de Manolo Agüero, que busca reelegirse como alcalde de Jiutepec, cantando y bailando una cumbia en la que salen payasos, niños y mujeres, a los que les promete útiles gratis, zapatos gratis, transporte gratis, becas gratis, consultas gratis y hasta basura gratis. ¿Con qué va a pagar todo eso? Pues supongo que cantando en bodas y bautizos, porque la lana del Municipio nomás no alcanza pa tanto regalo.

Pero quien realmente se fue hasta el espacio en su propaganda es Jesús Zaldívar, que para ser diputado contrató a los soldados de La Guerra de las Galaxias, los stormtroopers, los blancos, sí, para que se pusieran a perrear Scooby Doo Papá en las calles de la santísima Puebla. Me cae que si este panista gana una curul, me voy a decepcionar mucho de los poblanos.

El problema, en el fondo, no es que los candidatos hagan anuncios tan malos, sino que crean que así les vamos a dar el voto. Lo peor es que a veces pasa.

¿Y LOS DIPUTADOS?

Un legislador acusado de corrupción, lavado de dinero, tráfico de armas y piratería fue presentado ante el juez. Al pedirle que diera su versión de los hechos, el político comentó:

–Mire, su señoría, es que yo soy diputado y…

–Momento, momento –lo interrumpió el juez. –A mí no me salga con que es diputado, porque usted bien sabe que la ignorancia no es una excusa.

Esta es la mejor época del año en términos legislativos, no porque se aprueben más leyes, sino todo lo contrario: porque estos cabrones están de vacaciones. Y, bueno, tanto diputados como senadores sigue cobrando, pero preferible pagarles sin que trabajen ¡a que trabajen!

¡Nos vemos el martes!
22 Mayo 2018 04:06:00
Me fui a la boda real
Lo pensé mucho antes de aceptar. Eso de llevarme con mis ex nunca ha sido buena idea, pero, ¡qué diablos!, me estaba invitando a su boda, así que me puse a analizar mis opciones: por un lado tenía un viaje a Londres para ir a la boda del año, por el otro tenía el debate de los candidatos presidenciales. Mmmmh... ¿Meghan o AMLO? ¿Harry o Anaya? ¿Una chela Guinness de esa que tiene 3 centímetros de espuma o Meade? ¿Boda real o “Bronco”? Lo pensé largo y tendido durante dos segundos y me largué en el primer avión que encontré para el Reino Unido.

Londres es una ciudad sorprendente. Especialmente porque todo lo hacen al revés. Nomás para que te des una idea: son más contreras que “El Peje”. ¡Imagínate! Es por eso que conducen por la izquierda y no por la derecha como las personas decentes. Y obviamente eso significa una cosa: Londres es la ciudad donde más atropellan turistas. Y no es que uno sea bruto, sino que los ingleses son tercos, necios y obstinados –¡achú!, diría alguien que está leyendo esto–, por lo que cuando el turista intenta cruzar la calle, de manera natural voltea a la izquierda, si no viene coche, da el paso y, ¡prrrrr!, lo aplastan porque se le olvidó que el camión rojo de dos pisos que estaba esperando llega por la derecha. Pero como ya me la sé, esta vez no tuve que saltar 8 metros para llegar a la banqueta y poner a salvo mi vida.

Lo que sí me costó trabajo fue el disfraz para la boda. Cuando me dijeron “tienes que ir de colas”, dije: “¡Uy, no! Va estar complicado porque después de la amibiasis me dicen el sinalguense. Haz de cuenta que las dejé en el otro pantalón. Ni modo que me inyecte silicón en las pompas para ir a una boda. ¿Acaso soy Ninel Conde?”. Pero entonces me explicaron que eso “de colas” es el frac, ese traje como de capitán de meseros de restaurante de Polanco. Y ahí va yo con mi frac gris Oxford –porque estábamos en Inglaterra–, con un chaleco en manta de cielo color hueso y una corbata con chaquira huichola, muy a tono con mis tenis plateados del Santo. Era yo el epítome de la elegancia mexicana. Si me ha visto Diego Rivera, en ese momento me hace un mural.

Cuando llegué a la iglesia, al primero que vi fue a David Beckham, por lo que me esperé un poco a que se alejara. Y no porque me fuera a pedir otra vez dinero, sino porque es una chinga sentarse a su lado en cualquier lado: hagas lo que hagas, te pongas lo que te pongas, te ves feo. No, no, paso sin ver. Cuando vi que se había alejado lo suficiente con su esposa, que tiene cara de amargada, me formé para entrar y me tocó junto a una viejita linda, medio gruñona pero muy simpática. ¿Cómo me dijo que se llamaba? ¡Ah, sí! Elton John. Es una especie de Juan Gabriel inglés, aunque, claro, sin el sentimiento del “Divo de Juárez”, pero parece que es bastante conocido por aquellos lados.

Meghan me saludó coqueta desde el altar y Harry medio se puso celoso, pero ni modo de que hiciera una escenita delante de, literalmente, todo el mundo. El único momento bochornoso de la ceremonia fue cuando pasó junto a mí una señora y se me salió decir: ¡Un teletubbie! Realmente estaba emocionado de que los hubieran invitado, pero entonces me explicaron que era la abuela del novio, o sea la reina. ¡Perdón, mi reina!, alcancé a decirle. Lo único que no me gustó de la boda fue que no bailamos Des-pa-ci-to.

¡Nos vemos el jueves!
17 Mayo 2018 04:07:00
¡Lástima, Margarita!
Vaya que estuvo movido el día de ayer. Nos despertamos con la noticia de que los tapados del PRI, mientras eran funcionarios del Gobierno federal, se gastaron una millonada en promover su imagen, con el sueño de ser candidatos presidenciales. Ni uno tuvo la decencia de moderarse. Lo mismo hicieron Aurelio Nuño, que estaba en la SEP; José Antonio Meade, de Hacienda; José Narro, de Salud; José Calzada, de Agricultura; y Miguel Osorio Chong, de Gobernación. Inflaron el presupuesto de sus dependencias para promoverse ante los electores, como si no supieran –y nosotros tampoco– que el único que al final decide quién es el candidato, es el Presidente de la República. ¡Carajo! En lugar de gastarse millones en aparecer hasta en los programas televisivos de cocina y en las portadas de las revistas más extrañas –nomás les faltó aparecer en El Semanario de lo Insólito–, hubieran invitado cada quien por su lado a Enrique Peña con su propia lana y a ver quién lo convencía.

Una cosa es segura, Kike se la habría pasado bomba. Por ejemplo, Nuño se lo podría haber llevado a platicar a una biblioteca, no para “ler”, sino para que los dos conocieran una. Y Narro o bien podría haberle invitado a comer paella en uno de esos lugares españoles que le encantan, o podría haberle regalado un tierno examen de próstata.

Meade seguramente se lo habría llevado a un teibol. Ok, no, más que a un table, Meade lo habría llevado a un despacho contable a revisar juntos las cifras del presupuesto, mientras bebían una malteada de fresa y comían pay de manzana. Con el queretano Calzada, la cosa se podría poner intensa pues a ambos les gusta correr, así que se podrían haber ido juntos corriendo por toda la autopista que va para Laredo y no parar hasta cruzar la frontera. Pero con quien seguramente se la habría pasado bomba Peña es con Osorio Chong, pues con él la diversión está garantizada, como lo demostró en su película Una Pareja Explosiva.

Pero eso fue muy temprano. Cuando apenas estábamos tratando de digerir la noticia y el desayuno, que comienza a sonar la alerta sísmica. Y conforme el wuaaa, wuaaa, wuaaa va creciendo, tú no sabes si salir corriendo a la calle, o tomar al niño de la cuna, wuaaa, wuaaa, wuaaa, o vestirte porque estás desnuda, wuaaa, wuaaa, wuaaa, o detenerte a media calle, o llamarle a tu familia, wuaaa, wuaaa, wuaaa, o ponerte a llorar, o mentar madres por el maldito sonido de la alerta, wuaaa, wuaaa, wuaaa, o simplemente esperar a que pase el temblor.

Se supone que después del 19 de septiembre, ahora sí, por supuesto que yes, como nunca antes, los capitalinos estamos listos y preparados para cualquier emergencia.

Ni madres. Sigo viendo las mismas caras de espanto y, sobre todo, las mismas acciones idiotas de toda la gente que no sabe qué hacer en un temblor, a pesar de que viven en una zona en la que... ¡saben que tiembla!

Y todavía no nos acabábamos el bolillo para el susto, cuando del temblor pasamos a la bomba: Margarita Zavala anunció su renuncia como candidata independiente a la Presidencia de la República. Conmoción causó saber que se bajaba de la contienda. Lo bueno es que la señora no se quedará en el desempleo, pues ya se supo que la van a nombrar directora de Pemex, porque dicen que sólo ella sabe todos los días cómo está el crudo.

¡Nos vemos el martes!
15 Mayo 2018 04:00:00
Pejenomics
Siempre creí que la Economía era una ciencia. hasta que descubrí que es el único campo en el que dos personas pueden obtener el Premio Nobel por decir exactamente lo contrario uno del otro.

Los pronósticos de los economistas suelen ser muy desconfiables; por eso dicen que Dios creó a los economistas para que les creyéramos a los meteorólogos.

Todo eso explica que en estos días comenzó a circular un librito de fábulas y cuentos llamado Pejenomics, que fue elaborado por colaboradores de Andrés Manuel López Obrador para tratar de explicar las fantasiosas propuestas económicas del “Peje”. Agárrense:

Reactivar la economía. ¡Guau! El librito indica que ese es el objetivo de su plan de Gobierno. Para AMLO todo se basa en la buena onda y en poner en su lugar a los “malos”. Dice que hay que separar el poder político del poder económico, pero no dice si eso incluye a empresarios que le están metiendo mucha lana a su campaña esperando hacer grandes negocios, como Carlos Lomelí, el dizque candidato a gobernador de Jalisco que es socio de Yeidckol Polevnsky.

Corrupción. Una y otra vez, López Obrador ha dicho que sin la corrupción su Gobierno se ahorrará 500 mil millones de pesos. ¿Cómo? ¡Pos quién sabe! Pero el ya tiene el monto calculado y la chequera preparada para comenzar a gastar. La realidad es que el Gobierno no tiene el dinero que AMLO cree, pues la mayor parte de esa lana no se puede tocar pues es, entre otras cosas, para pagar sueldos de maestros, médicos y soldados. ¿A poco les va a quitar lana a ellos? Obvio, no.

Soberanía alimentaria. De todas las tonterías del librito, esta es quizás mi favorita. La soberanía alimentaria significa que el país produzca tooodo lo que nos comemos. Todo. Así que, por ejemplo, si a ti te gusta el sushi, pues ni modo, en lugar de alga, pues tendrás que comerlo con hoja de plátano. Pero ya hablando en serio –es un decir–, AMLO no quiere que le compremos nada al extranjero, lo cual suena muy bonito, pero, si nosotros no le compramos a otros países, ellos tampoco nos van a comprar. ¿Y qué hacemos con las 350 mil toneladas de aguacate que le venden los productores michoacanos cada año a Estados Unidos? Nomás para que te des una idea, estamos hablando de que para llevar esas 350 mil toneladas se requieren ¡17 mil 500 tráileres! De ese tamaño es el trancazo. Además, pensar que debemos producir lo que comemos es condenar a los campesinos a que produzcan lo que no les conviene. Hay tierras en México que sirven para sembrar frutas o verduras, pero su producción sobrepasa lo que se consume en nuestro país. Yo nomás les digo que eso de México para los mexicanos es igualito a lo que plantea Donald Trump. Que no digan que no les avisé.

MAL EL TRI

No me gustó nada la lista de convocados a la Selección Nacional. Creo que al entrenador Osorio le faltó incluir a Javier Duarte, pues nadie como él para meterle goles al presupuesto. Y en la portería yo habría puesto a la magistrada presidenta del Tribunal Electoral, pues no deja pasar nada que afecte al PRI. Y en la media, sin duda, a Ricardo Anaya, pues si mueve el balón como movió la lana para lavarla, ¡ya la hicimos!

¡Nos vemos el jueves!
10 Mayo 2018 04:07:00
Desmadrados
Le dice la hija a su madre:

–Mamá, para que no me armes drama después, de una vez te aviso que estoy saliendo con Julián, el vecino.

–Pero, hija, ¡podría ser tu padre!

–¡Ay, mamá! ¿En qué mundo vives? La diferencia de edad entre las parejas ya no importa.

–No me estás entendiendo...

¡Ay, las madres! Por muchas razones odio el 10 de mayo, pero eso no impide que le mande un saludo a toda madre que lee esta columna dos veces por semana. Y, claro, también mando otro saludo a todos aquellos políticos que no tienen naaada qué celebrar el Día de las Madres. ¿A poco no resulta evidente que la mayor parte de la clase política nunca tuvo madre? Si ellos hubieran tenido madre, hoy seguramente tendríamos un país mejor.

Con una madre que velara por él y le dijera “ponte el suéter que tengo frío”, seguramente Andrés Manuel López Obrador habría entendido que a veces conviene escuchar consejos, porque no siempre tiene uno la razón... aunque no tenga frío. En cambio, si a Ricardo Anaya su madre le hubiera dicho “¿Quién crees que lava la ropa?”, el panista no andaría lavando dinero de la forma en que lo hizo. Y en el caso de José Antonio Meade, una buena madre le habría ayudado a levantar su campaña si de niño le hubiera llamado la atención diciéndole: “Mira nada más qué tiradero; ni creas que yo lo voy a levantar”.

Pienso también en el caso de Enrique Peña Nieto: un “¡ni se te ocurra!” que le hubiera puesto su madre en su tierna infancia, seguramente nos habría ahorrado muchos de sus colosales errores. Claro que nada se compara con lo que, muy probablemente le habría dicho su madre, si la hubiera tenido, a Javier Duarte: “Ay, pero por qué Dios me mandó este hijo”.

Si hoy Jaime “El Bronco” Rodríguez pretende cortarle la mano a los corruptos, es porque no tuvo una madre que le diera un buen manazo cuando se portaba mal y le dijera, como nos decían a todos los que sí teníamos madre: “Esto me va a doler más a mí que a ti, pero cuando seas grande me lo agradecerás”.

Imagínate cuántos dramas de Gerardo Fernández Noroña nos habríamos ahorrado si, de niño, una madre le hubiera advertido: “Síguele y te voy a dar para que llores con provecho”. O en el caso del escritor Paco Ignacio Taibo II que anda queriendo fusilar a los corruptos o expropiar empresas, todo eso se podría haber evitado con una madre que lo corrigiera a tiempo diciendo: “¿Me estás avisando o me estás pidiendo permiso?”.

En fin, un abrazo a las madres que leen esto, a las madres que no están, a las madres que son a toda madre, a las madres que hoy también trabajaron y, claro, a las madres que hacen de sus hijos personas de bien y no políticos.

¡Cierren las puertas!

Resulta que el Gobierno de Tlaxcala se acaba de aventar una decisión que seguramente será aplaudida por algunos, pero que revela que las autoridades siguen creyendo que los ciudadanos somos bebés que necesitan cuidados especiales.

El gobernador Marco Antonio Mena, por sus purititas pistolas, decidió prohibir la instalación de casino en su estado. ¿El motivo? Que según él, ese tipo de negocios “atraen” a la delincuencia. Si el mandatario priista fuera congruente con lo que dice, entonces tendría que prohibir todas las actividades que atraen a los delincuentes, empezando, claro, ¡con la política! El tal Mena reconoce que la medida puede parecer “conservadora”, pero anda reclamando que se le reconozca el mérito de haberla tomado. Lo que no dice el gobernador es que, hasta ahora, ¡ups!, a ningún casino le ha interesado instalarse en Tlaxcala. Es como cuando tu novia te corta y tú, muy digno, le adviertes: “¡Y no me vuelvas a llamar, eh!”.

¡Nos vemos el martes!
08 Mayo 2018 04:06:00
Transaxuales
Este chiste es un clásico: un espía británico que iba huyendo de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, se metió en un convento y le explicó a la madre superiora que necesitaba esconderse, porque si lo atrapaban los nazis, lo fusilarían. Como en la puerta del convento ya se escuchaban los golpes de la Gestapo, la religiosa escondió al espía bajo su hábito. Justo en ese instante entró el capitán nazi vestido de negro y le preguntó:

–Madre, ¿ha visto por aquí a un espía británico?

–Por supuesto que no, Herr Hauptmann –respondió la monja y el espía en agradecimiento le besó la rodilla.

–¡No me mienta, monja! Sabe que puedo echarlas a todas ustedes de aquí y quemar el convento si descubro que me engaña.

–Le juro que no, Herr Hauptamann. ¿Por qué pondría yo en riesgo a mis hermanas, capitán? –volvió a mentir la monja y el espía, en agradecimiento, le dio otro beso, ahora en el muslo.

–Muy bien, pero si sabe algo o ve algo sospechoso, debe usted reportarlo de inmediato.

Tras salir el capitán alemán del convento, el espía salió por debajo de la falda de la religiosa y, seductoramente, le preguntó:

–Madre superiora, si hubiera mentido una tercera vez por mí, ¿se imagina dónde la habría besado?

–¡Me habrías besado un huevo, pendejo! –dijo la monja cambiando la voz a una muy varonil y quitándose el hábito– ¡Yo también soy espía!

Acabo de leer una noticia que confirma que los mexicanos somos lo peor que le pudo pasar a México. Resulta que en Oaxaca, 17 infelices fueron ante la autoridad electoral, dijeron ser transexuales y se registraron como candidatos en lugares que estaban reservados ¡para mujeres! Obviamente, la culpa no es de quien los registró, sino de quienes hicieron la transa. Porque me imagino que el funcionario que se hizo cargo del trámite solamente les pidió su identificación y su comprobante de domicilio, y no les dijo: “A ver, enséñeme cómo andan las cosas allá abajo”, ¿verdad?

Es decir, durante años se ha luchado para que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades de ser postulados a alguna candidatura. Cuando por fin se tiene, salen estos desgraciados a fingir que son lo que no son, porque en realidad siguen siendo lo que son y le dan la vuelta a la ley. ¡No tienen madre! Ya sé que nadie me va a preguntar, pero si lo hicieran, yo propondría que, como castigo, estos transaxuales (que transan con la transexualidad), si ganan su elección, sean obligados a vivir los 3 años de su mandato como mujeres. Si no quieren cortarse aquello, está bien. Nomás que se pongan todos los días vestido, que salgan así a la calle para que sientan lo que es que las acosen, que les digan vulgaridades y que las rebajen nomás por ser mujeres. Que aprendan a lo largo de todo su encargo que si esos lugares son para mujeres, no es por su linda cara, sino como una medida mínima de justicia para equilibrar las cosas, porque, ¡carajo!, no faltan los ojetes que quieren pasar por encima de ellas.

Es eso o nos cooperamos entre todos y que les hagan la jarocha.

UNA PIEDRA EN EL CAMINO

¿Alguien me puede explicar por qué es noticia que a la cantante Belinda le sacaron piedras de los riñones? La noticia habría sido que le sacaran una buena idea de la cabeza o que, al menos, le saliera bien la voz. Lo más increíble es que nos enteramos porque ella misma subió a Twitter una foto tipo “así como que me duele mucho y no me doy cuenta de que me la tomas” y otra de… ¡sus piedras! ¿Cuánto me darán las revistas del corazón por unas fotos de mis mocos? ¡Se aceptan ofertas!

¡Nos vemos el jueves!
03 Mayo 2018 04:07:00
Hablemos de sexo
Hoy no vamos a hablar de política, vamos a hablar de sexo. Podríamos empezar hablando de la fornicada que le puso anoche el América a mis Pumas, pero en lugar de eso quisiera que vieras la importancia del sexo en un momento como el que está viviendo México. En las páginas de este periódicos, en la televisión, en el radio y, sobre todo, en los muros de Facebook y los timeline de Twitter vemos discordia. Todo el día, todo el tiempo, los mexicanos nos estamos peleando porque tu candidato es un vejete, porque el tuyo es un corrupto, porque el de ella es igual de transa que los otros dos, porque aquel ya no cree en la democracia, ni en los Reyes Magos. ¿Sabes cómo se quita ese mal humor? Con sexo. Y como a esta columna le importa mucho la salud de la República, te presento tres de las más sensuales, placenteras y efectivas posiciones sexuales. Así que apúrate a leer esto y avísale a tu pareja que esta noche se va a poner más intensa que el debate presidencial.

POSICIÓN AMLOVE: Como su nombre lo dice, esta posición es puro amor. No cualquiera puede hacerla, pues se requiere realmente tener control del cuerpo y de las emociones. ¿De qué se trata? De jugar a ser quien no eres. Si tú o tu pareja son de los que se encueran, se clavan, se vienen y se van, lo que tienen que hacer es exactamente lo contrario. Para que la posición AMLOVE funcione, en lugar de echarle pleito a tu marido, recíbelo a besos. No le reclames nada a tu esposa, mejor llénala de promesas. Si lo que tu pareja dice, te provoca a explotar como bóiler viejo, respira, respira, sonríe y dile: “soy peje, pero no lagarto, mi vida”. Inténtalo hoy en la noche: todo lo que tu naturaleza te diga que hagas, haz lo contrario.

POSICIÓN ANAYISTA: Para entender esta posición, debes partir de un principio básico del placer: si tú no disfrutas, tu pareja tampoco. Entonces, el anayismo promueve: primero yo, después yo y al último yo. ¿Suena egoísta y egocéntrico? Sí, lo es, lo cual no significa que sea malo, siempre y cuando lo hagas con medida y de manera prudente. Demasiado anayismo hará que te metas en la cama lo mismo con izquierdistas que con priistas o hasta con el Presidente con tal de seguir poniendo tu propio placer al frente. Para acompañar debidamente la práctica anayista se recomienda acompañarla con música, de preferencia tocada por ti.

POSICIÓN BRONCA: De lo que se trata es de despertar la pasión. ¿Cómo? ¡Cómo sea! Estudios científicos han comprobado que el cerebro presta más atención a lo raro que a lo cierto, por lo cual, el estilo bronco para tener sexo implica causarle asombro constante a tu pareja. Y aquí te va un tip: la mejor manera de sorprender a tu pos-ya-qué es provocarle sobresaltos al momento mismo de estar poniéndole Jorge al niño. Cuando el colchón esté en lo más alto del rechinido, chuic, chuic, chuic, chuic, en ese momento dile: “Estoy pensando seriamente en que pintemos la casa de color mostaza”. El impacto es tan grande por lo absurdo de la idea, que el cerebro de tu pareja tendrá un golpe de endorfinas lo que derivará en un orgasmo brutal. Claro, debes de tener mucho cuidado, especialmente cuando practicas sexo oral, pues ese sería el peor momento para decir: o “deberían mocharle la mano a los corruptos”.

POSICIÓN MID: Más que una posición, es una técnica que se aplica cuando aquello nomás no levanta. Consiste en que, en lugar de tener sexo, te vas con tu mujer al súper, compran verduras y se preparan una rica ensalada. ¡Provecho!

¡Nos vemos el martes!
01 Mayo 2018 04:06:00
Me voy a quedar sin amigos
Un tipo está pidiendo aventón en la carretera, se detiene un auto, se sube y, por hacer plática, le dice al que va manejando:

–¿Cómo viste que el Barcelona volvió a quedar campeón? ¡Y con doblete!

–A mí no me importa Messi, Suárez, Coutinho ni ningún otro maldito culé. ¡Bájate de mi auto!

El tipo, desconcertado, vuelve a quedar en la carretera esperando a que alguien le dé aventón –raite, dicen en Monterrey–, hasta que se detiene un tráiler. El sujeto se trepa y no sabe si hablar o no, pero algo le dice que sería demasiado grosero quedarse callado, por lo que de pronto suelta.

–Oiga, gracias por el aventón. ¿Cómo ve las elecciones? “El Peje” va en caballo de hacienda a la Presidencia, ¿no?

–¿Eres un maldito pejezombie? ¿Tú eres de esos que va a votar por el vejete de López Obrador, verdad? ¡Bájate de mi tráiler! ¡Pero ya!

El tipo volvió a quedar a la orilla de la carretera con frío, con hambre y con el miedo de abrir la boca con la próxima parada que le diera aventón, para que no lo volvieran a bajar. Se detuvo un sujeto de mediana edad, guapo, mirada penetrante, verbo despampanante, chispeante y divertido, ¡ah, chinga! ¡Era yo!

El tipo se subió al auto y al arrancar se quedó callado. Ni el señor que iba manejando decía una sola palabra, y él pues mucho menos. Así pasaron varios minutos, decenas de kilómetros, hasta que, desesperado, el que pedía aventón ya no soporta el silencio y se atreve a decir de manera muy prudente y lo más neutral posible:

–Pues sí...

–Pues no... ¡y te bajas, cabrón!

Así, igualito, andan las cosas entre mis conocidos, mis cuates, mis amigos y mis parientes en Facebook.

Creo que empiezo a extrañar las cursilerías de gatitos y las bendiciones que subía todos los días mi tía Clarita, porque ahora todo es política, elecciones, política, elecciones, política y elecciones. ¿Mencioné también que sólo se habla de política y elecciones? Hay básicamente dos bandos: los que sabemos que AMLO es un viejo enfermo de poder que va a llevar a México a la ruina y los que se niegan a ver la realidad. ¡No, no es cierto! En realidad son tres bandos: los que aman a AMLO, los que odian a AMLO y los que no tienen claro por quién votar. El problema es que la discusión la llevan quienes aman y odian a Andrés Manuel, y cuando digo “discusión” en realidad debería decir “pleito” porque hemos perdido la capacidad de dialogar (si es que alguna vez la tuvimos). Hoy unos y otro se ven como idiotas, como salvajes, como enemigos de México.

Y no hay punto de reconciliación, a veces parece que se les va la vida en defender o en criticar a AMLO; o que les van a cortar la mano o un huevo si gana o pierde. Creo, supongo, me aventuro a pensar que parte del problema es que no logramos, o ni siquiera intentamos entender por qué el otro piensa como piensa.

En el caso de los seguidores de AMLO, hay que reconocerlo: van a votar por él porque están hasta la madre del Gobierno, de las transas, de los abusos, de la impunidad, de la inseguridad. ¿Esto significa que tienen razón en votar por López Obrador? ¡Claro que no! Se llama Andrés Manuel, no san Judas Tadeo.Y del otro lado es lo mismo: los pejelovers no entienden que quienes se oponen a él no es porque sean de la mafia del poder, sino porque lo consideran una opción peor a la que actualmente tenemos.

Digo, salvo mi hermana con mi cuñado, nadie se la pasa mal por gusto. ¿Y si buscamos escucharnos tantito? Digo, para no ser como esos políticos sordos, necios y ciegos que tanto criticamos.

¡nos vemos el jueves!
26 Abril 2018 04:07:00
De mujeres y política
Resulta que un día Dios se cansa de las tonterías de los seres humanos y, ¡pum!, decide acabar con el mundo y volver a empezar. Pero, bueno, tampoco se trataba de mandar a todo el mundo al carajo, así que manda a llamar a todas las personas al cielo. Pero, pues, eran tantos los que iban llegando, que decide separarlos. Se lleva aparte a los hombres y les dice:

–Hagan dos filas: en una se forman los hombres que dominaron a sus esposas y en la otra todos aquellos hombres que fueron dominados por ellas. Los mandilones, pues.

Se comienzan a acomodar y resulta que la fila de los mandilones es larguíííísima: kilómetros y kilómetros de hombres formados en el Cielo. Dios se sorprende de ver en qué derivó el experimento de Adán y Eva. Resignado, voltea a ver la otra fila y, para su sorpresa, en ella está formado un solo hombre.

–¿Y tú quién eres?

–Soy Memo, de Puebla.

–¡No puedo creerlo! Los hombres se sienten los dueños del Universo, creen que todo lo controlan y resulta que todos, excepto tú, se dejan dominar por sus mujeres. ¡Aprendan de este hombre! A ver, Memo, cuéntales a todos, hijo, cómo conseguiste dominar a tu mujer y ser el único en esta fila.

–Mira, Señor, la verdad es que mi mujer fue la que me dijo que me formara aquí.

¿Qué pasaría si los candidatos presidenciales le hicieran caso a las mujeres que los rodean? Por ejemplo, Tatiana Clouthier podría explicarle a Andrés Manuel el difícil arte de debatir, convencer y no enojarse. Porque, híjole, cada vez que abre su tabasqueña boca, a su equipo le tiemblan las piernas porque creen que va a salir con alguna barbaridad que lo haga desmadrarse en las encuestas. Ya ven que ayer, por ejemplo, se le ocurrió acusar a la cadena Cinépolis de ser parte de la mafia del poder y que iban a dar en sus salas una “serie” el populismo que, ¡complot, complot!, era parte de un plan en su contra. Lo peor no es eso, sino que Cinépolis salió a decir que no sólo no tiene planes de exhibir tal cinta, sino que ni siquiera la conoce, ni tiene la menor idea de qué película sacó esa trama Andy Panda.

¿Y por el lado del PRI? Bueno, ahí sin duda el más beneficiado de hacerle caso a su señora sería José Antonio Meade, porque de Juana Cuevas podría aprender, de entrada, el misterioso secreto de cómo sonreír sin parecer que estás estreñido. Una vez que el candidato tricolor haya aprendido a transformar esa mueca en su rostro en una simple sonrisa, su esposa podría introducirlo en artes más especializada como caer bien sin forzar la máquina, ser simpático sin parecer profesor de economía del ITAM y ganarse al público sin necesidad de darle una torta de tamal y un refresco caliente de lata.

En el caso del panista Ricardo Anaya, desconozco a su esposa Carolina. De hecho, me inclino a pensar que, en realidad es una muñeca inflable que compró en Atlanta y allá la tiene guardada. Pero quien sin duda podría aleccionar a Anaya es Alejandra Barrales. Ella podría enseñarle los principios básicos de cómo comportarse como una persona normal y no como un androide de la Guerra de las Galaxias. Mientras Barrales tiene más salero que una sevillana en tachas, Anaya es más acartonado que el depósito de empaques de Domino’s.

Margarita Zavala ni modo de que se hable al espejo y se asesore a sí misma. Y tampoco le pude pedir consejo a Felipe Calderón, porque ya se vio que es de armas tomar (y también tequilas).

El único que no podrá recibir la asesoría de su mujer es “El Bronco”, pues ya se sabe que él le tiene más estima y más confianza a su caballo que a su esposa. Y ella, bueno, pues, ¿le pedirían consejo a una persona que se casó con “El Bronco”? Yo tampoco.

¡Nos vemos el martes!
24 Abril 2018 04:05:00
Que le corten la… ¡cabeza!
Emocionado porque iba a cumplir años, el león convocó a todos los animales de la selva. Reunidos al pie del peñón negro, el rey felino invitó a sus súbditos:

–Todos los animales de la selva, sin excepción, están invitados a mi fiesta.

–¡Viva! –respondieron a coro.

–Habrá bebidas para todos.

–¡Viva!

–¡Comida para todos.

–¡Viva!

–¡Y sexo para todos!

–¡Viva!

–Pero les voy a advertir una cosa: ando mal de las muelas y me acaban de hacer una endodoncia. Así que aquel que me traiga de regalo algo duro, ¡se lo meto por el cu...! –y los animales asintieron preocupados.

Finalmente, llegó el gran día y el rey león comenzó a recibir a sus invitados, y sus regalos.

–Mi amigo tigre, ¿qué me trajiste?

–Unos plátanos, mi rey

–Muy bien. ¿Y tú, jirafa? ¿Qué me trajiste de regalo?

–Unas guayabas, señor.

–Pásale, pásale, bienvenida. Mi amigo elefante, ¿qué me trajiste?

–Unas nueces, querido rey.

–¿¿¿Qué??? ¿Unas nueces? ¿Estás loco? Gírate ahora mismo, que te las voy a meter como supositorios todas y cada una de tus malditas nueces.

El elefante no tuvo de otra más que obedecer para recibir su castigo, pero cada vez que el león le insertaba una nuez, ¡jajajajaja!, el elefante por alguna extraña razón se reía. Otra nuez, ¡jajajajaja! Una más, ¡jajajajaja! Dos nueces al mismo tiempo, ¡jajajajaja! Con cada carcajada el león se iba enojando más y más hasta que explotó:

–Bueno, maldito elefante, ¿por qué te ríes cada vez que te clavo una nuez?

–¡Jajajajajaja!

–¡No te rías!

–¡Jajajajajaja!

– ¿Que no te duele?

–¡Jajajajajaja! Sí, claro que me duele, y un chingo. ¡Jajajajajaja!

–¿Y entonces por qué te sigues riendo, infeliz?

–¡Porque el changuito trae cocos! ¡Jajajajajaja!

La propuesta de Jaime “El Bronco” Rodríguez de cortarle la mano a los corruptos debe haber sonado muy bien… en el siglo 12. O en alguno de los califatos que domina ISIS o, tal vez, en alguna cueva afgana en la que viven los líderes de Al Qaeda. Aquí en México, tendría que haber sonado a broma, pero el problema es que hay gente que toma en serio a este burro al que el Trife le tocó la flauta.

Sin duda, los corruptos merecen un gran castigo, algo ejemplar, pero si vamos a mutilarlos, ¿qué hacemos con el resto de los delitos? A ver, ¿qué le cortamos a los infieles? Otra: ¿a los políticos que digan mentiras en campaña, les podremos cortar la lengua? Ya que andamos en eso, y aprovechando que viene el Mundial, ¿al jugador del Tri que falle un penal le amputamos la pata completa o nomás desde el tobillo? ¿Se imaginan cómo quedaría Enrique Peña si cada vez que mete la pata le cortamos un cachito? ¿Qué habría que mocharle a López Obrador para que se le quite lo payaso? ¿El ego? Y, claro, a Javier Duarte lo ideal sería rebanarle la panza y con eso alimentar a todos los niños de África por los próximos 10 años, pero la realidad es que pobres niños ¿qué culpa tienen? Finalmente, lo que sí creo que debemos hacer es castigar a “El Bronco” por transa, cortándole las alas a su sueño de ser Presidente.

¿QUIÉN GANÓ EL DEBATE?

López Obrador lo ganó al no perderlo. Lo madrearon como a Pepe “El Toro”, pero no lo noquearon. Lo importante es que ya quedó claro que no es intocable.

También lo ganó Ricardo Anaya porque fue el más hábil tanto para pelear, como para proponer. Pero esa es la impresión en lo general. En concreto, no recuerdo nada de lo que dijo.

Meade, ternurita, que se vaya a la junta de padres de familia. Y Margarita Zavala, pues, demostró que no trae nada que la avale como candidata. Como quien dice, ¡de todos no se hace uno!

¡Nos vemos el jueves!
19 Abril 2018 04:07:00
Lo que no viste del debate
Esto fue lo que realmente se dijeron los siete aspirantes al Gobierno de la Ciudad de México en el debate del miércoles por la noche:

CLAUDIA SHEINBAUM: Pues miren, la neta es que háganle como quieran y digan lo que quieran, porque yo voy en Peje de hacienda derechito a ganar las elecciones. Si vine hoy, fue porque no había nada nuevo en Netflix.

ALEJANDRA BARRALES: Hola, como saben soy la mamá de Máxima. Máxima es mi hijita a la que no uso con fines electorales, aunque salga con ella en todas las fotos. Yo les quiero proponer que me elijan a mí, para que no tengamos que padecer a la momia de Sheinbaum. ¿A poco no tiene cara de amargada?

MIKEL ARRIOLA: Odio a los gays, odio a los pobres, odio a la izquierda, odio a la Ciudad de México, odio a los evangélicos, odio a quienes no me conocen, odio a los pinches mariguanos, odio a los gays, ¿ya lo dije?, es que odio que me hagan ojitos.

MARCO RASCÓN: Sí, yo soy aquel que se disfrazaba de Súper Barrio. Hoy ya no soy súper, sino mega, pero sigo siendo bien barrio. Yo tengo una pregunta para ti, Mikel: ¿Cuántas semillas tiene un chile? ¡Setecientas!

MARIANA BOY: Jelou, pepinos. Yo, o sea, soy una princess del Partido Verde. No, no traigo una papa en la boca, ¡ay, qué oso, wey! Dicen que hablo como freeesa, pero eso no es cierto. Ya chequé con todos mis befos y está claro que hablo exactamente igual que ellos y ellas, wey. No, no tengo propuesta de Gobierno, pero yolo, soy joven.

LORENA OSORNIO: Sí, este... ¿hola? –le da tres golpecitos al micrófono– Bueno, sí, sí, probando, probando. Este es el sonido LaaaChanga. Ah, no, no. Perdón. Yo soy una candidata independiente al Gobierno capitalino, si no me conocen es porque con sólo 85 mil firmas logré convertirme en candidata. ¿Y ahora qué diablos hago?

PURIFICACIÓN CARPINTEYRO: ¡Salud! Puesss... yo vengo aquí a proponer que acabemos con la, ¡salud!, delincuencia instalando cámaras en todas las narcotienditas y en las patrullas y en los baños de Sanborns y las escaleras del estadio Azteca. Junto con esto, le pondremos más sal a las margaritas, digo, le pondremos GPS, que no sé qué significa eso, pero se lo pondremos a los camiones de la basura, a los carritos de la montaña rusa de Chapultepec y, de paso, me voy a poner uno yo misma porque luego me ando perdiendo. Pero el que más se pierde es el peine de la Sheinbaum y por eso siempre trae esos pelos de escobeta.

SHEINBAUM: Mira, Puri, yo no hablo con borrachas.

PURIFICACIÓN: Pero yo sí con mariguanas, anda, dime ¿por qué no te peinas?, ¿por qué nunca sonríes?

BOY: Sí, Claudia, dinos por qué te viste como si siguieras estudiando en el CCH-Sur. ¿Acaso eres una chavarruca?

SHEINBAUM: ¡Ah! Así que ustedes dos le están haciendo el caldo gordo a Mikel.

MIKEL: No, no, no. ¡Momentito! A mí no me hacen gorda nada. Yo soy papa casada y no ando de cusco. Acuérdate que yo soy el candidato de la familia.

BARRALES: ¡Pero de la familia Adams! No, no, ya sé: más bien, Mikel, pareces el gemelo perdido de doña Márgara Francisca.

RASCÓN: ¡Por favor! No seas ordinaria, Alejandra. Eleva el debate. A los priistas se les insulta con el corazón. Así, mira: tú, Mikel, eres el elfo Doby al que le dieron su calcetín en el IMSS y fue liberado por el Gobierno federal.

PURIFICACIÓN: Oigan, oigan, ¡no se peleen! Mejor digamos todos... ¡salud! ¿Alguien sabe cuánto y cuándo me van a pagar por ser candidata? Si no me pagan, les advierto que voy a ganar la elección y voy a vestir a los policías como payasitos, tal como lo hice con los carteros cuando les ordené vestirse como el portero Jorge Campos.

MODERADOR: Señora, ya se fueron todos.

¡Nos vemos el martes!
17 Abril 2018 04:00:00
Slim vs AMLO, ¡WTF!
Un señor recibió un mensaje en WhatsApp. Era de su esposa:

–Jorge, eres mi alergia.

–¡Qué linda, mi amor!

–Lee bien, pendejo.

El que sí lee muy bien las encuestas es el empresario Carlos Slim, pues tuvo que salir a marcarle el alto a Andrés Manuel López con su locura de frenar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Según Slim, que algo sabe de cómo hacer dinero, se perderían miles de millones de pesos, pero no de los grandes inversionistas como él, sino de la gente que podría salir beneficiada con empleos, con obras y hasta con contratos. Porque, bien dijo Slim, el aeropuerto no es un ente aislado que se construye en medio de la nada. No, no, no. Es una obra que, de entrada, generará miles de empleos en una zona que realmente los necesita, como es el Valle de Texcoco. Llevarse todos esos proyectos, como pretende AMLO, sería frenar el desarrollo de México, de acuerdo con el hombre más rico del toda la República Mexicana y que, en un universo paralelo, estoy seguro de que es mi padrino de bautizo y me consiente de a madre.

Pero como Andrés no oye ni cuando ronca, en lugar de escuchar a alguien que sí sabe y, por lo menos, darle el avión para tapar las apariencias, lo que hizo fue lo de siempre: acusarlo de ser parte de la mafia del poder. Y no sólo eso: salió con que seguramente Slim habló contra la cancelación del NAIM para darle gusto, ¡agárrense!, a Enrique Peña y a Carlos Salinas de Gortari, ñaca, ñaca, ñaca. Alguien debería sugerirle a López Obrador que deje de ver las películas de los Avengers.

EL ENGAÑO

La recién casada le cuenta llorosa a su madre:

–Ay, mamá, mi marido es un maldito.

–¿Por qué, mijita? ¿Qué pasó en la luna de miel?

–Pues es que él siempre me dijo que era medio burro y yo pensé que era muy malo en la escuela.

–¿Y eso qué?

–¡¡¡Que no me puedo sentar!!!

–Ay, hijita; no te preocupes, mi niña. A la larga te acostumbras. Te lo prometo.

La promesa que le hizo esa madre a su hija es de las promesas que sí se cumplen. Si alguien tiene dudas, me llama. Las promesas que normalmente no se cumplen son las de los candidatos a cualquier puesto de elección popular, desde Presidente de la República hasta presidente de manzana, pasando por gobernadores, alcaldes, regidores y reinas de belleza. He escuchado a los políticos decir que van a acabar con la pobreza, que van a erradicar el hambre, que van a mejorar la educación pública y que, inclusive, van a hacer que México sea campeón en el Mundial de futbol. Viendo que ya se me acabó la quincena, que cuando escribo esto me ruge el estómago, que Peña nunca ha leído un libro y que seguimos llorando por el “no fue penal”... queda claro que nunca ningún político nos ha cumplido lo que promete. ¿Por qué habríamos de creerles ahora? La respuesta es sencilla: no hay que creerles, hay que exigirles.

EL HOLANDÉS

El expriista y ahora gobernador panista Miguel Ángel Yunes estaba feliz ayer, pues se reunió en Xalapa con sus casi paisanos, los embajadores nórdicos. Ahí estuvieron por Suecia, Annika Thunborg; por Finlandia, Roy Eriksson; por Dinamarca, Henrik Bramsen Hahn; y por Noruega, Rut Krüger Giverin. Son casi paisanos porque en Veracruz todo mundo dice que Yunes es holandés, ya que o-la-anda regando en materia de seguridad, o-la-anda regando en sus pleitos con AMLO, o-la-anda regando al apoyar la candidatura de su hijo con recursos públicos. Y que conste que por decente dije que la anda regando, y no que la anda cagando.

¡Nos vemos el jueves!
12 Abril 2018 04:07:00
Bronca, bronca, bronca, bronca
¿Y ahora qué le decimos a los niños? ¿Cómo diablos le vas a explicar a tus hijos que no hagan trampas, que respeten las reglas, que no sean gandallas, si están viendo que en la política ocurre todo lo contrario?

Tomé un diccionario para buscar la definición de “sinvergüenzas” y me encontré con las fotos de José Luis Vargas, Indalfer Infante, Mónica Soto y Felipe Fuentes. ¿Quiénes son? Son los cuatro magistrados del Tribunal Electoral que se sacaron de la manga el pretexto más barato para darle a Jaime “El Bronco” Rodríguez la oportunidad de ser candidato presidencial. Bueno, el pretexto es barato, pero supongo que su sentencia salió carísima. Digo, espero que estos infelices al menos hayan cobrado una buena lana por su transa, pues de otra forma se habrán desprestigiado para toda la vida de forma gratuita.

Resulta que a “El Bronco” el INE le negó el registro porque, oh, pequeño detalle, más de un millón de las firmas que presentó ¡eran falsas! Y no sólo eso: el gobernador de Nuevo León pretendía competir por la Presidencia utilizando credenciales de elector falsificadas, firmas de electores muertos, fotocopias de credenciales y hasta fotos tomadas de la pantalla de una computadora. Pues con razón recolectó como 2 millones de firmas: ¡eran patito! Es decir, en México ya no sólo clonamos relojes, botellas de tequila y bolsas de marca, sino también credenciales de elector pa lo que le ofrezca a cualquier candidato necesitado de apoyos, aunque sea de a mentiritas.

Bueno, pues a pesar de que se demostró que “El Bronco” hizo trampa –ni el América, me cae– aun así los magistrados del Trife decidieron que, ¡pobechito!, no le respetaron sus derechos electorales y que, para apapacharlo, había que convertirlo en candidato a la Presidencia. Como dijo la gallina daltónica: ¡qué huevos tan azules!

Es decir, para esos cuatro magistrados el hecho de que Jaime Rodríguez haya cometido fraude no importa. Lo que importa, dicen, es el procedimiento. Es decir, si para ser candidato a la Presidencia, “El Bronco” le hubiera pegado de tiros a José José, lo importante no sería eso, sino que se llevara a cabo de manera correcta el procedimiento.

¿Por qué tomarían una decisión tan absurda los magistrados? Obviamente no creo que lo hayan hecho por ellos mismos. Lo que se dice –y yo lo creo– es que el Gobierno de Enrique Peña quiere a “El Bronco” como candidato por una simple y sencilla razón: que le quite votos a Andrés Manuel López Obrador. Y no sólo suena lógico, sino bastante creíble, ya que de populista a populista ambos se dan un quién vive y, claro, van por los mismos sectores de la población.

Así que si en estos días ven al viejito chulo AMLO con cara como de estreñimiento, es porque ya le pusieron enfrente a uno de su rodada.

Y ahora, del puritito coraje, voy a contar el chiste más asqueroso que conozco. Tan asqueroso como el fallo de esos cuatro magistrados del Tribunal Electoral. Le dice un amigo a otro:

–¿Sabes qué es muy asqueroso?

–¿Qué cosa?

–Tirar tus calzones a la pared y que se queden pegados.

–¡Guácala!

–¿Y qué es más asqueroso?

–¿Qué?

–Que empiecen a resbalar hacia abajo.

–Ya cállate.

-¿Y qué es más asqueroso todavía?

–No quiero saber.

–¡Que empiecen a caminar por el piso!

¡Nos vemos el martes!
12 Abril 2018 04:00:00
‘¡Chingón Presidente, todopoderoso!’
No sólo resulta de risa loca, sino que es una locura que algunos presidenciables sigan pensando que en México no se mueve la hoja del árbol del poder sin la orden del Presidente.

Si así fuera, la pregunta obliga. ¿Qué hacen, entonces, en una contienda en donde no existen instituciones confiables, porque todas son mangoneadas por el Presidente?

¿Si los presidenciables que se dicen perseguidos y si ya saben que el presidente Peña mangonea toda la elección, por qué no presentan pruebas, se retiran y proponen cambios por métodos alternos a la democracia electoral?

Lo cierto es que cuando AMLO, Anaya y “El Bronco” despotrican contra las instituciones en realidad están dando una muestra, adelantada de que la noche del 1 de julio –o la madrugada del 2– desconocerán el resultado. Por eso, desde hoy debemos darles las gracias por confirmar que no son confiables y no son demócratas.

Y es que cuando así conviene a su “chabacano interés”, el Presidente es visto como el sabio capitán del viejo velero decimonónico que vigila con sus catalejos lo que a distancia hacen tirios y troyanos, para mandar misiles contra tal o cual, no sea que –en una de esas– le arrebaten el poder.

“¡Pinche Presidente que todo lo sabe, todo lo ve; que todo lo puede, a todos espía y que combate con ferocidad a sus enemigos en tiempo electoral”.

Lo curioso es que el poder “metaconstitucional” que los “engañabobos” le otorgan al Presidente mexicano en tiempo electoral –el poder de mangonear a su antojo toda la elección– contrasta con insultos y ofensas al Presidente que muchos “pendejean” porque no puede con Trump, porque no puede con los grandes problemas, porque se deja manipular por quién sabe qué fuerzas perversas, a las que están dispuestos a perdonar cuando lleguen al poder.

¿A cuál Presidente quieren hoy; al chingón que todo lo puede, que mangonea a todas las instituciones, que violenta la división de poderes con solo un guiño, al que les ganó la elección mexiquense o al tonto que nada sabe y nada puede?

Pero más allá de la locuaz orfandad por la Presidencia imperial –que muestran presidenciables como AMLO, Anaya y “El Bronco”–, lo grave es que desde analistas, opinantes, intelectuales y periodistas –no se diga el ciudadano de a pie– se creen la estupidez de que “El Bronco” fue metido a la boleta porque lo ordenó el Presidente.

¿Cuál es la prueba de semejante estupidez? No hay prueba alguna, más allá del cálculo político-electoral del candidato de Morena.

No hay más prueba que el discurso “engañabobos” del mismo que en muchas elecciones ha gritado que existió fraude sólo porque el resultado no le conviene.

Y si dudan de las mentiras y los delirios de AMLO, basta recordar que en los previos al año 2000, el Instituto Electoral del DF lo hizo candidato sin reunir los requisitos de residencia.

Igual que el Tribunal Federal metió hoy a “El Bronco” a la boleta presidencial, el Instituto Electoral del DF metió a la boleta para jefe de Gobierno a AMLO. Pero, claro, entonces no hubo fraude y entonces el Presidente no metió la mano. ¿No es de risa loca?

Pero vamos a suponer, por un momento, que vivimos en la presidencia imperial de los años 60 y 70, a la que, por cierto, AMLO nos quiere llevar. Vamos a imaginar que, en efecto, el Presidente le ordena al Tribunal Federal Electoral meter a “El Bronco” a la boleta presidencial, para bajarle votos a tal o cual candidato…

¿Quién puede garantizar que 50, 500 o 5 millones de simpatizantes de AMLO van a cambiar su voto y van a pasar de preferir a un idiota por otro, como “El Bronco”? ¿Cuál sería el incentivo para preferir a un populista extremo como AMLO, al otro extremo del populismo, como “El Bronco”?

¿De verdad, un estudioso, un analista o periodista serio cree que así opera la percepción colectiva? ¿Por qué un fanático lopista podría cambiar su voto a favor de un tramposo independiente?

Suponer que así ocurrirá es tan idiota como la supuesta persecución presidencial contra Ricardo Anaya. Como saben, el candidato del PAN, PRD y MC se dice perseguido por el Presidente, al que además prometió que meterá a la cárcel. De verdad Peña Nieto maneja a su antojo al Poder Judicial. En este caso, Anaya le endilga al Presidente poderes casi divinos, porque el aspirante presidencial tiene una larga cola que le pisen.

Pero algo idéntico ocurre con el gobernador de Chihuahua. ¿Lo recuerdan? El locuaz Javier Corral dijo que el Presidente le ordenó a la Judicatura Federal perseguir a su Gobierno. ¿Por qué? Porque Corral es el moderno salvador de la patria.

¡No mamen…! ¡Ya paren de engañar…! Al tiempo.
10 Abril 2018 04:05:00
¡De miedo!
Era de madrugada, la calle, como siempre, estaba oscura, maloliente, sucia. En ese barrio, caminar era una invitación a ser asaltado. Y a esa hora, sufrir sólo un atraco había sido una bendición. Por eso quienes vieron a la guapa jovencita andar por la banqueta a paso lento, simplemente le dedicaron una mirada de lástima. Todavía no llegaba ni a la esquina cuando de entre las sombras le salió un tipo que no necesitaba armas para sacarle un susto a cualquiera, aunque se sabía que siempre traía una pistola entre la ropa y una navaja en la mano dentro de la chamarra. La muchacha se detuvo en seco al verlo. El hombre le preguntó con una sonrisa macabra:

–¿Y a ti qué? ¿No te da miedo caminar por aquí solita?

–Cuando estaba viva, sí.

Si eso no te espanta, lo que sí debe preocuparte es la posible cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Por alguna extraña razón, si es que realmente tiene una razón, Andrés Manuel López Obrador ha decidido convertirlo en su enemigo favorito. Sospecho que el viejito chulo padece aerófoba, que es el miedo a volar en avión. O a lo mejor sólo le tiene miedo a las alturas. O simplemente es un payaso paranoico. Sea lo que sea, es evidente que no le gustan los aviones. Primero la agarró contra el avión presidencial y dijo que lo iba a vender. Como ya vio que va arriba en las encuestas, pues como que ya se le olvidó ese asunto, porque seguramente no querrá quedarse sin aeronave. Y ahora la agarró en contra del NAIM. Está duro y dale con que quiere cancelar el proyecto si llega a la Presidencia. Su principal asesor es Javier Jiménez Espriú, un señor que además de nombre de pirrurris tiene en su historial haber fundado la Academia de Música del Palacio de Minería y haber sido director de Mexicana (sí, la que quebró) durante un año. ¡Un añote! Ya con eso siente que sabe mucho de aviones, aeropuertos, rutas de vuelo y hasta de construcción de pistas. Jiménez Espriú es un ingeniero muy conocido y respetado, pero es ¡ingeniero mecánico, no aeronáutico! Y es miembro de la Academia Sueca, pero de Astrofísica, es decir, del estudio de los astros en el espacio, lo cual implica que lo suyo es andar en la Luna, no estar jode y jode con que no le gusta el aeropuerto en Texcoco. Pero como en México no importa la preparación, sino hacer ruido –por eso “El Piojo” Herrera está donde está–, el mundo político anda de cabeza discutiendo sobre qué diablos hacer con el aeropuerto que ya se empezó a construir.

La respuesta es muy sencilla: hay que construirlo. Hay que seguir y tener un aeropuerto grande y moderno. ¿Por qué? Porque lo necesita el país. Porque atrae gente, llegan más turistas, se exportan más mercancías, se crean más empleos.

El otro día, un animalito del bosque de esos que abundan en las redes sociales, escribió en Facebook: “El 80% de los mexicanos jamás se sube a un avión, ¿dónde están nuestras prioridades?”. De golpe, parece que tiene razón. Si lo piensas tantito, te darás cuenta de que está pendejo. El hecho de que la mayoría de los mexicanos no asista nunca a un concierto de la Sinfónica Nacional, no significa que debamos cancelarla y mandar al desempleo a músicos, tramoyistas, boleteros, acomodadores y hasta quienes venden los dulces en el intermedio. Hay cientos de carreteras por las que tú y yo jamás pasaremos, pero no por eso tendríamos que dejar de usarlas. Hay alguien que las necesita, gente como tú y como yo que realmente las usa y las aprovecha. El criterio para construir el aeropuerto no puede ser que sea algo que usen todos los mexicanos. Sin duda, todos nos beneficiamos, y seguramente me dirás que sólo unos cuantos se hacen ricos con su construcción. Eso también es cierto.

Pero, a fin de cuentas, cancelar el aeropuerto sería cancelar el futuro para muchos empleos. Y eso es algo que debería darnos miedo. ¡Qué mello!

¡Nos vemos el jueves!
05 Abril 2018 04:07:00
El esférico Trump
Dicen que un pendejo esférico es el que es pendejo por donde lo veas. Y Donald Trump es de esos. No te quiero echar a perder el desayuno, peeero anoche Estados Unidos comenzó a desplegar tropas en la frontera con México. Se trata de elementos de la Guardia Nacional que tendrán como misión impedir que las caravanas con miles de migrantes crucen de manera ilegal la frontera. Seguramente te estás preguntando: “¿cuáles pinches caravanas?”. Lo mismo nos preguntamos todos los demás, porque resulta que no existe tal invasión de migrantes a Estados Unidos. Agárrate: todo es producto de lo que Trump vio en la televisión. Y no es broma. Como en su canal favorito, Fox News, dijeron que una caravana con miles de centroamericanos se dirigía hacia la frontera, Trump se la creyó y comenzó a exigir que el Congreso gringo aprobara más recursos para construir el dichoso muro. Además, criticó al Gobierno mexicano por no impedir que la caravana llegara hasta la frontera. ¡Porque lo vio en la tele! La realidad es que la caravana sí existe, pero no se trata de ninguna invasión de indocumentados. Es una carvana que se lleva a cabo desde hace 7 años y se organiza como una manera de protestar por el respeto a los derechos humanos de los migrantes. ¡Y ya! No se trata de un plan malévolo para arrebatarle su país a los gringos, pero como el hijo de Pinky y Cerebro es el Presidente norteamericano, ¡se armó la gorda!

Nadie sabe cuántos soldados serán movilizados, ni dónde estarán ni cuánto tiempo los van a dejar ahí, en la puerta, cuidando como cadeneros de antro. Lo único que se ha dicho es que no estarán armados y no podrán realizar arrestos. ¿Y entonces pa qué diablos los ponen? Pos’ quién sabe. Los gringos seguramente creen que los elementos de su Guardia Nacional son tan imponentes como los Stormtroopers de Stars Wars y, entonces, con sólo verlos, los migrantes van a decir: “¡Ah, no maaa...! Mejor me regreso corriendo a mi pueblo”. ¡N’mbre, unos genios!

¿Qué harías si nos invadieran los gringos? Te lo dejo de tarea.

MEDICINA ALTERNATIVA

No cabe duda que la ciencia ha avanzado mucho en estos años. Estaba leyendo una investigación sobre un fármaco realmente sorprendente. Según el reporte de los investigadores, todo comenzó cuando una anciana acudió con el doctor para pedirle algún remedio para revivir el apetito sexual de su marido. El médico le propuso:

–Vamos a intentarlo con esta nueva medicina que acaba de salir: Duro Dante...

–Ay, doctor, no hay manera. Es imposible hacer que mi marido se tome la medicina. No toma ni aspirinas aunque se esté muriendo del dolor de cabeza.

–No hay problema, échele la pastilla en el café o en el refresco, sin que se dé cuenta. Cuando lo haya hecho, viene y me cuenta cómo le fue.

Un par de semanas después, la señora regresó:

––Dígame, señora, ¿qué tal estuvo revivir la pasión entre usted y su marido?

–¡Ay, doctor! ¡FUE HORRIBLE! ¡Fue verdaderamente espantoso eso del Duro Dante!

–¿Pero qué pasó? ¿Siguió mis instrucciones al pie de la letra?

–Sí, doctor, estábamos comiendo y le eché la pastilla en el refresco sin que se diera cuenta y el efecto fue inmediato... Tiró al piso todo lo que estaba sobre la mesa, me arrancó la ropa apasionadamente, me volteó sobre la mesa y me lo hizo de a perrito. Luego me hizo el helicóptero, el remolino, la carretilla, el 69, el 112.8, el tirabuzón, la vuelta al mundo, la carambola de tres bandas, el ahorcado... ¡me hizo el amor como nunca! Fue horrible, doctor, fue horrible.

–¿Pero por qué horrible, señora? ¿Acaso fue malo el sexo?

–No, doctor, fue el mejor sexo que hemos tenido en 50 años, pero dígame usted, ¿con qué cara regreso a comer al Sanborns?

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