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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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22 Septiembre 2018 04:00:00
Aprendizaje
Todos los días se aprende algo, de eso no hay duda. A lo largo de nuestra existencia nos vamos alimentando de enseñanzas. que ponemos en práctica en ocasiones o bien quedan guardadas en la memoria.

De niños, en el hogar aprendimos a comportarnos ante los demás; a conducirnos con respeto. Era para nuestros padres un verdadero orgullo que alguien se refiriera a sus hijos, resaltando lo bien portados que eran.

La escuela era realmente el centro donde se recibía la instrucción, pero el hogar constituía el lugar donde se formaban las personas, desde su niñez.

De todo esto se ha hablado y escrito de manera extensa, sin embargo, no deja de sorprendernos el comportamiento de personas que parecería no recibieron ninguna enseñanza en el hogar de sus padres; algo que definitivamente no creo, tal vez porque me resisto a creerlo.

Lamentablemente lo que estamos viendo actualmente en la sociedad, no resulta del todo muy halagador que digamos. Ni en la sociedad, ni en las dependencias o instituciones.

Los buenos modales parecería que quedaron atrás, por lo tanto, pertenecen al pasado, mismo que algunos quisieran enterrar.

Por algo se decía que la educación se recibe en casa. Sin importar la condición académica o económica de los padres había algo muy importante que se practicaba diariamente: el respeto.

Ese valor tan importante en las relaciones humanas, que parecería estar en peligro de extinción.

Es muy triste y lamentable escuchar a alguien despotricar en contra de las instituciones, decir que no cree en ellas, fomentar el repudio a ellas.

Cómo no creer en las instituciones si son las que se han constituido para fortalecer al país. Se puede no creer en quienes forman parte de las instituciones pero de ninguna manera atentar contra ellas.

Aquella frase “Al diablo con las instituciones” ¿la recuerda usted? ¿Realmente marcó un antes y un después? Confío que así haya sido porque quien va a gobernar a partir del primero de diciembre, deberá hacerlo desde su investidura para defender a las instituciones, a servir a todos los mexicanos hayan o no votado por él.

Lamentablemente lo que estamos observando no garantiza que así vaya a ser.

En lo personal, hubiera deseado que al Congreso y al Senado hubiera llegado gente preparada; que los levanta dedos tan repudiados, no tuvieran cabida. Que no fuera pretexto negociar posiciones solo para lograr un consenso general.

En una palabra, lo que tanto se criticó en el pasado reciente, lo estamos viendo. El oportunismo no se ha ido. ¿Cómo acabar con la corrupción tan dañina, si a corruptos se les da la bienvenida? Ni explicaciones al pueblo, mucho menos devolución de la fortuna amasada por los señalados.

Las promesas de campaña; los que aún conservamos el sentido común, estábamos conscientes que era difícil convertirlas en realidad. Ya se dijo, que no va a ser posible cumplirlas.

Nada más despreciable que el engaño porque constituye atentar contra la buena fe de un electorado, que quizás no entiende muchas cosas, pero anhela que “ahora sí” llegue alguien a promover un cambio real y verdadero.

Lo que estamos viendo, lamentablemente, no me agrada.

“Encuestitis”; que el pueblo diga si quiere esto o no otro. Se hace la payasada de que bajarán sueldos, que nadie deberá ganar más que el presidente ¡Perfecto! Sin embargo, no creo que un bajo o alto salario garantice que habrá eficiencia.

Y para que exista eficiencia debe haber conocimientos en las áreas asignadas y en todos los niveles. Debe existir sin duda, gente preparada. Eso es lo que México necesita para eliminar a los oportunistas, a los corruptos. Mexicanos que amen verdaderamente al país y no abusen del poder ni se aprovechen de los cargos.

Los Congresos, no son sitios para ir a pelear, menos aún para insultarse; pero tampoco son centros de aprendizaje como cree un legislador que trató de justificar a otro. “Todos venimos a aprender” ¡Por Dios!

Tampoco los Congresos ni oficinas de dependencias deben convertirse en comedores. Para tomar alimentos se establece un horario, receso y se acude a donde se debe ir, un comedor. Si quieren llevar su lonche que lo lleven, pero no hagan el ridículo comiendo en su curul.

Son setenta mil pesos, muy buenos que recibe cada legislador. Llevar su comida al Congreso o a la dependencia, no nos muestra austeridad, sino pésimos modales.

Como si fuera poco, el respeto a nuestros símbolos patrios lo olvidó el diputado Martí Batres, el día del desfile. No se le vio hacer el saludo a la Bandera cuando se encontraba en el balcón de Palacio. El único que ni saludó ni tampoco aplaudió al final del desfile. Quizás creyó que el aplauso era para el presidente Peña Nieto cuando en realidad lo fue para las Fuerzas Armadas, para todos los que participaron en evento.

Tienen razón cuando dicen que tienen que aprender; lamentable que tengan que empezar por comportarse correctamente. ¡Valiente cambio! De dar vergüenza.
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15 Septiembre 2018 04:00:00
Héroes de ayer, hoy y siempre
La Historia la escriben los vencedores. Al menos eso es lo que dicen quienes se refieren a hechos sucedidos en el pasado. Es decir, cada quien resalta lo que conviene desde su percepción.

Las opiniones ahí están; otras más vendrán; lo único cierto es que la Historia de nuestro país es realmente hermosa y de una riqueza extraordinaria. La importancia de ella está en conocerla, en disfrutarla y que todo aquello que signifique injusticia, no se repita.

Por eso es muy importante que todos conozcamos la Historia de nuestro amado país. Analicemos los hechos y nos formemos un criterio de todo lo que ha ocurrido pero también de lo que está sucediendo. Tengamos presente que lo que acontece hoy, será historia, mañana.

Démosle a los personajes de nuestra historia, el reconocimiento que merecen; no podemos ni debemos permitir que el nombre de ellos se elimine de los libros. Como tampoco es justo que se pretenda minimizar lo que hicieron por el país.

Es triste observar en los reportajes en televisión, a los niños responder con un “no se”, cuando se les pregunta ¿qué se celebra hoy? Y peor cuando dicen: “En la escuela nos dijeron que no iba a haber clases, pero no dijeron por qué”.

Tristeza y vergüenza al ver cómo anda la educación o más bien, la instrucción en nuestro país. Necesario recuperar la lectura, la enseñanza con calidad. Recuperar el deseo de enseñar y de aprender.

En fin, confiemos que ahora con un nuevo gobierno se mejore todo lo que se ha criticado y que realmente haya el cambio que el país necesita urgentemente, en cuanto a Educación.

Hablemos de héroes, no precisamente de los que aparecen en los libros, sino los de carne y hueso. A los que conocemos a través de sus acciones cotidianas y poco reconocidas.

A los hombres que exponen su propia integridad para estar siempre dispuestos a proteger a la Nación. Más ahora que la seguridad en nuestro país está más que debilitada, en verdadero riesgo.

Me refiero, por supuesto a los elementos de las Fuerzas Armadas y Marina, que están actuando, obedeciendo órdenes, cumpliendo con su deber.

Y si fueron sacados de sus cuarteles -situación que ha sido criticada por quienes se sienten afectados- es por la necesidad urgente de hacer frente a una situación de inseguridad que se salió del control de los gobiernos estatales y locales.

Curiosamente se critica la actuación necesaria de nuestros militares y marinos; sin embargo se guarda silencio ante la ola de violencia, desapariciones, violaciones a los derechos humanos de víctimas de los grupos delincuenciales.

Es de llamar la atención el señalamiento que se hace a las Fuerzas Armadas. Señalamientos que van seguidos de recomendaciones por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a las que siguen averiguaciones.

Sin embargo, ¿Cuántas recomendaciones se han hecho a algún cártel o grupo delincuencial por la desaparición y muerte de levantados o secuestrados?.

Padres exigiendo el regreso de sus hijos y culpando a fuerzas del orden de la desaparición de sus muchachos. Buenos muchachos, estudiantes, que si robaron autobuses fue porque no tenían en que movilizarse para ir a alguna protesta. Se entiende, son padres. Y para los padres no hay hijo malo, ni descarriado. Solo hay hijos.

Acciones politizadas, utilizadas para denigrar a quienes día a día, de una manera valiente y decidida tratan de recuperar el orden para bien de la Nación.

Todos ellos, militares y marinos, desempeñan tareas dignas de ser reconocidas por la población, pero que lamentablemente en ocasiones no sucede. El reconocimiento tarda o lo que es peor, no llega. Y no se vale. Lo que están pasando al enfrentar a los grupos que se han apoderado de comunidades enteras porque se les permitió, solo Dios y ellos lo saben.

Esos son nuestros héroes de hoy, los que valientemente están luchando por devolver al país la tranquilidad que se dejó escapar, y recuperar la paz que un día tuvimos y no supimos valorar.

Cuántas veces los hemos visto auxiliando también en las tareas de rescate, durante una contingencia. Infinidad de ocasiones no hay duda; ahí están ellos, preparando alimentos, llevando despensas, cargando niños o ancianos para sacarlos de su vivienda inundada para ponerlos en lugar seguro.

Y así como ellos, hay otros elementos, mexicanos dispuestos a brindar auxilio siempre: Los bomberos, los integrantes de Protección Civil, todos aquellos grupos que ante una tragedia ahí están presentes.

De ellos, de todos ellos y de su actuación en bien de la comunidad y del país, deberíamos de hablar a los niños en el salón de clases, en los hogares. No exaltar la figura de personas indeseables o dar malos ejemplos con tantas acciones nefastas que nos denigran como mexicanos y como seres humanos.

Hablemos de lo bello que es México y que hay gente buena, trabajadora, honesta, gente que ama a su país, dispuesta a construir, no que busca su destrucción.

Hablemos de esos héroes que sin pensarlo, se juegan la vida por sus hermanos de raza, porque ellos también tienen familia y desean el bienestar de ellos. Que crezcan en un ambiente sano, seguro.

Sin pedir nada a cambio, ahí están y estarán siempre solícitos, dispuestos a ayudar.

El recuerdo para los héroes que nos dieron patria. Y a los héroes de hoy, a nuestras Fuerzas Armadas, militares y marinos, nuestra gratitud por su desempeño por devolver la paz y la tranquilidad.
Dios los bendiga y los cuide, porque México los necesita.
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08 Septiembre 2018 04:00:00
Más de lo mismo
No pocos nos preguntamos ¿Cuál cambio en el país? ¿Hacia dónde nos van a conducir? ¿No dijeron que el país está en ruinas?

Se sintieron salvadores y todos los candidatos por igual creyeron tener la solución a los problemas que aquejan a México. El resultado ya lo vimos en las pasadas elecciones; un resultado que no está a discusión.

Sin embargo, lo poco o gran parte de lo que se ha visto hasta ahora, no demuestra que en realidad desean un cambio los actores políticos. Lo que se está observando es que estamos ante un “más de lo mismo”.

Fue demasiada polarización la que se desató durante la campaña. Existía mucho enojo e inconformidad por los actos de corrupción donde la impunidad ha reinado, arropando a individuos que ejercieron el poder para su propio beneficio.

Definitivamente la corrupción no se puede ocultar. Es consecuencia de la ambición de quienes ostentan el poder momentáneo o participan de algún modo en política o actividades empresariales o sindicales.

El presidente electo -aunque se pretenda negar- es quien está moviendo los hilos a su antojo, tomando decisiones, dando línea, haciendo acuerdos. Es decir, todo lo que antes tanto criticaba.

Demasiada polarización siempre creí que había durante las campañas. Demasiadas promesas que solo los ilusos creían se podían cumplir.

“Es que ahora sí van a meter a la cárcel a todos los corruptos, empezando por el Presidente”. ¡Ajá, cómo no!. ¿Tan hartos estaban los electores de escuchar mentiras, que no se dieron cuenta que la propuesta era igual?

Es decir, era más de lo mismo. ¿No se daban cuenta -a pesar de que se insistía- de que las promesas de campaña no siempre, por no decir, nunca, se cumplen?

“López Obrador va a acabar con la corrupción”. Eso y más decían los defensores del entonces candidato, hoy ganador de las elecciones.

Pobre pueblo mexicano que muy pronto recibió como “regalo” la noticia de la libertad otorgada a personajes señalados por corruptos. La corrupción, repito, es algo que no se puede ocultar. No se trata de esperar denuncias de los supuestos afectados. Basta con seguir la huella del dinero que se gasta, de las propiedades adquiridas, de los prestanombres que también traicionan a la Patria.

Porque aquel que rinde protesta y promete cumplir con la ley, si se enriquece con el dinero del pueblo, no solo es un corrupto, sino un ladrón y un traidor a la confianza en él depositada.

No hay que olvidar que son servidores en las instituciones, representantes en organizaciones, no dueños absolutos de los recursos que se les asignan para el bienestar de todos.

No conforme con arropar a verdaderas lacras, sigue la “bienvenida” en los Congresos, se reforma la Constitución de un Estado, a modo, para satisfacer -no las aspiraciones, que son legítimas de cualquier ciudadano- sino el capricho de un político, un gobernador que ha demostrado que las leyes no son para cumplirse, sino para burlarse de ellas. Leyes que sirven para intereses partidistas.

Manuel Velasco Coello regresa a gobernar Chiapas, los meses que le faltan, para concluir su mandato. ¡Ah! Pero..…Después se irá al Senado a “obedecer”, perdón, a cumplir con sus deberes. Este es mi México. ¡VIVA!
Gobernador por el partido verde (así con minúsculas), senador por morena.

¡Qué vergüenza! ¡Cuánta burla! para un pueblo que anhela que las cosas cambien en el país.

No hay duda, la política la han prostituido individuos que se venden fácilmente, con el único propósito de tener o mantener el poder y de paso, vivir del presupuesto. Son capaces de cualquier cosa, hasta de traicionar sus principios. Aunque habría que preguntarse primero ¿los tienen?

Como si fuera poco, el comportamiento de individuos como Fernández Noroña, que hoy ocupa una curul en el Senado, siempre ha dejado mucho que desear. Él, tiene por costumbre lanzar insultos, agredir a políticos, llevar gente a eventos para lanzar consignas.

Se escuda en su fuero para exigir protección, clama por sus “derechos”. Que no lo toquen. Aunque como ciudadano sea una vergüenza.

Ese personaje tan desagradable es un verdadero fiasco en la política. El, no es político, no es líder, es simplemente un agitador y un provocador que no sabe respetar ni a las instituciones ni a las personas. ¿Por qué habría de exigir se le respete?

Los ciudadanos deberíamos promover y exigir, se elimine el fuero constitucional y la representación plurinuminal. Ya basta de regalos a los partidos políticos y de sostener a individuos por los que nadie vota; por lo tanto a nadie representan, más que a sus propios intereses.
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01 Septiembre 2018 04:00:00
De lo virtual a la realidad
La escena que nos presentaban recientemente los noticieros era verdaderamente dramática. En cada segmento noticioso, por si alguien no la había visto, se repetía.

Unos jóvenes habían sido detenidos porque alguien los señaló como “secuestradores de niños”. Detenidos, sí, para una investigación y decidir qué hacer con ellos.

A un pueblo enardecido, no lo detiene nadie y menos cuando voces se unen para hacerse “justicia” por propia mano. ¡Oh Dios! ¿en que nos estamos convirtiendo?
No es la primera vez que ocurre una situación semejante, que el pueblo se une para decidir qué hacer con presuntos delincuentes. La autoridad, ha sido rebasada y no digamos la ley que nadie sabe dónde y cuándo aplicarla.

No se trata de uno de esos video juegos impregnados de violencia más que de distracción, no. Ahí no eran muñecos musculosos que imponen su fuerza mientras jugadores gritan ¡Mátalo! ¡Dale! ¡Pégale!. NO, es la realidad que viven nuestros niños.

La violencia en todas sus manifestaciones.

En los juegos, en algunas caricaturas, por cierto. con cara y cuerpos feos pero que corresponden al entretenimiento actual. Qué decir de la programación que entra a los hogares donde si no hay cama, desnudos y vocabulario soez y temas de narcos, está fuera de lo actual. Eso es lo que pide el público, aseguran.

¡Falso” Eso es lo que se le está dando a la población.

¿De qué nos quejamos? Si todo lo que se nos da, lo aceptamos. Lo peor de todo es que lo hemos ido aceptando por las razones que usted quiera y tal vez porque se considera que “así es ahora”.

Hay demasiada violencia. Bastante tenemos ya con las noticias que nos llegan diariamente de hambruna, guerras, agresividad por intolerancia, en fin, como para que en nuestros pueblos, antes tranquilos, el temor invada a sus habitantes y sin averiguación alguna, tomen decisiones que dañan la integridad de otras personas.

La difusión de mensajes que nos llegan diariamente al celular, lamentablemente no son nada optimistas. Por el contrario, son para alarmar a cualquiera. Un día sí y otro también se difunde una alerta con nombres de menores desaparecidos. Ya no se sabe si el mensaje es cierto o es una noticia falsa, de esas que abundan, últimamente.

Los habitantes de Acatlán de Osorio, en Puebla, enardecidos se unieron para quemar vivos a unos presuntos ladrones de niños o robachicos.

¿En qué se ha ido convirtiendo la sociedad? ¿Quién podrá poner orden si un pueblo se enfurece? ¿Matar es aplicar la ley?

Los habitantes del lugar apoyaron a quienes señalaron a los hombres sacrificados, como robachicos. Sin investigación alguna, sin certeza, tomaron una decisión de la cual quizás, hoy se arrepientan.

Lamentablemente lo hecho, hecho está y los dos hombres están muertos.

Una madre clamaba clemencia a través de las redes; pedía que no le hicieran daño a su hijo, suplicaba que no lo mataran. Desafortunadamente el coraje, el temor o el sentimiento que se presente, en un momento de ira, impide escuchar ruegos o razones.

Por un lado, había madres que sentían que defendían a sus hijos de posibles agresores. Madres temerosas ante el peligro que sentían, representaban individuos extraños a su comunidad.

Por otro lado, otra madre, angustiada, defendía también a su hijo al que consideraba inocente de lo que se le acusaba.

¿Dónde queda la autoridad? En una posición muy difícil, porque sencillamente no hay poder humano que detenga a una muchedumbre enardecida.

¿A quiénes se va a señalar como responsables de lo sucedido? ¿Quién o quienes decidieron tomar la justicia por propia mano? ¿Eran inocentes o culpables? ¿Realmente se hizo justicia?

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25 Agosto 2018 04:00:00
La pesadilla de los mexicanos
No pocos quisieran tener el país que tenemos. No pocos desearían poder disfrutar de tantas bellezas que México posee a lo largo y ancho del territorio. Un país maravilloso, hermoso, hospitalario.

Un país pleno de cultura, colorido, bellas tradiciones, donde la música, el folklore deleitan a propios y extraños. Un país de gente buena y trabajadora.
México, tierra predestinada a ser ejemplo ante el mundo y ¿por qué no decirlo? Predestinada también a ser una auténtica potencia con todas las riquezas naturales posibles.

Dios, fue pródigo y muy generoso con nuestra tierra. Fue inmensamente amoroso y misericordioso al bendecir la tierra de nuestros ancestros, sus primeros habitantes. La misma casa de nuestros abuelos, de nuestros padres, nuestra y de las generaciones futuras.

¿Qué sucedió con nuestra riqueza? ¿la riqueza de todos los mexicanos?
Toda interrogante merece una respuesta, misma que la mayoría de las ocasiones nunca llega. Y cuando se cree que “ahora sí llegará” la que se ofrece no alcanza la justificación pero sí la decepción.

Por esas situaciones que se viven y que algunos consideran que provienen de la “casualidad”, el verdadero rostro de la mentira, el engaño, la traición, se nos presenta de golpe y porrazo.

¿Se debe considerar “casualidad” que la humilde maestra Elba Esther Gordillo, haya salido de prisión? ¿Casualidad fue que el presidente electo le refregara en su cara, al actual presidente que la Reforma Educativa se cancelaría? ¿Casualidad que la maestra, lo afirmara?

¡Oh Dios! ¿Tan tontos nos creen a los mexicanos, que hartos estamos de mentiras y burlas?

No me sorprende el escenario “montado” para el regreso a la escena de la farsa y la mentira de una persona acusada de… ya no se sabe de qué, porque de corrupción parece que no.

Aunque a la vista de todos y muy directamente a la vista de los maestros, está la evidencia. Cualquier persona con un poquito de sentido común es capaz de poner en duda tanta riqueza adquirida por una dirigente que manejó un dinero muy sagrado destinado a la educación. Producto de cuotas, pero también de lo que seguramente el gobierno (impuestos de los mexicanos) otorgaba a sindicatos.

Obviamente ese dinero, siempre sirvió para mantener aliados, subordinados, sometidos o como quiera usted llamarle a los trabajadores, que se mantenían afiliados a un partido político.

Los líderes se convirtieron en millonarios. Acumularon fortunas que se han convertido en verdadera bofetada para un pueblo que siempre ha clamado justicia, pero también siempre ha sido ignorado en sus reclamos.

¿Herencia? Es lo que dice la señora Gordillo, de estrato social, económico y familiar muy humilde, convertida como por arte de magia, en millonaria y cuya ostentación no tiene límites.

¿Los maestros le creen? Lo que se ve, no se juzga y definitivamente la ostentación, no se puede ocultar. Es la representación del que nunca ha tenido y llega a tener, loco se puede volver.

La pregunta que surge es ¿porqué si hay indicios de malos manejos o corruptelas, no se actúa? La corrupción no solo es para denunciarse, debe ser para investigarse, así de sencillo.

No investigan porque no quieren o no les conviene. ¿De un sueldo se pueden comprar mansiones en el país o el extranjero? ¿Obras de arte? ¿Yates? ¿Se puede surtir un guardarropa después de haber disfrutado las compras en un lugar exclusivo, a puerta cerrada para mayor comodidad?

¿Qué clase de autoridades tenemos que no actúan? Por eso estamos como estamos, con una clase política saqueadora, líderes vividores, chantajistas, que manipularon la dignidad de los trabajadores y sus aportaciones para su propio beneficio.

La señora Gordillo, después de que nos vendieron la idea de que estaba muy enferma y fue trasladada a un hospital, salió más fresca que una lechuga. Con espíritu combativo, en pie de lucha. Ella no necesita un cargo en el gobierno.

El poder se lo dieron los gobernantes y hoy, no creo sea la diferencia.

México merecía mejor suerte con tanta riqueza en su territorio. La ambición y la traición de gobernantes y líderes nos llevó a los mexicanos a vivir una verdadera pesadilla. Mientras un grupo privilegiado saqueaba las arcas, se apropiaba de recursos que pertenecían a todos; derrochaban en una vida de lujos y comodidades, al pueblo lo confinaron a una vida de miseria y por qué no decirlo, de violencia.

Salarios de hambre, jubilaciones ridículas, pobreza extrema y mucho más, debido a la ambición desmedida de los cínicos y despreciables traidores más grandes de nuestro México.


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18 Agosto 2018 04:00:00
Gobernar, no es fácil
No hay duda que muy distinto es andar en campaña, a gobernar. Y más vale que lo creamos, gobernar no es fácil. Mucho menos lo es con todos los problemas que aquejan al país, empezando con la inseguridad.

Todos los gobernantes o casi todos, tienen que enfrentar una serie de situaciones cuando asumen el poder. Ahí es cuando se enfrentan a la realidad porque distinto es estar en el ruedo y enfrentarse al toro, que ver al toro desde la barrera.

No es lo mismo lanzar ataques a un gobierno, al mismo gobernante en turno, que estar a punto de asumir el control de un país.

Tuvimos elecciones organizadas de manera democrática. A pesar de ello, había personas que se atrevían a dudar de la autenticidad de ellas, argumentando que se estaba fraguando un “fraude” y daban explicaciones no creíbles de cómo se iba a llevar a cabo ese supuesto atentado a la democracia.

¿Qué sucedió? Lo que ya todos conocemos. Hubo un ganador y se reconoció su triunfo. Nadie lo ha discutido.

Aún antes de recibir su constancia que lo acredita como ganador en las elecciones, Andrés Manuel López Obrador ha “tomado” las riendas ante los ojos de todos: Tanto que casi han borrado del mapa al actual presidente, Enrique Peña Nieto.

Nunca, que yo recuerde, había sucedido algo semejante. Es cierto que el que resultaba ganador, se ponía a trabajar en formar su gabinete, sin duda en proyectos, preparándose para el cambio de poderes. Aunque el presidente en funciones, continuaba siendo el Presidente.

Ahora, el “Señor Presidente”, es Andrés Manuel, aún antes de asumir el cargo e imponérsele la Banda Presidencial. En su equipo se dirigen a él como “Presidente electo” y otros, como la Ministra Olga Sánchez Cordero, en reciente evento, omiten el “electo”. Cuestión de enfoque.

Esta situación de reflectores por una parte y ausencia de ellos por la otra, me recuerda aquella frase cruel pero cierta que quedó para la posteridad, aplicada al que llega y al que se va: “Como te ves, me vi, como me ves, te verás”. Haciendo referencia que al ganador le sobran amigos; mientras que al que se va, ya no tanto.

Los reflectores están siendo dirigidos al futuro presidente. ¿Será que es cierto lo que se ha dicho muy insistentemente? ¿Que existe un pacto? Es decir, un acuerdo generoso de “aquí no pasó nada”; tal vez por eso se habla tanto de perdonar. ¿Ya no hay corruptos? ¿No hay mafia del poder? De eso nos daremos cuenta muy pronto.

¿Tenemos dos presidentes? ¡Qué más da! Lo cierto es que hay señales claras de cómo va a gobernar el futuro presidente.

Lo estamos viendo ya con todos los anuncios que ha hecho y no acaba de hacer. Con democracia, según López Obrador; con autoritarismo según otros.

Nombramientos, designaciones que no agradan pero que justifican, como el tener a Manuel Bartlet en el gabinete; el darle una Senaduría a Napoleón Gómez Urrutia y otros más que no acabamos de entender, pero que el próximo presidente sostiene, mostrando su mano firme…… no precisamente democrática como tanto hace alarde.

Tal y como lo acaba de expresar en conferencia ofrecida para explicar la situación del nuevo aeropuerto y donde ha dicho que se harán consultas donde todos podremos opinar.

Considero que los problemas que requieren solución deben ser resueltos por conocedores del tema a tratar. En el caso del aeropuerto como en todo lo que requiera seguridad, deben intervenir expertos en la materia.

Y para eso se elige a un gobernante: Para gobernar.

Reitero, gobernar no es fácil. No es lo mismo andar en campaña alzando la voz y polarizando a ciudadanos que se han sentido dolidos y humillados, que enfrentarse a la realidad y poner orden.

Es muy pronto para hablar de las bondades de un gobierno que aún no toma las riendas pero que ya está participando en las decisiones. El tiempo dirá si valió la pena el cambio, porque opciones, las hubo.

Confiemos en que al país le vaya bien, porque ya es tiempo de sacudirnos de tantas corruptelas. Aunque no creo haya mucho cambio cuando se suma a los corruptos, a los promotores de fraudes electorales, todo porque hay que perdonar. La política de amor y paz ¿funcionará?


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11 Agosto 2018 04:00:00
Corrupción solapada
Ya se veía venir; si bien es cierto que no se sabía con certeza cuándo, al menos sí existía en no pocos la sospecha de que Elba Esther Gordillo sería liberada al dejar la Presidencia Enrique Peña Nieto.

Por esas “casualidades” que se presentan, en un abrir y cerrar de ojos, la “justicia mexicana” falló a favor de la exdirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Su detención fue cuestión política y su liberación también lo es, sin duda. No se usted, pero yo no creo en esas “casualidades” que se dan repentinamente y menos aún para favorecer a alguien que, sin lugar a dudas, formó parte de una serie de corruptelas, solapadas por el mismo gremio que dirigió.

La corrupción, despreciable mal que ha afectado a nuestro país, ha dañado a sus instituciones. La práctica frecuente de corruptelas ha deshonrado a gobiernos y empobrecido a no pocos. En esa práctica estamos inmersos todos, lamentablemente. Unos por desconocimiento, la mayoría por temor a hablar, a señalar porque sabe de antemano que no será respaldado por otros, aunque piensen igual que él.

El silencio se ha convertido en complicidad. Nadie se atreve a hablar por temor a represalias. Así, ha crecido lo que un día se inició como una práctica aislada, que solo se manifestaba en las alturas pero que descendió hasta atrapar a un buen número de personas. Triste y lamentable pero cierto.

¿Existen las personas honestas? Por supuesto que sí.

No creo sea difícil de detectar a la gente corrupta, lo que pasa es que hemos solapado esa detestable conducta por diversas razones. Quienes deberían ser castigados por disponer de los recursos que no les pertenecen se han burlado de todos, porque las leyes parecería que se han ido “acomodando” para beneficiar al ladrón, al sinvergüenza, a quien se apropia del patrimonio de los trabajadores, de los ciudadanos; para construir no un patrimonio, sino un imperio.

Y no es difícil detectarlo por una sencilla razón: La realidad está a la vista de todos.

La ostentación, el despilfarro de recursos es una señal de que algo anda mal. ¡Por Dios! ¿Nadie se daba cuenta?

Los maestros ¿No se daban cuenta de que su dirigente disponía del dinero de todos ellos?

Y todo el gremio, calladito; solo que de esa manera, no precisamente se veían más bonitos.

En el Sindicato de maestros, no todo eran cuotas, debe haber habido recursos que el gobierno le entregaba a la dirigente para capacitación de maestros Lo mismo ha sucedido en Pemex ¿Por qué su dirigente se considera intocable? ¿Qué hay detrás de todas las corruptelas?

Si han actuado libremente gobernantes y dirigentes sindicales es porque saben perfectamente que la justicia nunca los alcanzará. Porque la corrupción va acompañada de impunidad y no hay ley que se aplique con rigor a individuos despreciables que no merecen la menor consideración.

La considerada “mafia del poder” ¿dejará de serlo con el nuevo gobierno? ¿Va a castigar a quienes empobrecieron al país con sus prácticas? ¿O permitirá que se vayan a disfrutar la fortuna que hicieron a costa del empobrecimiento del pueblo?

Todos deseamos que realmente haya un castigo ejemplar para quienes gobernaron y se beneficiaron del cargo.

Confiemos que así sea. Aunque las señales y mensajes enviados no corresponden a las expectativas de los mexicanos. La designación a la CFE del artífice de la caída del sistema, Manuel Bartlet, deja mucho que desear. La liberación de Elba Esther Gordillo, por errores en el proceso, permite plantear la siguiente pregunta ¿Quién sigue? Porque responsables hay.

López Obrador enfatizó en sus discursos de campaña que acabaría con la corrupción. El pueblo, fastidiado de soportar saqueos sin castigo a los culpables optó por quien consideró ofrecía un cambio verdadero.

Ya basta de solapar corruptelas, hay que actuar con energía, con decisión, con verdadera pasión por México. No hay marcha atrás, ahora es cuando hay que hacer lo correcto, de lo contrario, todo quedará en promesas de campaña.

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04 Agosto 2018 04:00:00
A problemas reales, soluciones reales
No es la primera vez que me refiero al problema serio, que representa la llegada al país de personas provenientes de otros lugares, especialmente de países centroamericanos.

Lamentablemente la problemática se ha agudizado tanto al grado de que las autoridades no saben ya cómo hacerle para detener el flujo migratorio. Es la realidad, y que nadie se asuste ni le tenga miedo a las palabras, porque un problema tan complejo requiere de energía, de análisis y acción.

Empezar por entender que el tener a tantísima gente que está llegando a las ciudades, especialmente a la frontera con Estados Unidos, es porque en el sur, simple y sencillamente no hay vigilancia.

Lo he mencionado y lo repito, la frontera sur ha estado descuidada, siempre, no es ninguna novedad. Con la diferencia que en décadas anteriores eran pocos los que se desplazaban de su lugar de origen.

Al menos, no en el número que hoy se está viendo. Número que crece peligrosamente sin que exista la voluntad o la capacidad de detener el flujo migratorio.

Cuando una situación -la que sea- no es atendida a tiempo, se va convirtiendo en problema.

Se ha observado ya con las drogas, con el narcotráfico que ha ido dejando a su paso una estela de dolor y muerte. Como si fuera poco, el tráfico de personas se ha convertido en una empresa que deja enormes ganancias a quienes promueven esa actividad delictiva.

Donde hay dinero en exceso, se involucran diversos intereses. Las complicidades existen y en diferentes niveles.

Hay una gran diferencia entre el ayer y el hoy. Hay personas que recuerdan que un día ellos o sus padres, se fueron a trabajar “al norte”; es decir, cruzaron la frontera y emprendieron el viaje para ir a trabajar a los campos de cultivo, a las fábricas. Iban por temporadas, con un permiso especial que les otorgaban en migración, dentro de un programa de trabajo temporal.

Eran compatriotas nuestros, que dejaban a su familia en su lugar de origen y regresaban a casa al concluir su contrato. Era un programa de colaboración mutua entre ambos países. México y Estados Unidos siempre han tenido lazos fuertes que los han unido, difíciles de romper.

Es cierto que hubo quienes arreglaron su permanencia en el vecino país, legalizando su situación migratoria. Otros, regresaron a su patria donde, gracias al trabajo honrado y sacrificado, lograron hacer un patrimonio y sacaron adelante a sus hijos.

Sí, me dirán…..”eran otros tiempos”. Y sí, sin duda lo fueron. Sin embargo el orden, el sentido común, los proyectos de colaboración, la honestidad, el respeto a la dignidad, ….¿a dónde fueron a parar?

Nadie lo sabe.

Una situación migratoria que no causaba problema por una sencilla razón: Eran mexicanos a quienes se les brindó la oportunidad de trabajar en el vecino país. Algunos de ellos, quizás, fueron nuestros vecinos, amigos, familia.

Hoy, es distinto. La situación migratoria ha cambiado radicalmente y ha atrapado de alguna manera a las ciudades fronterizas. Está llegando de todo a nuestro país, sin que tengamos la certeza de quiénes son y con qué propósito real, no inventado, llegan a nuestras ciudades.

Todos dicen venir huyendo de la “guerra”. La realidad es una: Vienen aleccionados; saben qué responder a la autoridad. Piden asilo político a Estados Unidos….¿Político? ¿Cómo? ¿Por qué razón? Algunas mujeres, embarazadas, quieren ser admitidas en el vecino país para que allá nazca su hijo y tenga los “derechos”.

Vienen aleccionados todos, no hay duda.

Aducen pobreza y violencia. ¿Qué han hecho los gobiernos de esos países para corregir el problema? ¿Por qué no pedir cuentas a sus gobernantes? ¿Por qué pretender causar problemas en otra parte? ¿Acaso no tenemos suficientes problemas que solucionar? ¿Entre ellos, los de la inseguridad?

¿Quién no recuerda a “la bestia”?, el tren utilizado desde Chiapas por cientos, miles de centroamericanos? ¿Todos cruzaron a Estados Unidos? ¿Regresaron a su país? ¿Se quedaron en México? ¿Quién puede dar razón de ellos? Difícil dar respuesta ya que no se puede saber si no ha existido control alguno.

Las autoridades han fallado, nos han fallado a los mexicanos, nos han puesto en riesgo a los ciudadanos, con su falta de energía para dar solución a una problemática que se agrava día a día.

Hay casos de delitos injustificables cometidos por algunos individuos que han llegado a las ciudades. Esta situación, entendamos, ya es insostenible.

La solución no es hacer más albergues. Podrán equipar 50 y se les habrán de llenar y faltarán más. De eso no hay duda.

Entendamos de una buena vez que la migración en la actualidad es una empresa que reditúa jugosas ganancias a los grupos criminales. No nos dejemos llevar solo por el sentimentalismo, por nuestro deseo y deber de servir al prójimo, de creer que estamos haciendo un bien y no seamos capaces de ver la realidad.

Este tema es verdaderamente complejo y tiene mucho de fondo. Las autoridades deben ya poner un alto al desplazamiento sin control de quienes llegan hasta la frontera norte. A problemas reales es necesario ofrecer soluciones reales. Hay que empezar a actuar y hacerlo desde la frontera sur de nuestro país.

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28 Julio 2018 04:00:00
La derrota anunciada
A muy pocos sorprendió que el PRI perdiera las elecciones recientes. Era una derrota que se veía venir; había señales que anunciaban el fracaso de ese partido.

¿Qué fue lo que realmente propició la debacle de un partido que gobernó por tanto tiempo? Sin duda: El HARTAZGO de un pueblo cansado de la corrupción y la impunidad.

Las señales ahí estaban, estuvieron siempre. No las vio quien no quiso verlas.

La designación de un candidato que no pertenecía al partido, un día hegemónico, es casi seguro que causó molestias al interior del grupo político. Además de una campaña que nunca prosperó, estaba presente el resentimiento y frustración de un pueblo que se ha sentido engañado, burlado por tanta corrupción solapada.

Corrupción que ha hecho mucho daño al país y por ende a todos los mexicanos.

Una carga terrible que hemos tenido que cargar todos los que amamos este maravilloso país llamado MÉXICO.

Ver como este México estaba siendo saqueado por individuos que se sintieron dioses, falsos dioses y que abusaron del poder, fue desastroso, humillante, infame y cruel, porque la riqueza se distribuyó entre unos cuantos y empobrecieron a las mayorías.

El pueblo sencillamente no aguantó más; y mostró su resentimiento en las urnas.

Y no solo afloró el resentimiento sino también el repudio hacia quienes consideró sus verdugos, los causantes de muchas cosas.

Y digo “muchas” porque no creo que todo ha sido malo. Hay bastante que rescatar; porque ni todo lo bueno está de un lado ni todo lo malo en el lado opuesto. No nos engañemos.

No puede serlo, si quienes militan hoy en un grupo diferente o más bien en el ganador, ya “probaron” otra opción. La pregunta sería si lo hicieron por convicción a una nueva ideología o por ambición y amor al poder.

Además, no nos confundamos. Sabemos que hay personas que han “brincado” de un grupo político a otro. ¿Cuál ideología? ¿Cuál honestidad? Los valores, los principios, la ética y la moral son con los que fueron educados, no se los da ningún grupo social, menos aún el político donde se va por el poder.

Por eso me sorprende la reacción de la recién designada dirigente del PRI, Claudia Ruiz Massieu, “Este PRI ya se agotó” y propone refundarlo.

¡Vaya! Creo que no le ha caído el veinte. Al pueblo no le interesa que cambien de membrete, sino que haya un cambio real.

Que se castigue a los responsables de endeudamientos en los estados no que se les apapache y se les permita vivir como reyes en el extranjero. Quiere castigo a los prestanombres y se les juzgue igual por robar descaradamente y ser cómplices de traidores, porque eso es lo que son quienes han participado en los saqueos, vil traidores no a un partido político, sino al pueblo y a la patria.

Quiere, exige castigo para quienes están esperando ser juzgados y por esas casualidades que se presentan en el poder y desde las alturas, la justicia no llega.

El Revolucionario Institucional tuvo la gran oportunidad de recapacitar cuando perdió la presidencia de la República, primero con Fox y luego con Calderón.

Doce años fuera y no aprendió. No quiso aprender del porqué del rechazo en esa ocasión. Por el contrario, gobernadores permitieron el avance de la inseguridad en su entidad, con un grave riesgo para sus habitantes.

Y llegaron de nuevo las campañas para la presidencia. El pueblo se desbordó por el “guapo” candidato del copete y se tejió una historia al estilo telenovela.

Romance que duró hasta que se ventiló el asunto de la llamada casa blanca.

En un abrir y cerrar de ojos ahí estaba la realidad: La corrupción no se había ido, en el PRI ni siquiera fueron capaces de analizar los actos de corruptelas que tanto daño han causado.

Por el contrario, solaparon toda clase de barbaridades. Gobernantes enriquecidos a la sombra de la impunidad. Parecía que quienes se supone deben actuar en contra de los corruptos miraban para otro lado.

Al PRI lo derrotó el propio PRI. Deben aceptar que actuaron mal, muy mal en contra de un pueblo noble que les otorgó su confianza por mucho tiempo. Ese pueblo un día se cansó y buscó otra opción, la cual no funcionó.

El Revolucionario Institucional fue rebasado por los propios priístas. Unos, señalados como corruptos fueron exonerados, a pesar de las evidencias que los incriminan. Han dejado a su entidad sumida en una deuda impagable que crece en vez de disminuir. Algunos más se fueron cambiando de partido al no ser tomados en cuenta en las filas del tricolor.

El PRI fue rebasado por las corruptelas, abandonado por priístas que dejaron el barco a punto de hundirse y derrotado por un expriísta que se excedió en promesas..

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21 Julio 2018 04:00:00
Historias que son ejemplo
Sin duda el Mundial de Futbol nos dejó un grato sabor de boca a la gran mayoría de aficionados y en general al mundo entero. Una verdadera fiesta donde reinó la alegría. Obvio, cada equipo contó con seguidores, con su porra, pero eso no impidió el reconocimiento general a jugadores que mostraron su casta, su dignidad y mostraron de lo que están hechos: De fuerza, de valor y de fe.

El equipo de Croacia se ganó el respeto y la admiración de el mundo entero; un equipo con un hombre dirigiéndolo y que en tan solo 9 meses logró posicionarlos en la final del Mundial.

Slatko Dalic es el nombre del entrenador del equipo Croata, con una historia personal digna de contarse, digna de conocerse.

De pequeño fue monaguillo de su iglesia, recibiendo de su madre la primera enseñanza religiosa y transmitiéndole su fe en Cristo, misma que profesa y de la que se siente muy orgulloso. Siempre lleva un rosario en el bolsillo, pero no solo lo porta, sino que lo reza.

Este detalle, el del rosario, se ha conocido porque los medios lo han difundido. Es una costumbre que sin duda se remonta a su niñez. No es un protagonismo de su parte sino algo que trae arraigado.

Dalic descubrió sus habilidades en el futbol y logró ingresar al equipo en la Antigua Yugoslavia, por un tiempo, ya que fue reclutado para servir a su país en la Guerra de los Balcanes.

Los habitantes Croatas han mantenido su fe católica a pesar de las persecuciones que han tenido que soportar, primero a manos de los Turcos y después a causa del comunismo.

Ese pueblo se ha mantenido firme en su fe en Dios, en sus creencias, en sus tradiciones. No han claudicado en ningún momento.

No es solo el ejemplo de Dalic, de quien se dice que reza el rosario a la Virgen por convicción y fe porque fue educado en el catolicismo desde pequeño, lo que ha llamado mi atención al igual que la de tantas personas en diversos lugares. Es conocer aunque sea un poco de la historia de ese país, que ha sufrido, que ha sido perseguido y se mantiene firme en sus creencias. Han perseverado.

Un pueblo que honra la vida, desde su concepción, merece el mayor respeto. La moneda de Croacia, acuñada en oro y plata, muestra la imagen de un bebé de unas 12 semanas de gestación. Así muestran al mundo que ellos defienden la vida humana mientras hay quienes atentan contra ella, asesinando de manera cruel y despiadada a un ser indefenso.

Mientras supuestos defensores de los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo manifiestan abiertamente estar a favor del aborto, el pueblo Croata sin alardes, muestra al mundo, a través de una moneda el respeto hacia la vida humana. Una vida que merece crecer, desarrollarse y nacer.

Esa moneda, con la imagen maravillosa de un bebé nonato, significa mucho para la humanidad. Su significado es notable. El mensaje de amor que ofrece es un ejemplo que debería seguirse. Al menos, así lo considero.

Mientras unos defienden la vida desde su concepción, otros promueven evitar los nacimientos a través del abominable aborto, argumentando diversas razones para lograr el objetivo.

Considero que es una pequeña parte del pueblo Croata lo que hemos conocido a través del Mundial del futbol celebrado recientemente en Rusia. Un equipo relativamente joven se enfrentó y fue capaz de derrotar a Rusia y a Inglaterra, logrando su pase a la final.

Una verdadera hazaña que en buena parte se debe a su entrenador, quien logró en escasos nueve meses inyectar confianza y esperanza a sus jugadores.

Enhorabuena por Dalic y su equipo. Para todos ellos, el respeto muy bien ganado, de la comunidad mundial.

Historias que son ejemplo ante los demás, merecen ser contadas.

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14 Julio 2018 04:00:00
De la tragedia al rescate exitoso
No hay duda, con la ayuda de Dios lo que puede parecer imposible se convierte en hermosa victoria, transformando la realidad.

Eso sin duda sucedió con el rescate a los niños, quienes junto con su entrenador quedaron atrapados en una cueva inundada, al norte de Tailandia. Suceso que mantuvo a millones de seres a la expectativa de lo que iba ocurriendo.

Lo que parecía un proyecto de diversión se convirtió en un llamado de atención; nunca hay que exponerse al peligro. Es común decir “nunca ha pasado nada”; “conocemos bien el lugar”, aunque de antemano se conozca que hay riesgos debido a la situación que prevalece en los sitios programados.

Los riesgos siempre están presentes en cualquier parte, eso es cierto; como también lo es el que en ocasiones la confianza nos impide darnos cuenta de nuestros límites.“No sabemos si ha sido un milagro, la ciencia, o qué. Los 13 jabalíes están ya fuera de la cueva”, escribió en su página de fb, uno de los buzos tailandeses que participó en el rescate.

Obviamente, fue la suma de esfuerzos lo que logró un rescate exitoso y con prontitud, venciendo así el pronóstico de que las tareas para liberar a los niños y a su entrenador, se prolongarían varios meses.

El mundo vivió la angustia de saber a los pequeños atrapados; conscientes estuvimos todos del riesgo tan grande que representaba sacarlos de la cueva. La situación día a día se tornaría más difícil.

Sin embargo, hay algo más grande que cualquier peligro: La fe. Sí, la fe que nos mantiene de pie en cada momento difícil de nuestra existencia. La fe que nos impide sentirnos derrotados.

A ella nos aferramos con fuerza para pedir por nuestras necesidades, las de nuestra familia, amigos, conocidos y por tantas cosas más por las que oramos con fervor.

Las fuerzas quizás se desgasten, pero la fe, no. Ella siempre nos mantiene de pie, con esperanza de encontrar la solución. No podemos acudir al lugar de una tragedia, por mil motivos, pero desde donde nos encontremos la oración por aquellos que viven momentos de angustia, siempre estará presente en cualquier lugar del mundo.

Una mención especial merece el entrenador de los miembros del equipo de futbol tailandés, a quien se conoce como Pi Ekk o Hermano Ekk, quien permaneció con los deportistas en la cueva, en un lugar donde la humedad y la oscuridad los acompañó.

Un joven, que cuenta con 25 años y que un día fue ordenado monje budista en un monasterio, el cual tiempo después dejó. El hermano Ekk, aún sin conocerlo, podríamos decir que es un buen hombre. Los testimonios de los padres de los niños, así lo confirman.

Después de dejar el monasterio, cuidó un largo tiempo de su abuela, siendo un verdadero ejemplo no solo para los chicos de su edad, sino también para los adultos, ya que en la actualidad existen familias que a los “viejos” confinan al olvido en lugares llamados de “retiro” o “reposo”.

El entrenador de los jovencitos, a quienes tiene a su cargo en las tareas de brindar entrenamiento deportivo, les ha enseñado, además de la práctica del futbol, cómo meditar. Durante el tiempo que permanecieron en la cueva, eso fue -en buena parte- lo que permitió que se mantuvieran calmados. Aunque también, hay que decirlo porque ya se informó, que también les dieron tranquilizantes.

Nadie podría saber que iba a ocurrir como tampoco qué se lograría. Insisto, el apoyo que recibieron del entrenador directamente, sin duda significó mucho para la supervivencia de los niños.

La fe en Dios siempre estuvo presente a través de las acciones desarrolladas con entusiasmo, con calidez, con profesionalismo.

El trabajo eficiente de los buzos, entrenados, con conocimientos no solo de las tareas sino del lugar, el esfuerzo de todos los que participaron activamente en el rescate, hicieron posible el éxito.

Una muerte que lamentar, al iniciar el rescate, uno de los buzos pereció en las tareas. Se dijo que había dejado su equipo de oxígeno a los niños, poniendo en riesgo su propia vida. Aunque estaba consciente de que tenía pocas probabilidades de salir con vida de la cueva, prefirió dejar su equipo.

Su profesionalismo y amor al prójimo superaron su propio riesgo. Dios bendiga al equipo de rescate por el apoyo brindado a los niños atrapados en una cueva en Tailandia. Y a todos aquellos brigadistas en todo el mundo que diariamente toman decisiones con el único propósito de salvar vidas.
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07 Julio 2018 04:00:00
¿Ganamos? ¿Perdimos?
El pronóstico se cumplió; ganó Andrés Manuel López Obrador la Presidencia de la República. Un triunfo indiscutible donde no tiene lugar la duda. El electorado salió a votar después de haberse vivido una campaña intensa donde hubo más ataques que propuestas reales. La gente votó por “el cambio”. Curiosamente cuando llegué a preguntar: Cambio de qué, nunca obtuve una respuesta satisfactoria.

Me di cuenta, que el “cambio” realmente significaba sacar al PRI de Los Pinos, así de sencillo. Fue el hartazgo hacia todo lo que significaba ese partido político, sobre todo los últimos años donde la corrupción se elevó de manera insultante con la participación de individuos sin ética ni moral.

Robos descarados, saqueos infames de nuestra riqueza, la de un pueblo aguantador que sencillamente se hartó de ser utilizado, empobrecido, que observó la gran diferencia entre gobernantes rateros que prometieron velar por los intereses del pueblo y la clase trabajadora.

Políticos que de la noche a la mañana se enriquecieron sin que pudieran explicar el origen de su insultante fortuna.

No nos sorprende el resultado, no del todo. López Obrador utilizó el lenguaje que el electorado quería escuchar…… y una buena parte del pueblo, la que salió a votar por él como opción, le creyó.

Atrás ha quedado ya el proceso electoral con campañas, debates y un “tendedero” tremendo, al sacarse unos a otros, sus trapitos al sol. Tuvimos la oportunidad de ver y escuchar de todo. Mentiras, verdades a medias, en fin, hasta concluir con ir a depositar nuestro voto en plena libertad. La jornada electoral estuvo concurrida, sí, lo reconocemos y ¡qué bueno! Porque eso demostró el interés que despertó la reciente elección.

Cada quien, libremente emitió su voto a pesar de todas las opiniones que trataron de empañar y descalificar de antemano, la jornada.

En democracia se gana o se pierde y hoy, México tiene un ganador que se llama Andrés Manuel López Obrador, por quien, he de decirlo, yo no voté. Lo digo con toda honestidad despojada de tristeza o coraje. Pertenezco a ese porcentaje de ciudadanos que, aunque optó por otra opción, igual desea el bienestar de este México nuestro que mucho ha sufrido y padecido traiciones.

Comprendo perfectamente que fue el malestar, el hartazgo por tantas corruptelas de algunos políticos que se han beneficiado con los cargos, lo que hizo que la gente votara a favor de un cambio.

La corrupción no existiría o sería en menor escala si no hubiera impunidad. Ese manto protector que tanto daño causa a un país.

La corrupción, los abusos del poder no vienen de un solo lado. Están en todas partes. Es decir, no pertenecen a un solo partido político o grupo. Está en quien ostenta el poder en cualquier nivel.

Son las personas las que contaminan las instituciones, no lo contrario. López Obrador un día pronunció, muy molesto, una frase lapidaria “al diablo las instituciones”, me pregunto si hoy dirá lo mismo. Hoy, que el voto le ha favorecido.

Pretender no traer escolta, no vivir en Los Pinos, donde por cierto vivió Cuauhtémoc Cárdenas de niño, viajar en aviones de línea y algunas cosas más, no lo hace ser una persona sencilla o humilde, ni siquiera ahorrativo. Él sabía de antemano que no todo lo que decía en campaña, lo iba a cumplir.

No creo que en estos momentos repudie las instituciones, perteneciendo el mismo, a ellas. Lo repudiable es el derroche de recursos, abusar del poder, no el hacer uso de lo que ya se tiene.

Subirán las pensiones ¡Magnífico! Porque realmente es necesario para que el trabajador que entregó o ha entregado su vida al servicio de una institución laboral y por ende, al país, se le recompense. Prometió eliminar las pensiones de los expresidentes: Ir contra los corruptos del sistema, a los que llamó la “mafia del poder”. Sin embargo, parte de esa mafia buscó cobijo en el movimiento de López Obrador y ahí los tendremos ocupando cargos unos y otros, gozando de fuero en el Senado o en el Congreso.

¡Qué vergüenza! Por algo se habla insistentemente de un arreglo.

Como si fuera poco arremetió contra los grandes empresarios de México diciendo que eran “minoría rapaz” y son quienes se han acercado a él, para brindarle su apoyo, haciendo a un lado sus diferencias, todo por el bien del país. Las palabras -no hay duda- no siempre se las lleva el viento, quedan para la posteridad; pero los hechos son los que habrán de contar.

Como ciudadana, lo que deseo es que no se abuse más del poder; que ya no roben.

Que los funcionarios ganen bien, lo justo por su trabajo y de acuerdo a su cargo y responsabilidad. Espero que desaparezcan las plurinuminales y otras representaciones que no tienen razón de ser.

¿Ganamos o perdimos? La respuesta quizás sea: Aún es pronto para saberlo.

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30 Junio 2018 04:00:00
Jornada electoral 2018
No hay plazo que no se cumpla y estamos -al momento de redactar la presente colaboración- a escasas horas de que de principio la Jornada Electoral y de fin a todo un proceso que nos ha permitido conocer a los candidatos que habrán de gobernar o representarnos.

Fueron meses donde hubo de todo, desde las descalificaciones hasta las corruptelas -supuestas o reales- de cada candidato. Ninguno se ha salvado de que le saquen sus “trapitos al sol”.

Tuvimos la oportunidad de escuchar descalificaciones más que propuestas en los debates. También de escuchar, de conocer la agilidad mental de los candidatos, sus conocimientos de la problemática social, económica del país y a nivel mundial.

Porque queramos o no, es importante la preparación y conocimiento de lo que sucede tanto en el país como en otros lugares. No hay que olvidar que al estar globalizados nos enfrentamos diariamente con retos que hay que sortear y hacer frente. Por eso y mucho más, se requiere de alguien que nos represente con mucha dignidad y conocimientos.

Estamos conscientes que durante las campañas los “golpes bajos” son frecuentes entre los candidatos. La pelea es fuerte y si pudieran, se darían hasta con la cubeta.

Si lo vemos fríamente sin apasionamientos, nos daremos cuenta que ningún candidato está libre de señalamientos. Y no lo están porque en política es difícil que alguien esté totalmente limpio.

Las campañas han quedado atrás. Hoy es tiempo de hacer un análisis con conciencia. Hacernos preguntas sencillas como: ¿Qué país deseo? Después de lo que hemos podido asimilar en todo el tiempo que duró el Proceso Electoral ¿Quién merece la confianza? ¿Quién realmente está preparado para gobernar? Tomando en consideración que dirigir un país no es repartir dádivas, menos aún quitarle al que trabaja honradamente para darle al que estira la mano porque cree que todo lo merece.

No se necesita de mucha inteligencia para darnos cuenta de la realidad. Los candidatos es obvio que desean el poder. No es lo mismo que llegue alguien a gobernar por el voto del ciudadano que mantiene la esperanza en un México mejor, a que grupos radicales pretendan adueñarse de un país que les ha dado mucho más de lo que quizás merecen. Personas resentidas que esperan adueñarse de las instituciones a las que han menospreciado y que mucho le ha costado al pueblo mexicano construir.

La mayoría de los mexicanos deseamos paz y tranquilidad, por eso es absurdo que alguien lance la amenaza de que de no ganar su candidato saldrán tigres y diablos. ¿Acaso no se debe respetar el voto? “Porque el voto es libre y secreto”. ¿O no?

Las encuestas, lo sabemos, no son cien por ciento confiables. Son ejercicios con preguntas estructuradas en la mayoría de los casos, adecuadas para que la respuesta favorezca a determinado candidato. No pocas veces el encuestado, no responde con la verdad.

Conozco casos donde ciudadanos han recibido llamadas telefónicas y han respondido con un sí a la pregunta formulada; después se ríen y simplemente dicen: “Los engañé”: “Que les importa por quién voy a votar”. Tienen razón. Sufragar es un derecho, un deber ciudadano, no una concesión de ningún partido político, menos de encuestadores. Mucho se ha luchado para tener instituciones confiables. No derrumbemos esa oportunidad que tenemos de elegir libremente a nuestros gobernantes. Es parte de la democracia que se ha construido.

Que falta mucho por hacer; eso sin duda. La democracia se construye día a día. En esta ocasión, nos toca a todos los ciudadanos, salir a sufragar sin presiones, con entera convicción de lo que queremos, de lo que anhelamos, pero ante todo, de lo que estamos dispuestos a aportar cada uno de nosotros.

México es nuestro, trabajemos para que lo siga siendo. No veamos solo lo negativo sino lo que hemos todos, construido. Seamos honestos y tomemos la parte de responsabilidad que nos corresponde. Seguramente algo dejamos de hacer para que nuestro México haya padecido tantas crisis, incluyendo la de credibilidad.

Dejemos atrás el conformismo, la apatía y la comodidad y salgamos a cumplir con nuestro deber. Pensemos, reflexionemos y acudamos a las urnas a elegir a quienes habrán de gobernar y guiar al país hacia adelante. Nuestro voto debe ser razonado, emitido con responsabilidad, no guiados por el rencor o el miedo.

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23 Junio 2018 04:00:00
México, grande ante el mundo
Si hay algo que une a los mexicanos, además de las festividades, tradiciones, es la pasión por el futbol. ¡Qué euforia! La adrenalina a todo lo que da. Y si gana determinado equipo, ya no se diga la Selección Mexicana, se toman las calles para mostrar la alegría, el sentimiento.

Y es tanto el ruido que se hace, que hasta el Ángel de la Independencia, si pudiera, volaría ante la avalancha de simpatizantes futboleros.

Hace unos días, en el mundial en Rusia jugó la Selección Mexicana ni más ni menos que con el campeón mundial, Alemania, a quien quizás se considera como favorito. Ese día el estadio se pintó de los colores de nuestra bandera. El resultado es de todos conocido y celebrado. Nuestra Selección se impuso, algo que por supuesto, nos llena de orgullo.

Al ver tantas muestras de alegría, de simpatía, de unidad. Mirar -aunque sea a través de la pantalla casera- un estadio con un gran número de mexicanos, portando orgullosos los colores de la Selección, unidos en los cantos, en porras alentando a los jugadores, festejando el gol que impuso y marcó la diferencia entre unos y otros, no me queda más que decir una vez más ¡Qué gran país tenemos!

Sí, tenemos un gran país, un maravilloso país. Hermoso por donde usted quiera verlo. Nos falta quizás, valorarlo más.

No es solo el hecho de haberle ganado al campeón, sino que para lograrlo se demostró que se sabe jugar. Es con preparación, coraje, poniendo el corazón en lo que se hace, como se logra salir adelante. Eso es en todo lo que nos propongamos hacer.

Una de esas situaciones donde debemos estar también unidos, es a la hora de tomar decisiones. Siempre buscando el bien común.

Pronto, muy pronto ya, tendremos elecciones. No es únicamente la culminación de un proceso electoral, sino que están en juego muchas cosas. La efervescencia política ha estado a todo lo que da, al grado de ir polarizando el ambiente.

Los candidatos y sus grupos de apoyo han ido sacando “trapitos al sol”, pretendiendo descalificarse unos a otros, cuando TODOS, han sido parte de alguna manera, de lo que tanto se critica.

Ninguno de ellos está completamente “limpio” que digamos, ni nosotros, como ciudadanos, tampoco. Y no lo estamos porque hemos aceptado, por diversas razones, lo que se nos ha dado. El temor, la conveniencia, la indiferencia, el desconocimiento de lo que realmente hacen los políticos nos ha llevado a ser cómplices de actos infames.

Estoy consciente que gobernar no es nada fácil. Sin embargo, nos olvidamos de algo muy importante: Quien gobierna no es dueño del país, ni de los recursos que México posee, por lo tanto, debe rendir cuentas claras a la Nación.

Como debe de rendir cuentas de los bienes que administra por el tiempo que tiene asignado.

Estamos a unos cuantos días para acudir a las urnas a depositar nuestro voto. Es un deber que tenemos que cumplir.

Hay que hacerlo razonando nuestro voto. Las campañas nos mostraron a los candidatos y tuvimos oportunidad de escuchar propuestas y también descalificaciones.

Sin embargo, hay que analizar, ver quién es el que realmente merece gobernar. Hoy no basta el voto de castigo a algún partido, NO, porque en un momento determinado los únicos castigados seremos nosotros, los ciudadanos.

Si aún no se define por quién votar, primero, no se deje llevar por las encuestas. Observe, hágase preguntar: ¿qué deseo para mi amado México?

¿Quién de los candidatos está realmente preparado? ¿Quién de ellos haría un buen papel en una Cumbre?

Recuerde que un gobernante nos representa a todos, por lo tanto debe tener conocimientos amplios de cultura general, economía global, pero ante todo conocer su país -el nuestro-, y no inventar. Ser ágil al responder, no que lo atormenten los fantasmas del pasado y pretenda revivirlos.

Lo que todos deseamos: alguien que mire al futuro y no pretenda gobernar para retroceder.

México merece mucho más que mentirosos, oportunistas y falsos profetas, porque México tiene lo mejor y lo mejor está en su gente.

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16 Junio 2018 04:00:00
México polarizado
Al momento de escribir mi colaboración de hoy, me siento con sentimientos encontrados, que van desde la desilusión, el coraje, la impotencia, el dolor.

Esa mezcla de sentimientos es producto de la situación en que se encuentra este maravilloso país llamado MÉXICO.

Un país que tenía todo para convertirse en una potencia, en un líder a nivel mundial. Con una riqueza propia en sus recursos naturales, en sus tradiciones, en su Historia, en sus valores tanto sociales como familiares.

¿A dónde se llevaron ese país que muchos, tanto amamos?

Lo que más me duele, no es la riqueza que nos han robado los cínicos y traidores a la Patria, sino como está el país inmerso en la violencia, en la polarización, donde parecería que todos estamos contra todos.

Donde una opinión diferente puede no ser aceptada porque alguien cree tener la verdad absoluta.

Este proceso electoral está dejando un desagradable sabor de boca. Es una contienda que se ha caracterizado por, más que en ofrecer propuestas reales y convincentes, en lanzar acusaciones, donde la palabra “corrupción” ha jugado un papel importante.

Las corruptelas y las complicidades no es nada nuevo; es lo que tiene al país en las condiciones que se encuentra y todos lo sabemos. Creo que ningún candidato se ha salvado de ser señalado; por eso todos ellos han quedado de alguna manera, exhibidos.

Lo hemos visto en los debates, donde se han escuchado más descalificaciones entre los participantes que el cómo le van a hacer para sacar al país de la violencia, de la pobreza. Cómo devolverle a la seguridad social los elementos que se requieren para satisfacer la enorme demanda que la población, exige.

Hemos escuchado una serie de propósitos, de intenciones, que según creo va a ser difícil de cumplir. Además, las pretensiones de un candidato de regalar dinero como si fuera un Santa Claus, me parece algo verdaderamente pretensioso.

Sin embargo, lo sabemos, así son las campañas; están diseñadas para echar mentiras, total, habrá quien se las crea. Porque una cosa es andar pidiendo el voto y otra muy diferente, gobernar.

Ya lo hemos visto en otras ocasiones, por eso estamos como estamos.

Duele, eso sí, que viendo cómo se encuentra el país, haya individuos que “le echen más leña al fuego”, aprovechando el malestar colectivo -que es muy legítimo y real- para ofrecer un discurso que ha encendido los ánimos.

Los problemas de México los conocemos todos. El país lo que menos necesita es que le digan cómo está, sino que se ofrezcan soluciones.

No es con programitas sociales diseñados para captar “simpatizantes” más que para dar solución a situaciones de pobreza. No es construyendo un hospital para luego ser abandonado porque no hay recursos ni humanos ni materiales. No es perdonando el daño patrimonial causado a la nación por traidores, como se va a recuperar la confianza.

Se requiere de más, mucho más, que simples palabras.

Duele saber que la violencia está ya en todas partes; que ha tomado las calles sembrando el miedo y creando inseguridad a nuestro paso.

Me preocupa el grado de violencia que prevalece en este México nuestro, donde el respeto a la vida humana está ausente. Me preocupa la frialdad con que se priva a candidatos la oportunidad de llegar al final de la contienda electoral.

Tal como sucedió con Fernando Purón Johnston, un joven político con aspiraciones, con verdadera pasión por lo que hacía; servir. Un político, pero más que nada un ser humano realmente comprometido con su ciudad de la que fue presidente municipal y quien, durante su gestión administrativa, ofreció muy buenos resultados, al igual que en los cargos que ocupó.

Con tristeza observamos que se incrementa el número de candidatos asesinados, de diferentes colores partidistas, en un afán quizás de sembrar el miedo y el terror entre los ciudadanos.

Duele ver como lo que debió ser un proceso electoral limpio, donde los actores políticos ofrecieran propuestas que puedan conducir a la transformación del país, haya quien aprovecha la indignación existente, el repudio hacia un sistema de gobierno que ha empañado la democracia con corruptelas verdaderamente escandalosas, para ser considerado el único que puede transformar a México.

Cuando deberíamos sentirnos privilegiados por tener aún procesos electorales que nos permitan elegir sin presiones, se ha utilizado el tiempo en promover incertidumbre y resentimientos y hasta odio. Y lo más lamentable que ese odio llegue a convertir en víctimas a quienes lucharon por la seguridad de su ciudad, como lo hizo Fernando Purón en Piedras Negras.

México no necesita enfrentamientos, rencores sino hoy más que nunca requiere que todos permanezcamos unidos a pesar de nuestras diferencias ideológicas o preferencias partidistas.

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09 Junio 2018 04:00:00
Resentimientos
La mayoría de los mexicanos, los que amamos realmente a México deseamos que a nuestro país le vaya bien. Creemos en las instituciones, en un Estado de Derecho, creemos en las leyes y procuramos respetarlas.

Estamos conscientes que la corrupción en los altos niveles es la que ha propiciado el empobrecimiento de no pocos pueblos y familias y que ha promovido la enorme inseguridad que todos estamos padeciendo.

La aparición de la delincuencia no se dio de la noche a la mañana; había señales de advertencia que no fueron escuchadas ni siquiera tomadas en cuenta para que -en muy buen tiempo- se evitara crecieran los grupos delincuenciales.

La alerta se prendió a tiempo, pero fue ignorada. Hoy, todos nos sentimos amenazados y con justificada razón. Hay demasiada violencia, a cualquier hora del día. Ya no importa la hora o el lugar; los delincuentes se aparecen cuando se les da la gana. Ellos saben que la ley no los va a tocar.

Una petición generalizada de la ciudadanía es sin duda, el combate a la delincuencia y que haya un castigo a los culpables. Todos queremos sentirnos seguros en nuestra casa, en las calles, en los negocios.

En estas elecciones lo que he observado en el electorado, es un resentimiento tremendo, lamentablemente muy justificado por todo lo que nos han robado quienes han gobernado.
Sabemos que en la política hay de todo. Buenos, malos y peores. Los últimos años fue un descaro lo que hicieron. Individuos ocupando cargos, saqueando las arcas sin que la vara de la justicia los alcance.

Porque el hecho de “pescar” a unos cuantos no nos ofrece la certeza de que regresen lo robado. Se divorcian para dividir el botín o aparecen como “blancas palomas” porque por esas casualidades, su nombre no aparece por ningún lado.

Y cómo va a aparecer si van a dar a asociaciones que no existen; empresas fantasmas o de prestanombres. Individuos tan corruptos como el que los indujo a aceptar un negocio de dudosa procedencia. No debería ser juzgado solo el político, sino también el que lo sigue en un negocio perverso que causa un gran daño a la Nación y por supuesto, al pueblo. Ese pueblo sufrido y abnegado que ha sido aguantador, que hoy está, peligrosamente rebelándose.

La pobreza -digan lo que digan y ofrezcan los candidatos- no se va a terminar de un plumazo. Eso lo sabemos, muy bien. Es la bandera que enarbolan los candidatos en las campañas. Creen que, con programas sociales, van a transformar a México y no es así.

Como tampoco la criminalidad se va a terminar pactando con los delincuentes.

Lo que hoy se ve en estas elecciones, es coraje, frustración, resentimiento contra un partido político, el mismo que ha gobernado y al que se culpa de todos nuestros problemas, cuando los que hoy más le tiran son aquellos que militaron un día en sus filas. Los mismos que obtuvieron beneficios y que si se alejaron es porque ya no lograron lo que se proponían.

Casualmente -casualidades que no existen- al formar parte de otra plataforma política se presentan como redentores, como los únicos que tienen la solución a una problemática de la que ellos también formaron parte.

No son “engaña tontos” porque el pueblo no lo es. Son manipuladores que aprovechan el descontento popular para tratar de escalar a un poder, donde la ambición no tiene límites.

¿Les importa el pueblo? ¡Por supuesto que no! Forman partidos políticos para vivir del presupuesto. Sí, de los impuestos de los mexicanos. Son hipócritas al decir que viven modestamente, pero sus hijos derrochan en la compra de autos de lujo. ¿Alguien los entiende?

Nada más peligroso que darle poder a un farsante. De esos, ya hemos tenido muchos.

El pueblo está dolido; se siente decepcionado de sus gobernantes que se han robado, ellos y sus familias y cómplices todo lo que han podido, dejando a un pueblo sumido en la miseria. Con pensiones indignas, con trabajos mal pagados, con hospitales con grandes carencias y donde el personal trabaja con “las uñas” al igual que en los centros educativos.

Entiendo el sentimiento y el resentimiento del pueblo, de mi México querido; sin embargo, una mala decisión nos puede costar más caro de lo que se puede pensar. Hay que cambiar a México, sí, estoy de acuerdo, pero no poniendo a cualquiera en el poder. No a quien no sabe escuchar y quiere imponer ideas que nada tienen que ver con nuestro sentir. No por quien dice una cosa y al rato cambia de parecer. No por aquel que desprecia a las instituciones y pretende modificar la Constitución por eso pide mayoría en los Congresos.

Y por favor…..No hay que guiarse por las encuestas, que como sabemos, son pagadas, por lo tanto, manipuladas.

Hay que pensar en el futuro para las generaciones por venir, por nuestros niños, nuestros jóvenes.

Estoy consciente que muchos gobernantes nos han traicionado y se han adueñado de nuestros recursos. Que todos quisiéramos verlos tras las rejas, cuando menos, después de devolver nuestro patrimonio, no dejándoselo a su familia y cómplices para que se den la gran vida en el extranjero apareciendo en las páginas de las revistas del jet set.

Sin embargo, poner a quien es casi seguro va a perdonar a los culpables ¿será la solución? Reflexionemos un poco en esto. El caso Ayotzinapa, la aparición de líderes corruptos en cargos importantes con impunidad, entre otros casos, hacen pensar en un pacto con el gobierno.

¿Cúanto nos va a costar el resentimiento, el coraje y el repudio a un partido político, a un sistema? Quien aspira a gobernar, manipula circunstancias y promete, pero no garantiza acabar con corruptelas si pacta con corruptos y delincuentes.
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02 Junio 2018 04:00:00
El cambio ¿hacia dónde?
En tiempos de elecciones se escucha de todo. Desde “ofertas” que no ofrecen nada nuevo hasta descalificaciones a todo lo que no le parezca al candidato en turno. Lo importante es hacer “ruido” y creer que solo con un cambio estará la solución a todos los problemas que nos aquejan a los ciudadanos.

Es precisamente en los discursos que los candidatos -pretendiendo sumar simpatías- hacen referencia a la corrupción. Prometen acabar con ella. ¿Así de fácil? Me pregunto. ¿Cómo le harán? La oferta es buena como propósito o discurso de campaña, pero hasta ahí.

En parte coincido en que un cambio es necesario ya; es urgentísimo retomar el rumbo de este México nuestro que se encuentra inmerso en un mar de corruptelas y deshonestidades.

Escuchar las noticias, darnos cuenta de cómo viven aquellos traidores que se valieron de un cargo o una encomienda para enriquecerse, sin detenerse a pensar en el daño que con su actuación hacían a su ciudad, a su estado, al mismo país, nos causa un sentimiento de legítimo malestar.

¿Cómo pudieron tener la sangre fría para cometer un crimen tan aberrante? Cualquiera con un poco de sentido común más que de inteligencia se daría cuenta que robar los recursos destinados a proporcionar tratamientos a pacientes con cáncer, por ejemplo, causaría un daño irreversible en los enfermos, muchos de ellos niños, a quienes se les estaba condenando a un atraso terrible en su padecimiento.

Sí, la corrupción es algo real que no se puede ocultar por más que se quiera o deseen los políticos que han abusado de los cargos y del poder.

La forma en que han manejado y desviado los recursos para su beneficio personal es verdaderamente insultante y no se debe seguir permitiendo.

La corrupción sería menor si existiera un castigo ejemplar para los responsables de los saqueos y abusos. Lamentablemente las leyes parecerían estar hechas desde los Congresos para la protección de delincuentes y no para castigarlos. La justicia va en tortuga y se llama: impunidad.

En alguna ocasión alguien mandó a “volar” a las instituciones. Al hacerlo, sin duda estaba manifestando su rechazo a ellas, su falta de respeto y credibilidad.

La frase: “Al diablo las instituciones”, me hace pensar en una persona que no cree en ellas, aunque me pregunto ¿Por qué? ¿Qué razones existen para no confiar?

Las instituciones son órganos constitucionales que se crean para un fin determinado. Por lo tanto, son confiables.

La desconfianza, en todo caso, debería dirigirse hacia quienes manejan las dependencias u organismos y hasta se atreven a apoderarse de ellas. Ahí tenemos el caso del Sindicato de Maestros. Las negociaciones de su líder, la convirtió en poderosa, en millonaria, protegida por sus agremiados y por el gobierno a quien servía dándole su apoyo incondicional.

Otro caso es el de PEMEX. ¿Se han ofrecido buenas cuentas? Seguramente no. Y no es nuevo.

Las verdades se ocultan, por más transparencia que se pregone. ¿Corruptelas? ¡Por supuesto que las hay! ¡Impunidad! También. Ese ha sido el elemento principal para que la corrupción no se termine: la impunidad.

Lo saben los políticos; quienes integran los Congresos, el Presidente, quienes son miembros de grupos políticos, el mismo pueblo que no se equivoca en sus apreciaciones. La corrupción en nuestro país no es ninguna novedad; menos aún para utilizarla como bandera política.

Los “acuerdos en lo obscurito”; el hacerse de la “vista gorda”; asignarse sueldos, dietas, participaciones o retiros más que suficientes, insultantes, forman parte de la gran lista de abusos que se cometen cuando están en posiciones privilegiadas. Elevan los presupuestos para poder manejarlos a su favor. ¿Acaso no es corrupción?¿Acaso no lo es también aferrarse a cargos solo como “cuotas” de partidos? Es decir, las representaciones plurinominales que no se obtienen mediante el voto de los electores sino que se asignan en los partidos. A eso, le llaman democracia, por supuesto. Dirán que son legales pero ¿quién vota realmente por ellos, por los pluris? ¿Quién, por los regidores?
En lo personal yo sí creo que es necesario un cambio, pero de actitudes, de forma de pensar. El verdadero cambio no van a ofrecerlo los partidos políticos o candidato alguno enarbolando la bandera de la honestidad en campaña.

El verdadero cambio está en cada uno de nosotros; en nuestro comportamiento.

Además, cómo pretender acabar con la corrupción, la inseguridad y la violencia que van estrechamente ligadas, si hay quien pretende dar amnistía a los delincuentes. ¿Acaso quienes han saqueado al país no son delincuentes?
¿Cuál cambio? ¿Hacia dónde? Son preguntas que cada uno debería analizar y responder.

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26 Mayo 2018 04:00:00
Ni mentiras ni engaños
Al igual que un buen número de votantes, he estado atenta a los debates entre los candidatos, así como las entrevistas en diferentes foros, que le han hecho a quienes pretenden gobernar a México.

Me he dado cuenta en todo este tiempo de campañas de algunos detalles que seguramente usted también ha observado, estimado lector (a): El único candidato realmente independiente es José Antonio Mead.

Con esto no quiere decir que lo esté promoviendo, porque la decisión de votar es del ciudadano. Es simplemente mi opinión, mi punto de vista.

A Mead lo arropó un partido después de proponerlo como su candidato. Y lo arropó aún sin ser un militante y quizás ni simpatizante; eso, no lo sé. Su designación causó de cierta manera sorpresa porque sin duda había otros nombres de funcionarios del gobierno actual que bien podrían haber sido escogidos.

No dudo ni tantito que además de la sorpresa para los actores principales que esperaban la candidatura, vino el desencanto por cómo se manejó la cuestión política dentro de un partido que parecía habérsele cerrado el mundo, a la hora de elegir candidato.

El caso que Mead, según las encuestas (en las que yo no confío mucho) además de que resultan algo tramposas, no avanzaba mucho que digamos.

Mencionaba al principio que he seguido de cerca la campaña de los candidatos y sus discursos, sus propuestas, sus ofertas políticas. Mead me da la impresión de que es un hombre serio, responsable.

Obviamente nadie podría asegurar, menos en estos tiempos, que sería capaz de meter las manos al fuego por alguien y menos por un candidato en particular porque todos, traen “arrastrando cola”, unos más larga que otros, pero ahí la traen.

Menos aún están exentos de ser señalados, aquellos que pertenecieron a un partido o grupo político que hoy, por esas vueltas que da la vida, dicen repudiar.

No vamos a entrar en cuestionamientos del por qué optan algunos de salirse de “su” partido para brincar a otro y luego a otro más, convirtiéndose en “chapulines” políticos, para convertirse en enemigos acérrimos y pretender enarbolar un estandarte que por supuesto no les queda: El de la honestidad.

¿Cómo hablar de “mafia del poder” cuando de alguna manera se ha pertenecido a ella? ¿Cómo hablar de honestidad cuando no se pueden o quieren demostrar de qué han vivido? ¿Cómo repudiar a un partido cuando se convierte otro grupo en empresa familiar?

¡POR DIOS! Los mexicanos no nos merecemos tanta verborrea que aturde, que lastima nuestra sensibilidad.

No nos merecemos más mentiras ni engaños. Tampoco las personas humildes de corazón y de condición merecen que se les engañe. Que se les diga que van a recibir como regalo apoyos económicos por edad, condición social o laboral.

Ningún candidato tiene el poder para convertir en realidad lo que promete.

Sencillamente porque ninguno es mago. No tienen esa varita mágica que todos quisiéramos tener para resolver nuestros problemas.

Y créalo usted, los problemas del país, no son pocos, por lo tanto, NO se van a resolver de la noche a la mañana, sobre todo el de la inseguridad, la cual ha crecido de manera alarmante, donde los criminales operan de manera despiadada y con toda la impunidad. No importa la hora ni el lugar.

Por eso resulta verdaderamente preocupante que un candidato ofrezca amnistía a delincuentes, que significa liberar a quienes han sido los verdugos de la sociedad. Una verdadera burla para las víctimas del delito y sus familias.

¿Cómo pueden prometer que acabarán con la corrupción si han sido parte de ella? ¿Acaso vivir del presupuesto, proteger a delincuentes entre otras cosas, no es corrupción?

¿No es corrupción proteger de alguna manera a quienes han sido señalados de apropiarse grandes fortunas pertenecientes a trabajadores de un gremio? ¿Acaso no forma parte de la corrupción aspirar a una representación plurinominal solo para tener fuero y no ser alcanzado por la ley?
En el juego de palabras, lo que para unos es corrupción, para otros -porque así conviene a sus intereses- significa: Democracia.

La manipulación de ideas es realmente lamentable y vergonzosa. Muy triste cuando se manipulan los sentimientos, la necesidad y el atraso de un pueblo. Más lamentable cuando se actúa con dolo ocultando las verdaderas intenciones.

Nadie es mejor que otro solo por cambiar de un partido, de un grupo, de una asociación, de eso no hay duda. En estos momentos de apasionamiento político, lo que menos deseamos los mexicanos, porque sencillamente no es bueno para el país, son las confrontaciones que pueden conducir al divisionismo. Solo pedimos no más mentiras ni engaños. Deseamos escuchar propuestas reales con posibles soluciones, no promesas de campaña que solo quedarán en eso: Simples promesas.

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19 Mayo 2018 04:00:00
Margarita y su acertada decisión
Los comentarios, análisis y opiniones no han dejado de fluir desde el momento de conocerse la decisión de Margarita Zavala de salirse de la contienda electoral.

Aunque su retiro no causó del todo sorpresa porque de alguna manera se esperaba que ocurriera en cualquier momento, ha venido a crear ciertas expectativas.

Margarita es una mujer inteligente, preparada y que ama a su país. Por esas razones, de un momento a otro ella anunciaría su retiro de la campaña electoral. No iba a crecer mucho en las preferencias del electorado.

Cuando se salió del PAN, después de su muy legítima molestia por la serie de situaciones de cómo elegir candidato a la presidencia, se llegó a especular acerca de la posibilidad de crear otro partido político.

En lo personal se me hacía difícil que así fuera, dado su amor y entrega a los principios del partido del que se alejaba. Yo no concebía ni concibo aún que alguien que habla de valores, vaya a buscar en otra parte “algo” que considera se perdió en su agrupación.

A Margarita, la recuerdo en la campaña de su esposo y después ya como primera dama del país. Se distinguió por ser ante todo una dama. Una mujer que llegó acompañando al hombre que iba a dirigir el destino de un país, el nuestro, asumiendo ella el rol que le correspondía en esos momentos: la de esposa del presidente.

Hay que recordar que aún estaba muy fresca en la memoria de los mexicanos, la figura de una mujer cuyo protagonismo no tuvo límites. Eso todos lo sabemos por lo tanto ni falta hace describir detalles.

Margarita Zavala en cambio, actuó con discreción, realizando las tareas que le correspondían y que son, principalmente, de orden asistencial.

Se sabía y se comentaba que ella, la entonces primera dama, tenía conocimientos, preparación política. Sin embargo, a pesar de su propia participación en cargos, no actuó en ningún momento con aires de sabelotodo. Supo asumir y desempeñar su papel con dignidad.

El papel que en ese momento le tocaba representar al lado de su esposo. No detrás.

Actualmente las cosas cambiaron. Ella, de manera independiente porque ya no la abanderaba ni su partido ni ningún otro grupo político, tomó la decisión de contender por la Presidencia de la República.

Lamentablemente las encuestas no le favorecieron desde el principio. Aún así, siguió adelante en su campaña, hasta hace unos días que anunció su retiro de la contienda.

En mi opinión, considero que fue muy acertada decisión; no podríamos precisar la cantidad de votos que hubiera obtenido al finalizar el proceso electoral, pero la realidad mostraba una distancia nada halagadora para un triunfo deseado.

Hay que reconocer que Margarita Zavala es una mujer que ama a su país, que se inició en las filas de un partido al que quiere y que si renunció a él fue porque seguramente no vio las condiciones de equidad que debieron darse, para permitir una participación más abierta por lo tanto, más justa.

Las decisiones en los grupos políticos las toman quienes militan en ellos. Y Margarita tomó su propia decisión en un momento determinado.

Margarita Zavala, con el amor que dice tener por México, no creo se aleje de la política. Ella es una persona valiosa; una mujer con principios, que además sabe expresar claramente sus ideas.

En estos momentos en que el país necesita líderes (no pseudo líderes) que realmente demuestren su amor a México y que estén dispuestos a seguir luchando por él, Margarita y todos sus seguidores deben continuar avanzando.

Queremos ciudadanos preparados, que tengan conciencia que un cargo es para servir y no para servirse de él.

Personas valiosas, las hay. Con preparación, con conocimiento de lo que van a hacer y de lo que van a representar. México no está para experimentos sino para mostrar al mundo su grandeza.

Si Margarita tomó la decisión de retirarse de la contienda electoral, es muy respetable. Como ciudadana, me hubiera gustado que su nombre no hubiera aparecido en las boletas, es decir, que se hubiera alejado antes de que se imprimieran. En fin, esperaremos a ver que sucede en estas semanas que nos quedan, para escuchar a los candidatos antes de ir a las urnas a emitir nuestro voto.

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12 Mayo 2018 04:00:00
Madre: Mujer maravilla
¿Cuánto tiempo emplearía Dios para darle forma a una madre? Seguramente es una pregunta que no tiene respuesta o si se le quiere dar, sin duda vendrán diversas opiniones.

Por mi parte, quiero pensar que cuando Dios creó a la mujer, Él deseaba un ser humano extraordinario, con gran sensibilidad. Quién mejor que una Madre. Y no se trata nada más de concebir sino también de manifestar ese instinto de mujer, que aún cuando su naturaleza no le ha permitido por cualquier circunstancia ser madre, se manifiesta como tal de diversas maneras.

Ser madre no significa nada más dar vida a otro ser, por supuesto que no; concebir un hijo, implica una gran responsabilidad, misma que se extiende conforme van creciendo los hijos.

La tarea de una madre es de todos los días y sin descanso; ella está consciente que traer un hijo al mundo significa un compromiso y lo acepta con verdadero estoicismo.

Por eso, no se limita en cuidados, en atenciones a su pequeño desde su nacimiento. Pronto se da cuenta que los hijos crecen con tal rapidez que cuando menos se piensa ya emprendieron el vuelo.

Es la ley de la vida, aunque para mí, emprender el vuelo no significa alejarse del todo de un nido, del hogar que por mucho tiempo nos cobijó, menos aún abandonarlo. Por supuesto que no.

Emprender el vuelo, considero, es utilizar las alas que los padres dan a los hijos: Les van enseñando a usarlas para luego volar.

Esas alas significan la formación que adquiere en el hogar, los valores que todos aprendimos de pequeños y que nos ayudarán a enfrentar lo que se nos vaya presentando en las diferentes etapas de nuestra existencia.

Cómo no admirar a esas maravillosas mujeres, no precisamente por ser el día dedicado a ellas sino por todo lo que MAMÁ nos dio y nos enseñó. Ella convirtió una noble tarea en verdadera profesión; aún sin la acreditación académica
Muchas mujeres, lo sabemos, no tuvieron una formación escolarizada muy amplia.

Algunas tal vez, ni siquiera aprendieron a leer y a escribir. Sin embargo, además de enviar a sus hijos a la escuela, se esforzaron para que ellos se convirtieran en profesionistas pero ante todo, en buenos seres humanos.

Ahí está la presencia de la madre en cualquier época. Se esfuerza por hacer de sus hijos, los mejores.

Su intuición de mujer, su sexto sentido o sentido común, su gran sensibilidad permite convertir un noble privilegio, como es la maternidad, en algo verdadero extraordinario.

Para una madre, lo sabemos, los hijos siempre serán “sus niños” sin importar la edad que tengan. Son los grandes amores en su vida. Los seres que la impulsan día a día y le imprimen fuerza y valor.

¿Quién no recuerda los besos de mamá? Cada abrazo, cada frase expresada con verdadero orgullo. Hasta los regaños nos parecen acertados y quizás algún chanclazo o nalgada que una generación recibió como reprimenda. A las niñas nos iba mejor que a los niños; no había esa clase de corrección.

Con el tiempo comprendimos que “mamá” estaba en lo correcto. Era la manera de conservar la autoridad y ejercer su derecho a corregir a los hijos. Ella no deseaba ni vagos ni flojos. Mamá solo quería educar, formar a sus hijos y entregar buenas cuentas a la sociedad.

La corrección necesaria, considerada parte de la formación de toda persona, la ejercían los padres en el hogar. No puede ni debería ser considerada como un acto de violencia.

La violencia, cuando existan casos que la muestren, amerita investigación y por supuesto castigo de comprobarse. Nada tiene que ver con pretender generalizar la forma de educar de los padres a sus hijos en el hogar.

Cuánto debemos a las madres de ayer, de hoy y de siempre. Porque gracias a sus cuidados, a su inmenso amor, a sus consejos y apapachos, se construyó una sociedad de gente buena, con valores, con buenos principios y eso fue gracias a las madres y a las abuelas que siempre estuvieron pendientes de los niños en casa.

Una madre es realmente una Mujer Maravilla. Es la primera en levantarse y la última en acostarse. Se le observa, sin el traje de heroína desempeñar diversos oficios y profesiones. Es capaz de realizar varias cosas a la vez cuando está en casa para halagar a su familia. No importa lo cansada que esté siempre está dispuesta a actuar si los hijos lo necesitan.

Felicidades a todas las madrecitas. Una plegaria y mi gratitud a la mía, que fue una gran mujer, extraordinaria madre, una MUJER MARAVILLA, que descansa ya en ese espacio en el Cielo destinado a ellas, muy cerca de Dios.

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05 Mayo 2018 04:00:00
México no es de grupos políticos
Escuchar a los políticos pronunciando un discurso, ya sea en campañas o en algún evento, nos damos cuenta que algunos de ellos no saben ni lo que dicen. Quizás porque tienen un concepto diferente de país o porque creer tener una varita mágica para arreglar todo aquello que consideran está mal.

En realidad, se engañan solos, porque nadie tiene ni tendrá la “varita mágica” para solucionar los problemas que aquejan al país.

Las campañas, una vez más, nos están mostrando a candidatos que ofrecen un cambio, políticos que descalifican al del bando contrario, que arremeten contra el sistema, que hablan de un pasado y hasta presente, donde la corrupción ha sido como un cáncer que ha ido debilitando a un sistema ya caduco.

Lo que no dicen es que ellos, de alguna manera, han sido parte de la gran corrupción que ha llevado al país a condiciones verdaderamente dramáticas.

Pretender acabar con la pobreza por decreto es una falacia. Con eliminar las pensiones a los presidentes no creo vayan a solucionarse los grandes problemas que enfrenta el país. Bueno sería que regresaran lo que se llevaron ellos y sus familias. Que a políticos y líderes se les exigiera devolver lo que no les pertenece.

Los candidatos a la Presidencia de la República han ocupado cargos. Se supone que conocen ellos, así como el partido político al que pertenecen, lo que sucede en México y las condiciones en que se encuentra.

¿Cuándo se preocuparon por incrementar las pensiones de los trabajadores? ¿Acaso fueron capaces de evitar el saqueo indiscriminado de las arcas de los gobiernos, de las dependencias, de las instituciones?

¿Cuándo escuchamos a Diputados o senadores proponer castigo a los saqueadores? Tenemos los congresos con legisladores plurinuminales que representan un gasto excesivo para el erario, sin embargo, y a pesar de la inconformidad de los ciudadanos, ahí siguen gozando de privilegios. ¿Eso no forma parte de la corrupción?
¿Pensar en el país? Solo en los discursos de campaña.

México no tendría por qué estar en situación de pobreza, de miseria en algunas entidades, como tampoco se tendría la necesidad de vender o regalar a extranjeros nuestra propia riqueza porque “no hay dinero” para la explotación de los recursos naturales que Dios nos regaló.

Parte de esa corrupción está en los acuerdos secretos donde políticos llevan su buena parte, el llamado “moche” por sus servicios al país.

De una vez por todas los candidatos deben entender que el dinero que están gastando en campañas, que por cierto muy poco aportan al país, proviene del pueblo. Que comprendan que ya nadie cree en sus promesas y que no se vale “incendiar” al país con propuestas que de antemano se sabe no podrán cumplir.

México, no pertenece a grupos de poder, a partidos políticos; por supuesto que no. México, este maravilloso país es nuestro, de todos los mexicanos. Por lo tanto, debemos hacer conciencia de lo que nos conviene a todos.

Escuchar las propuestas de los candidatos, sí, pero más que todo eso analizarlas para formar un criterio propio.

Tomemos en consideración que no solo está en juego un cambio de gobierno sino de estructura. ¿Hacia dónde queremos ir? ¿Hacia el progreso o hacia el retroceso? ¿Quién de los candidatos merece nuestra confianza?

Estamos aún en buen tiempo para pensar, para meditar y razonar nuestro voto. No caigamos en la apatía, en el conformismo. Tampoco caigamos en la provocación de algún candidato y sus seguidores que amenazan con “incendiar” al país si no se le da el triunfo.

¿Es esa la democracia que ofrecen? ¿La de un gobierno con imposición, con violencia?

Una persona que pretende gobernar a toda costa, que agrede, que amenaza y es capaz de ahuyentar a inversionistas, no creo sea capaz de ser un buen gobernante.

México necesita un líder, que sea capaz de mirar hacia adelante; de ver por todos los mexicanos por igual, no pretender regalarle al flojo, al que, so pretexto de su pobreza se ha convertido en dependiente de “papá gobierno” a través de los programas sociales.

México, lo sabemos, no es de grupos políticos; México es de todos los mexicanos.

De ninguna manera debe ser considerado un botín que grupos de poder habrán de repartirse.

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28 Abril 2018 04:00:00
¡Basta ya!
¿Cuántas veces hemos escuchado esa expresión? ¿Cuántas más la hemos pronunciado? Infinidad de veces, sin duda; cuando un acontecimiento doloroso sucede y de alguna manera nos afecta.

De un tiempo a la fecha la violencia ha golpeado a nuestro amado país. Y cada vez los delincuentes actúan con más saña, con más crueldad.

Nos invade el temor, la angustia, la desesperación a cada ciudadano porque nadie sabe que puede acontecer en el día a día. No es pesimismo o una forma de manifestación de angustia, no, es una realidad que estamos viviendo los ciudadanos.

La violencia ha llegado a casos verdaderamente extremos, donde la piedad, el respeto a la vida humana están ausentes.

No alcanzo a comprender en qué momento el comportamiento de algunos individuos se modificó, a tal grado de que los sentimientos están ausentes. No concibo un acto tan cruel y despiadado se practique en contra de un ser humano, inocente, con futuro, obedeciendo órdenes y a cambio de unos pesos.

Nadie tiene derecho a agredir a nadie; menos a privar de la existencia a un ser humano. Lamentablemente la sociedad ha cambiado tanto, que los valores que tanto distinguían a nuestro México se han ido alterando en muchos hogares, hasta desaparecerlos en otros.

¿Qué fue lo que ocurrió en nuestro país? ¿Por qué este cambio tan doloroso? ¿Fue repentino?
Lamentablemente no lo ha sido. Para entender el presente, habría que hacer un análisis exhaustivo. Ir al antes y al después; ver qué se permitió, qué se dejó de hacer. Cuándo fue que perdimos el rumbo.

¿A quién o a quiénes responsabilizar de todo lo que está sucediendo en nuestro México? ¿A la pobreza? ¿A la corrupción? ¿A la falta de valores?
Escuchar a los candidatos prometer, de verdad resulta dramático. Parecería que algunos no saben de lo que están hablando. ¿Dónde estaban cuando empezaron los problemas en el país? Pertenecían a algún partido político, representaban a su partido en algún cargo ¿Qué hicieron?

La proliferación de las mafias no se dio de la noche a la mañana. Los medios daban cuenta de la formación de algunas. Si las hubieran combatido, perseguido y desaparecido en un principio, no hubieran crecido de la manera que lo hicieron.

¿Por qué el gobierno permitió tanta atrocidad proveniente de las bandas criminales? Asaltos, secuestros, desapariciones, forman una cadena que parecería interminable. Expedientes sin resolver, crímenes sin castigo.

La corrupción jugó un papel determinante en la descomposición de las instituciones, de las dependencias, de los cuerpos policiacos.

Sin duda la corrupción no fue solo de los policías sino debió darse en los altos mandos. No se concibe de otra manera, que un gobernante, un alto funcionario no se diera cuenta lo que ocurría en su estado, en su municipio, en su gobierno.
El dinero puede comprar muchas cosas y hasta la dignidad de individuos, cuya ambición va más allá de la responsabilidad y compromiso con México y con los ciudadanos. El dinero compra conciencias.

Las corporaciones policíacas, como las instituciones se fueron debilitando debido a la serie de corruptelas existentes, permitidas y solapadas desde las alturas.

Es tal la descomposición que existe ya en cuestión de seguridad, que resulta verdaderamente preocupante. Nuestra juventud está siendo atacada. Lo lamentable es que sean jóvenes los que, sin piedad, sin remordimiento alguno y por unos billetes se conviertan en cómplices de individuos que son destructores de vida, enemigos de la sociedad y la vergüenza de un país maravilloso como es el nuestro.

¿Quién cree tener la solución al problema de la inseguridad? Decir “De tu seguridad, me encargo yo” no es suficiente. Como tampoco lo es pretender brindar amnistía a delincuentes ¡POR FAVOR! La violencia ha rebasado ya a las propias autoridades. Por eso el grito de ¡BASTA YA! está dirigido al Gobierno, a quien gobierna y a quienes pretendan gobernar. La tolerancia tiene un límite y considero que los ciudadanos estamos hartos de esperar que nos resuelvan un problema, que si se ha agravado es porque permitieron que creciera.

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21 Abril 2018 04:00:00
Corregir no es violencia
Un día, en un consultorio médico, dos señoras platicaban. Queriendo o no se escucha la conversación aún sin participar en ella ni compartir las ideas o conceptos. En este caso, las señoras -aún sin conocerse- coincidían en el tema. Un tema que a mí como madre me pareció y me sigue pareciendo muy importante: La educación de los hijos.

Las dos damas comentaban acerca del comportamiento de los niños y jóvenes en estos tiempos. “Ya no se les puede decir nada” decía una de ella. Por respuesta, la otra señora comentó algo que sucedió en su hogar con su hijo, un niño de unos 8 años en ese entonces.

“¿Sabías mamá que si tú o mi papá me regañan yo puedo llamar al 911 y viene la Policía y se los llevan? Eso hizo un compañero de la escuela y se llevaron a su papá”.

“Sí, lo sÉ. Pero también sé que yo soy tu mamá y tengo la responsabilidad de educarte, así que si no te portas bien y haces algo que no es correcto tu papá o yo tenemos el deber de corregirte. Y si es necesario darte una nalgada, te la doy. Y si le quieres llamar a la Policía, hazlo, a mí no me vas a asustar”.
“Yo nada más decía”. Mencionó la señora que respondió su hijo.

El pequeño, bajó la cabeza y sonrió al escuchar las palabras de su mamá, una guapa señora, que compartía su forma de pensar. “Por eso están los niños y jóvenes como están”, fue la respuesta de quienes la escuchaban.

Lo que en ese momento puede considerarse una simple plática, se convierte en reflexión porque ese es un caso de los muchos que existen en la actualidad: La falta de disciplina en algunos hogares porque los padres no saben cómo actuar ante sus hijos; ya no se corrige porque creen que hacerlo es violencia y van a “lastimar” al niño con las palabras.

¡Por favor! ¿Cuándo las medidas correctivas en casa fueron actos de violencia? Corregir, significa “enmendar lo errado”; es reprender, amonestar, querer y pretender que se hagan bien las cosas.

En el caso de los hijos, corregir significa que los padres desean lo mejor para ellos, que sean personas de bien. Educar, no significa nada más enviarlos al mejor colegio privado para que se “codeen” con cierta clase social o económica.

Educar es enseñarles en el hogar a comportarse correctamente.

El respeto, los principios morales, los valores empiezan en el hogar. Para ello, van implícitas las medidas correctivas cuando sea necesario.

La mejor institución que ha existido, sin duda es el hogar. Y los mejores educadores y formadores de hombres y mujeres de bien, son los padres. En una formación integral, obviamente hay correcciones.

Llamarle la atención a los niños para corregir un comportamiento que no es adecuado, no es actuar con violencia; es el deber de los padres. Hay que hacer observaciones. cuando sea necesario por el bien del propio niño y de la familia.

Generaciones fueron educados con disciplina, donde la voz del padre se escuchaba y se respetaba. Si lo consideraban necesario, ellos imponían un castigo; sin duda hubo nalgadas, cinturonazos, pellizcos, estirones de orejas que a ningún niño perjudicó en su formación.

Por el contrario, esas correcciones permitieron que el niño se acordara de lo que le esperaba si se portaba mal.

Con el tiempo y al ver las condiciones en que se encuentra la sociedad, nos damos cuenta que se ha relajado mucho la disciplina. Los valores se alteraron. Cada quien pretende hacer lo que le viene en gana no lo que se debe hacer; es decir, respetando a los demás.

Los padres, educadores en otras generaciones, la mayoría no fueron universitarios, sin embargo, se guiaban por algo llamado “sentido común”.

Intuían que permitir a los niños hacer lo que quisieran iba a perjudicarlos a futuro más a ellos, a sus hijos, que a los propios padres.

Por eso quizás aquella frase de nuestros abuelos, de nuestros padres: “Prefiero que llores tú y no que lloremos todos”. Estaban conscientes que, al corregir a sus hijos desde pequeños, se podrían prevenir problemas futuros. Enseñaron a sentir respeto por sus mayores, a no tomar lo ajeno así fuera un lápiz o el borrador del compañero de clases.

¿Dolían los pellizcos? ¿los cinturonazos? ¡Claro que sí dolían! Dirán quienes recibieron esa clase de reprimenda, sobre todo los varones. A pesar de todo, muchos de ellos agradecen a sus padres, haberlos convertido en lo que hoy son: Personas de bien. Podría asegurar que le dolía más a una madre tener que imponer las medidas correctivas; porque sin duda, el dolor lo sentía en el corazón, en el alma, no en los ojos que derramaban lágrimas que en un rato se secaban y desaparecían.

Me ha dejado sorprendida que legisladores de Coahuila se hayan pronunciado por convertir la “nalgada” en agresión, en violencia; más sorprendida aún, que fuera utilizada como tema para legislar.

Los golpes que pueden dejar cicatrices los insultos que lastiman la autoestima; la agresión física o emocional, esos son actos violentos. Como un acto violento debería ser considerado también, que los políticos utilicen el dinero del pueblo para su propio beneficio. ¿Por qué no legislar sobre esos temas y acciones que siguen lastimando a los ciudadanos?

Señores legisladores no se conviertan en “levanta dedos” ni pretendan desviar la atención de temas realmente importantes. Ustedes a lo suyo.

Ser padres es un deber sagrado, por lo tanto, parte de la educación y formación de los hijos es corregir sus errores para que no se conviertan en niños caprichosos o peor aún, en “niño problema” por eso las correcciones deben hacerse a temprana edad.

No se confundan ni confundan. La violencia debe castigarse, por supuesto, siempre y cuando exista. Y corregir cuando sea necesario no es un acto de violencia.

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14 Abril 2018 04:00:00
Medicina: Profesión humanitaria, no criminal
Quien elige una carrera difícil como la Medicina, está consciente que debe hacerlo por verdadera vocación. Ser médico significa dar más que recibir; exige entrega y pasión. Es una profesión que exige mucho sacrificio.

Ese sacrificio empieza desde ingresar a la facultad, se extiende al desempeñar el servicio social, al pasar por hospitales haciendo su internado. Quien así lo desea, elige una especialización que viene a ampliar más los conocimientos adquiridos en tan noble profesión.

Sí, la medicina es una actividad muy noble pero a la vez exigente, demandante para quien la practica; que exige además comprensión de la familia y el estímulo diario para continuar con su gran tarea en servicio de sus pacientes.

Me cuesta trabajo entender que a un médico se le aplique un término tan degradante como es el de criminal. Y me indigna observar a tantos criminales en libertad, pero más me indigna que haya leyes y profesionales de la ley que les otorguen un derecho que no merecen.

Y más aún, que haya algún candidato que abogue por quienes realmente han hecho y siguen haciendo daño a la sociedad, al país.

Los médicos, estudiaron para adquirir conocimientos y en la práctica, ponerlos al servicio de las personas, buscando siempre su bienestar. Luchan por salvar vidas no privar a nadie de algo tan valioso como la existencia.

Resulta verdaderamente absurdo, criminalizar tan noble profesión y a quien la ejerce. Porque lo sucedido al doctor Luis Alberto Pérez Méndez en Oaxaca, le pudo haber sucedido a cualquiera en una circunstancia similar. Un médico jamás lleva en mente el hacer daño a un paciente, menos aún a un niño que empezaba a vivir.

El fallecimiento de un menor por una reacción alérgica a un medicamento, es una tragedia que nadie hubiera querido que sucediera. Lamentablemente ocurrió y eso nadie lo puede borrar. ¿Dónde está el acto criminal? Me pregunto ¿Dónde, el dolo? ¿Acaso el Dr. Pérez Méndez iba con la intención de matar a su paciente? ¡Por supuesto que no! Sin embargo, así está la ley en un estado, como Oaxaca, con pobreza, con miseria en las instituciones y en la interpretación de la ley y la aplicación de la justicia.

Considero que el Dr. Pérez Méndez, como la gran mayoría de los médicos escogieron la carrera de medicina por vocación de servir, con la más noble intención de ayudar, de salvar vidas. En todos los años de estudios, son infinidad de situaciones que tienen que pasar quien aspira a convertirse en un buen médico. Horas robadas a un sueño reparador para ofrecerlas a la atención de un paciente que necesitara ser atendido.

Así es el ejercicio de la medicina, que requiere de gran entrega y pasión por parte de los médicos.

El Dr. Luis Alberto Pérez Méndez, ha sido acusado de homicidio doloso porque su paciente, un menor de 3 años, murió y por haber operado en un lugar que no tenía “sala de cuidados intensivos”. Sin embargo, quienes legislan ¿Se han dado cuenta que los hospitales en su mayoría no cuentan con esos servicios tan necesarios? Hasta donde se sabe, el hospital donde operó el Dr. Pérez Méndez estaba certificado. ¿Qué ocurrió? ¿Quién autorizó su funcionamiento?
Y si ocurrió en un centro hospitalario privado, donde al parecer no hay sala de cuidados intensivos, no es difícil imaginar cómo estarán los hospitales y clínicas del sector salud.

Todos los sabemos y en las Cámaras no lo ignoran. Quizás por eso el senador por Tabasco, Fernando Mayans Canabal, según lo dio a conocer recientemente en plena Cámara al hacer alusión al caso de su colega de Oaxaca.

Hizo la observación de la propuesta que él presentó ante el pleno el 18 de abril del 2017 refiriéndose a las condiciones de los médicos. Propuesta que fue ignorada en el Senado por la Comisión de Justicia.

El Dr. Mayans Canabal les ha hecho una observación a sus compañeros senadores, muy válida por cierto y que aplaudimos porque es también nuestra percepción; se hacen de la “vista gorda” ante los problemas que requieren atención. Nadie quiere tocar los temas relevantes en el Senado; temas que requieren atención y dejan para “después” ante la excusa de que estamos en un proceso electoral.

Qué equivocados están estos legisladores, que fueron electos precisamente para analizar los temas que exigen solución en el país. Campaña tras campaña se escucha la misma petición por parte de los ciudadanos y las mismas promesas de los políticos. Por lo tanto, nadie ignora en el país las condiciones deplorables en que se encuentran los centros hospitalarios.

El sector salud está en verdadera crisis desde hace mucho tiempo. La situación ha sido la misma: No existen las condiciones adecuadas para trabajar. El personal médico trabaja con las “uñas”. La respuesta a la petición de mejorar los servicios es siempre la misma: “No hay recursos”.

Los derechohabientes exigen; aunque en la mayoría de los casos se van contra el personal médico y no contra la institución o con las autoridades.

Todos tenemos derecho a recibir atención médica; es el derecho a la salud. Sin embargo, quienes deberían preocuparse porque ese derecho fuera una realidad, se hacen de la “vista gorda” por una sencilla razón: Ellos no se atienden en hospitales del sector salud. Se aprueban seguros médicos elevados y en hospitales caros, los cuales, obviamente, son pagados con el dinero de los contribuyentes.

Tarea tienen los legisladores, una de ellas, es atender al sector salud. En cuanto a los médicos, el que un fiscal o quien sea trate por todos los medios de criminalizar una acción, no se debe permitir. La medicina es una profesión noble, humanitaria, de ninguna manera, criminal.

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07 Abril 2018 04:00:00
Migración: Las dos caras de la moneda
El tema de la migración es un tema verdaderamente complejo. Es muy fácil opinar, pero no lo es tanto cuando se trata de encontrar solución a una situación que se ha convertido ya en un verdadero problema, tanto para los gobiernos como para los habitantes de no pocos países.

A todos nos mueve el sentimiento, la compasión al ver tanta gente abandonando su lugar de origen por diversas razones. Guerras, empobrecimiento, corrupción, inseguridad, son las principales causas que promueven la migración.

Buscar mejores condiciones de vida es muy loable; sin embargo, considero que hay que hacer las cosas bien, respetando las leyes por un lado y por parte de los gobiernos, llevando un control buscando para evitar problemas.

El problema de la migración es ya un problema social que se ha ido agravando con el tiempo.

La caravana de migrantes procedentes de Centroamérica a la que el presidente de los Estados Unidos se ha referido, es una realidad no una invención. Los noticieros dieron cuenta de su ingreso a nuestro país, por la frontera sur. Iba un buen grupo de personas, supuestamente a la Basílica de Guadalupe.

¿Y después? ¿Regresarían a su lugar de origen? Por supuesto que no; el objetivo real es continuar a la frontera norte con el propósito de ingresar a los Estados Unidos.

Los migrantes se quejan de la pobreza en que viven en su país, de la inseguridad, entre otras cosas. ¿Acaso México no tiene sus propios problemas? Y un grave problema en el país es precisamente ese, el de una migración sin control. ¿Sabe nuestro gobierno cuántas personas ingresan sin documentos? ¿Cuántos se han quedado en la frontera o en otras ciudades? ¿Qué hacen?
Para empezar y tratar de comprender el problema ¿Quién promueve esas caravanas? ¿Cuánto y a quién le pagan por cruzarlos a Estados Unidos?
Estamos conscientes que para ingresar a cualquier país se requieren documentos, permisos, en fin, cubrir ciertos requisitos que solicitan las autoridades. No se entiende por qué se ha descuidado la frontera sur de nuestro país, convirtiendo en un desorden total el flujo de personas.

En ese desorden va implícito el riesgo para los ciudadanos, para las mismas autoridades a quienes se les pide o se les exige en algunos casos, “proteger” los derechos de quienes ilegalmente están en territorio nacional. “Derechos”, cuando ellos y los que los involucran y alientan en una aventura, han violentado las leyes de un país que no es el suyo.

No me queda claro aún por qué razón a nuestro país siempre se le exige y la Comisión Nacional de Derechos Humanos vive haciendo recomendaciones a las instituciones pero ¿qué hay de los países de los que huye tanta gente? ¿pobreza extrema? ¿por qué no se les ayuda a salir de la pobreza? ¿qué clase de gobierno tienen?

México tiene sus propios problemas, que no son pocos, lo sabemos. Un gravísimo problema es la inseguridad que se ha extendido de manera peligrosa.

Al escuchar el mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto fijando la postura de su gobierno ante la decisión de su homólogo, Donald Trump, de enviar a la frontera con México a la Guardia Nacional, viene a mi mente un ejemplo muy simple.

Ante la inseguridad que se vive, los ciudadanos en la mayoría de las ciudades de México, permanecemos de alguna manera “cautivos”. El temor a los robos, asaltos, nos han hecho tomar decisiones que ni siquiera cruzaron antes por nuestra mente: Bardas altas, ventanas y puertas con protecciones, rejas, delimitar propiedades y un sinfín de arreglos pretendiendo vivir tranquilos.

Es decir, tratamos de protegernos porque las bandas criminales se han incrementado y las leyes se han hecho más flexibles y consecuentes para la delincuencia. Aunque tomamos precauciones, tratamos de mantenernos en contacto con nuestros vecinos.

Tal vez el presidente de los Estados Unidos ha considerado que enviando a la Guardia Nacional a la frontera con México o construyendo un muro sea la forma de proteger a su país. Nosotros respetamos su decisión, aunque no la compartamos del todo.

La política del buen vecino es recomendable entre las personas como entre las naciones. El respeto ante todo debe prevalecer. Entre vecinos, siempre tratamos de ayudarnos, de protegernos, de tratar de evitar los problemas porque al final de cuentas, problema que no es atendido, a todos terminará afectándonos.

Muy bien la postura del presidente Enrique Peña Nieto, en su mensaje a la Nación. Aunque también debe considerar un mayor control en la frontera sur de México. Si queremos que nos respeten, debemos respetar a los demás. México no está exportando “jardineros” como diría Fox; está importando problemas ajenos; no hay que olvidar que en una migración va de todo. No todos son malos, pero tampoco, no todos los que llegan, son buenos.

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24 Marzo 2018 04:00:00
Propósitos y buenas intenciones
Al iniciar un nuevo año, como si fuera una regla, nos proponemos modificar muchas cosas en nuestra vida. Los deseos de bienestar, de trabajo, en familia y ¿por qué no decirlo? En el amor están siempre presente.

En cuaresma, recuerdo desde niña, que siempre prometíamos algo, para agradar a Dios. Eso nos enseñaron en nuestra niñez, a portarnos bien, a ofrecer “algo” que nos costara trabajo cumplir, una especie de sacrificio.

Quizás, considerábamos que un sacrificio era no comer chocolates, por ejemplo, o tomar refrescos; en fin, elaborábamos una serie de propósitos que por supuesto no representaban ningún sacrificio, sino que en realidad era eliminar ciertos gustos personales que acomodábamos a la hora de hacer la promesa.

Con el tiempo nos vamos dando cuenta que aquello que considerábamos “sacrificio”, por supuesto que no lo era. Era en realidad la oportunidad para bajar de peso, ahorrar o tal vez más razones de quienes hacían su lista de propósitos.

O simplemente para que no nos vieran mal las amigas o compañeras de estudios, también participábamos en ese acto de ofrecimientos a Dios durante la cuaresma.

Hace unos días, una persona me decía: ¿Qué se gana con dejar de tomar sodas unas semanas y el resto del año las consumen?

Nos reímos de la ocurrencia.

Realmente, pensé, no es una simple ocurrencia, aunque fue una expresión en una plática casual. Y no me refiero al hecho de consumir refrescos, dulces o más productos y dejar de hacerlo un tiempo determinado. No, me refiero al comportamiento humano.

Por ejemplo, jamás he comprendido del todo el porqué de las guerras en el mundo. Gente desplazada de sus comunidades que son bombardeadas sin piedad. Personas que pierden la vida ignorando el motivo de una lucha. Una guerra sin sentido promovida por gente malvada y ruin tratando de apoderarse de lo que no les pertenece.

Dicen ser seguidores de una religión. Me pregunto ¿Qué religión desea que los niños sufran y mueran? ¿Qué religión siembra odio en vez de amor? ¿Dónde quedó la enseñanza de NO MATARÁS; NO ROBARÁS.

¡Ah! Pero eso sí, hay que considerar una tregua y detener los bombardeos un tiempo determinado. Por unas horas no se escucharán disparos y bombazos, aunque el miedo no sea capaz de esconderse y permanezca visible en cada rostro, en cada cuerpo de quienes, a pesar del silencio, son vigilados sin que puedan escapar de la maldad de sus verdugos.
Saben que están condenados a sufrir y muchos de ellos, a morir.

No solamente en los países en conflicto se promueve la injusticia.

Tenemos por ejemplo el caso de las comunidades confinadas al atraso por quienes deberían ser protectores de ellas. Los políticos, solo en campaña se acuerdan -si acaso- de los pobres. Es el tiempo de las promesas, que seguirán como tal porque el tiempo de realidades no llega.

¿Quién ha protegido a los dueños de la tierra? ¿En poder de quién o de quienes está el patrimonio de los mexicanos? ¿Cómo obtuvieron, no uno sino varios ranchos, gobernadores y altos mandos?

¿Dónde quedaron las promesas de bienestar para un pueblo? ¿Dónde, el ofrecimiento de seguridad para un país como el nuestro?

Fueron promesas que no se pensaban cumplir, sin duda. Nadie con un poquito de sentido común puede creer que si la criminalidad creció haya sido por sí sola. Por supuesto que no; tuvieron ayuda, protección, le llegaron al precio a los traidores, a esos individuos que han llevado al país a la ruina económica y moral.

La ética y la moral han brillado por su ausencia. Se fueron de paseo un día y ya no regresaron.

De nada sirven las promesas si no existe la intención real de ofrecer bienestar y seguridad a los ciudadanos. Protección en sus empleos, en su retiro. Por el contrario, han inventado programas de fondo de pensiones que inexplicablemente han desaparecido ¿A dónde fueron a parar los millones de los trabajadores burócratas? ¿Quién manejó tanto dinero? ¿Por qué los líderes sindicales no han exigido cuentas a los políticos, para a su vez rendirles cuentas a sus agremiados? ¿Acaso están coludidos? Queriendo o no se convirtieron en cómplices de ladronzuelos.

Somos seres humanos, es cierto, y fallamos constantemente sin importar nuestra religión. Somos las personas quienes decidimos cómo actuar. De nada sirve prometer, si todo queda en eso, en promesas y quizás en buenas intenciones. Dios siempre está esperando que renovemos nuestro corazón. Que seamos capaces de ver que El murió por todos nosotros, por nuestros pecados ¿Por qué lo seguimos crucificando?

¡Amaos los unos a los otros! ¿Lo hacemos? Cuando se inventa, se difama a alguien ¿Estamos agradando a Dios? Cuando se relega a los padres y se les confina a la soledad ¿Se está actuando bien? ¿Se les honra? Cuando se permite una injusticia en contra de alguien ¿Es correcto?

De nada sirve prometer si no existe un compromiso. Dios solo nos pide ser mejores cada día. No importa si no podemos hacer obras grandes, que en ocasiones sirven para satisfacer el ego personal, pero sí podemos ser constantes en las obras pequeñas y estas, también cuentan.

Dejar de comer o tomar algo que nos agrade no creo sea lo importante, lo que sí es realmente importante es dejar de “comer” prójimo en cuaresma y el resto del año.

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17 Marzo 2018 04:00:00
El discurso de Colosio
“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia”
Luis Donaldo Colosio Murrieta

Hay frases, hay mensajes que quedan grabados en la memoria de las personas. Hay algunos discursos que quedan para la posteridad, que no se olvidan y que mantienen vigencia a pesar del tiempo transcurrido. Como también quedan en el recuerdo actos que consideramos innecesarios e injustos, como lo es el privar de la vida a alguien, por el hecho de haber plasmado en su mensaje, su sentir.

Un sentimiento que no solo pertenecía a un candidato, sino a una realidad que el mismo pueblo observaba.

El discurso pronunciado por Luis Donaldo Colosio Murrieta, excandidato del PRI a la Presidencia de la República, frente al Monumento de la Revolución el 6 de marzo de 1994, hizo que “arrancara” realmente su campaña. Un mensaje claro y certero que conmovió a las masas, pero indignó a políticos de alto nivel.

Su campaña se vio debilitada y ensombrecida por el levantamiento armado en Chiapas. Además de que Manuel Camacho Solís, nunca le dio su apoyo al candidato, por el contrario, como comisionado ante el Ejército Zapatista, asumió una postura absurda con un protagonismo realmente ridículo.

El discurso de Luis Donaldo Colosio fue muy claro; habla de un México agraviado, un país en crisis tanto política como social. ¿Nos dice algo, hoy? ¿Hemos cambiado o avanzado?

Qué terrible cuando el enemigo se encuentra en la propia casa. Cuando se cree en la sinceridad de las personas y resultan ser lobos con piel de oveja. Traidores y mezquinos. Y de esos, realmente hay muchos y donde quiera.

“Yo veo un México de campesinos que aún no tienen las respuestas que merecen. He visto un campo con capacidad de reaccionar, de rendir frutos si se establecen y se arraigan los incentivos adecuados”.

¿Qué ha sucedido con el campo?. Ranchos con grandes extensiones de terreno en poder de neo políticos. No conformes con tener uno, incrementan su patrimonio con varios. ¿De dónde obtuvieron las propiedades? ¿Con el sueldo de gobernador?

“Yo veo un México de trabajadores que no encuentran los empleos ni los salarios que demandan”. Ni antes ni ahora el salario ha sido suficiente para los ciudadanos. Más de dos décadas han transcurrido y la decepción igual o mayor.

“Yo veo un México de mujeres que aún no cuentan con las oportunidades que les pertenecen; mujeres con una gran capacidad para enriquecer nuestra vida económica, política y social. Mujeres en suma que reclaman una participación más plena, más justa”.

Lamentablemente ¿Qué tenemos?. En no pocas ocasiones mujeres que ocupan cargos sin conocimiento de sus funciones y sin preparación alguna; lo peor, representando a un partido por el que nunca hicieron algo y del que hoy se benefician. Cobrando como si realmente trabajaran y más aún, si lo merecieran. ¿Por qué sucede esto? Sin duda porque no siempre llegan las personas que deberían llegar.

“Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan”.

Han transcurrido más de veinte años y la preocupación del ciudadano ha ido en aumento. Las bandas delincuenciales se incrementaron y sometieron a la población porque la autoridad brilló por su ausencia. Las complicidades de gobernantes, autoridades y capos, convirtieron en rehenes a los ciudadanos. ¿En quién confiar? ¿Ante quién acudir?

“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia”. Colosio vio ese México y nosotros también.

Este país que no supimos cuidar porque se depositó la confianza en los menos indicados. En individuos que prometieron, pero nunca cumplieron. Individuos de diferentes partidos, ideologías y colores, que en campaña se asombran de la pobreza existente la cual pretenden combatir con tarjetitas.

Ahí está Oaxaca, después del sismo, hay personas que perdieron todo su patrimonio, y a quienes el gobierno les dio una tarjeta sin fondos a unos y a otros, con la miserable suma de quince mil pesos para reconstruir su hogar.

¿Se puede considerar justo? Por supuesto que no.
Colosio, enfatizaba en su discurso que “¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad! Tres lacras que han dañado al país.

Mencionadas en todos los discursos pero imposible de erradicar ya en el poder.

“Es la hora de convertir la estabilidad económica en mejores ingresos para el obrero, en mejores ingresos para el campesino, para el ganadero o para el comerciante, para el empleado o para el oficinista, para el artesano o el profesionista, para el intelectual y para las maestras y los maestros de México”.

Muy buenos propósitos, pero distinta la realidad. Al menos para la mayoría.

Basta ver las jubilaciones y pensiones de retiro de la mayoría de los trabajadores para darse cuenta de la injusticia tan grande que existe. Mientras magistrados, congresistas, políticos se despachan con la cuchara grande, algunos con muy pocos años de servicio, reciben pensiones como si hubieran trabajado los años estipulados en la ley.

Pero además de la burla para otorgarle al trabajador un retiro digno, lo ignoran, le ocultan información, nadie sabe nada (las personas indicadas, por supuesto) cambian su afore pretendiendo cansar al trabajador para que se los “regale”, más bien, permita, se lo roben.

Luis Donaldo Colosio, fue asesinado el 23 de marzo de 1994 en Tijuana, Baja California, en la colonia popular, Lomas Taurinas. No podría asegurar si hubiera sido el gran presidente que México ha requerido. Lo que sí creo es que al menos lo hubiera intentado. Mentes asesinas y no solo la mano que empuñó el arma que acabó con su vida, privaron al país de un cambio que pudo haber sucedido.

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10 Marzo 2018 04:00:00
Mujeres con gran valor
Marzo es el mes seleccionado en el calendario para recordar a las mujeres de todo el mundo. La historia nos recuerda que más de 140 empleados de una fábrica en Nueva York quedaron atrapados entre el fuego y los escombros.

Aquel acontecimiento trágico ocurrido el 25 de marzo de 1911, en la fábrica Triangle Shirtwaist, donde más de 120 mujeres laboraban, cimbró a la sociedad, no solo de Estados Unidos, sino de diferentes países del mundo, la cual tomó conciencia de las condiciones laborales que se mantenían en esa época. Lo sucedido en la empresa textil fue el límite de lo tolerable.

Y lo fue, porque ya en 1908, como consecuencia de una huelga donde participaron 40,000 mujeres, otra fábrica textil fue incendiada dejando encerradas a 129 mujeres que perdieron la vida de una manera cruel e inhumana. La orden había sido dada por el patrón de las infortunadas trabajadoras.

¿Por qué las cosas suceden? ¿Por qué hay tragedias que lamentar? Quizás Dios permite que ciertos acontecimientos sucedan para que las personas reaccionemos ante la injusticia.

Porque una gran injusticia se cometió la primera vez, no podía ni se debía tolerar otra más. Al menos eso se creía. Buscando justicia para los trabajadores muertos, los responsables de la tragedia fueron imputados por homicidio culposo; sin embargo, tras un largo proceso, la “justicia” decidió que eran inocentes, sentenciándolos a pagar indemnizaciones de $75 dólares por cada trabajador fallecido.

Ese fue el precio que dieron los jueces involucrados en el proceso legal, a una vida humana. La miseria sin duda no está en la cantidad sino en el proceder de quienes tienen la “justicia” en sus manos.

Mujeres que murieron de una manera trágica, cuyos nombres permanecen en el anonimato, más no así una lucha justa por alcanzar mejores condiciones laborales. Una fecha, un mes que permite recordar el valor de las mujeres, su dignidad como personas, su gran sensibilidad como seres humanos.

La mujer, que ha estado presente siempre, en toda época
Como educadora en el hogar, formadora de una familia, de personas valiosas en la sociedad. Sin importar su propia preparación académica, tenían la habilidad y el suficiente sentido común para guiar y encauzar a los hijos por el camino del bien. Esas madres que dieron a la patria hijos buenos y de nobles sentimientos, después convertidas en adorables abuelas y auxiliares de sus hijas en la formación de su propia familia.

Esas valiosas mujeres que han dejado un legado en la sociedad, que sacaron adelante a sus hijos con mucho esfuerzo y sacrificio, en ocasiones con limitaciones económicas, pero que jamás claudicaron ante la adversidad. Por el contrario, ellas mantuvieron siempre de pie y unida a la familia. Ellas han constituido un verdadero ejemplo a seguir.

Mujeres trabajadoras, luchonas, aguerridas, que aún en tiempos de crisis no se dejaron vencer.

Mujeres creativas, emprendedoras, que de la receta familiar inventaron e iniciaron un negocio que con el tiempo se hizo próspero. Ellas, con su esfuerzo, trabajo y dedicación supieron salir adelante. Siempre al pendiente de sus hijos y su educación.

De ama de casa donde realizaba todas las tareas habidas y por haber, pasó a mini empresaria
Mujeres de diferentes épocas, con la misma esencia. Creadas por Dios quien confió en ellas como colaboradoras en su Plan Divino.

Marchas, manifestaciones alzando la voz para pedir mejores condiciones laborales por lo sucedido en la ciudad de Nueva York. Más tarde, la lucha se extendió para exigir sus derechos políticos. Quería participación en elección, haciendo uso de un derecho ciudadano de votar en las elecciones y poder también contender para ocupar algún cargo.

A través del tiempo las expectativas crecieron. Se ha hablado de igualdad, de equidad. En realidad, la mujer no ha deseado ser igual al hombre, pero sí tener las mismas oportunidades.

No podemos dejar de mencionar a las mujeres que, en cualquier parte del mundo, están enfrentando una enfermedad como el cáncer. Esas mujeres que a pesar de su sufrimiento y su dolor luchan por sobrevivir, porque aman la vida; guerreras invencibles que ponen su fe y su esperanza en Dios.

También hay que reconocer a quienes sufren maltrato, víctimas de la cobardía de quienes se dicen “hombres”. Mujeres humilladas, cuya dignidad es pisoteada.

Celebraciones hay y seguirá habiendo; discursos oficiales también donde se mencionen las cualidades de la mujer. En política, habrá seguramente más mujeres participando, algunas por la cuota de género más que por méritos propios.

Lo importante es que las mujeres avancemos y nos apoyemos unas a otras, para lograr una sociedad más justa y sensible al dolor y a las necesidades de los demás. No pensar solo en el bienestar propio sino en qué podemos hacer por los demás.

Mujeres con valor no solo son aquellas a las que se les menciona para satisfacer su ego. Mujeres con valor somos todas, porque todas de alguna manera hemos contribuido al bienestar familiar, social.

Una mujer con valor es aquella que lucha por sus hijos, por hacerlos hombres o mujeres de bien.

La profesionista, el ama de casa, la empleada. No importa cual tarea realice, siempre tratará y se esforzará por hacerlo bien.

Bendiciones para todas ellas.

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03 Marzo 2018 04:00:00
¿De dictadura perfecta a suicidio democrático?
No es la primera vez, ni creo sea la última, que el escritor de origen peruano Mario Vargas Llosa, dé su punto de vista acerca de la situación que prevalece en nuestro país, en un momento determinado de la vida de México.

Hace algunos años, en 1990, Vargas Llosa mencionaba convencido que México tenía “una dictadura perfecta” bajo el régimen priísta.

Recientemente, el escritor, ganador del Premio Nobel de Literatura, vuelve a referirse a México. En esta ocasión responde a preguntas de los reporteros durante la presentación en España, de su más reciente libro “La llamada de la tribu”.

Y lo hace emitiendo su opinión acerca de las próximas elecciones en nuestro país. Obviamente viniendo de un escritor de la estatura de Vargas Llosa, su comentario ha causado revuelo.

¿Tenía o no razón el escritor de considerar una “dictadura perfecta” al régimen priísta? ¿Tiene razón al creer que sería un retroceso elegir a un populista?

Todos tenemos nuestra propia opinión; en el caso de Vargas Llosa, eso hizo: Dar respuesta a las preguntas. Algunos se molestarán porque no les agradará la respuesta y otros quizás coincidan con la opinión del escritor.

Lo que sí debería preocuparnos es cómo se ha ido manejando la política en nuestro país en lugar de hacernos los ofendidos por expresiones de personajes famosos.

¿Debemos sentir inquietud ante las elecciones de julio? ¿Estamos preparados para un cambio, de haberlo? ¿Confiamos en los candidatos como para darle nuestro voto sin antes reflexionar?

Considero que ese ha sido nuestro mayor problema como ciudadanos. Nos apasionamos en una mesa de café; hemos dejado que nos roben, que asalten las arcas del pueblo de una manera cínica. ¿Quién ha hecho algo para detener tanta ambición? ¿Cuántos partidos políticos existen en México? ¿Cuántos de ellos merecen permanecer en las contiendas?

No nos debe dar escozor el que nos hagan ver lo que quizás nosotros -por coraje, indiferencia o desconocimiento-, no queremos aceptar.

Si México llegó al grado de descomposición política y social es porque lo permitimos todos. Se dieron señales de corrupción, de saqueos, de robo descarado e infame. ¿Quién hizo algo para detener la carrera delictiva de la clase política?

¡Nadie! Es una vergüenza.

Dictadura perfecta…..¡Por supuesto! Todos contentos, aplacados. A la clase trabajadora se le daba no lo que merecía sino lo que los líderes negociaban. ¿Qué líder se preocupó por sus compañeros? ¿Dónde están esos individuos que ocuparon un escaño en los Congresos, supuestamente para representar a la clase trabajadora? Seguramente disfrutando sus ranchos y algo más.

Basta observar las pensiones de los trabajadores y las fortunas de no pocos políticos y líderes al servicio del gobierno para darnos cuenta de la brecha existente.

Se permitió el saqueo, el robo descarado a las instituciones. Por ejemplo, había escuelas donde no había material con qué trabajar, la mayoría, mal acondicionadas; pero eso sí, los líderes viviendo con holgura, adueñados con mañas de los cargos sindicales para servirse de ellos.

Las instituciones no se corrompieron, los corruptos fueron aquellos que abusaron del poder.

La ambición desmedida de muchos al ver la oportunidad que se les presentaba en un cargo, la que convirtió a las instituciones en botín de cínicos y despreciables individuos.

Al ver que no había castigo ejemplar para los saqueadores, la corrupción creció a pasos agigantados donde ya nadie podía detenerla. No conformes con ganar un sueldo elevado, permitieron la formación de grupos delictivos hasta llevar al país a una descomposición total, donde parecería que no hay autoridad respetable.

La desconfianza ha crecido, la aversión a la clase política también. Nadie cree ya en los políticos; ni de la “vieja guardia”, menos los que se han sumado a diferentes corrientes. Han demostrado que les importa algo: El poder.

¿Es ese el cambio que se quiere? Es más de lo mismo; demagogia, ambiciones personales, resentimientos.

“Peor no nos puede ir”, dicen algunos que le apuestan al “cambio”. Yo me pregunto ¿Han razonado su voto?.

Vargas Llosa hace referencia a que tenemos el ejemplo de populismo en Venezuela, yo agregaría y de dictadura impuesta por un individuo que se ha adueñado de lo que pertenece a los venezolanos.

No se puede creer en quienes alaban la conducta de un individuo que llegó al poder y desea mantenerlo con engaños, con fraudes, con intimidaciones. La realidad de Venezuela es muy difícil. Basta platicar con ciudadanos de aquel hermoso país, de la decepción que los acompaña, de la pobreza que no se puede ocultar. El empobrecimiento de las clases sociales. El carecer de lo más indispensable; alimentos, medicamentos.

Considero que nadie con un poco de sentido común desearía que nuestro país se convirtiera en otro Venezuela. Ni siquiera saben lo que realmente desean esas personas. El cambio debe ser siempre para mejorar no para estar peor.

Es preocupante que una clase empresarial, considere a alguien con ideas absurdas -como las que ha expresado un candidato como propuesta- para dirigir los destinos del país.

Amnistía para los delincuentes. ¡No puede ser! ¿De qué estamos hablando? Estoy consciente que existe mucho resentimiento, decepción, coraje en los ciudadanos; lamentablemente eso puede hacer la diferencia. Confiemos en que la prudencia, el sentido común, pero sobre todo, el amor a nuestro México nos haga emitir un voto razonado; veamos las opciones que hay y decidir a quién darle nuestra confianza. Que nadie venga a decirnos después:“Se los dije”.

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24 Febrero 2018 04:00:00
Todo por el poder
La carrera por la presidencia de la República ha comenzado ya con candidatos oficiales de parte de los diferentes partidos políticos, coaliciones y agregados.

Comenzado es un decir, porque desde la aparición en el escenario político desde hace ya un buen tiempo, se sabía quiénes serían los elegidos para representar a las diferentes fuerzas políticas del país.

Para mi gusto, son demasiados partidos en nuestro país, siempre lo he pensado y expresado. Como también me he preguntado ¿Dónde quedó la ideología? ¿Dónde esa pasión por servir a México?
La ideología se perdió y no lo pueden negar quienes andan “saltando” como viles chapulines, yendo de un partido a otro.

Por un lado, hay personas que ingresan a un grupo político en busca de alguna oportunidad, es decir, buscan un “hueso” no con el propósito o deseo de servir a su comunidad, al país, no, sino para vivir del erario.

Otros, van de un lado a otro, simplemente porque buscan obtener un beneficio, haciendo “bola” en plantones y provocan desmanes que ocasionan muchos problemas a los ciudadanos.

¿Por qué se ha permitido tanto desorden en nuestro país? Porque las leyes lo permiten. Parecería que tienen más derechos los revoltosos que quienes respetan las leyes y el orden.

La creación de partidos políticos no beneficia al país menos aún a los ciudadanos. Se han convertido ya en una carga muy pesada para los ciudadanos.

Es bueno que haya elecciones porque de esa manera se permite la participación de los mexicanos en edad de sufragar. Cada ciudadano, con entera libertad y después de haber escuchado las propuestas de los candidatos, de manera libre podrá elegir a quien le haya convencido.

Eso sería lo ideal; contar con buenas opciones en pocos partidos. Que los políticos expusieran ideas claras y definidas para que el ciudadano tenga opciones para elegir a quienes habrán de gobernar o representar.

Lamentablemente la política la han degradado individuos que solo buscan el poder por el poder mismo.

Yo no veo realmente ese amor por México y me entristece.

Veo un México peligrosamente dividido. Un México en disputa por grupos donde la ambición prevalece. ¡Qué triste y lamentable! Una realidad que no se puede ocultar.

Dicen que el agua y el aceite no se pueden mezclar. Pues en política parecería que sí. Al menos, grupos considerados tan diferentes deciden unir fuerzas intentando crear juntos un proyecto único.

¿Realmente existe un partido de derecha o de izquierda? Al ver lo que son capaces de hacer con tal de lograr el poder, no deja de asombrar.

Coaliciones, se les llama. Y se permiten.

Saben que de otra manera, quizás solos no lograrían avanzar o derrotar al adversario. Los partidos políticos se han convertido ya en una carga para los mexicanos. La participación de algunos de ellos no tiene ni siquiera razón de ser.

Convertidos algunos en patrimonio familiar, constituyen una vergüenza para el país que se repartan cargos a los que llegan sin la menor preparación ni intención de luchar por el beneficio de los demás.

Estoy consciente que no les da vergüenza; sería mucho pedir. ¿A quién representan estos individuos? Al pueblo, por supuesto, NO.

Son oportunistas, vividores. Saben que por la vía de hacer campañas, difícilmente llegarían a ocupar cargos. Por eso han hecho caso omiso del sentir del pueblo que desea que eliminen la representación plurinominal.

Una representación que no tiene razón de ser. Como si fuera poco se asignan “dietas” y beneficios insultantes para la clase trabajadora, que tiene que conformarse con salarios de miseria y pensiones que indignan.

¿Quién hace algo por quien entregaron su vida al servicio de instituciones? ¿Quién, para que reciba en su retiro una pensión que le permita vivir con tranquilidad?

Ni gobernantes, ni representantes ante los Congresos, ni sus líderes sindicales, han hecho algo que realmente beneficie al trabajador.

Nuevamente tendremos elecciones. Cada candidato considera que merece ganar.

¿Lograrán convencer al electorado? ¿Cómo responderá el ciudadano el día de la jornada electoral? Confiemos en que todos, salgamos a votar para elegir libremente a quien nosotros, queramos. El voto es un derecho que nos hemos ganado y hay que ejercerlo.

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17 Febrero 2018 04:00:00
La fuerza del mal
Una vez más, estudiantes de una escuela en Estados Unidos han sido víctimas de la inconsciencia, de la brutalidad humana.

¿Qué sucede hoy en día en el corazón de los seres humanos? ¿Por qué la maldad se incrementa y daña a niños y jóvenes? ¿Alguien puede explicar lo que está sucediendo cada vez con más frecuencia?

Porque no es nada más el tiroteo en escuelas, las guerras por pleitos políticos o sociales, no, sino el origen de todo lo que está sucediendo donde la fuerza del mal se está apoderando de los corazones de los seres humanos.

Nos debería preocupar que niños y jóvenes estén adoptando conductas cada vez más agresivas, más intolerantes.

Preocuparnos porque la mente pero además los sentimientos de los seres humanos estén sufriendo una alteración terrible la cual va en contra de todo precepto humano.

No se ignora que el vecino país no puede presumir de tener una sociedad donde se practican valores, por supuesto que no. Sus principios sociales y familiares no resultan un gran ejemplo para nadie.

La libertad de la que presumen se ha convertido en un libertinaje al practicarla en exceso. Y esa libertad sin respeto alguno no puede ser jamás aceptada menos aún ponerla como ejemplo ante otras sociedades.

¡Qué terrible! que las armas que se venden sin control alguno, lleguen a los hogares y a las manos de niños y jóvenes. Nadie se hace responsable de nada cuando hay tiroteos en escuelas, en la calle, en centros comerciales.

Y no hay responsables, además de quien dispara, por una sencilla razón: La venta de armas es legal en el vecino país.

El pretexto que ponen al aprobar la ley de armas es “para defensa personal”. Obviamente es una vil mentira. La realidad es que a quienes participan en su aprobación, les reditúa enormes ganancias.

Podrá ser legal la venta de armas, sin embargo, su aprobación no lleva nada de ética ni moral. A esos individuos -políticos con ambiciones pero sin corazón- no les ha importado poner en riesgo a sus propios hijos; no se han detenido a reflexionar que tarde o temprano el mal que promueven los alcanzará de alguna manera.

Los discursos de odio no benefician a nadie. Están promoviendo la intolerancia, la falta de respeto a otros y lo que es peor, incentivan la agresión.

¿Cómo explicar que un individuo, después de provocar una masacre, se siente plácidamente a comer? Ni remordimientos, ni cargos de conciencia.

Es verdaderamente preocupante. El dolor causado a las familias de seres inocentes a quienes la maldad humana convirtió en víctimas, no lo van a suplir los discursos oficiales.

Simplemente no hay nada que justifique el daño causado. Un político no puede evadir su responsabilidad con solo decirle a unos padres “aprobamos la venta de armas, pensando en ustedes los ciudadanos”. Mentiría vilmente; tendría que reconocer que lo hacen por las ganancias obtenidas y eso, sería conocer la responsabilidad que asumen al aprobar la venta de armas.

Responsabilidad que se extiende a quien con frecuencia envía mensajes de odio y promueve con ellos la agresividad.

¿Cómo hacer un llamado a la “curación y la paz” cuando la violencia es alentada con discursos absurdos y ofrecer armas para todos? ¿Realmente los políticos están pensando en la paz, cuando promueven guerras?

“Debemos trabajar juntos para crear una cultura en nuestro país que abrace la dignidad de la vida que crean las conexiones humanas profundas y significativas”, dijo el Presidente Trump, mensaje con palabras que no reflejan una realidad.

¿Cuántas víctimas han dejado la violencia en escuelas, centros comerciales o en las calles de Estados Unidos? Difícil precisar cifras.

Lo más triste y lamentable es que esa violencia continuará, porque mientras prevalezca una cultura de odio, de intolerancia, de falta de respeto a los demás, a la vida misma, la fuerza del mal por medio de las armas estará presente.

Alcohol, drogas, mentes enfermas, armas, constituyen un riesgo potencial para cualquier sociedad. También son un gran riesgo, los políticos ambiciosos que permiten tanta violencia con lo que irresponsablemente aprueban.
Dios nos proteja de la maldad que asoma por doquier.

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10 Febrero 2018 04:00:00
Amor y amistad
Son simplemente dos palabras que irremediablemente van o deberían ir unidas. Dos palabras, sencillas pero importantes; dos palabras que guardan un gran significado.

AMOR Y AMISTAD, dos bellas palabras que al plasmarlas en frases se traducen en poesía, en hermosos deseos. Cuando se expresan con sinceridad, con el corazón, se convierten en sublime sentimiento que se traduce en verdadero compromiso.

Obviamente, como todo acontecimiento el 14 de febrero se ha convertido en un
producto que deja ganancias. Una fecha donde se ofrece un sinfín de detalles a la persona que se desea agradar.

La mercadotecnia tiene el poder de convocar tanto a amigos como a enamorados. Parecería que nadie se puede sustraer al gusto, deseo, o simplemente siguiendo el llamado de una tradición.

Lejos de ofrecer o hacer patente en una fecha determinada -porque así lo marca el calendario- nuestros sentimientos, el amor y la amistad son lazos que deberían existir siempre.

El amor, por ejemplo, no solo es hacia la pareja, llámese novio (a), esposo (a). Debe extenderse a todo.

El ser humano nace del amor y si crece en un ambiente donde se respira ese sentimiento puro, estará dispuesto siempre a ofrecer lo mejor de sí mismo a otros.

Resulta verdaderamente maravilloso ver matrimonios que un día los unió el amor y permanecen unidos, enalteciendo un compromiso que sellaron quizás con un beso pero que fortalecieron en familia.

Amar es un compromiso real, es algo hermoso que nace del corazón, de lo más íntimo de nuestro ser. Decir “Te amo” no es una simple frase, no debería serlo. Significa algo muy fuerte y espiritual.

La historia de los enamorados o Día de San Valentín, se remonta a la época del imperio romano. San Valentín era un sacerdote que en los tiempos del emperador Claudio II, se atrevió a desafiar las órdenes del gobernanteque prohibía la celebración de matrimonio para jóvenes.

Al considerar que el decreto era injusto, el sacerdote celebraba casamientos en secreto. Por tal osadía, fue encarcelado y ejecutado el 14 de febrero del año 270.

Estando en prisión, un guardia quiso ponerlo a prueba y lo retó para que le devolviera la vista a Julia, su hija, quien había nacido ciega. La historia cuenta que Julia volvió a ver y en agradecimiento, tiempo después, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. Por eso se considera las almendras como un símbolo de amor y amistad duraderos.

El amor se ha manifestado de diversas maneras y en todos los tiempos. Por amor, estamos aquí. Quien creó el Universo y todas sus maravillas lo hizo por algo tan poderoso como es el amor.

Por amor, el Hijo de Dios dio su vida por todos nosotros.

Y por ese sentimiento tan noble, existe la solidaridad al prójimo, los corazones se sensibilizan ante el dolor ajeno, ante las tragedias hoy en día, recurrentes.
Los seres humanos compartimos alegrías, disfrutamos ser felices y lloramos en momentos de tristeza y dolor, con amor, sentimiento noble y justo.

Dar amor y amistad implica un verdadero compromiso. Estamos conscientes que las relaciones humanas son difíciles o más bien somos las personas quienes las hacemos complicadas. Aún así, vale la pena brindar amor y hacer las cosas con amor; lo mismo que brindar y practicar la amistad.

Si la vida es bella y todo problema tiene solución ¿Por qué hacer difícil la convivencia? La amistad implica tolerancia, pero ante todo respeto. Cualquier relación que desee progresar, debe considerar el respeto ante todo.

Los amigos deben ser tratados con un cariño especial, para conservarlos toda la vida. Los verdaderos amigos, los mismos que nos acompañan en diferentes etapas de nuestra existencia, los que nunca hablan de nosotros a nuestra espalda, quizás son contados. Una amistad así hay que valorarla, porque es la que merece confianza y gratitud.

Y si el amor es una cosa esplendorosa -como dice la canción- Una amistad sincera es tan valiosa como el mayor tesoro.
Feliz Día del Amor y la Amistad.

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03 Febrero 2018 04:00:00
Por un mundo mejor
Hoy en día la noticia nos llega en el momento en que están sucediendo los hechos. Ya sea una alerta para indicar de la desaparición de personas, desafortunadamente, menores de edad, o cualquier otro tipo de acontecimiento.

Con los avances tecnológicos que existen, estamos informados. A través de las redes, de las aplicaciones nos llega con una rapidez extraordinaria a los teléfonos móviles, lo que está ocurriendo en el mundo.

Nos hemos acostumbrado a tener la información de primera mano. Eso es bueno; forma parte de la globalización.

Lo triste y lamentable es conocer tantos casos de crueldad, de abusos. De actos cada vez más violentos es cuando nos preguntamos ¿Qué está sucediendo en el mundo?

¿La humanidad está perdiendo su capacidad de amar? ¿De respetarnos unos a otros?
Considero que actos criminales siempre han existido y existirán. No obstante, hoy nos damos cuenta de la crueldad que se exhibe y que conocemos, gracias al avance tecnológico.

Cómo no indignarse cuando vemos que la violencia va dirigida a nuestros niños, a quienes hacen víctimas de la maldad seres sin corazón, sin temor ni a las leyes ni a Dios.

La violencia se ejerce de diferentes formas. A través de la pornografía infantil, explotación de menores, secuestro de mujeres, casi niñas a quienes depravados obligan a prostituirse. Drogas, algunas ya conocidas por su nombre y otras sofisticadas que llegan a los jóvenes sin ningún remordimiento de conciencia de quienes participan en un jugoso negocio que deja enormes ganancias y una estela de dolor y muerte.

Conocemos muchos, infinidad de casos que ocurren en cualquier país. Parecería que ya ninguno escapa de la agresión, de la calamidad, de la violencia cruel que se incrementa.

¿Realmente los gobernantes están preocupados por lo que ocurre en el país que gobiernan? ¿Realmente las instituciones o las organizaciones creadas para proteger a los niños, lo están haciendo?

¿Quién realmente está protegiendo los derechos de una niñez y juventud?
En Francia, por ejemplo, están preocupados porque el consumo de drogas entre los jóvenes se ha incrementado. Según la estadística, quince de cada cien jóvenes o han fumado marihuana o consumiendo alguna droga. Uno de cuatro niños, ya se han iniciado en la práctica.

No solo es Francia, es ya cualquier país el que debería estar preocupado.

Preocupados y ocupados sus gobiernos, las instituciones y la sociedad en general, por encontrar una solución a un problema que nos afecta a todos.

Nuestro país debería aplicarse también.

Los padres juegan un papel muy importante en este terrible asunto porque quizás en muchos hogares se ha ido perdiendo esa maravillosa costumbre que se tenía de platicar.

En la actualidad, parecería que cada quien está inmerso en su propio mundo.

Y lo peor, que los jóvenes y hasta los niños, por su falta de madurez, por desconocimiento, por la falta de apoyo en casa y por la razón que se quiera, se convierten en presa fácil de un problema ya existente.

La imitación, la curiosidad, los “amigos” que invitan y promueven la “novedad” porque “no pasa nada” pero pasa, constituyen parte de esos riesgos que el niño o joven se enfrenta en los centros escolares.

El peligro existe y se manifiesta de forma brutal. Consumo de drogas y armas que se venden por doquier. Ahí tenemos el binomio perfecto para la destrucción de la sociedad a corto, mediano o largo plazo. Solo es cuestión de ver su evolución.

Jamás he considerado que legislar para aprobar el consumo de marihuana, sea una solución. Aunque la disfracen “para consumo medicinal” o también “para fines recreativos”.

Para divertirse y para ser feliz no se necesita consumir licor ni consumir ninguna substancia que representa un riesgo para la salud.

Se inventó el famoso “conductor designado” supuestamente para tratar de evitar accidentes provocados por personas alcoholizadas. ¿Funcionó?
La realidad nos muestra que ni los gobiernos, ni las instituciones, tampoco las organizaciones mundiales, saben qué hacer para controlar algo que ya está fuera de control.

Y así, como no han podido evitar las guerras porque la venta de armas es un negocio muy productivo, de la misma manera podría ser el negocio de las drogas.

Lamentablemente la sociedad es la que resiente un problema que sí existe y se extiende de manera significativa.

Así como tratamos -un poco tarde- de rescatar nuestro planeta; así debemos prestar atención a la familia, a los hijos. Porque es en cada hogar donde podría estar la solución a los problemas ya existentes.

Se han relegado los valores con los que muchos de nosotros fuimos educados.

Los niños, los jóvenes, necesitan urgentemente buenos ejemplos y lamentablemente no siempre los amigos o sus ídolos suelen serlo.

Papás, mamás, tienen una gran tarea en el hogar. Hay que aplicarse para formar seres responsables. Vale la pena trabajar ¡YA! Para crear un mundo mejor para una generación que quizás está desorientada y para las que habrán de venir.

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27 Enero 2018 04:00:00
Un deleite para el alma
Ver y escuchar al Licenciado Armando Fuentes Aguirre, “CATÓN”, es realmente una delicia no solo para la vista o el oído, sino también para el alma. Sus conferencias están impregnadas de buen humor, de sabiduría, de grandes conocimientos y de reflexión.

¿Quién no conoce a Catón? El mismo que nos acompaña diariamente con sus escritos en los mejores diarios de circulación en el país.

Orgullosamente coahuilense, es un gran promotor turístico del estado y de su natal Saltillo, ciudad a la que ama entrañablemente.

Y si leer su columna “De política y cosas peores” es un verdadero placer, escucharlo lo es aún más. Saber que Catón estará en cualquier ciudad, es un privilegio que nadie quiere perderse. Y eso sucede cada vez que don Armando se presenta en cualquier escenario a donde acude a ofrecer una conferencia.

Poseedor de grandes conocimientos, es un apasionado de la Historia de nuestro país y al transmitir su amor por México hace que en sus lectores se despierte el interés por conocer más de esa historia aprendida en los libros de texto en nuestros años escolares y que a muchos de nosotros tanto nos gustaba.

Considero que es una materia que hay que enseñar y transmitir a nuevas generaciones y que lamentablemente, pareciera que la red oficial ha enviado al olvido. Aunque es necesario conocer la Historia contada en su justa dimensión, dándole el crédito a quienes actuaron dejando un beneficio al país. Mencionar sus yerros, sí, pero no pretender ocultar las bondades de su mandato, como ha sido el caso de don Porfirio Díaz.

Cada caso, sin duda, del juicio a personajes de la Historia, merece un análisis exhaustivo. Un análisis objetivo sin tintes políticos. Porque si a juicios nos enfrentamos no creo que haya gobernantes que salgan bien librados.

De ningún color o ideología. De eso estoy segura. Y si no lo cree, hay que repasar los diferentes gobiernos que hemos tenido y nos daremos cuenta que la impunidad ha sido factor determinante para que la corrupción creciera a pasos agigantados.

En fin, no podemos borrar el pasado -bueno o malo- pero sí es importante buscar las coincidencias para encontrar un punto medio, que logre unirnos y no dividirnos más de lo que ya estamos.

Divididos y confrontados, todo por la ambición de poder de los diferentes actores políticos, donde más el amor a México brilla por su ausencia.

El ser humano se enfrenta diariamente a diversos acontecimientos; a veces no tan agradables. Una buena dosis de buen humor para iniciar el día permite dibujar una sonrisa en el rostro. ¡Qué maravilla! Seguramente Catón lo sabe y al iniciar sus escritos nos envía el mensaje alegre que permite que olvidemos –al menos por un momento- lo que nos preocupa.

Nos invita a la reflexión cuando en su “Mirador” nos hace enfocarnos en algo tan importante como es el regalo de la Creación del mundo y todas las maravillas que ella encierra.

Un mundo hermoso, un planeta que hemos descuidado todos al olvidarnos que es nuestra casa común.

La belleza de sus flores, del mar; la convivencia con Madre Natura y tantos regalos más que Dios nos dio para admirarlos y disfrutarlos, pero también para cuidarlos con amor para las siguientes generaciones.

Y si leer a Catón es un deleite, más lo es escucharlo.

Es un personaje fuera de serie, porque no solo nos comparte su sabiduría, sus amplísimos conocimientos, la alegría que transmite en sus mensajes, sus orientaciones acerca del estado que guarda la República, sino que nos ha brindado la oportunidad de conocer al gran ser humano que es al compartir, recuerdos profesionales y personales.

Es, en toda la extensión de la palabra, un verdadero caballero, generoso y amable, sin poses de “divo”.

Su presencia recientemente en el Taller de Historia para Damas de Piedras Negras, -del cual me honro en ser coordinadora- para dictar su conferencia magistral, nos ha dejado una enseñanza y un gratísimo recuerdo.

Nuestro agradecimiento al Contador Francisco Juaristi Santos y por supuesto a la familia Juaristi, por el apoyo recibido para la realización de un gran evento.

Y al Lic. Armando Fuentes Aguirre “CATÓN” el columnista más leído, respetado y admirado, gracias y hasta pronto porque sus mensajes fueron un regalo para el corazón, un deleite para el alma.

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20 Enero 2018 04:00:00
La mejor herencia: Educación con valores
Tenemos un gran país, de eso no hay la menor duda. Siempre lo he dicho y lo seguiré pensando. No solo el amor por mi México querido me lleva a pensar de esa manera sino el ver a tanta gente echándole ganas para salir adelante.

Jóvenes que estudian y le apuestan a la superación para ser alguien en la vida. Los padres, aún con sacrificios económicos le ofrecen a los hijos los medios necesarios, para que un día puedan hacer realidad sus sueños.

Cuando no se tenía algo más que heredar a los hijos, los padres solían comentar que el estudio era la herencia que iban a dejar a sus descendientes.

Muchas familias lograron su propósito. Le dieron las armas necesarias para enfrentar la vida con decoro: Educación, Profesión y algo más como herencia; valores, principios sólidos con los que generaciones crecimos y practicamos.

En el hogar se aprendían muchísimas cosas que después se reforzaban en la escuela con una materia que fue inexplicablemente fue desapareciendo del programa oficial: CIVISMO.

Nunca he acabado de entender el por qué desapareció tan necesaria materia. Menos aún entiendo por qué se permitió.

Las Reformas educativas realmente no han ayudado en mucho a nuestra niñez. No pocos maestros opinaban que era un error lo que se estaba haciendo, sin embargo, cuando les preguntaba por qué si ellos eran los que tenían en sus manos la educación de los niños y no los políticos, me respondían que no podían hacer nada; estaba de por medio su trabajo.

En parte tenían razón. El miedo siempre ha sido un factor determinante y un freno en las decisiones de cualquier persona.

Lo entendí.,,,, hasta cierto punto.

Cuando alguien se rebela en contra de las decisiones del gobierno hay elementos que se utilizan para fastidiar. Eso se sabe. Y si no los hay, se encuentran.

En el caso de los maestros, quizás se hubieran aplicado sanciones como cambiarlos de adscripción, retrasar algunos trámites, en fin, el caso es que ese temor que me manifestaron ya hace algún tiempo, de cierta manera era justificado.

Lamentablemente el daño causado a la niñez fue muy grande.

Los padres siempre fueron los primeros educadores de sus hijos. Era en el hogar donde se inculcaban, se aprendían y se practicaban valores. El respeto a nuestros mayores siempre estuvo presente y por consiguiente se practicaba en la escuela, en la comunidad.

Había respeto a todo. Si un niño llegaba a casa con algo que no le pertenecía, la madre preguntaba, investigaba y se regresaban las cosas con el consiguiente castigo para el niño.

¿Qué sucede ahora? El niño miente y los padres creen las mentiras. No investigan, no se preocupan. El maestro no les dice nada por una sencilla razón: Lleva las de perder. “Hostiga” al pobre niño, lo maltrata, cuando bien le va son las acusaciones en su contra.

El niño tiene “derechos” y nadie debe violentar esos supuestos derechos.

Una sociedad sin valores tiende a ir a la decadencia. No se da de la noche a la mañana.

Quizás no quisimos darnos cuenta lo que se estaba construyendo al ser tan permisivos, al dar demasiada libertad sin control alguno. No se estiraron las riendas cuando se debió haber hecho y al permitir el desorden se originó un caos en la sociedad.

Nos quejamos de violencia extrema en centros educativos, en grupos, en centros sociales y demás. ¿Acaso no fue lo que se construyó? La falta de respeto está ya en todo.

Nos quejamos también de corruptelas. Si existe la corrupción es porque está faltando un castigo ejemplar, no solo de palabra sino de hecho. La impunidad es el manto protector de los corruptos. No es cuestión de leyes, sino de aplicarlas dándole a cada quien lo que le corresponde: Protección al ciudadano, respetar sus derechos y castigo a los responsables.

La generación de nuestros padres y abuelos era de sabiduría más que de conocimientos. Ellos observaban la conducta y desde el hogar educaban, corrigiendo las faltas. Se convirtieron en aliados de los maestros. Querían que sus hijos fueran personas “de bien”.

La educación es la base fundamental de toda sociedad. Una educación con valores es necesaria y urgente, no para volver al pasado, sino para retomar el rumbo que un día, lamentablemente se perdió. No dejemos algo tan importante como es educar a nuestra niñez, en manos de políticos, menos aún se deben adoptar conceptos impuestos por extraños.

Recordemos que la mejor herencia que se puede dejar a los hijos, es una buena educación.

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13 Enero 2018 04:00:00
Política; oportunidad para servir
Cuando veo el nombre de algún político que es señalado por corrupción, me pregunto: ¿Dónde están los ciudadanos honestos? ¿Los que prometieron servir con lealtad y patriotismo? ¿Dónde, los que deben ser ejemplo para los jóvenes?
También me llega la decepción al ver tanta descalificación por parte de quienes militan en un partido distinto al que se ataca. Y surgen más cuestionamientos: ¿Realmente creen los que se adornan con el manto de la honestidad, que son honestos? ¿Por qué en campañas denuncian todas las atrocidades y cuando ocupan cargos, comparten beneficios?

Sin duda es para encender los ánimos por parte del electorado. El hartazgo de un pueblo, cansado ya de tantas corruptelas, se manipula. Todos los participantes en política, creen ser lo mejor de lo mejor. Solo ellos creen tener la “varita mágica” que vendrá a solucionar todos los problemas que nos han heredado administraciones pasadas.

Lamentablemente esa varita mágica no existe, por lo tanto nadie es dueño de ella. Aunque hay que reconocer que el ciudadano, el que lucha día a día por sobrevivir con un sueldo mínimo que resulta un insulto más que un beneficio, es quien hace magia. Como magia hace también el ama de casa para estirar el gasto y todo aquel que trata de mantenerse a flote a causa de una economía más que difícil.

La política, como una oportunidad de servir se ha visto desgastada y hasta quizás relegada. Basta ver a quienes llegan a ocupar cargos, la mayoría designados por partidos políticos que ponen a cualquiera, sin conocimiento alguno solo para cubrir la “cuota” que les toca en el reparto, para darnos cuenta de lo pobre que está el ejercicio político.

Quizás no se dan cuenta que forman parte de esa corrupción que tanto critican y hasta cierto punto dicen repudiar.

Aunque lo que no repudian son las cantidades exorbitantes que reciben quincenalmente por ¿trabajar? Más bonos y otras prestaciones. Ahí sí, se quedan calladitos todos y nadie protesta.

Nadie se explica que habiendo tantos legisladores recibiendo “dietas” traducidas a jugosas cantidades de dinero, con aguinaldos que constituyen un insulto para la clase trabajadora, ninguno tenga la sensibilidad para decir ¡Basta! a tanto dispendio.

Diferentes partidos, diferentes colores pero todos unidos a la hora de otorgarse y ¡Por supuesto! recibir un privilegio que a ningún trabajador se le otorga.

Las representaciones plurinominales por ejemplo, no tienen razón de ser. ¡Ah¡ pero como las pelean los partiditos. Seguimos sosteniendo un número considerable de legisladores -200- con todos los privilegios que el cargo o ellos para ser realistas, se otorgaron.

La representación plurinominal fue un regalo que se inventó en un momento determinado para hacer creer que había democracia, pluralidad de ideas; que no solo un partido político tomaba las decisiones. O sea el partido en el poder.

¿Se justifica que siga prevaleciendo el regalo? ¡Por supuesto que no!. No se debería hablar de democracia cuando no se obtiene una posición mediante el voto de los ciudadanos. Es el caso de los “pluris” que sin hacer campaña, llegan muy cómodamente a disfrutar de algo que no les corresponde.

La política es engañosa. De un tiempo a la fecha, cualquiera que invente o participe en un grupo con membrete de “partido” se considera político.

Sin embargo, esos oportunistas han convertido el ejercicio político en una forma de vivir. Sin ideología, sin principios, critican a otros pero actúan igual o peor que lo que dicen repudiar.

Hacer Política significa tener la oportunidad de servir; de hacer algo en beneficio de los demás. El político, el verdadero político, se preocupa por su pueblo, por su comunidad, por la gente que votó por él y a la que no va a traicionar.

Y sí los hay, afortunadamente. Hay gente trabajadora, honesta, con verdaderos deseos de servir. A ellos hay que estimularlos y apoyarlos. A los otros, oportunistas y sin preparación hay que irlos eliminando. México necesita personas que respondan con eficacia no que velen por sus propios intereses.

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06 Enero 2018 04:00:00
Mucho por hacer
Una gran bendición representa llegar al final de un año, así como ver la luz de un nuevo año.

Despedir al que se aleja es una forma de mostrar gratitud por lo que durante ese tiempo transcurrido logramos. Así también, Iniciar otro es tener la oportunidad de realizar, sueños, anhelos personales o con las personas que queremos. Las reflexiones al despedir el año hay que tomarlas en cuenta. Y ver qué hicimos y qué dejamos de hacer.

Ver nacer un nuevo año es tener la oportunidad de convivir en familia, de trabajar, de iniciar y desarrollar proyectos o retomarlos. Mirar hacia adelante sin perder el piso y ubicarnos muy bien en lo que somos, lo que deseamos siempre con una buena dosis de optimismo.

Hacer planes, sí, luchando por llevarlos a cabo.

Infinidad de mensajes recibimos todos a través de la red; algunas reflexiones que encierran una realidad amarga, triste por diversos motivos. Realidad que si observamos detenidamente se debe al comportamiento humano.

El abandono a niños, a los padres que son condenados a la soledad, al olvido porque no hay tiempo para ellos; al planeta, nuestra casa común y tantas situaciones más que merecen atención, corresponde sin duda a la ingratitud que prevalece en corazones endurecidos.

El 2018 promete ser un año difícil, no solo en lo económico –ya sabemos que siempre nos resulta difícil sobrevivir- sino también en lo político y por supuesto, en lo social.

Tendremos elecciones y con ellas, cambios de gobierno, quizás de planes dependiendo quién sea el ganador a la presidencia de la república. Un futuro incierto para nuestro país, cuyo territorio está en disputa no solo por la delincuencia sino también por grupos políticos.

Vamos concluyendo un año dando la bienvenida a uno nuevo y ya se tiene conocimiento de candidatos o funcionarios asesinados.

Desestabilizar a México no significa querer a México.

No se puede “apostar” a ganar al precio que sea. Tenemos un sistema de elecciones que promueve y garantiza el voto. Sistema que quizás a algunos no agrade, sin embargo, afortunadamente contamos con instituciones que brindan la oportunidad a los ciudadanos de elegir a sus gobernantes.

Y nos guste o no, alguien será el que triunfe y ese sin duda será el que obtenga mayor número de votos.

Lo que no se vale es que desde antes de iniciar campañas se desacrediten unos a otros. Verdades o mentiras y hasta insultos se escucharán con tal de sobresalir, no precisamente por capacidad o por liderazgo sino de “calentar” el ánimo de los ciudadanos.

Realmente, me pregunto ¿hay alguien capaz de poner orden en la casa? ¿Existe algún partido político realmente confiable? Difícil la respuesta porque ningún grupo político se escapa de señalamientos.

Son las personas las que fallan, no las instituciones.

Así es en los partidos políticos, en centros escolares, en clubes sociales o de servicio, en el mismo hogar. Los seres humanos cometemos errores y de nuestro comportamiento, bueno o malo, dependerá el éxito o fracaso del sitio donde nos ubiquemos.

Por eso, considero muy importante trabajar mucho desde el hogar, con los niños, los jóvenes. Desde el hogar, dirigir la empresa que más va a aportar a la sociedad: La familia.

Lo que se aprende siendo niño y se practica cotidianamente, tarde o temprano rendirá sus frutos. Quien aprende a respetar, lo hará siempre porque quien recibe una educación con valores, los principios prevalecerán siempre.

El niño aprenderá que robar no es lo correcto y un día como empresario, profesionista, funcionario o político sabrá manejar los recursos de la mejor manera, buscando el bienestar de otros. Ganar sí, pero no adjudicarse lo que no le corresponde.

Iniciamos el 2018 con muchas expectativas. Con ilusiones, con planes a realizar. Hay mucho por hacer como sociedad. Qué mejor que empezar a trabajar ¡YA! Desde el hogar para ir formando a los futuros ciudadanos. Vale la pena intentarlo; de eso no hay duda.

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30 Diciembre 2017 04:00:00
¡Bienvenido 2018!
Se va un año y llega otro. Doce meses transcurridos en los cuales tuvimos la oportunidad de disfrutar infinidad de acontecimientos. Si hacemos un recuento de todo vivido durante el año que está próximo a concluir, nos daremos cuenta que fueron más las situaciones agradables que llegaron a nuestra existencia, que las desagradables.

Por lo tanto, recibimos infinidad de bendiciones que en ocasiones, dadas las prisas con que vivimos hoy en día, no nos detenemos a valorar.

Sí, a valorar, porque el hecho de despertar y ver la luz de un nuevo día, es una verdadera bendición. Y con ese nuevo día llega la oportunidad de hacer mil cosas, ya sea en el trabajo, en el hogar, con nuestros seres queridos o para ellos.

Cuando hacemos un recuento de todo lo acontecido en un año, nos damos cuenta que Dios ha estado ahí, presente siempre, a nuestro lado. Sosteniendo nuestras manos cuando imploramos por protección para los seres que amamos.

¿Quién no se enteró del nacimiento de un bebé? Ya sea en nuestra familia o en la de amigos o conocidos. Compartimos con alegría esa dicha inmensa que significa tal celebración: la llegada de un nuevo miembro, que es una gran bendición.

Es el gran milagro de la vida.

Conocimos cosas bellas, a través de nuestros nietos, que nos hicieron sonreír y disfrutar la vida con su alegría, reír con sus ocurrencias, estremecernos cuando enfermaron pero ante todo, nos hicieron ver que la vida es bella, muy bella y que vale la pena vivirla... con achaques o sin ellos.

Sí, vivir las diferentes etapas que tenemos la oportunidad de participar y dar siempre gracias a Dios por su inmenso amor.

Aún en la enfermedad o la tristeza, El siempre está presente. El consuelo que nos llega, la aceptación ante la pérdida de alguien querido, significa que Dios ha enjugado nuestras lágrimas y nos ha abrazado para que seamos capaces de resignarnos ante el dolor.

Duele enfrentar una pérdida, pero nuestra fe y el amor a Dios nos dan la fortaleza para continuar nuestro camino.

Tuvimos la dicha también de celebrar cumpleaños, sin ocultar edad. Sí, porque no importan los años, ni la piel que se va marchitando con el tiempo, si nuestro corazón guarda tantos acontecimientos maravillosos.

Acontecimientos que revivimos en familia; los más bellos momentos con nuestros seres queridos.

Reuniones familiares, con grupos de amistades, donde en algo coincidimos todos: En externar nuestro orgullo y nuestro amor por la familia.

Nos dimos cuenta también de lo afortunados que somos, si, cuando comparamos situaciones, consideradas en un momento determinado como un problema; y al analizarlas vemos que no lo fueron tanto.

Es cierto que todos tenemos problemas, unos más grandes o graves que otros, pero hay que buscarles solución. Ahí está la fe, que nos da fortaleza y nos permite tener esperanza para resolver lo que nos agobia.

Celebraciones para despedir el año que se va, las hay en todo el mundo; todas con alegría dándole la bienvenida a un nuevo año.

En realidad, dar la bienvenida a algo nuevo, significa valorar lo que hemos logrado y recibido durante doce meses más de nuestra existencia.

Dar gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas. Retomar los proyectos o iniciar nuevos. Tener presente que la vida es bella y hay que vivirla con entusiasmo y alegría en cada amanecer.

Por eso y más BIENVENIDO, 2018.

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23 Diciembre 2017 04:00:00
Navidad, el dulce nacimiento de Jesús
Y llegó Diciembre, el último mes en el calendario. Mes de festejos, de regalos, de dar y recibir. Época de compartir, donde afloran los sentimientos, los buenos deseos y los recuerdos.

La temporada decembrina significa tantas cosas. Reuniones familiares donde se comparten las experiencias, los logros obtenidos pero también los gratos momentos que vivimos en nuestra niñez,
Nuestro querido México es un país riquísimo en tradiciones que forman parte de nuestra cultura ancestral. Cada ciudad o estado tiene una celebración con un toque especial, dependiendo del lugar, sin embargo todas conservan aún y resaltan el significado de la Navidad: El dulce nacimiento de Jesús.

Y es a El, al Niñito Dios, al que iban dirigidas las cartitas con las peticiones de los niños o bien a Los Reyes Magos. Afortunadamente en muchos lugares de nuestro México la tradición continúa.

Para todos los niños, la época decembrina significa recibir regalos, los juguetes que pidieron en sus cartas y dejaron en el árbol. Esos momentos tan hermosos, creo la mayoría de nosotros los vivimos.

Por eso los recuerdos fluyen de tal manera que nos hacen revivir nuestras vivencias, en las reuniones familiares. Frases como: ¿Te acuerdas? Son tan comunes y tan necesarias para que los “peques” en edad de comprender, disfruten de un pasado que se hace presente con los padres o abuelos.

Traemos a la convivencia el recuerdo de los festejos donde se pedía posada, se cargaban los peregrinos; se rompía la piñata en forma de estrella, con siete picos que representaban los pecados capitales.

Piñata que envolvía un jarro de barro que contenía dulces, fruta, que todos esperábamos ver caer cuando alguno de nuestros amigos le pegara con ganas al jarro decorado.

La algarabía de todos cuando esto sucedía y corríamos presurosos a recoger del suelo lo que se pudiera. Obviamente unos alcanzaban más que otros, pero eso poco importaba ya que después, formaditos, nos era entregado nuestro “bolo” que consistía en bolsitas con colación. Todos alcanzábamos.

Bellos y sanos recuerdos de nuestra niñez. Muy hermosa época, sin duda.

Las tradiciones permanecen porque se van transmitiendo de generación en generación. Eso es lo que verdaderamente importa, que se realcen y se conserven nuestras tradiciones porque eso es lo que nos identifica, lo que nos une como país, como parte de una comunidad.

No importa si en la mesa de nuestro hogar hay manjares o una cena austera. Lo verdaderamente importante es darle a la celebración el significado real y enseñarles a nuestros niños que Navidad significa, el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, el Salvador de la Humanidad.

Que Dios está presente en cada hogar sin importar si es rico o pobre. Porque la verdadera riqueza está en un corazón generoso que comparte lo que tiene.

Y qué más riqueza se puede anhelar que el tenerlo a El, a Dios con nosotros.

Es cierto que no se debe destruir las ilusiones de un niño, pero tampoco es correcto fomentar una idea para cambiar el sentido de la Navidad. Una historia creada por adultos –con o sin fundamentos- para los niños y que la mercadotecnia se ha encargado de darle una dimensión que en realidad no tiene.

Y si no lo creemos, veamos las peticiones que hacen actualmente los pequeños y que ponen en aprietos a los papás. Lamentablemente la tecnología nos ha atrapado a todos y con mayor rapidez a las nuevas generaciones. Regalos costosos no significa precisamente dar con amor o querer más a las personas.

Navidad es agradecer a Dios por las bendiciones recibidas, por la vida, por la salud, por el trabajo y por tantas cosas más, como estar reunidos en familia. Agradecer el tiempo que disfrutamos a los seres que se nos adelantaron, pero que dejaron un gran recuerdo en nuestra vida.

Navidad es dar con alegría y recibir con gratitud. Es reconocer la labor de quienes sirven a la comunidad a través de sus empleos. Personas que cumplen con dedicación y buena actitud con su deber.

Me refiero a los cuerpos policíacos, bomberos, socorristas, servicios médicos en hospitales. Sin faltar Marina y Fuerzas Armadas y a todo aquel que esté cubriendo guardias en sus corporaciones y no pueda disfrutar la cena navideña con su familia, pero está dando lo mejor de sí mismo al servicio de los demás.

A todos ellos…..GRACIAS y que Dios los bendiga.

NAVIDAD es la oportunidad que tenemos para reflexionar, de poner en la balanza nuestros logros, lo que obtuvimos y lo que dejamos de hacer. De darle importancia a aquello que realmente lo tiene y no preocuparnos o angustiarnos por lo superfluo. De valorar a nuestras verdaderas amistades, principalmente a nuestra familia.

Deseo de todo corazón que la felicidad y la paz estén en sus hogares esta Navidad y que el próximo año venga cargado de salud y prosperidad en cada hogar. Dios los bendiga a todos ustedes, estimados lectores.

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16 Diciembre 2017 04:00:00
Cuestión de educación y sentimientos
Ha llamado poderosamente la atención un video que apareció en las redes, donde aparece un menor llorando en el interior de un carro. El propósito era denunciar públicamente las burlas de que ha sido objeto el pequeño por parte de sus compañeros.

El pequeño llora y muestra su sufrimiento, al recordar lo que sus compañeros le hacen en la escuela. Un video que acaparó la atención de cientos, de miles de personas incluyendo a gente famosa.

Aunque también –como siempre- no ha faltado la crítica porque fue la propia madre del menor quien lo grabó y subió a las redes el video, que ha sido compartido.

Mucho se ha hablado ya del “bullying” que se ha venido dando principalmente en centros escolares de cualquier ciudad o país. Algo que por supuesto no es nuevo porque la burla, la intimidación, siempre ha existido y creo seguirá existiendo a mayor o menor escala.

Todo es cuestión de educación y de sentimientos.

El bravucón no es más que un ser mediocre, engrandecido por su soberbia, va a seguir existiendo por dos razones: Porque encuentra a mediocres como él que lo harán sentir “grande” y solaparán sus groserías y porque siempre habrá personas que se intimiden ante el fantoche.

Frases hirientes las hemos escuchado alguna vez: “Cuatro ojos” al referirse a los que usaban lentes. “Gorda”, “Flaca” y muchas más que quizás hicieron la diferencia en quienes soportaron la burla algún día.
Ser víctima en algún momento de burlas de compañeros no debe ser grato para nadie. Puede afectar emocionalmente a la persona para toda la vida.

Es muy fácil criticar sin tomarse el tiempo para razonar, para analizar una situación, como el caso del video. No creo que la madre del pequeño haya querido exhibir a su hijo con malas intenciones, al contrario, la impotencia de ver a su hijo convertido en el blanco de las burlas de muchachitos maleducados seguramente le hizo tomar esa decisión: Crear un video para mostrar al mundo lo que la maldad humana está haciendo con los niños.

¿Nos hemos puesto a pensar qué sienten los niños que son víctimas de burlas y agresiones? ¿Cómo reaccionaríamos si un hijo nuestro fuera blanco de burlas de verdaderos patanes? ¿Le diríamos que se aguantara?

Si se realizara una investigación para dar con el porqué hay niños que agreden a otros con palabras ofensivas y a veces hasta con golpes, quizás nos quedaríamos sorprendidos del resultado de la investigación.

No todos los casos son iguales, por lo tanto hay que tomar las precauciones. ¿En qué ambiente familiar se están desarrollando estos niños?

La educación, definitivamente, comienza en casa. Ahí está la formación del ser humano. La escuela, solía ser la extensión del hogar donde se reforzaban los valores aprendidos.

¿Qué clase de niños son los agresores? ¿Pueden ser considerados “valientes”? Los padres ¿Pueden estar orgullosos de la clase de personas que están formando?

No lo creo. No se trata de condición social o económica. El agresor puede estar en cualquier parte, porque su comportamiento depende de su formación, de la atención que reciba, de las llamadas de atención dadas como corrección para encauzarlo, no como simple regaño. Hay que hacerle ver el daño que puede causarle a otro niño con su actitud y ante todo, que su comportamiento un día le traerá consecuencias.

De ninguna manera es bueno alentar a un niño a burlarse de las personas, como tampoco es aconsejable que cuando se detecte el problema, no se atienda. Expresiones como “son niños” no caben en una situación de violencia, porque eso es lo que traen las burlas, violencia. Además de complejos, rencores y el despertar de alguien tranquilo que puede aprender a defenderse.

Una buena enseñanza con valores redundará en un gran beneficio para todos. Formación con buenos sentimientos para crecer en un ambiente sano y de respeto a los demás.

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09 Diciembre 2017 04:00:00
Todo por el poder
En la vida, hay algo que resulta detestable y es: El engaño. Estamos conscientes que durante las campañas políticas se realizan toda clase de promesas, las cuales llevan una gran dosis de mentiras por parte de quienes participan en una contienda electoral.

Mentiras que pronuncian con gran facilidad quienes desean obtener votos a como dé lugar, como sea, sin importar en absoluto si van a poder cumplir sus ofrecimientos o no.

La Ética, un día se fue de paseo y se podría asegurar que ya no volvió. Seguramente quedó secuestrada porque así ha convenido a un gran número de actores políticos.

Con qué facilidad hacen propuestas sin meditarlas, sin reflexionarlas. Lo peor no está en hacerlas sino en la reacción que provocan las propuestas absurdas.

Las “puntadas” que se avienta algún candidato están para no echarlas en saco roto. Toda propuesta tiene una intención, de eso no tengo duda. Están en juego muchos intereses como para dejarlos ir. Y los votos se tienen que acaparar a como dé lugar.

La sucesión presidencial del 2018 está ya a la vuelta de la esquina. La efervescencia política está a todo lo que da y si no lo creemos, veamos.

José Antonio Meade renuncia a su cargo en Hacienda para buscar ser candidato a la presidencia. Sin pertenecer al PRI, resulta que sus deseos son querer ser el abanderado del tricolor.

¿Todos contentos? Hmmmm; permítame dudarlo. Se le da muy buena acogida pero…. Honestamente ¿usted cree que no hay inconformes?

Debe haberlos, sin duda. Aquí lo que sucede es que el PRI siempre se ha distinguido por ser institucional y la obediencia es una de las cualidades de su militancia.

Yo no sé si Meade sea la mejor opción para el tricolor; eso lo veremos. Porque aunque no lo digan los priístas con trayectoria dentro del partido ¿Usted cree que no hay resentimientos?.

El paseo por la ciudad que ofreciera el exsecretario Meade a Osorio Chong, a Aurelio Nuño recientemente, obedece seguramente a limar asperezas. El día del anuncio de la renuncia del ahora aspirante casi oficial a la candidatura por la presidencia, se vieron rostros sonrientes –empezando por Meade- pero sin duda también hubo rostros no tan convencidos.

Ahora sin duda se buscará la unidad, dar la batalla a los demás partidos políticos para convencer a los ciudadanos que el PRI sigue siendo la mejor opción.

Ahora vienen las propuestas.

¡Vaya! Opción que se propuso Andrés Manuel López Obrador. Otorgar amnistía a todos los delincuentes. ¡Qué bárbaro! Si otorgar el perdón a grupos criminales significa darle solución a una problemática que ha alterado significativamente la paz en nuestro país, qué pobre concepto tiene este señor de lo que es y debe ser ejercer la autoridad y hacer justicia.

Esta propuesta lleva consigo un riesgo. No se trata simplemente de una “puntada” más del “Peje”, de ninguna manera. Yo lo veo como una estrategia de campaña para obtener votos.

¿Nos hemos detenido a pensar de dónde vendrán esos votos? ¿A quiénes les conviene esa propuesta? ¡OJO! Mucho cuidado con lo que se escuche, porque hay que tener presente que los ofrecimientos no siempre se hacen con la mejor intención.

Y puede darse el caso de que los posibles beneficiarios de una idea que pretenda convertirse en propuesta de ley, sean los que arropen hoy a determinado candidato.

Hay que tener presente a todos los mexicanos, desaparecidos, secuestrados por gente que no quiere a México sino que ha sembrado el terror dejando una estela de muerte y desolación.
¿Se debe olvidar toda la violencia provocada por grupos delictivos y abrirles las puertas de la sociedad? Por supuesto que no.

No hay duda que aún nos falta mucho por escuchar. Los ciudadanos debemos estar muy alerta con los mensajes. Analizar bien las propuestas. Tengamos presente que se va a dar una lucha por el poder donde los grupos políticos estarán considerando que cada uno tiene la mejor oferta y al mejor candidato.

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02 Diciembre 2017 04:00:00
Los riesgos de la democracia
Los ciudadanos nos hemos preguntado ¿realmente vale la pena contar con tantos partidos políticos? La respuesta viene sola: Definitivamente no.

Por muchos años, solo existió una fuerza política en nuestro país. Un partido del cual salía quien habría de gobernar por seis años a un México que aceptaba todo a pesar de que intuía que las cosas no iban bien.

Aunque existían otros grupos políticos, a la hora de las elecciones -lo sabemos- ganaba el de siempre.

Los mexicanos siempre mantuvieron la esperanza de que el cambio ¡al fin! llegaría con el siguiente Presidente. Si bien no creía del todo en las promesas de campaña del candidato en turno, le otorgaba su confianza, quizás porque no había de otra; no había suficientes opciones a la hora de tomar decisiones.

Todo fue cambiando, se fueron manifestando grupos con ideas contrarias a las del gobierno. Del pensamiento se pasó a la acción: Había que formar otros partidos políticos para “darle la batalla” al grupo gobernante.

Se empezó a sentir o al menos a creer que con la creación de nuevos partidos, habría “Democracia”.

Pronto, los ciudadanos, los que piensan, leen, analizan y se forman opinión, se dieron cuenta que algunos no representaban a nadie más que a sus propios intereses convirtiéndose en comparsa de aquel que criticaban.

Partidos de nueva creación, fueron perdiendo su registro porque no lograban obtener los votos que se requerían.

Sin embargo, volvían a aparecer con diferente nombre y empezaba la lucha por el poder. Las alianzas han representado un negocio redondo para los partiditos que no acaban de convencer pero se han llevado su buena “rebanada del pastel” al “vender” sus votos a quien se interesara en ellos.

Alianzas mezquinas que solo han favorecido a unos cuantos, no a un pueblo que aún tiene hambre y sed de justicia..

Si observamos, los militantes de todos los partidos políticos hablan de democracia; sin embargo, ¿se podría decir que es democrático hacer alianzas con un partido con el que dicen no estar del todo de acuerdo? ¿Creen que el electorado no se da cuenta de sus verdaderas intenciones?

Saben que solos no la hacen; que necesitan un apoyo para lograr mantener su registro ante la autoridad electoral.

La sucesión presidencial está próxima y el “madruguete” no se hizo esperar. El destape de José Antonio Meade obedece a algo que ya se veía venir.

Se convertiría en el candidato priísta que no es priísta. Suena a trabalenguas aunque no lo sea. Sin embargo, no creo la tenga tan fácil como se piensa. Su destape sin duda deja una serie de sentimientos o resentimientos.

Quienes se creían “presidenciables” no fueron tomados en cuenta. Quien diga que el destape de Meade no corresponde al famoso “dedazo” de tiempos atrás, es muy respetable su opinión.
Lamentablemente el ambiente político que prevalece en el país no es precisamente de confianza en las fuerzas políticas, ni en el gobierno.

El PRI necesita recuperar mucho de lo perdido. No son los tiempos del carro completo, no. Dejó de serlo hace ya un buen tiempo. Hoy, los ciudadanos ya no creen y menos aún confían en los candidatos, en sus promesas sin sustento.

¿Qué más veremos y conoceremos en los próximos meses? No hay duda que la pelea por la sucesión presidencial apenas empieza. Y empieza con la designación de los candidatos de cada fuerza política o bien, con la participación de los llamados independientes.

Todos creen tener la solución a los problemas que aquejan al país. Ojalá y fuera cierto. Los ciudadanos tendremos que aguantar la excesiva publicidad con la que acostumbran “bombardearnos” los candidatos y los partidos ofreciendo algo que de antemano no van a poder cumplir.

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25 Noviembre 2017 04:00:00
Sorprende tanta agresividad
¿Vale la pena enojarse? La respuesta adecuada sería ¡Claro que no! Sin embargo dígame usted quién no se ha molestado por algo y con alguien con o sin razón. Hasta los que se consideran muy tranquilos, llega el momento en que algo les desagrada y ¡explotan!

Dicen que “el que se enoja, pierde” y es cierto. No solo pierde la compostura, el gesto le cambia, puede llegar a vociferar palabrotas, hace señas groseras, en fin, cada quien conoce sus razones para disgustarse, sino que el enojo puede traer consecuencias fatales.

El problema no está en estar molesto con alguien o por algo, sino las consecuencias que las actitudes agresivas van generando a su paso.

En la actualidad ¿Quién está seguro? Yo creo que nadie. Ni siquiera llevar consigo escolta, puede garantizar la seguridad de nadie.

La agresividad parecería estar a todo lo que da. ¿A qué se deberá?

Los delincuentes asaltan en plena calle, a la luz del día sin que nadie los detenga. No importa el lugar, ni la ciudad, ni país. La violencia parecería también que pertenece a la era de la globalización. Es la era de la imitación no solo de lo bueno y positivo sino también de lo malo, de lo negativo.

Lo observamos en los hogares, en centros escolares, en grupos sociales, laborales. Las relaciones humanas se han complicado porque al respeto, especialmente, pareciera que lo mandamos de vacaciones o peor aún, lo jubilamos.

Las cámaras instaladas en vías de comunicación de ciudades grandes, o bien en lugares estratégicos nos muestran la cara nada amable de la agresividad que llega a la violencia extrema.

No es el simple robo –que de todos modos puede ser considerado violento- que sufre un ciudadano en el trayecto a su centro de trabajo o estudios, sino el grado de agresividad que se emplea al ser asaltado.

Se podrán hacer reformas a los códigos para frenar la violencia. Se propondrán nuevas leyes pero la solución no está ahí. Existen leyes, lo que ha faltado es que se apliquen correctamente. Que haya realmente voluntad para que los delincuentes permanezcan en las cárceles y paguen por lo que hicieron.

Cuántas veces hemos conocido a través de los noticieros, casos de hampones que son detenidos por robo o por otros delitos y andan sueltos. Muchas veces, sin duda. Por eso, por las ocasiones que burlan la justicia es que el delincuente se ríe de los ciudadanos y de las autoridades.

Sabe perfectamente que de la manera que ingresa al penal así saldrá. Está consciente que la ley no lo alcanzará y por supuesto, la justicia, menos.

Los ciudadanos nos sentimos decepcionados al ver tanto delincuente en las calles. Al ver tantos ataques violentos, nos damos cuenta de la realidad que viven nuestras ciudades y por supuesto el mundo.

La maldad se ha propagado de una manera alarmante. Nadie respeta a nadie.

Cuando las autoridades informan que las estadísticas de delitos han disminuido no corresponde a la realidad. Quizás lo que ha disminuido son las quejas, las denuncias.

Eso si es más creíble. Y no se denuncia por temor a represalias por parte del delincuente o su familia, ya que mientras se dan las averiguaciones, pasan meses dejando a la víctima desprotegida.

Pérdida de tiempo, de recursos; de protección a la gente de bien, al ciudadano responsable.

Sorprende tanta agresividad y no es para menos. Al no poder controlar las autoridades a los agresores, no están dejando otra opción a los ciudadanos más que defenderse con lo que puedan y como puedan.

Si se hubiera actuado con energía en un principio, se hubiera evitado caer en el desorden. Los ciudadanos confiaríamos en las autoridades y no se verían tantos problemas sociales, como los que ya existen.

Hay que retomar el rumbo; nunca será demasiado tarde para recuperar la tranquilidad en nuestras comunidades.

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18 Noviembre 2017 04:00:00
Tolerancia
Hace unos días se celebró el Día Internacional de la Tolerancia. Ya sabe usted que actualmente hay un día para todo. Quizás no precisamente para celebrar pero al menos, sí es bueno tener presente ciertos acontecimientos que son importantes en la vida de todos nosotros.

Celebrar, conmemorar o simplemente conocer sucesos, fechas, datos, considero que deben ser recordados haciendo énfasis en ellos. Lo importante es hacer conciencia de un problema que existe, como por ejemplo las enfermedades, que permiten –al darnos cuenta de que existen y el grado de riesgos- unir esfuerzos buscando una solución.

Eso es lo importante: hacer conciencia de que la humanidad está llena de problemas pero que unidos podemos ayudarnos unos a otros.

Los seres humanos en la actualidad están padeciendo enfermedades que han aparecido o tal vez desarrollado debido a diversas causas. Problemas de salud que tratándolos adecuadamente y ante todo, detectándolos a tiempo, puede ejercerse control en ellos y quizás erradicarse.

Lamentablemente existe un problema mayor que nos aqueja a las personas; el relegar los valores, los principios que fueron guía en hogares y parte fundamental en la educación.

Por eso me agradó conocer que existe un día al menos para hablar, recordar algo muy importante en las relaciones humanas: la tolerancia.

Estamos conscientes que practicar la tolerancia no es tan fácil como se supone. Menos hoy en día donde todos creemos tener la razón y donde no pocos pretenden imponer ideas o conceptos creyéndose dueños de la verdad.

Ser tolerante implica un alto grado de respeto y consideración hacia las opiniones de otros. Podemos no estar de acuerdo con lo que otros dicen o cómo actúan y es muy válido, sin embargo debe prevalecer la cordura y el respeto a las ideas de unos y otros.

No hacerlo, equivaldría a caer en la intolerancia.

Ser tolerante no precisamente significa aceptar todo lo que otros pretenden imponer sin defender nuestro punto de vista, nuestras ideas y convicciones. Por supuesto que no.

Debemos ser firmes y manifestar nuestras propias ideas con respeto a los demás, exigiendo también el mismo respeto a nuestras creencias.

No es correcto exigir respeto solo a una parte, cuando a otra se le otorgan todos los derechos. Ser tolerante no implica darle todos los beneficios solo a unos, porque como personas, como seres humanos, todos tenemos los mismos derechos.

Es ahí donde se ha caído en el error de apreciación. Exigencias ante las autoridades, por parte de grupos que enarbolan “banderas” alegando “derechos” y manifestando supuesta “intolerancia” hacia ellos.

Disentir no equivale a atropellar los derechos de otros. Es no estar de acuerdo con algo o con alguien. Para no caer en la arrogancia y la soberbia de unos, que exigen para imponerse, se debe buscar el equilibrio en una sociedad; ese equilibrio deben darlo las autoridades pero es algo que lamentablemente no ha sucedido.

En un mundo globalizado, nos están imponiendo ideas, conceptos, acciones que no son correctas, promovidas por grupos sociales de otros países y por una organización internacional. Se ha caído en un juego perverso de conceptos que nada tienen que ver con nuestros valores.

Ser tolerante de ninguna manera equivale a dejarse arrastrar por lo que no es correcto ni benéfico. Significa ser respetuoso de las ideas de otros, defendiendo nuestras propias convicciones.

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11 Noviembre 2017 04:00:00
Partidocracia
Tal vez se preguntará usted estimado lector (a) para qué queremos tantos partidos políticos en nuestro país. ¿Cuál ha sido el beneficio para la democracia?.

También yo en alguna ocasión me he preguntado lo mismo y la respuesta siempre ha sido igual: ¡para nada!

El problema no es crear más partidos sino tener que ofrecer a los ciudadanos y por consiguiente al país. Hemos observado al transcurrir del tiempo que los nuevos partidos no han construido nada en beneficio de pueblo sino que han mostrado la cara sucia de la política; ese lado adverso al que dicen repudiar y que ofrecen, no solo mejorar, sino eliminar.

Ese lado nefasto y abominable llamado corrupción.

Como nadie hasta el momento ha podido erradicar ese gravísimo problema que existe en México sencillamente no tiene razón de ser el que exista una partidocracia que forma parte de un privilegiado grupo de captadores de recursos: dinero del pueblo que se destina a los grupos políticos.

¿Dónde quedó la ideología? Seguramente fue sepultada hace mucho tiempo cuando empezaron a surgir otros grupos sin fuerza suficiente para mostrar con determinación y transparencia lo que realmente se requiere en México: un cambio.

Hablar de cambio no precisamente significa modificar o inventar un nombre en un grupo político. ¡Por supuesto que no!. Hay que conocer la problemática existente para buscar alternativas de solución.

En el 2000 los mexicanos votaron por un cambio….pero ¿de qué? Solo de colores. Todo lo que se dijo en campaña, promesas y demás quedó en eso, simples promesas. Discursos incendiarios fueron utilizados para provocar coraje entre los electores contra un gobierno y ganar votos para quien creía tener la solución a todos los problemas que han aquejado a los ciudadanos.

Actualmente ya no es la partidocracia la que está invadiendo los espacios políticos en el país. Ahora vendrán las candidaturas independientes con quienes aspiran a gobernar México.

Los aspirantes, unos han renunciado al partido donde siempre militaron, donde se formaron y donde obtuvieron cargos, y abandonaron para ir tras el poder a como dé lugar.

Ese poder que muchos anhelan y muy pocos alcanzan. Lamentablemente cuando lo obtienen la soberbia los ciega, no les permite ver que los cargos son para servir y no para servirse.

Eso es lo que molesta al ciudadano, que el gobernante pierda el piso y se aleje de la realidad. No importa quien gobierne lo que se desea es que el país marche y vaya bien. Que entiendan de una vez por todas que los cargos no son regalos sino responsabilidades y compromisos.

El funcionario o gobernante debe estar consciente que debe servir al país no a un patrón temporal. De su actuación dependerá el progreso o atraso de este México que pide a gritos un cambio, sí, pero de actitudes no de colores, no de banderas.

Ya déjense de acarreos, de fotos con los pobres más pobres de los que se sirven en las campañas para luego olvidarlos. Trátenlos con dignidad no como posible voto en las urnas el día de la elección.

El electorado, hay que reconocer que se ha alejado de las urnas porque ya no cree en una clase política que ha defraudado sistemáticamente a los mexicanos. Tienen que aceptar de una vez por todas, que fueron ellos quienes hicieron desconfiados a los ciudadanos con su falta de honestidad y excesos en que han incurrido.

¿Cómo quieren que se confíe en algún partido que ha protegido raterías y fraudes?

Lamentablemente ya no se cree en grupos políticos que mucho nos ha costado sostener su permanencia a todos los ciudadanos.

Hay que creer en las personas pero aprender a diferenciar a aquellas que ofrecen solo por ofrecer alejados de la realidad, de aquellos con preparación, conocimientos y gran voluntad que desean verdaderamente servir con vocación.

…. El protagonismo ya no es aceptable ni tolerable.

…. Parece difícil ¿verdad? Pero no imposible.

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04 Noviembre 2017 04:00:00
México, rico en cultura y tradiciones
Siempre lo he dicho; también lo he escrito en diferentes ocasiones. Nuestro México, además de su riqueza natural, de la belleza de sus playas y paisajes, es inmensamente rico en cultura y tradiciones.

Y en esas tradiciones que están muy arraigadas pero ahora van cobrando mayor fuerza, se encuentra la instalación de Altares de Muertos, llamados también Ofrendas del Día de Muertos.

Soy una enamorada de mi país, de su folklore, de sus hermosas tradiciones y he tenido la fortuna de visitar diferentes estados de la República donde se mantiene vivo el interés por preservar nuestras festividades.

Y créame que es de verdad un deleite observar cómo disfrutan los habitantes de nuestras comunidades, recordar a sus difuntos. Es el momento de honrar a la persona que fue en vida, con profundo respeto y amor por parte de familiares y amigos.

Se cree que durante la celebración del Día de Muertos, las ánimas de los difuntos bajan a “visitar” a los seres vivos, a sus seres queridos, en un permiso especial a ellos concedido, en una dimensión espiritual, plena de amor.

Para tal encuentro, se preparan altares donde se coloca la fotografía de la persona a quien se va a honrar. Aunque el altar se viste o arregla, hay que tomar en consideración que existen elementos imprescindibles que no pueden faltar en la ofrenda. Importante es también conocer el significado que es lo que hace que se preserven las tradiciones.

Las ofrendas se colocan en dos niveles que simbolizan el cielo y la tierra. Se puede agregar un tercer nivel que representaría el purgatorio. Los más grandes pueden ser de siete niveles que según la creencia son los pasos que la persona va dando para alcanzar el descanso eterno.

Los elementos que no deben faltar: La fotografía de la persona a quien se va a honrar, así como también sus objetos personales. Agua; que les ayudará a mitigar la sed en su viaje de ida y de regreso. Significa vida.

La sal: es la parte esencial en las ofrendas. Ayuda al cuerpo a no corromperse en su trayecto.

Veladoras y cirios: la flama simboliza la luz, la fe y la esperanza que los guía al reencuentro con sus seres queridos. Cada vela significa un difunto; si es colocada en color morado quiere decir que hay un duelo reciente; si los cirios se colocan en forma de cruz, la creencia indica que son los cuatro puntos cardinales para orientarlos en su viaje.

Copal e incienso: es una fragancia que además de ser utilizado para limpiar y purificar el ambiente, lo es para ahuyentar los “malos espíritus”.

La flor de cempasúchil: por su color fuerte y su olor se considera que dirige a las almas a su hogar. El alhelí y la nube, por su pureza y ternura son utilizadas para adornar los altares dedicados a honrar a los niños.

El arco: representa la entrada hacia el más allá. Se adorna con la flor de cempasúchil y en algunos casos con frutas.

La cruz: símbolo del cristianismo, introducida durante la evangelización a nuestros pueblos indígenas, Se coloca en la parte superior del altar. Puede formarse con los pétalos de la flor de cempasúchil, con sal, con cal o ceniza.

El pan: representa la fraternidad; por lo tanto no debe faltar en los altares.

El petate: simboliza el descanso de las almas en su trayecto. En algunas comunidades es utilizado para colocar los alimentos de la ofrenda.

Comida guisada: Se coloca en el altar la comida que a la persona tanto le gustaba.

Izcuintle: la creencia nos dice que es el compañero fiel de las almas, que las protege al cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán. Se coloca como juguete en los altares dedicados a los niños.

Las calaveras de azúcar y el papel picado, son una forma festiva de aludir a la muerte. En toda celebración de nuestro país, el papel picado es la estrella, es imprescindible; es lo que le da el colorido a nuestras festividades.

No podían faltar nuestras maravillosas Catrinas, creación de José Guadalupe Posada, grabador, ilustrador y caricaturista mexicano.

Las “calaveras”, festivas y simpáticas con dedicatoria a algunas personas que bien pueden ser políticos, funcionarios, amigos…..

México es un gran país, nadie lo puede negar. El desfile de las Catrinas en la Ciudad de México de verdad que fue todo un espectáculo con proyección internacional.

Si mi memoria no falla, fue en el período del ex presidente Miguel de La Madrid a través de su esposa doña Paloma Cordero, quien por medio del Voluntariado se dieron a la tarea de rescatar tradiciones, entre ellas, los Altares de Muertos ya que si bien en varios estados de nuestro México se acostumbran, no así en el norte del país. Era más común ver a los niños disfrazados –sobre todo en la frontera- imitando otras costumbres.

Necesitamos continuar y rescatar lo nuestro, no dejar morir nuestras tradiciones, son bellísimas y sobre todo son muy nuestras.

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28 Octubre 2017 04:00:00
Azul y rosa
Antes, para distinguir a los bebés, las mamás compraban ropa para ellos en colores azul o rosa. Los tonos “pastel” era muy común usarlos tanto en niñas como en niños.

Hoy esos tonos siguen siendo utilizados en la ropa de los pequeños, aunque es más común verlos portar colores más “vivos” en su vestuario; y se ven hermosos, nadie lo discute. En realidad los bebés no necesitan mucho para lucir espectaculares.

Sin embargo, colores como azul y rosa –quizás más el rosa- continúan utilizándose para distinguir o etiquetar a las mujeres.

Así tenemos el moño rosa que se porta durante el mes de octubre, como un recordatorio de que las mujeres debemos checarnos. El moño rosa que también significa solidaridad con quienes padecen el terrible mal: El cáncer.

Ese color distintivo, es la fuerza en muchos grupos de apoyo; el consuelo para quienes reciben su tratamiento porque saben que no están solas, que hay más mujeres dispuestas a compartir su tiempo, sus recursos para buscar las alternativas de solución.

La tarea no es fácil para nadie. No lo es para pacientes; tampoco para las asociaciones que apoyan a un gran número de mujeres en su recuperación. El dolor al soportar una enfermedad que de solo escuchar su nombre causa un efecto muy fuerte, es terrible.

Afortunadamente existen los medios para prevenir, para controlarla si es detectada a tiempo.

La prevención es el primer paso que debemos dar. Un chequeo es importante. Hacer a un lado la pena, esa vergüenza que en ocasiones nos limita para acudir al consultorio del especialista. Hacerlo, tomar la decisión para un chequeo de rutina o cuando hay sospecha de que algo no anda bien, puede hacer la diferencia en el diagnóstico.

Existen muchísimas mujeres en el mundo padeciendo la enfermedad. Luchando día a día por recuperar su salud, por estabilizar el problema o por vencer la enfermedad.
Todas las mujeres –en algún momento de nuestra existencia- podemos enfrentar el problema del cáncer que pareciera que va creciendo.

Las vencedoras no son pocas. Su fe, el aferrarse a la vida, el ir de la mano de Dios y no soltarse de ella, logran resultados magníficos. Dios siempre escucha a quien ora con devoción. Quien sabe pedir con el corazón por sí mismo o por alguien más.

La oración tiene un poder único, es verdaderamente nuestra mejor arma, quizás la única que tenemos para llegar a Dios y ser escuchados.

La problemática existe; la enfermedad, pese a los avances de la ciencia, ha logrado controlarse pero no erradicarse. Muchos son los factores que influyen para que se desarrolle en el cuerpo humano.

Una enfermedad que no respeta condición social, económica; edad, sexo. Cualquiera puede padecerla.

No solamente somos las mujeres quienes estamos en riesgo; hombres, los niños, jovencitos que se encuentran luchando en una sala de hospital.

Volviendo al color rosa, un moño con ese color para hacer énfasis en que debemos cuidarnos, protegernos, examinarnos y sobre todo, luchar por vencen la enfermedad en caso de tenerla.
Llamó mi atención que también sea utilizado el color rosa, para hacer un llamado de atención a las autoridades para exigir un alto a feminicidios. Zapatillas de tacón pintadas de rosa, colocadas de manera estratégica para hacerse notar.

El activismo de una mujer en Chihuahua para reclamar la desaparición y muerte de un gran número de mujeres que un día salieron del hogar y no regresaron.

El rosa, es un bonito color, un hermoso color. Actualmente no se utiliza solamente para distinguir a una niña de un varón como en otros tiempos, sino para luchar por algo, para luchar por alguien. La solidaridad, el amor por los demás está presente en algo quizás tan sencillo como es un color, pero con un gran significado: El amor al prójimo.

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21 Octubre 2017 04:00:00
Ante la adversidad, jamás rendirse
Se ha cumplido ya un mes de que la Ciudad de México, así como otras ciudades en los estados de Oaxaca, Chiapas, Morelos, padecieran una de las peores tragedias ocurrida en mucho tiempo.

Más de treinta días transcurridos y la tristeza en los rostros de los directamente afectados no puede desaparecer por diversas razones. Razones poderosas que impiden tener tranquilidad
total.

La gran solidaridad mantenida durante días, semanas. El gran lazo afectivo que nos unió es algo que no puede desaparecer tan fácilmente. Esa relación que nació del dolor de nuestros hermanos y que nos hizo comprender que todos somos uno solo en un momento determinado, deberá prevalecer.

Fue la espontaneidad la que surgió al ver los impresionantes derrumbes. La desesperación al ver en lo que se convertían edificios que cubrían
inmisericordes sobre personas de diferentes edades.

Había que ayudar a rescatar vidas, sin importar si eran o no conocidos.

Esa es la prueba más grande de amor al prójimo, cuando alguien trata de ayudar a otro en circunstancias difíciles. El que tiende la mano para levantar al caído; el que lucha por rescatar al hermano que quizás esté aún con vida –como fue el caso de tantas
víctimas-.

La Madre Naturaleza no solo movió la tierra para enviarnos un sismo de gran magnitud, no. La naturaleza dejó claro muchas cosas, entre ellas, que somos vulnerables y en cualquier momento podemos ser víctimas de un
fenómeno natural.
Que un desastre, una contingencia, no respeta a nadie y sí cualquiera puede requerir de ayuda, de una mano amiga, de una bendición.

Nuestro pueblo demostró lo grande que es, lo maravillosa que es su gente; la fortaleza que este país tiene para levantarse aún de los escombros. Este México lindo y querido –como bien dice la canción- es único.

Ha sido verdaderamente extraordinario observar la manera de unir esfuerzos para apoyarse unos a otros.

Ahí quedó demostrado una vez más que la unión hace la fuerza; que podemos hacer frente a todos los malos momentos que se nos presenten, si nos mantenemos unidos.

Ahora toca participar en la reconstrucción. Vigilar que no haya desvíos de recursos; que se cumpla con lo que se ha ofrecido. Estamos conscientes que muchos mexicanos han quedado sin su patrimonio; que han perdido lo poco o mucho que a lo largo de su vida habían construido.

Como también sabemos que no pocos ciudadanos perdieron a un ser querido. La reconstrucción de las viviendas, podrá ser posible. Emocionalmente, no será tan fácil aceptar lo sucedido.

Y no lo será para aquellos que habitaban un departamento de algún edificio colapsado, donde la posible corrupción quedó al descubierto.

Triste panorama de personas de condición muy humilde En Oaxaca, Chiapas por ejemplo donde un gran número de familias perdieron todo lo que tenían. Cuánto dolor hay en el rostro de nuestros hermanos en desgracia cuya tragedia los ha obligado, a muchos de ellos, a permanecer a la intemperie.

A pesar de la tristeza, del dolor y del padecimiento ante lo ocurrido, la lección más conmovedora de la más reciente tragedia, es que los mexicanos no nos rendimos.

Y no lo hacemos porque nuestra raza es fuerte y hoy, con una nueva generación de jóvenes, también solidaria.

Si caemos, de alguna manera nos levantamos. Una tragedia, la pérdida de alguien cercano y querido, una enfermedad, pueden lograr mover las fibras más sensibles de nuestro ser. En momentos difíciles aprendemos a luchar para salir adelante, a sobrevivir. Aprendemos a no rendirnos porque estamos conscientes que Dios nos da la oportunidad de mirar hacia adelante.

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14 Octubre 2017 03:00:00
Necesitamos poco para ser felices
¿Nos hemos detenido a pensar, reflexionar en lo que nos hace felices? ¿Qué es para cada uno de nosotros la felicidad? ¿Cuánto necesitamos para alcanzarla?

Esta reflexión viene por algo que se dio a conocer por internet y me pareció interesante. Se trataba de un ejercicio que a un joven –al parecer relacionado con Medios de Comunicación- se le ocurrió hacer.

El joven se instaló en una de las avenidas más concurridas de Nueva York y en el atuendo seleccionado para su, digamos, “experimento”, colocó suficientes dólares prendidos a la ropa.

La gente pasaba y lo veía con cierta curiosidad. Él los invitaba a tomar algún billete y hubo quienes desprendían no uno, sino varios. Las personas que por ahí pasaban, iban vestidos de manera formal, casual pero todos –al menos así fue mi percepción- con algún empleo.

Una chica se apresuró a tomar algunos billetes y el chico le hizo la observación que ella no necesitaba hacer eso. “Tu bolsa es de firma, es original”; ella respondió que sí, “pero ahorita voy a que me arreglen las uñas”. Palabras más, palabras menos.

De pronto apareció la figura de un indigente que observaba un poco alejado, la escena. El chico al verlo lo invitó a que tomara lo que necesitara. Dudoso, se acercó y con cierta precaución o timidez quizás, tomó un billete. “Lo quiero para comer”. El promotor del ejercicio social, le insistió que se llevara más billetes y solo tomó, uno más. Se iba a retirar pero se detuvo y regresó a colocar un billete.

¿Por qué lo hizo? Porque él solo necesitaba un poco para comprar su alimento; el que dejaba era para alguien más en situación similar a la de él.

Este ejercicio, quizás fue divertido verlo por la forma en que se comportaron quienes participaron en él. Sin embargo, real o no –por aquello de lo que se ve a través de las redes sociales- es una invitación a la reflexión.

¿Cuánto necesitamos realmente para ser
felices?
¿Necesitamos comprar ropa, calzado, accesorios de marca? ¿Queremos agradar o presumir? ¿Queremos sentirnos bien o buscamos que otros nos acepten? ¿Nos ponemos lo que está de moda o lo que nos queda bien?

El hombre mal vestido, quien tomara un billete para mitigar el hambre, sintió que no necesitaba más de lo que se le ofrecía; por eso pensó en alguien más que pudiera andar por ahí, sin haber probado alimento alguno esperando la noche para hurgar en los botes de basura con el anhelo de encontrar
desperdicios de comida.

La chica de la bolsa de marca, arrancaba los billetes con cierta rapidez; al ver la escena me dio la impresión que su cabecita se había convertido en una máquina registradora, contabilizando el dinero para pagar su vanidad del día.

No hay duda que con frecuencia, conocemos historias de las cuales aprendemos. Historias de la vida real o algunas actuadas quizás, que permiten que hagamos un alto en nuestro camino.

Hacia dónde vamos,
qué queremos
En mi opinión, no creo que sea más feliz quien realiza un largo viaje al extranjero que quien se queda en casa y en reunión familiar disfruta sus anécdotas, sus fotografías, sus recuerdos.

La felicidad depende de cada uno de nosotros. La verdadera felicidad hay que construirla día a día. Se va conformando de pequeños detalles. De sueños, de logros, de vivencias, de anécdotas compartidas que vienen a llenar nuestra vida.

¿Qué hace feliz a un niño? ¿Realmente que papá y mamá le compren juguetes caros o simplemente jugar?

Cuando veo abuelas orgullosas –yo entre ellas- presumiendo felices las actividades de los nietos, como un día lo hicimos con los hijos, no me queda más que dar gracias a Dios por tanta felicidad.

Ser feliz, no hay duda, que es una actitud, es estar en paz con lo que nos rodea, con nosotros mismos y por supuesto, diariamente debemos agradecer a Dios por todo lo que con tanto amor, nos da.

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07 Octubre 2017 04:00:00
¿Por qué tanta maldad?
¿Quién sería capaz de descifrar acertadamente el comportamiento humano? En estos tiempos lo veo muy difícil.

No dudamos que siempre el ser humano haya tenido sus altas y bajas en su forma de actuar, pero ahora observamos conductas que nos llenan de horror; escenas en los noticieros que nos impactan y nos dejan un sabor de boca amargo que hieren la sensibilidad de cualquier persona.

¿Qué está sucediendo en el mundo? ¿Por qué tanta maldad? ¿A qué o a quién culpar del desorden en la sociedad?

Países en guerra peleando por un pedazo de tierra; gente desplazada, sufriendo por la maldad humana. Padeciendo por seres despreciables que siembran horror y muerte a su paso.

Todo por el poder, por la ambición; países empobrecidos pero individuos portando armamento sofisticado para someter al débil.

Qué tristeza saber que existe el rostro de la maldad en individuos que solo provocan desolación, tristeza, hambre, muerte. Más triste darnos cuenta cómo toda esa maldad afecta de una manera cruel e inexplicable a los niños, a quienes se les está privando de una infancia feliz.

Obligados en no pocos casos a utilizar las armas a desde pequeños. No son los juegos de policías y ladrones de otros tiempos, no. Es la cruda realidad que hoy viven nuestros niños en algunos países en conflicto. Donde son entrenados para matar a muy temprana edad.

¿Quién es realmente el culpable de que exista tanta maldad? ¿El que provoca que exista un conflicto? ¿El que se aprovecha de una situación que genera violencia?
Para el caso es lo mismo. ¿Quién vende las armas? ¿Por qué no existe un verdadero control que impida la venta indiscriminada de armamento cada vez más sofisticado.

No me convence el argumento de que se legisle la compra venta de armas pensando en la seguridad de los ciudadanos. Detrás de esos supuestos hay un gran interés y sin duda es el económico.

Un país en conflicto sin duda que va a requerir armarse para su defensa. Una sociedad donde el consumo de alcohol y drogas se incremente entre los jóvenes y alcance ya a los niños, se va a tornar violenta tarde o temprano.

La facilidad con que se adquieren las armas representa un riesgo mayor para las familias, al ir perdiendo el control de sus hijos en el hogar.

La falta de valores, el exceso de libertades está conduciendo a la sociedad a la decadencia.

Ambición, corrupción, poder y la sobre protección a la distribución de armas, han puesto en grave peligro a los ciudadanos. No podemos afirmar que hay un lugar realmente seguro; porque en la actualidad cualquier sitio puede tornarse violento.

Prueba de ello, la masacre en las Vegas. Nadie podía imaginar que un momento de diversión se vería empañado por el ruido ensordecedor de disparos. Un solo hombre –se supo después- fue capaz de transformar en una escena de terror y de horror, la que debió ser de alegría para los ahí presentes.

Cuestionamientos han surgido después de la masacre. Una de ellas ¿Cómo consiguió las armas? Porque no eran pocas. Eran armas de distintos calibres entre los que se contaban rifles de asalto.

¿Qué pasaría por la mente de Stephen Craig Paddock para cometer un acto tan horrendo? Quizás nunca lo sabremos, porque él ya no está para contarlo.

Sin embargo, lo sucedido nos debe llevar a la reflexión. ¿Cuántos individuos como Paddock habrá por ahí? Aunque aparentaba ser tranquilo, debió guardar en su mente y en su corazón un cúmulo de sentimientos no muy buenos.

Todos quisiéramos que escenas con un grado extremo de violencia no se repitieran jamás; lamentablemente mientras no exista la intención real y responsable de legislar por el control de armas, seguiremos padeciendo esta clase de problemas.

La maldad no solo se asoma en quien compra, vende y usa las armas de manera indiscriminada, sino en aquellos que aprueban su distribución ocultando los verdaderos intereses: Poder y dinero que al fin y al cabo equivale a: Corrupción.

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30 Septiembre 2017 04:00:00
México, ejemplo ante el mundo
Pese a todo, el sismo que cimbrara la Ciudad de México, Oaxaca, Chiapas y otras entidades, nos ha dejado algo muy positivo: la capacidad de respuesta de los mexicanos ante la tragedia.

La ayuda llegó en el momento preciso, con una gran disposición de aquellos que deseaban participar ayudando a quienes habían resultado afectados. Ayudar fue el propósito principal y se logró conformar una legión de voluntarios que mostraron su solidaridad, su amor al prójimo, como también su capacidad de organización.

“Este es mi México” pensé, el que no necesita construir muros sino puentes de entendimiento. El México que sabe reir, llorar, cantar y tender la mano al necesitado.

La respuesta fue realmente maravillosa. Muchos sabían que podía haber vida bajo los escombros y sin importar que no se tuviera la protección debida en esos momentos, se dieron a la tarea de mover levantar piedras con la rapidez que se pudiera en la desesperada faena de encontrar al vecino, al familiar, al amigo, a alguien con vida.

Nadie se preocupó por su propia salud, por su seguridad, solo los motivó el ferviente deseo de ayudar y ahí está lo encomiable de la acción. El amor al prójimo se hizo presente. Se fueron sumando voluntades, manos, hasta formar la gran valla que pasaba los escombros que iban retirando.

¡Qué gran país tenemos! ¡Claro que sí! Nadie lo duda.

Fuimos ejemplo ante el mundo. Nadie esperó que llegara la ayuda oficial; los ciudadanos se organizaron y rebasaron a las autoridades que una vez se vieron lentas.

La cadena de mando en muchas ocasiones entorpece en vez de ayudar. En pocas palabras, la burocracia.

De los políticos ¡Ni hablar! Se les vio pero horas después.

Aquí, lo importante y que cabe resaltar es la participación ciudadana tratando de ayudar por el simple hecho de ser útiles a otros. Eso es lo que ha destacado. La manera de responder de los mexicanos ante la tragedia.

El sismo del pasado 19 de septiembre causó mucho daño en edificios. Sin embargo, considero que permitió que los mexicanos nos uniéramos con más fuerza, con gran esperanza en un mejor mañana.

México, es una gran nación, de eso no hay duda. Tierra en la que Dios depositó –a través de la naturaleza- inmensas riquezas.

En cada tragedia todos nos apoyamos; todos nos ayudamos. Hoy, hemos sido ejemplo de fortaleza, está en nuestra naturaleza no dejarnos vencer ante la adversidad. Nuestros valores resurgen acompañados de fe y de
esperanza plena.

Con lo ocurrido, hemos dado muestras de que podemos caer pero nos levantamos. Todos estamos dispuestos a tendernos la mano para ponernos nuevamente de pie.

Lo estamos demostrando y seguiremos haciéndolo.

Aunque el dolor nos invada y las heridas por la pérdida de tantas vidas estén aún sin cicatrizar, estamos conscientes que hay mucho por hacer. Hoy más que nunca nuestros hermanos de los estados que fueron terriblemente castigados nos necesitan. La naturaleza se encargó de mostrarnos la marginación y el olvido a algunas comunidades.

También sabemos que cientos de familias se han quedado sin hogar y por lo tanto hay que redoblar esfuerzos para construirles una vivienda digna y volver la mirada a ellos para que tengan una mejor vida.

De las tragedias también se aprende. El sismo nos dejó a todos una gran lección. Aprendimos o recordamos que todos somos iguales y que una desgracia no respeta a nadie.

Por lo tanto todos podemos necesitar de todos. Nadie debería mirar con aire de superioridad a un semejante creyéndolo inferior porque ya quedó demostrado de lo que cualquiera es capaz de hacer por un hermano en
desgracia.

Aprendimos que los jóvenes, nuestros maravillosos jóvenes, utilizando las herramientas modernas, pueden enarbolar la bandera de la solidaridad, de convocar a las masas, todo por ayudar.
México es un ejemplo ante el mundo, sin duda. Somos una gran Nación, dispuestos sus hijos a levantarnos cuando caemos y a tender la mano al caído para ayudarlo a ponerse de pie. Eres grande México, muy grande.

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23 Septiembre 2017 04:00:00
Mi querido México
Una vez más nuestro país se ha visto golpeado por la adversidad. Treinta y dos años han transcurrido de aquel sismo que dejó una estela de dolor y muerte en la hoy Ciudad de México y de cuyas heridas no nos hemos podido reponer del todo.

19 de Septiembre es una fecha que se guarda en la memoria y en el corazón de los mexicanos, porque aunque haya una generación que no “vivió” esos acontecimientos, no ignora lo sucedido en 1985.
¿Quién iba a imaginar que la tragedia rondaba a nuestro México? Menos aún que un sismo cubriría nuevamente de luto la Ciudad de México y otras ciudades.

Lo que representaba un simulacro se convirtió en realidad; en una horrenda pesadilla de la que no tan fácilmente se repondrán quienes vivieron esos momentos difíciles, que parecieron eternos.

En unos minutos la vida de todos los mexicanos sin duda cambió. Una tragedia de la magnitud que se vivió en la Ciudad de México, nos hizo comprender lo vulnerables que somos los seres humanos. Que ante la fuerza de la naturaleza, no hay nada ni nadie que sea superior.

¿Nos hemos visualizado en algún momento perdiendo nuestro patrimonio? ¿Tener que ir a un albergue a refugiarnos porque nos hemos quedado a mitad de la calle? Seguramente no. Esos pensamientos no cruzan por nuestra mente, por la razón que sea.

Sin embargo, nadie está exento de encontrarse en una situación difícil, en medio de una tragedia por una sencilla razón: El peligro acecha con fenómenos naturales que no sabemos cuándo y en qué momento llegarán.

Todos los días se aprende algo. Después de los recientes acontecimientos lamentables que la Madre Naturaleza nos ha enviado, queda una enseñanza muy grande: la solidaridad de todos los mexicanos.

Si bien el susto y el impacto emocional ocasionado por el sismo, quienes estaban de alguna manera a salvo, acudieron en auxilio de aquellos que requerían de ayuda.

La respuesta fue inmediata. Impresionante ver a hombres, mujeres de todas las edades sumándose a las tareas de rescate. Nadie les pidió que fueran, solo los motivó un impulso: AYUDAR al hermano en desgracia. Bajo los escombros había personas, seres humanos que el infortunio provocó que quedaran atrapados.

Muchas vidas lograron salvarse gracias a la pronta respuesta de ciudadanos preocupados por el prójimo. No eran profesionales en tareas de rescate, sin embargo no esperaron a que llegaran los que sí saben y fueron entrenados para hacer esa labor humanitaria.

La pronta respuesta, arriesgando su propia salud y hasta la vida, merece todo nuestro reconocimiento.

Ha sido una ardua tarea desde el primer momento; unos descansan, se turnan, pero ahí están, como un gran ejército de voluntarios unidos, todos, con un noble fin: Salvar vidas o rescatar cuerpos. En principio, quitando escombros sin protección alguna, pero eso no importaba, estaban conscientes que los minutos contaban para rescatar a alguien con vida.

Ni qué decir de nuestras Fuerzas Armadas. Nuestros soldados y marinos que siempre están ahí para ir en apoyo de la población. Por eso indigna la posición en que fue colocada la Marina al haberlos involucrado en una especie de “reality show” que generó confusión y mantuvo a una teleaudiencia al pendiente del supuesto rescate de una niña que no existía.

En momentos de dolor, donde no solo se respira polvo y se arriesga la salud, resulta criminal distraer la atención de lo importante, en aras del sensacionalismo.

Si los altos mandos de la Marina salieron a ofrecer disculpas fue por el honor de su rango y la nobleza que les caracteriza, no porque ellos hubieran tejido esa sarta de mentiras que nos mantuvieron a la expectativa.

Ejército y Marina merecen la gratitud, el reconocimiento, el respeto de todos los mexicanos, por la gran labor que realizan diariamente por el país, redoblando esfuerzos en circunstancias dolorosas donde la tragedia llega a muchos hogares.

Hemos observado una tarea de titanes, de verdadera entrega de aquellos que sin esperar algún reconocimiento están ahí, soportando el cansancio.

A propósito de titanes, me conmovió ver a un can binomio, exhausto después de 48 horas en tareas de rescate. Su nombre Titán. Emocionante ver también que algunas mascotas fueron sacadas de los escombros.

Mi querido México, cómo no agradecer a los países que han enviado su ayuda a nuestro país. A las brigadas de rescate, expertos en atender problemas como el que enfrenta nuestro país.

Cómo no pedir a Dios bendiga esas manos que sin importar los riesgos que enfrentaban retiraban escombros con la esperanza de encontrar personas con vida. Cómo no sentir emoción de ver a tantos compatriotas unidos en una noble tarea, solo por ayudar. Niños, jóvenes, hombres, mujeres, acudieron a apoyar.

Un pueblo organizado, un pueblo unido siempre saldrá adelante. Este es mi México, que hoy sufre pero sabe ser solidario ante el dolor de quienes más lo necesitan.

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09 Septiembre 2017 04:00:00
Un lugar para vivir
Cuando una tragedia ocurría se pensaba en encontrar a futuro un mejor lugar para establecerse. Actualmente nos encontramos con expresiones que se han ido convirtiendo en “comunes”, como por ejemplo “antes, aquí no temblaba” o “antes no se inundaba”; expresiones en cuanto a fenómenos naturales se refiere.

Aunque también existen otra percepción que no deja de ser preocupante y en muchos casos, alarmante. Hemos estado observando, que la seguridad que antes se experimentaba, corresponde a un pasado que sin duda alguna no regresará.

Todos añoramos aquellos días de tranquilidad, en cuanto a seguridad se refiere. Lugares que se podían visitar sin estar con la angustia de ser víctimas de la delincuencia, hoy presentan señales de presentar cierto grado de violencia.

Nos ufanábamos y presumíamos la ciudad en la que vivíamos como un lugar donde había mucho respeto, se podía transitar a cualquier hora del día, sin que alguien nos molestara. Se podría decir que todos nos conocíamos o al menos nos saludábamos. Hoy, la situación ha cambiado.

Nuestras carreteras eran seguras, no sentíamos la inquietud ante lo desconocido.

Quien viajaba a otros países, lo hacía con el placer de descubrir otras bellezas, de conocer culturas por aquello de “los viajes ilustran”.

Poco a poco, quizás por descuido, por no haber sabido valorar lo que teníamos, al menos en seguridad, es que perdimos algo tan valioso: La tranquilidad.

No solo nosotros, en nuestro país. Sino que, lamentablemente, ya no hay un lugar seguro totalmente. Es algo inevitable que se fue perdiendo con el tiempo, con la pérdida de principios, de respeto, de amor.

El sufrimiento parecería acompañar al ser humano y con él, la incertidumbre. Nadie sabe a lo que puede enfrentarse en cualquier lugar del mundo.

¿Seguridad? En ningún lado
La ambición desmedida; el poder que se hereda, que se impone por la fuerza, han sido promotores de una cultura dañina para la humanidad: La del odio, de la venganza, al sentir que si otros no están de acuerdo con la postura que han adoptado, se han convertido en enemigos acérrimos.

El mundo vive amenazado ante el peligro de una guerra provocada por la intransigencia, por la falta de respeto.

Y ese es un riesgo grave en el que las naciones se encuentran inmersas. Debido a la globalización, las naciones deberán tomar partido para aliarse con quienes tengan acuerdos.

El riesgo no solamente será por el desplazamiento de fuerzas armadas para apoyar a uno o más países, sino por el tipo de armamento que en la actualidad se está creando. Experimentos mortales, de exterminio a la humanidad y a lo creado.

Peligro latente cuando el mundo, las naciones, están gobernadas por seres insensibles que rallan en la locura.

¿Quién puede disfrutar el lanzamiento de misiles? ¿Quién es capaz de sentir satisfacción cuando en una acción de esa naturaleza va un mensaje de destrucción y muerte? Creo que nadie con un poco de sentido común, mayor sensibilidad y aprecio por la vida, se podría vanagloriar de participar en acto de tal magnitud.

¿Qué le espera a la humanidad? Tarde o temprano todas las acciones que emprendamos traerán consecuencias.

Tsunamis, huracanes, terremotos, inundaciones. Cada vez con mayor intensidad, peligrosidad y riesgos para la vida. ¿Qué más nos falta por conocer?

Es triste y muy lamentable todo lo que está ocurriendo. Parecería que no existe ya un lugar que nos garantice seguridad. Ante el aviso de una catástrofe, el temor asoma en cada poro de la piel. Quien diga que no siente miedo a lo desconocido, debe tomarse con reserva.

Dios nos proteja a todos y nos libre de calamidades.

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02 Septiembre 2017 04:00:00
Riesgos por fenómenos naturales
Cada vez son más los riesgos que la humanidad corre debido a fenómenos naturales. A pesar de que algunos políticos no le dan la importancia que debería dársele, existe el llamado “cambio climatológico”. De lo contrario cómo explicar las modificaciones que ha sufrido nuestro planeta en lo que a situaciones ambientales se refiere.

Estamos conscientes que son diversos los factores que han permitido las modificaciones que ha sufrido el medio ambiente. El crecimiento de la población; el establecimiento o construcción de colonias en zonas que no eran aptas y que arrasó con árboles propiciando su tala indiscriminada.

Esa falta de respeto a la Madre Naturaleza, el mal comportamiento de todos nosotros que en lugar de agradecer y aprovechar adecuadamente los recursos naturales con que contamos, hacemos mal uso de ellos. La mayoría de las veces nos apropiamos de ellos como si fueran de exclusividad personal, no destinados para satisfacer la demanda de todos los habitantes de la tierra.

La irresponsabilidad tiene un costo; en un tiempo no determinado la naturaleza se encarga de cobrarnos lo que hemos dejado de hacer por ella: Cuidarla.

La magnitud de los fenómenos naturales que hoy se presentan es una muestra de que la humanidad ya está rebasada.

Nos debe quedar muy claro que en una catástrofe como la que recién sucedió en Texas, posiblemente se repita en otro lugar. Nadie sabe cuándo ni dónde pero de que habrá más problemas, los habrá.

Están sucediendo muchas cosas que antes no se veían; advertencias existieron. Lo que estamos viviendo tiene su origen en la falta de cuidado, amor y respeto hacia todo lo que se nos había prestado y debimos haber cuidado para las generaciones por venir.

Un ejemplo muy sencillo. Una catástrofe no distingue estatus sociales o económicos. Lo mismo destruye una casa pequeña que una mansión. Cuando un patrimonio ha sido construido con esfuerzo, duele perderlo.

De antemano se está consciente que lo más importante es salvar la vida, porque estar vivo representa la oportunidad de luchar, de trabajar. Las cosas materiales constituyen el adorno, el gusto por algo que hemos de disfrutar momentáneamente y por un tiempo determinado.

La vida, es el regalo maravilloso que nos da Dios para dar y recibir amor, para construir, sobre todo un mundo mejor.

El huracán Harvey -así como otros más- nos han mostrado el dolor de un gran número de familias, además de la impotencia ante lo irremediable. Observar como en un instante algo puede desaparecer sin que haya poder humano que detenga el brazo destructor de un meteoro.

Ha sido verdaderamente impresionante ver cientos, miles de familias, dejando su hogar, unas por necesidad ante la inundación y otras por prevención.

Cada caso, una historia.

De todas las tragedias se aprende algo, de eso no hay la menor duda. Se aprende en carme propia, o a través del ejemplo de otros. Pasar por situaciones de verdadero riesgo nos muestra la realidad que se vive. Ya no basta una buena casa o un buen vehículo para movernos. Ante una contingencia todos somos iguales.

Zonas habitacionales que nadie se imagina que pueden ser vulnerables -a inundaciones por ejemplo-, se convierten repentinamente en ríos, cuya fuerza destructora supera a las expectativas de los constructores de fraccionamientos.

En la actualidad, me pregunto, al ver los riesgos por fenómenos naturales, ¿hay un lugar que garantice la seguridad?

Definitivamente no creo lo haya. El crecimiento de las ciudades, la necesidad de ofrecer viviendas, ha provocado la tala de árboles, que van cayendo, heridos mortalmente por las herramientas y arrasados por las máquinas. Nadie pareció tomar en cuenta que un árbol es parte importante de la vida, un “pulmón” necesario para la sobrevivencia del ser humano.

Sin embargo en toda tragedia asoma el rostro generoso, la mano amiga. La solidaridad se deja sentir no solo en los equipos de salvamento, sino en la población que se organiza para acudir en auxilio de sus vecinos o de alguien que lo necesite. Eso es lo que ocurrió en Houston.

Grupos de voluntarios acudieron de inmediato a ayudar a otros, no esperaron a que las autoridades empezaran. La tragedia ha sido de gran magnitud y todos conscientes que la ayuda no sería suficiente. Había que salir a apoyar.

Conmovedoras escenas quedarán grabadas en la memoria, en nuestra memoria, de eso no hay duda.

La reconstrucción de ciudades de Texas, tardará años. Son demasiados los daños que ocasionó Harvey. Como grandes son los daños que están ocasionando las lluvias en ciudades de nuestro país.

Drenajes colapsados, socavones que denuncian el paso del tiempo y más problemas que se irán agravando, aunque no se deseen.

Los riesgos por fenómenos naturales, están ya en todas partes. Es muy triste, pero es la realidad.

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26 Agosto 2017 04:00:00
Abuelos adorables
Aunque es el mes de agosto el elegido o designado para celebrar El Día del Abuelo, realmente creo que todos los días y todos los meses son realmente de ellos, de esos adorables personajes que son el pilar de cada familia.

Tuve la dicha de conocer a mis abuelos, de disfrutar su cariño inmenso, sus apapachos que aún disfruto recordar, como si el tiempo no hubiera transcurrido pero que inexorable pasa más rápido de lo que uno quisiera.

Tuve la gran bendición de Dios de tener unos abuelos adorables, como seguramente son todos ellos.

Cómo no recordar las visitas frecuentes, los paseos, las navidades donde procurábamos estar todos reunidos. Cómo no sentir en el corazón todo ese amor sincero y desinteresado que un día recibí de niña pero también siendo grande.

¡Cuánta gratitud! Sin duda mucho debemos a nuestros amados abuelos.

El tiempo transcurre sin sentir o quizás mejor dicho, sin detenernos a reflexionar. Un día vemos a nuestros padres convertidos en abuelos y se repite la historia de amor, de dar a manos llenas.

Los vemos desbordarse en atenciones, en apapachos y en complicidades con nuestros hijos, sus nietos.

¡Qué maravilla! No hay duda que en cada etapa de la vida tenemos una misión. La misión de los padres es educar, formar a los hijos, apoyarlos cuando sea necesario. Y créame que un hijo siempre va a necesitar de sus padres, no importa la edad que se tenga. Un consejo, una conversación, los padres siempre estarán ahí, para sus hijos.

En los padres recae la gran responsabilidad ante Dios de formar buenas personas. Es a través de la educación con valores y principios morales como habrán de conducir a los hijos. De esa manera les estarán dando las alas con las que un día habrán de emprender el vuelo. Con amor y paciencia les enseñarán a volar.

Los abuelos, por su parte, con la sabiduría adquirida a través de los años, habrán de ayudar a sus hijos en tan noble tarea: La de educar. Lo harán con discreción porque están conscientes que para ellos es el momento de disfrutar la llegada de los nietos. Es la etapa maravillosa de revivir aquellos instantes cuando llegaron los hijos, aunque ya con mayor tranquilidad. La emoción de tener en los brazos un nuevo ser y dar gracias a Dios por permitir compartir ese momento de felicidad con los seres que más ama, es algo que no se puede describir.

Y muy pronto llegará el momento de hacer magia, de sacar del “baúl de los recuerdos”, convertido en memoria, tantas anécdotas ahí guardadas. Contar con lujo de detalles las historias familiares que solo ellos, los siempre amorosos abuelos saben expresar.

Y el tiempo que no se detuvo, un día nos convirtió en padres y recordamos a nuestros queridos abuelos; los visualizamos como los conocimos para contarles a nuestros niños cómo eran. Árboles fuertes que dieron frutos, buenos frutos porque siempre estuvo alguien al pendiente, vigilante de la educación en casa.

Dejaron huella en cada familia. Por eso vemos a familias reunidas en una fecha especial, llegando de diferentes puntos del país. Diferentes generaciones de un árbol que dio frutos. La unidad que practicaron en familia y que transmitieron, se siente y continúa.

Dios nos ha permitido, afortunadamente muchos de nosotros vivir con alegría y disfrutar a nuestros amados abuelos, a los que siempre recordaremos con inmenso amor y gratitud por todo lo que un día nos dieron: Su inmenso amor.

La generosidad de Dios no tiene límites, agradecida estoy con El por haberme concedido la alegría de conocer a mis nietos. Disfrutarlos y apapacharlos como un día mis abuelos lo hicieron conmigo.

Dios bendiga a nuestros cariñosos y siempre recordados abuelos. Quien tenga la dicha de tenerlos aún, disfrútenlos. Ya verán que a pesar del tiempo transcurrido, ellos estarán siempre presentes en los detalles, en los recuerdos, en el amor de una familia.

Feliz Día del Abuelo.

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12 Agosto 2017 04:00:00
Golpes bajos
¡Lo que nos faltaba! Como si fuera poco con lo que tenemos que aguantar en el día a día, presiones por todos lados, incertidumbre, un dólar en apariencia estable esperando poder subirse al ring de la economía internacional para “golpear” a nuestro ya de por sí devaluado peso, estrés por tantos signos de violencia en el país. Sin dejar a un lado los casos de corrupción descubiertos, la desconfianza en partidos políticos y ni para qué seguirle.

El caso es que dos ídolos de la afición están siendo señalados por supuesto lavado de dinero o nexos con narcotraficantes. Por un lado el futbolista Rafa Márquez y por el otro el cantante Julión Alvarez.
¿Verdad? ¿Inventos? ¿Distractores? No lo sé. Para exhibir de esa manera a cualquier persona y confiscarle sus bienes, lo menos que se puede esperar es que haya habido una investigación seria y responsable por parte de un gobierno acusador.

Hablar de tener nexos con el crimen organizado no es cualquier cosa. Es un tema bastante delicado. De sobra sabemos que “corre” mucho dinero proveniente de la distribución y venta de drogas y de negocios criminales que atentan contra la salud, la dignidad y el derecho humano.

Sin embargo ahí están, de cierta manera protegidos porque nadie se explica que existan sin la debida protección de autoridades. Eso se llama corrupción en cualquier parte del mundo.

No se trata de justificar ni defender a nadie; llama la atención que por esas casualidades que se dan, siempre una parte sea la que tenga que lidiar con las acusaciones o señalamientos a nuestra gente, a veces famosa o quizás no tanto. Y en esa parte vergonzosa se involucre a nuestro país.

Sabemos que existen las complicidades, la ambición, el derroche, la corrupción, la impunidad. Sin embargo, eso no quiere decir que no haya gente buena en nuestro México. Gente trabajadora en diferentes niveles, que se parte el alma para salir adelante honestamente.

Aunque los tiempos han cambiado y mucho; más que los tiempos –que siguen siendo nuestros porque aquí estamos- son las personas, cuyos valores se han modificado.

Parecería que para algunos mucho importa el ganar dinero fácil, la ostentación, relacionarse con ciertos personajes aunque ni siquiera se esté seguro de quiénes son o a qué se dedican.

Por una parte tenemos a las figuras públicas. Ellos van a donde los contraten y en la mayoría de las ocasiones –por no decir que siempre- no son ellos quienes hacen los tratos para alguna presentación, sino las personas que los representan.

De un tiempo a la fecha proliferan los negocios cuyo capital se ignora y tampoco se investiga. Lo importante para algunos gobiernos y funcionarios es que haya “fuentes de empleo”, y las hay……aunque el origen de cierta clase de negocios sea de dudosa procedencia. ¿Por qué no decirlo? Funcionarios son utilizados para el famoso corte de listón inaugural, donde aparecen al lado de los propietarios que tiempo después resultan que no eran unos empresarios honestos.

No todo lo que brilla es oro, y es muy cierto. Nos dejamos llevar por las apariencias.

Casas hermosas, ranchos, dinero, abren las puertas a lugares antes considerados para la gente de bien. Colegios, clubes sociales, lugares públicos son frecuentados por personas que nada se sabe de su origen.

Hoy es una mezcla de todo. En no pocas ocasiones no se sabe ni quién es el vecino ni a qué se dedica. Quienes son los compañeros de nuestros niños, ya sea en un centro educativo o social.

En reuniones de damas en alguna ocasión ha surgido la pregunta ¿Quién es esa señora? Por respuesta se obtiene un “no sé”. Cuando un problema surge es ahí cuando la verdad sale a la luz, Son los riesgos a que se están enfrentando hoy en día las sociedades.

El tomarse una fotografía con alguien no significa que sea su “amigo; con más razón si son figuras públicas. Sin embargo hacer negocios con alguien eso ya es diferente.

En unos días se renegociará el TLC ¿Qué se espera para nuestro país? ¿En realidad los mexicanos conoceremos los acuerdos que se tomen? ¿Qué beneficios habrá para México? Confiemos en que nuestro gobierno sepa defendernos de los “golpes bajos” que pretenda lanzar quien se considere el dueño de todo y de todos.

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05 Agosto 2017 04:00:00
¿Hacia dónde vamos?
En plática informal surgieron varios temas. Entre ellos, inevitable, se empezó a hablar de la situación que prevalece en el país. Sabemos que hablar de política y religión es difícil coincidir, sin embargo, no podemos alejarnos del panorama que vive no solo nuestro país, sino el mundo entero.

Y como sucede en todos los grupos de amigos, ya sea de señores o de damas, aunque no se llegue a ningún acuerdo para solucionar problemas, por lo menos sí se participa con opiniones.

No podemos alejarnos de la realidad que se vive en diferentes puntos del planeta.

Vemos a un país hermano como Venezuela, inmerso en la violencia pero a la vez ofreciendo los ciudadanos un ejemplo de unidad y lucha al salir a las calles y enfrentarse a una dictadura que ya nadie desea, no solo en ese hermoso país, sino en cualquier otro.

El poder no debería utilizarse jamás para agredir, humillar, doblegar o someter a un pueblo. Por el contrario, quien esté al frente de un gobierno está obligado de buscar el bienestar para todos los ciudadanos, no asumirse dueño y señor de todo lo que le está siendo dado en custodia.

Imponer una ideología que no todos comparten, es un error en el que caen con frecuencia quienes están convencidos que solo ellos tienen la verdad y la solución a los problemas existentes.

Pretender ignorar a quienes no piensan como ellos y no están de acuerdo con sus acciones.

Seres que se sienten “iluminados” al creer que alguien del más allá les habla ¡Por Dios! Locos de poder, de ambición manejan una situación política con fraudes, con engaños, con atropellos para imponerse.

Al ver lo que sucede en un país hermano, debería invitarnos a reflexionar. ¿Hacia dónde queremos ir? Observar el festejo que realizaron algunos simpatizantes mexicanos de la “Revolución Bolivariana” me pregunto: ¿Eso queremos?

¡Por supuesto que no! Nosotros no necesitamos importar ideologías de ningún lado. Tuvimos ya una revolución que costó muchas vidas, no se requiere iniciar más enfrentamientos tratando de imponer ideas.

El radicalismo no es bueno y eso lo sabemos perfectamente. Si nuestras instituciones, incluyendo las de promover e impartir justicia, se han visto afectadas es porque al convenir a los intereses de unos cuantos, se ha permitido.

Curiosamente todos decimos amar a nuestro México. En los partidos políticos sus integrantes creen tener la solución a los problemas que aquejan al país. Van contra la corrupción y los corruptos. Al menos eso dicen.

La realidad es que critican a otros sin ver sus propios errores.

Para acabar pronto, nadie tiene la varita mágica que ayude a solucionar nuestros problemas, tenemos que trabajar todos unidos para solucionarlos.

Se habla de corrupción como un tema actual: Como la enfermedad que hay que erradicar. Sin embargo, se siguen formando partidos políticos para contender. Lo malo es que no van solos por el voto, sino que tienen que unirse a otros partidos para lograr mantener su registro.

¿En qué ha beneficiado al país tener y sostener tantos partidos? ¿Por qué no eliminan las representaciones plurinuminales?

Cómo no decepcionarnos si vemos más de lo mismo. A la hora de la repartición, ahí están todos. Los Congresos, le cuestan mucho al erario: Dietas, bonos, prestaciones y quién sabe qué más habrá por ahí.

Conocer los casos de corruptelas créame, decepcionan e indignan. Como también preocupa que algunos aplaudan y pretendan copiar a dictadores. Realmente ¿Qué queremos para nuestro México? ¿Hacia dónde va el país?

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29 Julio 2017 04:00:00
Migración, como escape de la pobreza
Nuevamente el trágico destino de migrantes asoma a sus vidas. Huyendo de la pobreza encuentran en el trayecto, dolor, sacrificio, humillación y en algunos casos, enfrentan algo más terrible que todo eso, incluyendo la deportación: La muerte.

Tal ha sido el caso de los infortunados viajeros que fueron subidos a un transporte que los llevaría a Estados Unidos y que se convirtió muy pronto en el tráiler de la muerte.

Las temperaturas elevadas hacen insoportable el calor en la zona norte del país, por lo que hay que procurar hidratarse con frecuencia para evitar los llamados “golpes de calor”.

La publicidad en los Medios, las entrevistas a funcionarios de Salud invitando a la población a no exponerse al sol en determinadas horas se intensifica en esta época de calor. No es posible que individuos que se dedican al tráfico de personas, llamados “polleros” o “pateros” desconozcan las recomendaciones.

Por supuesto que no las desconocen, simplemente las ignoran porque les importa más el dinero que van a recibir que la vida de las personas a las que en un momento determinado, abandonan a su suerte.

Escondidos en el anonimato, formando una gran cadena humana que trafica con personas, humildes; personas que quizás tengan un trabajo pero mal remunerado. Otros, sin un sustento que les permita llevar algo a sus hogares.

Historias de pobreza hay infinidad en nuestro país y en Centroamérica. Nadie concibe que haya riqueza natural y que existan miles de seres que no ganan para cubrir sus necesidades básicas.

Sin embargo, a pesar de la pobreza existente haya quienes disfrutan de enormes fortunas que obviamente no están donde deberían de estar, en el país que gobiernan.

La migración es una consecuencia. Pobreza siempre ha existido y seguirá existiendo seguramente. Es cierto que quien decide ir a buscar nuevos horizontes lo hace con la ilusión de mejorar; no obstante también se está dando que en los sitios donde hay pobreza y marginación, ahí está presente la delincuencia organizada que los atrapa con ofrecimientos muy lejos de cumplirse.

Los sueños de muchos se convierten en verdaderas pesadillas si no alcanzan a realizarlos.

La vida en Estados Unidos no es lo fácil que ellos creen o como se la pintan quienes les ofrecen un futuro como de “telenovela”. Se ganan dólares (es la primera parte de la ilusión o tentación) pero se gastan dólares.

Como si fuera poco, atrás dejan su hogar, familia, la tierra que los vio nacer, en la que crecieron, la que les dio de comer a tantas generaciones y que de repente, por decisiones políticas que nada tienen que ver con el verdadero interés por el bienestar colectivo, esa tierra fue olvidada arrastrando en el olvido a sus habitantes.

Quienes deciden marcharse y emprenden la aventura –porque lo es, una verdadera aventura- no solo dejan atrás lo antes mencionado sino que hay que agregar las deudas, los préstamos que la familia realizó para ayudar al esposo, al hijo. Sacrificios de pobres que viven de ilusiones, de deseos fervientes porque “allá al otro lado, se vive mejor”.

Nadie les habla de la realidad que hay que enfrentar desde que salen del hogar.

Se oculta el cómo habrán de transportarlos, que no es precisamente con la condición de seres humanos.

Les espera la crueldad y la indiferencia de individuos que se dedican al tráfico de seres humanos. A verdaderas mafias que han extendido sus dominios en negocios perversos que les reditúan grandes ganancias. Lo peor, en muchas ocasiones, con la complicidad de autoridades.

Qué desesperación y angustia debieron pasar los migrantes que fueron introducidos en el tráiler de Pyle Transportation Inc., de Iowa. Qué inhumanos quienes fueron capaces de abandonarlos conociendo la suerte que correrían.

Ojalá y esto sirva para que cada gobierno tome conciencia de que la migración se ha convertido ya en un problema social, por lo que deben crear las condiciones de empleo en su ciudad o país para evitar el éxodo. Evitar, ante todo, que más personas sigan exponiendo su vida para ir tras un sueño que la mayoría de las ocasiones se convierte en una terrible pesadilla.

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22 Julio 2017 04:00:00
Con licencia para robar
Cuando es detenido un delincuente del nivel que sea y sonríe, podríamos preguntarnos ¿De qué se ríe? La respuesta surge inmediata: Se ríe de la “justicia” que sabe no lo va a alcanzar.

Nos referimos a quien ha cometido algún delito y que está consciente que con la rapidez que es detenido, va a salir. El delincuente sabe que las leyes lo favorecen: Que solo unas horas deberá esperar para recuperar su libertad.

Nadie se explica cómo un individuo que arrastra una larga cadena de fechorías, ande libre por las calles siguiendo su carrera delictiva. Individuos que roban tienen en negro historial más de veinte delitos y sigan cometiendo todo tipo de ilícitos.

¿Para qué los detiene la autoridad? ¿Con qué elementos se le va a juzgar? Ahora resulta que ciertos delitos no son de importancia, no se consideran graves por eso salen.

La sociedad se siente agraviada; los ciudadanos nos sentimos defraudados por las autoridades, que protegen más a los delincuentes que a las víctimas del delito.

Y si nos sentimos molestos por la indiferencia de autoridades que no actúan para favorecer al ciudadano que ha padecido algún robo o agresión ¿cómo consideran los funcionarios que debemos estar ante el robo descarado y cínico con que actúan algunos gobernantes?

¿De qué se ríe Duarte? Preguntaba un reportero cuando el ex gobernador de VAeracruz era trasladado a México?

Sonriente y seguro abordó el avión que lo trajo de regreso a México. Duarte en esos momentos lanzaba una sonrisa burlona a todos los mexicanos que aún creemos en el castigo a los culpables; en que nadie, pero nadie debe estar fuera de la ley. Ciudadanos que aún confiamos que la impunidad no cobijará a quienes han defraudado la confianza de un pueblo y cometen delitos graves como la traición.

Desafortunadamente aunque se afirme que “se hará justicia”, sabemos que todo tiene un precio y que los ladronzuelos, cínicos que han gobernado, tienen para pagar un ejército de abogados, que los defenderán de un pueblo que clama justicia.

Los jueces van desechando acusaciones en contra de esos individuos, porque supuestamente carecen de sustento. ¿Acaso son tan torpes en la PGR que no pueden hacer algo bien hecho? Hacen pensar que tienen órdenes de no dañar al inculpado.

Si recordamos, Veracruz no tenía ni para pagar los sueldos de la nómina. ¿Dónde está ese dinero? Hay un reclamo de muchos millones por parte de la Secretaría de Salud; faltante que no ha sido aclarado.

Y si hacemos memoria, no podemos olvidar aquel episodio de los niños con cáncer a quienes aparentemente se les sustituyó el medicamento que se requería.

¿Cómo se debería considerar el atentar contra la salud? ¿Cómo justificar una acción, ruin y cobarde?

Simplemente como un crimen.

Lamentablemente eso no les importa a los abogados, ni a los jueces ni a las autoridades. A ver, “pruebas de que este pobre hombre robó el dinero del pueblo”, casi nos gritan los defensores. Se le acusa de comprar propiedades,
joyas y más.

¡No se hagan bolas,
señores!

Sabemos que su trabajo es precisamente defender a su cliente. Sin embargo todos sabemos que defienden, lo indefendible.

Coahuila es otro ejemplo de saqueo de las arcas. Y de la burla a un pueblo que paga una deuda que no tiene fin, misma que habrá de heredar a las siguientes
generaciones.

No es difícil, seguir la huella de lo robado. Prestanombres, esposa y familia que derrochan. Residencias y negocios adquiridos en el extranjero y reclaman como propios. ¿Cómo y con qué adquirieron todo? ¿Por qué las autoridades nunca han reclamado nada? Hacen pensar en una gran red de
complicidades. No hay más.

¿De qué nos sirve que unos sean juzgados en Estados Unidos y a otros los traigan a México? El dinero difícilmente se va a recuperar. A ellos, a los ladrones y sinvergüenzas, los protege un sistema corrupto

Por eso se ríen, del pueblo, de las leyes elaboradas para la protección de delincuentes. Mientras los ciudadanos nos empeñamos en creer en la justicia, quienes son los encargados de aplicarla les otorgan a quienes cometen traición, una licencia para robar que lleva el nombre de IMPUNIDAD

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15 Julio 2017 04:00:00
Obra pública
Hoy en día cae un aguacero y las calles se convierten en un campo de batalla. Baches por dondequiera. Casi se culpa a Tláloc por enviarnos tanta agua a nuestras ciudades. Hay carreteras que son un peligro transitarlas, no hay el espacio de protección que permita estacionarse en una emergencia; y si lo hay o está lleno de maleza y basura o bien no está al nivel de la carretera por lo que se corre el riesgo de perder el control del carro.

Ante un lamentable accidente, cuando este llega a ocurrir lo primero que se hace es buscar responsables. Se busca al que aparentemente dejó de hacer tal o cual cosa, el que no dijo, el que no se dio cuenta, el que construyó, en fin, es una cadena de supuestos que no termina.

Como si fuera una regla, la administración que llega quiere dejar a su ciudad, a su estado, con obras que muchas veces resultan de relumbrón; es decir, brillan el día de la inauguración para la foto y después se apaga porque no hay con que sostenerlas o darles mantenimiento.

Si no fuera así, no habría hospitales inaugurados sin dar servicio; hemos visto la denuncia en medios y en diferentes ciudades sin que haya respuesta que satisfaga a los ciudadanos. ¿Cuántos recursos se emplean en esa clase de obras? Millones. La vanidad, la torpeza que conlleva la corrupción, esa queda sin castigo.

En cambio, dejan de hacerse obras necesarias que gobernantes o funcionarios le “sacan la vuelta” porque simplemente “no se ven”. Una de esas obras es la obra hidráulica. El drenaje que está ahí en cada ciudad. Al que nadie parece hacerle caso porque no se ve. Sin embargo es una obra muy necesaria.

Hay ciudades donde las administraciones se dedicaban a emplear los recursos para recarpetear las calles, a tapar los baches que dejaban las lluvias. No se imaginaban siquiera lo que había en el subsuelo que en muchos casos era o es….. nada, porque el drenaje que introdujeron cincuenta, setenta o los años que sean, se ha convertido en nada. Los materiales como el barro por ejemplo, ya no existen, el tiempo que no perdona nada, lo desapareció. Sólo dejó la huella del olvido de tantos años y el riesgo para los ciudadanos por el reblandecimiento de la tierra, el asentamiento de propiedades y más.

Cualquier obra que se planee realizar resulta costosa. Pero hay de obras a obras. Obras necesarias que ameritan pronta atención y otras que pueden esperar.

Las necesarias por supuesto son de beneficio colectivo; ante todo si se toma en consideración que el crecimiento de las ciudades en no pocos casos ha sido desordenado. No es nada más construir viviendas sino proveerlas de servicios.

Hay que tener en cuenta que debido al incremento de la población puede ser insuficiente el abastecimiento de los servicios en los hogares.

¿Cuánto dura o puede durar el material que se utiliza en líneas de drenaje? La verdad, lo ignoro. Podrán decir un determinado número de años pero considero que habría que tomarlo con reservas. Y si partimos de que nada es para siempre, lo ideal sería hacer las obras –todas- con material de calidad, sin escatimar costos ya que en toda obra hay riesgos.

¿Cuánto se gasta en campañas políticas? ¿Cuántos nos cuesta tener a tantos legisladores en los Congresos? ¿Cuánto se eroga en pensiones de ex presidentes, funcionarios y agregados? ¿Cuánto nos han robado quienes cínicos y descarados han hipotecado a su Estado y se ríen del pueblo?

Las ciudades deberían de prepararse con buena obra pública; el drenaje en muchas ciudades no aguanta más. Ya no son sólo los encharcamientos sino verdaderos ríos que se forman tras un chubasco. Lluvias “atípicas” se dice pero…. ¿Será?

De sobra sabemos que a la hora de inaugurar obras hasta sobran personas para la foto. No así en momentos difíciles donde hay que asumir responsabilidades.

Lo sucedido en el Paso Exprés de Cuernavaca, es sólo un doloroso llamado de atención para los gobiernos de diferentes niveles. Una obra aparentemente bien hecha y recién inaugurada, puso en evidencia la debilidad humana al colapsarse una parte.

Hoy surgen las averiguaciones para deslindar responsabilidades. Buscan echar culpas. Yo me pregunto…. ¿Dónde estaban esas autoridades, legisladores, funcionarios y demás a la hora de aprobar obras y presupuestos?
No se por qué recordé la tragedia del Titanic. El hombre que se ufanaba de que ni Dios sería capaz de hundir el lujoso barco. Muy pronto la naturaleza le demostró que hay una fuerza más grande que la soberbia de algunas personas. Y como humanos, cometemos errores.

Considero que debemos dar prioridad a obras que requieran la pronta atención, como medida preventiva. No andar haciendo recomendaciones cuando surgieron las tragedias.
Esperemos que no se empiece a politizar el grave problema del Paso express de Cuernavaca. Sería lamentable y vergonzoso pretender lucrar con el dolor y la tragedia de una familia y la de un pueblo.

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08 Julio 2017 04:00:00
Redes sociales
La llegada de nuevas herramientas que nos permiten comunicarnos hoy en día, nos coloca en un plano que se considera de gran avance en cuanto a tecnología se refiere.

Y hay mucha razón en ello si tomamos en consideración que hemos avanzado con gran rapidez, tanto que en broma o en serio se dice que las nuevas generaciones nacen con un chip
integrado.

Y es que cuando un adulto apenas está aprendiendo a manejar un programa, aparece otro más sofisticado y así nos vamos; aunque los jóvenes y qué decir de los niños, mueven, hacen y deshacen jugando….en principio, porque la diversión puede llegar a convertirse en algo peligroso.

Las mentes privilegiadas que crearon un nuevo concepto de comunicación, lo hicieron pensando –sin duda- en un beneficio colectivo; no considero que lo hayan hecho para perjudicarnos unos a otros.

Actualmente con una celeridad impresionante nos llega la información procedente de cualquier parte del planeta en el momento preciso en que suceden los acontecimientos.

Eso resulta algo verdaderamente extraordinario; disfrutamos –cada quien en sus gustos y preferencias- a través de las redes, todo aquello que nos interesa. Realmente es algo maravilloso ver a los nietos y escucharlos cuando se hace un enlace. Disfrutamos sus vacaciones, sus experiencias en los lugares que visitan.

El saludo cariñoso, los besos que nos envían y que atrapamos para guardarlos en un lugarcito especial de nuestro
corazón.

Hoy, no importa mucho la distancia si existe la facilidad de estar comunicados.

Sin embargo, el criterio con que manejemos cualquier situación hará la diferencia. La responsabilidad que se imprima en nuestras acciones será el resultado bueno o malo.

Aplaudimos la llegada de una nueva forma de comunicación. Eso no quiere decir de ninguna manera que todo sea perfecto.

Lamentablemente se está viendo que no todo lo que nos llega a través de la red es información veraz, que existen personas que están aprovechando la buena fe, la necesidad o diversas situaciones para cometer acciones donde la ética y la moral desaparecen.

En la red podemos encontrar la publicidad de firmas reconocidas, ya sea de laboratorios con productos de belleza de calidad pero también tenemos productos marca “patito” que prometen cambios que nunca llegarán. Aún así, habrá quien se arriesgue a probar las fórmulas “mágicas” en el desesperado intento, especialmente algunas mujeres, por conservar la juventud que prometen quienes manejan su publicidad sin el menor escrúpulo ni respeto alguno.

La oferta no queda únicamente en cremas faciales que harán el milagro a quien la adquiera, de conservar la belleza eternamente, no, sino que está yendo más allá.

Mujeres, en busca de tener una figura esbelta, se arriesgan con productos que alguien les recomienda porque lo vieron en la red o porque a ellas, la publicidad engañosa las
“atrapó”.

El resultado no siempre es el deseado, como el caso muy comentado en los medios, de una mujer joven que murió a causa del producto que compró al parecer sin control médico. ¿Cuántos casos como ese habrá y aún no nos hemos dado cuenta?
Los riesgos por supuesto existen en las redes sociales y no está únicamente en lo que se encuentra de dudosa procedencia, sino también en lo que está afectando a niños y jóvenes de cualquier parte del planeta.

A través de juegos, niños y jóvenes se enfrascan en una aventura digital con imágenes perversas que los introducen en situaciones complicadas y de gran riesgo. Los retos son cada vez más grandes y peligrosos. ¿Por qué ha aumentado el suicidio en jovencitos? ¿Quién supervisa a ese sector de la sociedad? ¿A dónde los está conduciendo la falta de atención? Ante todo ¿A quién responsabilizar? Si ni siquiera se están tomando en consideración las señales de alerta que se emiten en casa con el comportamiento de los hijos.

Lo importante de los avances tecnológicos es aprender a utilizarlos con responsabilidad. Nada es totalmente malo si empleamos el aprendizaje o los conocimientos para el fin deseado. Entendamos que la maldad existe y las personas malvadas también: aprendamos a distinguir entre el bien y el mal analizando lo que en la red se nos ofrece.

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01 Julio 2017 04:00:00
Robotizados
Dentro de unos años, al ritmo acelerado que va marchando la tecnología, el mundo estará manejado por Robots. Y no se trata de alguna película ficción de reciente creación sino lo que en supuestamente nos espera en la realidad.

No lo digo yo, lo mencionan ya insistentemente los llamados “expertos”. Se trabaja en el proyecto para buscar que las máquinas vayan sustituyendo a las personas. Obviamente que el número de empleados habrá de disminuir pero eso no quiere decir que todos los trabajadores habrán de ser sustituidos.

Al menos eso creo y confío en ello, por aquello de quién manejará las máquinas.

Se han construido muñecos con material de aluminio, o sea, robots para auxiliar en las tareas domésticas en los hogares. Se escucha bien si tomamos en consideración que cada vez es más difícil conseguir personal de confianza para trabajar en los hogares. Sin embargo, no estoy segura de querer tener una hojalata con delantal en casa.

Hemos visto películas que gustan a los niños donde se recrean infinidad de acontecimientos que los lleva a volar la imaginación. La ficción eso es: imaginar y disfrutar. Sucede con cualquier lectura o exposición.

No podemos negar que la etapa más hermosa del ser humano es precisamente la niñez, donde cualquiera de nosotros alguna vez nos convertimos en nuestro personaje favorito. Las niñas, en alguna princesa del cuento que más nos gustaba; los niños, adoptaban la figura de su héroe predilecto.

Por eso, a pesar de los años transcurridos, los cuentos de hadas se llevan a la pantalla o al teatro. Se reviven las historias, ya sea en caricaturas donde participan actores que prestan su voz o bien películas donde artistas dan vida a determinado personaje.

Al escuchar hablar de la posibilidad de tener “robots” en empresas, hogares y por doquier no dejo de sentir cierta preocupación.

Y la inquietud no viene precisamente del futuro “robotizado” sino del presente falto de sensibilidad, del cambio de actitudes en el ser humano, en la inclinación enfermiza a las redes sociales que se traduce en adicción; en la violencia extrema que se está viviendo; en tantas situaciones negativas que nos afectan a todos.

De alguna manera la tecnología nos ha ido “robotizando”, “sin querer, queriendo” como diría aquel personaje de la televisión, El Chavo del Ocho”.

Las empresas se fueron modernizando al grado de que si usted marca un número le va a contestar un disco ¡HORROR! “si sabe el número de extensión, márquelo ahora…….” Y ya sabe usted lo demás; que si la línea está ocupada, que vuelva a marcar, si en ese momento lo atiende una persona (sobre todo, en una sucursal bancaria) difícilmente la volverá a contactar, será otra quien lo atienda por supuesto después de repetir su solicitud.

Y no se le ocurra ir a solicitar información personalmente a su sucursal, acerca de sus estados de cuenta, porque casi casi le dicen que es usted una persona retrógrada que para eso está el internet, que todo está digitalizado. Si se insiste en la solicitud porque ya el cliente agotó los recursos de investigación, a veces no se recibe el trato que se espera; es decir, un buen trato. Los empleados no se ponen a pensar que no todos los clientes tienen acceso a una computadora. Que hay personas muy mayores que tienen el orgullo de valerse por sí mismas pero por desconocimiento o desconfianza prefieren realizar ciertos movimientos personalmente antes de acudir a la tecnología.

Lo menos que se espera al acudir a cualquier empresa o dependencia, es ser atendido con amabilidad, como antes ocurría. Hoy parecería que la tecnología ha modificado el comportamiento humano.

Realmente los empleados ¿se encuentran robotizados o están perdiendo sensibilidad? O tal vez las dos cosas. No pocos están haciendo un trabajo en automático, como si estuvieran programados como robotitos. ¡Qué triste! Y preocupante además.

Lo más lamentable de todo es que no nos damos cuenta que nos estamos alejando de la convivencia, de la interacción en las relaciones humanas. Como si nadie se preocupara por los demás, como si a empleados a quienes se les paga por atender al público, solo estuvieran preparados para el manejo de las nuevas tecnologías.

¿No saben o no quieren brindar ya la atención al público? No se han dado cuenta seguramente, que eso va también en su propio perjuicio. ¿Qué ocurrirá si un día no muy lejano esos empleados son sustituidos por máquinas? Lo peor que pudiera ocurrir es que ni siquiera serían llamados a programar, menos aún a manejar un aparato, cualquiera que éste sea. Como si el mundo y en especial nuestro país, necesitara incrementar el número de desempleados.

Las máquinas, nunca van a poder sustituir a las personas; podrán estar programadas para realizar tareas específicas, pero los sentimientos, las actitudes, la forma de interactuar con otros seres, eso no será posible de alcanzar.

¿Debemos aprender a utilizar las nuevas tecnologías? Definitivamente sí. Pero también se requiere de personas comprensivas, dispuestas a ayudar a quienes por alguna circunstancia se van quedando atrás, porque de lo contrario tendremos un mundo muy digitalizado y avanzado, con seres insensibles y genios con cerebro…..pero sin corazón.

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24 Junio 2017 04:00:00
Actores políticos
Todos, de una forma u otra somos actores políticos. No se requiere militar en algún partido político o andar en la “grilla” para participar en actividades, propuestas, proyectos que beneficien a nuestra comunidad y ¿por qué no decirlo? también a nuestro país.

Alguien podría considerar que para eso elegimos gobernantes y representantes, para que cumplan con sus promesas de campaña que en su mayoría van dirigidas a realizar obras.

Así debería ser; pero también está en cada ciudadano observar que todo se cumpla y ¿por qué no? hacerle ver a las autoridades lo que no está correcto. No hay que olvidar que vivimos en comunidad y que todos tenemos el deber de cuidar nuestra ciudad, nuestro país.

Los tiempos de los aplausos, de los acarreos en camiones para transportar a trabajadores pertenecientes a algún sindicato afortunadamente van quedando atrás. La movilización de masas era la participación de los líderes que resultaban los grandes, por no decir únicos beneficiados.

Quienes han ido a parar a la cárcel en realidad es porque cayeron de la gracia del gobernante en turno, no solo por sinvergüenzas, corruptos y traidores. De lo contrario habría más de ellos purgando condenas, eso nos queda muy claro.

¿Cuándo los líderes al ocupar una Diputación o Senaduría se preocuparon por sus agremiados? Muy pocos lo hicieron para callar las inconformidades. Los otros, pseudo líderes solo buscaron su propio beneficio. Así repetían en los cargos para satisfacer su ambición……que dicho sea de paso nunca ha quedado satisfecha. ¿Han sido castigados? ¡Claro que no!

Mientras unos obtienen pensiones elevadas además de la fortuna que acumulan por los grandes negocios que realizan, el trabajador tiene que conformarse con un salario que no alcanza a cubrir sus necesidades elementales. Lo peor viene a la hora de jubilarse. Esas pensiones miserables como compensación a sus años de servicio resultan un insulto para quienes entregaron su vida a una institución, al país.

La justicia social no ha llegado aún. Es verdaderamente insultante que mientras unos se despachan con la cuchara grande, otros, que sí realizan su trabajo con honestidad, poniendo su esfuerzo y lo que hacen, no sean reconocidos al menos, otorgándoles un retiro digno que les permita sufragar sus gastos.

¿Los legisladores, cumplen su función? Es pregunta y me gustaría encontrar respuestas congruentes con la realidad.

Dicen que lo que se ve no se discute y realmente el panorama nacional no está para hacer alarde de nada.

Hospitales careciendo de servicios, de personal, de medicamentos. ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué el rezago? No les da vergüenza a los señores legisladores otorgarse seguros médicos privados, cuando bien pueden asistir a un ISSSTE o un IMSS. ¿Por qué para unos hay de más y para otros no hay nada?

No solo hay deficiencias en los servicios de salud, no. Observar el incremento de la violencia relacionada con el crimen organizado, robos, secuestros, bandas que se dedican a hacer daño a los ciudadanos sin que haya un castigo ejemplar, nos lleva a reflexionar en que no existe un buen sistema de justicia que nos permita tener la certeza de que quien comete una fechoría, estará tras las rejas.

Indignante que las víctimas del delito sufran no solo por la acción en su contra sino por la pésima decisión de jueces que permiten que criminales anden sueltos. La aplicación de la justicia está dejando a los ciudadanos a expensas de verdaderos criminales protegidos por autoridades, además por jueces insensibles que no se ponen a pensar en el daño que ocasionan a la sociedad, con su decisión. Un delincuente que es liberado –ya se ha visto- vuelve a las calles a delinquir y a las víctimas las pone en situación de riesgo ante el temor de la venganza, que lamentablemente llega.

Como si fueran pocos los problemas que tenemos, se suman los procesos electorales, que en vez de dar certeza, confunden. Ya lo he dicho y todos lo sabemos, cada proceso nos cuesta muchísimo dinero a los mexicanos, como si el país estuviera para derrochar recursos.

Por eso me pregunto ¿los legisladores cumplen con su función? Se tiene que ver por el bienestar de nuestro país, por su estabilidad. Es importante que los ciudadanos conozcamos los antecedentes de los candidatos y qué ha hecho por su comunidad.

Los ciudadanos necesitamos participar más, analizar más lo que está sucediendo. Los supuestos representantes del pueblo ya nos han demostrado que solo buscan un cargo para su beneficio y poder promoverse para el siguiente. Es decepcionante, pero cierto.

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17 Junio 2017 04:00:00
El daño está hecho
Las elecciones celebradas recientemente han dejado una experiencia nada agradable por cierto. La inconformidad por los resultados se ha manifestado desde que se dieran a conocer las cifras que favorecían al PRI, como si la consigna fuera solamente restarle al tricolor la credibilidad que aún le queda.

Cada partido político eligió a quien habría de representarlo en la contienda electoral. Se supone que quien aspire a un cargo de elección popular debe ser alguien con antecedentes de trabajo; un ciudadano responsable, respetable, algo que lamentablemente no están ofreciendo los partidos políticos.

Al imponer a personas cuyos antecedentes provocan dudas, van a tratar de asegurar el triunfo por la vía que sea.

Se cuestiona siempre el derroche de un solo grupo político. Sin embargo, todos lo hacen ¿O no? Lo más triste es que esas prácticas deshonestas y mezquinas van en contra de las instituciones y de los ciudadanos.

A las instituciones les va restando credibilidad, confianza, algo tan necesitado en estos momentos de incertidumbre. Apenas empieza la contienda y ya se está cuestionando la actuación de los encargados del desarrollo del proceso electoral. Autoridades que NO deben estar sometidas a la voluntad ni de un gobernante –del nivel que sea- menos aún a la de determinado grupo político.

Inconformidades las hay y las habrá, sobre todo a la hora de que se elige al candidato. Resulta toda una faramalla la asamblea a la que son convocados los delegados. No hay más que ir a dar su voto por el que el “gran jefe” ha dado el Visto Bueno, así de sencillo.

Claro que se hace todo un espectáculo para hacer creer que todo es de común acuerdo; que todos los militantes –del partido que sea- eligen “democráticamente” a sus candidatos.

Esto no se puede ocultar, se ha observado que cuando no existe la apertura dentro de los partidos políticos para permitir que haya más contendientes en la interna y de manera “unánime” se van por el “dedazo”, se provoca una división que termina en
deserción.

Aunque una cosa es la deserción por inconformidad para hacer valer sus derechos de contender y otra la traición.

Esta se da cuando por “debajo del agua” un individuo que se ha beneficiado con diversos cargos, ofrece sus servicios en otro bando, radicalmente opuesto a los principios que rigen al partido que lo cobijó.

Alguien que traiciona de esa manera a su grupo ¿Puede ser confiable? ¡Por supuesto que no! Podrá aspirar a un cargo de elección popular, podrá ocupar un cargo en una administración, pero no podrá borrar nunca la traición cometida. Una traición que habrá de repetir tan pronto se le niegue lo que pide, así de sencillo. El mezquino, deshonesto, falto de valores, actuará siempre buscando su propio beneficio no el de los demás.

Las instituciones no traicionan, son los individuos con su ambición los que abusan del poder y las denigran.

En todo este proceso ¿Dónde quedamos los ciudadanos? Después de una decepción por el comportamiento poco ético de todos los actores políticos ¿Qué podemos esperar de ellos? Los hemos visto cómo son realmente, aunque se esfuercen en negar lo que no puede ocultarse.

Se culpan unos a otros, pero la lección que nos queda es que con tal de alcanzar o mantener el poder todos se parecen. Quizás unos más que otros. Promesas en campaña, que muy difícilmente habrán de cumplir. ¿Cómo serán como gobernantes? Habrá que conocer su historial como personas; qué clase de valores ha puesto en práctica durante su vida, por ejemplo. Recuerde que nadie puede dar lo que no tiene.

Se debe ir pensando en una reestructuración de las leyes electorales. Ya no permitir la proliferación de tantos partiditos inventados sin ideales, que muestran solo la ambición desmedida de individuos que constituyen una vergüenza.

El daño está hecho; no es tiempo de divisiones sino de buscar reparar el daño causado.

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10 Junio 2017 04:00:00
La democracia nos cuesta mucho
Lo sucedido en las recientes elecciones celebradas el pasado 4 de junio en el Estado de México, Nayarit, Veracruz y Coahuila, nos han dejado un amargo sabor de boca. Y eso que es una probadita de lo que nos espera para el 2018. Un aviso de lo que podría darse en las elecciones federales.

Lo triste y lamentable de todo lo sucedido donde las descalificaciones han estado muy subidas de tono, es el mensaje que están ofreciendo a los electores.

El Instituto Federal Electoral, se creó por la desconfianza que se fue generando entre los ciudadanos que consideraban que su voto no era respetado; creían que, al no salir ganador el candidato por quien habían votado, se había cometido fraude.

Siempre se habló de urnas “embarazadas”: muertos que salían a votar, compra de votos….. en fin. Una y mil cosas.

Había que dar certeza a las elecciones, a los resultados y llegó el IFE con el Mtro. José Woldenberg como titular quien hizo un excelente trabajo mientras estuvo al frente de la institución. Obviamente en elecciones federales.

Las elecciones locales donde se elige gobernador, el Congreso del Estado y Presidencias Municipales, han sido siempre cuestionadas porque se ha tenido la sospecha de que no han sido muy transparentes que digamos.

Poca asistencia en las casillas el día de la jornada electoral, muy diferente a las elecciones federales donde los ciudadanos sí salían a ejercer su derecho al voto, aunque no todos los electores cumplían con su deber porque la apatía le ganaba a algunos.

En estas recientes elecciones en Coahuila, una buena parte del electorado salió a votar. Por compromiso, por convicción o por decisión propia. Los ciudadanos salieron a cumplir con su deber y eso es lo importante.

Cada quien votó por quien quiso. Y si el voto no le favoreció al partido o persona que eligió eso es diferente. En una contienda se gana o se pierde y un voto hace la diferencia.

Eso lo sabemos y no lo ignoran en los partidos políticos ni tampoco los candidatos.

También saben que nadie debe proclamarse triunfador hasta que la autoridad electoral lo manifieste. Desafortunadamente no lo hacen; es el llamado “madruguete” que sigue existiendo para descontrolar a los ciudadanos y crear conflictos al adjudicarse un triunfo que no está muy bien definido.

El conflicto en Coahuila y podría decirse también en el Estado de México, es el resultado de una votación cerrada. Pedir se hagan nuevas elecciones ¿a quién beneficiaría? Yo creo a nadie porque siempre quedará el desprestigio pero sobre todo, la duda –que es la que mata, la que aniquila-.

Hay quienes alegan “compra de votos”. No hay tal; lo que hay es algo más vergonzoso: es la compra de conciencias. Debería de darles vergüenza a los actores políticos que se postulan simulando ser lo que no son: Honestos.

Porque andar ofreciendo dádivas al pueblo, lucrando con la necesidad y la ignorancia de los pobres, es verdaderamente insultante. Critican a un partido opositor y hacen lo mismo o peor aún, se disfrazan de ovejas.

¿Podemos creer en las encuestas? Tal vez algunas sean confiables, aunque se ha dado el caso en que han fallado.

Por ejemplo, en Coahuila una encuesta le daba la preferencia al candidato de Acción Nacional, otra, al del PRI y otra más al candidato independiente. ¿Tres ganadores para gobernar el estado?

Nos damos cuenta que nada es seguro hasta que el ciudadano deposite su voto y por supuesto se cuente al igual que todos los demás sufragios. Ni siquiera las encuestas de salida son confiables. El elector puede decir que votó por un candidato y en realidad fue por otro.

El voto es libre y secreto ¿entonces? ¿por qué se tiene que responder a cuestionamientos pagados con dinero de los propios ciudadanos?

Realizar elecciones en México cuesta mucho, muchísimo dinero. Tan solo el aparato electoral creado para dar confianza y credibilidad a los procesos electorales, o sea el INE (antes IFE) se lleva muchos millones. Y en ese reparto entran por supuesto, los partidos políticos.

¿Por qué cree usted que se van creando en cada elección partiditos que no representan nada ni a nadie?

Sin ideología, sin conocimiento de la problemática local o nacional; algunos con resentimientos. Coaliciones que se dan como el agua y el aceite. Se odian cuando va cada quien por su cuenta y se aman cuando van juntos en coalición. A eso le llaman “democracia”…..muy costosa, por cierto.

Ver para creer.

Lo que sí está claro, es que el país no está para derrochar recursos en campañas y en partiditos inventados, sino para que se actúe con responsabilidad. Los procesos electorales no son para crear confusiones sino para ofrecer certeza, legalidad, transparencia en una elección. Y que sea el ciudadano el que elija a sus gobernantes. Por lo tanto este proceso aún no concluye; tendremos que esperar un poco más. Aunque he de decir, que el daño ya está hecho. Triste y lamentable pero así es.

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03 Junio 2017 04:00:00
Derecho y compromiso
Concluyeron ya las campañas políticas en los estados y municipios donde habrán de desarrollarse elecciones. Campañas en las que hubo, como siempre, de todo, empezando por las descalificaciones.
Se sacaron sus “trapitos” al sol unos a otros, como si con eso fuera suficiente para obtener el triunfo.

De lo que vamos a descansar los ciudadanos –afortunadamente- es de la publicidad de los partidos políticos participantes; que dicho sea de paso, son demasiados y que nos ha quedado claro que en realidad no justifican su permanencia en el ambiente político.

Al menos en Coahuila, se extralimitaron. A alguien se le ocurrió realizar llamadas en la madrugada para solicitar el voto. Era la voz de un candidato, el cual negó que se hubieran realizado esas llamadas tan inoportunas a los ciudadanos, en un horario donde lo único que se desea es descansar.

Las descalificaciones han estado al rojo vivo y la sensibilidad a flor de piel entre los contendientes. Aunque también hay que decirlo, el malestar existe entre los ciudadanos.

Y el malestar está más que justificado porque el dinero que se gasta en campañas políticas salen de las arcas del gobierno, es decir del mismo pueblo. Por lo tanto las campañas son consideradas un verdadero derroche.

Si analizamos con objetividad nos daremos cuenta que nadie tiene una varita mágica como tampoco algún candidato es un santo como para hacer milagros. Eso ya lo sabemos y estamos conscientes de ello.

Por eso es importante conocer las propuestas de cada uno, pero ante todo, ver qué clase de candidato es; cómo es como persona, su comportamiento como ciudadano. El hecho de andar regalando cosas en campaña no los hace buenos, eso podría llamarse, oportunismo.

Hay que ir a votar…..SI. Hay que dejar atrás la apatía, el conformismo, el revanchismo para buscar la mejor opción y darle nuestra confianza.

Lo peligroso en una contienda, al menos lo que he observado, que no pocas personas creen que el no votar es la solución. Su descontento lo pretenden manifestar con el rechazo.

Creo que esa opción –la de no votar- ni siquiera debería ser considerada por nadie porque se está haciendo mucho daño al país con la no participación. Eso demuestra falta de interés en el lugar donde vivimos, no solo falta de educación política.

Opciones hay para elegir; sencillamente hay que analizarlas.

Las promesas de campaña quedan atrás para el domingo 4 de junio ir a votar por el candidato que cada quien elija. No debe haber imposiciones. El voto es LIBRE Y SECRETO, ningún dirigente, candidato, líder o quien sea, debe inducir el voto del ciudadano. Nadie debe dejarse presionar, menos aún, ser manipulado.

Lo importante es ir convencidos y votar por quien cada uno de nosotros considere la mejor opción. Hay cosas que se deben valorar y tener en cuenta al tomar tan importante decisión a la hora de emitir el voto. La experiencia, los conocimientos, su participación en la comunidad, su honestidad, por ejemplo.

Hay que tener muy presente que el voto ciudadano no solo es un derecho sino también es un compromiso.

Quien tiene conciencia de lo que realmente significa su voto, no anda con cuentos. No espera recibir nada a cambio; simplemente está convencido de que ir a votar es cumplir con un deber y que nadie debe coartar un derecho por el que se ha luchado.

El buen ciudadano está consciente de que debe participar en política; y esa participación significa que debe salir a votar el día de la elección. Que debe ejercer ese derecho constitucional y que debe hacerlo con responsabilidad.

Solo debe razonar su voto y decidir a quién le va a otorgar su confianza. Si el ciudadano no dice por quién votó nadie tiene por qué saberlo. Recuerde que el voto es libre y secreto.

Las encuestas son una cosa, la realidad es otra. Cada candidato o grupo político podrá pagar encuestadores. Sin embargo, el ciudadano es quien tiene la última palabra, nadie más.

Seamos ciudadanos responsables, vayamos a votar este 4 de junio. El verdadero cambio lo impulsaremos nosotros, los ciudadanos.

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20 Mayo 2017 04:00:00
Respeto, unión y solidaridad
Qué triste y lamentable resulta ver a un país como el nuestro, inmerso en la violencia. ¿Cuándo se perdió el rumbo? ¿Cuándo dejó de protegerse el territorio para dar paso a la criminalidad?

Imposible precisar día y hora; sin embargo de lo que sí estamos seguros es que si la inseguridad fue en aumento hasta convertirse en verdadera amenaza, es porque hubo contemplación, protección, aceptación de alguna manera, de todos nosotros.

Ciudades antes tranquilas fueron modificando su rutina. ¿Quién no añorar épocas pasadas? Y no porque se piense de manera retrógrada, no. Lo que se extraña es la tranquilidad que prevalecía en nuestras ciudades.

Esa tranquilidad se daba porque había respeto, de eso no me queda la menor duda. Un valor fundamental en las relaciones humanas.

Hace unos años, una nota periodística llamó poderosamente mi atención. Adolescentes, casi niños, llegaban a un poblado –creo era de Michoacán- manejando camionetas último modelo y a gran velocidad. Se dirigían a la plaza principal y armaban tal revuelo que los negocios establecidos optaban por cerrar.

No era solo la payasada de un junior manejando la camioneta de papi, no; eran jovenzuelos armados con las llamadas “cuernos de chivo”. Protegidos obviamente por los padres.

¿Quién hizo algo para frenar lo que se veía venir? Muy poco o nada. El miedo se fue apoderando de todos y la criminalidad vio la oportunidad para crecer.

¡Vaya que si creció! Y de qué manera. Aquellos “niños” que sin duda desperdiciaron la etapa más hermosa del ser humano, porque no tuvieron un buen ejemplo a seguir ni alguien que los educara con valores, crecieron seguramente en la abundancia pero dañando a los demás y a ellos mismos.

Sembraron el terror porque vieron la posibilidad de imponerse. Se fueron por la vía fácil, la del llamado del dinero y las comodidades a costa de lo que fuera.

La falta de valores en la formación de muchos niños, que claman por sus derechos pero ignoran las reglas elementales de convivencia, ha traído como consecuencia, un caos en la sociedad.

Se tiene conocimiento que menores de edad sirven a bandas criminales ¿Quién ha hecho algo para evitarlo? ¿Qué autoridad, gobierno o defensores de los derechos de los niños, ha actuado? Mucha teoría, muchos discursos, poca acción.

De haberlo hecho, de haberse preocupado en sus inicios, casi es seguro que esos niños hubieran crecido de otra manera. Esos menores, se han convertido a muy temprana edad en un peligro para la sociedad.

Son capaces de manejar armas porque han sido entrenados desde muy temprana edad; sirven de vigilantes; van en contra de nuestras instituciones. Perdieron el temor al castigo y son ellos los que imponen su ley.

No se diga que no es cierto. Recién, con la muerte de periodistas que realizaban un trabajo de investigación, ha salido a la luz nuevamente la participación de jovencitos “trabajando” para bandas criminales.

El robo de combustible, sabemos que es un delito; a pesar de serlo se convirtió en un gran negocio para quienes participan y viven del saqueo impunemente.

A las Fuerzas Armadas se les envía a combatir al narco, sin embargo, de alguna manera se les han atado las manos al señalarles o inventarles acciones en su noble tarea por restablecer la paz. Quienes arriesgan su vida en defensa de la legalidad, para devolver la tranquilidad al país, están expuestos a ser señalados, juzgados por no respetar los supuestos derechos humanos de los delincuentes.

¿Y los derechos de nuestros soldados? ¿Acaso la vida de sus compañeros, sacrificados por criminales, no tiene valor alguno? O la vida de mujeres, niñas violadas por depravados. El sacrificio de un pueblo que ya no aguanta.

¿Qué nos queda por hacer? Unirnos y solidarizarnos.

Por eso aplaudo la decisión de Alejandro Martí de defender al soldado que aparece en un video difundido y editado para denostar a nuestras Fuerzas Armadas, poniendo a su disposición a los abogados de su asociación, dispuestos a tomar el caso de ser necesario.

¡Bravo por Martí! Ya es hora de que las cosas en nuestro país empiecen a cambiar. No podemos seguir con la idea equivocada de que los delincuentes tienen más derechos que la gente de bien, de aquellos que arriesgan su vida en el cumplimiento de un deber; un deber que otros olvidaron cumplir porque no supieron o no quisieron ejercer el poder para impedir la proliferación de bandas delincuenciales.

Se dice que la unión hace la fuerza y es una gran verdad. ¡Ya basta! de palabras huecas. No más víctimas inocentes que se conviertan en simples estadísticas. Hechos, no palabras. Por el bien del país, unamos ideas, esfuerzos y decisiones.

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13 Mayo 2017 04:00:00
Consecuencias de corrupción e impunidad
La situación de violencia que vive el país se torna cada vez más crítica; debido a la violencia que ha desatado la actividad delictiva, la ilegalidad que ha encontrado refugio en la complicidad proveniente de autoridades, de la sociedad civil, de los defensores de los derechos humanos y de algunos medios.

Qué distinto sería si se hubiera actuado con energía cuidando nuestras ciudades, alguna vez en calma, para poner orden donde se encendían focos, apenas amarillos. Las señales se dieron, lamentablemente no se actuó a tiempo.

Hoy estamos viviendo las consecuencias de la corrupción solapada y la impunidad. ¿De qué nos quejamos? ¿Por qué nos sorprende lo que está ocurriendo en nuestro país?

Todo es consecuencia de no haber actuado en su momento; de no haberlo hecho tomando medidas preventivas con acciones correctivas que impidieran el crecimiento de los problemas.

Haber cuidado de que ningún grupo se apoderara de nuestras ciudades en calma; no haber sido cómplices de algún modo, de individuos nefastos que se fueron adueñando de espacios porque se les dio la oportunidad.

Tal es el caso de los llamados “huachicoleros” que han desarrollado una actividad ilícita en el robo de combustible. Eso no es nuevo. Hace mucho tiempo las autoridades lo sabían. Hoy no saben qué hacer, por dónde empezar a atacar el problema sin lesionar los “derechos” de los delincuentes.

¡Ah! Porque ladrones, sinvergüenzas, asesinos, tienen derechos.

Más que derechos, lo que tienen los delincuentes son defensores; cómplices en el delito. Inexplicablemente pareciera que aquel que roba y mata recibe más protección que quien enfrenta a los criminales, quien protege el patrimonio de todos, aquel que lucha por recuperar la tranquilidad perdida.

Sabemos que el petróleo es nuestro, bueno….en teoría. Lamentable e inexplicablemente no tenemos para invertir en refinerías. Pemex sigue siendo de los mexicanos pero el país está empobrecido. En cambio hay grupos delictivos que se roban el combustible y gozan de impunidad.

El robo a la nación es algo que debe ser castigado con mayor energía. Y debió haberse empezado tiempo atrás. Haber actuado porque nos afecta a todos los mexicanos. El robo de combustible es una actividad que rebasa los límites de la tolerancia y que si creció es porque sin duda están metidas las manos de aquellos, que desde el poder, protegen a delincuentes. Y si hay protección es porque existen beneficios del delito que se comete. Es decir, hay complicidades.

De una actividad delictiva ha pasado a convertirse en un problema social.

El video, editado, que ha circulado en noticieros y en las redes, video que muestra a un militar aparentemente ejecutando a un “civil”, ha causado “conmoción” según algunos medios, incluyendo a quien lo hizo público.

Me pregunto ¿Cómo obtuvo ese video quien lo difundió si, según se afirma, las cámaras las manejan los delincuentes? ¿Con qué propósito?

Seguramente se trata de desviar la atención en el problema real y enfocarlo en quienes acuden a enfrentar a quienes se están robando el combustible. La “ordeña” es un negocio redondo; una empresa que les está dejando enormes ganancias a quienes se dedican a esa actividad.

No se vale que se pretenda señalar una acción cometida por una parte, en este caso por un miembro del Ejército y se pretenda minimizar lo que sí representa un grave problema social: El robo de combustible.

Como si fuera poco, la emboscada a los militares, la participación de soplones de la delincuencia; individuos en motos abriendo camino y avisando a los huachicoleros de la presencia de militares, acaso ¿eso no importa? ¿Tampoco importa el que un miembro del Ejército haya sido asesinado por la espalda? ¿O los que han muerto emboscados? ¿Qué garantías tienen quienes exponen su vida en cumplimiento de su deber?

Andamos mal, muy mal en apreciaciones. Que nos quede claro algo: Los militares no están reprimiendo al pueblo, ¡por supuesto que no! Si ellos han salido de sus cuarteles, es porque han sido enviados a cumplir una misión muy noble: la de recuperar la tranquilidad que se ha perdido en algunas entidades. Ahora, es por el robo de combustible, algo, reitero, que no es nuevo.

Las Fuerzas Armadas, están enfrentando a las bandas criminales, que si bien se multiplicaron peligrosamente fue por lo que se dejó de hacer en el pasado.

Me gustaría que los defensores de los Derechos Humanos se convirtieran en verdaderos defensores del pueblo, permitiendo que los delincuentes, de todos los niveles, fueran directo a prisión y no salieran jamás.

Es hora de cambiar a México, buscando la legalidad, no apapachando a delincuentes y convirtiéndose en cómplices de ellos. Mucho daño se le ha hecho al país, que hoy está viviendo la violencia extrema como consecuencia de la corrupción y la impunidad que ha prevalecido siempre.

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06 Mayo 2017 04:00:00
Los niños reclaman
He escuchado el discurso pronunciado ante diputados, maestros, alumnos y padres de familia por un pequeño; alumno de una escuela primaria del municipio de José María Morelos en Quintana Roo.

De tiempo atrás, me he dado cuenta que los niños nos están reclamando por el México que les estamos dejando. El reclamo es por la falta de honestidad y exceso de corrupción en las diferentes dependencias.

Corrupción que ha dañado profundamente a las instituciones y a nuestro país. El pequeño representaba a su escuela, a sus compañeros de clase.: seguramente ganador de un concurso con motivo del Día del Niño.

El tema con el que participó: ”Transparencia y medidas contra actos de corrupción” fue directo; así piensan los niños de hoy, así se expresan. Ese mensaje deja ver su preocupación por lo que está ocurriendo en nuestro México y señala los actos de corrupción en su estado.

La preocupación que a muchos nos invade, ha llegado ya a los niños. Nuestros niños, a quienes les ha tocado vivir en un país donde ha ido ganando espacios la criminalidad.
Por eso el reclamo muy justificado de un estudiante de primaria, sin duda perteneciente a una familia de campesinos.

“Eran tiempos en que mandábamos nosotros; eran tiempos de la masa campesina. No luchábamos por bastardos intereses, no nos guiaba la vanidad ni el odio. Nos guiaban los anhelos de justicia y libertad”
La Historia nos marca que las luchas armadas en nuestro país han sido buscando siempre la justicia para todos, para el oprimido, esclavizado siempre por intereses mezquinos. Lamentablemente hoy, no sólo la vanidad guía a quienes tienen la oportunidad de servir, sino la ambición desmedida se ha apoderado de quienes se consideran intocables.

Intocables, sí, aunque no lo queramos. De sobra sabemos que solo va a la cárcel quien realmente se quiere enviar…. más si son tiempos electorales. Casualmente encuentran a quienes protegieron en su huida. ¿De qué nos sirve? ¿Dónde está el dinero robado? ¿Les darán cadena perpetua a esos malos mexicanos, traidores a la patria?

¡Claro que no! Por eso la sonrisa perversa y maquiavélica cuando son “detenidos” en otros países gracias a los cuerpos de inteligencia extranjeros porque desafortunadamente en México casi nunca hay denuncias en contra de los bandidos más grandes de nuestra historia.

No se entiende que tantísimos millones robados de las arcas del gobierno, dinero sagrado del pueblo no sea rastreado.

Si alguien cree que a los niños no les preocupa lo que ocurre en su país, están equivocados. El pequeño orador ofreció una buena exhibición de cómo piensan algunos niños.

Al referirse a la corrupción en su estado, Quintana Roo, a la violencia que se ha generado debido a malas administraciones, a la impunidad al no haber castigo a los culpables, al robo descarado y cínico de autoridades que se cubren entre ellas, estaba dibujando el mapa de nuestra República.

Bien decía que ha sido la ausencia de valores. “Estamos pasando por una gran falta de ciudadanía y patriotismo.

Y tiene razón porque todos de alguna manera hemos contribuido a forjar el México actual. El que a través de la mordida, corrompe. El que calla ante la injusticia, el que mira hacia otro lado cuando le conviene hacerlo, porque está cuidando sus propios intereses.

Recuperar nuestros valores, es lo que hace falta y de manera urgente. Hay que empezar desde el hogar; practicarlos en casa, en la escuela y en la comunidad. Tal y como nos enseñaron a nosotros.
Los niños empiezan a reclamar. Tenemos que escucharlos.

La violencia no se desató de la noche a la mañana, se ha ido incrementando porque no hubo una aplicación correcta de las leyes. Porque hubo complicidad de gobernantes a quienes nada importó el país. Ahí tenemos las consecuencias.

Niños creciendo temerosos unos, en medio de agresividad, donde la vida de un ser humano vale nada para un delincuente, hoy dispuesto a todo porque sabe que no recibirá un castigo ejemplar.
Diputados, pónganse las pilas, legislen para que haya leyes que castiguen al delincuente, asaltante, ladrón, pero también a quienes nos han defraudado, al servirse del cargo. No se sirvan ustedes con la cuchara grande olvidando a los ciudadanos que fueron quienes los eligieron.

El cargo se lo deben al pueblo que les dio su confianza. Dejen de una vez por todas de ser tapadera de sus amigos delincuentes.

No basta con decir que se quitará el fuero a diputados. Queremos que se legislen leyes que lleven ante la justicia y como vil traidores a la patria a quienes han abusado del poder.

Entiendan que el país es de todos, no solo de una clase política que se considera privilegiada. Y que si México vive una gran ola de violencia es porque hubo complicidades en el pasado. Mientras los ciudadanos hemos vivido aterrados, los dueños del poder saqueaban al país.

Nuestros niños son nuestro presente ¿Qué futuro les espera?

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29 Abril 2017 04:00:00
Del dicho al hecho
No hay duda de que en época electoral los candidatos son capaces de ofrecer las “perlas de la virgen”. Las promesas están a la orden del día. Ninguna campaña se distingue por propuestas reales. “Voy a meter a la cárcel a los corruptos” es uno de las frases que más utilizan los candidatos a ocupar cargos de elección popular.

Me asusta un poco el hecho de que ofrezcan acabar con la inseguridad, con la creación de empleos, con la instalación de más empresas y mucho más ofrecimientos en campaña. Y me da más que miedo, desconfianza, por una sencilla razón: esa promesa la hemos escuchado infinidad de veces.

De sobra sabemos que actualmente no está en juego la gubernatura, alcaldías, posiciones en el congreso local de varios estados como Nayarit, Estado de México, Coahuila por ejemplo. Esas elecciones vienen a ser una especie de “termómetro” para lo que vendrá en el 2018.

La experiencia nos marca que los resultados de los procesos electorales locales, no siempre han tenido una gran participación el día de la elección.

Sin embargo, al observar el descontento, la inconformidad que existe entre la población y sobre todo el desencanto de los ciudadanos, considero que este es el momento para encaminarnos hacia el cambio que todos deseamos.

Permítame decir que la oportunidad de realizar un verdadero cambio la hemos tenido, desde el momento que tenemos la gran dicha de ejercer nuestro derecho. Esa oportunidad consiste en ir a las urnas el día de la elección y depositar nuestro voto de una manera libre, razonada.

Si el ciudadano no acude a sufragar es porque no quiso o no pudo. Tiene todo el día para cumplir con su deber.

Hay situaciones especiales que justifican la ausencia del ciudadano en las urnas, como por ejemplo una enfermedad; sin embargo no todos los ausentes tienen una excusa válida y aceptable.

Un proceso electoral nos cuesta muchísimo dinero a los ciudadanos. Recursos que van a dar en su mayoría a los partidos políticos para sus “campañas”. Unos reciben más que otros, por supuesto, pero todos se “cuelgan” del presupuesto.

Insisto en lo que he mencionado en diferentes ocasiones; no se justifica la existencia de tantos partidos políticos y lo saben perfectamente quienes sin ideología, sin propuestas reales (no de ficción), enarbolan su banderita de luchar por los pobres. Individuos que ni siquiera son capaces de motivar a los electores.

Es triste y lamentable que exista en nuestro país una clase oportunista, que anda viendo la manera de obtener recursos de una manera fácil. Pretenden convertirse de la noche a la mañana en “políticos”, más por el interés por lo que van a obtener, que por ser útiles o por amor a su comunidad o a su país.

Quien realmente quiere servir a su comunidad no necesariamente tiene que estar en el juego político. No obstante si obtiene el privilegio de ser llamado o desea “lanzarse” para un cargo de elección popular, debe estar consciente que la posición que ocupe es para servir no para servirse de ella.

El pueblo está muy decepcionado de sus gobiernos y es algo preocupante. La corrupción no se ha combatido de manera frontal, por el contrario, se ha encubierto de manera peligrosa, descarada y cínica.

Por eso pululan por ahí ex gobernadores que se ríen de los ciudadanos. Disfrazados de ovejas cuando en realidad, su comportamiento ha sido de verdaderos lobos hambrientos.

Hace poco, la detención en Guatemala de Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz, causó revuelo. Llamó la atención la sonrisita dibujada en su rostro. Era la burla del cínico que cree saber que nada va a pasar. Un prófugo de la justicia que huyó con suficientes recursos para vivir donde se le pegara la gana.
¿Cuántas promesas hizo en campaña? ¿Cuántas cumplió? No creo que hayan sido suficientes si dejó un estado en quibra.

Un estado con grandes recursos naturales, empobrecido por la ambición, traición, corrupción y por la impunidad. El mismo caso de otros estados cuyos gobernantes han descapitalizado las arcas. Ahí andan muy frescos, disfrutando ellos, la esposa, hijos, familia y prestanombres de lo que se robaron.

No nos dejemos engañar por las promesas, veamos las realidades. Hay candidatos que creen tener una varita mágica para solucionar los problemas existentes cuando de sobra saben que no hay tal.

No olvidemos que del dicho al hecho…..hay un buen
trecho.

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22 Abril 2017 04:00:00
Procesos electorales
Diversos estados del país, entre ellos Coahuila, se encuentran viviendo un nuevo proceso electoral. Los ciudadanos, a querer o no, padeciendo el “bombardeo” frecuente que significa una campaña donde los partidos políticos, a través de sus candidatos, manifiestan sus propuestas además de una serie de promesas.

Promesas, que quizás no se cumplan cuando llegan al poder. ¿Cómo creer en lo que se ofrece si tantas veces el ciudadano ha sido engañado, manipulado pero sobre todo, traicionado?
Un cargo público es una verdadera oportunidad para servir al pueblo, a la sociedad a la cual pertenece un funcionario. Lamentablemente han convertido esos cargos en verdadero botín; no todos pero no pocos.

Ver a individuos que obtuvieron una representación a través del voto ciudadano, ostentando una gran fortuna, surge la duda, la especulación, la desconfianza y el desprecio a esa clase de vividores.

Es a ellos, a quienes han traicionado la confianza de los ciudadanos, a quienes no se les debe permitir acceder al poder. Si ya se dieron a conocer ¿Por qué se les debe tomar nuevamente en
cuenta?
No cabe duda que el ciudadano ha sido la burla de partidos políticos que se confabulan con lo que dicen repudiar y que por sí solos no lograrían un triunfo.
¿Por qué creer en ellos? ¿Qué oferta sincera pueden ofrecer?
Nuestro México, hoy empobrecido por tanto saqueo, padece de una partidocracia extrema. No se comprende por qué la existencia de tantos partidos políticos que no representan a nadie más que a sus propios
intereses.

Partidos llamados “familiares” porque eso son algunos de ellos. ¿Qué han hecho por el país sus fundadores? ¿Qué historia digna de contar nos pueden ofrecer? La verdad, ninguna.

Existe un tope de campaña. La pregunta sería ¿Se cumple? ¿Estamos seguros que así es. ¿Por qué tantos políticos en este país empobrecido con derroche en elecciones?
El ciudadano no está de acuerdo con el despilfarro que existe durante las campañas. ¡Por supuesto que no¡ Cómo habría de estar de acuerdo si el dinero otorgado a partidos proviene de los impuestos. La verdad no se vale.

No es aceptable el gasto excesivo por una sencilla razón: existen demasiadas carencias en nuestro país, una de ellas y muy importante, la falta de medicamentos en los centros
hospitalarios.

Definitivamente no hay razón para la existencia y permanencia de tantos partidos políticos. Nada tiene que ver con la democracia y quienes integran o pertenecen a esos grupos políticos lo saben perfectamente.

Si realmente amaran a México como afirman, se afiliarían al partido que más los convenciera, a uno de los “grandes”, o con el que mejor se identificaran.

Llevarían propuestas nuevas y tratarían de cambiar lo negativo.

Desafortunadamente importa más ir tras el poder, sirviendo de alguna manera a algún partido y no al país.

Lo hacen por una sencilla razón, se carece de ideología, de verdadero liderazgo, saben que nadie los conoce por lo tanto no convencen. Y se alinean para irse con el que consideran habrá de darles la sobrevivencia
política.

Vergonzoso ¿No cree usted? Porque se prestan a representar una verdadera farsa electoral. Engañando y burlándose de electores, afortunadamente no de todos.
“Divide y vencerás”, una máxima que en ocasiones resulta cierta. Puede ser una estrategia de algún partido para descontrolar al electorado que se puede ir con la finta a la hora de emitir su voto.

Lamentablemente hoy en día el ciudadano está tan decepcionado que no se da cuenta de las trampas electoreras. La decepción obviamente tiene fundamento. Corrupción e impunidad que han ido de la mano siempre; ladrones despreciables han saqueado al país, sin que haya un poder real que los haga pagar por sus fechorías.

Dejar de ir a las urnas no es la solución. Por el contrario, la participación ciudadana es importante. Votar es un derecho y un deber de todos los ciudadanos.

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08 Abril 2017 04:00:00
Con la mirada al cielo
“Dios está en todas partes” o “Dios observa lo que haces”, eran frases que escuchábamos de niños por parte de mamá o abuelas. Lo decían convencidas cuando nuestro comportamiento no era el adecuado. Una invitación a portarnos bien sin más amonestación que recordarnos el respeto que Dios merece.

Gran diferencia de aquella consigna de que “Dios te va a castigar”, que era utilizada por no pocos adultos para infundir cierto temor a los niños.

Con el tiempo aprendí que Dios no castiga, Dios es solo amor y desea lo mejor para cada uno de nosotros. Si estamos hechos a imagen y semejanza de Él, deberíamos de ser buenos y en nuestro corazón debería prevalecer solo el amor.

¿Qué sucede? ¿Por qué hay tanto dolor? Quizás porque no hemos querido darnos cuenta de que estamos ofendiendo a Dios con actitudes nefastas.

No se entiende porqué razón existen guerras y se habla de paz; no se comprende por qué se pretende imponer el poder por el poder mismo y no por la razón.

¿Hacia dónde está siendo llevada la humanidad? Me resisto a creer que a su propia destrucción.

Algunos países son gobernados por individuos que en ocasiones el pueblo no ha elegido. Imponen sus ideas y no aceptan sugerencias. En otros gobiernos llaman “democracia” a lo que lejos está de serlo. El pueblo se rebela ante la desesperación, ante una crisis provocada por un mal gobierno.

La testarudez de individuos que quieren imponer su ley por la fuerza, genera violencia. Es inaceptable que un pueblo sea sometido y masacrado por quienes desean el poder a toda costa.

Un buen gobierno no somete jamás; ofrece bienestar a sus gobernados. ¿Qué estamos viendo en naciones consideradas democráticas? La imposición del poder por la fuerza. La proliferación de bandas delincuenciales; sometimiento de gobiernos al entregar a grupos criminales ciudades antes tranquilas. Es decir, poder y dinero para unos; desolación, tristeza y hasta hambre para la mayoría.

Corruptelas de traidores; posicionamiento de dictaduras para gobernar con impunidad.

Año con año se revive la Pasión de Cristo. Se recuerda el sufrimiento y dolor del Hijo de Dios hecho hombre que vivió entre nosotros y murió por nosotros.

Al observar todo lo que está sucediendo en el mundo, nos damos cuenta que los seres humanos han olvidado algo muy importante: Amar a Dios y respetar al prójimo.

Cada quién quiere imponer su ley; se siente el dueño de todo y vigilante del mundo. No son capaces de mirar al cielo. Se dejan llevar por la satisfacción personal, ya sea en los bienes materiales, en armas cada vez más sofisticadas y peligrosas.

Aunque de gran riesgo es también aquel que se sienta o se considere un dios, movido por una locura, por el ego o por su propia frustración que lo lleva a tomar decisiones sin medir consecuencias.

Consecuencias que habrán de poner en riesgo a todos, no solo a un país. Una acción –lo sabemos– conlleva otras acciones. Por lo tanto, una agresión promoverá más situaciones de violencia.

Estamos conscientes que en la actualidad no salen a relucir las armas únicamente. La creatividad del ser humano va más allá. Le apuesta a la destrucción, a la muerte, a hacer daño a sus semejantes y algunos, peligrosamente lo hacen en nombre de SU dios.

Armas químicas, destructoras de vidas humanas, dejando a su paso una estela de muerte, de soledad y de total agresividad al medio ambiente.

Se promueven Cumbres con la presencia de la ONU y de mandatarios para ofrecer alternativas de paz. No obstante a todo el dispendio, de los discursos, de las propuestas, las guerras continúan.

Y se vuelven a organizar reuniones para ver qué se puede hacer.

Nada habrá de lograrse mientras las actitudes no cambien. Mientras exista ambición desmedida por imponerse sin respetar a los demás. Mientras prevalezca la lucha por un pedazo de tierra sin que brille la razón. Mientras en el corazón de cada gobernante y cada individuo haya odio, soberbia en vez de amor y respeto a todo y a todos, la paz estará lejana.

La reflexión se impone en estos días; dedicar unos minutos para pedir a Dios por la paz del mundo; pedir que los corazones endurecidos de quienes gobiernan y toman decisiones se sensibilicen. Que las organizaciones que supuestamente fueron creadas para mantener la paz, busquen alternativas de entendimiento para encontrar soluciones reales y no pongan en riesgo a la humanidad. Todos debemos esforzarnos por construir un mundo mejor, empezando por hacerlo desde cada hogar.

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01 Abril 2017 04:00:00
Cultura de dolor, violencia y muerte
¿Qué está sucediendo con nuestros jóvenes? ¿Por qué tanta agresividad en ellos? Su comportamiento es sin duda un reto hacia los demás, incluyendo a su propia familia. Su actitud refleja el coraje, la falta de valores y descargan su coraje en aquellos a los que consideran débiles.

No sé si porque en la actualidad hay más formas de manejar lo que ocurre en tiempos reales –ahí están las redes sociales– o porque nuestros niños y jóvenes están viviendo muy de prisa y con conductas inadecuadas, la realidad nos muestra infinidad de casos de violencia que deberían ser atendidos urgentemente y con gran responsabilidad.

La intimidación o “bullYing” –como hoy se le nombra– en los planteles, siempre ha existido. No pasaba de ser falta de respeto o una travesura el que alguien no le cayera bien al compañero y empezara a ser molestado con apodos, o también que algún travieso le jalara la trenza a alguna niña, en fin, hubo muchos casos de esos y hoy se recuerdan como travesuras de nuestra niñez.

Obviamente hubo sus excepciones, donde algunos liosos –afortunadamente no eran muchos– se enfrascaban en una pelea afuera de su escuela. “Te espero a la salida”, era la consigna. Pelea de dos si se llegaba a dar; así arreglaban los desacuerdos. No como ahora que se consideran valientes… pero en “bola” y contra uno solo, mostrando realmente su cobardía.

No se entiende –al menos yo no encuentro la razón– porqué en el aspecto humano vamos retrocediendo si se tienen todas las herramientas para crecer en todos los aspectos.

La tecnología va avanzando a pasos agigantados y los niños y jóvenes aprenden con una facilidad extraordinaria. Es como si trajeran el “chip ”integrado. Como si nacieran programados para esta nueva era.

Sin embargo se está descuidando algo muy importante en las relaciones humanas, la enseñanza de los valores y principios morales. Algo fundamental que si bien algunos consideran pasados de moda, de ninguna manera es así.

En la actualidad se está perdiendo la costumbre de platicar, de saborear una buena charla con los hijos, interesarse por lo que están haciendo. ¿Cómo te fue en la escuela? ¿en el trabajo? ¿qué hiciste hoy? ¿cómo te sientes en tal o cual actividad?

Ocuparnos más de ellos para no preocuparnos sin encontrar soluciones a futuro.

Nuestros niños y jóvenes están padeciendo una cultura donde el dolor, la violencia y hasta la muerte están presentes. Los juegos han dejado de serlo para convertirse en amenazas reales, en armas mortales.

Debemos estar conscientes que muchos niños han modificado sus preferencias en los juegos. Hay niñas que a los siete u ocho años han dejado de jugar con muñecas para adentrarse en otras preferencias, por ejemplo los videojuegos. “Es que así es ahora” me decía una mamá; “los tiempos han cambiado”.

Están en una época distinta, es cierto, donde la tecnología los ha atrapado de alguna manera, pero también se requiere de mayor información, más atención a lo que ven y hacen los hijos, las compañía que eligen; en fin, urge una mayor actuación con responsabilidad por parte de los padres.

Lo que podría considerarse en principio un juego, puede ser en realidad un verdadero riesgo. Menores de edad son atrapadas en una red perversa desde donde reciben instrucciones giradas por individuos sin escrúpulos, sin un ápice de ética y moral. Todos ellos escudados en el anonimato.

Los jóvenes se obsesionan con algo o con alguien y creen que lo que ellos hacen es lo correcto. Ven tatuarse a sus artistas favoritos y consideran que “está padre”; actúan por imitación, quieren parecerse a tal o cual personaje, aunque con el tiempo se decepcionen.

El peligro está en la red, lo sabemos. Es cierto que hay cosas buenas y que son una herramienta necesaria en la actualidad, pero también debemos estar conscientes que el mal existe, no todo es bondad, no todo lo que se ve o se dice debe ser aceptado como algo bueno.

Nadie que sea bueno se esconde en el anonimato y da instrucciones para provocar un daño a otros o a sí mismos. Por eso es importante la vigilancia, el conversar, no siempre estar “clavados” en familia cada quién revisando sus mensajes.

Algo está pasando en la mente y el corazón de nuestros niños y jóvenes. ¿Les está faltando atención? ¿conducción? ¿ejemplos? Lo que sea, es verdaderamente preocupante y hay que prestar atención.

No son sólo ver tatuajes o aros colocados en la piel, sino huellas de los cortes cada vez más peligrosos y dolorosos con la culminación de concluir la hazaña con el suicidio. Ese es el desafío más reciente del que se tiene conocimiento en un “juego” cibernético llamado “ballena azul”. ¿Cuántos casos reales habrá de jóvenes que han perdido la vida a causa de este juego perverso?

Hoy ya no es el que las niñas dejen de jugar con sus muñecas, sino el peligro a que están expuestas al darles lo último en tecnología y no enseñarles a utilizar correctamente la herramienta. Decirles los riesgos que existen.
Tampoco es la intimidación de antes entre los escolares, es la agresividad con que se comportan ahora cual vil pandilleros. Forman sus propias “mafias” denigrando con su actuación a sus familias y a las instituciones donde estudian.

¡Terrible! Que nuestros niños y jóvenes estén siendo atrapados en vicios, acciones nefastas, viviendo una nueva cultura donde el dolor, la violencia y hasta la muerte están presentes. Esto debería más que preocuparnos, ocuparnos como familias, como sociedad y, por supuesto, como autoridades.

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25 Marzo 2017 04:00:00
Un paseo por mi ciudad
Cuando alguien mencionaba la frase “Recordar es vivir”, una persona muy querida le agregaba: “En el pasado”. Algo muy cierto si tomamos en consideración que los recuerdos pertenecen a sucesos que se vivieron, en un ayer a veces lejano.

Me declaro una enamorada de mi país; ya lo he mencionado en alguna ocasión. Tenemos tanto que ofrecer al mundo. Tanta historia que compartir; cada ciudad tiene sus propias bellezas, cada rinconcito de nuestra patria tiene algo hermoso que hay que descubrir, conocer y disfrutar.

Simplemente recordar; revivir sucesos de años idos que no volverán, pero tampoco morirán del todo.

Hoy voy a compartir con ustedes un breve paseo realizado recientemente por el centro de mi ciudad. Actualmente, por las prisas, por la comodidad de transportarnos en carro, por el clima o por lo que se quiera, no nos detenemos a observar lo que tenemos en el lugar donde vivimos. Por eso tomamos la decisión un grupo de compañeras amigas del Taller de Historia para Damas de caminar por esas calles que un día recorrimos. Iniciativa de dos de nuestras queridas compañeras, Mary y Laurita, la que fue muy bien recibida.

Comenzamos el recorrido por la calle Zaragoza y la frase ¿se acuerdan? Se escuchaba al referirnos a los lugares por donde pasábamos, haciendo una breve escala en alguno de ellos. Todas nos convertimos en guías de nosotras mismas, enriqueciendo la explicación.

Añoramos ver la hermosa plaza principal de antaño con su precioso kiosko al centro, como tantas ciudades de nuestro México conservan. Actualmente es una moderna plaza con el Museo del Niño “Chapulín”, donde los domingos se leen cuentos infantiles. Enfrente, se encuentra nuestra bella parroquia de Guadalupe, hoy santuario; la antigua presidencia, actualmente Museo de la Frontera; la Librería Educal Manuel Acuña. La óptica Aguirre de nuestro inolvidable Dr. Raymundo Aguirre y su esposa doña Alicia. A unos pasos está el Paseo del Río y el puente internacional número 1 que une a Piedras Negras con la vecina ciudad de Eagle Pass, Texas.

“Aquí estaba la Singer”, el negocio donde se reparaban máquinas de coser y vendían estambre. “Ese es el edificio Andalón”. Más allá estaba el “Cinelandia”, a donde íbamos en domingo a disfrutar de alguna película (después de haber ido a misa) hoy convertido en un flamante auditorio que lleva el nombre del maestro don José Vasconcelos, lugar donde cada miércoles acudimos a escuchar a nuestros historiadores y conferencistas.

Seguimos caminando, pasamos por un edificio que un día fue zapatería, negocio de la familia Valdés. “Aquí nos compraban los zapatos para la escuela”; se escuchó a alguien decir; recordamos sus pisos de madera, siempre limpios y la atención esmerada de sus propietarios y personal.

Enseguida se encuentra el mercado Zaragoza, hoy en remodelación con un proyecto magnífico de la presente administración municipal. Observamos el restaurant “El Gitano”, famoso en su tiempo, el cual sigue teniendo clientela. Hicimos una breve escala para recordar “sabores” en el negocio de jugos y licuados de don Pancho. Haciendo línea esperábamos nuestro turno. En la actualidad es atendido por uno de sus nietos, un joven muy amable. Por supuesto, nos tomamos la foto del recuerdo. Ese pequeño negocio tiene ya 65 años de haberse establecido.

Saboreando nuestra bebida, continuamos el recorrido. A nuestro paso observamos edificios antiguos que albergaron en su tiempo, un banco, algún negocio. Con cierta tristeza nos detuvimos a ver un terreno. Nos imaginamos el Teatro Acuña que no conocimos pero debió ser un lugar muy bello, elegante y distinguido en una época. Nada queda de él, sólo el recuerdo.

Al pasar frente al Instituto Andrés Osuna, la nostalgia nos invadió a algunas de nosotras. Esa escuela fue en su momento la mejor en nuestra ciudad. Ahí se impartía secundaria y carrera comercial. Era dirigida por la profesora María Ortega de Figueroa. Esa institución cerró sus puertas debido a problemas laborales. Un grupo se fue a huelga y destruyó un gran recurso para los padres que deseaban que sus hijos recibieran educación con calidad. ¡Qué lástima!

Edificios de la época porfiriana se yerguen altivos; así tenemos, imponentes a la vista sin pedir nada a la modernidad, el de la Aduana Fronteriza; Hacienda, Correos, Telégrafos. A unos pasos se encuentra el puente 2 para ir a la vecina ciudad.

Regresamos por la calle Morelos. Recordamos a las familias que ahí vivieron. La casona que fue de don Santiago V. González, filántropo coahuilense que entre los muchos beneficios que dio a nuestra ciudad, está el haber donado la Casa de la Cultura. ¡Cuántos recuerdos! No hay duda que el centro de cada ciudad guarda mucha historia, ya sea por sus edificios, por sus personajes, negocios o por hechos pasados.

Finalizamos nuestro recorrido en la Casa de las Artes, para deleitarnos con una interesante exposición de fotografías del joven artista nigropetense Jorge Velazco. Un trabajo que vale la pena ir a ver.

Nuestro paseo fue realmente enriquecedor. Apreciando lo que tenemos, lo que se conserva y que está en restauración. Un Centro Histórico es necesario preservar porque es el nacimiento, es la vida misma de cualquier ciudad. Es cultura y, por supuesto, es historia.

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18 Marzo 2017 04:00:00
Problemas que pudieron evitarse
Nadie tiene una bola de cristal para ver el futuro. Sin embargo hay situaciones que sí se ven venir, por lo tanto se pueden prevenir. Solo se requiere de buena voluntad, participación, liderazgo en la toma de decisiones y una buena dosis de sentido común.

Es triste y muy lamentable observar nuestras instituciones “golpeadas” de diferente manera; la mayoría –lo sabemos- el factor económico las agobia. “No hay recursos” suele ser de un tiempo a la fecha la respuesta que se escucha.

No bastan los recursos económicos –que por supuesto son importantes- sino tomar las decisiones correctas en el momento preciso.

Hoy me voy a referir a la CLÍNICA DEL ISSSTE en Piedras Negras. Para entender el presente considero hay que remontarse al pasado; retomar lo que se hizo pero también lo que no se quiso, no se pudo o lo que se dejó de hacer.

Antes de gestionarse la construcción de la clínica del ISSSTE, las oficinas administrativas y consultorios médicos estuvieron en edificios de renta. En lo que respecta a hospitalización era subrogada a una clínica particular donde los pacientes eran atendidos por personal médico y de enfermería adscrito a la institución de salud. Hay que reconocer que siempre hubo una buena relación entre los dueños de la Clínica México y directivos, así como con el personal del ISSSTE.

Fue a propuesta del sindicato de maestros que empezaron a pugnar por que se hiciera la clínica para los derechohabientes del ISSSTE, es decir, para los trabajadores al servicio de la federación. La propuesta era buena, lo único malo es que no se tuvo la visión de pensar a futuro.

El terreno que el gobierno federal destinó para la construcción del edificio no era el adecuado. ¿Por qué? Por una sencilla razón: Era insuficiente el espacio y el lugar no era apropiado, así de sencillo.

El terreno se encontraba ubicado en la colonia ISSSTE, obviamente una zona habitacional que tendía a crecer. La ciudad –por razones lógicas- iba a crecer como también se incrementaría el número de derechohabientes.
La clínica empezó su construcción; ya sabe usted, ceremonia para la colocación de la primera piedra y todos los buenos deseos. Se empezó a trabajar; unos cuantos castillos en la obra y repentinamente se detuvo. ¿Qué sucedió? No había presupuesto. Se dijo que se había empleado una cantidad que a muchos les pareció elevadísima para lo que se había hecho. Nadie protestó Así transcurrieron los meses sin que hubiera avance en la obra.

Sin embargo, de un torpe manejo se pudo haber encontrado una magnífica solución. Si la memoria no me falla el licenciado Ernesto Vela del Campo, uno de los mejores alcaldes que ha tenido nuestra ciudad, ofreció donar un terreno por parte del municipio porque comprendió que el destinado por la federación, no era el adecuado. Hasta donde recuerdo, un ex gobernador ofreció apoyar con la cantidad que dijeron habían empleado en los castillos, para no afectar el presupuesto. Había en ese entonces áreas disponibles y bien ubicadas. En la actualidad, la ciudad ha crecido y creo difícil –aunque no imposible- que se pueda encontrar un espacio para hacer una clínica que cubra las necesidades que los derechohabientes y la ciudad merecen.

Volviendo al ofrecimiento que hicieran los gobiernos de esa época, no se aceptó cambiar de lugar. ¿La explicación? Que Hacienda no autorizaba otro proyecto y el único aprobado era el que ya habían decidido. ¡Qué absurda explicación! Funcionarios federales tomando decisiones detrás de un escritorio, como han hecho siempre…..sin tomar en cuenta las necesidades reales de una población. Ante todo haber aprovechado la buena disposición de los dos funcionarios que tuvieron más visión que quienes se empeñaron en un capricho.

Se pudo haber construido una clínica muy bien planeada, pero faltó compromiso de las autoridades federales y también de un sindicato de trabajadores que no luchó cómo lo debería haber hecho, para lograr un objetivo.
La población derechohabiente ¡Tenía que ser! Creció con el tiempo y la construcción muy pronto fue insuficiente, como lo ha sido el estacionamiento.

“Esto nació muerto”, fue la expresión de un delegado del ISSSTE en una visita a la clínica. Visitas para justificar un interés que nunca existió, de ofrecer calidad en sus instalaciones.

Y si nació muerto el proyecto fue porque nunca existió una buena planeación, un estudio previo para conocer y poder evaluar los pros y los contras antes de dar la autorización. Los presupuestos que otorga el Gobierno para obras a través de la Secretaría de Hacienda es dinero de los contribuyentes. No es dinero de ningún funcionario o político. Cada peso gastado debe emplearse con honestidad y la obra debe cubrir los
requerimientos.

Así como no se justifica hacer obras de relumbrón, tampoco se justifica la soberbia con que actúan algunos funcionarios imponiendo sus decisiones sin tomar en cuenta las necesidades reales de una institución, en este caso, la clínica del ISSSTE en nuestra ciudad y el crecimiento de la población derechohabiente.

Ampliaciones mal planeadas, peor ejecutadas que más bien parecen parches mal pegados. Constructoras que no han efectuado un buen trabajo como tampoco ha habido una buena supervisión a las obras. Aunque habría que preguntarnos ¿Se les paga a tiempo a quienes realizan las obras? Porque si no les pagan ¿Cómo quieren que hagan el trabajo?

No se trata de hacer remiendos en una obra. Hay que aceptar que no hubo buena planeación y se tomaron pésimas decisiones. Las autoridades del ISSSTE tienen que encontrar solución al problema existente. Tienen que venir a nuestra ciudad, no quedarse sentados cómodamente detrás de su escritorio dando órdenes a distancia. Se tiene que escuchar a los trabajadores, ver en qué condiciones están realizando su trabajo; si existen riesgos en fin, considero que hace falta sentarse a dialogar. Y deberán hacerlo. Tengan presente que la soberbia un día le hizo daño a la institución dejando problemas que pudieron evitarse.

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