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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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23 Mayo 2018 04:08:00
De futbol y debates
Festejos como el de este lunes en la Comarca Lagunera, por el sexto título del Santos, reflejan la urgencia de triunfos y la necesidad de creer en alguien de una sociedad castigada por mucho tiempo. El vacío de liderazgo y de autoridad lo llenan jugadores de un deporte espectáculo. La celebración, tanto en el trayecto como en la Plaza Mayor, se desarrolló en orden. Estampa contrastante: del terror por la balacera del 21 de agosto de 2011 frente al estadio, al júbilo en una ciudad, Torreón, que empieza a dar signos de recuperación después del docenio negro del moreirato.

Santos es el sexto equipo con más campeonatos desde su debut en primera división, en 1988, después del ayuno de una década causado por la desaparición de los Diablos Blancos y la Ola Verde, cuyos principales promotores, Juan Abusaíd Ríos y Pedro Valdés Fernández, dotaron a La Laguna de un símbolo de unidad. El futbol no está exento de escándalos de corrupción a escala nacional e internacional. Si para algunos políticos ser dueños de un equipo les brinda notoriedad y los conecta con las masas, a la delincuencia organizada le permite lavar dinero.

El estadio del Santos es uno de los mejores del país y el ambiente, insuperable. El 11 de noviembre de 2009, asistí al partido inaugural. El jueves pasado regresé para el juego con Toluca, animado por mi hija y mis nietas; mi esposa evita las multitudes. Un espectáculo, una fiesta bañada en cerveza y otras bebidas. Dentro todo es orden; fuera, no tanto. Hay problemas de estacionamiento, pero la afición no se queja. Asiste a divertirse, a desahogarse. Mira a sus ídolos con admiración y respeto. Algunos políticos –aficionados de ocasión– aprovechan para darse baños de pueblo, buscar votos y subir sus bonos cuando el equipo navega a velamen desplegado, no cuando las cosas marchan mal y las tribunas piden la cabeza del director técnico.

El futbol, como religión moderna, concita pasiones, pero también hermana y viste las ciudades de colores, las cubre de luces y de cantos. La Laguna no tiene un himno, pero el Santos, sí. Su camiseta la visten hombres y mujeres de todas las edades. Es un símbolo de identidad. Imposible ser lagunero y no santista. Mercadotecnia y fetichismo marchan de la mano. Hay artículos para todos los gustos. Al final, sin embargo, todo es vacuidad. Después del campeonato y de la fiesta, vendrá la resaca. El 20 de julio iniciará el torneo de apertura, y a sufrir y a gozar de nuevo.

Levantar la copa de campeón eleva también el espíritu, reconcilia fugazmente con un mundo injusto, egoísta, violento, insolidario, pero tampoco resuelve nada. Si con igual devoción se acataran las leyes y con el ardor de las tribunas se defendieran los derechos políticos, civiles y humanos; si la reacción en cada despeje del portero visitante fuera la misma para con los políticos corruptos y los enemigos de la paz y la convivencia social; si con exacto rigor se juzgara al director técnico y a las autoridades incompetentes, que endeudan al estado y envilecen la política, Torreón y la Comarca Lagunera volverían a ser ejemplo nacional. Si el sexto título se pudo, también es asequible tener un equipo ganador y ser una sociedad exitosa.

El problema es que mientras el futbol emociona e inspira a las masas, la política provoca náusea. El segundo debate presidencial, según el INE, lo vieron 12.6 millones de personas; la audiencia de la final del torneo de apertura 2017 fue de 22 millones. La Copa Mundial de Rusia empezará el 14 de junio, y el primer juego de México será el 17 contra Alemania. Las campañas presidenciales pasarán entonces a segundo o tercer plano. Culpa de los candidatos, no del árbitro.
22 Mayo 2018 04:08:00
Atole con el dedo
En el segundo debate presidencial hubo más ruido que nueces, como en el primero. José Antonio Meade (PRI, Verde, Panal) parece más preocupado en impedir el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, Encuentro Social) que en ganar su propia batalla. Empeño inútil, primero porque delata el interés de Los Pinos, y segundo porque está sobradamente probado que mientras más se ataca a AMLO, más crece la intención de voto a su favor.

Ricardo Anaya (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), por su parte, está ocupado en atraer el sufragio de los priistas, los zavalistas y los indecisos. El desempeño del exsecretario de Hacienda resultó mejor, mas no pudo cambiar la idea, casi general, de que la competencia será entre dos, y él no es uno de ellos.

El careo lo ganó de nuevo el candidato de Por México al Frente, pero es insuficiente. Hillary Clinton venció a Donald Trump en tres confrontaciones y sin embargo perdió, a pesar de obtener 3 millones de votos más. Si el 1 de julio el panista rebasa a AMLO en papeletas, la presidencia será suya, pues la elección en México es directa (en Estados Unidos se decide en el Colegio Electoral) y no existe la segunda vuelta –Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, República Dominicana, Uruguay e incluso en Cuba sí la tienen– que obligue a captar el 50% de los votos más uno para declarar a un vencedor.

AMLO salió indemne del auditorio de la Universidad Autónoma de Baja California, en Tijuana. No acudió para ganar –lo suyo no es la oratoria, la discusión de ideas ni la exposición estructurada–, sino para cumplir una obligación (Legipe, artículo 128), vista por él como un trámite engorroso. Máxime cuando, en su caso, tiene una ventaja del 25% con respecto al candidato del PRI. La caricatura de Paco Calderón (Reforma 21-05-18) retrata fielmente su campaña: sentado en un tocadiscos sobre un vinilo titulado Mafia del Poder, con la mano izquierda sostiene un jarro y del índice derecho le escurre atole.

Desde esa perspectiva, AMLO no engaña a nadie. Se presenta tal cual es: limitado y sin argumentos, pero persuasivo –el problema no es tu edad, sino lo anticuado de tus ideas le espetó Anaya–, desgarbado, natural, sin afectación. Empero, frente al academicismo y la falta de pasión de Meade, el culto a la imagen del presidente Peña Nieto y la pedantería de políticos como Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones, maestros del fingimiento y doctorados en el tráfico de influencias, la mayoría de los votantes prefiere a AMLO, según las encuestas.

Meade dice no ser militante, pero representa al partido en el poder, y aun cuando sea químicamente puro, como presume, carga con los vicios del PRI y de un gobierno corrupto. Lo mismo le pasó a Hillary Clinton, primera secretaria de Estado de Barack Obama. Era la mejor calificada para ocupar el Despacho Oval, pero en la balanza pesaron más sus errores, los equívocos de su campaña y una lectura equivocada de la realidad –el rechazo a los políticos tradicionales– que su experiencia en la administración.

Trump la llamó corrupta, como AMLO tilda a Anaya y a Meade. El candidato de Juntos Haremos Historia basa su estrategia en la simplificación y en la repetición. Frases cortas, pero letales, y promesas fáciles, en vez de razones magistrales.

La misma fórmula utilizada por Trump para ganar. Ninguno se inventó a sí mismo, son consecuencia de los sistemas de gobierno a uno y otro lado de la frontera.
21 Mayo 2018 04:07:00
El talón de Aquiles
“Tu hijo debería dejar de ser tan crítico con el Gobierno. La sociedad civil no debe pasar tanto tiempo hablando de corrupción”, reconvino el presidente Peña Nieto a Claudio X. González Laporte, en una reunión con magnates, según una nota de The New York Times (NYT) publicada el 30 de agosto pasado. El diario citó como fuente a cinco de los asistentes. González –uno de los empresarios más influyentes en el sexenio de Carlos Salinas y opositor de Andrés Manuel López Obrador– replicó: “Estoy orgulloso de mi hijo y del trabajo que está haciendo”.

La advertencia de Peña era para Claudio X. González Guajardo, fundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, “una organización de periodismo de investigación que ha revelado contratos corruptos de aliados del gobierno, (González) estaba haciendo demasiado ruido para gusto del Presidente”, dice el rotativo.

El Gobierno federal negó la información, pero el activista ha sido espiado y acosado con auditorías fiscales. “México no está condenado a ser corrupto”, dijo González a NYT en una declaración escrita en la cual se dijo asediado, mas no dispuesto a la rendición: “seguiremos denunciando la corrupción y la impunidad cuando la encontremos, sea pública o privada” (sinembargo.com, 30-08-17). Y cumplió…

En lugar de guardar silencio y complacer al poder, Animal Político y MCCI respondieron con La Estafa Maestra, una investigación sobre el desvío de más de 7 mil millones de pesos a universidades y empresas fantasma, descubierto en 2015 por la Auditoría Superior de la Federación. El trabajo obtuvo el Premio de Periodismo Ortega y Gasset 2018 del diario El País.

La corrupción –talón de Aquiles del Gobierno del presidente Peña Nieto, junto con la inseguridad– fue el tema dominante en el primer debate de los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia), Ricardo Anaya (Por México al Frente), José Antonio Meade (Todos por México), Margarita Zavala (ya retirada de la competencia) y Jaime Rodríguez (independientes), citados según su posición en las encuestas. Meade atacó a AMLO por tres departamentos omitidos en su declaración 3de3, y a Anaya por lavado de dinero en la compraventa de una nave industrial. Juego de niños comparados con La Estafa Maestra y el caso Odebrecht.

Jorge Ramos, uno de los periodistas más críticos y respetados de América, publicó sobre la polémica en su cuenta de Twitter: “Increíble. Terminó un largo e intenso segmento sobre la corrupción y no hubo ni una sola mención al caso más grave de corrupción durante el Gobierno de @epn, el de la ‘casa blanca’. Ninguno siquiera sugirió una investigación. Expresidentes y exgobernadores seguirán sin dar cuentas”.

Dos días después del debate, cuya audiencia fue de 18 millones de personas, según el INE, el candidato del PRI visitó Coahuila. Enrique Abasolo, columnista de Vanguardia, le dio la bienvenida en Twitter: “Y hoy que #PepeMeade está en Saltillo… algún colega periodista de los que se pueden acercar a él, piensa preguntar de los Moreira o nomás se van a sacar la selfie y a dorarle la perinola???”.

Con consonancia con su jefe, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, recomendó a estudiantes de la Universidad del Valle de México Campus Cumbres, no tomar en cuenta la corrupción a la hora de votar (El Norte, 12-05-18). Vaya descaro. El tema es tóxico para el Gobierno, el PRI y su candidato. Y lo será más en las urnas. Culpa de ellos. Meade puede no ser corrupto, pero representa a legiones que sí lo son.
19 Mayo 2018 04:08:00
Guerrero con AMLO (II)
Los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira hundieron a Coahuila en una profunda crisis financiera, por la deuda, y en el descrédito nacional e internacional, debido a los escándalos de corrupción, la violencia, el abuso de poder, las desapariciones forzadas y las masacres en Allende y Piedras Negras, por las cuales fueron denunciados ante Corte Penal Internacional el 5 de julio de 2017. Los hermanos también dividieron al estado y poco les faltó para hacer perder a Miguel Riquelme. Suponer que los coahuilenses ya olvidaron los agravios es un grave error. Defender al presidente Peña Nieto y a Moreira II, como lo hizo del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, tendrá un costo en las urnas.

La incorporación a Morena del excandidato independiente a la gubernatura, Javier Guerrero, complica el escenario para el PRI. En su discurso ante Yeidckol Polevnsky, una de las principales operadoras de Andrés Manuel López Obrador, el sampetrino dijo que su adhesión a Morena es congruente con la lucha iniciada hace dos años contra “un sistema que nos falló (y) trajo corrupción e impunidad. (…) me sumo a AMLO, porque (…) el PRI no tiene remedio y el PAN no representa un cambio verdadero. (…) El sistema tradicional de partidos está podrido. En Coahuila hemos sufrido esa podredumbre en carne propia: empresas fantasma, casas en el extranjero, medios capturados, oposición perseguida (…) estoy harto y digo basta. No quiero que mis hijos crezcan en un estado sometido por un puñado de bandidos”.

El moreirato, al que José Antonio Meade no solo protege, sino pondera después de haber impuesto a Coahuila por 30 años los grilletes de una banca usurera, cómplice y beneficiaria de la deuda por 40 mil millones de pesos, Guerrero no lo podía pasar por alto: “Dicen que México seguirá los pasos de Venezuela si gana AMLO. Yo digo que, al menos en Coahuila, los aprendices de Chávez y Maduro ya nos gobiernan. Acusan a AMLO de ser populista y autoritario. Para populista Humberto Moreira y para autoritario Rubén Moreira. En sus gobiernos destrozaron nuestras finanzas, se sometió a nuestros medios (de comunicación), se borró o se cooptó a la sociedad civil, y se eternizó la mafia en el poder”.

En ese contexto, el amigo de Luis Donaldo Colosio y de Meade, el excolaborador de los tres últimos presidentes surgidos del PRI, incluido Peña Nieto, y flamante morenista, explicó su preferencia por López Obrador. Primero por coincidencia: “Las prioridades deben ser combatir la desigualdad y eliminar la corrupción (…). me rehúso a pensar que Coahuila es el último bastión de los corruptos. Quiero apoyar a AMLO en la construcción de un movimiento de regeneración aquí (…). Vienen tiempos de cambio para el país y para nuestro estado. Como millones de mexicanos, quiero estar del lado correcto de la historia, como un simple soldado más”.

López Obrador tendrá en Guerrero un aliado cuya sensibilidad, trabajo político y reconocimiento en los sectores social y económico será valioso en la recta final de las campañas. Los votos no son propiedad de ningún partido o candidato, pero hoy que las estructuras no aseguran por sí solas victorias holgadas y el sufragio al mejor postor tampoco es garantía, la calidad de las personas ayuda más a ganar una elección.
18 Mayo 2018 04:07:00
Guerrero con AMLO (I)
Los principales liderazgos del PRD surgieron del PRI, empujados por el presidencialismo autoritario y la falta de democracia en la organización fundada por Calles. Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo abrieron brecha en 1988. Treinta años después, Andrés Manuel López Obrador, quien siguió la misma ruta, está en la antesala de Los Pinos, ahora bajo las siglas de Morena. Si el arrogante exlíder del PRI, Enrique Ochoa, cerró las puertas a los cuadros y militantes inconformes por el secuestro de su partido, AMLO las abrió de par en par para recibir a antiguos correligionarios y a exlíderes de otras fuerzas como Manuel Espino y Germán Martínez, quienes contribuyeron al polémico triunfo de Felipe Calderón en 2006, sobre AMLO, por una diferencia de apenas seis décimas de punto. Amor y paz es la nueva doctrina de quien encabeza las encuestas.

AMLO sumó este miércoles a Javier Guerrero, excandidato independiente al Gobierno y uno de los perfiles políticos más sólidos y con mayor experiencia en el estado. El exalcalde de San Pedro fue uno de los primeros en tomarle la palabra a Enrique Ochoa y el 14 de diciembre de 2016 renunció a 37 años de militancia priista. “Hoy el partido se encuentra secuestrado y al servicio de los intereses de un pequeño grupo. Quienes hemos militado (...) vemos con desazón que el cacicazgo de unos cuantos ha desnaturalizado al partido político en el que muchos coahuilenses confiaron”, dice la carta dirigida al entonces líder del PRI.

La presentación de Guerrero como nuevo militante de Morena la hizo su presidenta Yeidckol Polevnsky, en conferencia de prensa, acompañada de Armando Guadiana, excandidato a la Gubernatura y ahora aspirante a senador. El secretario de Finanzas de Enrique Martínez aportará mucho al movimiento de AMLO. Para empezar, el trabajo de una campaña en la que obtuvo 105 mil votos, equivalentes al 21% de los captados por la coalición formada por el PRI y otros seis partidos. Guerrero ha sido cuatro veces diputado federal. Rubén Moreira lo incorporó a su gabinete como secretario de Fomento Económico para aparentar apertura a corrientes políticas contrarias y tenerlo bajo control. La ruptura vino en diciembre de 2012, cuando renunció para ocupar la subsecretaría de Desarrollo Social en el Gobierno de Peña Nieto.

Guerrero y Guadiana sumaron poco más de un cuarto de millón de votos en los comicios del año pasado, casi los mismos que el PRI perdió con respecto a 2011. Es justamente en los estados del norte donde AMLO ha crecido más y el PRI registra su mayor desplome. Morena entró de lleno en la competencia por las senadurías y podría desplazar al PRI al tercer lugar, a pesar de la intensa campaña del priista Jericó Abramo, el único que ha dado la cara por José Antonio Meade. El partido acaudillado por AMLO también está en condiciones de ganar varias presidencias municipales el 1 de julio. El expriista Claudio Bres Garza –aliado de Guerrero en la elección de gobernador– le asegura el triunfo en Piedras Negras, principal puerto fronterizo de Coahuila. La soberbia de Fernando Purón, postulado por el PRI para diputado federal por el Distrito I, le sumará votos a López Obrador, a Guadiana y a su contrincante Evaristo Lenin Pérez, candidato de la coalición PAN, PT, Movimiento Ciudadano. Guerrero llega a Morena en buen momento. AMLO necesita interlocutores congruentes, serios y confiables.
16 Mayo 2018 04:07:00
El brazo de la justicia
“Esta extradición manda un mensaje global a todos aquellos acusados por aprovecharse de su situación política para realizar narcotráfico y otras actividades criminales: serán llevados ante la justicia”. La advertencia no es del Gobierno federal, de alguno de los presidenciables ni del procurador virtual. Tampoco de un funcionario norteamericano de alto rango, sino de Will R. Glaspy, agente especial de la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés), en relación con Tomás Yarrington Ruvalcaba.

El exgobernador de Tamaulipas (1994-2005) fue arrestado el 9 de abril de 2017 en Florencia, Italia, y extraditado el mes pasado a Estados Unidos, donde se le acusa de extorsión, tráfico de drogas, lavado de dinero y fraude bancario, de acuerdo con un comunicado de la DEA. Yarrington –diputado federal (1991-1992) y alcalde de Matamoros (1993-1995) por el PRI– recibió dinero de los cárteles del Golfo y los Zetas durante su campaña, y como Gobernador lavó dinero para ambas organizaciones, según un testigo protegido de la DEA.

En 2012, la entonces Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) cifró en 8.5 millones de dólares el monto de los sobornos e incluyó al cártel de Juárez en las operaciones. Yarrington también es acusado de participar en la conjura para asesinar al candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, el 28 de junio de 2010. Eugenio Hernández, coordinador del comité de financiamiento y sucesor de Yarrington, se halla detenido en México desde el 7 de octubre pasado. El Gobierno autorizó su extradición a Estados Unidos donde enfrenta cargos por lavado de dinero y por recibir sobornos de un cártel.

La entrega de Yarrington al Gobierno de Estados Unidos, en Brownsville, Texas, ocurrió en vísperas del primer debate entre los candidatos a la presidencia. Los temas fueron Combate a la corrupción e impunidad; Seguridad pública y violencia; y Democracia, pluralismo y derechos humanos. Ninguno de los aspirantes de oposición se refirió al caso, pese a su relevancia e impacto político. El candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza), José Antonio Meade, tampoco ha fijado una posición con respecto a Yarrington (expulsado del PRI en 2016 por “falta de probidad” y “violaciones al código de ética”) y otros exgobernadores presos por delitos de corrupción, como Javier Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo), y el prófugo César Duarte (Chihuahua).

En el debate, Meade atribuyó las detenciones de Duarte, Borge y del panista Guillermo Padrés (Sonora), a investigaciones de la Secretaría de Hacienda cuando él era su titular. Sin embargo, para Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), el encarcelamiento de exgobernadores es resultado de la alternancia, no de la voluntad política para combatir la corrupción ni de un auténtico Estado de derecho.

Otra de las extradiciones pendientes es la de Juan Manuel Muñoz Luévano, empresario de Matamoros, Coahuila, presunto operador de los Zetas. Muñoz fue detenido el 18 de marzo de 2016 en su domicilio de Madrid. Está acusado de organización criminal, tráfico de drogas, conspiración para los delitos de asesinato, extorsión y lavado de dinero en Europa. Su extradición a Estados Unidos, ya autorizada por España, tiene en ascuas a políticos coahuilenses, sobre todo a quienes Muñoz habría financiado parte de sus campañas a cambio de protección y otras concesiones.
15 Mayo 2018 04:07:00
La norma del sexenio
El Presidente Peña Nieto marcó desde el principio del sexenio la pauta que él, su gabinete y los gobernadores del PRI seguirían frente a la crítica y los señalamientos de corrupción y abuso de poder. Junto con el espaldarazo a la entonces secretaria de Desarrollo Social (“No te preocupes, Rosario”), acusada de operar una red de compra de votos con el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, el Mandatario extendió a sus incondicionales una patente de corso.

El 19 de abril de 2013, frente al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva, cuyo programa Hambre Cero redujo el trabajo infantil, disminuyó la deserción escolar y elevó el ingreso familiar, un Peña orondo se proyectó a sí mismo: “Rosario, no te preocupes, hay que aguantar, porque han empezado las críticas, las descalificaciones de aquellos a quienes les ocupa y preocupa la política y las elecciones, pero nosotros, este Gobierno, tiene un objetivo claro que es acabar con el hambre”.

La cruzada de Peña contra el hambre, a cuyo inicio fue invitado Lula, acaso para compensar por unas horas el déficit de liderazgo en nuestro país, resultó un fracaso como la mayoría de las acciones del que será el último gobierno del PRI en mucho tiempo.

Lula, quien llegó a la Presidencia en su cuarto intento, lanzó un dardo en su discurso: “el hambre no existe por falta de dinero (...), de producción agrícola (...) o de tecnología (...), existe por falta de vergüenza de gobernantes en el mundo que no se preocupan por los pobres”.

Peña gobernó para su grupo y para los poderosos. Hoy existe más pobreza alimentaria: el ingreso del 41% del país, unos 50.8 millones de mexicanos, no alcanza para adquirir la canasta básica como consecuencia de la inflación del 6.77% registrada el año pasado (Coneval, Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza del cuarto trimestre de 2017).

El incremento de un punto porcentual sumó a 1.8 millones de mexicanos al ejército de pobres, mientras la clase política se enriquece impúdicamente.

La absolución a Robles, en Chiapas, se repetiría a lo largo del sexenio: “No te preocupes, Humberto (Moreira)”, “No te preocupes, Gerardo (Ruiz Esparza), “No te preocupes, Luis (Videgaray)”, “No te preocupes, César (Duarte)”, “No te preocupes (José Antonio (Meade)”, “No te preocupes, Moreira (Rubén)”, “No te preocupes tampoco ahora (Rosario)”, “No te preocupes, Aurelio (Nuño)”. Y para sí mismo: “No te preocupes Enrique, ni AMLO ni Ricardo Anaya ganarán las elecciones, qué para eso está el sistema y el aparato de justicia”.

Lula despertaba temor por su posición de izquierda, pero resultó ser uno de los mayores reformadores de América Latina. Ganador de los premios Mundial de la Alimentación, de Derechos Humanos Letelier-Moffitt —concedido a Belén Casa del Migrante de Saltillo en 2011— y el Four Freedoms Medalla de Libertad, Da Silva fue condenado a principios de marzo a 12 años de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero como parte de la operación Lava Jato.

Se le acusa de recibir 8 millones de dólares en dinero y en especie; una bagatela para los negocios del poder en nuestro país. Brasil, como Guatemala y Perú, tienen sistemas de justicia independientes. En México, los poderes legislativo y judicial están sometidos al Presidente, mas eso no le garantiza inmunidad después de su sexenio.
14 Mayo 2018 04:07:00
Salvar las apariencias
Tres departamentos y una nave industrial no bastan para ocultar las montañas de corrupción, impunidad y tráfico de influencia del sexenio; al contrario, las magnifican. El combate al fenómeno permanece atascado en la retórica política, tanto a escala federal como local, sin importar las siglas del partido gobernante. Los sistemas anticorrupción absorben recursos ingentes, en detrimento de la inversión en salud seguridad y otros sectores prioritarios, pero sólo sirven de fachada.

En el gobierno de Peña Nieto, México descendió 30 lugares (del 105 al 135 de entre 180 países) y perdió cinco puntos (de 34 a 29) en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional, los niveles históricos más bajos. Cinco días después de iniciada la Administración, se publicó el IPC correspondiente a 2012. En ese momento, Huguette Labelle, presidenta de la organización, recomendó: “Los gobiernos deben incorporar acciones contra la corrupción en todas las decisiones públicas. Entre las prioridades están normas más efectivas sobre lobby y financiamiento político, una mayor transparencia de la contratación y el gasto público, y mayor rendición de cuentas de organismos públicos a la
población”.

¿Qué hizo el Gobierno al respecto en seis años? muy poco o nada, a juzgar por los resultados del estudio México: Anatomía de la Corrupción, auspiciado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), según el cual ese flagelo es el segundo tema que más preocupa al país (51%), sólo por debajo de la inseguridad y la delincuencia (66%). Los otros son: desempleo (41%), pobreza (36%), mal desempeño del Gobierno (35%), mala atención en centros de salud (26%), baja calidad de la educación (14%) y mala aplicación de la ley (13%).

María Amparo Casar, investigadora del Departamento de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y autora del trabajo, advierte en el prólogo de la segunda edición: “A pesar de que la lucha contra la corrupción y la impunidad forma parte de todos los discursos y ofertas políticas de los partidos y gobernantes, ninguno ha mostrado un compromiso real con la disminución de esta práctica. Sigue prevaleciendo entre ellos la costumbre de abusar del poder político en beneficio personal y, después de abusar, la práctica de sustraerse de la justicia”.

Nadie está inmunizado contra el flagelo. “En las empresas y en la sociedad en general tampoco se pueden reportar avances. La mexicana sigue siendo una sociedad dispuesta a practicar la corrupción si piensa que de ella obtendrá beneficio personal (…) y que se encuentra alejada de la cultura de la legalidad, indispensable para que la democracia adquiera significado”, señala Casar, ganadora del King’s College Prize (1979).

Entre los muchos pozos sin fondo creados bajo distintas figuras para salvar las apariencias, el de la lucha contra la corrupción es uno de los más profundos: en 2004, (cuarto año del gobierno de Vicente Fox) cuando México ocupaba el lugar 64 en el IPC, el gasto fue de 3 mil millones de pesos; en 2017 (penúltimo año de la presidencia de Peña Nieto) la cifra se disparó a 7 mil millones. Sin embargo, en lugar de ascender en la clasificación de TI, nuestro país retrocedió 71 lugares. Los políticos y la burocracia han convertido el combate a la corrupción en trampolín y en un nuevo negocio. Un ejemplo: Ximena Puente, hasta hace poco comisionada del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), es candidata del PRI a diputada plurinominal.
12 Mayo 2018 04:08:00
Traición al oficio
El Gobierno mexicano alerta sobre los excesos de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, para azuzar la campaña de miedo contra López Obrador, pero omite los de Daniel Ortega en Nicaragua. Antes combatía a Pinochet, pero apoyaba a Castro. Ortega se ha eternizado en el poder y en las últimas semanas ha reprimido las protestas contra su Gobierno, sin importar el costo en vidas. Frente al silencio de los políticos, el periodista y escritor Sergio Ramírez, alzó la voz en Madrid, escribe Gerardo Moyano en el bisemanario Espacio 4.

“La corrupción y la violencia que asolan a Latinoamérica se han colado en dos de los premios más importantes que se otorgan en España a la prensa y a la literatura. El pasado 23 de abril, el escritor Sergio Ramírez dedicó el Premio Cervantes de Literatura que otorga el Ministerio de Cultura español ‘a la memoria de los nicaragüenses que en los últimos días han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia, y a los miles de jóvenes que siguen luchando sin más armas que sus ideales por que Nicaragua vuelva a ser república’.

“Ramírez, quien fue vicepresidente en el mandato de Daniel Ortega entre 1985 y 1990, criticó a los ‘caudillos disfrazados de libertadores’ y al poder que ‘no lleva en su naturaleza ni la compasión ni la justicia y se impone por tanto con desmesura, cinismo y crueldad’, por la represión a las protestas en Nicaragua contra la ahora derogada reforma al sistema de seguro social –que reducía beneficios y aumentaba impuestos–, las cuales han dejado al menos 25 muertos. Entre ellos, el periodista Ángel Gaona, quien fue asesinado un día antes de la premiación, en plena cobertura de los disturbios.

“‘Como novelista, no puedo ignorar la anormalidad constante de las ocurrencias de la realidad en que vivo (…) Cerrar los ojos, apagar la luz, bajar la cortina, es traicionar el oficio’, dijo el primer autor centroamericano que recibe el galardón.

“El revolucionario sandinista de 75 años, que tuvo un papel activo en el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza, en 1979, denunció además ‘el exilio de cientos de miles de centroamericanos que van hacia la frontera de Estados Unidos (en) el tren de la muerte que atraviesa México con su eterno silbido de bestia herida’, así como ‘las fosas clandestinas que se siguen abriendo, los basureros convertidos en cementerios’.

“El reconocimiento fue entregado por los reyes Felipe VI y Letizia, quienes destacaron que ‘en estas horas difíciles, toda España lleva a Nicaragua en su corazón’. Ramírez es autor de más de 20 novelas, entre las que destacan Margarita, Está Linda la Mar (1988), Castigo Divino (1990) y Adiós, Muchachos (1999).

“El 7 de mayo, otro importante galardón que reconoce a la prensa hispana, el Premio Ortega y Gasset de Periodismo, fue entregado en Madrid a los periodistas Nayeli Roldán, Manuel Ureste y Miriam Castillo por su investigación ‘La Estafa Maestra’, realizada en conjunto por Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción (Espacio 4, 586). La investigación devela un esquema de triangulación de recursos que utilizó el Gobierno federal mexicano para desviar miles de millones de pesos a través de universidades y empresas fantasma. En esa ocasión, el jurado del premio que otorga el periódico El País destacó ‘el valor y la profundidad de la investigación realizada a lo largo de nueve meses en seis estados diferentes, y que detalla los sofisticados mecanismos de corrupción del país’”.
11 Mayo 2018 04:07:00
Triunfalismo de AMLO
El debate presidencial del 22 de abril modificó la intención de voto en un 16%, mas no la tendencia favorable a Andrés Manuel López Obrador. Ninguno de los aspirantes atrajo a ese segmento, declaró Rodrigo Galván de las Heras a Carmen Aristegui, 2 días después de la controversia. Sin embargo, el triunfalismo de AMLO por su posición en las encuestas y la idea, cada vez más extendida, de que será el próximo presidente, podrían poner en riesgo su victoria.

Para el director de De las Heras Demotecnia, lo más relevante “no es quién ganó el debate, sino a quién le fue mejor”. Y quien mejor lo aprovechó fue Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano). Según la encuesta de la consultora, el 30% de las respuestas sobre “¿quién ganó más con el debate?” correspondió al panista; AMLO recibió el 23, Jaime Rodríguez, el siete, José Antonio Meade, el dos, y Margarita Zavala, el uno.

“El peor en el debate” fue AMLO, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social), con el 25% de las menciones, seguido por Meade, de Todos por México (PRI, Verde, Nueva Alianza), con el 20. Los candidatos independientes, Rodríguez y Zavala, captaron el 16 y el 13% de las respuestas, y Anaya, el seis.

El candidato de Por México al Frente –según las 500 entrevistas del muestreo aleatorio simple sobre el listado telefónico del país– obtuvo la calificación más alta como “el mejor en el debate” (32%). AMLO el 23%, Rodríguez, el siete, Meade, el cinco y Zavala, el tres.

Sobre cuál de los aspirantes “sería el mejor presidente de México”, el 34% respondió que AMLO; el 20 optó por Anaya, el 12 por Meade, el cinco por Zavala y el cuatro por Rodríguez. Sin embargo, para el 28%, “el peor” sería el candidato de Morena, después Meade (21), Jaime Rodríguez (13), Anaya (11) y Zavala (5). Mientras López Obrador polariza, Anaya se consolida como su principal competidor y en esa tesitura apela al voto útil y al de los indecisos.

Jaime Rodríguez, el Bronco, gobernador de Nuevo León con licencia, logró el objetivo de darse a conocer a escala nacional, y quien más perdió fue Margarita Zavala. De acuerdo con Galván, los opositores de AMLO equivocaron la estrategia, pues en vez de afianzarse o subir al segundo lugar, se dedicaron a atacarlo.

Otro de los puntos destacables es que el 86% de los entrevistados sabía del debate, cuya audiencia de 18 millones de personas, por televisión y redes sociales, es la mayor hasta ahora registrada. En estas elecciones “la gente va a estar muy metida, muy pendiente y muy involucrada”, dijo Galván. El 59% de la muestra expresó mucho interés en los comicios del 1 de julio; el 11 se mostró interesada, pero no tanto, y el 18 “sólo un poco”.

La proporción de ciudadanos pendientes de la elección presidencial es elevada, pues en procesos anteriores era del 30 o 40%, según Galván. En 2012, la participación fue de 63%; este año puede subir al 70. Peña Nieto ganó a López Obrador por 6.5 puntos porcentuales, y el PAN cayó al tercer lugar. Hoy, con el 48% de la preferencia, el candidato de Morena supera a Anaya por 18 puntos y a Meade por 31 (Reforma, 02-05-18). Mala noticia para el PRI cuando ya faltan 52 días para las votaciones. Difícilmente los debates del 20 de mayo en Tijuana y del 12 de junio en Mérida moverán la tendencia. La historia parece escrita. Sólo un error monumental de AMLO o una genialidad de Anaya podrían cambiar el curso de los acontecimientos.
09 Mayo 2018 04:08:00
Corriente anti-PRIAN
José Antonio Meade y la coalición Todos por México tienen 50 días para convencer al 47% de los ciudadanos que “nunca votarían por el PRI para elegir Presidente de la República”, por considerarlo “el peor partido político” (El Universal/Berumen), de que el dinosaurio tecnocrático no es como lo pintan.

También –otro imposible– para cambiar la percepción de que la competencia por Los Pinos será entre Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, y Ricardo Anaya, de Por México al Frente, sino entre AMLO y su candidato, como pretende hacer creer Aurelio Nuño, todavía coordinador de la campaña de Meade, cuya única mancha –dicho por él– es el vitiligo (enfermedad cutánea caracterizada por manchas blanquecinas, causadas por deficiencia de pigmentación).

Nadie había hecho referencia al padecimiento del candidato del PRI y los partidos Verde y Nueva Alianza, y menos a la palabra “mancha” como sinónimo de corrupción. En México tienen vitiligo entre 1.25 y 2.5 millones de personas, equivalentes al 1 o el 2% de la población, según la Fundación Mexicana para la Dermatología (Quadratín). El desacierto, equiparable al de Francisco Labastida cuando se quejó de Vicente Fox por llamarlo “la vestida”, se cometió en uno de los spots del abanderado tricolor.

Si los genios del PRI pretendían marcar en 30 segundos una diferencia entre su candidato y el presidente Peña Nieto, no lograron su objetivo, pues, para la mayoría, representan los mismos intereses. El mensaje subliminal es que Meade no rehúye el diálogo con estudiantes. Peña, en su campaña, se escondió en los sanitarios de la Universidad Iberoamericana cuando los alumnos lo increpaban con caricaturas del expresidente Carlos Salinas, a cuya cena de cumpleaños 70 asistió el 7 de abril pasado.

Si Peña, además de no haber podido citar tres de sus lecturas preferidas, y de confundir a Enrique Krauze con Carlos Fuentes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (2011), pronuncia un inglés ininteligible, Meade presume de hablarlo “bastante bien” y de haber leído muchos libros. “Me encanta la lectura”, dijo a uno de los universitarios (dos hombres y dos mujeres, para cuidar la paridad de género). Empero, el tema de fondo no es la literatura ni los idiomas, sino la corrupción. Cuando Meade pregunta por quién van a votar, uno de sus interlocutores interrumpe: “¡Pero todos (los candidatos) son una bola de corruptos!”.

El momento de lanzar dardos contra AMLO y Anaya había llegado: “No todos somos iguales. Se puede hacer política sin lavar dinero”, (¿cómo el candidato del PAN, imputado por la PGR de triangular recursos en operaciones inmobiliarias?) “sin tener un solo peso al margen de la ley” (¿cómo AMLO, a quien ha llamado “fantasma fiscal”?). “Yo lo he hecho los últimos años”, replicó Meade.

Su consejo a los votantes jóvenes, donde tiene menos adeptos, es revisar y comparar: “no nos vayamos a equivocar en esta elección”. De nuevo, el miedo como trasfondo para disuadir el voto por AMLO.

El recurso funcionó a medias en la elección de 2006, pues el candidato de izquierda estuvo a medio punto de ganar la presidencia, pero ahora queda agotado. ¿Cómo remontar los 20 puntos porcentuales que separan a Meade de López Obrador (Reforma)? ¿Alcanzará la guerra sucia para revertir la tendencia? ¿O al final será Anaya el beneficiario? La corriente antiPRIAN impulsa al candidato de Morena.
08 Mayo 2018 04:05:00
Con las manos atadas
Como candidato de cualquier partido en el poder, José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI, PVEM, Panal), está maniatado para señalar los excesos y fracasos del Gobierno, así sea el “único capaz de limpiar la casa”, según el líder petrolero Carlos Romero Deschamps. La bandera contra la corrupción la tomó Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia (Morena, PT, PES). Originalmente era del PAN, pero en las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón, y de nuevo como oposición, en lugar de combatirla, la abrazó.

AMLO puede ser un político honrado y el aspirante con mayores probabilidades de ganar las elecciones, pero su alianza con líderes acusados de enriquecimiento ilícito contradice su discurso. Para el candidato de izquierda, así como para la mayoría, el Gobierno es la principal fuente de corrupción, y para erradicarla encontró la panacea universal: predicar con el ejemplo. Además de votos para asegurar la victoria en su tercer intento y evitar un nuevo fraude, AMLO busca quien vigile las 156 mil casillas donde se emitirán el 1 de julio.

Ricardo Anaya, de la colación Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), refutó a AMLO en la reunión con la Cámara de Comercio Americana de México (AmCham, por sus siglas en inglés), celebrada el 9 de abril: “No basta con que llegue alguien honesto para que, un poco por ósmosis, su honestidad se le contagie a los gobernadores y a los presidentes municipales. (…)

“Vamos a suponer que fue un jefe de gobierno (de la Ciudad de México) muy honesto, pues esa transmisión por ósmosis no llegó ni siquiera a su círculo más cercano. Acuérdense ustedes de las imágenes de René Bejarano recibiendo fajos de billetes en efectivo, y de su más cercano colaborador (Gustavo Ponce), que era secretario de Finanzas: acabó en la cárcel y no porque él haya querido, sino porque se revelaron unos videos y a él no le quedó de otra”, dijo en la 101 asamblea general de socios “2018: Compromisos urgentes para el México que queremos”.

El encuentro con la AmCham –fundada en 1917 durante la presidencia de Venustiano Carranza– no fue un día de campo para Meade. “¿Por qué aceptar ser representante de un partido corrupto?”, preguntó el moderador Carlos Mota en el nombre de los socios. Además, quiso saber su estrategia como candidato: “por lo que todos sabemos, la marca del PRI es, probablemente, pues una marca que ha sufrido”. El exsecretario de Relaciones Exteriores replicó: “no hay partidos corruptos, hay políticos corruptos (…) vale la pena distinguirlo porque México necesita muchos servidores públicos, (…) que se haga buena política (…) y que los malos políticos, del partido que fuera, estén enfrentando sus consecuencias y estén en la cárcel”.

Los exgobernadores entre rejas son apenas un puñado, como el panista Guillermo Padrés (Sonora). Además, la mayoría fueron detenidos en el extranjero: Tomás Yarrington (Tamaulipas) en Italia, Javier Duarte (Veracruz) en Guatemala, y Roberto Borge (Quintana Roo) en Panamá. César Duarte, de Chihuahua, se halla prófugo, protegido por el presidente Peña Nieto, según Javier Corral.

En los cinco estados hubo alternancia. Sin embargo, en los casos Odebrecht, que ha provocado la renuncia y encarcelamiento de empresarios y expresidentes de varios países de América Latina, y La Estafa Maestra, que involucran a altos funcionarios del Gobierno mexicano, la justicia no ha movido un dedo.
07 Mayo 2018 04:07:00
Elección entre dos
La polémica entre Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Margarita Zavala y Jaime Rodríguez pudo no haber cambiado sustancialmente la intención de voto para las elecciones presidenciales del 1 de julio, pero sí la percepción. El candidato de la alianza Juntos Haremos Historia llegó con la aureola de invencible: él y sus legiones de seguidores, convencidos de que esta vez la victoria no les será escamoteada como sucedió en 2006 y 2012, y otra parte importante de la población, resignada al irremediable triunfo del caudillo.

La idea de que las votaciones serán un mero trámite, por la desventaja del segundo lugar y el estancamiento del tercero, se modificó durante y después del debate. Contra el dictado de las encuestas AMLO no es invencible, como tampoco lo fue en los dos últimos procesos. La percepción ahora es que Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente, tiene capacidad y atributos para remontar y ganar con el voto útil, el de los indecisos y el que, en las próximas semanas, abandone a AMLO.

José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, ya ha sido descartado. La maniobra de excluir a los aspirantes con militancia en el PRI, en particular al exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y cambiar los estatutos de ese partido para presentar un candidato externo o ciudadano, sin mácula aparente, no funcionó. Para la mayoría de los mexicanos Meade representa lo peor del sistema político. En consecuencia, se le atribuyen los fracasos del sexenio frente a la corrupción, la impunidad, la violencia, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y los miles de muertos en la guerra sin cuartel y sin sentido contra la delincuencia organizada.

A estas alturas, pocos dudan ya de la derrota del exsecretario de Hacienda. Mientras el gobierno de Peña Nieto se involucre para intentar salvarlo más lo hundirá. El Presidente no es la solución, sino el problema. No sólo del PRI, sino de un país sin gobierno, pues las autoridades están en campaña y no al frente de sus responsabilidades. La violencia no amaina, se recrudece, y la sevicia –como en el caso de los normalistas de Ayotzinapa, repetido con los estudiantes de cine de Guadalajara– aterrorizan al país y causan escándalo fuera de México.

Los muertos y los desaparecidos no son de Peña (PRI) ni de Felipe Calderón (PAN), pero sus gobiernos llevaron al caos actual, al asesinato de un cuarto de millón de personas, muchas de ellas ajenas a esta guerra descabellada. La amnistía de AMLO puede parecer igualmente absurda, pero al menos es una propuesta distinta a las fórmulas fallidas aplicadas en los dos últimos sexenios. El candidato de izquierda tiene un buen diagnóstico de los problemas del país, pero es en su exposición donde crea dudas y temores, los cuales, como en cualquier campaña, sus adversarios aprovechan para tratar de avanzar, sin éxito en el caso de Meade.

El escenario de un arreglo entre el PRI (en clara desventaja) y el PAN (segundo en la preferencia electoral) no es extraño. Ocurrió en 1994 para favorecer a Zedillo; en 2006 y 2012 para imponer a Calderón y a Peña, con las armas del miedo y del dinero, e impedir el triunfo de AMLO. El tres veces aspirante a la silla del águila desestima una eventual nueva alianza entre los partidos que han gobernado en los últimos 24 años, pues, aún de concretarse –dice– ganaría. El país necesita un cambio, y quien menos lo ofrece es el PRI. AMLO y Anaya, pues, son las opciones. Meade será, en este proceso, la víctima del sistema.
05 Mayo 2018 04:08:00
Libertad vulnerada
El 3 de mayo se celebra en México el Día de la Santa Cruz y a escala mundial el de la Libertad de Prensa. En su poema El Credo, Ricardo López Méndez dice que el país escribe su nombre “con la equis, que algo tiene de cruz y de calvario”. Periodismo se escribe sin “x”, pero igual tiene su propio viacrucis. Así lo expone el colega Édgar London en el bisemanario Espacio 4 (587):

“México se halla hundido en el lugar 147 (de 180 países) de la clasificación de libertad de prensa 2018 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), publicado en vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado el 3 de mayo. Venezuela, que atraviesa una profunda crisis política, económica y social, cayó seis escaños, pero aun así está cuatro sitios por encima de México. Para la organización no gubernamental, la censura y las amenazas que penden sobre los periodistas mexicanos son mayores a las que sufren sus colegas venezolanos.

“Doce periodistas fueron asesinados en México el año pasado –el mayor número a escala global–, por delante de países en guerra como Siria e Irak, y ya van tres en 2018. De seguir esa tendencia, el sexenio de Enrique Peña Nieto, que actualmente suma 42 ejecuciones, podría rebasar las 48 contabilizadas en la Administración de Felipe Calderón, en el marco de la guerra contra el narcotráfico.

“‘Si los periodistas cubren temas relacionados con la corrupción de las autoridades, sobre todo a nivel local, o que tienen que ver con el crimen organizado padecen intimidaciones, agresiones o pueden incluso ser asesinados a sangre fría’, dijo el director de Reporteros Sin Fronteras para América Latina, Emmanuel Colombié, con respecto a México.

“RSF advierte que ‘la hostilidad frente a los medios de comunicación, alentada por ciertos dirigentes políticos, y el deseo de los regímenes autoritarios de exportar su visión del periodismo, amenazan las democracias’.

“En la clasificación de este año, Costa Rica, con un ‘sólido marco legal en materia de libertad de información’, volvió a quedar como el mejor país de América Latina para ejercer el periodismo, a pesar de que bajó del lugar seis al diez. Cuba, donde el ‘régimen castrista monopoliza casi por completo la información’, es el país peor calificado.

“Habría que ver si, con la presencia de su nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, se amplían las libertades de la prensa, aunque la esperanza de un cambio en este sentido es mínima. A escala global, Noruega marcha al frente de las naciones en su relación con la prensa. Corea del Norte, bajo la dictadura de Kim Jong-un, se mantiene en el último lugar de los países representados por este barómetro.

“La organización Artículo 19 reportaba, a finales de abril, 16 periodistas ejecutados en América Latina y el Caribe, apenas en lo que va de este año. De esos, tres le corresponden a México. La situación es insostenible y lo peor es que se ha vuelto tendencia. Silenciar las opiniones incómodas y las denuncias de irregularidades ya no son sólo prácticas de la delincuencia, como antaño sucedía o se pretendía dar a entender. Hoy, también recurren a esta argucia diferentes instancias del gobierno.

“Al respecto, se pronuncia Artículo 19: ‘La violencia contra periodistas y miembros de medios de comunicación constituye una de las formas de censura más extrema. Queremos recordar que los estándares del Sistema Interamericano expresan claramente que es responsabilidad de los estados garantizar el libre ejercicio del periodismo y resguardar el derecho a la libertad de expresión’”.
04 Mayo 2018 04:08:00
Crónica de una derrota
Enrique Ochoa, el peor líder del PRI, fue impuesto por Los Pinos para manejar la campaña presidencial más complicada en sus 89 años de historia. Otro reflejo de la soberbia gubernamental y de su incomprensión de la realidad de un país encaminado hacia la tercera alternancia.

La defenestración tardía de este político anodino y burócrata mediocre anticipa la derrota del candidato de la coalición José Antonio Meade, a quien Andrés Manuel López Obrador, de la alianza Juntos Haremos Historia, aventaja ya por 31 puntos porcentuales, según la más reciente encuesta de Reforma (02-05-18).

Ricardo Anaya, de Por México al Frente, recuperó 4 puntos porcentuales con respecto a abril, para ubicarse en 30% contra 48 de AMLO, y se confirma como el único competidor capaz de plantar cara al fundador de Morena. Meade retrocedió un punto en la intención de voto (de 18 a 17%).

El candidato del PRI, cuyo mayor activo en el servicio público consiste en no guardar cadáveres en el clóset (de corrupción o de otra índole), es arrastrado irremediablemente por el desprestigio del Gobierno y su partido. Pues a pesar de la guerra sucia contra AMLO y Anaya, la peor imagen es la de Meade (43%), de acuerdo con la muestra.

Ochoa deja un PRI dividido y en agonía. Además de despreciar a la militancia de base y a liderazgos tradicionales, los tecnócratas los humillaron: adulteraron los estatutos para nombrar un candidato externo, sin trayectoria y con ribetes de panista.

Ochoa, quien obtuvo 18 concesiones de taxis en Monterrey con un domicilio de San Nicolás (Reforma, 27-03-18), cobró una indemnización como director de la CFE que no le correspondía y fue denunciado por no pagar a trabajadores que construyeron su “casa blanca” en el club de golf Altozano de Morelia, pudo sortear revueltas causadas por su arrogancia y falta de oficio. La gota que colmó el vaso fue la malograda campaña de Meade, la cual, a estas alturas, es irreparable.

La designación de René Juárez como sustituto de Ochoa es también un reconocimiento al fracaso de la tecnocracia para dirigir un partido entre cuyos líderes figuran generales, ideólogos, políticos de primera línea y presidentes de la república, y una campaña presidencial perdida de antemano.

Juárez representa el regreso de la política al partido fundado por Calles en 1929: ha sido alcalde de Acapulco, diputado federal, gobernador de Guerrero, senador y subsecretario de Gobernación en la gestión de Miguel Osorio Chong, el priista con mayor apoyo para ser presidenciable, lo cual representa otro mensaje. Igualmente, tardío ante la debacle por venir.

Mala noticia también para el exgobernador Rubén Moreira, secretario de Organización del PRI, quien, fiel a su estilo, antes del relevo de Ochoa cabildeó en los estados para ser su reemplazo. Otro Moreira en la presidencia del CEN hubiera sido suicidio en lugar de muerte natural. Ambos –Moreira y Ochoa– serán diputados plurinominales en la próxima Legislatura, en la cual su partido será minoría. La encuesta de Reforma refleja el ánimo del país: 79% piensa que “debe cambiar el partido en el Gobierno”.

El dato es consistente con el 78% que votará contra el PRI (48 por AMLO y 30 por Anaya). Sólo el 15% opina que el PRI debería permanecer en Los Pinos. La preferencia por Meade es de 17%. El despido de Ochoa es continuación de la crónica de una derrota anunciada.
02 Mayo 2018 04:08:00
Vasos comunicantes
La intención de voto por José Antonio Meade es casi equivalente a la aprobación de Peña Nieto. La preferencia por el candidato de Todos Somos México, después del debate, es de 22% (SPDNoticias, 30-04-18) y el apoyo al Presidente, al mes de febrero pasado, del 21% (Mitofsky). La jugada de postular un candidato externo para desvincularlo del PRI y evitar el voto de castigo, o al menos atemperarlo, naufragó por obvia. Los negativos del Gobierno peñista se han transferido a Meade, pues aun quienes, fuera de los círculos del poder, simpatizan con él, reprueban al Presidente y su partido.

La corrupción es uno de los temas dominantes de la agenda electoral. Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia) y Ricardo Anaya (Por México al Frente) han acusado a Meade de encubrimiento en el supuesto desvío por 250 millones de pesos del gobierno de Chihuahua al PRI, para financiar campañas políticas, cuando fue secretario de Hacienda, así como de irregularidades durante su gestión en la Secretaría de Desarrollo Social. Movimiento Ciudadano lo ha vinculado incluso con La Estafa Maestra, artificio para esfumar 3 mil 443 millones de pesos. El portal Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad ganaron el Premio Ortega y Gasset de Periodismo 2018 por investigar el caso.

La identificación del candidato del PRI con el Gobierno de Peña lo expone demasiado frente a los electores. AMLO se jactaba, como jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2000-2006), de que las críticas no lograban arrancarle a su gallo ni una pluma. Cierto o no, es el único aspirante presidencial que hasta ahora no enfrenta acusaciones de corrupción; incluso intelectuales y escritores antagónicos a sus ideas y propuestas populistas reconocen la honestidad del abanderado de Morena, PT y PES como una de sus principales virtudes.

Ricardo Anaya (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano) es investigado por la presunta triangulación de recursos a empresas fachada, y los candidatos independientes Jaime Rodríguez, “El Bronco”, y Margarita Zavala, fueron denunciados por comprar firmas para obtener su registro. El periódico El Norte documentó más irregularidades del gobernador de Nuevo León con licencia, como la utilización de personal, recursos públicos y programas sociales. El INE encontró suficientes elementos para negarle el registro e incluso lo denunció ante la Fepade por delitos electorales, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en otro fallo absurdo, lo regresó a la competencia, en detrimento de la democracia y el Estado de derecho.

Meade navega a contracorriente. Lejos del líder en las encuestas (AMLO), nueve puntos por debajo del segundo lugar (Anaya) y asociado al partido por el cual el 47% “nunca votaría para elegir Presidente de la República” (El Universal/ Berúmen), podría aspirar a ser el plan B de los mexicanos, pero aún esa posibilidad luce remota. A la pregunta: “Independientemente de por quién votaría, ¿qué candidato cree que ganará las próximas elecciones (…)?”, Meade aventaja por seis décimas de punto a Anaya (21.1 contra 20.5%), según la misma muestra. Sin embargo, la ventaja de 2 a 1 de AMLO es insuperable.

La campaña del exsecretario de Hacienda no sube porque Los Pinos y el PRI le transfieren sus pasivos. Más ahora, con la exacerbación de la violencia y el encono social contra el Gobierno.
01 Mayo 2018 04:07:00
Meade: los escollos
El primer mes de las campañas presidenciales transcurrió sin sobresaltos ni cambios relevantes en la intención de voto. La preferencia efectiva por Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, PES) se amplió a 11 puntos porcentuales con respecto a Ricardo Anaya (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) y a 20 en relación con José Antonio Meade (PRI, PVEM, Nueva Alianza), según la encuesta de El Universal/Berúmen y Asociados, aplicada en los primeros días de la competencia (del 3 y el 5 de abril).

Meade puede ser el candidato más preparado y honesto, como lo asegura el presidente Peña Nieto; el preferido del poder económico y el tecnócrata no contaminado por la política, pero representa al partido más identificado con la corrupción, sobre todo en el actual sexenio. No de balde el 47% “nunca votaría por el PRI para elegir Presidente de la Pepública” y el 49.3% lo considera “el peor partido político”. En consecuencia, el 40.2% jamás votaría por él, de acuerdo con la indagación.

El candidato de la coalición Todos por México soporta el descrédito de la Administración peñista y del PRI, así como el de sus aliados, el Partido Verde, cuyos líderes Jorge Emilio González y Arturo Escobar han sido acusados de delitos electorales y de corrupción (el primero de ellos tiene asegurada ya una diputación plurinominal en la próxima legislatura); y Nueva Alianza (Panal), cuyo logotipo habría plagiado del Partido de la Alianza Canadiense, fue denunciado en 2013 de triangular 250 mi-llones de pesos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Elba Esther Gordillo, expresidenta del sindicato magisterial y fundadora del Panal, purga prisión domiciliaria desde el 16 de diciembre pasado, luego de permane-cer más de cuatro años en un reclusorio femenil de Ciudad de México por cargos de lavado de dinero y delincuencia organizada. Enlistada por la revista Forbes entre “los 10 mexicanos más corruptos” de 2013, junto con el líder petrolero Carlos Romero Deschamps y cinco exgobernadores del PRI, entre ellos el coahuilense Humberto Moreira, Gordillo y su grupo apoyan ahora a López Obrador.

Meade no milita en el PRI, pero será castigado en las urnas por el creciente enfado social contra el Gobierno, pese a sus prendas y experiencia en el servicio público, ponderadas para contrastarlo con los candidatos de las coaliciones Juntos Haremos Historia y Por México al Frente. Así lo anticipan las encuestas y los 20 puntos porcentuales que lo separan de AMLO, cuyo leitmotiv es la lucha contra la corrupción, no obstante que entre los candidatos de Morena al Senado figura Napoleón Gómez Urrutia, quien se exilió a Canadá para evitar ser detenido por el desvío de 55 millones de dólares de un fideicomiso del sindicato minero.

El candidato de Todos por México no mejora significativamente en la intención de voto, al contrario, mientras más tiempo transcurre, más se aleja del primer lugar. En la encuesta de enero de El Universal, AMLO tenía el 32% de las preferencias, Anaya el 26% y Meade el 16%. Casi tres meses después, el candidato de Juntos Haremos Historia subió al 42%, el del PAN al 31.1% y el del PRI a 21.9%.

La campaña contra Anaya, por supuesto lavado de dinero en operaciones inmobiliarias, atribuida al PRI y a la PGR, pudo desacelerar su crecimiento en la intención de voto, pero no lo desplomó, pues conserva la misma ventaja con res-pecto a Meade, según la encuesta de El Universal/Berúmen. La balanza se inclina aún más a favor de AMLO, quien subió 10 puntos porcentuales entre las muestras de enero y abril, el doble de lo avanzado por los otros candidatos.
30 Abril 2018 04:08:00
El camino son las urnas
El proceso electoral ha entrado en terreno pantanoso. La retórica política empieza a derivar en violencia. El clima está más crispado que en 1994, cuando Luis Donaldo Colosio fue asesinado casi al inicio de su campaña. Para que los candidatos presidenciales y la ciudadanía puedan dedicar su tiempo y energía a promover y reflexionar el voto, la lucha por el poder debe abandonar la ruta del encono. El enfado social se ha acumulado por razones de sobra conocidas, pero la mejor manera de expresarlo es en las urnas, donde los sufragios se cuentan, no se pesan.

La presidencia aún no está resuelta, a pesar de que Andrés Manuel López Obrador lidere las encuestas y se despegue cada vez más del candidato del partido gobernante José Antonio Meade, mientras el de la coalición Por Máxico al Frente, Ricardo Anaya, ocupa el segundo lugar en las preferencias. Jaime Rodríguez es ilegítimo, debido al fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para imponerlo en la boleta electoral, como comparsa de Los Pinos, después de haber infringido la ley en la recolección de firmas. “El Bronco” participa en la contienda sin careta: como delincuente electoral, auspiciado por el máximo órgano comicial.

La tecnocracia le tomó gusto al poder y pretende detentarlo a toda costa. El presidente Peña no es técnico, sino político, pero la incuria y la cortedad de miras le hizo caer en la manos de los tecnócratas, cuya gestión ha sido ruinosos para el país, entre otras razones por su insensibilidad social y desconexión de la realidad. La tecnocracia abomina de la clase política tradicional, en la cual existía decoro y compromiso, pero la imita en sus derivas más deleznables; a cambio espera aplauso, no repudio ni castigo. Así de grande es su soberbia.

En los seis últimos años, México ha retrocedido cuatro décadas o más, cuando las instituciones estaban diseñadas para perpetuar al PRI en la presidencia. Si un Instituto Federal Electoral (precedente del INE) ciudadano contribuyó a la alternancia en 2000, había que inocularle el virus de la política, socavar su credibildiad, volverlo al redil y convertirlo de nuevo apéndice del poder para, en el futuro, no correr riesgos. Para evitar sorpresas desagradables, por si el INE abrazaba el compromiso con la democracia y no con los privilegios, también se domeñó al TEPJF hasta eliminar todo vestigio de ética y autoridad moral.

La situación del país la han empeorado el Gobierno y las instituciones –y en esta etapa también los candidatos–, cuyos responsables, en lugar de apegarse a la Constitución y a las leyes, interfieren en las campañas, toman partido, fomentan la discordia y polarizan a la sociedad. La apuesta al caos, por parte del Gobierno, dota a los pirómanos de bidones y cerillas sin tener bomberos para detenerlos. El INE y el TEPJF, en lugar de prevenir siniestros, los provocan.

El fantasma del fraude electoral vuelve a cernirse sobre el país con métodos tradicionales y otros sofisticados como el cibernético. Sin embargo esta vez, a diferencia de 1988 y 2006, no habría poder humano ni instituciones capaces de contener a una ciudadanía engañada. El único camino pacífico y civilizado para cambiar las cosas o mantener el statu quo es el de las urnas. La competencia por Los Pinos está centrada en tres aspirantes, pero a ninguno le conviene recibir a México en llamas. Quien lo entienda así primero y sepa transmitirlo, le hará un gran servicio al país, incluso si no gana.
28 Abril 2018 04:07:00
Periodismo e impunidad
México no sólo es reconocido en el mundo por el cine de Cuarón, Iñárritu, Del Toro y Lubezki, sino también por el periodismo de investigación, capaz de reducir un sexenio a 2 años efectivos de Gobierno y de aportar más a la democracia que los propios partidos. Lo que falta es justicia. En la nueva edición del bisemanario Espacio 4, Gerardo Moyano escribe sobre el tema.

“Algo tiene que andar muy mal en el país como para que investigaciones periodísticas que destapan grandes casos de corrupción sean premiadas en el extranjero, sin que los señalados pisen la cárcel. El 7 de mayo, 4 días después de que se celebre el Día Mundial de la Libertad de Prensa, los periodistas Nayeli Roldán, Manuel Ureste y Miriam Castillo recibirán en Madrid uno de los mayores galardones que reconocen a la prensa hispana: los premios Ortega y Gasset de Periodismo, que entrega el diario El País desde 1984.

“Roldán, Ureste y Castillo fueron galardonados en la categoría Mejor Historia o Investigación Periodística por La Estafa Maestra, una investigación realizada en conjunto por Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción, en la que se devela un esquema de triangulación de recursos que utilizó el Gobierno federal para desviar miles de millones de pesos a través de universidades y empresas fantasma (Espacio 4, 584).

“El jurado de la XXXV edición del premio, presidido por el juez Baltasar Garzón; la directora general de Google España, Fuencisla Clemares; el periodista Jon Sistinaga; y Juan Luis Cebrián, director de El País, entre otros, destacó ‘el valor y la profundidad de la investigación realizada a lo largo de 9 meses en seis estados diferentes, y que detalla los sofisticados mecanismos de corrupción del país’.

“Pero mientras en España la investigación sobre ‘los sofisticados mecanismos de corrupción’ es premiada, aquí nadie ha pisado la cárcel por el desvío realizado entre 2013 y 2015, a través de 11 dependencias federales, entre las que destaca la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), entonces al mando de Rosario Robles, quien fue sucedida por José Antonio Meade, candidato presidencial del PRI. Mientras Robles dice que está ‘limpia’, colaboradores de Meade amenazaron con demandar a Animal Político (Espacio 4, 580).

“No es la primera vez que una investigación que involucra al Gobierno de Enrique Peña Nieto es reconocida y premiada en el extranjero. Además de ganar el Premio Nacional de Periodismo 2014, la investigación La Casa Blanca de Peña Nieto, de Carmen Aristegui, fue reconocida en Colombia (Premio Gabriel García Márquez), Estados Unidos (Premio Knight del International Center for Journalists) y España (Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica de la Casa América de Catalunya), sin que ningún funcionario involucrado haya sido procesado.

“Y a la par de las investigaciones periodísticas, la sociedad civil también ha enarbolado la bandera del combate en contra de la corrupción. El 11 de abril, días después de que el candidato presidencial del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, dijera que le tiene ‘mucha desconfianza a todo lo que llaman sociedad civil o iniciativas independientes’, un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONG) publicó un desplegado a página completa en medios nacionales en el que destacan 10 propuestas y exigencias que partieron de asociaciones ciudadanas y terminaron en la creación de iniciativas e instituciones fundamentales para el fortalecimiento de la democracia”.
27 Abril 2018 04:07:00
Alarma en la frontera
Coahulia es uno de los estados donde el candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Nueva Alianza), José Antonio Meade, podría adelantar por una nariz a AMLO, de Juntos Haremos Historia (Morena, PRD, Encuentro Social), y a Ricardo Anaya, de Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano). La tendencia no es perceptible a escala regional, pues la segunda circunscripción, formada por Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas, es la única de las cinco donde Anaya encabeza la intención de voto, sólo por un punto porcentual. En las otras cuatro AMLO lleva la delantera por suficiente margen, excepto en la quinta, donde supera al panista sólo por dos puntos (Reforma, 18.04.18).

El PRI perdió Coahuila en 2012 con el PAN, pero el Verde y Nueva Alianza le sacaron las castañas del fuego y Peña pudo remontar. Hoy las cosas son distintas por el efecto AMLO, pero aun así, espera entregar buenas cuentas a Meade, cuya visita a Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga y Monclova la dedicó a contar lo bueno, como pide el presidente Peña Nieto, y lo malo de AMLO. El candidato contrastó la violencia en los estados gobernados por otros partidos con la tranquilidad donde el PRI lleva las riendas, como Coahuila, con Miguel Riquelme.

Sin embargo este jueves, antes de la presentación del Plan Estatal de Desarrollo 2017-2023, un mensaje de WhatsApp en el sentido de que “las condiciones del Estado son seguras, al momento no se han reportado situaciones o percances que alteren el orden en el municipio de Piedras Negras, ni en ninguna de las 5 regiones”, volvió a poner a muchos los pelos de punta, debido a la falta de información sobre las causas del aviso.

El exhorto del secretario de Seguridad Pública, José Luis Pliego Corona, a la comunidad, para “comunicarse al número de emergencia 911, si existe alguna alerta”, aumentó la zozobra. Máxime cuando recomendó “evitar caer en falsas alarmas” y, acaso para tranquilizar a la ciudadanía acerca de un peligro conocido sólo por el Gobierno, “Comentó que el trabajo coordinado entre las corporaciones de los tres órdenes de gobierno pemiten (sic) la detección de situaciones de riesgo y actuar con oportunidad. Pliego Corona aseveró que se tomarán todas las medidas correspondientes para mantener a Coahuila seguro”, dice el texto.

¿Por qué la urgencia? ¿Había ordenado Trump invadir México? ¿O “El Bronco” amenazaba con empezar en Coahuila a cortarle las manos los políticos venales? Nada de eso. La alerta la provocó la captura, el viernes pasado, en Acuña, del supuesto narcotraficante colombiano Víctor Cantera, cuyo nombre no ha sido confirmado. El FBI le pisaba los talones desde hace 5 años. La PGR tiene indicios para suponer que la banda se estableció en Coahuila para comerciar droga en la frontera de México y Estados Unidos, según una nota de Zócalo Saltillo. El sudamericano fue capturado en flagrante, pues portaba un kilo de cocaína y otro de heroína. En el operativo participaron agentes federales, estatales y municipales, “en coordinación con el Departamento de Inteligencia del FBI”.

Zócalo informa, asimismo, que un traficante de piezas arqueológicas –también colombiano–, detenido en el aeropuerto de Torreón en una fecha no especificada, fue condenado a 2 años de prisión y al pago de una multa de 2 mil unidades de media (UMA), equivalentes a 161 mil 200 pesos. Fuera de eso, en Coahuila no hay motivo de preocupación, excepto para el PRI y su candidato presidencial.
26 Abril 2018 04:08:00
Más esperanza que miedo
Contra la retórica oficial, no es el miedo lo que podría decidir las elecciones presidenciales del 1 de julio, opción que recibió el 25% de las respuestas de la encuesta de Reforma, publicada cuatro días antes del debate, sino la esperanza (40) y en segundo lugar el enojo (32). De acuerdo con ese estado de ánimo, lo más importante para el 59% es “sacar al PRI del Gobierno”, no tanto “evitar que AMLO llegue a la Presidencia” (22). La intención de voto por Meade y la aprobación del presidente Peña Nieto son casi equivalentes (22 y 21%, respectivamente).

AMLO no sólo está en posición de ganar la Presidencia, sino también la mayoría en el Congreso (en 2015 la obtuvo en la asamblea legislativa de Ciudad de México en el debut de su partido). La preferencia para la elección de diputados federales se divide así: Morena 37%, PAN 21 y PRI 17. Por rangos de edad, el 43% de los jóvenes de 18 a 29 años, los cuales representan 26.4 millones de potenciales electores, casi el 30% de la lista nominal, apoya a AMLO, el 24 a Anaya y el 12 a Meade.

De ese mismo grupo, el 50% de quienes cursan estudios universitarios votaría por el candidato de Morena, el 12 por el de Acción Nacional y el 11 por el del PRI. El resultado contrasta con un sondeo previo de Reforma en 15 instituciones de educación superior de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, según el cual el 45% sufragaría por Anaya, el 21 por AMLO, el 16 por Meade y el 10 por Zavala.

López Obrador parece inalcanzable. Además, tiene la ventaja de haber sido inmunizado por el Gobierno, el PAN y los poderes fácticos contra las guerras sucias. No es casual entonces que la principal motivación sea expulsar al PRI de Los Pinos. Fox lo consiguió en 2000, pero él y Felipe Calderón lo reinstalaron 12 años después. La situación política de hoy es consecuencia de tres sexenios de violencia, corrupción, impunidad y arrogancia política pocas veces vistas.

Con una ventaja de 30 puntos porcentuales con respecto al candidato del presidente Peña Nieto, según la encuesta de Reforma, y a pesar la complicidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con el Gobierno, sería suicida intentar un nuevo fraude para impedir la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. AMLO dista mucho de ser Mandela, Walesa, Václav Havel o José Mujica –los dos primeros ganadores del Nobel de la Paz y el tercero candidato al mismo premio–, cuyas contribuciones a la democracia y a la política fueron enormes, pero es quien ha catalizado el enfado social contra un sistema sin sustento popular y con mínimos históricos de credibilidad.

Casi cada uno de cuatro entrevistados piensa todavía que AMLO representa un peligro para México, pero con Meade la relación sube a casi uno por cada tres. Si pueblo y AMLO se identifican mutuamente, es porque habitan la misma realidad de un país donde la justicia se subasta a diario y los poderosos siempre ganan. Aun en desventaja, el escenario es propicio para Ricardo Anaya, a pesar de los fracasos del PAN como gobierno –uno de los mayores, o el más reprochable, es haber faltado a su promesa de atacar la corrupción–. Si en los dos meses restantes de campaña atrae el voto útil del PRI y, en un gesto de altura, Margarita Zavala se le une –pues como independiente sus posibilidades de ganar son nulas y una eventual alianza con Meade y el PRI tampoco los salvaría de la debacle– el milagro podría ser.
25 Abril 2018 04:07:00
Más esperanza que miedo
Contra la retórica oficial, no es el miedo lo que podría decidir las elecciones presidenciales del 1 de julio, opción que recibió el 25% de las respuestas de la encuesta de Reforma publicada cuatro días antes del debate, sino la esperanza (40) y en segundo lugar el enojo (32). De acuerdo con ese estado de ánimo, lo más importante para el 59% es "sacar al PRI del gobierno", no tanto "evitar que AMLO llegue a la presidencia" (22). La intención de voto por Meade y la aprobación del presidente Peña Nieto son casi equivalentes (22 y 21%, respectivamente).

AMLO no solo está en posición de ganar la presidencia, sino también la mayoría en el Congreso (en 2015 la obtuvo en la asamblea legislativa de Ciudad de México en el debut de su partido). La preferencia para la elección de diputados federales se divide así: Morena 37%, PAN 21 y PRI 17. Por rangos de edad, el 43% de los jóvenes de 18 a 29 años, los cuales representan 26.4 millones de potenciales electores, casi el 30% de la lista nominal, apoya a AMLO, el 24 a Anaya y el 12 a Meade.

De ese mismo grupo, el 50% de quienes cursan estudios universitarios votaría por el candidato de Morena, el 12 por el de Acción Nacional y el 11 por el del PRI. El resultado contrasta con un sondeo previo de Reforma en 15 instituciones de educación superior de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, según el cual el 45% sufragaría por Anaya, el 21 por AMLO, el 16 por Meade y el 10 por Zavala.

López Obrador parece inalcanzable. Además, tiene la ventaja de haber sido inmunizado por el gobierno, el PAN y los poderes fácticos contra las guerras sucias. No es casual entonces que la principal motivación sea expulsar al PRI de Los Pinos. Fox lo consiguió en 2000, pero él y Felipe Calderón lo reinstalaron doce años después. La situación política de hoy es consecuencia de tres sexenios de violencia, corrupción, impunidad y arrogancia política pocas veces vistas.

Con una ventaja de 30 puntos porcentuales con respecto al candidato del presidente Peña Nieto, según la encuesta de Reforma, y a pesar la complicidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con el gobierno, sería suicida intentar un nuevo fraude para impedir la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. AMLO dista mucho de ser Mandela, Walesa, Václav Havel o José Mujica —los dos primeros ganadores del Nobel de la Paz y el tercero candidato al mismo premio—, cuyas contribuciones a la democracia y a la política fueron enormes, pero es quien ha catalizado el enfado social contra un sistema sin sustento popular y con mínimos históricos de credibilidad.

Casi cada uno de cuatro entrevistados piensa todavía que AMLO representa un peligro para México, pero con Meade la relación sube a casi uno por cada tres. Si pueblo y AMLO se identifican mutuamente, es porque habitan la misma realidad de un país donde la justicia se subasta a diario y los poderosos siempre ganan. Aun en desventaja, el escenario es propicio para Ricardo Anaya, a pesar de los fracasos del PAN como gobierno —uno de los mayores, o el más reprochable, es haber faltado a su promesa de atacar la corrupción—. Si en los dos meses restantes de campaña atrae el voto útil del PRI y, en un gesto de altura, Margarita Zavala se le une —pues como independiente sus posibilidades de ganar son nulas y una eventual alianza con Meade y el PRI tampoco los salvaría de la debacle— el milagro podría ser.
24 Abril 2018 04:07:00
El debate y las urnas
El primer debate entre presidenciables, celebrado el 12 de mayo de 1994, lo ganó Diego Fernández de Cevallos; sin embargo, el candidato del PAN perdió en las urnas; no sólo eso: la victoria de Ernesto Zedillo fue redonda. El priista, de quien se ponderaba su experiencia en el servicio público (“él sí sabe cómo hacerlo”, decía la propaganda), como ahora se destaca la de José Antonio Meade, obtuvo el 48.6% de los votos contra el 25.9 de Fernández y el 16.9 de Cuauhtémoc Cárdenas (PRD).

Lo mismo puede sucederle a Ricardo Anaya: haber triunfado en la controversia del domingo, pero perder las elecciones; en este caso, con el abanderado del PRI, sino con el de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quien lidera la intención de voto. Las candidaturas de Zedillo y de Meade, ambos tecnócratas, fueron coyunturales. La primera la forzó el asesinato de Luis Donaldo Colosio; y la segunda, la crisis del Gobierno y su partido, la cual los obligó a postular un candidato externo.

Empero, las circunstancias son distintas. El presidente Peña no tiene el control del país y su popularidad está por el suelo; en cambio, las calificaciones de Salinas de Gortari eran altas, a pesar del magnicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en mayo de 1993, el levantamiento zapatista y los asesinatos de Colosio y José Francisco Ruiz Massieu en 1994. Zedillo coordinaba la campaña de Colosio, como Aurelio Nuño tiene a su cargo hoy la de Meade. Ambos fueron secretarios de Educación, pero, a diferencia de Nuño, las aspiraciones presidenciales de Zedillo, si acaso las tenía, no eran tan obvias.

Previo al asesinato en Lomas Taurinas, y ante el bajo impacto de su campaña, boicoteada desde Los Pinos, Colosio pensaba relevar a Zedillo –dicen las crónicas–. ¿Ha cruzado por la mente de Meade la misma idea con respecto a Nuño? Irónicamente, la campaña del candidato de Todos por México (PRI, Verde, Panal) vuelve a ser saboteada desde el núcleo del poder, sin ser ese su propósito. La de Colosio fue obstaculizada por un líder fuerte (Salinas); la de Meade es lastrada por un presidente débil y desaprobado por la mayoría (Peña).

Zedillo combatió la corrupción sin aspavientos, como ninguno de quienes hasta ahora han ocupado la silla del águila, muchas veces sin llenarla. El encarcelamiento de Raúl Salinas de Gortari y el proceso contra el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, detenido cuando Fox ya era presidente, demuestra dos cosas: a) cuando existe ética y voluntad política es posible castigar a quienes abusan del poder, sin importar su influencia, parentesco o posición; y b) no todo huele a podrido en Dinamarca ni en la política. Zedillo, a diferencia de los últimos presidentes –del PRI y del PAN– fue un demócrata. Sin ese carácter, la alternancia se habría pospuesto. El resultado no fue el esperado, mas, de no haber ocurrido, las cosas serían peor ahora.

La elección presidencial no está resuelta todavía, pero el primer debate confirma las proyecciones y la percepción, casi generalizada, de que los finalistas serán AMLO y Ricardo Anaya. La campaña de Meade da tumbos y el ánimo del priismo, que no termina de hacerlo suyo, está abatido. No hay resquicio para crecer. Meade puede tener cualidades para ser buen presidente, pero fue lanzado a la guerra sin fusil. Su calidad de no político (sinónimo de corrupción) tampoco se refleja en la intención de voto. El problema es la falta de credibilidad por los intereses que representa. Equipo y estrategia requieren un cambio mayor, pues el tiempo juega en su contra cada día.
23 Abril 2018 04:07:00
Carrera presidencial
El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, es un imán. Los puntos que pierden Ricardo Anaya (Por México al Frente) y José Antonio Meade (Todos por México) los atrae para ampliar su ventaja en la carrera presidencial. Entre febrero y abril, la intención de voto por el fundador de Morena creció seis puntos porcentuales (de 42 a 48), los mismos que retrocedió el panista, quien ahora tiene el 26%. La preferencia por el abanderado del PRI se mantuvo en el 18%, de acuerdo con la encuesta de Reforma en copatrocinio con Grupo Radio Centro y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, ganador, junto con Animal Político, del Premio de Periodismo Ortega y Gasset por el reportaje La Estafa Maestra.

Anaya puede compensar su caída con una noticia buena y otra regular. La primera consiste en que la pesquisa de Reforma (18.04.18), publicada cuatro días antes del primer debate entre los presidenciables, prefigura una competencia sólo entre él y AMLO; la otra es que los simpatizantes de Meade y la candidata independiente Margarita Zavala lo prefieren como segunda opción. En el mismo escenario, los adeptos de Anaya votarían por AMLO, no por el candidato oficial ni por la exprimera dama, cuya intención de voto se mantiene en un 5% y la de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en 3.

En los ejercicios cara a cara de la indagación nacional en vivienda, aplicada a mil 200 electores, del 12 al 15 de abril, AMLO aventaja a Meade por 35 puntos porcentuales (57-22) y a Anaya por 20 (51-31). El candidato de Por México al Frente supera por 20 puntos al de Todos México. En sentido contrario a la campaña para desa-creditar al líder en las encuestas, la imagen positiva de AMLO creció del 43 al 53% y la negativa disminuyó 3%, con respecto a la muestra de febrero. Las menciones favorables a Anaya subieron tres puntos porcentuales y las negativas cuatro. Meade avanzó seis puntos en opiniones positivas (19-25%) y redujo en uno las desfavorables.

La atracción por AMLO lo presenta también como el candidato con mejores atributos (más cercano a la gente, más confiable, más capaz para gobernar, quien defendería mejor los intereses de México en el mundo y afrontaría con mayor éxito a Donald Trump, reduciría la corrupción y combatiría mejor al narcotráfico), según la encuesta. En suma, un estadista. ¿Lo es? El segundo mejor cualificado es Ricardo Anaya, cuya baja en la intención de voto pudo deberse a las acusaciones de lavado de dinero en negocios inmobiliarios. A Meade se le percibe como el más alejado de los mexicanos y el que menos combatiría la corrupción.

Los estrategas del candidato del PRI –entre ellos el exgobernador Rubén Moreira, experto en guerra sucia, responsable de la operación electoral y premiado por adelantado con una diputación federal– recibieron otro mentís: “el peligro (mayor) para México” no es López Obrador, sino Meade, dice la encuesta. El primero recibió el 24% de las menciones y el segundo el 31. Para el 37% de la muestra, el candidato de Juntos Haremos Historia “robaría menos”; el 8% opinó que Meade. Con diferencias de sólo un punto porcentual, ambos representarían un retroceso para el país (28-27) y podrían desestabilizarlo (27-28). Por último, Meade “beneficiaría sólo a los influyentes” (38%).
21 Abril 2018 04:07:00
Lucha por el Senado
Una de las dudas sobre las elecciones del 1 de julio es cómo votarán los coahuilenses luego de haber estado a punto de terminar con 88 años de gobiernos priistas. Conviene empezar por las campañas para presidente y Congreso general, que pronto cumplirán un mes. Después vendrán las de ayuntamientos, las cuales, primera vez, coincidirán con las federales. Existen indicios sobre lo que puede ocurrir, sin embargo, en materia comicial, nada está escrito.

El PRI no gana elecciones para senadores desde 1994. En 2000, 2006 y 2012, sus candidatos Alejandro Gutiérrez (preso en Chihuahua por un presunto peculado de 250 millones de pesos, mientras los Moreira, que arruinaron a Coahuila y le encajaron una deuda por más de 40 mil millones de pesos, gozan de libertad, influencia y otros privilegios), Jesús Villarreal, Jesús María Ramón, Salomón Juan Marcos Issa, Braulio Manuel Fernández e Hilda Flores fueron derrotados por las fórmulas panistas de Jorge Zermeño, Luis Rico, Guillermo Anaya, Ernesto Saro, Luis Fernando Salazar y Silvia Garza, respectivamente.

En los mismos procesos perdieron los candidatos del PRI a la presidencia, Francisco Labastida, Roberto Madrazo y Enrique Peña, cara a cara con los del PAN, Vicente Fox, Felipe Calderón y Josefina Vázquez.

En 2012 el PRI obtuvo una ventaja marginal por su alianza con el Partido Verde. Como resultado del efecto dominó, también ha sido en elecciones generales cuando el PRI ha perdido el mayor número de diputados federales: cuatro en 2000, cinco en 2006 (Javier Guerrero y Jericó Abramo fueron los únicos que ganaron) y tres en 2012.

Sin embargo, por primera vez la elección de senadores podría no decidirse entre el PAN y el PRI, cuyos candidatos son Guillermo Anaya y Esther Quintana, y Verónica Martínez y Jericó Abramo, respectivamente.

La fórmula de Morena, compuesta por Armando Guadiana y Eva Galaz, puede modificar el escenario por el impulso de Andrés Manuel López Obrador, el presidenciable con mayor intención de voto.

En sentido contrario, José Antonio Meade y el moreirato representan un lastre para Martínez y Abramo. Anaya y Quintana podrían atraer el voto de los inconformes por el resultado de los comicios para gobernador.

La competencia por el segundo lugar será igual de cerrada. Si el PAN gana de nuevo los escaños de mayoría relativa, como ha sucedido en los tres últimos procesos, el asiento de primera minoría lo ocuparía Martínez o Guadiana, según la posición de sus partidos en el cómputo final; si el PRI logra remontar, la curul correspondería a Anaya o a Guadiana. Pero en caso de que Morena obtenga el triunfo y el PAN ocupe el segundo sitio, Anaya regresaría a la Cámara alta y el PRI, por vez primera, no tendría un solo senador. Son los escenarios.

Las fórmulas de cada partido responden a cuestiones de equidad de género y edad. Armando Guadiana, quien afrontó al moreirato en sus años de mayor poder y denunció la corrupción y el nepotismo en el gobierno de Humberto y Rubén Moreira, hizo méritos con AMLO para encabezar la fórmula de Morena.

Su suplente es Eva Galaz, cuyo padre, Gustavo Galaz, fallecido en 2009, fue uno de los hombres fuertes de AHMSA. En el caso del PRI, el peso de la elección recae en Jericó Abramo, quien ya ha recorrido los 38 municipios. Si la fórmula tricolor pierde, Martínez podría ser de cualquier manera senadora; pero si gana, el mérito será de Jericó, quien, por cierto, es amigo de Meade.


20 Abril 2018 04:07:00
Tercera alternancia
En las elecciones presidenciales de 2006 y 2012 no sólo fue la guerra sucia contra López Obrador la que permitió el triunfo de Felipe Calderón y Peña Nieto. La manipulación del Instituto Federal Electoral (hoy INE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el rebase en los topes de gastos de campaña y la influencia de las televisoras comerciales frustraron la alternancia hacia un Gobierno de izquierda. Las presidencias del PAN y del PRI demostraron que el peligro para México lo representaban Calderón y Peña, por el número de muertos y desaparecidos en la lucha contra el narcotráfico –más de un cuarto de millón en ambos sexenios–, el raquítico crecimiento económico y el aumento de la corrupción y la pobreza.

Esta vez el enojo ciudadano tendrá más peso que el miedo en las urnas. Así lo reflejan las encuestas de intención de voto. Los mexicanos probaron con el PAN y de nuevo con el PRI. La segunda alternancia resultó peor que la primera y la decepción fue mayor.

El grupo gobernante excedió todos los parámetros de corrupción, impunidad e ineficacia, agravados por la soberbia. Las reformas, lejos de salvar al país, pueden hundirlo aún más, como pasó con la fiscal, e igual puede suceder con la energética. El PRD tuvo su mejor momento con AMLO para llegar al poder, pero ahora ese partido se fusionó con Acción Nacional para tratar de cerrarle el paso a su antiguo dirigente.

En Estados Unidos, la competencia entre Hillary Clinton y Donald Trump fue más cerrada, incluso la candidata demócrata obtuvo 3 millones de votos populares más, pero perdió por 10 en el Colegio Electoral. Los estadunidenses corrieron el riesgo: de entre una política de carrera, pero no con la mejor reputación –¿quién la tiene en ese medio?– y un mitómano insolente, optaron por el segundo y ahora pagan las consecuencias. La base de apoyo de Trump se ha desplomado, pero aun así concluyó su primer año de mandato con una aprobación de 39% (Gallup). La de Peña Nieto es de 20% (Reforma).

Ronald Reagan, uno de los presidentes más exitosos y mejor evaluados de Estados Unidos, dice en sus memorias Una Vida Americana que la gente vota por el bolsillo. Si la economía familiar funciona bien, es más probable que los electores mantengan al mismo partido en el poder. Empero, la democracia es veleidosa. Los gobiernos de Clinton, quien en su primer año de ejercicio registró la segunda aprobación más baja (49%) después de Trump, y Barack Obama dejaron una economía sólida y sin embargo perdieron las elecciones.

En nuestro país, el deterioro económico, la corrupción rampante, el cinismo desenfrenado de la casta gobernante y el fracaso de la Administración de Peña Nieto constituyen los mayores incentivos para la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. La percepción es que López Obrador será el futuro presidente por los desatinos y la falta de compromiso del PRIAN, así como por la conexión del candidato de Morena con la mayoría de un México agraviado por quienes detentan el poder político y económico.

Los ciudadanos parecen dispuestos a correr el riesgo con un Gobierno distinto en vez de premiar a los responsables de los muchos males que agobian al país. Más elementos de apoyo para prefigurar un cambio en la conducción política nacional se pueden encontrar en el Barómetro de Confianza Edelman 2017 y en la encuesta del Centro de Investigaciones Pew. Un dato revelador: para los venezolanos es más confiable su Gobierno que para los mexicanos el suyo.
18 Abril 2018 04:08:00
El tándem de Morena
Andrés Manuel López Obrador, fundador de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), es el aspirante presidencial con mayor presencia en Coahuila. En los comicios para gobernador del año pasado, Morena captó 151 mil 657 sufragios (11.9% de la votación válida emitida) para situarse como el tercer partido más votado después del PRI y del PAN. El PRD, con apenas 21 mil 111 votos (1.6%), cayó al quinto sitio, por debajo del candidato independiente Javier Guerrero, quien obtuvo 105 mil (8.3%).

Gran parte del avance conseguido por el candidato de Morena, Armando Guadiana, se debió a AMLO. Juntos recorrieron la entidad varias veces. A diferencia de Estado de México, donde estuvo a menos de 3 puntos de hacerse con el poder, las posibilidades de Morena en Coahuila siempre fueron mínimas, pero aun así logró dos diputaciones plurinominales. Además, la campaña de Guadiana, quien ahora compite por una senaduría, le permitió al tabasqueño tomar ventaja para los comicios del 1 de julio, pues las candidaturas de José Antonio Meade (PRI) y Ricardo Anaya (PAN) aún no estaban decididas.

Coahuila es un estado bipartidista, pero las cosas podrían cambiar. En elecciones presidenciales, el PRI superó al PAN con amplitud hasta 1994, cuando Ernesto Zedillo consiguió el 48.3% de los votos contra el 30.5% de Diego Fernández. Seis años después, Vicente Fox, candidato de la alianza PAN-Partido Verde, recibió el 48%, y el priista Francisco Labastida el 38%. Cuauhtémoc Cárdenas, de la Alianza por México, encabezada por el PRD, el PT y Convergencia por la Democracia, ocupó el tercer lugar (9%).

La brecha se abrió en 2006: Felipe Calderón ganó en Coahuila con el 43% de la votación. Roberto Madrazo, postulado por el PRI y el Verde, bajó al 26% y López Obrador, de la coalición PRD, PT, Convergencia, alcanzó el 24%. En 2012, Josefina Vázquez Mota (PAN) obtuvo el 36% y Enrique Peña el 32%, pero la alianza del PRI con el Verde le permitió subir al 39%. AMLO retrocedió al 19 por ciento.

López Obrador participará por tercera ocasión en unas elecciones presidenciales, esta vez bajo las siglas de Morena y los partidos del Trabajo y Encuentro Social. Es el precandidato con mayor intención de voto, después de Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, antes Convergencia) y José Antonio Meade, de Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza). La percepción es que la Presidencia se decidirá entre AMLO y Anaya.

Meade, un candidato sin discurso y sin carisma, está lastrado por el gobierno de Peña Nieto, el Presidente más impopular de las últimas décadas. La corrupción y la impunidad se dispararon en el actual sexenio. Los secuestros, las masacres, las desapariciones forzadas y las violaciones a los derechos humanos son piedras de escándalo. El PRI, en una de las elecciones de mayor riesgo, tiene como líder a un burócrata sin oficio político ni experiencia electoral. Enrique Ochoa ha agraviado y dividido al priismo nacional como ninguno de sus predecesores.

El PRI podría caer al tercer lugar en los comicios del 1 de julio próximo, como ocurrió en 2006 cuando postuló a Roberto Madrazo. El hartazgo social y el deseo de cambio impregnan el ambiente, así lo transiten las redes sociales y lo reflejan las encuestas. Sin embargo, la ceguera del Gobierno y su partido es tal que, donde la mayoría –incluidos liderazgos del PRI– ve derrota, Peña, Meade y Ochoa cantan victoria.
17 Abril 2018 04:06:00
El rostro del miedo
En 1981, ciudadanos de Piedras Negras, inconformes por una elección viciada, incendiaron la presidencia municipal y bloquearon el puente internacional de Eagle Pass. Era cuando el Presidente de la República tenía el control del país, vigilaba a los gobernadores y de vez en cuando defenestraba a alguno para enfriar las demandas ciudadanas de comicios libres, limpios y democráticos.

Ese equilibrio terminó con la alternancia y en el último sexenio devino en retroceso: la crítica se reprime y el sistema judicial legaliza el fraude electoral y prepara nuevos atracos sin reparar en consecuencias. Una de ellas es la violencia política, la cual muestra cada vez más su rostro sanguinario con el asesinato de candidatos.

Después del episodio de 1981, Piedras Negras dejó de representar un dolor de cabeza para el PRI y los gobiernos de turno, salvo por la separación de algún alcalde por causa de fuerza mayor o desa-rreglos domésticos.

En esa aparente uniformidad incubó una de las mayores atrocidades, documentada por medios de comunicación e instituciones extranjeros y después por investigadores mexicanos: el asesinato masivo de personas –con sevicia– en el penal de Piedras Negras, en los años infames del moreirato, denunciados ante la Corte Penal Internacional como crímenes de lesa humanidad.

De los municipios más poblados de Coahuila, Piedras Negras es el único donde no se conoce la alternancia. Ya la hubo en Saltillo, Torreón, Monclova, Ramos Arizpe, Frontera y Acuña e incluso en municipios pequeños como Allende, escenario de otra masacre impune en el docenio negro. Con esa seguridad, la Alcaldía la empezaron a ocupar no los mejores, ética y socialmente, sino los más dóciles con el gobernador. Ejercido con soberbia y apoyado en el miedo, el Gobierno empezó a aplastar a los liderazgos locales para monopilizar el poder e imponer sus intereses. La consigna era “te aguantas o te atienes a las consecuencias”.

Si a Claudio Bres la policía municipal no detienen a sus hijos por el delito grave de andar en bicicleta frente a la residencia del candidato del PRI a diputado federal Fernando Purón, uno de los inventos del moreirato, quizá hoy todavía sería un priista, inconforme pero disciplinado y dedicado a sus negocios. Sin embargo, la Administración municipal cruzó la frontera que separa a la política de la familia, forzó la renuncia de Bres y puso en riesgo la Presidencia de Piedras Negras.

Alcalde en dos ocasiones y diputado federal, además de colaborador cercano del gobernador Rogelio Montemayor, Bres se montó en la ola del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), impulsada por Andrés Manuel López Obrador, para disputarle el poder a Sonia Villarreal.

La candidatura del director de “La Rancherita del Aire” dividirá el voto del PRI, atraerá el de los indignados, que forman legión, y eventualmente puede ganar las elecciones del 1 de julio. También le restará sufragios a José Antonio Meade, a Verónica Martínez y al propio Purón, candidatos del PRI a la Presidencia, el Senado y el Congreso.

Los huevos arrojados a Bres este domingo, previo su registro, tenían forma de bumerán. En las urnas golpearán a los autores del agravio. Villarreal y sus seguidores acudieron al abyecto Instituto Electoral de Coahuila en son de paz, vestidos de blanco.

Lo hicieron así para deslindarse de la agresión, atribuida a simpatizantes de Morena, pero todavía con rastros de yemas en las manos.
16 Abril 2018 04:09:00
México y el populismo
El apoyo creciente a la democracia directa la propician los partidos y los gobiernos que ejercen el poder de espaldas a la sociedad y sólo benefician a sus burocracias y a las elites. La frustración y el enojo ciudadano por la corrupción y la falta de resultados también abren cauce a otras formas de gobierno. Según el Barómetro de Confianza Edelman, México es “un territorio fértil para el populismo”, pues el 67% (14 puntos porcentuales por encima de la media global) cree “que el actual sistema es injusto y no proporciona mucha esperanza para el futuro”. Por otra parte, “la globalización y el cambio tecnológico han debilitado aún más la confianza de la gente en las
instituciones”.

La encuesta del Centro de Investigaciones Pew (PRCPP, por sus siglas en inglés) dice que “en los últimos años se ha extendido una ansiedad cada vez mayor sobre el futuro de las democracias en todo el mundo. Los autócratas enardecidos y los populistas en ascenso han sacudido las suposiciones sobre la trayectoria futura sobre la democracia liberal, tanto en naciones donde todavía no ha florecido como en países donde parecía fuertemente arraigada”.

Un texto firmado por Richard Wike, director del PRCPP, y otros autores, señala: “Los académicos han documentado una ‘recesión democrática’ global, y algunos ahora advierten que incluso las democracias ‘consolidadas’ de larga data podrían perder su compromiso con la libertad y deslizarse hacia políticas más autoritarias”.

El PRCPP encontró que “hay razones para la calma y la preocupación cuando se trata del futuro de la democracia. Más de la mitad en cada una de las naciones encuestadas considera que la democracia representativa es una forma muy buena o buena de gobernar su país. Sin embargo, en todos los países, las actitudes a favor de la democracia coexisten, en diversos grados, con la apertura a las formas de gobierno no democráticas, incluido el gobierno de expertos, un líder fuerte o el Ejército”.

La democracia participativa tiene mayor respaldo en los países más ricos y con sistemas más plenamente democráticos, explica el estudio. “Al mismo tiempo, las mayorías en casi todas las naciones también adoptan otra forma de democracia que pone menos énfasis en los representantes electos. Una mediana mundial del 66% dice que la democracia directa, en la que los ciudadanos, en lugar de los funcionarios elegidos, votan sobre asuntos importantes, sería una buena forma de gobernar. Esta idea es especialmente popular entre los populistas de Europa occidental”.

El PRCPP advierte que “en muchos países el escepticismo de la democracia representativa está ligado a opiniones negativas sobre las condiciones económicas. En 19 países, las personas que dicen que sus economías nacionales están en mala forma son menos propensas a creer que la democracia representativa es buena para el país”. En México, el 91% de la población no cree que la democracia representativa sea muy buena.

“(...) el pesimismo sobre la próxima generación se relaciona con puntos de vista negativos sobre la democracia participativa. En casi la mitad de las naciones encuestadas, quienes piensan que los niños de hoy estarán peor económicamente que sus padres, son menos propensos que otros a decir que la democracia participativa es una buena forma de gobierno. Entre los mexicanos que creen que la próxima generación estará en peores condiciones, sólo el 52% dice que la democracia participativa es buena para el país. El respaldo al Gobierno por parte de los representantes electos está en el 72% entre aquellos que dicen que los niños estarán mejor que sus padres”.
14 Abril 2018 04:08:00
Del INAI al Congreso
El abuso de poder y la incompetencia de las autoridades para combatir la violencia atizan el enojo social y estimulan el voto de castigo. Tres ejemplos, publicados en la nueva edición del bisemanario Espacio 4:

I

Si usted no tiene quién le cuide a su hijo, quizás en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) puedan ayudarle. Al menos así piensa la excomisionada del instituto, Ximena Puente, quien ya fue denunciada por peculado, abuso de confianza y tráfico de influencias, después de utilizar a funcionarios de la dependencia para cuidar a su hija menor de edad. Fue el excónyuge de Puente –para más inri, actual candidata plurinominal del PRI a la Cámara de Diputados– el responsable de la denuncia, misma que presentó en diciembre de 2017 en las oficinas de la PGR y el Órgano Interno de Control del INAI. (…) el peculado llega a la cifra de un millón 72 mil pesos y menciona a los servidores públicos Nayeli Santacruz Palomino, José Rodolfo Araujo Hernández y Priscila Leticia Zermeño González como los encargados de hacer de “nanas” de la menor. “He podido constatar que diversas personas supuestamente contratadas por ella para el cuidado de nuestra hija en realidad son servidores públicos a quienes Ximena Puente de la Mora ha comisionado ilegalmente a realizar funciones que no corresponden con las tareas de su puesto ni con las atribuciones inherentes a su trabajo”, señala la denuncia.

II

La situación de los penales en México sigue sin control. Un motín en el centro penitenciario estatal de La Toma, en el municipio de Amatlán de Los Reyes, Veracruz, culminó con saldo de siete policías muertos y al menos 10 heridos. Los hechos tuvieron lugar el 31 de marzo, a las 10 de la noche, cuando los rehenes se armaron con herramientas de carpintería y quemaron colchones para exigir la destitución del director y del jefe de custodios del reclusorio. Agentes del grupo antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz ingresaron para restablecer el orden, pero fueron atacados por los internos. El operativo tenía doble propósito: aplacar el conflicto y reubicar a internos de alta peligrosidad. Sin embargo, no fue hasta las 6 de la mañana del siguiente día que los elementos de seguridad lograron sofocar la revuelta.

Mientras duró el enfrentamiento, miembros de la Policía Federal, la Marina-Armada de México, la Policía Estatal y la Policía Militar acordonaron las inmediaciones del penal para evitar que familiares de los internos ingresaran al mismo.

III

Otra vez el asesinato de una joven sacude a la sociedad, ahora con la agravante de que la víctima tenía 8 meses de embarazo. A Jessica Gabriela Hernández García, de 20 años, la contactaron por Facebook con la excusa de regalarle ropa para su futuro bebé. Ella fue a la cita acordada con los supuestos donantes y desde el 27 de marzo, fecha en que se reportó su desaparición, ya no se supo más de Jessica hasta que su cuerpo fue encontrado, 4 días después, en la colonia Nuevo Progreso, al norte de Veracruz. Acorde con las declaraciones de las autoridades, los plagiarios presuntamente trataron de extraerle el bebé que llevaba en su vientre. Dos personas se encuentran detenidas por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas. En un país donde los feminicidios son el pan nuestro de cada día, sucesos como este detonan con fuerza en el sentir de la sociedad, harta de la pasividad del Gobierno que ha sido rebasado por la violencia asociada con la misoginia.
13 Abril 2018 04:07:00
¿Tendencia irreversible?
Movimiento Regeneración Nacional (Morena), fundado en 2014, carga menos lastre que los principales partidos nacionales (PRI, PAN y PRD), pero tampoco es el mejor. El clima dominante para las elecciones presidenciales y de Congreso general es de enfado social contra una clase política predadora, cínica y en algunos casos vulgar, y una tecnocracia soberbia e incompetente que busca por todos los medios a su alcance hacerse con el poder otro sexenio, a pesar de su fracaso en la conducción de la economía. La deuda externa ronda los 194 mil millones de dólares, 37.5% más que en el Gobierno de Felipe Calderón.

La atención del país está centrada en Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social). El PRI y el PAN tratan de cerrarle el paso como en las dos elecciones anteriores, pero esta vez parece que ni la guerra sucia ni los errores del exjefe de Gobierno de Ciudad de México cambiarán una tendencia, en apariencia, irreversible. Gran parte del liderazgo de AMLO se debe al PRIAN. Las presidencias de Vicente Fox, Calderón y Peña Nieto no impulsaron al país. El crecimiento económico ha sido mínimo, la pobreza se elevó en los últimos años y la corrupción alcanzó niveles nunca vistos. México ocupa el lugar 135 (de 180 países) del ranking de Transparencia Internacional.

AMLO tomó la iniciativa antes de que empezaran las campañas, y marca la agenda como si ya fuera Presidente. Un caso es el del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). El candidato de izquierda puso en el tapete la necesidad de revisar los contratos de la obra, cuyo costo se ha encarecido sustancialmente (del presupuesto original de 169 mil millones de pesos subió a más de 212 mil millones y aún podría incrementarse), ante la sospecha de actos de corrupción e incluso propone cancelar el proyecto.

El Gobierno de Peña Nieto y los candidatos Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), José Antonio Meade, de Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza) y Margarita Zavala (independiente) reaccionaron contra las declaraciones de AMLO. Incluso el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, aceptó discutir el tema. AMLO se mueve y actúa como si ya fuera Presidente y así lo ven muchos. La intención de voto lo separa cada vez más de Anaya y de Meade. En la anterior campaña, dijo ser “políticamente indestructible”. El tiempo parece darle la razón.

AMLO, cuyo compromiso de combatir la corrupción parece más creíble que el de Meade, Anaya y Zavala, dio un giro en su discurso. En una reunión con empresarios en Saltillo, el 27 de febrero, insistió que “México necesita reconciliación y no venganza”. La actitud se interpretó como un gesto de buena voluntad hacia la Presidencia de la República y el PRI, para no investigar a Peña Nieto. El candidato de Juntos Haremos Historia habría suavizado su discurso contra la “mafia del poder” para generar confianza y evitar un nuevo boicot. Sin embargo, el servil fallo del TEPJF para imponer a Jaime Rodríguez en la boleta de presidenciables y combatir al fundador de Morena, echa por tierra cualquier acuerdo. AMLO, quien dice que sus modelos son Juárez, Madero y Cárdenas, no Chávez ni Maduro, está en la antesala de Los Pinos. El PAN y el PRI le abrieron las puertas desde dentro; y desde fuera, una ciudadanía agraviada por gobiernos anodinos, arrogantes y venales.
11 Abril 2018 04:07:00
Crisis de confianza
En México las alternancias han provocado desencanto por la democracia y mayor desconfianza en el Gobierno. El malestar por la corrupción política, la mala marcha de la economía, la ineficacia de las autoridades y la falta de cambio en el sistema político se refleja en la intención de voto para las elecciones presidenciales del 1 de julio, que por primera vez favorece con claridad a un partido de izquierda (Morena). El PAN tiró por la borda 12 años de gobierno y el PRI que regresó a Los Pinos es uno de los peores en sus 89 años de historia.

México ocupa el último lugar de los países menos conformes con la democracia, según una encuesta del Centro de Investigaciones Pew (PRCPP, por sus siglas en inglés), laboratorio de ideas con sede en Washington, presentada el 16 de octubre de 2017. A la pregunta de “¿cuán satisfecho está con la forma en que la democracia funciona?”, el 93% de los mexicanos se declaró descontento y sólo el 6% respondió positivamente. De los 36 países consultados, Suecia, India y Tanzania son los más satisfechos (79%).

El PRCPP advierte que “pocos en el mundo tienen mucha confianza en su gobierno”, y que “las actitudes sobre el funcionamiento de la democracia están estrechamente ligadas a la confianza del público en su gobierno nacional”. En México, sólo el 17% cree en el suyo. De los siete países encuestados en América Latina, el Gobierno de Nicolás Maduro (Venezuela) resultó ser el más fiable con el 29% –12 puntos porcentuales por encima del de Peña Nieto–. Tanzania (89%), India (85%) e Indonesia (83%) encabezan la lista.

“Además de la política, el estado de la economía está fuertemente relacionado con la confianza de las personas en su gobierno. Los públicos que han experimentado un mayor nivel de crecimiento económico en los últimos cinco años tienden a tener más confianza en su gobierno nacional para hacer lo correcto para su país. Por ejemplo, en India, donde la economía ha crecido en promedio 6.9% desde 2012, el 85% confía en su gobierno nacional”, indica la muestra.

En el sexenio de Peña Nieto, el crecimiento anual promedio del PIB será del 2.5%, lo cual explica porque sólo el 2% de los encuestados confía en que el Gobierno hace lo correcto para el país. La inflación, al contrario, tuvo un disparo. El año pasado fue de 6.77% (INEG), una de las más altas en los tres últimos gobiernos.

La encuesta, aplicada a 41 mil 953 personas entre el 16 de febrero y el 8 de mayo de 2017, advierte sobre el tema: “Las opiniones sobre la economía están fuertemente relacionadas con la satisfacción con la democracia. En casi todos los países, las personas que dicen que la economía nacional está funcionando bien en la actualidad son más propensas que aquellas que dicen que no lo está haciendo para estar satisfechas con el sistema político”. En México, el 9% respondió que la situación de la economía es buena, el nivel más bajo de los países encuestados.

Para el PRCPP, “la satisfacción con la forma en que la democracia funciona también está ligada a cómo la gente ve el pasado y el futuro. En 35 naciones, la satisfacción es menor entre aquellos que piensan que la vida para personas como ellos es peor hoy que hace 50 años. En 34 países, la satisfacción es menor entre aquellos que creen que los niños que crecen hoy en día estarán peor económicamente que sus padres. Además, es más probable que las personas que apoyan al partido en el poder digan que están satisfechas con la forma en que la democracia funciona en su país (…)”.
10 Abril 2018 04:06:00
Sistema fallido e injusto
El PRI que ha gobernado al país en los seis últimos años, el de Peña Nieto, los Moreira, los Duarte, los Videgaray, los Nuño, los Ruiz Esparza; el de la casa blanca, los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, las masacres en Tlatlaya, Apatzingán y Ecuandureo; el de las decenas de miles de muertos y desaparecidos en la guerra contra el narcotráfico, iniciada por Felipe Calderón; el que aumentó la pobreza y la deuda pública; el amigo secreto de Donald Trump y el que usa la justicia para perseguir a los opositores, pretende retener la Presidencia de la República el próximo 1 de julio.

El PAN y el PRD tampoco llegan en su mejor momento, pues además de reproducir los vicios del PRI, y en algunos casos incluso superarlos, perdieron liderazgo y ya no se distinguen como partidos de oposición. La partitocracia afronta una crisis profunda. Los partidos son las instituciones menos confiables del país, según la encuesta nacional de Consulta Mitofsky. Con 4.4 puntos de calificación, están por debajo de los senadores, la Presidencia, la policía, los diputados y los sindicatos.

El país de América Latina donde la población cree menos en los funcionarios es México: sólo el 28%, de acuerdo con el Barómetro de Confianza Edelman 2017. En la misma zona, la corrupción genera mayor temor que la globalización, el desgaste de los valores sociales, la inmigración y el ritmo de innovación. A escala global, la confianza en las empresas, el Gobierno, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los medios de comunicación se encuentra en su nivel más bajo, señala el informe presentado en vísperas del Foro Económico Mundial, celebrado el 23 y 24 de enero.

El 53% de los encuestados en 28 países considera que “el sistema general les ha fallado, es injusto y ofrece pocas esperanzas para el futuro”. En México, la decepción aumenta el 67%. Richard Edelman, presidente y director ejecutivo de la compañía estadunidense de relaciones públicas que lleva su apellido, dice que “las implicaciones de la crisis de confianza son profundas y de amplio alcance”, pues incluyen al sector financiero y al poder judicial. “La consecuencia es un virulento populismo y el nacionalismo en tanto que la población de masas ha tomado el control de las élites”. La corrupción es otro de los factores que impulsan los movimientos populistas. La confianza de 28% en el Gobierno de México está 15 puntos porcentuales por debajo de la media (43%). Las instituciones mejor calificadas son las empresas (70%) y las ONG (71%).

La confianza en los medios de comunicación retrocedió en todo el mundo. En México es de 48%, un punto porcentual más con respecto al año previo; sin embargo, en 2012 era de 58%. El fenómeno podría explicarlo el hecho de que “la gente ve a los medios de comunicación como parte de la élite”, dice Edelman, cuya recomendación a la prensa, la radio y la televisión es “adoptar un enfoque más local y social”. Daniel Moreno, director del portal Animal Político e invitado por Edelman a presentar el Barómetro de Confianza en nuestro país, atribuye la desconfianza en los medios de comunicación a su cercanía con el poder y su alejamiento de la ciudadanía. México es el país donde más preo-cupa el manejo de noticias falsas como arma mediática. “El 76% aceptó que carece de elementos para distinguir entre la información real y la falsa”.
09 Abril 2018 04:07:00
Borrachera de poder
Los pecados del gobernador Miguel Riquelme (MR) –ciertos o supuestos– se ventilaron en la campaña: sus propiedades y cómo las adquirió, el alumbrado público de Torreón, las presuntas irregularidades en la Tesorería y en el Simas cuando fue alcalde, su dependencia de los Moreira, pero aún así ganó. Entre otras razones, porque el principal candidato opositor, Guillermo Anaya, tampoco pudo explicar su éxito económico en la política ni aprovechó las circunstancias para obtener un triunfo contundente. Otro elemento que impidió la alternancia fue la participación de Armando Guadiana (Morena) y Javier Guerrero (independiente) cuyos 105 mil votos, de haberse sumado al PAN, tendrían hoy a Anaya en el Palacio Rosa.

Riquelme posee hoy más información contra Rubén Moreira, origen de muchos de sus males y acaso también de no pocos de sus bienes, que éste de aquél. El exalcalde de Torreón no endeudó al estado ni encubrió el pasivo; tampoco usó la tesorería de la Universidad Autónoma de Coahuila como caja chica ni empobreció a los trabajadores de la educación con una reforma inicua al sistema de pensiones.

La deuda es herencia de Humberto Moreira, mas no su único responsable. El desvío por 410 millones de pesos hacia empresas fantasma, las irregularidades por más de 3 mil millones de pesos descubiertas por las auditorías Superior del Estado y de la Federación y el quebranto del fondo de Pensiones ocurrieron en el sexenio de Rubén.

El gobernador MR cometerá sus propios aciertos y errores. Una buena decisión es la de renegociar la megadeuda –tema al que se han dedicado tiempo y recursos ingentes en los siete últimos años– para obtener ahorros de hasta 800 millones de pesos anuales, según el secretario de Finanzas, Blas Flores, sin extender el plazo de pago hasta 2048, lo que hubiera condenado a otra generación de coahuilenses al yugo de los bancos. Sin embargo, aún falta aclarar el destino de la deuda y castigar la contratación de créditos irregulares.

MR ha dedicado los primeros meses de su gobierno a reconciliar al estado y a tender puentes con liderazgos políticos y sociales agraviados en los dos últimos sexenios. Era la oportunidad de realizar un movimiento para distinguirse de sus predecesores: intentar un acercamiento público con sus antiguos rivales Guillermo Anaya, Armando Guadiana y Javier Guerrero. Al margen del resultado, el gesto hubiera reflejado madurez y oficio, tan escasos hoy en la arena política, donde impera la frivolidad y la pantomima. Hoy, en el fragor de las campañas para el Senado, en las que Anaya y Guadiana vuelven a ser candidatos, un encuentro así es impensable.

Riquelme tiene la oportunidad de trascender, como en otras circunstancias lo hizo Braulio Fernández Aguirre, el anterior gobernador lagunero arraigado en esa zona. La otra opción es la medianía. Salir de su círculo y abrirse a la sociedad e incluso a las oposiciones no sería una muestra de debilidad, sino, al contrario, de fortaleza. Rubén Moreira, cuya borrachera de poder no ha terminado, gobernó con las vísceras.

MR mantiene contacto con otros exmandatarios, los cuales, durante sus respectivas gestiones, no permitieron la injerencia de ninguno de sus antecesores. El poder no se comparte, y quien pretenda interferir deberá atenerse a las consecuencias. Sin embargo, en algunos sectores del estado e incluso dentro de la propia administración y del PRI existe confusión sobre quién está al mando, y si los Moreira –en particular Rubén– algún día serán llamados a cuentas. El tiempo y Riquelme tienen la respuesta.
07 Abril 2018 04:08:00
Nada qué aplaudir
La falta de castigo multiplica los delitos, y un ejemplo de ello es México. El actual sexenio ha resultado funesto para la libertad de expresión y confirma la denuncia de Transparencia Internacional de que es en los países con mayores índices de corrupción donde los periodistas corren más peligro (Relación Perversa, Zócalo 26.03.18). Leobardo Vázquez fue el tercer colega abatido apenas en el primer trimestre del año, como lo cuenta Gerardo Moyano en el bisemanario Espacio 4 (585).

“Vázquez (asesinado el 21 de marzo) fue corresponsal de La Opinión de Poza Rica, Noreste y Vanguardia, y fundó Enlace Informativo Regional, página web en la que manejaba información política, social y policiaca de Veracruz. El 30 de marzo, en la misma entidad, desapareció Fabián Hipólito López, colaborador de Diario Acayucan, Radiorama, Ke Buena y Radio Lobo.

“Un día antes del asesinato Vázquez –quinto en Veracruz en los 2 últimos años–, la organización Artículo 19 publicaba su informe Democracia Simulada. Nada que Aplaudir, en él califica al sexenio de Enrique Peña Nieto como el más violento del siglo para la prensa.

“‘Como candidato a la presidencia de México y luego como presidente, Enrique Peña Nieto no cumplió sus promesas de democratizar a los medios, de acabar con los monopolios de las telecomunicaciones ni de regular y transparentar la publicidad oficial. Nada de eso sucedió, por el contrario, apretó las tuercas de los mecanismos de censura directa e indirecta. Además, su sexenio (2012-2018) ha sido el más violento de lo que va en el siglo XXI en México’”, señala el prólogo de Marta Durán de Huerta Patiño.

“Artículo 19, con una década en nuestro país, advierte que los niveles de violencia contra la prensa en México sólo son comparables con países en situación de guerra declarada, como Siria. El año pasado, la ONG documentó 507 agresiones contra periodistas y 12 asesinatos (para totalizar hasta ahora 43) y mil 986 agresiones en el sexenio.

“El informe señala los obstáculos que enfrenta la prensa en nuestro país: mecanismos de censura, concentración de medios, publicidad oficial, criminalización de víctimas, espionaje gubernamental, fiscalías fracasadas, Ley de Seguridad Interior y zonas de silencio, entre otros. (...) en México ya se puede hablar de los asesinatos a periodistas en términos de violaciones graves a los derechos humanos. ‘La impunidad, entonces, figura como la tolerancia o aquiescencia del estado para que estos crímenes se sigan cometiendo’, señala.

“En el capítulo Protección e Impunidad. Un Sexenio sin Respuestas, la organización destaca que desde que empezó el Gobierno de Peña, cada año ha sido más violento que el anterior, pero que la grave situación de impunidad en casos de violencia contra la prensa se arrastra desde el sexenio de Calderón.

“‘Aun con la creación de una Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) en 2010 y un Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y de Periodistas en 2012, no se ha podido frenar la espiral de impunidad. El Estado no ha puesto un alto a esta situación debido a la falta de capacidades y voluntad política pero, sobre todo, por ser juez y parte en la violencia contra la prensa. (...) Aun peor, el propio Estado mexicano se erige como la principal fuente de peligro: en 48% de las agresiones contra las y los periodistas participan funcionarios de los tres niveles de Gobierno (…)’, indica”.
06 Abril 2018 04:07:00
El voto de Coahuila
Ahora que las campañas para la Presidencia y el Congreso han iniciado, conviene tener presente que las elecciones para gobernador del año pasado fueron las más competidas e incluso se resolvieron en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Del millón 264 mil votos emitidos (60.5% de la lista nominal), 758 mil fueron contra el PRI y 482 mil para su candidato Miguel Riquelme.

Fuera de los llamados a la reconciliación, de su compromiso de “gobernar para todos” y de su acercamiento con líderes agraviados y perseguidos en el sexenio anterior, el gabinete y las primeras iniciativas de ley de Riquelme no reflejan esa realidad ni toman en cuenta la demanda de castigar el desvío de recursos en las dos últimas administraciones y de sustituir el Sistema Anticorrupción, diseñado por su predecesor Rubén Moreira, por uno realmente funcional.

La energía social que el 6 de junio desbordó calles en Saltillo y Torreón para protestar por el resultado de las elecciones brindaba a los excandidatos de oposición, agrupados en el frente Por un Coahuila Digno, la oportunidad de convertirse en un contrapeso para vigilar al primer gobierno dividido y abrir espacios de participación política.

Sin embargo, su horizonte no iba más allá de anular el proceso, lo cual finalmente no ocurrió por el control del Gobierno y del PRI sobre el TEPJF. La pregunta ahora es: en los comicios del 1 de julio próximo para Presidente, senadores, diputados federales y alcaldes, ¿cómo votarán las legiones que el año pasado lo hicieron contra los Moreira?

¿Tiene ya Riquelme el mando político del estado después de 12 años de moreirato? ¿Deciden los secretarios del gobierno por sí solos o todavía consultan algunos con su antiguo jefe Rubén? ¿Le reciben las llamadas? ¿Manda todavía Carlos Moreira en el sector educativo que tomó como rehén y negocio familiar desde hace lustros en perjuicio de la calidad de la enseñanza? ¿Qué tanto confunde al Gabinete y a los alcaldes priistas –ninguno de ellos todavía con cualidades de líder– el protagonismo de Rubén Moreira? ¿Piensan y actúan más en función de su futuro político que en sus responsabilidades?

¿Alcanzan los tentáculos del moreirato a la Universidad Autónoma del Noreste (UANE), en cuya rectoría se refugió Jorge Verástegui, secretario de la Función Pública y de Salud (donde la Auditoría Superior del Estado detectó irregularidades por 65 millones de pesos en el ejercicio 2016) en el gobierno de Rubén Moreira, y efímero secretario del Ayuntamiento de Saltillo? ¿O fue el poder económico, al que en otro tiempo sirvió, quien le rescató?

¿Tienen ya Riquelme y su equipo el control del sistema de espionaje operado por Moreira II, quien dedicaba las primeras horas de cada mañana a escuchar, con euforia patológica, grabaciones de sus enemigos, reales o ficticios, (políticos, empresarios, colaboradores, líderes religiosos, periodistas) para después organizar con su alter ego, David Aguillón, campañas negras? ¿Le siguen el ritmo a Riquelme sus colaboradores o prefieren la grilla y el futurismo en sobremesas eternas?

El compromiso de Miguel Riquelme con Rubén Moreira ya expiró; al rendir protesta como gobernador, su única obligación pasó a ser con los coahuilenses, ya ni con su partido, cuyo voto significó apenas el 38% del emitido el 4 de junio. La mayoría de los coahuilenses prefirió otras opciones.

La alternancia se malogró por la mezquindad de los candidatos de oposición. El momento para unirse era antes de las elecciones, no en la derrota.
04 Abril 2018 04:07:00
Despotismo y traición
La megadeuda, las empresas fantasma, los desaparecidos y los muertos de Allende, Piedras Negras y La Laguna no son de Miguel Riquelme, pero su deber es investigarlos si en realidad desea romper el círculo de corrupción e impunidad de los dos últimos sexenios. El lagunero ha dedicado los primeros meses de su gestión a deshacer entuertos. Luego de una elección manchada por la sospecha y una resolución controvertida del TEPJF, no tenía otro camino. Rubén Moreira sembró vientos y Riquelme cosechó en su campaña las tempestades. El PRI perdió casi un cuarto de millón de votos con respecto a la elección de 2011.

Gobernar un estado polarizado, en sequía financiera y bajo el acecho de Rubén Moreira, quien resultó ser más autoritario, soberbio e intolerante que su hermano Humberto, representa un reto para Riquelme. En las postrimerías de su sexenio, Moreira declaró a Sergio Cisneros, director editorial de Zócalo Saltillo: “Trataré de ser un buen exgobernador. Estoy preparado para no meterme en lo que no me importa, en donde no me llaman y en donde no me debo meter, aunque me importe”. Era una intención, no un compromiso. Moreira II fue mal ejecutivo y como exgobernador puede ser peor.

El poder no se comparte, pero cuando se divide, los resultados son desastrosos. Humberto Moreira cometió el error de compartirlo con Rubén y este, en su sexenio, lo ejerció de manera despótica y negó a su hermano. En un audio difundido a finales de 2016 en redes sociales, el exlíder del PRI le recrimina: “Eso de que ‘yo no soy Humberto’, dice él. No, ni yo soy Rubén, cabrón. Yo no soy traidor como él, yo soy de una palabra y soy derecho”.

Hasta hoy a Rubén las cosas le han salido a pedir de boca. Humberto es el villano y lleva la peor parte de la historia familiar: se le responsabiliza de la megadeuda por más de 36 mil millones de pesos, cuando su hermano designó a gran parte del Gabinete y controlaba la Secretaría de Finanzas; le asesinaron a un hijo (José Eduardo); fue expulsado del PRI y detenido en Madrid por presunto lavado de dinero; sufre el estigma de pertenecer a la lista de Los Diez Mexicanos más Corruptos de 2013 de la revista Forbes, y vive en el ostracismo. Mientras tanto, Rubén, a quien las Auditorías Superior del Estado y de la Federación le han descubierto irregularidades por más de 3 mil millones de pesos, cuyo Gobierno disparó la deuda a más de 40 mil millones de pesos, operó una red de empresas fantasma, provocó la quiebra del sistema de pensiones de los trabajadores de la educación y ha sido acusado de brindar protección al cártel de los Zetas, fue colocado por Peña Nieto en el tercer puesto de mayor jerarquía del PRI. También dirige la estrategia electoral de José Antonio Meade, el candidato presidencial más “honrado”, según Peña. ¿Con Rubén en su equipo?

La arrogancia y el despotismo de Moreira, quien ya tiene una diputación plurinominal asegurada (un voto por Meade es un voto por Rubén, insisto), casi hicieron perder al PRI Coahuila el año pasado (es cierto, lo retuvo por las malas). Riquelme es quien ejerce el poder ahora y a quien los coahuilenses le exigen resultados, abrir el expediente de la deuda y castigar los desa-fueros de su exjefe. El gobernador no debe permitir intromisiones de sus predecesores, aunque el único que parece sentirse con derecho para hacerlo es Rubén. Si lo tolera, se debilitará y se confirmarán los señalamientos de las oposiciones en el sentido de que sería la continuación del moreirato.
03 Abril 2018 04:06:00
La herencia de Rubén
El gobierno de Miguel Riquelme no alcanzó velocidad de crucero en sus 100 primeros días, los cuales se cumplieron el 10 de marzo. El despegue fue lento y no estuvo exento de turbulencias. Los motores de la administración no tenían potencia. Rubén Moreira vació los tanques y las arcas, dejó demasiados agujeros y un sinfín de agravios. ¿Conocía el desastre que heredaba o le ocultaron información sensible?

La falta de derroteros y de políticas claras hace ver en algunos sectores al nuevo Gobierno como continuación del anterior, aunque no lo sea. Consciente o inconscientemente se exaltan los logros –en muchos casos de dudosa veracidad– del sexenio del encubrimiento (de la deuda, las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras, las fosas clandestinas, los negocios con Los Zetas). La agenda repite las entrevistas y fotografías del Ejecutivo con secretarios de Estado, las conferencias con las Fuerzas Armadas y casi las mismas declaraciones. No hay novedad. Riquelme parece actuar algunas veces más como alcalde o candidato en campaña que como gobernador. La situación financiera y política reduce los márgenes de maniobra, pero aun así falta creatividad.

Para desviar la atención de la deuda y otros escándalos de corrupción, y sin recursos para emprender obras relevantes, Rubén Moreira tendió cortinas de humo, presumió como propias las inversiones federales y se disfrazó de ombudsman mientras conformaba un gobierno autoritario y prohibicionista. El ardid funcionó hasta que el 6 de noviembre pasado, casi al final de la administración, la Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas presentó el estudio Control… sobre todo el estado de Coahuila, según el cual el cartel de Los Zetas pagó fuertes sumas de dinero a los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira a cambio de protección.

“Los funcionarios estatales se han negado intencionalmente a buscar la justicia a pesar de tener conocimiento de innumerables abusos contra los derechos humanos perpetrados por miembros del cártel zeta. En el mejor de los casos, el Estado se hizo la vista gorda ante la generalizada corrupción y los graves abusos contra los derechos humanos cometidos por Los Zetas en Coahuila, y en el peor, participó directamente en la perpetración de estos abusos”, advierte el estudio, desmentido por el entonces gobernador y hoy secretario de Organización del PRI.

Más cerca de entregar el poder, Rubén Moreira recibió otro mentís. El 21 de noviembre, Sergio Aguayo y Jacobo Dayán, investigadores del Colegio de México, presentaron la investigación El Yugo Zeta. Norte de Coahuila. 2010-2011 sobre las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras. En el primer caso, el número de muertos y desaparecidos varía según la fuente (el Gobierno del Estado contabilizó 28; la agencia de noticias ProPublica y National Geographic identificaron 60; y las asociaciones de las víctimas denunciaron 300); y en el segundo, fueron asesinadas al menos 150 personas. Moreira no era gobernador en ese periodo, pero sí quien tomaba las decisiones.

Previamente, el 6 de julio de 2017, la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) entregó en la Corte Penal Internacional el informe México: Asesinatos, desapariciones y torturas en Coahuila de Zaragoza, constituyen crímenes de lesa humanidad. Los sucesos ocurrieron entre 2009 y 2016, cuando el estado era gobernado por los hermanos Moreira. “Las autoridades estatales responsables de la seguridad cometieron crímenes de lesa humanidad con Los Zetas en un contexto de innegable colusión (y) a través de las fuerzas especiales”,
advierte la FIDH.
02 Abril 2018 04:07:00
La hora de la verdad
El moreirato no se ha ido ni se irá, habrá que echarlo y sólo quien tiene el poder para hacerlo y tomar definitivamente el control político del estado es el gobernador Miguel Riquelme. Los coahuilenses hicieron su parte en las elecciones del 4 de junio de 2017, cuando la mayoría votó contra los desafueros de los hermanos Humberto y Rubén Moreira. Sin embargo, la cortedad de miras de las oposiciones frustró la alternancia y el PRI se hizo con el poder por otros seis años, con los cuales completará 94 en 2023 de manera ininterrumpida.

Riquelme –primer gobernador lagunero en más de medio siglo– podría aprovechar el descontento contra sus predecesores para fortalecerse y ganar legitimidad en un estado con crisis de liderazgo. La ruptura con el moreirato no necesariamente debe ser espectacular, bastaría enviar señales a los coahuilenses, a su partido e incluso a su gabinete sobre la inexistencia de un maximato, informar acerca del estado en que recibió la Administración, esclarecer el destino de la deuda por más de 38 mil millones de pesos e investigar y castigar las empresas fantasma a las cuales se desviaron 410 millones de pesos, así como otras irregularidades detectadas por las auditorías superiores del Estado y la Federación.

Resulta difícil cambiar de la noche a la mañana las estructuras y modificar las conductas e inercias creadas bajo la férula de los hermanos Moreira, cuya furia, codicia y ansia de poder trastocaron el orden político, social y moral del estado, envilecieron las instituciones y hundieron a Coahuila en la peor crisis financiera de su historia. Humberto Moreira, expulsado del PRI por haberse postulado por otro partido para diputado, busca espacios para regresar a la arena política; Rubén Moreira trata de influir en decisiones locales desde la secretaría de Organización del PRI; Carlos Moreira controla las secciones V y 38 del SNTE y la Secretaría de Educación desde hace dos sexenios; y Álvaro Moreira maneja la estructura electoral del PRI.

Riquelme replicó desde su campaña a quienes lo presentaban como extensión de Humberto y Rubén, que su apellido no es Moreira. Sin embargo, el activismo de los hermanos crea confusión. Los actuales secretarios de Desarrollo Social, Inocencio Aguirre; de Medio Ambiente, Eglantina Canales; y de Cultura, Ana Sofía García Camil, lo fueron también en el gobierno de Rubén Moreira. José María Fraustro, quien ocupa la Secretaría de Gobierno, fue líder del Congreso en la anterior legislatura; y José Blas Flores, secretario de Finanzas, rector de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Pero mientras algunos de los principales operadores y cómplices del moreirato, como David Aguillón, presidente de la Fundación Colosio, perdieron influencia política y privilegios económicos, piezas del mismo tablero encontraron acomodo en distintas áreas del Gobierno, en el Congreso, en el Instituto Electoral y en el Tribunal Superior de Justicia. El derecho que reclaman los Moreira para intervenir en los asuntos del estado se basa en una distorsión de la realidad: Riquelme colaboró en los gobiernos de Humberto y Rubén y este le allanó el camino hacia la Gubernatura, pero ellos mismos estuvieron a punto de hacerlo perder por sus excesos y por el desprestigio de la marca. Las cuentas están saldadas. Ahora solo falta hacérselo saber al clan, pero sobre todo a los coahuilenses, los cuales, mientras no aprecien una separación clara y objetiva, verán con sospecha y escepticismo a la nueva Administración.
31 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (III)
Si en Coahuila las prioridades las determina la comunidad, como dice el gobernador Miguel Riquelme, al estilo de AMLO, entonces convendría realizar consultas serias con diferentes sectores de la sociedad y especialistas en la materia para conocer su opinión sobre el horario de verano y actuar en consecuencia. Su anulación podría promoverse en la Conago y después en el Congreso. Con esta entrega cierro el reportaje de Édgar London sobre el tema, publicado por el bisemanario Espacio 4.

“Lo que pocos previeron con la puesta en práctica del horario de verano son los efectos nocivos que la nueva medida trae consigo, a partir de la disminución de unos 40 minutos efectivos de sueño diario. Esta reducción, que para muchos puede ser mínima, a criterio de los científicos, sí representa una alteración seria para el organismo que, lógicamente, se irá adaptando a las nuevas circunstancias sin saber que, 6 meses más tarde, tendrá que recorrer el camino inverso. Así, cada año.

“Con esta dinámica adversa, el primer síntoma que se manifiesta en la persona afectada es el de un agotamiento temprano. Ello puede ser causa de un bajo rendimiento escolar, especialmente entre los estudiantes de nivel universitario, pues se ve mermada en los mismos la capacidad de concentración, así como de retención.

“Del mismo modo, hay mayor proclividad a cometer errores en el desempeño de labores cotidianas. Ya sea en casa o en un centro de trabajo. Esa alteración del ritmo biológico, la imposición de nuevas condiciones para dormir y la privación –leve, pero constante– del sueño, podría provocar más accidentes de tráfico. Sobre todo, en las primeras horas de la mañana, cuando hay oscuridad donde antes había luz o justo al anochecer, momento en que el organismo usualmente requiere descanso y todavía no se lo otorgan.

“No obstante, es en la salud donde se notan los impactos más graves. Con el horario de verano, las personas suelen ser más vulnerables a los efectos de la depresión. Un estudio que data de 2008 mostró que los hombres exhibían incluso mayor tendencia al suicidio durante las semanas posteriores a un cambio de horario.

“Y no sólo eso, investigaciones desarrolladas en Suecia coinciden con estadísticas mostradas por nosocomios estadunidenses. En la nación europea la incidencia de ataques al corazón aumenta bruscamente entre el 5 y el 10% durante la primera semana tras el adelanto de hora. Mientras que en el país norteamericano, al día siguiente de que entra en vigor el horario de verano, se reporta un incremento del 24% de problemas cardiacos y, cuando se regresa al horario normal, son 21% menos los incidentes cardiacos que se presentan.

“No todos los países adoptan el horario de verano. En realidad, lo hace menos del 40% de las 194 naciones reconocidas por la Organización de Naciones Unidas (ONU). La mayoría de los territorios que se encuentran cercanos a la línea imaginaria del ecuador no ajustan sus relojes dado que las variaciones de la duración del día son insignificantes.

“Otras naciones lo usan a discreción dentro de sus fronteras. En Estados Unidos, por ejemplo, ni Arizona ni Hawái se atienen a esta medida. (...) En México sucede otro tanto. Ni Sonora ni Quintana Roo hacen cambio de horario durante el año. (...) El problema de la discrecionalidad en la utilización o no del horario de verano es que quienes se acogen al mismo ni siquiera lo hacen al unísono. En México, usualmente, 33 municipios de la franja fronteriza del país adelantan sus relojes antes que el resto de México. Esta diferenciación es para homologarse al horario estadunidense y no afectar la vida cotidiana de los residentes que a diario cruzan la frontera para ir a la escuela o a trabajar (…)”.
30 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (II)
Cuando el horario de verano se impuso por primera vez, en 1988, mi amigo Jaime Cantú Charles, empresario lagunero fallecido prematuramente, bromeaba: “Si el ahorro económico es tan grande como el Gobierno afirma, ¿por qué mejor no adelanta ocho horas el reloj? Así pagaríamos la deuda externa”. El argumento cobra actualidad, pues con Peña Nieto la deuda se ha disparado casi a 194 mil millones de dólares. La economía no es tal, como dice Édgar London (Espacio 4, 584).

“La Secretaría de Energía (Sener) y el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide) argumentan que los beneficios del horario de verano van más allá del ahorro de electricidad. También incluyen la protección del medio ambiente al evitarse la quema de combustibles para la producción de electricidad en el país.

“Sin embargo, en ambos rubros, las más recientes cifras apuntan a la baja. Mientras en 2015, la Sener reportaba mil 470 millones de pesos de ahorro, el año pasado esa cifra se quedó en mil 332 millones –138 millones de pesos menos. Si la medición la trasladamos al ahorro en gigawatts-hora (GWh), el desplome resulta más evidente, al pasar de mil 470 en 2015 a 899.7 en 2017.

“Dentro del sector ecológico, las cosas no mejoran tampoco. Las emisiones de bióxido de carbono –principal causa del efecto invernadero– se redujeron en 466 mil toneladas durante 2015. Para 2017, el volumen sólo bajó 408 mil toneladas, un decremento de 12.4% en estos valores.

“Un estudio publicado recientemente por el Journal of Economics and Statistics pudiera explicar este fenómeno. Quizás esta práctica de ahorro funcionara a finales del pasado siglo, pero hoy, en los hogares, existen cada vez más equipos, como los aires acondicionados, que echan al traste la intención de bajo consumo eléctrico. El reportaje del Journal of Economics and Statistics tomó como referencia los patrones de consumo eléctrico en Indiana, EU, entidad que hasta el año 2006 tenía algunas regiones donde se adoptaba el cambio de hora y otras no. Luego de analizar los resultados, curiosamente, las regiones con horario de verano consumían más electricidad que aquellas que no lo hacían. ¿La razón? Más luz solar en verano, también implica más calor. Si bien por un lado se reducía el uso de bombillas para iluminar las casas, se disparaba el uso de ventiladores y aires acondicionados para mitigar los bochornos veraniegos.

“Otro de los elementos que esgrimen los defensores del horario de verano es el fortalecimiento de los negocios, pues hay más tiempo de luz natural para que las personas circulen por las calles. No obstante, la realidad es que muy pocos negocios adelantan una hora su horario habitual de atenciones para adaptarse al horario de verano pues esto afecta los hábitos de sus consumidores y, por otro lado, caería en discordancia con el resto de las entidades como las escuelas, por ejemplo, donde los propietarios o sus empleados tienen a sus hijos.

“Si bien es cierto que algunos sectores empresariales pueden verse beneficiados con una mayor presencia de luz solar, a otros no les conviene. Las tiendas minoristas, usualmente, están a favor de esta regulación. Los clientes acostumbran a visitarlas más durante el día que en la noche. Otro tanto pueden decir quienes saquen réditos del ejercicio físico o el deporte. Las personas suelen aprovechar la claridad diurna para este tipo de actividades.

“Sin embargo, no favorece a la industria del entretenimiento, antros, bares, discotecas, que ven reducidos el tiempo potencial que utilizan sus visitantes pues llegan más tarde y el horario de cierre no cambia. Por lo tanto, tienen menos tiempo para consumir... y la casa pierde”.
28 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (I)
El horario de verano no es como el Gobierno lo pinta. El ahorro en electricidad y dinero es mínimo y los perjuicios y trastornos cada vez son mayores. El primer experimento para aplicarlo en Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas fue un rotundo fracaso, al grado de que el gobernador Eliseo Mendoza lo derogó en 1989. Sin embargo, 22 años después se implantó en la mayoría de los estados para sincronizar al país con Estados Unidos. Édgar London publica en el bisemanario Espacio 4, un texto sobre los antecedentes y efectos de adelantar el reloj una hora del primer domingo de abril al último día de octubre, que resumiré en tres partes.

»De nueva cuenta se impone el horario de verano y cada vez son más las voces que se levantan en contra de una medida que México arrastra desde el año 1996 y cuya implementación, a escala mundial, responde a circunstancias arcaicas, con más de un siglo de antigüedad. No se trata solamente de la hora que ganamos o perdemos cuando movemos las manecillas del reloj, ya sea para recobrar el horario normal –o de invierno, como también le llaman– en el primer caso o de adaptarnos al horario de verano en el segundo.

»Las consecuencias del cambio de horario van mucho más allá de la primera noche de sueño malogrado, al momento en que imponemos un uso que no es el habitual y que nos obliga a caminar medio zombie durante buena parte de ese primer lunes aciago cuando amanecemos en una oscuridad terrible y el día no parece tener fin.

La discordancia temporal que se presenta, de un día para otro –literalmente– con algunas naciones, afecta de manera directa buen número de negocios. (…)

»Estudios desarrollados por especialistas (…) revelan que afecta la salud humana, se reduce alrededor de 40 minutos de descanso nocturno, el rendimiento académico de los estudiantes decae, los accidentes viales se disparan e, incluso, en Estados Unidos y Suecia, análisis médicos han demostrado que el número de infartos aumenta considerablemente en comparación con las cifras que se registran en el huso horario estándar. Pero lo más importante, el ahorro de energía, pilar y justificación cimera de la puesta en marcha del horario de verano, se mantiene en entredicho. La manera en que se calculan los supuestos ahorros no convence a los especialistas y, en el caso de México, los resultados obtenidos durante los dos últimos años, dejan clara evidencia de que la mayoría de los indicadores van a la baja.

»Fue Benjamin Franklin, en 1784, cuando cumplía funciones de embajador de Estados Unidos en Francia, quien llamó la atención sobre establecer medidas para un incipiente ahorro energético. (…) fue Alemania el primer país que adoptó un horario especial en abril de 1916. Le llamó Sommerzeit (horario de verano) y su propósito era ahorrar carbón en tiempos bélicos. (…) Sin embargo, con el regreso de la paz, los relojes también regresaron a la normalidad (…) hasta que apareció la segunda conflagración mundial y, de nueva cuenta, las naciones involucradas asumieron el horario de verano, para desecharlo otra vez apenas terminó el conflicto.

»Hubo que esperar hasta 1966 para que el horario de verano se implantara en tiempos de paz. En esta ocasión fue en Estados Unidos y la estrategia vino justificada por las frecuentes crisis energéticas, como la del petróleo de los años 70, que asolaron a la poderosa nación del norte. México todavía esperó 30 años más para ponerlo en práctica. Fue en 1996 y su objetivo estaba bien definido: reducir el consumo de energía eléctrica utilizada principalmente en iluminación, al aprovechar una hora extra de luz natural cada día».

27 Marzo 2018 04:05:00
La rifa del tigre II
En un estado que ha sido residencia de capos y zona de guerra de carteles de la droga, José Luis Pliego Corona asumió este lunes la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Hasta mediados de mes se desempeñó como titular de Prevención de Delitos Cibernéticos de la Policía Federal; fue director de la Policía Ministerial del Estado de México en el gobierno de Enrique Peña Nieto y funcionario de la Secretaría de Administración, cuyo jefe era el ahora presidente, en el sexenio de Arturo Montiel.

Militante del PRI, Pliego fue candidato a diputado local para la V Asamblea Legislativa del Distrito Fedral en 2009 por el distrito XXX de Coyoacán, donde triunfó el perredista José Valentín Maldonado Salgado. En los comicios de ese año, el PRI perdió los 40 distritos; el PRD ganó 28 y dos en coalición con el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia. El PAN obtuvo nueve diputaciones de mayoría relativa y el PT una.

Rubén Moreira desapareció la SSP en 2013 y en 2016 creó Fuerza Coahuila, una corporación represiva, la cual ha sido acusada de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, detenciones arbitrarias, siembra de pruebas y fabricación de delitos. Si el gobernador Miguel Riquelme revivió la SSP, por congruencia debería suprimir también Fuerza Coahuila para erradicar todo vestigio de su incómodo predecesor.

El artículo 12 de la Constitución local señala: “Los coahuilenses serán preferidos, en igualdad de circunstancias, para toda clase de concesiones y para todos los empleos, cargos o comisiones del Gobierno del Estado”. Pliego, según se sabe, nació en Ciudad de México, mas no es el único funcionario sin arraigo en ocupar un puesto relevante. Javier Villarreal, secretrio de Finanzas y operador de la deuda por más de 36 mil millones de pesos contratada en el gobierno de Humberto Moreira, es originario de Tamualipas.

Luego de tomar la protesta al nuevo jefe de la SSP, en una ceremonia a la cual los medios de comunicación fueron citados a las siete de la mañana, y en la que no se permitieron preguntas, el gobernador reiteró que “la seguridad pública constituye una política de Estado de la más alta prioridad. (...) Desde el primer día (...) hemos trabajado de manera coordinada entre los tres órdenes de gobierno y las fuerzas armadas con el objetivo conjunto de mantener la paz y la tranquilidad que la sociedad coahuilenses desea y merece”.

Pliego –dijo–”(es) un profesional de la seguridad con gran capacidad, experiencia, talento y honradez”. Riquelme encomendó al secretario la “reingeniería de la actuación y operatividad de las fuerzas policiales”, además de dignificar “su labor y la de sus familias en la salvaguarda de la paz social y la tranquilidad de los coahuilenses”, con énfasis en el respeto de los derechos humanos.

El titular de la SSP bosquejó su plan de trabajo a partir de reformas estructurales en el sistema de seguridad pública y penitenciaria, basadas en: “una imagen de fortaleza, confianza, protección, respeto, integridad y salvaguarda de nuestros valores fundamentales; implementar una normatividad para el pleno desarrollo de todos los segmentos de la sociedad en completo resguardo a su integridad; velar permanentement por la dignificación de las corporaciones policiacas, custodios y sus familias, como punto medular del sistema de seguridad pública; y en los principios universales de los derechos humanos”.

Si Pliego no politiza la seguridad, le madruga al crimen como lo hizo al rendir protesta, es igual de celoso y tiene los mismos arrestos en el desempeño de sus funciones que cuando corrige la ortografía y reta a sus críticos anónimos –lo hizo en campaña–, y cuida de los derechos humanos como de su apariencia, podría dar resultados.

26 Marzo 2018 04:07:00
Relación perversa
Entre menos son las garantías para la prensa y las organizaciones no gubernamentales, mayor es la corrupción y el número de periodistas y defensores de los derechos humanos asesinados, lo cual es “alarmante”, advierte Transparencia Intencional (TI) en el informe presentado el 21 de febrero pasado en Berlín, donde tiene su sede. En los dos últimos años, México descendió 40 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), al pasar del lugar 95 al 135 de 180 países clasificados.

Sobre la relación entre corrupción y libertad de expresión, TI cita el caso de Brasil, calificado con 37 puntos en el ranking, donde 20 periodistas fueron asesinados en los seis últimos años. “Los reporteros en Brasil –perseguidos por investigar la corrupción en gobiernos locales y la criminalidad vinculada con las drogas– arriesgan su vida a diario tan sólo por hacer su trabajo”.

La situación en México es aún más alarmante: en cinco años y tres meses de Gobierno del presidente Peña Nieto, 41 periodistas han sido asesinados (tres en lo que va de 2018; el más reciente fue el de Leobardo Vázquez Atzin, en Veracruz) y 24 permanecen desparecidos (Artículo 19). Los crímenes ocurrieron en 16 estados y permanecen impunes: 13 en Veracruz, la mayoría en el sexenio de Javier Duarte, ocho en Oaxaca, tres en Chihuahua y tres en Sinaloa, dos en Tamaulipas, dos en Guerrero y el resto en Coahuila, Baja California, Baja California Sur, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco y Zacatecas (uno en cada caso).

Al analizar los resultados del índice y profundizar en la relación entre los niveles de corrupción, la protección de las libertades periodísticas y la participación de la sociedad civil, Transparencia Internacional encontró “que casi todos los periodistas asesinados desde 2012 murieron en países con altos niveles de corrupción”. México, con apenas 29 puntos en el IPC, se localiza en la franja de los más corruptos.

Patricia Moreira, directora ejecutiva de TI, declara que “ningún activista o periodista debería temer por su vida cuando se expresa contra la corrupción. Ante la embestida que sufren hoy en todo el mundo la sociedad civil y los medios de comunicación, debemos hacer más para proteger a aquellos que denuncian este fenómeno”.

El estudio, apoyado en datos del Comité para la Protección de los Periodistas, “muestra que, en los últimos seis años, más de nueve de cada 10 periodistas fueron asesinados en países con puntuaciones de 45 o inferiores en el Índice de Percepción de la Corrupción. Esto implica que, en promedio, cada semana al menos un periodista es asesinado en un país con altos niveles de corrupción. Asimismo, uno de cada cinco periodistas que murieron estaba trabajando en investigaciones sobre corrupción. (...) en la mayoría de los casos nunca se hizo justicia”.

El análisis muestra también “que la mayoría de los países que obtienen una puntuación baja en cuanto a libertades civiles también suelen recibir altas calificaciones de corrupción. Las campañas de desprestigio, el acoso, las demandas y los escollos burocráticos son algunas de las herramientas usadas por ciertos gobiernos para acallar a quienes impulsan iniciativas contra la corrupción”. Moreira apremia “a los gobiernos que se esconden detrás de leyes restrictivas a que las desactiven inmediatamente y permitan una mayor participación cívica”.

El año pasado fueron asesinadas 312 personas dedicadas a la defensa de la tierra, los derechos de los pueblos indígenas y el medio ambiente, según el informe de Front Line Defenders, con sede en Dublín, publicado el 22 de enero pasado. El 80% de los casos se registraron en Colombia (91), Brasil (65), Filipinas (60) y México (31).
24 Marzo 2018 04:08:00
Manipulación política
“Nunca segundas partes fueron buenas”, (El Quijote) pero existen algunas que resultan infumables. Es el caso de El Privilegio de Mandar, del cual se ocupa Gerardo Moyano en el nuevo número del bisemanario Espacio 4.

“¿Qué pretende Televisa al resucitar la parodia El Privilegio de Mandar unos meses antes de las elecciones presidenciales? Si se trata de rating, le ha ido muy bien. Según Nielsen IBOPE México, el primer capítulo de la comedia, transmitido el 29 de enero a las 23:00 horas, fue el programa más visto en su horario, superando en un 919.13% la audiencia de la competencia.

“Sin embargo, no le ha ido nada bien en cuanto a críticas de analistas y cibernautas, quienes además de fustigar la vulgaridad y pobreza del guion, reclaman a la televisora su insistencia en tratar de ‘influir’ en las elecciones.

“‘No me sorprende el éxito. No hay duda de que estamos viviendo una época terriblemente incierta, pero, sobre todo, mediocre (…) La clase política es tan pobre, que cualquier cosa es capaz de distraernos de nuestra triste realidad’”, escribe Guadalupe Loeza (Reforma 15-03-18).

“‘Sin la menor creatividad ni responsabilidad, se trivializan los ingentes problemas del país. Parecería que de quienes se burlan los autores del programa no es de los políticos, sino del público (…) No es justo que una televisora con tanta audiencia y recursos intente vendernos un programa de tan misérrima calidad (…) Un programa así de mal hecho, mal concebido, improvisado, simplón y barato, provoca rabia e indignación’, agrega.

“Por su parte, la novelista Margarita Robleda Moguel agrega: ‘Busqué el trabajo que ha realizado Alec Baldwin al satirizar al presidente de su país (Donald Trump). ¿Por qué este me parece excelente y El Privilegio me duele? (…) Siempre han existido excelentes cómicos que al escucharlos nos aligeran el morral (…) Ahí están Cantinflas, Palillo, Pardavé, nuestro querido Héctor Herrera, Cholo, y mi admirada Conchi León con su Mestiza Power. La diferencia entre Baldwin y El Privilegio es que el primero reta mi inteligencia (…) En El Privilegio se da una manipulación atroz al atropellar a todos de una manera tan rupestre y vulgar que, al final de cuentas, convertirá a México en el gran perdedor, porque, sin credibilidad, ¿quién podrá gobernar, respetar a las instituciones? (…) El rating no puede ser la única meta”, agrega (La Jornada, 22-02-18).

“Desde que se anunció la nueva temporada de la sátira, el 30 octubre de 2017, los cibernautas han criticado a Televisa por tratar de intervenir en las elecciones (...) ‘Qué desesperados deben estar en Televisa, que ya quieren resucitar El Privilegio de Mandar, ya no es 2006, el humor del país es distinto’, agrega @GilbertoDiazF.

“Y quizás los cibernautas no estén tan equivocados. Días antes del anuncio del regreso del programa, el 25 de octubre, el productor Reynaldo López intercambió mensajes en Twitter con el senador panista Javier Lozano, a quien acusó de ‘hacerle el caldo gordo al PRI’ por sus críticas al candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya (...)

“‘De verdad no se da cuenta que esta escupiendo hacia arriba???? Haciéndole el caldo gordo al PRI. (…) (La división) Ayuda a todos menos a ustedes, se les va a ir entre los dedos la oportunidad. Van a dejar el país en las manos equivocadas. (…) Unidad es la clave. Saludos senador”’, (sic), escribió en Twitter.

“¿Cuáles son ‘las manos equivocadas’ a las que se refiere el productor de El Privilegio de Mandar?

“La respuesta de Lozano da algunas pistas: ‘No, yo no soy el que ha fracturado al PAN. Y no es al PRI al que se le ayuda. Es a Morena y @lopezobrador. Ahí la miopía’”.
23 Marzo 2018 04:07:00
Viesca: señales cruzadas
Una protesta por el impago de 9.2 millones de dólares y supuestos actos de corrupción provocó que la inauguración del Parque Solar Villanueva I, por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y el gobernador Miguel Riquelme, fuera cancelada. Trabajadores de Codisa Corp Energy de México y ejidatarios de Viesca se plantaron el miércoles frente al acceso a las instalaciones propiedad de la multinacional italiana Enel Green Power, para exigir la liquidación del adeudo.

La inauguración se realizó este jueves sin la asistencia de autoridades locales y federales. El parque, presentado como el más grande de América, implicó una inversión de 650 millones de dólares, producirá 754 megavatios, consta de 2.3 millones de paneles solares y ocupa una extensión de 2 mil 400 hectáreas. “El acto oficial se vio boicoteado por una protesta de los trabajadores”, informa el periódico Hoy Los Ángeles en su sitio web. “La inauguración de Villanueva es un hito para Enel Green Power y para México, ya que es la primera planta de energía que inicia operaciones después de la reforma energética del país”, declaró Antonio Cammisecra, CEO de la empresa.

El representante legal de Codisa, Savir Ruiz, había condicionado el retiro del plantón “hasta que cuente con un diálogo de un ejecutivo de alto nivel del Gobierno del Estado” (El Siglo de Torreón, 21.03.18). En un comunicado emitido este medio día, la Administración ofreció intervenir “dentro de los márgenes que la ley permite, a fin de que este diferendo culmine de la mejor forma”.

El Gobierno dice que “la recalendarización este día de la inauguración oficial del Parque Solar (…) determinada por la empresa, obedeció a privilegiar primero el llegar a un acuerdo entre los particulares que hoy sostienen diferencias por cuestiones de carácter administrativo. El gobierno (…) es respetuoso de quienes muestran una inconformidad y reitera su apoyo a quienes invierten en nuestro estado”, dice la nota.

Ruiz declaró que Elen Green Power creó dos filiales para desarrollar el proyecto: Prodiel México y Novamper, la cual subcontrató a empresas mexicanas, entre ellas Codisa Corp Energy, para trabajos de desmonte, conformación de plataformas y operaciones de otro tipo. Según el representante legal de Codisa, la facturación se interrumpió por no haber entregado una camioneta y “un millón y medio (sic)” a una persona que identificó como Jair Domínguez, gerente del sitio (Vanguardia, 22.03.18).

En la protesta se exhibió una manta con la leyenda: “Las empresas extranjeras Enel (italiana), Prodel (española) y su filial Novamper subcontrataron a la empresa mexicana Codisa Corp Energy, para ejecutar los trabajos concluidos en este parque, incumpliendo con las obligaciones de pagos. ¡EXIGIMOS! a la Secretaría de Energía y a las autoridades competentes ¡URGENTE! regulación a estas empresas que se adjudican el desarrollo que abatió (sic) récords de este Parque fotovoltaico en Viesca, Coahuila, así como en los otros proyectos renovables de las tres subastas siguientes, derivadas de la Reforma Energética”.

La falta de operación política del estado para desactivar el conflicto fue patente. Por otra parte, la inauguración del parque solar, entre protestas de contratistas y ejidatarios, ocurre en el contexto del debate sobre la reforma energética. Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, ha ofrecido revisar los contratos de Pemex y la CFE con empresas extranjeras “para ver si cumplen con los requisitos legales (…) y no sean producto de la corrupción; no queremos contratos como los de Odebrecht” (Aristegui Noticias, 18.03.18).
21 Marzo 2018 04:07:00
El premio y la burla
El PRI recompensa a sus mejores hombres y mujeres. Rubén Moreira será diputado y su esposa Carolina Viggiano, senadora en la próxima Legislatura federal –en ambos casos plurinominales, para no exponerlos al veredicto de las urnas–, aunque José Antonio Meade pierda las elecciones. Un voto por el candidato presidencial de la coalición Todos por México (PRI, PVEM y Panal) será un voto por uno de los peores gobernadores de Coahuila. Moreira quería ser senador para tener 6 años de fuero y no 3. Sin embargo, en un país donde la justicia es disfuncional y se aplica a satisfacción del Presidente de turno, la inmunidad es redundante, pero no estorba. Máxime cuando la Presidencia se decidirá entre López Obrador y Ricardo Anaya, cuyas banderas de campaña coinciden en castigar la corrupción.

Moreira será diputado por segunda ocasión, pero no tendrá la misma influencia que en 2009, cuando su hermano Humberto era gobernador y lo nombró coordinador del grupo parlamentario de Coahuila en la Cámara baja para convertirlo después en su sucesor, decisión de la que, a juzgar por algunas declaraciones suyas contra Rubén, después se arrepentiría. El PRI de los Enriques (Peña y Ochoa) que premia a Moreira por haber estado a punto de hacerlo perder en las elecciones para gobernador del año pasado, es el mismo que abandonó a Alejandro Gutiérrez, quien este martes cumplió 3 meses en el Cereso 1 de Chihuahua por el supuesto desvío de 250 millones de pesos del estado hacia campañas del PRI, durante la Administración de César Duarte, operaciones en las que se ha involucrado al expresidente del PRI Manlio Fabio Beltrones y al exsecretario de Hacienda Luis Videgaray.

Contrario a la filosofía juarista, el secretario de Organización del PRI gobernó Coahuila “a impulsos de una voluntad caprichosa” y “dispuso de las rentas sin responsabilidad”. La Auditoría Superior del Estado (ASE) informó a la Comisión de Auditoría Gubernamental y Cuenta Pública del Congreso local, a finales de diciembre pasado, que en 2016 el Gobierno de Moreira pagó 410 millones de pesos a 13 empresas fantasma, una de ellas (Riviera Álamo) propiedad de la entonces poderosa secretaria de Infraestructura y Transporte, María Esther Monsiváis. La primicia de Reforma sobre el caso (26.09.16) provocó la renuncia de Monsiváis, conocedora de los arcanos del moreirato.

El monto de las irregularidades detectadas por la ASE a Moreira es 40% superior al presunto peculado por el cual está preso Alejandro Gutiérrez, exlíder del PRI en Coahuila y exsecretario general adjunto del CEN; equivale al mismo porcentaje de los 55 millones de dólares (al tipo de cambio actual) que Napoleón Gómez Urrutia supuestamente defraudó al sindicato minero y representa el 42% de los pagos realizados por el Gobierno federal a 127 empresas fantasma en los 4 últimos años, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Reforma, 20.03.18).

Otra cosa que quizá vieron en Los Pinos y en el PRI para condecorar a Rubén Moreira y degradar a su hermano Humberto, además de las cualidades de mapache electoral cibernético, fue su eficiencia para esfumar recursos del erario y aparecerlos en campañas políticas. El exgobernador fue diputado en la LXI Legislatura junto con Luis Videgaray y Alfonso Navarrete, lo que puede explicar la protección del Grupo Atlacomulco. ¿Cómo hacer creíble así el discurso de Meade con respecto a los valores humanos, el estado de derecho y el combate a la corrupción?
20 Marzo 2018 04:00:00
Agenda anticorrupción
“Para mejorar verdaderamente los esfuerzos contra la corrupción en América Latina y el Caribe, los gobiernos deben fomentar la voluntad política y demostrar un compromiso sostenido a largo plazo con las reformas anticorrupción”, advierte Transparencia Internacional (TI) con motivo de las elecciones presidenciales de este año en México, Costa Rica, Paraguay, Colombia, Brasil y Venezuela. “Los candidatos y los partidos políticos tienen una importante oportunidad de incluir fuertes componentes anticorrupción en sus propuestas y plataformas electorales para promover el cambio estructural”.

Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES), ha fijado la agenda contra la corrupción y es menos vulnerable que Ricardo Anaya (Por México al Frente) y José Antonio Meade (Todos por México), pues hace 13 años no ocupa un cargo público (jefe de Gobierno del Distrito Federal entre 2000 y 2005). La PGR investiga a Anaya por supuesto lavado de dinero y a Meade se le detectaron irregularidades durante su gestión como secretario de Desarrollo Social.

La corrupción le cuesta al país un billón de pesos anuales, de acuerdo con el Banco Mundial, declaró AMLO en una reciente reunión con empresarios de Coahuila. La exacerbación del fenómeno en los últimos años puede explicar por qué el 80% de los mexicanos reprueba al presidente Peña Nieto. Según una encuesta de Reforma (20.07.17) “el 65% de los 845 líderes entrevistados vía correo electrónico considera que la corrupción es el principal problema del país”, y entre la ciudadanía “por primera vez la corrupción se posiciona como el segundo problema (…) por encima de la economía.”

Uno de los temas que TI somete a la evaluación de expertos para elaborar su índice anual, se refiere a la transparencia, rendición de cuentas y corrupción en el sector público. “Este criterio evalúa en qué medida el Poder Ejecutivo (presidente) podría llegar a responder ante el electorado, la legislatura y el poder judicial por el modo en que usa los fondos y por los resultados de sus acciones, y el grado en que los empleados públicos del sector ejecutivo deben rendir cuentas por el uso de recursos, decisiones administrativas y resultados obtenidos. Ambos niveles de rendición de cuentas se ven reforzados por transparencia en la toma de decisiones, instituciones de auditoría pública, acceso a la información relevante y oportuna, y escrutinio público y por parte de los medios de comunicación. (…)”.

México es el sexto lugar mundial y el primero en América en transparencia presupuestaria, de acuerdo con el Índice de Presupuesto Abierto 2017 de la Budget Partnership (IBP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, existe una controversia por el uso discrecional del Ramo 23, “único que no está regulado por la ley”, de acuerdo con Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa (Aristegui Noticias, 27.02.18). El estudio Arquitectura del Ramo 23 establece que mientras el gasto en ese rubro fue de 56 mil 992 millones de pesos en el periodo 2009-2012, correspondiente a la presidencia de Felipe Calderón, con Peña aumentó a 318 mil 465 millones de pesos en los últimos cinco años.

Si México es líder en transparencia, ¿por qué ocupa la posición 135, con 29 puntos, en el Índice de Percepción de Corrupción de TI? El último lugar (180) lo ostenta Somalia.
19 Marzo 2018 04:07:00
El voto indignado
La corrupción política es el eje de las campañas para la Presidencia y uno de los factores que más influirán en el voto de millones de mexicanos indignados por el abuso de poder y la falta de justicia. Andrés Manuel López Obrador (Morena) y Ricardo Anaya (PAN) aventajan al candidato del PRI, José Antonio Meade, cuya participación en uno de los gobiernos más venales lo envuelve en la sospecha y hace poco creíble su promesa de atacar el flagelo. La persecución contra Anaya, por supuesto lavado de dinero, y la protección al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, acusado de recibir 10 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht, ahondan el enojo ciudadano y el descrédito de las instituciones.

El propio candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Panal) ha estado en el ojo del huracán. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 540 millones de pesos durante las gestiones de Rosario Robles y Meade en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), entre 2012 y 2016. Los recursos se canalizaron a las universidades Intercultural del Estado de México, Politécnica de Chiapas y Tecnológica Nezahualcóyotl, para identificar a personas en condiciones de pobreza extrema alimentaria y otras actividades (Animal Político, 10.01.18).

La ASF también descubrió desviaciones por 2 mil 130 millones de pesos en la Sedesol y en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el periodo de 2014 a 2016. Meade ocupó la jefatura de la Sedesol de agosto de 2015 –en sustitución de Robles, quien fue transferida a la Sedatu– a septiembre de 2016. La mayoría de las 126 firmas utilizadas para desviar fondos federales “resultaron ser empresas fantasma dedicadas a giros distintos de los servicios contratados por las dependencias, o que fueron incapaces de acreditar el trabajo que supuestamente realizaron” (Reforma, 22.02.18).

En los casos anteriores y otros aún más relevantes como el de Odebrecht, la multinacional acusada de pagar sobornos y financiar campañas políticas en México y otros países de América Latina, a cambio de contratos, la Procuraduría General de la República (PGR) no ha movido un dedo, y si lo hace, es para amparar a amigos del presidente, como Lozoya Austin. En cambio, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) indaga atropelladamente al candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, por el supuesto lavado de 54 millones de pesos en operaciones inmobiliarias.

El 25 de febrero, el exlíder del PAN entregó en la PGR un documento para exigir al encargado del despacho, Alberto Elías Beltrán, informar “sin dilación ni pretextos (…) si de las investigaciones realizadas se desprende alguna conducta mía que, conforme a la ley, pueda ser constitutiva de delito”. Anaya no rindió declaración ministerial, pero acusó a la Fiscalía de formar parte de una guerra sucia. “Ya no saben cómo levantar la campaña en ruinas de José Antonio Meade, lo que quiere el PRI es engañar a la gente” (Reforma, 26.02.18).

Sin ver la viga en el ojo de Morena por su sociedad con Napoleón Gómez Urrutia y Elba Esther Gordillo, epónimos de la corrupción, el candidato de Juntos Haremos Historia, López Obrador, pide investigar no solo a Anaya, sino también a Meade por encubrir los desvíos de Rosario Robles en la Sedatu. “Cuando se reparte mal el botín hay motín, ellos son parte de la misma mafia y le entregaron dinero a Anaya, pero ahora lo están exhibiendo”.



17 Marzo 2018 04:07:00
Cinismo político
Tal como marchan las cosas, el exgobernador Rubén Moreira terminará peor que su hermano Humberto. Después de entregar un estado en crisis, ahora da clases de cómo se debe gobernar. Gerardo Moyano publica en el bisemanario Espacio 4 un texto sobre el operador electoral del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade.

“‘A veces hay que estar en la banca, como en el beisbol, espero que no todo el partido’”, así cierra Rubén Moreira una conversación con la revista Alcaldes de México, impresa el 30 de noviembre del año pasado, último día que ocupó el cargo como gobernador.

“Su tiempo ‘en la banca’ resultó fugaz. El 22 de diciembre fue designado secretario de Acción Electoral del PRI y el 10 de febrero saltó a secretario de Organización, el tercer puesto más importante. Tras esta designación, corrió el rumor de que podría sustituir a Enrique Ochoa como líder del CEN.

“El presidente Peña Nieto lo dejará (a Enrique Ochoa) al frente del PRI el tiempo que considere necesario, y si piensa que el arranque de campaña a finales de marzo requerirá un nuevo dirigente, entonces procederá.

Por lo pronto, ya colocó a un experimentado operador, en la línea de sucesión, Rubén Moreira, el exgobernador de Coahuila”, escribe Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal (El Financiero 13.02.18). (…)

“Rubén (…) pontifica cómo se debe gobernar, después de dejar a Coahuila en graves problemas financieros y de otra índole. La portada de la revista Alcaldes de México, correspondiente a diciembre de 2017 y enero de 2018, muestra a Rubén Moreira sonriente, junto al título: En Coahuila Así se Detonó el Crecimiento. (…)

“En las páginas centrales, Moreira explica cómo hizo para combatir el problema de inseguridad ‘que había estancado el crecimiento económico y había impactado de manera negativa en el turismo’: con mejores sueldos para la policía, más cuarteles militares, cierre de casinos, de puestos de venta ilegal de alcohol, de yonkes, de casas de empeño, etcétera. (…)

“El autor de la nota, David Galicia, destaca: ‘El sistema anticorrupción del estado establece que se tiene que georreferenciar la ubicación de las empresas que se instalan en la entidad, lo cual impide que haya empresas fantasma’. Un mes después, la Auditoría Superior del Estado (ASE) comprobó el desvío de al menos 410 millones de pesos en contratos públicos firmados con empresas fantasma (Espacio, 4 579).

“Por su parte, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió una Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria para que la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas investigue el destino de 302 millones 112 mil 500 que el estado no entregó a la UAdeC.

“La institución cometió irregularidades de control administrativo por 99.2 millones de pesos, y un subejercicio por más de 30 millones. La ASF advierte que ‘la Universidad Autónoma de Coahuila no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos de los Subsidios Federales para Organismos Descentralizados Estatales 2016’. Lo mismo concluye por las irregularidades en las cuentas del estado por 837 millones de pesos. (…)

“La realidad desmiente el discurso de Rubén Moreira. El tiempo dirá si, como en el caso de su hermano Humberto, el escándalo le cuesta su flamante puesto en el PRI nacional. O tal vez deba esperarse a que haya un nuevo inquilino en Los Pinos para que se castigue el saqueo que durante los dos últimos sexenios ha vaciado las arcas de Coahuila”.
16 Marzo 2018 04:07:00
Liderazgo infamante
La posición de México en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2017 de Transparencia Internacional (TI), donde ocupa el lugar 135 de 180 países, y la creciente ausencia de castigo que registra el Índice Global de Impunidad 2018 de la Universidad de las Américas Puebla, demuestra la falta de voluntad del Gobierno para combatir los fenómenos y ofrece a los candidatos presidenciales elementos para elaborar una agenda seria en materia anticorrupción. Nuestro país descendió 12 lugares en el IPC con respecto al año previo y obtuvo 29 puntos (14 por debajo de la calificación promedio de 43) en una escala de 0 a 100, donde cero es “altamente corrupto” y 100 “muy limpio”.

México está apenas ocho lugares por encima de Guatemala (143), donde los expresidentes Otto Pérez y Álvaro Colom fueron encarcelados por delitos de corrupción. TI reconoce avances significativos en América Latina y el Caribe, y cita varios ejemplos: Chile aprobó en 2016 una ley de probidad pública para prevenir conflictos de interés en el sector gubernamental; Bahamas cuenta ya con una ley sobre el acceso a la información pública; Guyana implementó mecanismos para la contratación pública y Jamaica creó una agencia anticorrupción consolidada para realizar investigaciones.

Mientras en México el Sistema Nacional Anticorrupción no ha pasado de la retórica y ni un pez gordo ha sido enjuiciado por el caso Odebrecht, en Brasil, Ecuador y Perú el escándalo “resultó en sanciones para empresarios y figuras políticas de los niveles más altos (…) debido a su participación en sobornos en financiamiento ilegal a cambio de contratos públicos. En Guatemala, la oficina del abogado y la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) están investigando a políticos y hombres de negocios en los casos de corrupción, incluida la financiación ilegal del actual presidente Jimmy Morales. Además, las investigaciones sobre el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, también avanzaron considerablemente”, dice el informe de TI.

Frente a la creación de nuevas leyes, mecanismos y de una creciente movilización ciudadana contra la corrupción, la organización advierte “cierta información inquietante: a pesar de los intentos de combatir la corrupción en todo el mundo, la mayoría de los países avanza demasiado lentamente en sus esfuerzos. Si bien detener la marea contra la corrupción lleva tiempo, en los últimos seis años muchos países han avanzado poco o nada (…)”.

Algunas regiones registran progresos, admite Transparencia, pero “todavía no existen políticas generales para abordar las causas históricas y estructurales en toda la región. Los países que priorizan la lucha contra la corrupción y crean una política nacional a través de censos y participación pública y política están mejor posicionados para dar un importante salto cualitativo. Por el contrario, aquellos países que no priorizan los problemas de corrupción de esta manera pueden perder terreno año tras año”.

En América Latina y el Caribe, los países más exitosos en la lucha contra el flagelo son Uruguay, Barbados, Chile y Costa Rica, ubicados en los lugares 23, 25, 26 y 38 del ranking, con 70, 68, 67 y 59 puntos, respectivamente. México es superado incluso por las islas de San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Cuba, Jamaica y Guayana. Por debajo de nuestro país se encuentran Paraguay, Guatemala, Nicaragua, Haití y Venezuela.
14 Marzo 2018 04:08:00
Los motivos del enojo
El presidente Peña Nieto se vuelve más irascible conforme se acerca el final de su sexenio. Razones sobran: Donald Trump lo atosiga con el muro, su popularidad está por el suelo, su delfín José Antonio Meade no despega en las encuestas y el ambiente en el 89 aniversario del PRI (el 4 de marzo) resultó más fúnebre que festivo. Entretanto, Andrés Manuel López Obrador se consolida en primer lugar y la embestida de la PGR y del PRI para eliminar de la contienda a Ricardo Anaya, con acusaciones de lavado de dinero, surtió el efecto contrario.

Los reproches de Peña Nieto contra los medios de comunicación críticos y las redes sociales son cada vez más frecuentes. No en vano, pues la realidad se niega a someterse a los deseos del poder. En este sexenio el gasto en publicidad rondará los 60 mil millones de pesos, según Paulina Castaño, de Fundar Centro de Análisis e Investigación (Reforma, 10.11.17). En el periodo 2013-2017 se ejercieron 37 mil millones de pesos, 71% por encima de los 21 mil 97 millones aprobados por la Cámara de Diputados.

El resultado en este rubro también ha sido desastroso, pues Peña es el Presidente peor calificado. La mayoría del gasto se ha destinado a medios adictos al gobierno, algunos de los cuales son utilizados para golpear a las oposiciones, representadas por López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social) y Ricardo Anaya, de Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano).

En la embestida contra Anaya, la PGR llegó al extremo de publicar el video de su comparecencia ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). La autoridad negó violar norma alguna y argumentó que la grabación se difundió “por el interés público mostrado por los medios de comunicación”. La atención social y de la prensa es mayor en el caso Odebrecht y otros escándalos de corrupción que involucran a altos funcionarios del Gobierno federal, sobre los cuales la PGR ha guardado silencio.

El presidente Peña no solo niega que la corrupción haya aumentado en su gobierno; al contrario, es el que más la ha combatido, declaró a la periodista Adela Micha en el foro Impulsando a México: La fortaleza de sus instituciones, auspiciado por Grupo Financiero Interacciones y El Financiero Bloomberg en octubre del año pasado. Peña recriminó a la sociedad y los medios ver corrupción por todas partes. “Casi casi, si hay un choque aquí en la esquina: ‘fue la corrupción. Algo pasó en el semáforo, ¿quién compró el semáforo que no funcionaba?’” (Animal Político, 16.09.17).

Peña no se explica por qué ahora se habla tanto del tema y en el pasado no: “Lo sigo pensando, creo que por décadas la convivencia en nuestro país estuvo marcada y señalada por estas prácticas que se veían así como ‘normales’, como ‘regulares’ y que nadie estigmatizaba como corrupción”. La respuesta está en el Índice de Percepción de Corrupción 2017 de Transparencia Internacional, donde nuestro país obtuvo una calificación de 29 puntos (el promedio es de 43) y se ubica en el lugar 135 de 180. Diez años atrás ocupaba el puesto 72 con 36 puntos. También en términos de corrupción, México es el país peor evaluado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Si el tema domina hoy la agenda política y social, es porque la corrupción alcanzó las máximas esferas del poder, porque lo invade todo y porque el Gobierno, en lugar de combatirla, la fomenta.
13 Marzo 2018 04:07:00
La rifa del tigre
México es el país de los bandazos. Cada presidente y gobernador maneja las instituciones a su arbitrio, lo que explica el caos. Coahuila, por ejemplo, dejó de tener secretario de Seguridad Pública en 2009, cuando se creó la Fiscalía General en el gobierno de Humberto Moreira. En su lugar se crearon distintas figuras –entre ellas las de comisionado–, pero el tema se manoseó tanto que el estado terminó por convertirse en tierra de nadie... o mejor dicho, de la delincuencia organizada, según el estudio de la Universidad de Texas “Control sobre todo el estado de Coahuila: Un análisis de testimonios en juicios en contra de miembros Zetas en San Antonio, Austin y Del Río”. La investigación, que entre otras cosas advierte sobre “el involucramiento de los gobernadores de Coahuila entre el 2005 y el 2012”, se presentó el año pasado a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Tres años después, Rubén Moreira –hermano y sucesor de Humberto– desapareció la Fiscalía para revivir la Procuraduría del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública. Moreira II revirtió su proyecto transexenal de justicia y seguridad para estar a tono con el presidente Peña Nieto, quien suprimió la Secretaría de Seguridad Pública (SPP) para concentrar sus funciones en Gobernación (Segob), lo cual significó, además de un retroceso, el fracaso de la estrategia contra el narcotráfico. La SSP se instituyó en la administración de Fox y continuó en la de Calderón para quitarle el tinte policiaco a la Segob y atender un problema que, por haberse descuidado en el pasado y ahora de nuevo, tiene al país en una nueva crisis de inseguridad con decenas de miles de muertos.

Después de nueve años sin secretario de Seguridad (el último, formal, fue Fausto Destenave) el gobernador Miguel Riquelme designó a José Luis Pliego Corona, exdirector de Prevención de Delitos Cibernéticos de la Policía Federal (dependiente de la Segob), quien asumirá el cargo 23 de marzo, día de San Toribio, uno de los mártires de la persecución religiosa y patrono de los migrantes. Pliego es abogado por la UNAM, maestro en Administración Pública por el INAP y cuenta con una amplia trayectoria policial avalada por el CIDE y el CISEN. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Fiscalía General de Colombia lo certificaron en Seguridad Pública y Procuración de Justicia en el Plan Mérida, iniciado en 2008 para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en México y Centroamérica. Ojalá no resulte como los tecnócratas que ostentan infinidad de diplomas pero en la práctica resultan, en el mejor de los casos, una nulidad.

Pliego fue arropado antes por el Grupo Atlacomulco, cuyos días en Los Pinos están contados. En 2010, el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, lo nombró comisario general de la Policía Ministerial. Su jefe directo era el procurador Alfredo Castillo, sustituto de Alberto Bazbaz, responsable de la investigación del caso Paulette, la niña que “desapareció” el 22 de marzo de 2010 y nueve días después “apareció” muerta a los pies de su cama. (Bazbaz dirige ahora el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, ¿se imagina?). Después tomaron caminos distintos. Castillo fracasó en todos (titular de la Profeco, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán y director de la Conade). A Pliego no le espera un día de campo. Fuerza Coahuila (la policía represiva de Rubén Moreira), no sólo debe desaparecer, sino ser investigada.
12 Marzo 2018 04:07:00
Buldócer vs. la impunidad
México jamás ha emprendido una auténtica lucha contra la corrupción. Antes de la alternancia, los presidentes manchados por el escándalo eran sucedidos por los candidatos más antitéticos, como una forma de aplacar la ira social: Ruiz Cortines reemplazó a Alemán; De la Madrid a López Portillo; y Zedillo a Salinas de Gortari. Frente a los excesos de su predecesor y de su camarilla, De la Madrid adoptó como lema de campaña el de la “renovación moral”, la cual nunca pasó del discurso. En cambio, Zedillo, sin alardes, encarceló al exprimer hermano del país, Raúl Salinas de Gortari, por el asesinato de su cuñado José Francisco Ruiz Massieu y enriquecimiento ilícito.

El Gobierno prefiere afrontar el fenómeno con más burocracia, nuevas leyes y estructuras onerosas, como el Sistema Nacional Anticorrupción, las cuales, a la postre, han resultado igualmente inútiles. Peña Nieto desaprovechó la oportunidad de convertir un conflicto de interés –la compra de la casa blanca a uno de sus contratistas preferidos– en fortaleza. Revivir a la Secretaría de la Función Pública sólo para exonerarlo fue una burla cuyos costos no ha terminado de pagar, y una invitación para que otros siguieran el mismo ejemplo.

El encarcelamiento de los exgobernadores Javier Duarte (Veracruz) y Roberto Borge (Quintana Roo) es consecuencia del cambio de partido en los gobiernos de esas entidades y no resultado de una política de Estado contra los corruptos, pues, de otra manera, al menos una docena de caciques locales, y no pocos funcionarios federales, estaría en la misma situación. Sin embargo, ahora la presión ciudadana obliga a los candidatos a la Presidencia a asumir compromisos serios y puntuales para atacar el flagelo que más agravia y desprestigia a México.

Angustiado por retener el poder, el Gobierno cometió la pifia de victimizar al candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, segundo lugar en la intención de voto después de Andrés Manuel López Obrador. “En política, frecuentemente, la forma es fondo”, sentenciaba Jesús Reyes Heroles. En su modo de actuar contra Anaya, a quien acusa por supuesto lavado de dinero, la PGR refleja: a) el miedo cerval del Gobierno de Peña Nieto a perder las elecciones; y b) la determinación de imponer a José Antonio Meade a cualquier precio.

Anaya atribuye la persecución del PRI-Gobierno a su compromiso de “ir a fondo en el combate a la corrupción” y al de “romper el pacto de impunidad”, del que formó parte como líder del PAN, lo cual no lo exime de responsabilidad, si la tiene, en la investigación de la PGR. Anaya propone una fiscalía autónoma y una comisión de la verdad con la asistencia de Naciones Unidas, a lo cual jamás se había atrevido ningún aspirante presidencial, menos un gobierno. La participación externa es condición sine qua non para que la lucha contra la corrupción sea exitosa.

La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), órgano independiente creado en 2006 por un acuerdo entre Naciones Unidas y el Gobierno de ese país, ha resultado un instrumento altamente eficaz contra la corrupción y útil para el saneamiento de las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público. Investigaciones de la CICIG llevaron a prisión a los expresidentes Otto Pérez y Álvaro Colom. Dada la experiencia, la fragilidad de las instituciones y el descrédito de la clase política, en México urge un organismo similar, con autoridad y fuerza para enjuiciar incluso al presidente. Meade opina lo contrario. Según él, nuestro país “no necesita rueditas para combatir la impunidad”. Tiene razón, lo que requiere es un buldócer.
10 Marzo 2018 04:07:00
Los bonos de Anaya
El Gobierno federal se ha encargado de subir los bonos del candidato opositor Ricardo Anaya, a quien Andrés Manuel López Obrador empieza a ver como un peligro, no para México, sino para su pretensión de suceder a Peña Nieto, a quien, por cierto, ya exoneró. El bisemanario Espacio 4 publica en su nuevo número un texto de Édgar London sobre el tema. Esta es una parte:

«Las campañas electorales empezarán el 30 de marzo y las elecciones serán el 1 de julio, pero la carrera por Los Pinos es desde ahora una de las más sucias. El Gobierno “siente pasos en la azotea” y adopta medidas desesperadas para acortar la distancia entre su candidato José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Panal), y Ricardo Anaya, abanderado de Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), quien marcha segundo en la intención del voto por la Presidencia», escribe Édgar London en el nuevo número del bisemanario Espacio 4.

»La táctica es simple. Ante la falta de carisma de Meade y la poca empatía que despierta en la sociedad, pues se le identifica como la continuación un Gobierno donde la corrupción y la violencia han alcanzado niveles extremos, el PRI busca hacerle perder terreno a sus rivales. Anaya se encuentra menos separado que Andrés Manuel López Obrador, candidato de Juntos Haremos Historia, quien marca la delantera (...)

»En el caso de Anaya, el Gobierno no ha tenido reparos en echar mano de instituciones oficiales para dispararle a mansalva. La Procuraduría General de la República (PGR), la Unidad de Inteligencia Financiera de SHCP y hasta el SAT han sido empleados para atacar al panista. Anaya es acusado de lavar presuntamente 54 millones de pesos, a partir de operaciones financieras trianguladas desde la Fundación por Más Humanismo, en la construcción de una nave industrial en Querétaro, a través de la empresa fantasma Manhattan Master Plan que, finalmente, adquirió Juni Serra S de R.L. de C.V., propiedad de Ricardo Anaya.

»El uso de entidades públicas con el objetivo de debilitar a los adversarios en lides partidistas ha sido criticado por políticos de oposición, organizaciones de diferente índole, entidades comerciales, la Coparmex, activistas y académicos que exigen al Presidente no usar a la PGR para perjudicar o sus contrincantes.

»“México es una democracia joven con instituciones débiles. El uso del Ministerio Público federal para perjudicar al candidato presidencial del Frente Por México, Ricardo Anaya, erosiona aún más a las instituciones que encarnan la autoridad del Estado mexicano. (...)

»El acusado tampoco se quedó de brazos cruzados y criticó la ofensiva de Los Pinos. “El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha emprendido en mi contra un brutal ataque para intentar sacarme de la elección presidencial mediante el uso faccioso e ilegal de instituciones, como la PGR, que deberían estar al servicio de la República y no del PRI”.

»Anaya exhortó a Peña Nieto para que no interfiera en las campañas presidenciales y que, desde ahora, adquiere ribetes de guerra sucia. “Señor Presidente, le digo con respeto y serenidad y firmeza: así no, saque las manos del proceso electoral”, indicó en un mensaje donde, además, advierte los riesgos que conllevan estas prácticas. “Esto implica una grave amenaza a nuestra democracia. Hoy es contra mí. Mañana puede ser en contra de otro candidato o candidata o ciudadano opositor al régimen y eso no lo debemos permitir”, señaló el panista». (El texto completo puede leerse en:
http://www.espacio4.com)
09 Marzo 2018 04:00:00
Margarita congelada
El PAN llegará a las elecciones presidenciales del 1 de julio con el mayor número de gobernadores en su historia: 12, un par menos que el PRI. El PRD, su aliado en la coalición Por México al Frente, gobierna cuatro entidades y el Verde, de la coalición Todos por México, encabezada por el PRI, uno. Acción Nacional ganó ocho estados bajo la dirección de Ricardo Anaya; siete en 2016, entre ellos Veracruz, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo, donde jamás había existido alternancia, y Nayarit, el año pasado.

Anaya logró la presidencia del PAN el 16 de agosto de 2015, con el 81% de los votos, al entonces senador Javier Corral, quien obtuvo el 16 por ciento. En sus primeras declaraciones, el queretano ofreció: “No vamos a tolerar un solo acto de corrupción, lo vamos a combatir, lo vamos a denunciar”. Corral lo desmintió. El triunfo de Anaya –dijo– estuvo “trazado por la corrupción, la inequidad, la simulación, el uso indebido de recursos ilícitos. (…) fue una disputa de dos culturas, una que se empeña en ser instrumento al servicio de México y, por supuesto, competimos con una cultura priista que ha invadido al PAN, que le apuesta al dinero, que le apuesta a la intimidación, al chantaje, al acarreo” (Animal Político, 17.08.15).

Gustavo Madero, exlíder del PAN, advirtió un año después que “la agenda de impulsar la candidatura de Ricardo Anaya ha hecho que el PAN pierda la oportunidad de entender lo que está pasando, y secuestrar al partido y sus instancias como la Comisión Permanente y el CEN, así como los spots para utilizarlos simplemente y aprovecharlos con un proyecto, con una intencionalidad personal, todo eso debilita y lastima al partido. (...) el PAN tiene mucho que dar y Ricardo Anaya tiene que entender su rol, ser Presidente antes que candidato, y no lo está haciendo” (El Universal 19.11.16).

Anaya es el onceno candidato de Acción Nacional a la Presidencia. Sin embargo, su autoimposición el 11 de febrero –disfrazada de elección interna en la que nadie más participó– dividió al partido y provocó la renuncia de Margarita Zavala, quien, todavía bajo las siglas del PAN, incluso llegó a superar por dos puntos porcentuales a Andrés Manuel López Obrador en la intención de voto, según una encuesta de Reforma publicada en agosto de 2016.

En su carta de renuncia, fechada el 6 de octubre de 2017, Zavala le reprocha a Anaya: “Hace dos años, anuncié mi intención de buscar la Presidencia de la República y lo hice pensando en México. Usted sabe que hice todo lo que estuvo en mis manos para lograrlo. Durante 2 años pedí un método democrático, transparente y claro. (…) pedí reglas, lo pedí en público y privado; lo pedí en la Comisión Permanente, por escrito y en video.

“La respuesta fue siempre una evasiva. México tiene otros tiempos que no son los tiempos de la dirigencia del PAN. (…) Se manipuló gravemente el padrón interno hasta hacerlo inservible. Con ese pretexto se han cancelado todas las elecciones internas del partido para postular candidatos (…) las aspiraciones políticas de todos los militantes están condicionadas por la dirigencia, subordinándolas a sus intereses personales”.

Como candidata independiente, Margarita Zavala tiene una intención de voto del 4%; José Antonio Meade (PRI, Verde y Nueva Alianza), del 14%; Ricardo Anaya (PAN, PRD y MC), del 25%; y Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, PES), del 33% (Reforma, 15.02.18). La exprimera dama no ganará las elecciones, pero puede ayudar a que AMLO sea el futuro Presidente; o el propio Anaya, propulsado por la torpeza de la PGR y los coordinadores de la campaña de Meade.
07 Marzo 2018 04:07:00
Peces gordos con AMLO
En su pesca de aliados, Andrés Manuel López Obrador no discrimina. Pero a diferencia de la parábola de las redes, en lugar de separar los peces malos de los buenos, los revuelve: Elba Esther Gordillo, exlíder del SNTE en prisión domiciliaria por lavado de dinero, y Napoleón Gómez Urrutia, presidente del sindicato minero exiliado en Canadá y acusado de fraude por 55 millones de dólares en contra afiliados de su organización, han sido acogidos por el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia. La primera como estratega a distancia y el segundo como candidato a senador plurinominal.

Montado en la cima de las encuestas, AMLO multiplicó los peces con dos fundadores del PRD: Porfirio Muñoz Ledo, quien interpeló a Miguel de la Madrid y fue candidato presidencial del PARM en 2000, e Ifigenia Martínez, propuestos para diputados federales. También hubo multiplicación de panes con Germán Martínez Cázares, expresidente de Acción Nacional, quien irá al Senado después de declinar la oferta para ser fiscal general de la República, y Tatiana Clouthier, cuyo padre Manuel “El Maquío” Clouthier compitió con Salinas de Gortari en 1988.

López Obrador, quien igualmente sumó a sus filas a Alfonso Durazo, (candidato a senador) exsecretario particular de Luis Donaldo Colosio y del presidente Vicente Fox, se ha convertido en un imán que atrae a disidentes y oportunistas del PRI, el PAN y el PRD, en una nueva versión de la cargada. Por otro lado, el efecto teflón lo protege de errores y críticas, lo cual no es garantía de éxito. Incluso la memoria histórica juega esta vez a su favor. Según la encuesta de Reforma publicada el 15 de febrero, el 23% de los entrevistados ve más la mano de Estados Unidos metida en la elección mexicana que la de Rusia (6%). El 53% respondió “ninguno”.

Después de ser presentado como un peligro para México y de un par de sexenios de violencia, corrupción, impunidad e ineptitud, el país descubrió que el verdadero riesgo lo representaban Felipe Calderón y Peña Nieto. Para el 38% de la muestra, AMLO inspira más confianza que Anaya (27%) y Meade (10%).

Pero, además, el 43% tiene muy buena o buena opinión de AMLO, el 23% regular y el 26% mala o muy mala. En el mismo tema, el peor calificado es Meade con el 38% de opiniones negativas, el 16% de regulares y el 19% de positivas. Ricardo Anaya recibió 32% de menciones favorables, empata con AMLO en regulares y tiene 1% más en negativas. En intención de voto efectivo, el 42% es para López Obrador, el 32% para Anaya y el 18% para Meade.

Anaya conformó a su excompetidor, Rafael Moreno Valle, con la candidatura del Gobierno de Puebla para su esposa Marta Érika Alonso, pero no ha podido controlar al Gobernador de Chihuahua. Javier Corral impugnó la lista de candidatos al Senado sin romper con Anaya, quien podría capitalizar el voto útil para alcanzar y eventualmente vencer a AMLO. Pese a todo, el candidato de Por México al Frente creció 3 puntos porcentuales más en la intención de voto que el fundador de Morena, los mismos que retrocedió Meade de la coalición PRI, Verde y Panal.

Las cosas, pues, van de mal en peor para el PRI e incluso podrían agravarse si el remedio que se busca con el relevo de Enrique Ochoa, quien comparte el gusto de su jefe por las casas blancas, resulta peor que la enfermedad. La tecnocracia arruinó la economía y también sepultará al partido fundado por Calles hace casi nueve décadas.
06 Marzo 2018 04:06:00
El suicidio del PRI
Ricardo Anaya es el séptimo exlíder del PAN postulado para la Presidencia y el primero que utilizó el cargo para ese propósito. Cuatro exdirigentes han criticado el personalismo de Anaya, entre ellos el expresidente Felipe Calderón, esposo de la candidata independiente Margarita Zavala, y Manuel Espino, quien podría sumarse a las filas de Andrés Manuel López Obrador, líder en las encuestas para los comicios del 1 de julio.

El PAN postuló en 1988 a Manuel J. Clouthier, uno de los candidatos más carismáticos y con mayor impacto entre la ciudadanía, sin embargo, apenas captó 3.2 millones de sufragios. La votación panista se disparó a 9.1 millones en 1994, con Diego Fernández de Cevallos; y a 15.9 millones en 2000, con Vicente Fox. En 2006 perdió casi un millón de papeletas con Calderón, pero aun así conservó la Presidencia por un margen de 0.6 por ciento.

El PRD ha participado en cuatro elecciones presidenciales. El máximo de votos alcanzado por Cuauhtémoc Cárdenas, candidato en dos ocasiones, fue de 6.2 millones (2000). Con AMLO, el PRD elevó su votación a 14.4 millones (2006) y desplazó al PRI al tercer lugar. En 2012, AMLO subió a 15.8 millones de sufragios, pero el PRI ganó con 19.2 millones; el PAN cayó a la tercera posición. Este año la competencia será entre AMLO y Anaya.

La encuesta de Reforma (15.02.18) levantada del 8 al 11 de febrero le concede a López Obrador el 42% de la intención de voto efectivo y a Anaya el 31%. José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, tiene el 18% y Margarita Zavala el 5%. El escenario de la tercera alternancia revivió la sospecha de una alianza factual entre el PRI y el PAN para impedir el triunfo de AMLO. No sería la primera. Pactos de esa naturaleza le permitieron a Calderón y a Peña Nieto ganar la Presidencia.

Germán Martínez, otro de los exlíderes del PAN críticos de Anaya y opositor de la coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano, abordó el tema en su columna “Tentación: Anaya+PRI” (Reforma 14.02.18): “Dos errores hundieron al PRI: el primero, confundir a un gerente de la nación con un presidente de la República; y el segundo, perturbar su juicio con el triunfo pírrico del año pasado en el Estado de México. Ceguera electoral pura. (...) ‘Peña sabe ganar elecciones’, presumían. Ahora la aventura de Meade está empantanada en un lejano tercer lugar. (...) La pregunta fundamental para el famoso Frente del PAN-PRD-MC es: ‘¿intentarán una coalición de facto con el PRI en bancarrota moral?, ¿serán capaces de hipotecar otro sexenio? Sin rodeos: ¿Anaya está dispuesto a alcanzar la Presidencia al precio de reeditar pactos de impunidad (Javier Corral dixit), continuismo y privilegios?”.

Frente al riesgo, Martínez, quien ahora es candidato a senador por Morena, emplazó: “Anaya debería tomar fuerza del propio panismo, no del PRI. Urge una gran operación cicatriz panista. (...) Anaya parece un equilibrista en monociclo trepado en un alambre en lo alto del circo, jugando con bolitas naranjas, amarillas y azules. ¿Aguantará la acrobacia hasta el día de la elección? En lugar de morder el anzuelo del PRI, Anaya dejaría un testimonio de grandeza si busca clara y públicamente el apoyo de Margarita Zavala. La tirria es mala consejera venga de donde venga”.

Sin embargo, la posibilidad de una nueva alianza antiAMLO se vino abajo con la persecución de la PGR contra Anaya. Al pretender eliminarlo por las malas, el Gobierno lo fortaleció y hundió aún más a José Antonio Meade. El PRI celebra su 89 aniversario con medio cuerpo fuera de Los Pinos y la otra mitad en la sepultura.
05 Marzo 2018 04:07:00
La moral de Moreira
“El poder no cambia a las personas.
Sólo revela lo que verdaderamente son”.
José “Pepe” Mujica, expresidente
de Uruguay

“Nombrar a Rubén como líder del PRI equivaldría a darse un tiro en el pie”, me dijo hace unos días un militante de ese partido. “El disparo sería en la sien, los pies ya los tiene perforados de tantos disparos que Enrique Ochoa se ha pegado”, repliqué. Nombrar a otro Moreira en la jefatura del partido por el que jamás votaría el 47% de la población (Reforma, 15.02.18) sería suicida; como para el país resultaría que Andrés Manuel López Obrador ganara las elecciones del 1 de julio, según el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, lo cual esta vez quizá suceda. Difícilmente puede haber un peor presidente que Peña Nieto, además de que México posee defensas para no convertirse en otro Venezuela; Estados Unidos es una de ellas.

Pues bien, ha sido Rubén Moreira persona humilde, respetuosa y de modales finos, jefe incapaz de tratar con la punta del pie a sus colaboradores, ejemplo de probidad, adalid de los derechos humanos, hermano leal, modelo de templanza y ecuanimidad, segundo apóstol de la democracia después de Madero, garante de la libertad de expresión, antítesis del pandillero que mienta madres a diestro y siniestro, admirador y émulo de Ruiz Cortines –uno de los pocos presidentes honrados del país–, guardián celoso de la privacidad, quien, envuelto en su autoridad moral ha puesto el grito en el cielo por los enjuagues de Ricardo Anaya, candidato presidencial de Por México al Frente, relacionados con el presunto lavado de 54 millones de pesos en operaciones inmobiliarias.

El corrupto es Anaya, no Moreira. Quienes critican su gobierno lo hacen por ingratitud o despecho. Acusarlo de desviar 410 millones de pesos a empresas fantasma, 64 millones de la Secretaría de Salud, 837 millones de recursos federales y otros abusos de poder, es una vileza. El hombre vive en la honrada medianía juarista; no tiene cola que le pisen ni más de lo que ya poseía antes de llegar al poder hace 12 años de la mano de su hermano Humberto. Si en su gobierno no se investigó la deuda de 36 mil millones de pesos fue por culpa de los diputados cómplices, beneficiarios del latrocinio, y de los coahuilenses que todo perdonan.

Si Moreira I convirtió al estado en “Coahui-York”, Moreira II moralizó la política, protegió la vida desde el seno materno, amplió las libertades –sobre todo la de prensa–, combatió el nepotismo, predicó con el ejemplo y ató las manos a sus subalternos para no improvisar fortunas. Como exgobernador no busca reflectores ni tiene nostalgia de poder. Merece un monumento y que su nombre se inscriba en los muros de honor del Congreso, al que siempre respetó como demócrata.

Anaya, en cambio, merece ser condenado al fuego eterno por “agarrar dinero procedente de la ilegalidad, quién sabe si del narcotráfico, y bancarizarlo a través de supuestos exitosos negocios, comprándose y vendiéndose (a) él mismo” (Rubén Moreira dixit, El Diario de Coahuila, 01.03.18). Tiene razón el secretario de Organización del PRI: la sustitución de Ricardo Anaya “es inminente tras la serie de actos de corrupción que los medios de comunicación le han destapado en los últimos días”. Él tiene las manos limpias, la conciencia tranquila y el cariño de la gente. Sin él, Coahuila no sería lo que es: un estado en crisis financiera, humillado, castrado y referencia internacional de corrupción e impunidad. Moreira II sabe que el PRI perderá la Presidencia y que su destino puede ser el mismo que los Duarte y su amigo Roberto Borge.

03 Marzo 2018 04:08:00
Arrebatos autoritarios
En México no ha habido democracia desde Francisco I. Madero, aseguró Andrés Manuel López Obrador en la reu-nión privada con empresarios a la que me referí en la columna ayer. Por tanto, convocó a emprender la cuarta transformación nacional –“de manera pacífica”–, después de la Independencia, la Reforma y la Revolución.

La opción del 1 de julio es clara, dijo durante su visita: “cambio sí o cambio no”. “Vivimos tiempos estelares. (...)

Estamos en vísperas de lograr un cambio verdadero. (La del 1 de julio) no es una elección cualquiera, pero si no cuidamos las casillas habrá fraude. Hacer valer la democracia es asunto de todos los ciudadanos. “Queremos tener la certidumbre de que en México no se aplicará el ‘proyecto Venezuela’ si usted es presidente”, planteó una asesora empresarial. “Ni con Venezuela ni con los rusos; ni verdes ni maduros”, ironizó un AMLO tranquilo, flanqueado por el empresario regiomontano Alfonso Romo, su futuro jefe de gabinete, y Eva Galaz y Armando Guadiana, aspirantes al Senado. “Hay mucha propaganda y mucha manipulación”, acusó.

El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia enfatizó que en su gobierno no habrá regreso al estatismo, sino libertades plenas, tolerancia y diálogo abierto, “aunque tengamos diferencias. Vamos a triunfar y va a haber oposición (política). Eso es democracia. Son malos todos los monopolios y más el del poder. (...) En el futuro no habrá fraudes electorales ni compra de votos. Se va a respetar la voluntad ciudadana. En otros países, los ciudadanos deciden y al día siguiente se conoce el resultado de la elección. En México se necesita un ejército de ciudadanos para cuidar los votos. Eso ya no va a pasar”.

Afirmó que tampoco recurrirá a acciones espectaculares para legitimarse. “No lo vamos a necesitar, acabaremos con la corrupción y la impunidad sin usar de manera facciosa las instituciones. Los demás candidatos no lo pueden hacer”. Con respecto a la reforma energética, dijo que los resultados están a la vista: menor producción petrolera y combustibles y electricidad más caros. El Gobierno otorga subsidios anuales por 30 mil millones pesos, pero no a los consumidores, sino las empresas que le venden energía.

Sin venir al caso, López Obrador justificó la postulación para el Senado del líder minero Napoleón Gómez Urrutia, quien se exilió en Canadá luego de ser acusado de defraudar 55 millones de dólares a un fideicomiso sindical. El argumento: “la unidad nacional”. Con los hermanos Humberto y Rubén Moreira fue indulgente de dientes afuera. En ningún caso habrá “persecución política; justicia sí, venganza no”, replicó a quien, entre la aprobación de la concurrencia, pidió, como ejemplo nacional contra la corrupción y la impunidad, enjuiciar a los exgobernadores por “haberse robado el dinero, la moral, la decencia”.

En su tercer intento por cruzarse sobre el pecho la banda presidencial y con una amplia ventaja en la intención de voto con respecto al candidato del PRI, José Antonio Meade, pero sin medir las consecuencias de sus caprichos y arrebatos autoritarios, AMLO recorre el país con aureola de ganador. La gente se le acerca, lo toca, lo abraza y se hace la foto con quien ya ve como futuro presidente. Sin embargo, esa posibilidad todavía no deja de ponerle a legiones la piel de gallina.
02 Marzo 2018 04:07:00
AMLO y los Moreira
Con dos expresidentes vecinos presos por delitos de corrupción –Otto Pérez y Álvaro Colom, de Guatemala–, Andrés Manuel López Obrador prefiguró el país que aspira gobernar: “habrá estado de derecho como nunca”. Además, promoverá una reforma para retirar la inmunidad del Ejecutivo federal, el cual ahora sólo puede ser “acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común” (Artículo 108 de la Constitución). El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia señaló que la corrupción le cuesta al país un billón de pesos anuales, según el Banco Mundial. “Se los roban (...) el corrupto es el Gobierno, no el pueblo”.

La corrupción será el tema central de las campañas presidenciales, dijo, al tiempo que prometió “cero corrupción y cero impunidad” en su hipotético gobierno: “Al margen de la ley nada, y por encima de la ley nadie”. Sólo con autoridad moral se puede tener autoridad política, advirtió en un diálogo con empresarios de Coahuila el martes pasado en Saltillo. Al siguiente día, en Madrid, el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa previno que el triunfo de López Obrador “sería un retroceso tremendo para la democracia mexicana” (Reforma, 1.03.18).

En su reunión privada con empresarios, AMLO afirmó que “el país está en bancarrota”, y que, al suprimir la corrupción, disminuir el gasto público, reducir el sueldo de los altos funcionarios y eliminar privilegios, se obtendrán ahorros suficientes para impulsar el crecimiento y el bienestar. Sin subir impuestos –aclaró– ni elevar la deuda, cuyo monto pasó de 1.7 billones de pesos con Vicente Fox a 5.2 billones con Felipe Calderón, y en el sexenio de Peña Nieto se disparó a 10 billones, cuyo servicio cuesta a los mexicanos 700 mil millones de pesos anuales.

“A los contribuyentes no se les debe tratar como delincuentes”, expresó. En este punto, planteó una nueva reforma fiscal y esbozó que en el futuro las declaraciones podrían rendirse bajo protesta de decir verdad, revisarlas aleatoriamente y aplicar la ley a quien la viole. Pidió dejar de estigmatizar a los profesores. La reforma educativa no fue siquiera laboral, se hizo para “someter al magisterio”, aseguró. Fijó otras prioridades: elevar la calidad de la enseñanza como base del desarrollo, rescatar al campo, producir lo que el país consume, fortalecer el mercado interno, promover la inversión mediante la convergencia de recursos públicos, privados y sociales, volver a la política de fomento que se abandonó hace más de 20 años y atender a los jóvenes. Por no hacerlo en las últimas décadas, el país se descompuso, denunció. En México se asesina a 70 personas cada día. Frente a la dispersión de las fuerzas de orden público, la solución es una Guardia Nacional. “Habrá más atención a la seguridad que a la defensa nacional”.

AMLO volvió a escuchar denuncias de corrupción contra los hermanos Humberto y Rubén Moreira, a quienes cerró las puertas de Morena que por otro lado abrió a Napoleón Gómez Urrutia. Al ahora secretario de Organización del PRI no dejan de acumulársele cadáveres en el armario. Esta vez, la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por 837 millones de pesos en el penúltimo año de su gobierno. Moreira II le restará votos a José Antonio Meade y se los sumará a López Obrador y a Ricardo Anaya, quienes superan al priista por 17 y 18 puntos porcentuales en el norte, respectivamente (Reforma, 15.02.18). Hoy es más tóxico Rubén que Humberto.
28 Febrero 2018 04:08:00
La bandera del cambio
Las únicas coincidencias entre Ricardo Anaya y Emmanuel Macron, Presidente de Francia, con quienes sus simpatizantes lo comparan para sumar adeptos, es su fe católica y que, en caso de ganar las elecciones del 1 de julio, asumiría el poder a los 39 años. La experiencia política y administrativa del candidato de la coalición Por México al Frente es corta: diputado local, diputado federal, subsecretario de Turismo con Felipe Calderón y líder del PAN. La de Macron lo era aún más, aunque de mayor relevancia pues antes de despachar en el Palacio del Elíseo fue ministro de Economía en el Gobierno socialista de François Hollande.

Especialista en inversión y exempleado del banco Rothschild & Cie, Macron fundó el movimiento de centro ¡En Marcha! (Asociación para la Renovación de la Vida Política es su nombre oficial) en abril de 2016 y al año siguiente ganó las elecciones en segunda vuelta a Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional, de extrema derecha. Los partidos tradicionales —republicanos y socialista— cayeron al tercero y quinto puesto, respectivamente.

Macron, un rostro fresco en la política francesa, definió así a ¡En Marcha!: “Mi movimiento es una amplia coalición de socialdemócratas, liberales, centristas, ecologistas y sobre todo de ciudadanos que nunca han tenido un compromiso político (…) Los partidos están anclados en una división que no se corresponde con la realidad. La verdadera división está entre progresistas y conservadores, entre apertura e inmovilismo” (wikipedia).

En México, el descrédito de la política obliga a los partidos a postular candidatos “ciudadanos” como es el caso de José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza). Sin embargo, el barniz no los libera de los vicios, compromisos, malos gobiernos y escándalos de corrupción inherentes a la partitocracia. Esa es la razón por la cual la candidatura de Meade no ha despegado y muy difícilmente levantará en tres meses de campaña (del 30 de marzo al 29 de junio). Macron tuvo el mérito de entender la realidad en su país, fundar un nuevo partido y deslindarse del presidente Hollande. Meade está sometido al PRI y jamás romperá con Peña Nieto.

En países donde existe segunda vuelta –Argentina, Brasil, Perú, España, Francia, Reino Unido…– los partidos tradicionales batallan cada vez más para ganar elecciones debido al surgimiento de nuevas fuerzas políticas. Con mayor razón en México, donde la presidencia se decide en una sola ronda. Ello explica las coaliciones del PAN con el PRD y Movimiento Ciudadano; la del PRI con el Verde y Nueva Alianza; y la de Morena con el PT y Encuentro Social cuyo candidato Andrés Manuel López Obrador encabeza las encuestas por el agotamiento del bipartidismo PRI-PAN y el escaso impacto de la alternancia en la marcha de un país agobiado por la corrupción, la impunidad, la inseguridad y la violencia. Ricardo Anaya ha retomado la bandera del cambio que Vicente Fox y Felipe Calderón abandonaron en sus gobiernos. En su cierre de precampaña el 11 de febrero en Coatzacoalcos, Veracruz, el candidato de Por México al Frente arengó: “Va a haber un cambio en la patria, en la República Mexicana. No tengo absolutamente ninguna duda: vamos a triunfar, voy a ser el próximo Presidente de México y le daremos al país el cambio profundo que necesita”. Anaya habla francés, pero no es Macron; sin embargo, quiere, como el líder de ¡En Marcha!, cruzarse la banda a los 39 años y convertirse en el presidente más joven de México.
27 Febrero 2018 04:06:00
Antídoto contra AMLO
Desde su fundación en 1939, el PAN tardó siete años en ganar la primera alcaldía (León) y los cuatro primeros diputados locales (Guanajuato), medio siglo en gobernar un estado (Baja California) y 61 años en hacerse con la Presidencia de la República, aunque fue hasta 1952 cuando postuló candidato. Sin embargo, en menos de seis años olvidó la promesa de ser el partido del cambio para asemejarse al PRI en sus usos y costumbres e instaurar el prianato. La frivolidad, el desgobierno, la corrupción y la violencia en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón contribuyeron a la reentronización del PRI y a consolidar a Andrés Manuel López Obrador como el principal líder de la oposición.

Para atraer el voto antiPRI y antiAMLO, así como el de legiones de frustrados por el no cambio, el candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), Ricardo Anaya, propone romper el acuerdo de impunidad PRI-PAN que, en casos como el de Coahuila, tiene sin castigo a los hermanos Humberto y Rubén Moreira por la megadeuda de 36 mil millones de pesos y las empresas fantasma a las cuales se desviaron 410 millones de pesos. Anaya enjuició a Fox por no haber cambiado el régimen e incumplir su promesa de atacar la corrupción cuando el Pemexgate le dio la oportunidad de hacerlo; y a Calderón, por no cambiar “las estructuras clientelares y corporativas del PRI” y mantener “intacto el pacto de impunidad”.

Anaya ha sido más crítico con Calderón, cuya esposa Margarita Zavala aspira a la Presidencia por la vía independiente, pues en su gobierno “se le entregó a Elba Esther Gordillo (entonces líder del SNTE) el control de la educación básica en nuestro país”. También reprobó la política de seguridad calderonista: “sin una estrategia clara y eficaz se disparó la violencia hasta alcanzar niveles francamente insospechados; detrás de esa violencia hay un enorme sufrimiento y tragedias humanas. Hubo avances, sí, pero no cambiamos el régimen” (SDPnoticias.com 11.12.17).

Anaya dio el paso que el candidato del PRI, José Antonio Meade, difícilmente seguirá: deslindarse del pasado y tirar lastre para tener posibilidades de ganar una elección cuyo favorito es AMLO. La circunstancia de ambos es distinta. Anaya no debe a Fox ni a Calderón su candidatura; al contrario, tienen otras preferencias: el primero apoya a Meade y el segundo promueve las aspiraciones de su esposa. Meade fue impuesto por el presidente Peña Nieto y representa el continuismo de un modelo basado en la corrupción y la impunidad.

Sin estar exento de riesgo, el movimiento de Anaya puede resultar redituable electoralmente. Fox y Calderón terminaron sus sexenios con mayor aprobación que Peña Nieto, pero frustraron la esperanza de millones de mexicanos que, al votar por la alternancia en 2006 y darle al PAN una segunda oportunidad –muy discutible– en 2012, esperaban un cambio real en la conducción política y no la asimilación del PAN al PRI y el empeoramiento de los problemas del país (inseguridad, violencia, corrupción, impunidad, pobreza e injusticia).

Meade está maniatado. La precampaña, que en teoría serviría para identificarlo con el PRI y con la ciudadanía, terminó por anclarlo en el tercer lugar en la intención de voto. AMLO lo supera en relación de dos a uno y Anaya se afianza en el segundo lugar. El candidato de la coalición Todos por México lidia con un presidente impopular, un líder de partido (Enrique Ochoa) sin rumbo ni discurso y un coordinador (Aurelio Nuño) de espaldas a la realidad. Ellos serán los arquitectos de su derrota.
26 Febrero 2018 04:07:00
¿Rendición temprana?
Era al final de sus sexenios cuando algunos presidentes enloquecían por la inminente pérdida del poder, conscientes de que el heredero los negaría más de tres veces como ellos mismos lo hicieron con quienes los sentaron en la silla del águila. El caso de Peña Nieto es paradigmático: nunca había existido un presidente tan obtuso, impopular y pagado de sí mismo como él. Jamás un jefe de Estado y de Gobierno mexicano concitó tamaña inquina dentro y fuera del país. Ninguno desprestigió tanto y tan temprano la institución.

“Presidente que devalúa se devalúa”, advertía Salinas; con EPN la depreciación no sólo fue monetaria, sino también moral. Pocos presidentes habían reclamado públicamente halago. ¿Reconocimiento a qué? ¿A un Gobierno que entronizó la corrupción y la impunidad? ¿Medallas a una administración que reformó para seguir igual o peor? ¿Aplauso a un líder de oropel cuyo Gobierno espió a periodistas, empresarios y activistas?

¿Fanfarrias al clan que gobernó de espaldas a la sociedad y entre conflictos de interés? ¿Tributo a un Presidente que solapó a colaboradores y a gobernadores como los Moreira y, en lugar de investigarlos, los premió?

Los predecesores priistas y panistas de Peña ya fueron juzgados por la historia y a la mayoría los encontró culpables. A Díaz Ordaz, por la masacre de Tlatelolco, cuya responsabilidad tuvo el valor de asumir; a Echeverría, por los estragos de su borrachera populista; a JLP, quien lloró en la tribuna del Congreso por la ruina del país; a De la Madrid, quien antes de morir renegó de su sucesor y lo tildó de corrupto junto con su hermano, por pusilánime; a Salinas, el gran cínico, por la corrupción y la violencia política; a Zedillo, por el Fobaproa y la matanza en Acteal, aunque tuvo el mérito de haber posibilitado la alternancia; a Fox, la gran decepción, por caricaturizar la Presidencia y por su engaño de cambio; a Calderón, por los miles de muertos de su absurda campaña contra la delincuencia organizada. A Peña, quien en vez de pedir perdón exige agradecimiento, le irá peor.

El PRI perderá la Presidencia por EPN, cuya soberbia le hizo extraviar el rumbo, enconar al país y despreciar a su partido, a su militancia y a los mexicanos. ¿Con qué argumentos pretende el Grupo Atlacomulco retener el poder? Decir que las cosas cambiarán con el candidato del continuismo, José Antonio Meade, y que a México le irá mejor con los mismos, es una impostura. Votar por él es votar por quienes han agraviado al país y elevado la inmoralidad a política de Estado. El Presidente y su camarilla deben estar desesperados.

Negociar con López Obrador o con Ricardo Anaya una rendición temprana, a cambio de impunidad, es factible dadas las tendencias electorales. Sin embargo, el costo para la nación sería mayor, envilecería aún más la política y terminarían ellos por ser peor que los verdugos. Los candidatos de oposición pueden ganar por sí mismos. Las condiciones están dadas. Pero aún en caso de traición, pues a ello equivaldría pactar con el Presidente y su partido una salida indecorosa, la presión social e internacional forzaría al ganador –AMLO o Anaya– a castigar la corrupción y las masacres del sexenio. Así ocurrió en Guatemala, Perú y otros países donde el hartazgo ciudadano tiene a presidentes pillos en prisión. México no soportaría otra traición en nombre de la democracia ni un nuevo fraude basado en el miedo y el engaño.
24 Febrero 2018 04:07:00
Mal y de malas
Tres de los asuntos que ocuparon la atención en los últimos días fueron el accidente aéreo del 16 de febrero, en Oaxaca, donde el desplome de un helicóptero causó la muerte de 14 personas; la discrecionalidad del gasto federal y la controversia constitucional del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, contra la Ley de Seguridad Interior promulgada el 21 de diciembre pasado por el presidente Peña. Édgar London escribe sobre ellos en el catorcenario Espacio 4.

I

Temían que la tierra se los tragara y la muerte les cayó del cielo. Ese resultó el trágico destino de 14 personas en Oaxaca (entre ellas una niña de 10 años y un bebé de meses) que habían decidido dormir a la intemperie ante la posibilidad de que se produjera un terremoto de alta intensidad porque la tarde anterior un sismo de 7.2 grados se sintió con fuerza en Jamiltepec y sus pobladores quisieron ponerse a salvo de alguna réplica. Lo que no pudieron prever es que se desplomara sobre su improvisado campamento un helicóptero Black Hawk, perteneciente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La aeronave transportaba al gobernador Alejandro Murat Hinojosa y al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, quienes se dedicaban a supervisar los daños provocados por el terremoto previo. Curiosamente, ninguno de los dos funcionarios sufrió traumas de consideración. (…) la Sedena asumió de inmediato la responsabilidad de los hechos y el propio secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, acudió al lugar para entrevistarse con los familiares de las víctimas.

II

El año pasado fue de recortes y continuos pedidos de austeridad, pero que no se aplicaron en lo absoluto para el Gobierno federal. Así lo denuncia la organización México Evalúa. Mientras que la Cámara de Diputados había aprobado un presupuesto de 131 mil 866 millones de pesos para el Ramo 23, al final de 2017, la Secretaría de Hacienda terminó generando un gasto de 349 mil millones de pesos en dicho fondo. Es decir, 218 mil millones de pesos por encima de lo planificado, aproximadamente 165% del real previsto. México Evalúa considera que, en términos de transparencia, la aplicación de los recursos del Ramo 23 deja mucho que desear. “Llama la a tención el sobreejercicio del Fondo para el Fortalecimiento Financiero (Fortafin), el cual, sin contar con reglas de operación, gastó 52 mil millones de pesos adicionales a su presupuesto aprobado”, destacó la organización. Es importante recordar que el Ramo General 23 se considera, oficialmente, un instrumento de política presupuestaria a favor del Gobierno federal para asignaciones de recursos que no corresponden al gasto directo de las dependencias ni de las entidades.

III

La lucha que mantiene el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, contra la aplicación de la Ley de Seguridad Interior, dio un paso de avance cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) admitió a trámite la controversia constitucional presentada por el mandatario. Fue el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo quien ordenó notificar a ambas cámaras del Congreso que cuentan con 30 días hábiles para que rindan su informe al respecto.

Corral considera que la nueva disposición pone en riesgo el sistema de derechos humanos en México e invade facultades que son inherentes a los estados y municipios del país. En el texto que justifica la controversia se expresa que la ley arriesga innecesariamente a las Fuerzas Armadas al colocarlas en sustitución de las autoridades civiles que han sido creadas para enfrentar las problemáticas en el ámbito de seguridad interna.
23 Febrero 2018 04:08:00
UAdeC: reforma inaplazable
El peso de La Laguna se empieza a sentir. Laguneros son el gobernador Miguel Riquelme, el fiscal general, los secretarios de Infraestructura y Transporte, de Salud, de Desarrollo Rural, del Trabajo y de Cultura, el líder del PRI y Eduardo Olmos Castro, cuya posición en el tablero político le confiere un gran poder. En un descuido también puede serlo el futuro presidente del Tribunal Superior de Justicia, lo cual no es necesariamente positivo por el cacicazgo y los intereses que representa el aspirante, afecto al pavoneo y al culto a su persona.

Sin embargo, no es La Laguna la que realmente pesa, sino el grupo en el poder desde el 1 de diciembre, reforzado con Salvador Hernández Vélez en la Rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC). La actitud de los laguneros, sobre todo de Torreón, es de cautela. Ver a uno de los suyos despachar en el Palacio de Gobierno después de más de medio siglo no ha generado entusiasmo fuera de los círculos de influencia política. La forma como se resolvieron las elecciones enfrió el ánimo social.

El castigo al PRI y a los Moreira se dio en Torreón, donde perdieron la Alcaldía con el panista Jorge Zermeño y las cuatro diputaciones locales, y no en Saltillo, donde recuperaron la Presidencia Municipal y fueron derrotados sólo en un distrito. La fortaleza de Riquelme está en la capital, no en la metrópoli lagunera. Tal situación le permitió tomar el control de la UAdeC con uno de los suyos (Hernández Vélez), a quien acompañó a su toma de posesión. El cambio fue atestiguado por el jefe de la corriente desplazada, José María Fraustro, y por último representante de ese grupo, Blas Flores Dávila, en sus nuevos papeles de secretarios de Gobierno y de Finanzas, respectivamente.

La ceremonia del lunes pasado en el auditorio Braulio Fernández Aguirre fue austera, la respuesta de la concurrencia tibia y los discursos de Hernández Vélez y Riquelme protocolarios. El objetivo de mostrar fuerza grupal, para objetivos políticos ulteriores, se cumplió. Sin embargo, el origen lagunero, por sí solo, no es garantía de nada. El Gobierno y la UAdeC afrontan circunstancias difíciles por la situación de las finanzas, el colapso del sistema de salud, la crisis pensionaria, el bajo nivel académico, la concentración de privilegios y la falta de credibilidad en las instituciones.

Entre 2016 y 2017, la UAdeC descendió del lugar 27 al 42 (15 posiciones) en el ranking de la revista de negocios AméricaEconomía. La Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro se ubica en el sitio 17 (tres por debajo del año pasado). Los retos del nuevo rector son enormes. El primero consiste en elevar la calidad de la institución en todos los aspectos. En la Unidad Torreón, particularmente, el nivel académico está por el suelo. “Salvador lo sabe y con toda seguridad pondrá atención”, me dice uno de los asistentes a la ceremonia.

La reforma prometida por Hernández Vélez debe ser profunda e integral. Sólo así podrá la UAdeC superar inercias y estar en condiciones de competir con las mejores instituciones de educación superior públicas y privadas del país. Hoy está muy lejos de serlo, lo cual implica, además del desaprovechamiento de recursos y talentos, la cancelación de oportunidades para miles de universitarios en un mercado laboral altamente competido. Otras condiciones para lograr la transformación es despojar a la casa de estudios de colores partidistas, marcar distancia con el Gobierno e involucrar a una comunidad universitaria aletargada en el proceso de cambio.
22 Febrero 2018 04:08:00
Voto joven anti-PRI
Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya superan a José Antonio Meade en la carrera por la Presidencia: el primero por 16 puntos porcentuales y el segundo por 10, según la encuesta nacional de El Universal, Buendía&Laredo, levantada en vivienda del 19 al 25 de enero. La candidata independiente, Margarita Zavala, obtuvo el 4% de las preferencias y Jaime Rodríguez, “El Bronco”, el 2%. Cara a cara, López Obrador y Anaya derrotarían a Meade; el primero por 29 puntos y el segundo por 33. Si la competencia fuera sólo entre López Obrador y Anaya, AMLO ganaría por 6 puntos.

Entre los jóvenes de 18 a 29 años, el voto anti-PRI resulta abrumador: 63%, dividido entre López Obrador (32%), de la coalición Juntos Haremos Historia, y Anaya (31%), de Por México al Frente. Meade, de Todos por México, captó el 16%. El dato es relevante, pues ese grupo lo forman 26.4 millones de electores, casi el 30% de la lista nominal cuyo registro al pasado 26 de enero era de 89.8 millones de ciudadanos con credencial para votar vigente.

En el grupo de 50 a 65 años o más, donde se concentra otro tercio de los electores, López Obrador y Anaya aventajan a Meade por 12 y 4%, respectivamente. Contrario a la idea de que AMLO tiene más respaldo en los sectores con menor escolaridad, 37% de los votantes con licenciatura o más votaría por él. En cuanto a percepción, 41% le concede a AMLO mayores posibilidades de ganar la Presidencia; 23% opta por Anaya y 17% por Meade.

López Obrador es el aspirante con mayor reconocimiento visual (84%), seguido por Anaya (56%) y Margarita Zavala (47%). Después aparecen Meade (41%) y Jaime Rodríguez (22%).

La nota de El Universal dice que “Las opiniones de los candidatos refuerzan la noción de que López Obrador es el candidato mejor posicionado, con un balance de +24 (...). Ricardo Anaya también cuenta con un balance positivo (+11). José Antonio Meade cuenta con 19% de opiniones positivas y 24% de opiniones negativas” (-5%). El 43% de los encuestados declaró estar convencido de por quién votará el 1 de julio y el 54% aún está indeciso.

El 97% de la muestra dijo conocer o haber oído hablar de López Obrador, el 85% de Anaya, el 67% de Meade, el 66% de Zavala y el 43% de Rodríguez, gobernador de Nuevo León con licencia. Con respecto a la decisión del voto, el 48% está persuadido de sufragar por AMLO y el 21% se declaró “dudoso”; el 24% por Anaya, con un 28% de indecisos; y el 16% por Meade, en cuyo caso el mismo porcentaje todavía no está seguro.

Para la elección presidencial de 2012, la encuesta de Buendia&Laredo, correspondiente a febrero, concedía a Enrique Peña Nieto (PRI) el 48% de las preferencias, a Josefina Vázquez Mota (PAN) el 32% y a López Obrador (PRD) el 20%. En las urnas, sin embargo, el resultado fue distinto. Peña ganó con el 38.2% de los votos, López Obrador obtuvo el 31.5% y Vázquez Mota el 25.6%.

La encuesta de enero pasado anticipa una competencia entre dos: López Obrador y Ricardo Anaya. Además de no conectar con el electorado, Meade ha decepcionado a los propios priistas. Su condición de candidato externo, su desconocimiento del PRI y sus liderazgos, el control del secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, sobre su campaña y la impopularidad del presidente Peña Nieto, lo conducen a la derrota. En ese escenario, el voto útil podría favorecer a Anaya. Sin embargo, AMLO parece estar vacunado contra toda eventualidad.
20 Febrero 2018 04:06:00
El fenómeno AMLO
El pésimo Gobierno de Enrique Peña Nieto y el mal recuerdo de Vicente Fox y Felipe Calderón tienen a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en la antesala de Los Pinos. El tercer intento del ahora precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social) de ganar la Presidencia parece definitivo. Además de ser el aspirante con mayor presencia en los medios de comunicación, pues tiene 12 años en campaña, y de encabezar las encuestas, la idea de que AMLO será el futuro Presidente se extiende conforme se acercan las elecciones.

AMLO también empezó arriba en las encuestas en las dos últimas sucesiones, pero en las urnas perdió con Felipe Calderón y Peña Nieto por diferencias de 0.62 y 6.6%, respectivamente. En 2006, atenido a su ventaja, el entonces candidato del PRD cometió errores: desairó un debate entre presidenciables, se confrontó con Fox, sembró temor entre el empresariado por su discurso populista, y luego de perder bloqueó calles, carreteras y aeropuertos. En las campañas de 2006 y 2012, el PRI, el PAN y los poderes fácticos –especialmente las televisoras– se unieron para presentarlo como “un peligro para México”.

En 2006, AMLO captó 14.7 millones de votos contra 15 millones de Calderón; seis años después subió a 15.8 millones, mientras Peña Nieto, cuyo gasto de campaña excedió por mucho el tope autorizado, consiguió 19.2 millones de sufragios. A pesar de la guerra sucia, AMLO fue el segundo candidato más votado en los dos últimos procesos para renovar la presidencia. Empero, el PT y el Partido Encuentro Social (PES) no son los mejores aliados de Morena para las elecciones del 1 de julio. El primero, por el cacicazgo de su líder Alberto Anaya, y el segundo por su
conservadurismo.

Después de estar dos veces a un paso de la Presidencia, AMLO se ha alejado de posiciones radicales. La incorporación de Alfonso Romo como enlace con empresarios, gobiernos locales y sociedad civil, y de Tatiana Clouthier –hija del excandidato presidencial del PAN, Manuel J. Clouthier– como coordinadora de campaña, le abre espacios en sectores donde hasta hace poco era visto con recelo o de plano lo repudiaban.

Si en 2006 AMLO se declaró “políticamente indestructible” frente a los ataques del Gobierno y del PAN, 12 años más tarde la trama para desacreditarlo por el supuesto apoyo de Rusia y Venezuela a su candidatura, en lugar de afectarlo, ha aumentado su popularidad, le ha permitido mostrar su lado humorístico (se llama a sí mismo Andrés Manuelovich) y ha afianzado la percepción de que el Presidente Peña, el PRI y su candidato José Antonio Meade harán todo lo que esté a su alcance para retener el poder a cualquier costo.

AMLO pudo atemperar su carácter y matizado su discurso, pero su vocación autoritaria, en lugar de disminuir, se ha exacerbado. Las decisiones de la coalición Juntos Haremos Historia son suyas; candidaturas aberrantes como la del exfutbolista y alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, para el gobierno de Morelos, y la del líder minero Napoleón Gómez Urrutia para el Senado, son bajo su cuenta y riesgo. Nadie puede contradecir al mesías, y quien lo haga es condenado al fuego eterno. AMLO quiere votos sin importar el costo, su dedo flamígero señala quién debe contender para un cargo de elección popular. AMLO vuelve a ser, como pasó en 2006 y 2012, su principal enemigo. Pero a diferencia de ayer, hoy se le perdona todo con tal de hacer perder al PRI y al PAN. Por ellos y sus gobiernos, López Obrador tiene hoy un pie en Los Pinos.
19 Febrero 2018 04:07:00
Luces de alternancia
Después de los fracasos del PAN y del PRI en la Presidencia, agravados por la violencia, la corrupción y la impunidad en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña, el país parece encaminado hacia la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. A menos de cinco meses de las elecciones, Andrés Manuel López Obrador (Morena) consolida su liderazgo en la intención de voto y marca la agenda política como lo hizo cuando encabezó el Gobierno de Ciudad de México y Vicente Fox pretendió desaforarlo para excluirlo de la sucesión de 2006, la cual estuvo a punto de ganar. El segundo lugar en las encuestas lo ocupa Ricardo Anaya (PAN) y el tercero José Antonio Meade (PRI).

Las campañas para la Presidencia empezarán el 30 de marzo, junto con las de diputados y senadores. El 1 de julio se elegirán también nueve gobernadores, incluido el de Ciudad de México, mil 596 alcaldes y 972 diputados locales. Según una encuesta telefónica de la consultora Massive Caller, realizada el 16 de enero, Morena ganaría Chiapas –donde el PRI y el Partido Verde se han dividido– Ciudad de México, Morelos y Tabasco; el PAN, Guanajuato, Veracruz y Yucatán; Movimiento Ciudadano (MC), Jalisco; Puebla marca un empate técnico entre las coaliciones lideradas por Morena, el PAN y el PRI. El porcentaje de quienes aún no deciden su voto varía del 15.8 (Morelos) al 28.7 (Guanajuato).

El PRI gobierna tres de los nueve estados donde habrá comicios, pero en Jalisco el triunfo de Enrique Alfaro (MC) se da por descontado. En Chiapas, Morena lo aventaja por 20 puntos porcentuales, y el PAN por ocho en Yucatán, según el tracking de la consultora, correspondiente a la semana del 7 al 15 de enero. En ese escenario, el PRI sería derrotado por primera vez en todas las elecciones para gobernador. El año pasado perdió Nayarit y estuvo a punto de correr la misma suerte en Estado de México y Coahuila donde sus candidatos ganaron por márgenes de 2.7 y 2%, respectivamente. En 2016, el PAN lo venció en siete de 12 estados.

Morena no tiene por ahora ningún gobernador, pero el 1 de julio podría izar su bandera al menos en cuatro. El PAN tendría seguro Guanajuato, pero corre riesgo en Veracruz y Puebla de acuerdo con la encuesta de Massive Caller. En Ciudad de México, Chiapas, Tabasco y Puebla, el PRI ocupa el tercer lugar en la intención de voto. El partido del presidente Peña Nieto gobierna en la actualidad 14 estados, y Chiapas en coalición con el Verde Ecologista. Sin embargo, la imposición de Roberto Albores Gleason, apoyado por el precandidato presidencial José Antonio Meade, provocó una revuelta encabezada por Eduardo Ramírez, una de las cartas del gobernador Manuel Velasco para sucederle.

En su columna Tolvanera titulada “El abuelo”, el periodista Roberto Zamarripa dice “Lo que está enfrente no es menor. Andrés Manuel López Obrador lleva una semana de gira en Chiapas con plazas llenas y con él viaja el abuelo materno de Velasco, el señor Fernando Coello (…). La provocación de AMLO exhibiendo su amistad con un familiar muy apreciado por el gobernador chiapaneco justo en los momentos en que es presionado por el equipo de Meade abre más la cuarteadura. (…) En Chiapas está, por ahora, el nudo del 2018. Apareció ya la primera tensión entre las preferencias de Peña –que ya se va– y de Meade –que quiere llegar. Y el intento de ahorcar a Velasco en su propio territorio (Reforma, 29.01.18).
17 Febrero 2018 04:08:00
Los análisis de Brozo
Los medios de comunicación, pero sobre todo las redes sociales, jugarán un papel relevante en las elecciones presidenciales de este año. Por supuesto, Brozo no podía faltar. Su regreso a la televisión de pago lo aborda Gerardo Moyano en el número 581 del bisemanario Espacio 4.

«Por poco más de un año, los análisis políticos de la televisión mexicana carecieron de los comentarios ácidos e insolentes de Brozo, el Payaso Tenebroso, quien el 15 de enero volvió a la pantalla chica, a través del canal de pago Acustik TV. El programa Informe Brozo, que conduce el álter ego del periodista Víctor Trujillo, puede verse de lunes a viernes, de 18:00 a 20:00 horas, por sistemas de cable como Total Play, Izzi, Megacable y Axtel TV.

»Si bien la audiencia de Acustik TV es mucho menor que la de Televisa, donde los programas de Brozo (El Mañanero, Peladito y en el Boca, entre otros) alcanzaron altos niveles de rating durante años, el clima de efervescencia política que se vive en vísperas de las elecciones de julio próximo demandaba una voz hilarante como la de Trujillo.

»De hecho, en mayo del año pasado, a cinco meses de su salida de Televisa, el propio Trujillo adelantaba que volvería al aire en épocas electorales. “Sería bueno hacer o crear una plataforma que tenga que ver con las elecciones de 2017 y 2018, es una kermés que no me quisiera perder”, dijo entonces (El Universal 11.05.17).

»Y así lo hizo, primero por internet, y ahora por televisión. El 24 de mayo de 2017, semanas antes de las elecciones del 4 de junio, en las que Estado de México, Nayarit y Coahuila renovaron gubernaturas, Brozo inauguró su canal de YouTube Brozoxmisweb”, donde más de 300 mil suscriptores siguen sus análisis políticos bajo los nombres de “Galerías”, “Debatitlán” e “Informe Brozo”.

»Estos dos últimos son los que ahora se reproducen en vivo, a través de Acustik TV –en alianza con Upscale Media Group y La Neta Noticias–, tanto en televisión como en internet.

»Durante su primera transmisión, Brozo entrevistó por teléfono al Gobernador de Chihuahua, el panista Javier Corral Jurado, quien además de criticar a la Federación por la retención de una partida de más de 700 millones de pesos, afirmó que “el verdadero amigo” del exgobernador César Duarte, prófugo de la justicia, no es el exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, sino el precandidato presidencial priista José Antonio Meade Kuribreña.

»El mandatario también reclamó la cobertura negativa que dieron los periódicos nacionales al mitin que encabezó para anunciar la Caravana de la Dignidad (Espacio 4, 580), pues aseguró que hubo “uniformidad en los titulares” y que en algunos diarios la entrada de la nota “era prácticamente la misma”, con excepción de Reforma.

»El 17 de enero, el precandidato a senador independiente por el estado de Jalisco, Pedro Kumamoto, acudió al programa de Brozo, donde expresó su malestar y decepción por la compra de credenciales electorales por parte de otros precandidatos sin partido.

»Javier Corral volvió a ser entrevistado por Brozo, el 20 de enero. (...) En ese mismo programa, Brozo relanzó Debatitlán, “la mesa más polémica y frontal del país”, en la que participaron Mauricio Merino, Emilio Lezama, Emilio Álvarez Icaza y Alejandra Latapí. (...) En este sentido, el historiador Lorenzo Meyer consideró que los análisis de Brozo aportan más a la vida política del país, que los de otros periodistas tradicionales. “Los análisis políticos de @brozoxmiswebs son mejores y más honestos que muchos de los analistas ‘serios’. Bienvenido al espacio que acaba de estrenar en TV’, escribió en Twitter, el 31 de enero».
16 Febrero 2018 04:07:00
El estilo de gobernar
La alternancia en Los Pinos les permitió a los gobernadores decidir sus propias sucesiones. Soltar la suya por dedicarle más tiempo a su ilusoria aspiración presidencial y suponer que tenía el control político del estado, impidió que Enrique Martínez dejara heredero. Humberto y Rubén Moreira aprovecharon el descuido para hacer el 1-2 en el Gobierno. En el ánimo social pesa más la negligencia que haber dejado deuda cero, pues al final de qué sirvió entregar finanzas sanas si al cabo de un sexenio Coahuila tendría el mayor pasivo bancario del país.

Las sucesiones se planean con tiempo. Rubén Moreira no engañó a nadie: Miguel Riquelme fue su favorito desde un principio. La cuestión ahora es: ¿quién lo es de Riquelme? Es temprano para saberlo, pero una cosa es segura: no será un moreirista, pues el clan, además de fracturado, terminó su nefasto ciclo el 1 de diciembre. El deslinde de Riquelme con los hermanos no será espectacular como lo fue el de Ernesto Zedillo con Carlos Salinas, a cuyo hermano Raúl encarceló por el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, lo habrá; lo contrario no podrá gobernar.

Riquelme tiene elementos para proceder, al menos, contra figuras cercanas a sus predecesores: las irregularidades por casi 5 mil millones de pesos en la Dirección de Pensiones de los Trabajadores de la Educación (Dipetre), el desvío de 410 millones de pesos a empresas “fantasma” y gastos fuera de norma por 64.5 millones de pesos en la Secretaría de Salud. Si Rubén Moreira dijo ignorar el tamaño de la deuda y el déficit heredados de un gobierno en el que tuvo tanta o más influencia que su hermano, ¿supo Riquelme la situación real de las finanzas del Estado y la gravedad de otros problemas antes de asumir el cargo? Por lo visto, no.

El gobernador y su equipo de confianza están en la etapa de desentrañar los misterios de la pasada administración para poder actuar o tener información que le permita mantener a raya a los Moreira. Otros temas lo ocupan y le preocupan, por ejemplo, las elecciones del 1 de julio. Perder la Presidencia de la República –con AMLO o con Ricardo Anaya– sería un revulsivo para el país y para el estado. La bandera de los candidatos opositores es el combate a la corrupción y en Coahuila hay bastante tela de donde cortar. La deuda, contra lo que se piense o se quiera hacer creer, no es un asunto cerrado. Máxime si al escarbar se llega a la campaña de Peña Nieto y al PRI, donde Humberto Moreira despachó como presidente y ahora Rubén ejerce de secretario de Organización.

En lo local, el PRI se daría por bien servido si conserva las alcaldías que ganó el año pasado, pues difícilmente recuperará Torreón, Monclova y Acuña. El gobernador tiene muchos fierros en la lumbre, pero también algunos puntos a favor. Si como alcalde de Torreón se metió en problemas por la cortedad de su mecha, como gobernador se ha moderado. Si Rubén Moreira evitaba todo trato con el alcalde Isidro López Villarreal y aisló a la capital para no darle reflectores al panista, Riquelme se placea con el alcalde de Torreón Jorge Zermeño. No puede darse el lujo de pelearse con nadie, menos con la principal figura del PAN.

Será en Torreón, justamente, donde Salvador Hernández Vélez rendirá protesta como rector de la Universidad Autónoma de Coahuila el lunes próximo. El lagunero es amigo de Rubén Moreira, pero llega al cargo por Riquelme. Las sucesiones –insisto– empiezan a planearse a los principios del sexenio.


14 Febrero 2018 04:07:00
La desnudez del caudillo
El presidente Peña Nieto y el precandidato Andrés Manuel López Obrador tienen en común su narcisismo e intolerancia a la crítica. No de balde: la popularidad del primero entró en barrena a partir de la investigación de Carmen Aristegui sobre la casa blanca adquirida en 7 millones de dólares a un contratista del Gobierno; y cada vez que el segundo censura y descalifica a los medios de comunicación –al estilo Trump– y a los columnistas por el solo hecho de informar y no plegarse a su doctrina, despierta el temor a verlo en la silla del águila.

Ambos están en busca de votos. Peña para José Antonio Meade, su candidato, y AMLO para ser Presidente. Ninguno duda en culpar a la prensa no adicta de sus males. Uno pide reconocimiento por los logros de su Gobierno, pues ignorarlos “significaría faltar a la verdad, desinformar a la ciudadanía y degradar la política”. ¿Dónde están los avances? ¿En seguridad, en el combate a la corrupción y a la impunidad, en crecimiento económico, en el respeto a los derechos humanos y a las libertades? El otro demanda lealtad ciega e incondicional incluso de quienes no son sus acólitos.

La reacción de López Obrador a la columna “AMLO 3.0” de Jesús Silva-Herzog Márquez (Reforma, 5.02.18) fue arrebatada. El autor –publicó en su cuenta de Twitter– “me cuestiona con conjeturas de toda índole (…) me acusa sin motivo de oportunista. Ni modo, son tiempos de enfrentar a la mafia del poder, a sus secuaces y articulistas conservadores con apariencia de liberales”.

La réplica de Silva-Herzog (@jshm00), cuyo texto, bien leído, es un balance positivo, no exento de crítica, sobre el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia en su tercer intento por ganar la Presidencia, fue rotunda: “Ojalá aceptara alguna vez, don @lopezobrador_ que la discrepancia no es inmoralidad. Criticarlo a usted no es entregarse a la mafia. Si no aceptamos que hay razones para el desacuerdo, el diálogo no tiene sentido”.

En “AMLO 3.0”, Silva-Herzog reconoce que del sectarismo de sus dos campañas previas “queda poco”. “Si en empeños anteriores mordía el anzuelo que sus enemigos le lanzaban, hoy se burla con gracia de su torpeza. Caía fácilmente en las provocaciones. Era irascible, intolerante, grosero. A cada cuestionamiento respondía con una descalificación moral. (…)

“Aún no sabemos si el cambio sea perdurable pero es, sin duda, visible. No se perciben esos reflejos en la tercera campaña. Otro es el talante que muestra en estos días. Está de buenas y transmite su humor. Ha descubierto un recurso valiosísimo: la risa. Es claro que un candidato que sabe reír puede encarar de una manera muy distinta las embestidas de sus críticos. La mejor forma de desarmar las críticas desproporcionadas es riéndose de ellas”. Sin embargo, el texto del autor de La Idiotez de lo Perfecto no hizo reír a AMLO. Despertó, al contrario, al político esmerado “en boicotear su campaña con decisiones contraproducentes y reacciones de torpeza inauditas”.

El enojo del presidenciable es porque –como Paco Calderón captó en su caricatura del 7 de febrero en Reforma– Silva-Herzog descubre su desnudez y lanza una advertencia: “el peligro de AMLO 3.0 es otro. Del extremo del sectarismo, López Obrador se ha desplazado al punto contrario: el oportunismo. Su coalición no es ya ni sombra de su base política. Morena ha sido traicionado antes de ganar el poder. El caudillo lo ha entregado al cálculo de sus ambiciones (…) los bandidos pueden ser perdonados por la infinita bondad del prócer”.
13 Febrero 2018 04:06:00
Golpes de pecho
A diferencia de su hermano Humberto, Rubén Moreira disfruta de una exgubernatura dorada. Hasta hoy, nada ni nadie le molesta, lo cual es distinto a que nadie lo recuerde. El domingo, al salir de misa del padre Chuy Pedro Oyervides, en Fátima, un académico deploró el daño causado a miles de trabajadores de la educación (en activo y jubilados) por la autoritaria reforma al sistema de pensiones avalado por la anterior Legislatura de mayoría priista. El efímero y artificial éxito de Humberto Moreira devino en pesadilla. Su defenestración como presidente del PRI, por el escándalo de la deuda eterna de 36 mil millones de pesos, representó el anticipo de mayores males. El poder cobra según su uso, su abuso o su desuso.

Rubén Moreira terminó su sexenio y como premio por haber retenido el poder sin importar los medios, el presidente Peña Nieto lo convirtió en secretario de Acción Electoral del PRI. Hace unos días lo ascendió a la secretaría de Organización y quizá mañana sea el relevo del anodino líder de ese partido, Enrique Ochoa. Con aliados así, José Antonio Meade no necesita que López Obrador y Ricardo Anaya cometan errores. El mensaje es obvio: el grupo Atlacomulco espera una elección presidencial tipo Coahuila y Estado de México. Un final controvertido y una resolución favorable en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación adicto al PRI-gobierno. El cálculo es suicida, pues el país no soportaría otro fraude tipo 1988 o 2006.

Moreira fue recompensado como si hubiera sido bue,n gobernador o hubiese arrasado en las elecciones. Miguel Riquelme cargó con los pasivos y la marca del moreirato –en particular de Rubén– y por eso estuvo a punto de ser derrotado. Entre 2011 y 2017, el PRI perdió casi un cuarto de millón de votos. Con el presupuesto, el Congreso, el Instituto Electoral de Coahuila y el Tribunal Estatal Electoral a su servicio, ¿dónde está el mérito? El costo fue demasiado elevado y la victoria pírrica. ¿Qué explica el premio? Quizá otro tipo de servicios.

Sin embargo, tener entre los operadores de Meade a un exgobernador a quien la Auditoría Superior del Estado le detectó pagos por 410 millones de pesos a empresas fantasma en el ejercicio 2016, entre ellas una relacionada con la entonces secretaria de Infraestructura y Transporte, María Esther Monsiváis, no es la mejor recomendación. La sombra de la corrupción ajena a persigue a Meade, pero será él quien lo pagará en las urnas.

En relación con la Secretaría de Salud, el informe Cumplimiento de los Puntos de Acuerdo Turnados a la Auditoría Superior del Estado, por la Comisión de Auditoría Gubernamental y Cuenta Pública del H. Congreso del Estado de Coahuila revela: “Como resultado de la auditoría número ASE-12496-2016 se desprenden observaciones que contienen hechos en los que se advierten irregularidades como se muestra a continuación: Egresos. Falta de comprobación o la documentación e información presentadas son insuficientes para su justificación, integrados en dos observaciones. Por un valor de 64 millones 504 mil 424.40 pesos. Las principales observaciones detectadas son las siguientes: No proporcionó la documentación que justifique y demuestre la recepción y destino de los bienes adquiridos” (Espacio 4, 579).

Mientras tanto, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, se da golpes de pecho: “en el PRI ha habido gobernadores que (...) son verdaderamente un motivo de vergüenza, no solamente para los priistas, sino para los mexicanos”. Unos están en prisión y otros en la campaña de Meade como si tal cosa.
12 Febrero 2018 04:07:00
Soberbia centralista
La Caravana por la Dignidad del gobernador chihuahuense Javier Corral superó el objetivo de recuperar 900 millones de pesos que la Secretaría de Hacienda le había retenido al Estado por diferencias partidarias, las cuales no deberían existir en un sistema federal y auténticamente democrático, y activar el proceso para la captura y extradición del exmandatario César Duarte, amigo del presidente Peña Nieto y protegido del coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, y del exlíder nacional de ese partido, Manlio Fabio Beltrones.

La mayor victoria de Corral y de los chihuahuenses que apoyaron a su gobernador, como pocos lo son en el país, consiste en haber demostrado lo que es posible lograr cuando existe compromiso, liderazgo e identificación entre sociedad y Gobierno. Nada de esto habría ocurrido si los ciudadanos hubieran aceptado la imposición de Enrique Serrano, el delfín del ahora prófugo César Duarte. Corral ganó las elecciones por una diferencia de 100 mil votos bajo las siglas del PAN, mientras que, a Serrano, además del PRI, lo cobijaron los partidos Verde, Nueva Alianza y de los Trabajadores.

La derrota del Gobierno federal, que primero argumentó la inexistencia de recursos para solventar el compromiso con la administración de Chihuahua y luego pretextó errores de procedimiento de las autoridades locales para acceder a los fondos, es, sobre todo, política. El mensaje al país es que la movilización pacífica y organizada puede lograr resultados justos para una entidad y doblegar la arrogancia centralista. La retención de los 900 millones de pesos era en realidad un castigo a un estado por haber votado contra el PRI.

Si Coahuila sirvió de laboratorio para las elecciones presidenciales del 1 de julio, bajo la consigna de retener el poder a cualquier costo, en Chihuahua el gobierno de Corral desveló el entramado financiero para desviar recursos públicos hacia campañas del PRI. Igual que Humberto Moreira no ha sido investigado por la deuda de 36 mil millones de pesos y los presuntos vínculos de su Gobierno con la delincuencia organizada, César Duarte recibió el mismo trato por sus contribuciones al PRI y al gobierno del presidente Peña Nieto. La PGR prefirió mirar hacia otro lado en ambos casos.

La presión ciudadana obligó a la Federación a retirarle la inmunidad a Duarte y a poner en marcha los mecanismos para su localización, captura y extradición –como antes ocurrió con Javier Duarte (Veracruz) y Roberto Borge (Quintana Roo)– con el objeto de procesarlo por el desvío de 250 millones de pesos al PRI y otros delitos cometidos durante su Administración en perjuicio del estado de Chihuahua. Duarte, como la mayoría de los gobernadores, presidentes municipales y funcionarios de menor rango, no soportaría el examen más somero sobre su situación patrimonial antes y después de ostentar el poder.

El desvío de recursos del erario y el enriquecimiento obsceno e impune de los servidores públicos –de todos los partidos– agravian profundamente a la mayoría de los mexicanos, sometidos como nunca a un estado de violencia, represión, deterioro de la calidad de vida y abandono de las autoridades a sus responsabilidades mínimas. Las campañas para desacreditar la Caravana por la Dignidad y al Gobernador de un estado libre y soberano, lanzadas desde el Gobierno federal, no hicieron más que darle mayor vigor a un movimiento que despertó conciencias, unió voluntades y sembró esperanza.

Quizá también sea el anticipo de la tercera alternancia en Los Pinos.
10 Febrero 2018 04:08:00
Paraísos indígenas
La atención a las comunidades originarias, históricamente abandonadas, siempre rendirá buenos frutos, lo mismo que la diversificación de mercados. Son los temas de la sección de Luces correspondiente a la nueva edición del bisemanario Espacio 4.

I

Finalmente, la SEP parece haberse percatado de que la educación ha de llegar, de la mejor forma a cada sector de la sociedad y acoplarse a sus características. De paso, reconoce la importancia de la cultura indígena en México y, en lugar de obligarla a moldearse a las condiciones unilaterales que hasta la fecha le ha impuesto, le permitirá que se instruyan sin violentar su idiosincrasia. Por tal motivo, el secretario de Educación, Otto Granados, anunció que en el próximo ciclo escolar se distribuirán libros de texto en 22 lenguas indígenas. En cualquier caso, la educación debe servir para sumar conocimiento, no sustituirlo. De ahí la necesidad de favorecer la diversidad y acoplarse a ella. El funcionario indicó que se espera que los menores de las comunidades indígenas aprendan español e inglés, pero sin necesidad de que desechen su propio idioma.

II

Con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pendiendo de un hilo, México busca fortalecer sus relaciones económicas con el viejo continente y considera posible que, este mismo mes, se puedan sentar las bases de un nuevo acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Para ello ambas partes sostienen conversaciones con el objetivo de actualizar un pacto comercial planteado hace más de dos décadas y que necesita, con urgencia, actualizarse según las nuevas condiciones del mercado. Este pacto se enfoca, principalmente, en productos industriales, pero se pretende agregarle productos agrícolas, servicios, inversión y adquisiciones gubernamentales, además de disposiciones sobre normas laborales y protección del medio ambiente. Por el momento, el reto más delicado es determinar hasta qué punto se pueden abrir los mercados bilaterales respecto a alimentos y bebidas. México necesita ampliar sus opciones de intercambio económico –también mira a Asia, por la vía del Pacífico– para librarse de la dependencia de exportaciones a Estados Unidos que lo mantiene maniatado con más del 80% de los productos que cruzan la frontera. Sin duda, la decisión de acercarse a la UE es correcta. Esperemos que no se haya tomado demasiado tarde.

III

Uno de los más importantes eventos de turismo a nivel mundial ha galardonado una iniciativa mexicana. Se trata del sello distintivo Paraísos Indígenas, creado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), que fue acreedor del Premio al Mejor Producto de Turismo Activo, entregado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que tuvo lugar en Madrid, España. El propósito de Paraísos Indígenas es concentrar y promover más de 100 destinos turísticos nacionales que comparten un alto valor cultural, histórico y natural. El sello, de esta manera, apoya a más de 7 mil indígenas que se benefician con la visita de extranjeros y connacionales. Además, se fomenta el conocimiento de las costumbres de los habitantes de estas regiones, usualmente, alejadas de las zonas metropolitanas y se comprende mejor sus hábitos. En la creación de este sello participaron organismos y dependencias de la administración pública federal. Gracias a este reconocimiento, Paraísos Indígenas servirá para fomentar aún más el desarrollo de la industria turística de México.

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