×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
17 Noviembre 2017 04:00:00
Aborto
En los últimos días del mes pasado y luego de analizar la propuesta del Ejecutivo del Estado al Poder Legislativo sobre la posibilidad de dejar de contemplar como conducta delictiva la interrupción discrecional del embarazo por parte de las mujeres que así lo determinen, sin necesidad de mediar excusa legal alguna, este último decidió rechazar dicha iniciativa, fundándose en el argumento de que la vida es mucho más valiosa que el derecho de una persona a decidir sobre su cuerpo.

Luego de varias semanas de polémica, finalmente el Congreso del Estado decidió mantener la figura del aborto consentido dentro del catálogo de conductas consideradas como delictivas, desechando con esto la posibilidad de que en nuestra entidad surgieran lugares en donde se pudiera dar esta práctica sin ser criminalizada.

En dicha polémica, representantes de sectores interesados en el tema manifestaron sus ideas, con el único ánimo de hacerse notar tanto para apoyar como para rechazar o satanizar dicha propuesta de ley. Debemos reconocer que la mayoría de las sociedades tiende a relacionar el tema del aborto mayormente con mandatos religiosos o divinos, antes de concebirlo como un asunto relacionado con la ley y como política de Estado.

Sin embargo, y para asombro de muchos, el máximo representante de la grey católica en nuestro estado, el obispo Raúl Vera López, al momento de ser cuestionado sobre dicha polémica, no dudó en manifestar su aceptación ante la idea de despenalizar el aborto en nuestro estado. “Yo, cuando se habla de la penalización del aborto, evito unirme porque las penalizadas siempre son las mujeres, nunca los médicos, nunca los dueños de las clínicas, nunca los papás, siempre son las mujeres”, declaró.

Es evidente que el discurso del fraile dominico, obispo mexicano y actual director de la Diócesis de Saltillo, encuentra concordancia con lo que preceptúa el derecho canónico, el cual a pesar de imponer la peor sanción para el aborto, como lo es la excomunión automática, también contempla por lo menos 10 causales para que dicha sanción no sea aplicada o para que al menos sea atenuada, es decir, el derecho canónico contempla, incluso muchas más causales que las que nuestro derecho penal vigente concede.

Ante esto, y salvada la parte religiosa, debemos concluir que el problema del aborto debe ser cuanto antes acogido con seriedad por el estado, por lo que, en franco desatino, los legisladores de Coahuila, dejaron ir esta vez, la posibilidad de afrontar para normar y atender un problema que a pasos agigantados ha venido avanzando en detrimento de nuestra sociedad.

La realidad es que en nuestro estado es difícil conocer la cifra real y actualizada del número de interrupciones de embarazos que ocurren al año, pero diversas organizaciones sociales coinciden en considerar que el aborto, en Coahuila, es un hecho que debe ser encarado cuanto antes, como un problema de justicia social y no de conciencia, ya que el mismo afecta principalmente a las mujeres que viven en pobreza, condenándolas al descrédito y al castigo o a una vida llena de carencias al lado de los hijos.

El derecho a la vida deberá seguir siendo, sin duda, el bien jurídico mayormente tutelado por el Estado, pero más aún, el derecho a una vida digna, lo cual no se logrará si se siguen ignorando este tipo de temas.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5 6