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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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12 Septiembre 2016 04:00:41
Además de homófobos, mentirosos
Rodrigo Iván Cortés, vocero del Frente Nacional por la Familia, aseguró que el sábado pasado marcharon un millón 140 mil personas en todo México para protestar en contra del matrimonio igualitario.

Es una mentira. Según los diarios locales no fueron más de 400 mil personas quienes participaron en ocho de 32 entidades, y en sólo 16 de las 100 ciudades medianas o grandes con que cuenta el país.

Es cierto que los movimientos sociales suelen mentir con las cifras y este, aunque es adicto a los golpes de pecho, no es excepción.

La ciudad que logró sacar al mayor número de personas fue Puebla (85 mil). Le siguió Querétaro (80 mil), luego Tijuana (40 mil), después León (35 mil), Guadalajara y Veracruz (30 mil), Ciudad Juárez (20 mil), Aguascalientes (18 mil), Cuernavaca, Mérida, Morelia y Toluca (10 mil) Ensenada y Orizaba (7 mil). El resto de poblaciones no lograron juntar, cada una, más de 3 mil manifestantes.

Tal es el mapa de influencia real que tienen este Frente y la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el máximo órgano de la Iglesia católica que dio su respaldo.

Las y los manifestantes son el 0.33% del total de la población mexicana. Más o menos los mismos habitantes que viven la Delegación Benito Juárez en la CDMX.

La mentira radica en que se trata de un tercio de la cifra que el Frente aseguró haber juntado.

Pero esta ficción matemática no es la principal ni la más grave. Son mucho peores los testimonios falsos que se divulgaron para convocar a la movilización. El Frente masacró el octavo mandamiento de la ley mosaica sin ningún pudor. Aquí sólo algunos ejemplos:

Aseguran que la Iglesia católica no está detrás y sin embargo la CEM dio su respaldo público y el sábado al menos 10 obispos encabezaron las marchas.

Afirman que se manifestaron con profundo respeto frente a todas las personas, pero sus consignas fueron ofensivas: (“Las preferencias sexuales de EPN no pueden convertirse en ley”. “La homosexualidad es una enfermedad”. “Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan y los que odian y deshacen”).

Argumentan que la disforia de género –término utilizado por este Frente para hablar de la homosexualidad– es un problema de salud, no de derechos humanos.

Desde 1990 la Organización Mundial de la Salud sacó a la homosexualidad de su catálogo de enfermedades siquiátricas y los tratados internacionales relativos a los derechos humanos han dedicado desde entonces gran esfuerzo para combatir la discriminación persistente contra esta población.

Razonan que sólo entre el 0.003% y el 0.005% de las personas tiene disforia de género (son homosexuales). Es falso, según todos los datos disponibles esta población representa entre un 10 y un 12% del total de seres humanos.

Reivindican evitar que la familia sea destruida y sin embargo sólo están dispuestos a reconocer a una fracción de todas las familias que hay en México. Ignoran que hoy no son mayoría las que están integradas por un matrimonio compuesto por papá, mamá e hijitos.

Ampliar el concepto jurídico de familia hacia las otras formas de familia (extendida, monoparental, homoparental) es usar la ley para proteger a esta institución. Lo contrario la destruye.

Defienden que el matrimonio es una institución entre un hombre y una mujer y existe antes que el derecho y el Estado.

Sería recomendable que leyeran la Biblia para enterarse de que el rey Salomón tuvo alrededor de 700 esposas y también el Corán para constatar que hay religiones vigentes donde todavía se acepta la poligamia.

Afirman que la iniciativa del presidente Peña Nieto prohíbe definir el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer con el fin de procrear.

Esto es falso y punto.

Cuentan que a partir de ella un niño podrá decidir si es niño o niña.

Otra mentira.

Refieren que el Presidente dejará a cualquier persona entrar al baño que desee, sin importar que se trate de un hombre o una mujer.

Una calumnia más.

Advierten que habrá cambio en los libros de texto para introducir la ideología de género.

Ya aclaró el secretario Aurelio Nuño que esto tampoco es cierto.

Rematan con que el Gobierno considerará violentos a todos los padres que no acepten la ideología de género en las escuelas de sus hijos.

¿De dónde sacaron esta última tontería?

ZOOM:

El pasado 10 de septiembre salieron a marchar 400 mil mexicanas y mexicanos conmovidos por una pila grande de engaños. La responsabilidad la tienen los líderes del Frente Nacional a Favor de los Falsos Testimonios. Son homófobos, deshonestos y tramposos.
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