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Tomás Mojarro
Tomás Mojarro
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16 Julio 2016 04:00:49
¡Ahí viene el lobo tabasqueño!
Alerta general, es el clamor de la oligarquía desde todos los medios de acondicionamiento social para atemorizar a unas masas sin los elementos teóricos para advertir semejante manipulación alarmista respeto a un peligro que lo es para su patrimonio, pero no para unas masas sociales cuyos intereses son contrarios a los de esa oligarquía. ¡Populismo!

Los focos rojos se encienden. Ahí llega el lobo del marxismo, se dijo hace algunos ayeres. Preparar la defensa, que nos invade el comunismo, se alertó después, y entonces unas masas crédulas a colocar tras las rejas de la ventana el cartelito: “Cristianismo sí, comunismo no. Este hogar es católico y rechaza la propaganda comunista”. Y que el Gobierno alerta a las masas sobre el nuevo “peligro”:

¡El terrorismo!, clamaron en su momento los oligarcas. Y tiempo después: ¡Ahí vienen los vándalos de la CNTE, lastimando a la población! ¡Contra esos, todo el peso de la ley! Y una vez convenientemente amaestradas por la propaganda de radio y TV, las masas se congregan en torno del sistema de poder, “su pastor”. ¡En ti confiamos! ¡Del comunismo, protégenos! ¡Del terrorismo, del populismo, de la CNTE, mira por nos!

El populismo. La alarma se encendió con Fox, siguió con el ebrio matancero y hoy cobra renovada actualidad. Y los oligarcas a alertar a las masas. ¡Que viene el lobo! ¡Que el populismo amenaza! ¡Que lesionará nuestra patria! ¡Alerta general!

Hoy el temor del Sistema al 2018 inventó un peligro mayor. ¡Mucho cuidado con el populismo!, clama aquel que defiende del tabasqueño Los Pinos. ¡Rechazo al populismo que hoy mismo se adueña de los puestos claves del Gobierno de Francia, de España y Polonia, de Estados Unidos, Gran Bretaña y el Vaticano! ¡Cuidado!

Pero no, mis valedores, gobiernos y pueblos no se derrumban, pero ya convenientemente manipuladas, las masas mexicanas rechazan ese peligro que acecha al país. Y el conjuro, la advertencia y el exorcismo desde la radio y el televisor, desde el diario y el púlpito. Con México no.

Populismo. Al igual que el vocablo democracia, que tanto y tanto nos mientan sin nunca explicar a las masas qué es lo que viene a significar, ahora Peña y los suyos, con la colaboración lucrativa de los voceros oficiosos desde todos los medios de acondicionamiento social, echan mano del término populismo y lo zarandean a modo de espantapájaros para alarmar a unas masas carentes de la suficiente cultura política como para percatarse de que se trata sólo de
una trampa verbal, y que de establecerse en el país, el régimen populista iría en derechura no tanto en contra del pueblo, sino contra los intereses de la oligarquía en el poder.

Lo que mucho se cuidan de enterar a las masas este sistemas de poder es que más allá de advertencias de capitalistas proyanquis, la historia de nuestros pueblos demuestra que el populismo es un término de gran ambigüedad, que presenta ángulos negativos como también positivos, según multitud de factores que concurren en un gobierno de tales características. Mis valedores: ese es por ahora, junto con el análisis de la existencia efímera del Partido Católico
Nacional, el tema de estudio del Taller de Teoría Política que realizamos los sábados en El Juglar: el populismo y sus raíces históricas, su evolución, lo que significa de positivo como de pernicioso para los pueblos, según.

Lo demás, junto con los aspavientos frente a los maestros de la Coordinadora, es manipulación y embuste convenenciero. Y no más. (¿De acuerdo?)
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