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Manú Dornbierer
Manú Dornbierer
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06 Enero 2018 04:00:00
Alternancia necesaria
No me refiero a la más que evidente, la alternancia política, que requiere este país y que todos se empeñan en detener, desde los gringos hasta el último de los mexicanos acobardados desde hace demasiado tiempo, quizás emasculados sin remedio. Cumplí 50 años escribiendo columnas políticas y más escribiendo libros.

Nadie peló, pero semejante trayectoria me da por lo menos una perspectiva amplia y experiencia para juzgar la situación actual. Especifico que este año no pienso sufrir por México lo que como mexicana sufrí en 2006 al ver como le robaron al país, que no solo a un hombre, una presidencia nueva, una oportunidad para acceder a elemental decencia democrática, solo por entregar al país y en beneficio de un lamentable mequetrefe que hoy quiere vendernos a su mujer para el puesto que sea.

MI PROPIA ALTERNANCIA
Dado lo dicho, la alternancia a la que me refiero tiene que ver con este espacio. No es factible evitar totalmente el tema electoral que como pintan las cosas en una año además militarizado por lo visto, se perfila espantoso, desgastante y sin duda aburrido para el lector y para los que escribimos. Pero no pienso gritar en el vacío. Esa relación para la que esto escribe entrañable y sincera de 50 años merece un cambio, otros temas interesantes y enriquecedores que proporcionados por los propios lectores muchas veces y/o vividos personalmente, aportan algo más que mentiras interesadas.

No solo en materia periodística hay que diversificarse sino también en cuestión de libros. En el pasado se vendieron por muchos millares mis libros políticos en diversas grandes editoriales de las que tuve que salir por presiones precisamente de personajes políticos deleznables como Martha Sahagún, entre otros. Hoy gracias a la tecnología todo eso quedará atrás para siempre. ¡Los escritores podemos solitos hacerlo todo!
Desde hace algún tiempo he trabajado con placer en un recuento de viajes. El último de esa serie que publiqué fue “Tailandia, el Reino de Siam”. Y una opinión recibida en estos días de regreso de una nueva escapada al mundo, me dio un gran gusto, porque “le atiné”juzguen si es para menos:
“Bienvenida querida Manú: ¿Cuando sale el libro de Marruecos? Acabo de terminar el de “Tailandia”. Por Manú conozco Rusia, Siberia, Mongolia, Tailandia.

Gracias, Gracias, Manú, no dejes de escribir sobre tus viajes”. Cecilia Moreno Valenzuela.

Lo que dice Cecilia es precisamente lo que pretendo con Mapamundi: compartir con los lectores el mundo que tuve o tengo aún la suerte de visitar y conocer más gracias al estudio posterior.

SUCH IS LIFE IN THE TROPICS
Pero incluido en esa misma serie de Mapamundi hay un libro dinámico
sobre Acapulco ( donde resido de fijo desde el año 2000) y se presenta precisamente hoy la segunda impresión con cinco nuevos capítulos, que retratan la historia vivida en Acapulco. Uno escrito por Cuauhtémoc García Amor sobre Mister Acapulco, el hombre que fue el hacedor o detonador del Acapulco hollywoodense, y otro por el capitán Alex Parra, autor de los shows aéreos que tuvieron como teatro la bellísima bahía y al que lo arruinaron e impulsaron a irse de piloto de Ethiopan Airlines. El gobierno municipal que lo transó fue el Zeferino Torreblanca.

En la primera impresión del libro de 2015 participó otro amigo personal, Manuel Muñuzuri, q.e.p.d, quien contó por primera vez el largo secuestro del que fue víctima.

“MUNDO IMPERIAL RIVIERA DIAMANTE”
Entre los tres otros capítulos nuevos de mi autoría le recomiendo a los que se interesan por el tema, la lectura del que se llama Mundo Imperial Riviera Diamante

La historia de un individuo todopoderoso, paisano del secretario de gobernación, que pretende hasta hacer un nuevo municipio de un suburbio que inventó Ruiz Massieu para que creciera el puerto hacia el sur, la planicie, puesto que para el norte no era factible.

El gobierno federal, que está de salida, ha invertido millonadas en ese tal MUNDO - por cursilería no paramos como es obvio - y a nadie le importaría lo que se hace precisamente en un suburbio por rico o nuevo rico que sea si no fuera porque se trata, de hacer pasar a segundo plano la bellísima bahía y hacer creer que “el viejo Acapulco es un porquería”.

Es penoso que verdaderos acapulqueños se hayan sometido y hasta hayan colaborado a semejante situación

Por lo que se ve, a cambio de la obras, hechas al sur, esas sí acabadas y altamente pagadas, una buen cantidad de hectáreas pertenecen ya al prepotente Sr. Hernández, paisano de Osario Chong, que compró hasta los famosos hoteles el Pierre Marqués y el Princess.

Así empieza ese capítulo:
ACAPULCO, Gro., 6 de octubre de 2015.- El hotel Princess de Acapulco se encuentra en medio de una disputa legal internacional  entre Juan Antonio Hernández, presidente de Grupo Autofin, y el operador de hoteles canadiense Fairmont Hotels & Resorts. Según publica Terra México, hace una semana 20 guardias privados expulsaron del hotel al personal de Fairmont, que lo operaba desde 2007, para instalar a sus propios empleados por órdenes del presidente de la empresa de autofinanciamiento, e hicieron lo mismo con el hotel vecino, el Pierre Marqués. Al día siguiente la cadena hotelera presentó una demanda arbitral contra Organización Ideal, la filial de Autofin que compró el hotel este año, para reclamar el pago de 18.2 millones de dólares por la presunta terminación ilegal de contratos de operación. El hotel Fairmont Princess  ahora es conocido como el Princess Mundo Imperial y fue comprado, junto con el Pierre Marqués, por Juan Antonio Hernández en marzo de este año en 180 millones de dólares.

Me impresionó la noticia de la agencia Quadratin. Hernández y Fairmont habían pactado que la firma hotelera canadiense seguiría operando los hoteles durante doce años más. Pero no hizo caso del contrato el hidalguense y al día siguiente, por así decirlo, incumplió su palabra de la manera violenta citada.

Hoy pregunto: ¿Un particular por rico que sea puede darse el lujos de pleitos internacionales semejantes? ¿O quizás se trató de una verdadera expropiación del gobierno de México para beneficio propio, no del país?

A mi amiga Carmen Aristegui, que armó el San Quintin con “la casa blanca” de las Lomas, la invito a Acapulco para investigar como solo ella sabe hacerlo si un buen trecho de Costa del Pacífico no ha quedado en manos de actuales funcionarios.

Librosdemanú @gmail. com
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