×
JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
ver +

" Comentar Imprimir
25 Enero 2018 04:00:00
Bajo cero
Seguro usted ha escuchado el dicho popular “Se baja el cero y no contiene…”. Bueno, eso están viviendo los negocios de la Región Sureste de Coahuila, en donde se han presentado tres heladas que han congelado la actividad económica.

Comercios cerrados, industrias detenidas, trabajadores varados, imposibilidad de salir de la ciudad, cultivos dañados, producción perdida de derivados del maguey y una larga serie de efectos adversos son el resultado del dramático descenso en las temperaturas registrado durante las últimas semanas en el sureste coahuilense.

La primera helada paralizó la actividad industrial y comercial, y las congelantes temperaturas registradas al correr la tercera semana de enero trajeron consigo el ausentismo de hasta 30% del personal del sector industrial en Saltillo y Ramos Arizpe.

Así, en medio de paisajes nevados dignos de hermosas postales que han inundado las redes sociales, el sector agrícola se enfrenta a incalculables daños que, indirectamente, repercuten al sector comercial.

Imagine usted que una de estas frías mañanas, o tardes, decidió vencer al frío y salir por algún producto alimenticio que bien vale la pena disfrutar en este clima. Con toda la determinación y actitud llega a su destino y se encuentra con que simplemente ese producto no está disponible porque el mismo frío le está impidiendo ser elaborado o recibido. Seguro que un sentimiento de frustración y enojo se hace presente en usted.

Ese sentimiento es el mismo que experimentan los agricultores de la zona rural de Coahuila, quienes con las congelantes temperaturas han visto, impotentes, cómo se pierde la esperanza de un ingreso a través de sus cultivos y diversos productos que tienen para comercializar en la ciudad. Maíz, frijol, cebada, trigo, aguamiel, nopales, magueyes y una diversidad amplia de frutos, semillas y productos derivados del agave, por ejemplo, no están en el mercado, frenando los ingresos económicos de ejidatarios y pequeños productores por un tiempo indefinido.

Ahora nos ha tocado vivir situaciones que antes no experimentábamos como el cierre de carreteras, retardo en los envíos de víveres a nuestra entidad, cosechas perdidas, derivados de la agricultura sin poder ser extraídos porque se perdieron sus generadores.

La producción de nopal este año no será la mejor porque la mayor parte de las hectáreas productora se perdió al quemarse con la presencia de hielo.

El aguamiel es uno de los productos utilizados en la repostería y elaboración de pan en la región, sin embargo, con las nevadas en la zona sureste de Coahuila los magueyes se quemaron y no hay producción; esto afectó la elaboración de pan de pulque.

Un limitado surtido de los productos buscados por los consumidores golpea la industria panificadora, restringe los ingresos y pone en riesgo las fuentes de trabajo de quienes dependen de esta actividad.

Pero los daños no se quedan en las panaderías, el frío provocó que los consumidores no salieran de casa y los negocios en el Centro de Saltillo, en los días de temperaturas bajo cero, no abrieron y el día no se pagará a los trabajadores, congelando así casi por completo la actividad económica.

Hoy vemos y vivimos cambios climáticos que no habíamos experimentado en otros años, hay daño a la economía local por las congelantes temperaturas, pero nadie, ninguna autoridad, ha reparado en esta situación.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2