×
Cholyn Garza
Cholyn Garza
ver +
Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

" Comentar Imprimir
16 Febrero 2019 04:00:00
Cáncer infantil
Hoy en día es común que nos llegue información o mensajes no solicitados. A través de las redes se comparten mil cosas que no pocas veces resultan innecesarias o de interés.

Hay otros mensajes que captan nuestra atención, como es el caso de un video que me gustó por el mensaje que venía en él.

Un hombre limpiaba ventanales en un edificio de varios pisos. Realizaba su trabajo con gusto y agrado. Obvio, pensé, sabe que lo están grabando, es una publicidad, por eso pone buena cara cuando está encaramado en un andamio a muchos metros de la banqueta. De pronto, al ir retirando el jabón del ventanal, fue apareciendo la figura de un niño que vestía su batita de hospital y mostraba su cabecita sin cabello. El pequeño, quizás de unos 5 o 6 años observaba al limpiavidrios; su mirada me enterneció, reflejaba tristeza.

Continué viendo el video, quería ver qué seguía o si ahí concluía. El trabajador volvió a colocar jabonadura en el vidrio y al irla retirando, fue formando una figura. Con su celular le tomó una foto al pequeño, quien sonrió divertido al ver su imagen con una especie de copete o gorro en su cabeza.

El empleado continuó su trabajo, volviendo a la rutina: poner jabonadura y limpiar. Para su sorpresa no solo estaba el pequeño al que le había dedicado un breve tiempo y un momento de felicidad, sino que más niños se encontraban en la habitación. Lo demás realmente fue hermoso. El buen hombre empezó a hacer figuras y a tomar fotos de los pequeños arrancando no solo sonrisas sino carcajadas de los chiquitines quienes divertidos aparecían con bigotes, lentes o sombreros.

Se trataba de un hospital para niños con cáncer y gracias al ingenio de una persona que limpiaba los ventanales, los pacientitos disfrutaron de un momento divertido y ameno que el empleado les proporcionó.

Me gustó el mensaje y entre divertida y emocionada al ver las caritas de los niños me puse a pensar en tantos pequeños que se encuentran en hospitales recibiendo su tratamiento contra el cáncer.
Es verdaderamente terrible y doloroso conocer cómo se ha ido extendiendo esa grave enfermedad entre la población infantil.

Para hacer conciencia de la problemática existente, el 15 de febrero se ha instituido como El Día Internacional del Cáncer Infantil. Fecha que quizás no se ha grabado lo suficiente en la mente de cada persona porque se promueve mucho más el 14, dedicado al amor y a la amistad.

Luchar contra una enfermedad como lo es el cáncer es hacerlo con verdadero estoicismo. Quien padece la terrible enfermedad, que de solo escuchar su nombre nos estremece, pasa por momentos muy difíciles.

Lamentablemente esa enfermedad en muchos casos no presenta síntomas o al menos no es detectada a tiempo, por lo que hace más difícil su tratamiento y por consiguiente el control del problema.

Por eso es aconsejable que ante cualquier sospecha se acuda al doctor para estar seguros de que se trata de una falsa alarma. Más vale prevenir que lamentar. Muchas veces nos descuidamos y lo que pudo tener un final feliz se convierte en un momento doloroso.

¿Qué es lo que está provocando que los niños enfermen de tan terrible mal? ¿Por qué a ellos? Difícil explicarlo.

No se ignora que un tratamiento para pacientes con cáncer es costoso y que desafortunadamente no son pocas las familias que no pueden hacer frente a una situación semejante.

Por eso, personas generosas trabajan a través de asociaciones confiables o de grupos voluntarios y contribuyen de alguna manera con quien lo necesita. Esa ayuda se canaliza a los pequeñitos que padecen cáncer proporcionándoles tratamientos, medicamentos, alimentos especiales.

Todos podemos solidarizarnos de alguna manera. Hay formas tan sencillas como la de reunir las tapas o taparroscas de las bebidas embotelladas en vez de tirarlas a la basura, ya que existen empresas que compran el material.

Se estaría contribuyendo en la protección del Medio Ambiente así como también colaborando en la difícil tarea de proporcionar tratamientos para los pequeñitos enfermos. La protección y ayuda a los niños es tarea de todos; somos padres, abuelos. Tengamos presente que nadie está exento de enfermar o de necesitar un día el apoyo de los demás.

14 de febrero día del amor y la amistad; un día después, el 15 y todos los días del año, sigamos dando amor canalizándolo en una tarea maravillosa: Apoyar a los niños con cáncer.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2