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JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
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15 Febrero 2018 04:00:00
Chatarreros de corazón
Sabía usted que la población de Coahuila compra 352 kilos de alimentos ricos en azúcar y grasa al año por hogar, sólo 3 kilos por debajo de la media nacional, según un estudio realizado para el Sistema de Indicadores para Monitorear los Avances de la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.

El consumo de alimentos chatarra ha promovido que 28% de la población coahuilense haya sido declarada con obesidad, mismo porcentaje que se halló de personas con sobrepeso. Esto significa que 56% de la población de Coahuila tiene sobrepeso u obesidad, es decir, es una epidemia la que se vive en el estado por los malos hábitos alimenticios.

Para analizar estos datos, echemos un vistazo a nuestros hábitos. Salimos a pasear o caminar con nuestra familia y qué pasa después de un tiempo: tenemos antojo de algo dulce o saladito. Entonces acudimos a la tienda de conveniencia o los puestos ambulantes para comprar refrescos y frituras o unos churros recién salidos del cazo de aceite. ¿Cuánto gastamos?: 12 pesos de un refresco y 13 o más por una bolsa de frituras, entonces desembolsamos 25 pesos por persona o 75 en caso de ser tres.

¿Cuánto cuesta un kilo de manzana red delicious? 36.90 pesos, mientras si decide comprar una bolsa de manzana pequeña tiene un valor de 34.90 pesos y una botella de agua a 10 pesos cada una, el desembolso en números cerrados es de 65 pesos.

Al hacer la comparación, hay un ahorro y usted puede decir: es muy poco. Sólo que la manzana le alcanza para más de un consumo y obtiene nutrientes que no recibe de un alimento chatarra y, sobre todo, no se expone al riesgo de ser obeso, lo que derivaría en llegar a contraer una enfermedad como la diabetes.

Ahora en las calles de Saltillo es bien sencillo encontrar puestos de comida ambulantes por todos lados y a precios accesibles, pero le nutren, le ayudan a conservar la salud y le permiten conservar su peso.

Pero el problema de los alimentos chatarra es sólo una de las situaciones que podemos observar en Coahuila. El 67% de la población no camina, no usa transporte público ni deja salir a sus hijos por inseguridad, según datos del estudio citado al inicio de este artículo.

Para usted y para mí qué resulta más sencillo: encontrar un puesto de comida chatarra o un comercio en donde vendan insumos sanos y nutritivos. De día y de noche la oferta de chatarra está activa, mientras que los negocios que venden productos sanos, cierran.

Sabía, por ejemplo, que en Coahuila 41% de la superficie está cubierto por establecimientos para la actividad física (gimnasios, por ejemplo) y que estamos 10 puntos porcentuales por debajo de la media nacional, es decir, el esfuerzo de las autoridades municipales y estatales por activar a la población es pobre.

Sería muy favorable que desde el Municipio se otorgaran permisos para estimular a quienes expendan frutas o aguas frescas auténticas en pro de la salud de la población, mientras que a los comerciantes de alimentos altos en calorías y que estimulan la obesidad, se les impongan condiciones.

Y no es ir en contra del emprendedurismo sino tener una política de salud para que los habitantes adquieran mejores hábitos alimenticios. Claro, es también una decisión personal, pero si la oferta de alimentos chatarra es más grande que la de productos saludables, Coahuila mantendrá una población creciente en sobrepeso.

Al final del camino, la alimentación chatarra sólo beneficia económicamente a las grandes empresas productoras de refrescos embotellados, papas y frituras, así como de galletas.
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