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Sonia Villarreal
Sonia Villarreal
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Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación. Regidora en el Ayuntamiento de Piedras Negras. Secretaria General del Comité Municipal del PRI. Secretaria Técnica del Ayuntamiento. Directora General de Desarrollo Social en el Municipio. Directora del Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Secretaria de la Secretaría de las Mujeres en el Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza. Actualmente Diputada Local por el XVI Distrito Electoral, y Presidenta del Comité Municipal del PRI.

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21 Enero 2017 04:00:00
¿Ciegos?
Pocas veces llegué a caminar por las calles de Saltillo, casi siempre andaba en vehículo, pero cuando por algo no lo traía, prefería pedir un raid, y así fue ese día.

El Congreso está ubicado en una de las principales calles de la capital, está totalmente aluzada y tiene un importante tránsito vehicular. La persona que me llevaría estaba estacionada como a cinco calles, así que empecé a
caminar.

Al llegar al cruce de una calle, me detuve para esperar que los coches tuvieran su alto y poder pasar, impaciente y preocupada de que me estaban esperando, escuché que alguien me hablaba de manera singular, voltee a todos lados vi a una joven de no más de 20 años que levantaba sus manos y me pedía que la ayudara señalando con una de sus manos a una persona que estaba sobre el suelo.

Mi primera reacción fue pensar en acelerar el paso, porque no sabía de lo que se trataba, pero me controlé, agarré valor y me acerqué para ver en qué podía ayudar.

Me sentí sorprendida y desconcertada al ver que se trataba de un jovencito de secundaria, traía uniforme, estaba bañado en sangre y casi inconsciente, la joven me explicaba acelerada y nerviosa que vio cuando otros jóvenes de igual uniforme, lo pateaban y le gritaban frases despectivas.

Yo tomé mi celular para llamar a la policía y al Congreso, solicitando que alguien del personal fuera a
prestar auxilio.

Esto lo comento ahora por lo que acaba de suceder en la ciudad de Monterrey. No es posible que vivamos ciegos y no veamos que la juventud necesita ayuda.

El joven de Monterrey sacó una pistola para disparar a sus compañeros; a este niño de secundaria lo agredieron brutalmente otros niños de su escuela; la semana pasada encontraron con fractura de cráneo y ensangrentado, a un joven de 18 años afuera de un restaurant bar en Saltillo, ¿qué nos está pasando?

¿Qué estamos haciendo, que no hacemos nada?
Estamos viviendo una terrible enfermedad social, hay una gran indiferencia con todos y con todo, en el trabajo, los estudios, con la sociedad y hasta con la propia familia. Se ha llegado a naturalizar la violencia, y hay a quien le parece divertida la discriminación y el bullying.

Hemos dado un poder inmedible a las redes sociales, se pueden construir héroes, destruir vidas, convocar a saqueos, difundir mentiras. Vamos a detenernos y reflexionar un poco ¿es esto lo que queremos vivir? ¿la violencia es la solución de los problemas? Yo creo que no. Sería mejor rescatar nuestros valores, promover la unidad, la solidaridad social, el respeto a la diversidad, pero sobre todo, volver a centrar la importancia en el núcleo de donde todos venimos: La familia… Y tú ¿Qué opinas?
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