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Gerardo Hernández
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18 Febrero 2017 04:00:00
Clase política, intocable
El principal problema de México no es Donald Trump, sino la corrupción, y de ahí se derivan todos los demás. Guatemala, El Salvador, Honduras y Perú han puesto tras las rejas a los expresidentes Otto Molina, Elías Antonio Saca, Rafael Callejas y Alberto Fujimori, respectivamente. Ahora mismo son investigados los brasileños Luis Inácio Lula y Dilma Rousseff, así como la argentina Cristina Kirchner. En nuestro país, no sólo los presidentes y expresidentes son intocables, también los gobernadores y la clase política en general. El tema lo aborda Gerardo Moyano en el número 555 del bisemanario Espacio 4:

“Mientras Enrique Peña Nieto intenta obtener réditos de la oleada de orgullo nacional que han desatado las agresivas políticas del presidente estadunidense Donald Trump, el país cae 28 lugares en el índice mundial de corrupción de Transparencia Internacional (TI) y alcanza los 64 millones de pobres. En este sentido, dos organizaciones que luchan contra la corrupción y la pobreza han advertido que las amenazas principales que enfrenta México no vienen desde Estados Unidos, sino desde el interior del país.

“‘Por razones muy legítimas y muy obvias, los mexicanos estamos muy preocupados por Donald Trump, pero debería ser nuestra prioridad número dos (...) La corrupción es el mayor problema que tenemos’, dijo Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), el 30 de enero, en el marco de la conformación del Comité de Participación Ciudadana que conformará el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

“Días antes, el 25 de enero, Transparencia Mexicana presentaba el Índice de Percepción de la Corrupción 2016, elaborado por TI, en el que México cayó al puesto 123 de 167 países y se ubicó como el país más corrupto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Por su parte, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), un grupo de 60 organizaciones que busca instalar el combate a la pobreza en el centro de la agenda nacional, advirtió que la ‘unidad’ a la que apela el Gobierno federal no será suficiente para combatir las políticas de Trump, pues ‘el muro que más divide al país es la desigualdad’.

“En este sentido, destacó que en México existen 64 millones de habitantes pobres, mientras 12 millones concentran la mitad del ingreso y el resto vive al día. ‘La pobreza es hoy la misma que hace 25 años: 53% de la población (…) Nuestra economía hoy es mucho más potente, grande y dinámica que hace 25 años, pero los mexicanos trabajamos más y producimos más, pero la mayoría recibe menos’, señaló la organización al presentar la iniciativa Cohesión Social, el País que Queremos, la cual busca reorientar el llamado a la unidad nacional.

“Su objetivo es diseñar ‘cambios institucionales’ y buscar ‘nuevas soluciones’ para combatir la pobreza, sin repetir ‘las mismas recetas que ya demostraron nula efectividad’. Entre las propuestas, destacan: establecer un padrón único y transparente de beneficiarios de los más de 6 mil programas en la materia, crear una contraloría social sobre los servicios de salud, impulsar la recuperación gradual del salario mínimo y activar el mercado interno (sobre todo ante la renegociación del TLC).

“Esto, ‘para construir una sociedad donde las oportunidades de ingreso, empleo, educación y salud sean para todos y no haya privilegios para unos cuantos ni corrupción que desvíe sus propósitos’. Los ciudadanos están tomando cartas en el asunto. ¿Qué hará el Gobierno?”.
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