×
Rafael Loret de Mola
Rafael Loret de Mola
ver +
Rafael Loret de Mola Vadillo (Tampico, Tamaulipas; 25 de octubre de 1952). Periodista y escritor mexicano, conocido por ser uno de los más serios críticos del sistema político mexicano. Sus libros, muchos de los cuales han sido best-sellers, contienen información confidencial sobre numerosos actores políticos de México. Jamás ha sido desmentido públicamente.

" Comentar Imprimir
13 Septiembre 2017 04:00:00
Colapsos políticos
En el penúltimo año del sexenio de Calderón ocurrió lo que, en sí, debió dar paso a una crisis institucional severa: Durante varios meses no pudo integrarse la Suprema Corte de Justicia en ausencia de las tercias que debió presentar el titular del Ejecutivo para cubrir vacantes y hacer operable a la cúspide del poder Judicial. Pese a ello, como suele suceder en las autocracias –que no son “casi” perfectas como diplomáticamente refirió Mario Vargas Llosa, sino lo son de verdad-, los tiempos se deslizaron y el asunto se subsanó sin escándalo alguno, acaso porque la población solo sale a la calle cuando el agua o a sangre le llegan al cuello.

Ahora, con peña al frente de la Presidencia de la República, otro poder ha estado en situación semejante ante las dificultades generadas por los caprichos del señor Peña quien se vio acorralado en cuanto a la caprichosa designación de un fiscal general, por nueve años, siempre y cuando fuese, de manera automática, el actual procurador Raúl Cervantes Andrade, su amigo personal y más que un cómplice. La batalla tuvo como epicentro al dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, quien recibió dos golpes severos por ello: El señalamiento al enriquecimiento de sus familiares y el saludo antidemocrático del mandatario federal a Miguel Ángel Riquelme Solís, en condición de “gobernador electo” de Coahuila antes de que el TEPJF emitiera un laudo al respecto por el cuestionamiento de los excesivos gastos de campaña perfectamente corroborados. En pocas palabras, las consignas cambiaron por capricho de quien ocupa la residencia oficial.

En esta tesitura, el país puede operar, como se ha visto, aún cuando está fracturado el gobierno, sea sin la cabeza del poder Judicial o en ausencia de órganos operadores de la Cámara de Diputados, la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política, revenadas en principio por el llamado Frente Amplio –PAN, PRD Y Movimiento Ciudadano-, y con los legisladores de MORENA deshojando las margaritas, sin ponerse de acuerdo en apoyar a este o repudiar a Peña. Un galimatías que evidencia la pobreza de nuestra vida institucional.

No dudamos que, andado el tiempo, este tipo de cuestiones se resuelvan por mayoría simple y no considerando a las tres cuartas partes de los miembros de las Cámaras. Siempre las reformas de este tenor, por desgracia, tienden a proteger los intereses cupulares y ahora, con la figura presidencial en franca decadencia –solo con el apoyo mínimo de entre diez y quince por ciento de los mexicanos en su conjunto-, la prolongación de la impunidad es cas estratégica para posibilitar la aparición de la amnesia colectiva y dejar correr el paso a favor del presidencialismo enfermo, el mal más ponzoñoso del sistema –como decía el maestro Ignacio Burgoa Orihuela-, ahora más venenoso con la integración de la partidocracia.

Está visto que la última jugada la ganó la partidocracia y, con ello, las postulaciones de candidatos, ya inminentes, podrán tener un sesgo diferente muy a pesar de las presiones de los operadores de Los Pinos que ya metieron las narices hasta en los grupos supuestamente más radicales, es decir, en la MORENA de Andrés quien se ha dado el lujo de viajar a los Estados Unidos y Europa –a dos países monárquicos, por cierto-, placeándose descaradamente para mostrar un perfil distinto al del irascible mitotero que le endilgaron. Y por ello, dejó ir el triunfo de su partido en el Estado de México y dentro de dos días nos darán el mazazo.

La Anécdota
El artículo 82 de la Constitución, desde su promulgación en 1917, delinea las condiciones de elegibilidad de quienes busquen la Presidencia. Una de ellas, por cuanto al necesario arraigo, ordenaba tener una residencia de un año sin salir del país. Pero ahora, muy por debajo del agua, se reformó el mandato considerando que no se perdía la residencia si la ausencia no duraba más de un mes lo que hace perder el espíritu de la ley y lo convierte en materia desechable, sin importancia.

Tal es el escudo con el cual viaja Andrés a estas alturas –a nueve meses y medio de los comicios-, y Anaya puede ir y venir por cuestiones familiares a Atlanta, Georgia-. Todos felices, incluso el muy presidenciable José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda, quien fue invitado recientemente a acompañar a su jefe a China a la reunión de las economías emergentes en plena crisis institucional.

Todos velan para su entierro, mientras los Niños Héroes yacen en sus nichos.

E-Mail: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



top-add