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Gabriel Martínez García
Gabriel Martínez García
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Editor de la sección de Negocios de Periódico Zócalo Saltillo

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13 Noviembre 2017 04:00:00
Concesionar el aeropuerto, solución
Hace tan sólo dos semanas nos referíamos en este espacio a la suspensión o desaparición del vuelo vespertino durante noviembre y diciembre por parte de Aeroméxico, aduciendo factores climatológicos. Y en la semana que recién terminó explotó la bomba: fue precisamente Zócalo Saltillo quien dio a conocer la información de que Aeroméxico, “la aerolínea que nos une”, terminará por desunirnos vía aérea con la capital del país a partir del 22 de noviembre y que “se va como las chachas”, perdonando la expresión.

Lo verdaderamente ridículo es que pese a la importancia del tema, no fue ni Servicios Estatales Aeroportuarios ni la Secretaría de Desarrollo Económico ni la Subsecretaría de Turismo quienes emitieron la comunicación respectiva porque simplemente ¡no estaban enterados!

Claro, la aerolínea “des-une” tampoco tuvo la educación de avisar que ya había tomado la decisión de irse y, al verse descubierta, envió un comunicado a los medios, claro, menos a Zócalo Saltillo, que fue quien descubrió que estaba a punto de abandonar una plaza donde la respuesta de los clientes estaba por encima del factor de ocupación requerido para la viabilidad económica de cualquier ruta aérea.

Sobre el tema, el responsable del Aeropuerto Internacional Plan de Guadalupe, Luis Gerardo García Martínez, aseguró que hay cinco aerolíneas “interesadas” en implementar una ruta México-Saltillo-México, sin embargo, esto suena muy irreal porque se ha comprobado hasta el cansancio que a esas compañías definitivamente no les interesa venir a la capital de Coahuila.

Durante su gestión, al funcionario estatal se le fueron cuatro aerolíneas de la terminal instalada en Ramos Arizpe: United Airlines, Aeromar, BizCharters y ahora Aeroméxico. Entonces, también hay que revisar qué está pasando en el aeropuerto, pues la situación denota que también ahí algo está mal.

Las instalaciones y los equipos han sido mejorados y modernizados sustancialmente, incluso con los sistemas de aeronavegación más actuales, pero con todo y eso ya no tenemos vuelos.

Entonces, ¿cuál es el camino? Definitivamente, desde mi punto de vista, la opción está en concesionar el aeropuerto a una de las experimentadas empresas que operan en el país, las que cuando llegan a una ciudad, de inmediato llegan con ellas las aerolíneas y apostando en serio a la plaza.

Creo que vale la pena ir explorando esa posibilidad.
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