×
Federico Muller
Federico Muller
ver +

" Comentar Imprimir
22 Junio 2018 04:00:00
Consecuencias de la industrialización
Una de las características que muestra la mancha urbana de Saltillo, particularmente el primer cuadro de la ciudad y sus áreas colindantes, es el gran número de casas intestadas, deshabitadas y en ruinas; su situación legal impide que sean demolidas y se construyan nuevos asentamientos, lo que ha influido, casi como una constante, para tener fachadas y banquetas altamente deterioradas. Aunado a eso, aparecen con bastante frecuencia lotes baldíos, también localizados en las zonas mencionadas.

Se estima que el área urbana de la ciudad ocupa una superficie aproximada de 17 mil hectáreas, y de ellas, 5 mil no son aprovechadas, es decir, son predios sin ningún tipo de construcción, ni siquiera prestan el servicio de estacionamiento público. En otros términos, la superficie no utilizada ocupa casi 30% del total de la mancha urbana, cantidad nada despreciable que habla de las condiciones poco atractivas del paisaje urbano.

La gran expansión horizontal de la ciudad se debió, en parte, a los fraccionamientos populares que fueron surgiendo en la periferia, alentados por la falta de políticas formuladas para la densificación urbana, que pretende construir espacios habitacionales, comercios y áreas de servicios en los lugares disponibles en pleno Centro Histórico de la ciudad y áreas circunvecinas. El tener más áreas con mayor número de población asentada logra ahorros urbanos en cuanto a más eficiencia y beneficio de los servicios primarios, tanto del gobierno municipal como de las compañías privadas que ofrecen ese tipo de servicios y del propio usuario.

Otros de los problemas urbanos que se denotan son el empobrecimiento del Centro Histórico; la desaparición o migración de comercios tradicionales que antaño daban un aire colonial y estético al paisaje; la llegada de cadenas de supermercados nacionales e internacionales, que fueron tiendas anclas para el establecimiento de plazas comerciales, así como el congestionamiento vehicular para llegar al comercio establecido, debido a la escasez de estacionamientos públicos acondicionados y ubicados estratégicamente.

Edificios abandonados. Lo que se aprecia ahora es el surgimiento de taquerías y cantinas disfrazadas de restaurantes populares. Uno de los mayores problemas urbanos que tiene Saltillo, es la integración de la zona industrial Derramadero a las vías de comunicación -como libramientos, puentes y transporte colectivo-, porque al desplazarse a sus fuentes de trabajo 17 mil personas diariamente por la única vía de acceso, la carretera Saltillo-Zacatecas, que cuenta con sólo dos carriles relativamente angostos, es insuficiente para soportar el gran flujo vehicular que se genera. En promedio, el recorrido de ida y vuelta a la zona industrial es de tres horas, en especial para quienes viajan en transporte colectivo.

El problema de desarrollo urbano puede incrementarse por los proyectos que se tienen a futuro en esa zona. La construcción de más de 3 mil viviendas de interés social, en promedio, multiplicaría por cuatro la aglomeración en la zona, suponiendo que cada familia esté conformada por cuatro miembros. Derramadero es el caso urbano más grave, pero los desequilibrios urbanos se han acentuado a partir de la industrialización de la ciudad en los años 80 del siglo 20. Se construyeron parques industriales en forma indiscriminada como si fueran asentamientos aislados, sin considerar todos los servicios urbanos que esto implicaba y sin vinculación con los límites de crecimiento de la ciudad. 
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2