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Teresa Guajardo Berlanga
Teresa Guajardo Berlanga
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25 Abril 2018 04:00:00
Criptomonedas
No cabe duda de que vivimos en un mundo cada vez más digitalizado, un lugar en donde las cosas suceden con extrema rapidez. Estas dos características han propiciado que el mercado preste especial atención a lo que conocemos como criptomonedas, utilizadas en la compra de bienes y servicios por internet.

La criptomoneda más conocida es el bitcoin, la cual se ha hecho famosa debido al aumento exponencial de su precio, llegándose a considerar como un instrumento de “inversión”. Es nuestra responsabilidad informarnos de manera adecuada antes de tomar una decisión que seguramente podría afectar nuestro futuro financiero.

En primer lugar, es fundamental conocer qué es realmente una criptomoneda. Una criptomoneda o criptodivisa es una moneda virtual que permite al usuario realizar transacciones en línea, que cumple las veces del dinero que utilizamos a diario, como los pesos y dólares. Este tipo de divisa cuenta con dos de las tres funciones del dinero: sirven como unidad de cuenta y como medio de cambio o pago para solventar una deuda. Sin embargo, no cuenta con una tercera función: la de depósito de valor.

Esta última característica es sumamente importante, ya que, al no contar con ella, se crea un mercado especulativo, uno que crece y decrece rápidamente. Debido a la gran cantidad de movimientos que se han hecho alrededor de las criptomonedas, su capitalización puede llegar a ser mayor a la de empresas como Facebook o Netflix. Prueba de la volatilidad del mercado es el hecho de que su precio ha aumentado rápidamente, por lo que podemos concluir que las criptomonedas están desligadas a su valor.

Cabe mencionar que las criptomonedas comenzaron el año a la baja; sin embargo, el viernes de la semana pasada, los precios de estas monedas virtuales cotizaban en su mejor nivel en el mes y de lo que va del año.

Debido al comportamiento que se ha observado del mercado de criptomonedas, los especialistas sostienen que es similar al de las burbujas financieras del pasado, como la crisis de 1987; sin embargo, en caso de suceder, esta pudiera ser la crisis más grande en la historia.

La diferencia principal entre invertir en monedas digitales e invertir en una acción, es que podemos estimar el valor de ésta última. Por otro lado, este tipo de bonos generan rendimientos debido al flujo de efectivo, entre otras cosas, de las empresas. Si tomamos como ejemplo el caso mexicano, los Afores son invertidos con la finalidad de generar rendimientos, además de recuperar la inversión inicial.

Una vez analizado lo anterior, podemos concluir que para que exista un “rendimiento” gracias a las criptomonedas, debe haber alguien dispuesto a pagar un precio más alto que por el cual fueron adquiridas.

Nunca debemos estar en contra de los avances tecnológicos, ni debemos estar cerrados a la evolución de los diferentes mercados y de cómo vivimos; sin embargo, es fundamental que sepamos el mecanismo real de las cosas para poder entenderlas e implementarlas de la mejor manera.

A pesar de que seguramente las criptomonedas tendrán un rol sumamente importante en las transacciones del futuro, es un error pensar en ellas como una inversión; no debemos olvidar su naturaleza ni su comportamiento.

Existen países como Bolivia y Marruecos que han prohibido el uso de criptodivisas, mientras otras naciones que no se cierran a la posibilidad y prefieren intentar regular el mercado, como los casos de México, Estados Unidos y Canadá. Las especulaciones financieras siempre han sido y seguirán siendo peligrosas. Los invito a reflexionar su participación dentro de este novedoso mercado y a realizar inversiones más seguras y confiables.
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