×
Carlos Moreira
Carlos Moreira
ver +

" Comentar Imprimir
12 Diciembre 2015 05:06:58
Cuentas individuales. La gran tragedia
Confieso que, en su momento, muchos no reparamos en los riesgos que representaba la implementación del modelo de cuentas individuales al que están adscritos millones de mexicanos del IMSS, ISSSTE y de institutos de seguridad social en los estados. Más aún, aseguro sin temor a equivocarme, que hoy en día hay muchísimas personas que siguen sin entender las consecuencias de dicha medida y, por ende, de lo que sucederá en el futuro con quienes logren llegar al momento del retiro laboral. O no lo entienden o quizá no existe suficiente interés sobre el tema en cuestión.

Hay que decir que entrada la pensión será bajísima. Imagine un obrero, y si piensa en un mal salario, pues al momento de su jubilación, luego de muchos años de trabajo, sólo alcanzará a recibir la tercera parte de lo que devengaba. Y lo mismo será para el resto de los mexicanos que se encuentran en dicho sistema pensionario.

El problema de raíz es que años atrás el tema fue sacado del mundo de la seguridad social y luego ubicado en el terreno de los números. Alguien decidió acabar con la idea de la solidaridad y no hicimos nada al respecto.

Las pensiones de los actuales jubilados se pagan gracias a lo que ellos cotizaron, a lo que aportaron sus patrones, a los recursos de los actuales trabajadores y a los apoyos extraordinarios de los gobiernos.

En cambio, las pensiones de los futuros jubilados, no van a incluir los apoyos extraordinarios de los gobiernos y menos aún los recursos del resto de los trabajadores, o lo que es lo mismo, la solidaridad intergeneracional.

Es decir, en torno a los futuros jubilados, que cada quien se rasque con sus uñas. Así de sencillo, así de trágico.

¿Cuál es el camino a seguir?

De entrada tomar conciencia de la difícil situación que se verá en dos décadas. El futuro es dramático, muy dramático. Ni los viejos, porque no nos toca, ni los jóvenes porque creen que falta mucho, discutimos y analizamos a plenitud el problema. Ambos, viejos y jóvenes, estamos mal.

Además es preciso optar por un sistema muy transparente, donde la gente conozca con exactitud cuánto tiene y para qué le alcanza.

El dinero se tiene que invertir en la solidaridad intergeneracional (apoyando a quienes están jubilados) y en proyectos seguros. Y aclaro que el hablar de proyectos seguros no incluye fondear bancos o construir carreteras. Se debe pensar en buenos rendimientos, calcularlos e informar puntualmente a la gente. El problema es que se perdió la solidaridad intergeneracional y se optó por utilizar los recursos de los trabajadores para proyectos federales ajenos a la seguridad social.

La gente tiene que aportar más, ahorrar más y exigir que el patrón también lo haga, sea el patrón un empresario o el propio Gobierno.

La gente tiene que empezar con un buen salario, al menos con una alta cotización trabajador-patrón. En el caso del magisterio, hay compañeros que iniciaron con tres horas y se mantuvieron así por un lustro o una década, es decir, durante ese tiempo prácticamente no cotizaron nada.

Y lo más importante, hay que modificar el modelo de seguridad social. Hay que luchar por ello. Es entendible que la gente vaya a trabajar más años, pero no por una pensión de pobreza.

Considero que se puede explorar un modelo mixto. Donde una parte de la pensión se calcule con las aportaciones individuales (con todos los agregados anteriores) y otra parte con la solidaridad intergeneracional.

El gran objetivo es que la pensión de quienes se jubilen después del 2030 se acerque al 100% de su último salario o al 75%, pero no como hoy se vislumbra, con un trágico pronóstico de la tercera parte.

Como dijo en un tuit mi amigo José Luis Rivera: aún es tiempo, hay que poner manos a la obra.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) / cmoreira38_5
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2