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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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13 Junio 2016 04:00:42
Curas que odian
El odio de la curia católica mexicana contra los homosexuales es cada día más repulsivo. Desafían los altos jerarcas de esta iglesia la misericordia y compasión predicadas desde el Vaticano, a la vez que envilecen con su participación la vida política del país.

No encuentro ningún otro tema que haya cohesionado a los prelados como este odio. Menor relevancia para ellos tienen la pobreza, la violencia, el privilegio o la injusticia cuando estos otros asuntos no han sido capaces de convocar mil homilías, ni al coro de declaraciones de obispos y arzobispos.

Contrasta cuando el descarte de los derechos de las personas homosexuales sí es capaz de despertar el volcán de furia de las sotanas rojas.

Declaró la semana pasada Norberto Rivera que la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto a favor del matrimonio igualitario es “profundamente inmoral” y también “antidemocrática”.

Para justificar su prejuicio, este señor cita la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia del papa Francisco, un texto que Rivera leyó sólo superficialmente.

En su homofobia, este jerarca perdió de vista el documento que en octubre de 2014 dio a conocer la Asamblea de Obispos desde el Vaticano y que a la letra dice: “los homosexuales tienen dones y atributos que ofrecer y la Iglesia debería desafiarse a sí misma y encontrar un espacio fraternal para ellos”.

También desconoce que en el numeral 52 del Amoris Laetitia dice: “Debemos reconocer la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar estabilidad”.

Es cierto que ahí mismo el Papa advierte que la Iglesia no puede equiparar las uniones entre personas del mismo sexo al matrimonio entre un hombre y una mujer, pero en ningún momento propone que esta creencia católica deba ser observada por la autoridad civil.

Y no lo hace porque se necesita algo de humildad frente a lo que el mismo Papa llama “el inagotable misterio del matrimonio y la familia”.

Norberto Rivera es un homófobo sin remedio, pero no es el único del club. También el Obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín, se sumó a la horda inquisidora cuando declaró que, durante la jornada electoral, la derrota del PRI en Veracruz se debió –no a la corrupción depredadora de Javier Duarte– sino a la iniciativa presidencial del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Al parecer la ignorancia de estos líderes religiosos sobre los asuntos metafísicos es tanta como la que padecen con respecto a la realidad tangible.

A manera de refutación cabe revisar dos argumentos: primero, en Chihuahua Javier Corral, el candidato del PAN que ganó la Gubernatura, dio arranque a su campaña el 10 de abril acompañado del movimiento lésbico-gay. Al día siguiente del evento que realizó en Ciudad Juárez todos los medios pusieron en primera plana al entonces aspirante panista junto a la bandera del arcoíris.

¿Será que la cultura chihuahuense es más progresista que la de Veracruz o de plano el obispo Gallardo Martín no entiende nada? La defensa de los derechos de las personas homosexuales no afectó a Corral y en todo caso el tema lo habría ayudado a triunfar.

Otro caso fue el de Aguascalientes. En esa entidad la candidata priista Lorena Martínez repudió la iniciativa presidencial a favor del matrimonio igualitario y perdió.

De cabo a rabo erran quienes creen que son mayoría los que discriminan, desechan y descartan a las personas por su preferencia sexual. Fueron ellos los derrotados en las urnas.

Dice Francisco Labastida que él habría renunciado a la Secretaría de Gobernación si en su tiempo le hubieran pedido respaldar esta ley. Sorprende que un hombre atacado por las pulsiones homófobas de Vicente Fox ahora se ponga del mismo lado de su viejo adversario.

Zoom

El odio contra la homosexualidad llevó a que ayer en Orlando murieran 50 personas en un ataque terrorista. Contra esos que profesan la intolerancia no es fácil devolver misericordia, aún si –como los terroristas de ISIS– presumen ser profetas de Dios.
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