×
Rafael Loret de Mola
Rafael Loret de Mola
ver +
Rafael Loret de Mola Vadillo (Tampico, Tamaulipas; 25 de octubre de 1952). Periodista y escritor mexicano, conocido por ser uno de los más serios críticos del sistema político mexicano. Sus libros, muchos de los cuales han sido best-sellers, contienen información confidencial sobre numerosos actores políticos de México. Jamás ha sido desmentido públicamente.

" Comentar Imprimir
23 Julio 2017 04:00:00
» De arreglos sucios
¿Con los gobiernos del PAN habrían retornado los Salinas a la primera esfera y devuelto sus bienes a Raúl como si nada hubiese pasado? La pregunta conlleva, por desgracia, la seguridad de una marcha hacia atrás... ¡Pese a las desastrosas cuentas, sociales y políticas, de la derecha en el poder! Pero, claro, pareciera estarse refrendando la duda de cuantos se resistían a sufragar por el PRI –no pocos, ni pocas, lo hicieron más por la galanura del candidato y su aparente buena salud, un engaño memorable, que por conocimiento real de su currículo-, surgen con fuerza inapelable en una tardía reconciliación con Acción Nacional.

Ojalá hubiese escrito parlamento para subrayar que en éste radica la representación de la soberanía nacional; la de verdad, claro.

No es adecuado expresar lo anterior; sobre todo porque, sin duda, el gobierno peñista, a cuatro años y medio de su asunción, ha dado muestras de ser un gran continuador del deplorable calderonismo, condenado por la historia desde la consumación del escandaloso fraude de 2006 y hundido, después, por su temor al entregar sus fueros a la cúpula –no cópula, por favor-, castrense. Pues lo mismo con peña nieto: no sabe cómo actuar ante las andanadas de violencia generadas por el narcotráfico, no sólo en Michoacán ni en el norte de México, y la pobre respuesta de las fuerzas públicas, sin siquiera poder hacer efectivo el organigrama propuesto, para la creación de la Gendarmería Nacional, porque en el Congreso prefieren debatir agarrándose de los chongos. ¡Y ya nos acercamos al parto de los nacidos a tiempo y con buena energía! Con diferencia: Peña está enfermo y lo refleja; atrapado, como calderón –minúsculas-, y lo exhibe.

Desde luego, el PRI hace lo posible por ser odioso ante la sociedad que le brindó, sea como fuese –incluyendo los bonos de Monex y los vales de Soriana-, una segunda y magnífica oportunidad. Lo de los “intocables” extintos, según alardeó el propio presidente, parece a estas alturas tan falso como un billete de dos pesos. Nada se ha hecho contra los líderes subversivos y chantajistas, ni contra aquellos que amenazan, debajo del agua, con paralizar el país. El colmo, el “petrolero” Carlos Romero Deschamps se negó, así como suena, a rendir cuentas de su patrimonio ante el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), considerando prioritaria la “autonomía” sindical que cubre las complicidades y las malversaciones escandalosas. ¿Qué es primero? ¿La justicia o la capacidad de las mafias para eludirla?
Desde luego, hay bastante más. ¿Por qué el gobierno de peña se empeña en ensuciarse? Rehabilitar hace dos años, a estas alturas a raúl salinas, devolviéndole su rancho “El Encanto” y otras treinta y seis propiedades –el mero número de ellas comprueba su apego a la corrupción más abominable-, en medio de las turbulencias y la exaltación de cuanto la nación, digamos la opinión pública, demanda. Esto es: el finiquito de los intocables, ya prometido, con las consiguientes indagatorias sobre fortunas mal habidas y transacciones con dinero público, ilegales y tortuosas. Digo, para comenzar la redada contra los ex presidentes Salinas, Zedillo, Fox –el hablantín marihuanero- y, desde luego, el abominable calderón a quien ahora se “premia” en la España de los zánganos Borbones, claro, tan beneficiada por él, y Haití con el engaño de una ayuda que sirvió, en primera instancia, para atender a los mexicanos desplazados allí por órdenes de sus consorcios comprometidos en aquel territorio. Los “mecenas”, claro, poco expusieron mientras a los reporteros casi los matan en emboscadas febriles.

Por las Alcobas
Hace unos meses, como expresé ayer, Don Manuel Jiménez Guzmán, una de las mentes más lúcidas de la actualidad, ahora ex Soberano Gran Comendador del rito Escocés para México –en donde ya hay registro de un millón de masones, cuando menos-, me confió que quienes traicionan a su patria, sojuzgan la soberanía de un país y alimentan la guerra y los magnicidios, como lo hizo Maximiliano, se sitúa, de hecho, fuera de la masonería cuyos ideales de fraternidad se ven comprometidos con quienes se desvían. Como el enajenado barbado de Miramar, Salinas y Zedillo, pertenecientes a esta fraternidad de carácter universal, deben observarse fuera de cualquier Logia y sólo sometidos a la justicia llana y clara. Lo demás es bordar en falsas expectativas justificatorias sin el menor peso posible.

En esta línea, fox y calderón, quienes conforman el bando opuesto –lo mismo que los traidores conservadores que opusieron, contra Juárez, a un emperador espurio con sangre de los austriacos Habsburgo-, debiera esperarles un destino similar al del Cerro de las Campanas; o, cuando menos, la cárcel o el manicomio, sobre todo para el primero a quien el Prozac cotidiano ya no le es suficiente. Como ya el cerro queretano está cubierto por la historia, con una capillita que pretenciosamente clama por el martirio del enajenado y los traidores quienes le acompañaron –Miguel Miramón y Tomás Mejías-, debiera pensarse sólo en las armas de fusilamiento de la justicia. Pero, al parecer, Peña Nieto está obligado a respetar ciertos pactos soterrados con los que pudo escalar la Presidencia “como haiga sido”.

E-Mail: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



0 0 1 2 3 4 5 6