×
Cristina Orozco
Cristina Orozco
ver +

" Comentar Imprimir
08 Abril 2017 04:08:00
De candidatos independientes
Albert Einstein dijo que la política es más difícil que las matemáticas. Seguramente se refería a que resulta imposible quebrantar las leyes científicas. En las ciencias exactas no hay recovecos para caprichos como en la política.

A los griegos le debemos la política y, por tanto, la palabra política, (polis ciudad y tejne ciencia), ciencia del gobierno de los estados. De acuerdo al Diccionario de Filosofía, de Didier Julia, la política es la ciencia teórica del ideal o del método, conforme la cual, debe el gobierno ordenar su acción.

En México, los personajes políticos de los “partidos” hacen esta función, diseñan las doctrinas de la acción gubernamental de acuerdo con sus deseos y estado de ánimo -debería ejecutarse por especialistas-, con el mero interés de mantenerse en el poder.

En la antigua Atenas existió una institución llamada “ostracismo” su función era evitar, a toda costa, la tiranía, lo hacían exiliando de la ciudad a cualquiera que pudiera representar un peligro para la democracia. Sobra decir que la mayoría de los alejados habían sido dirigentes importantes de la ciudad. Paradójicamente, en Coahuila, se pretende derribar la institución del “moreirismo”, y acabar a como dé lugar, con la tiranía, la transa electoral y administrativa.

La forma ideal de acabar con las tiranías es a través de la participación en el poder político. Durante los procesos electorales los ciudadanos nos convertimos en sujetos políticos activos y esenciales del quehacer democrático, vamos a elegir a quienes nos van a representar, es obligatorio votar y abstenerse sólo muestra desinterés colectivo, ignorancia y es una falta a la Constitución, es decir, no son complacencias, todos los ciudadanos mayores de edad debemos votar.

Desde el 2012 que se modificó la fracción segunda del Artículo 35 constitucional, cualquier ciudadano puede competir por un cargo de elección popular, pueden postularse de modo independiente, sin pertenecer a un partido político.

Dicen que la indiferencia mata al amor y la desilusión lo remata. Los partidos políticos han demostrado una gran indiferencia hacia sus gobernados, ellos son la semilla de la corrupción, impunidad, irresponsabilidad, falta de ética, abuso de poder, malversación de los recursos públicos y esto desilusiona, aniquila el amor y mata la esperanza.

En Coahuila hubo varios militantes que se sintieron defraudados, pues se les negó la oportunidad de participar como candidatos en su partido a fuerza del dedazo moreirista, de tal modo que recularon a su madriguera, en espera a que les arrojen un hueso.

Sólo un candidato antepuso el interés colectivo sobre el individual, su intención de gobernar Coahuila obedeció a un genuino propósito de vida de ser agente de cambio y bienestar para los ciudadanos coahuilenses, Javier Guerrero García. Abandonó el partido en el cual trabajó honradamente en cada cargo que se le encomendó por 40 años.

En Coahuila estamos de suerte, con un candidato independiente como Javier Guerrero Gracia.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2