×
Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
ver +

" Comentar Imprimir
07 Agosto 2017 04:05:00
Debate en los medios (II)
Después de ganar la Gubernatura por un margen de 2.4%, el más estrecho en 88 años, el PRI desdeñó las marchas ciudadanas para repudiar el resultado y demandar nuevas elecciones, minimizó la impugnación del Frente por la Dignidad de Coahuila (FDC) y soportó la andanada mediática lanzada desde de la capital del país por la sospecha de fraude en los comicios del 4 de junio. La intención era cerrar el tema con el triunfo de su candidato Miguel Riquelme y no dar alas a la oposición.

Sin embargo, el caso de Coahuila escaló a la agenda nacional, junto con el Estado de México, pues podría ser el anticipo de unas elecciones presidenciales sucias y manipuladas. La presión es ahora contra el presidente Peña Nieto, el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), cuyo compromiso con la democracia y la legalidad lo han puesto en duda medios de comunicación y analistas de la Ciudad de México.

Además de utilizar los cauces jurídicos para anular la elección, “con marchas y mítines también vamos a presionar para que tomen una decisión conforme a derecho”, declaró Armando Guadiana, excandidato de Morena, a René Delgado en una entrevista para el Grupo Reforma (04.07.19). El día de la elección “se llevaron paquetes abiertos a diferentes puntos que no eran los indicados, hubo manoseo de las urnas. Aunque tuviéramos bien cuidadas las casillas, por afuera hicieron su movimiento y, además, hubo, intervención del estado”, replicó cuando el periodista cuestionó la falta de acuerdo entre los candidatos de oposición para cuidar el voto en las mesas electorales.

El activismo del FDC, las marchas ciudadanas, las denuncias en redes sociales, el seguimiento de la prensa nacional y la posibilidad de celebrar elecciones extraordinarias para gobernador, forzaron al PRI a reaccionar. Lo hizo, no sólo para defender en redes sociales la victoria de Miguel Riquelme, sino para insistir en que el único capaz de asegurar el futuro del estado, es él. Al mismo tiempo, César Camacho y Emilio Gamboa, coordinadores de las fracciones priistas en las cámaras de Diputados y de Senadores, advirtieron, sin mucha convicción, que Coahuila no será negociado.

El PRI ofreció conciertos gratuitos en Saltillo, Torreón y Monclova para agradecer el voto de sus militantes el 4 de junio. También circuló una nota según la cual “Guillermo Anaya está a punto de ir a la cárcel. La SEIDO dependencia de la PGR encargada de perseguir el lavado de dinero a determinado (sic) que el candidato derrotado en Coahuila hizo uso de recursos de narcotraficantes en su campaña. Con el mecanismo de una triangulación de dinero a través de tarjetas de nómina expedidas por Banorte y fondeadas por sindicatos fachada se pagó la estructura electoral del PAN”.

Anaya y el senador Luis Fernando Salazar, mencionado como parte de la trama, desmintieron la versión. “Están desesperados los Moreiras y los Riquelmes, sin duda la idea de la anulación no les permite dormir, pero nosotros no bajaremos la guardia, seguiremos luchando para erradicar la corrupción”, replicó el legislador en un comunicado.

El PRI ha empezado a tomar en serio la posibilidad de ir a nuevos comicios, pero no desea enfrentar a Guillermo Anaya, pues en ese escenario el riesgo de perder sería mayor. Armando Guadiana (Morena), José Ángel Pérez (PT) y Luis Horacio Salinas (independiente) apoyarán al panista en las elecciones extraordinarias. Sin embargo, Anaya, como Riquelme, al final tampoco podría figurar en las boletas por gastar de más en su campaña.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add