×
Carlos Gutiérrez Montenegro
Carlos Gutiérrez Montenegro
ver +
Psicólogo, Maestro en Enseñanza Superior por la Universidad Autónoma de Nuevo León, actualmente desarrolla su campo en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Saltillo, como coordinador de investigación; en el Centro de Asesorías, A.C. como psicoterapeuta psicoanalítico; Asesor técnico del Centro de Investigaciones Psicopedagógicas, de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno de Coahuila; Productor de contenido del programa “De Frente” y editorialista del canal 7 RCG de televisión, además de articulista del periódico “Zócalo” de Saltillo. Algunos de sus escritos e investigaciones son: "PSICOANALISIS Y SOCIEDAD", publicado por la Universidad Veracruzana en 1982, el 'ESQUEMA DE LA PUBLICIDAD', también publicada por la Universidad Veracruzana en 1984, la 'ESCUELA PARA PADRES", publicada por la Secretaría de Educación Pública de Coahuila y el Instituto de Servicios Educativos del Estado de Coahuila, en 1993 (primera edición) y en 1994 (segunda edición). Además, la investigación llamada ‘ESTUDIO EXPLORATORIO Y PROSPECTIVA DEL PROGRAMA MECED EN EL ESTADO DE COAHUILA’, realizada en una colaboración conjunta de la UPN con el DIF Estatal y la Secretaría de Educación Publica de Coahuila y la investigación “ESTUDIO DE LAS CONDICIONES DETERMINANTES DE LA REPROBACIÓN EN LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE COAHUILA”, de reciente publicación.

" Comentar Imprimir
09 Julio 2018 04:00:00
¡Defendamos el modelo educativo!
A partir de ya, la educación nacional empieza a vivir los momentos de mayor peligro de la historia moderna, porque entra en un choque frontal de visiones de mundo, de paradigmas contrapuestos y de intereses complejos, que tienen la intención de romper con el pasado y empezar, tal vez no de ceros, sino de ideas completamente antagónicas y determinadas más por las ideologías de los diferentes grupos en pugna, que por las verdaderas exigencias de desarrollo social que se le piden a la educación.

Si el plan de los nuevos dirigentes nacionales va en el sentido de reformar la reforma, se tendrá que partir de un diagnóstico objetivo y pormenorizado del estado actual de la educación, valorando los avances de lo recorrido hasta el momento por una estrategia nacional de implementación de un modelo educativo que en muchos países ha elevado la calidad de la educación.

Este modelo no consiste solamente en la reforma administrativa de la Secretaría, sino que busca desarrollar una nueva escuela mexicana, mejorando la infraestructura escolar, desarrollando ese nuevo modelo pedagógico que mediante aprendizajes clave para el desarrollo integral pretende formar ciudadanos libres, responsables e informados, y además facilita las acciones para fomentar la equidad y la inclusión en el sistema educativo.

Punto central de la reforma debe ser (y no ha sido) el modelo de formación continua para que los maestros instrumenten adecuadamente la reforma, porque nadie puede enseñar lo que no sabe y la teoría que está atrás de los aprendizajes clave y la base epistemológica que los alienta es muy diferente a la del modelo anterior.

Pero estos son los retos para elevar la calidad de la educación, evaluando el avance conseguido en este sexenio de los principales lastres detectados antes de la reforma: la excesiva carga burocrática, limitada participación de la sociedad en la educación de sus hijos, pobre presencia de apoyos y capacitación en las escuelas, falta de reconocimiento a las particularidades de cada comunidad y ausencia de recursos económicos para resolver necesidades cotidianas de la escuela.

Pero toda la atención de las agendas políticas se ha condensado en la lucha contra la evaluación, que finalmente cualquiera que vaya a ocupar el trono sexenal va a tener que negociar.

Mas, si se va a derogar la reforma, se echará a perder un proceso largo y costoso, en términos políticos, de esfuerzo y de dinero, que inició con las reformas curriculares de la educación preescolar de 2004, con las reformas en educación secundaria de 2006, en el Acuerdo 592 de 2011 y culminó con las reformas al Artículo 3° constitucional, a la Ley General de Educación, la Ley General del Servicio Profesional Docente, la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y todo el trabajo académico que generó el Nuevo Modelo Educativo.

Las fuerzas políticas después de la elección negociarán los espacios de poder arrebatando tajadas y apoderándose de los despojos de una estructura bien armada, con la cual podremos no estar de acuerdo en muchas partes, pero que no deberemos quitar sin una evaluación previa y un trabajo legislativo sólido, porque si lo que se va a imponer nacionalmente es el modelo pedagógico elaborado por la CNTE y algunos grupos de izquierda, llamado Programa para la Transformación de la Educación de Oaxaca, que ya ha sido valorado negativamente por el Departamento de Investigación Educativa del Cinvestav, institución científica no partidaria, entonces veremos un retroceso peligrosísimo para el desarrollo del país, mucho más destructor que el cierre de fronteras o el regalo de dinero, por nóminas o tarjetas.

Este momento de verdadera urgencia nos va a exigir a todos los maestros una visión crítica, una reflexión objetiva y una actitud comprometida con los verdaderos valores educativos de nuestra patria, además de mesura y prudencia porque los tiempos turbulentos nublan la razón de quienes no están bien asentados en la comprensión de la realidad.

Los maestros, por su práctica en el aula y su contacto con la comunidad, tienen la tradición reflexiva y comprometida que les proporciona identidad, visión crítica y una historia solidaria a las necesidades y los reclamos más urgentes de la sociedad. Y saben que es necesario un modelo pedagógico que rinda frutos en el aprendizaje.

Por eso, los maestros tienen que tomar en sus manos la evaluación para retroalimentarlo y la actitud de defensa para que su cambio no sea un capricho ni una promesa política, sino un producto de la razón práctica.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2