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Norma Alvarado
Norma Alvarado
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Lic. Norma V. Alvarado Martínez / [email protected] / Twitter: @NORMAVALVARADO / Facebook: Norma Alvarado. / Estudio Ciencias de la Comunicacion, es catedratica en la Universidad Autonoma del Noreste y en la Universidad Vizcaya de las Americas.

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26 Noviembre 2017 04:00:00
¡Déjenme llorar!
¡Qué bien se siente expresar nuestros sentimientos! Dejarnos llevar por la ausencia de nuestros seres queridos. Llorar como un río, dice Maná, llorar con carcajadas dice Juan de Dios Peza, o solo hablar con ellos como si físicamente, aún estuvieran entre nosotros. Estoy hablando de exteriorizar nuestros más íntimos sentimientos no importa que día sea. ¡Pero que nadie te vea! Recuerda que estamos inmersos en una cultura en donde los hombres no lloran.

Desde pequeños nos enseñaron a no dejar aflorar nuestras emociones y sentimientos. De hecho, en nuestra cultura nos educan para reprimir cualquier muestra de emoción. Solo las viejas o los mariquitas lloran y se quejan. Cualquier demostración de sentimiento es señal de debilidad. ¡Tampoco vamos a andar por el mundo, lloriqueando! Enojándonos o haciendo manifestaciones explícitas de nuestras emociones, pues cuando domina la emoción la inteligencia huye. Como seres humanos, nuestras emociones están ahí, no son un producto que se puedan quitar y poner a la hora que se necesite, pero, sí es posible aprender a manejarlas.

A esto se le llama inteligencia emocional. Parte del hecho de que para obtener éxito personal no basta con tener un alto coeficiente intelectual, depende de la capacidad para controlar reacciones ante circunstancias que generen diferentes emociones como: Tristeza, ansiedad, molestia, enojo, alegría, etc.

La mayoría de los problemas se generan, debido a sentimientos y emociones negativas que obstaculizan nuestro razonamiento. Identificar esas emociones y saberlas canalizar, es la clave. Habrá situaciones que produzcan emociones positivas y otras negativas. Por ejemplo: La construcción de una carretera o una escuela genera confianza, entusiasmo, orgullo y motiva a una comunidad, por lo contrario, noticias de asesinatos, asaltos, corrupción suscitan, estrés, frustración, inconformidad, enojo, etc.

Lo ideal es tomar conciencia de la importancia de las emociones, no dejar que estas dominen el estado de ánimo de una familia, de una organización, de una comunidad o un país. Por eso siempre nos dicen que cuando estemos enojados contemos hasta 10 o hasta 1000 si lo crees conveniente.

Lo importante es identificar y hacer algo para cambiar de actitud, pues cuando la emoción domina… la inteligencia huye. Que no te dominen tus sentimientos, utiliza la inteligencia emocional. Aunque de vez en cuando, en la soledad de tú recámara puedes decir: ¡Déjenme llorar! ¡Feliz domingo! ¡Abrazote de oso!

¡Déjenme llorar!
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