×
Antonio Navalón
Antonio Navalón
ver +
Periodista, voyerista de la vida y vendedor de libros. www.antonionavalon.com

" Comentar Imprimir
11 Octubre 2010 04:06:43
Director de campaña de AMLO
En definitiva, la cosecha de 2006 fue mala

Las últimas semanas han sido muy reveladoras sobre quiénes somos los pobladores de este país, donde una mitad vive bajo las aguas y la otra bajo la sangre. En definitiva, la cosecha de 2006 fue mala. Vicente Fox casi logró hacer presidente de México a Andrés Manuel López Obrador. Ahora, Felipe Calderón ha tomado el relevo de ser el director de la campaña electoral del tabasqueño.

Fue necesaria toda la ignorancia, incompetencia e incapacidad política por parte de AMLO para que llegáramos al resultado de julio de 2006. Nunca sabremos si el 0.28 que le dio el triunfo a Calderón fue o no un robo y, en democracia, lo que no se puede probar no existe. Lo que sí sabemos es que si no hubiera sido por la falta de grandeza de Andrés Manuel, la diferencia no hubiera sido de 0.28, sino de cuatro o cinco puntos en su favor, haciendo imposible el robo de las elecciones.

Estamos viviendo días intensos. Yo me estremecí cuando oí a Calderón en sus propias palabras, jadeos y formulaciones, decir que AMLO fue y es un peligro para México. De inmediato pensé: “Ahora sí… ahora sí López Obrador puede ser presidente y dejar de trabajar para Peña Nieto. De nuevo, un mandatario panista se convierte en el director de su campaña.

¿Cuántos puntos subió? Tres o cuatro, pronto lo sabremos. Me dio la impresión de que al Presidente le parece bien más que lo eligieran a él que rechazaran a AMLO. Eso habla de su generosidad: no le importa que no lo quisieran, sino que, a pesar de ello, pudo concretar su vía de legitimarse a través de una falsa guerra contra el narcotráfico que nunca supo cómo ganar.

Cualquier estudiante de Ciencias Políticas sabe que una respuesta política, de Estado y pertinente, hubiera sido decir que cuatro años en la política moderna son como 400 y que, en cualquier caso, nosotros los de entonces ya no somos los mismos, como diría Neruda.

Hace cuatro años, México estaba en una situación de injusticia social, pero no de guerra abierta, y podíamos creer que las cosas irían mejor. Hace cuatro años no necesitábamos que todos los líderes sociales del país se volcaran a reconstruirlo. Pero sobre todo hace cuatro años no vivíamos inundados entre las aguas y la sangre. Si ha habido un momento para pedirles a todos los patriotas, de derechas, de izquierdas, creyentes o no, que se pongan a trabajar por México, es ahora.

Me asombra que se desperdicie la oportunidad histórica de no hacer algo definitivo para enterrar los mensajes de rencor, y que, por el contrario, se siga diciendo que el peligro no es la desigualdad, ni todas las cosas que no supimos hacer, que el peligro no es la realidad, sino una persona que puede hacer, aunque parezca imposible, que la situación sea peor que la que tenemos.

No importa a quién se quiera votar, lo que importa es entender la diferencia entre sumar o restar. Y ahora, Calderón, en medio de su guerra, se autonombró, a petición de nadie, director de campaña de Andrés Manuel López Obrador, que estaba electoralmente saliendo de entre los muertos.

Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2