×
Dalia Reyes
Dalia Reyes
ver +
Comentarios a: [email protected]

" Comentar Imprimir
10 Julio 2018 04:00:00
Discurso para dormir
Una cama sin tender es todo un discurso. Los pliegues de las sábanas delatan a gritos que hubo una contienda a su costa, puede ser esta contra el tiempo, contra uno mismo o con alguien más. Las razones por las cuales una persona no hace la cama son escasas: El despertador falló, el “arrullador” no falló o la ocasión se prestó para una protesta silenciosa.

La última opción fue usada por una amiga mía cuando hubo de divorciarse: toda la vida su madre le dijo que tender la cama en la mañanita era una prueba de ser buena esposa; nunca dejó de hacerlo durante su matrimonio y no le valió de mucho, así que dejó, por tres días, la cama sin tender.

A su madre –la de ella- le cabía algo de razón. Todas las consejeras de orden y diseño aclaran que nadie debe salir de casa sin lavar trastes, tirar basura y tender las camas, a fin de no caer en profunda depresión al volver a casa al medio día. No tengo problema con las dos primeras acciones, pero el asunto de estirar correctamente las sábanas, es una lid que, hasta hoy, no he logrado ganar y temo, señores y señoras mías, que mi marido me califique de mala esposa porque suelo esconder las almohadas con tal de no envolverlas bajo el edredón con todas las de la ley.

Mucho me gustaría tomar un curso con cualquier camarera de hotel. Esas mujeres son capaces de empaquetarlo a uno cada noche porque es imposible sacar la sábanas de abajo del colchón, todo queda tan restirado que a la mañana siguiente no es necesario usar faja ninguna bajo el vestido, porque amanecemos muy planos y sin marcas en la cara.

Alguna vez lo intenté y en el punto extremo de la desesperación, acabe pegando sábanas y cobertores con cinta canela bajo el colchón; esa misma noche parecía que bajo mi cama había una horda de grillos, los cuales no me permitieron dar rienda suelta ni al sueño ni a nada, absolutamente a nada.

Muy al contrario de esas maravillosas mujeres, mi técnica de tender la cama es al estilo boy scout: Como esas casas de campaña que se lanzan al aire y caen listas para usarse. Así procedo yo, mas cuando aquello queda para llorar, entonces anuncio a todo mundo el día de lavar blancos de la casa y dejo el colchón desnudo y mi fama de afanada ama de casa muy impoluta. Bueno, cada quien se las arregla como puede.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2