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Carlos Moreira
Carlos Moreira
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05 Diciembre 2015 05:12:51
Dos crisis del sistema pensionario
El problema de los sistemas de pensiones es universal. Constantemente se habla de reformas en diversos países y en todos los casos sale a relucir como la principal causa la modificación en las expectativas de vida de las personas.

Fueron creadas las instituciones de pensiones en tiempos donde los seres humanos apenas y superaban el medio siglo de vida.

Como dije, el problema de los sistemas de pensiones es universal. Y habría que agregar que lo mismo ocurre sobre el debate en torno a las medidas que deben adoptarse, aunque creo que en México se parte de equívocos.

Mucho se habla y se escribe sobre la crisis financiera de las instituciones de seguridad social, se subraya que dicha crisis pone en riesgo la estabilidad económica de las naciones. Ante lo cual, en todos lados se proponen y promueven nuevos incrementos para la edad de jubilación, en España, por ejemplo, son más de 65 años; en Alemania pueden ser 63 si se demuestra que se ha laborado en los últimos 45 años; en Francia, 62; en Gran Bretaña, 67. La propuesta actual en varios de estos países es llegar a los 72 años y Carlos Slim propuso en 75 años la edad para la jubilación.

En nuestro país se han realizado reformas a prácticamente todos los institutos de pensiones, que en número superan por mucho el centenar de instancias si consideramos al IMSS, al ISSSTE y a todos los institutos locales. Y aun con todas las reformas, se sigue remarcando que la crisis se mantiene.

El punto central de las reformas hechas en nuestro país tiene que ver con la viabilidad financiera de la institución y por ende con la posibilidad de brindarle en el futuro al trabajador, el beneficio de la jubilación.

Creo, sin embargo, que no le hemos puesto especial atención al tema de las pensiones que tendrán los mexicanos que se jubilen después del 2030. Preocupa en este momento la estabilidad de las instituciones, pero no hay un debate y menos aún acciones para revisar la estabilidad económica de los jubilados del mañana.

Todos aquellos que se encuentran en un sistema de cuentas individuales, de cualquier institución de seguridad social, están condenados a recibir en el futuro una pensión extremadamente baja.

Quienes estamos en un régimen solidario, nos quejamos por el incremento en los años de aportación. Sin embargo, los que vienen atrás, los de cuentas individuales, sean del ISSSTE, del IMSS, de la Sección 38, en cualquiera de los casos no sólo aportarán más años, sino que además recibirán, en el mejor de los casos, una pensión equivalente a la tercera parte de su último salario. El drama está ahí. La lucha y la acción sindical debe verse ahí.

Peor aún. La situación se agrava con el paso del tiempo y con esquemas laborales donde priva una menor estabilidad. Es decir, la gente tiene que aportar y debe aportar bien para poder juntar un recurso que le sirva para su retiro.

Para dar respuesta al problema es preciso que el manejo de las cuentas individuales se lleve con transparencia, eficiencia y eficacia. Se requiere profesionalismo en el manejo de las cuentas de los futuros jubilados.

Pero no sólo lo anterior, con lo anterior no basta. Hay que generar un modelo de solidaridad y de responsabilidad gubernamental y patronal con relación a los trabajadores que están en el sistema de cuentas individuales. Se debe garantizar una pensión digna, muy por encima de lo que hoy se plantea.

Es importante revisar el tema de quienes por enfermedad no pueden seguir laborando. Su pensión les debe permitir una vida con la mayor calidad posible.

Es obvio que nos debe preocupar la situación financiera de las instituciones. Pero también la de los compañeros de cuentas individuales.

Se deben tomar medidas para que no quiebren las instituciones de seguridad social, pero también para que quienes se jubilen después del 2030 tengan los recursos para vivir con dignidad.

No nos equivoquemos, hay dos crisis: la del sistema solidario que afecta la economía de las instituciones y la del sistema de cuentas individuales que amenaza con dejar en la pobreza a nuestros compañeros que hoy son jóvenes, pero que un día serán jubilados.

Antes del 2020

Debemos de tener un programa de acciones bien definido, con acuerdos con los trabajadores de cuentas individuales y del régimen solidario y, obviamente, también con el Gobierno; todo ello, en aras de modificar sustancialmente el proyecto de futuro para los compañeros que se jubilarán después del 2030. Hay que garantizarles una pensión digna. Aún es tiempo, hay que luchar por ello.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) / cmoreira38_5Felipe

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