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Carlos Gutiérrez Montenegro
Carlos Gutiérrez Montenegro
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Psicólogo, Maestro en Enseñanza Superior por la Universidad Autónoma de Nuevo León, actualmente desarrolla su campo en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Saltillo, como coordinador de investigación; en el Centro de Asesorías, A.C. como psicoterapeuta psicoanalítico; Asesor técnico del Centro de Investigaciones Psicopedagógicas, de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno de Coahuila; Productor de contenido del programa “De Frente” y editorialista del canal 7 RCG de televisión, además de articulista del periódico “Zócalo” de Saltillo. Algunos de sus escritos e investigaciones son: "PSICOANALISIS Y SOCIEDAD", publicado por la Universidad Veracruzana en 1982, el 'ESQUEMA DE LA PUBLICIDAD', también publicada por la Universidad Veracruzana en 1984, la 'ESCUELA PARA PADRES", publicada por la Secretaría de Educación Pública de Coahuila y el Instituto de Servicios Educativos del Estado de Coahuila, en 1993 (primera edición) y en 1994 (segunda edición). Además, la investigación llamada ‘ESTUDIO EXPLORATORIO Y PROSPECTIVA DEL PROGRAMA MECED EN EL ESTADO DE COAHUILA’, realizada en una colaboración conjunta de la UPN con el DIF Estatal y la Secretaría de Educación Publica de Coahuila y la investigación “ESTUDIO DE LAS CONDICIONES DETERMINANTES DE LA REPROBACIÓN EN LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE COAHUILA”, de reciente publicación.

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31 Mayo 2017 03:00:00
El arma secreta de la ciudadanía
Esta es la última semana de preparación para el voto. El domingo 4 de junio, suceda lo que suceda, va a cambiar la estructura política de Coahuila. No importa quién resulte electo, el esquema gubernamental, las políticas públicas y los grupos de poder van a cambiar. La consejera presidente del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), Gabriela de León Farías, asegura que con el sistema de conteo rápido antes de que acabe ese domingo se va a conocer la tendencia ganadora de un candidato, pero es de dudarse, además de ser previsible que el resultado se judicialice, es decir, que cualquier ganador sea protestado ante tribunales electorales y el triunfo oficial se difiera hasta en tanto los tribunales superiores no den su fallo.

Sucederán cosas inéditas ese día, y una de estas va a ser el uso masivo de la cámara de grabación del teléfono celular, que atestiguará tan diversas cosas que se va a convertir en un arma de la ciudadanía. Claro que los militantes de todos los partidos políticos, de todos los candidatos y de todas las tendencias van a usarla y por eso no hablamos de arma partidaria sino ciudadana.

Para bien o mal, la cámara de video integrada a los teléfonos actuales se ha convertido en el ojo omnipresente de la vida cotidiana, no solamente del acontecer político. La cámara ha captado, por ejemplo, abusos de poder en diferentes ámbitos. Tal vez una de las esferas profesionales más protegidas es la medicina y desde hace tiempo estamos viendo videos en donde profesionales médicos abusan de su posición asimétrica con los pacientes en la medicina social.

Lo interesante es que de tal alud de denuncias, difundidas por YouTube (complemento ideal de la denuncia ciudadana), las instituciones están respondiendo al ciudadano común que se defiende con el testimonio de la realidad: caso sobresaliente el de Campeche, en donde el Instituto Mexicano del Seguro Social despidió a una doctora luego de que en redes sociales se difundiera un video en el cual Rosana Alejandrina Chi Cohuó, identificada como médico del hospital rural de Hecelchakán, le niega la atención a una paciente, según reporta Proceso, cesada porque su “actitud de servicio es injustificable” y esto se logró porque “fue captada en video por una derechohabiente en el cual muestra una actitud de servicio injustificable y que contraviene el desempeño de sus funciones”, según el comunicado de la institución (#LadyCiruela le pusieron porque a lo único que prestaba atención era a comer esa fruta). Es decir, que el ojo del observador que se plasma en el video, incontrovertible todavía (porque la gente normal no sabe hacer montajes aceptables… aún) y el poder omnímodo de YouTube está actuando como una red de protección contra la injusticia más efectiva que las instituciones sociales que se han encargado de aplicarla.

Con las cámaras todos podemos ser observadores electorales de muy alta eficacia para retratar los abusos, las trampas y los fraudes que, ahora sí, todos los partidos temen porque todos saben cómo se hacen, puesto que todos los han hecho. Y el ciudadano común, por primera vez en Coahuila, se va a convertir en vigilante, en salvaguarda de esa elección. Con videos impactantes y reveladores unos, de mala calidad y confusos los más, la elección tendrá tantos testigos que va a ser difícil que estas elecciones sean fraudulentas, pese a la fuerte presencia estatal o a las campañas negras de sus opositores, que seguramente estarán montando una postelectoral, por si acaso.

Una elección trascendental como la que viviremos el 4 de junio pone en juego una serie de mecanismos sociales que pueden corromperla o devenirla en ejemplo. Como dice Bobbio, el ideal democrático que da origen a los aparatos electorales incluye para ellos en el imaginario social una serie de promesas que difícilmente se van a realizar, pero que deben mantener la esencia fundamental del proceso democrático. El ojo público va a estar abierto todo ese día fundamental y alimentará a la memoria colectiva que será, posiblemente junto a la boleta electoral, en las pruebas judiciales, quien dé el triunfo al candidato que se lo merezca.
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