×
Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
ver +

" Comentar Imprimir
09 Enero 2017 03:00:00
El canto del cisne
El estado emocional de Humberto Moreira es peor del que se suponía. Según él, la deuda por más de 36 mil millones de pesos –acumulada en su gobierno– es inexistente, declaró al periódico Zócalo, en Piedras Negras, donde asistió a una posada con trabajadores de una empresa de su suegro. Si a Santa Anna, al final de sus años, le arrimaban gente pagada para solicitar audiencia y tratarlo como si aún fuera presidente, a Moreira le organizan fiestas con públicos cautivos para que le aplaudan, lo halaguen y le hagan sentir como seguramente él se ve frente al espejo: respetado, querido, indispensable.

Encantador de serpientes, tendedor de cortinas de humo, demagogo vociferante y pendenciero, mitómano incurable, Moreira trata de distraer la atención de lo esencial para ocuparse de sí mismo. El tema de fondo debe ser el destino del dinero esfumado en el sexenio pasado, no el futuro del exgobernador y exlíder del PRI, séptimo en la lista de “Los 10 mexicanos más corruptos de 2013” de Forbes. “Como gobernador de Coahuila”, dice la revista, “la deuda del estado aumentó en más de un centenar de veces, pasando de 200 a 35 mil millones de pesos, la peor crisis en la historia de aquel estado”.

Para demostrar, según sus fantasías, que la deuda es una tomadura de pelo, una campaña de enemigos embozados, periodistas embusteros y legiones de ingratos, pide a los coahuilenses presentar el “ticket” de los pagos efectuados a una banca igualmente voraz. Lo suyo no es ignorancia, es sarcasmo. Pero cuidado, la impunidad, algunas veces, también tiene fecha de caducidad, como le sucedió a otros intocables: Mario Villanueva, Andrés Granier, Guillermo Padrés, Tomás Yarrington y Javier Duarte, presos o prófugos por corruptos, lavado de dinero y vínculos con el narcotráfico.

En cinco años, Coahuila ha pagado 23 mil millones de pesos de intereses de una deuda espuria, corrompida, interminable. ¿Quiere ver Moreira los documentos respectivos? Que los pida a la Secretaría de Finanzas. ¿Desea constatar los efectos de la hipoteca? Puede visitar las comunidades rurales, los cinturones de miseria, los hospitales sin camas, las farmacias sin medicamentos y los cruceros donde ya no sólo son ancianos y discapacitados quienes imploran ayuda, sino también jóvenes carentes de empleo y oportunidades, condenados a la marginalidad, a menos de que algunos de ellos se conviertan en políticos.

La “megainversión” con la deuda, de la cual se jacta Moreira para inflamar su ego exacerbado, no tuvo como destino Coahuila, sino Texas y paraísos fiscales donde a varios de sus más cercanos –Javier Villarreal, Jorge Torres López, Rolando González Treviño y Guillermo Flores Cordero– les incautaron decenas de millones de dólares en cuentas, negocios y propiedades, adquiridos con recursos del erario, según han confesado. La droga decomisada a uno de los hijos de Raúl González Treviño, representante del “gobierno de la gente” en San Antonio, ¿fue también sembrada, como la deuda? Y las investigaciones en Estados Unidos por sus presuntas relaciones con Juan Manuel Muñoz Luévano, operador financiero de los Zetas, preso en Madrid por lavado de dinero y delincuencia organizada, ¿es otro cuento chino?

Amenazar al PRI es un mensaje a Peña Nieto: “Sé demasiado, y si no me defienden, hablo”. Así de frágil y pequeño es el Presidente. También lo es Enrique Ochoa, el burócrata a cargo del PRI.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add