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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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24 Octubre 2016 03:00:00
‘El Cisne’ de Javier Duart
Uno de los socios principales de Javier Duarte tiene fuero, lo presume y hay quien todavía lo protege.

El sábado subió a Twitter una fotografía que lo muestra en animada conversación con César Camacho, coordinador del grupo parlamentario del PRI.

Escribió también un mensaje: “en acuerdo con mi coordinador… en la Cámara de Diputados”.

Uno de los socios principales de Javier Duarte tiene fuero, lo presume y hay quien todavía lo protege. Se trata de Alberto Silva Ramos, cómplice del exgobernador de Veracruz, a quien las autoridades no deberían perder de vista.

“El Cisne”, como lo apodan sus allegados, está vinculado a varios de los temas que hoy alimentan la hoguera del escándalo político en Veracruz.

Conoció a Javier Duarte en 1993, cuando ambos trabajaban en las oficinas del Diario Oficial de la Federación y tenían por costumbre gastar sus quincenas en visitas inolvidables a La Habana.

Después de una carrera burocrática sinuosa, en 2008 “El Cisne” entró a trabajar a la Secretaría de Finanzas de Veracruz, bajo las órdenes de su amigo Javier.
Dos años después sería el candidato priista triunfador en las elecciones municipales de Tuxpan.

Durante ese mandato se dio a conocer por exhibicionista, por dispendioso y por cargar las cuentas de su ostentación al erario público.

En esa época también organizó una cabalgata por la identidad tuxpeña donde invitó, entre otros, al empresario Francisco Colorado Cessa y al exgobernador Fidel Herrera Beltrán.

El retrato de esos dos personajes, montando a caballo, ha sido utilizado por los medios para ligar a Fidel Herrera con el narcotráfico, y es que tiempo después Colorado Cessa fue juzgado y condenado en Estados Unidos por lavar dinero para el cártel de los Zetas.

También como presidente municipal de Tuxpan, Silva Ramos solicitó un préstamo bancario de 100 millones de pesos, que debía utilizarse para obras de alumbrado público. Hoy se acusa a “El Cisne” de haber simulado contrataciones con una empresa fantasma con el objeto de defraudar. En efecto, la obra nunca se concluyó.

Para protegerlo de rendir cuentas por su pésima gestión, Javier Duarte ofreció trabajo a su amigo en el Gobierno estatal. A mediados de 2012, un año antes de terminar su gestión como munícipe, Silva tomó el cargo de secretario de Desarrollo Social.

Sólo duró en ese puesto seis meses pero fueron tiempo suficiente para multiplicar su talento en el arte de la estafa. “El Cisne” era el responsable de esa cartera cuando el Gobierno de Veracruz concedió 45 contratos, por un monto de 243 millones de pesos, a una serie de empresas fantasma, similares a aquella con la que antes hizo trampa en Tuxpan.

En enero de 2013, Duarte movió de nuevo a Silva para nombrarlo vocero del Gobierno estatal. En ese cargo fue responsable del encarcelamiento, hostigamiento, acoso y diversos horrores en contra de periodistas veracruzanos. Entre otros, “El Cisne” es causante destacado de la fama que tiene Veracruz como la entidad mexicana donde resulta más peligroso ejercer el oficio de reportero.

Hacia 2014 Javier Duarte comenzó a mover los hilos con el objeto de que Silva Ramos fuera su sucesor en la Gubernatura.

Para dejar en su lugar al compadre lo hizo diputado federal por el tercer distrito de Veracruz y luego lo ungió como presidente estatal del PRI.

Una noticia, sin embargo, hundió las ambiciones políticas de “El Cisne”. Los medios veracruzanos publicaron documentación probando el vínculo entre la familia Silva Ramos y el operador financiero de Los Zetas, Francisco Colorado Cessa.

Felipe, hermano de Alberto, firmó como representante legal y apoderado de Colorado en diversas operaciones sospechosas.

De nuevo la fotografía de la cabalgata por la identidad huasteca, organizada por el expresidente municipal, —donde aparecen Fidel Herrera y Francisco Colorado— sembró preguntas graves.

Ese documento y esa fotografía impidieron que Duarte impusiera como candidato del PRI a su compañero de tropelías.

Hoy, mientras Javier Duarte anda desaparecido, Alberto “El Cisne” Silva acuerda en San Lázaro con políticos importantes.

ZOOM: Más valdría al liderazgo priista en la Cámara de Diputados revisar la conveniencia de continuar sacándose fotos con este hampón. Ahora que, quizá, en la conversación “El Cisne” confiesa la ubicación de su amigo, el exgobernador fugado.
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