×
Columnista Invitado
Columnista Invitado
ver +

" Comentar Imprimir
13 Junio 2019 03:58:00
El comercio ambulante
Por Jesús Carlos Mena

Están por todos lados, para donde usted voltee los ve o los encuentra. Son los comerciantes informales en Saltillo, que venden de todo y siempre se colocan en el mismo sitio. Les decimos ambulantes porque andan de un punto a otro, y eso aplica para los comerciantes que se mueven con los tianguis que cada día tienen un lugar distinto para instalarse.

Hay otros que siempre están en el mismo lugar y a la misma hora. Ellos no son ambulantes, son comerciantes semifijos, que le ofrecen tamales, gorditas, semillas, frijoles, salsas, frituras, aguas, refrescos, pero llegada su hora de cierre se retiran, levantan su mercancía y se van.

Y los vemos por toda la ciudad, sin embargo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre de 2019, muestra que en Saltillo la informalidad no es un gran reto, pues asegura que la Tasa de Ocupación en el Sector Informal es de 17%, es decir, 2 de cada 10 pueden ser ubicados en la informalidad.

¿Y qué nos dice la Tasa de Ocupación en el Sector Informal? Es el porcentaje de la población ocupada que trabaja para una unidad económica que opera a partir de los recursos del hogar, pero sin constituirse como empresa, de modo que la actividad no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar.

Así, los comercios informales han sido señalados como elementos que no deben estar y ahí están, porque ¿no me diga que usted nunca ha comprado algún artículo a un comerciante informal? Son algo así como un mal necesario porque satisfacen una necesidad que va en dos vías: una es la del consumidor de encontrar un producto más barato y a la mano, y la otra del comerciante de negociar su mercancía para cubrir sus necesidades elementales.

En el Inegi encontramos un indicador más que es la Tasa de Informalidad Urbana y se refiere a Saltillo, cuyo indicador es de 26.4 por ciento. Aquí podemos decir que 3 de cada 10 son informales y es un nivel más alto que la Tasa de Ocupación en el Sector Informal, de ahí que los vemos por toda la ciudad y cada uno, a pesar de ser satanizado, cumple una función en la economía al satisfacer una necesidad y cubrir su insuficiencia económica.

A ellos la Cámara de Comercio no los quiere, el Gobierno los combate porque no pagan impuestos, los propietarios de comercios formales no los desean cerca porque representan una competencia desleal, y sin embargo para los informales la calle es suya, todos los días están ahí, incluso bajo condiciones extremas del clima, pero ahí están.

Los puede encontrar casi en cualquier lugar, la gama de productos que ofrecen es muy variada y son flexibles en la mercancía que venden porque se adaptan incluso al clima para ofrecer lo que en ese momento se necesita. Al final, cada informal, cada negociante semifijo también cubre sus prioridades de alimentación, vestido, calzado y educación, porque también tiene una familia.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2