×
Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
ver +
Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

" Comentar Imprimir
06 Octubre 2016 04:00:00
‘El Joven Maravilla’
Así lo llamaba don Aurelio Páez, decano de periodistas, cuando, a los 17 años comenzó a trabajar como reportero en Ciudad Juárez. Treinta y pocos años después Javier Corral Jurado se convirtió en Gobernador de Chihuahua.

Este martes tomó posesión ante un auditorio al que asistieron más de 10 mil personas. Ahí pronunció un discurso cargado de provocaciones.

No podía ser de otra manera cuando la carrera política de Corral ha sido, desde siempre, una gran provocación.

Fue el periodista quien redactó las palabras pronunciadas. Frases cortas cargadas de mensaje, cuyos muchos destinatarios no pudieron sentirse cómodos después de escucharlas.

Este martes Corral desafió a sus enemigos de siempre y quizá también amplió la lista de sus adversarios.

El nuevo Gobernador de Chihuahua está empeñado en demostrar que la política en México puede ser diferente. Tiene como argumento de fe que los chihuahuenses votaron, el pasado mes de junio, para expulsar la corrupción, y también que su estado suele adelantarse a lo que ocurre con el resto del país.

Contra los resignados que asumen la política como un territorio podrido y sin remedio, Corral se comprometió a demostrar que en México un gobernante honesto puede ser un gran gobernante.

Aseguró que llegó al poder sin compromisos oprobiosos ni infames que le impidan estar a la altura de ese reto.

Versando sobre esta idea principal se inauguró con una serie larga de compromisos:

Dijo que en breve enviará una iniciativa al Congreso local para que los diputados de la entidad puedan llamar a rendir cuentas y debatir con el Gobernador, cuantas veces lo consideren necesario. También anunció que presentará otra iniciativa para permitir la revocación del mandato y el fin a los fueros que impiden juzgar a los gobernantes corruptos.

Contra el culto a la personalidad instruyó para que en ninguna oficina pública sea colocada su fotografía, y pidió que los marcos de donde se desmontará la imagen del exgobernador César Duarte sean ocupados por el código de ética obligatorio para todos los funcionarios de su Gobierno.

Sin lisonjas hacia los medios locales o nacionales, se comprometió a terminar con el dispendio público en propaganda gubernamental. Aseguró que Chihuahua será el primer estado que ponga fin a los convenios de publicidad con los medios de comunicación.

Ofreció a los empresarios honestos que tendrán abiertas las puertas de su gobierno, pero amenazó con que hará imposible la vida a los negociantes corruptos. A los patrones les propuso un acuerdo para elevar de manera gradual el salario mínimo en Chihuahua.

Pidió también al empresariado que no se asuste si su gobierno tiene a los pobres como opción preferencial porque eso es justo lo que va a traer la inversión que hoy no llega por la violencia derivada de la desigualdad.

Anunció que creará una fiscalía especial dedicada a resolver las violaciones graves de derechos humanos, y también que presentará una iniciativa local para fortalecer las investigaciones en materia de desaparición forzada.

Prometió no influir jamás sobre las decisiones de los jueces y propuso crear un Consejo de la Judicatura, independiente del Tribunal Superior de Justicia –formado por sociedad civil y las barras de abogados– para asegurar la carrera meritocrática de los juzgadores.

En fin, que el nuevo Gobernador de Chihuahua decidió subirse la vara para que su administración pueda hacer contraste con los demás gobiernos del país.

Quien lo escuchó con cuidado reconoció al Corral de siempre, provocando con el discurso y también con la acción política.

La pregunta que dejan estas palabras es si Chihuahua puede tolerar un gobernante dispuesto a apartarse del promedio mediocre que hoy domina a la clase política mexicana.

Respondería Javier Corral que si logró sobrevivir como parlamentario, igual lo hará ahora como cabeza de un Ejecutivo local.

Pero este Gobernador no podrá solo. Depende en mucho del resto de su partido. Si Acción Nacional asume el reto de tener un gobernador como Corral, todo el PAN habrá de crecerse hacia la vara que le han colocado, insisto, muy elevada.

ZOOM: El mensaje es sobre todo para el otro político que por coincidencia apodan también “El Joven Maravilla”. ¿Para Ricardo Anaya será Chihuahua el campo de experimentación de la oferta electoral panista para 2018? ¿O una anomalía a la que es pertinente regresar al redil?
Imprimir
COMENTARIOS



top-add