×
JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
ver +

" Comentar Imprimir
17 Agosto 2017 04:00:00
El mando es tuyo
Muchas personas luchan toda su vida para llegar a ser jefes, pero no saben lo que les espera una vez que llegan a dicho puesto de mando. Sí, van a tener un mejor sueldo, pero las responsabilidades van a subir mucho más que el sueldo, de tal forma que su vida se convierte en parte de la fábrica, ahora esta será su prioridad.

Llega un punto en el que ya no regresan a casa o, si lo hacen, es muy tarde; en algunos casos la mujer llega al punto de decirle que se lleve la cama al trabajo, ya que no llega a casa a ninguna hora, a lo que el marido contesta que no puede hacerlo porque tiene una gran responsabilidad y todo depende de él.

Así, por un lado se enfrentan a la incomprensión en casa por el trabajo, y por el otro, está el problema con los empleados: ser el jefe es hacerles frente cuando no están de acuerdo, sacar adelante todo cuando faltan sin avisar y ser responsable del mal trabajo de estos porque llegaron molestos por un problema en casa. Es difícil para el jefe verlos salir de vacaciones y el no poder por tener que estar al pendiente de todo los 365 días del año.

Me decía un amigo que trabajó en Nylon de Monterrey que un día se les apagó todo por una falla en la luz mientras la planta estaba funcionando. Ante el problema, tuvieron que limpiar cada agujerito por donde pasaba el nylon. Fue una gran tensión durante semanas por el retraso en la producción; imagino el estrés del jefe ante tal problema.

En el caso de un doctor que va a operar, toda la noche está revisando paso a paso lo que tiene que hacer, se levanta a mitad de la noche para rectificar que todo esté bien y que al día siguiente todo salga bien. Sobre él recae toda la responsabilidad de coordinar al equipo de trabajo y la tensión de estar al pendiente de cada detalle.

En los restaurantes, el gerente tiene que cumplir con una cantidad determinada de ventas y entregar reportes en los que los números reflejen utilidades, no tiene un control sobre cuántos comensales tendrá y se enfrenta a grandes pérdidas por la comida que no se consumió.

Hay una planta en España que hace pan de caja y produce 360 mil piezas al día, una cantidad tan grande que el jefe debe estar al pendiente de todo, cualquier error echaría a perder la producción de todo el día.

Un amigo que trabajaba en una planta de frituras comentó que en una tormenta se paró todo y tuvieron que limpiar toda la maquinaria y el horno para poder comenzar la producción de nuevo; las pérdidas en materia prima y el retraso en el tiempo para entrega los tenían muy preocupados, esa era su responsabilidad.

Tener un puesto de dirección o jefatura tiene sus ventajas: está el sueldo, el poder y la toma de decisiones, pero también tiene una gran cantidad de responsabilidades, tal vez por ello la mayor parte de las personas con las que hablé coincide en que preferiría ser el segundo al mando, como en los barcos: el segundo a bordo es el que hace todo, pero la responsabilidad recae en el capitán.

Con todo esto, ¿alguien quiere ser el jefe? Tal vez sea mejor ser el segundo al mando.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2